Mi Amigo Cain

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Sophius, 9 Abril 2010.

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    Sophius

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    Mi Amigo Cain
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    Mi Amigo Cain

    Esta historia va dedicada a mi raza de vampiros favoritaxDLos Krusniks, que lo disfruten:D

    Capítulo 1: El Despertar del Krusnik

    Estando aquí en la noche puedo descubrir la terrible sensación que envolvió a Cain, esa noche en la que el tiempo lo arrebato de mis ojos.

    Tan solo la primera vez que lo vi, desee que se apartara de mi vista por que lo temía. Aquella vez…

    Hacía mucho frío y afuera estaba helando, yo acababa de salir de la escuela bien tarde de haber estado limpiando los salones, con el motivo de un castigo por haberme defendido físicamente de un chico tan bien que lo mande al hospital.

    -Si llego a estar en casa antes de las doce mi madre no me va a matar, no puedo creer que me hayan hecho limpiar todos los salones de la escuela a mi sola-estaba tan enojada que empecé a hablarme a mí misma.

    Estaba dirigiéndome a un atajo el cual era pasar por un gran bosque, aunque no era peligroso ya eran las once y media de la noche y eso no sonaba nada bien. Se puso peor cuando divisé un cartel arrojado al piso a un lado del camino, detuve mi caminata y quité los arbustos que ocultaban éste, leí: “despiértame”,-esto es una broma-pensé, trate de levantarlo para verlo mejor y saber si acaso lo había leído mal, y con la poca y tenue luz que me ofrecía el faro de aquel camino rodeado por árboles, leí nuevamente: “despiértame”. Al no obtener un resultado diferente se me perdió a lo que me había metido en ese camino y decidí averiguar lo que sucedía allí.

    Me adentré más en aquella zona en donde yacía el cartel y no muy lejos encontré marcas en el suelo, de como si hubieran arrastrado un féretro o algo así, entonces desde ese momento empecé a asustarme, mi propia intuición me dijo que desistiera, pero no pude contenerme y seguí. Viendo la hora que era podría haber corrido a casa y darle una excusa a mi madre de la que quizás ni yo me la creería. En vez de aquello, continué. Llegó el momento en el que al notar que no podía dejar de mirar ese féretro recostado en una pared que jamás había estado allí, encadenado y rodeado por las ramas de aquellas enredaderas que me invitaban a quitarlas para descubrir un secreto muy bien guardado y tenebrosamente peligroso. Mi cara que expresaba asombro y a la vez emoción que parecía un chiste, que luego de estar así por unos instantes caminé hacia el ataúd e intenté abrirlo, primero saqué las ramas, luego tome paciencia y después con fuerza estiré de las cadenas oxidadas pero nada, hice otro intento y nada. Miré nuevamente mi reloj y vi que ya era demasiado tarde y debía regresar, pero ya había llegado allí y no me pensaba retirar sin antes saber la verdad sobre aquel hilo de misterio que envolvía el cajón.

    Cuando me iba a ir escuché un extraño ruido que vino del ataúd, como si una voz hubiese dicho mi nombre y entonces me detuve, estando a espaldas de él, comencé a girarme lenta y cuidadosamente para ver en que se había transformado el lugar.

    El candado se desprendió solo y callo al suelo provocando un eco muy frío y fuerte que ensordeció mis oídos por un segundo, y las cadenas se fueron rompiendo a medida se habría el ya mencionado cajón. El viento perdió todo control de sí y se alzo una tormenta de la nada. Quería irme pero requería de mi presencia el saber qué saldría de allí adentro, ¿Sería una momia, o acaso un muerto? Eso me tenía intrigada a tal punto que me quede allí esperando a ver sucedería, cuando retome conciencia tome en cuenta que el viento que se había desatado ya era normal y el mismo de siempre, y sin furias.

    El cajón ya terminaba por abrirse, y aquel ser haría su aparición en segundos, mi miedo gano y me fui a esconder detrás de un árbol cubriéndome también con algunos arbustos hasta que se fuera el ser.

    Escuché que el salió y tomo su rumbo justo al lugar que menos esperaba. Los pasos cada vez más cerca de mí retumbaban en mis oídos, y entonces cerré los ojos como pidiendo que la pesadilla terminara.

    Lamentablemente esto no fue así y lo sentí a mi lado, estaba parado justo al lado mío, pude sentir que mientras temblaba él se agachó y me tocó el hombro con su fría mano, mi reacción fue gritar-¡déjame!- pararme sin mirarlo y correr pero… caí antes de escapar, inmediatamente cuando acabé en el piso me volví a mirarlo y descubrí la verdad que el miedo me negaba a ojear. Era una persona verdaderamente bella, éste era alto de cabellos rubios como el sol de una rica mañana en primavera, sus ojos dominados por unos zafiros claros y perfectos, esos que no podía dejar de ver, por que de un momento a otro se volvieron rojos resplandecientes, me asusté y me fui para atrás, entonces el volvió a regresar de sus ojos rojos a claros, debió ser por haber visto mi expresión asustadiza. Me lleve una gran sorpresa por que en un abrir y cerrar de ojos él estaba frente a mí, muda quede y el hablo por ello.

    -No te haré daño-dijo dulcemente en cuanto extendía sus manos para ayudar a levantarme.

    -Aja-acepté su ayuda y me levante gracias a él.

    Cuando ya estaba arriba, él me miro fijamente, yo le sonreí.

    -Mi nombre es Cain, lamento haberte asustado.

    No entendía nada, era extraño ver a un humano salir de un ataúd y tener esa apariencia tan cuidada, y lo más extraño seguramente se vería en su respuesta a estos ilógicos sucesos.

    -No comprendo, ¿Tu estabas allí dentro?-señalé el féretro y él giro.

    -Sí-respondió y se volvió-, ¿Te parece extraño?

    Me parecía una absurda respuesta la que había emitido.

    -Pues si-respondí con asombro y muestra de exigencia hacia una explicación.

    Me miro y sonrió a modo de risa.

    -Dime algo, ¿Sabes lo que es un Kusnik?

    -¿Un… Krusnik?-con algo de miedo.

    Ya sabía a lo que iba, me iba a revelar que era uno de ellos, aún sabiendo que a mi cabeza le era difícil siquiera imaginar que era verdad no tuve otra opción.

    -¿Tu eres un Krusnik?

    -Sí.

    -Pero eso yo no me lo creo, no me mienta por que eso no existe-le dije aún algo confusa.

    -¿Entonces niegas mi existencia?

    -¡Y cómo podría saberlo entonces!-le exigí gritando.

    En cuestión de segundos de su espalda salieron dos hábiles, grandes y blancas brillantes alas de ángel.

    -Eso es…

    -Los Krusniks podemos volar.

    -Lo sé-al tiempo que las escondía.

    -Entonces….

    -No creí que fuera cierto, yo pensé que era parte de algún cuento que inventó la biblia-lo interrumpí aclarándole las cosas con la cabeza gacha.

    -Entiendo, pero es verdad que existimos, aunque nadie lo crea-dirigió sus pasos en dirección al camino del sendero-, nosotros somos tan reales como Dios.

    -¿Entonces Dios existe?-lo seguí a su lado, le pregunté aquello y allí nos detuvimos.

    -Hm, ¿te gustaría averiguarlo?- se empezó a acercar-, pero para eso tendría que arrebatarte la vida.

    Cuando me aleje de él, simplemente rió.

    -¿De qué te ríes, te parece gracioso darme un susto tan terrible como ese?-lejos aún de él.

    -Y dime, ¿Cómo te llamas chica?

    -Miyu.

    -Que nombre más extraño ¿Podrías ayudarme?

    -¿En qué?-ya a su lado.

    -No sé en donde pasar la noche, y acabo de despertar.

    -¿Tu eres el responsable de ese cartel a un lado del camino?

    -Está desde cuando me fui a dormir, dime en qué años estamos.

    -Hoy es 25 de junio del 2008.

    -¿2008 ah?, entonces, aproximadamente ha pasado más de 800 años el día en que me acosté a dormir.

    -¿¡Cómo!? Pero eso no… no es posible-moviendo la cabeza de un lado al otro, negándolo- ¡pero ese sendero no lleva tanto tiempo allí!

    -No recuerdo qué era el día en que decidí dormirme, ah si, creo esto era la costa de un pequeño lago de una hermosa agua clara, las cosas han cambiado mucho por lo que veo. Y no importa que pase, el cartel y mi ataúd siempre están allí, no importa qué cosas también, todo lo hace menos esas dos cosas, y solo la apariencia del féretro claro está.

    Cosas tan extrañas estaban sucediendo ese día, cosas en las que uno cree que nunca pasará, que ese ser inexistentemente real sea verdad, ese tipo de cosas, son producto del destino que nos fuerza a mantener una cierta creencia en lo más recóndito, lo más lejano de todo, pero esto ya era experiencia. Me sentía realmente extraña.

    -Y si es posible, el cartel que está allá, solo lo puede ver la persona destinada a despertarme.

    -¿Despertarte?

    -Claro, ¿No dijiste que el cartel decía despiértame?

    -Sí pero… ¿Por qué yo?

    -Cosas que pasan, no tiene que tener una explicación lógica, solo sucede y ya, no creas que tendrás algo que hacer para mí.

    -¿De verdad?-tenía la mirada intranquila.

    -Pues sí, ahora me voy-dio una media vuelta-, Gracias Miyu por haberme sacado de ahí.

    Y así se fue, pero… por más que me cueste admitirlo sentía cierta nostalgia por aquel krusnik, y a la vez cierto interés, yo quería… sentía que cada vez que se alejaba más, perdía la oportunidad de saber más sobre aquellos seres, y quien mejor que Cain quien es alguien puro de ese tipo de vampiros. Por tanto corrí hacia él… pero mi intuición me decía de nuevo que me alejará de Cain, ¿Pero por qué? No veía el motivo, al menos no yo, por eso me deje llevar por mi curiosidad y decidí alcanzarlo.

    Continuará…
     
  2.  
    Florentina

    Florentina Usuario común

    Aries
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    Escritora
    Re: Mi Amigo Cain

    Wah... excelente historia.

    Me gustaron mucho los personajes, y la trama me acaba de envolver. Espero poder leer pronto la conti.

    La esperaré ansiosamente...xD
     

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