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Fantasía Metalord Revolution

Tema en 'Novelas' iniciado por Sylar, 1 Enero 2016.

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  1. Threadmarks: CAPITULO 226 MELODÍA BÉLICA DE UNA MÁQUINA DE OTRO MUNDO
     
    Sylar

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    CAPITULO 226 MELODÍA BÉLICA DE UNA MÁQUINA DE OTRO MUNDO




    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    Un barco volador de guerra había sido destruido, desatando una onda de choque que incapacito a algunos de sus seres reptilitos voladores y casi causando el desequilibrio como choque de la embarcación restante, quien logro recuperarse a tiempo y seguir en el aire. Pero tal destrucción, había dejado anonadado al propio Muhaqdad, quien tal suceso con confusión e incertidumbre.


    —“Mis sentidos están alerta, he fortalecido mi vista y oído a niveles sobrehumanos, ¡pero ni aun así he podido captarlo!, ¿¡qué clase de proyectil acaba de disparar esa anormal máquina de metal!?” -Declaro Alnayits en sus pensamientos.


    El VCI, aquel artilugio móvil de metal que el propio investigador desconocía, ya era consciente de que era algún tipo de maquinaria bélica, pero estaba abrumado por tal potencia y desconcertado por siquiera captar la causa de tal destrucción. El cañón delgado y largo, diferente de los cañones gruesos de los barcos voladores, había sin duda disparado algo.


    —“Su velocidad… es absurdo, no puede ser captado ni por ojos sobrehumanos, ¡a tal rapidez con la que disparo!... tanta potencia en ese disparo, ¿¡de donde… de donde procede este monstruo de guerra metálico!?”.


    Un segundo estruendo se hace resonar, Alnayits noto como aquel cañón delgado del VCI volvió a disparar, pero el ruido de la destrucción de la embarcación aérea de guerra restante, cubrió todo sonido del disparo procedente del cañón de la maquina bélica.


    —“¡10 Segundos!” -Exclamo Alnayits aún más anonadado.


    10 segundos fue el tiempo en que el primer navío volador de guerra fue destruido, en solo 10 segundos, el VCI volvió a disparar y con tal potencia de fuego, destruyo al barco aéreo restante.


    —“Los cañones mágicos más desarrollados les toma alrededor de 2 minutos a 2 minutos y medio para cargar el siguiente disparo, ¿¡y a esa cosa solo le tomo alrededor de 10 segundos!?”.


    La enorme diferencia en el tiempo de disparos, sumado al exorbitante poder que posee, tal máquina, tal monstruo metálico, el investigador intuyo que podría tratarse de alguna clase antigua de maquina de guerra mágica perdida, le recordó a la extinta civilización de los Logianos, pero había un problema en esa teoría.


    —“No hay magia alguna en ese vehículo anómalo” -Percibió el investigador —“Es un arma móvil de guerra totalmente independiente de la magia”.


    La magia lo era todo en Avalia, el poder mágico dentro del mundo del arte de la guerra era el eje de la supremacía militar, los mejores soldados y guerreros de la historia eran magos, las mejores armas en su mayoría estaban desarrollados y atribuidos con magia. Que un arma sin magia de tal proporción, de tal poder, fuera capaz de superar en tantos aspectos a todo artefacto encantando o mágico, seria absurdo, la magia era un eje primordial tanto en lo social, cultural y bélico para Avalia.


    —“Pero no hay duda, ese vehículo de batalla… no usa ni una pizca de magia, es un instrumento de guerra totalmente ajena a todo concepto o relación con la propia magia en sí, y aun así… es más poderoso que toda magia que haya visto” -Concluyo Alnayits.


    Al darse cuenta de ello se puso reír con histeria, una carcajada cargada de un hilarante sentimiento de… ¿regocijo?.


    —“Finalmente… lo que tanto anhelaba, era cierto…”


    Lagrimas son derramadas por el Muhaqdad, pero en su sentir no había tristeza o desesperación, sino un extraño jubilo interno, el investigador limpio las lagrimas con su mano restante (brazo izquierdo). Acto seguido, levanto dicha mano y le dio la señal a su ejercito terrestre de Afligidos para atacar, quienes cargaron al unisonó contra el VCI.


    —¡Todos los hostiles terrestres cargan contra nosotros, con excepción de uno! -Informo Crok a través del radar.


    —Es obvio que Alnayits no se arriesgara, él se quedara atrás mientras los Afligidos van al frente -Concluyo Rozuel.


    —¡Son cientos y cientos de ellos! -La Dalhani Malika miraba la pantalla con nervios observando a los numerosos Afligidos cargar contra ellos.


    El cañón principal del VCI, aunque poderoso, tiene un defecto de un tiempo de sobrecalentamiento que dura 10 segundos, dependiendo de la carga electromagnética infundida en el proyectil, será el margen de tiempo en que el sobrecalentamiento dure, generalmente 10 segundos es el tiempo estándar en que tarda en enfriarse y permitir otro disparo con todas las óptimas condiciones.


    —Aunque disparemos el cañón y acabemos con un buen puñado de ellos, estaremos expuestos por 10 segundos… -Comento Crok.


    —¿Y quien dijo que iba a utilizar el cañón de riel?, te lo dije antes, hay más de lo que aparenta esta preciada pieza bélica -Expreso el esper —Hora de relucir este bebe en todo su esplendor.


    Rozuel llevo su dedo hacia dos palancas gemelas pequeñas, solo acciono aquel del lado izquierdo, esto hizo que arriba del VCI una compuerta se abriera y saliera de este una ametralladora rotativa automática.


    —Tanto el frente como la parte trasera del VCI esta equipado con un cañón automático de calibre 20 mm (Milímetro), pero estas armas no son ordinarias -Explico Rozuel —Están potenciadas con fuerzas electromagnéticas.


    Los cañones automáticos pertenecían a la denominada “Generación de armas electromagnéticas”, un tipo de tecnología ESP que mezclaba el uso de armamento de pólvora (para ignición del proyectil) combinado con la potencia de fuerzas electromagnéticas (recubrimiento dichas fuerzas sobre el ánima rayada para aumentar su velocidad de impulso). Aunque existen armas que puramente ejercen el uso de medios electromagnéticos (sin necesidad de pólvora) para funcionar, son generalmente más poderosa que las que precisan pólvora, pero tienen el defecto de requerir tiempo de enfriamiento por cada disparo. De modo que armas de disparos continuo como ametralladoras a base de pura de fuerzas electromagnéticas era imposible a causa de dicho sobrecaliento excesivo inmediato.


    La “Generación de armas electromagnéticas” comparte la misma tecnología que la M259, permiten el fuego continuo en masa y poseen una potencia de penetración superior a las armas ordinarias (pero inferior a las armas pura de fuerza electromagnética como cañones de rieles o rifles gauss). Dicho esto, las ametralladoras rotativas del VCI “Antiqam RG” con su munición de 20 mm, potenciadas con dichos campos electromagnéticos confieren un aumento de penetración equiparable a la munición 30 mm.


    —En resumen, será una dulce masacre -Concluyo el Trotamundos americano.


    Los Afligidos continuaron su avance hacia el VCI, el cañón rotativo automático empezó a girar y disparo en el acto, una lluvia de proyectiles que se desplazaban a una velocidad estimada de 1200 metros por segundos, se cernió sobre las aborrecibles creaciones del Nexus. Uno solo ya pulverizaba la carne y tejido con mera facilidad, docenas y cientos de ellos, conllevaron al manifestar de una bruma roja que cubrió buena parte del terreno al cual el cañón tenia como trayectoria de sus disparos. Eventualmente cañón rotativo cesa todo movimiento.


    —¿Evaluación? -Rozuel pregunto.


    —Sin actividad de los agresores “Afligidos” en el radar, fuerza neutralizada -Confirmo Crok.


    La bruma roja desaparece, mostrándose en la pantalla del artillero/conductor los restos inidentificables de partes carnosas esparcidos por el arenoso suelo, nadie a ciencia cierta sabría la naturaleza de tales criaturas. La carne había sido pulverizada con una demoledora brutalidad, que cualquier podría confundir los restos creyendo que sería de algún animal.


    —“Eran cientos… ¡y los acabo en un instante!” -La Dalhani estaba perpleja ante lo que fue testigo —“Esta cosa… ¡es un arma temible casi comparable al poder de un dios!”.


    La ignorancia de la Dalhani ante la naturaleza de tal moderno armamento, le llevaba a creer que tal pieza bélica tenía un poder de naturaleza casi divina, pues era incapaz de sentir la magia de tal maquinaria y ante una demostración de su fuerza, era como ser testigo del rugido de un dios en un estado puro de colera. Su cuerpo le temblaba, porque era consciente de que se encontraba dentro de esa “fuerza iracunda divina”, solo le aliviaba el hecho de que no tenia por enemigo a tal máquina de guerra.


    —¡Movimiento hostil en el aire!, ¡detectado una fuerza a 100 unidades aéreas enemigas!, ¡nos tienen rodeado! -Aviso Crok.


    Las criaturas reptiles aladas de Alnayits estaban sobrevolando alrededor del VCI, tenían al vehículo rodeado, el tamaño de las criaturas era casi semejante a un hombre adulto, de escamas verdes oscuras y cuernos pequeños. Las garras tanto de sus patas superiores e inferiores no eran una amenaza tan considerable a comparación de una espada, pero lo letal de ellos, fue al momento en que abrieron su mandíbula.


    De sus bocas expulsan una bola acida, un proyectil cargado con un agente corrosivo tanto para la piel como las propias armaduras u objetos hechos de metal, dichos proyectiles impactaron sobre el VCI en varias cantidades.


    —¡Impacto directo! -Notifico Crok con intranquilidad.


    —Calma, todo está bien -Aseguro Rozuel.


    El acido expulsado de las criaturas, había hecho contacto con el VCI, pero su efecto corrosivo no funcionaba sobre el vehículo de combate.


    —¿No le esta pasando nada? -Una asombrada Malika dijo.


    —¿De verdad crees que un blindaje como este no seria a aprueba de daño corrosivos? -Concluyo el esper —El acido de esas lagartijas con alas es un chiste a comparación de una bala equipada con agentes corrosivos de químicos modernos.


    La efectividad del acido de las criaturas reptilitas aladas era nula, pues el VCI permanecía intacto aun ante tal baño de corrosión productos de tales criaturas fantásticas.


    —Es hora de contraatacar, ¿usaras los cañones automáticos para lidiar contra esas cosas? -Pregunto Crok.


    —No, algo mejor -Confirmo Roz.


    Agarra una palanca con forma de I y la inclina a la izquierda, esto hace que se abra unas pequeñas compuertas en ambos costados del VCI, acto seguido, sobre la pantalla del artillero se dan indicaciones de “blancos localizados” y que estos fijaban a las criaturas aladas que le rodeaban.


    —Hora de limpiar los cielos con un antiaéreo decente.


    Presiona la palanca con forma de I inclinada como si de un botón se tratase, de las pequeñas compuertas abiertas se expulsan numerosos proyectiles de tamaños casi equivalentes a un puño cerrado. Su velocidad de desplazamiento dejaba en ridículo a los seres alados quienes no tenían forma de reaccionar, la cantidad de estos proyectiles era igual al estimado del numero de los seres aéreos de sangre fría.


    Desde agujeros en las zonas de impacto, órganos internos vitales destruidos, huesos y tejidos dañados al punto de incapacitar y dejarles al borde de la muerte, en simples palabras, fue una completa aniquilación de la fuerza aérea reptilita de Alnayits. Los cuerpos caían a tan elevada altura, aquellos quienes aún seguían vivos, aun conscientes y adoloridos, si la caída posterior no los mataba en el acto, la agonía de sus heridas haría el resto.


    —¿Eso eran misiles? -Pregunto Crok con curiosidad.


    —Micro-misiles para ser exacto -Corrigió Rozuel.


    —¿Por qué misiles de tamaños tan pequeños?, son rápidos sin duda, pero no parecen tener la proporción de poder comparable a un misil de tamaño básico -Opino Crok.


    —Estos tipos de misiles se crearon específicamente para lidiar contra un tipo de amenaza aérea, drones.


    En el siglo XXI y con la aparición de los Esper (y el surgimiento de la tecnología ESP), la manufacturación de un ejército masivo aéreo de drones automáticos militares se hizo común para las grandes potencias. Con un costo menor, podrías crear una armada aérea numerosa que le hiciera competencia a las naves modernizadas destinadas a ataque de tierra.


    Por supuesto, los drones eran más pequeños y frágiles que una nave de combate moderna, tenían la ventaja de la velocidad de su parte (pero no tan rápido que un caza de quinta generación o superior). Los misiles eran lo más adecuado para lidiar contra ellos, pero considerando el número de drones utilizados en un ataque masivo, supone un considerable consumo en misiles antiaéreos y un costo que podía llegar a ser un degaste exorbitante.


    Los micro-misiles fueron la respuesta para lidiar contra la amenaza dron, a costos económicos se podían producir en masa, su velocidad bastaba para alcanzar a uno fácilmente, y su potencia era lo suficiente para dañar los mecanismos electrónicos esenciales internos de tales maquinas no tripuladas, incapacitándolos en el acto. Los micro-misiles son casi totalmente inútiles contra los blindajes de modernos helicópteros, bombarderos, cazas o incluso contra vehículos terrestres como tanques, dado a que fueron diseñados específicamente para usarse contra drones.


    —Fue un ingeniero armamentístico de origen nicaragüense quien puso la moda de ataques furtivos en masa con drones automáticos, pero tuvo su solución al final de cuentas y eso es lo que importa -Relata Rozuel.


    —Así que básicamente acabas de destruir un montón de “drones escamosos” -Argumento el hombre amazona con tono irónico.


    El radar que Crok estaba a cargo tan solo captaba una forma de vida restante, esta pertenecía a el Muhaqdad, quien permanecía a una distancia de 800 metros de la posición de los demás. El investigador miraba fijamente al VCI, una expresión de alegría denotaba en su rostro, de repente un par de alas robustas y escamosas surgen en su espalda, se eleva en el cielo y adopta entonces la forma de un dragón adulto.


    —¡Esta saliendo del radar! -Notifico Crok.


    El pequeño radar interno estaba diseñado para captar con más eficacia toda actividad de enemigos por tierra a un limitado rango de kilómetros a la redonda, las unidades aéreas solo podían ser percibidas a una distancia cercana menor a dos kilómetros del VCI (un rango menor a comparación de las unidades terrestres).


    El Muhaqdad en su forma de dragón, se alejó aproximadamente 1 kilómetros y medio del VCI, a la vez que alcanzo una altitud de 8000 pies (2438,4 metros aproximados), desde la distancia abre su boca y concentra magia. Disparando una enorme bola de fuego que termina impactando de manera directa sobre el VCI y desatando una explosión ígnea.


    —Es inútil, inútil e inútil… -Afirmo Roz.


    La explosión era simplemente una concentración de más llamas a altas temperaturas, pero tal calor no era rival para el blindaje del VCI, aunque el armazón presentaba algún que otro daño de quemadura por tal impacto recibido, eran daños menores. La electrónica seguía funcionando, las cámaras también, la bola de fuego fue como un arañazo insignificante en la piel.


    —“El cuarto don: Metamorfosis le confiere a un Vanish la habilidad de transformarse e imitar casi a la perfección los atributos de la criatura que se transforma” -Dijo la Dalhani en sus pensamientos — “Logro convertirse en un dragón adulto, ataco directamente hacia nosotros y estamos… ilesos, ¡definitivamente esta maquina tiene un poder comparable a la ira de un dios!” -Pensó con inquietud.


    Pese a la incomodados que Malika experimentaba al descubrir el poder de un arma totalmente desconocido a sus conocimientos, eso no la desconcentro de su deber de seguir distribuyendo mana a Rozuel Drayt. Pues él, ahora mismo utilizaba ese “poder comparable a la ira de un dios” contra uno de los enemigos más poderosos y odiados de los rebeldes, el Muhaqdad Alnayits.


    Había algo más que desconcertada a la vez que llenaba de confusión a la Dalhani, eran los términos empleados por el propio Roz y Crok, mencionaban cosas como “cañón de riel”, “Fuerza electromagnética” o “misiles”, tales palabras eran un misterio para ella y alimentaba un sinfín de dudas en su cabeza.


    —Blanco en la mira -Rozuel tenia a Alnayits fijado en el sistema de apuntado asistido —¡Fuego!.


    Un proyectil del cañón de riel del VCI es disparado, su descomunal velocidad era prácticamente imposible de ser lidiado por el propio Alnayits aun en esa forma, recibiendo de lleno el impacto de este.


    —“Je… estúpido Vanish, ni la bendición de tu dios tiene oportunidad alguna” -Myldark declaro.


    El dragón oscuro observaba el encuentro llevado a cabo entre Rozuel y compañía contra el Muhaqdad, cuando fue testigo de la transformación de Alnayits en un dragón y alzo vuelo para atacar directamente al VCI, solo salieron meros comentarios negativos en torno al investigador.


    —“Incluso un auténtico dragón no tendría oportunidad, tu transformación mucho menos podría rivalizar aun” -Opino el dragón ancestral oscuro —“El resultado de esta confrontación ya estuvo decidido desde el principio, porque un solo dragón no tendría forma de lidiar contra ese monstruo bélico de otro mundo” -Suspiro con cierto desaliento —“Esta es la auténtica realidad…”


    El proyectil impacta en el torso de la criatura, al nivel del estomago y la fuerza termina partiendo el cuerpo en dos, tal herida infligida desestabiliza su vuelo y cae al suelo estrellándose en la arena, solo para terminar hundiéndose a esta en el acto.


    —No detecto objetivos próximos en el radar -Confirmo Crok.


    —Se acabo, hemos ganado -Declaro Rozuel.


    Por más dragón que fuera, tal daño era algo que ni el propio Alnayits podría escapar, su muerte fue inminente, todo su ejercito fue aplastado y con su líder abatido, fue una victoria de gran esplendor. El trio sale del VCI examinando el entorno a su alrededor, no había movimientos sospechosos, nada en absoluto, ni siquiera sobre la zona donde cayó el Muhaqdad.


    —Realmente lo derrotaste… ¡derrotaste al Muhaqdad Alnayits! -Exclamo una emocionada Dalhani a punto de llorar de la alegría.


    —“Lo derrotamos” -Corrigió Rozuel —Cada uno brindo una importante labor.


    —Bueno me alegre sentirme útil, para variar -Expreso el hombre amazona regocijado.


    —En especial tú, Dalhani Malika -Expuso el esper.


    Si no fuera por la reserva de mana de la Dalhani, no habría sido posible la restauración del VCI y su despliegue en el combate, fue ella en realidad la clave para que tal maquina de guerra de otro mundo, erradicara con su melodía bélica a los enemigos que le tenían contra la pared.


    —Me alegro de haber sido de ayuda… -Dice una mareada Dalhani que casi se cae del VCI, hasta que es sujetada por Crok —Me siento algo… cansada.


    —No me extrañaría, la cantidad de mana que brindaste no fue poca.


    Aunque tuviera una gran reserva de magia, Dalhani tenia limites en cuanto las grandes cantidades que podía repartir a otros, todo su organismo ejercía presión y degaste físico ante la constante distribución de mana. Eventualmente la fatiga terminara por consumirle y causaría en exceso un desmayo o colapso.


    —Pero lo conseguiste… -Comento ella —Al final, venciste a ese monstruo… por fin, está muerto -Cae rendida de rodillas tanto física como emocionalmente —Finalmente… se ha ido.


    Quien sabe las torturas a las que fue sometida por el investigador la propia Dalhani, Alnayits saco provecho y exploto la “bendición” de Malika, diseñando un mecanismo que absorbía su mana y convirtiéndolos en cristales de dicha energía.


    —Has hecho un trabajo admirable, descansa en paz -Fueron las palabras de Rozuel dedicadas a la maquina que hizo posible su victoria.


    El VCI dejo de recibir PSI, su “Materialización” había finalizado, empezó a derretirse, cada componente del que estaba hecho, fuera electrónico, metal u otro material, todo termino en la forma de un charco gris inservible, fue el final para el monstruo bélico moderno de otro mundo.


    —Que desperdicio… -Opino Crok con decaimiento.


    —Si, una verdadera lástima -El esper compartió dicho sentimiento —Solo nos queda valernos con lo que tenemos.


    Contar con el apoyo de tal pieza de guerra habría sido un desenlace rápido para los problemas actuales de Rozuel y compañía, pero no todo podía ser tan sencillo, solo quedaban valerse con sus propias fuerzas y equipo actual. Rozuel miro fijamente en dirección hacia donde cayo Alnayits, con sus brazos en la espalda, respiro hondo y le dedico algunas palabras.


    —Descansa enterrado en pedazos, nerd subnormal.


    Estaba a punto de voltear e irse con los demás, cuando de la arena surge un brazo escamoso de tamaño desproporcional que le atrapo e impedía toda resistencia de su parte, un par de alas de reptil se hacen visible de parte del responsable. Pronto un Alnayits con la parte inferior perdida del torso regenerado de manera incompleta y la carne observable a simple vista, se hace presente, había tomado por sorpresa a Rozuel Drayt y conseguirle atraparle en el proceso.


    —Después de tantos, ¡finalmente te he encontrado… TROTAMUNDOS! -Exclamo un jubiloso Alnayits bañando sus ojos en lágrimas de sangre.


    La Dalhani queda perpleja al observar la presencia del investigador, su cansancio repentino le impedía intervenir a tiempo para alcanzar a Rozuel y darle de su mana como apoyo. Crok se sorprendió, pero reacción en el acto, llevando rápidamente su mano hacia la pistola M1911, desenfundándola, pero era tarde.


    Con sus dos alas de dragón, Alnayits alza vuelo y se lleva consigo a Rozuel, a tal altitud ni la pistola o la M16 del hombre amazona podían hacer algo efectivo, además de que intentarlo, podría ocasionar fuego amigo contra el propio Roz.


    Continuara…
     
  2. Threadmarks: CAPITULO 227 ALQUIMIA & DESGRACIA
     
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    CAPITULO 227 ALQUIMIA & DESGRACIA


    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    Cuando la victoria parecía tan sencilla, era difícil no esperar que las cosas no salieran tan fáciles en la mayoría de los casos, por mi propio descuido baje un momento mi guardia y luego fui atrapado. Con un brazo escamoso de tamaño desproporcional consiguió atraparme y con alas de dragón alzo vuelo, alejándome del resto y de un disparo seguro de Crok.


    —“Fui estúpidamente tan descuidado…” -Pensé criticándome a mí mismo.


    Cancelé la “Materialización” del VCI cuando creí que la victoria estaba definida, no… lo cierto es que también había otro motivo, la Dalhani no lo sabía, pero ella ya mostraba indicios de alcanzar el límite de la cantidad de mana que podía transferirme, ella disimuladamente trataba de ocultar el cansancio evidente en su rostro y jadeos silenciosos. Tal trasferencia convierte su cuerpo en un conductor y a la vez le desgasta físicamente como un esfuerzo físico de cierta intensidad, cuanto mayor era la cantidad de mana que debía transmitir, mayor era ese esfuerzo al que era sometida.


    Podría haber continuado manteniendo el VCI, pero me arriesgaba a que la propia líder espiritual de los Qusatjiat colapsara y en el peor de los casos el sobregasto físico lo terminara dejando en un estado crítico. No era una maga, era un recipiente viviente de mana, por vasta y casi infinita esa cantidad, compartir ese poder mágico conlleva a someterla físicamente a presiones como si cargara varios pesos imaginarios a la vez, pero físicamente reales para su cuerpo. Me arriesgue entonces.


    Di por seguro que era nuestra victoria cuando el disparo partió en dos a Alnayits en su forma de dragón, al verse estrellarse y hundirse en la arena, tuve que arriesgarme a aceptar que había sido derrotado y permitir cancelar la “Materialización” del VCI por la propia seguridad de la Dalhani y ese fue mi error. ¿Habría estado bien mantener más tiempo el vehículo de guerra?, si el costo fuera la salud de la propia líder espiritual de los Qusatjiat, ¿habría repercusiones en consecuencia por haber explotado su don hasta el punto de dejarla en un estado preocupante?.


    —“Ya no puedo pensar en ello, ahora debo enfocarme en liberarme”.


    El investigador se detiene a una altura de 700 pies (213 metros del suelo), equiparme con Intense Iron y aterrizar a tal distancia debería poder resistirlo, aún recuerdo que aterrice a una altitud semejante la última vez (hechos ocurridos en la fortaleza Hasr). Por supuesto, en aquella ocasión caí sobre un tipo quien en parte sirvió de amortiguador, tanto la armadura como su cuerpo evitaron que nada de la fuerza de impacto de tal altura me afectase. Estaba a punto de equiparme con Intense Iron, cuando siento que algo anda mal.


    —“Mi cuerpo… ¿por qué se siente tan fatigado?”.


    Un cansancio repentino repercutió sobre mí, casi podría decir que se manera semejante a la Dalhani, y entonces lo comprendí, incluso un esper que utilice demasiado PSI el cual es obtenido de una fuente ajena, debería poder agotarse sin importar la vasta cantidad que posea. Anteriormente materialice un mortero, apenas debió sentirse tal cansancio, pero ahora invoque todo un vehículo entero militar avanzado, pues la diferencia de época entre ese mortero y el VCI eran de varias décadas.


    Mi cuerpo originalmente solo posee una cantidad minúscula de energía ESP, cuando me convertí en un EVO, quizás tal reserva haya aumentado un poco, pero eso no significa que mi aguante a utilizar grandes cantidades de PSI vaya también a aumentarse.


    —“Llegue a mi limite” -Concluí con frustración.


    Ahora lo noto incluso con más detalle, mi propio PSI se encuentra en un estado muy limitado, y mi organismo ha alcanzado una cuota considerable en su utilización, en resumidas cuentas, fatiga biológica por exceso de uso de mis fuerzas esper. Equiparme con Intense Iron solo hará que en el proceso termine retirándose involuntariamente o dejar mi cuerpo entumecido e inmóvil por tal cansancio.


    —“Estoy acorralado” -Expuse en mis pensamientos con inquietud.


    El maldito Muhaqdad acaba de someterme en mi peor momento, francamente no podía depender de mis habilidades ESP, la armadura Intense me envuelve con magia, pero su activación es sostenida por una pequeña proporción de PSI. Ahora mismo solo poseo lo suficiente para equipármela, pero entonces mi reserva restante llegaría a cero y empezarían los problemas para mantenerla y luego está el tema de arriesgarme a quedar inmóvil temporalmente. Mi cuerpo le tomara una hora entera producir una cantidad mínima necesaria para tener una función optima de mis capacidades, pero igual mi organismo requeriría descansar también.


    —No es necesario ponerse a la defensiva, admito mi derrota, Trotamundos Rozuel Drayt -Declaro el investigador.


    —¿Tu derrota? -Replique confuso.


    ¿Me estás diciendo que se rinde?, es difícil de creer, cuando de manera imprevista me ha atrapado y llevado a tal altura a la fuerza.


    —No me crees, y no puedo culparte, tengo una razón para haberte traído hasta aquí, lejos de los demás -Aclaro él —Lo cierto es… que, si hubiera sabido antes con toda certeza de que eras un Trotamundos, quizás… ni siquiera habría sido necesaria nuestra confrontación, me habría rendido incondicionalmente ante ti.


    Tal confesión, ¿¡lo está diciendo en serio o es otra de sus artimañas!?, al descubrir mi identidad como Trotamundos, ¿de repente se le vino tal cambio de mentalidad?, no podía creerle para nada.


    —Después de todos problemas con el sumar de los intentos de matarme, ¿¡crees que te voy a mostrar tan misericordioso para perdonarte!? -Le aclare con iracundo tono —Te lo dije antes, y te lo vuelvo a repetir, ya escogí que hacer contigo, ¡DESTRUIRTE!.


    Ante tal exclamación replicada de mi parte, Alnayits pone un rostro como si disimulara estar triste y suspira con una mirada cargada de una falsa aflicción emocional, tal cara abatida por más bien actuado que sea, ¡no me la creo ni un poco!.


    —Finalmente he conseguido encontrar a otro Trotamundos, como él, y soy profundamente odiado por lo que más admiro… me detesto con todo mi ser -Comento.


    —“¿¡Ha dicho “Otro Trotamundos”!?” -Exclame en mi mente con asombro.


    No parece bromear, ¿ya tuvo un encuentro con otro Trotamundos?, podría tratarse de Aleab, pero especifico que ese Trotamundos es un “él”, un hombre, ¿quién?, ¿con quién se encontró?.


    —Mi mayor meta, era encontrarme con otro Trotamundos, anhelaba verlo una vez más -Dice Alnayits.


    —¿Ver qué cosa?, y ese Trotamundos de quien hablas, ¿hace cuánto fue que lo viste?.


    —Ya son… 8 años, si, fue hace 8 años -Confirmo él —Aquel encuentro, cambio mi vida para siempre, y empecé a entender mejor… mi sincero odio a este mundo, a despreciar con toda mi alma y creencia lógica, esta incivilizada nación.


    Sus expresiones en la forma en que juzgaba negativamente a su propio reino e incluso su mundo, ¿qué se supone que vio?, ¿qué se supone que ha visto a través de ese Trotamundos?, ¿acaso puede ser que haya visto…?


    —No me queda mucho tiempo, estoy muriendo… -Confeso el investigador —Pero con mis últimos esfuerzos, te enseñare de lo que hablo.


    Revela su brazo izquierdo real, aquel que tenía sobre el hombro un grillete de metal con runas mágicas grabadas, mientras en el derecho mantenía un brazo inhumano de gran tamaño manifestado con su don mágico de Vanish, mismo con el que me sostenía. Pronto clava los dedos de la mano izquierda sobre su propia frente, de la misma manera en que lo hizo conmigo con anterioridad.


    —No lo comprendo… ¿por qué haces esto?, Alnayits.


    —Para entenderlo, debo enseñártelo, Rozuel Drayt, esta es mi motivación, la razón de mi ser actual y con ello, el origen de mi ambición personal -Expuso Alnayits.


    No parecía mentir, los dedos clavados en su frente parecían haberle causado daño real, pues empezaba a sangrar, pronto siento una fuerza emanar sobre mí, entonces mi cuerpo permanece quieto y siento como soy envuelto en una luz, mi consciencia de repente se mueve. No estaba invadiendo mi cabeza, no eran mis recuerdos el destino de este viaje, estaba viajando a los suyos, ¡he sido llevado a la mente del propio Muhaqdad!.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    Un pequeño niño de cabello gris miraba absorto a un anciano con la peculiaridad de poseer un cabello y bigote del mismo color de la cabellera del niño, el hombre de avanzada edad trabajaba mezclando diversos componentes alquímicos.


    —Abuelo, ¿algún día podre ser un gran alquimista como tú? -Pregunta el niño.


    —No me considero un alquimista tan grande, pero en cuanto a tu pregunta… eso es difícil muchacho -El abuelo responde —Realizar alquimia siendo un no mago es posible, pero hoy en día, las mejores artes alquímicas, el mejor nivel posible en esta práctica, solo es posible aspirar a alto al ser un mago, lo recuerdas, ¿no?.


    —Lo se… -Contesta el niño decaído.


    La práctica de la alquimia se dividía con el tiempo en dos campos, el primer y quien dio origen a la alquimia, la “alquimia de transmutación”, era el procedimiento de convertir metales inferiores en minerales valiosos, como el hierro a oro, o el bronce a plata. Sin embargo, los procedimientos mágicos llevados eran complejos y con el tiempo, aunque posible, el costo del éxito superaba en gran proporción la recompensa, lo que hacía dicho campo muy obsoleto para el uso práctico.


    Fue entonces que el segundo campo de la alquimia se convirtió en la más popular y principal en toda Avalia, la “Alquimia herbolaria”, especializada en la manipulación, utilización y creación de pócimas, brebajes y todo preparado mágico con ingredientes de naturaleza mágica (o los que carecen de ella). Fue esta rama, la que convirtió la alquimia en una práctica de suma importancia, los numerosos preparados alquímicos cubrieron numerosas áreas, ya fueran para la medicina, la guerra o incluso un vital apoyo para aventureros.


    ¿Todos pueden practicar la alquimia herbolaria?, si bien parte de mezclar diversos ingredientes, conlleva también a la proporción de estos e imbuirlos en mana propio para alcanzar un estado casi perfecto en su preparado, no todos los preparados alquímicos requieren la intervención de mana, pero la mayoría de ellos, las mejores creaciones, solo son accesible a su creación en manos de un mago, incluso uno de bajo nivel, estaría calificado para ser un gran alquimista, dichos preparados no requieren grandes cantidades de energía mágica en su mayoría y si es el caso, los cristales de mana solucionan dicho dilema, con practica y desempeño motivacional suficiente, ese mago de bajo nivel puede volverse un gran alquimista.


    —¿Por qué quieres ser un alquimista? -Pregunta el anciano.


    —El abuelo es alquimista, el bisabuelo lo fue y quien estuvo ante de él, también lo fue…


    —Oh, hablas de nuestro linaje -Concluyo el anciano —La familia Kihimayi por generaciones han sido reconocidos alquimista en el reino de Quíatar.


    Tanto su abuelo, como su bisabuelo y los anteriores antecesores, no solo fueron alquimista, sino magos, permitiéndoles practicar dicha disciplina con todos los límites permitidos.


    —Si no fuera por mi inútil cuerpo incapaz de usar magia… entonces yo… -El niño se miraba a si mismo con frustración y tristeza.


    El anciano mira al niño, lleva una de sus manos a la cabeza y frota sobre su pelo para consolar su desanimado estado.


    —Alnayits, quiero que seas feliz a tu manera -El anciano replico —Nada es para siempre, siempre he creído que seguir una tradición a consta de tu propia felicidad es absurdo.


    —¿Tu eres feliz abuelo?.


    —Era esto o ser un soldado, nunca se me dio bien empuñar un arma, soy un endeble en todo lo que respeta a luchar.


    —Pero papa… papa se convirtió en un soldado, y él… murió en una de las tantas confrontaciones inútiles con el reino de Learis.


    —Mi hijo escogió su manera de vivir, ahora tú Alnayits, debes escoger su propio sendero, si algo te interesa, hazlo, vive tu vida acorde a tus principios.


    —¡Si, abuelo! -El niño le contesto con una sonrisa.


    Su sonrisa alegro al propio anciano, quien siguió trabajando toda la noche, aunque su linaje era de renombre, en la actualidad solo es una sombra de lo que en el pasado fue, llevando por delante a su único nieto, con la ayuda económica de una tienda alquímica, aquel hombre de avanzada edad, cuido a su único descendiente con gran afecto. Pero un día…


    —¿Abuelo?... ya es mediodía, ¿abuelo?


    El niño al ver que la tienda aún seguía cerrada, camino hacia la habitación de su abuelo, la persona responsable de abrir y poner el negocio en movimiento, el niño noto que su abuelo no le respondía, pues pese a su avanzada edad, aún tenía un buen oído.


    —¿Abuelo?...


    Este se acercó y trato de despertarlo con el mover de su brazo, con sacudidas leves, pero no había reacción, la voz del muchacho se torna más ruidosa, una angustia inmensa le inunda, en vano intenta despertarle con el elevar de su voz, pero había obvias había para comprender la funesta situación.


    —No… abuelo… papa se fue… mama se marchó… por favor… no te vayas tampoco… por favor…


    Sin importar cuanto orase al creador del sol y la luna, de las lágrimas derramadas sobre ese ser querido, el frio filo de la muerte no muestra compasión, solo la tragedia y el indiscernible camino por continuar.


    —Debe haber algo… ¡algo que ayude al abuelo!...


    En su intento por despertar a su abuelo, busco algún que otro producto alquímico, esperando hallar aquel que cumpliera su propósito, pero ningún alquimista mortal puede romper el ciclo natural de esa vida, el niño solo trataba con falsas esperanzas mantener alejado de la cruda realidad, pero al final lo comprendió, solo quedaba él, nadie más.


    Alnayits Kihimayi, 10 años de edad, no mago, huérfano y con limitados conocimientos en la alquimia, tuvo que valerse por su cuenta, con el dinero que le quedaba, no podía propinarle a su abuelo un entierro digno. Solo podía de momento envolver su cuerpo en numerosas sabanas cubriéndole completamente, pegando una nota en el centro de esta que ponía “Descansa en paz, abuelo”.


    —Algún día… te daré una sepultura digna para ti, abuelo -Juro el niño conteniendo las lágrimas —No puedo llorar, no puedo mostrar debilidad ahora, estoy solo… solo me tengo a mi mismo.


    El pequeño Alnayits entonces se enfocó en sobrevivir, ya tenía una base básica de la alquimia herbolaria, su abuelo poseía una cierta cantidad de libros centrados en dicho arte, estudiarlo le brindara el conocimiento suficiente para atender la tienda. Con el dinero restante que aun disponía, comería lo suficiente en pequeñas porciones para que le durase, mientras día y noche leería nutriendo su saber con la alquimia herbolaria.


    __________________________________________________________________​


    En solo 100 días, el pequeño Alnayits aprendió y proceso conocimientos alquímicos de limitadas fuentes de información, los libros de su abuelo enseñaban lo suficiente para dirigir la tienda. Pero el conocimiento extenso, aquel que alberga las posibilidades hacia saberes de fórmulas únicas y gran valor, solo podía ser recibido desde una academia o universidad. Pero aquello era un sueño IMPOSIBLE, tales oportunidades solo era posible a nobles de grandes estatuas o fortunas.


    El muchacho confiaba en su ingenio y astucia, ¿por qué?, todo los libros y conocimientos que adquirió, a una persona ordinaria le tomaría años, a su propio abuelo unos años menos, pero a él, solo le tomo alrededor de 100 días exactos. No solo aprendió a identificar los ingredientes, sus propiedades e incluso el preparado de estos conforme a la proporción o ritmo del uso de fuego y complejas sustancias químicas, sino que incluso fue capaz de descubrir otras posibilidades y formulaciones alquímicas con preparados ya existente.


    Un simple ejemplo, existe una pócima hecha para tratar los dolores de espalda del tipo muscular y otra para sanar las heridas externas visibles en la piel productos de lesiones (corte, penetrante o contusión), lo que llevaría a una persona ingerir ambos tipos de pociones si tuviera que lidiar con ambos problemas. Pero Alnayits, supo crear un preparado que cubriera ambas aflicciones, y a un costo barato en su producción. ¿Que ya existen pociones para cubrir esas dos problemáticas?, cierto, los hay, pero son cobrados a precios elevados como si pagaras el triple de pociones individuales para cada una de dichas aflicciones.


    El pequeño Alnayits con solo 10 años, supo ingeniárselas para crear preparados alquímicos de gran valor en el mercado, con una producción económica, si alguien vendía un antídoto a 3500 Rubres para X monstruo venenoso que los aventureros a diario frecuentan en su trabajo, Alnayits lo tenia a 1500 y con la misma efectividad, y solo le costaba 750 producir una.


    Fue entonces que digirió su atención a preparados alquímicos con una clientela específica, los aventureros, actualmente Alnayits residía en la ciudad de Naar´thue, un gremio de aventurero yacía en las cercanías. Los aventureros frecuentan en su mayoría trabajos para proteger rebaños de animales o caravanas de mercaderes, tratar bandidos e incluso monstruos del desierto, que, para su mala suerte, casi varios son ponzoñosos.


    Limpio usando productos alquímicos con propiedades de limpieza, dejo impecable hasta la última parte de la tienda dándole un aspecto más renovado, él solo era el eje principal y restante del negocio que alguna vez manejo su abuelo por su propia mano.


    —Ahora entiendo la carga que el abuelo tenía…


    El joven ayudaba a su abuelo en algunos preparados básicos y la limpieza, pero casi todas las labores, desde acomodar como cuidar los ingredientes vitales para el negocio, pedir una nueva reserva de estos, la contabilidad misma de las ventas y la creación de pócimas alquímicas avanzadas, eran su trabajo de todos los días. Desde el amanecer, su día culminaba con el caer del sol y terminar de ordenar el ultimo frasco o hacer las cuentas de las ventas de hoy, llevando a cenar a horas tardías como la 2 o 3 de las mañanas, solo para despertarse a las 8 o 9 de la mañana y comenzar otra jornada laboral.


    —Ahora me toca a mi abuelo, hare lo mejor, no te voy a defraudar.


    __________________________________________________________________​


    Los primeros días fueron bastante lamentables, apenas los clientes se asomaban a su tienda, al ver que un niño era quien llevaba las riendas, se marchaban al instante, pero después, un aventurero llego allí, pidiendo una cierta cantidad de pociones específicas, algunas para tratar heridas y otras para venenos, su primera impresión al oír el precio.


    —¡Que barato!, ¿realmente esto funciona? -Pregunto el aventurero con desconfianza —Siendo un niño quien dirige la tienda, me cuesta creer que esto sea siquiera bebible, ¿y si termina causándome algún efecto dañino?.


    Tales agresivas palabras no herían al pequeño alquimista, con una mirada firme y una sonrisa, le contesto al aventurero.


    —¡Puedo asegurarle que nada le ocurrirá!, probé todas mis creaciones en mi mismo primero -Aseguro el niño —Como puede ver, estoy más que bien y fuerte como una palmera, y si por alguna razón alguna de mis pócimas le hace daño, ¡tiene todo el derecho de recibir su dinero de vuelta y golpearme el rostro hasta descargar toda su ira!.


    —Bueno… ya que lo pones de esa manera…


    El aventurero acepto, compro los productos del pequeño alquimista y se marcho decidido, Alnayits estaba contento de haber hecho la primera venta, de tener a su primer cliente. Fue entonces que llego el siguiente y aquel aventurero volvió…


    —¡TÚ! -Exclamo el aventurero entrando a la tienda.


    —¿Eh?, ¿sí señor?.


    El aventurero miro fijamente al niño, acercándose lentamente a él, desprendía un aura asesina, como si con sus ojos dijera “voy a matarte”, Alnayits sentía por dentro un miedo sin par, pero oculto tal temor y no dejo de mirar a los ojos al aventurero. Venas sobresalían en la frente del hombre, como si estuviera a punto de estallar de la rabia, abrió su boca y dirigió sus palabras al chico.


    —¡Tus pócimas son increíbles! -Declaro el aventurero.


    Alnayits estaba confuso y a la vez emocionado, ¿el cliente estaba satisfecho con el producto?, ¿pero porque proyecto entonces ese aire cargado de ira al entrar al negocio como si deleitara una profunda decepción e indiferencia?.


    —¡Siento no poder ocultar este enojo!, ¡hasta ahora me doy cuenta de que esos bastardos alquimistas de la otra calle, me han estado vendiendo estas pócimas a un precio ridículo! -Expuso el aventurero —¡Mientras que tú lo vendes a uno justo y además al beberlos tienen un sabor más tolerable!, ¡por el mismo creador del sol y la luna, que gustazo de servicio!.


    Otro añadido que el propio Alnayits agrego, es que con conocimiento de su propio abuelo y de la gente a su alrededor, muchos se quejaban del horrible de los brebajes alquímicos preparados. La razón de que sepan tan feo, es por el concentrado de los ingredientes, la dilución de tales preparados de horrible sabor, es porque en su base tiene una cierta cantidad de concentración acida en estos, aunque era bebible, seguían teniendo un gusto que quienes lo ingerían, tenían que soportarlo por las malas. Por supuesto, existen brebajes alquímicos que no tienen tan mal sabor o en su defecto es poco observable, pero en el caso de los que utilizan los aventureros para beber, la inmensa mayoría, tenían ese defecto.


    El pequeño Alnayits consiguió reducir enormemente tal horrible sabor, utilizando una hierba natural conocida como “Haliquatis”, que crece discretamente en las orillas de los oasis, y es usado en ocasiones para tratar problemas digestivos. Consiguió hacer uso de sus propiedades para deducir la concentración acida que les daba el mal sabor a sus preparados, sin estropear o entorpecer en lo más mínimo la acción alquímica de esta. Pues seguía conservando dicha parte acida en la concentración, pero alterándolo en la parte del propio gusto.


    —¡Por favor, véndeme más de tus pócimas!, ¡he aceptado el encargo para liquidar media docena de esos malnacidos lagartos Kanoro de la duna! -Manifestó el aventurero.


    —Antídoto para Kanoro, ¡a la orden! -El pequeño alquimista acepto con entusiasmo.


    Y de esa venta, al día siguiente otro aventurero llego, escuchando de un alquimista que vendía más barato y sus preparados funcionaban tan bien como las otras tiendas, además del añadido del sabor tolerable. De esa forma, la notoriedad del negocio de Alnayits llego a oídos de más aventureros, y el 30% del gremio de aventureros, recurrían a su negocio para abastecerse de elaborados alquímicos. Pronto, su negocio se hizo más animado, la clientela fue la grande a comparación de la que hubo en manos de su abuelo.


    —“Muy pronto abuelo, muy pronto podre pagarte un entierro digno” -Pensó el pequeño Alnayits regocijado de ello.


    El cuerpo de su abuelo seguía en su habitación, cubierto con las sabanas, utilizando varios inciensos para encargarse del mal olor, cubriendo las propias sabanas de productos alquímicos con propiedades gélidas para reducir la temperatura de este y mantener fresco lo más posible el cuerpo.


    El negocio vendía de maravilla, el problema al principio fue el reabastecimiento, sin ingredientes a la mano, un alquimista no es nada, pero el joven Alnayits no tuvo dificultades. Con las existencias de mercados negros, se hizo a precios de gangas con material de dudosa calidad, pero que, gracias a su ingenio, los convirtió en valiosos ítem para su labor y permitió proseguir su negocio con la misma efectividad.


    —“A este paso, podre juntar lo necesario en solo unos días para darle a mi abuelo un entierro como corresponde y también, podre buscar un lugar en donde comprobar más material de estudio sobre la alquimia”.


    Dado a que estudiar en academias era imposible, su otra opción para alimentar su conocimiento de la alquimia, es obtener costosos libros o enciclopedias, su precio era tan exorbitante que uno se daría una vida lujosa por años o décadas. Pero el pequeño Alnayits estaba decidido a hacerse con ellos, y seguir escalando los peldaños del saber de esta práctica. Salió de sus pensamientos al oír el sonido de la puerta abrirse.


    —Disculpe, estaba por cerrar, pero con gusto tomare su pedido, ¿qué es lo que…?


    Una incertidumbre callo las palabras del pequeño, al ver quien ingresaba, se trataba de un robusto hombre barbudo de elegantes túnica y turbante, los anillos de sus manos deleitaban su estatus económico. Estaba acompañado por dos corpulentos hombres armados con pesadas cimitarra y en su rostro exponían viles sonrisas.


    —¿Con que tu eres el mocoso que me esta quitando parte de la clientela? -Pregunto el robusto hombre con indignación.


    —Señor, solo hago lo necesario para sobre…


    —¡Cállate mocoso! -El hombre le interrumpe con el patear y destrozar de un jarro de cerámica de la tienda —¿Crees que te dejare seguir a tus anchas?, ¡la alquimia es una sabia disciplina que solo los dignos pueden practicarla!, un niñato como tu solo la mancilla, he venido a ponerle fin a este infame obra tuya, maldito niño…


    El robusto hombre de barba chasqueo los dedos y los dos guardias caminaron con viles intenciones hacia donde se encontraba el pequeño Alnayits.


    __________________________________________________________________​


    La tienda estaba destrozada, un fuego se estaba propagando por el lugar, en la esquina de un rincón, en el suelo yacía un niño con los dedos de cada mano cortado, las piernas rotas y varios hematomas en el pecho. Era el mismo Alnayits, quien aún seguía vivía, respirando con dificultad, observando con frustración e impotencia, como todo ese negocio al cual dedico en alma y saber, estaba ardiendo en llamas.


    —Es tan… injusto…


    Al principio solo buscaba sobrevivir, continuo la tienda como si un legado de su abuelo se tratara, no estudio la alquimia solo con el propósito de tener un medio con el cual comer. En el fondo realmente la aprecia, quería saber tanto de esta disciplina, cada conocimiento y saber, quería descubrir cada secreto aun por descifrarse y alimentar su curiosidad hasta saciar. Pero ahora, tal caso resultaba imposible.


    —¿Así funciona… este mundo?... -Pensó en voz alta con furia —Es injusto…


    Ni la propia guardia o alguien en las cercanías presto atención a los sucesos ocurridos, dejar a un niño con dos hombres armados, someterle a tal grado de violencia e incendiar su fuente de trabajo como también hogar. El alquimista responsable era alguien de renombre en la ciudad con el dinero suficiente para pagarle a la guardia para que mirase a otro lado, y los testigos, nada querían saber del asunto. Pero el niño, solo era un donnadie, el fuego que poco a poco se extendía, borraría la poca existencia suya y al final de cuenta, a nadie le importaría.


    —No… ¡no quiero morir aun!... si tan solo… pudiera salir de esto… dejare una marca como ninguna en esta… podrida sociedad…


    Fue el juramento del muchacho, con una sádica e iracunda sonrisa en su rostro.


    —Es injusto… tal desgracia… todo es culpa de este mundo… de su imperfecta forma de funcionar…


    Continuara…
     
  3. Threadmarks: CAPITULO 228 VANISH & MOTIVACIÓN
     
    Sylar

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    CAPITULO 228 VANISH & MOTIVACIÓN


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    —Es injusto… tal desgracia… todo es culpa de este mundo… de su imperfecta forma de funcionar…


    —“Ja Ja Ja Ja”…


    Una sonrisa, una carcajada de tinte siniestro se oía en su cabeza, el fuego a su alrededor se había detenido, el color se desvanece en todos los lados para quedar un profundo blanco y negro. Aquel joven Alnayits de las piernas rotas y dedos cortados, pronto se da cuenta, de que el dolor de tales lesiones había desaparecido, pero la inquietud que más llamaba su atención, era la procedencia de aquella risa.


    —¿Quién eres?...


    —“Soy Un Enigma”


    Un ser incorpóreo del color de las sombras se manifiesta en el aire, una sombra flotante carente de cintura y de dos brazos largos, su rostro era una máscara blanca con dos lados diferente, la parte de la izquierda tenia un lado sonriente y el derecho uno triste.


    —“Carezco De Identidad, No Existo En La Propia Lógica”


    —No comprendo lo que tratas de decir, ¿qué clase de entidad eres?, ¿cuál es tu propósito manifestándote aquí?.


    —“No Mago, Humano, ¿Aceptarías Mi Don?”


    Las características de este ser, Alnayits recuerde haberlo leído de un libro cuya fuente de origen, era una traducción de un libro proveniente del continente de Gresswold, tal entidad no era muy conocida en Sharya, mucho menos en Orianta. Eso se debe, a que la mayor parte donde transcurren sus “apariciones”, ocurren por ende en Gresswold, un ser que tiene una cierta peculiaridad. Darle un don mágico a alguien que sea humano y haya nacido sin habilidad con la magia.


    —Eres tú… Nameless, el dios sin nombre, la divinidad excéntrica, Enigma de los Vanish… -Fueron una de los tantos sobrenombres de este ser.


    Un dios, un ser categorizado en la divinidad, se había empeñado en mostrarse frente a ese herido y moribundo Alnayits en sus diez años, le ofreció entonces uno de sus diez dones. Por supuesto, no tendría el mismo don que otro Vanish que ya lo posee, tal don se le es entregado de manera aleatoria.


    Nameless solo hace acto de presencia frente a humanos no magos, pero habiendo millones con tal rasgo en el mundo, ¿cuál era la otra condición para tener su atención?, ¿estar al borde la muerte quizás?. Sea cual fuera el caso, al propio Alnayits se le presento una oportunidad, nacido sin el talento de la magia, pero dotado de una capacidad de aprendizaje de nivel prodigio, supo cual era la respuesta idónea a la situación que padecía.


    —Si, acepto tu don.


    —“Ja Ja Ja Ja Ja”


    __________________________________________________________________​


    Algunos días más tarde, la tienda del alquimista robusto barbudo de elegantes túnica y turbante, responsable de la cruda destrucción de su competencia el cual se trataba de un niño. Gozaba de increíbles ventas, al verse tal competencia eliminada, una cosa que le molesto fue que sus dos guardias personales, a los cuales llevaba años sirviéndole, por primera vez habían faltado al trabajo.


    —¿Adonde se han metido esos idiotas?, tendré que bajarles la paga por tal falta de respeto a mi protección -Dijo el hombre robusto molesto —Bueno, nada malo ha pasado, y ya es hora de cerrar, las ventas han sido magnifico como debe ser.


    El anochecer había caído, el hombre cierra la puerta de su local, una sonrisa orgullosa se muestra en rostro al contar las monedas de Rubres, productos de las ventas de hoy.


    —Jejeje… sin ese mocoso, estoy gozando de una racha fabulosa en los negocios, ¡viva yo, siempre yo!... ¿eh?...


    Un sonido que proviene en uno de los estantes con pócimas alquímicas llama su atención, observa entonces la presencia de una rata allí.


    —Pfff… que asco, una maldita plaga… ¡y en mi tienda! -Exclamo indignado —Le diré a ese mocoso que se haga cargo cuanto…


    Al quitarle solo un segundo de vista a esa rata, esta desaparece, el hombre mira a su alrededor para hallarle, pensando que no puede haber ido lejos, entonces mira hacia abajo y allí lo encontró. El roedor estaba a casi nada de distancia de él, le estaba mirando fijamente con unos ojos rojos.


    —Asquerosa plaga, ¡muere de una vez! -Levanto una de sus piernas con intención de aplastar al roedor.


    Cuando su pie descendió con toda fuerza, para sorpresa del hombre, aquella “plaga” evadió su pisada, se hizo para atrás y acto seguido, su cuerpo creció, no solo cambio de tamaño, sino que se estaba transformando, ya no era un roedor. Había adoptado la forma de un lagarto con un tamaño un poco mayor al de un perro, de escamas grisácea y verde, con anillos negros formados en la cola, su cabeza se asemejaba al de una iguana, tenia dos pequeños cuernos y al abrir sus mandíbulas, revela dos carnosos colmillos.


    Clava aquellas fauces en el torso el hombre, quien por ende grita del dolor, al soltarle, las marcas de las mordeduras quedan impresas en dicha parte, pequeños agujeros escurren sangre en pequeñas cantidades. No era esa perdida menor de sangre el verdadero peligro de tal mordida.


    —¡Un Kanoro de la duna!, ¿¡pero que hace en mi tienda!? -Fueron las interrogantes de ese herido hombre barbudo.


    Más importante fue, que conoció con exactitud a ese peligroso ser de sangre fría, los aventureros a diario cruzan espadas con tales criaturas, y por lo general su tamaño es aun mayor, llegando a superar el tamaño de un camello. Aquello que lo mordió parecía ser una cría, pero incluso siendo uno joven, su mordida en si era ponzoñosa.


    —El antídoto… necesito el…


    Camino con una respiración agitada hacia una estantería en particular, tomando un frasco teñido de negro que contenía un liquido de un aspecto blanco verdoso, le saco el corcho con el que cubría la parte superior para poder beberla. Pero pronto sus manos dejan de responderle adecuadamente, un temblor se hace menester en los miembros superiores y luego inferiores, su cuerpo tambalea y cae hacia atrás en posición boca arriba, empezó a tener convulsiones.


    Aquel Kanoro de las dunas pronto se convirtió en un chico, un joven de inusual cabellera gris, era el propio Alnayits, sus piernas estaban sanadas y todos los dedos de ambos manos totalmente recuperados.


    —Lo bueno de poder transformarse, es la posibilidad de adquirir las ventajas de la regeneración de un reptil, que conveniente -Dijo el niño viendo sus dedos sanos con satisfacción —Incluso los huesos de mi pierna, pero vayamos al asunto del tema…


    El joven camino hacia el paralizado hombre barbudo, miro el frasco que este estaba por beber, en el suelo y con gran parte de su contenido derramado, lo tomo y miro detenidamente, su rostro se tiñe de frustración.


    —Eres un bruto ignorante -Concluyo el muchacho —¿En serio pensabas neutralizar el veneno de Kanoro de la duna con un antídoto hecho específicamente para la ponzoña de un escorpión negro?, ¡mal idiota pseudoalquimista de pacotilla! -Le reclamo el propio niño —El veneno de Kanoro se centra paralizar las extremidades del cuerpo, hasta dejar a la victima totalmente inmóvil, pero consciente y servidos para ser devorados vivos, mientras el de escorpión negro, hay una leve parálisis, pero su efecto principal es dañar los órganos vitales y matar en cuestión de minutos, ¡sus antídotos NO SON LO MISMO!, un alquimista novato lo sabría, tu ignorancia me ofende e irrita.


    El niño pone su pie en el cuello del paralizado hombre, mira sus ojos, este podía moverlos, su cuerpo estaba inmóvil, pero era incapaz de hablar, solo el movimiento de sus ojos indicaba que era totalmente consciente de lo que ocurría en su entorno.


    —Estas confuso, los movimientos bruscos de tus parpados te delatan -Supuso el muchacho —Cierto, me dejaste con las piernas rotas, mis dedos cortados y al borde de la muerte con fuego rodeándome, era mi fin definitivamente, o al menos eso fue hasta que ese “ser” apareció…


    El joven recuerda aquel momento en donde las llamas estaban próximo a alcanzarle, cuando se transforma en un escarabajo rojo que alza vuelo, se había convertido en el portador del cuarto don: Metamorfosis, sale de la tienda y hogar dejándolo atrás, con las llamas consumiéndolo, sus recuerdos culminan en tal fragmento y regresa al presente.


    —Han pasado tres días desde que arruinaste todo lo que mi abuelo construyó con su propio esfuerzo, dos días fueron más que suficiente para dominar mi nuevo poder, en cuanto al tercero… aproveche para averiguar donde viven tus matones, seguirles a su morada y matarles con discreción -Confeso —¿No te has preguntado porque será que ellos no han venido a cubrirte la espalda hoy?.


    —Maestro, acabo de terminar con…


    Un joven alquimista que por su aspecto relucía una edad de 20, hace acto de presencia, su rostro se tiñe de confusión e incertidumbre, cuando ve a su maestro, aquel barbudo hombre, en el suelo totalmente inmóvil, y con un desconocido muchacho que tenia un pie encima de su mentor.


    —Cierto, tienes un aprendiz, muy mal muchacho, tan joven y hasta aquí has llegado -Dice Alnayits con el acompañar de un suspiro —Dudo que Nameless vaya a aparecerse por aquí dos veces.


    —N-no entiendo que quiere decir… -El aprendiz denotaba tal nerviosismo.


    —Da igual que lo entiendas o no, este es mi nuevo comienzo, y es el final del tuyo como de tu maestro -Aclaro él —¿Quieres odiarme por ello en la otra vida?, como gustes, pero fue ese mismo “maestro”, quien fue el punto causante de todo esto.


    —A-ayuda… ¡que alguien…!


    Cuando el aprendiz intento pedir ayuda, el muchacho Vanish se transforma en un chacal y salta hundiendo sus fauces en el cuello de este, de tal bocado le arranco un pedazo de carne, silenciando su voz y ante tal grave herida, su vida en el proceso.


    —Ahora solo quedas tú -Dirigió aquellas palabras al inmóvil alquimista de barba.


    Unos ojos de aversión y una mirada psicópata se hacen en evidencia en el rostro del chico, el inmóvil hombre sentía esos ojos como un gélido dedo esquelético tocando su cuello, uno tan afilado como una hoz. El muchacho mira uno de los estantes, encontrando una sustancia blanca aceitosa en el interior de uno de los recipientes de cristal.


    —Aceite de rana Fira -Identifico la propiedad de tal sustancia —Si, un final digno es lo que mereces…


    Un macabro pensamiento llego a su mente, e hizo realidad de inmediato, llevando al hombre barbudo inmóvil al fondo de la tienda, donde nadie le oiría ni, aunque pidiera ayuda o gritara de dolor. Acto seguido, le cubre del aceite de rana Fira y luego le hecha una antorcha encendida encima, el hombre, aunque era incapaz de pronunciar palabras, sus murmuras poco entendible, expresaban su agonía verbal.


    El ruin hombre responsable de la destrucción de la tienda de su abuelo, había muerto, elimino también a su aprendiz y a los dos guardias que le servían por largo tiempo, todo en total sigilo, nadie se había enterado de nada. Es aquí donde empieza una nueva etapa de su vida, Alnayits sabia lo que debía hacer, como su antiguo hogar fue quemado, tomaría la propiedad del alquimista que acaba de silenciar, pero antes…


    —Con esta oscuridad, poco puede verse…


    El propio Alnayits regreso a los restos ya consumidos por el fuego de su antiguo hogar, usando su don de Vanish, modifico su vista para poseer los ojos de una bestia adaptado para ver en la oscuridad.


    —Pero la oscuridad ya no es un problema para mí.


    Cuando el fuego fue consumido, los aldeanos en los alrededores y algunos guardias, consiguieron encargarse de apagarla antes de que esta se expandiera más de la cuenta, no había nada para saquear ya que las llamas lo consumieron todo, eso llevo a perder el interés de la gente por este sitio.


    Pero Alnayits tenia motivos suficiente para regresar, de entre los restos, encontró la posición exacta de una habitación en concreto y transformo sus brazos en las de un monstruo con musculatura sobrehumana. Excavo lo suficiente hasta hallar lo que buscaba.


    —Nunca te dejarías atrás…


    Un conjunto de sabanas quemadas envolvía un cuerpo calcinado, el toque del muchacho causaba en aquel cadáver que se volvieran cenizas, había cargado consigo con una urna y en esta misma, guardo los restos de ese cuerpo reducido a cenizas. Acto seguido, golpeo el suelo para hacer un agujero en este y revelar un sótano oculto del cual, solo tenia acceso desde dicha habitación.


    —Abuelo, se que me dijiste que no viniera a este lugar hasta que cumpliera los 14, pero temo que tendré que romper esa promesa -Se disculpo el muchacho por sus actos.


    Accedió a aquel sótano escondido, era un espacio reducido del cual lo único de interés allí, era un pequeño pedestal de bronce que guardaba sobre un recipiente de cristal, un libro que ponía de título “Linaje Kihimayi”.


    —Lo he encontrado.


    Se marcho en silencio bajo el manto de la noche, cargando tanto la urna como ese libro, desde entonces opto por vivir en la residencia y tienda de aquel alquimista responsable de su tragedia. Siguió en el negocio de la alquimia utilizando ese mismo sitio como su nuevo establecimiento, los aventureros estaban confusos, algunos se preguntaban qué ocurrió con el anterior propietario, y donde se encontraba.


    El muchacho mostro un pergamino que contenía un mensaje escrito con la letra de ese mismo hombre, en dicho escrito exponía que se iría por tiempo indefinido lejos de Naar´thue por motivos personales, dejándole todas sus posesiones a Alnayits hasta su retorno. Se invento de que el fuego que quemo su anterior hogar, fue ocasionado accidentalmente y que el propio alquimista barbudo le acogió como un hijo bajo su cuidado.


    Ese hombre no tenia esposa, menos hijos, su aprendiz era lo más cercano a uno, aunque ya no estaba entre los vivos, en cuanto al pergamino, la realidad es que nunca lo escribió, Alnayits logro imitar a la perfección la caligrafía de este. Solo le tomo alrededor de menos de un día, usando algunas cartas viejas que habían sido escrito por dicho hombre.


    Ningún noble conocido de ese alquimista podía protestar, ningún guardia podía actuar, y los aventureros, tuvieron una opinión positiva con tal suceso de cambios, dado a que cuando Alnayits se hizo cargo de la tienda, los precios de sus pociones alquímicos eran tan baratos como efectivos, los vendía tan económicamente como lo hacia en su anterior establecimiento. De esta manera se gano en gran magnitud, el apoyo del gremio de aventurero, al convertirse por los siguientes años, el principal responsable de brindarle provisiones alquímicas a aquellos valerosos aventureros quienes día a día, resuelven vitales tareas para la ciudad y la región en general.


    __________________________________________________________________​


    Cuando Alnayits cumplió los 18 años, entonces era hora de marcharse, dejo la tienda a cargo de unos aprendices, que él mismo acogió y enseño en dicha arte, cuando solo tenía 14. Recogió la gran suma de dinero, que perteneció al propietario anterior, más una buena cantidad de los ingresos que logro hacer con los años en la tienda, dejándole lo suficiente a sus aprendices, ahora hábiles alquimista para que manejasen el negocio sin problema y en base a sus propias decisiones.


    Se marcho de la ciudad una noche, y fuera de los limites de este, sin que nadie le tuviera a la vista, se convirtió en un dragón y se elevo majestuosamente por el nocturno cielo estrellado. Su destino lo llevo a un pequeño oasis, saco el libro titulado “Linaje Kihimayi” y le hecho una hojeada rápida.


    —No hay duda, es aquí -Confirmo él.


    Se posiciono cerca del oasis, se hizo un corte en la palma de la mano y arrojo gotas de sangre bajo sus pies, elevo sus brazos y tomando aire, proclamando unas palabras.


    —“Que mi sangre revele el camino y me otorgue el legado de mis antepasados, lo exijo”.


    Un círculo mágico se manifiesta a los pocos segundos bajo el propio muchacho, una plataforma circular desciende a modo de elevador para llevarla a una ubicación subterránea, luces mágicas se encienden en las paredes iluminando una penumbra que llevaba décadas sin ver la luz.


    —Con que esto es el legado de la familia Kihimayi, erigido en secreto por mis antepasados hace tanto tiempo, “La Apostata” -Revela el nombre de tal sitio subterráneo.


    El libro eran las crónicas del responsable de construir “La Apostata”, este relataba casi toda su vida, como también cuando, y donde construyo dicho lugar, revelando que asesino a los trabajadores y artesanos una vez que estos culminaron tal construcción. También marcaba, la forma de acceder a este, del cual solo era posible con la sangre de un miembro del linaje Kihimayi, Alnayits, era actualmente el ultimo miembro vivo de dicha línea de sangre.


    —Mis antepasados se remontan desde la fundación de este reino, pensar que construyo todo esto en secreto, ocultándolo al propio Sultán y todos los Azim Alnabil de su existencia…


    Dio con el primer salón el cual se asemejaba a una biblioteca, la suciedad y las telarañas cubrían el sitio, las luces mágicas funcionaban de maravilla lo cual era un milagro, considerando el largo tiempo que debían estar sin encenderse.


    —Manos a la obra -El joven hizo crujir sus huesos y una gran emoción se hizo menester en su interior.


    Limpio todo el lugar, no solo aquel salón, sino todas las habitaciones que “La Apostata” tuviera, le tomo un mes entero tener el sitio en condiciones e instalarse allí, lo primero que hizo fue echarle un vistazo a los libros que yacían en la biblioteca. Para su gran maravilla, un deleite de jubilo le invadió de repente, porque habría encontrado oro puro de conocimientos en esos libros guardados en quien sabe cuánto tiempo.


    La persona que estuvo a cargo anteriormente, logro con algún mecanismo mágico en torno a los libros, evitar que la suciedad, la mugre misma o la telaraña mancillaran hoja alguna que grababa valioso saber. Los conocimientos en estos tomos y grandes enciclopedias eran extensos y había de varios temas. Desde la herrería común, la herrería arcana, la orfebrería mística (la versión de la herrería arcana, pero en amuletos, anillo y todo lo relacionado a joyas), y por supuesto, no podía faltar la principal, la alquimia.


    —Estos apuntes sobre la alquimia…


    Tales pasajes revelaron un conocimiento de la rama alquímica que para la una sociedad civilizadas la de hoy serian considerados un tabú o un crimen, eran técnicas que utilizaba la sangre y varias partes de una criatura o monstruo para fusionarlo al organismo de un ser humano. Con estas artes, el principal objetivo era crear seres semejantes a los llamados “Homúnculos”, pero a diferencia de estos últimos, los homúnculos no requieren un humano vivo como base de su creación.


    —“Un ejército de criaturas alquímicas”…


    Aquello era el propósito de tales artes, crear seres o monstruos con seres humanos, privarles de su voluntad y someterlo al servicio de un “amo”, indicaba página por página el proceso mágico de las propiedades del circulo mágico que debía manifestarse, los métodos para fusionar tales ingredientes a la persona con meticulosa paciencia.


    —A mi antepasado le tomo toda su vida conseguir este saber, cuando finalmente lo tenia a su alcance, ya era lo bastante viejo para continuar -Concluyo Alnayits —Creo una rama de la alquimia para concebir monstruos con seres humanos, pero nunca pudo encontrar la manera de alargar su vida, tuvo que dejarles el resto a sus descendientes, y el libro… era la llave para continuar lo que él dejo atrás.


    ¿Con que propósito quería crear tal ejercito de monstruos creado con alquimia?, la respuesta era para “servir al reino”, aquel individuo era un gran amigo del Sultán de aquella época, fue quien le dio las riquezas y el titulo que gozo con gran prestigio en aquel entonces. Quería devolver la amabilidad de su señor, en secreto construyo “La Apostata”, en secreto obraría un ejército que protegería al reino de sus enemigos desde las sombras.


    ¿Por qué razón ocultaría esto al Sultán y los principales mandatarios del reino?, es simple, nadie permitiría de manera oficial que este sitio llevara a cabo tales inhumanos actos, aun incluso si era por el bien del reino. El Sultán tenia su moral fija, no aceptaría tales hechos que involucren usar vidas humanas para horridos experimentos, a pesar de que el propio creador tenía en mente que los ingredientes “humanos” fueran criminales y toda clase de escoria de la sociedad, a personas que nadie echaría de menos y servirían al reino en lugar de hacer daño.


    —Pero nunca pudo culminarlo, una lastima -Opino Alnayits —Ahora… es mi turno.


    El joven tenía una meta, después de una vida llena de tragedia, concluyo que era momento de que tal sociedad recibiera una cucharada de su propia dosis de miseria y desesperación. Si tal ejercito de monstruos creado por alquimia, fue erigido en un principio para crearse con el propósito de defender al reino de Quíatar, él lo utilizaría para destruirlo.


    —Mi familia es una sombra de lo que alguna vez fue en el pasado, el actual linaje de los sultanes, ni siquiera saben de nuestra existencia -Suspira con decepción —Mi antepasado tuvo sus razones y motivación para diseñar este sitio, ¡pero yo no soy él!, ¡este reino no merece tal protección!, mi familia ya no tiene relación alguna con ellos… y su sociedad es una mala broma inhumana…


    Aun resonaba en su mente el momento en que un simple hombre adinerado, pudo con tal impunidad, destruir su hogar, quemarlo hasta las cenizas y dejarle a él en un estado miserable, con tan solo 10 años. Nadie acudió en su ayuda, todos voltearon la mirada mientras él se acercaba a convertirse en restos calcinados, si sobrevivió, fue por la mano de esa entidad divina excéntrica que le dio la oportunidad se convertirse en un Vanish.


    —Lo destruiré todo, este reino caerá por un ejercito de monstruos, que originalmente fueron diseñados para protegerlos, que desenlace tan irónico… ¡JAJAJAJAJAJA!...


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    Aquellos recuerdos culminan, y me encuentro en lo que parece ser una habitación sin ventanas o puertas, era algo estrecha, a solo 1 metro de distancia se encontraba Alnayits, en su forma normal, con solo el brazo izquierdo restante que tenía sobre el hombro un grillete de metal con runas mágicas grabadas.


    —No hay necesidad de estar alerta, en este lugar no es posible hacerse daño, todo es un espacio personal ubicado en mi subconsciente -Revelo el investigador —Te he mostrado parte de mi vida, y mi motivación inicial, antes de mi encuentro con ese preciado Trotamundos, que cambiaria mi perspectiva, y me entregaría mi real propósito.


    Luego de haber sido testigo de los recuerdos en el torno al momento en que se convirtió en Vanish y el descubrimiento de este sitio, “La Apostata”, me pregunto… ¿con que propósito lo hace?.


    —¿Qué esperas lograr enseñándome todo este?, ¿acaso esperas justificar toda la mierda que has ocasionado? -Le pregunte bruscamente —NADA puede perdonar todos los problemas en los que me envolviste, tu relación con el Nexus, NADA cambia, ¿tu pasado fue trágico y lleno de desesperación?, bienvenido al mundo real chico, no eres el único y tampoco el último en la fila.


    Alnayits tras oír mis palabras se hecha a reír levemente y da su opinión.


    —No tengo intención de justificar todo lo que hice -Aclaro él —Hay una razón exacta del porque te he traído aquí, lo sabrás una vez que sepas sobre mi ambición final, aquel que no pude completar.


    ¿Ambición final?, el mismo relata que su motivación inicial era destruir el reino de Quíatar, utilizando los recursos de “La Apostata”, ¿cuál habrá sido el cambio de ambición cuando se encontró con ese Trotamundos?. Lo que en realidad más me intriga, es saber quien es ese tal Trotamundos que conoció, ¿será un reencarnado también?.


    —Ese Trotamundos del que tanto hablas, ¿cómo era? -Pregunte.


    —¿Quieres ver su aspecto primero?, no tengo problema con eso, luego sabrás la historia de como llego a mis manos -Chasqueo sus dedos.


    De repente a solo escasos centímetros, la habitación comienza a generar partículas de luz, las cuales a su vez se unen para dar forma a una persona, comenzando su creación por los pies primero.


    —Lo que veras a continuación, es una replica de ese “Trotamundos”, no será una persona real como tal, por lo tanto, no hablará, no se moverá o hará algo, tan solo es una “imagen” de su apariencia, según mis propios recuerdos -Afirma Alnayits.


    Las partículas culminan creando a esa persona que era el “Trotamundos” que Alnayits conoció, cuando le mire detenidamente, quede estupefacto de la sorpresa.


    —“No puede ser… ¡pero si es…!”


    Ese “Trotamundos”, ya lo había visto con anterioridad, fue en mi mundo natal, antes de convertirme en Rozuel Drayt, sus rasgos físicos son inconfundible, pues fácilmente le reconocí en el acto, de todas las personas… ¿¡cómo acabo él en Avalia!?.


    Continuara…
     
    Última edición: 1 Noviembre 2020
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    CAPITULO 229 TROTAMUNDOS & AMBICIÓN PERSONAL



    PERSPECTIVA: Rozuel Drayt


    —“No puede ser… ¡pero si es…!”


    Alnayits replica la imagen del “Trotamundos” el cual había conocido, mi sorpresa es inmensa cando reconozco de quien se trataba, pues ya le había conocido en mi anterior vida.


    —“Moisés”…


    Cuando le conocí tenia la pinta de alguien en sus 40, pero aquí se veía como un tipo en los 70 o quizás aun más, su etnia siempre se caracterizo por ser alguien caucásico, ya casi no le quedaba cabello y además el poco que tenia eran canas. Físicamente se veía bastante demacrado, como si el hambre o una enfermedad le hubieran azotado con brusquedad, de su delgado cuerpo los huesos eran bastante notorios. Vestía unos harapos mugrientos, ¿qué clase de vida llevo aquí?.


    ¿Pero cómo podía reconocerle a pesar de estar más viejo?, podría ser otra persona similar a él, pero había un rasgo distintivo que note alrededor del lado izquierdo de su cuello. Era una marca de nacimiento con la inusual forma de una tablilla, sumado a su pertenencia de una familia estrictamente cristiana, nunca revelo su autentico nombre y siempre trabajo bajo el seudónimo de “Moisés”. A pesar de no haberle visto por décadas, esa marca era inconfundible.


    —“¿Cómo termino Moisés en este mundo?”.


    Su imagen desaparece, Alnayits entonces explica los acontecimientos venideros después de que se hiciera con el tesoro oculto de sus ancestros, “La Apostata”, primero se dedico a estudiar una cantidad de libros y adquirir más conocimientos, no solo de la alquimia que había descubierto sino también de otras disciplinas.


    —6 años… -Replico el tiempo que tardo en procesar toda información de los libros a su alrededor.


    Alquimia, herrería, herrería arcana, orfebrería mística y aumento su saber en torno a la magia en general tanto básica como avanzada, además de muchos bestiarios sobre criaturas mágicas de la región en la cual vivía y otros proveniente de los demás continentes, esto ultimo como un pasatiempo extra. En cuanto a comida o víveres, con la gran suma de dinero que tenía a su disposición, no le costaba nada ir a la ciudad más cercana, con su habilidad de transformación dotado de su condición de Vanish, era como un paseo para él, fácilmente podía reabastecerse y retornar para seguir con sus prioridades.


    —Entonces estaba preparado, para dar el primero paso…


    Con 20 años, empezó entonces su plan para destruir el reino, para llevar a cabo la reciente alquimia aprendida, necesitaba ingredientes de monstruos que no tardo en conseguir y lo esencial, un humano vivo como base para tal proyecto. Los bandidos en los alrededores fueron la primera fuente de donde se hizo con dicho “recurso”, localizar sus guaridas no fue difícil, y vencerlos muchos menos, lo complicado era lograr no matar a tantos, pero conseguía una buena cantidad de “ingredientes vivos”.


    —Allí es donde conocí a un bandido mago, era joven e inexperto, pero que se había ganado su utilidad en medio de la calaña -Relata el investigador.


    El joven era descripto como alguien en sus 18, pelo negro, piel bronceada y de complexión delgada, tal muchacho despertó el interés en Alnayits luego de intercambiar ciertas palabras que revelo aquello que despertó el interés del investigador por el joven bandido. Una escena de muestra de entre los dos charlando, creados por partículas de luz del propio lugar.


    —¿Por qué dices que ellos te aceptaron? -Le pregunto la imagen creada de Alnayits.


    —Yo… yo fui aceptado gracias a mi poder mágico -Un cierto nerviosismo se percibía en el joven bandido.


    —Oh, ¿eres un mago poderoso de batalla?.


    —No… mi habilidad no es para usarse en combate -Aclaro él —Mi habilidad… consiste en penetrar la mente de alguien y leer sus memorias, cuando se debía interrogar a alguien, es cuando me necesitaban.


    —Así que básicamente, tienes la habilidad de ver los recuerdos de cualquiera hasta el último detalle, que conveniente.


    —No puedo leer a cualquiera… -Aclaro el joven criminal —Tiene que ser a alguien vivo, y primero debe decir “Te concedo mi permiso”, de esa forma se cumplen las condiciones establecidas para activar la habilidad.


    —Realmente muy conveniente…


    Alnayits tras haber neutralizado a todo el grupo de bandidos, aquel joven mago fue el único al que no preciso para fines alquímicos, ya que su interés por dicha habilidad le llevo a “reclutar” a dicho muchacho para que trabajase para él, con el fin de tener acceso a dicho poder. Lo que me recuerda…


    —Los Vanish están sujetos a dos reglas esenciales -Afirmé —La primera es que no pueden realizar pactos con Espíranos, y la segunda es que no pueden desarrollar otras habilidades, solo pueden ejercer aquel don que se le fue entregado -Recordé dichas normas obligatorias —Pero tú… tenias la habilidad de ver los recuerdos de las personas, una habilidad totalmente ajena a tu don, ¿cómo la conseguiste?, ¿podría ser que…?


    —Así es, dicho habilidad perteneció a ese mismo muchacho bandido -Confeso Alnayits.


    El investigador explica hasta el ultimo detalle que se hizo de dichas habilidades con el arrebatar los brazos del joven y trasplantárselo como suyos propia, utilizo unos grilletes de metal con runas mágicas grabadas en cada miembro. Estos grilletes eran artefactos mágicos creados por el propio Alnayits, su utilidad era unir los brazos a su cuerpo y enlazar dicha “habilidad” a él mismo, para tener acceso a este.


    —La habilidad del muchacho radicaba en sus manos, era el punto en donde activaba tal poder, de perderlas también era como si perdiese dicha habilidad -Afirma Alnayits —Entonces planee la forma de enlazar tales poderes a mi cuerpo, con el uso de artefactos mágicos capaces de anclar los vestigios de su alma en dichos grilletes y enlazar sus brazos a mi cuerpo.


    —Espera, ¿los grilletes están hecho en parte con el alma de ese mago? -Pregunte.


    —Los grilletes manifestarían la esencia de su alma, de ese modo engañaría a los brazos haciéndoles creer que soy el dueño legítimo, unir sus extremidades no seria suficiente, la propia habilidad debía “reconocerme” como el dueño real.


    Entonces esos grilletes eran como dispositivos de identificación, el alma del muchacho en los artefactos como una muestra de autentificación para imitar su identidad en los brazos y tener acceso a su habilidad, ¿¡tal cosa era posible!?.


    —Es solo una teoría mía, pero creo que cada habilidad de un mago esta anclada a su “alma”, si quieres hacerte con su habilidad, necesitas la parte donde tal poder es manifestado y una porción del alma que servirá como medio para activarlo -Describe el investigador —Por supuesto, no funcionaría con todos, y también estoy al tanto de magos con habilidades centradas en imitar o copiar las habilidades de otros, pero mi punto es hacerse con esa habilidad al 100% equiparable a como lo usaría un usuario legítimo.


    Este tipo con solo una base teórica, realizo un exitoso experimento para usurpar la habilidad mágica de otro, eludiendo las normas de los Vanish, después de escuchar su historia, no sería de extrañar con el grado de inteligencia de este sujeto.


    —Por desgracia, tal invención es inestable…


    A Alnayits solo le quedaba un brazo restante (su izquierdo), había perdido el otro luego de exponerse a leer mi mente, aunque el estallido de su otro brazo, se debía a que había cierta inestabilidad por cada vez que lo usara. Es decir, ya había posibilidades de que esta fallase y produjera el destruir del miembro en cuestión, con mi caso fue todo un 100% de chances de falla.


    —Si tuviste que trasplantarte los brazos de otros para hacerte con tal habilidad, ¿entonces te cortarte tus propias extremidades para tal propósito?.


    —Un sacrificio menor que recompensa con un beneficio mayor.


    El dolor de sentir el brazo mismo ser arrancado, desde la piel, tejido y hueso, ¿tal dolencia fue un sacrificio menor?, ¿podría haber usado la alquimia para crear alguna especie de anestesia?, ¿cómo pudo siquiera por su cuenta realizar tal procedimiento o quizás tuvo ayuda?.


    —Por supuesto, los primeros intentos de convertir a humanos en criaturas fueron un rotundo fracaso -Cuenta el investigador acompañado de un suspiro depresivo —El proceso de unión de muestras de monstruos con el organismo humano resulto ser un absoluto desafío que conllevo a numerosos intentos fallidos para conseguir los primeros progresos exitosos.


    —¿De cuántos intentos fallidos hablamos?.


    —101 en total, le procedimiento numero 102 mostro cambios favorable, aunque al final resulto volverse inestable y fallar también, fue dicho intento, el que me permitió tomar los datos necesarios para que el 103 fuera un éxito.


    Así que los primeros 102 murieron como si de conejillos de indias se trataran, cuando vi aquella mesa con manchas de sangre secas en la sala donde la Dalhani fue rescata de su prisión. Era evidente que fue utilizado para quien sabe que clase de experimentos, ahora queda más que claro el propósito con el que fueron utilizados esos humanos.


    El Nexus ya era una cosa, no debería ser una sorpresa saber que humanos y otras razas aparte, realicen rituales mágicos o de otras índoles, utilizando seres vivos inteligentes como base principal para dichos ritos o procedimientos atroces. El investigador no titubea, no tiene reparos en decir con toda normalidad los fracasos por el bien de sus experimentos, era su propia naturaleza resultado de la crianza misma del estilo de vida con el que se inculco.


    —Pero fue solo el principio, necesitaba más ingredientes humanos, necesitabas buscar más guaridas de bandidos, pero también pensé en atrapar algún que otro mercenario o aventurero desprevenido -Comenta Alnayits —Utilizar especímenes de fuerte constitución era lo más idóneo.


    Localizo más guaridas de bandidos, se hizo más sencillo gracias a la habilidad de leer recuerdos, atrapar a unos cuantos forajidos responsable de asaltar caravanas o viajeros infortunados, le dio acceso a la base principal de estos. Con ello se hizo de más ingredientes esenciales para su alquimia experimental, pero fue en una de esas guaridas en donde se encontró con esa persona, aquel Trotamundos que cambio las motivaciones con las que actuaba.


    —Aquellos que sobrevivían a asaltos de bandidos y eran capturados, les esperaba una vida de esclavitud -Relata Alnayits —No es de extrañar que los bandidos posean en sus moradas, a desafortunados aventureros, comerciantes y a otros pobres diablos del montón, todos viviendo en condiciones miserables para luego ser vendido al mejor postor, los semihumanos eran quienes tenían mejor precio.


    Al encontrarse con la habitación de los esclavos, observo que uno de ellos resaltaba ser diferente al resto, su etnia para empezar era totalmente distinta, no tenia la piel bronceada, sino blanca, la intuición del investigador era creer que provenía de otro reino, quizás de más del norte, donde las personas de piel blanca habitan en Sharya, o podría ser alguien de otro continente como Gresswold.


    No había forma de comunicarse con él, su habla era totalmente inentendible para Alnayits, para aquel entonces, el investigador aun no dominaba otras lenguas, había aprendidos algunos dialectos de los reinos vecinos, pero era todo. Sin embargo, no dejo de tener sumo interés en aquella persona, tanto que paso por su mente, la curiosidad de ver quien era y donde provenía, y solo podía hacer eso si accediera a su mente y/o recuerdos.


    Lo llevo a una habitación aparte lejos del resto de los esclavos, luego le ofreció agua para que este espabilara, mediante gestos el investigador le indico que replicara unas ciertas palabras y él le premiaría con comida. Tales palabras eran “Te concedo mi permiso”, Alnayits tenia enormes dudas de que pudiera conseguir lograr que un extranjero replicara tal oración en su idioma, o que siquiera lograra una pronunciación correcta de esta. La habitación replico la escena, invocando numerosas partículas de luz, crea la imagen de aquel Alnayits con el esclavo extranjero, Moisés.


    —“Te concedo mi permiso”, solo pronuncia eso, y tendrás algo decente para comer -Dice la imagen de Alnayits


    La imagen de Moisés replicaba gruñidos, su condición era lamentable, la suciedad era la menor de las cosas, su decrepito cuerpo carente de una nutrición saludable y la presencia de señales de golpes como latigazos en la piel (quizás producto de torturas o castigos). No seria de extrañar que apenas fuera capaz de pronunciar palabras algunas.


    —Esto es inútil, que frustrante, tendré que quedarme con la duda -Suspira el investigador con decepción.


    —“Te concedo… mi permiso…”


    —¿Eh?, ¿realmente… lo dijiste?, y esa pronunciación…


    La forma en que Moisés pronuncio la oración solicitada por el propio investigador, era una entonación perfecta, casi como si fuera alguien que hablara el idioma al mismo nivel que un aldeano local del reino. Había una razón detrás de ello, Moisés lo ocultaba, pero pocos sabían (incluyéndome) que él era un esper, poseía un don de nivel D (la más baja), que consistía en comprender otras lenguas y emularlas para hablar con otros en dicho idioma, si, su poder ESP era el equivalente de un traductor viviente universal.


    El trabajo de Moisés consistía en traslados ilegales de gente o “paquetes” de todo el mundo a sitios específicos, era habitual que se cruzara con personas de todos los idiomas posibles, y su don ESP le venia de maravillas. Contaba con seguridad personal cuando se trataba de mantenerse a salvo, él solamente era un traductor y contacto de los trabajos principales de traslados ilícitos. Aquel Moisés viejo y decrepito, el cual apenas podía hablar, uso la poca fuerza que tenia para manifestar su don y contestarle al investigador.


    —Si sobrevives a esto, tendrás toda la comida que quieras -Le garantizo Alnayits.


    Con la frase pronunciaba, la habilidad cumplía todos los requisitos y la mano se acerco hundiendo sus dedos en la frente, enlazándose con la mente de un debilitado Moisés, la consciencia de Alnayits se traslada entonces a su interior.


    —¿Dónde… estoy…? -Se pregunto abrumado el investigador.


    Lo primero que atestiguo al entrar era un paisaje totalmente único para él, edificios tan grandes que parecían llegar al cielo mismo, montones de personas transitando con trajes y ropas que nunca antes había visto. Dispositivos extraños que la mayoría llevaban a mano y se lo llevaban al oído, carros de metal que transitaban por un camino especifico diferente a las personas que circulaban a pie, estos vehículos seguían las indicaciones de a lo que su consciencia era un aparato con tres luces de colores (rojo, amarillo y verde).


    Carteles con publicidades animados, y si ver esos carros le parecía alucinante, cuando fue testigos de vehículos voladores surcando en los aires como si fueran suyo, le lleno de un regocijo como ninguno.


    —Este lugar… no hay duda que son sus recuerdos… estos recuerdos son… ¡OTRO MUNDO!... -Concluyo él —Ese hombre es… es… ¡un TROTAMUNDOS!.


    La palabra “Trotamundos” era algo que el propio Alnayits toco numerosas veces en libros, con el concepto de “personas provenientes de un mundo diferente”, el joven se intereso por saber como serian esos “mundos diferentes”. En su perspectiva pensó que se trataría de uno semejante al de Avalia, con su propia magia, reinos, clero, monarquía, campesinos, aventureros, monstruos, ect. Pero nunca pensó, que ese “mundo diferente” realmente fuera algo único en su tipo, algo totalmente distintos al suyo.


    Alnayits reía de la alegría, tanto que las lágrimas salían de sus ojos por la excesiva felicidad que experimentaba, ser testigo de un mundo diferente, verlos con sus propios ojos, tal lugar le era hermoso y majestuoso. Para su desgracia los recuerdos culminan abruptamente y retorna a la realidad, Moisés había muerto, los recuerdos de los cadáveres no pueden ser leídos, cuanto este falleció, la conexión fue interrumpida.


    —¡NO POR FAVOR!, ¡DESPIERTA!, ¡TE LO SUPLICO DESPIERTA! -Rogo a un Moisés carente de vida para que volviera entre los vivos —Por favor… no… no te mueras aun… quiero verlo… una vez más.


    A pesar de su alta inteligencia, después de presenciar tal bello paisaje de otro mundo, había ignorado la lógica por un momento, rogándole a un cuerpo sin una pizca de vida el imposible deber de retornar a la vida. No era propio de Alnayits hacer algo así, pero en verdad, quería y anhelaba volver a ver tal sitio, “una vez más” repetía deprimido y así se quedó por unas horas.


    —21 minutos y 15 segundos, fue el tiempo que pude ver en esos maravillosos recuerdos, en ese poco tiempo me hice con algo de conocimiento de la vida en ese mundo -Revela Alnayits —Sin una obligatoria jerarquía social apelando a una condición de “igual”, un mundo donde la nobleza ya no influye de manera dominante, donde la lógica y el saber científico predominan, donde las innovaciones tecnológicas tienen un mayor enfoque que la magia -Uno de los ojos de Alnayits suelta una lagrima —Que mundo tan hermoso y justo, ¿por qué no pude nacer allí?, ¿¡porque en su lugar tuve que nacer en tierras donde la fuerza burda e ignorancia y los superficiales linajes se sangre tienen más importancia que el mérito propio de los esfuerzos!?.


    Maldecía su suerte, odiaba al reino y al mundo en el que había nacido, sintió una gran envidia y pesadumbre por no haber experimentado su vida con la libertad y oportunidades de la tierra moderna.


    —Hablas como mi mundo fuera perfecto, no seas tan crédulo -Le comenté.


    —Nada es perfecto, eso es algo obvio, incluso ese mundo tiene sus defectos, pero… -Agrego Alnayits en su defensa —Dime con sinceridad, después de haber observado las crónicas de mi infancia y posterior adultez, de haber nacido en tu mundo, ¿habría la misma suerte que tuve en Avalia o mis posibilidades habrían sido distintas ante la magnitud de diferencia de nuestros respetivos mundos?.


    Alnayits demostró un nivel de intelecto realmente destacable, su IQ es sin duda no solo superior al promedio, podría ser catalogado como un prodigioso genio, pues a la corta edad de 8 años ya demostraba la capacidad de asimilar información compleja de alquimia a un nivel aun mayor de lo que lo haría un adulto. Sumado que en su juventud pudo en solo unos años estudiar otros campos apartes (Herrería arcana, orfebrería mística, ect), tales cantidades debería llevar más de una década para procesar todo su contenido y saber, pero él le tomo menos tiempo, y había estando estudiado más de un tipo de disciplina. Por no olvidar el detalle de su prematura madurez emocional, asimilo las desgracias vividas sin llegar a traumarse o romperse.


    Imaginarme a alguien así en plena tierra moderna, aun si naciera en la propia inmundicia, si mostrara un considerable grado de inteligencia, una capacidad de aprendizaje e ingenio de carácter prodigioso. Con la cantidad de información de fácil acceso en los alrededores, quien sabe hasta donde llegaría tal consumo de conocimientos.


    Desde universidades o instituciones privadas de la elite, muchos pondrían sus ojos en él, las becas llegarían como lluvia a su morada, da igual si viviera en un basurero, un nato talento para la ciencia era algo que cualquier organismo del saber quisiera adquirir en sus filas. Entonces respondiendo a la pregunta de Alnayits: “Sus posibilidades habrían sido considerable y su suerte llena de un futuro con prestigio”.


    —Entonces lo decidí -Dijo el investigador —En lugar de destruir el reino, decidí que mejor eliminaría a todas las figuras de autoridad y hacerme con el poder de la nación, de esa manera, ¡gobernaría con los mismos principios de ese mundo al reino de Quíatar!.


    Suena una locura, su idea de derrocar a los monarcas actuales y tomar el poder no era novedad o imposible a la larga, ¿pero tratar de llevar un gobierno con la ideología contemporánea de la tierra moderna en una tierra regida con el pensamiento medievo?.


    —Suena absurdo, incluso si has visto una porción de la manera en que mi mundo se rige, es imposible que puedas emular de manera eficiente y exacta las formas de gobierno de estos, el nivel de complejidad social, económica y política, ¡son totalmente conocimientos que desconoces con vitales detalles! -Aclare —Por más inteligentes que seas, es totalmente inviable que puedas administrar un sistema que emule con eficacia un gobierno contemporáneo, en un mundo donde las estructuras sociales aun dependen del poder absoluto de la nobleza, el clero y la monarquía, en el que el pensamiento colectivo está acostumbrado culturalmente desde hace siglos a dividirse entre plebeyos y aristócratas.


    Quien sabe cuantos Trotamundos han llegado a Avalia, ya fueran invocados o reencarnados, ¿algunos consiguió fomentar una civilización en este mundo bajo el pensamiento, filosofía y cultura de la tierra moderna?. No hay escritos de tal hecho, Avalia se rige con sus propios principios y tipo de sociedad, no puedes moldearla tan fácilmente solo porque vio un mundo que si pudo.


    —Jejeje, pero eso es lo bello de experimentar -Opino Alnayits.


    —¿Qué?.


    —Todo experimento o proyecto comienza de cero, y no lo dudo, quizás tome años o décadas -Expreso el investigador —Tu mundo también debió regirse en su momento con un principio semejante o parecido al de Avalia, pero conforme el avance de los tiempos, ciertos factores moldearon y modificaron convirtiéndole en lo era que observe, ¡yo personalmente aun con sus imperfecciones, aun creo y veo un sistema potencial! -Aseguro —Sera un trayecto largo, complicado y tedioso, ¡pero la recompensa será una ambrosia emocional!, una era a la que Avalia podría tardar siglos en desarrollar ya sea social, ideológica o tecnológica, ¿¡que tiene de malo adelantar algo que inminente sucederá en el futuro de este mundo!?, si seres de otros mundos, los Trotamundos, han venido a Avalia, a esta “primitiva tierra” con sus saberes y conocimientos intactos, ¿por qué no aprovecharlos y aprender de ellos? -Sostuvo Alnayits —Creo firmemente, que los Trotamundos fueron traídos a Avalia para cambiar este mundo, moldearlos a uno mejor, ya sea para bien, o para mal, reformarlo o destruirlo.


    El exagerado júbilo con el que hablaba cada vez que la palabra “Trotamundos” o “Otro mundo” era pronunciado de su boca, este tipo… no solo tenía una obsesión por el conocimiento y el saber, ¡más bien era una manía casi tirando a lo psicótico, cuando se trata de cosas ajenas a Avalia!. Ya fuera por la forma en que se crio, las desgracias vividas en su propio entorno natal, ser testigos de otras sociedades a las cuales concluyo que serian “justo” a su manera de ser y pensar.


    —Si desde un principio hubiera sabido que eras un Trotamundos, me habría rendido incondicionalmente, te habría seguido y colaborado contigo con todos los recursos que dispongo -Confeso Alnayits.


    —¿Le confiarías TODO a un extraño y tu enemigo?.


    —Por supuesto, un Trotamundos es la “llave” para reformar Avalia, ¿no son tus artefactos de combate una muestra de la superioridad de tu mundo natal?.


    Manifestó con las partículas de luz en la habitación, las armas de fuego utilizados para abatir a los Afligidos y el VCI Antiqam RG con el que acabo con su ejército personal.


    —Cuando formule mi nueva ambición, escale los peldaños necesarios para hacerme con poder, poco a poco…


    Las partículas de luz muestran a un Alnayits conociendo a un gordo hombre adulto de tez morena, con finas prendas de terciopelo, una capa con la que cubría su reluciente túnica roja que llevaba en su cabeza un turbante decorado con una pluma tricolor, ese sujeto era Muer Afigad. El investigador se arrodilla ante el jurándole lealtad y poniéndose a su servicio.


    Las partículas cambian mostrando a un hombre de fornido físico, larga barba negra y una cicatriz ubicada al lado de su ojo derecho, le recuerdo, ese sujeto es el actualmente eliminado Muhaqdad Yusuf. Este se encontraba sobre una mesa de metal semejante a una de operaciones, Alnayits realizaba sobre él un procedimiento mágico. Un ser mágico hecho de arena, un elemental de arena como tal, por medio de círculos mágicos en torno al pecho de Yusuf, cristales de mana y el rostro teñido de agonía del fornido Muhaqdad en conjunto con sus gritos, podía deducir a que conducía tal experimentación.


    “—Creía que Alnayits era un monstruo inigualable… pero tú… -Expreso el moribundo Yusuf —Jamás… había sentido tanto dolor… desde que ese enfermo “investigador”… puso sus manos sobre mi… fue un dolor que jamás olvidare… ¡pero esto!...” -Extracto de memoria de unas palabras pronunciadas por el Muhaqdad Yusuf.


    Alnayits explica que fue él quien a través de medios mágicos aumento en secreto los poderes y magia de Yusuf, lo suficiente para hacerse con el titulo de Muhaqdad, luego el propio investigador con sus méritos y fuerza propia también conseguiría convertirse en uno. Solo tres Muhaqdad puede haber a la vez, y el tercero restante, su lealtad no tardo en ser jurado a Muer Afigad.


    —Muer Afigad era el medio perfecto para alcanzar mi objetivo, su política Afigad que estaba destinada a beneficiar a la clase noble y oprimir a la plebeya, sería el impulso idóneo que necesitaría -Explico el investigador.


    —Como la mayoría de la población del reino es plebeya, obtener el favor de la mayoría de ello garantizaría una mejor resolución -Supuse.


    —Si, que mejor forma de implementar un nuevo régimen, que teniendo el apoyo incondicional de las masas, ¿no es un requisito imprescindible en las raíces de todo un líder carismático?.


    En propias palabras de Alnayits, cuando Muer Afigad se hiciera con el cargo de Sultán y su “política Afigad” se llevará a cabo, tarde o temprano la disconformidad de la clase plebeya saldría a relucir a gran magnitud. Las posibilidades de una revuelta en todo el reino se producirían y entonces, el investigador con su ejército apoyaría a los “oprimidos”.


    Utilizaría a Yusuf a su favor, dado a que cuando realizo aquel procedimiento para incrementar sus poderes, también implemento un cierto “mecanismo” para tener su incondicional lealtad, sin embargo, no preveo su muerte. Aun así, eso no afectaría su plan, con un Muhaqdad menos, solo quedaba uno más del que ocuparse, por más fuerte que fuese, el propio investigador aseguraba que caería finalmente ante sus tácticas. Eventualmente derrocaría a Muer Afigad, y se haría con la autoridad del reino.


    —¿Y qué hay del Nexus?.


    —Un medio secundario, ¿has visto siquiera la tecnología que utilizan?, nunca he visto nada parecido, quien sea en realidad el “Nexus”, sin duda es algo ajeno a la propia humanidad o cualquier raza semihumana conocida -Expreso Alnayits -Incluso ellos mismos en solo poco tiempo, construyeron en “La Apostata”, un área propia para instalarse allí.


    El mismo investigador aclara que solo acepto colaborar con el Nexus, gracias a la facilidad que le brindara un ejercito personal de manera rápida y eficiente, además de con ellos aprendió a mejorar el procedimiento alquímico de crear criaturas artificiales con base humana. Pero había otra condición que el propio Nexus le prometió, y que tenían los medios para cumplir, algo que a él le vendría de maravilla a largo plazo.


    —Sabia que mi plan de crear un nuevo régimen en Quíatar con una base ideológica y/o política de tu mundo, me tomaría décadas, incluso toda una vida humana y podría morir antes de tiempo, sin haber logrado dicha meta -Concluyo él —El Nexus, me brindaría un “cuerpo inmortal”, uno del cual ni el paso del tiempo o las enfermedades afectaría, seria perfecto para mis planes, tendría todo el tiempo y la paciencia necesario para hacer realidad mi ambición.


    Cuando consiguiera realizar con éxito sus planes, y las fichas estuvieran a su favor, terminaría traicionando al Nexus, dado a que seguir dependiendo de ellos, le costaría valiosos “recursos humanos”. Pero dudaba de la tasa de éxito de dicho plan, dado a que el propio Nexus, era tan enigmática e impredecible, los riesgos de fracasar suponían ser mayor comparado al resto de su planificación. Dejaría aquello ultimo para planificar con más antelación.


    De esa forma el investigador culmina su explicación, sus orígenes, ambiciones y motivación, lo que al principio hubiera sido la destrucción de toda Quíatar, su encuentro con un Trotamundos cambio su perspectiva para crear lo que él ve como una “sociedad funcional”. Este era el auténtico Alnayits Kihimayi, un intelectual muchacho que se convirtió en un Vanish y aspiro a una ambición personal a gran escala.


    —Bonita historia, pero sigue sin justificar toda la mierda que has hecho -Deje en claro de mi parte —Unirte al Nexus, es quizás lo peor de todo, solo ves en ellos interés por su “tecnología”, pero cualquier con sentido común sabría que aliarse con esos tipos, es una soga al cuello segura, ¡además me hiciste pasar un montón de momento complicados y casi muero reiteradas veces por tu culpa!.


    —Nunca he tratado de justificar mis actos, todo lo que he hecho, fueron los medios y posibilidades que tuve a mi alcance para alcanzar mi meta -Aseguro Alnayits —No podía simplemente mantener una “moral noble” e “humana”, sabía que la realidad para conseguir mi ambición, debía mantener una mente fría y analítica, llevar a cabo atroces actos y manchar mis manos con tanta sangre -Hizo pausa un breve momento —Todo para conseguir mi tan preciado objetivo, de crear una sociedad adelantada a los tiempos más justa, no perfecta, pero con un desarrollo destacable.


    En resumen, el propio Alnayits alego a la apología de “el fin justifica los medios” para conseguir su finalidad.


    —Ahora que te puesto en contexto, te diré la razón principal por la que te traje aquí -Asevero el investigador —Quiero pedirte un favor, a cambio, te daré información vital, que puede acelerar tu victoria contra Muer Afigad.


    —¿Qué clase de “favor”? -Pregunte con sospechas.


    —Déjame ver una vez más ese maravilloso mundo… por favor.


    —¿Quieres que te deje acceder a mis recuerdos de mi vida pasada voluntariamente?, estás loco.


    —Moriré de todas formas, todo lo que vea se ira conmigo, y cambio, obtendrás información relevante que ayudara en su lucha contra Muer Afigad -Concluyo Alnayits —Incluso si logran derrotarle, a estas alturas si no es “impedido” a tiempo ciertas cosas que desconocen tanto tú como los rebeldes, la victoria habrá sido en vano, eventualmente todo el reino colapsaría en consecuencia, ¿no complicaría eso tus posibilidades de irte de este continente?.


    ¿Qué clase de información vital esta hablando?, ¿acaso me esta jugando una broma?, ¿una excusa para solo acceder a mis recuerdos y maquinar quien sabe que clases de planes?. Alnayits no tiene los medios para acceder a mis recuerdos, y en vista de la condición en el que se encontraba en la realidad, estaba muriendo realmente.


    Podría rechazar su ofrecimiento, dejarle simplemente morir, pero… ¿y si esa información realmente evitaría un escenario catastrófico?, dijo que si “ciertas cosas” no son impedidos a tiempo y que desconocía, todo el reino se ira al diablo y eso complicaría mi retorno a mi hogar, ¿acaso lo que ocurrirá es algo tan grave?. Que pueda ser impedido, significa que esta al alcance de nuestras manos, incluso con la posibilidad de acelerar la derrota de Muer Afigad. ¿Me arriesgo a confiar en ello?, una decisión crucial se me ha presentado.


    __________________________________________________________________​


    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    En el plano real, Alnayits desciende lentamente hasta tocar el suelo sin problemas, soltando a Rozuel, Crok mantiene su rifle apuntando al moribundo investigador, acercándose al joven esper y corroborando su estado.


    —Gracias…


    Fueron las ultimas palabras de Alnayits, sus rasgos inhumanos producto de su don “Metamorfosis” habían desaparecido, a una mirada más detalla también se revela que ya no tenia su brazo izquierdo. El segundo Muhaqdad cierra sus ojos y cae en posición boca arriba, sus signos vitales cesan y da su ultimo aliento, fallece con una sonrisa en su boca.


    —¿Qué quiso decir con “gracias”? -Pregunto el hombre amazona confundido.


    __________________________________________________________________​


    Mientras tanto en el interior de “La Apostata”, ubicado en la misma habitación donde transcurrió la lucha entre Rozuel y el ejecutor de plata, Ezequiel. Una lucha se llevaba a cabo en este momento, por un lado, se encontraba Livia Archan con su arco tensado y mirada en alerta. Por el otro, una Riha Sharpsteel con el brazo derecho herido, denotaba una mirada encoleriza cargada de un intenso desdén, en su mano izquierda empuñaba la pistola Beretta 92 apuntando con ella a la arquera bruja.


    —Livia Archan… ¡Livia Archan! -Replico la Lupian aquel nombre con odio.


    Continuara…
     
    Última edición: 10 Noviembre 2020
  5. Threadmarks: CAPITULO 230 CONFLICTO PREDESTINADO
     
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    CAPITULO 230 CONFLICTO PREDESTINADO



    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    —Entiendo lo frustrante que es no poder acompañarnos -Fueron las palabras de Rozuel le dijo a la Lupian —Pero realmente necesito que protejas a los prisioneros, puesto que la amenaza de los Afligidos aun ronda aquí.


    El Trotamundos se sube al VCI, acompañado por Crok y la Dalhani, Malika Aloduf Shuh´det, la Lupian Riha Sharpsteel se queda atrás junto al joven Berat, la tarea tanto de la loba como del muchacho Qusatjiat eran asegurar el bienestar de los prisioneros. El VCI es transportado hacia el exterior a través de un mecanismo mágico, dejando a los dos con su actual objetivo.


    —Los demás estar encerrado en las celdas de la mazmorra -Aseguro el muchacho de piel bronceada y corta cabellera negra.


    A causa de la barrera de idiomas, la Lupian era incapaz de entender las palabras del muchacho, pero el que este señalara con el dedo una dirección, indicaba un camino hacia en donde podrían encontrarse los prisioneros encerrados por el Muhaqdad La Lupian se situó en frente con la Beretta 92 de 9mm en la mano hábil (derecha), sus orejas estaban atenta a todo sospechoso ruido en los alrededores, y sus ojos al frente estarían por reacción natural preparado para disparar al primer hostil que se le apareciera.


    Salieron de la pared ilusoria, cruzaron la puerta azul para descender a las escaleras y acceder a la mazmorra. Berat señalo el camino para cruzar hacia la puerta en especifico que daba con aquella sala en donde él originalmente estaba encerrado. Tras entrar y ver a los numerosos presos en su interior, estos reaccionan al observar además de la semihumana, aquel muchacho de rostro familiar le acompañaba.


    —¡Berat! -Un hombre mayor le hablo.


    Era el mismo que le brindo al joven un cuchillo lo suficiente fino para abrir la cerradura, mismo que ocultaba en su dedo índice de una mano derecha falsa hecha de madera.


    —Anciano, me alegro volver a verte.


    —Has regresado, ¿entonces lo has conseguido?, ¿finalmente seremos libre del cruel y perturbador dominio del Muhaqdad?.


    —En parte, los sacaremos de aquí y escoltaremos a un lugar seguro, después solo debemos esperar, ahora abriré sus celdas.


    —¿Necesitas ayuda? -Pregunta la Lupian.


    El muchacho Qusatjiat sonríe y mueve la cabeza de un lado al otro para responder de forma gestual con un “no”, luego manifestó su magia en la palma de su mano, la concentración misma materializa una cuchilla ligera curva de 20 grados, la hoja media alrededor de unos 30 centímetros, una cuchilla Kukri seria su mejor nominación. La hoja estaba imbuida del aura de su portador, acto seguido en un movimiento rápido, la punta es deslizada a la cerradura de la celda y al clavarla con una fuerza considerable, la puerta se abre.


    —No será necesario malgastar fuerzas destruyendo los barrotes o derribando la puerta -Afirmo Berat.


    Sin el aro plateado en su tobillo, aquel muchacho tenia vía libre de manifestar su magia, liberando a aquel hombre mayor quien con su ayuda vital pudo salir, el muchacho prosiguió a abrir las demás puertas. A su vez, explicaba la situación tanto al hombre mayor como al resto de los presos que tenían sus oídos atentos a las palabras del chico.


    Cuando todas las celdas fueron abiertas de la sala, prosiguieron entonces con la siguiente, cuando la sala a la que le seguían estaba despejada, la Lupian hacia guardia afuera con algunos prisioneros liberados cerca suyo. Mientras Berat continuaba liberando al resto, cuando otra sala estaba vacía, iban al próximo y se repetía el procedimiento.


    Uno de los prisioneros liberados era una joven con pinta de estar en sus 20 y pico, tenia una estatura de 180 centímetros y tenía una cabellera cabello castaña con una cola de caballo. Una de las características que la diferencia del resto, era su vestimenta, mientras los demás prisioneros usaban harapos, ella vestía una gruesa túnica marrón con blanco, en su cuerno tenia adherido un adorno dorado de metal que no podía ser removido por medios normales.


    La muchacha quien se encontraba dormida, despierta para observar como su celda es abierto por Berat, quien le dice que era libre y le indicaba que siguiera al resto, con una mirada casi borrosa producto de su reciente despertar nota algo que despabila todos sus sentidos. Una semihumana de características lobunas portaba en su mano un arma que ella reconocía a la perfección.


    —“¿¡Una pistola!?” -Fue su reacción —“No hay duda de que es una pistola… ¿podría ser esa semihumana una aliada de Rozuel Drayt?”.


    Aleab, la Trotamundos que dio a conocerse a través de esferas de cristales que plasmaba sus poderes ESP en este, había sido controlado por Alnayits y con su ayuda involuntaria, hacer que Rozuel Drayt cayese en una trampa. Ver a la Lupian le llevo a concluir que quizás este evento de su liberación y de todos los prisioneros, este relacionada con ese muchacho quien también era tanto un Trotamundos como un esper.


    —Tengo que hablar con ella…


    Se puso de pie, salió de la sala para llegar donde se encontraba para dar al pasillo de la mazmorra, allí vio que el joven responsable de su liberación, entra en otra sala con más prisioneros, mientras él se encargaba de liberarle, la Lupian montaba guardia con algunos de esos presos libres. Aleab se acerca a la Lupian con intención de hablarle, de preguntar por Rozuel Drayt, pero luego se detuvo al darse cuenta de un detalle de vital importancia.


    —“Ella… no puede entenderme”.


    Nuevamente la barrera de idioma hace de un obstáculo inalcanzable para la reciente situación, no había forma alguna de que pudiera comunicarse con la Lupian, si Rozuel Drayt podía entenderle, era porque tenía medios mágicos para hablar y entender la lengua del reino de Quíatar. Pero Riha no portaba ese mismo anillo traductor, no había ningún medio de magia para permitir abrir un canal de comunicación verbal entre ellas.


    —Solo me queda esperar y llegar a encontrarme con Rozuel Drayt.


    Si una de las aliadas de Roz yacía allí, el mismo también debería estarlo, quizás en otra parte, pero su intuición le decía, que tarde o temprano, él volvería por su compañera. Aleab por ahora seguiría cerca de los prisioneros liberados, siguiendo las indicaciones de Berat y los demás.


    —¿Hora de irnos? -Le pregunto Riha a Berat con el señalar del camino que llevaba a la biblioteca.


    Todos los prisioneros presentes en la mazmorra estaban liberados, un total de 52 presos fueron rescatados en su totalidad, Berat les guiaba indicándoles mantenerse a espaldas de este, con él y la Lupian liderando el frente. Riha por obvias razones, era quien más estaba delante, con la Beretta 92 en manos, tenia la importante tarea de proteger y escoltar a los prisioneros.


    La Lupian se detiene y levanta su mano alto a Berat para indicarle detenerse, este replica verbalmente dicha orden para el resto, las orejas de Riha captan algo bajar por las escaleras y pronto hace acto de presencia. Dos criaturas de un cuerpo de tinte rojo carnoso, ojos carentes de iris, una deformada cabeza grande, bocas de gran tamaño con fauces de un tiburón y cada dedo de sus manos que eran garras que nada tenían que envidiar a la hoja de una espada.


    —Afligidos…


    La Lupian recordó el nombre que su mismo compañero llamo a tales criaturas, estos ya habían atacado con anterioridad, pero antes se encontraba en compañía tanto de Roz como Crok. Ahora la Lupian debía hacer esto por su cuenta, armado con la pistola Beretta 92, tenia tanto el valor como los medios suficientes para lidiar con tales abominaciones.


    Los prisioneros tiemblan del miedo al ver a tales monstruos, más cuando estos dirigen su inhumana mirada sobre ellos y comienzan a avanzar hacia su dirección, la Lupian responde con disparos que asestan en el pecho. De tres balas logro abatir al primero, y dos al segundo, el punto débil de estos seres era un núcleo hallado en el torso mismo, destruirlo ahorraría tener que dañarlos más de la cuenta para matarlos.


    —¿Qué son estas criaturas? -Berat se adelanto y miro de cerca a tales horridos seres.


    La Lupian se acercó al muchacho Qusatjiat, quería explicarle la manera de derrotar a estos seres, dados a que el intercambio de palabras era imposible, tuvo que optar por el uso de gestos. Señalo el pecho de la criatura donde las balas impactaron, luego la cuchilla Kukri de este y en donde debía apuñalar para acabar con tales seres si los enfrentaba.


    La razón del porque se tomo la molestia de enseñárselo, era para tener su apoyo de combate, ya que la propia Riha se encontraba con un cierto problema, no le quedaba mucha munición, a lo sumo unos 5 cargadores para las dos Beretta 92 que portaba. Mientras la Desert Eagle que era su mejor arma, tan solo le restaba 5 balas y ya no tenía más munición de repuesto.


    La Lupian noto que la cuchilla materializada del Qusatjiat tenia altas concentraciones de mana, con tal filo debería ser suficiente para lidiar contra los Afligidos pequeños, el problema seria lo más grandes. Crok y Riha tuvieron que usar varias balas para encontrar el punto débil de este, de hecho, la Lupian malgasto varios cargadores de la Desert Eagle en la confrontación contra el Afligido gigante con cráneo de bovino de 5 metros.


    Con el camino de las escaleras despejadas, subieron con sumo cuidado, la Loba ahora no solo tenia su arma en alto, sino que apuntaba al frente, fue la primera en cruzar la puerta azul y llegar a la biblioteca. El lugar estaba plagado de 7 Afligidos iguales a los anteriores.


    —¡Quédense atrás!.


    Berat dio la orden de mantener distancia a los prisioneros y fue a ayudar a la Lupian, la semihumana dispara contra ellos consiguiendo acabar con tres de estos, pero su arma se queda sin balas. Mientras recarga, se mueve y mantiene la distancia, pero las criaturas mostraban ser rápidas en momentos decisivos, ella podría haber tenido ciertas dificultades de no ser por el apoyo del chico Qusatjiat.


    No solo su cuchilla Kukri tenía el filo suficiente para perforar el pecho de tales monstruosidades, el estilo de Berat para luchar se basa en la velocidad y agilidad, se desplazaba a grandes velocidades, era más rápido que los monstruos. En solo 1 segundo exacto, se movió a 2 metros de distancia al instante.


    Y no solo apuñalaba una, sino varias veces, sus brazos incluso se movían a velocidades sobrehumanas, perforando ese pecho 8 veces en un tiempo estimado de 3 a 4 segundos. Cuando la criatura más cercana reacciona para atacarle, el joven retrocede 90 centímetros en tan solo menos de un segundo.


    —Es rápido, lo suficiente para no notarle con mis ojos en pleno movimiento… -Concluyo la Lupian.


    Berat salía a relucir su habilidad mágica, sobre su piel bronceada se manifestaban pequeñas chispas eléctricas, estaba pues imbuido con un elemento eléctrico que tenia el efecto de aumentar sus actitudes de velocidad. Dicho poder provenía de su cuchilla Kukri, no solo contaba con la cualidad de imbuirse en tal elemento para potenciarse físicamente en términos de velocidad, su cuchilla contaba con la capacidad de manifestar grandes cantidades de volteos. De esa manera conseguía que su cuchilla estuviera dotada de un poder de penetración considerable.


    Cuando la loba recarga su arma, el muchacho había conseguido eliminar a dos Afligidos, estaba a punto de intervenir para ayudar a eliminar el resto, pero Berat levanta una de sus manos replicando aquella señal de “alto”. El muchacho deseaba eliminar a esas criaturas por su cuenta.


    —Necesitaba la excusa perfecta para probar mis habilidades, es hora de comprobar si el encierro no afecto mi desempeño de lucha -Expuso Berat.


    De los 7 Afligidos del principio, tan solo restaban 2, el primero estaba a 40 centímetros del muchacho, mientras el segundo unos 65, la monstruosidad más cercana realiza un brinco sobrehumano en dirección hacia el chico. Evadirlo no supone un problema, retroceder solo 35 centímetros era más que suficiente, pero el Afligido restante no pensaba quedar inmóvil, ese segundo calculo la trayectoria de donde se desplazaría Berat y brinco sobrehumanamente en dirección hacia él tan pronto esquivo al primero.


    —“Estos monstruos parecen tener cierto grado de inteligencia” -Dedujo el muchacho del punto purpura.


    Riha estaba por intervenir, al ver que las garras del monstruo estaban a casi nada de alcanzar al muchacho, pero este extiende el brazo con el que sostenía su arma materializada y apuñala al propio aire. La Lupian no lo entendía, hasta que la punta del cuchillo libera una concentración de electricidad que provoca una fuerza lo suficiente para expulsar al Afligido hacia atrás, el cuerpo de la criatura chispeaba por el contacto de dicho elemento, pero tal daño resulto ser menor para este, dado a que originalmente tal movimiento de Berat era más para la defensa.


    El Afligido anterior vuelve a atacar, se desplaza corriendo a toda prisa hacia el muchacho, quien esquiva haciendo a un lado con velocidad sobrehumana y contraatacando con el reaparecer a su izquierda y apuñala varias veces su pecho. Entre uno de sus puñaladas, había conseguido asestar en el núcleo.


    —Solo restas tu…


    Miro al Afligido que quedaba, la distancia entre los dos era un metro, la criatura gruñe y se posiciona para atacar, Berat entonces concentra mana en el cuchillo, las chispas se manifiestan con mayor notoriedad sobre su piel. Acto seguido en 1 segundo, el muchacho se desplaza reapareciendo al lado de la criatura, la hoja de su materialización concentraba una considerable cantidad de voltios, y habría propinado todo su poder en un solo corte.


    El cuello de la criatura se abre, la herida se hace más grande hasta el punto de desgarrarse y terminar perdiendo la cabeza, el cuerpo del Afligido tambalea moviendo con total desorden de desequilibrio. Para luego caer rendido al suelo y morir a causa de la herida infligida.


    —Es fuerte, su arma no solo esta dotada de un buen filo, sino que además abruma con una velocidad increíble -Sostuvo la Lupian tras presenciar el combate.


    Pronto el joven hace desaparecer su cuchilla mágica y comienza a jadear, un cansancio como tal se manifiesta en él, sus brazos y piernas parecían temblarle un poco, y caminaba con algo de torpeza. Era fácil intuir que aquello era consecuencia de haber utilizado aquel poder suyo.


    Cuando estaba tomando aire, y recuperando buena parte del aliento, entonces la Lupian nota una presencia de magia sospechosa venir en una dirección en concreto, había una puerta que anteriormente no estaba, y una estantería haba sido movido para revelar esta. La puerta que daba con el “Taller” del Nexus había sido abierto, un ataque a distancia fue dirigido hacia un desprevenido Berat, era una flecha de hierro impregnado de mucho mana con un trayecto al cuello del chico Qusatjiat.


    La Lupian se fortalece y se desplaza en dirección hacia él, consigue empujarle y sacarle de la trayectoria del ataque enemigo, pero ahora ella era quien estaba en el blanco del proyectil, no tenía tiempo suficiente para esquivarlo. Realiza como su única medida defensiva al alcance, manifestar su habilidad especial para cubrir toda su extremidad derecha de metal, consigue hacerlo y la flecha asesta.


    Sin embargo, esta consigue penetrar la dureza de su metal, la magia imbuida en la punta era lo suficiente poderosa para traspasar la defensa de la Loba y causarle un daño considerable en la derecha. Cuando la flecha se incrusto en su carne, una fuerza mágica se libera de esta sobre toda la extremidad causándole mucho daño físico del tipo contunden, como si unos garrotes le hubieran dado una paliza al brazo.


    El brazo hábil de la Lupian había quedado lo bastante herido para imposibilitar un uso adecuado de este, miro a la responsable de lanzar aquella flecha, sobre aquella puerta secreta al descubierto se encontraba alguien. Era una mujer de cabellera verde oliva, empuñaba un arco de naturaleza mágica, vistiendo un ligero traje de tela son ninguna protección endurecida sobrepuesto en esta.


    Un choque de mirada se da entre las dos, pero la Lupian apenas poso sus ojos sobre ella, un sentimiento de desdén despierta en ella, como si fuera algo instintivo, aquella mujer arquera era su enemiga, pero el odio que avivo en el interior de la loba, era de una extraordinaria magnitud.


    Continuara…
     
  6. Threadmarks: CAPITULO 231 CONFRONTACIÓN PERSONAL
     
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    CAPITULO 231 CONFRONTACIÓN PERSONAL



    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    Una agresora hace acto de presencia, su cabellera verde oliva, arco de naturaleza mágica y un vendado que cubría su oído izquierdo, eran sus rasgos más distintos, tomo por sorpresa a un desprevenido Berat, con intención de abatirle de un flechazo. La Lupian interviene, logrando salvarle la vida al Qusatjiat, con el constarle de su brazo derecho, su extremidad dominante estaba bastante malherido como para utilizarlo decentemente.


    La loba miro a la agresora detenidamente, una antipatía despierta en el interior de la semihumana tras posar sus ojos en la arquera, cuando sintió la presencia de la agresora, reconoció cierto flujo producto de una bendición emanar de ella.


    —“Bendición de Astado” -Cito la Lupian en sus pensamientos.


    Riha Sharpsteel ya había tenido encuentros con brujas en el pasado, había percibido sensorial el flujo mágico de la denominada “Bendición de Astado”, solo un tipo de personas llevan tal atributo espiritual en su interior, las brujas.


    —Tsk… falle -La arquera critica su fallido intento —“Esa semihumana…”


    La bruja arquera observa el arma empuñada en el brazo derecho de la loba, tal aspecto no tardo en relacionarlas con “ciertos tipos de armas” que pertenecían a “cierta persona”, intuyo que aquella semihumana guardaba relación con tal individuo.


    —¿Livia… Archan…? -Pronuncia Riha aquel nombre con un aire de indiferencia.


    —¿Nos conocemos?, tu… ¿tienes alguna relación con Rozuel Drayt?.


    Ante las palabras pronunciadas de la bruja, Riha confirmo entonces la identidad de la arquera, pronto la Lupian enseña sus dientes gruñéndole.


    —¡Livia Archan! -Replico con voz furiosa.


    Un sentimiento intenso de hostilidad se intensifico en su interior contra la bruja arquera, Riha intento apuntar la Beretta 92 contra ella, pero al momento de mover su brazo derecho, aquel herido, un dolor insoportable se lo impide. Livia nota su intento por usar aquella arma, se prepara para cargar otra flecha contra la Lupian, cuando una cuchilla se dirige directo a ella.


    La bruja consigue evadirlo con hábiles reflejos, solo recibiendo un leve corte en la mejilla derecha, observa que el arma arrojadiza usada contra su persona era una kukri, una materialización mágica de Berat. El joven le miraba fijamente con hostilidad, aquel jadeo que anteriormente predominaba en él, ya no estaba presente, la bruja en lugar de confrontar a ambos allí, toma la decisión de hacer una retirada, marchando hacia la habitación que conducía aquella entrada secreta.


    El kukri clavado en la pared desaparece, el jadeo vuelve a sacudir al Qusatjiat, pero era de menor ritmo comparado al principio, mientras tanto la Lupian, guarda la pistola un momento en la funda de la cintura. Acto seguido, con su mano izquierda se retira la flecha clavada en su brazo derecho, y cubre enseguida el sangrado con la mano.


    Manifiesta su mana usando el principio básico de “Fortalecimiento” para aumentar el ritmo de curación de la herida, debido a la prisa que tenía, solo aprovecho el tiempo para ocuparse del sangrado. Si bien, no logro cerrarla por completo, pero hizo que la hemorragia pasable de ser algo considerable a algo leve, ahora la pérdida de sangre era minúscula.


    Tras tratar su herida, la Lupian empieza a jadear, utilizo buena parte de su magia para recubrir todo su brazo derecho en metal, además de utilizarla ahora para sanar la lesión en parte. Ella aun estaba bajo los negativos efectos del debilitamiento de mana, con una reserva mágica muy limitada, alcanzar los limites permitidos repercuten en un cansancio sobre ella.


    —Livia Archan… ¡es ella!... ¡ES ELLA! -Replicaba la semihumana cargada de un gran desdén en torno a dicha persona.


    Cuando empezó a emprender marcha hacia la dirección por donde ella se había ido, Berat trato de detenerla, pero él aun se encontraba recuperando sus fuerzas tras haber utilizado su habilidad.


    —¡Espera!, ¿¡piensas ir tras ella en esa condición!? -Le pregunto —¡Es demasiado peligroso!, ¡lo mejor es quedarnos aquí y esperar al resto!.


    Pero inútil eran sus intentos de convencerle, para empezar la Lupian no podía entender su lengua y lo más principal, el odio que manifestaba hacia la bruja, hacía que ignorase todo lo demás, en su mente, solo una cosa paso por su cabeza cuando escucho ese nombre.


    —“Es ella, ¡la responsable que dejo en ese estado a Roz!”.


    La Lupian aun recordó aquel momento lúgubre cuando Rozuel había sido herido, perdiendo buena parte de su brazo izquierdo, de no ser por las curaciones llevadas a cabo por los miembros del “Corazón del Oasis”, quien sabe cual hubiera sido su trágico destino. Pero en propias palabras de Roz, tuvo un nombre y descripción física, de la persona responsable de su condición.


    —“Livia Archan… ¡debe pagar por esto!” -Repetía aquel nombre acompañado de gruñidos.


    Cuando cruzo la puerta secreta dio con un estrecho pasillo con unos cortos escalones con una puerta azul, cuando estaba próximo a abrir la puerta, ella se preparo primero. De su cinturón con numerosos bolsillos, del cual guardaba la poca munición que le quedaba, también tenia un objeto en específico, que debía utilizarse solo en caso de emergencia.


    —“Solo tendré una oportunidad”.


    Un cristal de mana con el tamaño de una pelota de tenis, aquel objeto en cuestión solo tendría un uso, Riha recargo su magia de la forma rápida e insegura, destruyéndola con el aplastarla en su mano y absorbiendo de golpe buena parte del mana del recipiente. Podía sentir como se nutría de la energía mágica, no era una cantidad que cumpliera sus expectativas, pero evitarían la fatiga o cansancio.


    —“Si logro asestarle un disparo todo habrá terminado, será mi victoria” -Aseguro la Lupian.


    Cruzo la puerta azul, llegando a una extensa área, del cual la próxima puerta estaba a 100 metros y el techo estaba distanciado con el suelo en un estimado de 12 metros, fue en este mismo sitio en donde lucharon Rozuel y Ezequiel el “Ejecutor de Plata”. Allí mismo, a tan solo 50 metros de distancia, se encontraba la arquera bruja.


    —Has decidido venir, semihumana, ¿dónde está el otro muchacho? -Pregunto ella.


    —Conmigo será más que suficiente, traidora.


    —Esa palabra… entonces si estas relacionado con esa persona, él no debe andar lejos de aquí.


    —¡Antes de que vuelva, tu estarás muerta!, miserable bruja traidora.


    —¿Tienes un serio problema conmigo?, ni siquiera te conozco, ¿acaso mi enemistas con ese sangre de bruja te da el suficiente motivo de despreciarme?.


    —Por tu culpa, Rozuel casi muere -Expreso la Lupian con indignación y el mostrar de sus colmillos —¡Pensar que alguna vez confió en ti!, mereces quedar en el olvido, incluso en el de tu propia hermana.


    Cuando la Lupian hizo mencion de aquello último, la arquera frunció el ceño y mordió sus labios.


    —¡Una semihumana como tu no sabe nada! -Exclamo ella —Pero si tanto quieres morir por el bien de ese miserable sangre de bruja, hare realidad tu deseo.


    —¡Solo tu vas a morir aquí! -Apunto la loba con la pistola a la bruja.


    Al verse su brazo derecho herido, tuvo que recurrir a su izquierda para empuñar el arma de fuego, es aquí donde jugaba una crucial desventaja, pues Riha era hábil con su mano derecha, lo que hacia que manipular el arma con la izquierda disminuyese su puntería a un considerable grado. Livia Archan fortalece sus actitudes físicas sobrehumanamente, la Lupian dispara, pero la arquera se desplaza a una velocidad lo suficientemente rápida para evadir los proyectiles, consiguiendo una cobertura, una la cual era capaz de repeler los disparos de la Beretta 92.


    —Esa estructura…


    En medio de tal escenario, el “Escudo Búnker” de Rozuel Drayt seguía desplegado allí, con la propia prisa que el muchacho tenia, tenia en mente recogerlo más tarde, en consecuencia, Livia lo uso para su propio beneficio. La estructura defensiva era capaz de resistir disparos de rifles antimaterial, con proyectiles de una 9mm era como si lanzaran bolas de papeles contra un muro de hormigón.


    —“Mientras se encuentre cubriéndose allí, mis disparos no le llegaran” -Concluyo la Lupian.


    La cobertura hacia a Livia Archan prácticamente invulnerable al armamento con el que Riha estaba equipado, ni la Desert Eagle podría hacer algo, solo podría contrarrestarla si llegaba hasta su ubicación y la atacaba desde donde se escondía. Era arriesgado, dado a que su contrincante se especializa en la lucha con magia ofensiva a distancia, pero la Lupian no tenía otra alternativa.


    Cuando dio sus primeros pasos, entonces de manera imprevista un círculo mágico se manifiesta bajo sus pies, la bruja arquera sale de su escondite con una sonrisa maliciosa llena de satisfacción.


    —¡Sello de atadura! -Exclamo Livia con el tensar de su arco —¡Te atrape!.


    Aquella trampa fue la misma que utilizo contra Rozuel Drayt, una trampa mágica colocado sobre el suelo, casi imperceptible sensorialmente y cuyo efecto principal era paralizar a aquellos que lo pisaran. Con la Lupian inmovilizada, la bruja tenia un tiro libre para abatirla en su siguiente flecha.


    —¡Muere bestia inmunda!.


    Mana es imbuido en la flecha de hierro y disparada hacia Riha, todo parecía indicar que la victoria de la arquera era inminente, hasta que pronto la Lupian da un brinco sobrehumano hacia atrás de varios metros con ayuda de “Fortalecimiento”. Había evadido tanto la flecha como salido del circulo mágico de Livia.


    —¡Imposible!, ¡no había forma de que pudiera repeler la parálisis mágica de la trampa!, ¿cómo es que…?


    Livia Archan miro detenidamente el sitio donde había estado “atrapada” la semihumana, sobre el circulo mágico quedo allí algo, era el calzado de la Lupian el cual mostraba algo que llamo su atención. Su calzado en un par de zapatos de cuero negro, del cual sobre la suela de estas se había manifestado metal, o, mejor dicho, habían sido recubierta de dicho material en buen grosor. Enseguida tal metal se desintegra, pues eran de naturaleza mágica.


    —Soy consciente sobre tus trampas de círculos mágicos -Aclaro la Lupian.


    —¿Logro repeler la parálisis mágica? -Pensó la bruja en voz alta.


    La Lupian justo antes de avanzar, había cubierto la suela de sus calzados con una capa de grosor lo bastante robusta que sirviera como un medio para repeler la magia paralizante del circulo trampa cuando este se activará. Tal protección para evitar casi toda la parálisis no era un plan infalible, debido a su necesidad de evitar un consumo enorme de mana, tuvo que ajustar el grosor de tal protección metálica a una cantidad moderadamente exacta de la recomendada, había una posibilidad de esta fallase, pero al final resulto funcionar.


    La Lupian dispara contra la arquera quien se cubre con el “Escudo Búnker” para evitar sus disparos, el circulo mágico en torno al calzado de la Lupian desaparece, Riha se mueve rápido y se coloca sus zapatos de cuero negro. La razón de ponérselo, era para volver a usarlos en caso de caer en otra trampa igual de la bruja.


    Entonces empezó a moverse, corriendo normalmente, ahorrando el mana para utilizarse en un caso oportuno, cuando la arquera estaba por salir de su cobertura para atacar, la loba se lo impedía con el disparar de su pistola. Entonces Livia sale de su cobertura con un salto sobrehumano y tensando el arco en medio del aire, lanzando una flecha de hierro hacia la semihumana, Riha intensifica sus cualidades físicas y evade el proyectil en cuestión.


    Cuando Livia aterriza, esta se encontraba en la mira de la siguiente bala de la Beretta de Riha, pero un sentimiento de incertidumbre inunda a la Lupian, cuando ve sonreír a la bruja. Como un mal presagio, aquella inseguridad se hizo más notorio cuando percibió magia cerca de su posición, más en concreto sobre aquella flecha que había esquivado.


    Su intuición le llevo a correr hacia la dirección contraria para alejarse de aquella flecha, pero al dar algunos pasos, el proyectil manifiesta mana y luego explota en consecuencia, aquello en realidad era una flecha de hierro imbuido con magia explosiva. Su intención era que, aunque fallase, la detonación mágica consiguiera tomarle por sorpresa y dañar a la Lupian, y lo había conseguido.


    La fuerza del estallido del proyectil hizo que la Lupian fuera mandada a rodar violentamente en el suelo, hasta detenerse luego de impactar contra la pared, dolor y cansancio repercutió en la loba. Se puso se pie, sintiendo dolor en todo su cuerpo, en especial el brazo derecho, quien recibió parte de aquel violento rodar.


    Pero lo peor estaba por venir, Riha uso “Fortalecimiento” para resistir parte de la explosión y buena parte de la sacudida en el suelo e inminente choque en la pared, para su desgracia la proporción de magia utilizada para evitar un daño considerable, no fue moderada.


    —“No… no ahora…”


    Una fatiga empezó a manifestarse sobre si misma, aunque ocultaba su jadeo, su baja presencia mágica era sentido por su oponente, ella mismo noto que en todo momento la semihumana hacia un uso cuidadoso de su energía mágica. Su sospecha lo llevo a creer que intentaba no malgastar más de la necesario, ¿con que propósito?, pensó que quizás estaría guardando para utilizarla todo de golpe en un momento oportuno, pero una segunda idea llego a su mente.


    —“¿Acaso su reserva de magia es poca?, ¿podría la lucha contra los Afligidos haberla debilitado?” -Pensó la bruja.


    Aquella segunda conclusión fue la más acertada, y quedo confirmado a sus ojos, cuando vio el mana de la loba disminuía notoriamente hasta casi estar al nivel de un no mago, incluso la bruja se había dado cuenta, de que la semihumana trataba de disimular su cansancio.


    —“Esta a su límite” -Concluyo la bruja con una expresión de placer en sus labios.


    Livia tenso su siguiente flecha, el cual al igual que la anterior, contenía magia explosiva en su interior, la Lupian trato de moverse, pero sus pasos eran lentos y llegado a un momento, ella se detuvo de golpe al sentir una dolorosa presión en su pecho.


    —¿Qué es este dolor…?


    La loba cae de rodillas y con la mirada baja, soltó la pistola y llevo su mano izquierda a su pecho, apretándose como si le doliera, la arquera no comprendía lo que estaba ocurriendo, solo observo que la semihumana se retorcía de dolor y estaba en un momento de vulnerabilidad. Entonces ella aprovecho la situación y disparo, pero su flecha es repelida y mandada a volar lejos de la posición de la Lupian.


    —¿¡Que!?... ¿¡Aun tiene fuerzas!?...


    En un acto inesperado y que dejo perpleja a la propia bruja, aquella adolorida loba había rechazado la flecha con su brazo derecho, con aquella extremidad herida, magia se imbuyo en esta y golpeo el proyectil consiguiendo no solo repelerlo, sino enviarlo lejos. Evitando la explosión de esta, pero eso no fue lo que dejo boquiabierto a la arquera, era algo más que sintió en esa semihumana.


    —¿¡Como es posible…!?


    Una fuerza mágica despertó en torno a la Lupian, una cantidad descomunal de mana se manifestó al exterior como un manto de dos metros y medio, las heridas del brazo derecho sanan y toda hemorragia en esta desaparece. Pero lo más alarmante, fue la mirada de la loba cuando sus ojos se clavaron con los de la bruja.


    —¡LIVIA ARCHAN!..


    Una voz grave resonaba en Riha, con un tono digno de un monstruo demoniaco, lo que antes eran unos ordinarios ojos grises, se habían teñido de unos penetrantes ojos de color amarillo sobrenatural que irradiaban energía.


    —¡¡LIVIA ARCHAN!!...


    Continuara…
     
    Última edición: 20 Noviembre 2020
  7. Threadmarks: CAPITULO 232 LOBA DESATADA (Parte 1)
     
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    CAPITULO 232 LOBA DESATADA (Parte 1)



    PERSPECTIVA: Tercera Persona


    —“Dolor…”


    Llevo sus manos a su pecho, una dolencia de grandes proporciones se manifestó en la zona del cuerpo al nivel del corazón, haciendo que la propia Lupian cayera rendida ante este dolor al ponerse de rodillas.


    —“¿Por qué me duele tanto?”…


    La loba se percató de encontrarse en un lugar completamente diferente, un mar gris se extendía a su alrededor, pese a estar sobre un mar de un agua anómala, podía flotar sobre esta como si fuera una capa sólida. De un despejado cielo azul se alzaba a la vista una luna amarillenta, cual de repente empezó a emitir latidos sobrenaturales como un corazón.


    La atmosfera pronto cambia, el cielo se tiñe de oscuridad, la luna se envuelve en profundo color gris, los latidos se hacían más fuerte, llegando a repercutir en la cabeza de la semihumana.


    —El dolor… desaparece… me siento… bien…


    Extiende su vista al frente para observar una figura familiar, un joven de camisa gris con mangas cortas semejante a un chaleco oscuro, con un pantalón largo, un cinturón de cuero equipado con numerosos bolsillos y un AK-47 en manos.


    —¡ROZ!... -Identifico a aquella figura.


    Rozuel caminaba por aquel mar gris alejándose de la semihumana, la loba le hablo, pero él no le respondía en absoluto y seguía caminando, Riha se puso de pie para seguirle, cuando parecía que estaba por alcanzarle, la figura de Roz se alejaba aún más.


    —Roz… espérame por favor…


    Sus intentos por alcanzarle, sin importar cuan rápido corriera no lo conseguía, aquella figura de Rozuel seguía caminando, ignorando su voz e inalcanzable para la semihumana. Sonidos de latidos aún más fuertes procedieron a una corta distancia de ella, volteo para encontrarse con una canica gigante que emitía el mismo sonido de un corazón.


    Aquel objeto de anormal comportamiento le recordaba a las pequeñas canicas que Rozuel utilizaba para comprimir sus armas y equipamientos, ¿pero qué hacia uno de vasto tamaño y porque ese palpitar como si fuera un corazón?. Aquello hipnotizo a la Lupian, se acercó a este hasta tocarlo con la palma de su mano derecha.


    La luna gris empezó a chorrear un líquido de un aspecto semejante a la sangre pero siendo del mismo color del astro, pronto del oscuro cielo empezó a nevar, pero no era nieve lo que caía, sino copos hecho de metal, eran tan livianos que descendían del cielo como la propia nieve y se perdían en el océano gris. Sobre la canica gigante se emitió un aura que salió disparada hacia el cielo como la erupción de un volcán.


    —Ya no hay dolor… solo satisfacción…


    Los ojos de la Lupian se habían teñido de un profundo amarillo y venas grises sobresalían de su cuerpo, en especial sobre su rostro del cual exponía una faceta de regocijo.


    __________________________________________________________________​


    Una fuerza mágica despertó en torno a la Lupian, una cantidad descomunal de mana se manifestó al exterior como un manto de dos metros y medio, las heridas del brazo derecho sanan y toda hemorragia en esta desaparece.


    —¡¡LIVIA ARCHAN!!...


    Los ojos de la semihumana se envuelven en un profundo amarillo sobrenatural que irradiaban energía, la bruja más que confusa se mostraba alarmada por lo absurdo que resultaba ser la situación.


    —Esto no tiene sentido… -Manifestó Livia con desconcierto.


    Hasta hace solo menos de un minuto, aquella semihumana se encontraba fatigada, herida y al borde de una derrota segura, y de la nada su lesión es sanada, aquella poca reserva de magia que tenia se había recuperado y en grandes proporciones. Incluso la bruja era consciente de que la cantidad de poder mágico de la Lupian, era por lejos mayor a la suya.


    —“¿¡De donde saco todo ese poder mágico!?” -Se pregunto perpleja en sus pensamientos.


    Pero no podía titubear, no podía mostrar debilidad ante el enemigo, recupero la compostura y tenso su arco nuevamente para disparar una flecha de hierro potenciada con su magia. La semihumana brinco, un salto de varios metros, sobrepasando incluso el “Escudo Búnker” de Rozuel, descendiendo hacía en donde la bruja se encontraba parada.


    Livia intensifica su velocidad a nivel sobrehumano y a tiempo consigue distanciarse por varios metros, la semihumana aterriza, para luego voltear y mirar fijamente al “Escudo Búnker”. Acto seguido, con la palma de su mano derecha, toca el objeto en cuestión, mana es imbuido en la palma de dicha extremidad.


    —¿Qué está haciendo?...


    La pregunta de la bruja no tarda en ser respondida, parte de la estructura metálica del “Escudo Búnker” es absorbido por la palma de la Lupian, venas grises sobresalían del pelaje sobre el brazo derecho. Aquel metal absorbido se manifiesta con un aspecto líquido, de la mano de la semihumana se extiende por el torso, luego cintura a los pies y finalmente cuello a cabeza.


    —“¡Todo su cuerpo ha sido cubierto!” -Exclamo con asombro la bruja.


    Aquel metal absorbido deja de verse con aspecto líquido y pasa a volverse sólido, la Lupian había envuelto todo su cuerpo en metal, solo sus ojos mostraban ser la única parte no cubierta.


    —“Imposible… una Lupian del clan colmillo de acerco no debería poder hacer eso”.


    Livia Archan tenía conocimiento sobre los semihumanos llamados “Lupian”, esta raza de lobos antropomórficos y con inteligencia humana, viven en sociedades separadas entre 4 clanes. Cada clan comprende un poder único, como una habilidad mágica innata de nacimiento.


    En el caso de los Lupian del clan colmillo de acero, eran capaz de generar acero para envolver parte de su cuerpo en este o lanzar proyectiles de dicho elemento. Se conoce entonces de Lupian con la capacidad de envolver una buena parte de su cuerpo en acero, pero NUNCA todo el cuerpo.


    Hay un límite en cuanto a pueden cubrir, generalmente utilizan esta habilidad para generar garras lo suficiente duras como filosas para atacar, y en el caso de defenderse, envolver aquella parte que será agredida para resistir el daño. Pero nunca se ha registrado de alguien de dicho clan que pudiera envolver todo su cuerpo.


    Algunos alegan por falta de una buena cantidad de mana, pero eso es una mentira, Lupian del clan colmillo de acero que han nacido con grandes reservas de mana, se han dado. Sin importar cuan adulto y adiestrado fuera con el uso de su magia especial, o cuanto mana tuviera, nunca se ha llegado a la capacidad de que estos pudiesen envolver todo su cuerpo a la vez, solo una parte en específico.


    —“Esta Lupian… ¡definitivamente no es normal!”.


    La sorpresa de la bruja al hallar a una Lupian capaz de romper aquella lógica que su propia raza era incapaz de realizar, una hazaña que mágicamente era imposible de lograr, Riha Sharpsteel se había convertido entonces en la primera en conseguir una proeza inalcanzable. Otra característica aparte, era que aquella cantidad abrumadora de magia que la Lupian mostro al principio, ya no se sentía. Su cuerpo aun emitía magia, pero una cantidad normal.


    Solo cuando absorbió parte del metal del “Escudo Búnker” su magia se incrementó para realizar tal accionar, pero una vez que se envolvió en aquella vestidura de metal, esta se mantuvo a un nivel de mana normal.


    —“No dejes que el enemigo de intimide… ¡debo ponerme firme y cumplir con mi deber!, por la ama Alice”.


    La mente de la bruja se tranquiliza y prepara de inmediato otra flecha, la potencia mágicamente y dispara, la Lupian sin moverse recibe de lleno el proyectil en su cabeza, la flecha es repelida sin siquiera ocasionarle daño alguno a la semihumana.


    —¿¡Que!?...


    Livia Archan equipo su arco con una flecha diferente, la lanzo y golpeo nuevamente a la Lupian justo sobre su cuello, el proyectil es nuevamente repelido, pero aquella flecha era una explosiva y había caído al suelo cerca de Riha. Esta explota con la Lupian en las cercanías, y pese a ello, la explosión no inmuto a la loba.


    —“¡Es ridículo!” -Exclamo con asombro y disgusto.


    Aquella piel de metal que había absorbido del “Escudo Búnker”, no solo fue capaz de soportar una flecha de hierro potenciada con magia, sino incluso una explosiva, su nivel de dureza era extraordinaria. Pero lo más inquietante, era que aquel metal que envolvía a Riha como una armadura, no despedía magia alguna a la hora de recibir los impactos.


    —“Una armadura sin fortalecerse con magia y capaz de resistir aquellos ataques… esto ya es más que solo un gesto de lo ridículo” -Opino la bruja preocupada.


    La Lupian flexiona sus piernas, estaba por llevar a cabo una acción, Livia Archan estaba atenta, la bruja pensó que si la semihumana fuera a atacarle, dado a que llevaba encima un cuerpo cubierto con tal protección, llegaría a pensar que sus movimientos serian lentos, lo que le daría ventaja en el factor velocidad.


    La Lupian salta nuevamente y desciende a una velocidad increíble con dirección hacia la bruja arquera, Livia queda perpleja por la rapidez a la que se dirigía, fortalece su cuerpo y esquiva a la loba a tiempo, o, mejor dicho, casi consigue ser aplastada por ella.


    —“Es rápida… ¿¡cómo puede moverse a esa velocidad portando alto que se supone debería ser bastante pesado!”.


    Una protección capaz de soportar flechas mágicas y explosiones de dicha naturaleza, una protección pesada sería la más adecuada, sin magia quizás un grosor considerable era lo idóneo a creer que portaba la Lupian. Por ende, si llevaba una “armadura pesada”, la lógica dicta que por desventaja, su agilidad y destreza fueran entorpecidos por equiparse con tal vestidura defensiva.


    Pero carecía de aquellas restricciones, aunque existen armaduras pesadas imbuidas con magia para disminuir el peso y mejorar la velocidad para sus portadores, no era perfecto, había limitaciones y defectos. Sin embargo, la Lupian mostraba en todo su esplendor algo ilógico hecho realidad, una protección de considerable grosor pesado, una vestidura metálica de vasta protección que no limitaba en ABSOLUTAMENTE NADA su movilidad.


    Riha Sharpsteel se había hecho con una defensa formidable, y a la vez era capaz de poseer su habitual destreza y agilidad, era como si el peso de tal equipamiento defensivo no existiera, ¿cómo era posible?. Pero lo peor y más inquietante, no había nada de magia percibida en esa protección que le envolvía incluso en pleno movimiento, lo que relucía que no utiliza magia en dichas proezas. Todas esas asombrosas capacidades, y sin necesidad de la intervención de medios mágicos en el proceso.


    —“Esto es absolutamente irreal, ¿¡quién es esta Lupian en realidad!?”.


    La loba tras su aterrizaje y fallido intento de aplastar a la bruja arquera, se pone de pie, mirando fijamente a su rival, gruñidos resuenan de su boca, levanta su brazo derecho, pronto mana en gran cantidad se emana de ese puño y propina con todas sus fuerzas un puñetazo al suelo. Numerosos pinchos metálicos son invocados de esta con dirección hacia la bruja arquera, quien fácilmente evade la técnica de la loba.


    Para su fortuna los pinchos tienen un rango limitado y son incapaces de seguirle el paso, lo único asombro era la velocidad con la que se manifestaban, cuando los pinchos habían alcanzado su distancia máxima, estos se desintegraban al instante. Tenían un tamaño aproximado de 70 a 50 centímetros, con el suficiente filo para ocasionar un daño considerable a las piernas, se concluyó que la loba tenía intenciones de lesionar sus extremidades inferiores para incapacitar con seriedad su movilidad.


    En medio del aire, la arquera disparo sus últimas flechas de hierro con magia explosiva, un total de tres de ellas, con hábil habilidad cada proyectil fue disparado a un ritmo increíblemente rápido. Las tres impactan en zonas críticas del cuerpo de la Lupian, uno en la zona cardiaca, otro en la cabeza y el ultimo apuntaba a los ojos, pero la Lupian se cubrió con la palma de su izquierda en esta última parte.


    Todas fueron repelidas, no hubo daño alguno en el impacto, entonces la explosión de las magias que albergaban en su interior se manifestó, las tres estallaron al unisonó, estaban a un rango corto de su objetivo. Cuando el humo de la explosión se disipa, se muestra como esa loba seguía en pie, sin un solo rasguño.


    —“Es inútil, no la venceré de esta manera, tendré que ir en serio, solo así ganare” -Concluyo la bruja arquera.


    Livia guarda su arco de hierro en su espalda, luego manifiesta todas sus fuerzas mágicas, se envuelve en una energía mágica teñida del color de sombras, acto seguido sobre sus manos materializa con dicha energía un arco de madera. El arma materializada como tal emanaba un poder mágico considerable, con ella Livia Archan hizo uso de “Umbra”. Una magia que hace uso de las emociones negativas de la mente como fuente de poder.


    —Es increíble que me hayas hecho llegar a este punto, semihumana -Le hablo la bruja arquera —Jamás pensé por un segundo que fueras a convertirte en una espina más, ya tenía suficiente con ese mocoso sangre de bruja.


    Cuando la Lupian oyó pronunciar con denotación despectivo hacia aquel “sangre de bruja”, enseña sus dientes, gruñe con fuerza y emite un aullido que se hace resonar en toda la habitación. Mana envuelve a la loba sintiéndose como esta se incrementa a un ritmo notable.


    Livia podía sentir en el propio mana visible tanto física como sensorialmente de la loba, su ira y desdén, todo intenso desprecio dirigido hacia la bruja, ¿aquellos sentimientos iracundos alimentaban sus poderes?. La propia naturaleza de las habilidades mostrado por la Lupian, eran tan ilógico y misterioso.


    La lucha había llegado a su punto fuerte, con cada lado mostrando todas sus capacidades, la bruja arquera con “Umbra” y la loba con el exhibir de extraordinarios dones en su magia de su clan. ¿Podría la oscuridad de la arquera perforar la resistente y extravagante defensa de la desatada loba semihumana?.


    Continuara…
     
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