Ciencia ficción La Gran Catástrofe VI Unidos en la Extinción

Tema en 'Novelas' iniciado por Agustin, 7 Mayo 2022.

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    Agustin

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    La Gran Catástrofe VI Unidos en la Extinción
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    Ciencia Ficción
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    Saludos. Tras un largo período de espera, llegó el día de publicación de la parte VI.

    Quiero agradecer primero que nada a Resistance por haber seguido semana a semana la publicación de LGC prácticamente desde día 1. Es algo que aprecio de verdad, puesto a que recibir esos comentarios suyos motiva bastante a seguir escribiendo. Espero esta parte te guste mucho ;) Sé que habrá momentos que te encantarán, y otros....... bueno, mejor no digo nada XD Como he dicho antes, espero que te guste lo que verás en esta parte y que te lo pases bien leyendo, que es lo que importa al fin y al cabo :)

    También agradezco a Zurel por leer la historia constantemente, quedándole pendiente el capítulo final de la parte V. Espero que tu regreso al foro sea pronto, y que sepa que se extraña :)

    Alguien más a quien quiero agradecer es al usuario llamado Elliot. Desde que ha empezado a leer LGC el año pasado, no se ha detenido hasta alcanzar la parte IV. Él ya sabe que no recibe una etiqueta por precaución, ya que no quiero spoilearle por accidente cosas de las partes IV o V aquí. Pero sé que algún día verá este mensaje y quiero que sepa que se aprecian sus comentarios.

    También quiero agradecer a cualquier lector silencioso que pueda haber. Ya sea que no estén registrado o que no se sientan cómodo comentando, igual quiero agradecer a cualquiera que se pase por la historia a leer.

    Ya dados los agradecimientos, les diré que esta parte tendrá mucha más acción de la que se vio la parte pasada. Pueden estar seguros de ello. Lo último que quiero decir es que esta parte continuará con el camino establecido por el final de la parte V.

    Como hago en cada inicio de parte, dejo los links de la Cronología y también la Lista de personajes. En caso de que quieran consultar algo. De más está decir que estos están actualizados al capítulo de hoy, por lo que aconsejo que estén al día con el universo de LGC antes de leer.

    Con eso no hay nada más que decir, y me quedó una intro medio larga. Pero bueno XD. Ahora sí va el capítulo.






    La Gran Catástrofe VI Unidos en la Extinción

    La reorganización:

    Aún en el interior de su habitación que ejercía la función de una celda, Wida, Aurio, Sharyn y Kila se encontraban bastante nerviosos. La imagen que era transmitida hacia su pantalla, en la cual podían observar al resto de sus compañeros en el centro del anfiteatro donde se llevaban a cabo las peleas, había quedado en negro. Tal y como habían pactado, estaban decididos a esperar a que su puerta se abriera antes de decidir qué hacer. Si detrás de la puerta se encontraba alguno de sus aliados, escaparían con ellos. Caso contrario, no les quedaría otra opción más que simplemente dedicarse a pelear.

    La única humana en el grupo daba vueltas constantemente, procurando hacer el menor ruido posible para poder oír cualquier cosa que proviniera del exterior. El ruido no tardó en hacerse presente, y fue entonces que escucharon un montón de pisadas fuera de la habitación, las cuales se detuvieron detrás de la puerta. Tan pronto como estas cesaron, oyeron ruidos que confirmaron que la puerta estaba siendo desbloqueada desde el exterior para ser abierta, cosa que dejó en alerta a los cuatro miembros de la alianza formada por tres especies.

    La sorpresa fue grande cuando, detrás de la puerta, se pudo ver a Thomas y a Gwyn en compañía de dos miembros de la población ryfier, quienes iban completamente desarmados. Tan pronto como vio a sus compañeros, Sharyn corrió para darles un abrazo, cosa que la pareja de soldados correspondió, sabiendo que ella debió haber estado muy preocupada en todo el tiempo que estuvo encerrada en ese lugar.

    — Thomas, Gwyn… — Sharyn respiraba aliviada mientras era abrazada por sus dos compañeros — Lo lograron. Nos han rescatado.

    — Nos alegra mucho verte otra vez, Sharyn — contestó su compañera, sonriendo mientras apreciaba el gesto que tenía con ambos — A ti y a todos.

    — Todo terminó, por suerte — Thomas tranquilizó a su compañera y a los demás miembros del equipo — Allecreod huyó de aquí, y el nuevo líder de los ryfier se rindió para detener el conflicto.

    — ¿El nuevo líder de los ryfier? — Aurio se vio sorprendido por esa declaración — ¿Quién es? ¿Y por qué eligió rendirse?

    — El que ustedes conocen como Cadain — los dichos de Gwyn asombraban al equipo — Y se rindió para evitar un conflicto que derivara en más muerte para nosotros y para ellos. Dice que va a cooperar, y eso es algo que está por verse.

    — ¿Los hemos escoltado hasta aquí, no es así? — uno de los ryfier habló con ellos, algo molesto por la declaración de la chica.

    — Es un principio — Thomas quiso decir algo más — Aurio, Wida… lamento tener que decirles esto, pero… El general Orikrof murió antes de llegar aquí. Lo siento. Sé que él era importante para ustedes.

    Esa noticia le cayó a ambos xaromitantes como un balde de agua fría, especialmente por el hecho de que, al ser de los últimos guerreros, su vínculo con el general, quien compartía dicha característica, fue muy fuerte durante los años que viajaron a través del espacio. Aurio presionó ambos puños en señal de frustración, mientras que Wida simplemente derramó un par de lágrimas por su fallecido general.

    — Tuve ese presentimiento cuando no lo vi junto a ustedes — Aurio dejó salir sus pensamientos — Pero tenía la esperanza de que él estuviera recuperándose en la nave.

    — ¿Cómo murió? — Wida quiso saber quién había sido el responsable por su muerte — Alguien tuvo que haberlo matado.

    — Lo mató otro general, pero de los ryfier — Gwyn le contó aquel suceso — Pero Agustina acabó con él.

    — Bien… me alegra que… que su asesino haya pagado con su vida — Aurio quiso hacer el esfuerzo por no romper en llanto, pese a que sentía que lo necesitaba.

    — Ustedes se habrán encontrado con el cuerpo de Plamo, eso es seguro — Kila supo que los humanos sabían sobre su muerte.

    — Lo hicimos, y lo sentimos mucho, Kila — Gwyn quiso consolar a la garak — Él era un gran amigo nuestro también. Nos dio mucha ayuda en la misión de Emiv.

    — No fue solo él — Thomas puso más noticias negativas en la mesa — Varios garak fueron asesinados, incluyendo al líder de un escuadrón. Uno llamado Valmer. Dos compañeros nuestros llamados Kai y Dana… y también… el comandante Zion.

    Los cuatro ex prisioneros quedaron en shock absoluto al escuchar esa noticia de la boca de Thomas, siendo Kila la menos impresionada de todas, dado a que solamente había oído hablar del comandante en los relatos que Plamo le contó cuando estuvieron en Garak, más nunca lo había llegado a conocer, pese a maravillarse con los relatos oídos. Para Wida y Aurio fue una noticia mucho más impactante, puesto a que ellos sabían que, de toda la tripulación, el humano que comandaba a su escuadrón era el más fuerte de todos ellos, incluso lo consideraban superior a Orikrof. Sharyn era quien más afligida estaba por su muerte. El comandante Zion fue el que lideró el grupo que se encargó de salvarla del control de Tzorkun, y no solo le caía muy bien, sino que también supo que Wagner debía estar muy apenado por la muerte de quien era su padre.

    Thomas y Gwyn los miraron al rostro, y pudieron ver que ellos estaban muy golpeados. Esas noticias, sumadas al hecho de haber tenido que ver morir a Dustin, ser encerrados y ser obligados a mirar como sus compañeros luchaban para sobrevivir, debieron haber causado mucho impacto psicológico en todos ellos. La pareja de soldados se miró preocupada, y supo que estaban atravesando un momento difícil.

    — Deberíamos ir con los demás — Gwyn propuso que lo mejor era salir de la habitación donde estuvieron prisioneros.

    — Asmir y Ace están reunidos con Cadain para pactar un acuerdo que beneficie a todos — Thomas informó sobre la situación actual — El resto de nuestros compañeros nos espera en una sala de reuniones. Allí podremos reunirnos todos juntos.

    — Los cuerpos de los que fallecieron aquí ya fueron recogidos, y pronto serán llevados a Garak y a la Tierra — Gwyn les dijo, creyendo que debían saber esa verdad.

    — Quiero saber una cosa — Kila parecía estar muy furiosa con todo lo ocurrido — Vamos a ir a perseguir a Allecreod, ¿verdad?

    — Hasta donde entendí, hay un plan para atraerlo aquí y matarlo, perseguirlo nos distraería de la misión principal, y es un riesgo innecesario — Thomas fue sincero respecto a la información que tenía — Asmir y Ace te dirán como son las cosas una vez todo termine. Pero será mejor ir con los compañeros que nos esperan.

    Dicho y hecho, los seis abandonaron la sala, siendo acompañados por los dos ryfier, quienes cumplían la función de escoltarlos y guiarlos a través del Resguardo, para que no se perdieran en la inmensidad de un lugar tan grande. Pese a haber estado allí por dos semanas, los cuatro ex prisioneros no conocían del todo el interior de ese lugar, dado a que Allecreod limitó mucho sus movimientos en su debido tiempo.

    El recorrido, gracias a los dos miembros de la especie que estaban con ellos, fue muy breve, y no tardaron más de diez minutos en llegar hasta una sala. Cuando la puerta se abrió, se podía ver a todos los sobrevivientes de la batalla. En una esquina, los cuatro garaks sobrevivientes, sentados en el suelo o bien apoyados en una pared. El quinto fue asignado a llevarse los cuerpos de regreso a su respectivo planeta, incluyendo aquellos que quedaron atrás en el planeta Nokadro. Wagner se encontraba aislado de todos los demás con las manos en la cabeza, sentado en el suelo y llorando desconsoladamente. Al verlo, Sharyn supo que él sufría por la muerte de su padre, por lo que acudió directamente a verlo a él. Cerca del fondo de la sala, y frente a una puerta que daba acceso a otra contigua, se encontraban Agustina, Rayko, Lankir y Melody. Thomas y Gwyn fueron junto a ellos, acompañados por los otros tres integrantes del equipo que habían sido rescatados.

    — Es bueno verlos con vida — Agustina sonrió al ver que ellos tres estaban intactos — Lamento mucho lo de Plamo, Kila. Él era un gran aliado. Cuando lo necesité en el planeta Emiv, él puso todo de sí mismo para ayudarme — la chica referenciaba el momento en el que ella, Wagner y Plamo debieron enfrentar a Qaior y a Ace para poder recuperar a este último.

    — Gracias por las condolencias, Agustina — la mujer garak se mostraba complacida con el pésame dado por la humana.

    — Escuchamos que fuiste tú quien vengó la muerte de Orikrof — Aurio habló con Agustina sobre su hazaña reciente — Aunque me hubiera gustado haber sido yo, te lo agradezco. Él ahora puede descansar en paz.

    — Si lo consideras así, supongo que gracias — Agustina se veía extrañada por esas palabras de Aurio.

    — Me alegra verlos a ambos — Lankir mostró una sonrisa muy forzada a sus dos compañeros, no debido a que estos le cayeran mal, sino que le costaba mucho sonreír tras haber escuchado la noticia de la muerte de Orikrof — Sé que las cosas han sido muy difíciles.

    — Tuve mucho miedo cuando te lanzaron al campo de batalla — Wida se aliviaba al ver a su antigua pareja con vida — Me alegra que hayas podido sobrevivir.

    — Yo también… — Lankir contestó algo decaído.

    — ¿Estás bien? — Aurio preguntó, pensando que algo grave le ocurría a su compañero — Te veo algo… distante.

    — Es solo que vi algo muy impactante, es todo — Lankir referenciaba al suicidio de Irig en frente suyo, algo muy poco agradable de notar.

    — ¿Ellos dos quiénes son? — Wida preguntó de forma abrupta.

    — Son dos nuevos soldados del equipo — Agustina los presentó — Melody Lang y Rayko Young. Rayko es un familiar mío.

    — Dos familiares unidos en la misma misión… — Wida susurraba para que nadie más la oyera — Casi la misma situación que conmigo y Gan — tras decir esas palabras en voz baja, la mujer decidió presentarse — Me llamo Wida.

    — Aurio.

    — Kila — la garak y el xaromitante se presentaron a sí mismos.

    — Es un placer conocerlos — Melody no estrechó sus manos con los miembros del equipo, dado a que su humor no era el mejor.

    — ¿Les contaron sobre lo ocurrido? — Rayko hablaba muy seriamente.

    — Nos dijeron lo qué ocurrió, pero no cómo — Kila le contestó al humano — Sé que debe ser algo difícil de narrar, pero tenemos que saberlo.

    — Ese maldito robot que peleaba para ellos — Melody hablaba de Xorxaik como si fuera un ser vivo despreciable — Nos encerró a todos. Era una sala grande pero vacía, con solo dos columnas en el medio. Rayko y yo fuimos los únicos sobrevivientes. Nuestros compañeros, el ryfier que nos acompañaba, las bestias y también el comandante…

    — Todos ellos fueron asesinados por él — Rayko parecía estar viviendo una pesadilla, pese a saber que el robot había muerto — Cuando creímos que era nuestro final, el robot se marchó y nos dejó encerrados. Pocos minutos después, las puertas se abrieron, y fuimos corriendo al campo de batalla para ver si había alguien que necesitara nuestra ayuda. Allí encontramos a todos los demás, excepto por Ace y Agustina y algunos garak. El robot estaba muerto. Destruido gracias al arma creada por Lankir. No te agradecí al conocerte, así que lo hago ahora. Muchas gracias.

    — Me alegra que mi creación haya podido vencer a la de Allecreod — Lankir se sentía halagado por el cumplido de Rayko — Pero fue Thomas quién disparó el arma, y el resto de sus compañeros quienes lucharon contra él. La victoria se la deben a ellos.

    — ¿En dónde están Michael y Alicia? — Kila recordó algo que había visto en el combate, la imagen del soldado del Zenith intentando liberar a Orz.

    — Ellos están tras esa puerta — Gwyn explicó a su compañera — Es una sala médica. Cadain, Asmir y Ace están junto a ellos, asegurándose de que reciban un buen tratamiento.

    Mientras el resto del equipo charlaba sobre lo ocurrido en la misión, y las dudas que aquellos que se mantuvieron encerrados presentaban, Sharyn se acercó a Wagner lentamente. Al mirarlo de cerca, la chica pudo escuchar los sollozos de quien era el líder de su equipo. Pese a que nadie se lo había dicho, a Lloyd no le fue muy difícil deducir que si Ace era quien estaba reunido junto a Asmir y el nuevo líder de los ryfier, era porque él terminó siendo elegido comandante. No sabía en qué momento habría ocurrido, pero supo que era una realidad. El saber que Wagner perdió el puesto que tanto quería, junto con su padre, hizo que ella sintiera mucha lástima por su compañero.

    En el pasado, cuando ella lo perdió todo, fue Wagner quien se acercó a ella para cuidarla y asegurarse de que estuviera bien. En todo ese tiempo transcurrido junto a él, la chica desarrolló una gran atracción hacia su compañero, y el verlo lastimado, en cierta forma, le causaba daño a ella también. No tenía idea de cómo acercarse a él, pero supo que tenía que hacerle saber que ella estaría para brindarle su apoyo.

    — Hola, Wagner — saludó con una voz baja.

    El humano levantó la vista para ver a su compañera. Sus ojos estaban rojos por tanto llorar la muerte del hombre que lo cuidó toda su vida, y quien era un modelo a seguir para él. Pero pese a todo, el soldado se sintió alegre de ver a su compañera.

    — Me alegra verte a salvo… — Wagner lo dijo en un tono de voz muy bajo, casi inaudible para Sharyn que estaba a pocos metros de él — No podría soportar tener que ver morir a nadie más.

    Viendo que el soldado no se levantaba de su lugar, Sharyn fue quien decidió ponerse a su nivel. La chica se arrodilló para tenerlo a su altura, y de esa forma tener una charla más cercana con él. Supo que era un momento muy difícil para él, y ella sentía la responsabilidad de ayudarlo. Lo primero que hizo fue abrazarlo, y tan pronto como lo hizo, ella también comenzó a llorar. Después de todo, Zion era alguien muy apreciado para ella, siendo el comandante responsable de su rescate.

    — Lo siento mucho, Wagner — la chica compartía su dolor — Él era una gran persona. Es injusto que haya tenido que morir. Y que hayamos tenido que perderlo. Sobre todo, tú.

    — Él era lo mejor — Wagner apreciaba tener a alguien con quien hablar — El mejor hombre que pude conocer… No hubiera podido pedir a nadie mejor para que fuera mi padre. Me cuidó solo, me dio un hogar. Todo lo que soy, se lo debo a él. Y él pasó sus últimos momentos de vida decepcionado de mí.

    — ¿De qué hablas? — a la chica le sorprendieron las palabras dichas por Wagner.

    — Tuvo que nombrar a Ace como comandante, dado a que yo cometí un error muy grave — Wagner lamentaba lo ocurrido — Creí que una alianza con Allecreod nos guiaría hacia las respuestas con más facilidad. Y mira todo lo que pasó… Dustin, Plamo, Orikrof, Valmer, Dana, Kai… todo un escuadrón garak fue exterminado. Nos costó trabajo extraer las máquinas de la ciudad subterránea en Emiv, capturar a las bestias y hacer los experimentos… diez bestias fueron traídas a la pelea, y las diez fueron eliminadas. Lankir fue puesto a pelear a muerte y casi no lo consigue, y estuve a punto de causar la muerte de Michael, Alicia y también la mía… Mi padre vio todo lo que derivó y derivaría de mi decisión, y le dio el puesto a Ace. Entiendo su decisión, ya que no hay nadie más indigno de ser el comandante que yo. Pero sé que él estaba decepcionado. Y yo también lo estoy. El honor más grande que podría recibir era ser nombrado comandante del ejército de Zenith por mi padre… mi héroe. Pero él murió… y ya no puedo recibir ese honor. Ya no puedo hacer que él tenga una mejor imagen de mí. Se fue a la tumba desilusionado de su hijo.

    — Eso no es verdad, Wagner — Sharyn tomó las manos del soldado para tranquilizarlo — Él no estaría jamás decepcionado de ti… Jamás. Es tu padre, y él te conoce más que nadie. Sabe la gran persona que eres. Él estaba muy orgulloso de ti, y estoy segura de que, esté donde esté, lo sigue estando. Él debe estar mirándote ahora mismo, orgulloso del hijo que ha criado. Las cosas no salieron como esperabas, pero eso no fue culpa tuya. Allecreod fue el responsable detrás de esta masacre. Y te garantizo que, si lo volvemos a ver, lo vamos a matar.

    El soldado se sintió mucho mejor al escuchar esas palabras de su compañera. La sensación amarga que sentía en su interior, culpa, arrepentimiento, desilusión… se había disipado un poco luego de recibir algo de apoyo. El soldado apreció a su compañera por haberse acercado a él de esa manera. Había sido la primera, dado a que todos los demás en el equipo se encontraban centrados en sus propios asuntos. Sin embargo, Wagner no los culpaba por no querer acercarse a comprobar su estado, después de todo, él fue el responsable de dejarlos así. Para él, era un castigo merecido, pero que no hacía justicia a lo que merecía.

    Cansada de estar arrodillada, Sharyn se sentó al lado de Wagner, haciéndole saber que no lo iba a dejar solo. Stones, pese a todo el dolor que sentía, sonrió, ya que supo que al menos alguien en el equipo no lo odiaba ni lo trataba con indiferencia por las cosas que había causado. Viendo las expresiones de todos los demás, Wagner creyó que ella podría llegar a ser la única que lo tratara de esa forma, por lo que supo que la tenía que apreciar de gran manera.

    Mientras todos estaban en sus charlas, Kila se integró al grupo de garaks que se encontraba en un rincón de la sala. La soldado se vio muy alegre al ver a más miembros de su especie, pero las cosas cambiaron cuando los miró fijamente y descubrió la seriedad que ellos expresaban en sus rostros. Ella se preocupó en sobremanera al ver que estos parecían tan serios, e incluso, llegaba a tener la impresión de que estos querían matar a varios ryfier que estaban en la sala por sus miradas. Kila comprendió sus motivos, y no les cuestionó nada.

    Luego de saludarlos, la chica garak centró su vista en el interior de la sala en donde, según le habían dicho, se encontraban Michael, Alicia, Ace, Cadain y Asmir.

    […]

    Alicia estaba siendo tratada por la mujer que la atendió luego de que Allecreod le diera una paliza brutal para luego arrancarle su ojo izquierdo, mientras que Michael recibía la atención médica de un doctor de su mismo género. Ambos emitían quejidos de dolor tras recibir el tratamiento adecuado en las heridas que se formaron en sus hombros luego de haber recibido un disparo de Allecreod en ese lugar. Ace y Asmir miraban con seriedad, mientras que Cadain rogaba para que las cosas entre los dos humanos no pasaran a mayores, o de lo contrario, podría pagar un precio muy alto.

    — Las heridas no fueron muy profundas — la doctora veía desde la distancia como su compañero trataba a Michael — No deberían tardar más de cinco días en sanar. Siempre y cuando no hagan mucha fuerza con sus hombros.

    — Me aseguraré de que no hagan ningún esfuerzo innecesario — Ace respiró aliviado al escuchar esas palabras de la doctora — Realmente, no he conocido a Allecreod. Pero no es necesario hacerlo para saber que es un enfermo.

    — Los hizo pelear por diversión, está completamente loco — Asmir dio sus impresiones del líder retirado de los ryfier — Si me dieran a elegir entre ser invadido por Reinor o por Allecreod, elegiría a Reinor en cada ocasión. Los berrod eran bastante violentos, pero al menos no eran unos locos de la cabeza.

    — Te aseguro que los ryfier no somos como Allecreod — Cadain quiso hablar en defensa de su pueblo.

    — Él era su líder y ustedes parecían estar conformes con ello — Ace encaró al líder recién asumido de la especie — Así que, perdóname si me veo tentado a dudar de esa afirmación.

    — Él era nuestro líder porque es inteligente y porque fue él quien terminó salvándonos de todo lo que ocurrió a causa del gran cambio climático que sacudió este planeta — Cadain hablaba de una historia que ellos ignoraban — Alicia y Michael escucharon la historia y pueden confirmarla.

    — Eso es cierto, pero no quita que Allecreod sea un puto enfermo que debe ser eliminado — Michael dio la razón tanto a Cadain como a Ace.

    Esas palabras de Michael llamaron la atención en Asmir, quien, tan pronto como vio la placa en el brazo de Michael mientras este estaba siendo atendido, supo reconocer que esta había recibido algo de daño. No sabía en qué contexto fue, pero estaba muy convencido de que se trató del mismísimo soldado de Zenith intentando dar paso a Orz. Quizá producto de su desesperación al ver perdida la pelea contra Wagner, al menos hasta que los refuerzos llegaran.

    — Allecreod no es el único que debería morir — Asmir, con un gran resentimiento a la especie humana, meditó para sí mismo acerca de la situación — Habría sido bueno que él y Orz se hubieran matado entre sí. Pero el maldito universo no me concede esa suerte. Orz sigue vivo, y Allecreod está fugado. No sé qué clase de fuerzas son las que controlan el destino, pero odian a los garak, sin duda alguna.

    Alicia miró al líder garak a la cara, y notó que este se encontraba muy tenso y estresado. Sin embargo, no fue capaz de detectar que su enojo era por otros motivos, ya que ella creía que era producto de las muertes que sufrieron los soldados que pertenecían a su escuadrón en la misión de rescate. Pese a que la chica no tenía la mejor de las opiniones respecto del líder de la especie que le arrebató a su familia hacía ya varios años atrás, ella no evitaba sentirse mal por él.

    — Asmir, ¿en qué piensas? — la chica preguntó mientras su herida recibía los retoques finales.

    — Pienso en cómo vamos a matar a Allecreod — Asmir miró a Cadain al momento de decir eso — Sé que acordamos que hablaríamos luego de que ellos estuvieran listos. Aún no lo están, pero están por terminar. Así que cuéntame todo. Y que sea convincente. Si pienso que me estás omitiendo información...

    — Asmir, sé que estás alterado, pero debes controlarte — Ace lo tranquilizó — Ya tenemos las pruebas de que él no mintió y de que Allecreod huyó. Él ha dicho la verdad antes. La dirá ahora.

    — El plan era que Allecreod huyera con algunos civiles hacia un planeta lejano — Cadain narró el detalle a detalle de su plan — Lo convencí de que ustedes no estaban interesados en esclavizarnos ni en nuestros suministros, y de que sería imposible que nos robaran algo. Por eso, él accedió a marchar. Luego de hablar con él por una última vez, le pedí que nos guiara al planeta en donde él optó por refugiarse. Pero mi idea es decirle que, simplemente, los invasores se han marchado. Que luego de que lo buscaron por todos lados, no lo encontraron y abandonaron el lugar.

    — ¿Y qué le dirás cuando te pregunte por todo el tiempo que tardaste en responder? — Ace quiso saber qué clase de plan tenía él para el resto de su objetivo.

    — Decirle que tuvimos que hacer reparaciones, que después de todo, es algo creíble — Cadain supo que era algo fácil de hacerle creer — Que, al autodestruirse las habitaciones inaccesibles para intrusos, el Resguardo sufrió daños, y que nos quedamos a repararlo. Y que no lo llamamos para que no detectaran nuestra señal, dado a que “ustedes destruyeron el bloqueo que ejercíamos sobre las frecuencias en nuestro dominio” — para Cadain, esa era una excusa perfecta para no contactar con él — Luego de que escuche eso, él tendrá que regresar. No hay forma de que crea que invasores como ustedes me amenazarían para que yo hiciera algo así, y mucho menos que yo accedería. Él solamente piensa que los dos ryfier que estaban con ustedes lo traicionaron, no tiene idea de las máquinas para poder controlarlos. No sospechará jamás de esto. Si ustedes no me lo llegaban a decir, yo tampoco lo sospecharía. Mucho menos lo creería.

    — Con eso me basta por el momento — Asmir estaba conforme con las palabras que oyó de Cadain — Una vez que ellos estén sanos, vamos a discutir todas las cláusulas de su rendición.

    — Y vas a retirar el bloqueo que evita que nos contactemos con nuestros aliados en casa — Ace fue muy firme respecto a eso — Tenemos que usar la muestra para encontrar el lugar de donde provino la radiación. No podemos perder más tiempo.

    — Será removido, confíen en mí — Cadain quiso asegurarse de que los que estaban al mando de los suyos no se vieran tentados a perjudicar al pueblo ryfier.

    Tan solo unos cuatro minutos después, los doctores terminaron su trabajo, logrando cocer las heridas en el cuerpo que Allecreod ocasionó a los dos soldados. Alicia, además, recibió un cambio de vendaje en el ojo que había perdido, junto con un parche de protección, hecho de una tela suave pero gruesa, de manera tal que su ojo estaría a salvo de recibir cualquier daño o infección.

    — Ya terminaron de atenderlos — Asmir sonaba muy severo — Los doctores se retirarán junto a Michael y Alicia.

    — Esperen un poco, antes quiero hacer algo — Michael quiso pedirles más tiempo.

    Sin saber qué era a lo que se refería el soldado, todos vieron asombrados como Michael se acercó a Ace para darle un abrazo por las cosas que habían ocurrido. Alicia, tan pronto como se encontró en un buen estado para caminar, también se acercó a su compañero para abrazarlo en agradecimiento por el pedido de él.

    — Gracias por poner nuestra salud por encima de todo lo demás — Alicia se sentía feliz de que, para su compañero recientemente ascendido a comandante, ella y Michael eran la prioridad principal.

    — Su salud es lo más importante para mí — Ace se sentía satisfecho al ver el trato que mostraban sus compañeros con él — Cuando me enteré de que ustedes podrían seguir vivos, lo que más quería era llegar aquí para salvarlos. No los iba a dejar lastimados luego de encontrarlos.

    — Eres el mejor, hermano — Michael susurraba al oído de su amigo, quien era muy especial para él — Me alegra que hayas sido elegido comandante. Contigo al frente, me siento mucho más seguro.

    — No tienes por qué estar agradecido, hermano — Ace llamó a Michael de la misma forma en que él lo había llamado — Tú y Alicia estuvieron mucho tiempo alejados de mí. Lo que más quiero es verlos en las mejores condiciones. Es mi deseo como comandante, y también como un hermano.

    Luego de un intercambio de sonrisas entre los tres soldados, Umcali y Noble dejaron la sala junto con los doctores, para así reunirse con el resto de sus compañeros que se encontraban del otro lado de la puerta, para poder informarles también de su estado de salud. Una vez quedaron solos, los tres líderes caminaron hacia el fondo de la sala, donde había un escritorio con solo dos sillas. Asmir y Cadain las tomaron, mientras que Ace, por su parte, recostó su espalda sobre la pared para tener un lugar donde apoyarse. Cadain los miró a los ojos a los dos, y pudo ver que estos no tenían las intenciones de decir la primera palabra de la negociación de la rendición.

    — ¿Y bien? — no quería ser él quien iniciara, pero se vio obligado a serlo — ¿Cuáles son los términos?

    — ¿Qué es lo que ofreces? — Asmir quiso conocer todo lo que estaba en juego — Dijiste que tenías equipo para nosotros. ¿Qué clase de equipo podremos tomar?

    — Materiales de construcción, armaduras, armas… — Cadain enumeró lo más importante — No tenemos muchas provisiones alimenticias, y con la destrucción del muro en el planeta Triyr, tendremos que gastarlas en ellos. Por lo tanto, no puedo ofrecerles ese tipo de provisiones.

    — No me arriesgaré a que me des comida o agua envenenada — Asmir fue muy severo con sus palabras — Tú te quedas con tus provisiones alimenticias, y tu gente también.

    — Han visto cómo funcionan las lanzas, y si enfrentaron a Raumod en Nokadro, habrán visto cómo actúan las dagas que portaban — Cadain quería ofrecerles algo que los dejara contentos.

    — No estamos acostumbrados a pelear con esas armas, así que no es muy prudente que las tomemos — Ace pronto recordó algo ocurrido en el planeta — Pero las armaduras de varios de los nuestros recibieron un gran daño en el conflicto. Estoy dispuesto a aceptar armaduras nuevas para todo mi grupo. Y por nuevas me refiero a que estén sin uso. Relucientes de ser posible.

    — Las tendrás, son tuyas — Cadain estaba complacido de llegar a un acuerdo inicial — ¿Quieren algo más?

    — De mi parte, yo solamente quiero partir a seguir explorando el universo — el nuevo comandante de Zenith hizo públicos sus deseos de seguir con la misión — Estábamos cerca de una pista correcta antes de ser interrumpidos por el bloqueo de señal del dominio. Lo que más quiero es seguir adelante, y llegar al fondo de esto. Muchas vidas humanas se perdieron tanto antes como después de la Catástrofe. Mi vida dio un giro muy desagradable para mí a causa de ese maldito evento. Y hace muy poco, se repitió. No se dirigían a la Tierra, pero esos meteoritos van a golpear en otros planetas, y ocasionarán un enorme impacto en los planetas a dónde lleguen a golpear. Y luego de analizar los casos de los planetas como Berrod, Garak, Xarom y Emiv, prefiero detenerlo antes de que siga sucediendo — la resolución del nuevo comandante sorprendió a ambos líderes — Asmir, por mi parte, solo quiero armaduras para todos nosotros. Así podremos seguir la misión sin más interrupciones. Para eso estábamos aquí después de todo.

    — Eso es lo que quieres tú, comandante Lakor, pero yo quiero algo más — Asmir no estaba decidido a terminar allí — El plan de tu anterior comandante era liberar a tus amigos y luego escapar. Quería que lleváramos el conflicto con Allecreod hacia mi planeta. No lo culpo por pensar que Allecreod sería difícil de matar en este lugar, pero él tenía un plan de reserva que ponía en peligro a mi gente. La razón por la que yo accedí a venir aquí fue nada más y nada menos que para poder conocer a Allecreod en persona y asegurarme de que no se acercaría a Garak. No lo he podido conocer más allá de una pelea que tuve con él, pero lo que he visto me ha convencido de que él es un mal que hay que eliminar. Y desafortunadamente, no pude matarlo, y ahora está fugitivo. No pienso irme de aquí hasta no ver su cadáver frente a mis pies. Así que, si tú no quieres nada más de los ryfier, entonces puedes irte con tu equipo a seguir explorando el espacio exterior tan pronto como te den lo que deseas. Yo me quedaré aquí con el resto de los garak, y también voy a pedir a mi planeta que envíen refuerzos para ayudarme a mantener este sitio bajo control. Me haré cargo de este lugar, y me voy a asegurar de que Cadain traiga a Allecreod de regreso, ya que, pese a que su rendición resultó ser verdadera, no confío del todo en que mantendrá su palabra. Así que puedes irte tranquilo, ya que este lugar cuenta con la protección de los garak. Y puedes estar seguro de una cosa. Tan pronto como Allecreod ponga un pie de vuelta en este planeta, le fundiré el cráneo con mis propias manos. Te garantizo que así será. A medida que pase el tiempo, arreglaré con Cadain lo que yo vaya necesitando. Así que, ¿tienes deseos de solicitar algo más?

    — Ya dije lo que tenía que decir — Ace no consideró necesario seguir gastando más tiempo en aquel lugar, mucho menos cuando tenía una misión importante a la que debían atender.

    — Perfecto… — Asmir sonrió tras escuchar que el humano estaba satisfecho con la reunión — En ese caso, los términos de tu rendición ya están establecidos, Cadain. ¿Tienes alguna queja o algo más que quieras añadir?

    — No… — el ryfier respiró aliviado al ver que los intrusos estaban satisfechos, lo que quería decir que su plan para deshacerse de Allecreod para evitar las muertes tuvo el éxito que él deseaba — Sus demandas a cambio de evitar más muertes innecesarias para los miembros de mi especie han sido razonables. Veré que sean cumplidas de inmediato.
     
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    Resistance

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    Bueno amigo, al fin ha llegado el regreso de LGC y debo decir que es un buen inicio de parte, empezando justo tras el final de los acontecimientos anteriores. Estaba deseando volver a leer esta historia, como bien sabes, y estoy muy expectante respecto a lo que pueda deparar en el futuro. Comentaré lo más destacado para mi.

    Sin duda alguna, la noticia de las muertes ocurridas hará mella en el equipo. Pero quiero recalcar que la muerte de Zion parece que tendrá un gran peso en este comienzo, especialmente para su hijo, a quién puedo ver realmente afectado y al que auguro (ojalá XD) una especie de redención, debido a los errores cometidos en la anterior parte. Creo que ahora que parte del equipo lo ha dejado un poco de lado, podrá tratar de unirse de nuevo, resarcirse o mejorar las relaciones con el resto, más allá de sanar por su dolor. Además contará con la inestimable ayuda de Sharyn, incansable a la hora de apoyarle. Espero que en esta parte, Wagner se percate de que ella es de esas personas que lo quiere y no le abandonará.

    Tras esto, vemos que Michael y Alicia son tratados de sus heridas. Cadain tiene un plan para atraer a Allecreod y parece convincente, mientras que Asmir cree que todos los males son para los garaks (y tristemente ha sido así a veces XD). Me ha alegrado el detalle de Michael con Ace, llamándolo "hermano" y que ambos tengan una relación tan estrecha después de lo que vivieron como rivales. También Alicia le admira, algo que me alegra de igual manera.

    Finalmente, los líderes Cadain, Asmir y Ace se reúnen para acordar un trato de la rendición de los ryfier. Cadain está dispuesto a ofrecerlo prácticamente todo, pero Ace se conforma con unas nuevas armaduras y la libertad de poder marcharse tranquilamente a seguir con la misión (bien Ace, sin complicarse la vida). Sin embargo, Asmir desea algo más: asesinar a Allecreod cuando regrese. Debo admitir que lo entiendo, pero no sé si la venganza o ese insaciable deseo de matarle sea lo correcto. Quiero decir, me deja intranquilo la posibilidad de que al quedarse él y los garaks allí, Cadain haga un giro radical de su papel y decida atacarles. Me temo lo peor, lo sé, soy pesimista XD pero contigo nunca se sabe.

    Ojalá Asmir cumpla con su objetivo y termine con la vida de Allecreod, Cadain sea todo lo legal que dice ser y Ace siga con la misión sin problemas. Ya tengo ganas de ver que descubren respecto a la catástrofe y de ver a Black Meteor de regreso. ¡Nos vemos pronto amigo!
     
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    Agustin

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    La Gran Catástrofe VI Unidos en la Extinción
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    Saludos. Siendo ya sábado, es el momento de que publique el capítulo número 2 de la parte VI.

    Quiero agradecer a Resistance por continuar con la lectura de este universo por una semana más, ya que sus comentarios y su presencia aquí se aprecian y mucho. Espero que este capítulo sea de su agrado, junto con el resto de capítulos que vayan a llegar en el futuro.

    No quiero extender la introducción mucho más tiempo, porque al revisar el capítulo me di cuenta de que era más largo de lo que recordaba. Así que dejaré a cualquiera que esté aquí disfrutar con la lectura.






    Los perseguidores:

    Entonces, ¿te parece bien mi plan? — Cadain le preguntó a Allecreod para ver si él estaba totalmente de acuerdo, algo que era necesario a sus ojos.

    No veo otra opción mejor ahora mismo, Cadain, así que lo voy a seguir — el líder le contestó, confirmándole a su hombre de confianza lo que quería escuchar — Te dejo a cargo del escape de todos los demás. Ayuda a todos los que puedas, y procura que la gran mayoría pueda escapar a salvo. Si debes hacer sacrificios, que sean los de edad más avanzada.

    Espero no tener que llegar a eso, pero cuenta conmigo — Cadain contestó a su líder — Te deseo lo mejor en este viaje.

    Cuidaré de los nuestros — Allecreod se volteó para ver a un montón de gente que iba junto a él — ¡Vamos!

    El líder de los ryfier, unos seis soldados más de su ejército, y detrás de ellos unos treinta y dos hombres, mujeres, niños y niñas de su especie, empezaron a recorrer los pasillos del Resguardo, buscando llegar hasta los pasadizos secretos, conocidos únicamente por el líder y solo algunos miembros de confianza dentro de sus luchadores del ejército, puesto a que era un secreto vital para la supervivencia de los suyos.

    Como el líder tenía cada pasillo y habitación de su Resguardo mapeados en su mente, no se le hizo muy largo el camino. No podía escuchar ruidos de disparos, por lo que asumió que no había enfrentamientos en progreso al momento de que toda su gente accedió por una puerta oculta, la cual solo se desbloquearía con la huella de la palma de la mano de un miembro de su especie, hacia el interior de un pasillo alumbrado por una luz roja uniforme que se prolongaba por todo el largo de este. Siendo un pasadizo secreto, no era para nada llamativo, habiendo absolutamente ningún detalle de decorado en el mismo, e incluso la loza del suelo que los ryfier pisaban estaba en un estado muy deplorable, estando bastante agrietadas algunas de estas.

    El líder de los suyos fue el último en entrar, y tras él, la puerta se cerró y se ocultó, permaneciendo invisible e inaccesible a la vista de cualquier intruso que intentara entrar en el Resguardo. Tan pronto como entró, Allecreod pensó en el momento de la pelea entre Michael y Wagner, cuando ambos humanos empezaron a mostrar una habilidad que para el líder de los suyos era casi de fantasía, lanzando fragmentos de energía de sus manos y usándolos cual si fueran armas para herirse.

    Me sentía mal al ocultarles algunas cosas, ahora veo que ellos hicieron mucho más que solo ocultar sus verdaderas intenciones — estaba decidido a que, si volvía a ser atacado por ellos, se prepararía para un enfrentamiento más hostil — Si este plan resulta, rueguen para que no los vuelva a ver. Ya no habrá misericordia en nuestro próximo encuentro.

    Sabiendo que su arma más fuerte había caído, sorpresivamente para él, ya que lo había construido con la idea de que ningún ser vivo sería capaz de asesinarlo, y que la seguridad de su gente era lo primordial, esto último dicho por Cadain, Allecreod avanzaba siguiendo a su gente por el pasillo de una única dirección. En su mente solo estaba un pensamiento y era salvarse junto con los suyos. Al avanzar por el pasillo, el líder vio que varios de ellos portaban bolsas con provisiones, detalle que a él se le pasó por alto por la gran tensión que sentía al momento de escapar, por lo que supo que, sumadas a las que siempre estaban cargadas en las naves para viajes entre planetas del Dominio, tendrían de sobra para poder recorrer el universo por varios días hasta encontrar un planeta en el cual refugiarse.

    El pasillo era bastante largo, pero toda la población llegó al final del mismo, y en esta ocasión, fue Allecreod el que se encargó de salir primero. La puerta se abrió dando lugar a unas escaleras, que llevaban hacia una compuerta oscura, la cual, al retirarla, daba acceso al hangar donde las naves de transporte eran usadas. Sabiendo que varias provisiones fueron cargadas en la nave donde los triyr fueron transportados a su planeta, el líder eligió dicha nave para albergar a toda su gente. Fue así como este y los treinta y ocho miembros de los suyos que habían elegido huir con él, entraron.

    Las puertas del hangar se abrieron, y entonces, la nave salió de su interior. En solo dos minutos, ya se encontraba en los aires, y fueron necesarios otros tres para poder abandonar la atmósfera. Como líder y piloto de su nave, Allecreod se situó en la sala de comandos, y a través de las cámaras externas de su nave pudo observar como los vehículos espaciales de los invasores habían sido estacionados cerca de las puertas de su Resguardo.

    Si tan solo tuviera mi flota de guerra — Allecreod se quejaba, recordando el momento en el que su flota fue destruida tras enviarla a detener la Devastación — Con ella podría dispararles a las naves. Luego bastaría solo con refugiarnos en habitaciones a las que ellos nunca podrían acceder, y entonces solamente sentarnos a esperar a que mueran de hambre para recuperar nuestro hogar… Aunque quizá los traidores que se unieron a ellos les advertirían sobre ese plan.

    Nuevamente, los pensamientos del ryfier cambiaron, como era habitual en él en esos momentos de incertidumbre que estaba atravesando por todo lo que ocurría a su alrededor. Este seguía pensando en los motivos que pudieron haber llevado a los suyos a traicionarlos. Entendía que los soldados podrían temerle a la muerte, y que eso los pusiera nerviosos al punto de que pudieran soltar información involuntariamente. Pero una cosa era eso y otra era unirse a ellos, a los propios invasores, e incluso guiarlos hacia el interior de su fortaleza para que estuvieran a punto de matarlo, siendo Korix quien murió en su lugar.

    Después de todo lo que hice por ellos — Allecreod pensaba en ellos con mucha ira en su interior — Los mantuve a salvo. Me encargué de solucionar todos sus problemas… y se unieron a los invasores que mataron a mi hermano, y que trataron de matarme a mí. No lo entiendo. ¿Acaso no he sido el líder perfecto en estos tiempos de crisis?

    Fue así como el líder de los suyos empezó a cuestionarse sus decisiones, las cuales, según las palabras de Cadain, eran las causantes de todo lo acontecido últimamente. En un principio no quiso creerlo, pero pronto Allecreod se dio cuenta de que, si no hubiera lanzado a los humanos, garaks y xaromitantes al campo de batalla, y hubiera mantenido a Raumod y su grupo en casa para esperar a los refuerzos de sus prisioneros, las cosas pudieron haber resultado diferentes para todos. Poco se podía hacer en ese momento. Lo único que le quedaba era procurar encontrar un planeta en el cual su gente pudiera permanecer a salvo, y rogar para que Cadain fuera capaz de predecir el comportamiento de los invasores con el plan que formuló.

    […]

    La nave ryfier comandada por su líder recorría el espacio exterior hacia un rumbo desconocido para todos. Allecreod, quien desde que se había despertado de su siesta el día antes de acudir al planeta Triyr en su visita para ir a buscar las provisiones que estos le entregaban periódicamente no había dormido nada, se encargaba de revisar a través de las cámaras internas a todos los miembros de su especie.

    En cada hombre y mujer que no era soldado notó una mirada de incertidumbre, algo por lo que no los culpó, dado a que él probablemente estaría igual de ser un simple ciudadano sin entrenamiento militar para defenderse. Pero sus caras eran verdaderamente preocupantes para él. Temía que el miedo pudiera ocasionar problemas de salud para todos ellos, o incluso que eso generara descontento que pronto se contagiaría entre la población escasa que iba a bordo de esa nave.

    Los únicos que se veían sin problemas aparentes, al menos por las cámaras del interior, eran los seis soldados que eligieron acompañarlo. El líder de los suyos supo que eso era todo lo que tendría para defender al resto de gente no entrenada en el momento de aterrizar en un planeta extraño, por lo que debería predecir bien el nivel de peligro del destino que iba a elegir.

    Luego de configurar la nave para que se moviera automáticamente por el espacio esquivando cualquier obstáculo que se le presentara por delante, el líder de los suyos accedió a los archivos compartidos tras sentarse al frente de su computadora situada en la sala de comandos. Uno de ellos era el que más intriga le generaba, y era un archivo creado por su abuelo en el momento en el que él y su tripulación salieron en búsqueda de un planeta lejano que pudiera salvarlos del cambio climático que pronto, en esa época, se estaba por cernir sobre Ryfier.

    Según las historias que sus padres le contaron, su abuelo llevó a su tripulación a un planeta de abominaciones, donde las armas de los soldados eran inútiles en contra de dichos seres. El líder de los suyos no tardó en encontrar el archivo, y pronto empezó a analizar todos los datos recabados por su antepasado. Necesitaba conocer su ubicación, para poder hacer cálculos sobre la traslación del planeta, asegurándose de no tomar una dirección incorrecta que terminara llevándolo a ese mismo lugar.

    — Si tuviera a Xorxaik, ese planeta no sería una preocupación para mí — Allecreod recordaba el momento en el que entró a la sala de cámaras y vio la imagen de su robot, la creación en la que él trabajó incansablemente, destruido ante los invasores — Pero los intrusos han complicado demasiado las cosas.

    El líder de los suyos se puso a leer ese archivo de principio a fin, al tiempo que abrió un programa con una interfaz gráfica que permitía realizar anotaciones de números y cálculos matemáticos complejos. Necesitó unas tres horas y media de cálculos y cuentas para poder llegar a una aproximación del tiempo de rotación del supuesto planeta de las abominaciones, e incluso no estaba muy seguro de la precisión de estos, dado a que los datos que tenía sobre el mismo eran limitados.

    Las ojeras se hicieron presentes en el líder de los ryfier, al tiempo que este empezaba a bostezar una y otra vez mientras seguía mirando su pantalla para ver que los cálculos, ya sea que fueran precisos o no, estuvieran correctos. Pero la concentración cada vez era más difícil de lograr, puesto a que el sueño por todo lo acontecido estaba empezando a dominarlo.

    De repente, la puerta se abrió, y uno de los soldados ingresó a la sala de comandos, buscando a su líder, y encontrándolo en un estado deplorable. Cuando este lo miró, notó que estaba en una condición muy mala, y que incluso un niño sin entrenamiento sería capaz de derrotarlo en una pelea. Esto lo hizo preocupar bastante, puesto a que el líder de su gente no podía permitirse cometer errores, y en un estado como el que estaba viendo, sería propenso a hacerlo.

    — Allecreod, vine a reemplazarte — el soldado no perdió tiempo en preguntarle cómo se sentía, puesto que sus ojos le estaban diciendo todo — Mírate a un espejo y te darás cuenta de que no puedes seguir así.

    — Estoy demasiado cansado, pero estoy en medio de algo importante — el líder contestó con una voz muy débil, signo de que no se encontraba en el mejor momento para él — Sé que no duraré mucho, pero antes quiero terminarlo.

    — Tu mente podría colapsar y te podrías quedar dormido aquí mismo, sin previo aviso — su soldado lo dijo para asegurarse de mantener el bienestar de su líder — Guarda lo que estés haciendo y tómate una siesta. Yo te cubriré. Y si me canso, buscaré a alguien más.

    Al líder no le gustaba tener que retirarse y dejar la sala de comandos a cargo de un soldado. Más que nada por dos cosas. La primera, quería terminar con los cálculos que estaba haciendo. Y la segunda era muy clara, si su gente iba a verlo para preguntarle algo sobre el plan tan incierto que optaron por seguir cuando abandonaron al salir de Ryfier, él no estaría allí para contestarlo. Pero pronto llegó a la conclusión de que, si tenía que elegir entre ser visto en condiciones deplorables por la gente que más confiaba en él, o no ser visto, la última sería la mejor.

    — Me iré a dormir un rato, creo que tienes razón, lo necesito — Allecreod guardó lo que estaba haciendo en su computadora, para poder continuar después con sus avances en los cálculos, y tras eso, se puso de pie — Si tienes una duda muy importante, revisa los artículos que escribí en varios de mis viajes hacia Nokadro y Triyr. Si no encuentras una respuesta que te aclare las cosas, vienes a verme y me despiertas.

    — Lo haré, pero tranquilo, no fue hace mucho que salimos de Ryfier — su soldado quiso que no se preocupara por algo así en ese momento — Me haré cargo de todo. Tú ve a descansar.

    Agradecido con ese soldado, el líder de su gente se retiró de la sala de comandos y pronto se dirigió a una habitación situada a dos salas de distancia, siendo la primera el lugar en donde se guardaban las provisiones alimenticias que ellos habían llevado en el viaje. En el interior de la habitación de Allecreod había un mueble para guardar objetos de tamaño mediano, una pantalla inteligente que funcionaba con comandos de voz, unas tres luces que iluminaban el lugar, una cama y dos mesas de luz, al lado de la cama. Sin mirar el interior con tanto cuidado, el soldado se dirigió a la cama, quitó el cobertor que cubría la misma y tan pronto como recostó su cabeza sobre su colchón donde no había ninguna almohada, este se tapó para luego empezar su ritual para quedar dormido, algo que no sería difícil para el cansancio que llevaba encima.

    Las últimas imágenes que vio al momento de cerrar los ojos eran recuerdos lejanos de cuando sus dos padres y sus dos hermanos estaban vivos, y cuando la responsabilidad de ser el líder de toda su especie no recaía completamente sobre sus hombros. Atesoró esos recuerdos hermosos para él, sabiendo que nunca los podría recuperar, y en tan solo dos minutos, con una sonrisa nostálgica al pensar en sus familiares, Allecreod quedó dormido mientras su nave recorría el espacio exterior.

    […]

    Con Natasha a la cabeza, el grupo de siete soldados de Black Meteor se encontraba regresando a su nave, tras haber encontrado una pista que los terminó conduciendo a los restos de una nave derribada que no pertenecía a los soldados de Zenith. Casey tenía grabaciones sobre el mensaje que ellos habían escuchado recientemente, y no dejaba de reproducirlas en su celular, intentando ver si podía escuchar algún ruido que diera indicios de cómo fue la destrucción de esas naves que se habían encontrado. Paul, viendo que ella no dejaba de escuchar ese mensaje, se acercó a su novia para cuestionarla al respecto, ya que era la única de su equipo que parecía seguir interesada en eso.

    — ¿Te intriga bastante? — Paul preguntó, queriendo conocer lo que le diría Casey tras esa pregunta.

    — Solamente quiero ver si logro identificar algún ruido que me dé más información — la soldado contestó la pregunta mirándolo a la cara — Por si alguna vez nos llegase a ocurrir lo mismo. Es decir, ser golpeados por algo desconocido como les pasó a ellos.

    — ¿Crees que no fue algo de este planeta lo que los derribó? — Paul sentía curiosidad por ver qué opinaba.

    — Si así fuera, nos habrían derribado a nosotros también — Casey parecía muy segura al hablar sobre eso — Pero tal vez se trató de alguna tormenta exclusiva de este planeta, la cual pudo haberlos atrapado en pleno despegue.

    — ¿Cómo la Gran Mancha Roja de Júpiter? — Paul comparaba lo que decía Casey con los libros que leyó en su formación académica.

    — Algo así, pero si fuera una tormenta, creería que el ruido tendría que ser más audible, por lo que también tengo mis dudas — Casey no se veía muy tranquila al hablar sobre ese tema — Pero supongo que podremos entregar este audio a Abel para que ellos lo analicen mejor y nos den algo más de información.

    — Lo que a mí me intriga es saber quién será ese tal Casseirem — Paul recordaba el nombre que escuchó en ese mensaje — ¿Será un líder como Abel y Magnus son para Black Meteor y Zenith? ¿O se tratará de alguien más que no tenga parecidos con ellos?

    — Eso no lo vamos a poder descubrir aquí, ya que no hay sobrevivientes — Casey contestó, algo apenada — Lo cual es una lástima. Todas nuestras dudas podrían verse resueltas si quedara alguien con vida.

    Excepto por la pareja de soldados, nadie más en el grupo dijo palabra alguna en el trayecto de regreso a la nave. Tan pronto como todos llegaron, estos subieron y el equipo completo acudió a la sala de comandos, donde todos esperaban una orden de quien era la líder en el momento. Natasha se encontraba de pie frente a todos ellos, los que formaban una línea recta de seis soldados, casi como si fuera una cadena. Al mirarlos a la cara, supo que ellos querían una respuesta inmediata.

    — Vamos a seguir buscando por el universo, por si se lo están preguntando — Natasha aclaró esa duda en todos ellos — Con la tecnología que tenemos, es absolutamente imposible que no podamos encontrarnos con la nave de Zenith. No podemos volver a casa y decirle a Abel que el plan ha fracasado así nada más. Probablemente, nos quite el rango militar si siendo los mejores y contando con toda esta tecnología, regresamos sin nada.

    — ¿Ahora te interesa lo que Abel vaya a hacer? — Noak la cuestionó por las cosas que dijo — Bien que estás decidida a desobedecer sus órdenes.

    — Te creí más inteligente, Noak, pero creo que tu impulsividad es superior a esa inteligencia — la líder del escuadrón se mostró desilusionada por los dichos del soldado — El plan de Abel es unirnos a Zenith y así poder buscar las respuestas juntos. Yo sigo ese plan, solo que por mis propios métodos. Y por una vía más pacífica. Después de todo, mira lo que pasó en el planeta Triyr. Es más que obvio que necesitamos unirnos a Zenith para lograr nuestro cometido de encontrar las respuestas. Lo que no necesitamos es una pelea, y mucho menos, generar tensión innecesaria asesinando a uno de ellos.

    — Noak, esto ya se habló — Gina quiso convencerlo de que se tranquilizara — Por favor, no sigas con esto.

    — Es solo que pensé que a Natasha no le importaba lo que Abel tuviera que decir, es todo — Noak se disculpó por su actitud después de eso.

    — Claro que me interesa, pero también me interesa mi vida — Natasha fue muy severa con esa respuesta — Pero no desviemos más el tema. Voy a encender la nave y a descartar la presencia de nuestro hallazgo más reciente del radar. También voy a enviarle a Abel el fragmento de audio que Casey extrajo de la nave.

    — ¿Necesitas algo más de alguno de nosotros? — Xander quiso asegurarse de que Natasha tuviera todo lo que necesitara de parte del grupo.

    — Creo que podré manejarme bien, gracias — contestó la líder del equipo.

    Isac, quien se había hecho una promesa de no hablar con nadie cuando estuvieran dentro de la nave, limitándose a hacerlo únicamente durante las misiones, al ver que Natasha no precisaría de él en esa sala, se retiró en silencio sin emitir ruido que no fuera el de sus pasos. Todos lo vieron, pese a lo sigiloso que quiso ser, y Paul y Casey fueron los únicos que se preocuparon por él en aquel momento, dado a que ambos notaron la forma tan extraña en que se comportaba cuando iban de camino a la nave que habían encontrado hace muy poco.

    Casey miró a su novio, y este, con la mirada, le dijo todo lo que ella necesitaba confirmar. Para ambos, era más que evidente que Isac no se encontraba bien, y ese comportamiento reciente solo había confirmado más las sospechas de ambos que ya eran bastante elevadas. Tan pronto como se disolviera la reunión, ambos se irían a verlo para intentar sacarle algo de conversación.

    Natasha no tardó mucho tiempo en encender la nave, y lo primero que hizo una vez que esta se encontraba operativa fue ir a observar el radar, para poder descartar la presencia de la nave derribada encontrada recientemente del mismo, de manera que la señal emitida por la misma no interfiriera con el rastreo de otras naves en el espacio exterior. Una vez la chica vio que el software del radar estaba activo, le echó un vistazo, y terminó descubriendo algo que le llamó mucho la atención.

    — ¡Vean esto! — todos en la sala, exceptuando a Isac, se acercaron a su compañera.

    El equipo entero de Black Meteor llegó hacia el lugar para mirar lo que ella les indicó, y fue ahí que vieron algo que los sorprendió demasiado. Una nave, la cual no había sido detectada por ellos anteriormente, acababa de pasar hacía poco tiempo por su posición, y mientras ellos miraban el radar, se iba alejando cada vez más. Para los soldados fue una sorpresa encontrarse con esa señal en el espacio, mucho más por el hecho de que no fue detectada mucho antes, lo cual quería decir que ellos estaban demasiado adelantados como para que el radar pudiera hacerlo.

    — ¿Son ellos? — preguntó Gina, esperando que ese fuera el caso.

    — Tienen que serlo — Paul dio su conclusión de forma rápida — Deben haber estado detrás de nosotros en todo el tiempo que hemos estado recorriendo el universo buscándolos. Y ahora es que se nos han adelantado.

    — Eso es ser muy optimista, Paul — Noak quiso tranquilizar a su compañero — No hay como asegurarse de que se trata de ellos. No lo afirmes como una verdad innegable.

    — Pero provienen del mismo lugar del que venimos nosotros, y también habíamos perdido su señal hacía algunas semanas, ¿no lo recuerdas? — para Paul, la respuesta era clara.

    — Sean ellos o no, los vamos a seguir — Natasha lo tenía todo muy claro — Si no son ellos, tenemos que descartar esa señal de nuestro radar. Y si lo son, no podemos perderlos.

    — Me quedaré en la sala para ayudarte a que la nave despegue — Xander quiso cooperar con su compañera — Tú encárgate de operar el software del radar para eliminar el registro de este planeta, y para asegurarte de que no perdamos ese registro nuevo otra vez.

    — El resto puede irse a descansar, ya que Xander y yo podemos con esto — Natasha les hizo saber a sus compañeros que ella se encargaría — Si los necesito, los llamaré, así que estén alerta de todas formas.

    Bajo las órdenes de su líder, los cuatro soldados restantes se marcharon de la sala. Gina y Noak se fueron en la misma dirección, hacia la habitación de la soldado, ante la mirada de Casey y Paul, quienes notaron que ellos dos estaban pasando bastante tiempo juntos últimamente, llegando a pensar si lo que le pasaba a Isac se trataba únicamente de un caso de celos hacia su compañero. Viendo que parados allí no lo podrían averiguar, la pareja marchó hacia la habitación de Isac, mientras sentían como la nave despegaba hacia los cielos para pronto abandonar el planeta.

    Una vez que estuvieron frente a la puerta de entrada, los dos soldados decidieron no ser corteses y entrar sin tocar la puerta, descubriendo al soldado arriba de su cama, con los brazos y piernas estiradas, realizando elongaciones sobre el colchón. Cuando oyó la puerta abrirse, el soldado inclinó un poco la cabeza y vio a sus compañeros, con una cara muy molesta al ver que estos entraron sin su permiso, e incluso sin haber llamado.

    — ¿Es urgente? — preguntó Isac, creyendo que podría serlo.

    — Una nueva nave apareció en el radar, y creemos que podría ser la de Zenith — Casey contestó a la pregunta de su compañero — Quisimos avisarte, porque si hay problemas o algo raro sucede, tienes que estar alerta.

    — Pudieron haber tocado la puerta para decirme algo tan simple — Isac manifestaba descontento con sus compañeros por esa acción — ¿Dónde están los modales?

    — También queremos hablar de otra cosa, perdona si decidimos no llamar a tu puerta — Paul contestó, haciendo que el soldado terminara sus elongaciones y se sentara sobre su cama.

    Isac se sentía bastante molesto, y los dos soldados lo notaron. El soldado incorporado al equipo hacía poco menos de seis meses no logró disimular sus sentimientos con su rostro, por lo que sus compañeros tomaron la decisión de no marcharse de allí sin hablar con él al respecto. El dueño de la habitación donde se llevaba esa mini reunión los miraba con un enojo que aumentaba cada vez más, porque no solo lo molestaban, sin permiso, cuando quería estar solo; sino también porque, pese a declarar que querían hablar, no decían nada.

    — ¿Y bien? — Isac estaba esperando — Quieren hablar y no hablan. Menos mal que quieren. No me imagino cuando no quieran, quizá y hasta se arranquen la boca de la cara.

    — Te está pasando algo, y estás muy irritable — por ese comentario tan sarcástico, Casey se molestó un poco con su compañero — Paul y yo lo notamos cuando íbamos en camino a esa nave. Y ahora, viendo que te marchaste de la sala sin decir nada y que nos tratas así cuando venimos a verte, está claro que necesitas hablar.

    — ¿Necesito? Tal vez — el tono de voz de Isac se volvió más despectivo — ¿Lo quiero? No. Díganme que quieren y luego váyanse.

    — Saber qué es lo que te molesta — Paul no apreciaba ese trato cuando él estaba intentando hacer una buena acción — No tienes por qué tener miedo de que te juzguemos. Somos compañeros y los compañeros no se juzgan, se comprenden. Pero desde que destruiste el muro de los habitantes en ese planeta, estás bastante distante de los demás. Muy molesto. Tenemos que encontrar la raíz de ese problema y cortarla, antes de que eso te lleve por mal camino.

    — Solamente estoy indignado por haber perdido a dos compañeros en una misión tan temprana — para Casey y Paul, esa respuesta no fue sincera — Se supone que soy de los mejores de mi promoción en la academia militar. Y aun así, no pude salvar a dos de mis compañeros de la muerte. ¿Cómo esperas que me sienta? Estoy participando de una misión importante para el país y la humanidad. En los libros de historia se hablará de todo lo que hagamos. Mi fracaso será escrito. Ya puedo ver esos párrafos en los libros: “pese a ser de los mejores soldados de la humanidad, Isac Lien fracasó miserablemente al proteger a sus compañeros de grupo”. Me frustro de solo pensarlo.

    — Vamos, Isac, eso no es lo que te molesta — Casey lo encaró por su mentira — No eres, o al menos no aparentas ser, la clase de soldado que le importa lo que piensen los demás. Tienes que ser sincero con nosotros. Venimos a ayudarte con tu problema.

    — Ese es mi problema, y no pueden ayudarme, salvo que inventen una máquina del tiempo — Isac no quería que permanecieran allí, y trataba de ser lo más desagradable posible para obligarlos a marcharse — Ahora déjenme realizar mis ejercicios solo.

    — Isac, si sigues así vas a acabar por un mal camino — Paul quiso advertirle que desistiera — Teníamos un compañero que se cegó demasiado en una venganza personal. Lastimó a Natasha en su momento, y finalmente, terminó muerto en una misión. Si no aclaras tu mente y apartas estos problemas, podrías terminar como él.

    — No me compares con ninguno de tus otros compañeros, no soy como ellos — Isac no se veía contento al ver que no los podía apartar.

    — Exacto, tú sigues vivo mientras él está muerto — Paul fue insistente — Tú estás a tiempo de redirigirte. Y no comparaba personas, solo situaciones.

    — Bueno, no compares más nada. Solo márchense — Isac se puso de pie, dispuesto a sacarlos a la fuerza si no se iban.

    — Dime, Isac, ¿esto tiene que ver con el hecho de que Noak y Gina pasen mucho tiempo juntos últimamente? — Casey quiso preguntarlo.

    — Hablo el mismo idioma que ustedes, y dije que se marcharan.

    — Contesta esa pregunta y nos marchamos — Casey no quería irse.

    — No, esta habitación es mía, y yo soy el que decide cuando se marchan. Y se tenían que haber marchado hace veinte segundos.

    — No vamos a dejar que mueras por ignorar tu problema, Isac — Paul quiso seguir hablando con él.

    — Ya no hablaré más con ustedes ni con nadie, ustedes solo me enferman — esas palabras pesaron en los dos soldados — Si en tres segundos no se han ido de mi habitación, me pondré violento.

    Viendo que no tenía caso seguir tratando con él, y queriendo evitar un conflicto que les causaría muchos problemas a los tres, Casey y Paul optaron por abandonar el cuarto de su compañero, dejándolo totalmente solo, tal y como este quería. Una vez fuera de allí, Isac se acercó y cerró la puerta de un portazo muy fuerte, para luego cerrarla con un cierre manual, de forma que no pudieran volver a entrar sin permiso. En los rostros de los dos solados se podía notar una gran tristeza por ver que tenían la posibilidad de ayudar a su compañero con el problema que lo estuviera afligiendo, y que este optaba por rechazar la ayuda como si ellos fueran únicamente a causarle daño.

    Viendo que no tenían otra opción, los dos soldados eligieron irse a su habitación, y esperar que al día siguiente su compañero se mostrara más abierto para tener una charla sobre sus problemas, de modo que ellos pudieran ayudarlo.

    […]

    En la habitación de Gina, la soldado se encontraba sentada sobre su cama, con su compañero al lado suyo. Ambos tenían una charla importante que debían tener, mucho más tras las palabras que Noak expresó a Natasha mientras se encontraban en la sala de comandos. El soldado esperaba recibir algún regaño de parte de su amiga, dado a que entendió que las cosas que dijo a Natasha luego de que ella tomara una decisión sobre el futuro de su misión no fueron las correctas.

    — Noak, por favor, deja de buscar pleitos con Natasha — Gina le suplicaba, como si quisiera evitarle problemas a su compañero — Ella fue nombrada líder por parte de Xander. Esto fue decisión suya, y aunque no te guste, estamos cumpliendo las órdenes que nos dio Abel antes de partir.

    — Lo sé, lo sé — Noak se vio algo alterado — Es solo que, pese a haber aceptado que no tendríamos que matar a nadie, todavía me sigue pesando el haberlo hecho. Vamos a formar equipo con alguien que fue un traidor, y bajo las órdenes de Natasha, no le podremos hacer nada. Lo que más quise desde que descubrí que Ace estaba en ese equipo era hacerlo pagar. Y no será posible hacerlo. Acepté que tendré que resignarme a eso, pero no me puedo sentir mejor. Lo siento, Gina. Pero es una sensación que no tolero.

    — Y te entiendo, no te estoy pidiendo que la abandones así como si nada — Gina pronto tomó las manos de su compañero, sorprendiéndolo con ese gesto — Pero escucha. Natasha me dijo que Ace es una buena persona, alguien a quien valía la pena conocer. Sé que a ti tal vez no te interesen sus motivos para haber traicionado a Black Meteor, pero al menos espera hasta conocerlo realmente para emitir tu juicio sobre él. No sabemos nada sobre Ace más allá de que traicionó a su equipo. Pero las circunstancias de su traición no son conocidas. Tal vez tengamos que conocerlo para entenderlo. Sé que eso se siente como si estuvieras desobedeciendo a Abel, pero piensa que la persona que nos ayudó a salir de ese planeta fue Natasha, no Abel. Le debemos un voto de confianza por guiarnos hacia la libertad que esos malditos estaban por robarnos. ¿No lo crees?

    Las cosas que Gina habían dicho le hicieron pensar a Noak que estaba siendo bastante cruel e injusto con Natasha, quien fue la responsable de su escape exitoso del planeta Triyr. Incluso vinieron a su mente los recuerdos de cuando estaba luchando en contra de Eneru y su compañera apareció para ayudarlo. Cierto era que la sensación amarga de dejar que alguien como Ace, que ante sus ojos solamente era un traidor, se saliera con la suya, no se iría. Pero luego de todo lo que Natasha había hecho por ellos, consideró que podría darles el beneficio de la duda a los dos, tal y como él había aceptado, pese a que no fuera lo más agradable para él.

    — Lo haré tal y como lo has pedido, Gina — Noak contestó a su compañera, generando que una sonrisa se formara en su rostro — Ya no discutiré con Natasha, al menos, no sobre este tema.

    — Me alegro de que sea así — su compañera no soltó sus manos pese a que el problema ya estaba solucionado — Lo que más quiero es que el equipo esté en armonía. Después de todo, si hay peleas entre nosotros, a los enemigos no les costará trabajo eliminarnos.

    — Solo tengo una pregunta, Gina — Noak quiso quitarse una duda de su mente — Entiendo que tú quieras traer armonía, pero ¿por qué te interesas tanto por mí? Quiero decir, con estas ya van dos veces que hablamos sobre este tema. Sin mencionar que cuando estábamos en Triyr, tú cambiaste tu lugar para poder dormir en el mismo cuarto que yo. Contesta con la verdad. ¿Acaso yo te gusto?

    Gina no esperaba ser encarada de esa manera por su compañero, quien había logrado descubrir los sentimientos que se habían formado en ella desde hacía un tiempo. Su compañera no le supo responder. Cierto era que la atracción que sentía hacia Noak no la volvía totalmente loca, pero la realidad era que ella sentía algo por su compañero después de haberse mostrado muy gentil con ella en el que fue un momento doloroso para ella. Su charla luego de la muerte de Zaid sirvió para que Gina pudiera conocer a su compañero mucho más que antes, y darse cuenta de que, pese a sus sentimientos de venganza, tenía nobleza en su interior, al menos, ante sus ojos.

    — Creo que ya no tiene sentido ocultarlo más — Gina se acercó a él, feliz de poder decirlo finalmente — Tienes razón, Noak. Tú me gustas. Eres una buena persona. Por eso quiero que las cosas entre tú y Natasha no pasen a nada más grave. Tanto ella como tú son buenas personas, y no merecen enfrentarse por algo relacionado a nuestra misión. Natasha es una buena amiga, me lo ha demostrado desde el inicio. Pero tú has mostrado tu verdadera cara cuando me ayudaste a cargar con la partida de mi hermano. Y… en todo este tiempo que pasó, me he estado sintiendo algo atraída por ti.

    — Lo comprendo, en serio, Gina — Noak mostró una sonrisa al escuchar la verdad de la boca de su compañera — Pero no creo que lo nuestro deba ser algo más que una relación de amistad. Eres una chica muy bonita, y aprecio mucho lo que estás haciendo por mí. Valoro mucho tu honestidad, y tus deseos de no verme metido en problemas… Pero no me veo apto de llevar una relación contigo. Al menos, no por ahora. Quizá luego de que hayamos alcanzado al grupo de Zenith y las cosas entre ellos y nosotros estén “solucionadas” podría pensar en dar un paso más. Pero en este momento no me siento del todo bien. Y eres una buena chica. No mereces a alguien que tiene problemas internos que solucionar. Te prometo que cuando estén solucionados, yo estaré para ti si eso es lo que quieres. Créeme, yo también me sentiría muy feliz de estar contigo, pero quiero que sea cuando esté bien conmigo mismo. Lo entiendes, ¿verdad?

    — Lo entiendo, Noak, y agradezco que hayas sido honesto conmigo, tal y como lo has sido siempre — su compañera supo que, pese a esas palabras, sus oportunidades con él no se habían esfumado del todo — Y quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que sea que tú necesites. Yo estaré contigo, de la misma forma que tú estuviste conmigo.

    […]

    Los únicos que estaban en la sala de comandos eran Natasha y Xander, tal y como había sucedido en los momentos previos al descenso al planeta recientemente visitado para terminar encontrándose con los restos de una nave. El vehículo espacial de Black Meteor se encontraba surcando ya el espacio exterior, siguiendo el rastro de una nave que acababa de pasar hacía muy poco tiempo por su posición. Para ambos, la nave se trataba de la de Zenith, debido a que no les era posible pensar en otra nave que pudiera aparecer desde detrás suyo cuando el rumbo que la nave que ellos siguieron casi desde que partieron de la Tierra era muy similar.

    Habiendo borrado previamente el registro de la nave donde encontraron el mensaje de auxilio ya solo quedaba en el radar la nave recientemente detectada. Los dos soldados miraban atentamente el escáner, y la computadora que se encargaba de registrar los movimientos y representar la posición de la nave en un mapa de navegación espacial.

    — Van más rápido que antes — Xander comparó los registros previos de la nave con los actuales — Probablemente hayan tenido una avería importante, la cual ya debería estar solucionada.

    — Solo me importa poder alcanzarlos — Natasha expresaba su deseo de llegar hasta el equipo de Zenith — Una vez que lo hagamos, hablaremos con ellos y podremos pactar una alianza entre ambos equipos. Sé que eso no hará que los peligros del universo desaparezcan, pero al menos, seremos más soldados para enfrentarlos.

    — Dime, Natasha, ¿qué es lo que planeas decirles exactamente cuando estemos cara a cara con ellos? — Xander sintió curiosidad por ese aspecto — No van a creer que los encontramos de casualidad. Y si exigen que les mostremos la nave para comprobar qué clase de cosas traemos con nosotros, van a terminar viendo el escáner y se darán cuenta de que los hemos estado siguiendo. No creo que reaccionen bien cuando lo descubran, ni que se crean nuestras buenas intenciones para con ellos. Van a sospechar que algo extraño sucedió, o peor, que podría llegar a suceder.

    — Seré totalmente sincera con ellos, y diré todo el plan — Natasha estaba decidida a manejarse de una forma — Que planeábamos atacarlos por órdenes de Abel, pero luego de encontrarnos con un peligro muy grande para nosotros, llegamos a la conclusión de que la mejor opción era formar equipo con ellos. Ya sea que a Abel le guste o no que se haga de esa forma. Después de todo, él dijo que solo teníamos permitido matar a uno de ellos. Podemos omitir esa parte, y decirles que el plan no era matarlos sino capturarlos. No tienen por qué enterarse que íbamos detrás de uno de ellos.

    — ¿Y esperas que ellos acepten eso como la verdad incuestionable detrás de nuestros motivos? — Xander no lo veía con buenos ojos — Porque si fuera yo quien tuviera que escuchar un relato así, te juro que jamás lo creería.

    — Para que ellos sepan que no les causaremos ningún daño, nos entregaremos pacíficamente, sin mostrar intenciones de pelear. Ellos serán libres de capturarnos e interrogarnos, pero al menos estarán seguros de que no seremos capaces de hacerles algo que los perjudique — Natasha tenía planeado su procedimiento — Al menos, eso es lo que yo tengo planeado hacer. Si los demás creen que sería muy peligroso y prefieren huir, son libres de hacerlo. Pero yo no pienso seguir explorando el universo sola, cuando hay personas como nosotros que persiguen el mismo objetivo. Quiero que el conflicto tan absurdo por el orgullo de Abel termine. Valoro más mi vida y el cumplimiento de mi misión por la humanidad y el país que el orgullo de una sola persona. No me importa lo que Abel haya hecho por el país en su momento, no estoy obligada a morir en un combate contra una especie extraterrestre solo porque él no puede dejar su orgullo de lado para unirse a Zenith. Esta es mi resolución. Para mí, Abel se equivoca, y es por eso por lo que no lo voy a seguir. De la misma forma, si tú o los demás creen que la equivocada soy yo, entonces, son libres de no seguirme.

    — Créeme, Natasha, el razonamiento tuyo para que alcancemos una paz con el Zenith por el bien de nuestra misión me ha convencido totalmente — Xander le hizo saber a su compañera que él estaba de acuerdo con su resolución — No sé qué opinarán los otros. Pero te garantizo que cuando te acerques para hablar cara a cara con los soldados de Zenith con el objetivo de alcanzar un acuerdo, yo estaré al lado tuyo para apoyarte. Y si las cosas se tornan peligrosas, me quedaré contigo para protegerte. Estoy en deuda contigo por haberme cuidado cuando me encontraba herido. Ya dejé en claro mis sentimientos hacia ti, y sé y acepté que tú elegiste no corresponderlos. Pero al menos quiero ser capaz de pagar mi deuda contigo.

    — Eres un buen chico, Xander — pese a no compartir lo que él sentía por ella, Natasha apreciaba tener a su lado a alguien como él — Pero tú no me debes nada. No estás obligado a sacrificarte por mí si las cosas se vuelven peligrosas. Ten eso en mente. Si cometo un error al hacer esto, prioriza tu vida y la de los demás antes que la mía. Está claro que no quiero morir y haré todo lo posible para no hacerlo; pero si fuera inevitable, sabré que al menos he muerto persiguiendo mis propios ideales. Y no hay nada más digno para una persona que morir de esa manera. Al menos, es mucho más digno que morir peleando por el capricho de alguien que se niega a aceptar la paz que se te fue ofrecida, sobre todo cuando ambos están buscando cumplir el mismo objetivo.
     
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    Resistance

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    Saludos amigo, me alegra ver que esta sexta parte se pone en marcha. Quiero empezar comentando el inicio, esa especie de flashback de Allecreod con Cadain y la huida del primero. Me genera cierta confusión, porque no sé muy bien si con ese flashback me quieres dar a entender que Cadain está engañando a humanos y garaks o simplemente mostrarme como se marchó Allecreod, con sus pensamientos internos y demás. Más allá de eso, me deja muy intrigado el futuro del villano de la anterior parte.

    Luego vamos al presente del propio Allecreod, donde vemos que ya se encuentra en el espacio, junto a seis soldados y treinta y dos civiles, siendo escasos de gente entrenada para defenderse y con muy poca población en comparación a los que ha dejado en El Resguardo. Lo que más me intriga de esta escena es que el líder de los ryfier abre un archivo de su abuelo en el que se explica que terminaron en un planeta de abominaciones a las que sus armas no les hacían efecto. Creo recordar que me mencionaste que en el futuro había algo sobre "abominaciones" y eso me ha despertado una gran curiosidad, pues parece que el planeta en el que están esos seres o lo que sean, es aterrador y muy peligroso. Temo que Black Meteor o Zenith terminen ahí por error, pues podría sucederles algo muy serio. Finalmente, el líder se va a descansar porque realmente se ve abatido.

    Tras esto, volvemos a ver a BM después de varios capítulos desaparecidos y en los que descubrieron una extraña nave (además de saber sobre Casseirem, del cuál estoy ansioso también por saber). Ahora, vemos que el grupo lleva consigo la única pista que han hallado, un audio al que deberán sacarle información. La actual líder, Natasha, les indica a todos cuál será el siguiente paso y descubre que una nave ha pasado recientemente por allí, por lo que asumen que podría ser el Zenith y se dirigen a seguirles. Yo creo que es la nave de Allecreod y me temo lo peor, porque Zenith creo que ni siquiera salió de El Resguardo aún XD. Luego vemos que Paul y Casey se dirigen a hablar con Isac, que actúa de forma extraña. Es evidente que al tipo le pasa algo pero no quiere ayuda de nadie, por lo que poco pueden hacer la pareja.

    Acto seguido vemos una conversación entre Noak y Gina sobre la tensión del primero con Natasha. Debo decir que me agradan estos dos personajes porque has logrado que tengan cierta identidad, algo difícil cuando escribes sobre muchos personajes. Más allá de eso, me alegra ver que Gina es una persona con cabeza y trata de hacer ver a Noak que no debe juzgar a Ace sin antes conocerle, pues sus motivos tendría para traicionar a su equipo. Muero por una charla entre Ace y Noak, de veras. Y tras eso, Noak es directo y le pregunta a ella si se siente atraída por él, algo que es cierto. Ambos parecen tener sentimientos mutuos, pero Noak prefiere dar un paso más cuando todo esté más calmado. Es lógico y comprensible, de hecho, me recuerda muchísimo a como empezó el romance entre Ace y Natasha. Es un paralelismo evidente y no sé si lo hiciste a propósito pero chapó. Siento que Noak y Gina serán similares a Ace y Natasha.

    Finalmente, vemos como hablan Natasha y Xander en el puente de mando. Parece que Natasha tiene claro lo que quiere y Xander la apoya, no sé si más por sentimientos hacia ella que por convencimiento, pero bueno. Al tipo se le ve diferente al hablar, como si se hubiese vuelto más dócil. No sé si me agrade, desde luego se agradece, pero anteriormente era alguien más prepotente. Concuerdo con lo que piensa la líder actual de BM y me gusta ver que está convencida de sus ideales.

    Estaré expectante para lo que esté por venir, amigo. Ha sido un buen capítulo. Nos vemos a la próxima, un abrazo.
     
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