Miró a su gata y miró a Hinata

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por Lucy san, 5 Junio 2011.

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    Lucy san

    Lucy san Entusiasta

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    51
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    Escritora
    Título:
    Miró a su gata y miró a Hinata
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1977
    Los personajes de Naruto ni Naruto shippuden me pertenecen yo solo los utilizo para escribir sobre ellos sin ningún fin de lucro Los personajes son pertenencia de Masashi Kishomoto y TV Tokio.

    Resumen: Sasuke no sabe lo que le pasa a la gata de Hinata…pero deciden averiguarlo.
    Advertencias: Dos niños muy…ejem…diferentes.

    Miró a su gata y miró a Hinata.

    —Es por eso que nunca se le debe poner chocolate a la leche de los gatos—aseguro señalando con el dedo índice a la niña de cuatro años que tomaba nota de las astutas enseñanzas del niño a su lado. —Por que si no los gatitos luego solo querrán tomar leche con vainilla o fresa, por que se aburrirán de la de chocolate, y también he oído casos en los que nacen negros—termino su maravillosa explicación para tomar el vaso con leche de chocolate que tenía en la mano y beber de este.
    —Y-Ya veo—termino de escribir niña, sus ojos lilas revisaron la hoja en la que había “apuntado la información” que el chico a su lado le había dado.
    Con duda miro los tachones sin sentido y dándose cuenta de su error, tomo el lápiz y con el borrador hizo un tachón en uno de los puntos si sentido de su “escrito”. Entonces pudo tomar el vaso con leche de fresa y llevarlo a su boca.
    —P-Pero, S-Sasuke-kun—la voz con duda de la niña hizo que se volviera hacía ella— ¿C-Como sabes t-tú tanto d-de gatos?—pregunto con timidez, mostrándola en su tartamudeo.
    El principio de Uchiha miró a la chiquilla enfrente suyo, ¡bah! Nunca sería capaz de comprender lo genial que era él, pero intentaría explicárselo, tal vez hubiera una oportunidad entre mil de que lo comprendiera.
    —Itachi me lo dijo—explico con un pequeño sonrojo tomando de nuevo el vaso con leche que se encontraba en la mesa y que ya estaba vacio, tan solo no quería que la chica se diera cuenta de su vergüenza.
    —I-Itachi-kun e-es muy i-inteligente—pronuncio la chica con su aguda voz y su bajo tono característico en ella.
    Sasuke frunció el ceño; solo eso le faltaba, que Hinata también alabara a su hermano.
    —Aunque yo también sé muchas cosas sobre los gatos—explico apurado.
    No quería que su pequeña amiga pensara que él era ignorante, ¡No! Todos menos ser considerado “ignorante”…aunque la verdad no sabía muy bien que significado tenía esa palabra ni tampoco como se escribía, en realidad aún no sabía escribir la mayoría de palabras raras que Itachi siempre usaba, ya lo averiguaría.
    Salió de sus pensamientos al mirar a la chica con los ojos fijos en él…debía dejar de ignorar a las personas cuando pensaba.
    — ¡Ah! Como te decía—exclamo recordando el tema—Yo puedo enseñarte sobre los gatos.
    — ¿E-En serio?—los ojos de la chica brillaron esperanzados.
    La gata de Hinata iba a “parir” por lo que ella debía informarse muy bien de la situación…y también preguntar que significada esa palabra por que no tenía idea.
    — ¡Claro!—aunque Sasuke nunca se relacionaba con chicas Hinata era diferente por que ella era…Hinata.
    El pequeño Uchiha miró satisfecho la sonrisa de su amiga y se sintió bien, a veces le pasaba eso con ella, tal vez era la leche de chocolate.
    -
    Los dos niños se acercaron a la gata de la casa de los Hyuuga que se encontraba acostada en un pasillo. Se acercaron a verla.
    —S-Sasuke-kun—la voz tímida llenó el aire.
    El chico emitió un sonido para que prosiguiera, mientras él tocaba a la gata con un dedo para despertarla.
    — ¿Qué significa “parir”? —la dulce voz pregunto y la niña clavo su mirada en el chico, justo como lo hicieron las uñas de la gata.
    Él golpeo “disimuladamente” al animal para que lo soltara, luego llevó su mano a su camisa en la cual se limpio un trillito de sangre. Aguanto las ganas de gritar y trago con fuerza.
    —P-Pues, parir es—el niño pensó que ya se estaba pareciendo a su amiga, aunque el tartamudeo lo causo el aguantar el dolor en su dedito.
    Una nueva pregunta se formo ¿Qué significaba esa palabra? ¿Qué rayos iba a saber él?, pero no podía responder con una negativa, pues no quería parecer tonto frente a aquella persona. ¡Nunca! Él sería ignorante, pero nunca tonto.
    —Es—la duda reflejada en su voz lo hizo verse algo nervioso. Pronto su vista fue a parar a la gata—Es-Es estar gorda—saco la conclusión forzada al ver el gran bulto en el estomago de esa gata.
    Hinata entendió inmediatamente, ¡era por eso que Aka (la gata) estaba tan gorda! Ahora todo tenía sentido.
    —Y-Ya veo, g-gracias, Sasuke-kun—la Hyuuga agradeció sorprendida por la inteligencia del chico, pero si lo pensaba bien eso llevaba a otra pregunta. — ¿Y eso es malo?
    El pequeño se mordió los labios, ¿Por qué rayos Hinata no lo dejaba disfrutar su momento de gloria, antes de preguntar algo más?
    —Sí, debe ser malo—esta vez lo dijo más convencido, porque era raro que una gata tuviera ese bulto en donde debería estar su pancita.
    — ¿Y que se puede hacer?—la de cabellos azules asustada pregunto, temiendo por su gatita.
    Él sonrió con seguridad, eso era fácil de resolver.
    -
    —Así es, así es—rió Mikoto con su amiga.
    — ¿Dónde están los chicos?—la madre de Hinata miró con duda.
    — Deben estar jugando—respondió la otra con tranquilidad. Mikoto confiaba en Sasuke, tal vez más de lo que debería…
    -
    —Justo ahí—señalo el chico que sostenía una gran olla con agua.
    Se encontraba justo arriba de una mesa de la casa, abajo Hinata llamaba a su gata y la sostenía en dirección vertical al instrumento.
    —Sasuke-kun no c-creo q-que sea b-buena idea—hablo la niña mirando la gran olla.
    —Tonterías, esto funcionara—aseguro el pequeño “genio”—Si tu gata esta gorda es por que se comió un gran ratón, así que si le tiramos esta olla en la pancita lo más seguro es que la bote—con gran confianza en su intelecto le mostro su plan maestro a la niña—independientemente de por donde salga el ratón—esto último lo dijo más bajo para solo escuchar él.
    La chica aún desconfiada asintió. El Uchiha tomo la olla y la empezó a levantar, la verdad era que no era tan liviana como un vaso de agua, pero no podía parecer débil ¡Jamás! Él podría ser ignorante y hasta tonto ¡Pero nunca débil! Con toda la fuerza que pudo acumular levanto la olla, sus mejillas estaban muy rojas, más que las de la Hyuuga cuando se cae enfrente de Naruto.
    Con un último esfuerzo levanto el instrumento y lo tiro, Hinata se había retirado para no salir herida y miro como su gata grito un maullido y erizo la ola al ver aquel gran “depredador” arriba suyo.
    Para mala suerte de Sasuke (y buena para la gata) la olla cayo en el suelo pero no toco, si quiera al animal, que parecía burlarse del niño y la niña totalmente empapados.
    —Vamos—le ordeno él a la niña para que siguieran a la que se les escapaba.
    Ella asintió y corrieron en busca del animal que era en verdad muy rápido. Sasuke miro hacía los lados, el viento empezó a soplar con más fuerza y el paisaje se oscureció un poco. Con sus sentidos agudos saco un shuriken para lanzarlo donde vio moverse las ramas.
    Sintió un cuerpecillo pegado a suyo.
    —S-S-Sasuke-kun—comento la chica nerviosa—N-No creo q-que debas u-usar armas—la Hyuuga temía por su linda gatita.
    ¡Oh! Se le olvidaba que tan solo era una gata.
    —Creo que tienes razón—el hombre admitió—“Tal vez torturarla funcione” pensó el chiquillo mientras que con una sonrisa ponía una mano en el mentón.
    Al volverse se encontró con su amiga y sus lindos ojos lilas, los cuales parecían preocupados debía de admitir que Hinata lo hacía cambiar de opinión.
    — ¡Oh!, esta bien no la torturaremos—expreso empezando a caminar hacía la casa un poco molesto por haber perdido.
    — ¿T-Torturar?—dijo ella que no había escuchado sobre tal plan—E-Espérame S-Sasuke-kun.
    -
    Un mes después, Mikoto le decía a Sasuke que esta vez no hiciera tantos destrozos…él ni tan si quiera le ponía atención…y la verdad era que su madre lo decía por puro compromiso, por que no le importaba demasiado. La madre de Hinata le había dicho que no se preocupara, además con los destrozos siempre tenían nuevas ideas para las pinturas que hacían, se podría decir que los pequeños eran su fuente de inspiración…bueno, bueno, los usaban en otras palabras.
    Sasuke entró a la casa y busco los cabellos azules de la chica (no había forma más sencilla para localizarla); los vio a unos pasos de donde se encontraba.
    La pequeña Hyuuga miró al chico y sonrió tímidamente mostrándole los tres pequeños animalillos pegados de la gata, eso si ya no tenía aquel gran bulto.
    Sasuke entendió entonces lo que le había pasado a la gata. Aka no se había tragado un ratón grande… ¡Se había comido tres!...

    Notas de la autora: Un humor algo simple diría yo.
    Se me ocurrió cuando vi a los gatitos de Misi (mi gata y como le puse a la de Sasuke por cierto) empezar a caminar, la verdad es que se ven muy tiernos.
    Al principio les íbamos a poner Sasuke, Naruto y Gaara (ese último no me gusta) ¿Se nota el fanatismo acaso? Pero resulta que son gatitas, así que estoy pensando nombres de mis personajes favoritos femeninos del anime
    Más notas de la autora: Espero les haya gustado, comenten y díganme que les pareció.
    Saludos.
     
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