Explícito Entre garras y corazones

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por Mekonek, 28 Mayo 2026 a las 10:44 PM.

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    Mekonek

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    Título:
    Entre garras y corazones
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    10474
    Día x de x la x curiosidad

    Monstruos, animales, especies extrañas, riquezas sepultadas, tesoros escondidos, mundos de demonios, tierras inexploradas...

    Las personas atraídas por lo desconocido son llamadas cazadores.

    - Día de la curiosidad -

    Isla Ballena

    La luz del sol sobresalía en el puerto de la isla ballena, los lugareños hacían sus deberes, una mujer de pelo naranjado, estaba haciendo las compras del día a día. Eligiendo pescados para su familia, 2 hombres que cargaban un par de cajas llenas de peces se acercaron a la mujer. — ¿Gon aún está intentando atrapar el Señor del lago?.

    La pregunta tomo por sorpresa a Mito Freccss — Uh… — volteo a ver detrás suyo y vio a los 2 hombres, — S-Si — al ver que eran pescadores conocidos del pueblo, volteo de nuevo eligiendo una serie de pescados.

    — Ha estado en eso por una semana en el bosque, sin parar — Dejo caer basura de los pescados, mirado a estos con temor de que Gon hiciera alguna locura. — ¿Prometiste que podría tomar el Examen de Cazador si atrapaba al Señor del Lago?

    Mito no contesto a los hombres y continuo, con su trabajo, los hombres dieron un suspiro y — ¡"Que ingenuo"!… se necesita más de cinco hombres para capturar a ese monstruo — uno de los hombres dejo caer una de las cajas.

    — ¿Cómo se supone que un niño va a atrapar a esa bestia? — dijo el otro hombre a la par que llevaba una de las cajas.

    — Mito no quiere que tome el Examen de cazador — remato hacia su compañero, el cual pensó por un momento solo que luego dijo — Pero el padre de Gon tenía la misma edad cuando lo atrapo…

    Las últimas palabras las pudo escuchar Mito quien miraba hacia la nada, pensado en como Ging fue al examen y desde entonces no sabía nada de él. De su bolso derecho saco uno un cuaderno en la cubierta tenía una textura de piel con unas letras grabadas "Otro mundo", en su interior había una antigua foto de Ging Freccs cuando era joven.

    « Gon es muy pronto para que te deje ir al examen… aun no conoces, ni la mitad del mundo y mucho menos los secretos de este » Ella pudo pensar viendo el antiguo libro en su posesión de su ancestro Don Freccs.

    Un ruido estridente, se escuchó a lo lejos. Mito volteo ver que ocasiono ese ruido que la, saco de sus pensamientos. Cerca del lugar un local de carnicería ocurrió de uno de los robos ocasionales por parte de una ¿Bestia local?... era difícil discernir, si tomarlo como una bestia o como una niña feral en el bosque.

    Entre la espesura de la selva, un niño de cabello verde oscuro sostiene con firmeza una caña de pescar. Sus ojos reflejan concentración; cada músculo de su cuerpo está alerta, esperando el momento perfecto.

    Sobre la cima de un árbol de pronto, siente un tirón violento. — ¡Ahí está... lo tengo! — exclama Gon Freecss, con una sonrisa radiante.

    Con todas sus fuerzas, jala la caña y del agua emerge un pez gigantesco que salpica con fuerza. Oponiéndose a ser capturado y usando la propia fuerza para tirar del cebo. La caña se tensó en las manos de Gon buscando escapar de él. Solo que no se rindió, antes que el pez del lago lo dominara con una gran fuerza que tenso sus músculos y puso de color rojo su cabeza de la fuerza que estaba haciendo.

    Gon reunió la fuerza suficiente impulsándose de las ramas de los árboles, se lanzó del lado derecho del árbol, maniobro en el aire dando vueltas, la cuerda de la caña de pescar rodio uno de los troncos, la fricción y el hilo enredado. Lo ayudaron con una polea que fue capaz de pescar al gran Maestro del lago.

    Apunto de caer pudo ver como el Maestro del lago salía, un pez de color azul con escamas verdes. La mitad del cuerpo en forma de camarón, unas 8 veces más grande que el tamaño de Gon, salió del océano. Estaba feliz con una sonrisa enorme, con el sol el cual lo cubría. — ¡"Te atrape"! — El grito y cayó al lago.

    De la emoción salió del lago con una enorme sonrisa y las manos hacia arriba mirando el gran banquete del pescado. — Ahora te tengo que llevar al pueblo — con su mano se presionó la boca, un gran chiflido se escuchó en el bosque.

    •••
    Horas después, el joven de catorce años junto a un enorme zorro Kitsune transportaban a un enorme pez con una cuerda, en un tronco de árbol donde se posaba el gran Pez rey del estanque, caminaron por el pueblo de la Isla Ballena transportando al temido y legendario Pez Rey del Estanque.

    El peso del pez hacía que el suelo vibre, mientras era empujado por el Kitsune, Gon llego junto a su mascota, frenando y mostrando el enorme pez que, cayó en el suelo ocasionando un gran ruido. Los aldeanos se acercan asombrados, murmurando entre ellos. — Increíble… ¿Este es el gran señor del Lago?... ¡han pasado 20 años desde que se capturo uno semejante!... — , a lo lejos una criatura podía ver al enorme pez. Como algo a tomar.

    — Este pescado fue capturado por el padre de Gon hace años, ¿no? — dijo uno de los lugareños. En el suelo podían ver como el enorme pez aún se movía a pesar de estar varios minutos fuera del lago

    — Ni con cinco hombres pudimos pescarlo... llevamos diez años sin saber si ese pez seguía vivo — varios pescadores profesionales vieron al pez, observando el gran botín. — Se nota que es el hijo de Ging.

    En el fondo del todo, un hombre con gorra se acercó hacia Mito, miraba hacia la conmoción con una mirada de preocupación, — Mire Mito, ¡Gon logro capturar el pez! — se podía ver la emoción del hombre con gorro.

    Los lugareños empezaron hacer espacio para que Mito pasara sin problemas, Gon pudo observar a su tía, que observaba tristeza al ver que capturo al pescado — "Tía Mito, ¡Capture al pez! Como te prometí" — corrió y se puso enfrente de a su tía.

    Gon sonríe ampliamente y se vuelve hacia su tía. — Ahora es hora de cumplir tu promesa, ¿Mito-san? — el chico saco de su suéter que llevaba un papal, mostrando un formulario para el examen de cazador.

    Mito podía ver como Gon la observaba, con una sonrisa y emoción, solo que mirarlo a los ojos era difícil, aún era muy joven para que explorara el mundo, « ¿D-Debo dejarte ir? » con un enorme pesar pensó, no tenía la fuerza suficiente para decirle a Gon mirándolo a los ojo que podía ir. Ella cerro sus ojos con duda.

    — Te daré mi esfuerzo — Gon afirmo, mirando a su tía la cual, aun no contestaba. — ¡Te prometo que me convertiré en un Hunter!.

    Entre las sombras de los árboles, unos ojos amarillos, felinos, observan atentos el pescado recién capturado. La criatura se agazapa, midiendo la distancia, sus orejas se mueven apenas, calculando el salto perfecto.

    — Las palabras son importantes, Mito-san. ¿Tú fuiste quien me enseñó a cumplir siempre las promesas?, ¿verdad? — insistió a Gon esperando que su tía le recibiera el formulario. Ella tomo el papel sin decir nada.

    En ese instante, un destello blanco cruza la calle. Una figura se lanza a toda velocidad y, en un parpadeo, el pez es tomado por algo que empieza arrastra la cuerda con una gran fuerza. — ¡La ladrona de comida! — Es lo que alcanza a decir uno de los lugareños al reconocer a la familiar criatura.

    — ¿¡Qué—!? — exclamo Mito, sorprendida. Gon reacciono y comenzó a correr detrás la criatura. El ladrón, un felino ágil y delgado, salto hacia el hacia techo de un edificio, y comenzó a saltar de techo en techo con una gracia impresionante.

    — ¡Regresa aquí! — grita Gon, corriendo con todas sus fuerzas en entre las calles siguiendo a la, esquivando a la personas y obstáculos en la calle.

    ¡"No,nyau"!— respondio el felino, mirando hacia atrás con una sonrisa traviesa antes de perderse entre los árboles. Gon frunce el ceño al ver que estaba a punto de salir del puerto con el pescado y que no podía alcanzarlo a pie. — ¡Kitsume! — llamo a su confiable zorro con voz firme.

    En la calle donde había estado el Pez el enorme zorro escucho a su dueño, el cual lo llamaba las personas rodeaban al animal, el cual dio un enorme por encima de los lugareños, los cuales pudieron ver encima de ellos a zorro.

    Kitsume se estrelló con carritos que transportaban verduras en aquel mercado, en las calles las personas tenían que esquivar al enorme animal, que se dirigía hacia Gon. Antes de que Kitsume llegara a con Gon, el salto hacia el lomo del zorro y señalo al frente. —¡Persigue a ese gato! — Kitsume pudo ver como una figura se alejaba a la distancia

    El zorro ruge y se lanzó hacia la maleza, abriéndose paso a toda velocidad. La figura blanca continúa moviéndose con agilidad entre los troncos, brincando con una elegancia casi sobrehumana.

    Gon tomo su caña de pescar, concentrando su respiración, «"No escaparas"». Solo tiene una oportunidad para usar su caña, — ¡Toma esto! —grito, lanzando el anzuelo. El hilo se tensó en el aire y se enredó en la pierna del felino, obligándolo a frenar bruscamente. Gon salta del zorro y se aproxima con cautela.

    "Lo que ve lo deja sin palabras."

    Frente a él no hay un simple animal, sino una chica de rasgos híbridos: orejas felinas, una cola blanca que se mueve inquieta y unos ojos dorados que brillan como los de un depredador. Su cuerpo, delgado y ágil, tiene proporciones humanas, y su cabello, blanco como la nieve, cae desordenado sobre sus hombros.

    Ella jadea, mirando al niño con una mezcla de sorpresa y fastidio. — Déjame...nyau... ese pescado es mío — dice con voz temblorosa.

    —¿Qué eres tú? — pregunta Gon, sin poder contener su curiosidad.

    — Soy un felino cazador — responde la chica, con cierta torpeza, como si no entendiera del todo sus propias palabras.

    Gon sonríe, fascinado. — Así que también eres un cazador?, Gon pudo ver a la gata que, apenas era cubierta por ropa vieja, principalmente con ramas y ojos en esta. La ropa vieja estaba hecha de cuero y viendo a la chica podía notar que era salvaje.

    Era el ladrón que robaba a constantemente al todo el pueblo. — Este pescado que case, se usara para todo el pueblo…, ¿No quieres ir al pueblo? — la gata simplemente lo miro, con curiosidad.

    — Sígueme — No quiero, nyau — dijo mirando a Gon. El cual dio un gran suspiro y miro hacia su zorro mascota, — Kitsune, llevaremos a alguien más al pueblo — El zorro solo miro.

    •••
    Gon regreso al pueblo con la gata, el ladrón salvaje amarrado, varios de los lugareños podían ver al ladran de pueblo con curiosidad, no era más que una niña joven con rasgos felinos. Solo que a juzgar por su apariencia no era más que una persona salvaje.

    La gata estaba en un carreta, encerrada y amarrada. Ahí estaba Gon con la criatura recién capturara. Las personas rodearon la carreta.

    — Lograste capturar al…. Bueno a la ladrona del pueblo — dijo uno de los pescadores mirando a la chica salvaje. Por otra parte, el Alguacil del pueblo, Jurel se acercó con una manta y tapo a la chica. — ¿Cuál es tu nombre?... niña — Jurel espero que la gata le contestara, solo que la gata se tensó y parecía está amenazando a todos.

    Una gran cantidad de intención de matar, comenzó a filtrarse en el lugar y varios de los lugareños, comenzaron a desmañarse, así como hizo retroceder a todos. Jurel con el sudor cayendo de su cabeza. « Una criatura mágica » pensó, este tipo de seres, generalmente necesitaban algún cazador profesional para lidiar con estos, solo que en este momento en la isla ballena no había ningún cazador.

    Así como que el precio de uno era bastante elevado para que ellos pudieran pagarlo, — Permíteme, verla — Dijo Mito-san. Por un momento Jurel no iba a negar que Mito se acercara a la gata, solo que pudo ver no parecía ser afectada por aquella presión de matar.

    Al igual que Gon que aun sonreía, en aquel lugar. Intentando calmar a las personas afectadas por esa presión. Mito-san se acercó hacia la criatura. Levanto su mano con delicadeza y con su mano toco la frente de la gata. — No me toque. Nyau…. — iba a decir la gata, solo que sintió como su vista se nublaba y caía en un profundo sueño.

    La gata se levantó en la casa de los de los Freccss, Neferpitou estaba en aquella casa, podía sentir en su cuerpo algo suave, en su cuerpo, podía ver una tela suave de color rosa, por la parte baja de su cuerpo sentía otra tela que rodeaba su cola y pudo ver una especie de pantalón de color blanco.

    « ¿Dónde estoy? » pensó la gata mirando, con extrañas formas y una mini solo que parecía alumbrar aquella habitación. — Ya despertaste… — la gata escucho la voz de una mujer que la miraba. Ella estaba punto de atacar.

    — No te hare nada malo… — Mito dijo mirando la gata, la cual seguía estando a la defensiva, regañando con maullido de gatos, con un bufido de gato. Mito se sentó en una silla de madera mirando a la gata. Mito, entrelazo sus manos sin saber que podía decir.

    Solo que adelante estaba la gata aun, en guardia — Has ocasionado varios problemas…, has vivido como una salva durante mucho tiempo, y tienes bastantes deudas, así como que eres considerado una criatura mágica — Mito dijo con algo de inquietud mirando al animal extraño.

    — Se que puedes hablar mi sobrino… me dijo que puedes hablar, así que te preguntare… ¿Cómo te llamas? — le pregunto esperando una respuesta, solo que la gata no parecía hacer el intento de contestar.

    La gata al escuchar esa pregunta, « ¿Cuál es mi nombre? » al pensar eso un dolor de cabeza se hizo presente, a la par que miraba visiones de una luz fuerte. A su lado había algo que le decía « "Tu nombre es N-Neferpitou" » fue lo que pudo recordar a la par que una migraña fuerte en su cabeza se hacía presente que casi la hace gritar.

    Mito-san vio como la gata, sufría con esa pregunta y pudo percibir que una luz venenosa salía del cuerpo de la gata, « Ella esta maldita » aquellos rastros de un Nen externo. Mito-san dio un gran suspiro y en sus manos comenzó a emitir un suave Ten de color verde.

    Con el cual otra vez toco la cabeza de Neferpitou, el Ten reacciono con la gata frenando que aquel Nen maldito la siguiera dañando y sanando dolor de chica, — Todo estará bien… — dijo mirando a la gata.

    — Me imagino que tienes hambre — dijo Mito, se levantó de la silla, acercándose a la mesa donde había un plato que estaba tapado por otro plato, había una carne de color azulada freída y cocida con una que otra verdura.

    La gata intento lanzarse hacia la mesa, solo que Mito con el Ten en su cuerpo evito que hiciera un desastre la habitación. — Con calma, la comida no se va escapar… — la gata se calmó, y finalmente fue con calma hacia la comida.

    Empezó a comer con sus manos ignorando los cubiertos.

    •••
    El día transcurrió sin mayor percance, Gon se había despedido de la mayoría de los lugareños de la isla, en el jardín. Podía ver con a la chica gato con extrema curiosidad, « Tia Mito la está cuidando » luego de que la capturo y ella había quedado inconsciente por el toque de su tía.

    Su tía, estuvo discutiendo con el Alguacil Jurel de los cargos de la gata, los robos constantes de la gata habían acumulado aproximadamente 436 mil en deudas, por daños o por robos en la propiedad ajena en el puerto y en parte de la ciudad Ballena.

    La gata no tenía ningún cargo contra los civiles, más allá de lo antes dicho… solo que tampoco entraba como un humano. Y ese factor parecía ser decisivo para ser considerado una criatura mágica, que podría entrar como criterio para los cazadores.

    Mito la había llevado en su casa inconsciente, la ropa que tenía la gata estaba muy desgastado y se podía ver que era una persona salvaje. Ahora él estaba a punto de entrar, solo que podía ver que la gata estaba en la sala.

    Por otra parte, su tía Mito había ido a la cocina donde estaba su abuela. — Bueno, entrare en la habitación — él se caminó hacia la entrada y entro, por la sala hasta que llego en la habitación. Al entrar pudo ver como la gata estaba comiendo parte de la carne del pescado que capturo y fue usado como comida para el pueblo.

    La gata con la boca llena lo vio, sus orejas se movieron de la inquietud, ella trago la carne — Nyau…, esta es mi comida — apartado su carne pensada que Gon le quitaría otra vez su carne como lo que hizo con el pescado de que robo.

    — No vine a quitarte tu comida — Él dijo rascándose en la cabeza, y simplemente se sentó en la mesa mirando a la gata, « ¿Qué es esta gata? » eran algunos de los pensamientos, que tenía. Solo que no sabía que preguntar a alguien que había vivido como un salvaje.

    — ¿Tienes algún sueño? — las orejas de la gata se movieron al escuchar eso — ¿Qué es un sueño? — dijo sin saber a qué se refería.

    — Un sueño… es, bueno es algo de lo cual deseas tener o ser a futuro… — el ejemplo que dio era muy vago incluso para él. Solo que no sabía cómo podría describir.

    Eso ultimo que dijo, hizo que la gata se interesara en el tema, su cola se movió de un lado a otro con interés — Me gustaría tener mucha carne para comer — dijo luego de eso. Solo que no parecía comprender del todo que era un sueño.

    — y también me gustaría cazar cosas más grandes — miro la carne del pescado que no pudo obtener por el chico, de pelo del color de las hojas de los árboles.

    Gon sonrió al escuchar el sueño de la gata, — Puedes ser un Hunter para conseguir retos más grandes… criaturas más fuertes, como aquel pescado… bueno que… intentaste robar — dijo, solo que la gata no parecía saber que era la palabra de robar.

    — ¿Qué es ser un Hunter? — lo que dijo el chico de pelo de hojas le capto su atención de nuevo — los Hunter son gente increíble que viven persiguiendo sus sueños… como mi padre — con una sonrisa y una voz radiante dijo el chico.

    — ¿También quieres ser cazadora?..., podríamos hacer el examen juntos — ¿c-Cazador...? —repite la gato, dudando, mirando al chico con ojos llenos de curiosidad.

    — Los cazadores exploran el mundo, descubren cosas nuevas y enfrentan todo tipo de peligros —dice Gon, con su entusiasmo contagioso que había recorrido por todo el pueblo.

    La gata lo observo en silencio, como si tratara de entender su forma de pensar, y finalmente asintió.
    —Seré una cazadora —declara con una firmeza quef sorprende incluso a Gon.

    — Por cierto, olvide preguntarte... ¿Cómo te llamas? —pregunta Gon mientras avanzan entre los árboles. Ella se quedó pensando unos segundos, por ese dolor de cabeza parecía que iba a volver solo que fue interrumpido por lo último que recordó.

    « "Tu nombre es N-Neferpitou" » Sus labios se mueven lentamente, como si probara por primera vez la idea de tener un nombre. Finalmente, responde con suavidad: — Mi... nombre... es Neferpitou.

    Mito finalmente había dejado a la gata comiendo algo de comida, en sus pensamientos había terminado en la habitación observando la foto de su hermano Ging en el espejo — Debe estar en la sangre — la voz de la abuela lo saco de sus pensamientos.

    — Nadie había sido capaz de capturar al enorme pescado, luego Ging lo logro cuando tenía 14 años — la abuela camino por la cocina hasta encontrarse con Mito que aún tenía el cuadro de la foto en su mano.

    — Ahora su hijo, consiguió la misma hazaña… con la misma edad — la abuela, continúo caminando hasta llegar su cafetera y agarrar una taza de Café, — tiene sus mismos ojos que tu hermano… no podremos seguir reteniéndolo — dio un sorbo a su café.

    Mito aún seguía pensado mirando la foto « ¿Realmente está seguro de esto Gon? » ella pensó, pudo ver que su abuela estaba ahí con ella. — No puedo evitar preocuparme por Gon, puede ser parecido a su padre… solo que eso no lo protege de los riesgos del mundo — dijo mirando sus manos.

    Con un poco de concentración podía emitir un aura, que podía ser usado como arma. Y en un examen como ese no sabía que personas podría encontrar Gon, — El debería crecer como un niño más de este pueblo con sus amigos y no como un adulto Hunter — dijo con pesar.

    — Deberías hablar con él, antes que parta hacia el examen… aún tiene el tiempo para convivir con el — la sabia Abuela la aconsejo y Mito. Dejo la foto que tenía.

    — Hablare con el — Mito camino por la habitación. Saliendo de la cocina y encontrándose a su sobrino con la gata. La cual estaba escuchando con atención a todo lo que decía Gon.

    — Gon, ¿estás seguro de todo esto? — por un momento espero que Gon dudara, solo que él no estaba más que contento — ¡"Si"! — con una voz firme contesto.

    Había anochecido, para Neferpitou este lugar era muy pequeño. « ellos siguen algo llamado "reglas" », lo poco que recuerda. Todo estaba oscuro, en un espacio reducido, solo veía la luz del sol a través de una reja y podía sentir como alguien movía ese espacio.

    Por casualidad del destino, el espacio donde estaba se derrumbó por una colina, el suelo donde se encontraba se agrieto dejando caer la caja, que se estrelló en una roca, la caja libero un destello de luz que cegó a su captor. "Correr" en eso pensó, para salir corriendo de la caja.

    Durante varios minutos corrió, hasta que sus piernas se cansaron. El tiempo paso, y ella aprendió a sobrevivir saqueando los basureros locales por algo de comida, « deja de hurtar en la basura» muchas veces hombres de la carnicerías o restaurant ahuyentaron a la chica, sin otro remedio tuvo que aprender a cazar presas como conejos o pájaros en el bosque, bebiendo agua de los ríos.

    Solo que vivir como un salvaje… no lo era todo, « aquellas personas, siempre solían ser ruidosas » y en una de esas ocasiones Neferpitou. Termino en un jardín escolar de niños que jugaban cerca del bosque, protegidos por una valla de seguridad.

    Una escuela sencilla para los puertos de la isla ballena, había secciones donde los niños aprendían y eran separados mediante grados escolares. Una niña de pelo anaranjado, jugaba en los jardines de ese jardín de niños.

    Recogiendo flores de color blanco, dispersas en el suelo… las ordenaba con un valor anti natural, como si fueran un pedazo preciado de comida. Y Neferpitou, finalmente le gano su curiosidad felina. Para entrar en la escuela solo tuvo que saltar la barda de metal que protegían a los niños.

    Evito que cualquiera de los niños o adultos la observaran entrar y llego hasta uno de los edificios, que en el techo tenía una grieta en la madera, para entrar en el ático. Contenían materiales didácticos, sillas para los niños, así como una variedad de libros.

    Debajo del ático también podía observar, a los niños cuando tenían clases… ese salón estaba a cargo de la gran maestra Morra. Una mujer de edad grande que enseñaba a los niños tanto como hablar como a leer.

    Neferpitou aprendió a leer, pronunciar palabras y a veces a escribir, eran unos garabatos apenas legibles, solo que imitaba los ejercicios que la gran Morra dejaba a los niños. Particularmente en una de esas ocasiones, Neferpitou dejo caer uno de los lápices.

    — ¿Qué fue eso? — gran vio como un, lapis cayo del ático. « ¿Podría ser que uno de los lápices hubiera rodado? », la duda carcomió a la gran Mora. La clase de ese día termino particularmente rápido.

    Sin más rodeos, gran Morra camino por el salón de niños, hacia la parte que subía en el almacén del ático. — Casi, no limpio el ático… me pregunto, ¿sí estará tan sucio? — dijo para si misma. Para los agudos oídos de Neferpitou fue una advertencia, que le dio el tiempo suficiente para esconderse entre las cajas.

    Antes de que pudiera esconderse por completo, escucho el crujir de la puerta del ático, gran Morra había abierto la puerta. — p-pero ¿Qué es esto? — dijo al ver una serie de dibujos en el suelo, hechos por alguien que no parecía ser uno de sus alumnos. Ninguno de ellos subiría sin que lo supiera.

    No podía ser un adulto al ver, la caligrafía y los dibujos de una especie de niña de pelo blanco. Gran por un momento, « ¿Debería reportar esto? » dudo viendo los dibujos. Hasta que escucho caer algo entre las cajas.

    Y gran puedo ver en la oscuridad un pelo blanco, en medio de todo uno pupilas dilatadas amarillas sobre salían de la oscuridad de esa habitación. — ¿Tu hiciste estos dibujos verdad? — no recibió ninguna repuestas, más que los ojos que la vigilaban en aquella oscuridad.

    — Dejare todo esto por acá, no te molestare niña… solo no ocasiones problemas.

    Varias cosas ocurrieron desde entonces, al inicio del día Gran subía casi siempre un almuerzo que dejaba en el ático, una seria de ejercicios en un libro y antes de partir. Ella limpiaba el lugar.

    Neferpitou vivió cómoda durante unos meses, hasta que un día… Gran dejo de asistir. Ese refugio como para la gata había dejado de ser cómodo, en su lugar. Ese salón comenzó a convertirse en un almacén más extenso y el motivo por el cual visitaba, aprendiendo las enseñanzas de los quedo atrás.

    En el cuarto de Gon, su tía Mito entro en la habitación, su sobrino estaba alistando su ropa en su mochila así, como que tenía su confiable caña de pescar, — Tu padre te abandono, cuando era joven… para convertirse en cazador — al escuchar eso Gon dejo de alistar sus cosas.

    — Lo, se — ¡Eligio convertirse en un "cazador antes que cuidarte"! — Mito levanto sus manos, intentando que recapacitara Gon para que dejara atrás lo de ser un Hunter. El dejo de alistar su ropa por un momento.

    — ¿No es eso asombroso? — El dijo mirando a su tía Mito — Ser un hunter debe ser tan grandioso que estaba, dispuesto a seguir su propio sueño — esas palabras dañaron a Mito que miro con tristeza a Gon.

    — ¡Es una profesión peligrosa!... no estas preparado para el mundo de allá fuera…. ¡"Podrías morir en cualquier momento"! — grito — Por favor entiende — apenas pudo pronunciar por un nudo en la garganta.

    — No… ¡Yo quiero convertirme en cazador! y descubrir que era tan importante para mí papa — Mito miro desvió su mirada al suelo — eres como ese hombre.

    •••
    A la mañana siguiente

    El canto de las aves acompañó el amanecer en la Isla Ballena. Gon escribió una carta mientras Kitsume, la gran bestia zorro, lo abrazaba con fuerza. Gon fue derribado la fuerza, en el rio, estuvo jugando con el zorro gran parte de la mañana.

    Finalmente, con un poco de esfuerzo Gon se pudo quitar de encima al zorro, su ropa se empapo de agua y tuvo que hacer una hoguera improvisada. El Kitsume estaba a su lado mientras el pescaba, le dio uno de sus pescados para que Kitsume se distrajera comiendo el pescado.

    En su mano tenía una identificación vieja, era un cuadro pequeño con una cadena rota. El chico rió recordando sus días de infancia, cuando soñar con el mundo exterior aún le parecía algo lejano... y ahora, al fin, estaba por comenzar su viaje.

    Hace años, Kite llegó a la Isla Ballena transportando una caja sellada para la organización Hunter. En su interior viajaba una criatura desconocida, la criatura golpeaba las paredes de la caja, en su interior contenía algo que incluso él prefería no mirar demasiado.

    Mientras recorría los senderos cubiertos de maleza, observó con curiosidad aquel lugar tranquilo y casi olvidado del mundo. Pensó que no parecía el sitio donde un Hunter legendario como Ging habría crecido. Sin embargo, no tuvo mucho tiempo para reflexionar. Desde lo profundo del bosque, un rugido estremeció el aire: un oso gigantesco emergió entre los árboles y lo atacó sin previo aviso.

    Kite esquivó por instinto, el golpe del animal desgarró el aire, rompiendo una cadena que contenía una identificación de Hunter, y la caja cayó al suelo con fuerza, rodando cuesta abajo. Sin notarlo, la tapa se abrió apenas un instante... el tiempo suficiente para que su contenido desapareciera.

    A poca distancia, una Kitsume — una bestia parecida a un zorro de pelaje plateado — alzó las orejas. Había percibido el sonido de una pelea, y también el llanto de un niño en peligro. Guiada por su instinto, corrió hacia el bosque, donde un pequeño de cabello verde oscuro se enfrentaba, tembloroso, al mismo oso que había atacado a Kite.

    « Un Kitsume y su cría…. No estoy feliz de hacer esto, solo que dejarte con vida… solo ocasionaría más problemas », Antes de que la bestia pudiera aplastarlo, una ráfaga de viento cortó el aire, el desenfundo su katana, — Debo hacerme cargo de ti — Kite dio corte horizontal, llegando cerca dl niño que lloraba en el bosque. Guardo su katana para acercase al niño

    El cuerpo del oso se desplomó, y detrás de él apareció Kite, con su katana aun goteando sangre. El pequeño lo observó con una mezcla de miedo y sorpresa. Kite se volvió hacia él, furioso.

    Kite le dio un golpe en la cabeza al niño — ¡Eres un idiota! Nadie entra en un bosque denso, y menos aún en el territorio de una bestia salvaje — lo regañó, señalando las marcas de garras en los troncos —. ¿Acaso tus padres no te enseñaron eso?

    El niño bajó la cabeza.

    — No tengo padres... murieron en un accidente.

    Kite lo miró unos segundos en silencio « Mierda…, matar de esta manera me hace sentir mal ». El niño por dejo de llorar por un momento, — Mi tía me está cuidando.

    — Lo siento niño… ponte esto en tu herida, para prevenir una infección — Kite se ajustó su gorra y sea acerco a los gruñidos de la cría del Kitsume arisco. Observaba a Kite con las intenciones de atacarlo.

    Gon al notar a la criatura, camino detrás del hombre — ¿Qué vas a hacer con el pequeño cachorro? — Eliminarlo. El niño se puso triste al escuchar lo que haría el hombre.

    — Todavía es pequeño, sin su madre… morirá de hambre, si lo dejo vivir seguramente no sobrevivirá en un bosque como este — el niño salió corriendo a la derecha de Kite, el tropezó cerca del zorro y lo tomo sus brazos.

    El zorro al tener al niño cerca, lo mordió — Y-Yo lo cuidare — Imposible los Kitsume son animales salvajes, no se dejan domar por humanos — El niño lo miró fijamente apunto sin llorar. Aquellos ojos de color amarillentos se le hicieron familiares.

    La curiosidad le gano y pregunto — Tienes agallas, eso no lo dudo... —dijo finalmente—. ¿Cómo te llamas? — Mi nombre es Gon. G-Gon Freecss.

    Kite se quedó helado. Por un instante creyó haber oído mal, — ¿Freecss...? ¿Tu padre se llama Ging?

    El niño lo miró con los ojos muy abiertos. — ¿Conoció a mi papá?

    Kite respiró hondo, bajando su espada.

    — Soy Kaito. Fui su discípulo.

    Entonces, su expresión cambió bruscamente. Recordó la caja.

    — Mierda... — susurró, dándose la vuelta —. La caja.

    Corrió hasta el lugar donde había peleado, pero solo halló la tapa abierta y el interior vacío. La criatura se había ido. Se había derrumbado parte del suelo y la caja estaba rota.

    — Ging me va a matar — masculló, frotándose la frente, dio un suspiro de resignación. — Eso es una sorpresa… me encargaron una misión y tome la oportunidad de visitar la tierra natal de Ging, — Parece que mi capricho por conocer este lugar, no fue tan malo del todo… tendré que estar unos días en este lugar — Él dijo mirando hacia la llanura de la isla.

    — Yo soy el Hunter Kite… ¡"Discípulo de Ging"! — se quitó su gorro, mirando a Gon.

    •••
    Los 2 estaban sentado en un tronco mientras Kite relataba cuando conocido a su maestro — Ging me enseñó a cazar desde el inicio… solo que aún no cumplo su última prueba, y es encontrarlo, "Es el mejor Hunter que conozco" y si no fuera por él, yo seguiría viviendo en un pueblo pobre — Kite miraba a hijo de su maestro con curiosidad.

    El niño era frágil a comparación de el — Ging no está muerto… tu tía te mintió para protegerte — se levantó del tronco agarrando su gorra en la cabeza, — Un buen Hunter, "sigue sus sueños".

    Durante los días siguientes, Kite se quedó un tiempo en la isla. Le contó a Gon sobre los Hunters, sobre los peligros del mundo exterior, y sobre su padre, el hombre al que el muchacho soñaba encontrar.

    Sin embargo, lejos de allí, en los bosques más profundos de la Isla Ballena, la criatura que había escapado de la caja despertaba. Una gata humanoide, de cabello blanco y orejas felinas, abrió los ojos sin memoria de quién era ni de dónde venía. Solo sentía hambre... y la necesidad de sobrevivir.

    Vivió cazando bestias y observando a los humanos desde la distancia. Aprendió a imitarlos, a escuchar sus palabras, a colarse en los pueblos. Entre ellos, descubrió a los más débiles, a los más pequeños, presas fáciles y torpes. Y entre todos esos niños, había uno distinto: un chico de cabello verde oscuro y mirada brillante que estudiaba con una concentración que despertaba su curiosidad.

    Aquel niño — sin saberlo — se convertiría en su próxima y más importante amigo.

    – En el presente –

    — Kon, a partir de ahora no podremos vernos — dijo Gon al enorme Kitsume, mirándolo con una mezcla de cariño y tristeza. Acarició su pelaje una última vez mientras el viento movía suavemente las hojas del bosque.

    Sabía que la despedida sería difícil, pero su determinación era firme. — Voy a ser un Hunter — añadió, con una sonrisa que intentaba ocultar la emoción.

    El oso lo observó en silencio, como si entendiera algo de aquellas palabras. No comprendía lo que significaba "Hunter", pero confiaba plenamente en Gon.

    — Los Hunters hacen los trabajos que la gente normal teme o evita — explicó el chico, dando unos pasos hacia atrás. — Por eso te pido que cuides del bosque en mi lugar, Kon. — Le acarició el hocico y levantó la mano en señal de despedida.

    El Kitsume soltó un rugido bajo, casi melancólico, viendo cómo su pequeño amigo desaparecía entre los árboles.

    Mito aún estaba cuidando a la gata, por su sobrino pudo saber el nombre de la chica, « Su nombre es Neferpitou ».

    — Neferpitou — repitió para si misma. La gata no había demostrado mas que ser una niña… salvaje, era igual a su sobrino. Joven e impulsivo, el instinto.

    « ¿Qué voy a hacer?..., Gon se va…, y-yo debo cuidar a la bestia mágica » Con el conocimiento de Nen que conocía, podía dominar a la gata sin problemas. "¿Solo que antes que Gon se valla, debería enseñarle acerca de los principios Nen?".

    Su duda era presente en su pensamiento, el libro que tenia en su mano… cartas de Ging, tenía la información y el conocimiento para transmitirlo. Sus pensamientos fueron interrumpidos, al escuchar que cayo uno de sus floreros.

    Mito se camino hacia la sala de estar, y ahí estaba Neferpitou en la sala sentada en uno de los sillones. A su lado uno de los floreros rotos en el suelo. — Nyau… — pudo escuchar los sonidos de la gata. Se ¿estaba acicalando?, podía ver a la gata lamiéndose en sus brazos.

    Mito se rasco la cabeza el ver eso — Neferpitou…, niña — Las orejas blancas de la gata se movieron apenas, ignorándola deliberadamente. Su lengua siguió pasando por su brazo con movimientos lentos y repetitivos, como si el resto de la habitación hubiera dejado de existir para ella. El sonido áspero de su acicalamiento resonaba cerca del florero roto, cuyos fragmentos seguían esparcidos sobre el suelo de madera.

    Dio un suspiro…, este estrés le pasaría factura, « ¿Cómo puedo hacer que se bañe? », aun continuaba acicalándose — Los humanos no hacen eso en la sala — ¿Nyau? — Pitou levanto la mirada levemente. Volteo a ver a lo lados hasta que vio a la mujer de pelo de Naranja.

    — ¿Por qué? — los ojos en raya miraron fijamente a la tia de Gon, una mirada tan afilada como la de un felino solo que, con esta naturalidad de lo humanos. La pregunta fue tan genuina que Mito se quedó callada unos segundos. No había desafío en aquella voz, ni burla… solo una curiosidad sincera, casi infantil.

    — Porque… — desvió la mirada hacia los pedazos de cerámica —, porque ensucias las cosas. Y también rompiste uno de mis floreros. La gata observó los restos en el suelo. Sus ojos dorados recorrieron cada fragmento con atención, como si intentara comprender qué tenía de especial aquel objeto destruido.

    — Esa tierra hizo ruido al caer — dijo luego de ese extraño florero, que contenía una flor y tierra en su interior, — sí, eso pasa cuando dejas caer algo frágil — las orejas de Neferpitou se movieron.

    Pitou inclino la cabeza — ¿Era un importante? — La pregunta hizo que Mito dudara.

    No era un florero particularmente costoso. Había estado años en aquella casa, acompañando silenciosamente la rutina de la familia Freecss. Verlo roto le molestaba más por costumbre que por valor real. — Un poco — respondió al final.

    Pitou volvió a mirar los pedazos de cerámica. Sus orejas descendieron apenas, casi imperceptiblemente, mientras su cola dejaba de moverse por unos segundos. Ese pequeño gesto hizo que Mito sintiera algo extraño en el pecho.

    No parecía comprender realmente el significado sentimental de las cosas… pero sí entendía que había causado molestia. «Realmente es como una niña… » una criatura magica que era capaz de intimidar a adultos con su presencia.

    Mito se agachó lentamente para recoger algunos fragmentos del florero. Mientras lo hacía, el olor a bosque húmedo y tierra seguía impregnando la habitación. Incluso después del baño, Neferpitou conservaba esa sensación salvaje, como si perteneciera más al bosque que a una casa.

    — Sígueme, Pitou… vas a tomar un baño — las orejas de la gata de movieron al escuchar eso, — ¿Qué es un baño?

    « Ahí va la pregunta » Mito había considerado que preguntaría eso, se había encargado del desastre del florero y ahora puede llevarse a la gata, — Ven, te llevare al baño y te mostrare que es — con un tono determinado dijo Mito, se puso enfrente de la gata con sus 2 manos en las caderas.

    — No quiero, Nyau — Neferpitou se dejo caer en el sillón, — Esto es una orden… niña — dijo Mito con una voz amenazante, la gata pudo percibir por el aroma de la mujer que era peligrosa y que no era algo que se pudiera negar.

    Mito levanto sus 2 brazos — Ven para acá — la atrapo en un abrazo. Pitou intento zafarse usando su fuerza, con sus garras empujo para liberarse. Solo que la mujer era inamovible. « Tiene mucha fuerza » a pesar que por más fuerza que hiciera, Pitou no pudo liberarse.

    Había canalizado Ten en su cuerpo para evitar la fuerza de la gata — Ya veo… — al olfatear de cerca a la mujer pudo sentir un olor familiar al del pelo de hoja verde, — Hueles igual que al pelo verde — dijo al aire sin esperar que nadie le contestara.

    — Se llama Gon… — al unísono contesto Mito al reconocer que se refería a su sobrino.

    Parpadeo por unos segundos, —Pero diferente — continuó la gata mientras ladeaba la cabeza — Pelo Naranja… eres más fuerte, Nyau. Dijo con interés siendo llevada a la fuerza por Mito hacia el baño.

    Subieron unas escaleras y ellos entraron al baño, — Mi nombre es Mito, Pitou… aparte no deberías oler así a las personas — Mito pudo notar que Neferpitou podía sentir la fuerza de alguien atreves de su olfato.

    De nuevo dijo la misma pregunta — ¿Por qué? — Por incomoda a las personas…

    Neferpitou parpadeo al escuchar eso, su cola se movió ligeramente — Los humanos se incomodan mucho — Mito soltó una pequeña risa cansada — Sí… bastante.

    Mito dejo por un momento a la gata cerca de una bañera, arriba de esa bañera había una regadera, como un grifo de agua que llenaba estaba. Movió los grifos para que la regadera empezara a llenar el agua junto a los grifos de agua para acelerar el proceso.

    Pitou pudo ver curiosidad como funcionaba eso, solo que antes que pudiera hacer su pregunta — Ya esta lista — Mito dijo al ver que el agua había llenado la cubeta, — Neferpitou, tienes que quitarte la ropa.

    La gata asintió, e iba usar sus garras para destruir las prendas de ropa que llevaba encima, — No para quitarte la ropa tienes que hacer lo siguiente — Mito había tomado sus manos, y evito que la gata usara sus garras.

    — Levanta los brazos — Neferpitou siguió la ordenes de Mito subiendo sus manos, la prenda ropa superior se quito con facilidad. Y luego la humana bajo la otra prenda hasta el suelo. — Levanta tus pies.

    Como la gata siguió las ordenes, Mito aplaudió en reconocimiento.

    Ahora que la gata estaba desnuda, podía notar detalles que antes habían pasado desapercibidos. Pequeñas cicatrices cubrían parte de sus brazos y piernas. Algunas parecían mordidas antiguas. Otras eran arañazos profundos ya cicatrizados. Cerca de la espalda podía distinguir marcas similares a quemaduras leves. « Se crio en el bosque ».

    « Son marcas de supervivencia… creció sola » Mito desvió la mirada por un momento.

    « "Cuanto tiempo pudiste vivir de esa manera" » intento no pensar eso ya que tenía que bañarla, — Listo… ahora tienes que entrar a la bañera. — ¿Entrar? — si debes entrar.

    Neferpitou se rasco su cabeza — A ¿Donde? — En el agua.

    — No quier- — Mito la empujo hacia el agua. Por un momento Neferpitou esperaba el agua fría de los ríos. Solo que fue diferente, se sentía caliente… suave el agua por alguna razón. Pudo ver que la extraña humana.

    Tiraba un liquido de color morado, que de este salieron… algo que nunca había visto en la naturaleza. "Burbujas", — Vamos a limpiar este cabello maltratado de tu pelo.

    Con otro liquido que saco de una botella, Mito empezó a enjabonar el pelo de gata. Quien gruño ligeramente al sentir que su pelo era revuelto —Neferpitou — Mito habló con más suavidad esta vez —. ¿Recuerdas algo de tu familia?

    La gata quedó inmóvil, su cola dejó de moverse. Por un instante, sus pupilas felinas se estrecharon peligrosamente, y una tensión incómoda llenó el ambiente, "El dolor volvió en su cabeza por un momento"

    — No… —respondió finalmente —. Solo recuerdo hambre.

    Dijo sin emoción, no había ni tristeza, solo el instinto de supervivencia. Mito sintió un pequeño nudo formarse en su pecho. Aquella chica no hablaba como alguien que hubiera perdido recuerdos. Hablaba como alguien que jamás tuvo realmente una vida humana desde el inicio.

    La mujer cruzó los brazos, intentando ocultar su preocupación, ya casi terminaba de bañar a la gata. Por un momento pensó en des enjabonarla. Solo que Neferpitou parecía disfrutar el agua caliente. Mito sonrió voy a preparar la ropa que te vas a poner. — Voy a salir del baño, espérame niña.

    •••
    Gon regreso después de despedirse del bosque, los animales lo persiguieron hasta que el chico los perdió en el bosque finalmente. « Mi ropa sigue húmeda, por caerme en el rio... aún debo bañarme, para no pescar un resfriado » Sonrió al llegar en su casa.

    Toco la puerta, solo que no parecía estar su tía en la habitación. — Tia Mito — no escucho una respuesta, así que Gon uso su llave para entrar, en el lugar.

    Dejo sus zapatos en el sol para que se secaran, cerro la puerta y corrió hacia el baño, — ¡Voy a tomar un baño! — casi grito en las escaleras. Para entrar de golpe en el baño. El chico quedó completamente inmóvil en la entrada, todavía respirando agitado por haber subido las escaleras corriendo. Sus ojos cafés se abrieron con sorpresa al encontrarse con la escena frente a él.

    Ahí estaba Nefepitou en completamente sumergida en la bañera a excepción de su cabeza que sobresalía del agua, Su cabello blanco estaba completamente mojado y cubierto parcialmente por espuma. Las burbujas flotaban alrededor del agua caliente, mientras su cola felina sobresalía apenas por uno de los costados de la bañera moviéndose lentamente.

    — Hueles a tierra… apestas mucho, Nyau — Dijo la Gata. Gon por un momento pensó en irse del baño.

    — L-Lo sient… — No termino de decir eso, antes de ser arrastrado por la mano de la Gata hacia la bañera cayendo con todo y su ropa. El agua salpicó por todas partes.

    — ¡Pitou! —exclamó Gon al caer de golpe dentro de la bañera, completamente empapado. El agua caliente se derramó fuera de la tina, mojando parte del suelo del baño mientras él intentaba reincorporarse apresuradamente.

    Neferpitou lo observaba fijamente desde el agua, con las orejas moviéndose ligeramente. Su expresión parecía confundida más que avergonzada.

    — Ahora ya no apestas tanto, nyau. — Gon se quedó callado unos segundos antes de soltar una pequeña risa nerviosa.

    — No puedes jalar a la gente así… — La gata ladeó la cabeza.

    — ¿Por qué? — Porque… bueno… normalmente pedimos permiso primero.

    — ¿Permiso?

    —Sí. Los humanos hacen eso.

    Pitou pareció pensar seriamente en esas palabras mientras pequeñas burbujas seguían flotando alrededor de ambos. Luego levantó una mano fuera del agua y observó la espuma pegada a sus dedos con fascinación.

    — Los humanos tienen demasiadas reglas raras.

    — Supongo… —Gon sonrió con torpeza mientras se acomodaba el cabello mojado hacia atrás.

    Por un momento hubo silencio.

    Pitou seguía observándolo atentamente, casi como un animal intentando comprender una criatura desconocida. Sus ojos dorados se movieron hacia la ropa empapada del chico. — No te quitaste tu ropa — la gata dijo al sentir y ver las prendas de ropa que aún tenía Gon encima.

    — Tu piel tiene menos cicatrices — Gon parpadeó y pudo ver que en los brazos de la gata que lo habían empujado al agua tenían cicatrices por todo su brazo.

    La gata se acercó un poco más dentro del agua. Sus pupilas felinas recorrieron distraídamente los brazos del chico, — Tu cuerpo no parece haber peleado por comida.

    La frase tomó a Gon por sorpresa.

    Él bajó la mirada unos segundos hacia sus propias manos.

    — Bueno… nunca tuve que hacerlo.

    Pitou apoyó el mentón sobre el borde de la bañera.

    — Tuviste suerte.

    Gon soltó un pequeño suspiro cansado, — Bueno… igual tenía pensado bañarme — Intentó levantarse de la bañera para quitarse la ropa empapada, pero antes de que pudiera hacerlo, la cola blanca de Pitou se enredó alrededor de su brazo.

    — ¿Nyau? — ¿Qué pasa ahora? — La gata inclinó ligeramente la cabeza mientras observaba la camisa mojada pegada al cuerpo del chico.

    — La ropa mojada debe quitarse, ¿verdad? — Sí, pero yo puedo hacerlo solo — Antes de terminar la frase, Pitou jaló de la camiseta con demasiada fuerza, la tela de su ropa fue desgarrada de un lado. Gon se quedó inmóvil mirando su pobre camisa destruida.

    — Tía Mito va a matarme — Pitou, ignorando el drama, seguía observándolo con atención felina. Sus ojos bajaron lentamente hasta detenerse más abajo.

    Parpadeó, luego ladeó la cabeza, — Gon… ¿por qué tu cola está adelante? — El chico tardó unos segundos en procesar la pregunta, « ¿Qué acaba de preguntar? », Y cuando finalmente entendió a qué se refería, su rostro se puso rojo casi instantáneamente.

    — ¡N-No es una cola! — ¿No? — ¡No!

    Pitou se acercó un poco más, confundida genuinamente, — Pero sobresale igual que una.

    — "¡Porque soy hombre!" — La gata volvió a parpadear, — ¿Qué es un hombre? — El silencio se volvió absoluto, Gon abrió la boca… y volvió a cerrarla, intentó pensar cómo responder eso. Pero cuanto más lo intentaba, más confundido se sentía él mismo.

    — Bueno… un hombre es alguien como yo… y una mujer es alguien como tú… creo. — Pitou seguía mirándolo fijamente con esos ojos afilados del un felino, esperando una respuesta clara, — …Alguien diferente a una mujer — ¿Qué es una mujer?.

    « No puede ser cierto » Gon sintió que estaba perdiendo esa conversación miserablemente, la gata no sabia que era el genero de una persona. La gata se acercó aún más, observándolo como si estuviera analizando una criatura extraña.

    — Entonces los humanos macho tienen cola adelante — ¡NO LE DIGAS ASÍ!.

    El silencio que en baño era incómodo para Gon, enfrente suyo estaba la gata mirándolo con curiosidad, — Sabes hablar… ¿cómo lo aprendiste? — continuo Gon con su pregunta, sin esperar un ápice de la respuesta por parte de la gata.

    — Aprendí a leer… — la gata dijo mirando a Gon, — ¿Es enserio?.

    Por un momento dudo en que fuera cierto, la gata parecía molesta por eso — Yo sí, se leer — Con eso ultimo Gon noto que la gata se distrajo por un momento de lo que era un hombre.

    El tomo una de las botellas de Shampoo y se la dio a Neferpitou, — Intenta leer esto — le señalo un costado del envase.

    "Instrucciones para usar el Shampoo"

    — H-Humedece el… cabello con agua tibia…, aplica una pequeña cantidad en la… palma de la mano y emulsiona… antes de masajear solo el cuero… c-cabelludo con las yemas de los dedos — la gata le costo terminar de leer la descripción del envase.

    — Enserio sabes leer — Aprendí observando a los humanos en una escuela — comentó la gata con tono curioso, mientras miraba al chico.

    Gon pudo escuchar como unos pasos se acercaba en hacia el baño, « N-no puede ser, ¡Mi tia esta punto de entrar!... tengo que hacer algo » no sabía que reacción iba a tener su tía si veía a Gon bañándose con la gata.

    Bueno ella estaba desnuda ahí, los pasos del otro lado de la puerta se escucharon cada vez más cerca. Gon sintió como su corazón se aceleraba, con un escalofrió que recorrido por su espalda. « Tia Mito », miró rápidamente alrededor del baño buscando dónde esconderse. No tenía tiempo para salir corriendo, y si Mito lo veía dentro de la bañera con Neferpitou… seguramente moriría.

    — ¡Pitou, no digas nada! — susurró desesperadamente con desesperación, — ¿Nyau? —La gata apenas inclinó la cabeza, confundida por el repentino nerviosismo del chico.

    Sin perder más tiempo, Gon tomó aire profundamente y se hundió por completo bajo el agua caliente. Las burbujas subieron hasta la superficie mientras intentaba quedarse completamente quieto, "La puerta del baño no llegó a abrirse."

    — Neferpitou — la voz de Mito sonó desde afuera — Ya traje las toallas y algo de ropa limpia para ti.

    Pitou volteó hacia la puerta, — Pelo naranja — Del otro lado hubo un pequeño silencio, — …Me llamo Mito.

    — Mito — repitió la gata sin problema alguno, Gon seguía hundido bajo el agua, aguantando la respiración con todas sus fuerzas mientras sentía que los pulmones empezaban a arderle, — Voy a dejar la ropa afuera — continuó Mito —. Cuando termines, sal del baño, no tires agua en fuera de la bañera.

    La cola de Pitou se movió lentamente dentro del agua, — Nyau — Los pasos comenzaron a alejarse por el pasillo.

    Debajo del agua, Gon ya estaba al borde del límite, « ¡Ya se fue… ya se fue…! » Salió a la superficie de golpe, — ¡PUAH…! — tomó aire desesperadamente mientras se sujetaba del borde de la bañera — Casi muero…

    — Los humanos son extraños —comentó mientras inclinaba la cabeza—. Te escondiste, aunque no estabas cazando. Gon soltó una pequeña risa nerviosa mientras apartaba el cabello mojado de su rostro.

    — Es complicado explicar eso… — La gata lo siguió mirando unos segundos más.

    — Entonces… ¿los hombres siempre esconden su cola?

    — ¡Pitou! ¡Olvida eso ya! — La risa frustrada de Gon resonó por todo el baño, mientras Neferpitou simplemente movía las orejas, todavía sin comprender por qué aquella conversación parecía avergonzarlo tanto.

    Neferpitou salió del baño con cuidado, al ver que la gata saldría de la bañera Gon se hundió de nuevo en la bañera — ¿Cuánto tiempo estarás ahí? — sus orejas se movieron de curiosidad al escuchar el sonido de algo hundiéndose, ella volteo a ver hacia la bañera, en el lugar el chico estaba viendo la hacia la pared de la habitación.

    — Hasta que salgas y te cambies — Gon le contesto sin verlo, a lo cual Neferpitou se acerco enfrente de el en la bañera.

    — Me voy, Nyau.

    •••
    Mito había llevado a Neferpitou a otra habitación para mostrarle como debía colocarse su ropa interior, aparte le había seleccionado un conjunto de ropa que usaría. Un conjunto de ropa, un suéter de color morado, con varios botones.

    Unos Shorts de raya de color naranja de rayas, calcetines del mismo color y un par de nuevos zapatos deportivos azules, una combinación de ropa que Mito consiguió de las cosas viejas del ático. —Encontré algo que podrías usar — Mito mostro el conjunto de ropa doblada en la cama

    — Nyau, ¿y qué hago con esto? —preguntó Pitou, observando la ropa como si fuera un objeto extraño, « Esto llevara tiempo » el día transcurrió Mito.

    Finalmente, Neferpitou salió con la ropa puesta.

    — Eso se siente mucho... ¿no te incomoda usar esto? —preguntó, mirando a Mito con molestia, sintiendo como el suéter le estorbaba encima.

    — Es ropa, Pitou. Sirve para no ir desnudos por la calle — le explicó con una sonrisa, — Fue muy difícil vestirla... — murmuró Mito agotada, dejando escapar un suspiro.

    Se encontraba cansada, aún no había hablado con su sobrino, él estaba afuera de la casa con sus cosas, la luz del sol iluminaba la casa de Frecees, en el lugar se encontraba su sobrino cargando un par cosas en la mochila. Al verlo en el lugar Mito camino hacia Gon,

    — Te prometo que pasare el examen — podía ver la sonrisa de su sobrino, mientras agarraba su mochila con ambas manos, — ¡Pasare el examen, y me convertiré en un Hunter!.

    Cerro sus ojos, ya sabía que tenía que decirle — Solo promete que estarás a salvo… no cometas ninguna locura Gon — abrió sus ojos y subió su meñique — ¿Puedes prometer eso?.

    — "Si, ¡lo prometo!" — asintió su sobrino con una enorme sonrisa en su rostro, el extendió su mano para agarrarlo con su meñique.

    Ambos movieron sus manos — Promesa del dedo meñique…, Quien ropa su promesa tendrá que tragar mil agujas — A lo lejos la abuela de Gon observaba todo, ellos habían soltado sus meñiques.

    — Sellado con un abrazo — terminaron de hacer juramento para abrasarse.

    Mito, toca la cabeza de Gon sabiendo que partiría en ese examen peligroso. Sus ojos se volvieron rojo y casi derramaba unas lágrimas, abrazo a su sobrino con fuerza — Gon…

    — Gracias, tía Mito.

    La casa estaba en silencio.

    El sonido de las hojas pasando llenaba apenas la habitación. Neferpitou se encontraba acostada boca abajo sobre el sillón, moviendo lentamente su cola mientras sostenía uno de los libros que Mito le había dado.

    Sus labios se movían despacio mientras intentaba leer algunas palabras difíciles.

    — "Geo… gra… fía…"— Frunció el ceño, con las complicadas letras que se mezclaban en el libro, — Los humanos usan palabras demasiado largas, nyau.

    Gon soltó una pequeña risa mientras acomodaba varias cosas dentro de su mochila, — Te acostumbrarás — Pitou levantó la mirada del libro.

    — Este mundo es enorme — Sí — respondió Gon con una sonrisa tranquila — Por eso quiero convertirme en Hunter — La gata ladeó la cabeza. — ¿Hunter?

    Gon se sentó en el suelo frente al sillón, — Los Hunters viajan por el mundo. Descubren lugares nuevos, animales raros, tesoros… incluso criaturas mágicas — Las orejas de Pitou se movieron apenas, — ¿Criaturas mágicas? — repito la palabra para si misma.

    — Mhm. También pueden hacerse más fuertes — Eso último atrapó completamente la atención de la felina, sus ojos dorados brillaron ligeramente, — ¿Más fuertes que Pelo Naranja?

    — Tía Mito es fuerte… pero hay personas muchísimo más fuertes allá afuera — El silencio llenó la habitación unos segundos, Pitou bajó lentamente el libro, — Entonces… ¿el examen es una gran cacería? — Gon sonrió.

    — Algo así — La cola blanca comenzó a moverse lentamente detrás del sillón, — Nyau… suena divertido — Nyau… suena divertido.

    — Entonces ven conmigo Pitou lo observó fijamente, — ¿Puedo? — La pregunta tomó a Gon por sorpresa, como si realmente nadie antes le hubiera dado permiso de quedarse junto a alguien.

    — Claro que puedes — La gata se quedó callada unos segundos más, luego mostró una pequeña sonrisa felina.

    — Entonces iré contigo, Gon.

    "Me voy en busca de mi padre"

    Los días transcurrieron con rapidez, entre libros, discusiones sobre ropa, entrenamientos improvisados y la insistencia constante de Gon por enseñarle pequeñas costumbres humanas, el tiempo pareció escaparse entre los dedos.

    Hasta que finalmente llegó el día.

    El puerto de la Isla Ballena amaneció cubierto por la brisa salada del mar. El sonido de las gaviotas se mezclaba con las voces de pescadores y comerciantes mientras, a la distancia, el barco de la Asociación Hunter permanecía anclado cerca del muelle.

    Gon observó el enorme barco con emoción apenas contenida, — ¡Es enorme! —exclamó con una sonrisa, a su lado, Neferpitou olfateaba el aire con curiosidad. Sus orejas se movían inquietas mientras observaba el océano, los marineros y el ir y venir de personas.

    — Huele raro, nyau… agua enorme.

    Antes de que Gon pudiera responder, alguien jaló ligeramente su manga. — Toma, Gon. El chico volteó, frente a él estaba Noko su amiga de la infancia de pelo rojizo con dos coletas, sostenía entre sus manos una mochila naranja con bordes rojizos entre ambas manos.

    La niña evitaba mirarlo directamente, — Es un regalo por t-tu partida… — dijo finalmente, intentando sonar tranquila — Para… que no olvides llevar…. tus cosas bien guardadas — Gon abrió los ojos con sorpresa.

    — ¡¿Para mí?! — tomó la mochila con cuidado, como si fuera algo frágil, — ¡Gracias, Noko! — La niña sonrió apenas.

    — P-por favor… cuídate… mucho Gon — hubo un pequeño silencio, Noko evitaba ver a Gon a los ojos mirando a la arena del puerto, intentando verse fuerte. Todo lo que sentía era incomodidad y la tristeza de ver a alguien irse lejos, sin saber si regresara con vida.

    Gon, en cambio, seguía sonriendo, — Te prometo que me convertiré en Hunter — la confianza de su amigo era contagiosa alrededor, Noko bajó un poco la mirada. Luego levantó una mano lentamente, — Gon… — Señaló detrás del chico, esto hizo que Gon diera la vuelta.

    A la distancia, sobre parte elevada del muelle, estaba Mito, el viento agitaba ligeramente su cabello naranja. A un lado suyo permanecía Neferpitou, vestida con evidente incomodidad, moviendo la cola de un lado a otro mientras observaba todo con curiosidad.

    Las orejas felinas se levantaron apenas al detectar la mirada de Gon « Pelo verde », fue lo que pensó viendo la tía de Gon a la distancia, — ¡Tía Mito!

    Gon salió corriendo sin pensarlo, con un salto aterrizó cerca de la cubierta del muelle. Escucho como su sobrino aterrizo en la plataforma, Mito intentó sonreír, solo que fallo sus ojos estaban humedecidos, solo que su falsa sonrisa delataba su tristeza profunda. — Gracias por todo lo que has hecho por mí — dijo Gon, respirando apenas agitado.

    "A lo lejos Pitou empezó a caminar hacia la plataforma del muelle"

    La voz de su sobrino, rompió finalmente la frágil sonrisa que mantenía, Mito bajo miraba, sabiendo que lo que diría a continuación podría ocasionar que su sobrino la odiara, sus manos temblaron de miedo, — L-Lo siento mucho, Gon…

    Las lágrimas comenzaron a caer, — Toda tu vida… te he mentido…. primero con lo de tus padres — las gotas se derramaban por el suelo — Ging no te abandono… — trago saliva sabiendo que lo que diría, haría que Gon la odie probablemente.

    — Fui yo quien… quien alejó a tu padre. lo hice mediante una orden en la corte.

    El sonido del mar pareció desaparecer para Mito, el tiempo se hizo eterno. Incluso Pitou inclinó apenas la cabeza, no entendía del todo lo que ocurría, pero el olor de Mito había cambiado.

    "Tristeza", Mito esperaba enojo solo que nada parecía ocurrir, no tenia la fuerza para mirar a Gon a los ojos por todo lo que había hecho, solo ese temor y la confusión en ese terrible silencio. Decepcionada de haberle mentido a un niño toda su vida.

    Solo que cuando levanto la vista, esperando el rostro de una persona con odio o desprecio, Gon simplemente la miraba con calma — Hmmm… —Gon inclinó un poco la cabeza —, Siempre supe que me mentías.

    Mito parpadeo al escuchar eso, — ¿Q-Qué?

    Gon sonrió, con esa mirada honesta que siempre tenia, — Porque cuando mientes… nunca puedes verme a los ojos. Antes de que pudiera responder, Gon se lanzó hacia adelante, con un abrazo firme que inmovilizo a su tía Mito.

    — ¡Nos veremos pronto, tía Mito! — Gon retrocedió con la misma energía de siempre, la culpa con la cual había cargado por años era insignificante, el odio que esperaba nunca existió.

    Pitou observaba la escena sin comprender, los humanos lloraban…, para luego abrazarse. Todo era muy extraño para ella — Vamos, Pitou — dijo Gon girándose hacia el barco — ¡Tenemos que irnos!

    La gata ladeo su cabeza — ¿Irnos? — solo que Gon ya estaba corriendo, Pitou reaccionó casi al instante, sus ojos se iluminaron con emoción felina, — ¡Nyau! — Salió disparada detrás de él.

    Corriendo en cuatro patas entre la madera del muelle, ignorando completamente las miradas confundidas de los marineros, — ¡¿Qué demonios es eso?! —murmuró uno.

    — ¿Un animal…?

    — No… eso parecía una chica…

    Desde atrás, Mito observó cómo ambas figuras se alejaban, una pequeña sonrisa apareció finalmente. — Cuídalo, Neferpitou… — murmuro

    La gata giró apenas una oreja a la distancia, escuchando las palabras sin comprender el peso de estas, subieron por una enorme rampa en el barco. Gon sumamente contento, dio un salto enorme aterrizando en un mástil del barco.

    Y subiéndose en este para ver por ultima vez a la isla. Su tía mito lo miraba la distancia, en la orilla del muelle de madera, — ¡"Cuídate"! — grito apenas lo escucho Gon.

    — ¡Te prometo que me convertiré en un gran Hunter y volveré! — grito a la distancia el chico, deslizándose del mástil y aterrizando en este. En la orilla del barco había un hombre sentado en el suelo.

    — Estas bromeando niño — dijo mirándolo con una sonrisa en el rostro, con otros hombres amenazantes en ese barco. — En este barco somo docenas de personas, aspirando a convertirnos en hunter, cada año miles de hombre fuertes compiten en un examen, solo que poca gente se convierte en uno — Continuo con una sonrisa en el rostro.

    — Cada uno tiene sus sueños, y es común ver a gente asesinando a los más débiles… mocoso.

    Gon solo los miro sin interés, con la gata a su lado observando a los extraños humanos que los miraban con ira por alguna razón. « "Así es como comenzó su viaje con una amenaza en el aire, en marcha para ver quien se convertía en Hunter para cumplir sus sueños" »

    — ¡"Esto va a ser muy emocionante"! — la voz del capitán se dijo, mirando a todos los aspirantes. Luego de reflexionar lo que tenía en su mente.
     
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