Fantasía Metalord Revolution

Tema en 'Novelas' iniciado por Sylar, 1 Enero 2016.

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  1. Threadmarks: CAPITULO 246 PECADOS DEL PASADO (Parte 4)
     
    Sylar

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    CAPITULO 246 PECADOS DEL PASADO (Parte 4)



    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    El Dalhani quería solucionar el problema con el número de esclavo que sobrepasaba la población de su tribu, e idóneo un brebaje mágico capaz de brindarle una formidable fertilidad a las mujeres de su tribu para dar a luz varios niños y sin mortalidad infantil, ante su tribu aquel brebaje fue presentado como una “milagrosa medicina de fertilidad”.


    El secreto de tal mágica bebida solo la conocían su líder y sus seguidores más leales, resulta que el Dalhani consiguió crear aquel brebaje en ese salón subterráneo, haciendo uso de aquel altar donde erigió al “guardián”, y su producción tenia un macabro origen.


    —¡Aaaaaah!, ¡duele!, ¡DUELE… AAAAAH!.


    —¡Piedad!, ¡por favor piedad!.


    —¿¡Que hemos hecho mal!?, ¡hemos sido esclavos leales!.


    —¡Nooo!, ¡por favor!, ¡no lo hagan!, ¡AAAAAAAH!.


    Gritos, suplicas, sangre y muerte, un selecto grupo de esclavos eran encerrados en una jaula allí mismo, solo para ser seleccionados y encadenados sobre el altar en posición boca arriba, desnudado y luego su cuerpo bañado con líquidos aceitosos productos de alquimia. Acto seguido, cinco magos se posiciona alrededor del altar dando la forma de un pentagrama y comienzan a orar, para luego el propio Dalhani armado con una daga creada por medios mágicos, hunde la hoja en el pecho del sometido y ora una oración propia en su mente con los ojos cerrado.


    La persona aun consiente experimenta un intenso dolor mientras, sacudiéndose con vanos intentos por liberarse, poco a poco se siente más cansado, pero el dolor seguía persistiendo con intensidad. Su piel comienza a arrugarse, envejecía como si los años le cayeran encima segundo a segundo, llegando a lucir como un decrepito viejo y luego se convierte en huesos que se transforman en arena.


    La hoja de la daga con el cual se apuñalo al esclavo sometido brillaba intensamente, el Dalhani pone dos dedos sobre la hoja y obtiene un pequeño cristal blanco el cual coloca dentro de una vasija.


    —¡El que sigue! -Ordeno el Dalhani.


    Una joven mujer fue la siguiente y el procedimiento fue el mismo, postrado boca arriba en el altar, desprovisto de toda ropa, bañado con aceites alquímicos, apuñalado con una daga mágica y reducido a un esqueleto que se convierte en arena. De la daga con la que se apuñalo se obtiene otro pequeño cristal blanco que es depositado en una vasija.


    ¿Qué era este extraño ritual?, la respuesta era un hechizo mágico creado específicamente para sustraer la fuerza vital de un individuo, todos sus años de vida son absorbidos por la hoja de la daga y materializado en un cristal de pequeño tamaño. El dolor en que las víctimas eran sometidas es algo incalculable, sentían como si cientos de cuchillas les perforaran las venas y músculos alrededor de todo el cuerpo, este proceso de extracción de fuerza vital llegaba a durar entre 30 a 40 minutos por persona, y solo en la muerte podían encontrar el alivio.


    Aquellos cristales blancos que albergaban esas esencias vitales obtenidas por perturbadores rituales, eran los ingredientes principales para la “milagrosa medicina de fertilidad”, son combinados con plantas ordinarias y alguna hierba mágica comunes de la zona. Este brebaje estaba indicado únicamente para las mujeres de la tribu Qusatjiat y debía ser consumido antes de cada relación sexual que tenían como finalidad la procreación.


    Las mujeres al beberlo experimentaban un subido de energía, una vitalidad eufórica como ninguna, tal era el agrado de estar bajo sus efectos, que no tardo en popularizarse y ser usado por el resto de las mujeres de la tribu. Las mujeres que habían concebido su descendencia bajo los efectos de este brebaje, eran capaces de dar a luz entre tres niños como mínimo y cuatro como máximo, sin ningún peligro de mortalidad o defecto congénito. Esto solo hizo motivo aun más a las mujeres de la tribu, a seguir utilizando de esta “milagrosa medicina de fertilidad”.


    Sin embargo, una “milagrosa medicina de fertilidad” bien preparado solo alcanza para sustentar una mujer a la vez, lo que significa que, para más de una persona, era necesario el preparado de numerosas de estos brebajes, y aquí es donde entran las matemáticas diabólicas. La “milagrosa medicina de fertilidad” requiere como mínimo 10 de aquellos cristales blancos pequeños, eran 10 sacrificios por uno de estos preparados, para 10 mujeres en total seria un total de cien almas sacrificadas.


    __________________________________________________________________​


    La campaña militar de la tribu Qusatjiat continuo, más poblados eran atacados, con el “guardián” a su lado, eran imparables, con otra conquista exitosa llevaban a hacerse con el botín del enemigo. Tanto recursos materiales como nuevos esclavos, todos de regreso al reino de Alshabhala.


    Los años pasaban, el número de los habitantes de Qusatjiat subía exorbitantemente, en cambio los números de esclavos disminuían, pese a las sospechas de estos, nadie se atrevía a preguntar la razón, el miedo los dominaba. Décadas transcurren, la población de Alshabhala aumenta, siendo entrenados más guerreros para no hacer uso de esclavos combatientes y el Dalhani ya muy envejecido aguarda su hora.


    Con la muerte de su líder espiritual, aguardan a su sucesor mientras el poblado seguía creciendo, y finalmente un nuevo Dalhani toma las riendas de la tribu a sus 16 años. La campaña militar continua, más pueblos y aldeas son saqueadas, más recursos y esclavos llevados a Alshabhala, y la atrocidad no hizo sino empeorar.


    —Mis fieles guerreros, su recompensa les aguarda -Fueron las palabras de su líder.


    Con 22 años, el Dalhani recompenso a sus guerreros Qusatjiat con las mujeres prisioneras y esclavas de los poblados sometidos, sobre aquel salón subterráneo, orgias eran llevados. Los guerreros de la tribu violaban sin escrúpulos ni pudor, a aquellas féminas, bajo una estricta orden de su líder.


    —¡Estas mujeres no serán de nuestra tribu!, ¡pero pueden parir niños que lleven la sangre de los Qusatjiat!, ¡yo proclamo que planten su semilla en ellas!.


    Los soldados obedecían diligente, y desde ese día, los esclavos capturados eran separados, los hombres iban a parar en Alshabhala para trabajos forzados (y otros sacrificados), y las mujeres llevadas a otro poblado construido de la tribu Qusatjiat, el cual fue bautizado como Faqassa.


    En Faqassa las mujeres que eran llevadas allí, eran preparas para ser trasladadas al salón subterráneo, donde eventualmente serian entregados a los guerreros más destacados de Qusatjiat, con el fin de ser violadas y embarazadas. En Faqassa, las esclavas embarazadas permanecerán allí hasta dar a luz, luego ellas serian sacrificadas en el ritual para crear otro cristal blanco de esencia vital.


    Los niños paridos por las esclavas tenían la posibilidad de heredar la marca de la tribu, que los convertían en auténticos Qusatjiat, pero también, corría la chance de no poseerlo, lo que los convertirían por ende en esclavos. Entonces aquí viene una incógnita, los bebes sin la marca y considerados esclavos, ¿eran criados para llegar a una edad en la que fueran útiles para la tribu?.


    La respuesta no podía ser más desagrádale, los bebes con la marca son criado en la tribu, pero los que nazcan sin la marca, bueno… el ritual para obtener más cristales blancos de esencia vitales, funcionaba también con recién nacidos que ni tenían una semana de vida.


    Y el ciclo se repetía, con enormes cantidades de esclavos y botín, los Qusatjiat permanecían inactivos en su campaña militar, el Dalhani en edad avanzada guiaba a los suyos hasta su inminente fin. Los Qusatjiat esperarían al nuevo sucesor, mientras las mujeres de la tribu engendrarían más descendientes con la “milagrosa medicina de fertilidad”, y los soldados, seguirían impregnando a las esclavas restantes que queden, incluso ya estando embarazadas, las forzaban a platicar actos carnales una y otra vez, por mera depravación personal.


    Entonces un nuevo Dalhani se erige entre la tribu, la campaña militar se reanuda, más pueblos caen y son sometidos, la población de Qusatjiat sigue creciendo exorbitantemente y crean otros poblados, extendiendo el reino de Alshabhala. Los exploradores descubren nuevas tierras con más habitantes en ellas, incluso avistan ciudades, y la tribu no hizo de esperar llegar sus propósitos sobre ellos.


    __________________________________________________________________​


    Las décadas se volvieron siglos, ¿cuántos en totales?, basta decir que numerosos Dalhani lideraron la tribu hasta entonces, pero alrededor del año 700 cuando todo eso acabo. Un nuevo Dalhani tomaría las riendas y llevaría a cabo el ritual para despertar al “guardián”.


    La razón detrás de ello, se debe a que cuando un Dalhani alcanza una edad avanzada, ya no puede controlar al “guardián”, y este por seguridad es sellado en la estatua de Erha que yace en el salón subterráneo, en este periodo de tiempo en que la tribu no cuenta con su protección. Cuando un nuevo sucesor aparece, debe realizar un ritual para enlazar al “guardián” con el nuevo Dalhani, reanudándose aquella protección del cual tanto confían.


    Y fue su confianza tanto depositada en ese “guardián”, que un día, quizás por la mano colérica del mismo Vizario o más aun, de Erha, cuando el ritual se llevo a cabo, el enlace del nuevo Dalhani con el djinn, no pudo realizarse con éxito. El enlace fue negado, y el “guardián” por primera vez, despertó una consciencia, era la del mismo Vizario, quien, dentro de aquel cuerpo innatural, descargo su ira.


    —Todos ustedes… ¡¡pagaran por lo que me hicieron!! -Exclamo el “guardián” enfurecido.


    El Dalhani fue el primero en ser asesinado, los magos y guerreros nada podían hacer contra su descontrolado poder, arraso con todos, y cuando el “guardián” se planteó la destrucción de toda la tribu, entonces la estatua de Erha sello a la criatura en su interior y allí se mantuvo.


    Los pocos que lograron sobrevivir a aquella masacre propinada por su propio “guardián”, alzaron la voz a su pueblo, pronto su protector se convirtió en el sinónimo de terror, porque cuando el nuevo Dalhani surgió, estaba totalmente prohibido volver a despertar a ese poderoso ser, que ya no podía ser controlado.


    Pero más tarde descubrirían, que casi todos los hechizos creados por los Dalhani anteriores, que precisaban al líder espiritual como el medio para activarlo, ya no podían replicarse. Incluso la “milagrosa medicina de fertilidad” era algo que solo el propio Dalhani podía crear, y ahora, ya no se podía hacer, ninguno de aquellos hechizos o rituales funcionaban, el cuerpo del Dalhani los rechazaba.


    El propio Dalhani lo comprendió entonces, aquello fue un mensaje de su dios Erha, como si les dijera “es suficiente”, entonces aquella larga campaña militar que duro siglos, dio por finalizado, y la tribu Qusatjiat continúo viviendo su vida en lo que ahora era un próspero y crecido reino de Alshabhala.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    Aquellos recuerdos finalizan, regreso a aquella reconstrucción de mi aldea natal dentro de un plano subconsciente dentro de mí, Riha y Malika estaban a pocos metros, y también un debilitado djinn, quien afirma ser el propio Vizario, y quizás, a estas alturas ya suena algo creíble.


    —¿Vieron lo mismo que yo o alucine por un buen rato? -Pregunte.


    —¿Ver qué? -La Lupian pregunto.


    —Si, lo he visto todo… -Malika afirmo.


    La Lupian parece que no fue arrastrado a ese recuerdo, e incluso si hubiera sido el caso, ¿cómo podría haberlo entendido?, una voz hablaba en la forma de un narrador, explicando a detalle los acontecimientos que manifestaba tales memorias. De modo, que solo la Dalhani y yo, fuimos los únicos que lo vimos todos.


    —La tribu Qusatjiat comenzó como un pequeño pueblo, para luego extenderse y convertirse en lo que actualmente es el reino de Quíatar -Aseguro el djinn —Lo que antes era el reino de Alshabhala, ahora Quíatar, pero desde el principio aquellas tierras pertenecían por derecho a poblados independientes, personas con sus propios principios, vida e historia -Explica la criatura y hace pausa un breve momento —Todos ellos al final, fueron CONSUMIDOS, lo que era un pequeño pueblo, se convirtió en reino inmenso y próspero, habitado por los Qusatjiat, dime… ¿qué crees que paso con todos aquellos aldeanos y personas que eran ajenos a la tribu y habitaban con tal derecho esas tierras también?, adivina, vamos.


    Erradicación total, cuando el reino de Alshabhala alcanzo el tamaño que actualmente era Quíatar, para en aquel entonces, ya no había más esclavos, los Qusatjiat yacían ocupando geográficamente casi todas las áreas con numeras villas, pueblos y ciudades. ¿Entonces aquel Dalhani que quería encargarse del problema de sobrepoblación de esclavos lo consiguió?, de una forma que para los estándares de mi mundo seria algo aberrante e inhumano, lo había conseguido.


    —Se les dio una identidad, un pueblo y la decisión de crecer con sus elecciones, escogieron desarrollarse con el derramamiento de sangre y la masacre de incontables inocentes -El Djinn hablo —Dime Dalhani, en el año 820, cuando el reino de Learis invadió Alshabhala, desencadenando lo que se conoce como “el levantamiento del reinado de los desdichados”, erigiéndose tras aquella guerra el reino de Quíatar, dime con tus propias palabras, ¿fue una desgracia injusta lo que le aconteció a toda la tribu de Qusatjiat?.


    La Dalhani no tenía palabra alguna para plantear a aquella cuestión, Malika cae de rodillas al suelo con la mirada baja, su rostro denotaba una mueca teñida de incertidumbre. Llevo sus manos a su rostro como si quisiera no creer lo que había visto, pero el fondo ella no podía negarlo, lo que experimento audiovisualmente en esos recuerdos, eran auténticos tanto para mí, como para ella.


    —Los Qusatjiat son unos monstruos, ¿cuántos fueron sacrificados o asesinados como perros para satisfacer y permitir a la tribu prosperar? -Expone el djinn Vizario —Lo que el reino de Learis hizo, no se compara ni a la mitad de los actos inhumano que ustedes causaron sobre esas vidas inocentes, el legado que les deje… ¡ustedes lo corrompieron con sangre y muerte!.


    El Djinn se hecha a reír como un desquiciado, para luego sollozar, maldecía a los Qusatjiat por sus acciones, golpeando el suelo reiteradas veces hasta que sus dedos terminaron seriamente lastimado.


    —¿Sigo siendo un Djinn “malvado” para ti? -Me pregunta la criatura mirándome a los ojos.


    —¿Acaso importa mi opinión?, para ti solo soy un “maldito ghrayb” -Comente.


    —Jajaja… en efecto, a estas alturas, ya nada importa.


    —A todo esto, según entiendo permaneciste encerrado en esta estatua de Erha todo este tiempo, ¿cómo fuiste liberado?.


    —Conoces esa respuesta, la misma persona que te dio la ubicación de este sitio, fue la misma que permitió mi liberación -El Djinn Vizario asegura —Ese tipo, sin duda es más peligroso que yo, ya que sin ser un Dalhani o parte de la tribu Qusatjiat, consiguió liberarme del sello y someterme a su voluntad.


    El propio Djinn afirma que hizo un trato con él, a cambio de unos ciertos “favores”, le conseguiría a la Dalhani y totalmente servida para que pudiera consumirlo y liberarse de la maldición.


    —Todo el tiempo en que fui controlado por esos Dalhani, era consciente de lo que ocurrió, de a cuantos asesinaba con estas manos monstruosas, cuando finalmente tome el control, me deje llevar por mi ira y los asesine a todos -Relata el Djinn —Que estúpido fui, ese Dalhani que asesine en esa ocasión, pudo ayudarme a liberarme de esta maldición, de haber consumido su alma, su esencia como tal, podría haberme ahorrado este sufrimiento, pero bueno… mi rabia era mayor que mi razonamiento en aquel momento.


    —Espera, dices que necesitas consumir la esencia del alma de un Dalhani para liberarte, ¿qué ocurriría entonces con ello a futuro?.


    —Jejeje, es obvio, seria el fin de la línea para los Dalhani.


    La misma criatura lo confiesa, al consumir el alma de un Dalhani, la “esencia” de lo que es, por ende, destruiría aquel ciclo mágico que permitía esta marca “reencarnar” a un siguiente cuerpo. En simples palabras, cuando devorase a un Dalhani, ya no habría otro con el tiempo, seria el fin de esta marca divina de Erha en el plano real.


    —Tu conseguiría tu libertad, lo entiendo, ¿te sentirías bien sabiendo que borraste para siempre algo importante para los tuyos? -Le pregunte.


    —¿Crees que a estas alturas me importaba?, pase siglos siendo controlado y asesinando por órdenes de mis propios “hijos”, ¡y luego termine otros siglos dentro de una estatua habitando en un rincón con una oscuridad sin fin! -Sostuvo el Djinn —Que mis justificaciones sean buenas o malas, me da igual, pero ahora… volveré otra vez, a esa estatua, a esa oscuridad solitaria…


    Una grieta se produce en el propio aire a espaldas del Djinn, la grieta se abre aún más produciendo un sonido fuerte igual a un espejo partiéndose en pedazos, para luego dar lugar a un pequeño agujero negro. De aquel agujero surgen cadenas de energía que toman a la criatura de las extremidades, cintura y cuello, para luego ser absorbido, el agujero oscuro desaparece sin dejar rastro.


    —“Mocoso, acabo de sentir una presencia sospechoso y hostil hace un momento, pero ahora ha desaparecido” -La voz del dragón oscuro hablo en mi cabeza.


    —“Si, lo acabo de ver, buen trabajo eliminándolo” -Le elogie.


    —“¿De que estas hablando?, apenas he sentido su presencia hace un momento, no he hecho nada” -El dragón confiesa.


    Aquella revelación me dejo confuso y perplejo, si Myldark nada tuvo que ver con lo que le acaba de ocurrir al djinn, ¿entonces que fue todo eso?, ¿algún desconocido mecanismo de seguridad para los usurpadores de alma?, sé que no debería tomarme con gracia algo serio, pero a estas alturas, ya ni se que pensar, con tantas incógnitas de por medio.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    En medio de un área de infinita oscuridad, aquel agujero que había absorbido al djinn vuelve a resurgir, la criatura reaparecer cayendo violentamente a un suelo de sombras, estaba totalmente debilitado, tumbado boca abajo y era incapaz de levantarse. Pronto oye unas pisadas provenir en una dirección en concreto, podía voltear la cabeza y observar quien era aquel que se aproximaba.


    —Lo sabía, todo este tiempo sabía que había una segunda entidad actuando, y pensar… que tu serias ese “segundo” -Dijo el djinn entre risas —Ya no tengo fuerzas ni magia para resistirme, adelante, acaba conmigo de una vez, entonces habrás lidiado por completo con el “intruso”.


    La figura muestra sostener en una de sus manos un frasco que contenía que su interior una sustancia blanca aceitosa, aquello era aceite de rana Fira.


    Continuara…
     
  2. Threadmarks: CAPITULO 247 MALDICIÓN QUSATJIAT
     
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    CAPITULO 247 MALDICIÓN QUSATJIAT


    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    En un abrir y cerrar de ojos, regresamos a ese salón subterráneo con un altar en el centro y una estatua gigante del dios de los Qusatjiat, Erha, no veíamos señal alguna del djinn, ni siquiera una de esas partículas oscuras flotantes. Antes había un enjambre de ellos y muy ruidosos, pero ahora no se veía ni uno solo en los alrededores, todo estaba bastante tranquilo.


    —Oigan, ¿se encuentran bien? -Crok pregunto.


    Cerca de mi se encontraban Riha y la Dalhani Malika, La Lupian observa a su alrededor con cautela como si aun buscase a ese djinn, pero la chica con el punto purpura en su frente, se veía con un estado decaído.


    —¿Y el djinn? -Pregunte.


    —Desapareció -El hombre amazona contesto —Hace unos segundos las tres estaban rodeados de una cantidad de esas pelotas oscuras voladores que zumbaban y luego… simplemente desaparecieron todas de golpe, como si alguien las hubiera pinchado y se hubieran reventado como un globo.


    Una descripción un tanto extraña para explicar que fue del djinn, de modo que mientras en aquel plano ubicado dentro de mi fue vencido, eso repercutió aquí en la realidad con su desaparición total.


    —¡Malika! -Exclamo Berat acercándose a la Dalhani.


    El joven guerrero de la tribu Qusatjiat mira a su amiga, observa el conjunto de la miseria, tristeza y pesadumbre doblegando a la Dalhani, quien tenia la mirada en el suelo y con ganas de derrumbarse.


    —¿Malika?, ¿qué sucede? -Berat le pregunto.


    —No hay duda, lo has visto, ¿no es así?.


    Arpue Asa Hablu le habla a Malika, sin peligro en las cercanías, el consejero de la duna no tenía preocupaciones en acercarse a la Dalhani.


    —El pasado de los Qusatjiat -Pronuncio Arpue.


    —¿El pasado de los Qusatjiat?, ¿de que esta hablando? -Berat con confusión pregunta.


    —Usted… ¿usted lo sabía? -Malika voltea su mirada hacia el consejero.


    La Dalhani y yo solo logramos “descubrir” ese pasado a través de ese Djinn quien afirma ser el propio Vizario, ¿pero como se supone que Arpue lo sabe?, ¿paso por lo mismo o quizás lo descubrió de otra manera?.


    —¿Por qué?, ¿por qué lo oculto?.


    —Si tal revelación hubiera salido de mi boca, ¿me habría creído?.


    Malika estaba sin palabras, porque el consejero de la duna había dado en el clavo, la Dalhani era una persona que mostraba apreciar a su tribu, en su crianza quizás le hayan contado acerca de su gente, ¿pero qué versión había oído?. Mirando lo demacrado emocionalmente que se encontraba Malika ahora mismo, esta claro que nunca sabia sobre ese oscuro pasado de su gente, ¿toda la tribu Qusatjiat actual lo sabe o quizás esto fueron acontecimientos ocultos a sus presentes descendientes?.


    —Malika, ¿de que esta hablando Arpue?, ¿a que se refiere con lo del “pasado de los Qusatjiat”? -Berat insistía en que le dieran explicaciones.


    El que el propio Berat lo desconozca me da una buena idea de que quizás buena parte de los Qusatjiat de hoy en día, desconozcan sobre ello, si Malika creyó lo que vio y no lo ignoro pensando que era una mentira, es porque realmente vio a Vizario en ese djinn.


    —Usted lo sabe, eso lo entiendo, pero lo que no entiendo, ¿es como lo descubrió? -Fue mi interrogante arrojada hacia Arpue.


    Un ruido se oye de las escaleras que conducían a la salida, dos guerreros rebeldes bajan de ella sujetando a un tipo de túnica blanca, era el mismo que estaba acompañado por dos tipos vestidos de igual, pero armados con espadas. La intención de haberle dejado vivo era para capturarle, al parecer en medio de toda la conmoción este huyo, pero incluso si los guerreros rebeldes que nos acompañaban fueron asesinados en medio de la batalla contra el djinn permitiendo que se marchara, afuera en el exterior habría más haciendo guardia y eventualmente lo atraparon al verle.


    —Al menos la fuente de información esta asegurado -El hombre amazona dijo con total razón.


    —¿Quién será ese tipo? -Riha pregunto.


    El rostro de aquel te túnica blanca estaba cubierto por el grosor de su vestimenta, pero se le arranco toda tela de la parte superior de esta para revelar su cara ante todos, se mostraba como un joven de quizás entre sus 20 y pico, cabello negro corto y de piel morena (etnia característica del reino), Arpue de inmediato lo miro fijamente y le reconoció.


    —¡Es inaudito!, ¿¡usted está implicado en todo esto!? -Exclamo el consejero canoso.


    —¿Sabe quien es este tipo? -Berat pregunta.


    —“Jashekt Bazej”, ¡un consejero de la duna!, ¡y el más joven que logro entrar en toda la historia del reino! -Revela Arpue —Dicen que fue su espléndida sabiduría juvenil lo que le permitió ser parte del consejo para estar al lado de nuestro señor sultán.


    —No me parece tan “sabio” en persona -Opine al respeto.


    Me acerque al presunto asesor joven, este me miro con cierta frialdad, como también a Riha y Crokrengunn, reconoció que éramos ghrayb, que nuestra participación implico en que terminara en tal situación.


    —Si, realmente no le veo lo “sabio” a este sujeto -Opine.


    —Viniendo tales barbáricas declaraciones de un ghrayb, son criticas burdas y huecas, no necesito oír imitaciones de palabras de nuestra lengua interpretados con un artefacto mágico para entender y hablar el idioma de estas tierras, cuando hables con la fluidez natural de este reino quizás tome en cuenta tu tosca presencia -Declaro el tal Jashekt Bazej.


    —Y para rematar, es todo un “encanto” con los extranjeros -Argumente de manera burlona.


    Arpue Asa Hablu se acerco a él, furioso llego a exigirle la razón de su presencia en el salón subterráneo en compañía del djinn y el ritual mágico que se estaba llevando a cabo.


    —¡Sabemos que este ritual mágico tiene como propósito el crimen de atentar contra la vida del príncipe Alistary Al-dub III Kalize!, ¡no tiene sentido ocultarlo!, ¡confiésalo todo de una vez! -Le exige Arpue.


    —Tu más que nadie ya debería saber de que va el ritual, Arpue, al fin de cuenta, fuiste el “lacayo” más fiel del fallecido sultán Muaqhad Al-dub II Kalize -Dijo Jashekt Bazej —La criatura que permitía llevar a cabo el ritual, ha sido derrotado, ¿no?, entonces ya no es posible completarse.


    —Realmente usaron uno de esos hechizos prohibidos del pasado.


    Arpue camina hacia el altar, tomando el cáliz que había sido manipulado por aquel djinn con anterioridad, el objeto estaba hecho de auténtico oro, pero además de eso, podía sentirme magia emanar de este, era un artefacto mágico como tal.


    —Me lo temía, realmente utilizaron la “maldición drena-vida” -Cito Arpue el nombre de aquel ritual ejercido por el derrotado djinn —No quería creerlo, pero ya no hay duda alguna.


    —¿De qué va ese ritual?.


    En palabras del propio Arpue, tal hechizo categorizado hoy en día como prohibido, consiste que por medio de un ritual y mucho mana, enlazar a una persona con aquel cáliz de oro. Acto seguido, al empezar el ritual y canticos llevados a cabo, el hechizo empieza poco a poco drenar la vida de dicha persona enlazada y acumularse en el interior del cáliz.


    Por supuesto para que tal hechizo prohibido pueda llevarse a cabo, primero es necesario cumplir unos cuantos requisitos, primero se necesita a un usuario compatible con aquella magia prohibida, aquel djinn lo era. Segundo, para enlazar a una persona con el cáliz, es necesario una muestra de su sangre.


    —El príncipe Alistary Al-dub III Kalize solía tener entrenamiento de esgrima, y en algunas ocasiones tuvo pequeñas heridas de cortes, quizás aprovecharon aquella oportunidad para hacerse con un poco de su sangre -Arpue conjeturo.


    El tercer requisito es mucho mana y el cuarto se precisaba la asistencia de magos como oradores, los magos en grupo llevan a cabo una oración y el usuario responsable de activar el hechizo (el djinn) recita otra oración mágica. Todo esto por supuesto está coordinado, precisa muchísima magia y tiempo.


    —Es un lento pero infalible hechizo de asesinato silencioso, pues no deja evidencia alguna de su utilización, y tiene un rango de alcance enormemente considerable para llevarse a cabo esta magia -Asegura Arpue con respecto a este hechizo —La cuestión ahora es… ¿¡cuánto tiempo se ha llevado ahora este ritual en curso!? -Arpue exclamo aquella interrogante con furia al llevar su mirada al sometido Jashekt Bazej.


    —Meses, ¿cuántos en específico?, quien sabe -El joven consejero contesta de mala gana.


    —Meses, entonces el príncipe…


    Arpue a través de reportes mandados por ciertos contactos de confianza en los dominios reales de la familia real, revela que últimamente el príncipe Alistary Al-dub III Kalize ha dormido más de lo natural en los últimos meses, con lasos de descanso casi semejantes a alguien de mayor edad.


    —La “maldición drena-vida” ha empezado a afectar su salud, la primera es señal son más horas de descanso de lo usual, luego empezara a mostrar señales de debilitamiento físico aun despierto y a más tardar pasara más tiempo en cama, como si estuviera enfermo -Describe —Su esencia vital es absorbida lentamente, cuando llegue a consumir casi todas sus fuerzas, entonces un día…


    —Amanecerá muerto en su cama, como si hubiera fallecido en medio del sueño, ¿no es así? -Complete aquella ultima oración.


    Arpue confirma mi punto, tal forma de muerte, las propias características mencionadas, ya habían sido descripta en otras víctimas, sobre todo lo de ser descubierto muerto desde la cama y sin señales de haber sido asesinado por medios físicos o mágicos, este ultimo sin posibilidad de detectar o encontrar pequeñas partículas residuales de magia que confirmen una muerte de dicha naturaleza.


    —Se que ahora que el djinn ha sido derrotado, y aquel ritual detenido, solo hemos ganado algo de tiempo -Afirme.


    El propio Alnayits solo me describió en esas memorias que me transfirió, que al derrotar al causante de quien atentaba contra la vida de ese príncipe, que las cosas aun no habrían terminado. Pues el “daño” ocasionado aun persistiría, que Arpue encontraría la respuesta para revertir aquello y entonces, es cuando ese príncipe estará a salvo.


    —Me temo que así es, aunque el ritual “maldición drena-vida” ha sido detenido, la vida drenada del príncipe, aun no ha regresado a su cuerpo -Aclaro Arpue.


    —¿Hay forma de revertir ese proceso y devolverle su vitalidad robada?.


    —No lo sé, pero habrá que averiguarlo.


    Todo parecía quedar ahora en manos de Arpue y los rebeldes, pero no podía dejar ciertas incógnitas sin responder, misma que el propio noble asesor del sultán escondía y ya era hora de que lo contase, incluso Malika seguro querría saberlo.


    —Sabes el nombre del ritual llevado a cabo, conoces sobre ese “pasado” de los Qusatjiat y todo este tiempo estuviste actuando raro en torno a que la Dalhani viniera aquí -Pronuncie todas las evidencias en voz alta frente a Arpue —¿Nos dirás como sabes todo eso?, ¿o seguirás escondiéndolo?, no es por presionar, pero confiar hoy en día en especial en suelo extranjero, es muuuuuy difícil.


    Arpue suspira con las manos en la espalda, parecía algo nervioso, Malika se acerca y al chocar su mirada con la del consejero de la duna, el propio hombre sintió la presión visual de la Dalhani.


    —Es cierto, es mejor que lo sepan ahora.


    Arpue camino hacia una dirección y nos pidió que lo siguiéramos, llegamos a una parte del salón subterráneo en donde el propio Arpue se detuvo frente a una pared, mirándolo fijamente no había nada destacable alrededor, solo era una simple pared.


    —Este sitio permaneció sellado cuando los Qusatjiat perdieron la capacidad de controlar a su “guardián” y este se rebelo contra ellos -Relata Arpue —No fue abierto nuevamente sino hasta cuando ocurrieron los eventos de “El levantamiento del reinado de los desdichados”.


    El consejero de la duna empezó a buscar algo entre la pared, hasta dar con una especie de mecanismo que al presionar con la palma esta se hunde un poco, acto seguido una puerta secreta se abre y revela una habitación escondida. En su interior albergaban una serie de estanterías y mesas, todas ellas rebosaban de pergaminos cerrados y bien cuidados los cuales estaban cuidadosamente guardados, soportes de antorchas decoraban el lugar, pero en lugar de fuego, estos eran iluminados por luces mágicas. En perspectiva, era como una pequeña biblioteca secreta.


    —No todos los Qusatjiat estaban de acuerdo con las acciones atroces de los Dalhani de aquellos tiempos, y en secreto, formaron un grupo de eruditos que describió los horrores llevados a cabo en numerosos pergaminos, la finalidad era guardar un registro de toda su historia… de aquellas oscuras crónicas de la tribu.


    Los horrores inhumanos de aquellos llevado por las propias manos del Dalhani y sus seguidores, se habían plasmado en numerosos escritos recompilados como un extenso diario. Quizás no podían detener a aquellos sanguinarios líderes en su momento, pero la verdad de sus acciones no se escondería para las generaciones futuras y toda esa biblioteca, era el fruto de siglos de incontables generaciones de este grupo de eruditos.


    Quien sabe los contratiempos, y obstáculos que debieron suceder para que lograsen colar tal secreto materializado en la forma de una biblioteca secreta, justo en la misma sala subterránea donde todas los sacrificios humanos y barbáricos sucesos inhumanos se llevaron a cabo. Pero lo hicieron, consiguieron por siglos ocultarlas y permitir que en el presente llegaran a manos de quienes desconocían con totalidad aquellos hechos de brutalidad indescriptible.


    Pero allí no solo estaban registrado la oscura historia de la tribu, también las técnicas prohibidas creadas por aquellos tiranos Dalhani, desde la “milagrosa medicina de fertilidad”, la creación de un “guardián”, la extracción de la fuerza vital de un individuo en la forma de un pequeño cristal y también aquel hechizo prohibido utilizado por el djinn.


    —Los detalles de la “maldición drena-vida” están escrito en alguno de estos pergaminos, el cómo deshacer su daño también debería estar registrado -Expuso Arpue.


    —Es increíble que los Qusatjiat hayan conseguido desarrollar tal técnica mágica, sin tomar en cuenta los tediosos requisitos, un hechizo de larga distancia capaz de drenarle la fuerza vital a alguien hasta matarle y sin levantar sospechas, es un invento, aunque macabro, impresionante -Opine.


    —Los Qusatjiat utilizan ese hechizo cuando encontraban una ciudad a la cual sería su próximo objetivo para asaltar.


    Según Arpue, este hechizo era reservado para lidiar con poblaciones enormes como ciudades, dado a que, si los Qusatjiat realizaban un asalto aun contando con su guardián, incluso si tenían la victoria garantizada, las pérdidas que sufrirían ellos serian bastante alarmantes. Es por ello que desarrollaron esta poderosa magia, según los “principios de su creación”, se perdieron vidas de muchísimos esclavos y algunos de los suyos, pero los frutos de aquellos sacrificios permitieron su creación.


    Cuando los Qusatjiat se proponían a utilizar la “maldición drena-vida”, el objetivo eran las figuras militares más importante de la ciudad y su principal líder, eso requería espionaje, discreción y paciencia. Investigar los cabecillas de la ciudad, obtener su sangre y evitar en el transcurso ser descubierto.


    Cuando los principales jefes militares y el líder encabezado de la ciudad mueren, inevitablemente la población cae en el pánico, en un intento por llenar los huecos con nuevos mandamases, la codicia y la lucha por el poder se desata, garantizando las posibilidades de concebir una guerra civil. Con una ciudad debilitada y la guardia baja, los Qusatjiat tenían servido su siguiente objetivo y entonces se hacían con todo.


    —Por cada ciudad que avistaban, tenían su manera planificada para actuar, debilitarlas primero y luego asaltarlas -Dejo en claro el consejero canoso.


    La Dalhani Malika con solo escuchar aun más del asunto, sentía como si el estomago se le retorciera del dolor, era un golpe psicológico y a la vez físico para alguien como ella, seguir oyendo de los acontecimientos macabros del pasado de su gente. Berat trataba de animarle, consolar su demacrado estado de ánimo, pero dado a que el guerrero Qusatjiat desconocía en si la naturaleza de lo que realmente afectaba a la muchacha, no ayudaba mucho con ello.


    —¿Entonces que haremos ahora? -Crok pregunto.


    —Buena cuestión, este sitio esta asegurado, solo resta averiguar como revertir el daño ocasionada al príncipe por ese hechizo prohibido.


    —Rozuel Drayt, desde aquí nos encargaremos nosotros -Arpue aseguro.


    Buscar el pergamino con la descripción a fondo de la “maldición drena-vida”, averiguar al detalle la manera de neutralizar su efecto en el príncipe y asegurar la vida de Alistary Al-dub III Kalize, ahora todos esos objetivos recaerían en Arpue Asa Hablu, estaría junto a Berat y otros gurreros rebeldes.


    Dado a que se trata de un aburrido labor, que consta de leer aburridos escritos y analizar temas complejos de magia, no era mi fuerte, además después de encontrar la solución a la maldición que asola al príncipe, era necesario ir al castillo en donde yace el mismo príncipe postrado en cama actualmente. Para un ghrayb hacer eso seria llamar demasiado la atención, por lo que tiene sentido dejar que los rebeldes y el propio Arpue tomen el asunto de este tema.


    —Es mejor que regresen a “El Corazón del Oasis”, junto a la Dalhani -Recomendó Arpue.


    Ciertamente Malika no estaba atravesando su mejor estado (psicológicamente hablando), la Dalhani estaba bastante decaída últimamente y la razón detrás de ello eran obvias. Tanto ella, como yo, Riha y Crok nos tocaba regresar al “El Corazón del Oasis”, descansar y esperar noticias nuevas con el tiempo, ¿cuánto tomaría?, quien sabe.


    __________________________________________________________________​


    Varios Días después - “El Corazón del Oasis” – Medianoche…

    En nuestro regreso, el personal de Amira aún se encontraba ocupado con el colosal botín obtenido en la guarida de Alnayits (“La Apostata”), pero habían reforzado aun mejor la guardia mientras se seguía transportando lo que restaba hacia el interior del establecimiento, ubicado en un almacén bien vigilado y espacioso.


    En cuanto a mí, terminé de comer y me dirigí a la habitación, Riha se me adelanto pues fue la primera en terminar y Crok aun no había terminado, cade destacar que nos cambiaron de habitación. Seguíamos en el segundo piso, con una habitación más “elegante” en una forma de decirlo, las tres camas separadas eran para nosotros los ghrayb eran sin duda más grande y de telas de una calidad más reconfortante que las anteriores.


    —“Según parece, este era una de las habitaciones más caras del lugar, ¿a qué se deberá tanta hospitalidad en el alojamiento?” -Fueron mis pensamientos en un tono irónico.



    Pero quizás la cereza sobre el pastel en esta habitación, era el balcón que tenía, con una vista el paisaje nocturno de la selva (o diurno si fuera de día), Riha yacía sobre la barandilla mirando el panorama que ofrecía la noche, estaba callada y tranquila con la mirada al frente.


    —“Este momento… es una buena oportunidad”.


    La Lupian en reiteradas veces ha resguardad mi espalda ha consta de casi sacrificar su vida, la primera vez que la conocí y aun cuando nos volvimos a reencontrar, tenia mis dudas sobre si debía depositar toda mi confianza de forma tan anticipada en ella. Apenas ha pasado más de un mes desde que formamos un equipo como aventureros, tantas cosas han sucedido en ese lapso de tiempo, y aun recuerdo esa pregunta que Crok me plasmo en torno a ella cuando converse con él en torno al tema.


    [“—¿Confías en ella?.”]


    Esa pregunta me la he estado haciendo tan frecuentemente, motivándome para que llegara el momento de platicar con ella de ese asunto que actualmente lo encuentro algo vital que debe ser resuelto, de dejarlo pendiente o ignorarlo más tiempo, quien sabe cómo afectara esta relación de compañerismo a futuro.


    —“Este momento es más que perfecto, no puedo dejar pasar la oportunidad”.


    Me acerque a ella, el ritmo lento en el cual me desplazaba delataba mis dudas, aun una parte de mi desistía en hacerlo, pero no podía titubear en esta decisión de suma importancia, me prepare emocionalmente y me calme psicológicamente para que la charla saliera con naturalidad.


    —Una buena vista, ¿no? -Fue lo primero que dije al situarse sobre la barandilla y al lado de la Lupian.


    —Si, es una vista hermosa la de esta noche -Contesta la Lupian.


    Mi boca se queda callada por un buen rato, tornándose de un silencio incomodo entre los dos, me la estaba pensando bastante sobre dónde empezar.


    —Riha, hay algo importante de lo que debo hablar contigo.


    —¿Eh?, ¿sobre qué? -Las orejas animalescas de la Lupian se mueven notándose la atención que estaba dirigiendo hacia mí.


    —Riha, ¿aun recuerdas la primera vez que nos conocimos?.


    —¿¡Como podría olvidarlo!? -Exclamo ella emocionada con el mover de su lobuna cola —Fue en ese pueblo infectado de esos raros zombis con raíces de plantas, allí nos topamos con un tipo loco que los creaba desde una mina, utilizando gente viva como si fueran ingredientes.


    Aquello ocurrió hace 5 años, en el pueblo de Arkay, cuando buscaba a un comerciante para restaurar el comercio en Windaz, antes de que el pueblo se quedara sin provisiones a su tiempo. Basan Nios resulto ser alguien agradable de conocer, y había hecho una peculiar amistad allí, una Lupian que pertenecía al clan colmillo de acero, Riha Sharpsteel.


    —Es un día que aprecio bastante, y nunca lo he olvidado, ¡y eso que mi memoria no es perfecta! -Comento la Lupian con sinceridad.


    —Ya no hay marcha atrás, Riha, hay algo que debo decirte sobre aquel día, sobre la primera vez que nos encontramos cara a cara en el pueblo de Arkay -Hice pausa un breve momento y exhalé para calmar mis nervios —La primera vez que nos vimos, yo… quería asesinarte en ese momento.


    Continuara…
     
  3. Threadmarks: CAPITULO 248 LEALTAD & SENTMIENTOS
     
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    CAPITULO 248 LEALTAD & SENTMIENTOS


    PERSPECTIVA: Riha Sharpsteel


    Pueblo de Arkay - Año 1348 (5 años atrás de los eventos presentes)…


    — ¿Y tú quién eres?.


    —Me llamo Rozuel, Rozuel Drayt, pero con Roz basta y sobra.


    —¿Qué es esa cosa?.


    En sus manos llevaba una extraña arma, estaba hecho de metal, era increíble y bella a la vista, pero también poderosa, dañaba a esas criaturas no-muertas a distancia con gran poder. El olor que despide aquella arma es llamativo, tenía también un curioso guantelete en su mano derecha, era estupendo y tenía ese llamativo aroma, pero esa extraña arma, tenía un aroma peculiar aun más notorio que atraía mi atención.


    —¿El guantelete metálico de tu mano derecha también es un arma?.


    —No, es un… artefacto mágico.


    —Mentiroso.


    —Lo es.


    —Mientes.


    —¿Cómo puedes estar seguro?.


    —Mi gente tiene grandes cualidades olfateando rastro de magia en objetos metálicos, se con toda certeza que ese guantelete no es mágico.


    No había duda, aquella arma no tenia ninguna pizca de magia que albergara en cada centímetros o rincón metálico que lo conformaba, lo mismo era con el guantelete en su mano derecha, sin embargo, en ambos objetos percibo un olor inusual, pero es esa arma increíble donde mayormente se nota. Un aroma desconocido, semejante a la sensación de percibir rastros de energía mágica sobre el metal, pero en esta ocasión aquella energía que sentía, no era mana, ¿algo aparte?.


    —Aunque parezca raro… tanto esa arma como el guantelete, olfateo rastros, aunque muy pequeños de una especie de energía que desconozco, pero se con claridad que no es mágica.


    — ¿¡Eh!?...


    —No… estoy segura, tengo un gran talento para oler el mana aferrado a cualquier metal desde que tenía 5 años, puedo apostar todo mi pelaje a que esa energía que huelo de esas dos cosas no son para nada mana, no es ningún tipo de energía mágica que haya olfateado antes –Exprese convencida de esa idea — ¿Dónde… donde te hiciste con tales objetos?, ¿¡quién es su creador!?, podría ser… ¿¡tú las creaste!?.


    Cuando pronuncie aquellas palabras, aquel chico me mira alarmado, como si hubiera dicho algo que lo pusiera en total alerta, que lo preocupara enormemente. Intentaba disimularlo, pero podía notar la intensa intranquilidad que desbordaba.


    Mientras yo expresaba un gran entusiasmo ante estas piezas de metal con esos presuntos rastros desconocidos de energía, aquel chico sentía un terror que lo hacia estremecer emocionalmente. Su mirada de angustia hacia mí, no expresaba alegría, me veía como el responsable de causarle tal agobiantes preocupaciones.


    —“¿He dicho algo que no debía?” -Pensé para mis adentro.


    Sus manos se movían temblorosas, realmente ese chico estaba abrumado por mis palabras, he dicho algo que no debía y era mi culpa.


    — ¿Eh?, ¿qué pasa?.


    Quería hablar con él, tratar de calmar sus inquietudes, aunque apenas nos conocíamos, de alguna forma siento que este chico es bastante de mi agrado.


    —Lo siento… lo siento…


    Empezó a repetir esa palabra una y otra vez, no lo entendí hasta que lo noté, en un intento discreto empezó a mover esa extraña arma para apuntarme hacia mí, al igual como a esos no muertos a los que daño, la punta es donde dispara aquellos poderosos y extraños proyectiles veloces de considerable fuerza.


    —“¿Quiere… matarme?”.


    El arma apuntaba a mi cabeza, eso confirmaba mi punto, él me veía como alguien problemática, lo que dije en verdad lo había alarmado.


    —¿Eh?, ¿qué haces?.


    No quería detenerlo a la fuerza, ya que soy la responsable de que se comportara con tal desconfianza y preocupación hacia mí, aunque no tenía pruebas, sentía en el fondo que esta persona era alguien bueno, y bajo esa justificación, quería ganarme su amistad, incluso si corriera el riesgo de costarme la vida.


    __________________________________________________________________​



    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    Año 1353 – El presente…


    —Ya no hay marcha atrás, Riha, hay algo que debo decirte sobre aquel día, sobre la primera vez que nos encontramos cara a cara en el pueblo de Arkay -Hice pausa un breve momento y exhalé para calmar mis nervios —La primera vez que nos vimos, yo… quería asesinarte en ese momento.


    Riha siguió mirando el nocturno paisaje de la selva, cerro los ojos y luego sonrió.


    —Lo sé.


    —¿¡Que lo sabes!?.


    Su respuesta me dejo perplejo, no estaba bromeando, ni tratando de mentir sobre ello, la Lupian con mera sinceridad aclara en dos palabras, que era consciente de mis intenciones de asesinarla en aquel entonces. ¿Pero porque sonríe?, ¿por qué se lo toma tan bien a pesar de que intente por un momento arrebatarle la vida?.


    —Allum apareció justo en el mejor momento para romper esa terrible tensión -Riha comento a modo de broma.


    Y no fue para menos, de no ser por la interrupción de Allum, habría llevado a cabo tal acto, apretar el gatillo y abatir la vida de Riha en ese preciso instante, pero mi pegajoso compañero… evito tal trágico suceso, me alegro de haberle encontrado en ese cofre mágico.


    —No lo entiendo, yo estaría furioso si lo supiese -Opine —¿No estas enojada o mínimamente molesta?, tienes derecho a ello, no puedo juzgarte, no a estas alturas del partido.


    La Lupian se hecha a reír, el silencio se hace presente en la atmosfera por un buen rato, hasta que ella toma el siguiente dialogo.


    —¿Recuerdas que mi gente realice algo llamado “peregrinación”?.


    —Si, lo recuerdo, era algo opcional, a los diez años como mínimo, ya tenían la edad permitida para dejar su clan y explorar el mundo exterior.


    Si tomamos la “peregrinación” con la lógica de mi mundo, la inmensa mayoría diría que es atroz el permitir que un crio de 10 años pueda marcharse solo y sin supervisión adulta hacia el exterior, hacia un desconocido y peligroso mundo. Por supuesto, en Windaz era igual, más porque las brujas con ayuda de la “bendición de Astado” eran capaces de desarrollar una “consciencia” más madura a tan temprana edad, es como aun teniendo 10 años físicamente, psicológicamente tenían una mente desarrollada de alguien de 16 o quizás 18, pero eso no significa poseer vasta inteligencia, el intelecto ya era un carácter desarrollado de forma diferente en cada bruja, ya fuera a mayor o menor magnitud.


    Pero para los semihumanos como los Lupian, la “peregrinación” era la única oportunidad de ver el mundo exterior, ya que crecían y vivían casi toda su vida en el clan, algunos que se marchaban tras llevar a cabo tal tradición, no volvían. Quizás encontraron su propio hogar allá afuera, pero no todo era un final feliz en la “peregrinación”.


    —El riesgo de ser atrapado y esclavizado para un joven Lupian, es elevado durante la “peregrinación” -Expuso Riha —Por eso, es opcional que cada Lupian quiere o no hacerlo, y puede llevarla a cabo en cualquier momento de su edad, pero teniendo 10 como mínimo -Hizo pausa un breve momento —Dime Rozuel, ¿sabes porque tenemos permitido de realizar la “peregrinación” desde los diez años?.


    Según en palabras de la propia semihumana, la razón del porque los Lupian escogen la edad de 10 años como el requisito mínimo para realizar la “peregrinación”, se debe a que esa edad, es cuando comienza a desarrollar con gran notoriedad sus instintos de supervivencia. Si, un Lupian adulto o joven adulto con entrenamiento y practica podría desarrollarlos también, pero un Lupian a los 10 años consigue una peculiaridad semejante a la “bendición de Astado”.


    Como se explicó, “la bendición de Astado” brinda la capacidad de usar magia y un crecimiento más desarrollado de la consciencia a una bruja, un Lupian al llegar a sus 10 años de vida, recibe una especie de bendición que le dura hasta los 15 años de edad, luego esa bendición desaparece.


    —¿Una bendición que dura 5 años? -Pregunte con curiosidad.


    —Por nuestra gente es llamada “Aprendizaje de Gaia” -Revelo el nombre de aquella bendición.


    Aquella bendición, “Aprendizaje de Gaia”, le otorga a un Lupian la capacidad de aprender a un ritmo veloz y desarrollar ese instinto de supervivencia a grandes rasgos, ¿pero que tan conveniente es ese aumento de aprendizaje?. Si a un Lupian adulto le tomara tres años dominar la espada, a uno joven con esa bendición le tomaría unos meses, si para un adulto el pescar o cazar con nato talento le tomara años el desarrollarlo, con esa bendición podría conseguir dominar tales actividades con maestría en el plazo de un año.


    El ritmo de crecimiento de su aprendizaje con esta bendición cuando se valen por si solo aumentan considerablemente, ya sean talentos para dominar armas u oficios, para aprender a sobrevivir por su cuenta en la naturaleza y llegando a pulir agudamente sus sentidos del peligro. Pero eso me lleva a una interrogante…


    —¿Para que arriesgarse en el exterior cuando pueden aprender y explotar esa bendición en la comodidad de su comunidad? -Pregunte —De esa forma, cuando cumplan 15 años y ya no tengan la bendición, estarán mejor preparados para realizar la “peregrinación”.


    —Si, ese fue el mismo pensamiento de todo Lupian que descubre por primera vez el “Aprendizaje de Gaia”, hasta que luego se entera de ciertos inconvenientes en torno a la bendición.


    Al parecer esta bendición tiene una “voluntad inteligente”, ya que “Aprendizaje de Gaia” solo puede funcionar cuando el Lupian se encuentre fuera de su comunidad, en el exterior al realizar en solitario la “peregrinación”. Es decir, si decide quedarse en su hogar e intente entrenar y tratar de aprender habilidades de supervivencia en las cercanías de los suyos, lo hará sin recibir los beneficios de “Aprendizaje de Gaia”.


    Según los propios Lupian, fue la misma Gaia (la deidad que veneran) quien impuso tal condición para que puedan beneficiarse de su bendición, la justificación es para fortalecer a la raza a tan temprana edad y moldearlos como adultos fuertes. Por supuesto, eso significa tener que exponerse a los peligros de afuera totalmente solo y con un cuerpo aun en pleno desarrollo físico.


    Los Lupian no pueden viajar con otros de los suyos en la “peregrinación”, de hacerlo no recibirán los beneficios de la bendición, pero esta permitido que puedan estar acompañados de compañeros de otras razas. Es por eso, que nunca se verán a dos Lupian o más juntos en una misma “peregrinación”, eso los lleva a tener que aprender a socializar y formar lazos de amistad con otros individuos ajenos a su raza.


    —Tuve el permiso oficial para realizar mi peregrinación a la edad de 12 años, lo primero que quería, era encontrarte, y esa búsqueda me llevo a la Aldea de Argoh.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Riha Sharpsteel


    Aldea de Argoh – Año 1351 (2 años atrás de los eventos presentes)…


    Viaje desde el reino de Fraya hasta el reino vecino de Luthe, tenia la esperanza de encontrarle, quería ser su compañero de aventura, quería volver a verle y estar junto a él.


    —¡Tiene que estar por aquí!, ¡búsquenla y ni se les ocurra flojear hasta que la hallamos encontrado!.


    —¡Maldita semihumana!, ¡juro que cuando la atrape le daré una paliza por las dificultades que nos hace pasar!.


    —¡Idiota, ni se te ocurra herirla!, ¡una Lupian joven como ella vale una fortuna!, ¡si la golpeas y la dejas hecha un desastre, será una “mercancía dañada” y su precio bajara enormemente!.


    —¡Eso es!, ¡debemos atraparla y no traten de herirla de gravedad!, ¡en el mercado de esclavos, una Lupian joven como ella vale lo suficiente como para hacernos asquerosamente ricos a todos como nobles de prestigio!.


    Escondido en la oscuridad de la noche, en el techo de una casa y con una fuerte lluvia, evitaba a las “malas compañías”, los Lupian jóvenes como nosotros corren el peligro de morir o incluso, ser atrapados y esclavizados. Ya sean los malos humanos u otras personas, nuestra gente le son “mercancías valiosas”, cuando más joven es el Lupian, más caro somos para ellos, más razón para alentarlos a atraparnos cuando hacemos la “peregrinación”.


    A pesar de que, en pueblos o ciudades de este reino, era ilegal esclavizar semihumanos libres, no era difícil para rufianes y viles hombres, el sobornar a las autoridades locales para que mirasen a otro lado y pudiesen llevar a cabo sus actos de secuestro. Tuve que pasar por esta experiencia numerosas veces, tanto que aprendí a sentir las miradas hostiles a mis espaldas.


    Mientras evitaba a los secuestradores, tenia que ganarme la vida como aventurera, realizando trabajos que permitieran permanecer en las cercanías de la zona, tenia que ganar dinero para comer, pero no quería un encargo que me llevara a marcharme de esta aldea.


    —“¿Y si el llegase a volver en cualquier momento cuando me encontrara haciendo un encargo lejos de aquí?” -Me plantee aquella cuestión como justificación.


    Me tuve que valer de trabajos de poca paga, desde recolectar simples ingredientes, subyugar criaturas como goblin o quehaceres de limpieza en establecimientos, los Bals que ganaba era una miseria, pero bastaban para tener con que alimentarme al día. A veces tocaba días en que no había trabajos locales que realizar, y sin dinero a la mano, cazaba en el bosque y dormía afuera.


    —“¡Maldición!, ¡están aquí!” -Exclame alarmada en mis pensamientos.


    Hubo momentos en que esos mismos rufianes e incluso esclavistas, trataron de emboscarme en medio de encargos en el bosque, al yacer lejos de la aldea, era una oportunidad perfecta para capturarme sin llamar la atención o causar disturbios. Las ocasiones que se repitieron estos hechos fueron tantas, hubo algunas en que casi fui capturada y otras, herida por el descuido.


    Cuando cumplí 13 años, llevando un año fuera de mi hogar, algo cruel sucedió, conocí a una humana, una aventurera como yo, me llevaba 3 años de edad, pero se mostraba como alguien simpática y amistosa. Aun recuerdo ese día cuando sentí la lanza que empuñaba como su arma predilecta, el perforar mi estómago, ella colaboraba en secreto con esas malas personas que querían esclavizarme.


    Por dos meses estuvo a mi lado, comíamos juntas, dormíamos bajo un mismo techo, realizábamos encargos unidas e incluso compartimos nuestras aspiraciones a futuro, y luego… me llevo a una zona del bosque con la excusa de haber encontrado una cueva con minerales valiosos.


    —“Que tonta fui”.


    No siempre estaba con ella las 24 horas, debí sospechar que conspiraba a mis espaldas en esos intervalos de tiempo que estaba separado de ella, pero era bastante reconfortante tener una amistad en quien confiar. Durante todo este tiempo que estuve en la aldea de Argoh, estuve por mi cuenta, aun en el gremio de aventureros, todos me ignoraban o me lanzaban miradas poco sutiles de frialdad o indiferencia, supuse que los semihumanos como yo, con aspectos de bestia de pie a cabeza, no éramos bastante populares, supongo que los Sargario aventureros pasarían por lo mismo.


    No mentiré que aheleaba tener a un compañero de aventura a mi lado, los Lupian somo seres que preferimos experimentar la vida en compañía y no en solitario, cuando la traición de esa humana a quien considere una amiga se revelo, me desgarro emocionalmente, me dolió aun más que su lanza en mi estómago. A pesar de haber caído en su trampa, de haber sido herida por ella, logre escapar y no terminar en una jaula para convertirme en la propiedad de alguien, mi libertad prevaleció.


    Aunque tras aquella traición, estuve deprimida por varios días, llorando casi en todas esas noches, pero no caí en mis lamentos, no perdí ante mi tristeza, me aferré a la esperanza de que llegaría ese momento, aquel día en que nos volveríamos a ver.


    —“Él es diferente, el compañero que añoro en mis aventuras, ansió el día… en que nos volvamos a reencontrar”.


    __________________________________________________________________​



    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    Año 1353 – El presente…


    —No siento ira, enojo o rencor hacia ti -La Lupian aclaro —Desde la primera vez que nos vimos, hasta hoy en día, en el fondo he sentido que siempre te he visto como alguien en quien confiar ciegamente, creo que no podría odiarte realmente incluso si llegaras a traicionarme o a usarme como un escudo viviente, me he aferrado demasiado a ti a un punto sin retorno -Hace una pausa echándose a reír levemente —Debe sonar bastante estúpida, ¿no es así?


    —Depositas demasiada fe en una persona, Riha, ¿por qué llegar tan lejos para confiar en mí?.


    La Lupian mira la luna, cierra los ojos un momento y luego los abre con el acompañar de un suspiro.


    —Porque conforme más estaba contigo, mis sentimientos fueron más claro, al principio sentía esa conexión como una amistad entre compañeros aventureros, pero ahora… debo ser sincera con lo que siento realmente.


    —¿Lo que sientes?.


    —Rozuel Drayt, tú me gustas.


    Su declaración me deja estupefacto, estaba literalmente paralizado, ni físico o psicológicamente había reacción inmediata de mi parte, luego de oír aquello, mi propia compañera de aventura, a quien conocí hace años, pero solo llevamos un poco más de un mes juntos. Trataba de asimilarlo, ¿acaba de decirme que le gusto?, experimentar estas situaciones era tan diferente que verlo en series de televisión o películas, emocionalmente fue un impacto a otro nivel.


    —Riha, ¿acaso…?


    Me había recuperado de aquella abrumadora revelación, tratando de formular mis palabras para tratar de brindar una respuesta a su declaración, pero antes de que pudiera siquiera completar un cuarto de la oración que pensaba pronunciar, mis palabras son silenciadas. La Lupian se lanza encima de mí, chocando sus labios contra los míos, mientras sus brazos se aferran suavemente a mis hombros.


    Continuara…
     
  4. Threadmarks: CAPITULO 249 FIDELIDAD LUPINA
     
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    CAPITULO 249 FIDELIDAD LUPINA



    PERSPECTIVA: Riha Sharpsteel


    [Después de la toma de la Fortaleza Hasr…]


    Tras la derrota de aquel poderoso líder militar, y la destrucción de su ejército de 3000 hombres, a manos de Rozuel, la fortaleza fue finalmente tomada, los prisioneros que albergaban en su interior eran liberados, los recursos saqueados e incontables carretas eran preparadas para salir de allí y llevarse todo lo valioso posible.


    Escondida detrás de una carreta, a una distancia prudente, podía escuchar una conversación entre Rozuel, y aquel enigmático muchacho que me ayudo durante los sucesos de la fortaleza, usando la pistola con cierto dominio. Crok, la forma abreviada de su nombre, al principio estaba sorprendida por su manera de manejar un arma que Rozuel había creado para mi uso personal, como si él no fuera la primera vez que empuñase una, luego descubrí la razón.


    —“Trotamundos, ¿eh?”


    La conversación que escuche entre los dos revelo algo de lo que jamás considere, Rozuel era un Trotamundos, en mi clan no se hablaba mucho de ellos, pero teníamos conocimientos de lo que eran.


    —“Seres proveniente de otros mundos”.


    Los Trotamundos han protagonizado muchas leyendas y aventuras míticas a lo largo de Avalia, existen relatos y cuentos sobre ellos, recuerdo incluso oír uno contado por un bardo en la aldea de Argoh, mientras me encontraba esperando el reencuentro con Rozuel.


    —“Su existencia es considerada una rareza”.


    Los Trotamundos eran invocados con poderosos hechizos, ahora inutilizables, es por eso que ya es casi imposible encontrarse con uno, se dicen que ellos llegan a este mundo bendecidos con poderes inmensos, catalogándolos con la fuerza suficiente para emprender hazañas heroicas. Pero hoy en día, un Trotamundo es visto desde el punto de vista de otra manera.


    —“Reinos enteros anhelan hacerse con uno, y el mercado de esclavos…”


    Aunque se dice que ya es imposible invocar Trotamundos con aquella magia de antaño, se sabe que existen un tipo de Trotamundo que llega a este mundo mediante otra forma, reencarnación.


    —“¿Eso significa que Rozuel y Crok son de ese segundo tipo?”.


    Si los jóvenes Lupian tienen un valor enorme como “mercancía” para esclavistas, se dice un Trotamundo es una fortuna sin fondo, por supuesto, encontrar un autentico Trotamundos es más difícil que uno de mi raza.


    —“Ahora lo entiendo mejor”.


    En el pueblo de Arkay la razón del porque él se mostro agobiado con mis palabras, el porque intento eliminarme, era para protegerse, quería ocultar en lo posible su identidad. Si todos supieran su verdadera naturaleza, su autentico origen, ¿no lo volvería entonces objetivo de personas codiciosas que lo verían como un objeto de valor?.


    Las armas que el crea, estas increíbles piezas metálicas de gran poder, es obra de un poder proveniente de otro mundo, ahora entiendo porque se toma las preocupaciones necesarias para no confiar del todo en alguien. Para Rozuel, encontrar a Crok, a alguien como él, debe ser un reconfortante consuelo, pocas veces en la “peregrinación” de un Lupian, nosotros llegamos a encontrarnos en el camino con alguien del mismo clan.


    —“Todo este tiempo, él era un Trotamundos”.


    No puedo enojarme, no puedo disgustarme porque quisiera esconder tal secreto, si, somos compañeros de aventura, pero la confianza es algo frágil y que no se toma a la ligera. Nos conocimos hace años, pero solo ahora desde hace más de un mes de nuestro reencuentro, que podemos interactuar y fortalecer nuestro lazo como compañeros y amigos.


    —“¿Solo un amigo?”.


    En el fondo lo sé, desde la primera vez que nos vimos, ¿fue algo a primera vista?, el deseo de volverme a reencontrar contigo, me dio la fuerza para soportar dos años en solitario en un pueblo de un reino que desconocía, con viles escorias que ansiaban poner grilletes a mi libertad por Bals y oscurecer mi futuro. El lazo que siento por ti, no es de un compañero de aventura, no es solo de un amigo, había algo más, algo de lo que aun… no me atrevía a contarte, no tenia las fuerzas para hacerlo.


    Hasta entonces, seré los colmillos y garras que protejan tu espalda, quiero que vivas, quiero protegerte, si muero en el intento, de lo único que me arrepentiré, es de no haberte contado aquello que siento, espero y quiero vivir para que llegue ese momento.


    —“Y ese día llegara eventualmente, tarde o temprano”.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    [Presente…]


    —Riha, ¿acaso…?


    Las palabras del Trotamundos son silenciadas, con una semihumana que se arroja encima suyo, tomando suavemente de sus hombros y besando sus labios con fervor emocional. 5, 10 y sus bocas estuvieron unidas por un lapso de 18 segundos, el impacto psicológico en el propio Rozuel, se manifestaba con notoriedad en su propia mirada, tardo medio minuto en procesarlo todo y decir algo.


    —Yo… jamás anticipe que algo como esto sucediera, tan pronto…


    La Lupian se hecha a reír y luego se levanta, ayudando al muchacho a ponerse de pie, el incomodo silencio se hace menester en la atmosfera, mientras el dúo miraba el paisaje nocturno. El esper respira profundamente y luego se da unos golpes suaves en ambas mejillas.


    —Riha, no puedo decir que entiendo lo que sientes… emocionalmente hablando por supuesto -Expone Rozuel —Jamás en toda mi vida he experimentado tal sentimiento, nunca me aferre a alguien de tal manera afectiva en esta vida, los sentimientos de afecto por un miembro de la familia son cosas aparte, pero a lo que quiero llegar… nunca he estado arraigado en los asuntos románticos de tal índole, o he mostrado interés por ello.


    —En tu otra vida, ¿fue igual o conociste a alguien que te importara bastante?.


    Tal pregunta le dejo sorprendido, con tal interrogante el esper se dio cuenta de que aquella loba era consciente de su identidad como Trotamundos.


    —¿Cuándo es que…?


    —En la fortaleza Hasr los oí hablar a ti y Crok a escondidas, los Lupian tenemos buenos oídos, lo sabes, ¿no?.


    El esper recordó aquella conversación que tuvo con el hombre amazona, donde se enteró de su auténtica procedencia como norteamericano reencarnado, pero jamás pensó en la posibilidad de ser oída por su propia compañera, cuando en aquel entonces casi todos en la fortaleza estaban profundamente ocupados en preparar las carretas, tomar todo lo posible en cuestión a comida como algo de valor e irse lo más rápido posible de allí.


    —Siento haberlos escuchado, no pude evitarlo, la curiosidad me gano.


    —No es necesario, lo cierto es que esto es algo conveniente, ya que esperaba también con esta conversación contarte sobre ese tema, aunque eso ahorra detalle.


    —Entonces… ¿hubo alguien?.


    —¿Qué?.


    —Vamos Roz, hablo de tu otra vida, ¿hubo realmente alguien?.


    La insistencia de la Lupian delatada el interés para ella con dicha incógnita, se notaba con el movimiento de un lado a otro de su rabo animal.


    —Bueno…


    Rozuel recordó un fragmento de su vida pasada, en aquel recuerdo se veía a si mismo de adulto, vistiendo con una gruesa gabardina marrón y un sombrero fedora para ocultar buena parte de su rostro, caminando en medio de la noche de un sábado hacia un sitio en concreto.


    Entonces se detuvo al llegar a su destino, se hallaba frente a un establecimiento, del cual desde su exterior estaba abordada de publicidad en la forma de muchos carteles digitales sobre mujeres preciosas de poca ropa con poses lascivas. Aquel negocio era conocido en letras grande rojas como “Zona Candente”, uno de los barrios más populares de la ciudad de Dahir, la capital de Shanmatu. Rozuel miro hacia todos lados y luego procedió a entrar con prisa.


    Aquel fragmento de recuerdo culmina, y un rostro avergonzado con una mirada nerviosa hace eco en el propio Rozuel, viendo el interés que la Lupian mostraba por querer saber sobre su posible vida “romántica” de su mundo natal, pensó en una manera de evadir aquella interrogante.


    —Solo digamos que no es el tipo de “afecto hacia otra persona” del que tú crees, y dejémoslo allí.


    —Oh… no lo entiendo.


    Para Rozuel, cuanto menos lo entendiera seria mejor para él, el muchacho no se sentía cómodo de hablar de tales extractos personales de su vida pasada, por lo que no tardo a conveniencia de cambiar de tema.


    —Tu confesión me pillo con toda la guardia baja, pero siendo honesto, no siento lo mismo que tú sientes, te aprecio Riha, quizás no emocionalmente del mismo modo, no quiero arruinar una buena amistad por intentar fomentar una relación del cual… no tengo la seguridad ni la voluntad propia para reconsiderarlo.


    El propio muchacho se lo pensó detenidamente, como alguien que logro conocer el afecto y amor incondicional de una familia en su segunda vida, aun tenia dudas de que llegara un momento en que esta segunda oportunidad, llegara a experimentar aquel afecto personal hacia otra persona.


    Centro toda su atención en adaptarse a Avalia, cuando descubrió sus poderes ESP, lo primero que pensó era en como sacarle provecho a su nueva identidad, tenia tantas cosas en mente que probar y al volverse un aventurero para ganarse la vida como tal, solo podía pensar en el futuro de como avanzar por dicho oficio. Pensamientos centrados en relaciones románticas eran algo que JAMAS se planteo en lo más mínimo.


    Por supuesto, valoraba a la Lupian, al principio tuvo desconfianza en torno a ella, incluso en su reencuentro en la aldea de Argoh para volverse su compañera de aventura, el propio Roz aun era incapaz de confiar en su totalidad en la semihumana. Pero conforme los días pasaron para convertirse en semana y luego un mes, al estar ese estimado de tiempo ella a su lado y ser testigo de la fiereza de su compañerismo y lealtad, se dio cuenta de que aquella loba, no solo era alguien confiable.


    La confianza de Riha Sharpsteel era autentica, no actuado ni por conveniencia, el propio esper desconocía la cultura de los Lupian, ¿socialmente son así con personas ajenas a su raza?, ¿entregan su lealtad incondicional a alguien con ciertos requisitos?. Podría darse la pista de que al principio la Lupian fue atraída por las armas de fuego, pero en sus acciones, hay sinceridad, apreciaba a su compañero varón, más que solo mera amistad y quedo confirmado, hoy mismo con aquella inesperada confesión.


    Rozuel entonces decidió ser honesto con su compañera y amiga, en lugar de seguir la corriente y confiar en nuevos sentimientos, dio su punto de vista, expreso lo que sentía él realmente. Ya fuera para bien o para mal, quería a esa Lupian a su lado, no como una pareja, sino como amigos, ya que aún no sentía ese mismo apego de afecto como ella, no quería forzarse a una relación del cual no estaba seguro, y mucho menos, que hubiera una posibilidad de romper tal amistad que actualmente considera como algo sumamente valioso.


    —Lo entiendo… -La Lupian suspira con cierto aire de derrotada —Se que somos muy jóvenes para este tipo de emparejamientos, no quiero forzarte a ello, Rozuel.


    —Entonces… ¿no estas molesta?.


    —¡Para nada! -Exclama la Lupian sonriendo y con el agitar de su cola —Me gustas que seas sincero, en mi clan respetamos la sinceridad, de manera que solo me queda una opción… -Comento la Lupian lo último con el cruzar de sus brazos y una expresión seria.


    —¿”Una opción”?.


    —Si… ¡para que esta relación sea posible primero debo ganarme el afecto de tu corazón!.


    La Lupian hizo aquella declaración con el levantar de su brazo derecho al cielo como si hiciera una promesa, para el esper tal escena le era bastante cursi, tanto que quería reírse.


    —Ya que tu clan aprecia la sinceridad, hay algo quisiera agregar “sinceramente”.


    —Oh, claro, ¿de qué se trata?.


    —Sentí en cierto el modo ese beso como algo… raro, ya sabes, por el hecho de que tienes hocico, cosa que los humanos o muchas razas semihumanas que conozco, no tienen.


    —Rozuel Drayt -Replico la Lupian con sus manos en la cadera —Infravaloras los hocicos de las Lupian, veras, he oído cosas interesantes sobre ello en boca de hombres humanos cuando estuve esos dos años en la aldea de Argoh.


    —Hmmm… suena interesante, ¿de qué se trata?.


    —Un día cuando estaba comiendo en una taberna, dos aventureros que tomaban felices de su bebida y estaban con las mejillas rojas, hablaron de un tema que me intereso y lo escuche de manera disimulada con estos atentos oídos mío.


    Según en palabras de la propia Lupian, esos aventureros estarían borrachos, y entre murmullos, logro oír a uno que dijo “¿Has probado alguna vez estar con una de esas mujeres Lupian?, te lo digo por experiencia propia, amigo, ¡sus hocicos son capaces de hacerte sentir una felicidad única a comparación de las bocas humanas!”.


    —Cuando dijo “sentir una felicidad como ninguna”, pensé inmediatamente que se refería a besos, pero si tu lo encuentras raro, entonces no lo entiendo -La Lupian expreso.


    Aunque la loba no comprendía el significado tras aquellas palabras, el esper por otro lado si lo entendía, a la perfección, pero prefirió no explicárselo a la semihumana, ya que lo encontraba bastante incomodo el solo pensar en ello. Los dos se echaron a reír un buen rato, luego el silencio se hizo presente un momento y la Lupian tomo la siguiente palabra.


    —Cuando esa criatura, el Djinn, te atrapo, ese momento la Dalhani y yo acudimos para ayudarte, cuando hicimos contacto contigo, entonces lo vi…


    La Lupian relata que tanto ella como la Dalhani habían llegado a aquel plano mental en donde Rozuel se encontraba confrontando a aquella criatura, justo en el momento cuando el djinn había manifestado una ilusión para tratar de llevar a la desesperación al propio Roz.


    Cuando Rozuel deshizo la ilusión, fue cuando la Dalhani y Riha fueron capaces de empezar a materializarse físicamente en ese plano, pero al principio, solo eran meras observadoras. La Lupian centro su tema en torno a la ilusión perpetrado por el djinn contra Roz.


    —¿Aquello tiene relación con tu pasado? -Fue la pregunta de la loba.


    —Supongo que no esta de mas contarte sobre mi lugar de origen, en esta segunda vida.


    El esper se tomo su tiempo para explicar la procedencia de su nueva vida, nacido en un aquelarre de brujas llamado Windaz, en un pueblo con el mismo nombre, aunque si bien, no existen “brujos” como la contraparte masculina de las brujas, existen los “sangre de bruja”, hijos varones nacidos biológicamente de tales brujas.


    Explico como al principio, al ser el único sangre de bruja de Windaz, la inmensa mayoría de las brujas del pueblo, le veían y tratan de manera indiferente, sobre todo una muchacha en especial.


    —Riza Gramwind, al principio fue un dolor de culo, pero el tiempo luego fue para mejor…


    Relato las malas experiencia, incluso la ocasión en que fue herido y casi asesinado, pero luego, después de que bandidos intentaran asaltar el pueblo y él se unió a la lucha con una de sus primeras creaciones, la cosa cambio. Las brujas empezaron a ver al muchacho con ojos benevolentes, esa indiferencia y menosprecio del principio, se transformó luego en admiración y respeto.


    —Fue un infierno al comienzo, sentía deseos de irme de ese pueblo y dejarlo a su suerte, pero madre… me dio las razones más que suficiente para defenderlos -Relata el esper —Y luego, todo cambio para mejor.


    Los siguientes años en torno a Windaz se volvieron más alegres, las niñas que al principio le despreciaban, ahora querían su amistad, y por supuesto, había una muchacha que quiso enmendar todo el daño que hizo, con el clavarse de una daga maldita para herirse a sí misma.


    —En serio, fue una locura, herirse a si mismo para “igualar” el daño que causo, si que suena demencial, ¿no?.


    La charla duro un buen rato, llegando a la parte en que Windaz había perdido a su mercader responsable de darle el abastecimiento necesario y vital al pueblo, quien era también el padrastro de Roz. Luego de una venganza contra los asesinos de su padrastro, aun estaba el problema de que Windaz necesitaba otro mercader, eso llevo a que el propio esper se embarcara en una aventura, donde eventualmente se encontraría por primera vez con la Lupian.


    —Al menos, eso resumiría buena parte de mi vida en Windaz, llegando el momento en que te conocí en el pueblo de Arkay.


    —Vaya… pasaste por muchas cosas difíciles, es admirable, ¿aun consideras Windaz como tu hogar?.


    —Si, por mucho que odie recordar los malos momentos, Windaz para el final se convirtió en un hogar al cual apreciar -Opino —No será perfecto, pero al menos todo termino para bien, ya no tengo razón para odiarlos, se siente bien tener una madre que te quiera, y también una hermana pequeña, aunque algo cargosa, es una hermanita adorable.


    El Esper bostezo sintiendo como el sueño se hacia presente en su cuerpo, sentía que era hora de dormir, por lo que aconsejo a la semihumana que era momento de terminar con tal charla por más agradable que fuera.


    —Riha, me alegra haber tenido esta conversación contigo, gracias.


    —No, soy yo quien te agradece por ello, finalmente pude decir algo que me guardaba por demasiado tiempo.


    Mientras Rozuel volvía a la habitación para recostarse en su cama, la loba se quedo un momento mirando el paisaje, sin embargo, en realidad ella yacía reflexionando detenidamente en torno a la vida de Rozuel Drayt en el aquelarre Windaz. Un nombre venia a la mente de la Lupian, la descripción física de aquella persona conseguida por su compañero, quedo grabado en la psiquis de la semihumana.


    Pero la loba, quien replicaba ese nombre en su mente, lo hacia con desdén, empezó despreciar, a maldecía y odiar todo en torno a “esa persona”, luego de haber escuchado la infancia del esper en Windaz con tales momentos terribles, pudo concluir una cosa. Que tenia el derecho de criticar, de menospreciar y sentir indiferencia por un individuo en especial, uno que se crio en el mismo pueblo que Rozuel Drayt.


    — “Riza Gramwind” -Replico la Lupian tal nombre en sus pensamientos con intensa aversión.


    Tal era su antipatía por ese nombre, que de manera involuntaria pequeñas garras de acero se materializaron en sus dedos y rayaron la barandilla del balcón.


    —¿Eh?, Riha, ¿escuchaste algo?.


    El ruido de las garras rasgando la barandilla llego a los oídos del esper, no con claridad, lo que le permitió a la Lupian fingir que no escucho nada y luego hacer desaparecer el acerco convocado involuntariamente en sus dedos. Luego fingió bostezar y dijo que estaba lista para irse a dormir, Rozuel concluyo convencido de que tal ruido fue entonces su imaginación producto del cansancio.


    Continuara…
     
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    CAPITULO 250 REFLEXIÓN & FUTURO



    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    —“Amo… amo… amo…”


    Podía oír su voz, repetir una y otra vez “amo”, reconocía aquel tono, sé a quién pertenecía, me encontraba en una desértica Windaz, sin nadie alrededor, ni un alma o sonido, con excepción de…


    —“Amo… amo… amo…”


    A lo lejos podía oírle y a lo lejos podio ver una figura borrosa, caminaba hacia donde se encontraba, la voz sonaba más fuerte pero la figura seguía lejos a la distancia y borroso a la vista. Corrí, y a cada paso aceleré la velocidad, extendiendo mi mano derecha, le hablé para que mis palabras le alcanzasen, pero en vano era. Entre parpadeos, el ultimo me llevo a la habitación de “El Corazón del Oasis”, era fácil comprender lo que había ocurrido


    —Otra vez ese sueño…


    Desde hace una semana he tenido ese sueño, encontrarme en una Windaz totalmente vacía y a Allum llamándome, a la distancia e imposible de alcanzarle, lo curioso es que cuando más me acercaba, su voz resonaba con más volumen, pero él seguía lejos de mí, como si fuera inalcanzable.


    —Demasiada coincidencia para soñarlo varias veces.


    Soñarlo una o dos veces seria mera casualidad, una vez por día desde hace una semana ya era bastante sospechoso, pero no lo entendía, no comprendía su significa y del porqué, ¿lo extrañaba?. Por supuesto que echaba de menos volver a mi hogar, no veía la hora de volver a Gresswold y reencontrarme con él, pero aún quedaba obstáculo impidiéndome ese objetivo, solo me resta luchar y obtener la victoria al final.


    __________________________________________________________________​



    Resumiendo, han transcurrido varios días desde nuestro regreso a “El Corazón del Oasis”, no quedaba de otras que esperar novedades de Arpue Asa Hablu y Berat, aproveche los días no solo para descansar, sino también para producir munición, darles mantenimiento a las armas y me encontraba en el proceso de desarrollo de un “nuevo proyecto” que utilizaba parte del acero mágico obtenido en “La Apostata” (la guarida de Alnayits).


    Riha practicaba con la pistola y también sus dotes son con su magia del clan colmillo de acero, Crok por su parte, entrenaba su cuerpo, ya sea para tronar, flexiones y dominadas, también practicaba en algunos casos con su puntería con sus principales armas, pero priorizaba con más importancia a las rutinas del entrenamiento físico.


    Me iba de camino a la herrería para continuar trabajando en el “nuevo proyecto”, hasta que llego al salón principal donde eran atendidos los clientes, allí se encontraba una solitaria Dalhani Malika, con una botella de alcohol a su lado y bebiendo del pico sin vacilar en la menor duda.


    —“Esa manera de beber… que problemática...”


    Algunos sirvientes se encontraban en la proximidad con rostros que delataban su preocupación por la Dalhani, se podía notar como querían que ella dejara de seguir bebiendo, pero eran meros sirvientes y sus palabras pocos harían para detenerla. Malika no tenía la pinta de ser alguien que le diera bastante a la botella.


    —“Con que, Ahogando las penas, ¿no?”.


    Desde hace días frecuenta estar aquí, pero bebía moderadamente pocas cantidades y en un vaso, ahora, dejo el vaso y prefirió beberlo de la botella directamente, la muchacha prácticamente tenía las mejillas enrojecidas y el cuerpo le tambaleaba como si le costara mantener el equilibrio para no caer de golpe al suelo. Estaba decidido a ignorarla y seguir mi camino, hasta que ella me vio y entonces…


    —Miren nada más… pero si es… ¡el gran HÉROE de Quíatar!... -Su chachara es interrumpida unos momentos por el hipo —Debes… *hip*… estar… bastante orgulloso… *hip*… ¿verdad?... ghrayb… *hip*…


    La expresión y tonada de sus palabras delataban cierta ironía agresiva, aunque tal forma de hablar era causada en si por los efectos del alcohol y una vergüenza personal, era algo que no podía dejar pasar, decidí entonces esclarecer la intoxicada cabeza de la borracha guía espiritual de la tribu Qusatjiat.


    —Al menos tengo algo de lo que estar orgulloso, ¿y tú qué?, ¡mírate!, eres una borracha con el orgullo intoxicado con la bebida, ¿y cual es tu excusa?, “oh me duele lo que hicieron unos tipos malos de mi clan que no he visto en la mayor parte de mi vida y que ocurrió hace siglos” -Hice una imitación burlona de lo que sentía ella.


    —¿¡Como te atreves!?... *hip*…


    Se puso de pie con intenciones de abofetearme, pero caminaba con un equilibrio fatal que termino por golpear al propio aire y caer de cara al suelo, el golpe en su nariz hizo que le comenzara a sangrar.


    —*Snif*… ¿cómo puedes ser tan cruel?...


    Estaba por llorar, pero antes de que pudiera siquiera hacerlo, me acerque a ella, la tome de los hombros, la di media vuelta para mirarle cara a cara y decidí explicarle la razón de mi crueldad.


    —Eres la Dalhani, ¿no?, la líder espiritual de todo un clan, en este momentos los tuyos están pasando por un momento crucial que podría marcar el futuro de toda tu gente, ¿¡y te pones a lamentarte por algo que ocurrió hace tanto tiempo!?.


    —Es fácil decirlo para ti… *hip*… a ti no te obligaron ser algo de nacimiento… que nunca pediste… *snif*… para luego enterarte… que todo lo que te enseñaron sobre tu gente era mentira… somos asesinos… demonios del reino de la agonía... somos peor que lo que nos hizo el reino de Learis…


    La autoestima de la Dalhani estaba por los suelos, su imagen hacia su clan hecha un desastre, si ahora se daba con la botella, tenía la sensación que en cualquier momento seria capaz de hacer una estupidez, como accidentarse y matarse… o quizás suicidarse. Esta chica emocionalmente no era alguien que estuviera con la psiquis recomendada para liderar todo un clan, pero era la desventaja de elegir a tus siguientes líderes de manera predeterminada.


    —Oh, ya para con el drama, de donde yo vengo, incontables civilizaciones e imperios cometieron atrocidades de tal magnitud, que harían que los actos pasados de tu clan parecieran un bebe de pecho a su lado -Expuse —Algunos de los actuales descendientes de esas “tribus” quizás ya no lleven el nombre de tus antecesores, ¡pero no ocultan y se avergüenzan como tú de tener un historial de siglos pasados marcado con sangre, inmoralidad e inhumanidad!, ¿y sabes por qué?, ¡porque no tienen razones para seguir aferrado a ello!, el pasado es PASADO, lo que importa es lo que se proyecta a FUTURO y para eso es necesario centrarse en el PRESENTE.


    La Dalhani luego de oír mis palabras se seca sus lágrimas y limpia la sangre de su nariz, estaba calmada, intenta ponerse de pie y le doy una mano.


    —Mira, se que no escogiste ser la Dalhani, sinceramente yo odiaría que alguien me diera un cargo con tantas responsabilidades del cual nunca he pedido -Hable con franqueza —Pero lo estas haciendo bien hasta ahora, considerando la situación, ¿por qué tirar todo a la borda y torturarte en nombre de unos imbéciles que hicieron cosas terribles hace siglos?, ¡al diablo con ellos!, tu eres la líder actual y esos mensos no te representan.


    —¿Tú crees…?


    —¿Lo que hicieron ellos fue terrible?, carajo si, ¿pero eso debería afectarte?, ¡no!, tú eres tú, y los que hicieron ellos debería importarte un bledo -Aclare —No pienses en las cosas horridas que hicieron otros que ocuparon tu cargo, concéntrate en que puedes ser MEJOR que ellos como la actual Dalhani, ¡aprende de esos errores y si algún día llegas a ver sus caras en la otra vida, dile en palabras grandes “¡Jodanse lideres idiotas del pasado!, ¡soy y fui mejor que ustedes!”.


    Malika tras escucharme se hecha a reír, aquella tristeza del principio empezó a disiparse en ella, siendo sincero no me esperaba eso, pensé que pondrías más trabas luego de lo que dije, incluso yo me sorprendo de estar haciendo de psicológico, cuando solo expreso lo que siento del tema sin pensármelo dos veces.


    —Toda la oscura historia registrada sobre mi gente… todas aquellas atrocidades… ¿qué debería hacer?, ¿ser honesta y decírselo a la tribu Qusatjiat o… debo ocultarlo y borrar toda evidencia de ello?.


    —¡Que lo sepan todo y sin rodeos!, al diablo, ¿para que ocultarlo a estas alturas?.


    —Si la gente ajena a Qusatjiat se entera de ello… ¿no nos consideraran unos monstruos?, ¿no seriamos tratados aún peor?, ¿no le dejaríamos un legado difícil que cargar a nuestros descendientes del futuro?.


    —¿Recuerdas que te dije sobre que donde vengo hay civilizaciones con un largo historial de actos inhumanos?, bueno… algunos de sus actuales descendientes son juzgados e incluso insultados por ello, aun cuando tales sucesos ocurrieron hace un poco más de medio siglo -Expuse —Ellos entienden los que hicieron sus antecesores, la mayoría se muestran arrepentido y a otros quizás ni no les importe, pero nada les detuvo de continuar con su vida, aprender de los errores y ser mejores que su pasado e incluso destacar ante los ojos del mundo.


    Ciertamente al hacer publico dicha información, es factible concluir que la intolerancia hacia los Qusatjiat incremente cuando descubran tal faceta en torno a su pasado, pero deben superarla, peor seria que tales hechos salieran a la luz por boca y obras de otros, si ellos mismos lo revelan por voluntad propia y muestran en sus acciones el esfuerzo por cambiar, ser mejor que ese pasado, lo lograran para los descendientes de su futuro.


    —Lo que dice el “héroe” tiene razón, Malika.


    Una voz resuena en la habitación, ingresando un joven moreno de corta cabellera negra y punto purpura en la frente como característica étnica.


    —¿¡Berat!? -La Dalhani exclamo su identidad.


    —Malika, te ves algo terrible, ¿te encuentras bien?.


    —Jeje… yo diría más que “algo” terrible, pero es cierto… no puedo seguir lamentándome… al diablo el pasado -Malika bosteza —Estoy bien, solo con algo de sueño… y sangre en la nariz.


    —“Y la resaca que te espera al despertar” -Pensé en mis adentro —Berat, ¿qué haces aquí y por qué no estas con Arpue?, ¿no es arriesgarlo dejarlo por su cuenta?.


    —Eso trate de decirle, pero insistió en que yo volviera al “Corazón del Oasis”, de manera que llevar a un miembro de la tribu Qusatjiat al palacio real llamaría demasiado la atención, o al menos esa excusa me dio -Argumenta el muchacho —Por fortuna hay varios guerreros que le siguen, y Arpue tiene numerosos contactos en el palacio, podrá entrar sin llamar demasiado la atención y cumplirá con su parte de curar al príncipe.


    Luego de explicar la razón de su retorno, Berat se ofreció amablemente de llevar a una cansada e intoxicada Dalhani a su habitación y tratar de paso su nariz que ya sangraba poco, cuando de repente alguien más ingresa de manera imprevista al salón, un hombre moreno calvo con barba corta negra y llevaba el punto purpura étnico de los Qusatjiat.


    —¿Adil? -Le reconocí de inmediato.


    —¡Chico!, ¡me alegra verte sano y salvo!, ¡cuando llegaron confirmaciones de que el barco volador resulto ser una trampa y el mismísimo Muhaqdad Alnayits te había capturado, estaba alarmado y…!


    Sus palabras son calladas cuando posa sus ojos sobre Berat, las manos del calvo guerrero Qusatjiat tiemblan y el mismo Adil con sus expresiones de perplejidad denotaba un fuerte deseo de sollozar. Era evidentemente que él conocía a Berat, ¿pero qué relación tenía con él?, ambos son de la misma tribu, ¿pero que más había en el contexto?.


    —He vuelto, padre -Fueron palabras de Berat.


    —“¿¡Adil es su padre!?”.


    Tal fue mi reacción que para mi fortuna me guarde tal exclamación en mis pensamientos, pensé que era un viejo amigo de Adil, ¡pero jamás considere ni un segundo que fueran parientes!.


    —¡BERAT!.


    Pronuncio su nombre a todo pulmón y sin pensarlo un segundo más, aquel guerrero experimentado de fuerte apariencia corre hacia su hijo y le propina un fuerte abrazo.


    —Cuando desapareciste… creí que habías… que tu habías…


    —Esta bien, padre, he vuelto, todo gracias a Rozuel Drayt y sus compañeros.


    Adil agradecía entre lágrimas, no tenía vergüenza alguna de mostrar tales sentimientos, porque un ser preciado para él, había vuelto ante sus brazos y no era un sueño. Note que, a la distancia y en completo silencio, observaban una sonriente Amira, la propietaria de cabello largo turquesa y su fiel guardiana, la semihumana con cabeza de chacal, Anubian, llamada Namida. La semihumana tenía sus ojos puestos en mí, su mirada era de descontento, luego se dio vuelta y se marchó.


    —“Aun me guarda rencor, ¿eh?”.


    Desde nuestra ultima “charla”, la Anubian me guarda distancia, incluso si pasa a mi lado, solo me ignora y sigue su camino, era obvio que aun sentía cierto grado de menosprecio hacia mí. Sinceramente no me importa, si quieres mostrar dicha antipatía, es libre de hacerlo mientras tales actos no pasen a un agravio físico o a algo más que realmente me moleste.


    __________________________________________________________________​


    [1 MES DESPUÉS]


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    Reino de Quíatar - Puerto Jeda…

    El puerto Jeda, ubicado en la ciudad portuaria Jeda, alberga el único sitio en donde se preparan las embarcaciones necesarias para viajar a otras naciones por mar o incluso a otros continentes con propósitos comerciales. Por lo tanto, este puerto recibe la visita de numerosos barcos provenientes de tierras extranjeras, actualmente esta ciudad se encuentra bajo la influencia de la política Afigad, y con ello su alianza con Muer Afigad.


    —¡Rápido están por aquí!, ¡Aaaaaaaah!.


    Un guardia del puerto recibe un corte fuerte en el pecho que le deja una herida considerable, mientras retrocede, cubre con una mano la lesión tratando de mitigar la perdida de sangre. Se pone a cubierta detrás de una pared, un compañero guardia se le acerca para corroborar su condición.


    —¿Que arma te causo este corte?.


    —No fue un arma, el corte me lo propino un ghrayb con magia de viento.


    —No es un corte mortal, puedo cerrar la herida con “curación por mana”, estoy especializado en dicha práctica -Asegura el guardia.


    La “curación por mana” era una capacidad del “principio básico” de la magia que consistía en canalizar mana sobre una herida y ejerciendo una forma de “fortalecimiento” el mana empleado ejerce efecto de curación en su forma de energía pura. Con la aprobación del guardia herido, su compañero comienza a llevar a cabo el procedimiento curativo de magia.


    Coloco ambas manos sobre la herida, concentro su mana y comenzó a canalizar dicha energía en torno a la herida, de pronto se percata de que su mana es rechazado, la herida no recibía aquella energía canalizada. Cuando indaga la razón detrás de ello, descubre la causa de inmediato y queda sorprendido de ello.


    —¿¡Una maldición!?.


    Sobre la herida del corte observo la presencia de una maldición mágica, aquella impedía que el método de “curación por mana” no fuera capaz de realizarse, la energía maldita que yacía sobre la lesión, impedía con total efectividad las energías curativas.


    —“¿La maldición venia acompañado cuando recibió este corte?, dijo que no la recibió de un arma sino de un ataque de magia de viento, ¿¡una magia elemental capaz de dejar una maldición que impide la curación!?” -Fue su deducción.


    De pronto un enigmático encapuchado de negro de pie a cabeza se acerca a ellos dos, tenia una altura estimada de 165 centímetros, se podía observa que llevaba de calzado unas botas marrones. Pero lo más llamativo, era el arma que empuñaba en una de sus manos, pues sostenía una escopeta SPAS-12.


    Los dos guardias estaban atemorizados, sobre todo aquel que tenia la herida del corte maldito, porque el causante de propinárselo, era aquel enigmático encapuchado del arma extraña en sus manos.


    —Rozuel Drayt… -Le enigmática hablo denotando una voz femenina y joven.


    En sus manos enseño un cartel de búsqueda de Rozuel Drayt, apodado como el “Mensajero del Reino de la Agonía”, y cuya cabeza valía unos 400 mil Rubres, la mujer señalo el retrato del muchacho.


    —Rozuel Drayt, ¿¡donde esta!? -Exclamo con seriedad y animosidad.


    Continuara…
     
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    CAPITULO 251 TURBULENTO DESEMBARCO



    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    Más de un mes habían transcurrido desde los acontecimientos en “la Apostata” de Alnayits, desde entonces y con la muerte de dos Muhaqdad a manos de los rebeldes, la voz de los hechos se hizo oír en los alrededores del reino de Quíatar. Ya fueran como rumores que circulaban entre viajeros y comerciantes, llegando a oídos y bocas la nobleza de alta cuna, a la de más baja categoría e incluso a plebe en su totalidad


    Esto intensifico la popularidad como el temor hacia el apodado “Mensajero del Reino de la Agonía”, del ghrayb Rozuel Drayt, a quien se atribuyó los méritos de eliminar a las dos figuras militares de renombre, además de hacerse conocer de manera aún más oficial su vinculación con la facción de los rebeldes ante los ojos de casi toda la nación.


    Lo que se desencadeno una alianza de docenas de aventureros que hace un tiempo (un mes atrás aproximado) en un intento de confrontarle para cobrar la gran recompensa por su cabeza, el resultado termino en masacre para los aventureros, los pocos que lograron sobrevivir y se les permitió marcharse, retornaron al gremio para relatar los hechos.


    Con la descripción brindada en amplios detalles por uno de los aventureros sobrevivientes, Alguien llamado Malkha, cada gremio de aventureros de Quíatar de inmediato fue informado de tales acontecimientos. Se catalogo al “Mensajero del Reino de la Agonía” como un trabajo de “Muerte asegurada” y se recomendaba no interferir con dicha persona, dado a su participación con la facción rebelde, hasta entonces todo aventurero evita a toda costa encontrarse con él.


    Pero un cierto linaje de aventureros, el clan “Nezaria”, estaba decidido a darle caza, uno de los suyos, Dulnara Alnacu, había sido eliminado por el ghrayb, y dado que para el reino de Quíatar, los rebeldes y el “Mensajero del Reino de la Agonía” eran considerados por ley como “criminales”. Este linaje de una larga estirpe de guerreros con siglos de generaciones como aventureros, los mejores en dicho oficio en el reino, no tenía en mente darse por vencido, y Rozuel Drayt, se convirtió en su objetivo principal.


    Con las enormes cantidades de dinero obtenido en “la Apostata”, los rebeldes utilizaron parte del fondo para comprar mejores equipamientos para sus hombres, y, además, contrataron mercenarios del “reino de Varagaz”. Una tierra conocida como “reino de los mercenarios”, donde sus principales dirigentes, exmercenarios, con toda una nación entera repleta de una poderosa fuerza militar que, bajo sus liderazgos, están decidido a vender sus servicios bélicos al mejor postor a otros reinos.


    Aleab retorno al palacio de los Afigad, en la ciudad de Naar´thue, donde consiguió convencer al mismismo Muer Afigad sobre las circunstancias de su inmediata desaparición.


    —¿¡Ese maldito de Alnayits conspiraba contra mí!?.


    La Trotamundos franco-americana logro convencer al Azim Alnabil de que el propio Muhaqdad conspiraba en secreto, creando un ejército inhumano y confabulando con un enigmático grupo Ghrayb denominado “el Nexus”. No fue difícil dado a que el propio Alnayits ocultaba su guarida a los ojos de todo el reino, tenía secretos que él ocultaba a toda costa, incluso al propio Muer Afigad.


    Muer toleraba que Alnayits no le diera la ubicación de su guarida o incluso no compartiera parte de aquellos “secretos únicos” del cual se dice guardaba en la biblioteca de dicho sitio. Pues era consciente del poder de dicho hombre, de su inteligencia como tal y preferiría tenerlo de aliado como enemigo.


    Pero al tener un enemigo demasiado listo y con muchos secretos, parte del Azim Alnabil, desconfiaba del Muhaqdad y temía que le ocultase algo desagradable que pudiera causarle algún “inconveniente” en el futuro, cuando Aleab reapareció y relato a detalles los hechos de su retorno, descubrió que, en parte de esos secretos, el investigador, realizaba experimentos horridos con todo el que fuera secuestrado por él, para luego ser convertido en un monstruo capaz de luchar con lealtad a su lado.


    Aleab fue secuestrada porque según sus palabras, había “averiguado” de más sobre él, utilizando el collar metálico dorado en su cuello, quien fue una creación del propio Alnayits, planto discretamente en dicho artefacto, un control más poderoso de la voluntad de la joven a su dominio absoluto. Despertó en la guarida del propio Alnayits, el cual era llamado “La Apostata”, y descubrió que también el propio ghrayb, Rozuel Drayt, había sido atrapado por el Muhaqdad.


    Incluso, el Muhaqdad intento hacer un trato con el ghrayb, una alianza, Alnayits no solo conspiraba con derrocar a Muer, sino también anhelaba hacerse con todo el reino para sí mismo. El ghrayb rechazo la alianza, confronto al investigador, y le derroto, matando a Alnayits en el proceso, salvando a todos los prisioneros capturados por el Muhaqdad, incluyéndola a ella.


    —¿¡Estuviste en su guarida en persona!?, ¿¡sabes en donde se encuentra!?.


    Cuando Muer le planto directamente aquella interrogante, Aleab ya tenía la coartada necesaria para cubrirla, ella conto que después de que el Muhaqdad fuera vencido, todos los prisioneros liberados, fueron ayudados por el ghrayb y un grupo de rebeldes que estaban con él.


    —Prepararon carretas con provisiones para todos los prisioneros que eran aldeanos, granjeros o algún comerciante del montón, nos vendaron los ojos en todo momento, nos escoltaron por horas hasta llegar a un pueblo al anochecer -Cuenta Alea —Desde allí, nos permitieron sacarnos las vendas y más rebeldes ayudaron para que todos pudieran llegar a su hogar, sanos y salvos.


    La muchacha expreso que intento descubrir la dirección por la cual las carretas vinieron desde “La Apostata”, pero sin éxito alguno, pues las huellas fueron borradas, y los demás prisioneros liberados, quienes agradecieron a sus salvadores, divulgarían sobre sus heroicos actos, de ese modo los rebeldes comenzarían a ser visto son mejores ojos, y tendrían más apoyo por parte de los plebeyos del reino.


    Muer maldecía la astucia de esos rebeldes, salvaron comerciantes que extenderán las obras de tal facción como “benévolas” y conseguirán apoyo en el proceso, sino además también se hicieron con la guarida de Alnayits, “La Apostata”. El Azim Alnabil, quien deseaba fuertemente en secreto conocer tal guarida, los posibles secretos y tesoros que aguardan en su interior, ahora tal lugar no solo seguía siendo desconocido de ubicar, sino que, además, les pertenecía actualmente a sus enemigos.


    —“Ese maldito ghrayb…”


    La muerte de Alnayits podrá ser en parte reconfortante dado a los planes ocultos que conspiraba contra su persona, pero al comprender que dos de los tres Muhaqdad habían sido eliminados, ira y temor se gestaba del propio Muer.


    —“¡Todo por ese maldito ghrayb!”…


    En sus pensamientos, la sola mención del nombre “Rozuel Drayt” o “ghrayb”, le generaba inquietudes, estrés y rabia, ya que, desde la aparición de aquel muchacho, de aquel ghrayb y con la muerte de Yusuf Ahja Zad´tyk donde se dio a conocer su identidad, sus planes empezaron a entorpecerse desde allí en adelante.


    —“Los ghrayb… son una calamidad…” -Fueron sus pensamientos cargados de incertidumbre e impotencia.


    __________________________________________________________________​


    1 semana después - Puerto Jeda…


    Las embarcaciones provenientes de otras naciones son destinadas a este puerto, ya sean con propósitos comerciales o de viaje, un control se hace necesario para todo barco que provenga de tierras extranjeras, en el caso de comerciantes, corroborar los productos que trae consigo y la autenticidad de su presencia de interés comerciales. En cuanto a forasteros con otros propósitos…


    —Atentos, nos acercamos al puerto -Avisa un hombre moreno.


    Un barco galeón se acercaba al puerto, aquella nave transportaba a únicamente a 7 personas en su interior, 3 de ellos eran hombres adultos de tez blanca, dos eran fornidos de pie a cabeza y el tercero de una constitución delgada con una cicatriz oblicua de corte en su nariz, otro era un hombre adulto de tez morena, y los últimos tres ocultaban su aspecto bajo gruesas túnicas, el mayor de ellos resaltaba una altura promedio de 185 centímetros y pies de caracteres semihumano con presencia de pelaje blanco en ellas.


    Uno de los tres sujetos de tez blanca se acerca al trio de encapuchados con un mensaje importante.


    —El viaje llega a su fin, caballeros, recuerdan el trato, ¿no? -Hablo el hombre de constitución delgada del corte en la nariz —Nuestro jefe les aseguro un viaje hacia este reino a cambio de tener prestado su “seguridad”, por fortuna nuestro trayecto ha sido tranquilo, pero una vez haya concluido, no hay retorno, deberán buscar por sus medios la manera de regresar.


    Después de hacer aquel comunicado el hombre se retira junto a los dos fortachones, el hombre de piel morena se acerca al trio de encapuchado.


    —No ha sido la mejor idea recurrir a la “familia Bonavesse” para conseguir una manera de viajar hacia el continente de Sharya -Suspira el hombre de piel morena —Pero… no había otra opción, era una oportunidad tan perfecta y única, supongo…


    —No importa, mientras lleguemos a nuestro destino, es lo que vale -Hablo uno de los encapuchados denotando una voz joven femenina.


    El barco en cuestión a pesar de poseer poco personal, tenia la ventaja de que sus suministros de comida y agua podían durar más tiempo para largos viajes, el movimiento de aquel navío dependía tanto del viento como de remos para moverse, pero habiendo pocos para utilizar la fuerza en los remos, había una solución mágica de por medio.


    Los remos eran manipulados por un objeto mágico denominado “Porta-Remeros”, tenia la forma de una cabeza humana hecha de metal con el doble de tamaño de una, en su estructura se observaba en la parte superior la presencia de 7 tubos semejantes a los cuernos soplados en batallas, tales tubos liberaban un aire cargado de magia con el cual estaban enlazados a los remos. De esta manera estos son movidos por una magia de viento proveniente del objeto de dicha naturaleza, aunque la desventaja es que su velocidad máxima es inferior comparado a la fuerza brindada por mano de obra física, además de que, para cambiar la dirección de los remos, era necesario que alguien manipulara el objeto con su magia para controlar a voluntad del rumbo.


    El galeón cargaba en la bodega cantidades descomunales de cajas que guardaban en su interior plantas molidas guardadas en botellas de vidrio, aquello era conocido como “Betheleño”, una planta proveniente de ciertas regiones del continente de Gresswold. Al mezclarse con sustancia alcohólicas y dejar pasar una hora, se obtiene un líquido bebible que, al consumirse, induce en la persona un estado de euforia y alucinaciones. Según alquímicos, esta planta contiene pequeñas propiedades mágicas, y parte de aquellos efectos causados en su consumo, causaran que la persona este imbuido con un pequeño porcentaje de magia en su organismo por un tiempo moderado.


    —“A pesar de que no nos han dicho nada, es fácil suponer que luego de bajar todas sus “mercancías”, luego de provisionarse, cargaran toneladas de opio para llevar de regreso a Gresswold, ya que es una planta que solo puede obtenerse en Sharya del sur” -Concluyo el hombre de tez morena en sus pensamientos con cierta decepción.


    —Señor Jhamel -Otro de los encapuchados hablo denotando una voz masculina joven.


    El hombre de tez morena identificado como Jhamel, atento al encapuchado que le hablaba, oye las palabras de sumo agradecimiento viniendo del enigmático joven.


    —Ha decidido acompañarnos, tomar más riesgo de lo necesario, en verdad, muchísimas gracias.


    —No es necesario tanta gratitud, considerando lo que el chico hizo por nosotros en todo este tiempo, la “Ordinen Deam” estará dispuesto a ayudarlo en todo lo posible -Aseguro Jhamel —Además, soy el único quien habla el lenguaje del reino de Quíatar en la organización, al final de cuenta, ese sitio fue mi hogar antes de que fuera vendido como esclavo al continente de Gresswold.


    [Ficha de Jhamel]​


    NOMBRE: Jhamel

    EDAD: 38 Años.

    CARACTERÍSTICAS: Piel morena, cabello corto negro y marca de esclavo en espalda lado izquierdo.

    RANGO: Vigidente (Ojo Mayor).

    ANTECEDENTE: Procedente del reino de Quíatar, fue esclavizado y su destino hacia Gresswold lo llevo eventualmente a terminar en “Ordinem Deam”, puede hablar tanto la lengua de su tierra natal como también la lengua predominante de Gresswold.


    La ayuda de “Ordinem Deam” ha sido un elemento de vital importancia para el trio de encapuchados que tenia como destino el reino de Quíatar.


    —No esperábamos que el reino de Galet nos atacara en nuestro viaje, el “reino de los no magos” mostraban un interés total en hacerse con las creaciones de mi amo -Hablo el encapuchado de voz masculina joven.


    —No solo eso, no fue un encuentro hostil casual, ellos ya conocían sobre su existencia con anterioridad -La muchacha encapuchada hablo —Alguien se los dijo, quizás con poca o varios detalles, saben en el fondo su característica más fundamental, un arma “sin dependencia de la magia”.


    Un reino donde los no-magos gobiernan y son el principal poder militar de tal nación, el pensamiento de todos los llevo a intuir que, si existía un arma poderosa que no dependía de la magia, su existencia era poco conocido (en especial que no dependen de magia para funcionar realmente) y solo un cierto grupo los empuñaba, estarían interesados en hacerse con unas muestras, o quizás… la fuente de su creación.


    —Ellos sabían que ustedes portaban esos “artefactos” -Hablo Jhamel —Y ese encuentro fue una emboscada, fue planeado, como si los hubieran estado vigilando… o esperando que pasaran por allí, sabiendo que tarde o temprano, allí transitarían ustedes.


    El barco llega al puerto Jeda, donde es asegurado y fijado en el sitio en cual se detiene, la rampa es colocada para permitir bajar como subir del navío, los dos fortachones de la “familia Bonavesse” son los primeros en bajarse, hasta que son detenidos por cuatro guardias quienes bloqueaban su paso.


    —¿Guardias del puerto?, ¿no habías dicho que su barco evitaría ese tipo de control?.


    Cuando Jhamel le planteo aquella inquietud al hombre delgado de la cicatriz en la nariz, este sorprendido vio a los guardias que habían detenido a los dos fortachones que pertenecían al mismo grupo que él.


    —¡Esto es una mierda!, un contacto de la Tartib-Qaede nos estaría esperando aquí, ¡se supone que tendrían todo preparado para evitar este tipo de inconvenientes!, ¡no debería haber guardias esperando para detener este barco ni exigiendo un control! -Afirmo el sujeto de la cicatriz.


    Aquel hombre de la cicatriz conocía la lengua del reino de Quíatar, como también lo hablaba, como los fortachones que se bajaron primero eran incapaces de comunicarse con los guardias, dado a su total desconocimiento del idioma del lugar, él tuvo que acudir a ayudar a sus muchachos. Trato de calmar la situación, dialogar con los guardias, e incluso, entregarles una bolsa con dinero en su interior para que “mirasen a otro lado”, sin embargo, el sujeto de la cicatriz solo consigue recibir un golpe fuerte en el estómago, y es apuntado con espadas junto a los suyos.


    Más guardias llegan al lugar, un total de 9 de ellos venían con órdenes de detener al barco, quien se erigía como el líder del grupo, les ordena a 5 de ellos vigilar y mantener cautivo a los tres que habían bajado de la rampa. Mientras el resto sube a la embarcación para encontrarse con Jhamel y el trio de encapuchados.


    —Oh no, problemas… -Expuso el miembro de la Ordinem Deam con nervios.


    Los guardias desenfundan su espada y se detienen a solo dos metros de ellos, el guardia líder les habla, pero dado a que utilizaba el idioma del reino, el trio de encapuchados era incapaz de comprenderle. Jhamel habla con él, pero este le responde con un tono agresivo, luego el miembro de la Ordinem Deam toma el arma que llevaba en su cintura y la arroja al suelo.


    —¿Qué es lo que han dicho? -Pregunto la fémina encapuchada.


    —Exige que tiremos nuestras armas, ¡todas ellas!...


    El guardia señala al trio de encapuchados, Jhamel vuelve a hablar con ellos, una serie de diálogos se intercambian entre los dos, y el guardia apunta su espada contra el propio miembro de la Ordinem Deam. A este punto, el trio de encapuchados intentaban mantener la compostura, pero la muchacha era la que mostraba más indicios de querer perder los estribos.


    —Dice que, bajo una ley reciente, todos los “ghrayb” que lleguen al puerto, no deben resistirse y están obligados a acompañar a los guardias, serán revisados de pie a cabeza, se les quitarán todo objeto que traigan consigo y luego serán llevados a ver a un tal “Muer Afigad” -Fue la interpretación de Jhamel.


    —¿Qué demonios es “ghrayb”? -Pregunta la encapuchada.


    —Es la manera en que estas tierras llaman a los forasteros.


    El guardia se acerca hacia la encapuchada femenina, y a la fuerza le quita la capucha de su túnica para revelar su rostro, mostrándose como una joven de piel blanca y larga cabellera naranja. El guardia forcejea para quitarle la túnica, pero la muchacha entre enojos, le propina un puñetazo cargado con “fortalecimiento mágico”. El guardia retrocede adolorido y furioso, exclamando órdenes a los hombres que le acompañan y señalando a la muchacha de pelo naranja.


    —Riza, ¿entiendes lo que acabas de hacer? -Le pregunta el encapuchado de voz masculina.


    —Allum, ¿estas dispuesto a dejar las creaciones de tu amo en manos extranjeras y vulgar? -Fue la respuesta de la muchacha de pelo naranja.


    —De NIGUNA MANERA.


    —Entonces…


    La muchacha desenfunda de su túnica un arma, cargándola con ambas manos, una escopeta SPAS-12.


    —Enseñémosles que los “ghrayb” no se dejan mangonear tan fácilmente.


    Continuara…
     
    Última edición: 4 Mayo 2021
  7. Threadmarks: CAPITULO 252 EL SEGUNDO GRUPO GHRAYB
     
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    CAPITULO 252 EL SEGUNDO GRUPO GHRAYB


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    El líder de los guardias señalo con el dedo a la muchacha de cabello naranja y ordeno a sus hombres atacarla, la joven responde con el agitar de su mano y levantar una ráfaga de viento que empuja a las cuatro derribándolos momentáneamente, apunto a uno de los derribados guardias con la escopeta y antes de que pudiera jalar del gatillo, uno de los encapuchados le recuerda algo vital.


    —Recuerda que ya no quedan mucha munición para la escopeta, utiliza sabiamente los cartuchos restante -Fue el comunicado que le dio el encapuchado de voz masculina.


    —En ese caso, yo me encargo de ellos -Hablo la encapucha de mayor altura denotando una voz femenina.


    El encapuchado más alto toma un arma que había ocultado a corta distancia de su posición, agarra una pesada alabarda con solo una mano y se acerca con ella a los guardias. Acto seguido sujeta el arma con ambas manos y la fuerza que ejerce con ellas hace que la vestimenta que recubre sus extremidades superiores se desgarre.


    Se revelan brazos tonificados cubierto de un pelaje blanco, venas sobresalían de esta denotando una presión notoria, con la alabarda propina un poderoso movimiento de corte horizontal. Tres son alcanzados al encontrarse de pie y decapitados en un tajo, el cuarto consigue evitar ser alcanzado por escasos centímetros, al ver como sus compañeros fueron asesinados, se tiñe de horror y emprende la retirada.


    En su huida grita a todo pulmón por ayuda con el fin de alertar a sus compañeros, hasta que es apuñalado en la espalda por el encapuchado de voz masculina. Mostrando uno de sus brazos convertido en una cuchilla lo suficiente larga y afilada para perforar un pulmón y dañar tejido cardiaco en el trayecto, con su mano libre le tapa la boca para callar sus gritos.


    —Lo siento, pero eres muy ruidoso.


    Fueron sus palabras dedicadas al guardia, el cual, lentamente abandonada la vida, es recostado en el suelo, su respiración disminuye para eventualmente dejar de mover el pecho o mostrar indicio alguno de vitalidad. El brazo cuchilla del joven adopta una forma liquida de tinte pegajoso y vuelvo regresa a su forma de extremidad superior normal.


    —Nada mal para un slime del metal -Jhamel le elogio —Joven Allum, tenga cuidado, en estas tierras los de su especie, son considerados más un “producto” y no dudaran en capturarle a la menor oportunidad, y dudo que la ley este de nuestra parte.


    —No soy fácil de capturar -Declara el slime tomando del interior de su cuerpo un revolver Colt Python.


    El arma es colocada en una funda en su cintura luego de asegurarse de que estuviera totalmente cargada, la encapuchada se quita la capucha para mostrar su identidad semihumana.


    —Supongo que ir con esto puesto para mi no tiene sentido, destacaremos de todos modos, y esta túnica entorpece mis movimientos.


    La semihumana tenía el aspecto de un animal antropomórfico con pelaje blanco, su hocico se asemejaba al de un felino con orejas largas similar a las de un conejo sobre una cabellera albina larga, bajo de sus ojos resaltaba una corta línea roja y poseía además una larga cola.


    Su altura exacta era de 185 centímetros, portaba una armadura de cuero ligera tachonada del torso hasta la cintura, tenía una constitución tonificada tanto en torso, como brazos y piernas. Aquella semihumana era una Sargario, una raza conocida por poseer habilidades físicas extraordinarias, pero que eran incapaces de usar magia, incluyendo toda clase de artefactos u objetos mágicos. Su arma predilecta era una pesada alabarda, que para una persona ordinaria requeriría por su peso dos manos para sostener, pero a ella tan solo le era suficiente una y con relativa facilidad.


    —Es mejor si luchas sin restricciones, Tayra -Opino Riza la mujer de pelo naranja.


    —Riza, ¿tu seguirás usando la túnica para ocultarte?, estoy casi segura de que no hay muchas brujas que ronden en este continente, por lo que no debería ser necesario que ocultes tu identidad aquí -Aseguro Tayra —Pueden que las brujas sean mal vista y cazadas en Gresswold, pero aquí prácticamente serias vistas casi como cualquier mago.


    —Lo sé, pero la conservare, hasta reencontrarme con él…


    La bruja cerro sus ojos un momento, pensó en aquella persona a la que anhelaba volver a ver, un joven que sostenía un arma inusual para este mundo, una creación de su propia mano, los vuelve a abrir para mirar aquella arma que empuñaba ella en las suyas, era una de las creaciones de ese muchacho, la escopeta SPAS-12.


    —Por suerte el amo tenia un escondite oculta con un pequeño alijo de armas en Windaz, lo dejo para madre para ser usado en caso de emergencias, como el inesperado ataque de bandidos demasiado bien armados y organizados -Allum expreso al notar como la bruja miraba la escopeta.


    —¿Crees que fue buena idea llevárnosla? -Pregunta ella.


    —Madre estará bien con la pistola, además de que ella misma ha afirmado que no maneja muy bien la escopeta -Allum afirma —Además, para ir por el amo, debemos estar lo mejor equipados, Riza, solo ha pasado poco tiempo y dominas bastante bien esa arma de fuego, pese a que fue la primera y única arma de tal tipo que has utilizado en tu vida.


    Los objetos personales de Rozuel cuando él desapareció quedaron en manos de Allum, tanto su vestimenta, las canicas de metal y el artefacto mágico de apariencia de cubo metálico que tenía la capacidad de almacenar un limite de objetos en su interior dentro de una dimensión de bolsillo.


    El artefacto mágico que almacenaba objetos solo podía ser utilizado por el legitimo dueño, en este caso Rozuel Drayt, por lo que no se podía guardar nada en su interior y menos retirar lo que yace guardado dentro. Las canicas que eran las armas comprimidas en dicha forma por el esper, tan solo podían ser devuelta a su estado original por él mismo, básicamente el equipo del Trotamundos estaba asegurado de que solo él pudiera desbloquearlo para usarse, y tanto Allum como el resto no podían acceder a este.


    Lo único que si se pudo rescatar, fueron la AK-47 y la pistola Mauser C96, sin embargo ambas armas se encontraban inutilizables, el rifle de asalto presentaba serios daños en el cañón, ¿un resultado ocasionado del fenómeno que se llevo a Rozuel a otro lado?. Y el gatillo como la recamara de la Mauser C96 sufrieron daño, el gatillo era imposible de oprimir y la recamara no se podía abrir, lo que hacia que no fuera posible el retirar el cargador que tenía.


    Lo que dejaba únicamente las armas de Allum como las únicas funcionales, y la escopeta que fue tomada del alijo secreto en Windaz para que Riza la empuñara, pero también estaba el problema de la munición. Dado a que la ausencia de Roz hacia que reparar las anteriores armas dañadas no fuera factible, también estaba la problemática de la munición, no podían producir más, y solo podían contar con lo que tenían a su disposición.


    —Allum, sé que ya estamos lejos de casa, ¿pero estas realmente seguro de que él se encuentra aquí? -La bruja pregunta.


    —No lo dudo, esos sueños… desde hace más de un mes, puedo sentir la presencia del amo cuando sueño -Allum explico.


    Extrañas experiencias oníricas experimentadas por el slime, le hizo sentir a su amo, como una extraña brújula de naturaleza espiritual, que le señalaba en donde se encontraba, una del cual solo él podía sentir. ¿Era aquello quizás una especie de lazo que tenia con su dueño?, el slime poco comprendía que ocasionaba el fenómeno, pero estaba seguro de algo, aquello le estaba intentando indicar en donde buscar a su amo.


    —Tu conexión con el joven Rozuel Drayt debe ser fuerte, entonces debemos dejar a un lado las dudas y continuar -Jhamel manifestó —Ahora… debemos lidiar con el problema de los guardias del puerto.


    Bajo la rampa aguardaban unos cinco guardias armados, mantenían cautivo a los tres hombres de la “familia Bonavesse”, para fortuna del grupo, ellos no fueron alertados aun, los gritos de su compañero nos los alcanzo dado a que el propio puerto era una zona con bastante actividad y ruidosa a su alrededor.


    Aquellos guardias mantenían su posición por orden de su superior, pero no lo harían por siempre, la tardanza hará que sospechen en cualquier momento e inevitablemente se subirán al barco para investigar la razón del tal tardío.


    —Podríamos evitar la lucha contra ellos, si saltamos del barco y salimos de aquí por agua -Sugirió la Sargario.


    —Incluso si nadamos hasta otra orilla del puerto, sería imposible no ser encontrados por otro grupo de guardias, las túnicas llamarían bastante la atención como también usted joven Tayra -Argumento Jhamel —Además toda la guardia del puerto tienes ordenes de escoltar a los ghrayb hacia ese tal “Muer Afigad”, cuando nos vean al instante sin nadie que nos escoltes, sospecharan al instante que intentamos colarnos, y, por si fuera poco, esta el tema de los suministros.


    Las raciones de comida y agua estaban casi en las últimas, necesitaban reabastecerse a como dé lugar, por lo que tratar de evadir a la guardia, significaría transitar de manera ilícita como bastante discreto por la ciudad del puerto. Entonces, estarían obligados a tener que pasar de largo por los basares o zonas de mercado, o arriesgarse a comprar con la enorme posibilidad de ser descubiertos, lo que haría que en cuestión de tiempo tengan a la guardia encima.


    —“Y tampoco disponemos de mucha munición, si se diera una confrontación extensa con numerosos enemigos” -Recordó Allum en torno al inventario de munición que disponían.


    —¿Alguna sugerencia? -La bruja le pregunto al Vigidente.


    —Lo tengo, esos tres, más bien al tipo que encabeza este barco -Asegura Jhamel.


    Jhamel sugirió que la seguridad del sujeto delgado con la cicatriz oblicua de corte en su nariz debía ser asegurada, ¿y la razón detrás de ello?.


    —La “familia Bonavesse” ya ha estado aquí antes, lo que sugiere que deben tener algún escondite cercano.


    Para que la “familia Bonavesse” lleve operaciones en el área, era esencial que tuviesen al menos una guarida escondida en las proximidades, ya con el fin de asegurar bienes que serán transportados a futuro, para que el “personal” de dicha organización estén resguardando en un sitio seguro u otros motivos de ilícitos propósitos.


    —Salvamos el pellejo de ese sujeto, él nos lleva hasta su guarida, nos provee de provisiones y podemos de paso pedir indicaciones, es esencial saber dónde estamos para seguir con este viaje con más seguridad y es obvio que ellos ya deben contar con algo de conocimientos geográficos de este reino -Supuso Jhamel.


    —No es una mala idea, ¿pero en verdad crees que acedera a ayudarnos así nada más aún si le salvamos de esos guardias? -Riza pregunto.


    —Créeme, no tendrán muchas opciones.


    Era el momento de eliminar a los guardias, pero debían hacerlo con cuidado y garantizando la seguridad del trio de maleantes de dicha organización criminal, en especial del sujeto delgado de la cicatriz. Después de una planificación breve, llevaron a cabo su ataque contra los guardias.


    Allum baja de la rampa lentamente enseñando las manos, les habla a los guardias y estos le notan enseguida, son incapaces de entenderle, desenfundan sus cimitarras estando en total guardia. El slime se baja por completo de la rampa y se detiene alejado de este, los cincos guardias tenían toda su atención enfocada en él.


    —No estoy armado, pueden verlo ustedes mismo.


    Los guardias también le hablaban con un tono de hostilidad, pero ninguno era incapaz de intercambiar oraciones entendibles con el slime, uno de los guardias opta por acercarse a él mientras el resto vigilaba atentamente a cada movimiento de Allum, lo capturaría y mantendría cautivo como al resto de los ghrayb. Pero cuando el guardia se aproximó y se encontró a solo escasos centímetros de él, fue que se llevó el asalto.


    Jhamel es el primero en atacar, utilizando una espada de Gresswold apuñala las costillas del guardia más alejado de Allum, luego Taya la Sargario carga con su pesada alabarda, dado a que los tres rufianes de la organización criminal estaban de rodillas, pudieron evitar como también el Vigidente, el poderoso tajo de la semihumana que arrebato la vida de dos guardias.


    Los restantes que aún quedaban se dan vuelta de inmediato con toda su atención sobre los agresores que abatieron a sus compañeros, pero aquel que estaba próximo al slime y se acerco para capturarle, es apuñalado en la espalda por el propio Allum. Con su brazo convertido en cuchilla, penetrando en zonas de los pulmones, y sujeta su cuello con la mano restante ejerciendo presión que corta su respiración, perdiendo la consciencia poco a poco, y con su vitalidad mermando hasta la inevitable muerte.


    Cuatro de los cinco guardias habían sido eliminados, aquel que quedaba se vio amenazo y nervioso, al yacer rodeado por los atacantes ghrayb, su única opción era gritar y pedir ayuda, pero es sorprendido por un proyectil de viento que impacta sobre su cuello con letal precisión. Aquello entorpeció su voz, le hirió seriamente e hizo soltar su arma, cae de rodillas entre inmerso dolor, con el gotear de sangre en la herida, cubriéndolo con sus manos en un intento de mermar la hemorragia.


    —Muy tarde para lamentarte.


    La bruja de cabellera naranja le habla al situarse a escasos centímetros frente al herido guardia, ella oía los balbuceos del lastimado hombre, pese a no entenderle, supuso que quizás estaba rogando por ayuda.


    —Ustedes se interponen en nuestro camino, y me abriré paso a como de lugar, tengo a alguien a quien llegar y nadie me lo impedirá -Le comunico ella pese a saber que él hombre no le entendía en absoluto.


    El hombre siguió balbuceando mientras la miraba fijamente, no había odio en la mirada del guardia, solo temor, Riza invoco viento en la palma de su mano y creo una daga de aire. Acto seguido, le ocasione un corte profundo en el cuello que hace que la sangre del guardia fluya como un torrencial de golpe, manchando los pies y cintura de la bruja, eliminando al individuo.


    —Ustedes… -El rufián delgado de la cicatriz les hablo.


    —Cuanto menos lo esperaban, acabamos de salvar sus culos -Tayra expreso.


    —Pero no lo hicimos por simple amabilidad -Aclaro la bruja.


    —¿Qué es lo que quieren? -Pregunto el hombre delgado.


    —Sabemos que deben tener alguna guarida por aquí -Jhamel expuso.


    El Vigidente explico las razones de precisar el uso de la guarida que dicha organización posee escondido en la ciudad, primero para evitar a los guardias, luego aprovisionarse, buscar información geográfica del reino y de esa manera continuarían su camino.


    —¡No hay forma de que los lleve allí!, seria hombre muerto si llevo a individuos que no son parte de la “familia Bonavesse” hasta ese escondite -Aseguro el sujeto.


    Sus palabras confirman la presencia de tal guarida, pero la terquedad del delgado hombre de la cicatriz complicaba la situación para el grupo, y, por si fuera poco, una campana es hecha a sonar a todo volumen. Pronto otras campanas son hechas a sonar luego de la primera, a la proximidad se encontraba dos edificios del cual se instalaban los guardias para vigilar el puerto.


    Contaban con las medidas para alertar a sus hombres en casos de ciertas amenazas, cuando una de las dos campanas es hecha sonar, pronto como un efecto domino, otra resuena más lejos y continua hasta extenderse hasta una dirección fija. El motivo era para alertar al cuartel de la guardia más cercana al puerto, y los primeros grupos ya estaban manifestándose en el lugar.


    —Si prefieren morir a manos de los guardias, bien por ustedes, nosotros al menos tenemos más posibilidades salir de aquí, VIVOS -Fueron las declaraciones del Vigidente hechas hacia el rufián delgado de la cicatriz.


    El maleante de la organización criminal, al ver que sus posibilidades de huir ante tal numero de amenazas eran considerablemente bajas, maldice su suerte y golpea el suelo con ambas manos. Respira hondo, y luego suspira con notorio malestar, se pone de pie y mira cara a cara a Jhamel.


    —De acuerdo, protege nuestro pellejo y los guiaremos a todos al escondite -Asegura el hombre de la cicatriz.


    —Mas le vale cumplir con su parte.


    —¿Tenemos opción acaso?, quiero vivir, de lo contrario los habría mandado al diablo hace rato.


    Habían conseguido la cooperación del maleante de la organización criminal, una zona segura los esperaba, pero primero debían superar los obstáculos que le aguardaban, guardias armados surgiendo a montón con cada minuto que pasaba.


    __________________________________________________________________​


    A la distancia un hombre descalzo en sus 30, vistiendo un grueso pantalón, cubriendo su cabeza con un turbante blanco y con el torso al desnudo, de abundante barba blanca y un físico en forma. Observaba con sumo interés desde lo alto de una casa, el bullicio que ocurría en el puerto, notando la presencia de los responsables a la distancia.


    —Ghrayb… -Pronuncio al ver a dichos responsable.


    —¡Oye tú!, ¡el de allí arriba!.


    Un guardia de escudo y cimitarra le hablaba al hombre descalzo, consiguiendo toda su atención.


    —¡Tu eres un aventurero!, ¿no es así?.


    —Akrla Bax´uz -El aventurero se identificó.


    —¿Eh?, ese apellido… ¿no eres parte del clan Nezaria?, ¿como los “Alnacu” y los “Nemran”?.


    —En efecto.


    —¡Lo sabía!, el clan que cuenta con los mejores aventureros de Quíatar, ¡nos vendría bien tu ayuda para lidiar con esos Ghrayb problemáticos!, por supuesto, serás recompensado por ello, pues Muer Afigad le interesaría capturar vivo a uno de ellos.


    El hombre vuelve a enfocar su mirada hacia los Ghrayb, de entre todos ellos, la joven de pelo naranja es la que tenía casi todo su interés, luego salta y manifiesta magia utilizando fortalecimiento mágico para aterrizar sin problema.


    —¿Entonces acepta el encargo?.


    Una cobra con un tamaño superior a un perro adulto se aparece al lado del guardia, asustándole y haciendo que se tropiece, la criatura de escamas verdes y marrón se acerca al hombre descalzo para ser acariciado por este en la cabeza, revelando ser una criatura perteneciente a dicho individuo.


    —Aceptare el encargo -Declara el llamado Akrla Bax´uz.


    Continuara…
     
  8. Threadmarks: CAPITULO 253 LUCHA & ADVERSIDAD
     
    Sylar

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    CAPITULO 253 LUCHA & ADVERSIDAD


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    —¡Ríndanse o sufrirán las consecuencias!.


    Fue la declaración a todo volumen de un guardia que guiaba a 6 más a sus espaldas, los ghrayb estaban a tan solo unos 50 metros de ellos, por obvias razones lingüísticas ellos no podían entender los que dijo aquel hombre, solo Jhamel fue la excepción.


    —Para abreviar, dicen que nos rindamos o nos mataran -Tradujo el Vigidente.


    —Cuanta elocuencia -Opino la Sargario.


    —No estarán considerando rendirse, ¿verdad? -Pregunto el maleante delgado de la cicatriz oblicua en la nariz.


    —¿Puedo darles nuestra respuesta? -Riza pregunta.


    —No veo porque no, adelante -Allum dio el visto bueno a la petición de la bruja.


    La bruja guardo la escopeta en una funda ubicada en su espalda, procedió a acercarse a una distancia de 50 metros y detenerse ante el aviso del guardia, del cual no entendía, pero dado a la atenta mirada hostil de ellos era fácil intuir por los gestos. Acto seguido, levanta su palma izquierda en el cual mostraba un pequeño corte, una minúscula gota de sangre sale de allí, dicha gota se imbuye en magia.


    Luego se convierte en un diminuto brillo de luz que flota para adoptar la forma de un círculo mágico el cual actúa como un portal e invocando de su interior una criatura, un Espírano. El ser invocado tenía la forma ardilla de ojos azules, pelaje rojizo y la punta de su cola poseía una flama, y emitía además un aura en forma de diminutas chispas.


    La criatura se ubica en la palma de la mano de su invocadora, luego se convierte en una bola de fuego y este es arrojada a los pies del guardia líder que guía al resto, al impactar se produce una gruesa cortina de fuego de 4 metros de ancho y 5 metros de altura. El guardia líder solo es chamuscado un poco por el calor, se tropieza en el suelo a 2 metros de la cortina de fuego.


    Tanto su líder como los guardias que le siguen son intimidados por las llamas invocado de manera abrupta y retroceden, la cortina ígnea desaparece y regresa a su aspecto de ardilla, la cual salta a gran altura aterrizando en el hombro de su invocadora.


    —¿¡Alguien más quiere preguntarnos lo mismo de nuevo!? -La bruja exclamo.


    —Cielos que chica, y eso que apenas es una mocosa -Opino el maleante delgado de la cicatriz en voz baja.


    —Escuche eso, ¿quieres que le diga a la “mocosa” lo que has dicho? -Tayra comento.


    —Por favor… piedad… no lo hagas…


    Los guardias no se darían por vencido, aquella retirada advertiría al resto del tipo que amenaza con el que lidian e idearían una mejor contraofensiva.


    —¡Que traigan a las unidades contramagos! -Ordeno el guardia que lideraba.


    —¡Señorita Riza!, ¡tenga cuidado han llamado por unos esfuerzos denominados “unidades contramagos!” -Exclamo el Vigidente traduciendo aquello para que están a su alrededor.


    —¡Entendido! -La bruja asiente con la cabeza.


    —El resto es hora de movernos y deprisa, estén alerta a su alrededor por cualquier movimiento o proyectil arrojado – Jhamel aconsejo.


    La bruja tenía la atención de los guardias, mientras el resto se movilizaba, Allum noto en el cuartel construido en el puerto, sobre el techo algo salió del interior del edificio, era un cañón mágico manipulado por dos hombres. El cañón apuntaba hacia Riza, la magia emanaba de esta, la bruja estaba lo suficiente concentrada con los guardias a su alrededor que no parecía notar la presencia de tal arma mágica.


    Uno de los hombres se posiciona en el arma de tal manera que esta comienza a cargar, el slime ya no podía quedarse solo viendo al ver que Riza no era consciente de tal peligro.


    —Debo actuar RÁPIDO -Fue su conclusión


    Tomo el Colt Python de la cintura y apunto rápidamente hacia el hombre que manipulaba el cañón, jala del gatillo efectuando el disparo, a una distancia de 117 metros, el modelo de revolver empleado tenía un alcance efectivo de 100 metros, superando ese alcance el proyectil tenía posibilidades de fallar cuanto mayor era la distancia de diferencia.


    El cañonero del cañón mágico siente un intenso dolor en el torso, sangre se salpica ante sus ojos, una herida letal se siente en el estómago, no contaba con ninguna vestimenta defensiva más que una camisa de tela ordinario. La bala consiguió asestar y penetro con potencia en la zona estomacal, al punto de hacer que el propio hombre escupiese sangre de su boca.


    Sucumbe a sus heridas cayéndose boca arriba, el segundo hombre que estaba a su lado intenta en vano comprender lo ocurrido y ayudar a su compañero, luego se enfoca en el cañón. Su objetivo principal era disparar a la bruja, con la rabia acumulada por la muerte de su compañero, tenía más que motivación suficiente para cumplir con su labor.


    ¡BANG!


    El cañonero suelta el arma mágica, mira en dirección de donde provino aquel ruido que pudo oír con claridad, observa al slime apuntándole con un objeto del cual desconoce lo que era, pero la forma en que lo sostenía y apuntaba, le recordaba a la manera en que se manipulaba una ballesta ligera. Cuando sintió un dolor intenso más fue su certeza para concluir que aquello era un arma, llevo sus manos a su pecho y al mirarse las palmas, estas yacían cubierta de su sangre a montón.


    Había sido herido seriamente en el pecho, el dolor se manifestó con gran intensidad entonces, su mirada se tornaba borrosa, volvió al objeto que el slime sostenía en su mano, luego a la herida y por último a su compañero. No tardo en comprender que le causo tal mortal lesión, y que mato a su amigo, quería avisarles a sus compañeros guardias de alrededor sobre tal descubrimiento, pero ya era tarde, se deja caer de espalda y el cielo es lo último que atestigua con su aliento final.


    Mientras la bruja trataba de mantener a raya a los guardias, noto que a uno de ellos se le cayó algo mientras emprendía la retirada, era un pergamino con el dibujo de alguien allí, era un cartel destinado a tachar un nombre, un rostro y una cifra de dinero. Un cartel de búsqueda para una persona en concreto, con una recompensa por su captura vivo o muerto, la bruja sintió curiosidad y le hecho un vistazo rápido.


    —“Allum… ¡tenía razón!” -Concluyo en su mente la joven de pelo naranja al ver ese pergamino.


    —¡Rápido están por aquí!.


    Un guardia se acerca a la bruja y da un aviso para alguien a todo volumen, entonces la bruja reacciona, guarda el pergamino y al estar a 10 metros de su posición de aquel hombre, le lanza un corte de viento que hiere en el pecho del individuo dejándole una lesión abierta con sangrado. El guardia coloca su mano para mitigar la hemorragia, luego retrocede hasta ponerse a cubierto detrás de una pared, un compañero se le acerca para corroborar su condición y con talento mágico para la curación procede a atender su herida con su magia. La bruja se cubre su cabeza con la capucha, luego se acerca a ellos e interrumpe la curación del guardia a su lastimado compañero.


    —Rozuel Drayt… -Pronuncio dicho nombre.


    Enseño el cuartel de búsqueda de sus manos, aquel que era de Rozuel Drayt, apodado como el “Mensajero del Reino de la Agonía”, y cuya cabeza valía unos 400 mil Rubres.


    —Rozuel Drayt, ¿¡donde esta!? -Exigió con seriedad y animosidad.


    Pero de pronto se hace para atrás con un rápido movimiento sobrehumano logrado a través de fortalecimiento mágico, esquivo un proyectil que apuntaba a su cuello con hábil precisión. Miro en dirección de donde provino tal ataque, allí se encontró con un grupo de 5 individuos equipados con armaduras metálicas de peso medio desde las piernas hasta el cuello, en sus cabezas portaban cascos y ambas manos sostenían sus principales equipamientos para luchar.


    Cuatro de ellos llevaban en su mano derecha una ballesta adherida a la extremidad del portador, y en su mano izquierda un escudo de metal, el quinto llevaba el mismo escudo que el resto, pero en lugar de una ballesta tenía en cambio una lanza. La dirección en donde se encontraban dichos sujetos, era la misma a la que aquel hombre exclamaba a todo pulmón la posición de los ghrayb revoltosos.


    Uno de ellos cargaba un virote a su arma, era quien había hecho aquel disparo se hace un momento, la bruja concentra su magia y arrojo un proyectil de viento hacia el atacante. El guardia de armadura y ballesta no muestra preocupación alguna, no se mueve de su posición, cuando el proyectil le alcanza se revela la razón de su serenidad.


    El ataque de la bruja es repelido sin necesidad de que el hombre se moviera, una especie de escudo de energía apareció frente a él y recibió el proyectil de Riza, siendo disipado al instante, la bruja se sorprende de ello, pero insiste con otro ataque. Su Espírano ardilla invocado al situarse en la palma derecha de su usuaria, adopta la forma de una bola de fuego.


    Riza la lanza potenciándolo con su magia de viento, arrojando una poderosa bola de fuego hacia el mismo hombre que ataco anteriormente, este seguía en total tranquilidad esperando aquel proyectil ígneo. El escudo de energía vuelve a manifestarse, recibiendo de lleno la bola de fuego potenciada, y repeliéndolo sin problema, el proyectil regresa a su forma de espírano y es empujado por dicha defensa hacia atrás como si recibiera un golpe.


    La criatura se recupera rápidamente, aterrizando a escasas distancia de su invocadora, Riza por su parte tras haber presenciado ese segundo intento fallido por atacar al guardia, comprendió entonces la naturaleza de aquella defensa que logro contrarrestar dos de sus ataques mágicos.


    —“No me extraña que sea capaz de repelerlo con relativa facilidad…”


    La pieza defensiva de la mano izquierda del grupo de cincos hombres de armadura, aquel escudo que llevaban no era ordinario, era un artefacto mágico, porque cada vez que era manifestado aquella defensa capaz de repeler la magia de Riza, ese escudo reaccionaba.


    —“Ese tipo de magia de protección colocado en ese escudo como un artefacto mágico, lo he visto en la academia mágica del reino de Zaragos”.


    Un artefacto mágico creado para emitir un poderoso escudo de energía centrado principalmente en lidiar contra ataques de naturaleza mágica, dependiendo de su diseño en su creación, esta puede activarse automáticamente para defender a su portador de ataques sorpresa, siempre y cuando sean ataques cargados con magia que la naturaleza del objeto en cuestión sentiría para “activarse”. Dicha protección contra magia puede fortalecerse cuando es empuñado por un mago, lo que hace que su valor aumente en manos de un usuario mágico.


    —“Bloqueador de magia” -Cita la bruja en sus pensamientos.


    Aquello era el nombre de la magia colocada en dichos escudos, y eran artefactos mágicos en sí, dado a que tal técnica implementada en objetos no podía aplicarse en encantamientos (artefactos encantados) debido a la complejidad de este.


    —“Ya veo, entonces esos cinco deben ser esos refuerzos llamados unidades contramagos” -Concluyo Riza —“Le hacen honor a su nombre”.


    Los proclamados contramagos con ballestas apuntan su arma a distancia contra la bruja, pero no eran los únicos, en posiciones elevadas, dos arqueros y cuatro ballesteros se habían posicionado, estaban para brindar apoyo a los contramagos, la bruja noto a los tiradores y la incertidumbre se manifestó en su ser.


    —“Lidiar contra tantos tiradores es problemático, además de que esas ballestas que cargan esos contramagos, definitivamente no son ordinarios”.


    El ataque que Riza había evadido, pudo sentir magia emanar del virote lanzado, evidencia de que el proyectil estaba potenciado con la magia que sin duda provenía del arma del portador. Pero el problema ahora radicaba en que le seria sumamente difícil, por no decir casi imposible poder lidiar contra tantos ataques a distancia de manera consecutiva.


    Su magia de viento le confería cierta ventaja como un medio defensivo para tratar contra proyectiles de peso liviano, pero dos de los ballesteros apostados en posiciones elevadas, usaban ballestas del tipo pesado. Con suerte y gastando mucho mana, podría crear un viento que pudiera lidiar contra un virote pesado si llegara alcanzarle, pero sin duda alguna dejaría su defensa debilitada contra otros ataques consecutivos.


    Esquivarlo podría ser la opción más idónea, pero los tiradores sabrán como lidiar contra una maga, no disparan todos a la vez, algunos atacaran, esperaran a que la bruja esquive con el apoyo de su magia y calcularan la posición a la que se desplazara. Entonces atacaran tan rápido como para permitirle poder moverse a tiempo una segunda vez para esquivar.


    Tratar de correr tampoco sería buena idea, tanto fortalecimiento mágico como la magia de viento con la que Riza se apoyaba no podía brindarle un aumento en términos de velocidad que superen la rapidez del desplazamiento de proyectiles pesados e incluso mágicos (tomando en cuenta las armas de los contramagos).


    De repente los pechos de los ballesteros pesados situados en posiciones levantadas se revientan, en conjunto con el sonido de un fuerte estruendo, los demás tiradores en posiciones elevadas son distraídos por tales acontecimientos, lo suficiente para enfocar su atención en ello e ignorando a la bruja por un momento.


    —¿¡Pero qué demonios esta…!?


    Uno de los arqueros recibe un golpe poderoso en el pecho que le deja una herida considerable, la bruja no tardo en reconocer la causa de aquella agresión que abatía a los tiradores, pues el sonido le daba una pista certera. Desde la distancia, Allum había disparado con la Colt Python, antes de que alguno de los arqueros o ballestero pudiera notarle, había logrado asestar un tiro en cada uno de ellos, pero tuvo que realizar ocho disparos de los cuales dos fallaron.


    —“A pesar de la escasez de munición, no dudo en usar las pocas balas que le quedan de su arma con tal de ayudarme, gracias Allum” -La bruja agradeció en sus pensamientos el gesto del slime.


    Los tiradores en posiciones elevadas fueron eliminados, pero aun quedaba pendiente la amenaza de los contramagos, cada una de sus ballestas manifestó cargas de mana en alrededor del virote.


    —“Sabia que no eran ballestas ordinarias”.


    Dos contramagos disparan primero, la bruja utiliza fortalecimiento mágico y su magia de viento para realizar un brinco sobrehumano de 4 metros de altura, luego un tercer contramago realiza su disparo. Acto seguido Riza invoca hacia arriba un fuerte viento con ambas palmas apuntando hacia el cielo con el fin de lograr ser impulsada de golpe a paso veloz contra el suelo.


    Consigue su objetivo de esquivar el tercer virote el cual estaba a escasos centímetros de alcanzar su rostro, pero aterriza en el suelo impactando contra este con cierta fuerza, pero mientras caía, la escopeta que llevaba en su espalda se suelta de ella, cayendo a unos metros a su derecha, mientras se recuperaba de su aterrizaje forzoso, el cuarto contramago disparo.


    —“¡No me da tiempo para para defenderme…!” -Pensó ella con angustia.


    Pero inesperadamente, la ardilla rojiza de ojos celeste y cola de punta flameante, su espírano invocado, intercepta el cuarto virote, su pequeño cuerpo golpea contra el proyectil y estalla en llamas sacrificándose para causar una explosión puramente ígnea. La explosión de fuego desata una fuerza lo suficiente para cambiar un poco la trayectoria del virote, donde su trayecto iba enfocado a asestar en el pecho de la bruja, cambia para rozar sobre su hombro izquierdo, dejándole una herida leve sangrante. Dolía, pero era un malestar insignificante y evito el costo de un daño que podría haber puesto su vida en peligro o morir directamente.


    —“Ignarus… gracias” -Cito la bruja el nombre de su Espírano.


    La ardilla se sacrifico por su invocadora, no seria una muerte permanente dado a que los espíranos que son “asesinados” en el plano físico, solo regresan a Espiria, su mundo natal, para recuperarse. Pero mientras lo hacen, no podrán ser invocado por un tiempo estimado.


    —“Tu acto de valentía no será en vano” -Juro la bruja.


    Un quinto contramago ataca, era aquel que portaba la lanza en lugar de una ballesta, corrió a toda velocidad utilizando fortalecimiento mágico, su arma apuntaba a asestar un daño letal en el pecho, cuello o cabeza de Riza. Contratacar con magia seria un caso perdido, “Bloqueador de magia” aunque era una poderosa defensa contra ataques mágicos, no era indestructible, dependiendo de la calidad de aquel escudo de energía contra magia, con el suficiente poder concentrado en un ataque de tan índole, podría ser contrarrestado.


    Pero Riza aun era joven, aunque como usuaria mágica era de un buen nivel, le costaría una buena cantidad de mana lidiar contra el “Bloqueador de magia” del contramago lancero, incluso si lo consiguiera, el consumir mucho poder mágico lo dejaría aun más vulnerable contra los demás adversarios restantes que cuentan con el mismo obstáculo con el que lidiar. La bruja no tardo en comprender que solo había una solución lógica ante su situación.


    —“El escudo “Bloqueador de magia” es poderoso porque está centrado únicamente para lidiar contra ataque del tipo mágico, donde su fortalece radica, allí se encuentra su debilidad…”


    Rodo hacia su derecha para alcanzar la SPAS-12 con ambas manos, apunto con ella al contramago quien seguía acercándose a un ritmo sobrehumano, y al estar a menos de solo tres metros de distancia, jalo del gatillo del arma que empuñaba y disparo. El fuerte estruendo del cañón de la escopeta siendo disparada, es acompañada con el contramago siendo golpeado por una lluvia de perdigones e impulsado hacia atrás por el impacto.


    La lluvia de proyectiles del SPAS-12 fácilmente traspasaron la armadura de pecho del hombre, incluso el escudo fue atravesado y dejado inservible, la potencia de los perdigones golpeando al contramago lo manda hacia atrás y cayendo boca arriba en el suelo, moribundo y en un baño de su propia sangre. Los demás contramagos estaban perplejos ante lo que atestiguaron, ¿cómo pudo uno de los suyos quedar en tal condición si contaba equipamiento mágico suficiente para lidiar con magia poderosa?.


    La respuesta estaba en manos del arma desconocida para ellos que la bruja empuñaba, pues “Bloqueador de magia” no tenía efecto contra ataque carentes de magia alguna, era la debilidad de aquella protección poseía con tal de ser una formidable defensa contra la magia. Riza se levanta, al encontrarse de pie hace tronar su cuello, luego acciona el mecanismo de bombeo de la escopeta hacia atrás y adelante, eyectando el cartucho disparado e introduciendo uno nuevo en la recámara de esta y procede a apuntar a otro contramago.


    La distancia entre ella y los cuatro contramagos restantes era de unos 80 metros, el alcance efectivo del modelo de SPAS-12 que utilizaba era de 150 metros, Riza apretó del gatillo y otra lluvia de perdigones se desata. Metal, piel y huesos son destrozados por los proyectiles, la sangre fluye y la victima cae moribunda al suelo con solo escasos segundos de vidas.


    Los contramagos restantes estaban asustados, aterrorizados de lo que acaban de presenciar, la armadura que tenían puesto estaba imbuido con propiedades para resistir magia, el escudo de su mano poseía un “Bloqueador de magia” de buen nivel. Incluso si una magia poderosa lograra superar la defensa contra magia del escudo, esta seria lo suficiente debilitado y su confiable armadura absorbería el resto de la magia hostil de recibirla.


    Pero ante sus ojos, observaban a un segundo de los suyos, exhalando sus últimos alientos, fácilmente derrotado, fácilmente asesinado, fácilmente eran ignorados aquellas formidables defensas contra la magia de la que tanto se orgullecían en empuñar en cuerpo y brazo.


    Cuando la bruja volvió a accionar el mecanismo de bombeo y apunto con su arma en dirección de ellos, un inmenso escalofrió les invadió repentinamente, su moral de combatiente fue demolida al instante, porque comprendían que era extraña arma era capaz de volver a atacar de manera rápida. Los lapsos de tiempo entre el primer contramago y el segundo abatido por esa arma, fueron cortos, aquel artefacto podía realizar su siguiente disparo mucho más deprisa a comparación de las ballestas adheridas a sus brazos, que llevaba más tiempo recargar y que debían hacerlo con cada disparo que hicieran.


    Pero esa arma empuñada por la muchacha de cabello naranja, ¡realizaba disparos más veloces y poderosos que sus ballestas, además de poder realizar su siguiente ataque casi de inmediato!, y, por si fuera poco, estaba también el plus de que no reaccionaba ante las defensas contra magia del escudo ni tampoco tomaba en cuenta dicha resistencia mágica imbuida en la armadura, en su mente concluyeron “¿¡esa extraña arma era realmente mágica!?”. Cuando la bruja les volvió a apuntar con dicha arma, podían intuir que estaba preparado para realizar un tercer ataque, y sospecharon que quizás contaba con la capacidad de replicarlo una cuarta o quinta vez, eran consciente de que no tenían forma alguna de lidiar contra tal artefacto de combate, y entonces su instinto les dito una orden en su psiquis ante tal situación de adversidad.


    —¡CORRAN! -Exclamo uno de los contramagos.


    El resto no tardo en seguirle, estaban tan horrorizados y acobardados como el primero que se planto en huir, la bruja no les dejo en apuntar, tenia el dedo en el gatillo, iba a disparar hasta que se planteó que no valía la pena por ciertas razones.


    —“Están huyendo, ya no tienen deseos de combatir y solo desperdiciaría la poca munición que queda del arma”.


    Los guardias cercanos en los alrededores que aún estaban presentes y habían atestiguado la derrota de los contramagos, como también se dieron cuenta de que sus tiradores habían sido asesinados con notables heridas y los cañoneros del único cañón mágico en la proximidad también sucumbieron al mismo trágico destino. No habían perdido su intención de luchar contra los ghrayb, pero se dieron cuenta de los poderosos que eran, necesitaban más refuerzos, los que quedaban apenas llegaban a 10 y ninguno era un mago, fácilmente comprendían que no tendrían oportunidad contra un usuario de magia y sus compañeros capaces de abatir a tiradores desde la distancia con considerable poder.


    —“¿¡Donde demonios esta ese maldito aventurero al que contrate!?” -Se pregunto uno de los guardias entre rabias.


    De repente tanto la bruja como Jhamel sintieron una considerable presencia mágica acercándose, se desplazaba desde una dirección en específico desde las alturas y descendía rápidamente, hasta aterrizar a solo escasos 4 metros de Riza. Allí hizo acto de presencia un descalzo hombre barbudo de grueso pantalón con el torso desnudo, cubriendo su cabeza con un turbante blanco y de físico en forma.


    El hombre miro a la bruja, en su mano izquierda empuñaba una espada de hoja curva en forma de “U” o semejante a una hoz, acto seguido manifiesta fortalecimiento mágico y se desplaza a una velocidad que abrumo a la bruja tomándola desprevenida. Riza no podía apuntar a tiempo con la escopeta, solo pudo responder creando un escudo de viento en su mano derecha.


    Sin embargo, el escudo elemental es rebasado al instante, la capucha de la bruja se hace hacia atrás mostrándose su cara, ella conserva la calma mientras observaba ante sus ojos la presencia de sangre dispersa en el aire y una mano también, ambos de ella. En ese preciso y veloz movimiento del hombre descalzo en el que propino un corte con su espada, no solo consiguió superar el viento defensivo de la bruja, sino también arrebatarle la mano con la que se había defendido.


    Continuara…
     
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    CAPITULO 254 EL ENIGMA DE LA BRUJA


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    Varios meses atrás - reino de Zaragos…

    Una tormenta de nieve estaba ocurriendo, del frio suelo se encontraba una joven muchacha de pelo naranja, la túnica que vestía estaba hecho jirones y su sangre teñía el blanco sobre el que se encontraba. Yacía boca abajo con una respiración agitada, tosiendo restos de sangre e incapaz de ponerse de pie, tenía heridas de cortes en varias partes del cuerpo y con una mano trataba de detener una hemorragia de una lesión seria en la zona de su vientre.


    A su alrededor sobre arbustos y arboles cubiertos por la nieve, podía observarse la presencia de tres hombres armados, yacían en el suelo también, con la diferencia de que carecían de toda señal de vida. Dos sostenían una espada y un tercero una ballesta, el escudo de uno de los combatientes llevaba el símbolo de la cruz pate roja.


    —“El calor desaparece… tengo mucho… frio… he perdido demasiada… sangre… me siento… cansada…”


    Inmediatamente oye unas pisadas, voltea su cabeza con la fuerza que le quedaba para observar la presencia de una enigmática persona, aquel individuo estaba descalzo, vistiendo ropas hechas de hojas ennegrecidas que le cubrían de las piernas hasta el cuello, dejando sus brazos y cabeza al descubierto.


    El bulto en su pecho confirmaba que era mujer, sus ojos estaban cubierto por una tela negra, tenía un grueso cabello largo oscuro, pero el rasgo más llamativo en ella, eran los cuernos de ciervo en su cabeza, lo que ponía en duda de que si era humana o algo más.


    —Rendirse y morir o persistir y vivir, ¿cuál escoges?.


    La enigmática mujer le planteo aquella cuestión, la bruja no entendía a qué quería llegar o como llego o quien era, pero ya no tenía razones para no seguirle la corriente.


    —Quiero vivir… hay… alguien… a quien quiero… volver… a ver…


    La bruja de cabellera naranja respondió a la cuestión siendo honesto con la extraña, la enigmática fémina de cuernos de ciervo extiende una mano, pero no la alcanza hacia la moribunda joven.


    —Te ofrezco una opción para salvar tu vida, pero el precio… puede marcar el resto de tu vida, ¿aceptas o rechazas?.


    __________________________________________________________________​


    [PRESENTE]​


    Puerto Jeda…
    La confrontación llego a otro nivel, cuando un descalzo hombre barbudo de grueso pantalón con el torso desnudo, cubriendo su cabeza con un turbante blanco y de físico en forma, hizo acto de presencia. Aquel sujeto era un mago de notorias habilidades, tan rápido se manifestó, al segundo ataco a la bruja con una espada de hoja curva en forma de “U” con semejanza a una hoz.


    Riza incapaz de reaccionar a tiempo para defenderse con la SPAS-12 en sus manos, solo pudo en ese corto intervalo el invocar un escudo de viento con su mano derecha, y fue entonces que lo impensable ocurrió. Su defensa fue fácilmente traspasado y en un corte veloz del enemigo, sangre vuela por los aires y también su mano derecha.


    —“Mantén la calma… no te precipites” -Se dijo Riza a sí misma.


    Ni el pánico o la histeria consumían en lo más mínimo a la bruja, pues tenia fuerte certeza de que dejarse llevar por tales emociones en plena batalla y contraatacar imprudentemente, le costaría más que solo una mano. Su oponente acaba de realizar un ataque, y le tomara un breve tiempo realizar otro de la misma magnitud y velocidad.


    —“¡Ahora!”.


    La bruja con su mano restante libera una ráfaga de viento hacia delante, el oponente se encontraba a una distancia muy cercana de ella y yacía posicionado a una cómoda postura para realizar un segundo ataque consecutivo más rápido. Pero no espero que la bruja fuera más rápido en contraatacar en lo que él pudiera realizar ese segundo ataque, por lo que retrocedió de inmediato tomando 20 metros de distancia hacia atrás con el uso de fortalecimiento mágico.


    Sin embargo, dado a la posición en la que se encontraba que estaba enfocada en brindarle comodidad para atacar consecutivamente, su esquiva no fue perfecto, recibió dos cortes, aunque eran daños leves. El primero en su mejilla izquierda y el segundo en el torso en su lado derecho, pero enseguida noto algo en dichos cortes, estaban impregnados con una magia de naturaleza negativa.


    —Una maldición…


    El mago descalzo de turbante blanco se dio cuenta de inmediato que los ataques de la bruja estaban imbuidos con una magia maldita, el mago no tardo en darse cuenta que regenerar esas leves heridas con su fortalecimiento mágico era imposible, ya que allí radicaba el efecto de dicha maldición.


    —Si me hiere, no podre sanarme por mi cuenta.


    Tayra la Sargaria que observo el combate, se mantenía cerca de Allum y Jhamel con la finalidad de asegurar el bienestar del maleante delgado de la cicatriz oblicua en la nariz, ya que su muerte significaría perder toda posibilidad de refugiarse en el escondite de la organización criminal a la que pertenecía y como resultado estarían perdidos como a merced de los guardias de la ciudad portuaria de Jeda.


    Pero cuando la semihumana observo como a la bruja le arrebatan de un corte su mano derecha, ya no pudo mantenerse más tiempo de espectadora ante tal hecho, con su alabarda pesada corrió hacia el mago descalzo con intenciones de darlo todo en un ataque.


    —¡Tayra detente! -Le aconsejo Riza de inmediato.


    Pero la Sargaria no escucho, siguió marchando acercándose a ese mago, este le miro un momento, pero luego le ignoro y enfoco su atención en la bruja, la semihumana sintió aquel gesto como una burla e intensifico sus deseos de matarle. Pero su camino es detenido por el ataque de una maza pesada de a dos manos, este golpea la punta de su alabarda y la hace retroceder.


    —Que fuerza… -Expreso la Sargaria sorprendida.


    Su agresor era un hombre fortachón de notoria musculatura con una altura estimada de casi dos metros, llegaba puesto una armadura pesada cubriendo sus pies hasta el cuello, y en su cabeza utilizaba un casco. Su arma principal era una descomunal maza a dos manos que le resultaría complicado y sobre todo torpe para empuñar a una persona ordinaria.


    Pero ese sujeto dictaba poco de ser alguien ordinario, solo su altura y fuerza de por si eran más que el promedio, sino que además era un mago, pero uno de bajo nivel enfocado únicamente en el aumento de sus aptitudes físicas mediante el mana. De por si naturalmente ya poseía una fuerza base destacable, intensificada con fortalecimiento mágico le brindaba una combinación formidable.


    —“Ahora entiendo porque ese mago me ignoro y prefirió centrarse en Riza, este sujeto ya estaba aquí para entrometerse en mi camino” -Dedujo la semihumana.


    Aquel soldado que yacía en frente suyo era un luchador pesado, un oponente que, en estándares para los Sargarios, calzaría perfecto como oponente, por supuesto a Tayra no lo importaba tales cuestiones de orgullo de su raza. Ella solo quería ayudar a una compañera en apuro, pero era consciente de que, si quería llevar a cabo su objetivo principal, era necesario primero encargarse del pesado obstáculo que estaba a escasos metros de ella


    —“Ese sujeto complica las cosas” -Pensó el Vigidente mirando al mago descalzo


    El Vigidente tenía un plan de escape en mente, uno que implicara el uso de magia, la suya, pero con la repentina llegada del aventurero llamado Akrla Bax´uz, aquel plan estaba expuesto a enormes riesgos de fracasar al llevarse a cabo con dicho individuo en las cercanías.


    —“Ese mago… puedo sentir con certeza de que echaría al suelo nuestra mejor OPORTUNIDAD de ruta de escape” -Supuso el Vigidente —“Si no nos encargamos de él primero cuanto antes, más guardias vendrán y nuestras chances de escapar serán aun peores y llegara al punto de ser imposible”.


    La bruja se sentía en parte aliviada al ver que su compañera Sargaria no logro confrontar al mago descalzo, pues la diferencia de habilidad entre ambas partes era desigual en gran proporción. Con solo ver su propia derecha cortada con el primer movimiento de tal adversario, podía deducir que estaba a un nivel de poder mágico que era mayor al suyo.


    —“Tienes más de una década de entrenamiento, no solo con su magia, sino también en el dominio de espada, de hecho, destacaba quizás mucho más en el segundo punto, por lo que seria un error fatal de mi parte tratar de confrontarle en un combate cuerpo a cuerpo” -Resalto la bruja en sus pensamientos —“No ataco mi mano por mera casualidad, ese fue su propósito desde el momento en que se mostró…”


    Ella dedujo que el mago habrá visto desde una zona elevada y a escondidas, su lucha contra algunos guardias y los contramagos, el arma que empuñaba en sus manos, la escopeta SPAS-12 era poderosa a sus ojos. Necesitaba desarmar a la usuaria de dicha arma, y al ver que precisaba de dos manos para ser utilizada, con arrebatarle una, estropearía seriamente su manejo con dicho ítem.


    Y no estaba errado, al verse Riza con una mano menos, manipular la escopeta era complicado, podría usar su hombro para mantener sujeta el arma y reemplazar su derecha, pero tal incomodidad repercutía en el tiempo que le tomaría para apuntar, más contra un oponente veloz.


    —“No puedo usar la escopeta en estas condiciones, necesito… hacer uso de ese poder, por más que lo deteste, no tengo tantas alternativas”.


    La bruja cerro sus ojos, el mago descalzo entonces sintió un aumento de magia emanar del cuerpo de la muchacha, del cuello de Riza cuatro extrañas marcas negras brotan para formar una especie de tatuaje sobrenatural. Tomaban la forma de espinas que se entrelazaban entre sí, el tatuaje solo se formo alrededor de su cuello y hombros.


    Akrla Bax´uz se lanzo al ataque, con un rápido desplazamiento sobrehumano se manifestó en cuestión de pocos segundos al lado derecho de la bruja, atacando con su espada de hoja curva. Riza voltea su cabeza en la dirección en el que el mago se encontraba, un fuerte viento es invocado y hace de escudo.


    El mago golpea con su espada la defensa elemental de la bruja, pero a diferencia de la anterior, en este había más poder mágico y el resultado de tal evidencia se hizo denotar, el aventurero es golpeado con dicha fuerza de viento y mandado a retroceder pocos metros hacia atrás, consigue aterrizar sobrehumanamente sin complicación alguna.


    —“Mi ataque estaba cargado con aumento físico al igual que mi espada, y ni aun así conseguí superar su escudo de viento” -Fueron los pensamientos de Akrla —“Ese aumento repentino de poder mágico que obtuvo la ghrayb, ¿lo estuvo ocultando todo este tiempo?”.


    El poder mágico que la bruja empezó a manifestar, sin duda aumento considerablemente, para alguien tan joven como ella, no era algo normal, incluso si fuera un mago de Nivel A. El aventurero pensó que la ghrayb ocultaba aun su verdadero poder, con cautela tendría que tratar con ella.


    Volvió a desplazarse rápidamente, situándose a espaldas de la bruja, apuntando al cuello con su espada, pero Riza sobrehumanamente voltea su mirada para alcanzarle visualmente y entonces el mago queda perplejo ante lo que veía. La defensa elemental de la bruja logra repeler su ataque, haciendo que tome distancia, el mago entonces reflexiona con seriedad sobre lo que atestiguo.


    —“Su ojo izquierdo…”


    Cuando la bruja volteo y le miro directamente a los ojos, su globo ocular izquierda era anormal, su esclerosis estaba totalmente teñida de negro y su pupila era tan roja como la sangre. Cuando el escudo elemental se manifestó hubo un aumento de magia en ese intervalo de segundo, cuando su ataque fue repelido y hecho retroceder, el viento del escudo cesa y aquel pico de magia disminuye, ese ojo anormal izquierdo vuelve a la normalidad.


    —“Esta ghrayb esconde un tétrico secreto… quizás la fuente de ese aumento de magia provenga de allí, no lo se con certeza, pero me inquieta saber cuanto puede explotar aquella extraña fuerza” -Pensó el aventurero —“Debo ir en serio con todo o alargar esta pelea podría resultar en desgracia”.


    El aventurero se sitúa al frente de la bruja a una distancia de 15 metros, luego manifiesta más mana y en sus manos materializa un objeto hecho de calabaza, era un instrumento de viento. Aquel instrumento tenía un depósito de aire con la forma de una calabaza de peregrino, aquella canalizaba dicho aire hacia un tubo con una serie de agujeros y el usuario hacia uso de sus dedos en dichos orificios para entonar las melodías al introducir aire en este.


    —“Iré con todas mis fuerzas en el próximo ataque, todo se decidirá en el siguiente movimiento”.


    Guardo su espada en la cintura y acto seguido sostuvo el instrumento con ambas manos, empezó a soplar y entonar melodías, de inmediato la propia bruja percibe magia concentrándose de aquel artefacto materializado. Y luego, una serie de 10 cobras son invocadas alrededor de Riza, entidades mágicas creadas por el artefacto materializado y que respondían al llamado de la melodía del mago.


    Akrla Bax´uz miro a la bruja a los ojos, y con el intensificar del volumen de su instrumento invocado, ordena a las cobras atacar, al unísono todas responden al mismo tiempo. Teniendo rodeada a la bruja, las diez criaturas invocadas cubrían cada uno de los lados, pero eso no detuvo a Riza.


    Un capullo de viento emerge sobre ella, uno que recibe los diez ataques de todas las cobras manteniéndolos retenidos en el aire por segundos, después son repelidas con brutal fuerza. Las criaturas son expulsadas hacia atrás, sus cuerpos se vuelven partículas de mana y desaparecen todas a la vez. Entonces el plan del aventurero se llevó a cabo…


    En ese segundo en que las cobras fueron repelidas, hubo un subidón de magia, misma que disminuyo y retorno a su estado normal cuando las criaturas invocadas fueron vencidas. El aventurero aprovecho ese intervalo de tiempo para atacar, realizando una zancada sobrehumana con su espada en mano, aquel escudo de viento era poderoso, pero pensó que no podía reactivarse de inmediato tan seguido.


    Mando primero a las cobras invocadas para forzar a la bruja a defenderse con todo en un movimiento, para luego atacar de inmediato él, si ese poderoso escudo elemental tiene un tiempo de enfriamiento para manifestar todo su potencial, intuyo que era después de haber sido utilizado en un ataque como el que realizaron sus cobras invocadas por su instrumento materializado.


    —“La magia de su defensa disminuyo, ¡es mi…!”


    Sintió que era el momento, que era la oportunidad que buscaba, pero todo ese lucido momento de esperanza se hecha para abajo ante lo siguiente que atestiguo, no se trataba de la defensa de la bruja que se volvía a erigir de inmediato, sino algo que no espero que realmente fuera a ocurrir, algo que estaba fuera de toda posibilidad, que se supone era IMPOSIBLE de llevarse a cabo y estaba fuera de que ocurriese lógicamente.


    —“¿Es esto real?”.


    La bruja estaba empuñando la escopeta SPAS-12, pero sostenía el arma con las DOS MANOS, con esa misma mano derecha también, misma que había sido cortado por su espada, el mago descalzo miro en la dirección en la que debía encontrarse aquella parte amputada. No encontró nada en el suelo, lo que hacia que esa misma mano fuera la auténtica, no una imitación.


    —“¿Qué es esta ghrayb?”.


    La mano estaba nuevamente en su lugar, no había señales de cicatrices o algo que indicara que se la hubiera colocado, pero para que tal hecho tuviera sentido, habría que haber utilizado una magia curativa de alto nivel. Pero eso implicaría manifestar más mana que sería percibido fácilmente por el aventurero, y en ningún momento, se sintió emanar grandes cantidades de magia con tal propósito.


    Pensó que el poder de la bruja se centraba en la magia de viento y aquella particularidad de ocasionar heridas maldecidas que imposibilitaban sanar las lesiones de forma temporal o hasta eliminar dicha maldición. Pero cuando volvió a mirar el ojo izquierdo de la bruja, dedujo que esto era obra de algo más “desconocido”.


    La esclerosis del ojo izquierdo de Riza volvió a teñirse de negro y la pupila de rojo, luego observo las extrañas marca de negro en el cuello, había un patrón, una relación entre ellos, una que el aventurero desconocía, pero que de alguna manera quizás le otorgaban a la bruja cualidades especiales. La cuestión no solo era de lo que era capaz en sí, sino… ¿de donde procedía tal fuente de poder?, no parecía propia de la usuaria desde su nacimiento, ¿fue acaso adquirido en algún momento?, ¿pero de quién o qué?, he ahí el enigma.


    La incertidumbre invadió al hombre cuando tenia a esa arma apuntándole, no había forma de cambiar su trayectoria para evadirlo, la posición en la que se encontraba Akrla Bax´uz con su espada a mano se lo imposibilitaba, tampoco había tiempo para reaccionar con un escudo de mana, incluso si fuera el caso, ¿resistiría el impacto de tal arma?. Cuando la bruja jalo de gatillo y estando solo a un metro de distancia del aventurero, el resultado fue brutalmente desmesurado.


    El torso y la cabeza reciben un daño encarnizado descomunal, el impacto a quemarropa perforan su pecho destrozando órganos vitales y en su cabeza los perdigones perforan fácilmente el cráneo culminando con un daño cerebral directo. El cuerpo de Akrla es mandado hacia atrás por la fuerza del impacto del disparo, cayendo boca arriba y con los brazos extendido, no hubo respuesta alguna, el mago tuvo una muerte instantánea.


    El ojo de la bruja vuelve a la normalidad, luego baja el arma y mira su mano derecha, una serie de sentimientos de frustración repercuten en ella con el cerrar del puño de dicha mano.


    —“Lo ultimo que quería… era recurrir demasiado a ese PODER”.


    La sola idea de manifestarlo era algo que la bruja odiaba, sus razones estaban en el momento en que su vida estuvo al borde de la muerte y acepto la oportunidad de salvarse con un precio que la ha marcado y sigue aun presente en la actualidad en ella.


    —“Pero al menos tendré la oportunidad de llegar hasta ti, de reencontrarnos, Rozuel…”


    De pronto los brazos de la bruja son sujetados con inmensa fuerza, alrededor de su cuerpo una cobra se enreda sobre ella inmovilizando, en especial sus miembros superiores e impidiéndole en el proceso utilizar la escopeta. El responsable era una cobra de tamaño descomunal de escamas verdes y marrón, la criatura era real, no una invocación, su dueño era aquel mago que fue abatido por Riza.


    Cuando la muchacha se disponía a concentrar su magia para invocar el viento más fuerte para deshacerse de aquella criatura, la cobra es quien más rápido responde, de su boca surgen unos colmillos curvados que son clavados en el hombro izquierdo de Riza.


    Continuara…
     
  10. Threadmarks: CAPITULO 255 INMINENTE CONTIENDA
     
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    CAPITULO 255 INMINENTE CONTIENDA


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    Agita su alabarda pesada para un ataque con todas sus fuerzas, pero la maza descomunal de su oponente logra resistir el ataque de la Sargaria sin problema alguno, el luchador pesado contraataca con su arma principal, la semihumana retrocede evitando el mazazo que deja su marca en el suelo.


    —“Es tan fuerte como un guerrero de mi raza, quizás no supere toda la fuerza de un Sargario adulto, pero si la mía”.


    Tayra era consciente de que aún era joven, en sus 14 años aquella formidable fuerza características de los Sargario aún se estaba desarrollándose, el mago humano frente a él lo superaba ampliamente en el dominio físico. Toda la fuerza de la que era capaz de transmitir en un solo golpe, fácilmente era detenido por su contrincante.


    Un fuerte estruendo se oye en los agudos oídos de la Sargaria, reconoce el sonido, era de aquella arma que la bruja empuñaba, la llamada “escopeta”, voltea para observar como el mago descalzo (Akrla Bax´uz) es abatido por un impacto a quemarropa de esta arma. Pero la sorpresa de la semihumana era notar que Riza sostenía el arma con ambas manos, una de ella era la misma que se supone había sido arrebatado de un corte por ese mago al que elimino.


    —“¿No había perdido la mano?, no entiendo que ocurrió…”


    Pero la confusión de la semihumana se convierte en alarmante preocupación, cuando Riza es tomada por sorpresa por una cobra de tamaño descomunal de escamas verdes y marrón. La criatura se enreda sobre ella inmovilizándola e impidiéndole todo intento de utilizar la escopeta en contra suya, pero eso no es todo. De la boca de aquella cobra surgen unos colmillos curvados que son clavados en el hombro izquierdo de la bruja.


    —¡Riza!.


    La Sargaria intenta acudir en su ayuda, pero el luchador pesado obstruye su camino, empeñado a obstaculizar su objetivo, la frustración y la rabia se hacen notar en ella, alentado por dichas emociones ataca a su oponente.


    La cobra compañero de Akrla Bax´uz era una criatura mágica, su tamaño anormal a comparación de las cobras ordinarios era debido a la naturaleza de su origen, su gran tamaño estaba acompañado con una flexibilidad y desplazamiento sigiloso destacable, pero quizás lo más letal en ella era su ponzoña.


    El veneno de la cobra mágica tenía la suficiente toxicidad para matar a un ser humano en menos de un minuto con una dosis pequeña, causándole en el proceso un dolor intenso y agonizante. Cuando aquella criatura se disponía a liberar su ponzoña de sus colmillos para envenenar a la bruja, siente algo extraño, un sabor amargo y… frio.


    Observa la herida en el cuello de la muchacha, brotando un líquido negro, ¿aquello era sangre acaso?, aquella sustancia oscura de tinte sanguínea se desplaza por los colmillos curvados de la cobra. Con un movimiento sobrenatural, de los colmillos se extiende hacia su mucosa oral y penetra en su organismo.


    Sobre la consciencia de la cobra extrañas visiones llegan a su mente, cortinas de oscuridad, una penumbra con la forma de una gigantesca nube negra, la silueta de una criatura con astas de ciervo y penetrantes ojos rojos, un abrumante rugido endemoniado se hace resonar entre sombras.


    De pronto, la cabeza de la cobra vuela en mil pedazos, la causante de tal fenómeno provenía del slime, Allum realizo un disparo de su rifle antimaterial KSVK Dragón en posición cuerpo a tierra, con hábil puntería tuvo cuidado de no herir a Riza. La bruja se libera de las ataduras del depredador escamoso, y cubre su cuello lesionado producto de la mordedura.


    —Solo resta uno más -Manifestó el slime.


    El rifle KSVK Dragon era un arma que empleaba energía electromagnética para brindar disparos con potencias más devastadoras, pero actualmente el efecto de la energía electromagnética se había desvanecido. Cada tanto Rozuel a través de su habilidad esper, se encargará de “restaurar” dicha fuerza electromagnética en el arma, pero al estar meses ausente de su amo, no era posible tal caso. Pero incluso sin el apoyo de la fuerza electromagnética, a aquella arma no le faltaba potencia con su calibre 12,7 × 108 mm.


    La Sargaria vuelve a intentar otro ataque con todas sus fuerzas, el luchador pesado vuelve a interceptar su ataque y le repele fácilmente, contraataca con un mazazo que impacta sobre la alabarda de la semihumana. La Sargaria es mandada a retroceder y terminar rodando en el suelo, se apresura a ponerse de pie, pero era tarde, su oponente estaba encima con su arma en alto para propinar otro demoledor ataque de su maza descomunal, potenciándolo con todo el fortalecimiento mágico que poseía, quería acabar con ella en ese preciso golpe.


    ¡PUM!


    Un fuerte estruendo es acompañado con la destrucción del pecho del luchador pesado, un proyectil con demoledor poder penetra su dura armadura pesada como fornido cuerpo, el luchador es empujado hacia atrás y en su caída termine recibiendo su propia maza descomunal en su cabeza. La Sargaria se percata de que el responsable de tal acto era el slime, quien había utilizado la última bala de tal arma con la finalidad de ayudarle y salvarle la vida a la vez en el proceso.


    —¡AHORA! -Exclama Jhamel.


    Con sus palmas juntas, las separa y manifiesta sobre ellas una esfera de humo, acto seguido levanta sus brazos y arroja dicha esfera en el suelo, cuando esta impacta desata una espesa cortina de humo que se extiende rápidamente por toda el área. Nadie podía ver bien a los alrededores, su vista estaba severamente entorpecido, incluyendo a los propios ghrayb.


    —“No veo nada, mis oídos captan a los guardias, parecen alarmados” -La Sargaria pensó.


    Intento buscar a los suyos con su sentido de la audición, pero solo podía oír a los inquietados guardias quienes estaban en la misma situación de intranquilidad y ceguera, pronto Tayra siente una mano, era la de un humano.


    —Soy yo joven Tayra, Jhamel -El Vigidente se identifica —Lamentablemente no puedo usar mi poder en ti, tu naturaleza como Sargaria rechaza mi magia, de modo que necesito que te aferres a mi brazo y no te sueltes de mí.


    —De acuerdo.


    La semihumana toma al Vigidente de su brazo, al ponerse de pie, ambos avanzan y llegan hasta la bruja.


    —Señorita Riza, mantenga su mano en contacto con mi brazo -Le pidió el Vigidente.


    La bruja hace caso a su petición y de pronto aquella espesa humo a su alrededor se hace visible para ella, podía ver el área en su totalidad, aunque la niebla estuviera allí, observaba como los guardias cercanos estaban desorientados y tratando de comunicarse entre ellos para reagruparse y rastrearles.


    —¿Esto es obra tuya? -La bruja pregunto.


    —Si, con mi magia puedo crear cortina de humo con mi palma, aunque toma tiempo prepararlo -Responde Jhamel —Puedo ver a través de mi propia cortina de humo invocada, y puedo hacer que otros también puedan ver a través mientras hagan contacto conmigo.


    —¿Por qué no usaste este poder antes?.


    —No podía arriesgarme, no con ese mago con el que luchabas, pero ahora que esta fuera de combate es nuestra oportunidad.


    Jhamel era precavido, anticipaba que ese mago era poderoso, pero sobre todo un buen rastreador, la cobra que le acompañaba sin duda contaba con una visión única capaz de lidiar contra la estrategia cegadora del Vigidente. Con su derrota el escape estaba garantizado y él no tardo en llevarlo a cabo de inmediato.


    Su habilidad le permitía generar grandes concentraciones de humo mágico, su grado de densidad hacía que fuera prácticamente imposible de ver incluso a escasos centímetros a su alrededor. Aquel humo mágico tenia la particularidad de que, si era movido por un viento fuerte, retornaría a la zona en la que fue invocada por voluntad propia.


    Sin embargo, cuenta con ciertas debilidades, la primera es que su duración es de pocos minutos, consume grandes cantidades de mana, por lo que su usuario solo puede generar unas 3 veces seguidas para luego precisar horas para recuperarse, además de tomar varios minutos el prepararla. Otra debilidad es que no posee olor, aquel humo mágico estaba libre de todo aroma, lo que hacía que rastreadores que se guían por un desarrollado sentido del olfato (o habilidad mágica) posean una forma de eludirlo.


    Jhamel tiene la ventaja de poder ver a través de su propio humo mágico, y podía compartir dicha visión con quien quisiera cuando dicho individuo hiciera contacto físico con él. Por supuesto, Tayra era una excepción, la naturaleza de los Sargarios les impide usar magia, tampoco artefactos mágicos o encantados y eso se dificultad en que no pueden ser beneficiados por magia en sus cuerpos (ni de objetos o proporcionado por individuos).


    Mientras los guardias estaban desorientados, Jhamel los guía a todos mientras hacen contacto físico con él para poder ver a través de la cortina de humo mágica, primero fue por Tayra y Riza, luego por el resto. El maleante delgado de la cicatriz oblicua en la nariz estaba a salvo, cerca del slime y compañía.


    Salieron del rango del humo mágico, ya no se encontraban en el puerto, sino en las calles de la ciudad de Jeda, sin embargo, seguían llamando demasiado la atención de las personas que le rodeaban.


    —Has sido rescatado de la guardia del puerto, ¡ahora cumple con tu parte y guíanos a ese escondite! -El Vigidente le exigió al maleante.


    —De acuerdo, de acuerdo… no voy a traicionar a los sujetos que se acaban de cargar a un considerable puñado de guardias y a ese mago problemático de antes… -Aseguro el rufián.


    Aquel hombre indicaba el camino que debían seguir, se apresuraron para evitar ser encontrados por otra patrulla que rondara por las calles de la ciudad, para entonces el humo mágico ya debió de haberse desvanecido del puerto, el tiempo era esencial y a cada segundo era una posibilidad de ser atrapado en cada rincón y esquina.


    Mientras tanto avanzaban, Allum quien se desplazaba a espalda del grupo y protegía la retaguardia, miraba fijamente a la bruja, en especial su hombro izquierdo y mano derecha.


    —“No hay ninguna herida” -El slime lo noto al instante y se dijo a sí mismo.


    El slime en medio de toda la confrontación contra los guardias del puerto, sabia las heridas que había sufrido la bruja, desde el roce de un virote mágico de uno de los contramagos en el hombro, la mano derecha cortada por el mago descalzo y la mordida de la cobra monstruosa en el hombro izquierdo. Todas esas lesiones ya no estaban, no había ni el más pequeño índice de que las hubiera tenido.


    ¿La bruja contaba con alguna habilidad curativa?, ¿en que momento esas heridas sanaron?, ¿o quizás habrá imaginado que Riza fue herida?, el slime estaba confuso, aunque el roce del virote o la mordida de la cobra sean daños curables en poco tiempo con magia, volver a unir una mano entera al cuerpo era otra historia aparte, ¿qué secretos ocultaba la joven Gramwind?.


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    Varios meses atrás - reino de Zaragos…

    En plena noche en medio de un campo y con una tormenta de nieve de por medio, una joven muchacha de cabellera naranja se hallaba de pie, su túnica estaba hecho un desastre y con manchas de sangre que provenían de ella misma, pero a pesar de eso se encontraba perfectamente bien, se miraba a si misma, tocaba su vientre, brazos y abdomen.


    —El sangrado se detuvo… la herida de la hemorragia ya no está, los cortes en mi cuerpo… han desaparecido… -Dijo la muchacha sorprendida —¿Acaso fue usted…?


    Frente a ella se hallaba la enigmática mujer descalza cuya vestimenta estaba hecha de hojas ennegrecidas, cubría sus ojos con una tela negra y tenía un bello como grueso cabello largo oscuro, pero eran los cuernos de ciervo sobre su cabeza lo que llamaban poderosamente la atención sobre la extraña fémina.


    —Has elegido vivir y cargar con el precio, tus heridas están sanados por el pacto -La mujer hablo.


    —¿Que pacto?.


    —“El Pacto de Thysia”.


    Los ojos de la muchacha de cabellera naranja se abren con perplejidad denotando un sentimiento intenso de estupefacción, la mención de aquel nombre, lo había escuchado con anterioridad.


    —¿”La leyenda del pacto de la abominación de Astado”?... ¿¡es real!? -Exclama la bruja con cierta incredulidad.


    —Riza Gramwind, has aceptado el pacto de Thysia, tu sangre ha sido marcado para por el resto de tu vida -La mujer de los cuernos de ciervo se lo confirma —Eres la cuarta y ultima elegida, el circulo se ha completado.


    En un parpadeo de la bruja, al volver abrir sus ojos se percata de que la enigmática mujer de cuernos ha desaparecido, no había rastro alguno de ella, incluso miro el suelo donde ella se supone se encontraba de pie, no había ni siquiera rastros de pisadas sobre la nieve, ni por la dirección en la que le escucho venir.


    ¿Realmente no era humana?, lo más increíble era que había sanado todas las heridas graves que tenia la joven bruja, incluso a pesar de haber perdido tanta sangre, no se sentía agotada, como si también hubiera recuperado aquella esencia roja perdida, para que tal hecho fuera cierto, la magia utilizada para recuperarla de tal condición próximo a la muerte, era sin duda formidable y de un origen… oscuro.


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    [PRESENTE]​


    Ciudad de Naar´thue – Palacio de los Afigad…

    Un mensajero traía una importante noticia, camino hacia los aposentos y se presento con el debido respeto ante el Azim Alnabil, Muer Afigad, el noble corpulento de gran barriga y finas prendas de terciopelo, sentado sobre un asiento que imitaba un trono, levanta su mirada hacia el mensajero y acomoda su turbante decorado con una pluma tricolor.


    —Habla mensajero, se breve y conciso -Ordeno Muer.


    —Hemos perdido 4 aldeas a manos de los rebeldes y con ello también la ciudad de Bataltup, la influencia rebelde esta alcanzado a los campesinos de la zona y más plebeyos se alzan contra la política Afigad para unirse a las filas de ellos, nobles menores se han unido a la causa rebelde y nobles de más prestigios también lo están haciendo, incluso de manera discreta en áreas donde aún prevalece su autoridad…


    —¡Imposible!, ¿¡la escoria rebelde está ganando terreno!?¨.


    Muer golpea su asiento con fuerza incrementada por fortalecimiento mágico, dejando una abolladura en esta, rechina sus dientes con notoria ira mientras en su frente venas sobresalían.


    —¡Maldición!, ¡Maldición!, ¡MALDICIÓN!.


    El Azim Alnabil golpea repetidas veces su asiento hasta el punto de convertir la abolladura en un agujero, acto seguido se levanto y tomo una lanza que estaba a su lado, tenía 1 metro de largo y su característica más llamativa era que poseía adherida a esta, una gruesa cadena enrollada con un largo equivalente a 90 centímetros.


    Era llamado por Muer Afigad como su “lanza de la justicia divina”, enrollo las gruesas cadenas sobre el cuello del mensajero, con la otra punta de la cadena no adherida a la lanza, poseía un gancho que iba enroscado sobre un hueco en la propia arma. Utilizando fortalecimiento mágico, levanta la lanza y la arroja con una fuerza sobrehumana en lo alto de la pared hasta clavarse, el mensajero enrollado a la cadena desde el cuello sentía la presión y la circulación del aire cortar al instante. Su rostro se azula por la falta de aire y muere con el chorrear de lágrimas y mucosidad.


    Todos los Alnabil presentes observaban en completo silencio la ira de su excelencia a quien servían, el enojo de ese señor al que tanto temían, por ser los posibles próximos en ser arrojados a una pared con sus cuellos enrollado por una cadena para sucumbir a una terrible muerte por ahorcamiento. Muer Afigad comenzó a respirar con calma y aliviar su enojo, y hablo a uno de sus seguidores Alnabil.


    —El Muhaqdad, Hatim-Alev “Flama del juez”, ¿dónde está? -Pregunto Muer.


    —Se-e encuentra en camino… como los ataques del reino de Learis han cesado, su tarea de proteger la frontera ha culminado y desde hace días se le ha ordenado marchar urgentemente hacia la ciudad de Naar´thue para tener una importante audiencia con usted, excelencia -Expone el Alnabil —Su excelencia… perdone mi curiosidad, ¿pero que tiene en mente para el Muhaqdad Hatim-Alev?.


    —Atacar el corazón de los rebeldes, acabar con su líder y con todos los principales responsables de fortalecer y dirigir a estos problemáticos insurgentes.


    —Pe-ero su excelencia… no sabemos donde tienen los rebeldes su cuartel principal, hasta ahora solo hemos dado con campamentos armados y ocultos por una porción de sus fuerzas, y hay docenas o quizás cien de ellos por allí -Comento el Alnabil —Es difícil encontrar su cuartel principal, los rebelde que han sido capturado e interrogados por todos los métodos que poseemos del cual incluimos los mágicos también, ninguno nos ha rebelado su ubicación o alguna pista de ello, quizás solo un puñado especifico conocen donde se encuentra su líder y sus comandantes, y aun no hemos dado con alguno por desgracia.


    —Eso ya no será un problema -Aseguro Muer.


    Un misterioso hombre encapuchado se aproxima a los aposentos, este traía consigo un pergamino, se presenta como un sirviente que sigue unas ordenes específicas del corpulento gordo Azim Alnabil. El sirviente le entrega el pergamino a Muer y luego procede a retirarse.


    —Y pensar que debo usar los servicios de un ghrayb para poder encontrar una solución rápida, esto me asquea tanto… -Expreso Muer con desdén.


    —Su excelencia… ¿qué contiene ese pergamino?.


    —Pague una fortuna para obtener información con pruebas concluyentes de la ubicación del cuartel principal de los rebeldes -Afirma el Azim Alnabil —Fue difícil contactar con este ghrayb, ya que parece proceder del continente de Gresswold, pero me tome estas molestias para mandar a un sirviente a hacer el trato, es hora de comprobar los “frutos” de esta costosa investigación suya.


    Abrió el pergamino el cual estaba enrollado por una cuerda, de pronto ese pergamino se presente como un objeto de naturaleza mágica, su tamaño crece de manera desmedida y en el se encuentran escritos de numerosos mensajes acompañados con una ciertas y llamativas imágenes.


    —¿Qué son estas pinturas?... son tan detallistas, un momento…


    Un mensaje venia acompañado, tal escrito era del ghrayb con quien hizo aquel trato por información y estaba escribido en el idioma de Quíatar: “Estimado Azim Alnabil, Muer Afigad, antes que nada, les doy mis sinceros agradecimientos por utilizar mis servicios, ya que anhelo extender mis negocios más allá del continente Gresswold, en cuanto a su información, lo que vera a continuación les parecerá pinturas, pero en realidad no son pinturas, son llamadas fotografías”.


    El mensaje explica que las llamadas “fotografías” son capturas de escenas reales a través de un objeto mágico para plasmarlo en una forma semejante a las pinturas, pero que todo lo que contenía dicha imagen era totalmente real. Muer Afigad estaba abrumado por el nivel de detalles de estas “fotografías”, notaba la diferencia a grandes rasgos con las pinturas de artes.


    Fue entonces que observo cada una de esas “fotografías”, encontró entonces las pruebas que buscaba, en algunas salían Adil el líder de los rebeldes, en otras Amira Yuzquell la propietaria del corazón del Oasis. Varias más muestran la presencia de numerosos sospechosos hombres armados, fue fácil deducir que eran guerreros rebeldes.


    Pero todos tenían algo en común, la ubicación de dichas fotografías apuntaba a un lugar en específico, es más, numerosos mensajes venían acompañados con las imágenes, estas estaban escritos por varios rebeldes, algunos por los comandantes y otros por Adil, eran mensajes secretos destinados a los suyos y ponían en evidencia en que sitio habían erigido como su cuartel principal.


    —El corazón del Oasis… -Pronuncio Muer Afigad.


    La ira se apodero nuevamente del Azim Alnabil gordo, golpeo con ambas manos su asiento y maldijo con insultos fuertes el no haber actuado antes.


    —Cuando el Muhaqdad Hatim-Alev llegue, ordénenle preparar un ejército con los mejores soldados que disponemos, “El Corazón del Oasis”… ¡CAERÁ! -Juro aquello ultimo teñido por el rencor.


    Continuara…
     
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