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Fanfic - La leyenda del lobo y la chica

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por minialexia, 28 Febrero 2012.

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  1.  
    minialexia

    minialexia Entusiasta

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    Título:
    Fanfic - La leyenda del lobo y la chica
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    1068
    Hola, este fanfic se me ocurrió despues de ver la últiima peli de crepusculo con Jacob y imprimación con Renesme, quiero decir antes de nada que no es una historia de crepusculo, no se parece en nada, espero que les guste

    Capitulo 1: El sueño y el bosque


    Desde que Alexia tenía memoria tenía miedo a los lobos, esos animales considerados perros salvajes que vivían en manadas en los bosques, era un miedo terrible, cualquiera podía pensar, “es un miedo estúpido, los lobos no están donde hay humanos” pero para Alexia no era así, cierto que aquellos animales no aparecían por su pequeño pueblo, pero si lo hacían en sus sueños, continuamente todas las noches ella se convertía en caperucita roja y corría sin parar por el bosque de noche perseguida por el mismo lobo, uno gris, mas grande que ella y con unos colmillos que le sobresalían al gruñirla, Alexia corría y corría, pero nunca se alejaba de aquel lobo, siempre el era el que ganaba, se lanzaba a ella con la boca abierta, ella gritaba y se despertaba sudando y muy asustada en su cama.

    Eso fue lo que la pasaba en aquel momento, el reloj marcaba las tres de la mañana, Alexia estaba sentada en la cama intentando recuperarse de otra pesadilla con aquel lobo, ¿por que no me dejará en paz?, Alexia se tumbó en la cama y miró el techo:
    _ ¿por que me has abandonado?, ¿por que ya no vienes a salvarme cuando el lobo me quiere comer?_ Alexia pensaba en aquel chico que también aparecía en sus sueños, pero en los sueños de cuando era pequeña, siempre que el lobo estaba a punto de morderla, aquel chico aparecía y la salvaba, siempre que ella iba a verle la cara se despertaba, pero eso dejó de ocurrir hacía ya cinco años, ella ahora tenía quince y desde el día de su cumpleaños de los diez, el dejó de aparecer, sin nunca haberle visto la cara, solo le había visto de espaldas y había oído su voz.
    Alexia suspiró y se arropó con la manta, se hizo un ovillo y cerró los ojos:
    _ ¿cuando llegará el día en que tu vuelvas a salvarme?_ una lágrima se deslizó por su mejilla y cayó a la almohada, Alexia podía parecer estúpida por haber cogido cariño aquel chico que solo era fruto de su imaginación, pero es que nadie la comprendía, no podían saber por que durante esos diez años el estuvo a su lado todas las noches protegiéndola del lobo.
    En alguna ocasión en la que Alexia se despertaba sofocada por el sueño, le parecía verle en su habitación, su silueta, pero cuando encendía la luz el había desaparecido, solo estaba ella en su solitaria habitación.

    A la mañana siguiente Alexia se despertó temprano, aunque era un sábado decidió levantarse ya, se vistió y bajó a desayunar, su casa tenía dos pisos, en el piso de abajo estaba el salón, la cocina, el baño principal y el cuarto de sus padres, en el segundo piso estaba su habitación, su baño propio y una biblioteca donde su padre se encerraba a leer y a escribir, era escritor de ciencia ficción, en alguna ocasión Alexia le había preguntado por los lobos, a lo que su padre siempre le contestaba que era igual que caperucita roja, pero que algún día en su sueño aparecería un leñador y la salvaría del malvado lobo, Alexia asentía, ella sabía quien era su cazador, ¿pero que pasa cuando la única persona que te puede salvar, te ha abandonado?
    Alexía se sentó delante de la mesa, su madre la saludó y la pusó el desayuno:
    _ ¿que te pasa Alexia? ¿volviste a tener pesadillas?_ su madre se sentó a su lado
    _si mama, las pesadillas no terminan nunca, no se que voy hacer_ Alexia daba vueltas a su leche mientras pensaba, ¿tendría que vivir por siempre soñando con lobos?.

    Después de desayunar se subió a su habitación, necesitaba una distración, por aburrida que fuera como lo era los deberes de matemáticas, mientras tenía la mente ocupada con ecuaciones y demás cuentas los lobos dejaban su mente.






    Cuando terminó los deberes aún era temprano, empezó a dar vueltas con la silla mirando el techo, solo paró cuando se mareo. Se asomó a la venta y contempló los tejados de las casas iluminados por el sol de Abril, hasta que su vista se clavó en el bosque, era muy espeso, tanto, que nada mas entrar el sol desaparecía a causa de los frondosos árboles, hay dentro hacía fresco hasta en verano, las piedras y las cortezas de los árboles estaban con musgo por la humedad y la sombría.
    Alexia la dio que pensar, sus sueños siempre sucedían en el bosque, a lo mejor si iba podía descubrir la razón, era arriesgado, nadie se acercaba al bosque, solo los cazadores con sus escopetas se adentraban para cazar, la idea era tentativa, podía por fin descubrir las razones de sus sueño e incluso solucionarlo, pero ¿que pasaría si apareciera un lobo de verdad? Eso no era un sueño, ella no se despertaría justo cuando la fiera se lanzaba a por ella, si no que moriría.
    Alexia cogió aire, sabía que tenía que ir, aunque estuviera asustada, pero era la única solución, se levantó de la silla y fue a su armario, buscó algo cómodo que ponerse por si acaso había que correr.
    Cuando estuvo lista preparó la mochila, se llevó la cámara de fotos, si había lobos tenía que fotografiaros para llevarlo a la policía y que lo arreglará, metió agua y algo de comida, además se llevó el móvil, aunque de poco serviría, dentro del bosque no habría cobertura, pero mejor ir preparada, ademas se llevó su tirachinas:
    _ menuda defensa_ se dijo a si misma_ un tirachinas, ¿que es lo que voy asustar con esto_ de todas formas se lo metió, se puso la mochila y salió de la habitación, bajo a la planta inferior su madre estaba viendo la tele y su padre estaba leyendo, salió de su casa sigilosamente, no quería que sus padres se enteraran de que iba a ir al bosque, se preocuparían demasiado.
    Cuando ya estaba en la calle miró al frente, no tardaría mas de diez minutos en llegar a la entrada, las piernas la temblaban, tenía miedo de lo que se podía encontrar allí, pero se armo de valor y echo andar.
     
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    sakura hatake

    sakura hatake Entusiasta

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    Hiii etto me encanto la historia ^^ es muy linda y original me gustaria saber quien es el chico misterioso que siempre rescata a Alexia (me gustaria que fuera Kakashi) pero como su descripcion es un misterio no se quien puede llegar a ser, tus errores de ortografia se mantienen pero confio en que podras solucionarlo sin mas me despido Ah!!! etto perdon por la ignorancia pero ¿Qué es un tirachinas? Ahora si me despido por fa avisame cuando tengas el siguiente capitulo
     
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    minialexia

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    Virgo
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    Fanfic - La leyenda del lobo y la chica
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    Capitulo 2: encuentro ¿con el lobo?



    Al ser sábado las calles estaban llenas de gente, la plaza principal celebraba el mercadillo y estaba repleto de puesto de frutas y verduras, además en la escaleras que llevaban al ayuntamiento había un mimo, la fuente estaba rodeada de niños pequeños que intentaban coger las ranas que había. Alexia pasó entre todo el barullo, se llevó unos cuantos empujones y pero consiguió salir de allí, nada más salir de la plaza había una carretera que te llevaba a la autopista para salir del pueblo y enfrente estaba la entrada al bosque, señalizado con un cartel de madera que indicaba por donde había que entrar, Alexia pasó corriendo la carretera, llegó aun terreno arenoso, alzó la vista y vio el comienzo del bosque, empezó andar lentamente por la entrada, la cuesta era profunda y el camino se estrechaba por culpa de los árboles.







    Alexia llegó a un claro del bosque, durante todo el camino no había oído nada, solo los cantos de los pájaros y sus pisadas en el camino de piedra, pero ahora ese camino se había terminado, y Alexia caminaba sobre un manto de hierba verde, se paró y contempló el bosque, los enormes pinos movían su copa con la ligera brisa que corría, todo estaba tranquilo, hasta que Alexia notó algo en su tobillo, soltó un grito y levantó el pié, no había nada, solo era un hierbajo, suspiró aliviada.
    Comenzó andar de nuevo, miraba a todos los lados y estaba atenta ante cualquier ruido, no sabía exactamente lo que buscaba, solo caminaba esquivando los troncos y piedras tirados, a veces se tenía que agarrar a los árboles para salvar algunos surcos.

    Alexia miró la hora, llevaba una hora caminando y estaba cansada, no había encontrado nada, estaba agotada a si que se quitó la chaqueta y la puso encima de la hierba para luego sentarse encima, se abrazó a sus rodillas y se quedó quiera, oyendo los sonidos de la naturaleza, una lagartija pasó al lado de su pie, Alexia le daba asco y se movió un poco para evitar tocarla.
    Luego se tumbó y miró los altos árboles intentando ver algo del cielo azul escondido detrás de aquellas copas, con aquella tranquilidad y con la certeza de que no había nada, se quedó dormida profundamente.
    Al rato se despertó sobresaltaba, había oído un ruido, miró a todos los lados, buscando indicios de algún tipo de vida, estaba temblando y tenía la respiración entrecortada:
    _no pasa nada, solo es un sueño, no pasa nada_ pensaba que era un sueño, pero en su interior sabía que no lo era, detrás de los arbustos había algo observándola, un piñón se cayó, los sentidos de Alexia estaban alerta, al oírlo soltó un grito y salió corriendo.
    Iba a toda velocidad, esquivando como podía todos los obstáculos, los árboles pasaban veloces a su lado, sus piernas estaban cansadas pero no podía parar, detrás suya oía pasos, algo la perseguía y estaba a punto de cogerla, aceleró el pasó, quería ver que era lo que la estaba siguiendo, pero el miedo la podía, sus oídos intentaban adivinar de que era las pisadas, eran cuatro, ¿sería un lobo?, Alexia empezó a llorar mientras corría, pensó que ese era su fin, corría y corría si ni si quiera saber a donde iba, sin saber si había algún barranco, en su tan temible carrera no se percató de que había una rama al ras del suelo, al pasar se tropezó y cayó al suelo, se intentó levantar pero su tobillo derecho la dio un pinchazo, soltó un grito, se le había torcido, las lágrimas le caían como una cascada, las pisadas se acercaban, Alexia se hizo un reguño y esperó su fatídico final.
    Las pisadas bajaron la velocidad, ahora se acercaban lentamente a donde estaba ella, se paró, Alexia no se atrevía a mirar, solo lloraba, notó que algo la tocaba la cabeza, no era un lobo, si no ya la hubiera mordido, era alguien humano, Alexia se tranquilizó y se atrevió a mirar, su vista estaba borrosa por causa de la lagrimas, pero pudo a ver un chaval, un poco mayor que ella, tenía el pelo largo con una tonalidad un tanto grisácea, tenía los ojos azules, iba vestido con una camiseta negra y unos vaqueros oscuros, se agachó y la miró de cerca:
    _ ¿quien eres?_ La voz de Alexia sonaba asustada y temblorosa








    aquel chico no decía nada, la ofreció su mano, Alexia le miró, no podía andar:
    _no puedo andar, me duele el tobillo_ el chico hizo una mueca, quitó la mano y se acercá a Alexia, ella se echa para atrás, esta muy asustada, ese chico no parecía malo pero no se fiaba de él, ¿que podía hacer?, estaba muy lejos del pueblo y con su tobillo y la iba ser imposible volver a casa, ¿debería aceptar la ayuda de aquel chico?

    No es muy normal encontrarse con alguien en el bosque, a no ser que seas un cazador, había casos extraordinarios como leer una noticia de encontrar a unas montanistas perdidos en aquel bosque por que estaban haciendo senderismo, por eso Alexia la estañaba haber encontrado aquel chaval, tampoco es que fuera normal que ella estuviera allí sola, podía pensar que aquel chico tenía extrañas razones para estar allí como ella, eso o era un tipo raro que la había seguido.
    El chico extraño cansado de esperar que Alexia hiciera algo se lanza sobre ella y la coge en brazos, Alexia se lleva un susto, no se esperaba ese movimiento, en menos de dos segundos se encontraba en brazos de un chico, cualquiera podría decir que tenía suerte, pero ella no pensaba así, estaba por una parte asustada y por otra emocionada, al entrar en contacto con la piel de aquel chico la vino una imagen fugaz de los sueños de cuando era pequeña, como siempre corría por el bosque, perseguida por el mismo lobo, pero en aquel sueño había algo distinto, el no apareció cuando el lobo se lanzo a por ella, si no que simplemente el se puso delante suya y de una patada lanzó al lobo volando, esa fue la única vez que le vio mas de cerca, el pelo del chico del sueño era igual que del que estaba en brazos ahora.

    Alexia miraba la cara de aquel chico emblebesada, como si eso fuera el último sueño y su héroe hubiera aparecido a salvarla y por fin después de muchos años por fin podía verle la cara, Alexia sacudió la cabeza, esa era una estúpida idea, eso no podía pasar por que el chico de sus sueños no existía, solo lo había creado ella para que hubiera algo que solucionara lo de los lobos:
    _ ¿como te llamas?_ el chico empezó andar en dirección contraria, estaba callado y miraba al frente
    _ gracias_ el miró abajo y sonrió_ ¿por que no me contestas cuando te habló?
    _me llamó Siloh_ su voz era grave y dulce, hacía sentir bien a Alexia
    _ ¿eras tú el que me seguía?
    _no, yo solo te encontré tirada en el suelo
    _pero..._ Alexia se quedó pensativa_...estoy casi segura que eras tú
    _no, lo siento no era yo, solo oí un ruido y te encontré tirada en el suelo_Alexia estaba echa un lío, ¿habría sido todo cosas de su cabeza?, ¿o de verdad ese chico la estaba siguiendo?
     
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  4.  
    Chrollo Lucilfer

    Chrollo Lucilfer Oboro.

    Piscis
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    Asdf, minialexia, procura no escribir todo en negrita; está prohibido y no es necesario.

    Edito~~
     
  5.  
    minialexia

    minialexia Entusiasta

    Virgo
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    Fanfic - La leyenda del lobo y la chica
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    Intento poner orden a su cabeza, pensó todo lo ocurrido desde que se despertó en el bosque, por mas que pensaba, seguía pensando que había sido él, pero entonces un recuerdo vino a su cabeza, juraría que fuera lo que fuera lo que la estaba siguiendo iba a cuatro patas, al final si podía ser que fuera un lobo:
    _ ¿que te ocurre?_ Alexia estaba inquieta, temblaba de miedo
    _creó que... lo que me seguía era un lobo_ el chico se quedó callado unos instantes



    _no he visto pisadas, seguramente te hayas equivocado_ estuvieron un tiempo en silencio, Alexia la parecía increíble la distancia que había corrido, miró el reloj, eran las doce de la mañana, calculo el tiempo de vuelta a casa, seguramente llegaría a la hora de la comida, pensaba como les iba a explicar a sus padres lo sucedido en el bosque y por que la traía en brazos un chico que ni siquiera conocía:
    _ ¿no estas cansado?
    _no...soy fuerte
    _me siento un poco mal por que me tengas que llevar en brazos
    _no te preocupes, no pesas casi nada_Alexia suspiró e intento relajarse
    _ ¿como te llamas?
    _ Alexia_ Siloh sonrió, parecía extrañamente feliz
    _bonito nombre_ el espesor del bosque se hacía mas claro y se empezó a ver la torre de la iglesia, aún quedaba una hora de camino hasta que bajaran por completo el monte, Alexia sentía curiosidad por aquel chico, quería saber mas de él sin parecer una cotilla
    _ ¿puedo preguntarte algo? _ Siloh se encogió de hombros dando a entender que le daba igual
    _ ¿que hacías solo en bosque?_ el se rió y la miró
    _ supongo que lo mismo que hacías tu..._ Alexia pensó en la en la respuesta de Siloh, no la entendía muy bien, ella buscaba una respuesta a sus pesadillas de lobos
    _ ¿buscabas alguna relación con tus sueños? _ Siloh hizo una mueca de no entender nada
    _no, no buscaba nada de eso, buscaba a alguien_ Alexia se estaba quedando fascinada con las palabras de aquel chico misterioso, tenía algo especial, su voz, su presencia, una sensación de conocida recorrió el cuerpo de Alexia, era la sensación que ella sintió cuando Siloh la cogió, otra vez la idea de que el fuera su héroe pasó por su mente, Alexia suspiró y desvió la mirada.

    La curiosidad la seguía carcomiendo, quedaba poco para llegar a su casa y quería saber mas cosas de Siloh, quería conocerle mas, quien sabía, a lo mejor después de ese día le podía ver mas:
    _ ¿has encontrado a la persona que buscabas? _ Tardó en contestar, miró fijamente a Alexia, ella se fijó en sus ojos, eran de un negro, al mirarle, parecía perderse en el infinito, no parecían ojos de un humano, parecía los de una bestia, los últimos que verías antes de ser atacada por ella y morir:
    _no lo se...
    _ ¿no sabes si la has encontrado?, es un poco raro, a lo mejor...
    _mejor no preguntes, yo no te he preguntado_ Alexia se le quedó mirando sin saber que decir, Siloh era un chico raro, y tanto misterio la estaba asustando, miró al frente y vio cada vez mas cerca el pueblo, se intentó tranquilizar pensando que en menos de diez minutos estaría en su casa.

    Durante el resto del viaje ninguno de los dos dijo nada, Siloh se mantuvo en silencio, estaba serio, el ambiente entre los dos se había vuelto incomodo, al final llegaron al pueblo, apenas había nadie en la calle comparado con la mañana, de las casas salía el olor de las comida, Alexia mencionaba de vez en cuando alguna






    palabra para guiarle, al rato llegaron a su puerta, Siloh la bajo, Alexia comprobó que tal estaba su tobillo, aunque la dolía menos, al apoyarle aún la daba pinchazos, sacó las llaves de su bolsillo y abrió la puerta, estaba confusa, Siloh se ha había portado bien con ella, sin conocerla de nada la había llevado a casa en brazos desde la montaña, pero por otra parte aquel chico era muy extraño y le daba mala espina, pero se giró para darle las gracias y despedirse de él, pero cuando lo hizo ya no estaba, había desaparecido, no quedaba ni rastro de él, Alexia miró por los alrededores, pero no estaba, ¿como podía haber desaparecido tan rápido?, ella sacudió la cabeza y entró en su casa cojeando, su madre se puso delante de ella, la miró como cojeaba:
    _ ¿que te ha pasado?_ Alexia pensó durante un instante en si contárselo a su madre, ¿que diría? Para empezar se enfadaría con ella por que se había al bosque sin permiso, luego estaba lo de Siloh, la podía parecer un chico simpático o pensar que era un desalmado:
    _me tropecé con un bordillo, cuando salí a pasear_ su madre frunció el ceño pensando si la excusa de su hija era válida, al final sonrió:
    _tan patosa como siempre, después de comer te llevaré al médico_su madre se metió a la cocina, Alexia la siguió despacio y sin apoyar el pié.
     

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