Explícito Kill our way to heaven [Gakkou Roleplay | Colección]

Tema en 'Mesa de Fanfics' iniciado por Gigi Blanche, 10 Enero 2021.

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  1. Threadmarks: I. The dust and dirt blind us slowly
     
    Gigi Blanche

    Gigi Blanche r e l o a d a b l e Game Master

    Piscis
    Miembro desde:
    1 Abril 2019
    Mensajes:
    2,400
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Kill our way to heaven [Gakkou Roleplay | Colección]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    1367
    N/A: Eh, ya era hora (? Bueno, a partir de ahora voy a aventarme acá todos los delirios de Gakkou para no seguir petando la mesa, chale, y vamos a arrancar obvio con la pendeja que no puedo dejar estar. Wey no la estoy roleando in rol y ya la extraño un huevo, wHAT IS WRONG WH ME.
    This is canon, btw.




    The dust and dirt blind us slowly
    But give a hint of a view to make it feel alright
    And though it hurts we keep on climbing
    Cause our addictions take us from inside

    | Anna Hiradaira |
    .
    .
    .

    No tenía forma de decírselo a nadie. Se desvanecía cuando mejor le convenía y en los momentos de oscuridad, de soledad y silencio, reptaba desde los rincones hasta envolverme la garganta. Las noches largas, el techo blanco y la respiración pesada de Kakeru a mi lado. Era una sensación difícil de describir, una opresión interna que iba estrujándome los órganos uno a uno. Arrancaba en la boca del estómago, se extendía entre mis costillas, drenaba el aire de mis pulmones. Descubriría meses más tarde que ese monstruo no era el único. Había uno para cada mierda.

    O quizá se la pasara mutando.

    Mamá estaba por demás contenta con Kakeru y no la culpaba, en verdad. A sus ojos, su poco tiempo libre y su cerebro agotado, el cuadro sólo pintaba que su hija ya no estaba sola. Su hija, el bicho de circo, ese que se había retraído apenas puso un pie en aquel país extraño, por fin estaba haciendo amigos; no sólo eso, encima había llevado un novio a casa. La realidad le dejaba a la mano ilusiones demasiado tentadoras como para permitirse negarse a ellas, y no la culpaba. Kakeru representaba un problema menos del cual preocuparse y yo, bueno, yo no tenía forma de decírselo a nadie.

    Era mi peor y mi mejor secreto.

    Estoy segura que en algún punto tuvo que darse cuenta que mis juntas no eran las mejores del mundo, aunque quizá no le importó del todo o no le resultó relevante. Ella, después de todo, había sido una copia negativa de mi estupidez y rebeldía, incluso peor. Ella había agarrado una mochila y se había largado a la mierda al otro lado del puto mundo, se las había arreglado para sobrevivir hasta que topó con la gente que le salvaría no sólo el culo, también la vida. La maldita vida entera. Encontró la felicidad, el amor, todo lo que los Hiradaira siempre le habían negado, y fue gracias a eso que compartía conmigo. Pero Ema no lograba ver o entender que la rebeldía no fue la que me lanzó a la calle, a las pandillas, el alcohol y la jodida hierba. La rebeldía no me sedujo para aceptar el primer beso de Kakeru.

    Fue la debilidad.

    El miedo.

    La desesperante soledad.

    Y todo eso se convirtió en deuda.

    Una que jamás terminaría de saldar.

    Pero, una vez más, ¿cómo iba a saberlo? ¿Cómo iba a notarlo? Éramos el mismo tipo de estúpida y Japón se había encargado de sabotearnos a ambas. Nos retraímos, nos enajenamos. Nuestros puentes se derrumbaron y fuimos la maldita dinamita. Papá ya no estaba para unirnos y mediar entre el desastre que representábamos juntas, siempre habíamos cargado demasiada energía para no rozarnos sin estallar.

    Sobre el techo blanco se trazaban sombras y luces del tendido público entre las copas de los árboles, mecidos por el viento. Kakeru me daba la espalda, aún con la oscuridad era capaz de definir los trazos de sus tatuajes. Solté el aire despacio y mi mano navegó el fino espacio entre nuestros cuerpos hasta rozar la piel pálida.

    Tibia.

    Aún permanecían sobre mí, como sensaciones fantasmas. Sus brazos enredados en mi cintura, sus labios húmedos, el cabello suave. El peso de su torso, los hombros firmes, la presión en mis muslos. Siempre se dormía casi al instante, luego de besarme una última vez y girar sobre su costado. Yo me quedaba allí, regulando mi respiración, detallando las sombras danzantes. Dándole al monstruo la bienvenida, permitiéndole ceñirse a mi cuello e intentar asfixiarme.

    Viéndolo en retrospectiva, puede que el primer ataque de asma sólo haya sido su victoria final.

    Había estado meses y meses intentándolo.

    ¿Era, entonces, el mismo monstruo?
    ¿Había un jodido monstruo, en definitiva?

    ¿No era yo?
    Eres tú, Anna.

    Habíamos cenado en casa, con mamá. Ema se había echado una comida de la hostia y todo fue muy espontáneo y divertido. Kakeru y ella se llevaban bien, lo cual no me resultaba extraño considerando su facilidad mutua de conversación, y yo no me quedaba atrás. Podíamos montarnos la casita de muñecas, era tan sencillo que olvidábamos que aquello era un juego. No sabía decir que fuera incorrecto del todo, nos servía para distraernos de la mierda que siempre esperaba al otro lado de la puerta. Comíamos, bebíamos, Kakeru me acariciaba el hombro al pasar junto a mí y hacíamos bromas estúpidas mientras lavábamos la vajilla. Mamá se retiraba al baño, él aprovechaba y me atraía por la cintura para ahogar mis risas entre besos. El resto lo acabábamos en mi habitación.

    Era bueno, realmente lo parecía.

    Hasta que el silencio se asentaba, todos se dormían y yo me quedaba prendada al techo.

    Y no tenía forma de decírselo a nadie, de romper todo, prenderlo fuego y ser malditamente honesta conmigo, con él, con mamá. Las sombras danzaban, su respiración me taladraba los oídos y las lágrimas corrían en silencio. Era incapaz de perturbar la paz que el idiota había encontrado conmigo. ¿Misericordia o debilidad? Ya sabía la respuesta. La sabía y por eso lloraba hasta ahogarme, me tapaba la boca como si soñara con acabar el trabajo del monstruo y en algún momento, nunca sabía cuándo, finalmente me dormía. Bajo la luz del sol era incapaz de formular palabra.

    Y todo volvía a repetirse.

    ¿Feliz? No.

    Miserable tampoco.

    Permanecía encima de una cuerda floja lo suficientemente tensa para no tambalearse ni amenazar con cortarse, ¿y yo? Bueno, siempre había sido una experta trapecista. Puede que demasiado para mi bien. A veces era una cagada no temerle al vacío porque el jodido miedo también podía mantenerte alejado de las amenazas. Cuando se es una estúpida, maldita suicida, los monstruos te respiran a la nuca, se ensañan con ahogarte y nada, nada consigue despertarte. Hacerte reaccionar.

    Sólo un chasquido y salir corriendo.

    Pero no.

    Nada.

    No tenía forma de decírselo a nadie porque apenas abría la boca todo desaparecía, no encontraba las razones o palabras. ¿El miedo a quedarme sola sería más fuerte que el miedo al vacío? Seguramente. Puede que así hubiera funcionado siempre, sólo que apenas ahora comenzaba a notarlo.

    Pero al final era miedo.

    Siempre miedo.

    Siempre el techo blanco.

    La oscuridad.

    Kakeru dormido.

    El silencio.

    Siempre me quedaba sola.

    Y no tenía a quién decirle nada.
     
    Última edición: 10 Enero 2021
    • Ganador Ganador x 1
  2. Threadmarks: II. Baby, I could come by
     
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    Título:
    Kill our way to heaven [Gakkou Roleplay | Colección]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    2214
    N/A: pos nada, se me fue la ollita y disfruté bastante escribiendo esto. Hitori SURPRISE, SURPRISE.



    Baby, I could come by, help forget it all
    'Cause in this sticky weather, oh, it's really hard to sleep
    As you know all too well
    And when we dig together, oh, you make me feel so cheap


    | Sasha Pierce |
    | David Mason |

    .
    .
    .

    Las ruedas de la patineta se deslizaron por el cemento, recorriendo casi medio parque en cuestión de segundos. La brisa nocturna me golpeaba en las piernas, los brazos, agitaba mi cabello como una bandera o algo así. La detuve para no dejar tan atrás a Maze, que venía caminando con la botella de cerveza en la mano. Solté una carcajada fresca y me deslicé en su dirección lentamente, las rueditas repiqueteando. Apenas llegué junto a él intentó robarme la gorra que llevaba puesta al reverso, pero conseguí esquivarlo de un movimiento rápido sin perder el dominio de la patineta. Me alegraba haber empezado a andar de vuelta, la verdad, en Sydney había sido moneda corriente para moverme de acá para allá pero en Japón lo había dejado. Nunca supe del todo por qué.

    Seguimos andando a ritmo tranquilo, Maze sobre sus pies y yo sobre las ruedas. Detallé sus movimientos de soslayo al llevarse la botella a la boca y notó mi mirada insistente, comprendiendo el mensaje. Soltó una de sus sonrisas, esas relajadas, puede que algo burlonas, y me pasó la bebida sin peros. Le di un par de tragos largos, manteniendo luego el agarre sobre el cuello del envase al tomar impulso y adelantarme un par de metros.

    —¡No de nuevo, Sash! —se quejó Maze, sobre el silencio de la noche ni tuvo que alzar tanto la voz—. Es solitario aquí atrás~

    Su comentario me arrancó otra risa y seguí deslizándome aquí y allá, un poco a la deriva pero siempre cerca suyo. Él iba en línea recta, con las manos en los bolsillos y me observaba andar de tanto en tanto. No era estúpida, sabía que lo hacía y puede que una de las razones por las cuales no dejaba el culo quieto fuera esa.

    Para que me mirara.

    —No tienes idea el tiempo que hacía de la última noche libre que tuve —solté, acercándome para pasarle la botella.

    Él la aceptó con una sonrisa y su voz resultó suave a mis oídos, similar a una caricia.

    —Me imagino, si te la pasas trabajando.

    —Ugh, sí. —Resoplé, aunque justo pasé frente a él adrede cuando se estaba empinando la bebida y lo obligué a frenarse en seco, casi acabó tosiendo; me dedicó una mirada ligeramente molesta y solté otra carcajada—. A ver, ¿tengo una noche libre y decido pasarla contigo? Considérate afortunado, hon.

    Maze suspiró y no movió un músculo hasta que estuve a una distancia prudente. Retomó la marcha al ritmo usual y le dio un par de tragos a la cerveza, recuperando la ligereza usual.

    —Créeme, soy perfectamente consciente de cuánto me sonríe la fortuna~

    Le sostuve la mirada un par de segundos, no por nada en particular, sólo pasó y ya. Al final el contacto lo rompí yo, soltando una risa nasal, y dejé la patineta quieta para acompasarme a su ritmo. La enganché en mi mano y le lancé un vistazo divertido que él cazó al vuelo, alzando una ceja. Otra risa vibró en mi pecho.

    Últimamente me reía mucho, ¿eh?

    —¿Te gustaría intentarlo~? —ofrecí, indicándole la patineta.

    —¿Eh? —Enarcó la ceja restante y negó rápidamente, regresando la vista al frente—. Nah, no soy muy ducho con deportes y esas cosas.

    —Ow, ¿te da miedo rasguñarte esa carita de bebé~? —lo molesté, estirando la mano libre para picarle la mejilla.

    Él arrugó la nariz y me apartó de un manotazo que realmente no fue brusco ni nada, cuando hacía esas expresiones de veras me recordaba a un niño y me daba ternura. Puede que lo molestara sólo por eso. Nos reímos a la par y regresé el brazo a mi espacio, aunque no perdí detalle de la forma en que había prolongado el contacto un poco más de lo necesario.

    Vamos, cariño.

    Si quisieras tomarme de la mano o algo sólo tienes que pedirlo.

    O hacerlo.

    Aproveché el movimiento para correrme el cabello tras la oreja y llevé la patineta al frente, para sostenerla con ambas manos sobre el regazo. De veras andaba muy poca gente en el parque a esa hora, seguro también influía que fuera día de semana. Ni siquiera era buena idea andar haciendo el idiota si a la mañana siguiente había clases, vamos, pero las últimas semanas había aprendido a descomprimir. Maze era relajado y bueno, me había contagiado un poco sus manías de mala influencia.

    ¿Salir de noche con la patineta a beber cerveza en compañía de un muchacho?

    Vamos, Sasha, ¿y eso?

    —Mañana quizá pase por tu trabajo —murmuró en el tono liviano de siempre, buscando mis ojos de soslayo—. Tengo que matar algo de tiempo y bueno, si me invitas un café ya me conquistaste~

    —Tú sólo quieres cosas gratis —le reclamé, lanzándole un puñetazo sin fuerza al hombro, y nos reímos—. Claro, hon, eres más que bienvenido~ A ver si me haces la mierda un poco más llevadera.

    —¿El idiota ese sigue molestándote?

    Yeap, always.

    Jerk.

    Absolutely.

    Maze no era un tipo exactamente evitativo pero tampoco se metía demasiado. Ya me había lanzado en su momento, una o dos veces, la idea de cambiar de empleo, y ahí estábamos así que bueno, el silencio nos rodeó. No me molestaba, sin embargo, ninguno de los dos se sentía incómodo y eso era más que evidente. Seguimos recorriendo aquel enorme parque sin objetivo concreto, sólo matar el tiempo y echarnos un rato juntos. Ya casi nos habíamos bajado la botella de cerveza.

    —¿Dónde la conseguiste, otra vez? —pregunté, luego de darle un trago.

    —Eh, tengo mis contactos acá y allá~

    Soltó la mierda tan al aire que era obvio no pretendía decir más. Me detuve, obligándolo a girarse hacia mí, y recibí sus jades de lleno. Nunca, jamás perdía aquella sonrisa liviana, como si fuera su arma, su escudo, whatev.

    —No vas a decirme, ¿no?

    —Nop~

    Pff. Resoplé, dejando las cosas en el piso, la patineta y la botella, y me adelanté hasta acortar la distancia. Sujeté su sudadera con ambas manos y lo sacudí sin fuerza, arrancándole una risa floja. Lanzó los ojos al cielo y yo le insistí, casi en un ronroneo bajo.

    —Anda, dime.

    —¿Por qué quieres saber?

    —Siempre tengo problemas para conseguir alcohol —confesé, fue más bien una queja infantil—, pero tú no y quiero saber tu secreto.

    —Oh, mi secreto~

    Seguía jugando conmigo. Le sostuve la mirada con una tenacidad hasta estúpida, aunque su sonrisa me crispara un poco, poquito los nervios. Lo cierto era que sólo intentaba dar con una buena idea para hacerlo hablar, pero estaba fallando y mientras más se fruncía mi ceño, más divertido lucía él. Una mala combinación, ciertamente.

    —Eres un aburrido —volví a quejarme, dándole unos golpecitos en el centro del pecho.

    Maze aprovechó el movimiento para atrapar mi mano al vuelo y se aferró a ella. Lo miré algo confundida pero no tardé mucho en comprender sus intenciones. Retrocedió un paso y me instó a dar una vuelta sobre mis talones. Giré, riéndome, y el cabello acabó rebotando sobre uno de mis hombros. Apenas volví a enfrentarlo se ocupó de recortar la distancia y me sostuvo por la cintura, estirando nuestros brazos unidos.

    —Pero bueno —solté, divertida, y su sonrisa lució cierta nota de picardía.

    —Bella señorita, ¿me concedería esta pieza~?

    —¿Tengo opción?

    Compartimos brevemente la gracia y comenzó a moverse sin más. Tenía soltura y fluidez, el cabrón, hasta me lo imaginaba bailando cualquier canción que le sonara en el móvil mientras limpiaba, cocinaba, lo que fuera. Quizá se hubiera unido al club de danza para pasársela rodeado de chicas, porque a mí no me engañaba, pero lo cierto es que la pasta igual la tenía.

    En cierto punto nos pasamos al césped aledaño del camino, era mullido bajo mis sneakers aunque tuvimos que esquivar algún que otro árbol. Era un vals de lo más triste y descoordinado, puede que no me hubiera dado cuenta hasta entonces del suave efecto del alcohol, pero en fin. Ciertamente no nos interesaba la excelencia. Maze se había metido de lleno en el papel de príncipe apuesto, con la barbilla bien alta y las manos adecuadamente posicionadas, incluso iba tarareando la clásica canción que pasaban en las fiestas. Yo no era tan dramática como él, no me resultaba tan fácil montarme teatros enteros o hacer el idiota, pero le seguía el ritmo o al menos lo intentaba entre las risas.

    La patineta me había quedado tirada bajo el alumbrado público y honestamente me importaba poco y nada, ese era el efecto que Maze solía conseguir conmigo. Me acompasaba a su ritmo, me contagiaba la despreocupación y bueno, lograba disfrutar un poco de la adolescente que debería ser en condiciones normales. Le había tomado el gusto.

    —¡Babe, watch out! —exclamé, notando que estaba por chocar contra un árbol, y por mero reflejo lo jalé hacia mí.

    Maze se rió y afianzó la presión en torno a mi cintura. Pude sentir las yemas de sus dedos, una a una, a través de la sudadera. No regresó a nuestras posiciones originales, permaneció allí y podría jurar que lo oí sonreír cerca de mi oído. Me quedé quieta, atenta a sus movimientos, y entrecerré un ojo en cuanto la cercanía fue tal que su cabello me hizo cosquillas en la mejilla. Era de un tono similar al mío y olía a shampoo. La mente me había quedado en blanco.

    ¿Detenerlo? ¿Para qué?

    ¿Tomar yo la delantera? ¿Para qué, otra vez?

    Fueron apenas un par de segundos, aunque parecieran eternos. Agachó el rostro hacia mi cuello, lo hizo con toda la jodida intención, pude sentir su aliento tibio y allí se detuvo.

    —Kabukicho.

    Abrí los ojos, ni idea cuándo los había cerrado. Los abrí al oír su voz, sonó como traída de otra dimensión y pestañeé, organizando mis ideas.

    —¿Eh?

    —El alcohol lo consigo en Kabukicho —me explicó, enderezándose para hablar directo sobre mi oído—. Pero prométeme que si quieres ir, me dirás así te acompaño~

    Arrugué el ceño, recobrando noción del espacio y qué se yo, y me di cuenta que tenía las manos colgando como una estúpida, inertes. Las alcé entre nosotros para presionarlas sobre su pecho y apartarlo suavemente. Maze no opuso resistencia, conectó con mis ojos de inmediato y mierda.

    Qué putas ganas de comerle la boca.

    —¿Y eso por qué?

    Igual le seguí el tema de conversación. Él se encogió de hombros, risueño, y me echó un brazo sobre los hombros para ir volviendo al camino central. Me dejé guiar sin resistencia alguna.

    —Tienes que saber con quién hablar y en qué términos, puede ser duro para un rookie. Pero eso, ¿un café por una cerveza? ¿Qué me dices~?

    Suspiré, recuperando mi sonrisa usual, esa que se debatía entre la simpatía y coquetería, y le eché un poco de peso encima durante la caminata.

    Sure, hon.

    Le estiré el meñique, lo entrelazó con el suyo de inmediato y me concedió una sonrisa amplia, de ojos cerrados. Despedía hasta un brillo pueril y no pude contener la risa. No era burlona ni condescendiente, estaba más bien cargada de ternura y una pizca de incredulidad. ¿Cómo hacía para ir saltando de espectro a espectro como le venía en gana?

    Era un jodido zorro.

    Claro que lo sabía.

    —Yay~ Por fin probaré los capuchinos de Sa-chan~

    ¿Me importaba?

    Obviamente no.

    —Vamos, cielo, tampoco te ilusiones mucho que no son la gran cosa.

    Como si fuera a esperar más de lo que podía darme.

    Como si fuera a no saber vivir sin un jodido hombre.

    —Eh, ¿y esa falsa modestia? Es inusual viniendo de ti~

    Solté una risa fresca, ligeramente áspera, y lo aparté de un empujón juguetón para recuperar la patineta y empezar a caminar. Él se encargó de la botella, meciéndola de acá para allá.

    —¿Me acompañas a casa? —le pregunté.

    Sure~

    Nos divertíamos y ya.

    ¿Qué de malo podía haber en eso?
     
    Última edición: 11 Enero 2021
    • Ganador Ganador x 1
  3. Threadmarks: III. Oh God, you're far from being peaceful
     
    Gigi Blanche

    Gigi Blanche r e l o a d a b l e Game Master

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    Título:
    Kill our way to heaven [Gakkou Roleplay | Colección]
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    2530
    N/A: como nunca controlamos a nuestros pendejos y las cosas se nos van de las manos en los momentos menos convenientes(? pasan estas cosas. So, esto es canon y ocurre luego de que la campana del receso suena y tal. Engancha inmediatamente después de este post, de hecho lo adapté para incluirlo en el fic. Me super toretticé, btw (? Amane HOLA
    Advertencia: contenido de escenas sexuales explícitas.




    I want and need your constant evil
    Ripping off your top that's see through
    Climbing up on top of me

    Oh God, you're being far from peaceful


    | Joey Wickham |
    | Alisha Welsh |

    .
    .
    .

    La campana se reprodujo desde algún punto de la Academia, su tono pausado y modesto indicando el regreso a clases. Su sonido se acercó y retrocedió producto de la brisa que soplaba en la azotea y no pudo importarme menos, mi cerebro lo arrojó a algún rincón oscuro apenas ingresó a su archivo.

    Oscuro.

    El sol brillaba con fuerza, pero definitivamente estaba oscuro.

    Lo único que se antepuso a la campana fueron los suspiros interrumpidos de Alisha, entre beso y beso. Su respiración pesada, alguna que otra risa ronca, los gemidos reptando por su garganta. Había clavado los dedos en su trasero y la jodida no tardó ni medio segundo en comprender la orden, ejecutando un hondo vaivén con sus caderas. Gruñí contra sus labios, fue áspero pero su lengua era jodidamente suave. La busqué una y otra vez, empujándola a veces, rozándola otras.

    Estábamos en la puta azotea de la escuela comiéndonos la boca sin una mínima pizca de decencia.

    Alisha me rodeó el cuello con las manos, extendió los pulgares y sonreí, mordiéndole el labio inferior con fuerza. Eso le arrancó un gemido ahogado y sentí la presión que ejerció en la zona por mero reflejo, seguramente. Entreabrí los ojos justo cuando volvió a lanzarse sobre mi boca, lo suficiente para repasar su expresión contraída y darme por satisfecho.

    ¿La cabrona se había echado un mañanero y ya estaba a toda máquina de nuevo?

    Joder, qué insaciable.

    Despegué la cabeza de la reja un par de segundos cuando Alisha se alejó de mis labios, fue un efecto imán que controlé de inmediato y volví a relajar el cuello, allí donde ella ya había aflojado las putas ganas de ahorcarme o algo. Ni que fuera a negarme si le apetecía montarse el rollo, seguro me ponía y todo.

    Cualquier mierda me pondría, dadas las condiciones.

    —¿Qué pasa, cariño? —me susurró encima, su voz se arrastraba un par de notas por debajo de lo habitual y sonaba agitada; coló las manos en la abertura del blazer para quitármelo y bueno, la dejé hacer—. Needy? ¿Hace mucho desde la última vez?

    Solté una risa ronca, meneando la cabeza y sin quitarle la vista de encima. Alisha lanzó el blazer por ahí y levanté una mano de sus glúteos sólo para enredarla entre la cascada dorada. Afiancé el agarre con cierta maña. La vi comprimir el gesto ante el chispazo de dolor, probablemente, y de inmediato le salió la jodida sonrisa de depredador.

    ¿Que había dicho? ¿Que a la mañana había sido rough?

    Oh, cariño, sabes que puedo redoblar la puta apuesta.

    —No voy a mentirte, Ali-chan —respondí en un tono pesado, mientras ella me desabrochaba los primeros botones de la camisa—. He estado fuera de juego un tiempo~

    Se lanzó a mi cuello sin demasiados preámbulos ni dejar de remover la prenda y yo me aferré a su cabello con más ganas, alzando la barbilla para dejarle todo el espacio que quisiera. Un suspiro denso me descomprimió el pecho, Alisha aprovechó la abertura de la camisa para continuar el reguero de besos hasta mis pectorales. Dejé caer la cabeza en la reja, suspirando, mientras la mano que había mantenido en su trasero comenzó a acariciar su muslo. Se detuvo, entonces, y busqué sus ojos.

    How can I do it, hm~? Puedo hacerlo de muchas maneras, ¿sabes?

    Hija de puta, sabía lo que me ponía hablar en inglés. Su azul opaco me sostenía la mirada desde ahí abajo, contra mi pecho agitado, y sentí sus movimientos en mi pantalón. Relajé el agarre en su cabello sólo para abarcar aún más cantidad, apretarlo y tensar la mandíbula casi en reflejo, sonriéndole de lado.

    Tell me what you want —agregó—, and maybe I’ll do it like that~

    La cabrona bajó el cierre y coló una mano dentro, presionándose contra mi entrepierna endurecida sin mayor problema. Me tragué un nuevo suspiro y, en su lugar, se me escapó una risa ronca. Me incliné hasta alcanzar su rostro y la obligué a alzar aún más la barbilla, jalándole del cabello.

    Suck it —demandé, en un susurro bajo y áspero.

    La jodida sonrió con tanto gusto que se asemejó a un auténtico felino. Tomó el impulso necesario para atrapar mis labios y volvimos a comernos la boca, ella no dejó de estimularme y yo también colé la mano entre nosotros para alcanzar sus bragas. Presioné su clítoris sobre la tela, lo froté rápidamente en círculos y luego en línea recta, sosteniéndola del pelo con tanta fuerza que no podía separarse ni medio centímetro. Tuvo que ahogar todos los jodidos gemidos contra mis labios, haciéndome perder la puta cabeza. Su boca abierta, húmeda, tan ruidosa y jodidamente excitante, buscando mi lengua por pura maña. Fue un deseo que no le negué hasta que la dejé ir de repente, jalándola hacia atrás, y en cambio la insté a bajar la cabeza.

    Bajarla y bajarla.

    Alisha no se negó. Ancló ambas rodillas a los costados de mi cuerpo, arqueó la espalda y sacó mi miembro por la abertura del calzoncillo. Lo siguió estimulando un par de segundos, de arriba hacia abajo, arrastrando las uñas de la mano libre por mi torso entero. Eran filosas y dejaron un camino enrojecido, serpenteante. Liberé un suspiro pesado, sin soltarle el maldito cabello, y le clavé los dedos en el muslo. La oí gemir y finalmente le dio una lamida pronunciada, desde la base hasta la punta. Repitió el movimiento un par de veces, sin dejar quieta la mano, hasta que se lo metió a la boca. La reja rebotó bajo el peso de mi cabeza y seguí soltando jadeos inconexos, con el pedazo de trabajo que estaba haciendo la hija de puta. Era húmedo, caliente y tan apretado. Su lengua jugó como le apeteció, presionándose sobre la cabeza, estimulándola, recorriéndolo de punta a punta.

    So dirty, Ali-chan~

    Y estábamos en la puta azotea.

    Podía aparecer cualquier imbécil en cualquier momento.

    Luego de un rato se separó, secándose la boca con el dorso de la mano y la sonrisilla divertida pegada al rostro. Había dejado ir su cabello sin darme cuenta, la miré a los ojos apenas un instante y enganché su cintura para pegarla a mí. Reaccionó con un gemido corto, mezcla de sorpresa y qué sé yo, que se convirtió en un suspiro extenso al hundirme en su cuello. Me aferré con los dientes, gruñí y succioné, marcándola aquí y allá. No dejé un maldito centímetro de piel sin besar, lamer o mordisquear. Desde la base, debajo de su mandíbula, luego la curvatura. Se quitó el blazer a toda velocidad y corrí la tela de la camisa, de por sí bastante floja de botones, para proseguir sobre la línea de su hombro. Fue arqueando la espalda, dejándome espacio, mientras bajaba. Me deshice de los últimos botones para lamer la loma de sus pechos y quitar uno de la copa del sostén, llevándomelo a la boca de inmediato. Alisha echó la cabeza hacia atrás y las puntas de su cabello me hicieron cosquillas entre los dedos, enterrados en su cintura. Rodeé el pezón, lo besé y estimulé con la punta de la lengua, de a movimientos rápidos y continuos. Los gemidos de Alisha ya se escuchaban por toda la azotea, jodida ruidosa que era, y se me escapó una risa breve al separarme lo suficiente para alzar el rostro y hablarle.

    —Shh —susurré, irguiéndome para obligarla a incorporarse conmigo del suelo—. Van a oírte, preciosa.

    Volví a enganchar la mano en su nuca y le devoré los labios, ella se presionó contra mí y me mandó de bruces a la reja, de la cual se sostuvo y que cedió brevemente al impacto. Busqué su lengua, me la concedió, gimió y me siguió besando. Busqué su pierna, la elevó sin oponer quejas y la choqué con mis caderas, recibiendo una respuesta similar. Busqué hacerme con un puñado de cabello, lo conseguí y tiré fuertemente. Estábamos tan puto desesperados que igual nuestros movimientos calificaban un poco de erráticos. Dejé ir su muslo así como lo había sostenido para colar las manos debajo de la falda y volver a enterrar los dedos en su trasero. Otro gemido, otro choque violento de caderas.

    Me la llevé en banda, inútil como tenía el cerebro, para presionarla contra la reja y meter la mano entre sus bragas. Estaba tan jodidamente húmeda que me anulé por completo y le enterré dos dedos dentro, bajando la cabeza hasta morderle el cuello. Alisha se aferró a mi cabello y profundizó el alcance, marcando un vaivén frenético que sólo me siguió enloqueciendo. La masturbé con una velocidad estúpida hasta que removí los dedos y la obligué a darse la vuelta. Enganché las manos en sus caderas, las alcé y le levanté la tela de la falda para darle una nalgada. El impacto resonó agudo y seco en el aire y Alisha gimió. Se había aferrado a la reja con ambas manos y busqué el condón que llevaba en los bolsillos del pantalón, hecho un bollo en el piso, entre mis piernas. Nuestras respiraciones agitadas se habían silenciado en una suerte de expectativa tácita. Volví a buscar sus caderas, alzándolas aún más, y le corrí la tela de las bragas a un costado.

    You like it rough, you say —solté en un tono extraño, bajo y áspero, casi amenazante—. Well, let’s see if that’s true.

    La penetré sin anuncio ni consideraciones, la mierda de que un imbécil había estado allí precisamente esa mañana me rayó el cerebro con una intensidad insoportable y la embestí como el condenado hijo de puta que era. Alisha gimió y gimió, moviéndose a ritmo para profundizar el contacto.

    Sí que le gustaba.

    Jodida cabrona.

    Enterré los dedos en sus caderas, le di una nalgada con toda la fuerza de mi muñeca y la seguí follando. Sentía las gotas de sudor corriéndome raudas por la espalda, el maldito calor asolándome el cuerpo entero, y sólo me inyectó una adrenalina insana. Tensé la mandíbula, tanto que dolió, y mis jadeos se entremezclaron con los sonidos de Alisha.

    Por un breve instante reparé en sus nudillos enganchados al entramado de la reja absolutamente blanquecinos y una sonrisa de lobo se expandió por mi rostro como el jodido cáncer. Ya había empezado a pedirme cosas en inglés.

    Yeah, Joey.

    Just like that.
    Keep going.
    C’mon, fuck me harder.

    Harder.

    Harder.

    Harder.

    La dejé ir, un poco de repente, me separé para tomarla por los hombros, lanzarla sobre la reja y volver a enterrarme en ella. Ella alzó una pierna y la cacé al vuelo, profundizando las embestidas. Ahora podía ver hasta la última de sus expresiones y mierda, qué puto talento para fundirme la neurona. Siguió gimiendo justo contra mi boca, entre los pedidos inconexos y la necesidad por oxígeno. Siguió soltando mi nombre y siguió empujándome al puto borde del risco.

    Me la estaba follando.

    Luego de haber pretendido hacerle daño.

    Me la estaba follando y, joder.

    Cómo lo estaba disfrutando.

    Sus manos se enredaron en mi cuello, usándome de soporte para impulsarse un par de centímetros más arriba y poder descargar sus movimientos con mayor ímpetu. La dejé hacer, enganchando la mano libre en su cintura, y mierda, no dejé de follármela ni un maldito segundo.

    Su puta madre la iba a soltar.

    Fue bastante largo, lo suficiente para dejarla inútil y hasta exhausta de gemir. La embestí y la embestí, Alisha comenzó a temblar entre mis brazos y sólo me detuve cuando sentí la jodida explosión sacudiéndome hasta la última terminal nerviosa del cuerpo. Ella ya había acabado.

    Aflojamos el agarre en torno al otro, desesperados por oxígeno. Había dejado caer la frente en su hombro y besé su pecho descubierto de pura maña una última vez antes de salir de ella y alejarme. Alisha soltó una risa floja, secándose aquí y allá, acomodándose el uniforme. Yo me encargué de lo mío en silencio.

    Bueno, muy romántico nunca había sido.

    Una vez me subí los pantalones, los abroché y empecé a abotonarme la camisa, busqué el móvil que había dejado tirado en el suelo y comprobé que tenía un par de mensajes nuevos. Era ese pedazo de cabrón, ¿verdad? Follándose a una mientras quedaba con otra.

    Sí.

    Siempre había sido ese cabrón.

    Era una respuesta afirmativa bastante concisa, de modo que le envié un sticker de un perrito y ahí quedó. Me corrí el cabello de la frente, suspirando con pesadez, y recorrí a Alisha con la mirada. Estaba… bastante presentable.

    Ahora que la calentura se me había bajado volví a ser capaz de enfocarme en toda la mierda podrida que llevaba encima.

    Well, well —murmuré, enganchando el blazer en mi brazo y enterrando las manos en los bolsillos—. Back in game, I think.

    Alisha me concedió una sonrisa satisfecha y asintió, prácticamente ronroneando.

    I can guarantee it~

    Me permití una risa floja, meneando la cabeza, y enderecé mis pasos de regreso a la escuela.

    You’re welcome~ —canturreé al aire, desapareciendo por la puerta.

    Hijo de puta.

    Sin importar cuántas veces lo pensara, daba igual.

    Sería real todas y cada una.

    Porque era un hijo de puta.
     
    Última edición: 17 Enero 2021 a las 10:01 PM
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    Amane

    Amane Equipo administrativo Comentarista empedernido Crítico Elfo Bloguero de Enero

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    Ya sé que tengo que leerte los otros dos y comentarlos y LO HARÉ en vacaciones seguramente PERO ES QUE SABES QUE SOY JODIDAMENTE WEAK POR ESTOS DOS ESTÚPIDOS Y ESTO ME DEJÓ TAN JODIDAMENTE FANGIRL QUE TENGO QUE COMENTARTE. So hagamos como que esto va a parte y ya (????

    SO ANYWAYS.

    Dios, confirmo que NO controlamos a los pendejos sis CUZ yo de buenas a primeras iba a hacer que la pendeja se fuese, luego dije: venga, que se fume su cigarrillo y después se va, y luego iba pensando todo el rato que podría parar la estupidez PERO LUEGO ME PONÍA A ESCRIBIR y su horny ass me susurraba cosas y luego me dices: sabes, estos bien podrían no irse si suena la campana y yo así de: damn bitch sabes qué you so damn right Y ASÍ ACABÓ LA COSA Y OMO TE DIJE: ME LO ESPERABA? NO. ME ARREPIENTO? NI DE PUTA COÑA.

    I missed them being these kinky and horny asses también, no te voy a mentir. SO ANYWAYS, CITAS? CITAS.

    Es que their kinky asses. Aunque sabes? Estuve pensando anoche que en verdad me resulta raro pensar que no lo han ya alguna vez ahí. Bueno, a lo mejor follar directamente no porque les riega un poco la neurona, ¿pero comerse la boca? Lo veo habiendo pasado (?)



    Solo porque eres tú Lord Wickham, que puede echar todos los polvos que quiera y nunca llegarán a ser como los que se echa con él u///u so obvio se me iba activar en nada la jodida por culpa del estúpido, she is so weak for him lmao

    No sé por qué pero esta imagen me resultó bien sepsi and i cried, let's continue

    MIRA SIS cuando estaba haciendo el post y de repente la niña me susurró que quería rodearle el cuello a joey yo estaba así de: sorbito, cuz her chocking kink on fucking fire idek anymore. Y ENCIMA como sabemos que el otro se avienta a todos los kinks que ella tire y viceversa fue como: cero dudas de ponER ESTO VENGA



    OF COURSE WE KNOW *sorbito* por algo lo dijo la pendeja obvio (?)
    Nosotras: es que ali-chan es estúpida diciendo lo del alemán
    also yo: es cierto but at the same time siento que solo ha ganado (????

    Ah sí, casi se me pasa su jodido kink con el pelo. MIRA, bendito sea el champú que granny Rose le compra a la pendeja porque la fuerza que tiene ese pelo te lo puto prometo. Aparte de que me lo imagino todo suavecito y brillante, sabes? pero bueno, eso es otra cosa que nada que ver (?) the point is que es resistente y gracias a diosito (???

    SIS CUANDO LEÍ ESTO?????????????? LIKE NO ME LO ESPERABA BUT I WENT ALL FERAL Y OBVIAMENTE SABÍA LO QUE SE VENÍA Y MIRA. Also, es que akjdsakdba Ali-chan escucha el suck it con su acento y qué va a hacer???? pinches decir que no???? como si no estuviese perdiendo las bragas ahí mismo por eso.

    Como no me importa exponer en público todos mis kinks pues vengo a decir que esto especialmente me gustó porque:
    que se baje voluntariamente a hacer la felación: okey
    que él la tengo agarrada del pelo y la obligue a bajar a hacer la felación (obviamente cuz ella se deja, todo consentido): THAT'S FUCKING FINE.

    No sé, al caso, que le añade como más spice a la cosa y yo living cuando sucede, NO ME ESCONDO.

    Accurate and also me hizo pensar en la canción que has dejado y mira yo grito, cuz que no se note que otra cosa que me gusta mucho es la pendeja arañando a todo dios like sis why you so rough for??



    Que guarra es I LOVE HER.

    ALSO SÍ DIOS AJAJ yo pensé que like, bueno, estaban medio seguros porque se supone que nadie iba a subir a la azotea siendo que están en clases, pero ya sabemos como el sakura está lleno de pinches pendejos so hubiese sido gracioso (no) y tal PERO VENGA yo sé que los jodidos cabrones tenían la idea de que podía aparecer alguien y lo único que pasaba es que se ponían más cachondos porque es que encima muchas pruebas y cero dudas de sus exhibicionist asses.

    Nada, que va a acabar con el cuello que va a parece eso una paliza gitana AND IM IN.

    Es que no falla la estúpida. Que ya te digo, si es ruidosa de normal siempre gritando y así, pues obvio en el tema también se le escapa de las manos y qué, así la queremos, super obvia y ruidosa (?)

    Polvos que Ali-chan ha hecho in rol (roleados o fic): 4 / Polvos en los que a Ali-chan se la follan con la falda puesta: 3
    Que me encanta you know cuz idk, me parece kinda sexy cuando no se desnudan del todo no sé (?) pero igual me hace toda la puta gracia qué sé yo (? acabo de recordar que eso también lo comparte con anna a medias, tendré que añadirlo a la lista(?)

    Y luego la nalgada obviamente no podía faltar y yo living qué te digo. Wickham domíname la vida por favor im so weak for you idc

    Como si no lo puto supiese ya el cabrón JAJAJA si yo creo que él es el que más rough se lo hace siempre, por eso le gusta tanto (??

    Honestly c h i l l o. Cuz yeah, idk, igual ambos saben que son unas putas y se la pasan follando con todo dios pero el hecho de justo saber que hacía UNAS HORAS se la habían metido tbh i get it boy (?) recupera lo que es tuyo lord wickham (?? OKNO

    no sé por qué me recordó a cuando suzu en la follada le comió el coño o no sé y pensó que joey había estado ahí miles de veces y yo así de: well that's right pero también tantos otros (??



    Also añado que siempre me gusta cuando Pau insulta a Ali en sus posts o fics lmao but like cosas así de que estúpida o una hija de puta cuz it's true, y luego he pensado que igual no te he leído a ti haciéndolo o si lo has hecho ha sido poco y aquí sí que lo has puesto un par de veces y nada que yo feliz (???? QUE POCO QUIERO A MI HIJA AJAJAJAJ bah she deserves



    Im horny again wtf SIS es que me la imaginé, ME LA PUTO IMAGINÉ, y kajsdnas PORQUE ENCIMA es dios. Te acuerdas que yo os dije sobre los acentos que estudiaba de américa and so on?? Bueno pues en el sur de estados unidos tienen un acento un poco más parecido al británico, por no pronunciar las 'r' y todo esto, asumo que porque por esa zona pues estuvieron primero asentados los peregrinos idk, la cosa es que por la zona de chicago tienen acento de norte y ese es como mucho más americano, like pronunciar las 'r' y todo eso ENTONCES me hace mucha gracia haberla hecho de ahí y que su acento sea tan de puta gringa y TAN DISTINTO al de Joey y siento que se le saldría mucho en plena follada, cuz no pensaría mucho en hacer que sea comprensible (? Y nada, imagina ese harder con la r toda marcada, ugh im weak.



    Te lo prometo, no pensé que fuesen a volver a follar con normalidad después de todo, DE HECHO, no pensé ni que fuesen capaces de pasar el receso juntos con tanta normalidad pero then no sé como hicieron sus mierdas y míralos de nuevo ahí JAJAJA es que es lo que siempre ponemos en los posts, que lanzan sus mierdas ahí al puto fondo de nuevo y siguen como si nada Y MIRA sé que no es healthy en absoluto pero KINDA que me alegra que lo hayan hecho con esto también porque por jodido que sea, es como es su dinámica, y en realidad tenía miedo de que si no eran capaces de seguir con esa dinámica todo se iba a la mierda pero míralos, ali solo necesitaba un polvo y joey comerle la boca a kat para que volviesen al asunto lmao

    ANYWAS

    la blondie también lo ha disfrutado como una perra, eso lo puedo puto confirmar.

    es que encima tenían que tenerse unas ganas desde lo del lunes que no es ni medio normal sabes? i just feel it in my guts.

    aunque lo haga por pura costumbre y tal, la verdad es que me sigue pareciendo kinda cute idk, que no haya sido literalmente solo la follada idk cuz they still like each other (?)

    Lo que dijimos anoche, el pinche entró ya en su modo full fuckboy jugando a tres bandas y mira que está mal pero como lo puto adoro no es ni medio normal, i like seeing him in action (?) Al fin y al cabo, no es como si la otra no hubiese hecho lo mismo so (???

    WHAT THE HELL CON ESTA CONVERSACIÓN ME PARECIÓ TODA SEXY???? No sé pero yo creo que Ali en el fondo realmente está un poco proud de verlo decir eso. Que sé que igual no significa nada y que sigue en su mood de mierda y todo eso, y ella también se va a dar cuenta, pero still es como: mira, hemos echado un polvazo impresionante como lo de antes so la esperanza no se pierde o algo así (?)

    EN FIN

    PEDAZO DE RANT ME SOLTÉ PERO ES QUE SIS LO DISFRUTÉ COMO UNA ZORRA ISTG Casi tanto como Alisha disfrutó la follada en sí (??? Y mira, ya sé que hemos dicho que podemos vivir sin ellos y todo eso cuz well i know, no son ninguna clase de otp ni nada, al fin y al cabo son solo follamigos y en cualquier momento es podría irse a la mierda PERO LA COSA ES QUE luego los leo juntos y entro en un modo tan feral que no puedo explicar lo mucho que me gustan, idk. Se coordinan tan jodidamente bien, y ali no tiene la ira esa de kat que los lleve a un angry sex impresionante que todos adoramos, but still no siento que lo necesiten idk, no para ellos cuz van como aparte a todas las demás folladas. O igual solo soy yo que soy una biased por ellos.

    ANYWAYS

    Que Dios, de verdad que me puse toda contenta cuando los vi haciendo de nuevo el estúpido en la azotea y me hubiese quedado feliz solo con el teasing tbh PERO LUEGO nos controlaron sus horny asses Y ME DIJISTE QUE TE IBAS A AVENTAR UN FICAZO Y YO LEER UN FICAZO TUYO DE ELLOS ?????? I DIE EVERYTIME, TÚ LO SABES. Y gosh luego mi neurona decidió despertarme justo cuando lo aventaste y perder las bragas a las 7 de la mañana pues mira, woRTH. Y nada, lo que te dije, que dijiste que podíamos decidir si hacerlo canon y yo pensé: sis, hagas lo que hagas sé que voy a querer hacerlo canon wth. Encima like siempre manejas super bien a la estúpida y a su relación con el lord así que sabía que no iba a ponerte ninguna queja PERO ES QUE ENCIMA TE SALIÓ TAN PRECIOSO QUE YO QUE SÉ, LLORO? LLORO.

    Y yo que sé qué mas, que te adoro Y AAAA *c la come a besitos* que gracias por aventarte otro ficazo de los estúpidos, idk, i love it. Y te comentaré los otros, i swear

    *huye rodando* la pendeja no se va a poner a quejarse de las pruebas después de dos folladas sola (?)
     
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