Oresllon... La ciudad de los afortunados... Contenido oculto O así es como lo llamaría su Presidenta, pues se trata de una persona que impone; por sobre todas las cosas, la "supremacía" que representan las personas con Poderes, sin importar su naturaleza, su sencillez o su complejidad... Si eras una persona con la capacidad de manifestar fuerzas sobrenaturales, eras bienvenido sin cuestionar a este sitio. No importaba si solo manifestabas fuego inclusive sin ser capaz de arrojarlo, o poseías un aspecto animal o monstruoso sin ir más allá de dicha apariencia, el simple hecho de ser alguien con cualidades que rebasan la ciencia conocida, era suficiente. Pero debía ser algo de la genética, nada que te lo habían implantado después, o eras un individuo con incorporaciones cibernéticas o algo similar, aquello... no era bienvenido a esta ciudad. En definitiva, mientras fueses alguien singular por tu ADN, entonces estarías bien, caso contrario... bueno, no había quién saliera vivo para contarlo. Oresllon, debido a sus reglas y hermetismo, ha sido en extremo complicado saber qué sucede exactamente en la ciudad, muchos rumores nacen de aquí; pocos son verificados, y sus mismos habitantes no desean compartir información; tanto por mero hermetismo o por sentirse acosados en secreto, sintiendo que si decían algo de más... podría serles su condena. Nadie sabe la razón exacta, nadie dice nada... Pero si algo es perfectamente seguro, es que esta Ciudad no admite visitas de turistas, si vienes aquí, es para quedarte o hacer algo muy en específico y después irte. En definitiva, una ubicación en la que, si bien es bastante conocida; especialmente por su extraña estética Medieval, también lo es por la de misterios y secretos que encierra, así como ser, básicamente, una potencia en distintos ámbitos. Sitios de Interés: Castillo (Inaccesible) ???
Ya era un atardecer, y es que no era para menos, infiltrarse en un sitio así no habría sido sencillo... O al menos eso si fuese casi que cualquier otro individuo, porque para Nil, el lugar era solo uno de muchos que poseía su propia tecnología, incluso si no lo parecía. Quedándose en un navío que llevaba su respectivo cargamento, habían distintos dispositivos los cuales pronto pasarían por un retoque estético que pasara mejor por la locación, por lo que parecía una tableta, se hallaba el chico, y tan pronto todo estaba tranquilo y sin vigilancia, el enmascarado pudo salir sin problema, y comenzó a andar hasta poder salir de la bodega en la que estaba y desplazarse rápidamente a un punto aleatorio. Tuvo que atravesar una breve arboleda, donde dio pronto con una de las amplias entradas al "Reino" principal y central de la titánica isla, pronto, el chico estaba en una de las tantas plazas de la Ciudad... La Tercera, para ser específicos, conocida como "Oresllon". No tenía un estilo desolado, húmedo, cibernético ni sucio como Brilthor, tampoco una con una clara división de clases y formas de vida como Ilhestrada, ahí... todo congeniaba, con una chocante visión de ser un Reino Medieval, como... si se hubiese quedado estancado en el tiempo. Sin embargo, lo que el chico veía no era precisamente un estancamiento. Personas como él, poseían cualidades, personas vestidas acorde a la estética manifestaban distintos poderes, un cocinero aprovechaba sus poderes telequinéticos para manejar cuantos instrumentos de cocina e ingredientes hiciera falta para optimizar su preparación, un par de individuos con aspecto similar a lagartos paseaban sin ningún problema por la calle sin que nadie los molestara, a pesar de no llevaran una vestimenta propia de la estética del sitio... Otras personas salían y entraban de un enorme mercado que estaba cerca suyo, donde rasgos animales o con aparentes físicos comunes transitaban sin dilema alguno. Nil sabía perfectamente, por parte de Clever Belmont, su director, que esa ciudad estaba llena de gente con poderes. Los que no poseían algo así no eran bienvenidas y... aparentemente, nadie que haya logrado colarse vuelve a salir para contarlo. Aunque no lo pareciera, el sitio contaba con la tecnología punta, pero todo estaba disfrazado por la estética del sitio. Pudo ver cómo uno de los transeúntes se sentaba en un banquillo y desplegaba una especie de computadora, cuando en el exterior parecía ser simplemente algún especie de dispositivo rúnico, pero como tal, era un ordenador personal perfectamente funcional y reconocible. Era... un contraste muy bizarro, y a la vez controlado, aparentemente. ¿Porqué debía ser así? Sea como fuere, el chico tenía una misión que cumplir, y esa era la de hacer un poco de Espía, alguien como él no tendría problema alguno. Pues revisar la clase de información que tendrían las fuerzas del orden de la Ciudad debería ser sencillo, extraer los planes y movimientos de dicha gente para conocer parcialmente lo que podrían estar haciendo debía bastar. De paso, como objetivo secundario, estaría el conocer los ánimos de los habitantes, cuando la situación política interna era delicada; el mismo pueblo lo reflejaba, aunque por el momento todo parecía ser... neutro. Nil sabía que la situación con las otras dos ciudades era delicada por diversos motivos, no conocía exactamente los detalles... pero lo sabía. Y era su turno de cumplir con lo que su Director le dijo, aún si no era propiamente presentado frente al resto, pues también sabía que cosas tensas sucedían en el instituto de momento. Contenido oculto Excidiar ¡Bienvenido! Me disculpo por la tardanza, habían varias cosas a ajustar y revisar, debido a que esta ubicación como tal no se debía acceder aún, pero aprovecharemos tu inclusión. Como puedes ver, estás en la Tercera Ciudad, conocida como Oresllon, un sitio con una estética Medieval, pero camuflando un avance tecnológico sin precedentes; algo que le viene perfecto a tu chico. Tu objetivo como tal, al menos hasta donde sabes, es ubicar alguna edificación o sitio que pueda darte la información que necesitas extraer de las fuerzas policiales para conocer qué clase de órdenes tiene esta gente y qué pretende lograr con eso, estás solo, y debido a tus singularidades pasas por completo desapercibido en el sitio. Aunque no se haya narrado, estás lo que vendría siendo una plaza, con distintos puestos de venta, caminos que llevan a otros lados y un enorme castillo que se alza hasta el fondo. Clever no te dijo a dónde buscar, así que tendrás que averiguar a dónde ir. Eso sí, por el momento, lo que más destaca de inmediato es un Puesto de Venta el cual parece vender distintos artilugios, si quieres saber qué ofrece, deberás indicar que vas ahí, por el momento solo cuentas con 500 de dinero. También destaca un puesto que parece realizar Adivinaciones (si, tal como se muestra en la imagen que abre el Tema), destaca por su estética y colores, así como parece ser la única de su estilo ahí. Por último pero no menos importante, hay una vivienda que parece estar construida en cerámica, un especie de edificación que contendrá algo si decides ir a investigar, aunque tal vez no valga la pena indagar al contener un letrero que dice algo que ni entiendes. Si decides continuar con tu misión, debes decirme si tomas una calle al Noreste o al Noroeste, donde volveré a postear para narrar lo que debas o no hacer a continuación, pero personalmente te recomiendo que explores un poco, incluso hables con algunos de los residentes si gustas, puedes inventarte algo, lo que sea, siempre que sea dentro de lo que se ha narrado y no sea algo que llame demasiado la atención; al final de cuentas, estás en un sitio desconocido y no sabes lo que podrías encontrarte exactamente. Cualquier duda puedes decirlo por el MP.
Nil no había traído mucho consigo, para evitar llamar la atención. Por un lado, traía su laptop, en parte para disimular sus poderes, en parte para ayudarle a canalizarlos, y además le era útil como herramienta de trabajo. En aquella situación, le venía excelente para disimular lo que en realidad estaba haciendo. Estaba sentado en un banco del parque, con la computadora en su regazo abierta en un entorno de desarollo creado por él mismo, Drag-ON. Y mientras tanto, oía, o más bien, escuchaba, mediante el micrófono de la laptop. Luego se encargaría de separar los audios en diferentes pistas y transcribirlas, mediante el programa que estaba creando ahora mismo - nada demasiado amigable con el usuario normal, eso sólo lo demoraría innecesariamente. No, el trabajo de frontend se lo guardaba para cuando tuviese que vender el proyecto. Lo cual teniendo en cuenta su situación, podía esperar. Por otro lado, se había traído algunos aparatos sin terminar. Prototipos fallidos que pasarían más por proyectos de arte abstracto que como armas o herramientas tecnológicas. Y para asegurarse de no levantar sospechas en caso de ser atrapado en aduanas - cosa que afortunadamente no sucedió - les había quitado las baterías, los cables, u otros componentes clave, que necesitaría reemplazar una vez instalado en la ciudad. Aunque de momento, no traía ninguno consigo. Los había dejado en el motel en el que se alojaba - el más barato que encontró en Trivago. Había pasado una hora en el parque y ya se daba por satisfecho con su trabajo, al menos por el momento. Por lo que se permitió dar un paseo. Aquello despejaría su mente y le permitiría pensar en como terminar de atar los cabos que le faltaban a su programa. Además, así podía investigar él mismo. No es que aquello se le diera bien, pero darle un elemento humano al asunto a veces ayudaba a ver las cosas con claridad. En eso estaba cuando vislumbró el puesto de adivinación. Eso le llamó la atención. Por un lado, le encantaba desentrañar los trucos y engaños de lugares como aquellos - trampas estadísticas, técnicas de deducción, artilugios ocultos, drogas... bueno, la última opción era la que menos le gustaba. Hacía que todo el misterio se sintiese demasiado barato y sin esencia. Como en los juegos del Profesor Layton. Pero en caso de que aquel lugar fuera legítimo, a lo mejor le ayudaba a entender mejor aquella parte de sus poderes que aún no dominaba del todo. La que él denominaba Spell Programming.