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de Inuyasha - Fanfic - Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

Tema en 'Fanfics Terminados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por aLeTheia_anGeL, 14 Mayo 2010.

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    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

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    Fanfic - Me Quedare a tu Lado [InuxKag]
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    Holas!!! xD Volvi jeje perdón la demora... Pero ya estoy avanzando más con los capitulos. Gracias por sus comentarios... y respondiendo a una duda en particular.

    Inulove y KagomeG: xD Ambas tuvieron la misma duda sobre si Kagome conocía o no a Kikyo, en realidad no la conoce pero en el cap. 3 Recuerden q Inuyasha le comentó sobre su ruptura con ella y como lo engañó así que no la conoce pero sabe cosas sobre ella e Inu :P ...

    Bueno aqui les dejo la conti espero les guste.. Nos vemos SayOoOoPpP!!!

    CAP. 15 CRECEN LOS PROBLEMAS

    Estaba totalmente deprimida, no quería creer que sus amigos le hayan ocultado tal cosa y en especial Sango, es decir, ambas son chicas y cosas así entre amigas no debería ser un secreto. Tal vez fue ese pequeño asunto lo que hacía dolerle un poco más.

    Ya eran las 8 en punto de aquella noche, al día siguiente tenía varios problemas que resolver: primero con Inuyasha desde luego y segundo lo de sus amigos. Se le hacía imposible solucionarlos cada vez que pensaba en esos dos asuntos pero su positivismo de poder hacerlo iba y venía en algunos ratos lo cual la tranquilizaba un poco. Se encontraba echada boca abajo en su cama, apoyando su cabeza entre sus brazos hacia delante y en frente de ella se encontraba su móvil.

    —Qué voy hacer… —se murmuraba así misma sin darse una solución.

    Cerraba poco a poco los ojos, quedándose dormida, teniendo la sensación de que sus problemas se iban por arte de magia cuando de pronto escucha la melodía de su teléfono lo que hace que de un pequeño sobresalto y conteste sin ver quién era.

    —¿Aló? —preguntó confundida.
    —Kagome por favor no me cuelgues —lo dijo rápidamente para que ella no hiciera ningún movimiento.

    Al darse cuenta de quién se trataba cerró los ojos con fuerza pensando sarcásticamente “Justo ahora tenía que llamarme”, se dio ánimos mentalmente para responderle ya que al haberse quedado callada por un rato, el chico le estaba volviendo a llamar.

    —¿Qué quieres? —le dijo para seguir el hilo de la conversación.
    —Necesito hablar contigo —al menos en su tono de voz expresaba la ansiedad que tenía.
    —Ahora no quiero, no estoy de humor para discutir contigo de nuevo —fue directa y sincera y en verdad era que aún no sabía sí preguntarle a quién fue a ver ayer.
    —Kagome por favor, no quiero que estemos disgustados —se lo pedía de buenas maneras, cosa que no había hecho antes.
    —Mañana hablamos Inuyasha… —y diciéndole eso cortó la llamada de inmediato.

    Unas gruesas lágrimas recorrían las mejillas rosadas de la chica hasta caer en las sábanas de su cama. No quería preguntarle porque simplemente temía que la respuesta fuera un “sí”.

    Al día siguiente, afortunadamente los muchachos tenían prueba de soccer lo que dejaba la única alternativa de irse sola por aquella calle hasta llegar a la parada de autobús. El recorrido no fue el mismo ya que ahora la depresión controlaba el ambiente y así continuó hasta llegar al paradero donde bajaba para ir a la escuela.

    —¡Kagome! —escuchó de repente que una voz femenina la llamaba.

    La aludida se giró para ver a esa persona.

    —Buen día Sango —respondió un poco cortante.
    —¿Te pasa algo? —eran amigas así que rápidamente percibió su cambio de humor.
    —Tú dímelo —al parecer iba a solucionar primero el asunto de su amiga y luego el de su novio.
    —Ya lo sabes ¿verdad? —dijo ella pero refiriéndose a otra cosa.
    —Lamento haber escuchado conversaciones que no me incumbían pero en cuanto mencionaron mi nombre y el de… —explicaba la Higurashi algo impaciente pero a medida que hablaba, su amiga iba tornándose más confundida así que la detuvo de inmediato.
    —Espera Kagome espera ¿De qué estás hablando? —es lógico que no hablaban de lo mismo.
    —¿De qué me estás hablando tú?
    —Que Inuyasha vio a Kikio en el centro comercial el día que comprábamos los vestidos para la fiesta —le explicaba calmadamente la chica de cabellos castaños.
    —¿Qué? ¿Desde ese día fue? —al tener esa reacción era lógico que ella no sabía absolutamente nada.

    De este modo Kagome pidió de por favor a su amiga que se lo contara todo y así fue como Sango le dijo la verdad: desde la vez que la volvieron a ver, el por qué de las actitudes cambiantes de Inuyasha al volver a verla hasta el sospechoso encuentro que pudo haber tenido el domingo con ella. A su vez Kagome también le explicó que sin querer, escuchó la conversación que estaba teniendo con Miroku, lo cual la había dejado muy dolida.

    Entraron normalmente a clases pero no contaban con que los chicos ya estuvieran en él esperándolas. Kagome siguió de largo sin dirigirle la mirada, aún estaba molesta y más aún porque ya estaba enterada de todo.

    —¿Qué le sucede Sango? —le preguntó el muchacho ambarino.
    —Será mejor que pienses bien cómo solucionaras esto porque ella está muy dolida en este momento —le contestó a manera de reclamo por supuesto.

    En ese instante entraba Nagasaki al aula, como siempre buscando una excusa para hablar con la muchacha de sus sueños pero esta vez una expresión de preocupación llenó su rostro al verla tan cabizbaja en su carpeta.

    —Dime quién fue y lo mandaré al infierno —le decía tiernamente mientras se sentaba en la carpeta vacía al frente de ella. Esa era su forma de expresarle el enorme cariño que sentía por ella.
    —Hola Kouga… No te preocupes, no pasa nada —intentaba mantenerlo al margen de la situación, lo último que deseaba era que su novio y su amigo se pusieran a discutir por cosas innecesarias de nuevo.

    Kouga la tomó de las manos, como usualmente solía hacer, y de esa manera le daba palabras de aliento. Obviamente Taisho vigilaba la situación y al ver esa parte, no le gustó en lo absoluto; se puso de pie y se encaminó al lugar de los hechos mientras que Sango le daba una mirada de desaprobación y Miroku preparaba la cámara de su celular para grabarlos.

    —¡Pero es que tú no entiendes que no debes tocarla! —vociferaba enojado el novio celoso.
    —¡Ya cállate Taisho! Me tienes harto ¡Sí Kagome fuera mi novia no permitiría que se pusiera triste jamás! —y diciendo esas palabras logró aturdir a más de uno.

    Por un lado a Inuyasha, quién estaba analizando cada palabra: sí Kagome fuera su novia ¿él podría soportarlo?; ella estaba también algo sorprendida por sus palabras, era lógico que sabía los sentimientos de Kouga hacia ella pero no quería creerlos hasta que los confirmó verdaderamente y mientras tanto sus amigos y otros alumnos más, miraban la situación como si de una misma obra de teatro se tratase.

    Lamentablemente esa conversación no se pudo zanjar ya que justo ahí entró un sensei al aula para empezar la misma rutina escolar de siempre. Nagasaki se retiró dejándolos a todos realmente sorprendidos.

    —Esto no se quedara así —se decía a él mismo mientras lo veía salir. En definitiva, no iba a permitir que Kagome fuera a los brazos de ese “lobo sarnoso”.

    Todo el primer periodo se la pasó pensando en cómo solucionar este inconveniente, se imaginaba mil situaciones en las que su novia terminaba con él y se iba a los brazos de su eterno rival. Incluso en una de esas alucinaciones, tuvo el impulso de pararse de la carpeta, cogerse de los cabellos y gritar desesperado un severo “No”, lo que causó la gracia en los demás alumnos excepto sus dos amigos y obviamente Kagome. Esto a su vez logró que el profesor lo sacara al frente a resolver el siguiente problema matemático que ya estaba escrito en el pizarrón.

    Ahora que se encontraban ya en el periodo de descanso, a penas sonó la campana, Taisho fue corriendo al aula vecina. Deslizó la puerta de un solo tirón para gritar.

    —¡Nagasaki Kouga! ¡Vamos afuera! —el muchacho estaba exaltado además de notársele unas venitas en su cabeza de la furia contenida.

    Kouga se le quedó mirando sin inmutarse y luego de unos segundos suspiró pesadamente para obedecerle con algo de fastidio, tener que hacerle caso al “babotas” de su rival le incomodaba profundamente.

    —Qué rayos quieres —le decía tocándose la cabeza en señal de molestia.
    —No quiero que te vuelvas acercar a Kagome —se lo dijo de frente y sin rodeos.

    A lo que Nagasaki sólo pudo responder con una risa dando a conocer que esa respuesta le pareció realmente divertida.

    —¡¿Y crees que voy a hacerte caso?! —respondiéndole sin evitar seguir riéndose.
    —¡Ya basta sarnoso! ¡Estoy hablando en serio! No te le vuelvas a acercar —recalcándole muy severo lo que intentaba decir.

    La risa de Kouga desapareció eventualmente para después sólo sonreírle de forma tenue, lo miraba fijamente como si de un duelo se tratara.

    —Me parece bien, entonces que sea un reto… —le decía lentamente a su rival —Que sea Kagome quien decida al final con quien quedarse.

    Y con esas palabras dio media vuelta para irse nuevamente a su aula. El muchacho de ojos ambarinos no pudo responder a su desafío ya que no sabía si aceptar o no.

    En una escuela diferente, al otro lado de la ciudad, dos muchachas caminaban por los pasillos del instituto cargando cada una la mitad de una cierta cantidad de hojas. Al dar la vuelta en una esquina, Kikio se tropieza con un muchacho lo que causa que algunas de sus hojas se dispersen en el suelo.

    —Rayos… —se dijo a sí misma para agacharse a levantarlas.
    —Fíjate por dónde vas —le dijo aquel chico de manera hostil.
    —¡Oye! Qué te pasa, deberías ayudarla en vez de criticarla —le reclamó su amiga mientras le dirigía una mirada molesta hacia él.
    —Tranquila Naomi… —ya había recogido el último papel y nuevamente se puso de pie —Sabes perfectamente que Taeksu no ayuda a nadie —y diciendo esto se encaminaron de nuevo hacia el salón de profesores no sin antes, ella volteó para dedicarle una mirada penetrante junto con una media sonrisa muy misteriosa.

    Taeksu Naraku era un chico demasiado sombrío, todos en ese instituto lo evitaban por su forma de ser pero había algo en esa chica: Nakamura Kikio. Cada vez que se encontraban ambos intercambiaban miradas furtivas, hábito que despertó en él un profundo interés por ella.
     
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    Uyyyyyyyy!! ¡Naraku, Kikyo, Kouga, Inu! ¡Esto no anuncia algo bueno!

    Además, creo que Inuyasha es un torpe sí acepta el reto, porque en eso de los retos y las apuestas, todo empeora si la chica se da cuenta.
    Pues, creo que que era inhebitable que Naraku apareciera, digo, es el malvado y todo eso y, además, en conjunto con la fría azabache.... ¡Tengo un mal presentimiento!

    Bueno, esa es mi opinión, cuídate y nos seguimos leyendo.

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    Come frutas y verduras.
     
  3.  
    maFFer susin

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    que lol lo amo kyya perdon por perderme las continuaciones pero no tenia tiempo amiga sabes que amo tu fic en verdad me empezo a llamar la atencion acerca de la parte de naraku que pasara?? en fin me molesta la actitud de inu en verdad el si se puede ir a ver a kikyo pero a kag ni le puede dirigir la palabra koga ash ¬¬ en fin espero lo continues bye
     
  4.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho とうが 犬の大将 Mis poderes no son perfectos después de todo Las diferencias nos hacen especiales pero no superiores a los demás Comentarista destacado

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    Naraku al ataque y espero que por una noble causa jajaja mucho pedir en él, pero si deseo que sea el que le ponga su estate quieto a Inu de otra manera, que se quede con Kikyo, para que se le quite lo sonso, y que ella ya ni lo pele... en cuanto a Koga no quiero que Kagome cometa la tonteria de decirle que si solo por desengañarse de Inu.... no, no, no, por favor... vas a complicarle mas las cosas??? Pobre Ayame, que mala sois con ella, que Kagome le diga a Koga que no y que tambien el bruto se de cuenta de que hay otras mujeres... Miroku y Sango los adoro, y con ellos no te metas, no lo hagas mas enredado jejeje... Es tu historia como crees, pero te lo pido por favor (de rodillas y con los brazos abiertos). Te leo luego Sayo
     
  5.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

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    Ola chikas lamento la demora anterior por fin salí de vacaciones sólo q ahora ando correteando a un profesor para que me arregle una nota :( Me moriré si desapruebo ese curso ... Maldición...

    Bueno por otro lado y retomando el tema, lamento haberme demorado con este capitulo... Se me está yendo la imaginación para corregir los capitulos xD Pero de todas maneras lo haré y tambien pido disculpas si alguna de ustedes me invitaron a leer algún fic suyo y no comenté... Como dije, ahora estaré más libre y me pondré al corriente con sus fic's también.

    Gracias por sus comentarios y también los comentarios que borraron, igualmente los leí y se los agradesco. Aquí les dejo el siguiente capítulo ... espero os guste.


    CAP. 16 EL BESO DE LA SEPARACIÓN

    —Nos estamos viendo Kagome —se despedía de ella, Sango.

    Ella le devolvió el saludo de despedida con una sonrisa fingida ya que se notaba su profunda tristeza en su rostro.

    Ya habían pasado un par de días desde que no le dirigía la palabra a Inuyasha; la última conversación que tuvieron la dejo en severas dudas sobre sus sentimientos hacia él y además la confianza que le tenía estaba poco a poco desmoronándose.

    —Ya llegué… diablos… —dijo ella entrando a su casa y murmurando esa última palabra.

    Se quitaba los zapatos para luego ponerse las pantuflas, cuando de pronto vio a su hermanito cruzar el pasillo desde la cocina a la sala.

    —Ah hola hermana —y diciendo esto escondió rápidamente lo que tenía en sus manos.
    —Hey ¿Qué traes ahí? —le preguntó curiosa levantando una ceja.
    —Eh… nada… sólo cosas… —decía cada vez más nervioso y retrocediendo.
    —Souta… —dijo ella esta vez en tono sospechoso.
    —¡Adiós! —gritó de repente el niño corriendo hacia las escaleras.

    Fue ahí cuando Kagome se percató que su hermano había tomado su cofrecito donde guardaba cosas importantes.

    —¡Souta! ¡Devuélveme eso ahora! —y gritándole de ese modo empezó a perseguirlo.

    Su hermano tomo otro rumbo al dirigirse hacia el comedor de la cocina, empezó a correr en círculos alrededor de la mesa mientras que Kagome le seguía el juego y también empezaba a perseguirlo. La señora Sonomi los veía con una sonrisa y con varias venitas latentes en su cabeza, así que cogió a Souta de atrás del polo y lo hizo detenerse al igual que cogió a Kagome del brazo para que parase.

    —Si tiraban algo, lo pagaban con sus mesadas —trataba de seguir sonriéndoles, lo que causaba que sus hijos se atemorizaran un poco.
    —Pero mamá ¡Él tuvo la culpa! Por tomar mis cosas —decía señalándolo.
    —¡Sólo quería hacerte cambiar de cara! Siempre andas deprimida —se excusaba el pequeño.

    Aquellas palabras dejaron perpleja a Kagome; jamás pensó que su hermanito se percatara de lo mal que estaba y también la enterneció tanto que sin decirle algo lo abrazó. Souta le correspondió pero poco después se zafó rápidamente, según él “no era para tanto”.

    Sonomi sonrió al verlos recordando que de pequeños eran igual, en ese momento también se acordó que había hecho un pedido en la pastelería.

    —Kagome ¿Puedes hacerme un favor? —preguntaba buscando en su bolsillo el dinero.
    —Sí mamá dime.
    —Hoy en la mañana hice un pedido de un pastel de chocolate ¿Lo puedes ir a recoger? Está a mi nombre —decía la señora dándole el dinero a su hija.
    —Claro mamá… —y de ese modo recibió los billetes para guardarlos en su bolsillo.

    Salió de casa y se dirigió al patio para coger la bicicleta; una vez montada en el pequeño vehículo pedaleó tranquilamente para encaminarse hacia el lugar indicado.

    Por otro lado en ese mismo espacio de tiempo, Inuyasha se encontraba en casa “matando el tiempo” como se dice; se fijó en su reloj de pared y vio que eran las 3:00 p.m. por lo cual le vino una tentadora idea a la mente: podía ir a ver a Kikio, de todos modos ella entraba a trabajar a esta hora.

    —Maldición… —se decía a sí mismo mientras se ponía la chaqueta para salir.

    *º*º*

    La chica ubicó la bicicleta afuera de la panadería y seguido entró.

    —Buenas tardes señorita ¿Qué se le ofrece? —le atendió amablemente el señor vendedor.
    —Buenas… eh, vengo a recoger el pedido de la señora Sonomi —le dijo ella para luego entregarle el dinero.
    —Un momento por favor —dijo el panadero y seguido fue a revisar.

    *º*º*

    Subió las escaleras pero al estar en ese piso se percató que la tienda estaba cerrada, por lo que lo único que se le vino a la mente en ese momento fue “maldición… hoy no abrieron”. Estaba a punto de retirarse pero giró su mirada hacia la derecha, y ahí fue cuando la vio; para su “suerte” ahí estaba ella, sentada en una de esas bancas, no supo por qué pero le dio una extraña alegría interior al saber que se encontraba ahí.

    Se acercó a ella, un poco tímido.

    —Kikio… —la miraba fijamente esperando alguna reacción de ella.

    La aludida alzó la vista y lo vio directamente con esa mirada fría que la caracterizaba.

    —¿Qué haces aquí? —le dijo en un tono exigente.
    —Vine a verte —le respondió él muy seguro de sus palabras.

    Sin embargo ella no le respondió, simplemente dejó de verlo para fijar su mirada en algún punto del centro comercial.

    Como era de esperarse por parte de él, y a sabiendas que era un chico impaciente, decidió romper aquel silencio incómodo.

    —Entonces ¿Podemos pasarla juntos? —y esta vez no pudo evitar sonrojarse. Además teniendo en cuenta las circunstancias, que haya hecho una proposición así, el rubor no era para menos.
    —Bueno… —le respondió rápidamente para sorpresa de él.

    *º*º*

    Kagome salía de la panadería acomodando la bolsa del pastel en uno de los mangos de la bicicleta. A pesar de haber ordenado un postre, no resultó ser tan grande como ella lo esperaba; su madre se había medido al elegir el pastel. Era de chocolate y con algunas pocas decoraciones de fresa cortada, sin duda se veía delicioso.

    —Tendré que esperar para comer un trozo —se decía a ella misma con una ansiada sonrisa en su rostro.

    Una vez lista, montó nuevamente el vehículo para dirigirse a casa.

    *º*º*

    Ya habían salido del centro comercial, caminando como si fueran dos buenos amigos conversando de trivialidades pero a pesar de eso él ya no sentía la misma incomodidad que tenía anteriormente.

    Inuyasha se le quedaba viendo furtivamente de vez en cuando, seguía teniendo las mismas características que hicieron que él se fijara en ella pero lo que cambió por completo fue su expresión: ahora ella lucía más distante y hostil con las personas.

    Caminaron hasta llegar al parque central donde pasaron por varias bancas ocupadas por personas, ya sean niños, ancianos o parejas. Casi al llegar al final de la plaza se toparon con una banquita solitaria así que sin decirse nada, entre los dos, se sentaron casi al mismo tiempo.

    —Aún deseas copiarme en todo ¿verdad? —dijo ella haciendo que varios recuerdos de la secundaria vengan a su mente.
    —Nunca te quise copiar, solo deseaba superarte —le contestó él ahora con más confianza.

    En ese momento Kikio esbozó una diminuta sonrisa que fue percibida solamente por su acompañante, el cual se quedo sorprendido por aquel gesto.

    Kagome iba de regreso a casa y pasó por el parque justamente en ese instante; hubo una oportunidad en la que volteó a ver su lado derecho, por simple casualidad pero ahí fue cuando vio a Inuyasha hablando con Kikio, sentados en la misma banca. Frenó bruscamente la bicicleta para luego bajarse y dejarla apoyada en un árbol, luego se quedó entre unos arbustos viendo lo que ellos hacían y además estaba la fortuna que podía escuchar lo que decían.

    —Me alegra mucho volver a verte —fueron las primeras palabras que la chica empezó a escuchar.
    —Al menos da gusto que sigas hablándome —le contestó Kikio sin mirarlo.
    —¿Por qué dices eso? —en su afán por querer saber lo que le pasaba se acercó a ella en un impulso.
    —Discutiendo seriamente al respecto, no merezco que me hables si quiera —y esta vez se dignó a voltear a verlo fijamente pero su expresión seguía siendo la misma.
    —Cómo no hablarte si eres una persona muy importante para mí —dijo el muchacho sin medir las consecuencias de sus palabras.
    —¿Lo soy? —contestó la otra chica ahora un poco confundida.

    Él se limitó a responder solamente con un movimiento de la cabeza afirmando su respuesta. Kagome se sentía traicionada, no podía creer que su novio haya perdonado a Kikio de todas las cosas que le había hecho; es decir, en primera instancia se expresó mal de ella pero debía admitirlo, esa chica aún habitaba el corazón de su querido Inuyasha. Ya no soportaba más la situación, además de que sus lágrimas estaban a punto de salir, dispuesta a dar media vuelta para retirarse quiso verlo por última vez cuando en realidad nunca debió voltear.

    Ambos muchachos se miraban como si nunca antes lo hubieran hecho, se podía notar un pequeño brillo en los ojos dorados de su novio al fijarlos en esa chica. Kikio, por su parte se acercó a él, quien no se movía, parecía que estaba hipnotizado en los ojos de su antiguo amor. Se tomaron de las manos para que, de una vez, se dieran ese beso infiel, mentiroso y traicionero; ese beso que prácticamente mato a Kagome y dejó su frágil corazón destrozado.

    Separó un poco los labios de la sorpresa y angustia contenida; se encontraba en estado de shock, incluso le parecía que esas imágenes aparecían una y otra vez por su mente. Las lágrimas ya habían bañado por completo sus rosadas mejillas; con la mirada pérdida salió de los arbustos y se dirigió hacia ese lugar.

    Ellos seguían besándose pero cuando Inuyasha sintió unos pasos a su lado, se separó de Kikio para girar su mirar y darse con una sorpresa sin precedentes.

    —Inuyasha… —dijo Kagome con la voz casi quebrada y llorando sin medida.
    —¡¿Kagome?! —Exclamó él totalmente atónito y poniéndose de pie —¡Deja que te explique! ¡Por favor! ¡Yo solo…!

    Sin embargo no pudo continuar hablando ya que lo único que se escuchó retumbar en todo el parque fue la bofetada que Kagome le dio a ese chico que la engañó. Con su furiosa mirada escondida en su azabache flequillo dio su sentencia.

    —Hemos terminado… nunca más vuelvas a acercarte a mí —y una vez dicho esto, a todas las fuerzas que le quedaba, corrió a coger su bicicleta para montarla e irse rápidamente sin darle la oportunidad a que le respondiera.

    Y en efecto, el chico no tuvo momento para contestar, al recibir la cachetada se quedó mirando hacia el lugar donde “le voltearon el rostro” y para cuando regresó a mirar, Kagome ya se había marchado del lugar.

    De regreso a su casa, trató de aparentar, felizmente había podido secarse las lágrimas en el camino. No quería preocupar de nuevo a su familia, sobre todo a su hermano; además le resultó muy extraño ya que de pronto recordó las palabras de su padre “Sí me entero que este chico te hizo algo no dudare ni un segundo en separarte de él”. Por un lado tenía miedo de que sí su padre se enterase podría hacerle algo a Inuyasha, lo último que quería era meterse en más problemas y por otro lado no deseaba regresar a Rusia.

    —¡Ya llegué! —dijo ella fingiendo tranquilidad.

    Se cambió los zapatos por sus usuales pantuflas y fue directo a la cocina a dejar el pastel.

    —Kagome… gracias hija, te escuche llegar —dijo su madre entrando también para luego voltear y gritar —¡Souta! ¡Tu hermana ya trajo el pastel!
    —¡Sí! ¡Pastel! —se escuchó al niño gritar desde el segundo nivel, al parecer ya bajaba.
    —Voy a repartir ¿Quieres comer un pedazo? —preguntó la señora yendo a traer los platos.
    —No gracias, luego lo pruebo ahora voy a mi habitación —le contestó la chica totalmente deprimida y saliendo de la cocina.

    Subió las escaleras como pudo y entró a su recamara. Al cerrar con seguro, se deslizó por la puerta hasta caer sentada en el suelo, las lágrimas volvieron a brotar en grandes cantidades así que abrazó sus piernas y lloró toda la noche. No entendía cómo es que un chico al que ella amaba podía hacerle tanto daño, en esos momentos no sabía qué hacer y la peor parte de todo era que, aunque quisiera negárselo, aún seguía amando al tonto de Inuyasha Taisho.
     
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    maFFer susin

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    ESTUPIDOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ES UN COMPLETO INEPTO¡¡¡¡¡¡¡ BAKA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ LO ODIO¡¡¡¡¡ aaaaaaaahhhhhh calmate....................... en fin es que como demonios se le ocurrio es un completo imbecil¡¡¡ es decir no que muy dolido y ofendido, yo voto por que Kag se vaya a rusia se consiga un muchachon y lo mande a freir esparragos con la estupida de kikyo. Haber si asi se la arreglan un poco las cosas en la pequeña cabeza que posee a inu, si que le de una leccion.
    En fin amiga te tardeste en actualizar pero lo valio. En fin espero que la contiues pronto bye (;
    (perdon la cantidad de palabrotas que solte pero en verdad estaba enojada ^^U)
     
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    Idaly

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    Inuyasha es un tonto!! él realmente se merece una cucharada de su propia medicina, pero las mujeres somos tan sentimentales, no importa lo que nos hagan, si ya entregamos el corazon, es muy dificil dejar de amar por más que nos lastimen, sin embargo, hay que tener dignidad... así que Kagome no deberia dirigirle ni siquiera una mirada!!.... espero continuación pronto, tu historia se pone cada vez mejor.
     
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    kagomeG

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    Mafer tiene razon!!!
    es un completo idiota!!! ah! tiene caca en la caveza!!!!
    que no se pudo haber hecho de lado o algo asi???!! que coraje!!! pobresita!!! es un completo inepto!!! con cara de chango (?)
    y en sus ojitos... aun que de igual manera yo me hubiera quedado, con su muy merecida cachetada y una de esas miradas que lo hagan sentir una cucaracha!... almenos la hubiera ido a buscar o algo asi!... seria el colmo que se quede solo en shock....
    que paso con esos besos?!! agarres con kouga por ella??!! abrazos??!! NADA??!!! y se va con esa... ... ... tranquila tranquila... esa
    porfis! no dejes el fic! te comprendo!... pero ya son vacaciones! wow!!!
    tq! y gracias por avisarme de tu genial fic!
    kagomeG
     
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    Loops Magpe

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    TT.TT Lo suponía ¡Todo lo malo siempre me pasa a mí! Digo, digo, a Kagome (Es que la costumbre gana) Mientras… ò.ó
    ¡Inuyasha es un hijo de su #$/´!…y de su papá también ¡Un idiota desconsiderado que no piensa en los corazones ajenos y en quien lo ama TToTT! ¡Inútil, menso, tonto que siempre hace las cosas mal! Y, para acabar, ¡¡¡No come frutas ni verduras!!! ¡Se alimenta de puras papas! (?) ¬//_//¬ No me hagan caso, yo y mis locuras.

    Bueno, ese es un pequeño gusto que me di (èé Malvad, malvada, me siento malvada. Hay que eliminar a la criatura radiante jajaja) *Sunako Nakahara Mode ON*
    Aún así y sin importar lo que parezca, no me gusta que ellos sufran (Discúlpenme, soy bipolar), por favor, has que el BAKA entienda de sus errores >.< (no sin antes dejarlo tristear un poquito)

    Eso es todo, cuídate.

    ¡Hiroshi-Kun, Akira-Kun, Josephine dónde están!
    No sigas el ejemplo de Inu: ¡Come frutas y verduras!
     
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    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

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    Fanfic - Me Quedare a tu Lado [InuxKag]
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    Oh Dios, Ok meresco que me decapiten xD Cuanto lamento la excesiva demora en este fic, pero como algunas ya leyeron estuve avanzando también con "Diario de un Narcotraficante" ...

    Bueno, haaaaber... Todas odian a Inuyasha Taisho xD [Lo siento tanto Inu, te puse como el villano] Pero de aquí a unos cuantos más lo volverán a adorar, eso se los garantizo :P ... Mmm Anime Angels xD Me encanto tu versión Jajaja además de que me hizo reir cuando le plantó el pastel en su cara "que desperdicio de torta", pensé :P

    Y bueno!!! Sin más que decir, les dejo el siguiente capitulo y prometo no demorarme más de una semana en publicar el otro. Gracias, gracias, gracias muchisimas gracias por sus comentarios y por pasarse a leer. Me animan a seguir escribiendo, se les quiere a todas... Sayop!!


    CAP. 17 DOS MALENTENDIDOS

    Ya habían pasado dos meses desde que ella había terminado la relación con él. Fue una separación fatal, ninguno de ellos se hablaba por último ni se miraban, en primer lugar porque Kagome no deseaba sufrir más con la supuesta explicación que podría darle y en segunda porque al menos el chico tenía conciencia de su mal acto y no deseaba incomodarla más.

    Sus amigos estaban preocupados por sus expresiones, Sango se entristecía cada vez que hablaba con su amiga ya que en todo este tiempo sólo la había visto sonreír una vez y fue cuando Miroku recibió una cachetada por andar con sus viejas mañas. Inuyasha por su lado se descargaba en las prácticas de soccer, últimamente Los Lobos habían recibido toda la furia del capitán Taisho y es que andaba tan frustrado y enojado consigo mismo que mandaba excelentes patadas a la portería rival dejando exhaustos a los demás jugadores.

    Y eso no era todo, Kouga había aprovechado la situación unas cinco veces en lo que iba del mes pasado para poder acercarse a Kagome pero al ver sus intenciones, Inuyasha hacía hasta lo imposible por detenerlo indirectamente, es decir hacía que un profesor la llamara o que el entrenador lo hiciera. Ya se había metido en problemas por andar haciendo esas cosas pero no le importaba, lo más importante era mantener alejado a ese “lobo sarnoso” de su aún querida Kagome.

    Pero en estos momentos la chica debía preocuparse por otros asuntos más importantes.

    Flash Back

    Hace dos semanas atrás, era domingo y todo parecía andar rutinariamente. De pronto suena el teléfono, Sonomi sale de la cocina y contesta la llamada.

    —¿Diga? —dijo la señora apoyando el auricular entre su oreja y su hombro mientras se limpiaba las manos con un mantel.
    —Sonomi ¿Cómo has estado? —respondió el señor desde el otro lado de la línea.
    —Daijiro… —decía en murmuro la señora, sinceramente no se esperó que fuera su ex esposo.

    Al asimilar la situación estuvieron charlando por un buen rato sobre cosas usuales hasta que el señor Higurashi decidió decirle la verdadera razón de su llamada.

    —Dentro de dos semanas cerraré un convenio con una empresa importante y luego de eso estaré libre, así que pensé en volver otra vez a Japón —explicaba formalmente el señor.
    —Nuestros hijos se van a poner muy contentos cuando se los diga —le decía la señora un poco ansiosa también por su retorno.
    —¿A ti te agrada la idea? —fue entonces cuando Daijiro decidió tocar un punto delicado.
    —Sabes perfectamente bien que necesitamos hablar —le dijo Sonomi haciéndole recordar un punto en particular.
    —Lo sé… entonces nos vemos, adiós —y diciendo esto el señor cortó la llamada.

    Sonomi colgó el teléfono un poco intrigada; en la anterior visita de Daijiro, ellos habían tenido la oportunidad de tener una larga conversación en aquel restaurante de esa vez, desde esa fecha no volvieron a tocar el tema por lo delicado que era tener a sus hijos presentes, supuso entonces que la charla quedó pendiente y cuando él regrese iban a retomarla.

    Llamó a sus hijos quienes bajaron luego de un momento para saber qué era lo quería su madre, fue entonces cuando ella les comentó sobre el retorno de su padre en dos semanas. “Vaya… una buena noticia después de todo” pensaba Kagome, aunque no se puso a meditar sobre las futuras consecuencias que traería el regreso de su padre.

    Fin Flash Back

    Muy a parte de aquel recuerdo que le vino a la mente y que además era uno de los asuntos importantes que tenía; en la última semana estaban pasando cosas en sus relaciones con los profesores, alguien se “estaba pasando de listo” y la metía en problemas. Tenía que averiguar de quién se trataba y pronto porque ya se acercaban los exámenes finales y no podía salir reprobada en actitud.

    Por otro lado, después de clases, Inuyasha iba a ver a Kikio y se la pasaba un buen rato conversando con ella. Después del beso que se dieron, él pudo pensar en sus sentimientos: no había podido olvidarla. También pensaba en el dolor que le causó a Kagome y lo culpable que se sentía al verla cada día en el aula. Lo único que no podía definir era con cuál de las dos quedarse: por desgracia, sentía que las dos chicas formaban una parte indispensable en su vida.

    A la mañana siguiente, Kagome iba para la escuela y para su “suerte” su vecino también salía de su casa; ella caminaba apaciblemente pero en cuanto lo vio todo rastro de tranquilidad se esfumó y pensó “¡Ah! Rayos… calculé mal mi salida”. No le quedó de otra que seguir transitando y sin voltear a mirar así lo hizo. En ese momento Inuyasha la vio y se avergonzó, analizó la situación y se percató que no podía entrar de nuevo a su casa así que tampoco le quedó de otra y siguió avanzando hasta quedar detrás de Kagome, ambos muchachos se sentían verdaderamente incómodos.

    La chica volteaba la esquina pero lo hizo con tal velocidad de tratar de alejarse lo más que se podía de Taisho y no se percató que un muchacho venía por ese lado causando un choque entre los dos. En ese instante este chico cogió a Kagome por los hombros, el tropiezo los había aturdido a ambos.

    —Lo lamento, no veía por… —decía el chico pero en cuanto miró bien a la muchacha se quedó entre sorprendido y con una extraña sonrisa de felicidad en el rostro.
    —Ah descuida, yo fui la que… —le contestó ella pero se fijó en cómo la veía así que se quedó mirándolo extrañada —¿Qué tienes? ¿Por qué me ves así?
    —¿Kagome? ¿Kagome Higurashi? —preguntó el extraño joven de pronto.
    —Sí, y ¿tú quién eres? —estaba completamente confundida.
    —Soy Dimitri ¿Ya no me recuerdas? —le dijo el chico muy amablemente.
    —No puede ser… —ahora ella era la que se encontraba sonriendo— ¡Dimitri Russell!
    —El mismo —le confirmó extendiendo sus brazos para luego acogerla entre ellos y sujetarla fuertemente.

    Dimitri Russell era de nacionalidad rusa, es el gran amigo de la infancia de Kagome y que ella conoció en dicho país, por trabajos de sus padres se tuvieron que ir a Alemania por lo que ambos se dejaron de ver hace once años; ahora el destino daba un giro impresionante y él estaba aquí en Japón.

    Había una personita que se encontraba observando la situación no muy lejos de ahí. Inuyasha pensaba que él era alguien más, hasta llegó a creer que ese tipo era el nuevo novio de Kagome y por obvias razones le disgustó muchísimo. Aunque eso no era lo que le daba más coraje, la verdad es que ahora se las tenía que aguantar porque de nada servía que se interpusiera en las muestras de afecto que entre ambos se daban.

    —¡Qué tontería! Me largo… —susurró para sí mismo y luego se marchó.

    Mientras tanto, ambos amigos de infancia se la pasaron conversando y poniéndose al corriente de lo máximo que se podía en esos momentos. De pronto él decidió acompañarla hasta su escuela; era un camino más o menos largo así que de todas formas tuvieron algo de tiempo para charlar. Fue así como Kagome se enteró que su querido amigo sólo estaba de paso en la ciudad de Tokio ya que había pasado un mes desde que su familia llegó a Japón, ya era momento de regresar a Alemania.

    —Entiendo Dimitri ¿Y cuándo viajas de nuevo? —preguntaba ella un poco desilusionada.
    —Pues solo tengo hasta la próxima semana, mis padres compraron el boleto para este lunes, aún no sé la hora —le explicaba el muchacho también algo triste.
    —¡¿Qué?! ¿Tan rápido? Bueno al menos iré al aeropuerto a despedirte —trataba de animarlo ella —Ya no estés triste, intercambiemos números de celular y correos electrónicos, esta vez no te perderé de vista.

    Ella siempre sabia como animarlo y darle fuerzas para continuar aún en los peores momentos; el chico le regaló una sonrisa y de esa forma intercambiaron datos personales para luego despedirse puesto que ya habían llegado a la puerta principal del instituto.

    Kagome lo despedía moviendo su mano mientras él se alejaba por la avenida; en ese momento sintió que alguien la cogía por su hombro izquierdo, volteó para ver de quien se trataba y se quedó mirándola.

    —Sango… —ya presentía algo de lo que iría a decir.
    —Y bien ¿Quién era ese chico tan lindo? —era de suponerse que Kagome acertara.

    Higurashi no tuvo opción así que mientras entraban a la escuela, se la pasó comentándole todo respecto a su relación amical con Dimitri Russell.

    Al entrar al aula se percataron que Inuyasha había estado conversado muy seriamente con Miroku y además se le podía notar su rostro de molestia, por supuesto que a Kagome ya no le tenía que importar así que trató de no hacer caso y fue a sentarse en su lugar de siempre para que luego de unos instantes de inicio las clases.

    Aunque para ella, el día no iba ser tan tranquilo que digamos ya que en cuanto el sensei entró, lo primero que hizo fue fijarse si ella se encontraba presente para después llamarle.

    —Alumna Higurashi acompáñeme —dijo el profesor dejando un momento su cartilla en su escritorio para nuevamente salir del salón junto con la muchacha quien se encontraba confundida.

    Ella estaba preocupada, esta era la segunda vez que la llamaban de esta forma en la semana y era obvio que esta vez la llevarían a la dirección, o al menos eso pensaba.

    Al caminar por los pasillos detrás del sensei, sentía una angustia terrible, sí la llevaban con el director era lógico que llamaran a su madre y eso era lo último que deseaba.

    Su espíritu dio un enorme respiro al ver que de nuevo era a la sala de profesores; cuando entró vio también a otros de sus educadores ahí parados que al voltear a verla fue con una mirada muy seria.

    —Higurashi cómo es posible que una alumna como usted haga este tipo de cosas —empezó a hablar uno de sus profesores directamente.
    —No entendemos su actitud —agregó otro que estaba a su costado.
    —Profesores… con todo respeto no sé a qué se refieren, yo no hecho nada malo —se defendió ella de manera justa.
    —Todo indica que es usted —comentó un profesor quien se encontraba sentado.
    —Lo lamento pero no sé de qué hablan… últimamente me están llamando la atención por cosas que ni siquiera hice —seguía insistiendo ella.

    El asunto en sí era algo grave en lo que se refería su conducta y uno de los profesores le explicó lo que sucedía: resulta que “alguien” había visto a Kagome pintar los baños de damas, desaparecer algunas toallas de las gavetas en los salones de deporte y desinflar las pelotas de soccer y básquet: todo eso basado en pruebas consistentes las cuales eran fotografías.

    La aludida al oír todas esas cosas se defendió y pidió pruebas.

    —¡¿Quién puede ser capaz de mentir de tal forma?! ¡Es obvio que esas fotos son montadas!—decía exaltada la Higurashi.
    —Vamos a solucionar esto inmediatamente, Yamamoto sensei llame a la alumna que dice haber visto a la alumna Higurashi —pidió uno de los profesores.
    —Sí, enseguida —comentó la profesora y fue inmediatamente a llamar a esa persona.

    Luego de un momento, la profesora encargada regresó acompañada de una muchacha de cabellos rojizos y unos hermosos ojos verdes.

    —Bien, Higurashi ella es la alumna Kamiya quien dice haberla visto haciendo todas esas cosas e inclusive tiene fotos que lo prueban —dijo un sensei.
    —Así es, vi todo lo que hacía tanto en el baño así como en los salones de deporte y aquí están las fotos —dijo la chica con una seriedad increíble además de poner el sobre con las fotos encima del escritorio de uno de los profesores.

    Ayame Kamiya, una pelirroja de ojos color esmeralda, era una de las integrantes del grupo de porristas de la escuela y que además, su evidente desdén hacia Kagome se notaba a distancia. La chica no sabía por qué ella la acusaba de tal forma y además cuando el profesor sacó la “evidencia” y se la enseñó se quedó perpleja ya que aquellas imágenes estaban tan bien editadas que, en efecto, parecía que era ella la que causaba tales desastres.

    Este asunto era cosa seria, Kagome tenía que buscar el modo de probar su inocencia o su record académico se iría en picada.
     
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    maFFer susin

    maFFer susin Usuario común

    Escorpión
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    ohhhh santo dios¡¡¡¡¡¡¡ que demonios le pasa a ayame¡¡¡¡¡ no a ella no la pongas de mala por fa¡¡ lol estupido inuyasha que se joda ¬¬ lo siento sigo molesta es un grandisimo tonto por que kagome no se fue???? eso le hubiera dado una leccion a inu no cres??? a no szabes que nada de inu ahora es inu-til asi de simple lol XDDD en fin amiga me gusto pero no me gusto el capi me gusta tu fic pero en este capi pasan cosas malas lol U.U a exepcion de dimitri lol que lindo que se quede con el (ahh ok yo quiero que se quede con todos, pero es para que inu aprenda¡¡¡ ò.ó) en fin amiga me gustaria comentarte mas pero traigo uñas postizas y me cuesta un gran trabajo escribir de por si lol nos vemos
    gracias por avisarme¡¡¡
     
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  12.  
    Idaly

    Idaly Usuario común

    Virgo
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    ¡Genial! me encantó el capitulo, que bueno que Inuyasha sintiera celos jejeje me encanto espero que sienta más, algo como una cita con Dimitri o Koga pero eso ya depende de ti jeje, sobre Ayame se me hizo mala onda que inventara esas cosas, pero ya lo pagará!!!, espero que pongas continuación pronto y muchas gracias por avisarme que luego se me pasa revisar las alertas jaja, adios.
     
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  13.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
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    noooo!!! pero que??!!! nooo!!!!
    DIOS!! todo mundo aqui sabe por que Ayame hizo esos montajes!! por celos hacia Kouga!!!
    ahH!!! tenia que ser ella!!!
    haber amiga... dices que en unos cuantos capitulos lo adoraremos como siempre... nee... por mi parte yo no lo he perdonado y mas por que haga que le llamen la atencion solo por sus inutiles arranques de celos!! es el colmo!!!
    me hubiera gustado que en vez de que se topara con ese tal Dimitri fuera con InuYasha... seria muy comico hehe pero en parte esta bien.... una cucharada de su propia medicina!!!
    me despido!! y no te tardes!!!
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  14.  
    Loops Magpe

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    Leo
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    Wau, en eso de la rivalidad Ayame toma muy en cerio eso de "En la guerra y el amor, todo se vale" Y pues eso fue lo que hizo, bueno.... ¡Ña! ¡¿A quién engaño con esta falsa tranquilidad?! ¡Malvada Ayame, tú que me caías tan bien! ¿Acaso no entiendes que Kagome no tiene nada que ver con el idiota de Kouga? Gomen, gomen, ... con Kouga (Creo que ya se me está pegando la animosidad hacia ese personaje)





    Jeje, que bueno que te haya gustado, es que se me había ocurrido eso, aunque después, al igual que tú, pensé que fue un desperdicio de pastel, además, que le diría a su madre ¿Qué un oso se lo llevó? o, mejor, ¿Qué me la encontré tristeando y, aprovechándome de eso, me comí el pastel mientras me contaba lo que le había pasado? (Aunque, creo que eso podría ser ) más creíble.

    Eso es todo, TODAS estamos esperando la continuación
    Hanne bye!
     
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  15.  
    Kai Stavros

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    Hola!!!
    Meresco que me den un tiro...TToTT, no me había
    pasado y para súper colmo, ¡mis antiguos post se borraron!
    Soy un amugre basura...Bueno para no dejar de comentar, y que no olvides que si me acuerdo de ti...
    POR KAMI.....No te creo, oséa, no te pases....Te juro que odiar a Inu me cuesta un monton y aqui lo aborresco, es todo un Idiota.Supongo qeu luego recompensaras a la turba friosa que te espera en tu ventana...Yo la lidero.
    Con gran asombro, adoro tu historia, tienes una menera exp'licita de decir las cosas sin llegar a fastidiar y eso es muy bueno, excelente cabe decir...No me extiendo en bobadas como tengo pensado que luego vuelven a borrar.
    Me halaga el hecho de que mantengas las personalidades tan intactas que me sorprende ¡bien hecho!...
    Nos leemos.
    PD: Soy una inmunda y despreciable basura que no merece tu perdón snhif
     
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  16.  
    aLeTheia_anGeL

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    Hola Chikas!! Como os prometí ya empezó una nueva semana y aquí les traigo un nuevo capitulo sin demoras... :P Espero que les guste y muchisimas gracias por no abandonarme y seguir comentando, valoro mucho sus post me ayudan a seguir adelante con este Fic.

    Por cierto, un aviso... creo que "Diario de un Narcotraficante" lo dejaré por un momento hasta terminar este fic, una vez terminado "Me Quedaré a tu lado" seguiré inmediatamente con el otro. Espero me comprendan y... Ojalá no me lo cierren xD ...

    Esperemos que Inuyasha se gane nuevamente su cariño xD y por lo de Ayame.. descuiden todo tiene solución. Les dejo el nuevo cap. nos leemos la próxima semana :P Se les quiere muchach@sss... Sayop...


    CAP. 18 LA CHICA QUE ODIA A KAGOME

    Esta discusión no iba por buen camino además de haberse extendido más de lo normal: Ayame insistía en la culpabilidad de Kagome mientras que ella se defendía y no se dejaba abatir. Los profesores estaban algo aturdidos por los tonos de las alumnas, que dicho sea de paso cuando se miraban se podía apreciar un potente puente eléctrico que chocaba constantemente; los educadores ya no sabían qué hacer hasta que a uno de ellos se le ocurrió una sabia decisión para averiguar quién mentía.

    —Higurashi, Kamiya, acompáñennos —dijo uno de los profesores más serios del grupo.
    —¿A… a dónde sensei? —preguntó la pelirroja escondiendo su preocupación.
    —A sus casilleros —dijo aquel profesor sin voltear a mirarla y siguiendo su camino.

    ¡¿Qué?! No puede ser…” pensó de pronto la chica de ojos esmeralda; al parecer se le había escapado un simple detalle.

    De ese modo se fueron las dos chicas siguiendo a dos profesores que iban adelante; en primer lugar fueron a revisar el casillero de Kagome: sacaron libros, fólderes y algunos papeles pero nada que podía inculparla. Llegó el turno de revisar el casillero de Ayame, del mismo modo que Higurashi iban sacando libros y demás cosas académicas hasta que el sensei encontró una botella de aerosol, las del tipo que se usan para pintar grafiti.

    —¿Qué significa esto? Alumna Kamiya —dijo el profesor encargado de la requisa, volteó para darle la cara y mostrarle el aerosol.
    —Pues… el aerosol no prueba nada, y…yo sólo lo tenía ahí por uso… —y seguía tratando de explicarlo pero de una u otra forma se le notaba su nerviosismo. Esto hizo que los profesores comenzaran a sospechar.
    —Sabe usted que no es permitido traer estas cosas al instituto y además no la estoy acusando de nada ¿Por qué dice que no prueba nada?—le recalcó el sensei.
    —Eh… no sensei, no lo decía por nada en especial… sólo se me olvidó llevármelo a casa —dijo ella y esta vez sí se le notaban los nervios.
    —¿Está diciendo que usó este artículo dentro del instituto? —y de ese modo continuó el inesperado cuestionario.

    Dicha intervención fue muy buena, aquel profesor era experto en hacer preguntas retóricas que engatusaban al alumno y lo hacían confesar solo. Al final Ayame no soportó más la presión y reveló ser la culpable de todos aquellos destrozos, inclusive se comprometió a regresar las toallas, que se encontraban en su casa, y a devolver todos los balones que había desinflado.

    Los profesores se disculparon con Kagome y su record académico no se vería afectado en lo más mínimo así que se retiró tranquila nuevamente a su aula.

    Aunque había algo que la incomodaba, quería averiguar por qué Ayame lo hizo, por último ni siquiera se hablaba con ella, ¿Por qué el fastidio? Definitivamente lo iba a investigar. Al llegar el descanso, Kagome salió en compañía de Sango para buscar a Ayame; para ese entonces la chica ya le había comentado todo a Ishikawa, la castaña ardía en coraje y quería “asesinar” a la porrista de cualquier método posible. Higurashi sólo trataba de controlarla, después de todo generar más violencia podía meterlas en problemas.

    Pudieron encontrar a la pelirroja sentada en uno de los muros de la escuela, frente a la cancha de soccer.

    —Ayame… —le dijo Kagome mirándola fijamente.
    —¿Qué rayos quieres? —aquella forma ruda de responder le recordó un poco a Inuyasha.
    —¿Por qué lo hiciste? —quería llegar al grano de una vez por todas.
    —¿Crees que te voy a decir sólo porque me lo pides? —le respondió a manera de reto.
    —Sabes muy bien que esto es absurdo, yo jamás te hice algo como para que quisieras vengarte —ella trataba de hacerla razonar.
    —Sí, claro… me tienes harta, adiós —dijo ella y acto seguido se bajo del muro para retirarse y dejarla con la palabra en la boca.
    —¡Ayame espera! —exclamó Kagome pero fue inútil, la aludida ya se había ido.
    —¡¿Y ésta?! ¡¿Qué se ha creído?! Déjamela Kagome, yo me encargaré de ella —le hacía saber su amiga pero rápidamente la detuvo antes de que vaya a hacer alguna tontería.

    En ese momento, mientras las chicas conversaban de lo que posiblemente tenga Ayame contra Kagome, el novio de Ishikawa se acercaba campantemente hacia ellas.

    —Queridas mías… —dijo Miroku con aquella sonrisa que lo caracterizaba.
    —¿Qué quieres cariño? —le preguntó Sango con poca amabilidad.
    —Qué pasó Sanguito, no me trates así, me destrozas el corazón —contestó haciéndose el ofendido.

    Aquellas expresiones lograron sacarle una sonrisa a Kagome.

    —Los dejo solos entonces —dijo ella para dar media vuelta e irse pero el chico se lo impidió.
    —No es necesario Kagome, más bien tengo una pregunta —dijo en un tono muy curioso —¿Quién era el chico que os acompañaba esta mañana? —cuestionó el moreno haciendo alarde su “disque” dejo español.
    —¿El chico? —preguntaron ambas muchachas a la vez con una expresión confundida.
    —¡Ah! Dimitri —dijo de pronto Kagome.
    —¿Para qué quieres saber Miroku? —le indagó su novia.
    —Nada en especial, simplemente hoy te vi por la ventana del aula y me dio curiosidad… Así que ¿Es tu nuevo novio? —y de esa forma, las constantes preguntas de Kayama hacia su amiga hicieron que Sango sospechara de aquel repentino interrogatorio.

    Una vez contestadas todas las preguntas absurdas que Miroku le realizó a Kagome, ésta se fue directamente al salón, sola, ya que su amiga pidió unos minutos en privado con su novio.

    Sango veía al frente, en la dirección por donde se había retirado su amiga. En ese momento el chico aprovechó para abrazarla por la cintura desde atrás a lo que la castaña reaccionó rápidamente y se dio la vuelta.

    —Empieza a hablar… ¿Cómo fue que Inuyasha te lo pidió? —dijo ella seriamente mirándolo.

    El muchacho se encontraba muy sorprendido por lo que ella le acababa de decir, luego de unos segundos simplemente suspiró y con una expresión divertida le comentó.

    Flash Back

    Se encontraban en el aula, las clases aún no habían comenzado por lo que había un barullo notorio dentro del salón, además aprovechando que Kagome y Sango aún no llegaban, el capitán de los tigres le lanzó una bolita de papel que cayó perfectamente en la cabeza de su mejor amigo. Él volteó para encararlo y con una mirada chistosa acudió a su llamado.

    —Muy maduro de tu parte Inuyasha ¿acaso estas en pre-kínder? —le preguntó de manera sarcástica el chico.
    —Ya cállate que tengo que decirte algo importante —y de ese modo inició el juego de palabras para Kayama.
    —Estoy comprometido Inuyasha, tengo novia ¿recuerdas? —dijo el muchacho burlándose de su amigo.

    Aunque dicha mofa le costó exactamente un gran chinchón en la cabeza. Luego de eso, la seriedad habitó entre los dos.

    —Creo que Kagome tiene novio —fue así como empezó a contarle sobre lo que vio en la mañana.

    Se la pasaron un buen rato hablando del supuesto “niño extranjero con cara de petizo”, al menos así lo había llamado Inuyasha ya que no sabía su verdadero nombre. Para ese entonces las chicas ya habían ingresado al aula y les dieron una rápida mirada haciendo que el joven ambarino tuviera algo de precaución al seguir expresándose por lo que ya no pudieron hablar con mucha libertad, sin embargo eso no impidió las constantes e insistentes indirectas que Taisho demandó en su amigo por lo que a él no le quedó de otra que aceptar su petición.

    —Está bien, yo se lo preguntó hoy en el descanso —dijo el chico y tuvo que repetírselo como dos veces más para que el capitán de los tigres se quedara tranquilo.

    Fin Flash Back

    —Y así fueron las cosas, querida Sanguito —le respondió el muchacho.
    —Bien entonces, ya puedes ir a contárselo a Inuyasha y agrégale que sólo es un amigo de Kagome y éste lunes se regresa a Alemania —le dijo ella muy detalladamente.
    —Pe…pero Sango… —dijo él algo inconsciente por la manera en cómo ella le habló.
    —Ustedes son un buen par, Miroku Kayama —dijo ella con una expresión de decepción muy cómica.

    Una vez dicho esto dio media vuelta para retirarse también al salón.

    Por otro lado, Higurashi seguía preocupada así que salió un momento a los servicios higiénicos, quizás mojándose el rostro un poco la ayudaría a despejarse de todo, como usualmente lo estaba haciendo.

    Pero al entrar vio que Ayame estaba ahí también, mojándose el cabello… sí eso significaba suerte pues a aprovechar.

    —Ayame… —se armó de valor nuevamente para encararla.

    La aludida volteó y la miró con esa expresión de pocos amigos.

    —¡Ay por Kami! Otra vez tú, qué rayos quieres —le dijo muy enfadada.
    —Ya sabes lo que quiero —le contestó de igual manera ella.
    —Mira en serio, no te golpeo nada más porque no quiero más problemas —la retó.
    —No me asusta el hecho que quieras golpearme —le contestaba hábilmente sin apartar su mirada de la de ella.
    —No sabes con quien te estás metiendo, no me provoques Higurashi —y de esa forma la quería volver a dejar callada y sin defensa.

    Avanzó hacia la salida de los servicios pasando por el costado de ella pero Kagome no se lo iba a dejar tan fácil así que en el preciso momento dijo unas palabras que dejaron a la chica muy sorprendida.

    —¿Kouga tiene algo que ver en esto? —y una vez dicho esto ¡Bingo! Ayame se quedó completamente quieta mirando la puerta del baño.
    —Tú… —comenzó a susurrar la aludida.
    —Sólo es una pregunta —continuó Kagome con esa misma seriedad.

    En ese momento la porrista se dio la vuelta para encararla y muy enfadada le gritó.

    —¡Eres una insoportable! ¡Me caes tan mal que no aguanto ni verte! ¡¿Cómo es posible que Kouga se fijara en ti?! —gritó ella totalmente enojada y con una expresión entre cólera y tristeza en su rostro.

    Era claro que Ayame estaba enamorada de Kouga, así que esa era la explicación más lógica por la cual la chica hacia todas esas cosas. En ese momento, Kagome sólo sonreía dulcemente y la miraba de igual forma.

    —Y ahora ¿te ríes? ¡¿Qué te has creído?! —la retó enojada.
    —Tú piensas que a mí me gusta Kouga ¿verdad? —decía ella algo divertida por la situación.
    —No te burles de mí Higurashi, estoy llegando al límite —dijo la pelirroja algo irritable.
    —Es que estás equivocada, quizás le puedo gustar pero yo sólo siento una amistad por él —le explicaba Kagome tratando de mantener la acertividad.

    Kamiya se quedó un poco sorprendida por esas palabras, al parecer había malinterpretado las situaciones en las que ella se encontraba con su querido amor platónico, o más bien cuando él encontraba a la azabache.

    —Ayame, sí estás enamorada de Kouga ¿Por qué no se lo dices? —trataba de buscar alguna solución a este “triangulo amoroso”.
    —No es tan fácil… ese es mi problema, más bien —decía ella con algo de pena por ello desvió la mirada —lo siento mucho Kagome, fue muy inmaduro de mi parte.

    Kagome aceptó sus disculpas y una vez dicho esto ambas se retiraron por caminos diferentes, además de por sí ya se había demorado demasiado en los servicios, seguramente recibiría alguna amonestación por parte del sensei.

    Mientras iba directo a su aula, pensaba en sí sería correcto darle una “mano” a Ayame, después de todo la Higurashi se llevaba de maravillas con el capitán de los Lobos así que sí lo pensaba bien, no estaría tan mala la idea… Quizás hasta se convertía en Cupido.

     
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  17.  
    Idaly

    Idaly Usuario común

    Virgo
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    Tengo poco tiempo para comentar pero aqui va.... la actitud de Ayame me parecio demasiado infantil pero me dio mucho gusto cuando se arreglaron las cosas entre ellas, lo que me da tristeza es que Kagome ya no le podra dar celos a Inuyasha con Koga y con Dimitri tampoco porque ya se va, pero bueeeno, solo queda castigarlo con fría indiferencia jejeje, espero puedas continuar pronto y gracias por avisar.
     
  18.  
    maFFer susin

    maFFer susin Usuario común

    Escorpión
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    lo amo lol en verdad pero sigo sin perdonar a inuyasha por mi que se vaya a china, o mas lejos en fin amiga que lastima lo de diario de un narcotraficante pero buehh esperemos que regrese pronto era un gran fic te dejo bye¡¡
     
  19.  
    DulcceAmmor

    DulcceAmmor Iniciado

    Leo
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    hola!! la verdad hace mucho que no leia fics por que se cerro mi cuenta y hoy me hice otra era dulcceammor... no hay mucha diferencia jeje pero yo lo quise asi...
    tengo una rabia con inuyasha! por que va con kikyo ¿no amaba a kagome? cada dia que pasa... menos entiendo a los hombres! xD lastima que el amigo de kagome se va... queria que se quedara! me cayo bien!
    espero que vuelva y le de celos a inuyasha y eso le haga ver a quien ama realmente! porque ni yo se a quien ama! kagome o kikyo... y ademas se da el gusto de elegir... baka! y ayame es muy vengativa...
    espero la conti!!! sayito!
     
  20.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
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    LOL!!! y asi me gustaria que fueran mis amigas... (si, esta ves si se pasaron... lo bueno es que te tranquilizaste... por que yo... estaba que hechaba humo...) sii... dia feo... :mad:
    Que Bueno que Ayame si hacepto todo... (no que otras....:mad: y todavia se enojan!) yo ya lo supere...
    Aun que sigo enojada con Inu... me dio algo de risa imaginarmelo aventando boltas de papell.. haha pobre desesperado... pero el se lo busco!! mejor hubieran dicho que el era su novio... buahahaha!!!
    Aun que serian mas problemas... noo... asi que dejen las cosas... lo bueno es que se quedo con el trago amargo... Espero que Kagome la ayude... depsues de todo... estar en un triangulo amoroso no es NADA bonito!
    me despido amiga!!
    besos!! kagomeG
     
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