One-shot de Pokémon - Proyecto dominó

Tema en 'Fanfics Terminados Pokémon' iniciado por Keilani, 1 Agosto 2014.

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    Keilani

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    Proyecto dominó
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    Misterio/Suspenso
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    Proyecto Dominó

    Desafío

    María se dispuso a desafiar aquella mirada rasgada por última vez.

    —Mira a sus ojos, mira a sus ojos —se repetía con premura, mientras pensaba que su cuerpo resistiría la atracción de la que el péndulo le proveía y así alcanzar su propósito.

    Pero la curiosidad actúo en su contra…

    Uno. La punzada al costado izquierdo de su cabeza.

    Dos. La debilidad en sus piernas que le provocó reclinarse dar rienda suelta a su otro mecanismo de defensa: cerrar la ventana a la realidad privándose de la vista.

    Tres. La punzada se vuelve constante y trepa como un hormigueo a la parte superior de su cabeza.

    Su perdición había llegado.

    Ahora lo sabe, siempre fue imposible luchar contra él. Conforme el sonido de aquella campanilla punzaba en su cabeza la iba absorbiendo a un mundo inconsciente, a los sueños que tanto temía.

    —No... No —fueron sus últimos murmullos, previos a caer entre los brazos de Hypno.

    Soledad

    Lo primero en percibir fue el sereno de la noche que le sacó de aquel profundo sueño para enfrentarse a los rayos de luna incrementados por el reflejo de un pequeño estanque. En un principio no tenía recuerdos, no había nada.

    Una descarga eléctrica pareció atacar su cerebro, un golpe de realidad que la empujó a sentarse y acurrucarse entre sus propios brazos, el pokémon dorado se había marchado luego de abandonarla dormida.

    Suspiró y relajo los músculos. Mantuvo esa postura para forzar a su memoria a ver los vestigios de su último sueño.

    Tras una larga espera miro al cielo nocturno y en un ágil movimiento alcanzó a ponerse de pie y agradeció que de menos esta vez el registro de sus sueños parecía haber sido vaciado y podría continuar su viaje con tranquilidad.

    María era joven, como toda entrenadora novata, y le avergonzaba comportarse temerosa ante el mundo de los sueños; pero luego de una semana continúa de pesadillas, no podía evitar el miedo que le causaba afrontar el sueño cuando llegaba la noche en medio del Bosque Baya justo cuando no había nadie para ayudarla.

    Llegó a pensar, que inclusive un poco de compañía no le vendría mal.

    Realidad

    —¡María! —Escuchó la voz en medio del claro y no pudo evitar sentirse nerviosa —¿Ocurre algo? Te ves alterada.

    Quiso responder que estaba bien, que no esperaba encontrarlo allí en el bosque, pero su garganta se negó a pronunciar esas palabras.

    —Rafael… —había conseguido decir después de un prolongado silencio.

    Él parecía inmóvil y de pronto esa falta de actividad disparó una alarma en los ojos de María: Rafael estaba en otra región, se había mudado poco antes de que dieran los primeros pokémon y lo que sea que estuviese frente a ella no era su amigo.

    María negó con la cabeza y preparo su huída, solo para encontrarse con un par de pupilas rojas nadando en un mar verdoso. Ambas propiedad de un Persian ágil y dispuesto al combate.

    —Veo que ya conociste a mi Persian —habló Rafael. Su voz sonaba tan real que hasta podía engañarla por unos instantes. ¿Por qué? ¿Por qué seguía allí? Si ella sabía que él era falso ¿por qué no podía simplemente desvanecerse?...

    —Tú no eres Rafael —sentenció María con voz temblorosa.

    Antes de que hubiera respuesta alguna, el tacto en su mejilla la hizo caer al suelo producto del ataque de Persián. Su reacción había sido lenta, las consecuencias del rasguño eran visibles a la vista; sin embargo, María lo descubrió cuando las yemas de sus dedos recorrieron la herida y sintió la humedad de la sangre.

    Persian preparaba un segundo golpe, pero esta vez María se defendió con la poca fuerza humana de la que poseía y con la agilidad que le caracterizaba se levanto a correr en la misma dirección de antes, sin comprender como un sueño podía doler tanto.

    Sí, estaba convencida de que era un sueño desde que descubrió los mismos ojos que la atormentaban toda la semana, eran los mismos que llevaba Persian, eso sin contar que Rafael no podía estar allí.

    Ahora que sabía que todo era un sueño, suplicaba en silencio a Arceus porque pudiera abrir los ojos… no ocurrió. Pero en su lugar, como si hubiese corrido en círculos se topó de nuevo con sus compañeros de pesadilla: Rafael y su Persián.

    —Despierta, despierta —se repetía como era su costumbre para salir de un mal sueño; sin embargo, las palabras quedaban atoradas en la garganta de su cuerpo físico.

    Deseaba sentarse a llorar, lo anhelaba con todo su ser; no obstante, la situación le paralizó y ella con sus 14 años de vida no estaba a dispuesta a dejarse vencer por lo que no existía, era una entrenadora pokémon que iba a conquistar la liga, no era la niña llorona que corría en busca del abrazo de su madre.

    Corrió a tomar la primera rama que se permitió como única arma, que si bien no bastaría para defenderse de un poderoso pokémon, ella sabía que aquello no era realidad y eso le daba su mayor instrumento de defensa, podía ser tan fuerte como quisiera.

    Persian no parecía tener la misma perspectiva pues la embistió con tal fuerza que derribo el árbol de donde tomará la rama, por la buena suerte de que María lo esquivase a tiempo.

    La entrenadora no comprendía el motivo, pero el felino sangraba y solamente pudo ver como su sombra partía del cuerpo de la criatura.


    Abrazo

    Una bocanada de aire la trajo de vuelta a la realidad, a su habitación, y a su casa.

    Dejó correr las lágrimas sin parar, había sido un sueño y estaba con su madre; tal vez la seguridad que la invadía le llevó a correr por las escaleras de forma tan descuidada y el mejor regalo que le esperaba abajo era la visión de su progenitora lavando los trastes.

    —¡Mamá! —y la llamada de alerta condujo a la señora a mirar a su hija con preocupación, girando el cuerpo para recibirla entre sus brazos.

    ¡Estaba despierta! Y era todo lo que importaba, Hypno y Persian eran parte de un sueño al que jamás volvería. Estaba en casa sana y salva; aunque aún no fuese una entrenadora pokémon y… allí terminó la felicidad.

    El abrazo de su madre comenzaba a asfixiarla, sus brazos dejaron ese matiz que le resultaba familiar y cariñoso, para tornarse en ajeno y peligroso.

    Unas uñas afiladas la marcaban por la cintura y la joven solo conseguía luchar por desprenderse; no obstante, fue hasta que el dolor se torno lo suficientemente fuerte que lo comprendió… era otra pesadilla.

    Se paralizo con ayuda del dolor que sentía y le pidió a su mente que luchara por ella y le permitiera zafarse antes de perderse de nuevo.

    La sombra felina que se marchara en el sueño anterior cruzó la cocina y los brazos de su madre se volvieron traslucidos.

    La miro a los ojos y sorprendió de ver que eran iguales a los aquel gato, pero por alguna razón sus brazos ya no la tocaban; aunque eso no evitaba que luchase por arañarla. Mientras que una suave brisa le llevó a la oscuridad.

    Una sombra extraña la envolvía, la protegía y finalmente la traía de regreso a su realidad…


    Abrió los ojos y vio una pokébola en el suelo tambaleante.

    Hypno había sido capturado y no importaba quien lo hubiera hecho, porque para ella solo importaba sentirse real.


    Dominó

    En la distancia, entre los árboles la persona que había arrojado la pokébola sonreía como un cómplice que guarda el secreto de una travesura.

    Encendió el comunicador y dejó un mensaje de voz que se transmitía por radio hasta el gimnasio de Ciudad Verde.

    —Giovanni, es un placer informarle que el proyecto Hypno. Fue un éxito.

    —Buen trabajo, agente Dominó.

    María corrió sin importarle nada y Dominó sonrió para si misma. El mal siempre había sido tan subjetivo ¿cómo podían creer los humanos que solo ellos podían poseerla? Los pokémon como Hypno, tenían la capacidad de maldecir con sus poderes a otros y ella iba a aliarse con los peores de su clase.
     
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    Heleia Clare

    Heleia Clare

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    ¡Qué buena idea! Yo sé que pudiste haberlo explotado más y hecho tan asdnansdansdandansdnsa.
    Pero, amó este tipo de fics, <3 no sé, amo ver sufrir a los protagonistas (?). Y Dominó tan HDP disfrutando y probando a un pokémon directamente en una humana, eso es genial :3
    Insisto, me encanta la idea de mezclar los sueños con la realidad y las habilidades de pokémon.
    So cool <3.

    :3
     
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    Plushy

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    What? todavía hay gente que hace fics sobre miembros del equipo rocket? *le pone una veladora (?)*
    Debo decir que fue un relato bastante interesante, de todos los headcanons que tengo del personaje nunca se me había venido a la mente uno tan siniestro, y es que siempre he pensando que dentro del TR puede haber historias bien turbias pero hay poco o nulo interés en contarlas, gracias por hacer una realidad.
     
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