Fantasía Metalord Revolution

Tema en 'Novelas' iniciado por Sylar, 1 Enero 2016.

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  1. Threadmarks: CAPITULO 246 PECADOS DEL PASADO (Parte 4)
     
    Sylar

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    CAPITULO 246 PECADOS DEL PASADO (Parte 4)



    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    El Dalhani quería solucionar el problema con el número de esclavo que sobrepasaba la población de su tribu, e idóneo un brebaje mágico capaz de brindarle una formidable fertilidad a las mujeres de su tribu para dar a luz varios niños y sin mortalidad infantil, ante su tribu aquel brebaje fue presentado como una “milagrosa medicina de fertilidad”.


    El secreto de tal mágica bebida solo la conocían su líder y sus seguidores más leales, resulta que el Dalhani consiguió crear aquel brebaje en ese salón subterráneo, haciendo uso de aquel altar donde erigió al “guardián”, y su producción tenia un macabro origen.


    —¡Aaaaaah!, ¡duele!, ¡DUELE… AAAAAH!.


    —¡Piedad!, ¡por favor piedad!.


    —¿¡Que hemos hecho mal!?, ¡hemos sido esclavos leales!.


    —¡Nooo!, ¡por favor!, ¡no lo hagan!, ¡AAAAAAAH!.


    Gritos, suplicas, sangre y muerte, un selecto grupo de esclavos eran encerrados en una jaula allí mismo, solo para ser seleccionados y encadenados sobre el altar en posición boca arriba, desnudado y luego su cuerpo bañado con líquidos aceitosos productos de alquimia. Acto seguido, cinco magos se posiciona alrededor del altar dando la forma de un pentagrama y comienzan a orar, para luego el propio Dalhani armado con una daga creada por medios mágicos, hunde la hoja en el pecho del sometido y ora una oración propia en su mente con los ojos cerrado.


    La persona aun consiente experimenta un intenso dolor mientras, sacudiéndose con vanos intentos por liberarse, poco a poco se siente más cansado, pero el dolor seguía persistiendo con intensidad. Su piel comienza a arrugarse, envejecía como si los años le cayeran encima segundo a segundo, llegando a lucir como un decrepito viejo y luego se convierte en huesos que se transforman en arena.


    La hoja de la daga con el cual se apuñalo al esclavo sometido brillaba intensamente, el Dalhani pone dos dedos sobre la hoja y obtiene un pequeño cristal blanco el cual coloca dentro de una vasija.


    —¡El que sigue! -Ordeno el Dalhani.


    Una joven mujer fue la siguiente y el procedimiento fue el mismo, postrado boca arriba en el altar, desprovisto de toda ropa, bañado con aceites alquímicos, apuñalado con una daga mágica y reducido a un esqueleto que se convierte en arena. De la daga con la que se apuñalo se obtiene otro pequeño cristal blanco que es depositado en una vasija.


    ¿Qué era este extraño ritual?, la respuesta era un hechizo mágico creado específicamente para sustraer la fuerza vital de un individuo, todos sus años de vida son absorbidos por la hoja de la daga y materializado en un cristal de pequeño tamaño. El dolor en que las víctimas eran sometidas es algo incalculable, sentían como si cientos de cuchillas les perforaran las venas y músculos alrededor de todo el cuerpo, este proceso de extracción de fuerza vital llegaba a durar entre 30 a 40 minutos por persona, y solo en la muerte podían encontrar el alivio.


    Aquellos cristales blancos que albergaban esas esencias vitales obtenidas por perturbadores rituales, eran los ingredientes principales para la “milagrosa medicina de fertilidad”, son combinados con plantas ordinarias y alguna hierba mágica comunes de la zona. Este brebaje estaba indicado únicamente para las mujeres de la tribu Qusatjiat y debía ser consumido antes de cada relación sexual que tenían como finalidad la procreación.


    Las mujeres al beberlo experimentaban un subido de energía, una vitalidad eufórica como ninguna, tal era el agrado de estar bajo sus efectos, que no tardo en popularizarse y ser usado por el resto de las mujeres de la tribu. Las mujeres que habían concebido su descendencia bajo los efectos de este brebaje, eran capaces de dar a luz entre tres niños como mínimo y cuatro como máximo, sin ningún peligro de mortalidad o defecto congénito. Esto solo hizo motivo aun más a las mujeres de la tribu, a seguir utilizando de esta “milagrosa medicina de fertilidad”.


    Sin embargo, una “milagrosa medicina de fertilidad” bien preparado solo alcanza para sustentar una mujer a la vez, lo que significa que, para más de una persona, era necesario el preparado de numerosas de estos brebajes, y aquí es donde entran las matemáticas diabólicas. La “milagrosa medicina de fertilidad” requiere como mínimo 10 de aquellos cristales blancos pequeños, eran 10 sacrificios por uno de estos preparados, para 10 mujeres en total seria un total de cien almas sacrificadas.


    __________________________________________________________________​


    La campaña militar de la tribu Qusatjiat continuo, más poblados eran atacados, con el “guardián” a su lado, eran imparables, con otra conquista exitosa llevaban a hacerse con el botín del enemigo. Tanto recursos materiales como nuevos esclavos, todos de regreso al reino de Alshabhala.


    Los años pasaban, el número de los habitantes de Qusatjiat subía exorbitantemente, en cambio los números de esclavos disminuían, pese a las sospechas de estos, nadie se atrevía a preguntar la razón, el miedo los dominaba. Décadas transcurren, la población de Alshabhala aumenta, siendo entrenados más guerreros para no hacer uso de esclavos combatientes y el Dalhani ya muy envejecido aguarda su hora.


    Con la muerte de su líder espiritual, aguardan a su sucesor mientras el poblado seguía creciendo, y finalmente un nuevo Dalhani toma las riendas de la tribu a sus 16 años. La campaña militar continua, más pueblos y aldeas son saqueadas, más recursos y esclavos llevados a Alshabhala, y la atrocidad no hizo sino empeorar.


    —Mis fieles guerreros, su recompensa les aguarda -Fueron las palabras de su líder.


    Con 22 años, el Dalhani recompenso a sus guerreros Qusatjiat con las mujeres prisioneras y esclavas de los poblados sometidos, sobre aquel salón subterráneo, orgias eran llevados. Los guerreros de la tribu violaban sin escrúpulos ni pudor, a aquellas féminas, bajo una estricta orden de su líder.


    —¡Estas mujeres no serán de nuestra tribu!, ¡pero pueden parir niños que lleven la sangre de los Qusatjiat!, ¡yo proclamo que planten su semilla en ellas!.


    Los soldados obedecían diligente, y desde ese día, los esclavos capturados eran separados, los hombres iban a parar en Alshabhala para trabajos forzados (y otros sacrificados), y las mujeres llevadas a otro poblado construido de la tribu Qusatjiat, el cual fue bautizado como Faqassa.


    En Faqassa las mujeres que eran llevadas allí, eran preparas para ser trasladadas al salón subterráneo, donde eventualmente serian entregados a los guerreros más destacados de Qusatjiat, con el fin de ser violadas y embarazadas. En Faqassa, las esclavas embarazadas permanecerán allí hasta dar a luz, luego ellas serian sacrificadas en el ritual para crear otro cristal blanco de esencia vital.


    Los niños paridos por las esclavas tenían la posibilidad de heredar la marca de la tribu, que los convertían en auténticos Qusatjiat, pero también, corría la chance de no poseerlo, lo que los convertirían por ende en esclavos. Entonces aquí viene una incógnita, los bebes sin la marca y considerados esclavos, ¿eran criados para llegar a una edad en la que fueran útiles para la tribu?.


    La respuesta no podía ser más desagrádale, los bebes con la marca son criado en la tribu, pero los que nazcan sin la marca, bueno… el ritual para obtener más cristales blancos de esencia vitales, funcionaba también con recién nacidos que ni tenían una semana de vida.


    Y el ciclo se repetía, con enormes cantidades de esclavos y botín, los Qusatjiat permanecían inactivos en su campaña militar, el Dalhani en edad avanzada guiaba a los suyos hasta su inminente fin. Los Qusatjiat esperarían al nuevo sucesor, mientras las mujeres de la tribu engendrarían más descendientes con la “milagrosa medicina de fertilidad”, y los soldados, seguirían impregnando a las esclavas restantes que queden, incluso ya estando embarazadas, las forzaban a platicar actos carnales una y otra vez, por mera depravación personal.


    Entonces un nuevo Dalhani se erige entre la tribu, la campaña militar se reanuda, más pueblos caen y son sometidos, la población de Qusatjiat sigue creciendo exorbitantemente y crean otros poblados, extendiendo el reino de Alshabhala. Los exploradores descubren nuevas tierras con más habitantes en ellas, incluso avistan ciudades, y la tribu no hizo de esperar llegar sus propósitos sobre ellos.


    __________________________________________________________________​


    Las décadas se volvieron siglos, ¿cuántos en totales?, basta decir que numerosos Dalhani lideraron la tribu hasta entonces, pero alrededor del año 700 cuando todo eso acabo. Un nuevo Dalhani tomaría las riendas y llevaría a cabo el ritual para despertar al “guardián”.


    La razón detrás de ello, se debe a que cuando un Dalhani alcanza una edad avanzada, ya no puede controlar al “guardián”, y este por seguridad es sellado en la estatua de Erha que yace en el salón subterráneo, en este periodo de tiempo en que la tribu no cuenta con su protección. Cuando un nuevo sucesor aparece, debe realizar un ritual para enlazar al “guardián” con el nuevo Dalhani, reanudándose aquella protección del cual tanto confían.


    Y fue su confianza tanto depositada en ese “guardián”, que un día, quizás por la mano colérica del mismo Vizario o más aun, de Erha, cuando el ritual se llevo a cabo, el enlace del nuevo Dalhani con el djinn, no pudo realizarse con éxito. El enlace fue negado, y el “guardián” por primera vez, despertó una consciencia, era la del mismo Vizario, quien, dentro de aquel cuerpo innatural, descargo su ira.


    —Todos ustedes… ¡¡pagaran por lo que me hicieron!! -Exclamo el “guardián” enfurecido.


    El Dalhani fue el primero en ser asesinado, los magos y guerreros nada podían hacer contra su descontrolado poder, arraso con todos, y cuando el “guardián” se planteó la destrucción de toda la tribu, entonces la estatua de Erha sello a la criatura en su interior y allí se mantuvo.


    Los pocos que lograron sobrevivir a aquella masacre propinada por su propio “guardián”, alzaron la voz a su pueblo, pronto su protector se convirtió en el sinónimo de terror, porque cuando el nuevo Dalhani surgió, estaba totalmente prohibido volver a despertar a ese poderoso ser, que ya no podía ser controlado.


    Pero más tarde descubrirían, que casi todos los hechizos creados por los Dalhani anteriores, que precisaban al líder espiritual como el medio para activarlo, ya no podían replicarse. Incluso la “milagrosa medicina de fertilidad” era algo que solo el propio Dalhani podía crear, y ahora, ya no se podía hacer, ninguno de aquellos hechizos o rituales funcionaban, el cuerpo del Dalhani los rechazaba.


    El propio Dalhani lo comprendió entonces, aquello fue un mensaje de su dios Erha, como si les dijera “es suficiente”, entonces aquella larga campaña militar que duro siglos, dio por finalizado, y la tribu Qusatjiat continúo viviendo su vida en lo que ahora era un próspero y crecido reino de Alshabhala.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    Aquellos recuerdos finalizan, regreso a aquella reconstrucción de mi aldea natal dentro de un plano subconsciente dentro de mí, Riha y Malika estaban a pocos metros, y también un debilitado djinn, quien afirma ser el propio Vizario, y quizás, a estas alturas ya suena algo creíble.


    —¿Vieron lo mismo que yo o alucine por un buen rato? -Pregunte.


    —¿Ver qué? -La Lupian pregunto.


    —Si, lo he visto todo… -Malika afirmo.


    La Lupian parece que no fue arrastrado a ese recuerdo, e incluso si hubiera sido el caso, ¿cómo podría haberlo entendido?, una voz hablaba en la forma de un narrador, explicando a detalle los acontecimientos que manifestaba tales memorias. De modo, que solo la Dalhani y yo, fuimos los únicos que lo vimos todos.


    —La tribu Qusatjiat comenzó como un pequeño pueblo, para luego extenderse y convertirse en lo que actualmente es el reino de Quíatar -Aseguro el djinn —Lo que antes era el reino de Alshabhala, ahora Quíatar, pero desde el principio aquellas tierras pertenecían por derecho a poblados independientes, personas con sus propios principios, vida e historia -Explica la criatura y hace pausa un breve momento —Todos ellos al final, fueron CONSUMIDOS, lo que era un pequeño pueblo, se convirtió en reino inmenso y próspero, habitado por los Qusatjiat, dime… ¿qué crees que paso con todos aquellos aldeanos y personas que eran ajenos a la tribu y habitaban con tal derecho esas tierras también?, adivina, vamos.


    Erradicación total, cuando el reino de Alshabhala alcanzo el tamaño que actualmente era Quíatar, para en aquel entonces, ya no había más esclavos, los Qusatjiat yacían ocupando geográficamente casi todas las áreas con numeras villas, pueblos y ciudades. ¿Entonces aquel Dalhani que quería encargarse del problema de sobrepoblación de esclavos lo consiguió?, de una forma que para los estándares de mi mundo seria algo aberrante e inhumano, lo había conseguido.


    —Se les dio una identidad, un pueblo y la decisión de crecer con sus elecciones, escogieron desarrollarse con el derramamiento de sangre y la masacre de incontables inocentes -El Djinn hablo —Dime Dalhani, en el año 820, cuando el reino de Learis invadió Alshabhala, desencadenando lo que se conoce como “el levantamiento del reinado de los desdichados”, erigiéndose tras aquella guerra el reino de Quíatar, dime con tus propias palabras, ¿fue una desgracia injusta lo que le aconteció a toda la tribu de Qusatjiat?.


    La Dalhani no tenía palabra alguna para plantear a aquella cuestión, Malika cae de rodillas al suelo con la mirada baja, su rostro denotaba una mueca teñida de incertidumbre. Llevo sus manos a su rostro como si quisiera no creer lo que había visto, pero el fondo ella no podía negarlo, lo que experimento audiovisualmente en esos recuerdos, eran auténticos tanto para mí, como para ella.


    —Los Qusatjiat son unos monstruos, ¿cuántos fueron sacrificados o asesinados como perros para satisfacer y permitir a la tribu prosperar? -Expone el djinn Vizario —Lo que el reino de Learis hizo, no se compara ni a la mitad de los actos inhumano que ustedes causaron sobre esas vidas inocentes, el legado que les deje… ¡ustedes lo corrompieron con sangre y muerte!.


    El Djinn se hecha a reír como un desquiciado, para luego sollozar, maldecía a los Qusatjiat por sus acciones, golpeando el suelo reiteradas veces hasta que sus dedos terminaron seriamente lastimado.


    —¿Sigo siendo un Djinn “malvado” para ti? -Me pregunta la criatura mirándome a los ojos.


    —¿Acaso importa mi opinión?, para ti solo soy un “maldito ghrayb” -Comente.


    —Jajaja… en efecto, a estas alturas, ya nada importa.


    —A todo esto, según entiendo permaneciste encerrado en esta estatua de Erha todo este tiempo, ¿cómo fuiste liberado?.


    —Conoces esa respuesta, la misma persona que te dio la ubicación de este sitio, fue la misma que permitió mi liberación -El Djinn Vizario asegura —Ese tipo, sin duda es más peligroso que yo, ya que sin ser un Dalhani o parte de la tribu Qusatjiat, consiguió liberarme del sello y someterme a su voluntad.


    El propio Djinn afirma que hizo un trato con él, a cambio de unos ciertos “favores”, le conseguiría a la Dalhani y totalmente servida para que pudiera consumirlo y liberarse de la maldición.


    —Todo el tiempo en que fui controlado por esos Dalhani, era consciente de lo que ocurrió, de a cuantos asesinaba con estas manos monstruosas, cuando finalmente tome el control, me deje llevar por mi ira y los asesine a todos -Relata el Djinn —Que estúpido fui, ese Dalhani que asesine en esa ocasión, pudo ayudarme a liberarme de esta maldición, de haber consumido su alma, su esencia como tal, podría haberme ahorrado este sufrimiento, pero bueno… mi rabia era mayor que mi razonamiento en aquel momento.


    —Espera, dices que necesitas consumir la esencia del alma de un Dalhani para liberarte, ¿qué ocurriría entonces con ello a futuro?.


    —Jejeje, es obvio, seria el fin de la línea para los Dalhani.


    La misma criatura lo confiesa, al consumir el alma de un Dalhani, la “esencia” de lo que es, por ende, destruiría aquel ciclo mágico que permitía esta marca “reencarnar” a un siguiente cuerpo. En simples palabras, cuando devorase a un Dalhani, ya no habría otro con el tiempo, seria el fin de esta marca divina de Erha en el plano real.


    —Tu conseguiría tu libertad, lo entiendo, ¿te sentirías bien sabiendo que borraste para siempre algo importante para los tuyos? -Le pregunte.


    —¿Crees que a estas alturas me importaba?, pase siglos siendo controlado y asesinando por órdenes de mis propios “hijos”, ¡y luego termine otros siglos dentro de una estatua habitando en un rincón con una oscuridad sin fin! -Sostuvo el Djinn —Que mis justificaciones sean buenas o malas, me da igual, pero ahora… volveré otra vez, a esa estatua, a esa oscuridad solitaria…


    Una grieta se produce en el propio aire a espaldas del Djinn, la grieta se abre aún más produciendo un sonido fuerte igual a un espejo partiéndose en pedazos, para luego dar lugar a un pequeño agujero negro. De aquel agujero surgen cadenas de energía que toman a la criatura de las extremidades, cintura y cuello, para luego ser absorbido, el agujero oscuro desaparece sin dejar rastro.


    —“Mocoso, acabo de sentir una presencia sospechoso y hostil hace un momento, pero ahora ha desaparecido” -La voz del dragón oscuro hablo en mi cabeza.


    —“Si, lo acabo de ver, buen trabajo eliminándolo” -Le elogie.


    —“¿De que estas hablando?, apenas he sentido su presencia hace un momento, no he hecho nada” -El dragón confiesa.


    Aquella revelación me dejo confuso y perplejo, si Myldark nada tuvo que ver con lo que le acaba de ocurrir al djinn, ¿entonces que fue todo eso?, ¿algún desconocido mecanismo de seguridad para los usurpadores de alma?, sé que no debería tomarme con gracia algo serio, pero a estas alturas, ya ni se que pensar, con tantas incógnitas de por medio.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    En medio de un área de infinita oscuridad, aquel agujero que había absorbido al djinn vuelve a resurgir, la criatura reaparecer cayendo violentamente a un suelo de sombras, estaba totalmente debilitado, tumbado boca abajo y era incapaz de levantarse. Pronto oye unas pisadas provenir en una dirección en concreto, podía voltear la cabeza y observar quien era aquel que se aproximaba.


    —Lo sabía, todo este tiempo sabía que había una segunda entidad actuando, y pensar… que tu serias ese “segundo” -Dijo el djinn entre risas —Ya no tengo fuerzas ni magia para resistirme, adelante, acaba conmigo de una vez, entonces habrás lidiado por completo con el “intruso”.


    La figura muestra sostener en una de sus manos un frasco que contenía que su interior una sustancia blanca aceitosa, aquello era aceite de rana Fira.


    Continuara…
     
  2. Threadmarks: CAPITULO 247 MALDICIÓN QUSATJIAT
     
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    CAPITULO 247 MALDICIÓN QUSATJIAT


    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    En un abrir y cerrar de ojos, regresamos a ese salón subterráneo con un altar en el centro y una estatua gigante del dios de los Qusatjiat, Erha, no veíamos señal alguna del djinn, ni siquiera una de esas partículas oscuras flotantes. Antes había un enjambre de ellos y muy ruidosos, pero ahora no se veía ni uno solo en los alrededores, todo estaba bastante tranquilo.


    —Oigan, ¿se encuentran bien? -Crok pregunto.


    Cerca de mi se encontraban Riha y la Dalhani Malika, La Lupian observa a su alrededor con cautela como si aun buscase a ese djinn, pero la chica con el punto purpura en su frente, se veía con un estado decaído.


    —¿Y el djinn? -Pregunte.


    —Desapareció -El hombre amazona contesto —Hace unos segundos las tres estaban rodeados de una cantidad de esas pelotas oscuras voladores que zumbaban y luego… simplemente desaparecieron todas de golpe, como si alguien las hubiera pinchado y se hubieran reventado como un globo.


    Una descripción un tanto extraña para explicar que fue del djinn, de modo que mientras en aquel plano ubicado dentro de mi fue vencido, eso repercutió aquí en la realidad con su desaparición total.


    —¡Malika! -Exclamo Berat acercándose a la Dalhani.


    El joven guerrero de la tribu Qusatjiat mira a su amiga, observa el conjunto de la miseria, tristeza y pesadumbre doblegando a la Dalhani, quien tenia la mirada en el suelo y con ganas de derrumbarse.


    —¿Malika?, ¿qué sucede? -Berat le pregunto.


    —No hay duda, lo has visto, ¿no es así?.


    Arpue Asa Hablu le habla a Malika, sin peligro en las cercanías, el consejero de la duna no tenía preocupaciones en acercarse a la Dalhani.


    —El pasado de los Qusatjiat -Pronuncio Arpue.


    —¿El pasado de los Qusatjiat?, ¿de que esta hablando? -Berat con confusión pregunta.


    —Usted… ¿usted lo sabía? -Malika voltea su mirada hacia el consejero.


    La Dalhani y yo solo logramos “descubrir” ese pasado a través de ese Djinn quien afirma ser el propio Vizario, ¿pero como se supone que Arpue lo sabe?, ¿paso por lo mismo o quizás lo descubrió de otra manera?.


    —¿Por qué?, ¿por qué lo oculto?.


    —Si tal revelación hubiera salido de mi boca, ¿me habría creído?.


    Malika estaba sin palabras, porque el consejero de la duna había dado en el clavo, la Dalhani era una persona que mostraba apreciar a su tribu, en su crianza quizás le hayan contado acerca de su gente, ¿pero qué versión había oído?. Mirando lo demacrado emocionalmente que se encontraba Malika ahora mismo, esta claro que nunca sabia sobre ese oscuro pasado de su gente, ¿toda la tribu Qusatjiat actual lo sabe o quizás esto fueron acontecimientos ocultos a sus presentes descendientes?.


    —Malika, ¿de que esta hablando Arpue?, ¿a que se refiere con lo del “pasado de los Qusatjiat”? -Berat insistía en que le dieran explicaciones.


    El que el propio Berat lo desconozca me da una buena idea de que quizás buena parte de los Qusatjiat de hoy en día, desconozcan sobre ello, si Malika creyó lo que vio y no lo ignoro pensando que era una mentira, es porque realmente vio a Vizario en ese djinn.


    —Usted lo sabe, eso lo entiendo, pero lo que no entiendo, ¿es como lo descubrió? -Fue mi interrogante arrojada hacia Arpue.


    Un ruido se oye de las escaleras que conducían a la salida, dos guerreros rebeldes bajan de ella sujetando a un tipo de túnica blanca, era el mismo que estaba acompañado por dos tipos vestidos de igual, pero armados con espadas. La intención de haberle dejado vivo era para capturarle, al parecer en medio de toda la conmoción este huyo, pero incluso si los guerreros rebeldes que nos acompañaban fueron asesinados en medio de la batalla contra el djinn permitiendo que se marchara, afuera en el exterior habría más haciendo guardia y eventualmente lo atraparon al verle.


    —Al menos la fuente de información esta asegurado -El hombre amazona dijo con total razón.


    —¿Quién será ese tipo? -Riha pregunto.


    El rostro de aquel te túnica blanca estaba cubierto por el grosor de su vestimenta, pero se le arranco toda tela de la parte superior de esta para revelar su cara ante todos, se mostraba como un joven de quizás entre sus 20 y pico, cabello negro corto y de piel morena (etnia característica del reino), Arpue de inmediato lo miro fijamente y le reconoció.


    —¡Es inaudito!, ¿¡usted está implicado en todo esto!? -Exclamo el consejero canoso.


    —¿Sabe quien es este tipo? -Berat pregunta.


    —“Jashekt Bazej”, ¡un consejero de la duna!, ¡y el más joven que logro entrar en toda la historia del reino! -Revela Arpue —Dicen que fue su espléndida sabiduría juvenil lo que le permitió ser parte del consejo para estar al lado de nuestro señor sultán.


    —No me parece tan “sabio” en persona -Opine al respeto.


    Me acerque al presunto asesor joven, este me miro con cierta frialdad, como también a Riha y Crokrengunn, reconoció que éramos ghrayb, que nuestra participación implico en que terminara en tal situación.


    —Si, realmente no le veo lo “sabio” a este sujeto -Opine.


    —Viniendo tales barbáricas declaraciones de un ghrayb, son criticas burdas y huecas, no necesito oír imitaciones de palabras de nuestra lengua interpretados con un artefacto mágico para entender y hablar el idioma de estas tierras, cuando hables con la fluidez natural de este reino quizás tome en cuenta tu tosca presencia -Declaro el tal Jashekt Bazej.


    —Y para rematar, es todo un “encanto” con los extranjeros -Argumente de manera burlona.


    Arpue Asa Hablu se acerco a él, furioso llego a exigirle la razón de su presencia en el salón subterráneo en compañía del djinn y el ritual mágico que se estaba llevando a cabo.


    —¡Sabemos que este ritual mágico tiene como propósito el crimen de atentar contra la vida del príncipe Alistary Al-dub III Kalize!, ¡no tiene sentido ocultarlo!, ¡confiésalo todo de una vez! -Le exige Arpue.


    —Tu más que nadie ya debería saber de que va el ritual, Arpue, al fin de cuenta, fuiste el “lacayo” más fiel del fallecido sultán Muaqhad Al-dub II Kalize -Dijo Jashekt Bazej —La criatura que permitía llevar a cabo el ritual, ha sido derrotado, ¿no?, entonces ya no es posible completarse.


    —Realmente usaron uno de esos hechizos prohibidos del pasado.


    Arpue camina hacia el altar, tomando el cáliz que había sido manipulado por aquel djinn con anterioridad, el objeto estaba hecho de auténtico oro, pero además de eso, podía sentirme magia emanar de este, era un artefacto mágico como tal.


    —Me lo temía, realmente utilizaron la “maldición drena-vida” -Cito Arpue el nombre de aquel ritual ejercido por el derrotado djinn —No quería creerlo, pero ya no hay duda alguna.


    —¿De qué va ese ritual?.


    En palabras del propio Arpue, tal hechizo categorizado hoy en día como prohibido, consiste que por medio de un ritual y mucho mana, enlazar a una persona con aquel cáliz de oro. Acto seguido, al empezar el ritual y canticos llevados a cabo, el hechizo empieza poco a poco drenar la vida de dicha persona enlazada y acumularse en el interior del cáliz.


    Por supuesto para que tal hechizo prohibido pueda llevarse a cabo, primero es necesario cumplir unos cuantos requisitos, primero se necesita a un usuario compatible con aquella magia prohibida, aquel djinn lo era. Segundo, para enlazar a una persona con el cáliz, es necesario una muestra de su sangre.


    —El príncipe Alistary Al-dub III Kalize solía tener entrenamiento de esgrima, y en algunas ocasiones tuvo pequeñas heridas de cortes, quizás aprovecharon aquella oportunidad para hacerse con un poco de su sangre -Arpue conjeturo.


    El tercer requisito es mucho mana y el cuarto se precisaba la asistencia de magos como oradores, los magos en grupo llevan a cabo una oración y el usuario responsable de activar el hechizo (el djinn) recita otra oración mágica. Todo esto por supuesto está coordinado, precisa muchísima magia y tiempo.


    —Es un lento pero infalible hechizo de asesinato silencioso, pues no deja evidencia alguna de su utilización, y tiene un rango de alcance enormemente considerable para llevarse a cabo esta magia -Asegura Arpue con respecto a este hechizo —La cuestión ahora es… ¿¡cuánto tiempo se ha llevado ahora este ritual en curso!? -Arpue exclamo aquella interrogante con furia al llevar su mirada al sometido Jashekt Bazej.


    —Meses, ¿cuántos en específico?, quien sabe -El joven consejero contesta de mala gana.


    —Meses, entonces el príncipe…


    Arpue a través de reportes mandados por ciertos contactos de confianza en los dominios reales de la familia real, revela que últimamente el príncipe Alistary Al-dub III Kalize ha dormido más de lo natural en los últimos meses, con lasos de descanso casi semejantes a alguien de mayor edad.


    —La “maldición drena-vida” ha empezado a afectar su salud, la primera es señal son más horas de descanso de lo usual, luego empezara a mostrar señales de debilitamiento físico aun despierto y a más tardar pasara más tiempo en cama, como si estuviera enfermo -Describe —Su esencia vital es absorbida lentamente, cuando llegue a consumir casi todas sus fuerzas, entonces un día…


    —Amanecerá muerto en su cama, como si hubiera fallecido en medio del sueño, ¿no es así? -Complete aquella ultima oración.


    Arpue confirma mi punto, tal forma de muerte, las propias características mencionadas, ya habían sido descripta en otras víctimas, sobre todo lo de ser descubierto muerto desde la cama y sin señales de haber sido asesinado por medios físicos o mágicos, este ultimo sin posibilidad de detectar o encontrar pequeñas partículas residuales de magia que confirmen una muerte de dicha naturaleza.


    —Se que ahora que el djinn ha sido derrotado, y aquel ritual detenido, solo hemos ganado algo de tiempo -Afirme.


    El propio Alnayits solo me describió en esas memorias que me transfirió, que al derrotar al causante de quien atentaba contra la vida de ese príncipe, que las cosas aun no habrían terminado. Pues el “daño” ocasionado aun persistiría, que Arpue encontraría la respuesta para revertir aquello y entonces, es cuando ese príncipe estará a salvo.


    —Me temo que así es, aunque el ritual “maldición drena-vida” ha sido detenido, la vida drenada del príncipe, aun no ha regresado a su cuerpo -Aclaro Arpue.


    —¿Hay forma de revertir ese proceso y devolverle su vitalidad robada?.


    —No lo sé, pero habrá que averiguarlo.


    Todo parecía quedar ahora en manos de Arpue y los rebeldes, pero no podía dejar ciertas incógnitas sin responder, misma que el propio noble asesor del sultán escondía y ya era hora de que lo contase, incluso Malika seguro querría saberlo.


    —Sabes el nombre del ritual llevado a cabo, conoces sobre ese “pasado” de los Qusatjiat y todo este tiempo estuviste actuando raro en torno a que la Dalhani viniera aquí -Pronuncie todas las evidencias en voz alta frente a Arpue —¿Nos dirás como sabes todo eso?, ¿o seguirás escondiéndolo?, no es por presionar, pero confiar hoy en día en especial en suelo extranjero, es muuuuuy difícil.


    Arpue suspira con las manos en la espalda, parecía algo nervioso, Malika se acerca y al chocar su mirada con la del consejero de la duna, el propio hombre sintió la presión visual de la Dalhani.


    —Es cierto, es mejor que lo sepan ahora.


    Arpue camino hacia una dirección y nos pidió que lo siguiéramos, llegamos a una parte del salón subterráneo en donde el propio Arpue se detuvo frente a una pared, mirándolo fijamente no había nada destacable alrededor, solo era una simple pared.


    —Este sitio permaneció sellado cuando los Qusatjiat perdieron la capacidad de controlar a su “guardián” y este se rebelo contra ellos -Relata Arpue —No fue abierto nuevamente sino hasta cuando ocurrieron los eventos de “El levantamiento del reinado de los desdichados”.


    El consejero de la duna empezó a buscar algo entre la pared, hasta dar con una especie de mecanismo que al presionar con la palma esta se hunde un poco, acto seguido una puerta secreta se abre y revela una habitación escondida. En su interior albergaban una serie de estanterías y mesas, todas ellas rebosaban de pergaminos cerrados y bien cuidados los cuales estaban cuidadosamente guardados, soportes de antorchas decoraban el lugar, pero en lugar de fuego, estos eran iluminados por luces mágicas. En perspectiva, era como una pequeña biblioteca secreta.


    —No todos los Qusatjiat estaban de acuerdo con las acciones atroces de los Dalhani de aquellos tiempos, y en secreto, formaron un grupo de eruditos que describió los horrores llevados a cabo en numerosos pergaminos, la finalidad era guardar un registro de toda su historia… de aquellas oscuras crónicas de la tribu.


    Los horrores inhumanos de aquellos llevado por las propias manos del Dalhani y sus seguidores, se habían plasmado en numerosos escritos recompilados como un extenso diario. Quizás no podían detener a aquellos sanguinarios líderes en su momento, pero la verdad de sus acciones no se escondería para las generaciones futuras y toda esa biblioteca, era el fruto de siglos de incontables generaciones de este grupo de eruditos.


    Quien sabe los contratiempos, y obstáculos que debieron suceder para que lograsen colar tal secreto materializado en la forma de una biblioteca secreta, justo en la misma sala subterránea donde todas los sacrificios humanos y barbáricos sucesos inhumanos se llevaron a cabo. Pero lo hicieron, consiguieron por siglos ocultarlas y permitir que en el presente llegaran a manos de quienes desconocían con totalidad aquellos hechos de brutalidad indescriptible.


    Pero allí no solo estaban registrado la oscura historia de la tribu, también las técnicas prohibidas creadas por aquellos tiranos Dalhani, desde la “milagrosa medicina de fertilidad”, la creación de un “guardián”, la extracción de la fuerza vital de un individuo en la forma de un pequeño cristal y también aquel hechizo prohibido utilizado por el djinn.


    —Los detalles de la “maldición drena-vida” están escrito en alguno de estos pergaminos, el cómo deshacer su daño también debería estar registrado -Expuso Arpue.


    —Es increíble que los Qusatjiat hayan conseguido desarrollar tal técnica mágica, sin tomar en cuenta los tediosos requisitos, un hechizo de larga distancia capaz de drenarle la fuerza vital a alguien hasta matarle y sin levantar sospechas, es un invento, aunque macabro, impresionante -Opine.


    —Los Qusatjiat utilizan ese hechizo cuando encontraban una ciudad a la cual sería su próximo objetivo para asaltar.


    Según Arpue, este hechizo era reservado para lidiar con poblaciones enormes como ciudades, dado a que, si los Qusatjiat realizaban un asalto aun contando con su guardián, incluso si tenían la victoria garantizada, las pérdidas que sufrirían ellos serian bastante alarmantes. Es por ello que desarrollaron esta poderosa magia, según los “principios de su creación”, se perdieron vidas de muchísimos esclavos y algunos de los suyos, pero los frutos de aquellos sacrificios permitieron su creación.


    Cuando los Qusatjiat se proponían a utilizar la “maldición drena-vida”, el objetivo eran las figuras militares más importante de la ciudad y su principal líder, eso requería espionaje, discreción y paciencia. Investigar los cabecillas de la ciudad, obtener su sangre y evitar en el transcurso ser descubierto.


    Cuando los principales jefes militares y el líder encabezado de la ciudad mueren, inevitablemente la población cae en el pánico, en un intento por llenar los huecos con nuevos mandamases, la codicia y la lucha por el poder se desata, garantizando las posibilidades de concebir una guerra civil. Con una ciudad debilitada y la guardia baja, los Qusatjiat tenían servido su siguiente objetivo y entonces se hacían con todo.


    —Por cada ciudad que avistaban, tenían su manera planificada para actuar, debilitarlas primero y luego asaltarlas -Dejo en claro el consejero canoso.


    La Dalhani Malika con solo escuchar aun más del asunto, sentía como si el estomago se le retorciera del dolor, era un golpe psicológico y a la vez físico para alguien como ella, seguir oyendo de los acontecimientos macabros del pasado de su gente. Berat trataba de animarle, consolar su demacrado estado de ánimo, pero dado a que el guerrero Qusatjiat desconocía en si la naturaleza de lo que realmente afectaba a la muchacha, no ayudaba mucho con ello.


    —¿Entonces que haremos ahora? -Crok pregunto.


    —Buena cuestión, este sitio esta asegurado, solo resta averiguar como revertir el daño ocasionada al príncipe por ese hechizo prohibido.


    —Rozuel Drayt, desde aquí nos encargaremos nosotros -Arpue aseguro.


    Buscar el pergamino con la descripción a fondo de la “maldición drena-vida”, averiguar al detalle la manera de neutralizar su efecto en el príncipe y asegurar la vida de Alistary Al-dub III Kalize, ahora todos esos objetivos recaerían en Arpue Asa Hablu, estaría junto a Berat y otros gurreros rebeldes.


    Dado a que se trata de un aburrido labor, que consta de leer aburridos escritos y analizar temas complejos de magia, no era mi fuerte, además después de encontrar la solución a la maldición que asola al príncipe, era necesario ir al castillo en donde yace el mismo príncipe postrado en cama actualmente. Para un ghrayb hacer eso seria llamar demasiado la atención, por lo que tiene sentido dejar que los rebeldes y el propio Arpue tomen el asunto de este tema.


    —Es mejor que regresen a “El Corazón del Oasis”, junto a la Dalhani -Recomendó Arpue.


    Ciertamente Malika no estaba atravesando su mejor estado (psicológicamente hablando), la Dalhani estaba bastante decaída últimamente y la razón detrás de ello eran obvias. Tanto ella, como yo, Riha y Crok nos tocaba regresar al “El Corazón del Oasis”, descansar y esperar noticias nuevas con el tiempo, ¿cuánto tomaría?, quien sabe.


    __________________________________________________________________​


    Varios Días después - “El Corazón del Oasis” – Medianoche…

    En nuestro regreso, el personal de Amira aún se encontraba ocupado con el colosal botín obtenido en la guarida de Alnayits (“La Apostata”), pero habían reforzado aun mejor la guardia mientras se seguía transportando lo que restaba hacia el interior del establecimiento, ubicado en un almacén bien vigilado y espacioso.


    En cuanto a mí, terminé de comer y me dirigí a la habitación, Riha se me adelanto pues fue la primera en terminar y Crok aun no había terminado, cade destacar que nos cambiaron de habitación. Seguíamos en el segundo piso, con una habitación más “elegante” en una forma de decirlo, las tres camas separadas eran para nosotros los ghrayb eran sin duda más grande y de telas de una calidad más reconfortante que las anteriores.


    —“Según parece, este era una de las habitaciones más caras del lugar, ¿a qué se deberá tanta hospitalidad en el alojamiento?” -Fueron mis pensamientos en un tono irónico.



    Pero quizás la cereza sobre el pastel en esta habitación, era el balcón que tenía, con una vista el paisaje nocturno de la selva (o diurno si fuera de día), Riha yacía sobre la barandilla mirando el panorama que ofrecía la noche, estaba callada y tranquila con la mirada al frente.


    —“Este momento… es una buena oportunidad”.


    La Lupian en reiteradas veces ha resguardad mi espalda ha consta de casi sacrificar su vida, la primera vez que la conocí y aun cuando nos volvimos a reencontrar, tenia mis dudas sobre si debía depositar toda mi confianza de forma tan anticipada en ella. Apenas ha pasado más de un mes desde que formamos un equipo como aventureros, tantas cosas han sucedido en ese lapso de tiempo, y aun recuerdo esa pregunta que Crok me plasmo en torno a ella cuando converse con él en torno al tema.


    [“—¿Confías en ella?.”]


    Esa pregunta me la he estado haciendo tan frecuentemente, motivándome para que llegara el momento de platicar con ella de ese asunto que actualmente lo encuentro algo vital que debe ser resuelto, de dejarlo pendiente o ignorarlo más tiempo, quien sabe cómo afectara esta relación de compañerismo a futuro.


    —“Este momento es más que perfecto, no puedo dejar pasar la oportunidad”.


    Me acerque a ella, el ritmo lento en el cual me desplazaba delataba mis dudas, aun una parte de mi desistía en hacerlo, pero no podía titubear en esta decisión de suma importancia, me prepare emocionalmente y me calme psicológicamente para que la charla saliera con naturalidad.


    —Una buena vista, ¿no? -Fue lo primero que dije al situarse sobre la barandilla y al lado de la Lupian.


    —Si, es una vista hermosa la de esta noche -Contesta la Lupian.


    Mi boca se queda callada por un buen rato, tornándose de un silencio incomodo entre los dos, me la estaba pensando bastante sobre dónde empezar.


    —Riha, hay algo importante de lo que debo hablar contigo.


    —¿Eh?, ¿sobre qué? -Las orejas animalescas de la Lupian se mueven notándose la atención que estaba dirigiendo hacia mí.


    —Riha, ¿aun recuerdas la primera vez que nos conocimos?.


    —¿¡Como podría olvidarlo!? -Exclamo ella emocionada con el mover de su lobuna cola —Fue en ese pueblo infectado de esos raros zombis con raíces de plantas, allí nos topamos con un tipo loco que los creaba desde una mina, utilizando gente viva como si fueran ingredientes.


    Aquello ocurrió hace 5 años, en el pueblo de Arkay, cuando buscaba a un comerciante para restaurar el comercio en Windaz, antes de que el pueblo se quedara sin provisiones a su tiempo. Basan Nios resulto ser alguien agradable de conocer, y había hecho una peculiar amistad allí, una Lupian que pertenecía al clan colmillo de acero, Riha Sharpsteel.


    —Es un día que aprecio bastante, y nunca lo he olvidado, ¡y eso que mi memoria no es perfecta! -Comento la Lupian con sinceridad.


    —Ya no hay marcha atrás, Riha, hay algo que debo decirte sobre aquel día, sobre la primera vez que nos encontramos cara a cara en el pueblo de Arkay -Hice pausa un breve momento y exhalé para calmar mis nervios —La primera vez que nos vimos, yo… quería asesinarte en ese momento.


    Continuara…
     
  3. Threadmarks: CAPITULO 248 LEALTAD & SENTMIENTOS
     
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    CAPITULO 248 LEALTAD & SENTMIENTOS


    PERSPECTIVA: Riha Sharpsteel


    Pueblo de Arkay - Año 1348 (5 años atrás de los eventos presentes)…


    — ¿Y tú quién eres?.


    —Me llamo Rozuel, Rozuel Drayt, pero con Roz basta y sobra.


    —¿Qué es esa cosa?.


    En sus manos llevaba una extraña arma, estaba hecho de metal, era increíble y bella a la vista, pero también poderosa, dañaba a esas criaturas no-muertas a distancia con gran poder. El olor que despide aquella arma es llamativo, tenía también un curioso guantelete en su mano derecha, era estupendo y tenía ese llamativo aroma, pero esa extraña arma, tenía un aroma peculiar aun más notorio que atraía mi atención.


    —¿El guantelete metálico de tu mano derecha también es un arma?.


    —No, es un… artefacto mágico.


    —Mentiroso.


    —Lo es.


    —Mientes.


    —¿Cómo puedes estar seguro?.


    —Mi gente tiene grandes cualidades olfateando rastro de magia en objetos metálicos, se con toda certeza que ese guantelete no es mágico.


    No había duda, aquella arma no tenia ninguna pizca de magia que albergara en cada centímetros o rincón metálico que lo conformaba, lo mismo era con el guantelete en su mano derecha, sin embargo, en ambos objetos percibo un olor inusual, pero es esa arma increíble donde mayormente se nota. Un aroma desconocido, semejante a la sensación de percibir rastros de energía mágica sobre el metal, pero en esta ocasión aquella energía que sentía, no era mana, ¿algo aparte?.


    —Aunque parezca raro… tanto esa arma como el guantelete, olfateo rastros, aunque muy pequeños de una especie de energía que desconozco, pero se con claridad que no es mágica.


    — ¿¡Eh!?...


    —No… estoy segura, tengo un gran talento para oler el mana aferrado a cualquier metal desde que tenía 5 años, puedo apostar todo mi pelaje a que esa energía que huelo de esas dos cosas no son para nada mana, no es ningún tipo de energía mágica que haya olfateado antes –Exprese convencida de esa idea — ¿Dónde… donde te hiciste con tales objetos?, ¿¡quién es su creador!?, podría ser… ¿¡tú las creaste!?.


    Cuando pronuncie aquellas palabras, aquel chico me mira alarmado, como si hubiera dicho algo que lo pusiera en total alerta, que lo preocupara enormemente. Intentaba disimularlo, pero podía notar la intensa intranquilidad que desbordaba.


    Mientras yo expresaba un gran entusiasmo ante estas piezas de metal con esos presuntos rastros desconocidos de energía, aquel chico sentía un terror que lo hacia estremecer emocionalmente. Su mirada de angustia hacia mí, no expresaba alegría, me veía como el responsable de causarle tal agobiantes preocupaciones.


    —“¿He dicho algo que no debía?” -Pensé para mis adentro.


    Sus manos se movían temblorosas, realmente ese chico estaba abrumado por mis palabras, he dicho algo que no debía y era mi culpa.


    — ¿Eh?, ¿qué pasa?.


    Quería hablar con él, tratar de calmar sus inquietudes, aunque apenas nos conocíamos, de alguna forma siento que este chico es bastante de mi agrado.


    —Lo siento… lo siento…


    Empezó a repetir esa palabra una y otra vez, no lo entendí hasta que lo noté, en un intento discreto empezó a mover esa extraña arma para apuntarme hacia mí, al igual como a esos no muertos a los que daño, la punta es donde dispara aquellos poderosos y extraños proyectiles veloces de considerable fuerza.


    —“¿Quiere… matarme?”.


    El arma apuntaba a mi cabeza, eso confirmaba mi punto, él me veía como alguien problemática, lo que dije en verdad lo había alarmado.


    —¿Eh?, ¿qué haces?.


    No quería detenerlo a la fuerza, ya que soy la responsable de que se comportara con tal desconfianza y preocupación hacia mí, aunque no tenía pruebas, sentía en el fondo que esta persona era alguien bueno, y bajo esa justificación, quería ganarme su amistad, incluso si corriera el riesgo de costarme la vida.


    __________________________________________________________________​



    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    Año 1353 – El presente…


    —Ya no hay marcha atrás, Riha, hay algo que debo decirte sobre aquel día, sobre la primera vez que nos encontramos cara a cara en el pueblo de Arkay -Hice pausa un breve momento y exhalé para calmar mis nervios —La primera vez que nos vimos, yo… quería asesinarte en ese momento.


    Riha siguió mirando el nocturno paisaje de la selva, cerro los ojos y luego sonrió.


    —Lo sé.


    —¿¡Que lo sabes!?.


    Su respuesta me dejo perplejo, no estaba bromeando, ni tratando de mentir sobre ello, la Lupian con mera sinceridad aclara en dos palabras, que era consciente de mis intenciones de asesinarla en aquel entonces. ¿Pero porque sonríe?, ¿por qué se lo toma tan bien a pesar de que intente por un momento arrebatarle la vida?.


    —Allum apareció justo en el mejor momento para romper esa terrible tensión -Riha comento a modo de broma.


    Y no fue para menos, de no ser por la interrupción de Allum, habría llevado a cabo tal acto, apretar el gatillo y abatir la vida de Riha en ese preciso instante, pero mi pegajoso compañero… evito tal trágico suceso, me alegro de haberle encontrado en ese cofre mágico.


    —No lo entiendo, yo estaría furioso si lo supiese -Opine —¿No estas enojada o mínimamente molesta?, tienes derecho a ello, no puedo juzgarte, no a estas alturas del partido.


    La Lupian se hecha a reír, el silencio se hace presente en la atmosfera por un buen rato, hasta que ella toma el siguiente dialogo.


    —¿Recuerdas que mi gente realice algo llamado “peregrinación”?.


    —Si, lo recuerdo, era algo opcional, a los diez años como mínimo, ya tenían la edad permitida para dejar su clan y explorar el mundo exterior.


    Si tomamos la “peregrinación” con la lógica de mi mundo, la inmensa mayoría diría que es atroz el permitir que un crio de 10 años pueda marcharse solo y sin supervisión adulta hacia el exterior, hacia un desconocido y peligroso mundo. Por supuesto, en Windaz era igual, más porque las brujas con ayuda de la “bendición de Astado” eran capaces de desarrollar una “consciencia” más madura a tan temprana edad, es como aun teniendo 10 años físicamente, psicológicamente tenían una mente desarrollada de alguien de 16 o quizás 18, pero eso no significa poseer vasta inteligencia, el intelecto ya era un carácter desarrollado de forma diferente en cada bruja, ya fuera a mayor o menor magnitud.


    Pero para los semihumanos como los Lupian, la “peregrinación” era la única oportunidad de ver el mundo exterior, ya que crecían y vivían casi toda su vida en el clan, algunos que se marchaban tras llevar a cabo tal tradición, no volvían. Quizás encontraron su propio hogar allá afuera, pero no todo era un final feliz en la “peregrinación”.


    —El riesgo de ser atrapado y esclavizado para un joven Lupian, es elevado durante la “peregrinación” -Expuso Riha —Por eso, es opcional que cada Lupian quiere o no hacerlo, y puede llevarla a cabo en cualquier momento de su edad, pero teniendo 10 como mínimo -Hizo pausa un breve momento —Dime Rozuel, ¿sabes porque tenemos permitido de realizar la “peregrinación” desde los diez años?.


    Según en palabras de la propia semihumana, la razón del porque los Lupian escogen la edad de 10 años como el requisito mínimo para realizar la “peregrinación”, se debe a que esa edad, es cuando comienza a desarrollar con gran notoriedad sus instintos de supervivencia. Si, un Lupian adulto o joven adulto con entrenamiento y practica podría desarrollarlos también, pero un Lupian a los 10 años consigue una peculiaridad semejante a la “bendición de Astado”.


    Como se explicó, “la bendición de Astado” brinda la capacidad de usar magia y un crecimiento más desarrollado de la consciencia a una bruja, un Lupian al llegar a sus 10 años de vida, recibe una especie de bendición que le dura hasta los 15 años de edad, luego esa bendición desaparece.


    —¿Una bendición que dura 5 años? -Pregunte con curiosidad.


    —Por nuestra gente es llamada “Aprendizaje de Gaia” -Revelo el nombre de aquella bendición.


    Aquella bendición, “Aprendizaje de Gaia”, le otorga a un Lupian la capacidad de aprender a un ritmo veloz y desarrollar ese instinto de supervivencia a grandes rasgos, ¿pero que tan conveniente es ese aumento de aprendizaje?. Si a un Lupian adulto le tomara tres años dominar la espada, a uno joven con esa bendición le tomaría unos meses, si para un adulto el pescar o cazar con nato talento le tomara años el desarrollarlo, con esa bendición podría conseguir dominar tales actividades con maestría en el plazo de un año.


    El ritmo de crecimiento de su aprendizaje con esta bendición cuando se valen por si solo aumentan considerablemente, ya sean talentos para dominar armas u oficios, para aprender a sobrevivir por su cuenta en la naturaleza y llegando a pulir agudamente sus sentidos del peligro. Pero eso me lleva a una interrogante…


    —¿Para que arriesgarse en el exterior cuando pueden aprender y explotar esa bendición en la comodidad de su comunidad? -Pregunte —De esa forma, cuando cumplan 15 años y ya no tengan la bendición, estarán mejor preparados para realizar la “peregrinación”.


    —Si, ese fue el mismo pensamiento de todo Lupian que descubre por primera vez el “Aprendizaje de Gaia”, hasta que luego se entera de ciertos inconvenientes en torno a la bendición.


    Al parecer esta bendición tiene una “voluntad inteligente”, ya que “Aprendizaje de Gaia” solo puede funcionar cuando el Lupian se encuentre fuera de su comunidad, en el exterior al realizar en solitario la “peregrinación”. Es decir, si decide quedarse en su hogar e intente entrenar y tratar de aprender habilidades de supervivencia en las cercanías de los suyos, lo hará sin recibir los beneficios de “Aprendizaje de Gaia”.


    Según los propios Lupian, fue la misma Gaia (la deidad que veneran) quien impuso tal condición para que puedan beneficiarse de su bendición, la justificación es para fortalecer a la raza a tan temprana edad y moldearlos como adultos fuertes. Por supuesto, eso significa tener que exponerse a los peligros de afuera totalmente solo y con un cuerpo aun en pleno desarrollo físico.


    Los Lupian no pueden viajar con otros de los suyos en la “peregrinación”, de hacerlo no recibirán los beneficios de la bendición, pero esta permitido que puedan estar acompañados de compañeros de otras razas. Es por eso, que nunca se verán a dos Lupian o más juntos en una misma “peregrinación”, eso los lleva a tener que aprender a socializar y formar lazos de amistad con otros individuos ajenos a su raza.


    —Tuve el permiso oficial para realizar mi peregrinación a la edad de 12 años, lo primero que quería, era encontrarte, y esa búsqueda me llevo a la Aldea de Argoh.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Riha Sharpsteel


    Aldea de Argoh – Año 1351 (2 años atrás de los eventos presentes)…


    Viaje desde el reino de Fraya hasta el reino vecino de Luthe, tenia la esperanza de encontrarle, quería ser su compañero de aventura, quería volver a verle y estar junto a él.


    —¡Tiene que estar por aquí!, ¡búsquenla y ni se les ocurra flojear hasta que la hallamos encontrado!.


    —¡Maldita semihumana!, ¡juro que cuando la atrape le daré una paliza por las dificultades que nos hace pasar!.


    —¡Idiota, ni se te ocurra herirla!, ¡una Lupian joven como ella vale una fortuna!, ¡si la golpeas y la dejas hecha un desastre, será una “mercancía dañada” y su precio bajara enormemente!.


    —¡Eso es!, ¡debemos atraparla y no traten de herirla de gravedad!, ¡en el mercado de esclavos, una Lupian joven como ella vale lo suficiente como para hacernos asquerosamente ricos a todos como nobles de prestigio!.


    Escondido en la oscuridad de la noche, en el techo de una casa y con una fuerte lluvia, evitaba a las “malas compañías”, los Lupian jóvenes como nosotros corren el peligro de morir o incluso, ser atrapados y esclavizados. Ya sean los malos humanos u otras personas, nuestra gente le son “mercancías valiosas”, cuando más joven es el Lupian, más caro somos para ellos, más razón para alentarlos a atraparnos cuando hacemos la “peregrinación”.


    A pesar de que, en pueblos o ciudades de este reino, era ilegal esclavizar semihumanos libres, no era difícil para rufianes y viles hombres, el sobornar a las autoridades locales para que mirasen a otro lado y pudiesen llevar a cabo sus actos de secuestro. Tuve que pasar por esta experiencia numerosas veces, tanto que aprendí a sentir las miradas hostiles a mis espaldas.


    Mientras evitaba a los secuestradores, tenia que ganarme la vida como aventurera, realizando trabajos que permitieran permanecer en las cercanías de la zona, tenia que ganar dinero para comer, pero no quería un encargo que me llevara a marcharme de esta aldea.


    —“¿Y si el llegase a volver en cualquier momento cuando me encontrara haciendo un encargo lejos de aquí?” -Me plantee aquella cuestión como justificación.


    Me tuve que valer de trabajos de poca paga, desde recolectar simples ingredientes, subyugar criaturas como goblin o quehaceres de limpieza en establecimientos, los Bals que ganaba era una miseria, pero bastaban para tener con que alimentarme al día. A veces tocaba días en que no había trabajos locales que realizar, y sin dinero a la mano, cazaba en el bosque y dormía afuera.


    —“¡Maldición!, ¡están aquí!” -Exclame alarmada en mis pensamientos.


    Hubo momentos en que esos mismos rufianes e incluso esclavistas, trataron de emboscarme en medio de encargos en el bosque, al yacer lejos de la aldea, era una oportunidad perfecta para capturarme sin llamar la atención o causar disturbios. Las ocasiones que se repitieron estos hechos fueron tantas, hubo algunas en que casi fui capturada y otras, herida por el descuido.


    Cuando cumplí 13 años, llevando un año fuera de mi hogar, algo cruel sucedió, conocí a una humana, una aventurera como yo, me llevaba 3 años de edad, pero se mostraba como alguien simpática y amistosa. Aun recuerdo ese día cuando sentí la lanza que empuñaba como su arma predilecta, el perforar mi estómago, ella colaboraba en secreto con esas malas personas que querían esclavizarme.


    Por dos meses estuvo a mi lado, comíamos juntas, dormíamos bajo un mismo techo, realizábamos encargos unidas e incluso compartimos nuestras aspiraciones a futuro, y luego… me llevo a una zona del bosque con la excusa de haber encontrado una cueva con minerales valiosos.


    —“Que tonta fui”.


    No siempre estaba con ella las 24 horas, debí sospechar que conspiraba a mis espaldas en esos intervalos de tiempo que estaba separado de ella, pero era bastante reconfortante tener una amistad en quien confiar. Durante todo este tiempo que estuve en la aldea de Argoh, estuve por mi cuenta, aun en el gremio de aventureros, todos me ignoraban o me lanzaban miradas poco sutiles de frialdad o indiferencia, supuse que los semihumanos como yo, con aspectos de bestia de pie a cabeza, no éramos bastante populares, supongo que los Sargario aventureros pasarían por lo mismo.


    No mentiré que aheleaba tener a un compañero de aventura a mi lado, los Lupian somo seres que preferimos experimentar la vida en compañía y no en solitario, cuando la traición de esa humana a quien considere una amiga se revelo, me desgarro emocionalmente, me dolió aun más que su lanza en mi estómago. A pesar de haber caído en su trampa, de haber sido herida por ella, logre escapar y no terminar en una jaula para convertirme en la propiedad de alguien, mi libertad prevaleció.


    Aunque tras aquella traición, estuve deprimida por varios días, llorando casi en todas esas noches, pero no caí en mis lamentos, no perdí ante mi tristeza, me aferré a la esperanza de que llegaría ese momento, aquel día en que nos volveríamos a ver.


    —“Él es diferente, el compañero que añoro en mis aventuras, ansió el día… en que nos volvamos a reencontrar”.


    __________________________________________________________________​



    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    Año 1353 – El presente…


    —No siento ira, enojo o rencor hacia ti -La Lupian aclaro —Desde la primera vez que nos vimos, hasta hoy en día, en el fondo he sentido que siempre te he visto como alguien en quien confiar ciegamente, creo que no podría odiarte realmente incluso si llegaras a traicionarme o a usarme como un escudo viviente, me he aferrado demasiado a ti a un punto sin retorno -Hace una pausa echándose a reír levemente —Debe sonar bastante estúpida, ¿no es así?


    —Depositas demasiada fe en una persona, Riha, ¿por qué llegar tan lejos para confiar en mí?.


    La Lupian mira la luna, cierra los ojos un momento y luego los abre con el acompañar de un suspiro.


    —Porque conforme más estaba contigo, mis sentimientos fueron más claro, al principio sentía esa conexión como una amistad entre compañeros aventureros, pero ahora… debo ser sincera con lo que siento realmente.


    —¿Lo que sientes?.


    —Rozuel Drayt, tú me gustas.


    Su declaración me deja estupefacto, estaba literalmente paralizado, ni físico o psicológicamente había reacción inmediata de mi parte, luego de oír aquello, mi propia compañera de aventura, a quien conocí hace años, pero solo llevamos un poco más de un mes juntos. Trataba de asimilarlo, ¿acaba de decirme que le gusto?, experimentar estas situaciones era tan diferente que verlo en series de televisión o películas, emocionalmente fue un impacto a otro nivel.


    —Riha, ¿acaso…?


    Me había recuperado de aquella abrumadora revelación, tratando de formular mis palabras para tratar de brindar una respuesta a su declaración, pero antes de que pudiera siquiera completar un cuarto de la oración que pensaba pronunciar, mis palabras son silenciadas. La Lupian se lanza encima de mí, chocando sus labios contra los míos, mientras sus brazos se aferran suavemente a mis hombros.


    Continuara…
     
  4. Threadmarks: CAPITULO 249 FIDELIDAD LUPINA
     
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    CAPITULO 249 FIDELIDAD LUPINA



    PERSPECTIVA: Riha Sharpsteel


    [Después de la toma de la Fortaleza Hasr…]


    Tras la derrota de aquel poderoso líder militar, y la destrucción de su ejército de 3000 hombres, a manos de Rozuel, la fortaleza fue finalmente tomada, los prisioneros que albergaban en su interior eran liberados, los recursos saqueados e incontables carretas eran preparadas para salir de allí y llevarse todo lo valioso posible.


    Escondida detrás de una carreta, a una distancia prudente, podía escuchar una conversación entre Rozuel, y aquel enigmático muchacho que me ayudo durante los sucesos de la fortaleza, usando la pistola con cierto dominio. Crok, la forma abreviada de su nombre, al principio estaba sorprendida por su manera de manejar un arma que Rozuel había creado para mi uso personal, como si él no fuera la primera vez que empuñase una, luego descubrí la razón.


    —“Trotamundos, ¿eh?”


    La conversación que escuche entre los dos revelo algo de lo que jamás considere, Rozuel era un Trotamundos, en mi clan no se hablaba mucho de ellos, pero teníamos conocimientos de lo que eran.


    —“Seres proveniente de otros mundos”.


    Los Trotamundos han protagonizado muchas leyendas y aventuras míticas a lo largo de Avalia, existen relatos y cuentos sobre ellos, recuerdo incluso oír uno contado por un bardo en la aldea de Argoh, mientras me encontraba esperando el reencuentro con Rozuel.


    —“Su existencia es considerada una rareza”.


    Los Trotamundos eran invocados con poderosos hechizos, ahora inutilizables, es por eso que ya es casi imposible encontrarse con uno, se dicen que ellos llegan a este mundo bendecidos con poderes inmensos, catalogándolos con la fuerza suficiente para emprender hazañas heroicas. Pero hoy en día, un Trotamundo es visto desde el punto de vista de otra manera.


    —“Reinos enteros anhelan hacerse con uno, y el mercado de esclavos…”


    Aunque se dice que ya es imposible invocar Trotamundos con aquella magia de antaño, se sabe que existen un tipo de Trotamundo que llega a este mundo mediante otra forma, reencarnación.


    —“¿Eso significa que Rozuel y Crok son de ese segundo tipo?”.


    Si los jóvenes Lupian tienen un valor enorme como “mercancía” para esclavistas, se dice un Trotamundo es una fortuna sin fondo, por supuesto, encontrar un autentico Trotamundos es más difícil que uno de mi raza.


    —“Ahora lo entiendo mejor”.


    En el pueblo de Arkay la razón del porque él se mostro agobiado con mis palabras, el porque intento eliminarme, era para protegerse, quería ocultar en lo posible su identidad. Si todos supieran su verdadera naturaleza, su autentico origen, ¿no lo volvería entonces objetivo de personas codiciosas que lo verían como un objeto de valor?.


    Las armas que el crea, estas increíbles piezas metálicas de gran poder, es obra de un poder proveniente de otro mundo, ahora entiendo porque se toma las preocupaciones necesarias para no confiar del todo en alguien. Para Rozuel, encontrar a Crok, a alguien como él, debe ser un reconfortante consuelo, pocas veces en la “peregrinación” de un Lupian, nosotros llegamos a encontrarnos en el camino con alguien del mismo clan.


    —“Todo este tiempo, él era un Trotamundos”.


    No puedo enojarme, no puedo disgustarme porque quisiera esconder tal secreto, si, somos compañeros de aventura, pero la confianza es algo frágil y que no se toma a la ligera. Nos conocimos hace años, pero solo ahora desde hace más de un mes de nuestro reencuentro, que podemos interactuar y fortalecer nuestro lazo como compañeros y amigos.


    —“¿Solo un amigo?”.


    En el fondo lo sé, desde la primera vez que nos vimos, ¿fue algo a primera vista?, el deseo de volverme a reencontrar contigo, me dio la fuerza para soportar dos años en solitario en un pueblo de un reino que desconocía, con viles escorias que ansiaban poner grilletes a mi libertad por Bals y oscurecer mi futuro. El lazo que siento por ti, no es de un compañero de aventura, no es solo de un amigo, había algo más, algo de lo que aun… no me atrevía a contarte, no tenia las fuerzas para hacerlo.


    Hasta entonces, seré los colmillos y garras que protejan tu espalda, quiero que vivas, quiero protegerte, si muero en el intento, de lo único que me arrepentiré, es de no haberte contado aquello que siento, espero y quiero vivir para que llegue ese momento.


    —“Y ese día llegara eventualmente, tarde o temprano”.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    [Presente…]


    —Riha, ¿acaso…?


    Las palabras del Trotamundos son silenciadas, con una semihumana que se arroja encima suyo, tomando suavemente de sus hombros y besando sus labios con fervor emocional. 5, 10 y sus bocas estuvieron unidas por un lapso de 18 segundos, el impacto psicológico en el propio Rozuel, se manifestaba con notoriedad en su propia mirada, tardo medio minuto en procesarlo todo y decir algo.


    —Yo… jamás anticipe que algo como esto sucediera, tan pronto…


    La Lupian se hecha a reír y luego se levanta, ayudando al muchacho a ponerse de pie, el incomodo silencio se hace menester en la atmosfera, mientras el dúo miraba el paisaje nocturno. El esper respira profundamente y luego se da unos golpes suaves en ambas mejillas.


    —Riha, no puedo decir que entiendo lo que sientes… emocionalmente hablando por supuesto -Expone Rozuel —Jamás en toda mi vida he experimentado tal sentimiento, nunca me aferre a alguien de tal manera afectiva en esta vida, los sentimientos de afecto por un miembro de la familia son cosas aparte, pero a lo que quiero llegar… nunca he estado arraigado en los asuntos románticos de tal índole, o he mostrado interés por ello.


    —En tu otra vida, ¿fue igual o conociste a alguien que te importara bastante?.


    Tal pregunta le dejo sorprendido, con tal interrogante el esper se dio cuenta de que aquella loba era consciente de su identidad como Trotamundos.


    —¿Cuándo es que…?


    —En la fortaleza Hasr los oí hablar a ti y Crok a escondidas, los Lupian tenemos buenos oídos, lo sabes, ¿no?.


    El esper recordó aquella conversación que tuvo con el hombre amazona, donde se enteró de su auténtica procedencia como norteamericano reencarnado, pero jamás pensó en la posibilidad de ser oída por su propia compañera, cuando en aquel entonces casi todos en la fortaleza estaban profundamente ocupados en preparar las carretas, tomar todo lo posible en cuestión a comida como algo de valor e irse lo más rápido posible de allí.


    —Siento haberlos escuchado, no pude evitarlo, la curiosidad me gano.


    —No es necesario, lo cierto es que esto es algo conveniente, ya que esperaba también con esta conversación contarte sobre ese tema, aunque eso ahorra detalle.


    —Entonces… ¿hubo alguien?.


    —¿Qué?.


    —Vamos Roz, hablo de tu otra vida, ¿hubo realmente alguien?.


    La insistencia de la Lupian delatada el interés para ella con dicha incógnita, se notaba con el movimiento de un lado a otro de su rabo animal.


    —Bueno…


    Rozuel recordó un fragmento de su vida pasada, en aquel recuerdo se veía a si mismo de adulto, vistiendo con una gruesa gabardina marrón y un sombrero fedora para ocultar buena parte de su rostro, caminando en medio de la noche de un sábado hacia un sitio en concreto.


    Entonces se detuvo al llegar a su destino, se hallaba frente a un establecimiento, del cual desde su exterior estaba abordada de publicidad en la forma de muchos carteles digitales sobre mujeres preciosas de poca ropa con poses lascivas. Aquel negocio era conocido en letras grande rojas como “Zona Candente”, uno de los barrios más populares de la ciudad de Dahir, la capital de Shanmatu. Rozuel miro hacia todos lados y luego procedió a entrar con prisa.


    Aquel fragmento de recuerdo culmina, y un rostro avergonzado con una mirada nerviosa hace eco en el propio Rozuel, viendo el interés que la Lupian mostraba por querer saber sobre su posible vida “romántica” de su mundo natal, pensó en una manera de evadir aquella interrogante.


    —Solo digamos que no es el tipo de “afecto hacia otra persona” del que tú crees, y dejémoslo allí.


    —Oh… no lo entiendo.


    Para Rozuel, cuanto menos lo entendiera seria mejor para él, el muchacho no se sentía cómodo de hablar de tales extractos personales de su vida pasada, por lo que no tardo a conveniencia de cambiar de tema.


    —Tu confesión me pillo con toda la guardia baja, pero siendo honesto, no siento lo mismo que tú sientes, te aprecio Riha, quizás no emocionalmente del mismo modo, no quiero arruinar una buena amistad por intentar fomentar una relación del cual… no tengo la seguridad ni la voluntad propia para reconsiderarlo.


    El propio muchacho se lo pensó detenidamente, como alguien que logro conocer el afecto y amor incondicional de una familia en su segunda vida, aun tenia dudas de que llegara un momento en que esta segunda oportunidad, llegara a experimentar aquel afecto personal hacia otra persona.


    Centro toda su atención en adaptarse a Avalia, cuando descubrió sus poderes ESP, lo primero que pensó era en como sacarle provecho a su nueva identidad, tenia tantas cosas en mente que probar y al volverse un aventurero para ganarse la vida como tal, solo podía pensar en el futuro de como avanzar por dicho oficio. Pensamientos centrados en relaciones románticas eran algo que JAMAS se planteo en lo más mínimo.


    Por supuesto, valoraba a la Lupian, al principio tuvo desconfianza en torno a ella, incluso en su reencuentro en la aldea de Argoh para volverse su compañera de aventura, el propio Roz aun era incapaz de confiar en su totalidad en la semihumana. Pero conforme los días pasaron para convertirse en semana y luego un mes, al estar ese estimado de tiempo ella a su lado y ser testigo de la fiereza de su compañerismo y lealtad, se dio cuenta de que aquella loba, no solo era alguien confiable.


    La confianza de Riha Sharpsteel era autentica, no actuado ni por conveniencia, el propio esper desconocía la cultura de los Lupian, ¿socialmente son así con personas ajenas a su raza?, ¿entregan su lealtad incondicional a alguien con ciertos requisitos?. Podría darse la pista de que al principio la Lupian fue atraída por las armas de fuego, pero en sus acciones, hay sinceridad, apreciaba a su compañero varón, más que solo mera amistad y quedo confirmado, hoy mismo con aquella inesperada confesión.


    Rozuel entonces decidió ser honesto con su compañera y amiga, en lugar de seguir la corriente y confiar en nuevos sentimientos, dio su punto de vista, expreso lo que sentía él realmente. Ya fuera para bien o para mal, quería a esa Lupian a su lado, no como una pareja, sino como amigos, ya que aún no sentía ese mismo apego de afecto como ella, no quería forzarse a una relación del cual no estaba seguro, y mucho menos, que hubiera una posibilidad de romper tal amistad que actualmente considera como algo sumamente valioso.


    —Lo entiendo… -La Lupian suspira con cierto aire de derrotada —Se que somos muy jóvenes para este tipo de emparejamientos, no quiero forzarte a ello, Rozuel.


    —Entonces… ¿no estas molesta?.


    —¡Para nada! -Exclama la Lupian sonriendo y con el agitar de su cola —Me gustas que seas sincero, en mi clan respetamos la sinceridad, de manera que solo me queda una opción… -Comento la Lupian lo último con el cruzar de sus brazos y una expresión seria.


    —¿”Una opción”?.


    —Si… ¡para que esta relación sea posible primero debo ganarme el afecto de tu corazón!.


    La Lupian hizo aquella declaración con el levantar de su brazo derecho al cielo como si hiciera una promesa, para el esper tal escena le era bastante cursi, tanto que quería reírse.


    —Ya que tu clan aprecia la sinceridad, hay algo quisiera agregar “sinceramente”.


    —Oh, claro, ¿de qué se trata?.


    —Sentí en cierto el modo ese beso como algo… raro, ya sabes, por el hecho de que tienes hocico, cosa que los humanos o muchas razas semihumanas que conozco, no tienen.


    —Rozuel Drayt -Replico la Lupian con sus manos en la cadera —Infravaloras los hocicos de las Lupian, veras, he oído cosas interesantes sobre ello en boca de hombres humanos cuando estuve esos dos años en la aldea de Argoh.


    —Hmmm… suena interesante, ¿de qué se trata?.


    —Un día cuando estaba comiendo en una taberna, dos aventureros que tomaban felices de su bebida y estaban con las mejillas rojas, hablaron de un tema que me intereso y lo escuche de manera disimulada con estos atentos oídos mío.


    Según en palabras de la propia Lupian, esos aventureros estarían borrachos, y entre murmullos, logro oír a uno que dijo “¿Has probado alguna vez estar con una de esas mujeres Lupian?, te lo digo por experiencia propia, amigo, ¡sus hocicos son capaces de hacerte sentir una felicidad única a comparación de las bocas humanas!”.


    —Cuando dijo “sentir una felicidad como ninguna”, pensé inmediatamente que se refería a besos, pero si tu lo encuentras raro, entonces no lo entiendo -La Lupian expreso.


    Aunque la loba no comprendía el significado tras aquellas palabras, el esper por otro lado si lo entendía, a la perfección, pero prefirió no explicárselo a la semihumana, ya que lo encontraba bastante incomodo el solo pensar en ello. Los dos se echaron a reír un buen rato, luego el silencio se hizo presente un momento y la Lupian tomo la siguiente palabra.


    —Cuando esa criatura, el Djinn, te atrapo, ese momento la Dalhani y yo acudimos para ayudarte, cuando hicimos contacto contigo, entonces lo vi…


    La Lupian relata que tanto ella como la Dalhani habían llegado a aquel plano mental en donde Rozuel se encontraba confrontando a aquella criatura, justo en el momento cuando el djinn había manifestado una ilusión para tratar de llevar a la desesperación al propio Roz.


    Cuando Rozuel deshizo la ilusión, fue cuando la Dalhani y Riha fueron capaces de empezar a materializarse físicamente en ese plano, pero al principio, solo eran meras observadoras. La Lupian centro su tema en torno a la ilusión perpetrado por el djinn contra Roz.


    —¿Aquello tiene relación con tu pasado? -Fue la pregunta de la loba.


    —Supongo que no esta de mas contarte sobre mi lugar de origen, en esta segunda vida.


    El esper se tomo su tiempo para explicar la procedencia de su nueva vida, nacido en un aquelarre de brujas llamado Windaz, en un pueblo con el mismo nombre, aunque si bien, no existen “brujos” como la contraparte masculina de las brujas, existen los “sangre de bruja”, hijos varones nacidos biológicamente de tales brujas.


    Explico como al principio, al ser el único sangre de bruja de Windaz, la inmensa mayoría de las brujas del pueblo, le veían y tratan de manera indiferente, sobre todo una muchacha en especial.


    —Riza Gramwind, al principio fue un dolor de culo, pero el tiempo luego fue para mejor…


    Relato las malas experiencia, incluso la ocasión en que fue herido y casi asesinado, pero luego, después de que bandidos intentaran asaltar el pueblo y él se unió a la lucha con una de sus primeras creaciones, la cosa cambio. Las brujas empezaron a ver al muchacho con ojos benevolentes, esa indiferencia y menosprecio del principio, se transformó luego en admiración y respeto.


    —Fue un infierno al comienzo, sentía deseos de irme de ese pueblo y dejarlo a su suerte, pero madre… me dio las razones más que suficiente para defenderlos -Relata el esper —Y luego, todo cambio para mejor.


    Los siguientes años en torno a Windaz se volvieron más alegres, las niñas que al principio le despreciaban, ahora querían su amistad, y por supuesto, había una muchacha que quiso enmendar todo el daño que hizo, con el clavarse de una daga maldita para herirse a sí misma.


    —En serio, fue una locura, herirse a si mismo para “igualar” el daño que causo, si que suena demencial, ¿no?.


    La charla duro un buen rato, llegando a la parte en que Windaz había perdido a su mercader responsable de darle el abastecimiento necesario y vital al pueblo, quien era también el padrastro de Roz. Luego de una venganza contra los asesinos de su padrastro, aun estaba el problema de que Windaz necesitaba otro mercader, eso llevo a que el propio esper se embarcara en una aventura, donde eventualmente se encontraría por primera vez con la Lupian.


    —Al menos, eso resumiría buena parte de mi vida en Windaz, llegando el momento en que te conocí en el pueblo de Arkay.


    —Vaya… pasaste por muchas cosas difíciles, es admirable, ¿aun consideras Windaz como tu hogar?.


    —Si, por mucho que odie recordar los malos momentos, Windaz para el final se convirtió en un hogar al cual apreciar -Opino —No será perfecto, pero al menos todo termino para bien, ya no tengo razón para odiarlos, se siente bien tener una madre que te quiera, y también una hermana pequeña, aunque algo cargosa, es una hermanita adorable.


    El Esper bostezo sintiendo como el sueño se hacia presente en su cuerpo, sentía que era hora de dormir, por lo que aconsejo a la semihumana que era momento de terminar con tal charla por más agradable que fuera.


    —Riha, me alegra haber tenido esta conversación contigo, gracias.


    —No, soy yo quien te agradece por ello, finalmente pude decir algo que me guardaba por demasiado tiempo.


    Mientras Rozuel volvía a la habitación para recostarse en su cama, la loba se quedo un momento mirando el paisaje, sin embargo, en realidad ella yacía reflexionando detenidamente en torno a la vida de Rozuel Drayt en el aquelarre Windaz. Un nombre venia a la mente de la Lupian, la descripción física de aquella persona conseguida por su compañero, quedo grabado en la psiquis de la semihumana.


    Pero la loba, quien replicaba ese nombre en su mente, lo hacia con desdén, empezó despreciar, a maldecía y odiar todo en torno a “esa persona”, luego de haber escuchado la infancia del esper en Windaz con tales momentos terribles, pudo concluir una cosa. Que tenia el derecho de criticar, de menospreciar y sentir indiferencia por un individuo en especial, uno que se crio en el mismo pueblo que Rozuel Drayt.


    — “Riza Gramwind” -Replico la Lupian tal nombre en sus pensamientos con intensa aversión.


    Tal era su antipatía por ese nombre, que de manera involuntaria pequeñas garras de acero se materializaron en sus dedos y rayaron la barandilla del balcón.


    —¿Eh?, Riha, ¿escuchaste algo?.


    El ruido de las garras rasgando la barandilla llego a los oídos del esper, no con claridad, lo que le permitió a la Lupian fingir que no escucho nada y luego hacer desaparecer el acerco convocado involuntariamente en sus dedos. Luego fingió bostezar y dijo que estaba lista para irse a dormir, Rozuel concluyo convencido de que tal ruido fue entonces su imaginación producto del cansancio.


    Continuara…
     
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