Hetalia Axis Powers [Long-fic, finalizado] Notitas de afecto y algo más...

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por InunoTaisho, 4 Febrero 2017.

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    InunoTaisho

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    [Long-fic, finalizado] Notitas de afecto y algo más...
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    Amistad
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    6
     
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    Notitas de afecto y algo más…



    Pequeños cortos con los personajes de Hetalia conmemorando las fechas. Diviértanse.


    [​IMG]



    “Für Elise”…



    El joven de oscuros cabellos y gafas de montura cuadrada se encuentra sentado en un banquillo frente al gran piano de cola, leyendo cuidadosamente la partitura de la sonata que se disponía a practicar esa tarde. La pieza era una de esas obras sencillas que un gran compositor crea en sus tiempos de ocio, pero bastante clásica y reconocida en el mundo de la música ya que es considerada como toda una melódica declaración de amor. Ahora sólo le era necesario encontrar el mejor momento para compartirla con alguien especial.



    ─ Bien, Beethoven, esto va por ti y por mí… ─musita muy bajo desentumiendo sus dedos con una especie de estiramientos.



    Carraspea un poco antes de comenzar a tocar, recomponiendo su mejor gesto de absoluta concentración al tiempo que cerraba ligeramente los ojos para no distraerse con nada más. Sumergiéndose en su mundo le parece mirarse a sí mismo en una gran sala de conciertos, vacía por cierto, tocando el instrumento sin preocupaciones. Pero, lejos de estar completamente solo, a la distancia, en el balcón principal de la sala, puede ver a una linda dama de castaña cabellera larga por debajo de los hombros ─lo que le daba un aire encantador─, que le mira atentamente a través de unas hermosas pupilas verdes con una mezcla de atención y admiración sin decir palabra.



    Ni bien termina de tocar tiene que abrir los ojos al escuchar a su lado unos aplausos entusiastas, y casi cae al piso de la impresión cuando reconoce a quien le hace inesperada compañía.



    ─ ¡Hangarī, que susto me has dado! ─exclama un tanto perturbado sosteniéndose del asiento, y no logra evitar enrojecer de las orejas dado que, precisamente, era ella la que ocupaba su mente todo ese tiempo.


    ─ Lo siento mucho de verdad, Ōsutoria – san, no era mi intención; pero no pude dejar de oír el piano cuando pasaba por el pasillo de enfrente ─se disculpa la chica sin dejar de mirarlo fijamente con emoción contenida, no prestándole atención a su bochorno─. Siempre he admirado su habilidad para tocar el piano y cualquier otro instrumento ─agrega sin titubear aproximándose un poco más a él.


    ─… este… sí, claro, te lo agradezco… no hay problema… ─Austria hace un discreto movimiento para apartarse un poco y así no estar tan cerca de ella.



    A pesar de conocerse hace años, de ser amigos casi inseparables, de que ella fue sirvienta en su casa y que incluso llegaron mantener una unión cuasi matrimonial por lo menos un siglo atrás, le ganaba la vergüenza cuando estaban así, solos y muy juntos.



    ─ Por cierto, Ōsutoria – san, ¿cómo se llama la pieza que estaba tocando? ─Hungría, por su parte, no se ve nada alterada e incluso parece sentirse muy a gusto al lado del joven. Sin dudarlo intenta mirar la partitura en un afán de descifrarla, para lo cual tiene que acercársele nuevamente.


    ─ Es una obra del grandioso Ludwig van Beethoven denominada “Für Elise”… no es nada compleja y únicamente quería practicar un poco, eso es todo… ─el austriaco intenta quitar el escrito del piano mostrándose más que contrariado por el atrevimiento de la muchacha.


    ─ “Für Elise” es un bonito nombre… ¿acaso Beethoven la compuso para una mujer en especial? ─la húngara sonríe divertida al notar la desesperación de su compañero, por lo que le hace la pregunta con curiosidad mirándolo una vez más con atención.


    ─ Así parece… ─el joven responde un poco evasivo intentando no mirarla de frente.


    ─ Ōsutoria – san… estás tan rojo como un tomate… ─la doncella hace la observación soltando una risita traviesa, así que se le arrima un poco más como si quisiera besarlo.


    ─ Hangarī… yo… es que yo… ─el pobre no puede dar un “paso” más atrás o terminara cayendo del asiento de forma no muy elegante.



    Una carcajada socarrona llama su atención y allí, en el umbral de la puerta, se encuentra un joven de cabellera rubia platinada y ojos rojos oscuros que los mira con interés.



    ─ ¡Jah!, ¿están recordando su histórico compromiso de amor o sólo se comportan cursis porque ya mero es San Valentín? ─les dice en tono irónico y desafiante.


    ─ Puroisen… ─el austriaco quiere que se lo trague la tierra al ver ahí a ese compañero tan molesto, el altanero de Prusia. Aunque es su primo cercano no deja de ser un fastidio con su escandaloso estilo musical y otras cosas la mayor parte del tiempo.


    ─ ¡Ush, a ti te estaba buscando, pedazo de idiota! ¿Cómo pudiste robarte mis galletas del aula de cocina? ─la húngara, por su parte, muda el gesto de cariño por uno de rabia reprimida dirigiéndose al recién llegado con voz de enfado, y prontamente se levanta del asiento al tiempo que blande un sartén de forma amenazante.



    Eso le quita al prusiano las ganas de seguir burlándose abiertamente.



    ─ Creo que mejor me voy o… ─masculla con cara de espanto para salir corriendo velozmente.


    ─ ¡No escaparás, cabeza de chorlito! ─y ella, olvidándose completamente de su anterior “ocupación”, va en persecución suya sin volver la vista atrás.


    ─… Hangarī… Puroisen… ─Austria se queda solo nuevamente y su gesto se contrae entre el alivio y la desilusión por lo sucedido. Al final suelta un hondo suspiro de conformidad limpiándose el sudor de la frente con su pañuelo mientras su rostro retorna a la normalidad─. Bien, mejor practicaré la “Rapsodia Húngara No. 2” del prodigioso maestro Liszt… ─se dice a sí mismo adoptando su tono de circunspecto, así que revisa una vez más sus partituras para encontrar la correcta.




    Nota: No podía dejar pasar las fechas y lo bueno es que la imaginación ha cooperado conmigo en esta ocasión… ☺. El nombre humano de Hungría, Elizabeta Héderváry, no es muy de mi agrado como el de todos en general, pero en este caso cayó como anillo al dedo para la sonata de Beethoven, compositor alemán que bien puede ser considerado austriaco dado que Alemania, en esa época, no era el país que conocemos ahora.


    Sabemos que la historia de Hungría como país estuvo muy ligada a la de Austria antes de la Primera Guerra Mundial, denominándose en su mayor extensión como Imperio Austro – húngaro; y por ello, dentro de la trama de Hetalia, es que se conocen tan bien que no puede pasarse por alto si entre ellos existe de verdad un sentimiento de amor más allá de la amistad. Al menos a mí me gusta pensar que sí, y Prusia adora molestarlos con eso… un saludo, nos leemos pronto con otro cortito para este fic.

    (, para ver un AMV muy kawai en honor a Austria).
     
    Última edición: 8 Febrero 2017
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    Aunque la pareja no sea de mi agrado, tampoco puedo negar que dan para mucho y más conociendo su historia junta como el Imperio Austro-Húngaro. Lo cierto es que prefiero a Hungría con su personalidad brava y guerrera, en lugar de la sumisa y delicada que adoptó desde que se mantuvo como sirvienta en casa de Austria.

    La historia, en sí, fue linda y con un final muy cómico. Me gustó ver a Austria incómodo y me pareció taaaan tierno que pensara en ella mientras tocaba la melodía —que sí, el nombre le quedó perfecto— y luego no quisiera dar detalles <3 Pero lo mejor fue la llegada de Prusia, listo para sus bromas y salió peor parado. La sartén de Hungría es de lo mejor xD

    Estaré esperando el próximo escrito, no tengo ni idea con cuál saldrás. En temas como este, da un poco de pena que hallan tan poquitos países femeninos...

    Bye~
     
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    InunoTaisho

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    Notitas de afecto y algo más… (2).



    Pequeños cortos con los personajes de Hetalia conmemorando las fechas. Diviértanse.


    [​IMG]



    "Because you live"

    Because you live and breathe


    Because you make me believe in myself

    When nobody else can help

    Because you live girl

    My world

    Has twice as many stars in the sky.



    La jovencita de cortos cabellos rubios y grandes ojos verdes miraba ansiosamente el reloj que colgaba en la pared y le parecía que el tiempo se hacía eterno. En cuanto escuchó que la puerta del aula se abría se dispuso a recibir prontamente al que llegaba.



    ─ Onii – sama, ya te esperaba ─le saludó en tono apacible inclinándose frente a él de acuerdo a la educación noble europea.


    ─ Ese reloj chino está adelantado varios minutos… ─externó el muchacho observando momentáneamente su buen reloj de pulso de reconocida marca suiza al tiempo que le daba un vistazo al reloj de pared. Después miró a la chica con el deje de la duda en su rostro levemente hostil─. Pero dime una cosa, Rihitenshutain, ¿por qué me citaste aquí a esta hora?... bien pudimos haber hablado mañana ─agregó y no pudo evitar enrojecer un poco de las orejas mirándola así, tan pequeña y frágil pero a la vez tan fuerte y decidida.


    ─ Quería verte ahora, onii – sama, no podía esperar hasta mañana… quería celebrar hoy el hecho de estar juntos aquí ─le respondió ella con sinceridad.



    Suiza se sintió más abochornado de que Liechtenstein lo mirara tan fijamente con esas pupilas verdes de dulce mirar, y a su vez percibió un leve calorcito recorrer su cuerpo al entender que alguien como ella lo apreciaba de verdad sin criticarlo por ser como es.



    ─ En serio, Rihitenshutain, no debes de preocuparte por mí ni por nada… ─el joven suizo se recompuso rápidamente e intentó emplear un tono despreocupado y formal al responderle.


    ─ Onii – sama… ─pero la jovencita estaba decidida a seguir adelante y no cambiaría de opinión─… no vayas a enojarte conmigo por lo que hice para ti ─adicionó con su voz tan suave e infantil.


    ─ ¿Y qué fue lo que hiciste? ─el olfato del suizo percibió una deliciosa fragancia en el aire y eso le pareció raro.


    ─ Vamos, espero que te guste ─ella no dijo más y, tomándolo de la mano, lo condujo al fondo del aula de cocina.



    Allí se encontraba una mesa bien servida para dos adornada con velas, un ramo de flores al centro y alrededor se podía apreciar un delicado perfume de ambientes que combinaba a la perfección con el aroma de lo que prometía ser una buena cena.



    ─ Rihitenshutain, esto es… ─Suiza se quedó con la boca abierta del asombro por lo que veía… que él supiera ella no cocinaba muy bien, aunque siempre se esforzaba en hacerlo para complacerle.


    ─ ¡Bon appétit, mes amis! ─pero una voz en chocante tono francés le hizo darse cuenta de algo no muy agradable. Efectivamente se trataba de Francia y su rubia cabellera al aire, luciendo un traje de mesero a la vez que les invitaba a pasar a la mesa.


    ─ ¡¿Tú!?... ¿Qué estás haciendo tú aquí, pervertido? ─por lo que el suizo no dudó ni tantito en sacar la pequeña pistola que siempre trae a su disposición para mantener el cuidado de su permanente neutralidad, apuntándole directamente a la cabeza. A todo esto la joven Liechtenstein consideró prudente el permanecer detrás de él a una distancia razonable.


    ─ Gardez le calme, Suisu, amigo mío… ─le respondió el francés con una sonrisita tonta y acobardada levantando las manos en son de paz─… sólo vine a darle unas clases de cocina a tu adorable hermanita, eso es todo ─se explicó pausadamente.


    ─ Más te vale no haberle hecho algo indebido o si no… ─ resopló el suizo con un bufido de enfado sin dejar de apuntarle.


    ─ Para nada… ─el galo caminó lentamente hacia ellos dado que esa era la única salida, más tuvo el cuidado de no bajar las manos ni borrar el gesto de espanto─… De hecho déjame decirte que, aunque es encantadora, le falta mucho de aquello que le sobra a la hermana mayor de Roshia ─recalcó en un susurro bajo.


    ─ ¡Sortez maintenant, dépravée¹! ─Suiza soltó el tiro y Francia lo esquivó por muy poco, saliendo de ahí velozmente como alma que lleva el diablo. Ni siquiera pudo despedirse de la jovencita.


    ─ Onii – sama… ─por cierto que ella, quien hasta el momento se había mantenido silenciosa, se animó al fin a dirigirle la palabra al que considera su hermano mayor mirándolo con curiosidad─… ¿acaso Furansu – san te debía algo?


    ─ Descuida, Rihitenshutain, ya me encargaré de arreglar cuentas con ese tipo ─contestó el joven sin darle importancia al tema, soplando el arma para enfriarla.



    Ya sin hablar de lo sucedido disfrutaron de la galante cena comentando las peripecias del día en sus respectivos clubes sociales, como el Club de Bordados y Tejidos Tradicionales y el Club de Las Naciones Unidas contra el Armamentismo. Cuando llegó el momento de disfrutar del postre…



    ─ Onii – sama… ─la dulce Liechtenstein se presentó llevando en las manos una esponjosa y bien conocida tarta de chocolate, tan conocida que Suiza no pudo dejar de reconocerla─… espero que la Sachertorte sea de tu agrado ─le dijo con su suave vocecita infantil al tiempo que le servía el primer pedazo.


    ─… Este, Rihitenshutain… no me digas que también fuiste con el pesado de Ōsutoria para que te explicara cómo hacer la Sachertorte ─le cuestionó el joven de forma delicada y un tanto recelosa imaginando ya la respuesta.


    ─ Ōsutoria – san fue muy amable al ayudarme a conseguir los ingredientes para la Sachertorte ─confirmó la muchacha con una sonrisa sincera sirviéndole también una taza de café.


    ─ De seguro nada de esto fue gratis… ─musitó el suizo soltando un bien disimulado suspiro bajo de pesadez para no herir la susceptibilidad de su hermanita.



    Para su buena suerte en ese preciso momento sonó su celular, con el conocido tono de alguien a quien no quería escuchar en esos momentos.



    ─ Onii – sama, ¿no vas a contestar? ─le preguntó la chica mirándolo con extrañeza.


    ─… ─ni hablar, ante su insistencia no tenía más remedio─… ¿Diga? ─ habló con fastidio sin disimular.


    ─ ¿Me vas a pagar en efectivo o le tengo que incluir intereses? ─dijo la voz desde el otro lado de la bocina, y también se escuchaba histérica malhumorada.


    ─ Tendrás que venir a cobrarme personalmente… si te atreves a hacerlo ─fue la respuesta del suizo y sin más colgó. Volvió la vista hacia la doncella y no pudo evitar sonreírle con afecto ya que ella no tenía la culpa de nada─. Gracias por hacer esto hoy, Rihitenshutain, de verdad… y yo ni siquiera hago algo bueno por ti ─le dijo con amabilidad un tanto apenado.


    ─ Claro que sí, onii – sama, me llevaste a vivir contigo y eso no podré pagártelo con nada ─respondió la aludida mirándolo fijamente con cariño.



    Sin más se fueron juntos después de cenar, abrazados como sólo pueden hacerlo los buenos hermanos que únicamente se tienen el uno al otro.





    Información: ¹ En Suiza también hablan francés, es uno de sus idiomas oficiales junto con el alemán y un dialecto conocido como romanche.


    Nota: Como pareja romántica no me suenan del todo mal… Suiza y Liechtenstein se complementan muy bien, él tan bravucón y tacaño y ella tan dulce y adorable, ¡así quien no va a quererla!

    Disfruten el AMV especial de ellos, “Because You Live”
     
    Última edición: 8 Febrero 2017
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    Fushimi Natsu

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    Mil disculpas por la demora. Aw, estos dos juntos son pura ternura <3

    Concuerdo contigo, la disparidad de sus personalidades les complementan muy bien. Porque, en realidad, lo tacaño y huraño de Suiza resulta hasta adorable, siempre con su ceño fruncidito y avergonzándose. Lástima que no hubo referencias a cierto pijama rosado, eso hubiera quedado divertido xD

    Por cierto, hay que agradecer también que Francia y Austria ayudaran a la pequeña Liechtenstein aunque tengan tantos problemas con Suiza. En verdad que fue un gesto muy lindo de su parte. Y me entró la curiosidad de qué es lo que tendría en ese estado a Austria...

    Estaré esperando por la próxima pareja. ¿Quién será la siguiente? ¿Bélgica? ¿Belarus y Ucrania? ¿Seychelles? Sea la que escojas estaré gustosa de leerla :)
     
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    InunoTaisho

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    Notitas de afecto y algo más… (3).



    Pequeños cortos con los personajes de Hetalia conmemorando las fechas. Diviértanse.


    [​IMG]


    “Immortals”

    Sometimes the only payoff for having any faith

    Is when it's tested again and again everyday

    I'm still comparing your past to my future

    It might be over, but they're not sutures

    I am the sand in the bottom half of the hourglass

    I try to picture me without you but I can't…



    El joven de alborotada cabellera rubia y pronunciado copete elevado se encontraba solo en el aula, admirando por la ventana el paisaje iluminado por el sol del atardecer al tiempo que soltaba un par de suspiros bajos en tono de melancolía. Generalmente su carácter es bastante alegre y dicharachero, pero en ese momento en particular había recordado algunos eventos de su pasado que lo sumieron en ese leve estado de añoranza.



    Dos mancebos de notable parecido, de mediana estatura y cabellera rubia ceniza, llegaron en ese instante y se percataron de que algo andaba mal con su compañero, por lo que se le acercaron cautelosamente para averiguar lo que le sucedía.



    ─ Anko, no te ves nada bien ─le dijo uno de ellos, cuyo distintivo particular es un original prendedor para cabello en forma de cruz escandinava (con el cual se sostiene el flequillo para que no le cubra la visión, aparte de tener otras funciones… ☺).


    ─ ¿Acaso te pasa algo, Denmāku? ─le preguntó el otro chico con algo de preocupación. Por cierto que él también tiene su sello muy personal, ya que sobre su hombro siempre le acompaña un avecilla peculiar que a veces suele hablar de forma irrespetuosa.



    Otro de sus rasgos en común es que empleaban un tono de voz más bien bajo, casi susurrante, y en su gesto generalmente se reflejaba un poco de indiferencia ante lo que pasaba a su alrededor.



    ─ Nor… Ais… ─el nombrado Dinamarca volvió el rostro para mirarlos con aire triste─… he estado pensando en lo mucho que Suu quiere a Fin y me da algo de envidia porque las cosas entre nosotros ya no son como eran antes ─se explicó soltando un nuevo suspiro─. Aún recuerdo cuando todos vivíamos juntos en mi casa y yo era su rey… ─añadió.



    Noruega e Islandia no supieron que contestar y por unos segundos permanecieron callados, quizá buscando alguna respuesta con la cual consolar a Dinamarca. Aunque no era del todo agradable oírle hablar hasta por los codos dándose sus aires de grandeza, tampoco lo era el verle así de abatido; sobre todo porque, para todos ellos, es bien sabido que su relación con Suecia no ha sido del todo cordial en el paso de los siglos. Pero con todo y su presunción no podían negar que habían aprendido mucho con él cuando los tuvo a su cargo y bajo su dominio, así que, muy en el fondo, le tenían una gran estima, especialmente Islandia.



    ─ Anko, ¿de verdad de verdad te gustaría que Suuēden te quisiera de la misma forma en que quiere a Finrando? ─le preguntó el noruego al danés empleando una entonación levemente recelosa.


    ─ Personalmente no me agradaría mucho el que Suuēden me dijera “esposa” sin mi permiso… ─puntualizó el islandés en tono de sabihondo, y sintió un pequeño escalofrío recorrer su espalda de sólo imaginar eso─… pobre de Finrando, no puede negarse ─admitió con un poco de pena.


    ─ Bueno, bueno… tal vez Suu no lo dice en el sentido literal de la palabra “esposa” ─Dinamarca meditó un momento en el tema intentando recrear la situación en su mente, y luego minimizó el hecho acomodándose el pronunciado copete con la mano─. Con eso de que se fugaron juntos de casa, él es el más alto de todos nosotros, y adoptaron al pequeño Shīrando¹ en común, es lógico que se haya tomado ese papel muy en serio… lo raro sería que Fin adoptara el rol de “esposo” ─agregó con el deje de una sonrisita burlona, seguramente fantaseando con esa posibilidad tan ridícula.


    ─ Iugh… ─Islandia no pudo ocultar una mueca de espanto pensando en lo mismo.


    ─ Como sea… ─replicó Noruega sin inmutarse encogiéndose de hombros─. De todos modos creo que Suuēden te quiere muy a su manera… lejos de él, pero te quiere ─confesó directamente y sin rodeos.


    ─ ¿Tú crees eso, Nor?... ─el danés pareció esperanzado ante esas palabras… lo importante era sentirse amado por todos.


    ─ Claro… casi nunca te toma en serio y cuando te contesta es para llevarte la contra la mayor parte del tiempo ─se explicó el nombrado con total simpleza.


    ─ Eso es tan cierto… como en aquellos años… ─los ojos de Dinamarca brillaron de la felicidad y su sonrisa se hizo más ancha─. ¿Cómo olvidar nuestras memorables peleas? ─agregó emocionado.


    ─ ¿Y por qué peleaban Suuēden y tú, Denmāku? ─preguntó Islandia con interés. En los siglos anteriores él aún era muy pequeño para recordar ciertas cosas.


    ─ Porque Anko es un idiota sin remedio y Suuēden le seguía el juego… ─el que respondió fue Noruega encogiéndose un poco de hombros en señal de resignación.


    ─ Vamos, vamos, Nor… tú fuiste testigo de todas las veces que vencí a Suu en el mar ─el danés pareció levemente ofendido ante el descrédito a su persona, más se le pasó al segundo levantándose de su asiento para darle un amistoso abrazo de amigos al noruego tomándolo por los hombros─. ¿O acaso ya olvidaste ese grandioso momento cuando el mar estaba congelado, el viento soplaba fieramente y Suu se acercaba de forma peligrosa a las costas? ─añadió empleando un tono medio dramático como si dibujara la escena en el aire.


    ─ El cual perdiste de un cabezazo… ─le recordó el señalado un tanto incómodo intentando liberarse del amistoso apretón.


    ─ ¿Y eso cómo fue? ─el islandés no pensaba quedarse sin satisfacer su curiosidad.



    Justo en ese instante llegaron los ausentes miembros del grupo, Suecia y Finlandia, y éste último venía bastante enrojecido de las orejas como señal de vergüenza.



    ─ Disculpen la tardanza… Denmāku, Norūē, Aisurando… Suu – san y yo tuvimos que asear el salón de clases de la última hora ─se excusó con un susurro de voz.


    ─ Mph… ─ese fue el saludo del sueco sin nada de emoción y sin dar una explicación de su parte.



    Los tres que ya estaban ahí los miraron un momento más prefirieron no preguntar sobre lo que les hubiera ocurrido en el camino, aunque el ave montada en el hombro de Islandia soltó unos cuantos improperios en su idioma natal a manera de recriminarles.



    ─ Es mejor que guardes silencio, “Mr. Puffin”… ─por lo que el muchacho se vio obligado a llamarle la atención empleando un tono bajo de regaño, consiguiendo su objetivo.


    ─ ¿Y de que hablaban? ─el finlandés les sonrió un poco más abiertamente ante el incidente e hizo la pregunta para retomar el tema principal del cual no tenía idea.


    ─ De las peleas de Denmāku y Suuēden… ─le respondió Noruega encogiéndose una vez más de hombros, sabiendo que Dinamarca no lo soltaría hasta que algo más atrajera su atención.


    ─ Hey, Suu… ¿recuerdas todas aquellas veces que nos enfrentamos y que siempre te gané? ─y, afortunadamente para el noruego, el danés se encaminó al sueco con aire excitado liberándolo─. ¡Hay que hacerlo otra vez! ─agregó plantándose frente a él en pose retadora. La diferencia de estatura entre ambos no es mucha, por lo que ahora están igualados en muchas cosas.


    ─ ¿Y por qué tendría que pelear contigo hoy, idiota? ─le cuestionó Suecia con total indiferencia sin mostrarse acobardado, manteniendo el gesto de aburrido.


    ─ ¡Oh, vamos, Suu… por los viejos tiempos! ─le respondió el danés haciendo un puchero al tiempo que se le colgaba de un hombro para darle un abrazo amistoso, y con ello consiguió que cambiara el mohín por uno de leve desagrado empezando a expulsar un aura oscura de molestia.


    ─ No quiero… ─masculló entonces el sueco aún sin cambiar la postura, pero parecía tener ganas de ahorcarle de verdad. Sin embargo el danés no pareció asustarse por ello.


    ─ Suu – san… Denmāku…─y el pobre finlandés no dudó en mostrarse angustiado mirándolos alternativamente, esperando que no fueran a pelear en serio.


    ─ Creo que estoy empezando a entender porque se peleaban… ─musitó Islandia con un sutil gesto de embeleso.


    ─ Anko, ya hay otras formas más modernas de tener una batalla naval… así sabremos quién de los dos es mejor en ese campo ─Noruega intervino justo a tiempo llamando su atención.


    ─… Norū, no estarás pensando en que jueguen ese juego… ─el islandés miró a su hermano con un poco de desconfianza preguntándose qué pensamientos tan absurdos cruzaban por su cabeza en ese momento. Finlandia sólo atinó a poner carita de desconcierto sin entender nada.


    ─ Nada perdemos con probar ─respondió el noruego afirmativamente.


    ─ ¿Y eso de que se trata? ─el danés se mostró curioso e intrigado por saber.



    Más tarde…



    ─ ¡Demonios, estoy acorralado, ya no tengo escapatoria! ─exclamó Dinamarca en son de queja apretando los botones del control remoto que estaba manejando.


    ─ Admítelo, Anko, eres pésimo en esto… ─le dijo Noruega en leve tono burlón observando la escena con cuidado.


    ─ Ya sabía yo que terminarían así… ─comentó Islandia en voz aburrida, y “Mr. Puffin” soltó un silbidito bajo para externar su beneplácito.


    ─ Bien hecho, Suu – san ─le dijo por su parte Finlandia a Suecia con una sonrisa alegre.


    ─ Mph… en realidad no fue la gran cosa ─respondió el mencionado en tono monocorde sin mostrar nada en su gesto de póker.



    La batalla naval en la plataforma virtual “Abandon Ship”² había terminado con una aplastante victoria de la flota sueca sobre la danesa… ☺.



    Nota informativa (gracias Wikipedia y otras páginas):

    ¹¡Ciertamente Sealand fue subastado en Internet y adquirido por un pirata cibernético sueco en el año 2007! Aunque la subasta en sí no se concretó.

    ² Abandon Ship: Comanda un barco y su tripulación, explorando un mundo diverso y de construcción aleatoria, combates tácticos y una ambientación inspirada en las pinturas navales en Abandon Ship. El videojuego promete desafiantes enfrentamientos con otros buques, así como unos mares con unos toques de fantasía que reacciona a las decisiones del jugador. (Información de la página http://www.3djuegos.com/27650/abandon-ship/)


    Nota: Las batallas entre Suecia y Dinamarca por ver quién es el mejor de ellos son todo un caso… a pesar de eso se ha mostrado a los Nórdicos en Hetalia como un grupo verdaderamente unido que tiene la aprobación de muchos fans, yo entre ellos… ☺. Afortunadamente en la vida real estos países conservan una buena relación con lazos comerciales y económicos que los unen.


    es el primer AMV que vi con este grupo tan singular y del cual me enamoré… ♥
     
    Última edición: 18 Mayo 2017
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    Fushimi Natsu

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    Sin duda alguna, la razón de que tantos amemos a los Nórdicos se debe a que, pese a sus personalidades dispares y sus problemas históricos, siempre permanezcan juntos como un equipo <3

    Dinamarca es todo un caso, siempre en su mundo ególatra como Prusia y América. Es hasta cansador su constante recordatorio a su etapa conquistador, pero la manera en que Noru y Su-san lo tratan en esos momentos lo vuelve todo muy cómico en sí. Y me gusta mucho como Noruega e Islandia muestran su preocupación sin abandonar sus característicos modos de hablar.

    Yo también quiero saber qué sucedió con Finlandia y Suecia que los hizo demorarse :( Pero bueno, el sentido de aceptación que tienen los otros tres con ellos también es sumamente tierno.

    Estaré esperando el próximo capítulo. Saludos~
     
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  7.  
    InunoTaisho

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    [Long-fic, finalizado] Notitas de afecto y algo más...
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    Amistad
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    Notitas de afecto y algo más… (4)



    Pequeños cortos con los personajes de Hetalia conmemorando las fechas. Diviértanse.


    [​IMG]



    “Do What You Have To Do”…

    … I know I can't be with you

    I do what I have to do

    I know I can't be with you

    I do what I have to do.



    Se encontraba ahí sentado en la jardinera bajo un árbol, solo con su soledad; pensando, intentando entender las razones de todo lo que se había enterado en el informativo de la tarde en su estación de radio favorita… sus redondos ojos trémulos, su gesto contrito, el conjunto de su ser reflejaba su desconsuelo.



    Ella lo observó a lo lejos cuando pasaba por un pasillo, y le dio tanta ternura al verlo así de abatido que no dudó en acercarse sentándose a su lado.



    ─ ¿Qué te pasa, Roshia – chan? ─le preguntó dulcemente con curiosidad empleando para ello un tono levemente maternal, al mismo tiempo le ponía una mano sobre el hombro en un intento de consolarlo.


    ─… Nee – chan… ¿por qué el mundo no me quiere?... ─él viró la cabeza para mirarla con los ojos llorosos, hablando con una voz infantil infinitamente triste.


    ─ ¿Por qué dices eso, Roshia – chan? ─la chica siguió hablando suavemente animándole a contarle sus penas.


    ─ Las noticias en todos lados dicen que cualquier cosa mala que pasa en la creación es por mi culpa… ─respondió el joven soltando un hondo suspiro de pesadez─… Y yo sólo quiero tener amigos ─agregó con un sollozo ahogado volviendo a ocultar el rostro entre sus manos, encogiéndose sobre sí mismo.



    En ese momento se escuchó, en la pequeña radio portátil a su lado, una melodía levemente melancólica, marcando el inicio de un nuevo programa radiofónico. Ucrania no supo que contestar y únicamente le acarició el hombro a Rusia con compasión. Pero no soportaría el verle llorar por mucho tiempo, así que se animó a exteriorizar sus sentimientos con toda sinceridad.



    ─ No todo el mundo te odia, Roshia – chan… ¿sabes?, yo te quiero mucho, siempre te he querido desde que éramos niños ─le comentó suavemente sin dejar de darle mimos.


    ─ ¿En serio, nee – chan, tú si me quieres de verdad? ─el muchacho levantó una vez más la mirada y los ojos le brillaron de agradecimiento a través de las lágrimas. Parecía que toda su tristeza se esfumaba ante esa confesión.


    ─ Claro que sí, Roshia – chan ─la muchacha le dedicó una tierna sonrisa para reafirmar su dicho.


    ─ ¡Nee – chan, yo también te quiero mucho, mucho, mucho! ─el ruso acercó a la ucraniana más a él dándole un abrazo de exagerado cariño casi como si quisiera fundirse con ella… bueno, inclusive la bufanda que habitualmente suele traer puesta participó de dicho gesto como si estuviera poseída por alguna extraña fuerza vital; y sonrió grandemente de oreja a oreja sin poner mucha atención en lo que estaba haciendo.


    ─ Roshia – chan… espera… ─ella sintió un ahogo momentáneo e intentó apartarse sin mucho éxito... si no fuera por sus enormes bustos, los cuales actuaron como una especie de bolsa de aire, lo más seguro es que su hermano la hubiera “matado” de tanto amor.



    Y es que Rusia suele ser demasiado violento con toda la comunidad escolar la mayor parte del tiempo, motivo por el cual le es difícil hacer amigos sinceros. Pero bueno, en honor a la verdad, y a pesar de tantas cosas, Ucrania adora a su pequeño hermano y experimentó la felicidad en sus brazos por lo menos durante un minuto.



    ─ Nee – chan, ¿entonces me vas a pagar lo que me debes, me vas a regalar Crimea y te vas a quedar conmigo toda la vida? ─pasado ese breve tiempo el joven eslavo rompió el encanto de la situación al hacer tan desvergonzadas peticiones con su jactancia acostumbrada. Eso sí, no aflojó la presión del abrazo.


    ─ Roshia – chan… yo no… ─a lo que la joven dejó caer unas lagrimitas poniendo carita de desconsuelo y dolor, no sabemos si de malestar físico ante la desmedida opresión o por el hecho que no podría cumplirle esos caprichitos a su hermanito sin la autorización de sus actuales jefes.


    ─ ¡Así te quería encontrar, Roshia nii – san! ─una voz chillona e indignada llegó a sus oídos haciéndoles girar la cabeza. Se trataba de una chica de mediana estatura que tenía el gesto de pocos amigos y se aproximaba a su posición dando pasos firmes y exagerados a la vez que blandía unos filosos cuchillos en ambas manos; por ello la miraron con extrañeza durante una fracción de segundo─. ¡Ya deja en paz a Ukuraina nee – san y vamos a casarnos ahora para vivir juntos en la intimidad!


    ─ ¡Me lleva la… es Berarūshi otra vez! ─cuando al fin reconoció a su hermana menor el ruso soltó rápidamente a la mayor incorporándose en un santiamén, huyendo despavorido antes de permitir que le diera alcance… de sólo pensar en lo que podría hacerle con esas cuchillas y su mal humor le producía escalofríos. Y en su loca carrera se olvidó del pequeño radio portátil que seguía sonando.


    ─… Roshia – chan… Berarūshi – chan… ─la pobre ucraniana respiró profundamente al sentirse libre y miró pasar a su pequeña hermana sin decirle nada, y ella tampoco le prestó atención con tal de no dejar escapar a su hermano, “su hombre” y “su víctima” personal. Recuperándose en un santiamén les llamó dulcemente en voz alta sonriendo encantada─. ¡Oh, Roshia – chan, ciertamente Berarūshi – chan también te quiere tanto como yo!



    Justo en ese momento se oyeron los compases finales de la melodía que habían estado escuchando.




    Nota: Estuve buscando una canción en ruso o en ucraniano, y aunque encontré una al final la canción mencionada me pareció algo más adecuada a la relación que tiene Rusia con Ucrania y con el resto del mundo, especialmente después de la crisis de Crimea en 2014.

    y la cantante se llama Sarah McLachlan... el AMV es muy cute aunque no todas las imágenes que aparecen ahí fueron de mi agrado (no estoy a favor del incesto, lo aclaro, ni de la violencia extrema)
     
    Última edición: 16 Febrero 2017
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    Fushimi Natsu

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    La relación que llevan estos tres es... Rara, no tengo otra forma de llamarla. Yo creo que Rusia sí las ve únicamente como sus hermanas; quizás como a una madre a Ucrania en situaciones en que como ésta en donde otros países dejan en claro su desagrado o miedo hacia él. Desde niño que se ha refugiado emocionalmente con ella y sobre Bielorrusia... Le tiene miedo, eso lo sabemos, pero en el fondo la quiere si aún la reconoce como su hermana menor.

    La obsesión de Belarus por casarse con su hermano está bien como chiste, a mí parecer. Es que resulta hasta histriónico ver a Rusia huir espantado cada vez que se le acerca con sus incestuosas intenciones. Aunque la verdad nunca me ha quedado claro si ella es consciente de cada implicación que su sueño acarrea, porque me parece que lo respeta más como hermano mayor de lo que pudiera desearlo como hombre...

    Ucrania no deja muy en claro sus sentimientos, resguardándose en la ambigüedad del "siempre te he querido" y luego adoptando una actitud maternal en todo lo que concierne a Rusia. Aunque ya se ha comparado, en cierto modo, con Bielorrusia cuando cantan Carrots and Sticks...

    Yo creo que estos personajes dan para mucho más que el gag recurrente que siempre se muestra, algo en donde se muestren más sus lazos familiares frente a los hechos de la actualidad. Que Rusia siempre parece caminar en diagonal cuando toda Europa va en línea recta (o al menos así lo siente siempre en la serie). Sin dudas lo más gracioso ha sido Rusia deshaciendo todo el lindo ambiente con sus exigencias políticas xD

    Bueno, estaré esperando la próxima pareja porque aún quedan algunos países femeninos por ver. ¡Oh!, ¿y escribirás algo de Wy? Me gustan las micronaciones y solo nos dan a una chica en ese grupo...
     
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    InunoTaisho

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    [Long-fic, finalizado] Notitas de afecto y algo más...
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    Notitas de afecto y algo más… (5).



    Pequeños cortos con los personajes de Hetalia conmemorando las fechas. Diviértanse.



    [​IMG]



    “Comme des enfants”

    … Et on se prend la main, comme des enfants

    Le bonheur aux lèvres, un peu naïvement

    Et on marche ensemble, d'un pas décidé

    Alors que nos têtes nous crient de tout arrêter…

    … Il m'aime encore, et toi tu m'aime un peu plus fort

    Mais il m'aime encore, et moi je t'aime un peu plus fort…



    La joven morena de larga cabellera oscura sujetada en dos coletas bajas se encontraba haciendo tiempo en el pasillo cercano al aula con la esperanza de verlo pasar y así hablarle de su inquietud… deseaba tanto tener éxito para cumplir con su cometido. A sus oídos llegó una amable y conocida voz masculina que la saludaba amistosamente acercándose a ella.



    ─ ¡Vous êtes ici, ma petite fleur tropicale! ─le dijo el rubio joven de elegante presencia tomándole una mano de forma galante y depositando en ella un tierno beso a la usanza europea─. ¿Me buscabas? ─le preguntó alegremente dándose aires de seductor.


    ─ Furansu – san, en realidad yo… ─respondió la jovencita bastante ruborizada de las mejillas, con lo que su bronceada piel adquirió un tono más oscuro.


    ─ No digas más, Sēsheru, mon chéri, estoy aquí para complacerte… ─el francés no la dejó terminar y se arrimó a ella dándole un cariñoso abrazo… sobradamente cariñoso a su gusto, ya que le acarició la espalda de forma algo indecente─. Has crecido tan bien… ─agregó en tono de delirante placer.


    ─ ¡Furansu – san, deténgase por favor! ─la chica se puso más colorada si es que puede ser eso posible, e intentó soltarse sin demasiado éxito dado que el mancebo le dio también un beso tronado en la mejilla muy cerca de la comisura de los labios.


    ─ Mmm… vous êtes si doux, charmant… ─murmuró el galo con suave voz extasiada.



    Los dos se conocían desde un tiempo atrás, cuando ella sólo era una niña pequeña y él aún no había alcanzado la mayoría de edad. Francia había tomado a Seychelles a su cuidado y le enseñó muchas cosas sobre lo que era la vida en el resto del mundo civilizado… fue una bonita época y desarrollaron una gran amistad que aún perdura con el paso del tiempo. Pero el asunto ahora es que, precisamente el paso del tiempo la ha hecho crecer y adquirir formas más femeninas, y las muestras de afecto del galo a su persona se han hecho tan intensas en varias ocasiones provocándole cierta incomodidad.



    ─ ¡Ya deja de hacer eso, papanatas desobligado! ─para fortuna de la muchacha a su auxilio llegó otro joven quien le propinó al francés un fuerte golpe en la cabeza con el que lo dejó viendo estrellas─. ¿Cómo te atreviste a fugarte del salón sin terminar tus deberes de limpieza? ─reprendiéndole duramente al tiempo que lo miraba con tanta rabia como si quisiera asesinarlo.


    ─… Igirisu – san… ─ella abrió un poco la boca con el asombro reflejado en su semblante. Le era tan extraño que fuera precisamente él quien la rescatara del acoso.


    ─ No deberías ser tan confiada con un sujeto como éste, Sēsheru ─el nombrado se volvió a verla lanzándole una breve mirada de reproche, sin embargo suavizó el semblante con el amago de una sonrisita tímida y amable.



    También Inglaterra y Seychelles se conocen de tiempo atrás dado que el británico se presentó en aquellos lejanos años para disputarle al francés la custodia de la niña, quedándose al final con ella de forma legal sin tomar en cuenta sus quejas ni parecer. Por ello no se llevan del todo bien, pues Inglaterra no dudaba en recordarle a Seychelles cada dos por tres que había sido su colonia y su esclava por muchos años, y a veces quería tratarla como su sirvienta personal ganándose unos cuantos improperios de su parte.



    ─ Oye, Igirisu, si tanto te molesta que Sēsheru y yo seamos como almas gemelas, ¿por qué no te consigues una amante y nos dejas en paz? ─el galo recuperó la conciencia y miró al anglo con gesto de enfado mientras sobaba su cabeza─. Además era Roshia el que tenía que hacer la limpieza del salón, no yo… ─agregó con irritada voz.


    ─… He's a damn fool… ─respondió el británico mascullando entre dientes… nadie en realidad quería retar a ese compañero tan malévolo, y él no era la excepción por muy enojado que estuviera. En seguida recobró el mal genio volcándolo sobre el franco por enésima ocasión, tomándole por las solapas del saco para sacudirlo con brusquedad─. ¡No andes diciendo tonterías sin sentido, idiota! ¿Acaso crees que soy un pervertido como tú para andar seduciendo mujeres ingenuas? ─puntualizó echando humo por las orejas.


    ─ Igirisu – san, eso no fue nada amable de su parte ─la muchacha se mostró ofendida porque el inglés la considerara una chica tonta que no podía hacer nada por ella misma, así que torció el gesto en un lindo mohín de enfado.


    ─ Guarda silencio, Sēsheru, que este es un asunto entre hombres… además deberías estar agradecida pues te estoy defendiendo ─pero el sajón ni se inmutó y no dejó de sacudir al francés con saña, mirando a la muchacha con bastante seriedad al tiempo que le hablaba como si le llamara la atención por descuidada.



    La doncella rabió un momento sintiendo unas ganas locas de lanzarse sobre él y darle unos cuantos cachetes por engreído. Le desconcertaba demasiado el que a veces se comportara amable con ella y otras veces fuera un pesado.



    Aunque de hecho Inglaterra no es muy simpático ni amistoso con el mundo dándose siempre que podía sus aires de superioridad, especialmente en lo referente a su relación personal con Francia, quien, por su parte, es lo suficientemente amigable con todos los que se le acercan… a veces exageradamente amigable, cosa que tampoco habla muy bien de él; y lo mejor que hacer, en este caso en particular, es mantener la calma y tratarse con pinzas.



    ─… Igirisu idiota… no… no le hables así a… Sēsheru… ─por cierto que el francés también hizo su parte pescando al inglés de la corbata en un intento de asfixiarle, reclamándole por meterse siempre en sus intentos de conseguir algún amor con el cual pasar el rato.


    ─… tú… pedazo de imbécil… no eres nadie para… para decirme lo que… lo que tengo que hacer… ─pero el británico no se quedaría atrás, no señor, así que la disputa subió de tono dado que ninguno tenía la intención de ceder terreno demostrando su fuerza.


    ─ Oigan… Furansu – san… Igirisu – san… ─Seychelles se mostró confundida y levemente alarmada sin saber qué hacer para detenerlos.



    Justamente entonces pasó por el corredor cercano a su posición el muchacho a quien ella había estado esperando: rubio, alto y de agraciado aspecto, acompañado por otros dos condiscípulos, y parecían ir muy concentrados en sus asuntos dado que no les prestaron la más mínima atención. Esa era la oportunidad que Seychelles buscaba, así que, olvidándose por completo de Inglaterra y Francia, fue al ataque.



    ─ ¡Doiutsu – san, Doiutsu – san, espere por favor! ─le solicitó con algo de urgencia alejándose por el pasillo para darle alcance─. ¡Quiero unirme al Club de Periodismo! ─agregó antes de perderse de vista al doblar la esquina.


    ─… ─y tanto el francés como el inglés se quedaron inmóviles por unos segundos intentando entender qué había sucedido─. ¡¿Eeehhh!? ─se preguntaron muy sorprendidos al final soltándose rápidamente, y decidieron ir juntos tras ella para ver lo que ocurriría con su absurda petición─ ¡Sēsheru, no hagas ningún trato con el alemán! ─la llamaron al unísono con voz de angustia.






    Nota: no puedo decir mucho de Seychelles ya que no es un personaje muy frecuente en la serie… tal vez en el manga tenga más participación, no lo sé, y en el juego de “Gakuen Hetalia” es la protagonista a quien se va acompañando a lo largo de los escenarios; pero se me hizo simpático el tratar la complicada relación Francia/Inglaterra y Seychelles dado que ella no parece muy segura de a quién de los dos quiere más, y no podemos decir que ellos no la quieran, cada quien a su manera. ¡El final fue satírico y muy inesperado!, ¿verdad?... pero descuiden, creo que, si eso pasara, la simpática Seychelles sería una especie de colaboradora del Club de Periodismo y no un miembro permanente que podría distraer al enamoradizo Italia… ☺☺.

    El que no haya muchos países femeninos me complica un poco el escribir sobre alguna relación cuasi romántica puesto que a mí no me gusta el yaoi, así que esperen la próxima entrega, tal vez la última, con otro pequeño país caracterizado por una chica.

    , “Comme des enfants”, cute AMV con France x Seychelles x UK que muestra un poco de su relación.
     
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    Fushimi Natsu

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    ¡Me mató el final, de veras que lo hizo! X'D

    Es que, resulta tan ridículo que los esfuerzos por coquetear de Francia y "defender el honor de la chica" de Inglaterra, fueran eclipsados en cuanto Seychelles vio a Alemania. Incluso, por un segundo, pensé: ¿¡Pero qué diablos!? ¿¿¡Ella esperaba a Doitsu!??

    Francia es un personaje escalofriante en un nivel diferente a Rusia. Lo que el grandulón intimida con su inocente sonrisa y comentarios perturbadores (que en serio asusta), a Francia sólo le basta con ponerse "romanticón". Lo cierto es que me desagrada en demasía esta faceta suya, tan obsesionado que está en buscar amor en cualquier chica que se le presente. ¿Así quién podría sentirse especial con él? La verdad no lo entiendo.

    Inglaterra es uno de mis personajes favoritos desde siempre. Me encanta todo: su diseño (incluso cuando tenía esas feas y acentuadas cejas negras de las primeras sagas), su voz, su historia y, principalmente, su relación con sus ex colonias. Como hermano mayor, creo que sólo Américca gozó de su completa atención, pero por algo los demás países le tienen su afecto... Hasta cierto punto, claro. Me gusta mucho las interacciones que pueden obtenerse con todos los de la Commonwealth <3

    De Seychelles, en sí, sólo puedo decir que me encantaban los episodios donde el Eje terminaba perdido en su isla. Ya fuera acompañado por los Aliados o ellos tres solos. Descubrir que el sitio donde siempre caían resultó ser otro país me resultó hilarante.

    Y, ¿ya el próximo será el último episodio? ¡Nooo! Yo cuento más chicas: Bélgica, Mónaco, Taiwán, Vietnam. ¡No te olvides de ninguna de ellas, por favor!
     
    Última edición: 17 Febrero 2017
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  11.  
    InunoTaisho

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    Notitas de afecto y algo más… (6).



    Pequeños cortos con los personajes de Hetalia conmemorando las fechas. Diviértanse.


    [​IMG]


    “Love me like you do”

    … I'll let you set the pace

    Because I'm not thinking straight

    My head's spinning around

    I can't see clear no more

    What are you waiting for?

    Love me like you do…



    Los dos jóvenes se encontraron debajo de un árbol grande en el amplio jardín del colegio. La tarde era levemente fresca y propicia para pasar un buen rato entre amigos.



    ─ ¡Venga, pues, Romāno! ─le dijo uno de ellos al otro cuando se sentaron sobre el pasto, ojos aceitunados, piel apiñonada y gesto alegre─, ¿vas a querer que te ayude con Berugī o no? ─preguntó con curiosidad mientras se entretenía tocando una guitarra… en realidad estaba afinando el instrumento con sumo cuidado para llevarle serenata a una buena amiga.


    ─ Claro que sí, Supein idiota… y no es porque realmente necesite de ti pues yo puedo hacerlo solo ─le respondió el nombrado, cabellera castaña alborotada, piel más bien clara y semblante un poco hosco, hablándole con brusquedad en tanto intentaba acomodarse el despeinado cabello.


    ─ Como digas… ─sonrió España sin mostrarse molesto y continuó con lo suyo.


    ─ Oye, Supein… ¿me veo bien? ─al cabo de un minuto Romano, indudablemente italiano, se dirigió al español en tono más amable y educado mirándolo con algo de timidez.


    ─ Nunca te acomodas la corbata como es debido, Romāno ─le sonrió su interlocutor y, dejando la guitarra de lado, le arregló el señalado desperfecto con sumo cuidado─. Todavía pareces un niño… ─adicionó en tono jocoso haciéndole la observación como si fuera su hermano mayor.


    ─ ¡Nadie te pidió tu opinión, Supein idiota! ─eso molestó exageradamente al joven mediterráneo por lo que se levantó intempestivamente y se alejó dando zancadas─. ¡Y más te vale no seguirme, tonto! ─puntualizó dedicándole una seña obscena.


    ─… Si tú quieres… ─bueno, el ibérico parpadeó un poco y se guardó un suspiro, volviéndose a tomar la guitarra para arrancarle unas buenas notas─. ¡Olé! ─musitó un poco emocionado y entonó una pequeña zarzuela con afinada voz.



    El sol aún brillaba sobre el horizonte e iluminaba el cielo en suaves tonalidades doradas y naranjas, y el español sintió unas ganas locas de bailar al ritmo de las castañuelas en compañía de una linda mora de negros ojos. Sin embargo…



    ─ Supein, pareces muy alegre ─una dulce voz femenina le trajo a la realidad.


    ─ ¡Qué hay, Berugī linda! ─la saludó amistosamente dedicándole una gran sonrisa─. Creí que estabas en el aula de cocina con tus amigas ─añadió algo curioso.


    ─ Acabamos de terminar la clase y quise regalarte estas galletas personalmente ─le dijo ella obsequiándole también una sonrisa─. Son de naranja ─agregó muy feliz sentándose a su lado.


    ─ Gracias… es un gran detalle de tu parte ─el muchacho dejó la guitarra una vez más para tomar la bolsita de galletas, y la abrió para saborear su contenido aspirando su aroma─. ¡Huelen delicioso! ─exclamó más que agradecido y sin más tomó una echándosela a la boca con prontitud.


    ─ ¿Y mi pequeño Romāno no estaba contigo? ─fue la pregunta de Bélgica con curiosidad al percatarse de la ausencia del italiano.


    ─ De hecho estuvo conmigo hace menos de diez minutos, pero se enojó y se fue… ─confesó España con algo de pena guardando el resto de las galletas─. De seguro fue a buscarte ─adicionó soltando un nuevo suspiro de conformidad.


    ─ ¿A mí? ¿Y eso para qué? ─la belga pareció algo intrigada. Si bien había tenido tratos con el joven Romano cuando él le pidió un beso siendo aún un simpático niño, la mayor parte del tiempo huía de ella muerto de la vergüenza.


    ─ Estaba pensando en llevarte serenata y por eso… ─el español habló de más y, cuando se dio cuenta, ya había regado el tepache─… ¡no le digas que yo te dije o va a querer matarme! ─exclamó asustado tapándose la boca.


    ─ ¡Qué lindo es mi Romānito! ─la chica sonrió complacida ante el detalle que ya no sería sorpresa─. Descuida, Supein, nunca se lo diré ─y luego le habló a su acompañante para tranquilizarle, guiñándole un ojito cómplice.


    ─… ¡uf!...Te debo una, Berugī linda ─él suspiró con alivio.



    Permanecieron un par de minutos en silencio sin decirse nada, disfrutando del atardecer y de su compañía. Después ella se volvió a preguntarle:



    ─ ¿Y tú ibas a tocar la guitarra?


    ─ Un par de melodías, sí… tal vez tres… no demasiadas… ─respondió él dándose sus aires de bohemio soñador, típicos de la bravía sangre española.


    ─ ¿Y podrías cantarme algo ahora? ─Bélgica le hizo la petición de modo tierno y suplicante mirándolo fijamente con interés.


    ─… Este… no sé… si Romāno no te encuentra pronto vendrá a buscarme y… bueno, va a enojarse otra vez conmigo si nos ve juntos ─respondió España un tanto dubitativo enrojeciendo un poco de las orejas. No estaba acostumbrado a que la damisela lo mirara de esa forma a pesar de ser amigos de muchos años.


    ─ Anda, Supein, sólo una o dos estrofas, ¿sí? ─más la mirada de la muchacha se hizo sumamente cariñosa, como si fueran los ojos de un borrego a medio morir… y ningún hombre le negaría una petición a una linda doncella que lo mirara de esa forma.


    ─… este… bueno, está bien… sólo un par de estrofas no hacen daño… ─por tanto, carraspeando un poco para tomar aire y afinar la voz, el joven volvió a tocar la guitarra rasgando las cuerdas con cuidado.



    Más no pudo contener la pasión que surge cuando canta a la usanza de su tierra, así que entonó casi toda una melodía con mucho sentimiento mientras los verdes ojos de Bélgica brillaban con éxtasis.



    “… Mira la gitana mora

    Mira, mira como baila

    Siguiendo el compás de la guitarra

    Siguiendo el compás gitano y moro


    El arte que tú tienes

    Y de tu forma de bailar

    Me da la gana de cantar

    Por ti yo lo tengo en la sangre


    Y en la luna de la mañana

    Después de tantas horas con tu recuerdo

    El arte que tú tienes

    Y de tu forma de bailar… “¹



    ─ Oh, Supein, cualquiera se enamoraría de ti con esa voz tan agraciada ─le dijo al ibérico en entonación soñadora en cuanto éste terminó de tocar, regalándole una coqueta caída de pestañas.


    ─… este… ah, pues… creo que estás exagerando… no sé qué decir… ─ocasionándole un nuevo enrojecimiento de las orejas ya que no se esperaba este tipo de elogios.


    ─ Creo que me he enamorado… ─confesó la belga suspirando abiertamente, arrimándose un poco más al español.


    ─… ahm… este… oye, Berugī linda, yo no… emm… a Oranda no le va a hacer nada de gracia que… ─el pobre intentó guardar la distancia recordándole al arisco de su hermano mayor, sujetando la guitarra muy pegada a su cuerpo.



    Pero fue la molesta voz del joven italiano quien les hizo dar un respingo… por lo menos a España.



    ─ ¡Supein idiota, no andes coqueteando con Berugī sin mi permiso! ─le reclamó a su compañero acercándose a ellos con pasos firmes y decididos─. ¡Ella es mi chica! ─declaró echando humo por las orejas.


    ─ ¡Cálmate, Romāno, esto no es lo que piensas! ─respondió el ibérico en un hilo de voz escondiéndose tras la guitarra como una forma de salvaguardar su integridad física.


    ─ ¡Oh, Romānito, dulce corazón! ─la moza, por su parte, se levantó rápidamente y de forma inesperada le dio un abrazo al mediterráneo para apaciguarlo, y al mismo tiempo besó suavemente su mejilla muy cerca de la comisura de los labios─. ¡Tú también eres mi amor!



    Bueno, al menos el coraje se le bajó a Romano… más su piel adquirió el subido e intenso color de los tomates maduros y, sin mediar palabra, escapó velozmente regresando sobre sus pasos para ocultar su bochorno.



    ─… ¿Y ahora qué le pasa? ─se preguntó Bélgica con extrañeza viéndolo alejarse.


    ─ Creo que a Romāno le falta madurar… ─confesó España recomponiéndose, mudando el gesto por uno entre alegre y apenado.






    ¹“Mira la gitana mora”, melodía interpretada por el grupo franco español con ascendencia gitana “Gipsy Kings”, MIRA LA ITANA MORA - Gipsy Kings - LETRAS.COM

    Notas finales: Con amor de España… ¡Olé! Creo que estos dos, Bélgica y España, bien podrían haber mantenido una relación más allá de la familiaridad: el español me cae bastante bien porque es amable y desinteresado, y ella es una chica dulce y un poco atrevida; algo que a Holanda no gustaría, y a Luxemburgo… bueno, tal vez no le preocupe tanto. Romano complementa el triángulo siendo querido como un hermanito menor travieso y caprichoso… ☺.

    Faltaron unas cuantas chicas más, lo sé… Mónaco, Taiwán, Vietnam y Wy (una micro nación), pero no pude imaginar algo con ellas y algunos de los chicos dado que son personajes más bien ocasionales, aunque eso no significa que no pueda darse en algún momento.

    Y este es un bonito AMV con España, Bélgica y Romano en el que se demuestra el cariño que se tienen, disfrútenlo... ♥
     
    Última edición: 21 Febrero 2017
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    Fushimi Natsu

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    Escritora
    Aw, ha sido una historia muy tierna <3

    Me encanta Romano y lo has retratado tan lindo al avergonzarse por el abrazo y beso de Bélgica <3 En realidad, y preferiría que ellos dos quedaran juntos, pero admito que la tríada que conforman con España también es interesante.

    Es una pena que este conjunto de historias llegara tan pronto a su fin, mas comprendo lo difícil que es escribir algo referente a personajes que tan poco se conoce. De igual forma, tengamos fe en que pronto den más información sobre ellas o nos den más países femeninos, para variar entre tantos chicos...

    Bueno, eso es todo. ¡Saludos!
     
    • Adorable Adorable x 1
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  1. InunoTaisho
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