S.S. Destino

Tema en 'Lost Future: The Last Chance' iniciado por MrJake, 2 Mayo 2025.

  1.  
    MrJake

    MrJake Game Master

    Capricornio
    Miembro desde:
    12 Julio 2012
    Mensajes:
    22,218
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor

    Escoltados por los Ferropaladines, caminasteis por la cubierta del barco con paso lento, Lucas andando justo delante de ti, y ambos, de un modo u otro, bastante contenidos e imposibilitados para actuar. No solo por las consecuencias que podía tener y estaban implícitas, sino porque tanto el pokémon de Lucas como Zuki habían quedado desgastados (unos más que otros, claro) tras aquel enfrentamiento. Hacía pensar que... quizá era todo parte del plan de Valiant. Desgastaros era la idea. ¿Podía ser? ¿O quizá pensar eso era algo paranoico?

    Con todo, no esperabas, probablemente, lo que pasó después. Te encontrabas siguiendo al Ferropaladín que tenías delante, que abrió una puerta que llevaba a una zona en la popa del barco, cuando un ruido empezó a hacerse bastante notorio, agrandándose más y más en la distancia.

    Eran pasos. Muchos, muchos pasos. Y gritos. Y golpes. Y...

    Os girasteis para ver cómo una horda de pacificadores había, aparentemente, salido del lugar donde estabais encerrados, a saber por qué motivo, y se apiñaban unos con otros, peleando con decenas de aquellos extraños Marowak que pululaban la zona. Sonidos de alarma empezaron a sonar por toda la cubierta, y los Ferropaladín que os acompañaban pronto se distrajeron y corrieron a la muchedumbre, uniéndose a la batalla.

    Todo se volvió caótico muy pronto: pacificadores revelándose y luchando contra las máquinas, una puerta abierta hacia quién sabe dónde, tú con un prisionero que parecía ser valioso para Chance y yendo donde Valiant quería, y Vince y Adam, pues... a saber dónde, pues era imposible ubicarlos entre la muchedumbre.

    Aquel escenario tenía muchos posibles desenlaces, y pocos de ellos terminaban bien. El caos en el SS Destino empezaba a desatarse, y tú te viste en medio de todo este. Y si no fuese porque Lucas no tenía en plena forma a su pokémon, quizá estarías en serios problemas ahora que estabais tú y él a solas. Ahora, técnicamente, tú eras la única persona que lo retenía. Si es que siquiera estabas reteniéndolo. Y a ti, bueno. A ti nadie te retenía en esos instantes, pero, ¿cómo acabaría todo aquello, al final? ¿Q-Qué debías hacer tú en ese escenario?
     
    • Fangirl Fangirl x 2
    • Ganador Ganador x 1
  2.  
    Gigi Blanche

    Gigi Blanche Equipo administrativo Game Master

    Piscis
    Miembro desde:
    1 Abril 2019
    Mensajes:
    8,846
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    [​IMG]

    Era de película, en serio. El momento en que la puerta se abrió y me detuve un instante, dubitativa, antes de cruzarla, el rumor de un auténtico caos se precipitó sobre nosotros como una avalancha. Los pacificadores salieron a tropel y coparon la cubierta, luchando contra los guardias y distrayendo a nuestros escoltas. ¿Qué mierda había ocurrido ahí dentro? ¿De verdad se habían rebelado contra el Imperio? Hacer esto, aquí... ¿tenía alguna clase de sentido? Empecé a lanzar los ojos en todas direcciones, intentando decidir qué hacer. Cruzar la bendita puerta, obviamente, ya no era una opción.

    Con todo, agradecía la ventana. Había soltado a Diamond, pero pronto lo volví a jalar hacia mí, lo forcé a dar la vuelta y lo empujé, apresurándonos en la dirección de la que habíamos venido.

    —Esto se pondrá feo, estás indefenso y no me apetece cuidarte como princesa —le fui diciendo, alzando la voz para que me oyera en medio del bullicio—. Vamos a intentar despertar a tu Empoleon. Mueve el culo, anda.

    Mientras avanzaba intenté ubicar a Vince o a Adam entre la multitud, pero no hubo caso. Zuki nos seguía de cerca, con el martillo fuertemente agarrado en sus dos manos.
     
    • Ganador Ganador x 1
    • Fangirl Fangirl x 1
    • Zukulemtho Zukulemtho x 1
  3.  
    Kcalbdelaperdicion

    Kcalbdelaperdicion MFL Refugee XIII

    Acuario
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2019
    Mensajes:
    3,143
    Kris.png

    Intenté entender los controles de la habitación sin éxito. No sabía exactamente qué estaba buscando, pero encontrar instrucciones detalladas era demasiado optimista. Antes de que pudiéramos avanzar, un Pokémon entró a la sala.

    ¿Drakloak?

    Parecia que íbamos en la dirección correcta. No pasó mucho tiempo antes de que por el umbral apareciera alguien más.

    Mi cuerpo se tensó de inmediato. Encontramosen la salida… pero no estábamos solos.

    ... ¿Otro humano?

    Hasta ahora había pensado que el barco estaba lleno únicamente de pacificadores y bichos de metal. ¿También había prisioneros?

    Lo observé con alarma. Por los golpes y moretones, cualquiera diría que había intentado escapar a base de fuerza bruta. ¿Estaba solo? Revisé rápidamente la habitación por la que había llegado, pero no parecía haber nadie más. Necesitábamos entender sus intenciones. No parecía saber de la rebelión que sucedía arriba, tal vez el traje de pacificador podría servir para algo...

    —Eh, quieto ahí, muchacho. ¿De dónde saliste? —pregunté con cautela.
    Al ver el Indeedee tras él, noté la preocupación cruzar el rostro de Vince—. ¿Conoces a Marcoh?


    Mientras examinaba sus heridas, una ola de compasión me atravesó sin permiso. Se notaba que había pasado por un infierno. Mi instinto de curandero se asomó… y desapareció tan rápido como llegó.
    Si intentaba atacarnos, su estado debilitado lo hacía fácil de reducir. Pero no podíamos confiarnos.

    Sin que se notara, estudié la sala en busca de algún instrumento que pudiera servirnos si la situación se tornaba… desagradable.

     
    • Fangirl Fangirl x 2
  4.  
    Santygrass

    Santygrass Pelotudo de oro

    Piscis
    Miembro desde:
    21 Marzo 2019
    Mensajes:
    7,656
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    [​IMG]

    La bola de pelos le costó pero al final pareció haber comprendido que no le estaba dañando, y dejo que le tratase... fui de forma metódica con los elementos más rudimentarios que había, y sin tener mucha experiencia, pero en su situación era lo mejor que podía tener. — Ya está. Por ahora, céntrate en descansar. — Le solté una vez termine de tratar su herida. Sin saber su futuro y en el lugar donde estaba, no le reconfortaría o daría falsas esperanzas. Pero mientras estuviese relacionado a mi tarea asignada, lo convertía en mi responsabilidad de cierta forma.

    En la otra sala, parecía que el asunto entre el polizón y la inquisidora ya había sido llevado a otra parte con la ayuda de las ordenes de Valiant. Y no me habían implicado en lo más mínimo por lo que era una buena señal. Sin embargo era extraño todo lo que había ocurrido, quizás tendría que estar un poco más alerta con cómo estaban funcionando las cosas en este barco. Hace unos días todo estaba tan tranquilo...

    Suspiré al escuchar que un ferropaladín se acercaba, pues dudaba que trajera buenas noticias tan pronto. Sin embargo cuando llego mantuve una expresión fría y escuché sus indicaciones. ¿Problemas con los motores del barco? . Las palabras de Lucas me vinieron a la cabeza "No me trates como si fuera un criminal" "No quiero causar problemas" . Vaya que debía tener una definición distinta de problemas... Era la primera vez que el barco parecía tener un fallo de este tipo, así que descartaba que fuese algo natural, recién había salido de una batalla y ahora me estaban mandando a otro lugar de riesgo. Simplemente maravilloso. No quedaba otra que resignarse y tratar de asesorar la situación.

    Entendido, procedo a pillar mis herramientas y me dirijo allí. Necesito toda la información que haya sobre la posible causa del malfuncionamiento para arreglarlo, ¿Cuál es el análisis preliminar? ¿Hay alguna otra zona del barco relacionada que pueda estar comprometida?. Además necesitaré medicinas para mi Pokémon, en su estado actual no podrá asistirme en el trabajo

    Si quería sacarle algo de información a estos robots, debía aferrarme lo más posible a los hechos lógicos. Con todo el secretismo y la poca comunicación que hubo, dudaba que me dijeran algo relevante solo si se los pedía por favor.
     
    Última edición: 10 Diciembre 2025
    • Fangirl Fangirl x 1
  5.  
    MrJake

    MrJake Game Master

    Capricornio
    Miembro desde:
    12 Julio 2012
    Mensajes:
    22,218
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor

    Retrocediste junto a Lucas, en un acto que fue básicamente una pequeña rebelión contra Valthyria. Rebelión que, por otra parte, quedaba en nada comparado con la pequeña manifestación que se estaba armando a poca distancia. El caos, en todo caso, fue oportuno para que pudieses ir con Lucas de vuelta a la pequeña sala de máquinas, prisión de pokémon, o lo que quiera que fuera aquello; pero tampoco ayudó a que pudieses ubicar a Adam y Vince; era imposible entre tanta gente peleando, Ferrosoldados alzando sus espadas y pokémon lanzando ataques a diestro y siniestro.

    ¿Cómo se habían atrevido, en cualquier caso, a movilizarse de esa manera? Era casi suicidio, a este paso. Si no ahora, cuando llegasen a la costa. Si alguna vez llegaban.

    Cuando os acercasteis a las escaleras, Zuki se adelantó ligeramente, pero se detuvo en seguida, envarándose, en cuanto vio a un Ferropaladín salir corriendo de allí, uniéndose pronto a la pelea. No pareció veros, por suerte... pero sí visteis a alguien salir de allí, quien parecía estar caminando detrás de aquel Ferropaladín: el chico de pelos verdes que estaba allí cuando entraste en la sala. Parecía algo desubicado, también dudando sobre qué hacer o qué pasaba, probablemente.

    Pero pronto los tres entendisteis que aquella situación no iba a durar mucho. Porque a lo lejos, visteis a alguien acercarse, a paso lento, por el otro lado del barco, completamente inalterable pese al caos de la cubierta. A alguien, o, quizá, más bien "algo".


    ***



    El Ferropaladín te miró y sus ojos coloreados en amarillo parpadearon por unos instantes. Después, su voz robótica te dio respuesta:

    —ANÁLISIS PRELIMINAR: FALLO EN CALDERAS. SE REQUIERE ASISTENCIA TÉCNICA PARA SOLVENTAR FUGA DE GAS. ZONAS AFECTADAS: ZONA DE MÁQUINAS; PROBLEMA AISLADO POR EL MOMENTO, SE REQUIERE ATENCIÓN INMEDIATA PARA PREVENIR EXTENSIÓN DEL PROBLEMA.

    Luego agachó la cabeza, mirando a Bramblim, que le devolvió la mirada poniendo su mejor gesto cansado. Los ojos del Ferropaladín volvieron al rojo.

    —... MEDICINAS DENEGADAS. VALORACIÓN: POKÉMON INNECESARIO PARA LA TAREA ENCARGADA.

    Se giró, y comenzó a andar, subiendo las escaleras que llevaban al exterior. En su mirada robótica había una presión implícita a seguirle. Cargando con algunas herramientas básicas, le seguiste... pero pronto viste que empezó a correr, de repente, alejándose de ti. Entendiste el bullicio que se venía oyendo ya desde abajo cuando asomaste la cabeza a la cubierta y viste, por alguna razón, una enorme revuelta. Hombres, mujeres y pokémon peleando contra robots, todos ellos llevando trajes de pacificadores. ¿Qué pasaba ahora? El Ferropaladín que te escoltaba parecía haber ido rápidamente a unirse a la pelea, encarando a varios de los humanos.

    Y fue entonces cuando viste a aquella pacificadora y a Lucas, regresando hacia la sala de nuevo, libres del custodio de sus propios Ferropaladines. ¿Por qué regresaban?

    ... no hubo mucho tiempo de preguntarlo, en todo caso, sin antes darte cuenta de algo. Al fondo, una figura ominosa se acercaba. Un pokémon. O un robot, lo que fuesen aquellas criaturas. Plateado, caminando lentamente por el otro lado del barco, por la cubierta. En dirección al tumulto.

    Valiant, en persona. Se acercaba. Y parecía arrastrar algo tras de sí...


    Kcalbdelaperdicion Naiki a vuestra parte no la respondo porque no sé si espero post de Nico o no, si por lo que sea no puedes postear, Nico, con que me lo comentes o me des un de acuerdo o algo me doy por informado y voy posteando sin eso, pero prefiero confirmarlo antes que seguir añadiendo posts a la cola de respuestas (?
     
    • Espeluznante Espeluznante x 2
  6.  
    Gigi Blanche

    Gigi Blanche Equipo administrativo Game Master

    Piscis
    Miembro desde:
    1 Abril 2019
    Mensajes:
    8,846
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    [​IMG]

    Avancé con el corazón en la boca y los nervios a flor de piel, sintiendo la más pura adrenalina recorrerme el cuerpo y prepararlo para cualquier eventualidad. En el preciso instante que Zuki se detuvo, mis reflejos reaccionaron sin pedirme permiso y jalaron a Lucas conmigo, corriéndonos del flujo de las escaleras. Un robot salió disparado desde el interior de la sala y hacia cubierta, probablemente alertado de la situación y debiendo obedecer órdenes. Por suerte, siquiera nos llevó el apunte. Exhalé con alivio y entonces se sumó el doctorcito filosófico a la fiesta.

    Lo recorrí de arriba abajo, ceño fruncido, y estaba por abrir la boca cuando un movimiento al costado de mi visión captó la atención de todos. Un robot (otro, más bien), se zambullía dentro de la revuelta a paso lento y confiado, como si un único movimiento de sus brazos bastara para sofocar el levantamiento de un plumazo. No podía explicarlo, sólo sabía que me daba mala espina. Sería mejor si tampoco nos veía y debíamos apresurarnos con Empoleon.

    —Entremos ahora —susurré y, habiendo dirigido a Lucas al hueco de las escaleras, miré al otro hombre—. No sé de qué lado estás, verdecín, pero los Pokémon parecen importarte, ¿cierto? Podrías echarnos una mano intentando despertar al Empoleon de este chico. Será sólo un minuto y luego, libre como mariposa.

    O algo así, considerando nuestra situación dentro de este condenado barco. No esperé respuesta, de todos modos, no teníamos el tiempo de enfrascarnos en ningún debate, y bajé rápidamente las escaleras. Zuki se frenó junto al Pokémon inconsciente y me miró, expectante. Muy bien, ¿qué podíamos hacer?

    —A ver, dame esa poción.

    Dije eso, pero en verdad invadí el espacio de Diamond y la recuperé por mí misma. Con el objeto en la mano, me agaché frente al Empoleon y, primero, intenté despertarlo con unas cachetadas. Cachetaditas. Mitad cachetadas, mitad cachetaditas. Tenía como la piel bastante gruesa, ¿no? No estaba segura de cuánta fuerza imprimirle, así que fui probando diferentes intensidades.
     
    • Fangirl Fangirl x 2
    • Zukulemtho Zukulemtho x 1
  7.  
    Naiki

    Naiki Main solo desde la beta

    Escorpión
    Miembro desde:
    7 Febrero 2013
    Mensajes:
    4,784
    Pluma de
    Escritor
    [​IMG]

    ...

    No sé porque esperaba que ese bicho abriera la puerta. Me quedé pasmado por un breve instante cuando desapareció a través del metal y solo tras parpadear lentamente me pude mover de nuevo, más pesado, más tortuoso. La derecha me tiraba como si fuera a partirse mientras la siniestra hacía lo que podía para sujetar los veintipico kilos cargados a mi espalda. Cada escalón se sintió como diez e incluso empujar la puerta me costó un esfuerzo desproporcionado. Ya podía ser la última.

    ... Mierda.

    Más robots, más pasillos, aceptaría cualquier cosa antes que esto. Dos tipos, uno fornido y otro delgado, el dragón se acercaba al primero... Bastardo. Mis ojos saltaron de arriba a abajo, izquierda a derecha, un escaneo acelerado que caló en mi garganta como un apretón bruto; Perros de Chance. Corriente sobre mi espina, sudor en mis manos, mi latido pronto acariciando mi sien y palpitando en el pulgar que iniciaba los zumbidos y el fuego. Rojo ardiente frente a mi ser, preparado para recibirlos con su hoja oscilante.

    Los dos pronto asumieron estancias de combate. No parecían querer iniciar, pero solo me tensó más. Resoplaba por la nariz buscando calmarme antes de nada. Necesitaba salir de aquí con cortes certeros; incapacitar y luego huir tras tirar esta bola de grasa y evitar cualquier bombardeo por parte del lagarto traidor. Así que... Primero por el pequeño.

    Hasta que las palabras del grandullón me detuvieron en seco.

    Miré por encima de mi hombro. ¿Ésta cosa era de Marcoh? ¿Lo conocían?

    No soy el único con dudas. Parpadeo con confusión al Minipult entre nosotros y como parece relajar un poco la postura de su amo. Sin embargo, yo no cedo. Un paso hacia atrás me da más libertad para estirar la punta hacia el frente, clara amenaza de no seguir acercándose.

    —¿Dónde está?—Tono carente de vida, sin contacto visual, pero miro una vez a cada uno. Cada vez siento mi cuerpo más y más rígido.—Marcoh. ¿Dónde lo tienen?

    Acabemos con éste estúpido juego ya. Ni siquiera sé cuanto tiempo ha transcurrido desde el inicio y tengo miedo de saberlo.

    Una disculpa de nuevo por la demora. Mi esposa dice que ya puedo salir a jugar (?)
     
    Última edición: 19 Diciembre 2025
    • Fangirl Fangirl x 2
  8.  
    Kcalbdelaperdicion

    Kcalbdelaperdicion MFL Refugee XIII

    Acuario
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2019
    Mensajes:
    3,143
    Kris.png


    El hombre que cruzó el umbral estaba listo para atacar. La seguridad de mi tono flaqueó y di un imperceptible paso hacía atrás cuando pude apreciar su semblante completo, no sé de qué infierno había salido, pero la forma en la que agarraba esa espada y la falta de brillo en sus ojos me urgían a huir. Maldita sea.

    Su voz solo confirmo lo que ya sabía, este tipo no venía con juegos, tal vez Vince podría detenerlo lo suficiente para huir, en el fondo sabía que eso no sería suficiente.

    — Marcoh — me tomé un respiro para intentar controlar mi creciente pánico— También lo estamos buscando, esos estúpidos bichos de metal se lo llevaron y no sabemos donde. Él presenció el suceso.

    Sus ojos me devolvieron una mirada fría y calculadora, como si no creyese lo que le estaba diciendo.

    Agarre levemente el brazo de Vince, empujandolo hacia delante. Retrocedí varios pasos, con suerte sería suficiente espacio para correr hacia la salida. Mi mente ya estaba trazando un mapa de los pasillos, escaleras y puertas que vi a la ida, definiendo la mejor ruta de escape.

    Mi Whopper también retrocedió, aunque podía ver su preocupación por el Indeedene, la espada que parecía estar viva fue suficiente para hacerlo correr tras mis pies.
     
    • Fangirl Fangirl x 2
  9.  
    Naiki

    Naiki Main solo desde la beta

    Escorpión
    Miembro desde:
    7 Febrero 2013
    Mensajes:
    4,784
    Pluma de
    Escritor
    [​IMG]

    Más y más interrogantes se añaden al asunto con nuestros pequeños intercambios. Es obvio que le conocen, pero ¿por qué lo buscan? El dragón al menos parece querer ayudar al compañero de Marcoh, pero no me compra, nunca lo hará. Siempre es así con el imperio. Una sonrisa de frente, brazos abiertos y un discurso grandilocuente; Después te enteras que el bombardeo que acabó con tus aliados es su "estrategia" para ganar la guerra e hincha su orgullo como los "pacifistas" que creen ser. Bastardos.

    Aun así, algo todavía mantenía mi cuerpo en su lugar. No era la tensión que sentía por parte del grandullón, sino el como podía ver en su compañero gestos esquivos. Ni él, ni su Wooper parecían querer involucrarse en combate, extraño sin duda; Tenían ventaja de número y factor sorpresa del fantasma. Y estaba lo otro también. Las dudas que su última oración plantaba en mi cabeza, suficientes para hacerme dialogar un poco en vez de solo luchar.

    —Explícate—Exigí con espada en alto, punta directa hacia el dueño del dragón.—. ¿Por qué buscan a Marcoh? ¿Cuándo y dónde lo vieron por última vez? ¿Qué diablos es ese suceso?
    >>Y tú no sigas avanzando.

    Eso último era para el moreno, de quien no apartaba los ojos por detrás de la cortina que eran mis cabellos desaliñadoss. Mientras más apretaba la vaina, la hoja respondía con más brillo y calor. La pelea empezaría apenas diera un mal paso.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  10.  
    MrJake

    MrJake Game Master

    Capricornio
    Miembro desde:
    12 Julio 2012
    Mensajes:
    22,218
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor

    Vince, al inicio, se dejó empujar levemente por Kris, pero no tardó mucho en hacer un gesto para liberarse del breve agarre y encarar a Alpha. Con todo, cuando empezó a pensar que quizá el chico no era una amenaza tan grave como pensaban, suavizó ligeramente su gesto, no sin dejar de permanecer a la defensiva.

    Quizá fue al ver que Drakloak se interponía entre él y Alpha, como tratando de mediar. Bloqueando la trayectoria del Ferrosable de Alpha, y bloqueando el avance agresivo de Vince. Y Alpha dijo entonces:

    "Y tú no sigas avanzando".

    Vince se detuvo. El ferrosable estaba frente a Drakloak ahora; eso era, para él, mucha mayor amenaza que tenerlo en su cuello.

    —... vale. Vale, amigo. Tranquilidad todos. Creo que aquí estamos todos, sorprendentemente, en el mismo barco. Literalmente, además.

    Se giró para mirar a Kris.

    —Adam, mira el aspecto que tiene, y sus ropas. Este tipo es un prisionero. Me creo que esté buscando a Marcoh, y-

    En ese momento, un golpe fuerte se escuchó. El metal resonó a vuestro alrededor, como si algo hubiese chocado bruscamente contra una pared, una puerta, o algo. Era difícil saber la procedencia exacta, pues retumbaba toda la sala.

    —¿Q-Qué cojones pasa ahora...?



    ***



    Te agachaste junto a Empoleon, y usaste tu fantástica técnica de las cachetad(it)as. No pareció reaccionar al principio, pero, finalmente, el pokémon reaccionó un poco. Pudiste darle una de tus medicinas, y empezó a reaccionar más... hasta que, pese a estar aún débil, se levantó.

    Empoleon está en pie con 15 PS restantes.
    Anna pierde una de las pociones.

    Ahora teníais al extraño pokémon en pie, otra vez. Zuki, Bramblin y Empoleon, tres eran los pokémon que estaban allí. Bueno, no, cuatro. Cómo olvidar al Toedscool que, inmóvil pero aferrándose con fuerza, aún seguía enganchado a Lucas, habiendo saltado a él casi en cuanto lo vio. El chico, quizá, desprendía un aroma a pokémon que le atraía, al haber estado viviendo en un entorno bastante más salvaje y tener trato con ellos. O quizá Toedscool simplemente se encaprichó; a saber.

    Lo importante era que el revuelo que se oía fuera pronto se calmó. Y se convirtió en un silencio que se hizo incluso tétrico. Os pudisteis asomar brevemente al exterior, tratando de permanecer ocultos, y visteis que, por supuesto, todo se acalló en cuanto llegó Valiant.

    Y visteis por fin lo que venía arrastrando.

    Una persona. Un chico.



    ***

    Naiki Kcalbdelaperdicion

    Clang. Clang.

    Seguían los golpes. Vince, alerta, se dirigió finalmente a Drakloak.

    —Amigo, ¿puedes tratar de detectar de dónde viene?

    El pokémon empezó a mirar a su alrededor. Como si también él tuviese un escáner, igual que aquellos robots, parecía detenerse en las paredes metálicas a vuestro alrededor poco a poco. Y, finalmente, despareció.

    Se hizo un silencio de repente. Un silencio profundo, intenso.

    Y una puerta se abrió. La otra puerta, aquella por la que no vino Alpha. Drakloak la había abierto desde el otro lado, dejando pasar a un pokémon que, al inicio, entró corriendo, embistiendo despavorido.

    —¡Woh! —exclamó Vince, dando un paso atrás—. ¡Alto, toro! ¡Sooo! Ah, no, eso es a los caballos...

    El pokémon, una especie de Tauros negruzco, alzó las patas delanteras mientras bufaba, en el centro de la sala, abrumado por la presencia de tanta gente, de repente. Había estado chocando contra la puerta todo el rato, tratando de embestirla, pero al verse rodeado y atrapado en la sala, era evidente que el miedo le podía. Además, no fue del todo capaz de romperla porque uno de sus cuernos... estaba roto.

    —Tranquilo, ¡tranquilo! Adam, me cago en todo, ¿dónde nos hemos metido...?

    El pokémon seguía bramando, frotando el suelo con las pezuñas y alzando sus patas. Cualquier paso en falso podía ser percibido como una amenaza...




    ***


    Gigi Blanche Santygrass Lucas Diamond


    —ES HORA DE ACABAR CON ESTA FARSA.

    Valiant hablaba a todos los presentes con su voz robótica. Tan pronto como lo hizo, los Ferrosoldado y Ferropaladines pararon en seco, quedando firmes, como comandados por el líder. Y es que, cuando habló, sus ojos parpadearon en rojo, varias veces, en patrones repetidos. Era como si aquello fueseuna especie de señal que emitía... ¿acaso estaba mandando señales a los otros robots y controlándolos? Parecía posible. Y, sin duda, encajaba en la imagen de comandante que quería dar.

    —TODOS Y CADA UNO DE VOSOTROS. LO QUE ACABÁIS DE HACER ES ALTA TRAICIÓN AL RÉGIMEN DE VALTHYRIA —explicó, con una mano a la espalda y la otra sujetando al chico, al que alzaba como si pesase menos que una pluma—. TAL TRAICIÓN SE PENA CON LA MUERTE. UN GESTO MÁS, Y LA VIDA DE ESTE OTRO REBELDE SERÁ CERCENADA ANTE VOSOTROS, Y SERÁ LA PRIMERA DE MUCHAS.

    Silencio, nuevamente.

    Valiant siguió hablando después.

    —... NO OBSTANTE, COMPRENDO LA CONFUSIÓN QUE OS INVADE. QUIEN ANHELE COMPRENDER LA RAZÓN DE ESTA MISIÓN Y SER EXONERADO DE CASTIGO... PUEDE SEGUIRME.

    Se dio la vuelta.

    —ADVERTENCIA: CUALQUIER NUEVO GESTO DE REBELDÍA SERÁ CONSIDERADO MOTIVO PARA PROCEDER A EJECUTAR REBELDES. OBJETIVO DE LA EJECUCIÓN: VÍCTIMA ALEATORIA ENTRE TODOS LOS INFRACTORES.

    "¿V-Víctima aleatoria...?"

    Con un murmullo que se fue extendiendo de un lado a otro, varios soldados empezaron, dubitativos, a seguir a Valiant mientras se alejaba con el chico a rastras. Y escuchasteis parte de las cosas que murmuraban, y decían...

    —... tiene a Marcoh.

    —¿Qué hace Marcoh ahí?

    —M-Marcoh está inconsciente...

    Marcoh. ¿Era ese el chico que arrastraba?
     
    • Espeluznante Espeluznante x 3
  11.  
    Gigi Blanche

    Gigi Blanche Equipo administrativo Game Master

    Piscis
    Miembro desde:
    1 Abril 2019
    Mensajes:
    8,846
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    [​IMG]

    Ver reaccionar al Empoleon fue la primera gran alegría que pude permitirme en este montón de hojalata imperial. ¡No, miento! La primera fue la setita... que me había abandonado, pero esto se le acercaba. Después de muchos "vamos", "ya despierta" y "no, Zuki, te dije que no le des con el martillo", la criatura empezó a abrir los ojos lentamente y reajustarse al entorno. Me incorporé de un brinco y di unas palmadas rápidas, buscando compartir la buena noticia con alguno de mis simpáticos nuevos compañeros. Claro que fue un caso perdido.

    —Ugh, en fin. —Suspiré y volví a hincar una rodilla en el suelo metálico—. A ver, Empoleon, di "ah".

    Una poción y quedó como nuevo. Recién entonces advertí el... silencio que provenía del exterior. ¿En qué momento se había callado la revuelta? Sin importar el motivo, dudaba que fuese bueno. Compartí un vistazo con Zuki y, a hurtadillas, nos asomamos por el umbral de la puerta arrancada. Allí estaba el robot que parecía de mayor rango, y lo que venía arrastrando era... una persona. Un pacificador. Su voz metálica se replicó en cada esquina, por cada recoveco, tensándome el cuerpo, y lo entendí: los pacificadores que removían de la sala y jamás volvían, los tenían ellos, ¿verdad? Y ahora planeaban utilizarlos de rehenes.

    Qué encanto de superiores.

    El nombre de Marcoh apareció en boca de los demás, recordándome a Vince y confirmando mis sospechas. Solté el aire de golpe, extenuada. ¿Qué se suponía que hiciera? ¿Reanudar mi misión inicial y llevarles a Diamond? ¿Fingir que se me había escapado en medio de la revuelta y confiar no sólo que me creyeran, sino que no tomaran represalias en mi contra? ¿Debía esconder a Zuki? Pero estábamos en un puto barco, ¿dónde se suponía que hiciera eso?

    ¿Cuál era nuestro objetivo? ¿Qué nos garantizaba un mayor éxito? ¿Y dónde mierda estaban Adam y Vince?

    Miré a Diamond de soslayo, también a su Empoleon. Ahora me apetecía aún menos entregarlo después de haber visto a Marcoh. Si nos encarcelaban y utilizaban de rehenes a nosotros, sus propios pacificadores, ¿qué harían con un supuesto enemigo de Chance? ¿Invitarlo a tomar el té? El pensamiento me arrancó una risa nasal, floja y amarga, y meneé la cabeza. Agaché la vista a Zuki. ¿Cómo podía protegerla?

    No tenía idea.

    —Escóndete en la sala del doc —le dije a Lucas, alcanzando su brazo para que me oyera atentamente, y giré el rostro hacia el chico verde—. Y tú haz como que no viste nada. Por favor.

    Me sentía un poco más tranquila sabiendo que, al menos, ahora tenía al Empoleon con él. Le rasqué la cabecita a la seta y, sin mediar mayores despedidas, me separé del grupo. Regresé a cubierta, Zuki siguiéndome de cerca, y busqué internarme entre la muchedumbre de pacificadores.

    —¿Eso era todo lo que hacía falta para acobardarlos? ¿Se pensaron que Valthyria no tomaría medidas? —intenté arengarlos, cuidando que los robots no me oyeran—. Si tan débil era su voluntad haberse quedado en la sala, bebiendo y jugando a las cartas, en vez de dárselas de héroes revolucionarios. Tengan huevos y terminen lo que empezaron, no sean cobardes. Intentaré conseguir respuestas o ayudar a Marcoh allá.

    Y a paso veloz y decidido, crucé la cubierta para seguir el camino que había hecho el mandamás. ¿Tenía un plan? Uno armado en cinco minutos, claro, y completamente de mi autoría, cosa que... no tendía a ser buena idea.

     
    Gigi Blanche ha tirado dados de 20 caras para Carisma pa Total: 19 $dice
    • Fangirl Fangirl x 2
    • Zukulemtho Zukulemtho x 1
  12.  
    Kcalbdelaperdicion

    Kcalbdelaperdicion MFL Refugee XIII

    Acuario
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2019
    Mensajes:
    3,143
    Kris.png

    Esta interacción completa se sentía como intentar desarmar una bomba, la tensión se podía cortar con tijeras. Exhale despacio evitando que el temblor de mi aliento mostrara debilidad. Evalue nuestras opciones, no parecía que la puerta por la que vino Alpha llevara a la superficie, si eso solo bajaba más y más.

    Mis planes se vieron interrumpidos por un estruendo, el dragapult había dejado entrar a una oscura bestia.

    Los bufidos del Tauros asustaron al Wooper que corrió tras mi pierna, bajé la mirada, pero aún escondido su ojos irradiaban cierta curiosidad por el nuevo Pokémon.

    — E-ey Vince, que tu Dragapult se responsabilice — Mire al fantasma flotando alrededor, intentando identificar cual fue su intención al abrirle la puerta a esta bestia. Tenia 0 instinto de preservación, o tal vez, veía algo en ese Tauros que estábamos obviando. Es como cuando entró con el otro chico-...

    Maldita sea

    La conmoción había provocado que le de la espalda a la primera amenaza. Volteé mi vista y sentí que presionaba su poke espada con mas fuerza de lo que recordaba. Podría estar malherido pero no lo suficiente pa impedirle luchar. Su mirada estaba calculando cuál sería su mejor contrincante.

    Me coloqué lateralmente evitando darle la espalda a las dos amenazas. Por Arceus ni siquiera debería estar en este barco...

    — Vamos a calmarnos. Ahora. — me dirigí al chico — No somos una amenaza, no tenemos poder ni postestad para restringir tus movimientos. No somos tus enemigos.

    Ni siquiera soy parte de Valthiria, pensé.

    El corazón se me escapaba del pecho. Solo me quedaba rezar para que el chico no se avalance contra nosotros.
     
    • Fangirl Fangirl x 2
  13.  
    Naiki

    Naiki Main solo desde la beta

    Escorpión
    Miembro desde:
    7 Febrero 2013
    Mensajes:
    4,784
    Pluma de
    Escritor
    [​IMG]

    Drakloak mantiene sus ojos fijos en mí mientras ellos insisten en su inocencia con lo que respecta a la "prueba", hasta sueltan bromas en medio de tanta tensión. Quizás me hubiera reído tiempo atrás; Ahora solo puedo afianzar mi agarre hasta hacer temblar el laser, a la vez que mis ojos quedan fijos en el símbolo del imperio bordado sobre el uniforme del guasón. ¿Qué importa lo que realmente digan? Su insignia habla por ellos.

    Empiezo a moverme por esa misma razón. Paso a paso, sin que nadie se alerte. Si ellos se mantienen quietos no habrá pleito. Solo dejaré al bulto sobre mi espalda en el piso y huiré tan rápido como las piernas me dejen.

    No.

    Golpeteos metálicos pronto me detienen. Afilo la mirada para no perder una sola fracción de la escena ante la que mis expectativas están colmadas de seguridad en lo que viene: Problemas. Nada más que otro obstáculo planteado por esa estúpida máquina como otro nivel de su retorcido juego.

    Exactamente lo que me esperaba. Un bruto de los peores fuera de control ahora refunfuñaba en medio de taconeos imponentes luciendo pezuñas que bien podrían matar a alguien de una buena coz, o por otro lado podría irse ensartado dejando que la falta de la sangre hiciera lo suyo. Me estremecí por ese último resultado, mas las reacciones ajenas estaban... Fuera de lugar.

    ¿Por qué se sorprendían también por el Tauros...?

    ...

    ¿Podía ser que de verdad...? No. Una sonrisa más para la prensa, de seguro.

    Sin embargo, estaba el tercero en discordia en la situación. De explotar sería difícil detenerlo; otra pérdida de tiempo a la que no podía someterme. Viendo encima la reacción de los otros dos...

    —No lo ataquen, ni se acerquen—Subí la voz unos segundos después de los primeros bufidos. Me fui desinflando con lo siguiente.—... No son... Agresivos por naturaleza—Al menos los de Udan y el típico no eran así, a mi juicio.—. Solo... Dale algo de espacio. No miren a sus ojos y no hagan movimientos bruscos.

    O igual serían la pólvora que acabase quemando sus propios seres y en consecuencia a Marcoh.
     
    • Fangirl Fangirl x 2
  14.  
    MrJake

    MrJake Game Master

    Capricornio
    Miembro desde:
    12 Julio 2012
    Mensajes:
    22,218
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Hiyya! Como ya advertí, especialmente al grupo de Alpha-Kris los voy a medio arrastrar un poquito, ¿ok? Todo sea por la trama. Me perdonan si todo es muy abrupto o medio forzado, prometo que solo será esta vez unu (?)

    Aunque voy a postear, tírame un dado de carisma para ver qué tal funciona tu arenga; de momento lo dejo en el aire y de forma genérica, pero según el dado vemos a cuántos vas removiendo ewe

    Decirlo era fácil. Hacerlo, más complicado. Y eso aplicaba a muchas cosas que dijiste, claro.

    Lucas intentó escabullirse cuando se lo dijiste, sí, pero no era sencillo. Cuando os disteis cuenta, teníais a dos de esos robots, los pequeñitos, detrás de vosotros, con los cascos negros emitiendo una lucecita parpadeante, de color rojo. Se movían de forma más autómata que de costumbre, pero fueron prestos en acorralaros e impedirle a Lucas esconderse mucho más. Con todo, lo intentó, desde luego... y acabó separándose poco a poco de ti cuando te alejaste, pero quedó en el aire si pudo darles esquinazo a aquellos robots o no; el resto de pacificadores empezaron a hacer bulto detrás y delante de ti, mezclándote así entre la multitud, y lo perdiste de vista.

    Desde luego, para ellos el chico era importante, por una u otra razón, a saber cuál. No iban a dejarlo escapar tan fácilmente.

    Respecto a eso de escapar, por cierto... ahora te veías rodeada de gente, con Kyllian (el "chico verde") caminando a no mucha distancia de ti, ambos apretujados entre gente que se apiñaba cada vez más. Tus palabras trataron de ser directas, claro, y viste expresiones de confusión en los rostros de los pacificadores; pero el miedo parecía invadirles, paralizarles. Por el momento, ninguno dijo nada, más que cuchicheos que se acrecentaban a tu alrededor.

    Uno de ellos se te acercó, sin embargo. Lo reconociste. Era uno de los que peleó con vosotros por proteger a la setita. ¿Cómo era su nombre? Algo irrelevante, probablemente.

    —E-Eh, tú, ¿dónde se metieron los otros? Es sospechoso que tú y esos dos amigos tuyos hayáis desaparecido de repente... —Tragó saliva entonces, mirando a su alrededor—. De todos modos, no me gusta nada cómo pinta todo esto. ¿Tú crees que... puede ser una especie de trampa? ¿Y si no somos necesarios para servir como verdugos al Imperio, sino que somos las víctimas?

    Antes de que pudieseis preguntároslo mucho más, sin embargo, Valiant dirigió al grupo a través de una puerta que descendió, y fuisteis entrando en filas, de tres en tres, por los pasillos. Pasillos que, a más bajabais, más metálicos se volvían. La voz de Valiant, entonces, se hizo eco por todos lados: no hablaba directamente él, claro, eran sistemas de megafonía, como los que ya oísteis en alguna ocasión.

    —SE AVECINA UNA REBELIÓN EN LA REGIÓN DE PALDEA, PARTE DE NUESTRO GLORIOSO IMPERIO DE VALTHYRIA —empezó a enunciar—. HABÉIS SIDO LLAMADOS Y RECLUTADOS DE DISTINTAS PARTES POR DOS MOTIVOS, AMBOS VINCULADOS A DICHA REBELIÓN VENIDERA.

    Las luces titilaron, de repente. El barco se había movido de forma más brusca de la cuenta. Quizá fue algo casual, pero sin duda le añadió un efecto dramático a la situación.

    —LA PRIMERA RAZÓN, ES PARA CONTAR CON UN SURPLUS DE EFECTIVOS MILITARES LEALES AL IMPERIO. LAS FUERZAS HUMANAS DE PALDEA ESTÁN AÚN EN SU INFANCIA, PRÁCTICAMENTE. REQUERIMOS A PACIFICADORES YA ENTRENADOS.

    Muchos pacificadores se siguieron mirando entre ellos. Tú y Kyllian estabáis entre los mismos, y escuchabais distintas opiniones y comentarios.

    —... ¿tan mala es la rebelión que se viene?

    —¿A Paldea vamos, entonces?

    —Por eso reclutan a gente de todas partes...

    Pero sin duda, la frase que más repetía y que, seguramente, vosotros mismos os planteabáis, era una en particular. Una que muchos dijeron, cargados de miedo y duda.

    —¿Y la segunda razón?



    ***


    Al calmar al Tauros, notaste cómo se sosegaba ante tus palabras, pero había algo que no terminaba de agradarle. Entendiste qué fue cuando te acercaste un poco más y sus ojos se clavaron en un punto en concreto de ti. En tu mano.

    Vince también lo notó.

    —No le gusta esa espada que llevas, amigo...

    ¿Era la espada lo que no le gustaba? ¿O era el "pokémon", robot, o lo que fuese? Quién sabe qué había visto ese Tauros allí, qué había vivido o qué hacía allí dentro, pero, sin duda, toda su agresividad parecía ahora focalizada en aquella cosa.

    Y, como si también tuviera conciencia propia, notaste que la espada se deslizó de tu mano al fin, llevándose consigo toda esa energía que te entregaba al adherirse a tu muñeca. El ser quedó ahí flotando, como analizando la situación con su único ojo... y fue Drakloak el que, molesto ya con su presencia, le dio un coletazo que evadió rápidamente desvaneciéndose en el aire.

    Alpha pierde a Ferrosable.

    Con el extraño robot fuera de juego, el Tauros pareció sosegarse algo más. Miraba a todos lados con confusión, eso sí, pero parecía dejar que las palabras de Alpha llegasen a él poco a poco, y permitió que se acercase a calmarlo. Con lentitud, pudo acercar su mano hasta tocarle la cabeza.

    Alpha tenía razón. No son agresivos per se, solo... reaccionan así ante los estímulos. En el caso de aquel ejemplar, probablemente, el estímulo más poderoso era el miedo.

    En ese momento, el barco se zarandeó, y las luces titilaron. Tauros miró a su alrededor con confusión. Pasos, muchos pasos, empezaron a oírse en ese momento, Y Drakloak fue rápido al mirar arriba.

    —¿Vienen de allí, chico? —preguntó Vince. El fantasma asintió, sin separar la mirada—. T-Tenemos todo un desfile justo encima, parece... por ahí es por donde vinimos antes, Adam. El pasillo. ¿Crees que serán los pacificadores? ¿Habrán... conseguido algo?

    No había rastro de Valiant, sin embargo. Alpha había estado, hasta ahora, persiguiendo a lo que había parecido ser un fantasma. Llegó al supuesto final de aquellos endemoniados pasillos, jugando su juego, usando sus artilugios, para... para no encontrarlo. Pero el chico, el chico al que se llevó, era muy real. Estaba en alguna parte.

    Si esos dos tipos sabían dónde, quizá era una buena idea seguirlos.

    —Eh, tío —le dijo a Alpha Vince, de repente—. Creo que es mala idea quedarnos aquí, ¿sabes? Yo estaba buscando a mi Drakloak, y parece que él te ha encontrado a ti, pero no a nuestro amigo. Estábamos buscando a un chico llamado Marcoh, se lo llevaron hace tiempo y no tenemos ni idea de dónde está... pero se ve que ni Drakloak lo ha encontrado.

    Miró a Tauros, que se resguardó junto a Alpha. Parecía que los gestos que hacía Vincent, quizá por su gran tamaño, quizá por su uniforme, sobresaltaban al pokémon negruzco.

    —... tranquilo, chico, no te haré daño —le dijo Vince, dando un paso atrás, entendiendo las señales de Tauros. Aún no dejaba de estar del todo asustado. Vince se dirigió luego a Kris (o Adam, para él), y le habló directamente—. Yo voy arriba, Kris. Ya tenemos a Drakloak... ahora tenemos que encontrar a Marcoh y a los demás. Estén donde estén. Vamos a averiguar de una vez por todas qué coño pasa en este barco.



    ***


    —LA SEGUNDA Y MÁS IMPORTANTE RAZÓN... —siguió Valiant, desde la megafonía, deteniéndose ante una puerta. Una mucho más grande que el resto, la que en otro tipo de barco más común sería la puerta a un gran salón, probablemente—. ES ESTA.

    La abrió, y caminó hacia el interior. Le seguisteis poco a poco, dispersándose el grupo de decenas y decenas de pacificadores alrededor de la zona. Y pudisteis verlo.


    Había máquinas.
    Muchas máquinas. Pero no máquinas como las que Kyllian manejaba, no; de esas también, pero... pero lo que más llamaba la atención eran los robots que había allí.

    Decenas. Quizá cientos. Más del doble, o triple que personas había allí. Muchos eran robots sin terminar, a trozos; otros tantos eran modelos enteros. Modelos que adoptaban la forma de otros pokémon que conocíais. Muchos de ellos eran esos Ferrosoldados, o más modelos como las versiones "comunes" de Valiant, Ferropaladines. Pero había muchos más.

    Y lo más curioso era que... cuando os parabais a analizar los modelos que había... encontrabáis un patrón muy claro. Clarísimo. O, en realidad, dos patrones.

    Kyllian se fijó en que había un modelo a medio construir de lo que parecía ser un Cinccino, o un Tauros, o un Hatterene; formas robóticas de estos, al menos.

    Pero lo más escalofriante, especialmente para Anna y el resto de pacificadores, era que por casi cada especie allí presente, de pokémon real, había un modelo robótico. Por ejemplo, Marcoh tenía un Indeedee, y allí... había varios robots con forma parecida.

    Indeedee paradox.png

    No había ninguno como Bramblin, sin embargo, o al menos Kyllian no lo pudo ver. Pero los ojos de Anna fueron directos a uno en concreto, y lo vio con claridad. Modelado de arriba abajo, era... una versión robótica, inactiva como prácticamente todos los presentes, de Tinkaton. No, no una versión. Un modelo del cual había numerosos ejemplares inactivos, como esperando a ser encendidos.

    Tinkaton - FERROMARTILLO.jpg


    ***


    Subisteis las escaleras y salisteis de la zona, siguiendo el sonido de los pasos. Tauros seguía a Alpha de cerca, quien, aún desconfiado como el pokémon, permanecía a una distancia prudencial, liderando el paso Vince y tras él Kris.

    Y tras girar un par de esquinas, Vince fue el primero en ver algo. Os hizo un gesto con la mano para que os acercaseis, siempre sigiloso, y susurró algo:

    —¡V-Van todos allí, a una puerta enorme! Algo raro está pasando, chicos...

    En efecto, cuando doblasteis esa última esquina, visteis a muchos pacificadores junto a sus pokémon entrar en una gran sala. Y vosotros, también, empezasteis a oír las palabras de Valiant en megafonía, como el resto. Aunque no podíais aún ver lo que había dentro de la sala, las palabras del "jefe" ya per se ponían los pelos de punta. Porque uno podía inferir qué se iba a encontrar. O quizá ni siquiera imaginaba la gravedad real de lo que aquello significaba.

    —OS PRESENTO LA NUEVA GAMA DE FERROPOKÉMON. TRAS EXPERIMENTAR DISTINTAS OPCIONES... SE HA DETERMINADO POR PARTE DE LA DIVISIÓN DE ENERGÍA QUE LA MEJOR OPCIÓN ES TOMAR COMO MODELO A POKÉMON YA ENTRENADOS POR SOLDADOS CAPACES; Y LOS VUESTROS CONSTITUYEN UNA EXCELENTE OPCIÓN, QUE ESCASEA EN LA REGIÓN PALDEANA.

    ¿Qué... quería decir todo eso? Poco a poco, os acercasteis, y, con cuidado, os asomasteis como pudisteis a la puerta. No fue complicado, ya que había mucha gente allí, rodeando a Valiant, en el centro. Vince, como Alpha y Kris, pudo ver todo lo que había allí... a todos los robots. Pero lo peor fue que Vince fue capaz de identificarlo. A Marcoh. Arrastrado por el suelo, tomado por un pie por Valiant, inconsciente, quién sabe si muerto.

    —¡E-Está ahí! Marcoh...

    Alpha lo miró cuando el chico lo hizo notar. Sí, era él. También le reconocía. Le habían encontrado... pero, ¿ahora qué?

    Valiant se giró entonces, mirando a todos los pacificadores. Esta vez, habló sin megafonía, directamente.

    —SE RESPONDERÁN AHORA A LAS CUESTIONES Y PREGUNTAS ACERCA DE LA SITUACIÓN.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
    • Sad Sad x 1
    • En desacuerdo En desacuerdo x 1
  15.  
    Kcalbdelaperdicion

    Kcalbdelaperdicion MFL Refugee XIII

    Acuario
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2019
    Mensajes:
    3,143
    Kris.png

    Después de que volvimos a cubierta, el sonido de los gritos y la pelea había sido acallado por aquel robot. En el fondo siempre supe que la revuelta nunca iba a tener éxito, pero esperaba que nos diera más tiempo. Tiempo para escapar de este barco.

    Asomé la cabeza y todos los pacificadores parecían estar allí. ¿Habría vuelto Anna ya?

    La sorpresa de los pacificadores fue audible. El rostro de Vince reflejaba una preocupación absoluta; sabía que estaban entrenados para ver a sus Pokémon más como herramientas que como seres vivos, pero bastaba una mirada general a la multitud para darse cuenta de que, para muchos, eran algo más que simples compañeros. Vi a varios intentar esconder a sus Pokémon tras de sí; incluso los más grandes se acercaron a sus dueños, interpretando la tensión en el ambiente.

    Todo empeoró cuando vimos a quien llamaban Marcoh aparecer en el suelo, inconsciente… Volví la mirada hacia Alpha y di un par de pasos instintivamente hacia atrás. No estaba seguro de cómo reaccionaría, pero no era momento de hacer algo irracional.

    Todo empeoró cuando vimos a quien llamaban Marcoh aparecer en el suelo, inconsciente… Volví la mirada hacia Alpha y di un par de pasos instintivamente hacia atrás. No estaba seguro de cómo reaccionaría, pero no era momento de hacer algo irracional.

    Intenté idear un plan, pero no podía acallar al instinto que me gritaba lo mucho que necesitábamos salir de allí.

    —Anna debería estar por aquí, si es que están todos los pacificadores acá… Tuvo la oportunidad de salir de la primera sala y tal vez dar una vuelta por el barco. Quizá sepa dónde queda un bote salvavidas.

    Me acerqué de a poco a la muchedumbre, intentando mezclarme con el resto. Mirando más a los pies que a las cabezas, si tenía suerte aquel Tinkaton rosado delataria su posición.
     
    • Fangirl Fangirl x 2
  16.  
    Gigi Blanche

    Gigi Blanche Equipo administrativo Game Master

    Piscis
    Miembro desde:
    1 Abril 2019
    Mensajes:
    8,846
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    [​IMG]

    La situación era mucho más caótica e impredecible de lo que querría, pero anda que el mundo fuera a funcionar distinto. No quedaba más que adaptarse y sobrevivir. Me separé de Diamond con la esperanza de que encontrara un agujero donde esconderse y avancé junto al doc verde. Espera, ¿el doc verde? Lo miré de arriba abajo, ceja arqueada, y acabé cediendo con un suspiro. A ver, ¿por qué venía conmigo, exactamente? Necesitaba como mínimo telepatía para descubrirlo, si el tío no decía ni mu. Tendría que concluir que era inofensivo y quedarme con eso.

    ¿Qué había esperado provocar en los demás pacificadores? ¿Que de repente levantaran sus armas y proclamaran gritos de guerra? Suponía que no. Sobre la tensión de la cubierta se elevó un colchón de murmullos y cuchicheos, y decidí conformarme. Al acercarse uno de los soldados lo recibí con un movimiento rígido de cuello y me forcé a relajar el semblante, los hombros también. No servía de nada semejante nerviosismo a flor de piel.

    —¿Sospechoso? ¿Tú ves aquí que algún pacificador tenga ventaja sobre el resto? Estamos todos encerrados como cucarachas en una jaula gigante, y algunos hasta los usan de trapeador. —Señalé a Marcoh con la barbilla y exhalé—. De todos modos, no creo que sea una trampa ni que intenten matarnos por las risas, no somos tan importantes y ese es el principal problema: nuestra irrelevancia. Si los incordiamos y no permanecemos unidos nos aplastarán como moscas.

    El tal Valiant nos condujo por un pasillo que se adentró en las entrañas del barco, si no de la mismísima tierra. Bueno, la idea era algo exagerada, pero se sentía así. Había estirado los dedos a un costado de mi cuerpo y Zuki comprendió la señal, echándose el martillo sobre el hombro opuesto y agarrándose de mi mano. La sostuve con fuerza, y en el contacto intenté canalizar la presión que me estrujaba el pecho. "Todo está bien", me decía a mí misma. "Todo estará bien".

    Conque una rebelión en Paldea, ¿eh? Tenía sentido. Necesitaban mano de obra y aquí íbamos, como sardinas en lata. El sacudón del barco hizo que el corazón se me pegara a la garganta y mascullé un improperio, mezcla de la tensión y el miedo. A todo esto, ¿qué coño hacía el verdín todavía aquí?

    —Chico, ¿tantas ganas tienes de morir? —le susurré, en un tono agrio y burlón que pretendió balancear mis propios nervios—. ¿O le sigues al olor de los robots como un sabueso?

    Al final sí debía tener un olfato de primera, pues atravesamos una inmensa puerta y lo que nos recibieron fueron máquinas. Muchas máquinas y robots. Silbé bajito. ¿Este barco sería una especie de fábrica? ¿O lo estarían llevando todo a Paldea para terminarlo y desplegarlo? Aunque... ¿por qué nos lo estaban mostrando cuando, de primera mano, nos forzaron a subir al barco sin una mísera explicación? ¿Habrían decidido concedernos un mínimo de información a raíz de la revuelta? Sin embargo... ¿no habría sido más fácil volver a encerrarnos en la sala y ya? Sólo éramos soldados rasos, ¿no?

    Me detuve de golpe, de pies a cabeza, apenas identifiqué el modelo robótico de un Tinkaton. Apreté la manito de Zuki por inercia y me forcé a mí misma a respirar con normalidad. Si modelaban sus características, si la empezaban a fabricar en serie... ya no habría necesidad de ella, ¿no? Ni de ningún Pokémon. Los estaban usando de molde para deshacerse de ellos. La idea, radical e involuntaria, me golpeó con violencia.

    Si seguía siendo una pacificadora, me la arrebatarían en cualquier momento.

    ¿Cuestiones? ¿Preguntas? No podía consultar adónde despachar la carta de renuncia, ¿o sí? Una opción era aguardar a llegar a Paldea e intentar escapar, pero ¿entonces qué? Llevaba años sin pisar la región y de por sí no quería saber nada con ella. No me traía recuerdos precisamente agradables. Tampoco tenía recursos ni contactos. ¿Podría regresar a Galar por mis propios medios? Sin embargo, siendo una desertora, ¿estaría segura en cualquier sitio de Valthyria? Si volvía a Villa Helada, ¿no los pondría en peligro? Dudaba que mi apellido sirviera de algo ya ni que mi familia estuviera dispuesta a pagar otro de mis exabruptos. Ni siquiera quería que lo hicieran.

    —Verdín, ¿cuál es el estado de todas estas cosas? —susurré hacia Kyllian, demandante.

    La cabeza me iba a mil por hora. ¿Estaba cayendo en la paranoia? Pero... si me quedaba quieta y luego le ocurría algo a Zuki... No, no podría perdonármelo. Levanté la mano con ímpetu, pretendiendo captar la atención del señor Valiant, después de echarle un último vistazo precavido a las hileras de robots desactivados. ¿Podrían ya activarlos a voluntad?

    —Yo tengo una pregunta —proclamé, alzando la voz, y empujé a Zuki para que se ubicara detrás de mis piernas, soltándole la mano—. ¿La División de Energía también opina que nuestros Pokémon deberían ser reemplazados por estos... robots?

    Le imprimí un tono despectivo a la palabra. Era una acusación arriesgada, cuanto menos; sólo pretendía avivar a todos, por si aún quedaban pacificadores rezagados que no hubieran comprendido la situación.

    siempre digo que voy a escribir menos y nunca pasa, perdón :D

     
    Gigi Blanche ha tirado dados de 20 caras para Agilidattt Total: 16 $dice
    • Fangirl Fangirl x 2
    • Zukulemtho Zukulemtho x 1
  17.  
    Naiki

    Naiki Main solo desde la beta

    Escorpión
    Miembro desde:
    7 Febrero 2013
    Mensajes:
    4,784
    Pluma de
    Escritor
    [​IMG]

    Calma.
    Justo eso era lo que necesitaba.

    Dejó de refunfuñar y dar pisotones, sus colas que parecían látigos cortando el aire ahora simplemente quedaban a la alerta mientras movía la testa de un lado a otro. Miradas ansiosas, cargada de la misma intensidad que estaba a punto de rebullir una segunda vez de solo tocarle un poco los huevos. Mejor solo calmarlo de una vez por todas.

    Giré la cabeza al tipo grande primero y luego al canoso. Intercambiamos miradas en medio del silencio.
    ...
    ¿Por qué yo?
    Está alterado por culpa de ustedes.
    Solo miren como tiembla al ver sus uniformes. Como los ojos se le agrandan viendo la insignia de su asqueroso imperio y como a veces sigue repitiendo pezuñazos contra el piso buscando parecer amenazante y que no nos acerquemos. Haceros cargo de esta cosa.

    ...
    Los detesto.
    No importaba cuanto intentara presionarles con mis ojos, a lo mejor apenas podían verlos a través de mis cabellos caídos o simplemente ignoraban la responsabilidad de sus acciones, para variar. El único hecho es que eso se descontrolaría de no dar un paso adelante.
    ...
    De verdad, ¿por qué yo?

    Caminé paso a paso, dejando que a través de cada centímetro de cercanía ese bicho tuviera el control de la situación. Paré con cada una de sus intimidaciones, esperé y seguí hasta estar encima. Cara a cara, donde el aroma de su aliento me acariciaba las narinas cada vez que respiraba. Diría que apesta, pero sería mentira. No huele a nada. Ni su aliento, ni el resto de su ser.

    Ahora...
    ¿... Qué se supone que tengo que hacer?
    Nos quedamos mirando en silencio por varios segundos en medio de la habitación. Puedo ver con más y más detalle su cuerpo. Zonas de piel negra teñidas de un rojo brillante, otras donde se ha secado más, aunque sin importar su tiempo las nauseas que me provoca ver eso siguen ahí. Por eso retrocedo un poco de manera bruta. Se altera y alzo mi mano libre para advertirle: No pasa nada. Sin embargo, su atención la desvía a mis otros dedos, al arma que hasta ahora aferro con firmeza de manera involuntaria y, sugiere el de tez oscura, es el origen de la alerta del pokémon frente a mí.

    Quizás es por la distancia que tomo dada la repulsión que le tengo, o más bien por el amague que hago en respuesta a sus cabeceos que me doy cuenta: El primero atina, mas no duele. La espada vuela de mi mano y desaparece de golpe tras intervención ajena. Ni tiempo tengo a reaccionar; La segunda cornada falla, siempre lo haría al realmente no tener ese cuerno.

    Me paralizo yo, lo mismo ocurre con el ajeno. Abro los ojos grandes por primera vez, apenas un breve instante, mas no necesito más. Solo sigo la línea de su mirada, veo como resiente de nuevo a los otros dos individuos de la sala.

    Ya...
    ...Yo también
    —Está bien—Murmuro. No sé siquiera si me oye.—. No quiero pelear contigo. Vete.

    Pierdo cuidado por un segundo. Palmeo su frente solo una vez a la vez que rehúyo de sus ojos.
    Es...
    ... Cálido.​

    Y nada más.
    No lo toco de nuevo.

    Primero porque no me nace. Me intento distanciar de nuevo e incluso le hago un gesto con los dedos para que se aleje. "Shu, shu. Sé libre o lo que sea.", pero ni caso porque la segunda razón desencadena inconvenientes. Todo se mueve, los ruidos en el techo metálico me ponen en alerta tanto por lo que viene como por la forma de reaccionar del toro este. Luego encima están las sugerencias del perro que más ladra.

    Por más que reniegue, la estampida que suena arriba quizás me encuentre y dudo que tenga la supuesta neutralidad que estos dos me estaban mostrando. Pudieron atacarme perfectamente la espalda, mucho más ahora que perdí la única que tengo para defenderme... Tsk.
    A regañadientes y con el ceño fruncido, quiero prácticamente volver a podrirme en mi celda antes que esto, pero... Lo primero es lo primero.

    —Tú vas delante.

    No solo para que guíe el camino, sino para evitar una encerrona por ambos flancos. Tendría algo de camino para recorrer en caso de una retirada forzosa.

    Menos mal que no. Escaleras arriba mi cuerpo empieza pronto a pagar por derribar a los guardias de ambos.
    Falta el peso en mi mano del sable y los dedos vacíos me llevan a sentir pesadez en el resto del brazo, el como cada pequeño movimiento de la diestra parece ser restringido por un hombro que cruje y tira, anuncia que un poco más de brusquedad acabará haciendo chasquear la articulación dejándome en un estado que estoy seguro no deseo conocer. También está mi pecho que quema a lo largo de mis pectorales. Palparlo por encima del corte en mi desaliñada camiseta me deja claro que no sangra, mas tocar la piel me asegura una pequeña pausa para asquearme otra vez. Mierda.
    Habrá que raptar y correr, en caso de realmente encontrar a Marcoh.

    Hablando del diablo... Mierda.
    A la siga de... Vince, lo había llamado el otro, de pronto todas mis alarmas empezaron a saltar.
    Uniformes infinitos, insignias y guardias por doquier. Cualquiera diría que era toda la dotación del barco reunida en una sola sala, incluyendo al líder de todo que se paraba ahí en medio, hablando con la misma voz artificial que oí tras los megáfonos; No estaba en mi cabeza, sino en todas partes del navío. Y en sus manos, las del demonio, arrastrado con brutalidad estaba finalmente un desfallecido Marcoh.

    Maldije otra vez en silencio. ¿Qué mierda quería que hiciera en esta situación?
    Si tan solo... Tuviera un compañero.
    ... Un aibou.
    Me mordí el labio con fuerza para quitarme las ideas mientras me refugiaba de vuelta en el marco de acero. Ocultar mi presencia no era relevante por la cantidad de gente; No tendrían tiempo para mí mientras el Gallavoir metálico formaba su excusa de show. Sin embargo, sentía las ansias al otro lado del pasillo.
    ¿Cómo que qué hacemos?
    ...
    Basta ya. No lo diré otra vez.

    Espera—Le dije en un susurro fuerte. No se oía de cualquier forma a través del discurso del salón.—. Observemos y reaccionemos a partir de eso.

    Sin yo poder pelear, imposible de camuflarme y peor: Con una bola de pelos tan grande como un carro ocultándose detrás mía. Menos mal la puerta era gruesa, sino estábamos jodidos.
    Pero de verdad... Vete.
    Ve a ocultarte hasta que bajemos y huye. Esto no te concierne de ninguna forma.

    Sorry lo largo, pero no me parecía solo hacer que pasó y ya. So, traté de ajustarme a lo que dijiste, pero puse mis cambios porque lo sentí mejor así (?)
     
    • Fangirl Fangirl x 2
  18.  
    MrJake

    MrJake Game Master

    Capricornio
    Miembro desde:
    12 Julio 2012
    Mensajes:
    22,218
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Como Santy ha pedido que se arrastre un poquito a Kyllian, haré como si él también mirase a los robots con la misma intención que Anna; puedes considerar si quieres que te comenta sus observaciones, creo que tiene sentido que lo haga tras haberle preguntado por el tema. Lo digo porque evidentemente él tiene mayor ojo que Anna para esas cosas


    Trataste de fijarte en los robots. Te era imposible determinar si podían activarse o no: a tus ojos, muchos se veían a medio hacer y otros bastante completos, pero no eran más que trozos de chatarra, todos ellos. Carecían de las lucecitas y brillos que les caracterizaba, pero eso podía significar dos cosas: que o bien no estaban operativos, o bien sí, pero simplemente estaban apagados.

    Pero Kyllian se fijó mejor, y se dio cuenta de algo. No. No funcionaban. Llevaba demasiado tiempo revisando los modelos que le llevaban a reparar, de esos Ferrosoldado basados en Marowak como para no darse cuenta. Ya había visto que en el interior de esos ferropokémon fluía algo parecido a una energía terastal, o una fuente de energía parecida, que probablemente le daba la automoción que los mantenía en pie y les permitía funcionar, más allá de su cableado y sistemas. Y esos pokémon, probablemente, aún no tenían. Les faltaba eso, o, al menos, les faltaba algo, incluso a los que estaban completos en cuanto a diseño.

    Posteriormente, hiciste la pregunta, y Valiant te miró directamente entre la muchedumbre. O, bueno, no. No te miró a ti. Te fijaste en que miraba más a Zuki que a ti misma.

    Con todo, respondió a la pregunta.

    —NO: CADA CRIATURA TIENE SU FUNCIÓN EN VALTHYRIA —empezó a explicar. Cada vez daba más la sensación de que su discurso no era automatizado. De que respondía y actuaba, a diferencia del resto de robots, con voluntad propia, de alguna manera. Quizá solo era una IA muy avanzada, mucho más de lo que conocías en Galar—. SIN POKÉMON COMO LOS VUESTROS, NO SE PODRÍA MANTENER EL EQUILIBRIO NECESARIO EN LA NATURALEZA. NO OBSTANTE, LOS FERROPOKÉMON OCUPAN Y OCUPARÁN SU PROPIO LUGAR: LUGAR PARA EL CUAL NECESITAN A VUESTROS COMPAÑEROS.

    Más miradas de duda entre los pacificadores, más cuchicheos. El miedo, la desconfianza, la rabia, incluso, cada vez minaba más entre las conciencias de todos. Junto con la innegable sensación de que había algo mucho más oscuro detrás de todo eso.



    ***



    Kris, Vince y tú os quedasteis escondidos. Aunque el segundo estuvo a punto de dar un paso más hacia delante en cuanto vio a Marcoh, tu susurro directo fue suficiente para evitarlo.

    Junto a ti, sin embargo, estaba aún ese Tauros, que en cuanto vio al cúmulo de gente se puso algo nervioso... pero se alteró aún más cuando la voz de Valiant empezó a oírse una vez más, y en su visión directa lo presenció. Claramente, esos robots le provocaban un increíble miedo, era algo obvio. Y aunque pareció plantearse huir en algún punto, se vio pronto abrumado por la situación. El maltratado pokémon solo permaneció detrás de la esquina en la que todos os escondíais, acongojado, encogido. Asustado.

    Y los tres seguisteis escuchando lo que el robot decía. Esta vez, en respuesta a una pregunta que una chica dijo en alto.

    —¡Anna! —exclamó Vince en voz baja, al reconocer su voz.



    ***​


    Gigi Blanche


    —¿Y cómo se supone que necesitan a los pokémon? —exclamó un pacificador de repente, ceño extremadamente fruncido, señal de su desacuerdo con la situación.

    —¡Eso! ¿Por qué precisamente pokémon de pacificadores?

    Valiant empezó a caminar por la zona, con las manos a la espalda, apoyando su "espada" en esta. Como un humano que empezaba a andar en círculos para reflexionar bien sobre lo que iba a decir, o como un villano que daba su monólogo malvado ante una audiencia ignorante.

    —PORQUE ESTÁN ENTRENADOS. LOS POKÉMON SALVAJES HAN DEMOSTRADO NO SER ÓPTIMOS PARA LA EMPRESA DE LA CREACIÓN DE NUEVOS MODELOS. A VECES SON DÉBILES Y NO SOPORTAN EL PROCESO ADECUADAMENTE.

    Kyllian lo entendió, o creyó entenderlo. Esos pokémon encerrados en jaulas junto a su sala... el Hatterene, el Cinccino, el Tauros. Eran salvajes, casi seguro. Y se les veía maltratados y asustados.

    —¿Proceso? —alzó la voz otro pacificador—. ¿Qué mierdas dices, robot? Esto es inaudito...

    —¡Exigimos explicaciones de una vez! —gritó otro, de repente, alzando la voz—. ¡Explicaciones de verdad! ¡Traed un humano con el que podamos hablar! ¡Ponednos en contacto con el Gobierno del Imperio!

    —¡Exacto, basta de todo esto!

    El revuelo empezó a hacerse más que patente. La gente empezó a vociferar, a alzar puños, e incluso alguno se atrevió a abuchear. Movidos, quizá, por tus palabras anteriores, habías conseguido que los pacificadores empezasen a plantar cara a Valiant, de una forma u otra. Eran lo suficientemente listos (o quizá, simplemente, no estaban lo suficientemente enfadados) como para no lanzarse a atacarlo directamente, pero la tensión se podía cortar con un cuchillo.

    Ni que decir tiene que Valiant no movió un dedo. No se sobresaltó. No reaccionó de ninguna forma especial. Solo siguió "respondiendo", a su manera, a las cuestiones.

    —... LOS POKÉMON SE ENTRENAN. SE HACEN FUERTES. ADQUIEREN PODER. ALGUNOS DE LOS AQUÍ PRESENTES YA LO DEMUESTRAN: SON FUERTES Y LLENOS DE ENERGÍA. OTROS DE VUESTROS "COMPAÑEROS" —señaló con la espada a un pequeño Drilbur que acompañaba a un pacificador— AÚN ESTÁN ACUMULANDO DICHA EXPERIENCIA, FORMÁNDOSE. ACUMULANDO ENERGÍA. NO OBSTANTE, EN UN CUERPO FÍSICO, ESA ENERGÍA ES UN DESPERDICIO. NO ALCANZA SU MÁXIMO POTENCIAL. VOSOTROS PODÉIS LLENAR LOS RECIPIENTES DE LOS POKÉMON DE ENERGÍA; Y NUESTRA FUNCIÓN ES COSECHARLA.

    El revuelo se apaciguó un poco, en lo que la gente asimilaba, o trataba al menos de entender, lo que Valiant decía. Y cuando uno del grupo creyó extraer su propia conclusión, no dudó en alzar la voz, movido por el sentimiento de grupo cada vez más fuerte.

    —¿¡Insinúas que quieres dañar a nuestros pokémon!?

    —¡Robots de mierda! ¡Sí que queréis sustituirlos! ¡Luego haréis lo mismo con nosotros!

    —¡Seguro que pretendéis revelaros contra el mismo Chance! ¡Esto es una farsa! ¡Los robots os estáis saliendo de control!

    —... ADVERTENCIA: BAJAR NIVEL DE HOSTILIDAD DE FORMA INMEDIATA —habló de repente Valiant, quieto, mirada agachada, soltando al inconsciente Marcoh en el suelo.

    Casi parecía que hubiese predicho lo que iba a pasar.



    ***

    Kcalbdelaperdicion Naiki

    Lo visteis todo. Los pacificadores parecían tener el ambiente caldeado. Parecían protestarle a Valiant, al robot que llevaba el control de todo el barco. Parecían en desacuerdo con él, hostiles ante todo lo que decían, desconfiando. No era para menos, claro. Vince en sí mismo se mostraba desde el inicio bastante incómodo con la situación del barco, desde luego.

    Pero todo lo que decía... era...

    —Drakloak —dijo Vince, en voz baja—. Quiero que salgas fuera y...

    Pero, cuando dijo aquello, miró en ambas direcciones. No vio a su compañero. Y no porque estuviese escondido, no; Vince tenía buen ojo para eso. Es que Drakloak no estaba. Se había alejado, de repente.



    ***


    Gigi Blanche

    De repente, saltó. Un miembro del grupo tuvo el arrojo, la estupidez o la valentía, de saltar sobre Valiant, cargando directamente hacia él, al grito de "bastardo". Valiant, sin embargo, solo tuvo que alzar una mano para bloquearlo y apartarlo de un manotazo. Pero el gesto violento de ese único pacificador enfadado bastó para generar otra reacción en cadena. Una más, que ya se vino cociendo desde tiempo atrás.

    Dos más saltaron. Corrieron junto a sus pokémon, dispuestos a atacar a Valiant. Los apartó nuevamente, evadiendo a uno con un simple paso lateral, y lanzando a otro lejos con una patada recta.

    No se rindieron.

    —¡¡Todos juntos!! ¡No podrá contra todos!

    Como una estampida de Copperajah asustados, múltiples pacificadores más cargaron contra Valiant. Él, sin embargo, no llamó a otros Ferropaladines o Ferrosoldados, no activó alarmas, no avisó a nadie. Se quedó allí. Y, cuando el primero llegó a intentar tocarle...

    La espada perforó su carne. De un solo tajo, lo cortó en dos. Y, luego, sus ojos brillaron en un intenso color morado, y su cuerpo se recubrió de ese mismo color, emitiendo una onda expansiva que empujó hacia atrás a los demás. El horror y el golpe de realidad azotaron con fuerza cuando vieron a aquel pacificador en el suelo, muerto.

    Lo reconocías. Era el del Impidimp. Casi costaba recordar su nombre.

    —ESPERO QUE ESO BASTE PARA QUE APRENDÁIS LA LECCIÓN —sentenció, mostrando su supremacía, Valiant—. AHORA, ES MOMENTO DE-

    De repente, con los ojos nuevamente en su tono habitual, Valiant miró a un lado, en la dirección en la que, en el suelo, estaba Marcoh. Y rápidamente, con la mano que no portaba la espada, dio un agarrón al aire.

    Solo que no fue al aire.


    ***

    Kcalbdelaperdicion Naiki

    —¡Drakloak, no! —gritó Vince, viendo cómo Valiant lo pilló en seco, agarrándolo por la cabeza incluso cuando intentaba pasar disimuladamente para llegar hasta Marcoh, aprovechando el revuelo.

    Cuando el robot lo agarró, el pokémon pataleó en el sitio, incapaz de desvanecerse, de atravesar nada, de hacer nada más. Y Vince, pálido, ni siquiera supo qué hacer. Acababa de presenciar cómo rebanaban en dos a alguien a quien, para bien o para mal, conocía. Con sus propios ojos. Y ahora, veía aquello, impotente.

    —... AH. GRAN OPORTUNIDAD PARA HACER UNA MUESTRA.

    De repente, del hombro del brazo con el que Valiant agarraba a Drakloak empezaron a surgir múltiples cables que se giraron en espiral hasta la base de su mano, y terminaron apuntando a Drakloak, con luces rojizas que parecían láseres.

    —RECOLECTEMOS LA ENERGÍA QUE ALBERGA ESTE PRECIOSO ESPÉCIMEN. MÁS ENTRENAMIENTO HABRÍA SIDO IDÓNEO, PERO... SERVIRÁ COMO EJEMPLO.

    Drakloak empezó a chillar, en unos gritos ensordecedores, cuando aquellos láseres empezaron a girar y a apuntarle. No, no eran láseres proyectados hacia Drakloak, más bien parecía que estaban... saliendo de él hacia la máquina. Hacia esos cables que, como extremidades alienígenas, surgieron del cuerpo de Valiant. Chilló, y chilló, y Vince, patrificado, no se movía.

    Al final, terminó brillando, un brillo blancuzco rodeando por completo al pokémon. Y observasteis en directo, todos, cómo su tamaño encogía, poco a poco. Las luces frenaron, los cables empezaron a replegarse, y Valiant soltó el cuerpecillo inmóvil del pokémon, que cayó al suelo junto a Marcoh.

    No era un Drakloak.

    Era un Dreepy. Su preevolución.
     
    • Espeluznante Espeluznante x 2
  19.  
    Gigi Blanche

    Gigi Blanche Equipo administrativo Game Master

    Piscis
    Miembro desde:
    1 Abril 2019
    Mensajes:
    8,846
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    [​IMG]

    El análisis relámpago del verdecín arrojaba al desastre una chispa de esperanza. Si ninguno de esos amenazantes robots podía activarse de repente y echarnos la bronca significaba que teníamos una oportunidad, ¿no? Alcé la voz hacia Valiant y su mirada posada sobre Zuki me escoció en el cuerpo. Si en última instancia decidía llevársela por el motivo que fuera, arrancarla de mi lado, ¿podría hacer algo al respecto? La respuesta me retumbaba en la cabeza.

    No.

    Su explicación preliminar pretendió desacreditar mi acusación y, mientras buscaba formas para contraargumentar, mis compañeros pacificadores asumieron el relevo. Uno a uno fueron alzando la voz, juntando coraje, y me forcé a respirar. La tensión era casi insoportable. El comportamiento de aquel robot mandamás era cuanto menos peculiar, pero ahora mismo mi atención permanecía focalizada en otra cosa: Marcoh. El revuelo iba en aumento, las respuestas de Valiant no satisfacían a nadie y entonces, de repente, ocurrió.

    La primera chispa que encendía la pólvora.

    Como al interponerme entre Chuck y la seta, y como tantas otras veces antes, mi cuerpo reaccionó antes que mi mente. Aproveché la estampida de pacificadores para escabullirme a velocidad y alcanzar a Marcoh, echado en el suelo junto a Valiant. Todo ocurrió demasiado rápido. Apenas logré alzarlo lo suficiente y engancharlo por las axilas, una violenta onda expansiva nos arrojó a todos hacia atrás. Me aseguré de no soltarlo, lo intenté con todas mis fuerzas, y sentí el relámpago de dolor extenderse por mi espalda al impactar contra una columna. Recién entonces vi el cuerpo ensangrentado del pacificador a los pies de ese hijo de puta. Era... ¿No era el tío del Impidimp?

    En ese momento Valiant bajó la mirada adonde se suponía estuviera Marcoh y un frío helado me empapó de pies a cabeza. Zuki se había reunido conmigo y me apresuré por maniobrar al trapeador humano, zambulléndome de regreso en la multitud de pacificadores. Vale, lo había hecho, pero ¿ahora qué? ¿Ganaba algo habiéndolo alejado de Valiant? Unos minutos más de vida para el pobre desgraciado, si acaso. Era amigo de Vince, ¿no? Si tan sólo lo encontrara a él... En ese instante, como una burla o un favor del destino, escuché su voz retumbar contra las paredes del recinto. Sonaba... atemorizado, nervioso. ¿Drakloak?

    AH. GRAN OPORTUNIDAD PARA HACER UNA MUESTRA.

    Valiant había pillado un Drakloak, lo vislumbré entre la muralla de pacificadores, y comencé a girar el cuello en todas direcciones intentando determinar el origen del grito. Todo... todo estaba ocurriendo demasiado rápido.

    —¡Adam! —susurré, aliviada, al topar con él de repente; se lo veía bien—. Adam, gracias a Arceus. ¿Has visto a Vince? Necesito... Ayúdame con Marcoh, por favor, es muy pesado para mí. Tenemos que alejarlo de Valiant todo lo que podamos.

    Y luego ¿qué? No tenía idea. El Drakloak empezó a soltar unos chillidos horribles mientras intentaba arrastrar a Marcoh hacia la puerta por la cual habíamos entrado y me forcé a ignorarlo, a ignorar el miedo agobiante que me oprimía el pecho. No tenía idea qué resultaría de todo esto... pero dudaba que fuera bueno.

     
    • Fangirl Fangirl x 2

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso