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  2. ¡Importante!


    Recuerda que categorizar bien tu historia es muy importante. Para esto, debes utilizar alguno de los prefijos disponibles junto al título de tu historia antes de ser publicada.

    Estos prefijos indican la extensión aproximada del relato y así obtendrá lectores más específicos.

    La indicación sobre cómo utilizarla es la siguiente:

    • Nanorrelato para historias de 20 palabras o menos.
    • Microrrelato para historias de entre 21 a 100 palabras.
    • Drabble para historias de entre 101 a 500 palabras.
    • One-shot para historias de un solo capítulo, mayores a 500 palabras
    • Two-shot para historias de dos capítulos.
    • Long-fic para historias de más de dos capítulos

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One-shot Fanfic - Zero [Guerra Mundial Z]

Tema en 'Temática Zombie' iniciado por Fenix Parker, 14 Mayo 2017.

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  1.  
    Fenix Parker

    Fenix Parker Equipo Creativo Esbirro Comentarista destacado

    Cáncer
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    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Fanfic - Zero [Guerra Mundial Z]
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    806
    Zero:


    Carry era una chica rubia, de pelo hasta el cuello, muy hermosa y gentil, para envidia de muchos dedicaba más atención a mí que a la mayoría de los pacientes en aquel sitio, habría sido perfecto si no me doblara la edad, era más que nada como una hermana mayor para mí, alguien en quien refugiarme cuando las noches eran largas y como un niño quería llorar por todo lo perdido, después de todo faltaba demasiado para mí para creerme un adulto, pues tenía solo 13 años de edad. En ese momento lloraba.

    La presión en el indicador indicaba normalidad, mis niveles de azúcar en la sangre ya no eran tan malos, me encontraba mucho mejor, hace medio año había llegado desvaneciente y moribundo luego de ser rescatado en un pueblo de muertos vivientes foráneo en Jaipur, yo era un ave de rapiña cazando furtivo entre las ruinas para aferrado a sobrevivir, fueron tropas de Elite, un grupo creado por estadounidenses y chinos los que habían asediado el lugar, encontrando un único superviviente, yo.

    Al principio unas horas antes, me pusieron una bata blanca casi transparente sobre mi piel morena desnuda, nervioso presioné cubriendo un costado entre mis costillas derechas, Carry me observó extrañada más sonrió pensando que era parte del nerviosismo a la intervención médica. Se suponía que esta era una de las prioridades, una prueba de sangre que descartara por completo la infección, pero con un muchacho solitario y agonizante lo primero era mantenerme vivo antes de sacarle más sangre de la que estaba manteniendo su cuerpo, más luego de considerarme apto era momento para realizarlo.

    El médico me pinchó el brazo y presioné mi labio mordiéndolo con dolor, Carry tomó mi mano y me sentí más tranquilo. Ver mi sangre fluir revolvió un poco mi estómago y me sentí mareado, respiré sintiéndome enfermo pero cada vez que me sentía decaer el rostro de Carry me tranquilizaba.

    Se me parecieron horas las de incertidumbre, mientras observaba como el medico iba y venía, se reunía con otros y murmuraba, los observaba ir y venir con grupos de ensayo que estaba seguro tenían mi sangre, la tensión que transmitía sus ojos me contagiaba, al final ni la mirada de Carry puso calmarme, pues me la arrebataron y al volver, algo en ella parecía hacer cambiado.

    Se acercó con los guantes puestos precavida, levantó mi bata hasta el pecho y se percataba de su sospecha, una cicatriz oscura de líneas continuas se observaba dibujada como un augurio fantasmal.

    — ¿Cómo te hiciste esto? — preguntó con la voz entrecortada.

    Bajé la mirada mientras mis labios formaban una línea y ella presionaba sus ojos preocupada.

    —Quiero que me cuentes tu historia. — indicó murmurando.

    — Antes de que esta guerra contra esas cosas come-carne— comencé a narrar— mi pueblo ya contaba con una, mis tierras siempre han sido caóticas, grupos rebeldes que se alzan y caen, grupos rebeldes que despojan de vida a inocentes…—mis ojos se llenaron de lágrimas, mi garganta se cerró y tarde un poco en hablar de nuevo—…un soldado me mató a mi familia, yo vi todo…yo busque defenderlo…lo ataque…¡lo ataque con todos mis fuerzas!...

    Una voz gruesa y masculina se aclaró la garganta, era un hombre alto y robusto atravesando el umbral de la tienda sanitaria, me señaló y se aproximó.

    — Hace dos años según los datos proporcionados en el archivo indican que fue un militar de la India, mandaron llamar a un doctor de una base cercana luego de que este comenzó a presentar síntomas extraños— me explicó— Cuando te hicieron esa herida ¿no te ocurrió nada ¿verdad?...

    Negué con la cabeza.

    — Tú ya portabas el virus.

    Todos se sorprendieron, incluso yo, no quería creer algo así.

    Carry lloraba en la noche ofreciéndome su mano, llevaba una mochila en su brazo. Habían pasado algunas horas y nos habían dejado solos al final, se las arregló para sacarme de la tienda, su plan era huir conmigo.

    — Entiendes lo que podría pasarte aquí ¿no?, entiendes ¿qué significas para ellos?...no quiero que nada te ocurra.

    Me vi tentado a aceptar su oferta, vagar con ella por el mundo a nuestra suerte, vivir de una de las maneras más difíciles, pero vivir al fin de al cabo que era lo que estaba en riesgo quedándome aquí. Sin embargo, pensé en que era yo, quisiera o no creerlo así hubiera sido por la mejor razón del mundo, había sido el causante de este holocausto, había diseminado la peste y muerte en el mundo hasta casi extinguirnos, pensé en las familias que vi desvanecerse entre rabia, hambre, locura e infección, en como simplemente observé, como siempre solo observé.

    — Me quedaré…— le respondí. — solo promete que estarás conmigo hasta el final

    Era un destructor de mundos, una sombra, un mito de sombras y esperanza, era el paciente cero.
     

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