De ahí en adelante, bueno, os podéis imaginar que empezamos a hacerlo como animales en celo, pero cuando estaba a punto de correrme ella me paró "¡No!, dentro no..." yo no entendía, solíamos hacerlo así "¿Porqué, qué pasa?" yo me seguía moviendo, ella me empujó y me apartó. "No...no quiero quedarme, es peligroso" la pregunté si había dejado de tomar la píldora, su mirada lo dijo todo.