Long-fic de Pokémon - El viaje de una chica llamada Navaja

Tema en 'Fanfics de Pokémon' iniciado por Navaja, 27 Noviembre 2023.

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    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Adicto Comentarista Top

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    ¡¡QUÉ... CAGADA!!

    No creí que te atreverías a poner algo así, la verdad... pero tiene todo el sentido del mundo, que Shiro se haya zurrado cuando estuvo en frente de la chica que quiso impresionar... y supongo que tendría a lo mucho 15 años si es más o menos del rango de edad de Zack.

    El chiste tendría más gracia si fuera en inglés... algo como "Shit-ro", "Shittero" o "Shiro the Shitter" xD jajaja...

    Pero bueno, se ve que Shiro sigue siendo más centrado que Zack, de momento. Y a este último le falta madurar... así que a tenerle paciencia -w-

    De resto, me gustó la exposición dedicada a todo lo que se sabe acerca de Eevee, y de los movimientos de tutor que éste puede aprender. Me gusta también el headcanon de que los Eevee con el tiempo se van pareciendo a sus dueños... como que forjan lazos de la forma más HARDCORE posible xD. A Shane solo le falta cojear a estas alturas, creo xD.

    Volviendo a los movimientos de tutor, son interesantes, la verdad. No parece que estén tan OP con reglas animé como las que tienes acá. Y me imaginé también a Navy toda nerviosota cuando pensó que Eevee se iba a decantar por Flarebestida... hmmm... y a la final, para encontrar un balance entre lo que desea Navy y lo que desea Eevee, Bill se comprometió a enseñar dos movimientos por el precio de uno xD. Me pregunto si ese Flareon se sentirá mal por ser el único que no podrá impartir su conocimiento ese día :'v

    Pero bueno, al menos ahora sabemos que Shane participó en el Torneo de los Ocho Maestros y terminó ganando para luego retirarse habiendo cumplido su misión... espero ese torneo no haya sido una PORQUERÍA APRESURADA como el que tuvo otro personaje que conocemos bien. Seguro lo pasó bien el Domador -w-

    Y el final me hizo reír bastante, también xD. Típico de hermanos que se joden mutuamente remedando... y claro, combina que ambos sean tan distintos. A todo esto, solo había dos opciones para hacer esa escena todavía más chistosa

    1- Que de repente Shiro se devuelva (porque quizás olvidó decirle algo a Zack) y vea la "discusión"... y reaccione como pueda.
    2- Que cuando Navy diga "A mí gustar andar desnudo", haga un gesto más bien obsceno y luego un sonido de elefante (supongo que sabes a dónde va el chiste xD)

    [​IMG]

    Pero bueno, fue un muy bonito episodio la verdad... ya quisiera ver en qué líos se meten el parcito.

    Nos veremos en el siguiente episodio :P
     
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  2. Threadmarks: Capítulo XI: Olas que brillan, llamas que arden
     
    Navaja

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    El viaje de una chica llamada Navaja
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    Para niños. 9 años y mayores
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    Aventura
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    12
     
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    Hola a todos. En primer lugar quisiera agradecer a todos quienes se han dado el tiempo de leer esta historia. Realmente significa mucho para mi que dediquen su preciado tiempo en esta creación hecha con tanto cariño. Es el mejor regalo que me puede alguien obsequiar.

    Respondiendo alguna pregunta que me hizo Yamcha (no sé cómo etiquetar con respecto a si practico artes marciales. Por el momento no, sin embargo siempre he sido cercana a esas disciplinas y el escribir sobre Zack ha abierto un mundo de posibilidades para mi ya que he debido estudiar bastante para crear a un personaje así como él.

    Les escribo para avisarles que comenzaré a subir dibujos hechos por mí para que vayan conociendo a los personajes. Pido disculpas si la calidad inicial no es la mejor, sin embargo, estoy comprometida con ir mejorando cada vez en aprender mejor este bonito arte.

    Sin entretenerlos más, les presento el capítulo de hoy. Espero de corazón que lo disfruten.





    Capítulo XI: Olas que brillan, llamas que arden

    Ciudad Plateada estaba repleta de personas que iban de visita, había afiches coloridos pegados por los lugares más concurridos y en cada televisión de los locales se mostraba el mismo comercial. Aquel era el esperado día del gran Concurso Pokémon.

    Los camerinos estaban repletos de los Coordinadores y los especialistas revisaban a los Pokémon que irían a concursar.

    — Squirtle, lo harás increíble —Bianca le decía a su Pokémon, que tenía sentado en las piernas. Iba ataviada con un vestido tornasol que asemejaba tener escamas, a juego con sus sandalias con agujetas que se amarraban en el tobillo y su maquillaje con algunas manchas de escamas, junto a una diadema con perlas le daban el atuendo perfecto. Squirtle tenía pintados tribales azules en su caparazón y rostro.

    — Estás lista, Bianca — su estilista, de largo cabello rosa le sonrió —. Dime, ¿qué te parece?

    — ¡Me encanta! Nos vemos divinos, ¿no es así, Squirtle? — Bianca sonrió y su Pokémon agitó los brazos.

    El show dio inicio y Bianca pudo ver a sus contrincantes, ansiosa de saber contra quienes se estaba enfrentando.

    Estaba en la fila de presentación en el escenario, ya con todo el público e invitados sentados. Presentaron a los jueces, dos hombres mayores de ojos rasgados y una Enfermera Joy que daban la bienvenida a todos los concursantes. Iban pasando el micrófono a cada concursante para que se presentase ante el público. La joven de ojos color amatista observó a las personas, orgullosa de poder presentarse ante ellos por primera vez.

    — Mi nombre es Bianca y soy de Ciudad Plateada, es mi primer concurso y estoy muy feliz de estar aquí —sonrió con confianza y el público le contestó con aplausos.

    Dio inicio a la primera ronda, en donde los participantes debían lucir al máximo a sus Pokémon.

    Bianca se había preparado con esmero. Había aprovechado de aprender bastante sobre aquella Coordinadora que fue a dar clases para principiantes. Bianca recordó con detalle cada lección aprendida.

    <<Recuerden que lo más importante es divertirse mientras sus Pokémon lucen felices y agraciados>> esas palabras había quedado grabado en su mente.

    En aquel entrenamiento, la Coordinadora les enseñó unos videos de diferentes presentaciones y les dio la tarea de imitar alguno de sus movimientos para que practicaran lo que se podía hacer con un ataque bien controlado de su Pokémon. Para Bianca cayó como un regalo del cielo que las presentaciones usaban a Pokémon de agua, ya que frente a sus jóvenes ojos, el agua tenía una belleza mágica, pudiendo usarla de muchas maneras y esto la motivó aún más.


    Las primera ronda comenzó y se dio cuenta que había Coordinadores con experiencia, por lo que una novata como ella lo tendría bastante difícil. De alguna manera, el estar vestida como una sirena y el ver a Squirtle maquillado le entregó una reconfortante confianza de que aquel era el primer paso hacia su futuro. Bianca observó con gran atención para aprender lo más que podía de sus contrincantes y usarlo de algún modo a su favor o practicarlo después.

    Cada presentación que observaba la acercaba al inminente momento de su turno. La muchacha de ojos liliáceos sostenía sus manos juntas sobre su pecho, orando para que todo saliera bien.


    — ¡Waw! ¡Waw! ¡Sólo puedo decir waw! Esa última presentación realmente ha tocado el corazón del público! Y el mío también — murmuró la animadora para sí misma secando una fugaz lágrima que asomó por la comisura de su ojo claro, con un pañuelito que tenía camuflado en su uniforme — Bien, ahora nuestra siguiente participante es de aquí, de Ciudad Plateada, ¡Denle un fuerte aplauso a Bianca y su adorable Squirtle!

    Bianca y Squirtle se miraron y ella asintió dedicándole una sonrisa a su Pokémon, demostrándole que no había nada que temer. Dieron un pasó al escenario y entraron para saludar a su público.

    — Esta es la primera presentación de esta sirenita de la ciudad de piedra — aclaró con entusiasmo la animadora mientras Bianca y Squirtle hacían su ingreso agitando sus manos para saludar al público —. Que difícil tarea tiene esta señorita de animar al público después de una conmovedora presentación, ¿podrá sacarnos sonrisas o terminaremos llorando a mares?

    Bianca se posicionó sentada al medio del escenario con una gran pelota de playa agitándola en el aire, mientras Squirtle aparecía por detrás, rodeándola con su giro rápido, en un intento de quitársela.

    El público opinó sobre lo adorable que se veía Squirtle con su maquillaje de guerrero.

    La sirena se giraba para no darle la pelota y el Pokémon tortuga volvía a deslizarse con su giro rápido, pero era nuevamente ignorado por la niña. Fingió una pataleta y lanzó un rayo de hielo sobre el suelo, creando una rampa cristalina hacia el costado del escenario y, con un poderoso chorro de agua lanzó a Bianca por él, quien gritó mientras era deslizada fuera del escenario y dejó la pelota atrás.

    El público exclamó sorprendido y otros se rieron por la abrupta salida. Las risas siguieron ante las muecas de triunfo del Pokémon, que había agarrado la pelota abandonada y hacía dominadas con la pelota en la cabeza. Bianca lo observaba desde una colchoneta estratégicamente oculta a un costado, sonriendo ante la respuesta del público.

    — Les gusta — se dijo a sí misma con expresión triunfante.

    Squirtle luego de las dominadas quiso hacer equilibrio sobre la pelota pero como estaba sobre la rampa se caía, lo cual generó otra ola de risas ante la frustración actuada de la tortuga marina. Hizo una maniobra de golpear la pelota lejos, pero le rebotó en la cara, provocando otra reacción positiva del público.

    — ¡Eso es! — Bianca lo animaba en secreto.

    Fingiendo estar cabreado y con intenciones de hacerle una plancha a la pelota, se subió a la rampa y saltó al aire justo arriba de aquella pelota y lanzó un chorro de agua poderoso que lo mantuvo boca abajo en el aire un momento mientras la pelota era llenada de agua en su totalidad y comenzaba lentamente a ceder ante la presión hasta de pronto se reventó.

    — ¡Hielo! —gritó Bianca desde su lugar secreto y Squirtle lanzó un veloz Rayo de Hielo, congelando el agua antes que salpicase a los jueces, creando una especie de coral, recibiendo aplausos del público. Bianca le hizo una seña con un dedo indicando que girara — Burbujas — le dijo con discreción.

    El Pokémon reptil ejecutó el ataque Giro Rápido, ocultando sus extremidades y cabeza en su caparazón mientras giraba como un trompo y expulsaba burbujas de los agujeros de su coraza, que fueron elevándose hasta llegar al techo y comenzaron a llegar al público, maravillándolos con aquel juego inocente de lanzar burbujas, que podía sacar sonrisas a cualquier persona.

    — Finaliza — indicó Bianca.

    Squirtle utilizó nuevamente su giro rápido para raspar el hielo del falso coral y lanzar diminutas esquirlas por el aire, que reventaban las burbujas que había cerca, creando el efecto de brillo suspendido en el aire. Giró hasta que aquel remolino de hielo hizo un espiral luminoso y se elevó sobre él, rompiendo su movimiento al tocar el techo y el brillo reflejado cayó sobre el escenario.

    El público se agitó en aplausos y gritos de emoción. Bianca salió al escenario y saludó a todos agitando sus manos. Squirtle saltó a sus brazos buscando aprobación en la mirada de su entrenadora. Ambos disfrutaron de aquel aplauso de bienvenida, grabando aquella sensación en su memoria para impregnarla en sus recuerdos para siempre.

    — ¡Vaya! Eso es lo que yo llamo un debut brillante —agregó la animadora marcando presencia en el escenario — ¿Cómo te sientes?

    — Lo pasé muy bien — rió la muchacha con dulzura.

    — Veamos qué dicen los jueces — invitó la anfitriona — ¿Enfermera?

    — Me asusté mucho cuando saliste volando por la rampa de hielo. Así que debo decir que eres muy valiente por haberte atrevido a dejarlo todo en el escenario — sonrió la enfermera de cabello rosa.

    — ¿Segura que es tu primera presentación, Bianca? — Preguntó el juez sentado al lado — Squirtle conoce bastantes movimientos y tiene un humor muy bueno.

    — Squirtle no sólo se ve como un guerrero sino que actúa como uno. Me gustó — dijo el siguiente juez un señor bastante alegre.


    Después de acabar todas las presentaciones individuales comenzó la segunda ronda, que se trataba del primer combate.

    Cada combate eliminaba a un concursante y dejaba a los que se enfrentarían entre sí en la última ronda.



    En la ciudad contigua, específicamente en Ciudad Celeste, se libraba la primera batalla de gimnasio después del regreso de Misty, su líder contra un insistente oponente que no dejó de enviarle mensajes durante su viaje de regreso y la esperó afuera de su gimnasio, casi sin darle chance de protestar.

    — No dejes que se acerque con el agua —ordenó Chuck a Charmeleon, que se encontraba en una plataforma suspendida sobre la piscina del gimnasio, mientras el Pokémon a vencer, un rápido Staryu, un Pokémon con forma de estrella dorada, giraba dentro y fuera del agua como si de un shuriken se tratase. <<Podría usar el Puño Trueno para contrarrestar sus golpes pero cansaría rápido a Charmeleon, debo esperar que baje la guardia y sorprenderla de un solo golpe>>.

    Charmeleon usaba su ataque Garra de Metal para desviar el ataque giratorio de su oponente que se acercaba peligrosamente cada vez que salía disparado del agua, con cuidado de no dejar que lo tocase, debido a su gran desventaja al ser de tipo fuego.

    — Usa Pistola de Agua —ordenó Misty con una mano empuñada. Su evidente ventaja la ponía nerviosa. Algo en ese muchacho pelirrojo le advertía que no se fiara; su semblante apático, su confianza avasalladora en su Pokémon como para permitirle pelear sobre el agua, poniendo la llama de su cola en riesgo de ser apagada si no era lo suficientemente cuidadoso, le hablaban de un joven que no temía asumir los riesgos necesarios para obtener sus objetivos, ¿pero era necesaria su brutalidad? Pudo enviar a otro Pokémon en su lugar o haber capturado uno que le permitiese tener mayor ventaja, como hace la mayoría.

    — Esquívalo — ordenó implacable mientras su Pokémon dio un salto hacia atrás e intentaba correr sobre aquella plataforma que se balanceó en el agua. Comenzó a cargar la electricidad en su brazo, sin embargo, su entrenador lo detuvo — ¡Triturar!

    Charmeleon aprovechó que Staryu estaba cerca para lanzarse a morderlo, con sus dientes destellando un halo oscuro, sin embargo Staryu volvió al agua girando y salió directo hacia el Pokémon tipo fuego para golpearlo.

    — ¡Argg! — gruñó el entrenador enseñando los dientes y empuñando las manos hasta que los nudillos se pusieron de color blanco —¡Aplástalo con Puño Trueno!

    — ¡Vuelve al agua, Staryu! —ordenó Misty. Staryu salió de repente usando un ataque mezclado de Giro Rápido y Pistola de Agua, siendo un torbellino de peligro para Charmeleon, amenazando con derribarlo de un solo golpe.

    — ¡Destrúyelo! — ordena Chuck, a lo que su Pokémon, dirige su Puño Trueno hacia el Pokémon que se acerca peligrosamente hacia él, le asesta el Puño Trueno, pero Staryu cae al agua antes que pudiese hacerle más daño.

    — Staryu, usa Recuperación — sonrió Misty con expresión de triunfo, pensando en llevar un poco más al límite la paciencia de Chuck con la esperanza de que bajase la guardia.

    — Ya basta de juegos tontos — se molestó Chuck — ¡Charmeleon! Mete el puño al agua.

    Charmeleon obedeció, con un ágil y certero movimiento dirigió la electricidad de su brazo al agua, provocando que una inmensa descarga viajase por toda la extensión de la piscina y Staryu quedara sin fuerzas para seguir peleando.

    Misty se sorprendió gratamente ante el giro que tomó el asunto y regresó a su Pokémon a su pokébola. Charmeleon miró a Chuck buscando aprobación en su mirada, el cual le dedicó una sonrisa satisfecha y lo regresó a la pokébola.

    —No lo haces nada mal — asintió Misty en un gesto de aprobación.

    — ¡Saca ya tu siguiente Pokémon! No quiero alargar más esto — respondió el joven retador con expresión de desdén mientras liberaba a Lapras.

    Las palabras de Chuck molestaron a la líder de gimnasio quien no tardó en protestar.

    — Ten cuidado con las palabras, porque depende de mí que obtengas la medalla Cascada — advirtió.

    — Las reglas dicen que si te gano limpiamente me debes entregar la medalla. En ninguna parte dice algo sobre conversar contigo, ¿Vas a sacar a tu segundo Pokémon o ya me entregas la medalla? Te vencí sin que pudieras si quiera rasguñar a mi Pokémon — el semblante serio de Chuck hizo que Misty se pusiera roja de ira y lo señalase con dedo acusador.

    — ¡Vas a ver cuando termine contigo! ¡No te van a dar ganas de seguir hablando así! ¡STARMIE!— gritoneó la pelirroja mientras liberaba a su siguiente Pokémon, una estrella color amatista que tenía muchas más extremidades que la anterior.

    — Ya era hora ¡A pelear! —ordenó Chuck.



    De vuelta en Ciudad Plateada, Bianca disputaba su última batalla. Había demostrado gran habilidad pese a ser su debut, gracias al arduo entrenamiento al que había sometido a sus Pokémon. Su contrincante final era una joven rubia de 23 años llamada Karin, quien prometía ser la ganadora de aquel Concurso debido a su basta experiencia.

    — ¡Danza Aleteo! — Karin ordena a su Lilligant, un Pokémon de tipo hierba con un vestido y sombrero en forma de flor que comenzó a bailar grácilmente en su espacio, mientras su cuerpo aumentaba su potencia en velocidad, ataque especial y defensa especial.

    — Pikachu, usa Sustituto — ordenó Bianca. Aquella estrategia era para poner a salvo a Pikachu y estudiar los movimientos de su rival. Materializó en su lugar una imagen de sí misma, mientras ella se encontraba detrás.

    La pantalla gigante que había tras ellas enseñando el porcentaje de la presentación, enseñó que el puntaje de Bianca bajó levemente al usar aquel ataque.

    — Lilligant, Baile de Pétalos — Karin ordenó a su Pokémon, empuñando una mano. El Pokémon tipo planta giró como bailarina y desde sus brazos en forma de hojas salió un torbellino de pétalos de cerezo a gran velocidad que deshicieron el muñeco sustituto de Pikachu en un santiamén, demostrando la gran potencia del ataque, además del filo de aquellos dardos en forma de pétalos.

    El marcador de Bianca seguía bajando, provocando que ella hiciera una mueca de frustración.

    Sin necesidad de dar la siguiente orden, Lilligant ejecutó un segundo Baile de Pétalos, esta vez apuntando peligrosamente hacia el Pikachu.

    — Poder Oculto, ahora — ordenó la joven de ojos amatista, a lo que su Pokémon tipo eléctrico formó una bola luminosa en la punta de su cola de corazón y lanzó el ataque, que logró congelar el torbellino de su oponente.

    La última ronda de la Danza de Pétalos no se hizo esperar y volvió a lanzar con fuerza el tifón.

    — ¡Golpéalo el hielo con Puño Certero! — se agitó la joven disfrazada de sirena. Su roedor eléctrico golpeó los pétalos que quedaban suspendidos aún en el aire, con energía visible concentrada en su pequeño puño derecho y rompió aquellos pétalos congelados, provocando una explosión con efecto glitter, que chocaron con el torbellino que le fue lanzado. Pikachu se echó hacia atrás, jadeando de cansancio antes que los efectos de aquel torbellino la tocaran.

    Esta vez fue el marcador de Karin que bajó un tercio ante el ataque combinado de su oponente, mientras su ataque era reutilizado por tercera vez. Aunque era un ataque que obligatoriamente golpease tres veces, le restaba puntos por poca originalidad.

    — Es hora del último baile, ¡Lilligant, Danza Caos! — ordenó la veinteañera a su Pokémon, quien se preparó para danzar.

    — Rápido, lanza una Electrotela —ordenó Bianca sin embargo, el baile con giros de su oponente obligó a Pikachu a imitarlo y se dieron vueltas hasta que Pikachu se mareó y lanzó una Electrotela al suelo, lo cual le restó más puntos en su marcador.

    — Oops, fallaste — Karin expresó con una sonrisa sardónica.

    —A Pikachu aún le quedan pasos de baile — respondió Bianca, ocultando su nerviosismo sobre qué haría ahora que su Pokémon estaba confundida —. Usa Electrotela de nuevo.

    Pikachu seguía girando mareada, sin embargo lanzó una Electrotela hacia Bianca, quien se debió agachar para que no le diese, quedando enganchada en una esquina de las vigas.

    — Lilligant, finaliza con Hoja Mágica — la muchacha de cabello dorado sonrió ante su palpable triunfo mientras su Pokémon giraba como un trompo lanzando aquellos proyectiles color verdoso hacia su oponente.

    — Pikachu, salta hacia la Electrotela como ensayamos — ordenó con voz firme y luego susurró para sí misma —, por favor no falles.

    Pikachu, aún mareada y confundida intentó ver hacia donde estaba la Electrotela y tropezó con ella en el piso y la usó de trampolín, mientras el ataque de Lilligant la perseguían. Pikachu se lanzó al aire y giró utilizando su Impactrueno, achicharrando todas las hojas a su alrededor.

    El marcador de Karin bajó hasta solo dejar un tercio de su puntaje.

    — ¡No! — exclamó Karin, anonadada — las Hojas Mágicas no pueden fallar.

    — Ahora, Pikachu, el gran final — sonrió Bianca al notar que el giro enérgico la hizo recobrar su estado de salud.

    Pikachu se lanzó hacia la Electrotela que quedó pegada en la viga y la utilizó para impulsare hacia Lilligant, con las mejillas cargadas de electricidad, preparando su Impactrueno final.

    — Lilligant, mándala a dormir — ordenó la Coordinadora, su Pokémon tipo planta obedeció, lanzando esporas del ataque Somnífero desde su sombrero en forma de flor, hacia Pikachu, quien en pocos instantes la electrocutaría, durmiéndola en el aire, mientras la electricidad se desvanecía.

    Pikachu cayó hacia la Electrotela y rebotó en el aire, a lo que Bianca se acercó corriendo para atraparla antes de que cayera al suelo, antes que el efecto de la telaraña eléctrica se desvaneciera.

    El temporizador marcó el tiempo límite de cinco minutos y ambas muchachas miraron hacia la pantalla, que marcaba un perfecto empate, ambas en números rojos.

    —No puede ser — se sorprendió Karin con algo de decepción, mientras Bianca solo observó boquiabierta mientras sostenía a su Pikachu en brazos — Oye niña — se acercó a Bianca junto a su Lilligant —, lo siento si fui ruda, pero en el amor y en los concursos todo se vale con tal de ganar.

    — Yo pienso diferente, pero acepto tus disculpas — le sonríe la joven de melena castaña a su oponente —. Solamente aún no me acostumbro a ver lastimados a mis Pokémon —dedica una mirada de compasión hacia su Pikachu, que se veía demasiado exhausta.



    De vuelta al Gimnasio de Ciudad Cirulean, el Lapras de Chuck usó el ataque Rayo contra el Starmie de Misty.

    — No caeremos en ese truco otra vez. Starmie, usa Reducción — Misty esbozó una sonrisa burlona mientras su Starmie hacía girar la estrella que tenía en la espalda como un ventilador.

    Chuck saca su Pokédex y analiza aquel ataque desconocido para él y lee que aumenta el nivel de evasión del Pokémon.

    — ¿Estás loca? Llevo prisa. Pelea duro con duro contra mí, sin trucos tontos — reclamó el pelirrojo.

    — Eso te ganas por abrir la bocota. Tu castigo será un combate lento y lleno de trucos tontos para que pierdas la paciencia y te rindas ¡No dejaré que un mocoso insolente se lleve mi medalla! —sentenció Misty con el ceño fruncido— Starmie, usa Reducción otra vez.

    — Miserable… — Chuck hizo rechinar los dientes mientras apretaba los nudillos con ira al ver como el tiempo se agotaba y Misty usaba su desesperación en su contra. Por un momento pensó en retirarse, pero ¿Cómo se atrevería a exigirle excelencia a sus Pokémon si él era débil de carácter? De ninguna manera, no había opción para él. Era su deber hallar la manera de dar vuelta el juego de Misty — Lapras, usa Canto Helado.

    El Pokémon tipo hielo/ agua obedeció, ya que ese ataque le permitía atacar en primer lugar, sin embargo no logró asestarle porque el Pokémon estrella había potenciado sus reflejos el doble.

    — Starmie, enséñales quién manda y usa Hierba Lazo — Misty señaló hacia el punto que quería que lanzase el ataque y su Pokémon hizo crecer una enredadera que salió bajo el agua, atrapando el caparazón de Lapras, mientras la azotaba con las hojas.

    — No — el joven de Pueblo Paleta analizaba el área como loco, recordando todas las estrategias que se le vinieron a la mente en un momento de elevada tensión como ese. <<Starmie es mucho más rápido. Si el ataque de prioridad de Lapras no le asesta, no hay probabilidad de que le comencemos a hacer daño. Sin embargo, Starmie tiene mucha menos resistencia física que mi tanque con aletas, así que al menos tendré unos turnos más para pensar qué diablos es lo que haré… Debe haber algún modo de hacerlo más lento o a Lapras más rápido. Tendré que arriesgarme.>> — Lapras, ya sabes qué hacer con tu Rayo de Hielo.

    El Pokémon pseudo dinosaurio asintió y cargó su Rayo de Hielo sobre el agua, creando la rampa de hielo que le había dado sus victorias en anteriores combates. Starmie lo evadió rápidamente entrando al agua, creyendo que el ataque iba dirigido a ella.

    — Starmie, ataca con Giro Rápido — Misty ordenó a su Pokémon color amatista, quien salió del agua girando sobre sí misma como un shuriken, destruyendo parte de la rampa de hielo de su contrincante.

    —Lapras, apunta a Starmie con el Rayo Hielo — ordenó Chuck. Lapras intentó golpear a Starmie, sin embargo no le dio, en cambio este último dirigió sus giros hacia Lapras, dándole un fuerte golpe que la hizo caer al agua — ¡ARGG! ¡NO PUEDE SER! —la rabia se estaba apoderando de Chuck.

    — Ya retírate. No hay modo que te deje ganar, niñito engreído — se burló Misty, mientras Starmie volvía a ocultarse en el agua —. Lo reflejos y velocidad de Starmie son superiores a las de Lapras.

    — ¡No vine hasta acá para rendirme! Lapras, prepárate para el siguiente ataque. Terminaremos esto rápido —la expresión de Chuck se tornó en una extraña mueca entre temor y risa, provocando en Misty un escalofrío.

    — Si insistes, ¡entonces bien! Starmie, ataca otra vez — ordenó la pelirroja a su Pokémon, que volvió a usar el Giro Rápido para destruir otra parte de la rampa de hielo y golpear duramente a Lapras, que se quejó de dolor.

    — ¡Congela toda la piscina! — el grito del joven hizo que su Pokémon obedeciera al instante, dejando una capa de hielo sobre la piscina, que impidió que Starmie se ocultase nuevamente en el agua. Al caer, el Pokémon acuático resbaló — Ahora usa tu ataque Tóxico — la mirada maliciosa de Chuck demostraba ansias de ver sufrir a Misty con su derrota.

    Lapras expulsó una esfera liliácea hacia el Pokémon, quien volvió a usar su Giro Rápido para deslizarse en el piso hasta su oponente, sin embargo, mediante la telepatía, activada todo el tiempo con su Pokémon, Lapras pudo entender lo que Chuck tenía planeado, allí usó su ataque Rayo, electrocutando a Starmie, quien se alejó rápidamente hacia atrás girando sobre su estrella posterior, con la luz de su joya central parpadeando, indicando que le quedaba muy poca energía.

    — ¡Starmie, recupérate! — ordenó la líder de gimnasio, a lo que su Pokémon concentró energía y su cuerpo volvió a brillar y su luz dejó de parpadear. Se puso de pie de nuevo y sintió como era salpicada con una energía desagradable y apestosa — ¿Qué?

    — Starmie fue envenenada. ¿Creías que la rampa era para jugar a deslizarse? Esa rampa fue mi trampa mortal todo el tiempo, el tóxico fue enviado por los aires, esperando a que Starmie estuviese lo suficientemente cerca para que le rebotase y, al no ser un ataque directo, no tenía cómo esquivarlo, porque Lapras lo estaba distrayendo. Ahora da igual todos los intentos que hagas, si te sigues recuperando o aumentando la evasión… en cada turno que pase el tóxico absorberá cada vez más energía de su cuerpo hasta agotarla. ¡Has perdido! — exclamó Chuck señalando acusadoramente a Misty.

    — Aún me quedan un par de trucos bajo la manga. Starmie usa Rayo contra Lapras — ante la orden, el Pokémon de la líder lanzó aquel ataque hacia Lapras, quien se protegió con el escudo que brindaba Protección — ¡Usa tu ataque Psíquico!

    — Lapras, usa Rayo de Hielo — Chuck pensó que si debía hacer un ataque que contrarrestase uno así de poderoso debía ser uno de potencia similar, que Lapras pudiese aguantar en el tiempo, ya que, si usaba Rayo, un ataque de un tipo que no dominaba, se cansaría mucho más rápido y su idea era que la resistencia de su Pokémon se viera lo menos comprometida posible, por lo que optó por un ataque de su mismo tipo.

    Hubo un choque de energías en medio del campo, las ondas psíquicas contra aquel fulgor de hielo en una lucha por quien hacía retroceder al otro primero.

    — Vamos, de prisa — murmuraba Chuck, enviando ánimos a su Pokémon, quien daba todo de sí por mantener su ataque y no permitir que el de Starmie se acercase.

    Fue entonces cuando el veneno hizo efecto en Starmie, provocando que se retorciera de dolor y su ataque se debilitase, lo que dio lugar a que el potente Rayo de Hielo de Lapras lo golpease y la mandase al suelo.

    — ¡Lapras, termina! — los ojos de Chuck se abrieron con desespero a lo que su Pokémon respondió deslizándose por el hielo para ejecutar un potente Rayo, que electrocutó hasta el cansancio a Starmie. El corazón de Chuck latió fuerte al ver como al cesar el ataque, Starmie tenía la luz de su joya en el centro parpadeando lentamente, indicando que ya no tenía fuerzas. Dedicó una última mirada de aprobación a Lapras y lo resguardó en seguida en su pokébola.

    — Vaya… su estrategia es formidable — Misty murmuró para sí misma, recordándose a sí misma el repasar el video del combate. Aquel truco de la rampa era algo que no había pensado antes.

    — ¡Ahora dame mi medalla!— Chuck se acercó hasta Misty y ella, temblando de ira apretó los puños y se dirigió amenazantemente hacia él para darle una bofetada y luego le lanzó a la cara la medalla, que Chuck atrapó ágilmente con la mano, mientras sentía como su mejilla hormigueaba de dolor ante el manotazo.

    — ¡Vete y reza para que no vea tu cara otra vez! — Misty le señaló la salida y Chuck salió corriendo fuera del Gimnasio para montar su bici.

    Pedaleó a todo lo que daban sus pies, dejando una marca en el suelo mientras se dirigía a toda prisa a las afueras de la ciudad hasta el laboratorio de Bill.

    Al llegar, Chuck bajó de la bicicleta y golpeó la puerta del laboratorio con desespero.

    — ¡Señor Bill, soy Chuck! ¡Abra por favor! —su puño azotaba la puerta insistentemente de tal modo que pareciese que iba a romperla hasta que Bill apareció en el umbral, a lo que Chuck se lanzó hacia él agarrándolo por la camisa — ¡Tiene que ayudarme!

    — ¡Chuck, me estás asustando! ¿Qué ocurre? — cuestiona Bill, tomándolo por los codos, intentando calmarlo.

    — Necesito que me lleve hasta Ciudad Plateada con su Abra en este instante ¡Le pagaré! — Chuck suplicó agarrándolo fuertemente y hundiendo su cara en el pecho del experto.

    — ¿Por qué quieres ir con tanta urgencia? — Bill arqueó una ceja.

    — No hay tiempo para explicar.

    — Me temo que si no me lo explicas, no podré ayudarte — Bill se deshizo del agarre de Chuck, y lo observó con una mirada implacable.




    Mientras, en ese momento, en el Concurso Pokémon de Ciudad Plateada, los jueces ya habían decidido a quien otorgarle el premio de aquel empate. Karin se encontraba con sus Pokémon en el escenario, Lilligant y un elegante Swanna que había usado en la primera ronda y Bianca con su Squirtle y Pikachu.

    — Después de un combate que nos puso los nervios de punta, los jueces al fin tienen su veredicto final ¿Quién será la ganadora? ¿Nuestra talentosa Karin que nos ha maravillado con sus habilidades de baile o Bianca, la sirena de la ciudad piedra? ¡Aquí en los Concursos todo puede pasar! Jueces, tienen la palabra, ¿quién de ustedes nos sacará de la gran duda? — la rebosante energía de la presentadora tenía un efecto de emoción en los concursantes, contagiándolos con sus sonrisas.

    Uno de los jueces varones se levantó para tomar la palabra.

    — Bueno, la decisión estuvo bastante peleada, casi casi nos hizo agarrarnos de los pelos — se rió el hombre vestido de traje —, pero hubo una situación que definitivamente fue la que nos hizo elegir a la ganadora. Pero antes debo felicitarlas a ambas, porque nos dieron un combate bastante entretenido y bonito de ver, así que hoy no existe perdedora independientemente que una de ustedes se vaya sin el listón — hizo una pausa para mirarlas detenidamente mientras les entregaba una sonrisa —. Una vez dicho eso, debo felicitar a la siguiente señorita por ser capaz de IGUALAR en puntaje a una Coordinadora experimentada como Karin siendo su primer Concurso, así que denle un aplauso a Bianca, por favor — él comenzó a aplaudir, los demás jueces y el público se unieron a él, otros gritando de emoción.

    Karin aplaudió a Bianca y le dio un apretón de manos, mientras la presentadora le hacía entrega del listón, que Bianca recibió con los ojos brillando de alegría, memorizando cada detalle de aquel listón celeste con franjas blancas. Se agachó para enseñárselo a sus Pokémon.

    — Observen, esto es gracias a ustedes, los amo — ella se secó una lágrima de emoción y sus Pokémon la abrazaron con entusiasmo y emoción desbordante, provocando que se cayese al suelo.

    — ¿Estás segura que eres una novata? — se rió Karin, aplaudiendo nuevamente.

    — Así es —respondió Bianca desde el suelo, con Squirtle encaramado a su cabeza y Pikachu sobre sus piernas.



    Una vez Bill tele transportó a Chuck con su Pokémon, este montó su bici en seguida.

    — ¡GRACIAS! — exclamó andando.

    — ¡Lleva flores! ¡A las chicas les gusta! — Bill le grita ahuecando una mano sobre su boca. Chuck se sonroja y pierde el equilibrio de su bicicleta, cayéndose. Bill se ríe — Volvamos al laboratorio, Abra — le indica a su Pokémon, con una sonrisa satisfecha mientras el Pokémon psíquico activa la tele transportación y desaparecen.

    — ¡Charmeleon! — el joven pelirrojo liberó a su Pokémon tipo fuego — ¡Ve y corta algunas flores bonitas! — su Pokémon lo observa confundido, rascándose la frente con una garra — ¡Deprisa!

    Charmeleon llegó con una mezcla de rosas y petunias de diversos colores y se las extendió a su Entrenador.

    — ¡Ni en un millón de años llevaré eso! ¡¡LLÉVALAS TÚ!! — Chuck gritó en la cara de su Pokémon, provocando que este se asustase un poco, sin embargo lo persiguió a paso veloz al verlo correr hacia la entrada del gran establecimiento colorido.

    Una vez dentro él preguntó a los recepcionistas dónde se encontraban los concursantes.

    — Me temo que tendrás que esperar aquí hasta que termine la premiación. Las compuertas para el público se cierran una vez comienza el concurso — explicó la mujer uniformada.

    Chuck rugió de ira y se dirigió hacia la puerta cerrada.

    — Ellos no saldrán por aquí —se dio la media vuelta y se escabulló hacia los camerinos, pensando que si los participantes usaban disfraces deberían ir a cambiarse a la ropa civil. Allí entró junto a Charmeleon y escuchó el grito de una chica.

    — ¡Aah! ¡Un pervertido!

    Chuck se giró con rabia y le lanzó una prenda que vio delante de él a la cara a la adolescente.

    — ¡Cúbrete entonces! — gruñó y siguió su camino hasta que vio a Bianca siendo felicitada allí en la privacidad de camerino. Los demás concursantes tomaron fotos a Squirtle con aquel maquillaje y ella accedió a fotografiarse también. Se sorprendió bastante al verla con aquel vestido de sirena. Jamás en su vida una chica le había parecido tan bonita como en ese momento se veía Bianca. Tragó saliva y cuando al fin quedó sola se acercó con pasos tensos y carraspeó — Hola.

    Bianca se giró y se encontró con Chuck y su mirada se iluminó.

    — ¡Chuck, estás aquí! — la joven castaña corrió a su encuentro y vio a Charmeleon que le entregó las flores — Oh, ¿y esto?

    — Charm-meleon las trajo — el joven ciclista elevó sus brazos hasta detrás de su nuca, sin mirar a Bianca —. Son para Squirtle.

    Bianca sonríe y las recibe, acariciando la cabeza del Pokémon tipo fuego y rodea con sus brazos el torso de Chuck. Este instintivamente rodea la cintura de ella con un brazo mientras con la otra se rasca la sien.

    — Squirtle dice que gracias — ella sonríe abrazándolo con fuerza.

    — ¡Bien! Ehh, ya puedes soltarme — la voz de Chuck es un susurro nervioso y Bianca deshace el abrazo para mirarlo.

    — Eres tan arisco — reclama la joven de ojos color amatista.

    — Es que soy alérgico a esas cosas. Me da comezón y me salen ronchas — explica torpemente.

    — ¿Viste todo? — preguntó Bianca con sus ojos brillando de emoción mientras sostenía las flores.

    — Eh, la verdad estaba atascado en una batalla interminable y acabo de llegar. Hice todo lo posible por llegar antes — admitió el pelirrojo con frustración.

    Bianca dejó las flores sobre el tocador y trajo un estuche en forma de diamante que se abrió como un tríptico ante los ojos de Chuck al presionar un botón y vio un brillante listón azul cielo acaparando el espacio central del estuche acolchado. Chuck abrió los ojos con sorpresa y esbozó una gran sonrisa.

    — ¡Ganaste! — empuñó ambas manos con emoción — Sabía que quedarías en un buen lugar, pero que ganes tu primer Concurso es otro nivel.

    — Que me enseñaras a hacer la rampa de hielo fue la clave. Squirtle realmente lució fenomenal allí arriba… Y todo fue gracias al entrenamiento contigo — Bianca esbozó una de las sonrisas más hermosas que Chuck pudo percibir, ese gesto era de verdadero agradecimiento, el cual hizo nacer una sensación completamente desconocida para él, dejándolo sin palabras, solo pudo observar que era capaz de hacer sonreír tan radiantemente a otra persona, un gesto sublime a sus ojos.

    — Bianca, ahora que ganaste me gustaría saber si tú… — Chuck titubeó con las manos sudando de emoción —… te gustaría… tener una —tragó saliva mientras su rostro se volvía muy rojo —… batalla conmigo? Ahora eres más fuerte —esta última frase salió en un hilo de voz bastante agudo.

    Bianca pestañeó rápidamente asombrada del desplante vulnerable de Chuck por primera vez y luego rió enternecida.

    —Acepto sólo con la condición de que después nos invites un helado a Squirtle y a mí — Squirtle saltó hasta el hombro de Bianca y le hizo un gesto de paz a Chuck.

    — Trato hecho — Chuck sonrió relajando la mirada.

    En ese momento, se escucharon varias personas acercándose y la puerta metálica que daba acceso a los camarines se abrió, dejando entrar a los padres y hermana menor de Bianca a felicitarla.

    — ¡Hijita mía, felicidades! — su madre, una mujer de cabello ondulado color vino y ojos amatista, la abrazó con ternura con un brazo mientras en el otro sostenía una bebé, vestida con un enterito de Spinda.

    — ¿Esta señorita es mi hija? — Su padre, un hombre de cabello castaño de ojos grises la tomó en brazos y la hizo girar y ella se veía feliz de encontrarse con ellos.

    — ¿Oh, y esas flores? — sonrió su madre al ver aquel grupo de bellas flores coloridas que, se notaban cortadas de la naturaleza.

    — Las trajo Chuck — Bianca alzó la vista pero Chuck ya no estaba por ninguna parte, pestañeó dos veces, buscándolo con la mirada, sin embargo no había rastro de él —. Estaba aquí hace un momento — su voz sonó algo apagada en aquella última frase.

    — Quizás se apenó. Es un chico bastante tímido — opinó la madre amarrando las flores con la mano.

    Chuck estaba al otro lado de la puerta, con el corazón acelerado y una mueca de desagrado. Apretó sus puños temblorosos y salió lo más rápido de pudo del establecimiento hacia su bicicleta, seguido de Charmeleon.

    Caminó un rato llevando su bici roja a un lado, mientras su Pokémon le hacía señas de que fuera montado en la bicicleta.

    — No molestes, Charmeleon —le reclamó, a lo que su Pokémon insistió — ¡Ya cállate! No quiero hablar ahora ni que me desobedezcas —sacó la pokébola de este y lo absorbió hasta que llegó al Centro Pokémon.

    Una vez allí se sentó en los teléfonos y marcó un número y esperó a que conectara la línea. Marcó una, dos, tres veces. En la cuarta vez, el sonido de espera de la llamada lo hacía sentir un nudo en el estómago y casi al último pitido la llamada conectó con una imagen oscura y un rostro reflejado apenas, emitiendo un aura que le hizo encoger el corazón.

    — ¿Qué pasa? — dijo una voz ronca de mujer.

    —Mamá, no te había visto desde que salí de Pueblo Paleta —la voz de Chuck se tornó inusualmente vulnerable.

    — ¿Y cuando vuelves? — cuestionó aquella imagen oscura, sin siquiera poder reflejar bien el rostro de su madre, por lo que no sabía si estaba feliz de verlo, si sus ojos brillaban al verlo después de casi dos meses.

    —Aún falta mucho, mamá. Te llamé para mostrarte esto — sacó el estuche de medallas y le enseñó que dos de los espacios estaban ocupadas por medallas con una sonrisa tímida.

    —Ah, bueno.

    — ¿Qué opinas? ¿Te sorprendes de lo fuerte que soy? —los ojos de Chuck se iluminaron en una súplica silenciosa.

    — ¿Qué esperas que te diga? — la voz de su madre deshizo todas sus ilusiones y la comisura de sus labios bajó, deshaciendo todo rastro de la sonrisa inicial — No es tan impresionante.

    Chuck apretó los labios.

    — Sabes que estoy en contra del maltrato a los Pokémon. No me voy a alegrar de que vayas por ahí alardeando de ser quien golpea más fuerte a otro.

    Chuck no pudo resistir más y cortó la llamada con un nudo en la garganta. No quería llorar, con todas sus fuerzas se negaba a hacerlo. Salió hecho un torbellino del Centro Pokémon, deseando que nadie hubiese escuchado aquella denigrante llamada familiar.




    Bianca y Squirtle después de la primera presentación (Lo de la cara de Bianca eran las escamas pero no me quedaron bien)
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    J.Nathan Spears

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    Al fin puedo leer bien esta vaina. Hay mucho qué comentar, la verdad

    La primera cosa que me llama la atención es… la rara decisión la de hacer que los jueces, aparte de la Enfermera Joy, fueran dos tipos de ojos rasgados todos random... cuando tenemos a los establecidos Raúl Contesta y Sr. Sukizo. (no sé sus nombres en doblaje español castellano :mudv:)

    Luego, la descipción de Squirtle con maquillaje de guerrero... hmmm... ¿Guerrero Kabuki? Se me hizo todo demasiado ambiguo… hasta que bajé al final y vi el dibujo. La verdad le queda bien. Y todavía mejor en el número humorístico que se mandaron él y Bianca

    En serio, para mí estuvo genial :P. Siempre es bueno experimentar, ¿No crees? La idea es entretener, de todas maneras.

    Lo malo es que no pudimos ver mucho más del concurso. Solo una batalla final contra una random de 23 años llamada Karin, que… me la esperaba más VÍBORA. Pero para ser un primer obstáculo, estuvo más que aceptable, la verdad. Y la batalla en sí estuvo muy buena… me imaginé a la Pikachu siendo afectada por el movimiento Danza del Caos…

    Por cierto, algo que llamó la atención en el cálculo de la “barra de vida” de Lilligant luego de que Pikachu le anulara dos combinaciones… solo la moviste dos veces y en ambas perdió un tercio. Me parece un cálculo un poco simplista, la verdad. Y quizás un poco excesivo por parte del jurado.

    Y pasando a Ciudad Celeste, y, más precisamente la batalla que se estaba gestando… Misty vs. Chuck.

    Primero que nada, si yo fuera líder de gimnasio, y estuviera siendo apresurado por alguien como Chuck, yo hubiera hecho una de dos

    1- Hago lo mismo que Misty, ralentizar la batalla y desesperarlo

    2- Pasarme la regla de “Ajustarme al nivel de mi rival” por el Arco del Triunfo, sacar a cierto Swampert que ya conoces… y concederle su deseo con una atropellada épica.

    Incluso podría hacer las 2 al mismo tiempo. Usar al Swampert y pelear lento… hasta que el mismo ajolote se impaciente y noquee a un rival ya desesperadísimo. Pero tendría que estar sintiéndome EXTRA CRUEL. :smud:

    Por cierto, si Chuck estaba TAN apresurado… y su Lapras sabe Rayo (igual que Starmie, parece), ¿Por qué no hacer que después de congelar toda la piscina, se mandase un Rayo, pero de forma continua, para acabar rápido con Starmie? Digo, eso podría agotar a Lapras, pero es menos agotador que aguantar los embates de Starmie luego, y OBVIAMENTE más rápido.

    Pero en líneas generales... tanto la batalla de concurso como la de gimnasio estuvieron bien hechas. No reporto quejas aquí.

    Y como sea, ya se ganó una enemiga "importante" este chiquillo… pero al menos con Bill es súper respetuoso. Favor en medio o no. Y las escenas de interacción con Charmeleon… y la posterior escena cliché de “¡AAAAAH, PERVERTIDO!” me dieron risa… menos mal no se llevó un ladrillo o algo parecido a la cabeza xD.

    Y también su reacción ante el abrazote de Bianca. Ay, qué bonito… y la excusa de que Charmeleon le quería dedicar las flores a Squirtle… hmm…

    [​IMG]
    (recordando que tanto Squirtle como Charmeleon son machitos)​

    Pero ya después, no pude reír más. Porque luego nos damos cuenta de que Chuck tiene CERO apoyo de su madre. Si hasta se tarda en contestar… aunque uno puede asumir “Ay, estaba durmiendo la siesta o haciendo la compra”. Bueno, sí, pero luego toda duda se disipa cuando le habla a su hijo con tanta frialdad y le dice poco menos que “no está de acuerdo con el maltrato animal”.

    Aquí ya hay para debate entre si las batallas reguladas se consideran maltrato. Después de todo, un entrenador está en su deber de alimentar y cuidar bien a sus criaturas. Los maltratadores son otros.

    Además, no sabemos NADA de esa señora. Probablemente haga cosas peores... probablemente ella use productos de belleza que fueron probados en Pokémon. O algo así.

    Bueno, ahora con unas observaciones…

    En otras épocas, esto hubiera bastado como descriptivo... peeeero hoy por hoy los hombres pueden llevar el cabello largo y del color que les salga de las PokéBolas... así que hace falta un poco más de, valga la redundancia, descripción.

    Esto no lo considero error per se, pero… se siente raro leerlo así cuando lo normal es leer “WOW”. Consejo: Reemplázalo por adjetivos como “SENSACIONAL”, “INCREÍBLE”, “MAGNÍFICO” o bien “UNA PRESENTACIÓN DE LA CON...”. Okey, eso último no. Pero me entiendes xD.

    Y esta joyita, comentario de Misty… cuando aún le tenía un ápice de respeto a su retador

    Eh, ojo ahí. Charmeleon no pelea “sobre el agua” per se. Se para en colchonetas o sobre plataformas. Aunque, dependiendo del tamaño de éstas, su situación sí puede ser precaria.

    Pero pasa y resulta que lo que se mandó Misty ES un buen descriptivo de Chuck, la verdad... aunque nos deja otro “problema”.

    La llama de la línea de Charmander no es algo que se pueda “apagar” por factor externo, per se. En alguna ocasión al Charizard de Ash lo han tirado a un lago (creo que fue en el episodio del Valle Charicífico) y... pues no, no se nos petateó el falso dragón xD.

    En realidad, para mí la llama es más un indicador que un horroroso punto débil (o sea sí, cuenta como punto débil, es una zona sensible, pero no a ESE nivel). Si brilla con intensidad, el Pokémon está en buena condición... si está demasiado baja, es porque el Pokémon o está enfermo o está cansado. Y aun así, creo que el hecho de que por instinto la protejan de la lluvia es simplemente porque no les gusta la humedad en esa zona y ya. Y si uno se basa en el episodio en donde debutan Damian y el Charmander del Mostaza, pues parece que la intención del pequeño no es cubrir solo su cola, sino TODO el cuerpo. Por eso, poco menos que se acurruca, también.

    [​IMG]
    Ay, justo en los feels :eevee:

    Y aún en la discusión de la ubicación donde la batalla Chuck vs. Misty tiene lugar… en cierta parte, pusiste “Cirulean” en lugar de “Cerulean” o “Celeste”. A todo esto, ¿Cómo llamas en verdad a la ciudad? Porque solo mencionas el nombre 2 veces en este episodio, en una la llamas “Celeste” y en la otra, pues, “Cirulean”. Lo peor es que en los episodios 6 y 7 la llamas “Celeste”.

    ¡Consistencia, por favor!

    Y si me dices “Ay, pero yo quería variar”… okey, está bien, lo puedo dejar pasar, pero… al menos escríbelo bien. Se ve feo. Menos mal que puedes editar aquí, porque en Wattpad… no sé, la verdad.

    Y si uno quiere variar... ¿Por qué no hacer que Misty use OTROS Pokémon aparte de Staryu y Starmie? Digo, tiene a Quagsire y Gyarados... o quizás podría usar a Horsea y Goldeen. Demasiado "fiel" a los juegos esta cosa.

    ¿Vale decir que no tengo muchas expectativas para cuando Navy o Chuck lleguen donde el Teniente Surge?

    Bueno, sin otro particular, nos leeremos en otra. :treeko:

    Tendré que pasar por Wattpad a ver qué se me ocurre poner ahí xD

    Ah, y el dibujito está bien, también. Toda bonita y adorable esa Bianca :bulbi:
     
    Última edición: 19 Diciembre 2024
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  5. Threadmarks: Capítulo XII: Un choque electrizante
     
    Navaja

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    El viaje de una chica llamada Navaja
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    Aventura
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    Capítulo XII: Un choque electrizante

    — Zack, no fuerces tanto tu brazo — ordenó Navaja ordenando los platos de comida dentro de la mochila, mientras el luchador practicaba hacer flexiones invertidas —. No sé cómo no te enfermas del estómago, acabamos de comer.

    — Porque no soy como la gente común — contestaba sin dejar de ejercitarse —, mi cuerpo está entrenado para resistir la brutalidad y entornos extremos — en ese momento se soltó de una mano, equilibrando todo su cuerpo solamente en su palma derecha.

    — ¡Santo cielo, Zack! — la muchacha se puso nerviosa y se cubrió los ojos.

    — Machoke, dame mi huevo —el joven extendió su mano izquierda a su Pokémon que reposaba de comer, sentado en el suelo terroso de aquella cueva oscura.

    — Espero no hagas la locura que estoy pensando — regañó nuevamente la joven de vestimenta verde y vio como el Pokémon tipo lucha le entregó el huevo a su amo — ¡Machoke, si algo le pasa a ese huevo serás igual de culpable que Zack!

    El Pokémon humanoide se avergonzó y se rascó la nuca con nerviosismo, mientras Zack hacía flexiones con una mano mientras estiraba su brazo izquierdo que sostenía el huevo Pokémon.

    — Es la motivación perfecta para hacerlo bien —jadeó Zack, siguiendo con el ejercicio mientras Machoke le hacía porras.

    — Ustedes dos están locos — Navaja se levantó una vez terminó de recoger las cosas —. No me quedaré a ver esto.

    — ¿A dónde vas? — cuestionó el luchador deteniendo su ejercicio para mirarla sin abandonar la postura.

    — Estamos en el Túnel Roca, hay montón de Pokémon con los que podemos entrenar.

    — Oye, podría ser peligroso — titubeó el joven.

    — ¿Tú preocupándote por peligro? — bufó la chica que usaba el cabello amarrado en una coleta alta.

    — Machoke, acompáñala — ordenó Zack.

    —P-pero… —susurró Navaja y Machoke titubeó.

    — Ya me escuchaste, amigo — la voz de Zack era firme antes de seguir en lo suyo.

    — Está bien, vamos Machoke — la joven y el Pokémon se dirigieron por el sendero que tenían delante, en busca de algún Pokémon al cual retar –o capturar –.

    Navaja junto a Machoke caminaron por el interior del Túnel Roca y Scyther se les unió, saliendo de su pokébola.

    — Scyther, yo planeaba entrenar a Helio por el tipo de Poké…— la Entrenadora no terminó de decir la frase cuando el Pokémon insecto frunció el ceño y se le acercó enfadado.

    ¡Ahora me vas a entrenar a mí! — exclamó Scyther en su idioma. Navaja no necesitó entender el idioma Pokémon para comprender qué le quiso decir.

    —Tú. Pelea — Scyther aterrizó frente a Machoke con las alas vibrando con irritación y lo señaló con una de sus guadañas.

    Machoke lo miró y luego miró a Navaja.

    —Si quieren entrenar… adelante Ella se encogió de hombros. Eso fue suficiente.

    ¡Ja ja ja ja! Ya la escuchaste. ¡Pelea! — Scyther se lanzó a atacar al Pokémon tipo lucha, el cual lo esquivó con un solo movimiento de palmas, enviándolo hacia otra dirección con el mismo impulso. Scyther dio una voltereta en el aire antes de golpearse contra el muro y se impulsó con sus patas para volver hacia Machoke — ¡No te escaparás de mí!

    Atacó primero con el ataque Cuchillada directa al torso. Machoke giró apenas el cuerpo. El filo pasó rozándolo. Segundo golpe. Tercero. El Pokémon humanoide desvió ambos con las palmas, sin siquiera cambiar la expresión. Scyther apretó los dientes.

    — ¡No te contengas!

    Machoke suspiró.

    —No quiero lastimarte.

    Eso fue combustible para el Pokémon mantis, que cargó de nuevo, más rápido, más rabioso. Machoke esperó y el momento justo, lo sujetó por el antebrazo y giró el cuerpo.
    El mundo dio una vuelta y Scyther impactó contra el suelo y el aire escapó de sus pulmones.

    Intentó levantarse pero Machoke ya estaba encima. Lo inmovilizó con una llave limpia, precisa y controlada. Un par de segundos bastaron hasta que Scyther dejó de resistir.

    —Scyther… — Navaja gimió y él abrió los ojos, furioso.

    Te derrotaré —murmuró el Pokémon insecto.

    El Pokémon luchador lo soltó y dio un paso atrás.

    Yo parto rocas con solo un toque, no puedo pelear mano a mano contra ti.

    Scyther se levantó tambaleando y fue directo hacia una roca y golpeó. Nada. Golpeó de nuevo. Nada.

    —Shane sabría qué hacer… —murmuró la Entrenadora sintiendo un nudo en el pecho. Pero de pronto cambió de opinión. —Scyther —alzó la voz—. No cortes la roca. Afila primero. Haz que el filo sea más fuerte que el viento.

    Scyther se detuvo y la miró con algo parecido a la admiración en sus pupilas y asintió. Comenzó de nuevo, más concentrado.

    Después de un buen rato entrenando, un fuerte temblor sacudió el piso, haciendo que la niña y los Pokémon casi perdiesen el equilibrio y luego cesó.

    — Scyther… —Navaja se preocupó y lo fue a sostener por los hombros antes que este cayera al suelo. — Descansa un poco ¿sí? —la Entrenadora resguardó a su Pokémon mantis en la sportball y escuchó un fuerte grito en su espalda que la espantó y ella instintivamente golpeó adelante con su bolso con los ojos cerrados.

    — ¡Ja ja ja ja ja ja ja ja! ¿Aún te dan miedo los fantasmas? — se burló Zack con su amplia sonrisa enseñando todos los dientes.

    — ¡Qué idiota eres! ¡Casi me matas de un susto! —lloriqueó Navaja con el corazón acelerado, tomándose en pecho con una mano.

    — Casi le das a mi huevito, ten más cuidado, mocosa — reclamó Zack.

    — ¿A quién en su sano juicio se le ocurre asustarme así? Y tienes el descaro de reclamar — se enfureció Navaja pero fue callada por la boca del luchador.

    —Shhh —el joven puso atención hacia delante, pero la niña le dio un manotazo.

    — ¡Deja de ponerme las manos encima! Con este bolso te voy a… — reclamó la Entrenadora pero fue callada nuevamente por la gran mano de Zack, que casi le cubrió todo el pequeño rostro.

    — ¡Shhh! Algo se aproxima — susurró Zack soltando a Navaja.

    — ¿Qué? No me vas a asustar de nuevo.

    — Hablo en serio — el joven de ojos azules se paró delante de su prima política en actitud protectora —, es algo grande.

    —Ay no — exclamó Navaja con una mano empuñada a la altura de la barbilla.

    En ese momento el temblor que habían sentido momentos antes comenzó a mecer el piso primero suave y cada vez más fuerte. En ese momento vieron salir del suelo una enorme cabeza de metal con grandes maxilares y grandes colmillos, rugiendo delante de ellos con furia, Zack, Machoke y Navaja gritaron de espanto.

    — ¡¡Corre!! —Zack tomó de por la muñeca y corrió lo más rápido que pudo mientras Machoke corría a su lado — Machoke, adelántate.

    <<Me voy a caer>> pensó Navaja al verse arrastrada por el luchador ya que sus pies apenas tocaban el piso, mientras su único punto de equilibrio era la mano firme de su primo político que la aprisionaba, casi haciéndole daño.

    Zack corría mientras con la mirada buscaba algún hueco en la pared que les permitiese ocultarse y cuando lo encontró, lanzó a Navaja hacia la pared y la aprisionó con su cuerpo, sosteniéndose de la pared con una mano y con la otra sosteniendo entre su propio cuerpo y el de Navaja a la incubadora, mientras Navaja miraba por un costado cómo el gigantesco Pokémon pasaba furioso por el túnel a escasos centímetros de ellos, mientras ambos jadeaban asustados.

    — Se ha ido… — jadeó Zack recuperando el aliento.

    — ¿Crees que vuelva? —gimoteó Navaja.

    —No lo sé… ese Steelix era demasiado rápido y eso me preocupa.

    — ¿Por qué dices eso?

    —Los Steelix son muy lentos. Bruno tenía uno y créeme que sé de lo que hablo, en cambio ese se movía prácticamente a la misma velocidad que Scyther —aclaró el luchador con expresión tensa — y es absolutamente imposible para un Pokémon con ese tamaño.

    —Hm… ¿Y a qué se debe que este fuera tan rápido?

    —No lo sé y no me quedaré a averiguarlo —indicó Zack, haciéndole una seña para que salieran de aquel túnel. Machoke se les unió a la caminata — Ahí estás… ¿Notaste algo extraño, Machoke? — su Pokémon lanzó golpes al aire con gran agilidad y Zack se levantó de hombros — Quizás sea este túnel y sus minerales… pero salgamos antes que encontremos a otro Pokémon con súper velocidad.

    —¡¡ESPEREN!! — un grito femenino los detuvo. Los viajeros se voltearon y vieron que se trataba de una alta joven de tez morena usando un leotardo morado con un diseño animal print con triángulos amarillos y el centro morado, igual al Pokémon que la acompañaba, un felino que superaba el metro de alto, delgado, de pelaje morado con las mismas manchas triangulares por todo su cuerpo . La joven usaba una coleta alta y zapatillas de gimnasia y sus pantorrillas eran cubiertas por polainas color celeste. Corrió hacia ellos jadeando y se detuvo delante de ellos —Detengan a ese Steelix, se los imploro.

    — ¿Es tuyo? —cuestionó la Entrenadora de ojos verdes.

    — Sí, por favor necesito que lo detengan antes que escape — la muchacha suplicó posando la mirada en Zack, el cual no necesitó de más para actuar.

    — Machoke, ve por esa bestia de acero, ¡Ahora! —ordenó el luchador a su Pokémon humanoide y le entregó la incubadora a Navaja — Cuida el huevo — fue lo último que dijo antes de salir corriendo tras su Pokémon.

    Machoke trotó a un paso más veloz de lo usual y detuvo a Steelix agarrándolo por la cola y jalándolo hacia atrás. Steelix se enfureció bastante y atacó con Foco Resplandor.

    — Protégete —ordenó Zack y Machoke actuó rápidamente, activando un escudo protector de energía delante suyo, evitando que el potente rayo plateado lo golpease — Es momento de saber si realmente aprendiste lo que practicamos… ¡Sumisión!

    Machoke asintió y se paró en posición de ataque, el Steelix cargó una Cola Férrea y le dio a Machoke, quien aguantó el poderoso ataque enterrando los pies en el suelo mientras era movido pesadamente por el golpe, mientras tenía sus brazos cruzados sobre su cara, evitando así que no noqueara. Esperó un momento de cansancio de su gigantesco oponente y con una fuerza única, se aferró fuertemente de la cola del Pokémon de acero y se impulsó con las piernas juntas hasta que llegó a la mandíbula y así, en aquella posición circular, hizo girar a Steelix pesadamente sobre su cuerpo, golpeándolo a la vez que los giros aumentaban de velocidad y por ende la potencia del ataque. Se volvieron una enorme rueda giratoria color plateado hasta que finalmente Machoke soltó de su yugo a la serpiente férrea, dejándolo tembloroso y mareado en el suelo.

    — Es mi oportunidad, ¡Liepard, usa Hierba Lazo! —la joven con leotardo ordenó a su Pokémon felino que saltó con gracia y agilidad, emitiendo un rugido que hizo salir poderosas lianas debajo del lugar donde había caído Steelix y lo aprisionaron, provocando que este rugiera de dolor y se aturdiera — ¡Ahora! — lanzó la pokébola a su Pokémon quien con un giro acrobático, la agarró con su cola y la dirigió hacia la serpiente de acero, capturándola en su interior. Esperó con ansias que la luz de la pokébola dejase de parpadear y finalmente saltó de alegría, haciendo varios giros con un pie — ¡Lo hicimos!

    — ¿Todo esto fue para capturar a ese Steelix? —preguntó Zack mientras el Liepard recogía la pokébola con el hocico y se la llevaba a su Entrenadora.

    — Así es, y ahora gracias a ti ya es mío —sonrió la adolescente y luego sacó la pokébola de Liepard para resguardarla allí — Regresa, Liepard, eres la mejor de las mejores.

    — Como te ayudé a capturarlo, creo que merezco un premio —Zack alzó una ceja de manera coqueta mientras se cruzaba de brazos.

    — ¿Un premio como qué? — preguntó la chica con un brillo de interés en la mirada al haber visto más detenidamente al joven de sonrisa encantadora que tenía delante suyo.

    —Una cita — Zack bajó la voz de manera seductora mientras se acercaba a ella con confianza, casi intimidándola con su gran tamaño.

    —Pues… Si me invitas a cenar, podría…—ella contestó acariciando el brazo musculoso de Zack y acercándose a su oído para susurrarle su idea, lo que provocó que la cara de él se ruborizara por completo y tragara saliva. La joven se separó levemente de él y lo miró con picardía, provocando que una sonrisa de oreja a oreja se dibujara en su rostro sonrojado.

    — Pues ¿qué estamos esperando? Vamos — Zack la alza en brazos y comienza a caminar, pero es detenido por Navaja.

    — ¿A dónde crees que vas? — la niña se acercó con el ceño fruncido mientras sostenía la incubadora entre sus pequeños brazos — ¿No estás olvidando algo…?

    Zack se volteó y se encontró con la mirada furiosa de la niña y se rió nervioso.

    — Discúlpame un momento, bella señorita — se disculpó con la muchacha para dejarla suavemente en el piso otra vez y se acercó a Navaja con rapidez, llevándola de un brazo disimuladamente hacia un lado — Si cuidas a mis Pokémon te llevaré a comer un gran pastel de chocolate.

    — ¡No quiero! — la niña le hizo un desprecio — Dijiste que ya no me dejarías sola por una mujer. Se lo diré a Shane.

    — ¡Ay, mocosa! Hazme el favor y te prometo que… — el joven miró hacia arriba buscando alguna idea que pudiese entusiasmarla lo suficiente — seré tu esclavo por un día.

    —Una semana — Navaja lo miró de soslayo.

    — Tres días — corrigió Zack.

    — Cinco —insistió la joven con el ceño fruncido.

    — Bien. Cinco días…Y ya, por favor no me mires así, haces que se vean feos esos hermosos ojos verdes que tienes — Zack acarició la barbilla de Navaja y ella respondió esquivándolo con otro desprecio.

    — Tú eres horrible… Me dejas sola por… una tontería.

    — ¡No es una tontería! A ella le gustan los Steelix y yo… tengo un Steelix interno que quiere ser domado —Zack habló con un tono poético mientras empuñaba una mano y Navaja lo miraba con una expresión de asco —. Cuando crezcas lo entenderás. Te quiero, eres la mejor —Zack agarró a Navaja por la barbilla y le dio un beso sonoro en la frente antes de salir corriendo nuevamente, lanzando hacia atrás la pokébola de Machoke. Navaja no alcanzó a limpiarse la baba que Zack le dejó y se apresuró en atrapar la pokébola antes que cayese al piso.

    Zack había tomado en brazos de nuevo a aquella chica y se iban hacia quién sabe dónde mientras Navaja se quedaba mirando con furia cómo era abandonada otra vez por el luchador con una mujer que apenas conocía. Machoke se acercó al lado de la niña y se disculpó rascándose la nuca.

    — Ay, mírate… Ni siquiera se preocupó de recuperar tu energía — la joven Viridiana sacó su mochila blanca de su hombro y buscó dentro si tenía medicinas en el botiquín, sin embargo sólo tenía antídotos que usaba por Nidoran —. Tendremos que llegar al próximo Centro Pokémon para curarlos… Qué problema.



    En Ciudad Plateada, Chuck salió furioso del Centro Pokémon enjugando sus lágrimas antes de permitir que rodaran y en un ágil movimiento montó su bicicleta y pedaleó nuevamente hasta Ciudad Celeste. La rabia por el eco de las palabras de su madre le dio el impulso suficiente para pedalear durante horas antes de sentir cansancio. Su adrenalina no bajaba y se prometió a sí mismo ser tan fuerte que a la gente no le quede opción más que admirar su fortaleza, incluyendo a sus enemigos.

    — Ya lo verán… — gruñía para sí mismo sin percatarse que el cielo nublado prometía una tormenta.

    En su camino hacia las afueras de Ciudad Celeste retó a cada entrenador que se le cruzó por el camino, implacablemente mostrando de qué eran capaces sus Pokémon. Después de su 4ta victoria sintió un escalofrió debido al viento y las gotas de lluvia que comenzaban a caer sobre su rostro.

    Al mirar al cielo para confirmar que realmente estaba lloviendo divisó unos rayos en las nubes y pensó que tal vez era la tormenta eléctrica que habían anunciado en la tv pero al observar mejor sus ojos color anaranjado se dilataron y su mandíbula cayó.

    — Es… ¡Zapdos! — su mentón tembló y rápidamente corrió hasta la salida de la Ciudad hasta uno de los vados del río que rodeaba la ciudad — ¡Lapras, sigue el caudal del río!

    El Pokémon acuático obedeció a su Entrenador y este no dejaba de mirar a Zapdos que ya casi se perdía de vista. Averiguó por medio de su Pokédex el posible escondite del Pokémon legendario y el mapa indica la Central Eléctrica que está unos kilómetros más adelante.

    Al llegar por fin, la tormenta era bastante fuerte y usó una poción de Restaurar Todo en Lapras y corrió hacia la Central Eléctrica que parecía abandonada, pero notó que estaba rodeada por Magnemite y Magneton flotando alrededor del edificio.

    Entró de todas maneras pedaleando en la bicicleta y se bajó para sacar de su bolsillo la pokébola de Charmeleon, con actitud desafiante y notó cómo de pronto sus pasos se volvieron lentos.

    — Ey… esto es — preguntaba mientras intentaba despegar sus pies del piso. Sintió como que caminaba debajo del agua o como si la gravedad se volviese mucho más pesada. Observó bien y sus zapatillas estaban intactas. Entonces volvió a montar la bicicleta y notó que también la afectaba, incluso haciéndola más lenta que sus propios pies.

    Dejó la bicicleta amarrada a un pilar y avanzó hacia dentro del edificio, encontrándose a algunos Magnemite que volaban velozmente a diferencia de lo que él podía lograr con sus pies. Sacó a Charmeleon de su pokébola para defenderse de cualquier ataque.

    Estuvieron avanzando así hasta adentrarse un poco más cuando vieron pasar un Magnemite alterado a toda velocidad con una incubadora pegada en los imanes y Chuck dio la orden a su Pokémon para atacarlo pero este fue más rápido y se escabulló por los pasillos interiores.

    — ¡Vamos, Scyther! — se escuchó una voz que él conocía bien— Oh, no, ¿Qué está pasando?

    Chuck mira hacia atrás y su mirada se encuentra con la de Navaja y Scyther.

    — ¡¿Qué estás haciendo aquí?! — Exclaman al mismo tiempo — ¡No tengo por qué decírtelo! — ambos se hacen un desprecio en direcciones opuestas.

    — Y yo tampoco a ti — Murmura el pelirrojo — Vámonos Charmeleon.

    — Chuck, espera.

    — ¿Qué quieres? Y dilo rápido.

    — No sé qué está pasando aquí, el piso se siente raro —la voz de Navaja sonó tímida y suplicante.

    —Es el efecto del ataque “Espacio Raro” y debo averiguar qué Pokémon lo está ocasionando.

    — Voy contigo — dijo ella caminando a paso lento a su lado.

    — Necesitas Pokémon lentos que tomen ventaja de este ataque ya que invierte las velocidades. Los lentos se vuelven rápidos y viceversa. Tu Scyther es inútil una vez más.

    — ¡Oye, no le hables así!

    — ¡Vamos, Lapras! — Chuck libera a su Pokémon acuático —Crea la rampa de hielo.

    Lapras lanza el ataque Rayo de Hielo al suelo para congelarlo y así deslizarse con facilidad.

    — Oye n-no me dejes aquí.

    — Sube — ordenó Chuck.

    Navaja se subió al lomo de Lapras y resguardó a Scyther en su sportball. Avanzaron a gran velocidad sobre Lapras sobre el piso congelado, atacando con las Ascuas de Charmeleon a cada Pokémon que veían para alejarlos de Lapras.

    — ¡Allí esta! — señaló Navaja al Magnemite que llevaba la incubadora.

    — Lapras, sigue a ese Pokémon —ordenó Chuck.

    — Eevee, ayúdame, usa Rapidez — ordenó la joven sacando al cachorro de tipo normal pero no pudo alcanzar a Magnemite con su ataque.

    — Estamos peleando en Espacio Raro y usas Rapidez. Mejor no ayudes — Chuck frunció el ceño y Charmeleon lanzó un poderoso Lanzallamas. Navaja gritó de miedo cubriéndose la cabeza. Chuck la agarró por la espalda de su chaqueta y la aferró a Lapras — No te caigas.

    Navaja jadeaba de miedo, temblando sin poder mirar hacia delante era acunada por su Eevee. Tragó saliva.

    — ¿Cuánto tiempo dura el Espacio Raro? — preguntó Navaja con voz quebrada.

    — Si es un solo Pokémon no debería tardar en terminar pero si son varios estamos en problemas. Los Magnemite son tan lentos que al invertir las velocidades son prácticamente inalcanzables. Hay que encontrar el origen lo antes posible. ¡Acelera, Lapras! — Chuck estaba decidió en llegar hasta el centro de aquel lugar.

    De pronto los comienzan a atacar Magneton y Electrode a medida que avanzan.

    — Chuck…

    — Se están acercando — el joven hace una mueca.

    — Encárgate de ellos.

    — Son demasiados —gruñe el pelirrojo.

    — ¡Allí está Magnemite!— Navaja señala adelante y Eevee se lanza hacia Magnemite y le lanza el ataque eléctrico — ¡Por favor, Chuck, más rápido!

    — ¡Lapras! — el Entrenador gruñe, intentando que llegasen a la incubadora antes que caiga al suelo. Lapras continúa usando su Rayo de hielo delante y al ver que falta un poco, Navaja salta al suelo y logra agarrarla por poco, exponiéndose al ataque de Lapras — ¡¿Estás loca?! ¡¡No vuelvas a hacer eso!!

    La joven corrió y subió rauda al caparazón de Lapras pero se vieron rodeados por un Electabuzz y Magneton. Derribaron a Charmeleon con un Puño Trueno y Navaja tuvo que resguardar a Eevee que la rodearon unos Voltorb expulsando chispas.

    — ¡Te prohíbo desmayarte! ¿Me escuchaste? —regañó Chuck a su Pokémon rociándole el espray de Restaurar Todo.

    Navaja liberó a Bulbasaur.

    — Danza Pétalo — le ordenó con urgencia, señalando al Electabuzz delante de Charmeleon. El Pokémon bulbo se paró en el caparazón de Lapras y expulsó el torbellino floral hacia los Pokémon y empezaron a llegar más. Bulbasaur miró a Navaja con una mezcla de confusión y miedo — ¿De dónde salen tantos Pokémon?

    — ¡Da igual! Movámonos de aquí — agarró a Charmeleon y subió al caparazón de nuevo.

    Lapras seguía congelando el piso para deslizarse rápidamente hasta el final del edificio y sentían una extraña presión en el ambiente, unas partículas eléctricas suspendidas en el aire y el suelo está fragmentado en polígonos luminosos. Al centro de todo, un enorme ave de plumaje amarillo con las alas extendidas completamente inmóvil dentro de una malla geométrica y delante de él había un Pokémon extraño que estaba en glitch, evolucionando de forma intermitentemente, rodeado por una extraña aura eléctrica.

    — ¿Qué? ¡ES ZAPDOS! — Instintivamente saca su Pokédex para escanearlo <<Zapdos, una de las 3 aves legendarias del Folclore de la región Kanto. Suele surcar los cielos durante las tormentas eléctricas que él mismo provoca. Sus plumas se cargan con electricidad que él usa para alimentar las centrales eléctricas y los Pokémon que viven allí>>

    —Pobrecito… está atrapado.

    — Por eso los Pokémon están desequilibrados, ¡están hambrientos!

    — ¿Qué podemos hacer? — la voz de Navaja parecía una súplica.

    — Ese Pokémon de allí es el culpable — Chuck lo escaneó con la Pokédex <<Porygon, tipo Normal. Es el primer Pokémon artificial creado. Vive en los ordenadores… Porygon2, versión actualizada de Porygon… Porygon, tipo nor-m-m-m>> — Esto está mal — le dio unos golpes al aparato pero este se apagó. Apretó la mandíbula — Charmeleon usa Lanzallamas contra esa cosa.

    — Chuck, no lo hagas… — Navaja empuñó sus manos.

    El impacto del Lanzallamas quemó al Pokémon y se liberó una cantidad de energía que los hizo enceguecer pero el Pokémon volvió a absorber aquella energía de estática que liberaba aquella malla geométrica que contenía a Zapdos.

    — No fue suficiente. ¡Escúchame bien! —dirigió su mirada a Navaja — Ataquemos juntos. Al parecer hay una especie de energía o algo que los está conectando y mira… está evolucionando. Hay que cortar el hilo de algún punto.

    — ¿Y si lo dañamos? — preguntó Navaja con ojos brillantes.

    —Es artificial. No siente nada… Ni siquiera debería estar en esta dimensión, es un Pokémon digital. Leí sobre esto.

    — Pero Chuck… — Navaja al ver la mirada implacable del muchacho le indicó que no era momento de protestar y asintió — Helio, usa Hojas Navaja junto a Charmeleon.

    — Deja de decirle ese nombre tonto a tu Pokémon. Se llama Bulbasaur — Chuck hizo una mueca de desagrado — Usa Lanzallamas — ordenó a Charmeleon sin dejar de mirar de forma intimidante a la muchacha. Ambos Pokémon combinaron sus ataques pero el fuego del Lanzallamas quemó las hojas enviadas por Bulbasaur — Si quieres derrotarlo rápido tenemos que hacer un ataque combinado y tu Bulbasaur no sirve.

    — Deja de tratarnos mal — Navaja se enfureció pero su voz sonó temblorosa.

    — Saca a tu rata morada y usa su veneno.

    Navaja apretó los labios y obedeció, intercambiando a Bulbasaur por Nidoran.

    — Kai, escúchame bien, Vas a lanzar sus Picotazos Venenosos hacia las llamas de Charmeleon — dijo intentando mantener la calma.

    — ¡Charmeleon, ahora! — Chuck señaló en frente.

    El ataque combinado de ambos Pokémon fue lo suficientemente fuerte como para pausar momentáneamente el Espacio Raro, la barrera que contenía a Zapdos y a tirar a Porygon al suelo.

    En un micro segundo Chuck duda qué hacer. Su mano se mueve por sí sola y lanza una pokébola hacia Zapdos y baja los brazos en una especie de incredulidad. El tiempo pasa lento para él y la pokébola impacta en el ave legendaria. El joven siento un vuelco en el pecho y aguantó la respiración. La pokébola lo encapsula. Pero se libera de inmediato y ruge. Este vuelve a lanzar otra pokébola, casi ido de sí mismo y Zapdos, algo débil, la patea lejos.

    — Charmeleon, usa Estallido.

    — Chuck, no —suplicó Navaja.

    — Lapras, Rayo de Hielo.

    Ambos Pokémon atacaron al unísono y lograron golpear a Zapdos enviándolo al suelo con la gran explosión que ocasionó aquella colisión.

    — ¡Chuck, detente! — suplica Navaja agarrándolo de su chaqueta pero este la empuja y vuelve a lanzar una pokébola que esta vez retuvo a Zapdos un poco más tiempo pero finalmente se liberó, emitiendo una descarga potentísima que hizo caer a ambos Pokémon.

    — Está cediendo — murmuró totalmente ido de sí y volvió a lanzar otra pokébola, la cual fue pateada y rebotó en Porygon que fue absorbido en silencio.

    — Detente, por favor, lo estás haciendo enojar… ¡Mira a tus Pokémon!— Navaja zarandea a Chuck, sollozando.

    — Estoy tan cerca — murmura Chuck y vuelve a lanzar otra pokébola.

    — Vámonos… — llora, intentando jalarlo a la salida.

    Entonces Navaja baraja ideas en su mente. Usar a Bulbasaur para llevar a Chuck, pero no sabe si este reaccionaría mal y le pudiese hacer daño a su Pokémon, el cual es demasiado sensible y no resistiría algo así. Nidoran trajo en su hocico la pokébola olvidada y la dejó a los pies de Chuck. Al mismo tiempo, Zapdos estaba cargando demasiada energía alrededor suyo, sintiéndose amenazado y listo para atacar.

    — ¡¡Chuck!! — Navaja resguarda a su Pokémon en la pokébola y toma una decisión que le quema en el pecho. Toma la incubadora y huye a toda prisa de aquel edificio.

    Zapdos batió sus alas y lanzó una descarga tan grande que el cielo se iluminó blanco por unos momentos cuando surcó los aires. La explosión sacudió la Central. Navaja iba casi saliendo cuando fue impactada, por lo que cayó de espaldas, abrazando la incubadora contra su pecho. El aire se le fue de los pulmones. El asfalto raspó su piel, pero no soltó el huevo.

    Cuando el estruendo cesó, sólo quedó lluvia.

    Y humo.

    Se incorporó con dificultad. Las piernas le temblaban. Miró la Central destruida.

    —Chuck… —susurró con los ojos humedecidos, mientras las lágrimas se mezclaban con la lluvia que caía sobre su rostro.

    Una silueta salió entre el humo cojeando. La ropa quemada. La piel marcada por la descarga. Los ojos… vacíos.

    Él la vio llorando en medio de la lluvia. Se acercó. Cada paso pesado.

    — ¿No te da vergüenza? —dijo, sin alzar la voz.

    Navaja alzó la vista, el rostro empapado.

    — ¡Chuck! Creí que… — Navaja se levantó con dificultad para abrazarlo.

    Él dio un paso atrás.

    —No me toques.

    El rechazo fue peor que la explosión. Y comenzó a sollozar incontrolablemente.

    —Chuck, yo pensé que Zapdos iba a… tú no estabas reaccionando…

    —Huiste.

    La palabra cayó como piedra y abrió ligeramente los ojos.

    —Intenté sacarte, pero tú… tus Pokémon estaban…

    —Huiste —repitió, más bajo.

    El sonido de la lluvia llenó el espacio entre ellos y Navaja cubrió su estómago con ambos brazos mientras la lluvia bañaba su rostro.

    — No mediste las consecuencias, Chuck. Pudieron haber muerto.

    Chuck soltó una risa sin humor. Zapdos rugió a lo lejos, perdiéndose en el cielo. El joven miró hacia la Central humeante y volvió a mirarla a ella con el cabello goteando, pegado a su frente.

    —Mis Pokémon pelearon por ti.

    — ¡Los míos también! — Los sollozos se transformaron en un grito.

    — Y fue insignificante — La frase fue fría. Calculada.

    Navaja tragó saliva.

    —No puedes decir eso.

    —Sí puedo — Se acercó lo suficiente para que ella sintiera la electricidad todavía estática en su ropa quemada —. No eres Entrenadora.

    La lluvia caía más fuerte.

    —Eso no es verdad — la voz de Navaja sonaba débil.

    —Lo es.

    Otra pausa.

    —Te asustas. Dudas. Retrocedes. Siempre necesitas que alguien más pelee por ti — Cada frase era más baja que la anterior en ese tono espeluznantemente calmado—. Estás jugando.

    Eso la quebró más que los gritos.

    — ¿Qué te hice para que me odies tanto?

    Por primera vez, algo cruzó el rostro de Chuck, algo breve. Dolor. Rabia.

    — Creer que puedes ser Entrenadora — La cercanía de Chuck hacía que Navaja se sintiera pequeña. Ella negó con la cabeza mientras sollozaba —No tienes idea de lo que cuesta ser fuerte.

    — No es cierto — Navaja frunció el ceño intentando aplacar su llanto.

    El silencio fue absoluto. Sólo lluvia. Sólo respiración agitada.

    —Retírate —dijo finalmente—. Vuelve a casa. Deja espacio a los que sí pueden.

    Navaja sintió la rabia subirle al pecho. Las lágrimas cambiaron, ya no eran de miedo.

    — Sólo eres alguien con más suerte que talento — dijo Chuck calmado, pero firme—. Y la suerte se acaba.

    El joven metió las manos en los bolsillos y caminó hacia el Centro Pokémon más cercano que estaba aproximadamente a dos kilómetros, sin mirar atrás.

    Navaja se quedó unos segundos bajo la lluvia y luego tomó la incubadora del suelo para abrazarla contra su cuerpo y caminar también, más lenta.


    Al llegar al Centro Pokémon, notó que estaba Zack muy cómodo con la muchacha del Steelix y al cruzar miradas con su prima palideció.

    — Navaja — se levantó del sillón inmediatamente y fue hacia ella, quien lo miró y lloró en silencio. Este la estrechó sobando su espalda y cuando ella calmó el llanto, rodeó con su antebrazo las piernas de ella y la cargó hacia la Enfermera Joy.

    Una vez sus Pokémon fueron recuperados y sus heridas fueron sanadas, se duchó y le contó a Zack su aventura, quien la escucho con culpa en la mirada mientras estaban sentados cerca de la ventana.

    — Perdón, yo no planeé que nada de esto pasara.

    —Deja de abandonarme, por favor.

    — No te aband… — suspiró — Bueno, sí lo hice.

    — Zack… yo… tuve mucho miedo — sus ojos se volvieron a humedecer.

    — Lo sé — el joven de ojos azules deslizó el plato con el trozo de pastel de chocolate por la mesa —. No olvidé esto — sonrió.

    En ese momento, una luz comenzó a emitir el huevo y ambos se sentaron a mirarlo. En pocos momentos nació un pequeño Mienfoo de dulce mirada, quién miró a su alrededor confundido y y emitió un suave hipo que movió todo su cuerpecito, haciendo retorcer a Zack de ternura y alzándola en su palma para acariciarla.

    — Bienvenida a la vida, Mienfoo.

    — ¿Cómo sabes que es niña?

    — Porque soy experto en chicas — sonrió con picardía y Navaja puso los ojos en blanco.

    — Quiero cargarla — la voz de Navaja se suavizó al ver aquel cachorrito de Pokémon.

    — Ten. Después de todo, ella está bien gracias a ti — Zack rodeó a Navaja con uno de sus fuertes brazos y la apretujó tan fuerte que ella se quejó de dolor y ambos rieron.

    Navaja cargó en sus brazos al Pokémon y le sonrió.

    — Eres tan bonita… Pronto conocerás a tus amigos, pero no tienes que asustarte si se ven más grandes. Todos somos una familia…


    Unos metros más allá, desde la zona de los teléfonos, estaba sentado Chuck, quien hablaba con Bill sobre su nueva captura.

    — Gracias por enviarme a Porygon. Lo revisaré a detalle antes de devolvértelo. Tengo la teoría de que se refugió ahí en la central cuando Zapdos aún no llegaba y se sintió amenazado cuando volvió, por lo que quiso protegerse y como la energía de Zapdos es más de lo que su cuerpo era capaz de resistir, esto comenzó a forzar su evolución y creó un desbalance en el ambiente. Por ahora está fuera de peligro, pero debo optimizarlo porque aún está sobrecargado.

    Chuck se despidió de Bill y al caminar hacia el pasillo que llevaba a las habitaciones notó como Navaja y Zack sonreían al Pokémon recién eclosionado. Riendo después de todo.

    Mienfoo levantó la cabeza y emitió un pequeño sonido y Chuck recordó el rugido de Zapdos. La electricidad. El poder. Y luego esa pequeña criatura temblando apenas mientras Navaja la sostenía con cuidado como si el mundo fuera amable.

    Chuck apartó la mirada sintiendo algo incómodo en el pecho. No era rabia. No era envidia. Una mueca involuntaria se dibujó en su rostro y metió las manos en los bolsillos pensando << ¿Por qué ella puede llorar… y aun así seguir? ¿Por qué yo no?>>

    — Buenas noches, Chuck. Que descanses —sonrió la Enfermera con amabilidad.

    Este gesto desarmó a Chuck. Asintió y se dirigió a su cama y ahí se tumbó mirando el techo de la cama que tenía arriba suyo pensando en la ambición repentina que invadió su cuerpo, las pokébolas fallando, en él reclamándole a Navaja “huiste”, Navaja sonriendo con Mienfoo y Bianca siendo abrazada por sus padres y luego… su madre. Y algo le pesó en la garganta. Una lágrima cayó antes de que pudiera detenerla y la ignoró.
     
    Última edición: 18 Febrero 2026 a las 3:15 AM
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    J.Nathan Spears

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    A ver, comenzaré diciendo que... la dinámica entre primos que tienen Zack y Navaja me da mucha risa a ratos. Porque sabe balancear los momentos cómicos, de conflicto y... los momentos tiernos. En especial cuando nace Mienfoo en los brazos de Navy. Por cierto, me alegra ver que no hayas aplicado la jugada de "Ella vio primero la cara de Navaja, por lo tanto solo va a seguirla a ella" como pasó con Togepi y Misty, puesto que, no estoy 100% seguro, pero la primera cara que Mienfoo vio fue la de Zack. Aunque si hubiera girado el cuello, quizás sí veía primero a Navaja...

    Aunque al menos la voz de Zack SÍ fue la primera que escuchó. Aplausos.

    (Y aquí me doy cuenta de que ya desde la primera temporada puros REGALOS a la pelos de zanahoria... pfff...)

    Luego, pasamos a un lugar que casi nadie recuerda bien y que muchos menos usan en un fanfiction: La Central Eléctrica.

    Y más encima, un Pokémon que el animé sigue baneando de por vida: Porygon.

    Wow, son como chorromil puntos por originalidad aquí xD.

    Y eso no es todo, porque añadiendo más puntos de originalidad tenemos el gag de Brock... pero en modo BASADO 8-). Todo un Chad este Zack (y considerando que es menor de edad - 17 años - y que más encima, sigue lesionado... o convalesciente xD). Y la chica a la que ayudó seguro viene de Unova (o Teselia, si vas a usar nombres del castellano) porque uno no encuentra Liepard en Kanto.

    En la tierlist de felinos para mí... Liepard está claramente por sobre el Persian común, a la par del Persian de Alola y un poquito debajo de Perrserker (awante Galar, vieja).

    Además, la descripción que hiciste del movimiento Sumisión estuvo de lujo :D. Mira que volver a Steelix una rosca gigante y hacerlo girar... la porción del "daño a sí mismo" seguro viene del hecho de que es AGOTADOR hacer todo eso. Y por muy fuerte que seas, levantar a ese Steelix te fatiga.

    Pero justo antes de eso, encontré un yerro

    Seguro quisiste decir "Lo noqueara" -w-U.

    Bueno, es un dedazo. Cosas que pasan.

    Volviendo a los "puntos por originalidad", eso de Zack ofreciéndose como "esclavo" de Navy y más encima la escena de la negociada... me hizo reír (lo leí estando en mi oficina, en el laburo, usando el celular... menos mal en ese momento todos se habían ido a almorzar y yo quedé soliiiito :V)

    Okey, sigamos... lo siguiente que diré es que... ¡Hay que estar quemadísimo para que tu incubadora se quede pegada así a lo random al imán de un Magnemite con Supervelocidad! xD. Como si la vida de Navy no fuera lo suficientemente tumultuosa...

    Menos mal estaba Chuck para ayudar...

    ¿O no? Digo, si Navy hubiera ido sola, quizás algo se ingeniaría... digo yo, si la velocidad no es opción, que use el sigilo. Y el Pokémon más lento de Navy es Bulbasaur, con velocidad base EXACTAMENTE IGUAL a la de Magnemite... por lo que en una de esas sí logra usar las lianas de Bulbasaur para agarrar de vuelta el huevito. El problema sería escapar después. Pero como dije... sigilo (y que Chuck intervenga DESPUÉS si quiere)

    Ahora, como salieron las cosas... solo puedo decir

    ¡¡CHUCK Y LA REC$%&#$ DE TU DESNATURALIZADA MADRE!!

    Si vas a estar así, ¿Para qué carajos te ofreces a ayudar a Navaja en primer lugar? Me esperaba que incluso la dejara caer del Lapras, la verdad... Por cierto...
    Si bien en todos los demás reclamos estratégicos sí tenía algo en qué sostenerse, aquí yerra un poco porque Rapidez no es de por sí un ataque que falle en los Espacios Raros solo porque se llame Rapidez (ahora lo llaman Meteoros, por cierto). Si hay una queja válida, sería el punto de que Magnemite es mitad tipo Acero, y el daño sería negligible... y probablemente incapaz de hacer que suelte la incubadora.


    *Chequeo Velocidad base de Voltorb*

    100.

    Y en Espacio Raro...

    ¿Cómo lograron rodear a Eevee? ¿La cachorra está sorda o que? A menos que sean al menos 10 Voltorb, claro. Pero dejarse rodear así es como que... eeeeeh... qué poca percepción

    Aunque si fue inmediatamente luego de aterrizar luego de usar Joltioparálisis... igual como que debió haber mirado abajo para aterrizar, ¿No?

    Hablando de eso

    A ver, quizás solo soy yo, pero la escena se sintió muy narrada a la rápida. Además de que solo pusiste que le lanza "el ataque eléctrico"... y yo ASUMO que es Joltioparálisis (y tuve que buscarla en la Wikidex porque no conocía el nombre traducido... con suerte supe que se trataba de "Buzzy Buzz" - que por cierto, el nombre gringo original es una mierda xD)

    Bueno, el resto estuvo bastante bien...

    A ver, técnicamente está correcto... creo. Pero creo que yo hubiera descrito la acción como "ella implora, intentando jalarlo hacia la salida mientras sus ojos comienzan a derramar lágrimas". Quizás incluso uso la palabra "gimotea" en lugar de "implora" xD.

    Pero equis... luego viene el intercambio que me hizo decantar por decir tremenda palabrota hacia Chuck.

    ¡Que te falte amor materno no te da derecho a sobre-exigir a tus Pokémon o que otro entrenador muestre afecto hacia ellos poniéndoles sobrenombres!

    Y no, para cuando leí la parte final en donde Chuck ve a Navaja junto con Zack y la Mienfoo recién nacida, y luego recuerda a Bianca, quien sí tuvo apoyo de sus padres... ya estaba harto del chiquillo y no logré sentir NADA de pena por su situación.

    Por último, al releer las escenas finales... parece que Zack se olvidó súper rápido de la chica a la que ayudó a capturar el Steelix xD. Y sí, que la prioridad está en su prima, que al fin y al cabo es una niña, de diez años, mojada, ATERRADA... y que Chuck no perdió oportunidad para pisotear su espíritu.

    Miento, aquí debería decir... "Qué rápido que la chica del Steelix olvidó a Zack". Seguro que decidió escapar, puesto que ya le chupó una buena cantidad de dinero y comida al casanova xD.

    Okey, ahora sí terminé. ¡Espero la conti! :D
     
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