“Ya que has sido tan sincero y te prometí que no iba a entorpecer tu relación con “Laura” te diré toda la verdad.” Cada palabra sólo me tensaba más. “Al principio… era exactamente como lo piensas… iba a quedar con… él…” se hizo el silencio.
“Pero tengo que ser justa, cuando dejó de quedar con él llamó a sus amigas para aprovechar la reserva, así que sí... va con sus amigas,” me sentí un poco aliviado(aunque recordándolo ahora…) “y en cuanto a mí...” siguió “bueno, no me interesa para nada salir si no estás tú”.
La tensión se esfumó. Me juró que no iba a hacer nada que me pudiese perjudicar con ella o sus amigas y que no me preocupara. Recuerdo que pensé “Que bien, si es que hablando bien las cosas todo se arregla” y sí, soy estúpido por pensar eso después de armar este lío pero… que sé yo, no soy perfecto.