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    • Drabble para historias de entre 101 a 500 palabras.
    • One-shot para historias de un solo capítulo, mayores a 500 palabras
    • Two-shot para historias de dos capítulos.
    • Long-fic para historias de más de dos capítulos

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Fanfic - Ella lo estaba esperando.

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por Antonella, 17 Julio 2010.

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  1.  
    Heather

    Heather Fanático

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    Fanfic - Ella lo estaba esperando.
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    Ella lo estaba esperando.

    Fandom: InuYasha
    Título: Ella lo estaba esperando.
    Summary: Ella lo estaba esperando con la luz en sus pupilas.
    Tipo: Song.Fic
    Pareja: Inuyasha&Kagome
    Clasificación: K+
    Advertencias: Posible OoC en los personajes
    Género: Romance, fantasía
    Terminado:
    Cantidad de palabras: 1,640

    Ella lo estaba esperando


    Los niños se encontraban en el playroom sentados alrededor de Sango, esperando que ésta comenzara con su relato. Rin, Souta, Kanna y Hakudoshi estaban acostumbrados a los cuentos de la joven adolescente, que acudía con cierta regularidad a la mansión para ver a sus “chiquis” como solía llamarlos.

    Sango carraspeó y comenzó a contar…

    —¡Dije flores amarillas, no rojas! —decía Kagome desilusionada ya que recién le había entregado su guardaespaldas, un hombre fuerte, alto y moreno, una flor roja

    Cerca de su mesa se encontraba un joven albino de unos dieciocho años, que acudía con cierta regularidad al bar de la esquina.

    —¿Quién era ese joven? —interrumpió Rin con cierta curiosidad.
    —No interrumpas Rin —comentó Souta que se encontraba sentado a su lado; la niña se quedó callada y dirigió su vista con entusiasmo en Sango.

    La joven de cabellos castaños sonrió y prosiguió con su relato…

    Kagome Higurashi era una mujer de alta sociedad, que solía tomar una taza de café en aquel bar tan abandonado, casi a diario, cuando salía a dar un paseo en su limusina amarilla.

    Inuyasha llamó la atención del guardaespaldas que acompañaba a la mujer, éste se acercó hacia el albino y lo miró por debajo de sus gafas oscuras y negras.

    —¿Qué desea? —preguntó.
    —Aquella dama a quien protege, ¿cómo se llama? —respondió con otra pregunta. El hombre de negro carraspeó y dudó por uno segundos, luego prosiguió a contestar:
    —Es la señorita Kagome Higurashi.

    El joven arqueó una de sus cejas y desvió su vista hacía la joven de hermosos cabellos, y cuerpo esbelto. Ésta, al darse cuenta de la mirada del individuo encima de ella, y de que, su guardaespaldas se encontraba hablando con él, miró al albino por unos segundos, chocando ambos miradas penetrantes, para luego dirigir los ojos hacia otro lugar, mientras un enorme sonrojo invadía el rostro de la dama.

    —Nos vamos —sentenció Kagome levantándose de su silla, mientras el hombre de negro se alejaba de Inuyasha y seguía a su protegida.

    Kagome miró por la ventana de su limusina y memorizó por completo el rostro del joven que la había observado en el bar, y antes de que su guardaespaldas le cerrara la puerta, ésta preguntó:

    —¿Qué hacía hablando con ese joven?
    —Sólo preguntó por su nombre —respondió manteniéndose al margen.

    Kagome sonrió de lado, luego cerraron la puerta del auto y se alejaron rápidamente de aquel lugar.

    —¿Por qué si era rica iba a ese bar? —preguntó Hakudoshi.
    —Silencio, Haku —dijo Rin colocando su dedo índice sobre sus labios—, interrumpes el relato, como lo hice yo hace rato.
    —Pero mi duda sí es importante, no como la tuya —contestó arrogante.
    —Calma niños, ya sabrán…

    Al siguiente día, él la estaba esperando con una flor amarilla. Ella lo había estado soñando, con la luz en sus pupilas y el amarillo sol iluminando la esquina. Lo sentía tan cercano, lo sentía desde niña. Y mientras iba en la limusina, sintió que pronto conocería a su príncipe azul: el hombre que le regalaría sus flores amarillas.

    Para Kagome, quien creía en la fantasía, decía que su amor verdadero debía llegar con flores amarillas. Cuando bajó del auto, con la ayuda del chofer, distinguió a lo lejos de la esquina, al mismo hombre que había visto al día anterior. Gran fue su sorpresa al notar que éste cargaba en sus manos una flor amarilla, tan amarilla como el sol de aquel día. Tan amarilla como la pared de aquella esquina.

    Sonrió pícaramente mientras se acercaba hacia él, haciendo flotar su vestido. Al encontrarse; ambos sonrieron, pero en el joven hombre se pudo notar que aquella sonrisa era de nervios, como si algo por dentro lo consumiera.

    Ella sabía que él sabía, que algún día pasaría, que vendría a buscarla con su flor amarilla. Inuyasha saludó con un gesto de mano a la joven dama. Ella sonrió y le devolvió el saludo agitando su mano enguantada en fina seda. Se miraron por un largo rato, hasta que después él se dignó a hablar:

    —¡Me llamo Inuyasha!
    —Higurashi Kagome, ése es mi nombre —dio su nombre con una enorme sonrisa.
    —Es para usted… —dijo el muchacho haciendo una reverencia, extendiéndole la brillante flor amarilla que sostenía en su mano. La joven la tomó sonriendo ampliamente y se la llevó inmediatamente a la nariz: el agradable perfume que brotaba de ésta la cautivó por completo.

    Le regaló nuevamente otra sonrisa que cautivó a Inuyasha. Agradeció el gesto de la flor y, antes de marcharse, el joven la detuvo para decirle:

    —Nos vemos mañana en el bar.
    —¿En la cafetería?
    —Sí, allí; ¿Puede?
    —Llegaré al medio día. Hasta pronto.

    Rin levantó la mano, tratando de llamar la atención de la cuentista; Sango sonrió de lado y le dio el derecho de palabra.

    —¿Por qué ella dijo “cafetería” si era un bar?
    —Buena pregunta, Rin —afirmó Hakudoshi.
    —¿Verdad que sí? —dijo ella.
    —Verán —contestó Sango—, como mencioné, Kagome era rica y para ella ese bar era como una cafetería.
    —Aah, entiendo —contestaron Rin y Hakudoshi al unísono.
    —Prosiga —se escuchó la suave voz de Kanna.

    Y se alejó con suma elegancia de aquella esquina, para luego montarse en su limusina y apretar entre su pecho la flor amarilla que le había regalado. Dio un largo suspiro que humedeció el vidrio de la ventana, luego, con su dedo índice, dibujo un corazón en el vidrio.

    Inuyasha vio con nostalgia cómo se alejaba aquella limusina amarilla y, dentro de ésta, la chica que desde hacia una semana veía a diario en ese bar que, de no ser por ellos dos y sus encuentros furtivos, de seguro estaría completamente abandonada.

    Al siguiente día… El medio día comenzaba a llegar. El sol ardía más que nunca, y en ese bar tan desierto los esperaba el encuentro. Inuyasha, quién ya se encontraba a la espera de la bella dama, estaba sentado en una de las mesas del bar, que daba vista a la ventana donde podía visualizar las afueras del lugar. Ella llegó en limusina, amarilla por supuesto. El chofer se bajó del auto y corrió hasta la puerta de donde saldría la tan esperada chica. Le abrió paso y, ella, con suma elegancia, bajó del automóvil con uno de sus mejores vestidos, bien perfumada, vestida, peinada, y todo aquello para impactar al hombre de sus sueños.

    Inuyasha al verla se levantó de su asiento y corrió hacia las puertas de vaivén del bar. Ella lo miró, él se acercó de repente y la miró de frente. Toda una vida soñada, y no pudo decir nada. Sólo le entregó las flores amarillas, ella las recibió con gusto, oliendo el perfume que brotaban de éstas.

    —Son hermosas —musitó Kagome con una sonrisa. Inuyasha se sonrojó y volteó la mirada muy apenado, mientras metía sus manos al bolsillo del pantalón —. ¡Gracias!
    —De… nada —contestó aún estando sonrojado. La presencia de aquella dama lo intimidaba, le hacía sonrojar yLograba dejar a un lado el Inuyasha arrogante, creído, idiota y terco que solía ser.

    Tocaron a la puerta del playroom; era el padre de los niños, que asomó la cabeza para chequear que todos se encontraran bien y no le faltaran el respeto a Sango, aunque el señor sabía que sus hijos querían mucho a esa jovencita.

    —¡Papá! —llamó Rin—. Sango nos está contado otra historia de amor.
    —Que coste que yo no quería oír un relato de un estúpido amor; ellas me obligaron —se excusó Hakudoshi.
    —No seas tonto, vos querías escuchar también, no te resistís —habló Souta.
    —Ya estoy que termino, señor Naraku.

    El hombre sonrió y se retiró del playroom. Sango tomó aire y concluyó…

    Ella sabía que él sabía, que algún día pasaría, que vendría a buscarlas con sus flores amarillas. Kagome pidió permiso para retirarse al baño, mientras el joven hombre se quedaba a la espera de la dama, en las afuera del bar.

    Cuando Kagome salió, luego de algunos minutos, presenció que el joven de sus sueños se besaba apasionadamente con una mujer mayor, de cabellos largos, piel pálida y labios finos. Él, recorría con sus manos la cintura fina de la mujer, mientras que ella, bajaba sus manos por la fuerte espalda del albino. La joven dama dejó caer al suelo las flores amarillas que minutos antes, el joven le había regalado.

    No te apures, no detengas, el instante del encuentro; está dicho, que es un hecho, no la pierdas, no hay derecho. No te olvides que la vida casi nunca está dormida.
    Dio un largo suspiró para luego montarse en la limosina y alejarse de aquella esquina amarilla, de aquel bar, de aquel joven, y de… sus flores amarillas.

    —Fin —dijo Sango levantándose.
    —¡¿Qué!? ¿Así termina? ¿Quién era esa joven? ¿Por qué se besaba con el novio de Kagome? ¿Por qué lanzó las flores amarillas al suelo y se fue? —preguntaba Rin inquieta.
    —Nunca cambias Rin, no habrá un día en que dejes de hablar tanto —bromeó Souta.
    —Serás tonta Rin, es obvio que ese joven ya tenía novia, y sólo jugo con Kagome. Pero me pareció un cuento estúpido, y ese beso fue asqueroso —comentó Hakudoshi.
    —Porque vos sos niño, a mí sí me gustó —mencionó Rin.
    —Son preguntas que no podría contestarte Rin; así fue como me la contaron a mí.

    Una muchacha de servicio entró en el playroom y anunció que buscaban a la joven Sango.

    —¿Quién es? —preguntó.
    —Una chica llamada Kagome Higurashi.
    —Está bien, dile que ya voy —se dirigió a los niños y les dio un beso en la frente a cada uno, dejándolos confundidos—. Nos vemos chicos, cuídense.
    —P-pero —tartamudeó Rin sin comprender, mientras veía como la joven se alejaba del playroom—. ¡Sango conoce a la chica del cuento!

    Los demás encogieron sus hombros, tan confundidos como Rin.

    Aclaraciones:
    —La canción es de Florencia Bertotti, se llama Es buena ;)
    —Este escrito es para el concurso de “Melodía del corazón”
    —Gracias a Yuzu por el beteo.
    —Si ven el video, podrán entender el papel de Sango en la historia :si:

    Espero que les guste :D.
     
  2.  
    Blair

    Blair Entusiasta

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    Escritora
    Re: Ella lo estaba esperando.

    Se me habia olvidado que me habias intivitado a leer tu One-Shot ToT, es que ando en las nebsulosas ultimamente.OMG, me encantò, estuvo te quedo lindisimo, fue muy interesante que la historia la contara Sango a los niños, y muy tierna la situacion tambien, parecia asi tal cual como los cuentos de hadas XDD. Waa, que lindo que usaras esa cancion, Flores Amarillas, como te ya te dije antes es mi cancion favorita de Floricienta, y de una forma u otra si encaja con toda la historia en si :si:

    Entiendo lo de Ooc por que al principio Kagome se muestra como la tipica niña consentida de papi , lo cual tambien me gusto por que tiene un aire diferente al que usualmente le dan. El encuentro con Inu tambien muy fue muy lindo, pero bueh, pobre Kagome:(, parece que al final todo se "derrumbo" cuando vio besando a.... ¿Kikyo, cierto? Es la unica que se me ocurre xD. Espero sigas escribiendo historias asi de lindas, te apoyo;). Bye =D.
     
  3.  
    maFFer susin

    maFFer susin Usuario común

    Escorpión
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Ella lo estaba esperando.

    amiga¡¡¡ que lindo te quedo mereces ganar¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ grrr hehehe en serio si fura juez te daria un lugar ya que combinas la cancion con el cuanto y en one-shot y aaaaaa hermoso en verdad ^^ y es de flor¡¡¡¡¡¡¡

    Ademas dejas ese misterio de ¿que paso? al final de la historia, me encanto.

    Espero que siguas escribiendo relatos tan lindos como este. Se despide tu fiel lectora maFFer susin ♥
     
  4.  
    Heather

    Heather Fanático

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    Fanfic - Ella lo estaba esperando.
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    Re: Ella lo estaba esperando.

    Gracias a las otras dos o tres que comentaron. Y, pues no sé por qué pensaban que se podría tratar de Kikyo :(.

    Miley Li; Gracias amiga. Supongo que te agrado que la narradora haya sido Sango, ya sé que te gusta ella ;). Esa canción es love :Ojitos: Es de lo mejor, y decidí escribir de esa para el concurso. Obviamente debía ser sí o sí una canción de Floricienta, hello x'DD.

    Pero puede que Sango haya exagerado en cuanto a la descripción de los personajes; al fin y al cabo les estaba contando un cuento.

    Yo espero que vos me sigas leyendo. Y no, no era Kikyo; al menos no pensaba en ella cuando escribía esa parte, pero lo más seguro era que diera a entender eso :(.

    maFFer susin; ¡Muchas gracias! Todo lo que venga de Flor será siempre lo máximo ;). Ten eso por seguro; okey no, pero me encanta sus canciones, la novela, la prota, TODO.

    Looool, el final ni yo lo entiendo. Okey no, pero quería un final abierto, algo que fuera como wtf!!!

    Las quiero♥
     
  5.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

    Piscis
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Ella lo estaba esperando.

    Hola amia ya estoy aqui :P jejeje me ha encantado como siempre todo lo q escribes es genial. Siempre te centras en Floricienta super tierno por cierto ^^ me ha gustado mucho la canción y la trama de toda la historia.

    Al principio todo super bonito y romantico ya decía yo, Inuyasha cambio waoo!!! pero no ¬¬ tenía q ser claro!!! era d esperarse. Bueno eehmm *verguenza* escuche la canción y vi el video pero sigo sin entender el papel de Sango en la historia jejeje. OK!! No me maten es sólo q soy un poco lenta xD. Me parecio super tierna todas las escenas donde salen los niños incluso hasta Hakudoshi me parecio super tierno ^^ y ni ke decir de la reaccion de Rin al final super lindos todos. Y el final me dejo en shock, lo admito no esperaba que "Kagome Higurashi" justamente fuera a ser verdaderamente la amiga de Sango, la cuentista :P

    Bueno de ahí me confundí un poco con la letra de la canción y con tu narración es q ambas estaban en cursiva :P jeje pero de ahí todo super genial me ha encantado y espero q me vuelvas a avisar cuando publiques otro de tus escritos. Nos estamos leyendo amiga!!!! aioOooSsSSs
     
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