Otro Peur

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por Kay Greenwish, 6 Marzo 2014.

Cargando...
  1. Threadmarks: Prólogo
     
    Kay Greenwish

    Kay Greenwish Let's go home Comentarista empedernido

    Leo
    Miembro desde:
    19 Diciembre 2010
    Mensajes:
    1,893
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Peur
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    20
     
    Palabras:
    1225
    Bueno esta es la versión mejorada de la historia de Peur. A decir verdad no me gustaba la anterior, porque creo que le faltaba mucha explicación, además que me aburría seguirla ya que la trama era floja y un tanto difícil de comprender (le faltaba más explicación). Pensando y siguiendo los consejos de alguien (le agradezco mucho a esa persona, no es de este foro) por tomarse las molestias de aconsejarme.

    Lamento tener que haber borrado la anterior, esto para los que la seguían @Borealis Spiral @Marina y @Unimar Les prometo que esta versión está mucho mejor :) espero les guste más.

    Peur
    [​IMG]
    Dibujo por Chispita

    Prólogo

    A pesar de su severo cansancio, la mujer salió del edificio de las mil muertes, situado en plena soledad; un lugar que nadie se arriesgaría a cruzar. Alguna vez, por muchos años, fue un pueblo próspero, pero ahora solo quedaban las casas abandonadas, dispersas en medio del bosque más grande del país. En esos instantes, la puesta de sol pintaba de colores naranjas y rojizos el cielo, pero aquello era ignorado por la mujer, quien aferraba con protección y fuerza el bulto de sábanas en sus brazos que ocultaban a un bebé recién nacido, tranquilamente dormido y ajeno a lo que sucedía.

    Sin despegar la mirada del frente, ella se acercó a un amarradero donde se encontraban atados caballos, esperando a que sus dueños los montaran. Con cuidado desató un lazo y tranquilizando al animal, que estaba nervioso al no tratarse de su usual dueño, lo montó con cuidado para no dañar o hacer que el bebé despertara. Después, cabalgó alejándose lo más rápido posible de aquel lugar, sin detenerse y esquivando los gruesos troncos, se fue apartando de Peur y su bosque para salir de allí.

    Su plan de retirada estaba respaldado porque nadie pensaría que una mujer que recién había dado a luz iba a atreverse a llevarse al pequeño. Sin embargo, nadie sabía de la determinación que tenía esa madre de proteger a su hijo. Todo el tiempo que lo llevó en su vientre, aquellas personas le aseguraron que lo protegerían, pero no les creyó. Para ella, las palabras se las llevaba el viento y no contaban con verdadera honestidad; eran simples mentiras.

    No sabiendo que ella se había dado cuenta de la verdad y que ya se encontraba a kilómetros de distancia del Peur, un hombre caminaba por uno de los tantos pasillos del alto edificio con fachada de hospital. Se detuvo frente a la puerta cerrada de la habitación de la madre y la abrió. Su mirada llena de asombro con una mezcla de miedo, observó la cama vacía, donde tal vez horas antes ella había estado reposando.

    —No puede ser —apretó la quijada sabiendo muy bien lo que debía esperar cuando sus superiores se dieran cuenta de que la había dejado escapar. Después de todo, ese era precisamente su trabajo; mantenerla vigilada.

    Con prisa, fue a buscarla, esperando que estuviera en algún lugar visible o cercano, pero antes de siquiera llegar al final del pasillo, se encontró con uno de sus superiores, quien al verlo alterado, le preguntó lo que lo tenía preocupado. El hombre contó lo sucedido y de igual mera, su compañero se molestó además de mostrar desconcierto. Kacy había escapado. No obstante, lo verdaderamente preocupante era algo más. Corrieron a la recamara del recién nacido y vieron la cuna también vacía; los hombres se miraron. Se lo había llevado.

    —Busca a Dan y notifícale la situación para que se encargue de localizarla —ordenó el de mayor rango mientras su subordinado asentía comprendiendo la orden —Infórmaselo a Zuleme.


    No estaba segura de cuánto pasó desde que dejó Peur, pero el cielo ya se encontraba oscuro y lleno de estrellas, indicando que era muy tarde. Aun así, siguió su camino y solo se detuvo cuando se adentró a otro bosque. Estirando las riendas del caballo, lo obligó a relinchar y a detenerse. Kacy bajó del caballo y observó desconcertada el boscaje. Por un momento se asustó de haber dado vueltas y regresar a Peur debido a que no llevaba un rumbo fijo ni una guía. Se tranquilizó al pensar que era ilógico, pero no podía evitarlo; estaba nerviosa pues en cuanto se dieran cuanta que su ausencia, irían a buscarla.

    Al querer subir al caballo, dirigió su vista al bebé sintiéndolo moverse. Vio que el nene abría su pequeña boca indicando que iba a romper en llantos; seguramente pidiendo comida. La madre comenzó a abalanzarlo de arriba a abajo en un intento de clamarlo, pero no dio fruto; el niño lloró. Kacy se movió de aquí allá, inquieta, mas nada; tenía hambre y no se calmaría hasta que le dieran lo que pedía.

    Un ruido surgió del silencio y Kacy se giró sobresaltada, con su corazón latiendo a mil por hora; no quería que la encontraran.

    —¿Hay alguien allí? —se escuchó la apenas audible voz de un hombre a lo lejos, pero ella pudo entenderlo.

    Miró con ojos abatidos a su hijo, quien aún no dejaba de pedir comida y lo abrazó con fuerza. De verdad que no deseaba hacer eso, pero creía que no había otra opción; debía dejarlo allí si quería evitar que ellos lo encontraran.

    —Hijo — su voz mostraba un profundo dolor—, te quiero y por eso deseo lo mejor para ti.

    Con sumo cuidado, lo dejó en el suelo, rápidamente subió al caballo y jalando las riendas, se marchó de allí. Mientras se alejaba, no miró hacia atrás. Pensaba que si lo hacía, daría la vuelta y se lo llevaría con ella. Con lágrimas en los ojos, siguió su camino que era la zona fronteriza, decidida a salir del país. Después de muchas más horas de trayecto, llegó a su destino, sin embargo, comenzó a disminuir la velocidad al notar a gente que le resultó familiar; terriblemente familiar. La estaban esperando y aunque lo supo, no corrió; al contrario, se detuvo quedando enfrente de otro caballo cuya dueña era una joven de cabellera roja.

    —¿Dónde está el niño? —preguntó la pelirroja observando a Kacy bajar del animal.

    —No te lo diré —su voz sonó decidida y notándolo, la joven pelirroja bajó del caballo, se acercó a la mujer y entrecerrando los ojos, la miró fulminante.

    —Teníamos un trató. De cualquier manera no lo querías tener.

    Los ojos marrones de Kacy se llenaron de lágrimas porque era verdad lo que decía. El trato consistía en que iba a dar a su hijo en adopción, pero cuando llegó el momento, trajo consigo también el arrepentimiento. Además, ya no confiaba en ellos. Agachó la cabeza avergonzada.

    —Llévensela —ordenó la joven.

    Acatando la orden, un par de hombres la condujeron a un carruaje para llevársela.

    —¿Se la llevan? ¿Qué pasará con el niño?

    La pelirroja que respondía por el nombre de Zuleme, miró al joven que había hecho la interrogante colocándose a su lado.

    —Encuéntralo. Aún está aquí, no tuvo tiempo de llevárselo al otro lado. Debemos informarle al jefe.

    —Se le acaba de informar.

    Zuleme miró a Dan con asombro. Él asintió comprendiendo el sentimiento, hasta pudo leer su pregunta, la que no esperó a que fuera formulada para contestar:

    —No lo tomó bien.
     
    Última edición: 29 Diciembre 2015
    • Me gusta Me gusta x 3
  2. Threadmarks: Introducción
     
    Kay Greenwish

    Kay Greenwish Let's go home Comentarista empedernido

    Leo
    Miembro desde:
    19 Diciembre 2010
    Mensajes:
    1,893
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Peur
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    20
     
    Palabras:
    690
    Introducción

    12 años más tarde.

    La sorpresa no cabía en su rostro, pero debió disimularla. El teniente que le había dado el informe lo miró del otro lado del escritorio, esperando a que diera alguna orden. El hombre dejó el montón de hojas sobre el escritorio y se puso de pie; en ningún momento dejó de mirar al teniente.

    —Capitán…

    —Era inevitable —dijo sin dejar hablar a su subordinado.

    —Puedo ordenar a que vayan por él —opinó el teniente, pero el de mayor rango negó con la cabeza.

    —Yo mismo me encargaré.

    El teniente asintió para después retirarse de la oficina comprendiendo que al capitán de aquel escuadrón le era doloroso y difícil cumplir con aquella orden de los superiores. Pero no se preocuparía, ya que no solo él, sino todos los demás bajo su mando, sabían que Erick Baker era un hombre que cumplía con su trabajo, fuese el que fuese.

    Desde la mañana, el cielo gris amenazaba con llover y entre más tarde se hacía, más oscuro y tenebroso se transformaba. Las gruesas nubes soltaron finalmente gotas de agua que casi al instante se convirtieron en una tormenta. El clima sería testigo de lo que pasaría esa noche y que cambiaría las tranquilas vidas de los Baker.

    Un carruaje se detuvo frente a la humilde morada donde vivían su mujer, hijo y él. Teniendo en mente lo que iba a hacer, Erick bajó del carruaje y sin darle la menor importancia al aguacero que lo empapó completamente en cuestión de segundos, se acercó a la puerta abriéndola con brusquedad. El retumbe de un sonoro trueno acompañó el ruido que provocó la puerta al golpearse en la pared.

    Su mujer, que había estado manteniéndose en sus quehaceres, los dejó para mirar con sorpresa a su marido; un mal presentimiento creció en su interior al descifrar la fría mirada de él. ¿Ocurriría aquello que nunca pensó sucedería? La respuesta fue evidente al escucharlo preguntar:

    —¿Dónde está el niño?

    Su voz hosca estremeció a Emilie y sus ojos miel suplicaron.

    —No, por favor, no lo hagas —pidió ella corriendo para proteger la puerta de una habitación, dando a entender que allí se encontraba a quien buscaba.

    —Apártate —ordenó, pero ella se rehusó así que trató de apartarla a la fuerza, mas la tenacidad de ella era muy fuerte y suplicante al repetir una y otra vez que no se atreviera a acercarse a su hijo —¡Quítate de en medio!

    Erick dirigió su penetrante mirada a ella. A pesar de que su rostro era no solo empapado de las lágrimas, si no del miedo, su determinación de no apartarse era mucho más grande. Por eso, tomando el arma de fuego que siempre portaba y que guardaba en su funda atada a su cintura, Erick la apuntó. Estaba decidido a matar a cualquier persona que se interpusiera en su trabajo.

    —Si no te apartas, disparo —le advirtió.

    A pesar de la amenaza, la mujer siguió rehusándose. Su cuerpo tembló ante el arma, sintió sudor frío bañando su cuerpo, pero eso no le impediría luchar e intentar evitar que lastimaran a su hijo, hijo de él, y aunque Erick lo rechazara, no le daba derecho a menospreciarlo hasta ese punto. Ella daría su vida y eso fue lo sucedió; Erick le disparó en pleno estómago.

    —No… —ella sintió un profundo dolor y no exactamente por aquella herida en su estómago, sino por Erick, por ese padre y esposo que no reconocía en ese instante. Ella deseó tomarlo del brazo para apoyarse de él, teniendo todavía la esperanza de que se arrepintiera y volvieran a vivir como antes; pero no porque su esposo la apartó con brusquedad y fue de esa manera que Emilie se desplomó en el suelo.

    Erick desvió su indiferente mirada de ella y la posó en la puerta; tomó el picaporte, la abrió, e ingresó a la habitación, observando el interior hasta dar con el muchacho. Él se mantenía acurrucado en la esquina y sus enormes ojos azules celeste, llenos de lágrimas miraban la figura de su padre. Erick apuntó el arma a él a su cráneo.

    —Muere.

    —¡No!
     
    • Me gusta Me gusta x 3
  3.  
    Borealis Spiral

    Borealis Spiral Fanático Comentarista destacado

    Libra
    Miembro desde:
    4 Mayo 2010
    Mensajes:
    1,249
    Pluma de
    Escritora
    No, no lo voy a negar porque no voy a hacerlo y ya. Siento como si me hubiesen dado una apuñalada por la espalada, Natty ;_; Es en serio, cuando vi esto de nuevo, re-subido y todo, ¡ouch!, me dolió, ¡vaya que me dolió! ¿Adónde se fueron todos mis comentarios? T_T Seh, soy un poco (muy) egoísta, pero me dolió, sniff, sniff. No obstante, dejando el tema de ambiciosa comentarista, como lectora, escritora y hermanita menor (yey), te digo que has hecho muy bien en hacer una versión mejorada de esta historia teniendo en cuanta los años que tiene y que pues sabes que puede mejorarse bastante. Me gustaría seguir la travesía de esta nueva y mejorada adaptación y ver cuánto has cambiado, agregado, mejorado o quitado porque realmente me apetece saber, así que nada, empezamos.

    Prólogo. Desde aquí comenzamos con algo completamente diferente. A diferencia de la anterior que no teníamos ni una minúscula idea de qué rayos era Peur, aquí sabes que es un lugar desde el inicio, lo que resulta interesante. Desde aquí nos das una base a pensar que la historia se desarrollará en torno a Peur dado el título y este inicio. Hm, también me resultar familiares un par de nombres: Zuleme y Dan, contraste con Kacy que es nueva y oh, su bebé me suena también. Maquino cosas, espera... Sin embargo, aún no me queda claro qué trabajo desempeñan Zuleme y Dan. ¿Por qué Kacy estaba tan resguardada? El importante era el bebé, ¿por qué? Por cierto, ya sospecho quién es el bebé, lo que confiere otro cambio a la historia. ¿Qué oscuro pasado cargan encima? Espero respuestas un tanto más inmediatas que antes, ¿eh? Tanto misterio y sin resultados abruma.

    Introducción. Esta sí ya me parece más familiar, pero los cambios también son evidentes. Noto que te centraste en la perspectiva de un sólo personaje, Erick, en lugar de hacerla muy general y le ha dado un buen toque creo. Por el principio de la introducción, me da la sensación de que Erick mantenía una lucha interna por lo de cumplir el deber, el que después se ve implica matar a su hijo. Ajá. Pero, ¿por qué? Esa sigue siendo la principal cuestión en todo esto. ¿Qué clase de órdenes siniestras le fueron conferidas que deba implicar la muerte de un niño? Insisto, esto sí necesito saberlo y de aquí a que lo digas conforme trascurra la historia, me parecerá doble xD Ya sabes por qué.

    Uff, pues nada, la narración ha mejorado, la redundancia ha aminorado, el orden de ideas se ve bastante bien y la orografía mola :) Sólo una frase del párrafo final antes de los diálogos está mal, pero sólo noté ese. Y nada, sin más que decir, me despido y te me cuidas mucho, Natty. TKM

    Hasta otra.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  4.  
    Aramiza

    Aramiza Entusiasta

    Cáncer
    Miembro desde:
    11 Diciembre 2012
    Mensajes:
    116
    Pluma de
    Escritora
    Wow... Estoy realmente anonadada por el impacto que me ha producido tu historia, es simplemente llena de misterio, la lírica, el contexto, la estructura, los sentimientos, la vida está tan magníficamente narrados que me producen una sensación indescriptible de satisfacción.

    Ha sido un verdadero placer leerte, más sin embargo temo quedarme a la espera de la continuación. El texto es simple y entendible al leer, no encuentro mucho drama al leerlo, más sí misterio.

    En el prologo, me percaté de un error ortográfico
    , algo que es entendible, hasta cierto punto se comprende que surjan muchas interrogantes sobre el cómo es ella perseguida o el por qué. Es maravilloso la descripción de los escenarios. brindas al lector esa imagen aunado al sentimiento.

    En la introducción: Es el desarrollo de la historia, surjen más interrogantes sobre el por qué actúa el padre así... y muchas más, dejas en suspenso al lector y desde luego haces la debida creación imaginativa del desarrollo de esta historia.

    Muchas felicidades, como dije ha sido un placer leerte.
     
    Última edición: 31 Marzo 2014
    • Me gusta Me gusta x 2
  5.  
    Unimar

    Unimar Un alma sana reside en un cuerpo sano y mente sana

    Libra
    Miembro desde:
    7 Junio 2013
    Mensajes:
    221
    Pluma de
    Escritora
    ¡Natty! Por fin tuve un tiempo para poder venir a leer gustosa y comentar tu historia tan bonita. Me alegra mucho el que hayas vuelto a escribirla, si puedes mejorarla que mejor opción.

    El inicio fue bastante crucial en esta ocasión, así ya no estaré tan despistada como las otras ocasiones. Y no digo que no me haya gustado antes espero que en esta ocasión sea mucho mejor. Se nota de inmediato que todo ha mejorado para bien. Hubo muchas oraciones que me agradaron bastante, más que nada las descripciones de todo el entorno.

    Dios ¿por qué Erick le disparó? Sé que tenía que cumplir con su trabajo y otra cosa no es más importante que este. Pero ¿por qué? Bien tendré que esperar para leer más. Buen inicio Natty linda, ya sabes mi perfil es tu perfil y disculpa si tarde en comentar y leer. :D
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  6. Threadmarks: Capítulo 1
     
    Kay Greenwish

    Kay Greenwish Let's go home Comentarista empedernido

    Leo
    Miembro desde:
    19 Diciembre 2010
    Mensajes:
    1,893
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Peur
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    20
     
    Palabras:
    1783
    @Borealis Spiral ¡Gracias! Y perdón por a ver quitado tus comentarios :´D Pero me alegra que te haya gustado el principio de la historia y que bueno que hayas notado los cambios, por lo menos en la introducción, ya que el prólogo es nuevo xD

    @AramizBienvenida y gracias por tu comentario, que bueno que te haya llamado la atención la historia y gracias por la corrección, a veces esas frasecillas malas se escapan :)

    @Chispita Mientras se pueda mejorar algo (y esta historia necesitaba una buena mejoría), hay que aprovechar y perfeccionar. Solo espero que esta guste más y también espero que sea sea mejor esta versión.

    Gracias a los que se pasan :)

    Capítulo 1

    «El joven de cabellos rubios corrió con desesperación a pesar de que ya había recorrido un largo trayecto; su agitada respiración así lo demostraba. El resto del camino lo llevaría a su hogar. Los altos árboles era lo único que se distinguía, además de los charcos en el suelo. El olor a tierra mojada llegaba a sus fosas nasales. El panorama lleno de lodo indicaba que la lluvia había hecho de las suyas hasta hacía poco. Dada la rapidez con la que iba, el muchacho cayó al suelo, pero levantándose prontamente retomó su camino.

    Sin embargo, a pesar de correr y correr sentía que no llegaba a ningún lado, ni siquiera cuando divisó su casa en la lejanía.

    —¡Mamá! —Su garganta se rasgó por la fuerza del grito —¡Mamá!

    Llegó a la puerta y trató de abrirla teniendo en su pensamiento a su madre, mas ésta no cedió, así que la desesperación por no poder ingresar a su hogar lo llevó a golpear el ala de madera con fuerza, esperando que así pudiera derribarla. Sus ojos se escocieron ante un conocido sonido que resonó desde el interior. Se trataba de un balazo.

    —¡No! ¡No! ¡Mamá! ¡No!

    Era demasiado tarde.

    —No es verdad —susurró dando un par de pasos hacia atrás, incrédulo y con la mirada desorbitada, incapaz de asimilar el seguro resultado de aquel tiro. No obstante lo que llamó su atención fue ver sus manos manchadas de rojo. El lodo se había convertido en sangre.

    Sangre de su madre.

    —Esto no… —Intentó limpiarse el líquido rojo en sus ropas, repitiéndose una y otra vez que no era eso, que no era lo que creía que era.

    Se detuvo para fijar los ojos en la puerta, la que se abrió con lentitud. La aterrada mirada del rubio miró a Erick, quien no mostraba expresión alguna.

    —Tú mataste a tu madre —le dijo su padre con voz de ultratumba.

    Apuntó el arma hacia él.»

    Adelardo abrió los ojos y con la respiración agitada. Otra vez tuvo esa clase de pesadillas; aquellas que lo perseguían desde hacía dos meses, la noche en que trataron de matarlo. Le daba miedo dormir hasta el punto de ni siquiera desear cerrar los ojos y descansarlos por más de cinco minutos, pues en ese momento que perdía conexión con la realidad, aparecían los sueños terroríficos, afligiéndolo. Se sentó en la cama, confundido al no comprender por qué su padre quería deshacerse de él.

    Trataba de no darle tantas vueltas al asunto, pues no le gustaba martirizarse tanto; a decir verdad, huía de la realidad, esa era una veracidad que provenía desde lo más profundo de su corazón. Deseaba que todo aquello no fuera verdad y que pronto despertaría, tal como lo hacía con esos terribles sueños. Después de despejar su mente, miró la cama de un lado, dándose cuenta que estaba vacía y fue en ese momento que se percató de que ya era de día. Se levantó y vistiéndose salió de la habitación con la que compartía con Dana, la hija de la señora Macra, dueña de la humilde casa en la que ahora se hospedaba.

    —Buenos días, Ade —dijo una niña de seis años que había dejado un plato en la mesa para acercársele.

    —Buenos días, Dana —le regresó su saludo mirando a la señora sirviendo el desayuno. Al verlo, ella lo saludó.

    —¿Por qué no me despertaron? —preguntó con un tono molesto acercándose a la mesa preparada —Yo quería ayudar con la cocina.

    —Discúlpame —mencionó Macra dibujando una sonrisa al ver la reacción del muchacho —No quise despertarte, estabas tan profundamente dormido que le dije a Dana que no lo hiciera. Pero gracias por tu ofrecimiento, Ade. Por ahora toma asiento y come —ofreció.

    Ade, junto con Dana, tomó asiento, aun estando desconforme. Más que nada, Ade sentía la necesidad de ayudar a Macra en todo lo que se pudiera, ya que así sentía que le agradecía por aceptarlo allí en su casa durante ese tiempo. Su tío lo había llevado con ella y le pidió que lo cuidara mientras él iba a hacer algo que no iba a demorarle tanto, pero eso había sido dos meses atrás. Terminaron de comer y se disponían a recoger los platos sucios, cuando la puerta se escuchó abrirse y a alguien entrar.

    —¡Hola, hola! —Se oyó una fuerte voz varonil y enseguida un hombre alto se presentó ante ellos —¿Se puede pasar?

    Se trataba del tío del rubio; Charlie Baker. Al verlo allí, el joven sonrió feliz, ya que siendo honesto, al ver que tardó mucho en regresar, pensó que ya no regresaría.

    —Tío, bienvenido —fue su saludo.

    —Adelante, Charlie. De cualquier manera ya estás adentro —rio divertida la mujer.

    Una vez que el joven Baker se acercó a su familiar, Charlie lo tomó de los hombros y sin decir un ¿cómo has estado?, o un ¿cómo te has portado con la familia Paz?, su boca formuló:

    —Ade, empaca porque nos vamos.

    Todos los presentes se sorprendieron. Apenas había llegado y ya decía irse. Antes que nada, el menor deseaba preguntar el porqué, pero no lo hizo, al contrario, asintió demostrando estar de acuerdo. Se giró y se dirigió al cuarto que compartía con Dana para empacar sus pertenencias.

    —Dana, hija —Macra habló a su hija para que le prestara atención. Al tenerla, continuó: —Ve a ayudarle a Ade a empacar. Por favor.

    La mujer observó a su hija ir a donde Ade y al perderla de vista, miró al mayor de los Baker y en un tono divertido le comentó:

    —Llegas de un largo viaje y ya piensas en irte. Por lo menos deberías comer algo.

    —Gracias por la comida, pero no creo aceptarla. Estoy agradecido de que hayas cuidado de mi sobrino por estos meses, pero creo que lo mejor para ustedes y para nosotros es que nos retiremos lo más rápido posible; no podemos arriesgarnos quedándonos en un lugar por mucho tiempo.

    La señora sonrió levemente y con tristeza. Estaba consciente de la situación en la que se encontraban gracias a que él tenía mucha confianza en ella. Macra se levantó de la silla y se acercó un poco a Charlie, para así poder verlo el rostro cuando le hiciera la pregunta, con la voz más pacifica que pudo dedicarle:

    —¿Qué fue lo que te dijo Erick?

    Charlie suspiró fastidiado porque no deseaba recordar las palabras que escuchó.

    —Que le devolviera a Ade —respondió. Desvió su mirada de Macra, porque de verdad que no quería que lo viera tan vulnerable. Y es que así se sentía, no sabía exactamente qué hacer, fue un impulso habérselo llevado. —Sabes —deseaba cambiar el tema de la conversación, así que comenzó con lo que se le ocurrió—, tardé porque traté de no dejar pistas de mí, estaba seguro de que Erick mandó a alguien a que me siguiera. Esa es otra de las razones por la que me gustaría irme ya.

    —Esa no es la respuesta a la pregunta que te hice —dijo Macra rendida. Si no deseaba hablar de eso, estaba bien, lo dejaría.

    En eso, como una campana que salvó a Charlie, Adelardo se acercó a los adultos teniendo detrás de él a la pequeña Dana. Llevaba consigo una pequeña bolsa, dando a entender que no era dueño de muchas pertenecías.

    —¿Entonces de verdad se van a ir? —preguntó Dana cabizbaja. Estaba muy consiente que la estadía de los Baker iba a ser muy corta, pues eso fue lo que le dijo en un principio su madre. Pero no deseaba que Ade se fuera, se había encariñado con él; tanto, que ya lo consideraba como a su hermano mayor —¿No te puedes quedar por más tiempo, Ade? Tu puedes quedarte, ¿verdad, mami? —miró a Macra recibiendo de su parte una sonrisa triste. Dana volvió a dirigir sus vista a los dos hombres, pero más al menor —¡No quiero que te vayas, quédate más tiempo!

    Adelardo se acercó a ella compartiendo sus sentimientos, él también la consideraba como a un familiar.

    —No creo que eso se pueda. Tengo que a acompañar a mi tío —él colocó su mano sobre la cabeza de Dana —No quiero que llores mientras me voy. Quiero verte por última vez sonreír, no quiero recordarte triste. Mírame a mí, me duele separarme de ti, pero yo quiero que me recuerdes alegre, no triste; además, te prometo que muy pronto vendré a visitarte. Es una promesa.

    La niña se limpió las lágrimas y alegre por esas palabras, preguntó:

    —¿De verdad es una promesa? Las promesas se cumplen —le advirtió y por un momento su voz se escuchó algo demandante.

    —Así es, se cumplen, por eso es una promesa. Regresaré a visitarte y jugaremos muchas cosas —Adelardo quitó su mano y con su dedo índice le picó la nariz— Pero para eso, ¿me regalas una sonrisa?

    Dana le obsequió por último la mejor sonrisa que pudo darle, pues a pesar de todo lo extrañaría.

    —Listo, tío, ya podemos irnos —informó el joven al verla sonreír. A él nunca le habían gustado las despedidas tristes.

    —De acuerdo —mencionó al ver esa conmovedora escena. Él también se sentía de igual manera; lo único que deseaba para su sobrino era que tuviera una vida normal, pero por el momento tenían que seguir con su camino —¿Por qué no subes al carruaje y me esperas? Está esperando afuera —también por eso no quería tardar. Le informó al chofer que volvería.

    Adelardo hizo caso a su tío y saliendo de la casa de las Paz, subió al carruaje.

    —Bueno, pues hasta luego Macra, nos veremos después y de nuevo te estoy muy agradecido por tu hospitalidad para con nosotros. Gracias por haber cuidado de él.

    El tío se despidió de ellas y se dirigió al carruaje, pero antes de subir a este, escuchó la voz de Macra:

    —¡Cuida muy bien de él, es un buen chico!

    —Sí, lo sé —murmuró.
     
    • Me gusta Me gusta x 3
  7.  
    Unimar

    Unimar Un alma sana reside en un cuerpo sano y mente sana

    Libra
    Miembro desde:
    7 Junio 2013
    Mensajes:
    221
    Pluma de
    Escritora
    ¡Hola Natty! Un poco retrasada pero por fin pude darme tiempo para leer el primer capítulo, gracias por avisarme. xD

    Bien, ahora, me ha parecido... claro es más que notable los grandes avances que has conseguido con esta historia. Ha sido muy buena decisión de que retomaras Peur y nos mostraras algo tan distinto, pero a la vez la misma magia que ha tenido desde la primera vez se conserva entre todas esas líneas y esos enunciados tan bonitos que pones.

    Desde el prólogo me has dejado con una sola duda, que creo que ya has de saber cual es. Me agradó bastante leer y encontrarme de nuevo con esos personajes tan peculiares que me habían agradado tanto desde un principio. Ade sin ninguna duda, es uno de mis personajes favoritos. Me parece algo injusto, ya que este pequeño recuerda por medio de sus pesadillas la atrocidad que cometió su padre en el pasado. Mira que ver algo de esas dimensiones, algo con tanta crueldad e impacto dejarían marcada su vida. Pero el lo enfrenta día a día y trata de ser feliz junto con Dana y Macra. Una sonrisa jamás abandona su rostro infantil. El personaje por lo que he leído desde antes tiene mucha fortaleza y mucho valor.

    Charlie... ya extrañaba a Charlie. Esperaré ansiosa el capítulo dónde aparezca Ian junto con toda su sabiduría y su experiencia y toda su elegancia. Fue repentina la desición de llevarse a Ade con él. Pero bueno, Erick es un hombre malo y si Ade se queda cerca de él posiblemente llegue a terminar con su vida. Entiendo el porqué de la mudanza. ¿Qué aventuras les deparará el destino a estos dos chicos?

    Me agrada mucho Peur. Ya te lo había dicho en una ocasión, es una muy buena historia dónde puedes sacarle mucho jugo. Sigue adelante Natty. Con gusto leeré tu historia.
     
    • Me gusta Me gusta x 3
  8.  
    Borealis Spiral

    Borealis Spiral Fanático Comentarista destacado

    Libra
    Miembro desde:
    4 Mayo 2010
    Mensajes:
    1,249
    Pluma de
    Escritora
    Jejeje, me acurdo claramente de este capítulo, pero tampoco se vio libre de cambios, ¿eh? Iniciarlo con una de las recurrentes pesadillas de Ade fue un buen toque. A diferencia de la otra versión que no sabíamos que soñaba esta clase de cosas referentes a su vivencia en la que es casi asesinado por su padre, aquí nos damos una idea de cuán afectado está el chico desde el comienzo y vaya, Chispita relaciona su actuar como algo digno de valentía, pero yo muy personalmente lo veo al contrario. Ade procura evadir la realidad, lo que no es para menos dado el trauma psicológico que le supone, pero no deja de ser un escape a lo que su vida real es y eso me parece del todo valiente. Ni siquiera habla al respecto, ¿o sí? Se pregunta por qué su padre quería matarlo, pero no exterioriza sus pensamientos; no se desahoga. Uh, creo que ha adquirido una manera de autodefensa muy propia de su edad (?

    Charlie *u* Ese sí es un encanto de personaje, la verdad. Me gusta mucho porque se preocupa sinceramente por el bienestar de Ade, aunque no se dé cuenta de que tantas mudanzas por huir de su padre afectan la ya afectada (válgame la redundancia ¬¬) mente del rubio :/ Y esa incógnita que ya me tiene hasta el cocoyo: ¿Por qué Erick quiere matar a su hijo? Iba a decir que si Charlie fue a verlo, ¿por qué el capitán no lo prendió allí mismo y lo encerró? o.ó Después de todo, Erick es su padre, tiene el completo derecho de exigirlo de vuelta. Pero luego leí lo del espía y me quedó claro que Erick necesita saber dónde está su hijo y nada mejor que dejar ir a quien lo tiene y enviar a alguien a seguirlo, claro. Espero que Charlie pudiera perderlo de vista o si no :(

    Ejem, buen capítulo... No recuerdo haber visto faltas. La palabra "mencionó" me saca de quicio ¬¬, pero son ideas mías solamente. Espero el próximo capítulo ansiosa, Natty ^u^ Te me cuidas y nos leemos.

    Hasta otra.
     
    Última edición: 8 Abril 2014
    • Me gusta Me gusta x 2
  9. Threadmarks: Capítulo 2
     
    Kay Greenwish

    Kay Greenwish Let's go home Comentarista empedernido

    Leo
    Miembro desde:
    19 Diciembre 2010
    Mensajes:
    1,893
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Peur
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    20
     
    Palabras:
    2343
    Enormes besos y abrazos a Chispita y Borealis, por sus comentarios *-* que me hacen felices.

    Capítulo 2

    Ya dentro del carruaje, el que emprendió su camino, Charlie comenzó a hacerle preguntas a su sobrino sobre cómo se la pasó con la familia Paz. El joven contestó muy animadamente; pero no solo eso, Ade también le hizo algunas preguntas a su pariente. Así se la pasaron en la mayoría del trayecto, hasta que después de unas risas divertidas, vino un silencio sepulcral. Fue en ese momento que el señor Baker pudo notar que el rostro de su sobrino era completamente serio, pues miraba por la ventana, pensativo.

    Ade se percató de que su tío lo observaba y dirigiendo su vista al hombre, abrió la boca con la intención de preguntar o decir algo, pero tras pensarlo más, no lo hizo. «¿De qué querrá hablar?», se preguntó Charlie. Tras meditarlo un poco más, se dio una idea. Tal vez deseaba saber la razón por la que se fueron de con la familia Paz. Aunque en el fondo estaba agradecido de que no preguntara, pues si lo hacía, no sabría cómo explicárselo; todo era tan complicado. Sin embargo, no le gustaba ver a Ade triste, así que para animarlo un poco, colocó su mano sobre la cabeza del chico y moviéndola de un lado a otro con rapidez, inquirió divertido:

    —¿Cuánto has crecido?

    —¡Oye! No te burles de mi estatura —El intento dio resultado porque Ade sonrió y tomando la pesada mano de Charlie, la aportó de sí.

    —No me estoy burlando. Hablo muy en serio —empezó a carcajear, por la divertida reacción de él —¿No se crece en dos meses? A penas estás en desarrollo, debiste crecer algo.

    Ade miró a su tío y no evito recordar aquella noche.


    «Desde donde estaba escondido en la vacía habitación que servía momentáneamente como su refugio, Ade escuchó la penetrante voz de su padre. Había tratado de dormir porque su madre se lo dijo. Se levantó para salir y recibir a su padre, a quien no veía de día. Se detuvo en seco cuando escuchó a su padre gritar con fuerza. Se asustó al escucharlo; lo buscaban.

    Ade sintió pánico; una extraña sensación lo invadió y deseó salir, pero sus piernas no respondieron. Tenía mucho miedo y éste aumentó cuando escuchó el sonido de un arma; un sonido que conocía muy bien. No cabía duda, se trataba de un disparo. Asustado, se acurrucó en un rincón, temiendo volver a escuchar la pistola. Al instante, escuchó la puerta abrirse y pudo ver a la persona que tanto disturbio había ocasionado, quien se acercaba poco a poco a él. Sus ojos no dejaban de derramar lágrimas. Erick apuntó el arma hacía su frente; ese arma que había visto muchas veces. Empezó a suplicar con voz asustada:

    —Papá… papá, no, por favor.

    —¡Muere! —gritó apretando el gatillo, pero en ese preciso momento fue empujado por alguien, haciendo que la bala solo rozara su brazo.

    —¡No! —gritó Charlie. Se lanzó sobre su hermano para evitar que dañara a su sobrino —No te atrevas a hacerle daño. ¡Corre! ¡Corre lejos, Ade!

    El joven quedó paralizado por un momento, observando en estado de shock la escena de su padre y su tío luchar por quién se apoderaba de la pistola. Se levantó para retirarse, pero a medio camino se detuvo aturdido al divisar el cuerpo de su madre desparramado junto a la puerta. Le dispararon a ella. La mataron. Su padre la mató.

    —¿Qué haces? ¡Corre de una vez, Ade! —volvió a gritar Charles mientras seguía forcejeando con su hermano.

    —¡Suéltame! —Decía con gran ira Erick —¡Te arrepentirás de esto, Charlie! ¡Lo harás!...

    Ade despertó de su trance, por lo que corrió hacia el bosque, alejándose completamente de esa casa, sin darle importancia trotar bajo la tempestuosa lluvia de aquella escalofriante noche.»


    —¿Te sientes bien, Ade? —la pregunta de Charlie lo despertó de su recuerdo.

    —Estoy bien —respondió poco después —Es solo que aún no te he agradecido por haberme salvado aquella noche, tío. Gracias.

    Tal y como lo pensaba, su sobrino aún pensaba en eso; aunque era obvio, había sufrido mucho. Por eso le mencionó:

    —Olvídate de eso. Muy pronto haremos una nueva vida —Lo decía con todo su corazón. Deseaba lo mejor para su sobrino.

    Ade concordó poniendo una enorme sonrisa en el rostro. Charlie se la devolvió, mas sabía que detrás de esas sonrisas que su sobrino mostraba a cada rato, escondía sus verdaderos sentimientos; esos sentimientos de dolor, tristeza, sufrimiento y mucho más; no lo culpaba.

    Poco después, el medio de transporte llegó a su destino y ambos bajaron del carruaje, observando el centro del pueblo. Era grande y a pesar de ello, no se veía mucha gente caminando. A simple vista parecía un lugar tranquilo, pero sin personas merodeando por allí podría significar que no era un sitio con mucha seguridad.

    —Ade —El joven dejó de prestar atención a su alrededor para dirigirla a su tío — espérame aquí mientras voy al banco —pidió su tío pagándole al chofer con unas monedas de plata que llevaba sueltas.

    Charlie acarreaba consigo joyas o monedas de oro y plata, así las intercambiaba en los bancos y sacar monedas de menor valor, de uso corriente. Pero no por esa razón le pidió que se quedara allí. Fácilmente podía llevárselo, tan solo pasaría e intercambiaría lo necesario. Sin embargo, aparte de ir al banco, se había quedado de ver con un excompañero de trabajo, que era una persona confiable y que le daba información sobre los movimientos del capitán Baker. No deseaba que Adelardo escuchara su conversación. Ade hizo lo que su tío le dijo; lo esperó junto a una pequeña fuente que adornaba el centro de la plaza.


    No podía sentirse más feliz. Sus ojos marrones prestaban atención a la fauna que se encontraba a su alrededor, para después mirar al frente y evitar tropezar con algunas de las muchas piedras que ataviaban el sendero. Decidió tomar aquel camino porque al preguntar a alguien, le informaron que más adelante se encontraba un pueblo. Y no era por nada, pero le urgía parar en uno. Miró la mochila que colgaba sobre su hombro. También estaba harto de dormir en el suelo.

    El hombre era joven y tenía un buen aspecto a pesar de ser un errante. Su color de piel era oliva, alto, castaño y ojos marrones, su edad era de 23 años. Su nombre era Eliot Niro, quien mientras seguía su camino, pensaba en lo que haría cuando llegara al poblado, ya que no tenía dinero como para hospedarse en algún lugar, pero a veces las circunstancias cambiaban y debía ingeniárselas. Una de esas veces era ese día; necesitaba tomarse un baño con agua caliente.

    Eliot alzó la vista y entrecerró sus ojos; debía apresurarse para arribar antes de que anocheciera. Aceleró el paso, pero se detuvo al divisar que metros adelante, un caballo que se detuvo y su jinete bajó torpemente, como si estuviera pasado de copas. Eliot pudo darse cuenta que los movimientos que efectuaba no se debían a la borrachera. La camiseta del jinete estaba empapada de sangre, indicando que estaba herido. Rápidamente, Niro fue a su ayuda al verlo tambalearse antes de caer al suelo. Se encontraba en muy mal estado; su palidez lo decía.

    —¿Se encuentra bien? —no supo exactamente por qué preguntó eso, teniendo frente a sus narices la situación del hombre. Fue mero reflejo.

    Aun así, el jinete no respondió, tan solo emitía extraños sonidos. ¿Acaso decía algo? Juraría que hablaba otro idioma o simplemente el dolor de la herida no lo dejaba hablar con normalidad. Fuera lo que fuera, se inclinó un poco para ayudar a levantarlo, pues parecía que el hombre quería alzarse, pero al tocarlo, se negó. Eso extrañó a Eliot. Lo miró con detenimiento y notó que apuntaba un lugar. Involuntariamente dirigió su vista al lugar señalado, pero no vio nada más que un montón de arbustos y árboles. Segundos después volvió a dirigir su mirada al jinete para darse cuenta que este ya no se movía.

    —¡Oiga! Señor… —comenzó a moverlo con la esperanza de que le respondiera, pero nada. Eso lo asustó, había visto con sus propios ojos la muerte de una persona.

    Echó un vistazo al caballo, que ajeno a lo que sucedió con su dueño, pastaba. Por un momento pensó en montar el caballo y hacerse con él. Sacudió su cabeza negativamente. Debía respetar a los muertos. A pesar de eso, la curiosidad de saber qué es lo que el hombre tenía en sus bolsillos, lo obligó a esculcarle. Se excusó con que el muerto ya no ocuparía lo que tuviera.

    Niro se sorprendió al sacar de las bolsas monedas, un reloj que se veía de buena marca y joyas. No obstante, lo que más llamó su atención, fue descubrir un medallón de oro, de apariencia vieja, pero muy valiosa. No evitó sonreír por su hallazgo. También sacó un papel doblado. Al principio no fue demasiado de su interés al pensar que se trataba de una simple nota, pero decidió darle un vistazo. Su admiración no cupo en sí cuando se dio cuenta de que posiblemente se trataba de un mapa que llevaba a un tesoro. El papel tenía dibujado lo que parecían lugares, caminos y demás.

    Al meditarlo un poco más, se giró al sitio que el hombre apuntó minutos atrás. Pensó que tal vez más adelante se encontraba ese «tesoro». Guardó todas sus nuevas pertenencias en el morral que siempre llevaba colgado, pero el mapa lo guardó en una de las bolsas del pantalón, al igual que el medallón. Al asomarse entre las matas, descubrió que se trataba de cabaña. Era pequeña. Intentó abrir la puerta y para su sorpresa sí puedo hacerla ceder. Ingresó al lugar, el que se mantenía muy limpio. Estaba al tope de muchas cosas y eso debía darle un aspecto desordenado, pero no era así, pues cada una de esas cosas estaba en su respectivo lugar.

    Si se trataba del hogar del jinete entonces debía de haber más cosas de valor. Por ello, empezó a buscar sin éxito. Lo único que había allí eran papeles de diseño de adornos y muchos de éstos fabricados de piedra y madera; supuso que de eso trabajaba. Al observar un diseño, Eliot se preguntó por qué le habían disparo o quién lo había hecho. Se notaba a leguas que el tipo ese era una persona que vivía tranquilamente. Se estiró mientras observaba la casita, dispuesto a salir de allí al saber que no había nada interesante. Sin embargo, notó al fondo de la habitación, un anaquel que contenía más papeles, se encogió de hombros tras pensarlo dos veces. Les echaría un vistazo antes de irse; nada perdería eso era seguro. Se encaminó como pudo entre el pequeño espacio que los adornos dejaban para pasar, aunque no se preocupó de patearlos.

    Al llegar, cogió uno de ellos y lo extendió, sorprendiéndose. Era un plano diferente a los que había visto. Se trataba de un diseño de lo que parecían bombas, lo que lo desconcertó. No podía creer que alguien hiciera algo así. Aventó el papel sobre una mesa y tomó otro, llevándose el asombro de que también se trataba de lo mismo. Un mal presentimiento creció en el joven, quien rápidamente dejó los papeles en su lugar. Los miró detenidamente. Algo dentro de sí le decía que se llevara uno, como prueba o algo así, pero no estaba seguro de hacerlo, ya que había la posibilidad de que lo acusaran de «amotinador» si se llegaran a enterar de que tenía uno.

    Al final decidió tomarlo con la idea en mente de salir corriendo de allí. La persona que vivió allí no debió tratarse de alguien bueno, de eso estuvo consiente, ya que nadie que fuese «normal» tendría aquellos diseños, tan solo los especializados y que trabajaban para el gobierno. ¿Aquella persona era del gobierno? Si no era sí, entonces a esa gente se les conocía como terroristas, ¿el jinete era uno de ellos? ¿Quienes lo mataron fueron los policías? Lo más seguro era alejarse.

    Se dirigió al lugar donde dejo el cadáver, dispuesto a tomar el caballo para quedárselo él, pero en ese momento, a metros de distancia, divisó a tres tipos que lucían con mala cara, también se les veía que tenían prisa y que buscaban algo.

    —¡Maldición!—exclamó. «No fueron policías, fueron saqueadores», pensó al distinguirlos mejor.

    A ellos se le concia por matar para conseguir lo que querían. El joven no quería tener ningún problema, así que desviando su mirada de ellos, tomó el camino contrario, ignorándolos.

    Los tres hombres echaron una miradilla al joven castaño, pero lo ignoraron; no era la persona que buscaban. Después observaron al caballo y uno de ellos les indicó con una seña a sus camaradas, que se acercaran allí. Uno de ellos se apresuró y acercándose al animal, pudo ver al hombre que habían disparado hacia una hora para llevarse sus cosas valiosas; se trataban de ladrones. La persona que les dio la señal, se inclinó sobre cuerpo y comenzó a palparlo. Le había visto anteriormente un medallón, mas se extrañó al no encontrar nada en sus bolsillos. ¿Cómo era que habían desaparecido las cosas? Una idea le cruzó la mente; el joven castaño. Se irguió molesto y maldiciendo a sus adentros por no haber sospechado en él y miró el lugar por donde Eliot desapareció.

    —¿Qué sucede? —preguntó uno de sus compañeros.

    —El joven que vimos se ha llevado las cosas de este hombre —le comunicó.

    —¡Ladrón! —gritó irónicamente el otro.

    —Vamos por él —ordenó el que les informó y así fueron detrás de Eliot. El último pensó que se había librado de cualquier problema, así que iba a paso tranquilo, pero al darse cuenta que no era así al escuchar que le gritaban y ver que, al volverse, esos tres hombres lo estaban persiguiendo reclamando el medallón que tenía, Niro apresuró el paso decidido en que ese medallón le pertenecía.
     
    • Me gusta Me gusta x 3
  10.  
    Unimar

    Unimar Un alma sana reside en un cuerpo sano y mente sana

    Libra
    Miembro desde:
    7 Junio 2013
    Mensajes:
    221
    Pluma de
    Escritora
    ¡Naty como cada ocasión aquí me tienes! Sé que dije el lunes pero verás se me atravesaron varias cosillas, (vacaciones), pensarás que descansé pero no es así. mi querido jefecito me atiborró de trabajo y en la escuela mis queridas maestritas hicieron lo mismo y mi compu ahora sí murió. Y aún no pago el teléfono. xD Y lo peor es que ya me cortaron el cable y ya no puedo ver tele.

    Bien, me gusta tu historia sí es preciso te lo recordaré en cada momento.

    Mira que cada quien se puede interpretar de distintas maneras, pero todo va para bien. Este capitulo estuvo muy bueno, al igual que los otros. Pobre Ade tener que cargar con eso y recordarlo despierto y aún dentro de sus sueños debe de ser terrible. lo bueno es que tiene a Charlie a un lado de él. Charles debe de ser una persona muy rica, da monedas de plata y luego va al banco para que le cambien unas cuantas joyitas que tenía dentro de sus bolsillos. Eso me gusta, más que nada las descripciones que haces para la próxima semana con mucho gusto te haré unos bocetos de como me imagino a los personajes de Peur, será alucinante, claro está que te enviare uno por uno.

    Eliot, ese muchacho me encanta. Y además de la aparición del chico el mapa por fin se muestra. Diría que este capítulo es quizás uno de los más importantes dentro de la historia. Ya que en adelante les causará miles de problemas. esperare a ver como se desarrolla la historia, Naty muchas gracias por avisarme porque la verdad mi carero es de telón y me olvido de loa que tengo que hacer. Nos vemos en el próximo capítulo.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  11.  
    Borealis Spiral

    Borealis Spiral Fanático Comentarista destacado

    Libra
    Miembro desde:
    4 Mayo 2010
    Mensajes:
    1,249
    Pluma de
    Escritora
    Bueno, si dije que comentaría, comento; ya mero llego a los 500 xD

    Ejem, me gustó este capítulo porque no sólo nos describes lo que pasó aquella fatídica noche desde el punto de vista de Ade junto con todo el temor que lo embargó, sino que también introduces a Eliot de manera diferente a la antigua versión. Eso me gustó bastante. La verdad, Eliot siempre me apreció un personaje poco convincente; una neblina, una mosquita muerta que nomás estaba allí por estar. De hecho, jamás nos mostraste su pasado y no intervenía con demasiada relevancia en la trama de la historia, así que a mí me resultó muy difícil tomarle aprecio o cariño. ¿Pero qué haces aquí? Lo amplias más y, bueno, es demasiado pronto para decir algo concreto, pero me ha parecido una entrada bastante buena. Narras desde su perspectiva como errante, lo que sigue ocasionando en mí la interrogante de ¿por qué es que anda errante? Antes no lo dijiste y en este capítulo tampoco, ¿algún día lo sabremos? Me gustó la manera en la que encontró el medallón y ¡oh!, la estrella de la historia: el mapa. Interesante, sí, pero mucho más intrigante la casita esa en la que encontró los planos esos del que se llevó uno. ¿Un atentado contra el estado? ¿Se trataba de una base terrorista? ¿O era alguien que trabajaba en realidad para el gobierno? ¿Armas experimentales? Hm, ¿en qué lío ha ido a meterse? Uno muy grande y ya no sólo lo digo por eso que descubrió, sino porque ahora tiene a tres tipos detrás de él que quieren el medallón xD Sé a qué llevará esto.

    Y bueno, en resumen: Eliot puede ser muy explotable. Espero que le otorgues un mejor papel y que me des a saber su pasado. Podría no ser tan interesante y genial cofocofcomocofocofelcofcofdecofcofciertocofcofingléscofcof, pero me vale; es curiosidad. Por el momento es todo, me despido y te me cuidas un montón.

    Hasta otra.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  12. Threadmarks: Capítulo 3
     
    Kay Greenwish

    Kay Greenwish Let's go home Comentarista empedernido

    Leo
    Miembro desde:
    19 Diciembre 2010
    Mensajes:
    1,893
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Peur
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    20
     
    Palabras:
    2108
    Gracias por los comentarios y agradezco a la gente que se pasa a leer esta historia.

    Capítulo 3

    Ade estaba aburrido; creyó que su tío no tardaría mucho, o tal vez sólo habían pasado unos minutos y a él ya se le habían hecho horas. Lo que fuera, nunca le gustó estar en un mismo lugar, sin contar que a pesar de que se encontraba en el centro, este no era nada concurrido y lo único que veía eran las tiendas, y de vez en cuando a un par de pueblerinos, quienes ni siquiera regresaban el saludo cuando él lo hacía. ¿Qué le sucedía a esa gente? Era como si vivieran en desconfianza. Alzó la vista para mirar que el cielo ya estaba oscuro con la primera estrella ya visible. Suspiró abrumado. ¡Estaba decidido! Daría una vuelta, pero sin alejarse demasiado. Caminó por las calles aledañas, absorto en la vista hasta que su concentración se rompió al escuchar un grito:

    —¡Quítate de allí!

    Pero antes de que pudiera reaccionar, chocó con la persona que le había dado la orden, así que los dos cayeron al suelo.

    —¡Auch! —se quejó Ade muy adolorido no sólo por el golpe, sino porque la persona había caído arriba de él, y no era muy liviana que dijéramos.

    —¡Tonto! —gritó Eliot poniéndose de pie y sin decir nada, sujetó al rubio de un brazo con una mano mientras con la otra tapaba su boca y se escondió detrás de unas cajas de madera que estaban amontonadas a un lado de lo que parecía ser una tienda de comestibles.

    En seguida, los tres hombres que habían estado persiguiendo a Eliot pasaron corriendo de largo. Al verse seguro, Eliot quitó su mano de la boca de Ade y una vez libre, el rubio gritó sorprendido:

    —¡Eres un ladrón!

    —¡Claro que no! —Eliot lo miró desafiante, algo ofendido por lo que acababa de escuchar y por un muchacho que ni conocía. Nunca nadie le había dicho así —¿Qué te hace creer eso?

    —Que esos tres hombres que acaban de pasar te están persiguiendo porque tal vez, puede ser, les robaste algo importante, ¿o me equivoco?

    El castaño no pudo evitar sonreír ante la perspicacia de ese niño. Recrear en unos segundos toda la historia lo sorprendió bastante; pero a pesar de eso, estaba equivocado. Era verdad que se llevó algo sin permiso, pero no era precisamente una pertenencia de esos tres hombres ya que la persona a la que hurtó era un cadáver.

    —Que esas tres personas me estén siguiendo no quiere decir que sea yo quien les ha robado.

    —¿Entonces? ¿Por qué van detrás de ti? —preguntó Ade intrigado.

    —Bueno —Inconscientemente Eliot empezó a hablar —Si habláramos de ladrones, ellos lo serían, ya que son ellos los que quieren robarme algo que con mucho trabajo conseguí y como vale mucho dinero, me lo quieren quitar, por eso me están siguiendo.

    —Oh, entiendo, ¿tú lo conseguiste con esfuerzo? —Eliot esperaba no tener que responder a esa pregunta, pero le fue un alivio cuando el muchacho preguntó: —¿Estás en un viaje?

    —Algo así, soy una persona que viaja mucho.

    —¿Y adónde vas específicamente?

    —A ningún lado, realmente. Tal vez ahora vaya a buscar un tesoro…—dejó de hablar y enseguida movió bruscamente la cabeza al percatarse de lo que estaba haciendo —¿Pero por qué te estoy contando esto? Es más, ¿qué está haciendo un niño a estas horas por aquí y solo? Es muy peligroso andar caminando por las calles, hay muchos delincuentes por estos lares, según lo que he escuchado. Aunque se ve desolado, tal vez por eso.

    Era verdad, ya era demasiado tarde y debía de estar esperando a su tío. Si su pariente regresaba y no lo veía en la fuente, lo regañaría; además de que se preocuparía. Se dispuso regresar, pero antes, se despidió del castaño.

    —Tienes razón, es mejor irme, fue un gusto conocerte.

    —¿Conocerme? —Inquirió Eliot extrañado —Pero ni siquiera nos hemos presentado.

    —Eso es muy cierto —Rio Ade, enseguida se acercó al joven adulto y extendiéndole su mano se presentó: —Mi nombre es Adelardo Baker.

    El joven le regresó el saludo aceptando su mano.

    —Yo me llamo Eliot Niro. Mucho gusto Adelardo. Espero que puedas llegar a tu destino sano y salvo y perdón por haberte arrastrado hacia aquí, fue mera reacción.

    —No te preocupes por eso. Bueno, ahora que nos hemos presentamos me voy, hasta luego Eliot —se despidió mientras daba un par de pasos hacia atrás y una bala rozó muy cerca de él, golpeando en la pared. El chico abrió los ojos tan grandes como un plato, llenos de sorpresa total y miedo.

    ¿Acaso su padre lo había encontrado?

    Su preocupación no cabía en sí, pero por alguna extraña razón, se tranquilizó cuando observó que Eliot se acercaba a él para empujarlo, tirándolo al suelo y salvándolo de otra bala, la que rozó el brazo del castaño.

    —¡Con un demonio! —exclamó el joven castaño mientras ayudaba a levantar al muchacho, ignorando la herida que comenzó a arderle.

    Miró a los lados para darse cuenta de que aquellos saqueadores se aproximaban a ellos apuntándolos con un arma.

    —Esos malditos están usando un arma —se dijo en ese momento que tomó a Ade de la muñeca, jalándolo para correr de allí.

    El rubio salió de su sorpresa al sentirse arrastrado por Eliot. Los tres hombres iban con todo. De esa manera, Baker se dio cuenta que no era a él a quién buscaban, era al mayor. Corrieron un par de cuadras hasta que se detuvieron al llegar a un callejón. Decidieron descansar por un momento, pero también hizo pensar al mayor la razón por la que habían disparado al menor. Lo único que se le vino a la mente fue que al verlo con él, creyeron que se trataba de un aliado. Echó una mirada a su compañero, notándolo con la agitación alta, pero un poco mejor, ya que la primera vez lo notó con rostro pálido. Se colocó frente a él, se inclinó un poco y lo tomó de los hombros para obligarlo a verlo a los ojos y con seriedad le mencionó:

    —Adelardo, escucha con atención lo que te voy a decir; es a mí a quien buscan —con esas palabras deseaba tranquilizarlo, aunque no sabía si era necesario—. Por ello no deberían estar pendientes de ti Quería pensar que fuera de esa manera —Vamos a separarnos. Tú correrás hacía la izquierda, mientras que yo al lado contrario, así los distraeré mientras tu huyes.

    Ade afirmó comprendiendo, sin realmente poner atención del porqué un desconocido lo ayudaría. Por orden del mayor, se preparó para hacer la corrida más veloz que nunca había hecho en su vida y cuando estaba dispuesto a salir del callejón, se obligó a detenerse, pues se encontró con la nada grata sorpresa de encontrarse frente a frente con los tres hombres.

    —¡Aquí está el cretino! —exclamó el hombre de la nariz chueca.

    El varón que portaba ropas más decentes que sus compañeros y tenía un sombrero café rompido —desalineando su vestir —, se encaminó a Eliot, mientras que los otros dos cruzaron los brazos esperando alguna orden, pues por lo visto el líder era él.

    —Escucha amigo —habló con un tono amable—, quiero hacer esto fácil. Te ofrezco el valor de quinientos en monedas de plata por aquel medallón. Es un buen trato, ¿no lo crees? —sonrió.

    Tales palabras hicieron a Eliot lanzar carcajadas por el aire, causando que el del sombrero se irritara, ¿qué le daba tanta burla? No estaba en las mejores condiciones. ¡Se encontraba acorralado!

    —¡Son pocas monedas! El medallón es de oro, vale más que eso. Tú más que nadie sabe que vale mucho más; se ve antiguo y en una tienda de antigüedades me darían mínimo cien monedas de plata.

    —Te lo advertí —el hombre puso su dedo índice en la sien y sonriendo continuó: —Quería ser razonable contigo, pero creo que no se pude —Miró al niño que estaba a un lado de Eliot, bajó su dedo y apuntándolo les ordenó a sus aliados: —Tómenlo a él.

    Acatando lo que el de mayor rango ordenó, los dos subordinados se acercaron al chico, pero antes de que pudieran tomarlo, el joven adulto rápidamente se interpuso entre ellos quedando frente a Ade, deteniendo las intenciones de los dos hombres. Eliot aprovechó lo acontecido y gritó al rubio:

    —¡Corre! ¡Lárgate de aquí!

    Ade pasmado por lo ocurrido, acató la sugerencia del mayor y corriendo para salir de ese oscuro callejón, pasó por el del hombre del sombrero, quien no se inmuto en detenerlo, tan solo lo siguió con sus ojos hasta perderlo de vista. Honestamente no le importaba que escapara de allí, tan solo se trataba de un mocoso, ¿qué podía hacer? Por otro lado, Eliot también iba a huir de allí, pero cómo él era el verdadero objetivo, los dos sujetos lo sujetaron por los brazos, cada uno de un brazo para que no pudiera huir a ningún lugar como lo había hecho el crío, pero también para que evitara protegerse, ya que el líder iba a castigarlo por haber tomado el medallón que, según él, le pertenecía. Dio un puñetazo a Niro en la mejilla derecha, sacándole un gemido de dolor.

    —Si no quieres entregar el medallón por las buenas, será por las malas —mencionó mientras movía sus dedos de arriba a abajo, pues el golpe que le dio fue con tal fuerza que hasta a él le dolió.

    —No te voy a dar nada —sonrió Eliot con una sonrisa en su rostro, sin darle mucha importancia a los posibles golpes que podría recibir por esa aclaración.

    La reacción del hombre del sombrero no fue buena pues se estaba burlando de él. Por esa razón lo tomó por el cabello, ya harto, y comenzó a desquitarse de él lanzándole patadas en el estómago. Después de terminar, le esculcaría las bolsas para tomar el medallón. Debido a que los otros dos lo soltaron para poder patearlo, Eliot no hizo más que colocarse en posición fetal para protegerse lo que más podía de los golpes.


    Charlie se dirigió a la fuente con paso veloz, preocupado por su sobrino de haberlo dejado solo. Había tardado más de lo que pensó y es que el informante había tardado en llegar al lugar designado, y desafortunadamente no le entregó mucha información, ya que el grupo que estaba al mando su hermano no se había movido. Al escuchar la noticia, un extraño escalofrío lo invadió. No estaba seguro de lo que Erick estaba planeando. Aun así, el notificante le mencionó que otro colega estaba investigando más a fondo y que posiblemente lo esperaría en un lugar específico de la ciudad Garza.

    El hombre se detuvo en seco al divisar la fuente; no vio en ningún lugar a su sobrino. Corrió hasta estar frente a la fuente; su corazón se aceleró ante miedo cuando no se percató que Ade realmente no estaba ni escondido por allí. Miró a los lados; el lugar estaba desolado, ningún alma se veía. Lo primero que se le vino a la mente fueron pensamientos negativos, ¿acaso el escuadrón de Erick dio con ellos? Por un momento especuló que su informante había tardado porque lo querían entretener y así tuviera oportunidad de tomar al chico, al que obviamente dejaría para no escuchar la conversación. Se maldijo por ello. Como reacción de ese pensamiento, se tomó la cabeza y con rostro lleno de preocupación, siguió mirando a su alrededor con la esperanza de verlo por allí.

    —¡Tío!

    Charlie dio media vuelta al escuchar la voz de su familiar y suspiró de alivio al verlo correr hacía él, aparentemente bien.

    —Ade, por Dios, ¿no te dije que me esperaras aquí? —no evitó molestarse por la desobediencia de él. Aunque estaba feliz de que estuviera con bien. Aun así, debía ser estricto con él.

    El menor se acercó.

    —Lo siento. Pero tienes que venir —tomó a Charlie del brazo y lo estiro indicando que quería que lo siguiera.

    —¿A dónde?

    —Hay alguien que necesita de nuestra ayuda.

    —¿Quién? —se preguntó dejándose guiar por Ade, quien sin soltarlo comenzó a caminar. Confuso, volvió a preguntar: —¿Qué sucede Ade? ¿Y quién necesita de mi ayuda?

    —Es alguien que conocí. Unos tipos deben estar golpeándolo y puede que se molesten mucho cuando se den cuenta que él no tiene el medallón…

    Charlie se detuvo, obligando que el niño también lo hiciera.

    —¿De que estas hablando? —Exigió saber —¿En qué te has metido?

    Adelardo levantó su mirada y sonrió, mientras sacaba de su bolsa un medallón.

    —No lo sé, pero Eliot me dejó esto y debo entregárselo.
     
    Última edición: 29 Abril 2014
    • Me gusta Me gusta x 3
  13.  
    Unimar

    Unimar Un alma sana reside en un cuerpo sano y mente sana

    Libra
    Miembro desde:
    7 Junio 2013
    Mensajes:
    221
    Pluma de
    Escritora
    Este capítulo estuvo cargado con mucha acción. Jejejejej ese Eliot es tan... asdfg <3 Sin duda alguna es un personaje muy carismático.

    Hola Natty preciosa disculpa que me retrase en comentar. Y mira que sí he tenido tiempo de hacerlo. Bien que mal aqui estoy nuevamente para no perderme ni un capítulo de PEUR.

    Me ha gustado esté capítulo porque estuvo lleno de acción, golpes y momentos chistosos. Que valentía del muchacho el quitarle el medallón y el mapa al cadaver yo ni en un millón de años lo hubiera hecho. Oh, golpearon el hermoso rostro de Eliot eso estuvo mal, me da coraje. Pero bueno Ade se quedó con el medallón. Y Charlie va a salvarlo. Al ataque Charlie.

    Natty el capítulo estuvo perfecto como siempre, pero me dio la impresión que repetías mucho el castaño. No estuvo mal pero en ciertas pertes me confundía, era eso o que mi visiòn estè decayendo nuevamente. xD Me pareció como una escena dentro de la historieta de Tin Tin. Solamente falta que le agreges un perro para que ese equipo tan perfecto que creaste sea sólido, claro está que la opinión te la da una amante de los perros. Ese Charlie, no sé porque pero me lo imagino alto y con bigote y barba, muy estilizado el hombre. Ya comencé a dibujar a Ade para Lunes te subo al niño. Mis buenos deseos como siempre mi querida Natty y amiga.
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  14.  
    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

    Tauro
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2010
    Mensajes:
    2,150
    Pluma de
    Escritora
    Oh, así que mis anteriores comentarios se fueron a la papelera, per buen, todo sea por el mejoramiento esta historia.

    Prólogo: me encantó. Tanto la descripción de los lugares, como la de ese nuevo personaje, quien se vio obligada a abandonar a su bebé, el que imagino quien es, pero podría estar equivocada, porque si resulta ser quien pienso, eso equivaldría a que este niño fue adoptado y ... mmmmm, mejor no me apresuro a sacar conclusiones.

    Introducción: aunque se apego a la anterior, logré notar el mejoramiento, lo que resultó en un placer volver a leer.

    Primer capítulo: un cambio efectivo, porque concuerdo con Bore en que era necesario mostrar a mayor profundidad los sentimientos de Ade, los que has plasmado muy bien mediante su subconsciente. El que tenga pesadillas ilustra el trauma que una vivencia como la suya deja

    Capítulo 2: me había quedado en suspenso en lo que había sucedido esa noche de tormenta y aquí es donde el recuerdo del chico me dio la respuesta. Salvado por su tío, aunque es obvio que no desea hablar de lo sucedido y me temo que Charlie no sabe realmente como se siente su sobrino al respecto. Fue otro buen capítulo, sin duda, sobre todo por la aparición de Eliot, al que le has dado más personalidad, pues ahora parece formar más parte de la historia y aunque antes me agradaba, me parecía un personaje insulso, como de relleno, además, me sorprendió el escenario en el que lo pusiste, primero al mostrarnos como encontró el medallón y el mapa y después la descripción de esa cabaña y su contenido, lo que me intriga. ¿Esos documentos de las bombas tendrán algo que ver con la historia? ¿O es algo pasajero?

    Capítulo 3: me divirtió mucho, no sólo por el encuentro de Eliot con Ade, sino la manera de como al final estuvieron a merced de esos ladrones, menos mal que el chico logró escapar, sin embargo, este a decidido volver, lo que me hace pensar que es muy tonto. ¿Por qué volver al peligro? Y él tiene el medallón. ¿No podría pensar que si él lo tiene es para mantenerlo lejos de esos tipos? En fin, espero el siguiente capítulo. Veremos que pasa.

    Sin más... bla bla bla.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  15. Threadmarks: Capítulo 4
     
    Kay Greenwish

    Kay Greenwish Let's go home Comentarista empedernido

    Leo
    Miembro desde:
    19 Diciembre 2010
    Mensajes:
    1,893
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Peur
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    20
     
    Palabras:
    1959
    Gracias @Chispita por tu lindo comentario *-* @Marina Me alegra volver a verte aquí, a pesar de a ver borrado la anterior *-* siendo honesta creí que no la leerías, por ello soy feliz leer tu comentario. Gracias a los demás que se pasan a leer.


    Capítulo 4

    Aun sin comprender mucho la situación, Charlie decidió seguir a su sobrino, así que presurosos llegaron hasta donde estaba el joven Niro; lo encontraron en una posición fetal, mientras sus gemidos de dolor llegaban a los oídos del mayor, quien se detuvo sorprendido. Aquellos hombres lo golpeaban con todo y se les observaba enojados.

    —¡Oigan! —quien gritó fue Ade y eso sorprendió tanto a Charlie como a Eliot —¡Déjenlo en paz!

    Charlie giró su rostro para ver a su sobrino y los tres hombres dejaron de golpear a Niro y también miraron al muchacho, para enseguida pasar su vista al mayor. Aprovechando aquello, Eliot trató de ponerse de pie, pero un dolor junto con un mareo lo invadió, por lo que decidió quedarse en el suelo, alzando la vista para observar detenidamente la escena que estaba a punto de llegar y la que pensaba sería genial.

    —¿Has traído a tu padre? —Preguntó con son de burla el líder —¿Piensas que nos van a detener?

    El mayor de los Baker dirigió su vista a los hombres; eran tres, el pueblo estaba desolado y no sería nada fácil detenerlos o hasta huir, ¿acaso su mismo sobrino lo entrampó? Sonrió ante tal idea, pero casi enseguida, escuchó al menor decir:

    —No, él es mi tío —mencionó —y él trabaja en la policía.

    —Ade… —susurró nervioso Charlie, deseoso de detenerlo.

    Los tres hombres se acercaron un poco a los dos y notaron que Charlie era bastante alto, y no solo eso, era algo robusto, como si hiciera ejercicio en las mañanas, y fácil podría trabajar como policía, pero aun así no creyeron en las palabras del menor. Así que el líder dibujó una media sonrisa en su rostro, no era buena señal, pensó Charlie mirando fijamente al hombre; por lo menos trataría de intimidarlo con la mirada, aunque eso no parecía funcionar.

    —Y mi padre es policía, realmente es capitán de un escuadrón —continuó Adelardo —él ahora está aquí en el pueblo junto con su gente.

    La media sonrisa del hombre se borró completamente, se asustó al escuchar la palabra policía. Si ese mocoso decía la verdad y era el mismísimo hijo de un oficial de alto rango, entonces no sería inteligente siquiera acercársele. Ahora comprendía que cuando se fue, había sido para llamar ayuda.

    —Jefe, ¿qué hacemos? —uno de sus subordinados le susurró en el oído.

    El líder miró pensativo a su compañero, para después hacer con señas la: “retirada”; con ello, pasaron entre los Baker y decidieron correr de allí antes de meterse en problemas con los hombres de la ley, ya que, por extraño que sonara, el mocoso se escuchó firme al decir que era hijo de un oficial de alto rango.

    Un suspiro de alivio se escuchó por todo el pequeño callejón. Charlie sentía que su corazón iba a salirse de su pecho en cualquier momento.

    —¡Ade! —Se volvió a su sobrino —¿Eso fue riesgoso?

    El menor tan solo le regaló una sonrisa desvergonzada.

    —Y tonto —habló Eliot mientras se volvía a intentar ponerse de pie; esta vez lo logró y los mareos y el dolor de cabeza habían menguado un poco, así que relativamente se sentía mejor —¿Eres idiota o qué? —Miró a Charlie al sentir su mirada —Lo siento. ¿Por qué regresaste, Adelardo?

    Un tanto confundido, Ade mencionó a su defensa:

    —Vi que estabas en problemas, así que traté de ayudarte. Además, me echaste este medallón en la bolsa y es tuyo, tenía que regresártelo —al terminar, se limitó a sonreír, como si todo lo que pasó se hubiera tratado de un simple juego de niños.

    El muchacho se acercó a Niro y le entregó el medallón. Eliot lo miró detenidamente por un par de segundos antes de guardarlo en el morral donde guarda todas sus pertenencias. Su plan era que aquellos hombres no encontraran el medallón aunque lo esculcaran de pies a cabeza; no dejaría que por nada del mundo lo tuvieran, sin importarle que él tampoco lo tuviera. Pero estaba alegre de tenerlo en su poder, después de todo.

    —Como sea, no cambia el hecho de que el joven tiene razón —informó Charlie —Pero bueno, eso ya pasó, después te doy tu reprimenda.

    —Tu mentira se observó muy convincente, Adelardo —continuó Eliot —¿O es verdad que tu padre es capitán?

    El jovencito miró a Niro y estuvo a punto de contestarle, pero la voz de su tío no lo dejó.

    —Ade, es muy tarde, es mejor encontrar un lugar donde descansar —dirigió su rostro a Eliot y con una sonrisa amplia, se disculpó: —Lo lamento, pero debemos viajar muy de madrugada, así que es mejor retirarnos.

    —No se preocupe —comprendió el joven castaño mientras caminaba para salir fuera del claustrofóbico callejón—, yo también me voy. Adelardo, un gusto haberte conocido. Señor, igualmente y estoy muy agradecido de que me hayan salvado.

    —¿Te vas? —preguntó nada contento el menor.

    —Nosotros también tenemos que irnos —le repitió su familiar.

    Con eso, Niro y los Baker se separaron para volver a retomar sus caminos. El joven aventurero no buscó hospedaje como lo había planeado; deseaba llegar a la ciudad anexa lo más rápido posible, así que aprovechando la noche, prosiguió su camino. Por otro lado, Charlie y Ade sí se fueron a descansar, que muy bien merecido se lo tenían e ignorando por completo que dos personas totalmente desconocidas los observaban. Se trataban de un hombre y una mujer. La fémina dueña de una larga cabellera de color rojo fuego y ojos verdes giró levemente su vista para observar al varón, quien se acercó a ella.

    —¿Ese es el muchacho?

    —Así es —respondió a la vez que observaba como los dos Baker ingresaban a un pequeño y humilde hotel —Es increíble lo parecido que es a él. Debemos informarle a los demás que ya lo hemos localizado.

    —Zuleme, ¿no lo vamos a traer con nosotros? Por fin hemos dado con él.

    —Así es —su mirada se llenó de nostalgia—, fue más fácil encontrarlo cuando la policía sospechaba dado el movimiento y las investigaciones que hubo por su causa. Y no te preocupes, el jefe no desea que lo raptemos o que el hermano de Erick sospeche de nosotros. Debemos ser cautelosos, por esa razón Aleyda los estará vigilando de cerca y nos avisará si la policía lo encuentra.

    Con esas palabras, ella empezó a caminar seguida por su compañero, entonces entre las penumbras de las calles desoladas, Dan se detuvo, provocando que Zuleme también y curiosa preguntó:

    —¿Qué sucede?

    Dan entrecerró los ojos hacia una dirección en la que sintió la presencia de alguien. Pero aquella sensación no era de una simple persona, era un sentimiento de que alguien los espiaba y no era precisamente la policía.

    —No creo que sea nada. Solo sentí que alguien estaba por esa zona —señaló el lugar con cautela haciendo que Zuleme mirara allá, cerciorándose de nada, tan solo la soledad.

    —¿Se trata de la policía? —preguntó la mujer con un tono de preocupación.

    Lo último que supo de ella era que no estaba haciendo nada, aun se mantenían tranquilizadas; aun así, ella se tranquilizó al ver que Dan negó con la cabeza para después decir:

    —Debió ser mi imaginación. Vámonos.

    De esa manera, prosiguieron su camino.

    Al día siguiente y después de unas merecidas horas de descanso, el señor Baker se levantó de la cama donde estaba recostado; miró la cama de al lado y vio a Ade todavía dormido. Se dirigió al baño y se mojó la cara con agua fría para así poder quitarse lo adormilado; después salió del cuarto, miró el reloj que se alzaba sobre ambas camas sobre la pared y notó que marcaba las 11:37.

    —¡Rayos! —Empezó a recoger el tiradero que habían hecho.

    Afortunadamente no era tanto, pues sólo llegaron al hotel, se dieron una ducha y enseguida se fueron a la cama. Al acabar de recoger, despertó al joven quien se sentó en la cama y aún cansado, preguntó:

    —¿No puedo descansar un ratito más?

    —No. Ya es muy tarde, así que alístate —ordenó —El carruaje va a venir por nosotros a las 12:00, así que hay que apurarnos.

    Rascándose los ojos para así despertar, Ade inquirió:

    —¿Y no podemos irnos hasta mañana?

    —No, ya está alquilado, así que apúrate.

    —De acuerdo —la voz del joven sonó desconforme.

    Obedeció a su tío, aunque quería quedarse acostado por más tiempo. Pero si se trataba de dinero, su tío era un poco ahorrativo así que si un carruaje era alquilado, se tenía que usar a la hora de ya. Se levantó de la cama sin ganas, empacó la ropa en su bolsa para salir de la habitación siguiendo los pasos de su tío. Afuera se encontró con que, efectivamente, frente a la puerta del hospedaje, se encontraba el puntual hombre que manejaba el carruaje alquilado. Ambos saludaron amablemente al dueño del carruaje y subieron en la carroza que casi al instante empezó a andar, listos para irse y dejar ese lugar.


    —Ade, despierta —escuchó entre sueños una voz que lo llamaba.

    Se había quedado dormido en el carruaje debido a que aún se sentía cansado; siempre se levantaba muy de madrugada y a pesar de llevar días así, su cuerpo aún no se acostumbraba, así que lo resentía. Por ello, con esfuerzo abrió los ojos enfocando su visión a su tío, que fue quien lo llamó.

    —Ade, ya hemos llegado —Y como si esas palabras fueran mágicas o unas pilas de energía para el joven, Ade se levantó con una rapidez que sorprendió a su familiar y pasándolo por alto, bajó del carruaje muy feliz, ya que deseaba observar el nuevo lugar al que arribaron.

    Garza, ese era el nombre de aquella ciudad. Un lugar con edificios altos de entre 15 y 30 pisos o hasta más; la plaza se llenaba de toda clase de personas y no sólo eso, todas las calles de la ciudad se abarrotaban y era porque la ciudad era famosa por sus museos de arte y sus hermosos parques. Turistas planeaban visitar la urbanización para ver todos los lugares populares. Ade lucía verdaderamente emocionado. Hacía años que quería visitar esa ciudad, no sólo por sus edificios, los parques naturales, las plazas, o por los parques de juegos; era más bien porque en esta misma ciudad fue donde sus padres se habían conocido. Ade recordó lo que su madre le contaba, cómo su padre había viajado a esa ciudad por cosas de negocios, antes de trabajar con la policía y convertirse en capitán, y cómo ella había ido a visitar a una vieja amiga. Después, en un descanso, los dos, independientemente decidieron tomar un paseo al parque “Azul” y allí comenzó su historia de romance. Es por eso que el rubio ansiaba conocer esta ciudad, donde sus padres se habían visto por primera vez. Era un maravilloso lugar, mucho más de lo que su madre le había contado. Definitivamente no había nada mejor que ver las cosas por uno mismo.

    —Ade —escuchó a su tío, interrumpiendo sus pensamientos —Vamos a buscar algún lugar para quedarnos esta noche.

    —Claro —declaró aún emocionado.

    Ambos emprendieron su camino en busca de algún lugar para descansar. Como era un lugar amplio, les era difícil conseguir un lugar barato; como abundaban los turistas, los hoteles eran una buena manera de hacer dinero. Pero Charlie no quería gastar mucho por pasar una sola noche allí, así que buscaba un lugar más humilde.
     
    • Me gusta Me gusta x 3
  16.  
    Unimar

    Unimar Un alma sana reside en un cuerpo sano y mente sana

    Libra
    Miembro desde:
    7 Junio 2013
    Mensajes:
    221
    Pluma de
    Escritora
    ¡Otro capítulo!

    Pobre de mi querido Eliot, lo bueno es que Ade pudo ayudarlo. Pero yo sé que se volveran a ver.... :D Ahhh en éste capítulo sale Zuleme, esa chica tendrá problemas.
    Como siempre has hecho un gran trabajo, me encantaría poder visitar la ciudad de Garza por igual. Tan pequeños se han de ver Charlie y Ade entre todos esos edificios y la nueva urbanización presionándolos. Por un momento olvidas que Ade aún es un niño y me lo has hecho recordar nuevamente cuando le pide a su tío descansar un poco más. Buena ortografía y muy buena narración. Estupendo Natty. Mis mejores deseo con Peur, lo siento si no he subido los dibujitos jejeje me he visto vagando ahora que no tengo trabajo, pero ya el Lunes lo hago sin falta. Te quiero Bye.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  17.  
    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

    Tauro
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2010
    Mensajes:
    2,150
    Pluma de
    Escritora
    Ah, que bueno que Ade se portó tan valiente. Si no es por su rápido pensar, quién sabe qué les hubieran hecho esos tres tipos a Charlie y el niño y con toda seguridad, hubieran terminado de matar a Eliot, jajaja, exagero, pero la ayuda del jovencito fue escencial. Además, no dijo entiras en lo de que su padre era policía, ahora espero que esos tipos no descubran que la poli anda detrás de ellos, uh.

    Zuleme, me parece una chica muy inteligente y lo ha de ser para que Dan siga sus órdenes y ahora me ha intrigado esa sensación que tuvo el hombre, de que alguien los espiaba. ¿Quién será? Recuerdo algunos capítulos de la anterior publicación y un personaje se me viene a la mente, pero no lo diré, mejor me espero para ver si más adelante se revela su nombre, porque al igual que Dan, siento que sí, alguien los observa muy atentamente.

    Ade, comprendo su deseo de dormir, aun yo siento el anhelo de dormir más de la cuenta, jaja, pero al igual que el joven Baker, debo mantenerme despierta xD

    Sin más por el momento, espero el próximo capítulo. También espero que Eliot y los Baker vuelvan a encontrarse. Hacen un buen trío :p

    Nos vemos.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  18.  
    Borealis Spiral

    Borealis Spiral Fanático Comentarista destacado

    Libra
    Miembro desde:
    4 Mayo 2010
    Mensajes:
    1,249
    Pluma de
    Escritora
    Psss, se notan mis ganas de pasarme por acá. Dos capítulos perdidos, bueno, aquí va mi reseña xD

    Capítulo 3: Yay, el relleno sale de escena. Bien, decidiste botar a un lado la escena del niño que buscaba trabajo y era molestado por unos tipos para que pagara la deuda que si suya era, sino de su padre. (¿Sí era así? Si no, bien y si sí, wow, me acordé xD). Que bueno, es verdad que era un pequeña momento para ver que Ade es una persona a la que le gusta ayudar y que parece no tolerar ver a otros en problemas, pero sinceramente a mí me parecía una situación muy poco convincente al no estar realmente ligada a la trama de la historia, así que lo quitaras me parece muy bien. Ahora, el encuentro con Eliot, muy parecido al que recuerdo, quizás más pulido... de hecho, un poco más pulido, pero bueno. Aún resiento la participación de este personaje, ¿ves? Me hace reír, sí; tiene su propia carisma, también; pero mi mentalidad de él se mantiene oscura ¬¬

    Jaja, el detalle del pensamiento de Ade cuando los tipos malos les dispararon me pareció un toque precioso y que si mal no recuerdo la otra no tenía; mas viéndolo bien, es por demás entendible su reacción. Lo quiera o no y lo acepte o no, está asustado; tiene miedo de encontrarse a su padre que amenaza con matarlo. Y bueno, el plan de Eliot de dejarle el medallón a Ade y dejarse golpear fue... una ideota, he de decir xD Ay, a Charlie le va a dar un infarto con Ade. Pobrecito, me dio mucha ternura que se preocupara tanto por no verlo, pero claro, si viven amenazados ¿Cómo pueden aguantarlo? ;_; Jeje y luego Ade llega y en lugar de recibir su reprimenda, arrastra a su tío con él xD Me da la sensación de que este niño no tiene remedio :p

    Capítulo 4: También habría dicho que Ade es tonto por arriesgar no sólo a él pero a su tío también al regresar a la escena del crimen, aun si tuviera un plan o no, pero después recordé que él es así, le gusta ser de ayuda y dado que ya habías quitado una escena que nos lo demostraba, esta la reemplazó de manera perfecta pues reutilizaste el hecho de que su padre es policía. Fue ingenioso, en realidad y con la presencia de Charlie allí, se impuso un poco más, así que no es de dudar que el trío de hombres decidieran salir corriendo de allí. Echarse a un escuadrón completo no parece un futuro prometedor, ¿eh? Menos mal que ellos no saben que Ade y Charlie son tan fugitivos como ellos podrían serlo o incluso más xD

    Ajá, Zuleme y Dan hacen acto de presencia, yeah. Me caen bien, de hecho :D Encontraron a Ade ¿pero por qué? ¿Por qué Ade es tan importante que dos grupos están detrás de él? Uno para matarlo y el para... ¿qué? No creo que quieran lo mismo que los demás, eso es evidente, pero aún no me entero del misterio detrás de toda esta persecución. Jeje, eso de que Dan sintió que alguien los observaba me gustó y me pregunto, ¿no será cierto inglés? :rolleyes: Habrá que esperar y odio hacerlo >.<
    Y nada, buena descripción de la ciudad Garza y linda la emoción que sintió Ade de estar allí por ser parte fundamental de la vida amorosa de sus padres. En realidad, Ade es un chico de fantasías, me cae. Siempre en su mundo color de rosa D: Me da un poco de penita porque ese empeño de no encarar lo que pasa realmente a su alrededor no es saludable y desgraciadamente Charlie tampoco hace mucho por sacar ese tema e ignorarlo no me parece del todo la solución. Oh, sí, me late que Charlie es muy suave con Ade, por eso el chiquillo hace lo que le da su gana xD

    Pues ese sería el comentario del día para esta historia. No tengo más que agregar así que me despido deseándote bien.

    Hasta otra.
     
    Última edición: 19 Mayo 2014
    • Me gusta Me gusta x 1
  19. Threadmarks: Capítulo 5
     
    Kay Greenwish

    Kay Greenwish Let's go home Comentarista empedernido

    Leo
    Miembro desde:
    19 Diciembre 2010
    Mensajes:
    1,893
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Peur
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    20
     
    Palabras:
    2288
    @Chispita , este capítulo te lo dedico a ti. Espero que te guste. Y muchas gracias por tus comentarios, que siempre me animan.

    @Marina , Ade es valiente, pero sigue siendo un niño, pero es bastante inteligente. Y no te preocupes, que tus deseos estarán por cumplirse en este capítulo.

    @Borealis Spiral , bien, solo te diré lago, olvida el anterior Eliot, olvídate de ese relleno de personaje y céntrate en este nuevo Eliot, que te prometo será mucho más importante para la trama.
    Muchas gracias por sus comentarios y también a los lectores que siguen leyéndola.

    Capítulo 5

    Un suspiro prolongado salió de su boca mientras con mirada incrédula observaba la fachada de la tienda de antigüedades de la famosa ciudad Garza. Su ilusión de poder canjear el medallón que con tanto esfuerzo consiguió, desapareció con tan solo una palabra «Cerrado», rezaba el letrero de madera, pero más que nada lo que lo hacía arder en rabia era el hecho de que el local estaba abandonado. Eliot cruzó los brazos al tiempo que descansaba su pierna derecha apoyando todo su peso en la izquierda. Volvió a suspirar, el agotamiento de no dormir la noche pasada se sumaba al dolor del cuerpo debido a la golpiza de anoche, pero aun así miraba con diligencia el local, como si de esta manera mágicamente el letrero rezaría «Abierto» y la tienda estuviera de nuevo llena de aquellos artilugios.

    —Disculpe —el joven adulto se volvió para detener a una mujer que pasaba cerca de él—, ¿Sabe si este tienda se movió a otro lugar?

    La mujer meditó un poco antes de responder:

    —Lo siento, no lo sé.

    Eliot agradeció nada satisfecho, pero también sabía que Garza era una ciudad grande, así que muchos habitantes no estaban conscientes de todos los cambios; también por eso le sería difícil buscar otra tienda de antigüedades por el centro. No tenía otro remedio, se encaminó por las calles concurridas, dirigiéndose más al centro.

    Al transcurso de poco más de media hora, decidió desviarse a una cantina que llamó su atención. Se le antojó descansar un poco y aprovechar para tomar un trago, el que sentía le hacía falta. Ingresó al local, notando el típico local de bebidas y su peculiar hedor a alcohol combinado con el fuerte olor de sudor. El sitio era popular, lo dedujo al verlo lleno; hasta los cantineros iban de aquí a allá con rapidez, pero por fortuna un par de sillas de la barra se mantenían vacías, así que se dirigió hacia allí. Al llegar, tomó asiento en una sin evitar mirar de reojo a un hombre de mediana edad ubicado a su lado derecho y que lo miraba con insistencia. Como intentaba acostumbrarse a esa clase de miradas, lo ignoró dirigiéndose al cantinero en cuanto éste se acercó a él.

    —Deme un trago de brandy.

    —¿Tienes con qué pagar? —fue la pregunta del tendero.

    —Sí tengo —respondió un tanto ofendido.

    El cantinero arqueó una ceja demostrando duda hacía el cliente, a su vez, Eliot roló los ojos con desesperación e ingresando una mano a uno de sus bolsillos sacó unas monedas, las que arrojó a la barra sin más. Sin la necesidad de tomarlas, el cantinero le informó:

    —Dame dos pequeñas monedas de cobre por la pequeña de plata.

    —Quédese con el cambio —mencionó Eliot.

    Por lo menos el cantinero era honesto o eso era lo que quería aparentar si es que sabía de antemano que no tendría cambio.

    —Ahora traigo tu pedido.

    Niro escuchó un bufido y de nuevo, de reojo miró a su compañero de a lado, quien dio un pequeño trago a su vaso. El recién llegado pudo sentir la mirada de aquella persona desde que ingresó al local. A pesar de los años que había sentido ese tipo de miradas por ser extranjero, aun no estaba del todo acostumbrado a ellas. Al poco tiempo, el cantinero le acercó su bebida.

    —Hey, Clovis —el tendero habló al hombre y de esa manera dirigió su vista a él—, ¿qué hay de nuevo en las noticas?

    —Las mismas porquerías. Los extranjeros están invadiendo nuestro país.

    —Ya, ¿pero que hay de la declaración de paz entre Etage y Stapfen*?

    Clovis se hizo un poco hacia atrás.

    —Sabía que te irías por esos lares. Te gusta la política, ¿verdad? Yo creo que es una estupidez y que los del norte propusieron eso para engañarnos y así puedan tener el control de nuestro país. Los de Stapfen no son de fiar. A decir verdad, todos los extranjeros. Ellos son un mal ejemplo hacía nuestra sociedad —miró a Niro con recelo.

    El cantinero tan solo sonrió, y a pesar de que Eliot deseaba ignorar aquello, no pudo mantenerse en silencio.

    —Eso no es tan cierto —recordó a los tres tipos de anoche, definitivamente eran del mismo país y ellos fueron quienes matar aquel hombre para robarle —Siempre habrá gente mala en cualquier lugar.

    —A menos que…

    —Clovis, por favor —se interpuso el cantinero.

    El hombre volvió a su bebida, mientras que Eliot terminó con la suya, mejor se iría de aquel lugar antes de que alguien le provocara algún mal de estómago.

    —¿Otra? —le preguntó el cantinero.

    —No, gracias —se levantó del asiento —Por cierto, ¿no sabe dónde puedo encontrar alguna tienda de antigüedades?

    —¿Para qué? ¿Vas a canjear algo que robaste? —dijo con burla Clovis.

    —Yo no robe nada —Eliot alzó la voz realmente molesto por la insinuación.

    Clovis se levantó de su asiento y dando un paso hacia adelante, mencionó:

    —Estoy seguro que en ese morral llevas cosas robadas.

    Estiró su brazo con la intención de tomar la bolsa del joven, pero con una velocidad que ni el mismo Eliot supo cómo la obtuvo, agarró la muñeca para detenerlo en pleno plan y demostrando más que molestia, gritó:

    —¡Está loco!

    Y como mera reacción alejó a Clovis, empujándolo, pero aquello provocó que el hombre no solo retrocediera, sino que cayera de espalda, golpeándose con el asiento en donde minutos antes estaba reposando. El ruido que se escuchó hizo que algunos de los clientes más cercanos miran hacia esa dirección. El castaño se puso nervioso al recordar que dentro de su morral no solo llevaba un par de mudas de ropa; sino que llevaba un plano de lo que pensaba era el diseño de una bomba. Definitivamente, si alguien se enteraba de ello estaría en graves problemas y ahora estaba arrepentido de haberse traído esa bomba. Y más porque sabía que al meterse en una pelea, la policía posiblemente iría y si lo llegaban a detener, iban a inspeccionar sus pertenencias.

    Estaba más que consiente que se avecinaba una pelea, pues se dio cuenta que Clovis estaba pasado de copas.

    —¡Maldito bastardo! —rugió el hombre rojo del rostro.

    Se levantó y se fue contra Eliot, quien como era de esperarse no iba a dejarse golpear y en un movimiento rápido —a comparación de Clovis, quien por estar borracho era lento — tomó el brazo de él y dando otro empujón hacía su izquierda, obligó que Clovis se tambaleara y perdiera totalmente el control sobre sus piernas y con sus mismos pies tropezó y cayó arriba de una mesa, haciendo que los señores que estaban allí se levantaran. Eliot miró a su alrededor, los clientes se levantaron y un sudor lo invadió porque pensó que lo atacarían, pero no fue así, comenzaron a alentar la pelea.

    El cantinero ladeo la cabeza un par de veces, preocupado y trató de calmar al tumulto de personas. Eliot a su vez, estaba preocupado porque Clovis le arrojó un vaso, afortunadamente la terrible puntería del hombre lo salvó de un buen golpe. El vaso golpeo la mesa de otros clientes.

    —¡Conmigo no, Imbécil! —se escuchó molesto otro y este se fue contra Clovis, porque había creído que se lo lanzó a él.

    De esa manera, como si aquel vaso de vidrio hubiera sido la trompeta que anunciaba el comienzo de la guerra, todos los de la cantina empezaron a pelearse entre ellos; unos lanzaban vasos, platos, sillas, hasta llegar al punto de arrojar las mesas, todo cuanto estuvo en su mano.

    El aventurero ya no trataba de esquivar los golpes de un solo hombre, ahora esquivaba a otro par mientras trataba de salir de allí antes de que la autoridad arribara, pues estaba seguro que él era el primero en la lista de haber provocado la revuelta. Metros antes de acercarse a la puerta, alguien lo sujetó del brazo, provocando que su corazón se acelerara, después observo como el cantinero, quien era un hombre grande y no solo eso, fuerte, sin ninguna dificultad lo levantó y abriendo la puerta del local, lo sacó de allí.

    —¡Y no vuelvas a esta cantina! —advirtió molesto el hombre mientras observaba con mirada fulminante a Eliot en el suelo —Si pones un pie más aquí, juro que no seré tan compasivo.

    —¡Ah! —se quejó Eliot adolorido. Se puso de pie y mientras se sacudía el polvo, se dijo así mismo: —Yo solo deseaba saber dónde encontrar un sitio, no debieron tratarme de esa manera.

    —¡Eliot!

    El joven se asombró de escuchar su nombre; se giró algo desorientado hacía la dirección donde creyó escuchar la voz que lo nombró. Se sorprendió al reconocer a Adelardo y a su tío.

    —¿Adelardo? —Se acercó a ellos y preguntó al estar a una buena distancia —¿Me están siguiendo?

    —Claro que no —dijo inmediatamente el más joven —Sólo estábamos pasando por aquí y te vimos por casualidad ¿verdad, tío?

    —Así es, una mera coincidencia.

    —Aún no se han presentado correctamente, ¿cierto?—siguió el rubio al recordar ese dato —Eliot Niro es un viajero que está en busca de algo.

    —Bueno, no es que esté buscando algo, es solo que me mantengo activo caminando de aquí para allá —miró pensativo el suelo —Ahora que lo recuerdo, creo que ahora tendré un destino, un lugar, un tesoro o algo así.

    —¿Un tesoro? —preguntó Ade muy emocionado por eso —¿Algo así como un tesoro mágico?

    —A decir verdad no lo sé —admitió, y cuánta razón tenía. Desde que se vio con el jinete asesinado, no había visto el mapa otra vez. Se esculcó en las bolsas del pantalón y de una de ellas sacó el papel viejo y doblado. Empezó a desdoblarlo y al terminar, lo enseñó —Pero sería interesante que este mapa llevara a uno. Aunque se observa algo raro. No soy muy bueno con estas cosas.

    Charlie, sin ningún interés, paso rápido su vista al pedazo de papel. Se detuvo en una esquina, quedando perplejo al distinguir una marca que él reconoció. La marca era un círculo que desde el centro de éste era adornado por una mancha, pues no tenía forma alguna, por ello dedujo que era una mancha. De esa sombra salían unas líneas onduladas a cada lado, izquierdo y derecho respectivamente.

    —¿Cuánto quieres por el mapa? —soltó Charlie, ansioso.

    Los dos jóvenes se sorprendieron. Pero no evitó que Eliot gozara por dentro, tal reacción solo se debía a que era un auténtico mapa que tal vez llevaba a una fortuna.

    —Lo lamento, pero no se lo voy a vender —dobló el mapa para volver a guardarlo.

    —¿Por qué no? —Siguió insistiendo Charlie —Te doy lo que pidas.

    —Ya le dije que no. Además, no soy un tonto.

    —Te daría todo, mi casa, mis terrenos, todo por ese mapa, pero no puedo porque no tengo nada de eso —dijo eso con expresión divertida, pero después continuó serio —pero todo mi dinero sí. Eso tal vez me lleve a un lugar importante.

    «Claro, un tesoro, joyas, monedas de oro, muchos medallones» pensó Eliot, pero el hombre se miraba muy decidido a entregar todo lo material por ese pedazo de papel, por tenerlo en sus manos. Ese mapa que hasta hace poco lo consideró verdaderamente importante.

    —¿Por qué ese interés?

    —Si es que existiera un tesoro no me gustaría quedarme con él, solo quiero saber si me puede llevar a un lugar que me pueda dar respuestas a algunas incógnitas que tengo.

    Ante aquella revelación, ambos quedaron callados, metiéndose en sus propios pensamientos, pero dentro de esos pensamientos escucharon una voz; sí, la voz proveniente del más joven, quien solo se mantenía cayado observando detenidamente la reacción de los mayores. A él se le ocurrió algo que inmediatamente a su tío le agrado y aceptó.

    —¿Y si Eliot viene con nosotros?

    —Me parece buena idea lo que dice mi sobrino. ¿Qué tal si juntos vamos a buscar el lugar que marca el mapa? Con ayuda podrás descifrar con rapidez el mapa, además, tengo un poco de conocimiento de como guiarme, ¿estás de acuerdo, joven Niro? —extendió su mano para cerrar el trato.

    El castaño se sintió un poco dudoso, no estaba acostumbrado a viajar con alguien, desde temprana edad lo había hecho en solitario. Estaba por negarse al trato, pero pensó más detenidamente en la propuesta. Los Baker eran de ese país, así que sería más fácil viajar con ellos, así la gente se prestaría más en dar direcciones a sus paisanos que a él, que a pesar de vivir en ese país desde los seis años y saber la lengua con tan precisión, su físico no daba confianza a los de Etage. Al fin de cuentas, también extendió la mano aceptando, después de todo ellos solo querían ir al lugar.

    * Debí a ver aclarado que Etage y Stapfen son dos países ficticios de Europa y son importantes. Al principio pensé que no sería necesario el tenerles nombre, tan solo decir un país y el otro, pero tras meditarlo, me di cuenta que es mejor tenerles nombre.
    *Etage, es el nombre del país de los Baker.
     
    • Me gusta Me gusta x 3
  20.  
    Unimar

    Unimar Un alma sana reside en un cuerpo sano y mente sana

    Libra
    Miembro desde:
    7 Junio 2013
    Mensajes:
    221
    Pluma de
    Escritora
    *Smuaaackkkk* Este capítulo estuvo de rechupete. Excelente.

    Gracias por la dedicatoria, me ha encantado. Natty, cada día mejoras un cien porciento en tú trabajo. Noto mucha madurez en todo; desde el vocabulario, diálogos y narración. *Claro, te lo dice una NO experta y aficionada que no sabe nada sobre escribir y mucho menos en literatura*

    Eliot es un personaje muy bueno y me encanta en verdad. Me has hecho reír y mucho, más aún con la deducción de Charlie por la mancha. De verdad que este muchacho es un imán de problemas y aventuras. Estaría bien que sacaras o definieras el pasado de Eliot. Tal vez el muchacho sea de buena cuna y haya escapado hacia un mundo sin reglas y obligaciones.

    Las descripciones de la taberna/bar estuvieron excelentes, desde el olor hasta las decoraciones que muy amablemente los clientes pusieron en todo el lugar. Hubo errores de dedo, pero no importa yo tengo muchos e infinidad de ellos. La historia está tremenda, valgame ¿qué pasará ahora con el trio? ¿y quién es ese señor que se le quedó viendo detenidamente al muchacho? Quizás ya se quien sea, pero prefiero darme una idea y dejar que la autora del escrito me platique.

    Este capítulo fue muy ligero, lo leí en menos de diez minutos y me dejó un buen sabor de boca. Mi Eliot, extraño y distante, va a visitar y a buscar su camino; y la misma sociedad lo excluye por ser diferente y extranjero. Pero en su recorrido tendrá que convivir con las dos únicas personas que le brindarán confianza a lo largo de su travesía.

    Un muy buen capítulo, muchas gracias por avisarme. Nos leemos para el próximo. A prácticar Natty, que no se nace experto. Byeeeeee <3 <3<3
     
    • Me gusta Me gusta x 1
Cargando...

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso