— A veces el mundo me parece tan pequeño.— Comentó aquél tipo distraído. — ¿No seremos nosotros los gigantes?— Repliqué yo mientras iba de paso.
Quejido. —Te dolió. —No, me encanto
Arrepentimiento "Ámame" me pediste. Y te amarré. La comunicación nunca fue lo nuestro.
Dime,¿Cuántas vidas habrás malgastado con la esperanza de ser feliz en esta?
El confinamiento no marcaba ninguna diferencia, mientras no supiese cómo deshacerse de aquel monstruo que siempre terminaba perdonando.
– … y así planeo que la historia termine- dijo emocionado. Yo me le quedé mirando un rato y no dije nada.
G. abrió la puerta, la vio sólo un momento y sonrió.
Revolví los papeles y demás basura. Una y otra vez. Basura y papeles. Mierda, mierda... No había nada.
Olvidé tu collar de diamantes bajo la tierra.
Me asusté al verme reflejada en el espejo delante de mi cama y pensar que era otra persona, antes me ocurría seguido, por eso quité ese espejo....
—No tiene importancia. Se curará en poco tiempo—le dijeron muy ufanos los médicos que atendieron su caso. Falleció antes del año.
. . . Miró la espalda de aquel chico, sí, a ese muchacho, a su vecino. El que vivía arriba de su departamento. Su vecino al que...
Aquella vez si le había quedado bien el nudo de su corbata, aunque esta colgase del techo.
Una vez, compuse el poema más hermoso del mundo. No tenía palabras, sólo letras sin sentido. Su nombre: "Esperanza".
Veía con gran entusiasmó el reflejo del lago. Lástima que no era mi rostro lo que reflejaba.
Se culpó por mi, fue dañada por mi, aún así ella me dirigió la mirada con una sonrisa.
Y ella le sonrió por un segundo entero.
Después de perder semanas buscando el puente perfecto. Decidió intentar un método distinto.
El mago maldijo por tercera vez. Haber hecho invisible a su gato no había sido su mejor idea.
Víctor dio el primer golpe. Ya estaba harto de él, harto de todo.
Separa los nombres con una coma