Ciencia ficción La Gran Catástrofe X Futuro Final

Tema en 'Novelas' iniciado por Agus hincha de Boca, 15 Marzo 2026.

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  1. Threadmarks: Últimos latidos de un corazón dañado
     
    Agus hincha de Boca

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    Título:
    La Gran Catástrofe X Futuro Final
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    11
     
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    6502
    Saludos. Aprovecho el fin del feriado para postear el capítulo número 11 de la parte final.

    Esta vez no traigo ni guías ni cronologías actualizadas, eso quedará sí o sí para otra oportunidad. Quiero dar un gran saludo, como cada ocasión a mi gran amigo Manuvalk por estar siempre presente en esta historia, y seguir adelante aunque sé que los sucesos recientes quizá no hayan sido de su agrado. Pero sé que, a pesar de eso, él disfruta de los capítulos en esta historia. Y eso se valora.

    Sin más para decir, dejo el capítulo.













    Últimos latidos de un corazón dañado:

    Winter avanzó cargando el cuerpo de Airin en sus brazos. El soldado tenía bastantes lágrimas en los ojos, puesto a que ni siquiera tuvo la oportunidad de despedirse de ella antes de que terminase muerta en manos de uno de sus compañeros. El joven Lakor cruzaba los árboles del bosque camino a la salida. Regresó en busca de sus restos puesto a que se negó a dejar el cuerpo de su pareja en el mismo sitio en el que dejó el de su asesino. Confiaba en que los animales de ese planeta hubieran ya encontrado el cuerpo sin vida de Ulrik, por lo que prestaba poca atención a sus alrededores.

    — Espero que se den un festín con tu cadáver — Winter hubiera deseado haber hecho sufrir más a Ulrik — No puedo creer todo lo que le hiciste a mis compañeras… Y lo que planeabas hacernos a todos los demás…

    Winter se esforzaba por abandonar rápido el bosque, para así ponerse a salvo junto a todos los demás. Quería mirar a los ojos de Airin, pero no podía soportar la idea de encontrarse aquel agujero que quedó del disparo que le arrebató la vida. El joven soldado pronto pensó en todo lo que le terminó trayendo esa misión.

    — Rosary está a salvo en casa, pero todos los que vinieron conmigo ya no están — el soldado lamentaba ser el último de su grupo en seguir de pie — No puedo creer que nos íbamos a formar para proteger a la humanidad y brindarles un futuro… Solo le hemos otorgado una nave a Casseirem a cambio de nuestras vidas… Pero aún hay tiempo para conseguir nuestra venganza.

    Le tomó unos diez minutos de duelo el poder salir del bosque, y nada más lo hizo, encontró al resto de la expedición esperando por él. Nova, en un acto de solidaridad, hacía de guardia para alertar al grupo en caso de que algún animal pudiese acercarse. Sky estaba apartada un poco del grupo, mirando con una expresión de preocupación como Natasha y Valiana observaban a Arick.

    El chico estaba con la cabeza y el torso recostado sobre las piernas de su madre, mientras la estudiante de medicina solamente podía analizar el ritmo cardíaco a través de sus latidos. Winter lo miró al rostro, y pudo ver que todavía estaba consciente, pero no podía hacer nada más que apretar los dientes con sus muecas de dolor mientras se retorcía poco. Winter dejó el cuerpo de Airin para poder llevárselo cuando la nave estuviera allí, y se acercó para ver qué sucedía con su primo.

    — ¿Va a estar bien? — Winter creía que a su hermana se le podría ocurrir algo.

    — No… sus latidos son muy erráticos — contestó su hermana — Puede que esté sufriendo una arritmia. Además, la temperatura en su pecho no ha disminuido desde que empecé a observarlo.

    — ¿Puede perder la vida? — Natasha preguntó queriendo saberlo desde ese momento — Sé sincera, por favor.

    — Es muy probable… — Valiana temía estar dando esa noticia — Creo que su corazón está quemado. Cualquier medicina que tengan solo reduciría su dolor, pero eso no lo salvaría de morir.

    — No… — Sky se llevó ambas manos a su rostro, para así desprender lágrimas — No puedo perderlo ahora… Arick no merece morir así.

    — ¿Ninguna máquina de las que tienen las naves sería capaz de salvarlo? — Winter no deseaba tener que tolerar otra muerte — ¿Siquiera mantenerlo con vida hasta que lleguemos a casa?

    — No, están más centradas en estabilizar que en restaurar daños tan severos — Valiana contestó con tristeza — Ninguna de las que teníamos en nuestra nave serviría. No sé qué tan bien equipada estará la nave que está por llegar aquí… Pero creo que no hay muchas esperanzas para él.

    Valiana estaba devastada al saber que en poco tiempo perdería a uno de sus familiares, y pudo ver que no era la única. Sky se tumbó en el suelo y empezó a llorar desconsoladamente al asumir que no podría hacer nada para evitar su muerte. Natasha, con más discreción que las otras dos, acarició la frente de su hijastro, mientras dejaba que sus lágrimas cayeran en ese mismo lugar. La idea de perder a alguien a quien cuidó durante tanto tiempo de su vida la aterraba, y también pensaba en el dolor que iban a sufrir Ace y Azel cuando se enteraran de todo lo ocurrido.

    Winter cayó de rodillas al suelo, y empezó a apretar los puños, juntando mugre y tierra en sus manos. El joven Lakor estaba desesperado por todo lo que estaba ocurriendo. Ulrik le estaba por arrebatar a otro familiar más, y no podía tolerarlo.

    — ¿Por qué? — Winter murmuraba aguantando sus lágrimas — ¿Por qué nos hizo esto a nosotros? Ni siquiera teníamos problemas con él.

    — No puedo creer que se haya salido con la suya — Natasha se mostraba arrepentida — Nos ha destruido. No sé cómo nos vamos a recuperar de esto.

    — Kite, Arick y yo nos criamos juntos — Sky no podía hacerse la idea de estar sola — Estuvimos juntos desde que teníamos cinco años. Y en este mundo los perdí a los dos…

    Desde su lugar, y guardando un silencio respetuoso, Nova miró a Valiana abrazar a Sky, tratando ambas de lidiar con la tragedia que las estaba por golpear. Entendía que ella era la que menos afectada estaba a raíz de lo ocurrido. Winter había perdido a su pareja, y estaba pronto a perder a un familiar, al igual que Valiana y su subcomandante. Sky, pese a no ser familiar directo de Arick, también estaba devastada por el destino que esperaba. La chica deseaba mostrar su afecto, pero entendía que era una situación delicada, y que no debería intervenir en eso.

    Todavía impactada por las noticias y los acontecimientos actuales, la joven Breiner recordó el momento en que fue atacada por los hombres de Casseirem.

    — ¿Acaso tu plan era que todos perdiéramos la vida? — Nova no podía pensar en otra explicación — ¿Entonces por qué no me pegaste un tiro cuando me encontraste vulnerable? ¿O solo empezaste esta masacre hoy porque creías que solo usando a los animales salvajes tendrías éxito?

    Mientras esa pregunta rondaba la mente de la chica, ella se detuvo a ver a su compañera fallecida. Le impactó mucho ver ese agujero en su cabeza, y no podía quitarse de la cabeza el pensamiento de que ella pudo haber sido otra víctima más en el desconocido y siniestro esquema de Ulrik. Le dolía mucho que le hubiera ocurrido eso justo cuando acababan de anunciar que iban a ser rescatados en ese mismo día.

    Al ver a Arick, este todavía se retorcía en su sitio. Esa imagen le generaba mucho impacto. Su compañero era incapaz incluso de mover los brazos para sujetarse la zona pectoral que le producía bastante dolor. Tras ver de nuevo a Airin, la joven Breiner pensó en una posibilidad, pero no quería sonar muy irrespetuosa.

    — Perdón por preguntar esto, sé que no soy tan cercana a él como ustedes… — Nova quería evitar que la vieran mal — Valiana, ¿existe la posibilidad de hacer un trasplante de corazón para Arick?

    La pregunta dicha por la soldado les llamó la atención a todos los demás. Sky, Winter y Natasha miraron a la joven Lakor, puesto a que ella era la única que tenía la preparación previa suficiente para poder realizar una cirugía de ese calibre. Aunque que tuviera el conocimiento no necesariamente significaba que lo pudiera hacer.

    — ¿Tú dices que usemos el corazón de Airin para dárselo a Arick? — Valiana pensó que ella era la única candidata disponible.

    — No sé si alguno de nosotros está en condiciones de entrar al bosque de nuevo para buscar el cuerpo de Ulrik… lo lamento, Winter — Nova pidió perdón a su compañero — Sé que tú no buscaste el cuerpo de Airin para esto. Pero si tuviéramos la oportunidad de salvar a Arick…

    — Estoy seguro de que ella aceptaría donar su corazón si eso significa salvar la vida de un compañero — Winter derramaba sus lágrimas al pensar en ese aspecto de Airin — Ella estuvo viviendo en la casa de los padres de Rosary, pero no son tutores legales de ella. Así que no creo que haya problemas en hacerlo… Nunca hablamos de algo así, pero sé que Airin lo aceptaría. O por lo menos, es mi opinión sobre ella.

    — ¿Sería posible salvar a Arick con esa cirugía? — Sky no quería hacerse ninguna ilusión.

    — A ver, no es tan fácil — Valiana temía dar esperanzas equivocadas — No hay forma de saber si el cuerpo de Arick aceptaría el corazón de Airin. Se necesitan estudios previos, e incluso algo podría salir mal… Pero es tiempo que no tenemos para utilizar.

    — ¿Dices que no vale la pena? — Nova creyó que esa idea suya quedaría en la nada.

    — Se puede intentar, pero sepan que hay muchos riesgos… — Valiana no deseaba verse envuelta en tanta presión — Arick podría morir durante la cirugía. O después… Incluso si todo sale bien, de un día para otro podría empezar a empeorar, y no podríamos hacer mucho.

    — La única certeza es que, en su estado actual, morirá — Natasha sabía que ese destino le esperaba a su hijastro — Pero con esto podríamos salvarlo.

    — Si todos están de acuerdo, y si Ace logra llegar a tiempo, lo haré — Valiana miró a su hermano al decir eso — Sé que Airin no tiene familiares directos con vida, pero necesitaré el consentimiento de los tres para hacer esto.

    — El mío lo tienes — Sky no quería dudarlo — No quiero perder a Arick… No en las manos de ese monstruo.

    — Él fue mi hijo desde el día que Ace lo trajo a mi casa, no quiero despedirme todavía de él — Natasha creía que sería un dolor que le costaría superar — Y Ace no merece perderlo en esta misión.

    — No estoy listo para verlo partir — Winter todavía estaba impresionado por la manera en la que Arick se retorcía — Si lo podemos salvar, quiero hacerlo…

    — Sky, ¿podrías sostener a Arick? — Natasha quería que estuviera en buenas manos — Voy a comunicarme con Ace para pedirle que preparen la sala médica para el trasplante.

    — Enseguida.

    La pareja del joven que estaba peleando por su vida se levantó de su lugar. Secó las lágrimas en los ojos, que pronto serían reemplazadas por otras nuevas, y no tardó nada de tiempo en intercambiar su lugar con la mujer a cargo de la expedición. Natasha no tenía idea de qué palabras utilizaría para hablar con su esposo y decirle que su hijo estaba agonizando y que la idea para poder salvar su vida sería una apuesta contra el destino. La subcomandante de ER miró su dispositivo y respiró profundamente antes de marcar a Ace.

    […]

    — ¡Te quedas en la sala de comandos y no te mueves por nada del mundo!

    Ese grito de Ace se escuchó desde casi el interior de toda la nave que iba camino hacia el planeta Maugmin. Azel, desde su habitación, se sobresaltó cuando escuchó tanto alboroto, y tenía muchísimo miedo cuando supo que era su padre el que estaba gritando. Llevaba mucho tiempo sin verlo perder el control de esa manera, y pudo percibir que algo malo estaba ocurriendo.

    — ¡Tú te diriges a la sala médica y prepararás todos los instrumentos para esto!

    Otro grito sonó, más fuerte que el anterior. Azel ya estaba comenzando a temblar de solo pensar que algo tenía muy estresado a su padre, en contraste con la alegría que sentía hacía pocos minutos cuando le dio la noticia de que iban a rescatar a todos los sobrevivientes.

    — ¡Tú preparas una camilla y la llevarás conmigo cuando lleguemos! ¡Y tú tendrás el arma en la mano para cubrir a todos por si aparece algún peligro!

    Azel quedó pálido como un papel, y pudo sentir como una sensación de nauseas aparecía en él. No tenía idea de qué podría haber pasado para que su padre reaccionase así, y no sabía si deseaba averiguarlo. Sin embargo, el plan de su padre no era dejar las cosas en el aire. De forma cuidadosa, Ace ingresó a la habitación de su segundo hijo, quien se aterró al ver como el parecía tener los ojos rojos y bañados en lágrimas.

    — Papá… — Azel no tenía idea de cómo preguntarle lo que ocurría — ¿Estás bien?

    — No, hijo…

    El enfado en él se convirtió en tristeza. Ace se acercó a su segundo hijo y lo abrazó con mucha fuerza, como si quisiera mantenerlo junto a él por el resto de su vida. Azel no comprendía nada, pero supo que su padre necesitaba de su ayuda, así que lo abrazó para sostenerlo. El miedo reinaba en ambos, pero más en el joven, que ya no deseaba saber más nada.

    — Arick está muriendo… uno de los soldados lo atacó… su corazón está por ceder, y tu madre me dijo que lo único que puede salvarlo es una cirugía para que pueda usar el corazón de Airin — Ace explicó en términos que su hijo menor pudiese entender.

    — ¿Cómo lo… quién lo atacó? — Azel no podía creer lo que escuchaba.

    — No lo conoces, y está muerto… tu primo Winter lo mató — Ace le reveló la verdad de lo ocurrido — Tú no tienes por qué saber más. Esto podría no funcionar. No quiero darle el lujo a ese malnacido de vivir en tu mente. No si terminamos perdiendo a Arick…

    — ¿Cuánto falta para llegar? — Azel temía lo peor — ¿Podremos llegar a tiempo?

    — En menos de una hora… dioses, yo espero que lleguemos a tiempo — Ace rogaba para no perder a su hijo aquel día — Tu prima Valiana será quien opere a Arick. Prepararé todo para que comience rápido. Y cuando esté todo listo, vendré a buscarte. Sé que tu mamá, Sky y Winter necesitarán que estés ahí para ellos.

    — Lo estaré, papá… no quiero perder a Arick — Azel, pese a todo lo que sucedía entre los dos, adoraba a su hermano — Él siempre me cuidó… No quiero que este día sea el último para él.

    — Esperemos que no lo sea, mi niño, esperemos que no lo sea.

    Tras haber obtenido toda la fuerza posible de parte de su segundo hijo, Ace salió de su cuarto para así poder ir a prepararse. Iba a tener que estar listo para descender de la nave tan pronto como esta tocara el terreno firme de aquel planeta, dado a que cada segundo sería vital para Arick si es que él ya se encontraba agonizando para aquel momento.

    El comandante de ER pronto empezó a repasar todo lo que había ocurrido desde que partió. Templaba la culpa que sentía por haber dejado a Gwyn y Thomas atrás con el gozo de saber que su llegada al planeta Maugmin podría ser la diferencia entre la vida y la muerte de Arick. No se imaginaba a ningún otro soldado manejando una situación así, o por lo menos, no con la fuerza de voluntad que ponía él.

    […]

    Ace, Natasha y otros dos soldados subieron a Arick con mucha delicadeza a la camilla, y una vez que lograron subir por la compuerta de la nave, empezó una carrera a contrarreloj para poder llevarlo a la sala médica de la nave que el comandante Lakor llevó a ese mundo para rescatar a los demás. Nova, Winter, Sky y Valiana fueron los siguientes en entrar, y una vez estaban a salvo, la compuerta de la nave empezó a cerrarse. Era Winter quien cargaba el cuerpo de Airin, quien sería la que aportaría a Arick el corazón para la operación, sin haber podido aceptarlo anticipadamente.

    Faltando poco para que llegasen a la sala médica, uno de los soldados, quien se había quedado para preparar todo, salió de su interior y fue corriendo hacia Winter. Le indicó que dejase el cuerpo de la chica en sus manos, y así fue como el joven Lakor lo hizo. Una vez todo estuvo listo, Ace, Natasha, Valiana y los soldados del grupo de Ace siguieron su camino hacia la sala médica. Nova, Sky y Winter se quedaron afuera, tensos al respecto, pues no sabían cómo iba a continuar todo a partir de ese momento. Sus conocimientos de medicina eran limitados, y no tendrían más información que aquella que fue suministrada por Valiana.

    Los tres soldados permanecieron en el pasillo durante un momento, esperando a que tuvieran alguna noticia de parte de los que estaban allí.

    […]

    — Necesitaré que dos personas me ayuden con él — Valiana ya tenía todo listo para empezar — En caso de que lo solicite, me deberán pasar y suministrar la medicación que les pida.

    — ¿Pueden encargarse ustedes? — Ace miró a dos de los tres soldados que le hacían compañía — Natasha y yo somos sus padres. No quiero que Valiana sienta ningún tipo de presión, y no quiero que se cometa ningún error.

    — Como desee, comandante — contestó uno de los soldados que había acudido junto a él — Nos quedaremos aquí para ayudar en lo que podamos.

    — Yo iré a la sala de comandos, así seremos dos personas en su ausencia — contestó otro de los hombres, quien no fue seleccionado para ayudar con Arick.

    — Se los agradezco a todos — Ace estaba conforme con el desempeño de todos — No sé si podría quedarme aquí a ver esto.

    — Valiana, solo te pido que no te presiones — Natasha se lo aclaró — No te culparemos si esto no sale bien. Entendimos el riesgo y lo asumimos por nuestro hijo.

    — No se preocupen, haré lo que esté en mis manos para poder salvar a Arick — Valiana les hizo saber que pondría todo de sí misma por él.

    Teniendo cada uno sus respectivas asignaciones, Ace, Natasha y uno de los soldados abandonaron la sala médica, dejando en el interior solo a Valiana, a los dos que se encargarían de asistirla, a Arick y a Airin, siendo la única sin vida en el sitio, por lo menos en ese instante.

    Una vez que abandonaron la sala, Ace y Natasha fueron al pasillo donde Winter, Sky y Nova esperaban. El tercer soldado acudió a la sala de comandos para sumarse a uno de sus compañeros, quien estaba a solas en el sitio. Teniendo un poco más de calma, Ace y Natasha se abrazaron con fuerza, y fue allí cuando los dos rompieron en llanto. La alegría de reencontrarse se veía eclipsada por el dolor que sentían por todo aquello que estaban viviendo.

    — No quiero perder a nuestro hijo — Ace abrazó con fuerza a su esposa — Te agradezco por haberlo mantenido con vida todo este tiempo… Lo lamento, vine tan rápido como pude, y tal vez llegué bastante tarde.

    — No es culpa tuya, hiciste lo que pudiste — Natasha no deseaba ver a Ace atormentándose así — Tenemos que ser fuertes, por Arick. Él nos necesitará. Incluso si sobrevive, le costará recuperarse de esto.

    — Espero que todo salga bien el día de hoy… no puedo soportar la idea de regresar a casa con la carga de perder a mi hijo — Ace se sentía muy apenado por todo.

    El abrazo entre los dos comandantes de ER terminó allí. Luego de eso, Ace vio como solo había tres soldados más con vida. Pese a que él fue informado sobre las muertes de Tyson, Iker, Jessica y Kite, todo lo sucedido con Airin, Arick y Ulrik fue algo que redujo considerablemente el número de soldados que esperaba rescatar. Supo que, como comandante, tenía una responsabilidad con ellos tres.

    — Lo lamento por todo lo que han tenido que vivir — Ace miró fijamente a su primo y a Sky — Kite y Airin tendrían que estar aquí, con nosotros… El único que merecía morir era el malnacido de Ulrik.

    En un gesto de afecto, Ace se aproximó a Sky y a Winter, cubriéndolos a ambos con los brazos, dejando que pudieran desahogarse en llanto un poco por las pérdidas que habían tenido que atravesar en aquella misión. Ambos correspondieron con fuerza ese gesto, y se sentían apreciados por Ace, pese a que sabían que él los quería mucho por la relación que ambos tenían con su hijo. Ni bien el abrazo terminó, Ace quiso hablar sobre un tema que todavía rondaba en su cabeza.

    — Sé que ninguno de ustedes fue a la academia con el soldado Ulrik Mardh — Ace hablaba con desprecio hacia él — Pero, ¿tienen alguna hipótesis de por qué pudo haber hecho lo que hizo? Mató a dos soldados, y dejó al borde de la muerte a mi hijo. ¿Por qué haría algo así?

    — Es un misterio para todos — Winter no lo podía descifrar — Cuando yo lo maté, él estaba atacando a Arick… Lo escuché. Confesó sus crímenes. Dijo “Yo maté a Airin y a Jessica en sitios repletos de monstruos hambrientos y aun así tú encontraste sus cuerpos y descubriste mi mentira… Pero te vas a morir con el corazón quemado. Todos tus hallazgos habrán sido para nada. Morirás sabiendo que no fuiste capaz de hacer justicia por ellas…”

    Winter miró a todos los demás al recitar de memoria esas palabras que le escuchó decir a Ulrik. Cuando sus ojos cruzaron a los de Sky, tuvo miedo de seguir narrando lo que pudo oírle decir antes de pegarle un tiro. Winter se debatía internamente entre si seguir o no, puesto a que no caería bien una noticia como esa. Sky nunca mencionó nada, y no creyó prudente revelarle que el asesino del grupo también había abusado de ella. Pese a que supo que ocultar la verdad no siempre era lo correcto, creyó que en ese caso sí lo sería.

    — Lo último que le escuché decir fue “Te voy a matar aquí, y me voy a asegurar que esos animales te devoren por completo. Tu padre aterrizará en este planeta y no será capaz ni siquiera de encontrarse tu cadáver” — Winter reveló también aquello — Luego sé que murmuró algo más, pero estaba tratando de tener un buen ángulo de tiro contra él. No lo llegué a escuchar.

    — Dijo que yo no podría siquiera encontrar su cuerpo… — Ace pensó en esas palabras — ¿Estaba intentando vengarse de mí? Parecería que lo dijese con un tono de burla.

    — No sé muy bien, estaba enojado y no pude notar demasiado — Winter temía concluir algo erróneo — ¿Usted y él tienen alguna clase de historia hostil?

    — Sus padres trabajaron con nosotros — Natasha recordaba a Nick — Su padre, principalmente. Fue un ingeniero destacado de Black Meteor. Lideró muchos proyectos que nos permitieron llegar hasta donde estamos hoy… Pensar que su hijo hizo esto… No suena como algo que su padre haría.

    — ¿Son amigos de él? — Nova quería ver si podría haber algún factor clave para eso — Aunque… eso no explica por qué mató a Jessica o a Airin.

    — Nunca fuimos amigos, solo personas que trabajaban juntas — Ace tenía esa relación con él — No lloré por la muerte de los padres de Ulrik cuando encontré sus cuerpos en Tralio. Pero Nick era una buena persona. No creo que haya criado a su hijo para que saliera tan trastornado. Porque eso es lo que es. Alguien que mata deliberadamente a sus compañeros y que atenta contra sus vidas no tiene otra forma de ser llamado.

    — Espero que esos monstruos del bosque devoren por completo su cadáver — Sky no deseaba otra cosa para con él — ¿Quién sabe qué más podría habernos hecho?

    — Yo quisiera saber algo… — Ace estaba muy preocupado — Pusimos pruebas psicológicas en las academias para evitar que personas así llegaran al ejército. Puedo creerme que haya pasado alguna, pero no es posible que no fuera detectado y expulsado.

    — ¿Dices que encontró la forma de hacer trampa en esas pruebas? — Natasha pensó seriamente al respecto.

    — Nick era ingeniero, tal vez le haya enseñado un par de cosas que él decidió usar a su favor, pero me veo más inclinado a la opción de que alguien lo ayudó desde fuera — Ace temía por todo eso — Ulrik no estaba en la academia militar hasta que murieron sus padres. ¿Y si él fue en busca de estos malparidos que intentaron sabotearnos para poder hacer algo así?

    — ¿Eso significa que podría haber más cadetes como él? — Nova temía por esa posibilidad — ¿Qué están en un lugar que no les corresponde?

    — Maldita sea, esto no debía pasar — Ace apretó los puños por la frustración — Ulrik de seguro fue metido entre los mejores diez en lugar de alguien que sí lo merecía. Si él no hubiera estado aquí, sé que muchas cosas que han pasado se habrían evitado…

    Aquella charla no dejaba tranquilo a ninguno de ellos. Cuando lo pensaban atentamente, era una explicación coherente para lo acontecido. Hubo muchas personas repudiando al ejército tras la misión de rescate en Tralio, y ninguno de los que estaba allí conoció a Ulrik personalmente como para saber sus opiniones al respecto. Les quedaba muy claro su punto de vista tras todo lo que hizo. Pero más predominante era el miedo. Si alguien logró colocar a Ulrik en el equipo como un infiltrado, las posibilidades de que se sigan repitiendo acontecimientos como ese todavía eran un problema a considerar.

    — Cuando hayamos lidiado con Casseirem voy a encargarme de que todos los graduados en esta promoción repitan los exámenes psicológicos — Ace no toleraría a más soldados como Ulrik en el ejército — Y de ser posible, que queden registradas con respaldos físicos.

    Nada de eso podría cambiar lo que había ocurrido, pero era una forma de asegurarse de que el ejército no tendría que seguir tolerando a cadetes que pudieran estar desalineados con los intereses que ellos perseguían. Si bien, les daba miedo el pensar en cuantos otros Ulriks podrían estar metidos en el ejército en ese momento, por lo menos tenían la seguridad de que se haría algo al respecto.

    Nova, quizá la menos afectada entre todos los presentes, no tardó en recordar unas palabras dichas por la subcomandante Zafiro en un mensaje cuando todavía se encontraban en el planeta Maugmin. Supo que la tensión respecto al estado de Arick y la matanza que Ulrik llevó a cabo los habrían distraído, pero necesitaba que se dieran todas las noticias pertinentes.

    — Comandante, en su mensaje dijo que teníamos que estar preparados para recibir malas noticias — Nova recordó a sus compañeros ese aspecto — ¿Qué fue lo que ocurrió? ¿Qué hizo Casseirem?

    — Llegó a nuestro mundo antes de que yo pudiera llegar a ustedes — Ace contestó de inmediato, sabiendo que necesitaban esa respuesta — Y por lo que me comentó la propia comandante Fairin… Casseirem arrojó una bomba sobre la ciudad de Galaxy.

    — ¡¿Galaxy?! — Nova se alteró al escuchar aquel suceso — Yo… mi familia vive allí. ¿Están… los he perdido?

    — La bomba cayó en el centro, matando a mucha gente, y como yo ya no estaba en ese planeta, no tengo el listado de víctimas que dejó el ataque… — Ace se apenó al no poder dar respuesta a la soldado.

    — Ninguno de ellos vive o trabaja cerca del centro, por favor, espero que no hayan estado allí al momento del ataque…

    Winter y Sky, en solidaridad con su compañera, a quien podían ver bastante angustiada, decidieron darle un abrazo, creyendo que ella necesitaba esa fortaleza en aquel momento. Entendían que era la única familia que tenía la chica, y ella no tendría forma de saber lo que les pasó hasta que no se le informara directamente.

    — Prometo que cuando hable con Gwyn le pediré información sobre las víctimas — Ace se comprometió en darle ese suceso — Lo que sí puedo decir es… que estoy profundamente apenado por lo que pasó…

    — ¿Con quién? — Natasha sabía que Ace estaba pensando en alguien.

    — Sky, lamento ser yo quien te diga esto… pero luego de que arrojaron la bomba, Casseirem mandó a un escuadrón para matar a los heridos… Y tu padre murió enfrentándolos, y tratando de proteger a los civiles.

    La noticia cayó como una bola de demolición sobre Sky. La joven Delleo sintió como sus piernas se tambaleaban, y cayó de rodillas al suelo, de forma repentina. Una expresión de shock lo decía todo. Tragó saliva numerosas veces, sin poder creer lo que había ocurrido en casa. De pronto, una tristeza y angustias muy poderosas invadieron sus pensamientos.

    — No… — Sky pensaba en todo eso — ¡No es verdad! ¡No es verdad! ¡Casseirem no pudo haber hecho que mataran a mi hermano y a mi papá! ¡No! ¡No!

    Natasha, quien había tenido una buena amistad con Thomas, se sentía muy adolorida por su muerte. Otro compañero más al que perdía, y la lista seguía haciéndose cada vez más larga. Afligida por lo ocurrido, ella se aproximó a Sky para consolarla, puesto a que sabía que lo necesitaba. Ambas lloraron la pérdida de su amigo. Winter, quien lo conocía más bien poco, se incorporó al abrazo, tratando de ofrecerle consuelo a su compañera, quien también tenía la posibilidad de perder a su pareja el día de hoy.

    Ace ya había llorado a Thomas, por lo que se sumó al abrazo para brindar fortaleza en lugar de solicitarla. Él conocía a Thomas desde hacía mucho tiempo, y sabía lo buen padre que había sido para ella y para Kite. Debía ser un golpe muy duro haberse enterado de su muerte.

    — ¿Vamos a morir todos? — Sky pensó en su futuro con una gran negatividad — ¿Casseirem nos va a asesinar a los que todavía no hemos muerto?

    — No, Sky, te lo prometo — Ace tenía decidido no dejar las cosas así — Yo te prometo que vamos a cobrar venganza.

    — ¿Cómo murió mi papá? — Sky necesitaba más acerca de la muerte de quien era un héroe para ella.

    — Quisiera que tu madre hablara de eso contigo, no creo que sea mi derecho decirlo — Ace no quería entrometerse en un asunto familiar tan delicado — Escúchenme bien, sé que ha sido un día largo para todos… ¿Por qué no vamos a descansar? Traje a mis soldados para que se encarguen de todo. Natasha y yo estaremos más atentos por si algo surge, pero ustedes pueden tomarse el tiempo que necesiten.

    — Eso haremos — Winter sabía que descansar sería la oportunidad perfecta para llorar a Airin de nuevo, y en silencio.

    — Gracias, comandante — Nova apreciaba esa oportunidad para tratar de dejar atrás la experiencia que vivieron en Maugmin.

    — Winter, Sky… si no es mucha molestia, ¿podrían pasar por el cuarto de Azel antes de que se elijan una habitación? — Ace se los pedía como un favor más que una tarea — Entenderé si no quieren.

    — Yo iré… él debe estar sufriendo también — Winter pensó en darle ese consuelo a su primo.

    — Yo… primero quiero estar un momento a solas, pero también iré a verlo — Sky no lo dejaría estar — También me haría bien darle un abrazo para consolarlo. Perder a un hermano no es algo que se pueda sobrellevar fácilmente.

    Todo el mundo se entristeció por haber escuchado aquellas palabras de la chica. Con tanta agitación en la cabeza les costaba recordar a veces que ella, mucho antes de recibir la noticia de la muerte de Thomas, y de lo acontecido con Arick, había perdido a su hermano a manos de quienes habían robado la nave. Entendían sus motivos para querer pasar un tiempo sin la compañía de nadie más. Nova y Sky fueron a elegir una habitación para poder convivir, Winter haría lo propio una vez que visitara a Azel, tras que su primo le indicase como llegar hasta él.

    Natasha y Ace se dieron un abrazo para tratar de darse fuerzas en aquel momento oscuro que estaban atravesando. De la última llamada que tuvieron, Ace descubrió que ella, Arick, Winter y Valiana estaban bien. Mientras que Natasha ansiaba poder ver a Ace y a Azel una vez más. Las acciones de Ulrik terminaron por destrozar lo que ambos esperaban fuera un reencuentro familiar ameno. No se dieron un beso ni ninguna otra muestra de afecto. Una vez el abrazo terminó, ambos juntaron sus manos.

    — Le tengo que decir a Gwyn que Sky está viva — Ace tenía eso pendiente con ella — Y, sobre lo que tenemos que hablar…

    — Creo que debería esperar hasta mañana — Natasha entendía que era algo muy serio — Pero dime, ¿Gwyn y Thomas aceptaron dejar que tu partieras en nuestra búsqueda con los soldados que vinieron contigo?

    — No… — Ace se sorprendía de lo perspicaz de su esposa — Yo tomé a Azel, a los soldados, la nave y partí en la primera noche desde que nos enteramos que la nave había sido robada… Ellos claramente no se tomaron a bien mi forma de pasar por encima su autoridad. Y menos por la muerte de Thomas…

    — Él era tu amigo, no deberías dejar que lo usen en tu contra — Natasha no estaba al tanto de lo que Gwyn y Ace hubieran podido hablar, pero sabía que no fue agradable.

    — No lo hace, yo también pienso que, si hubiera estado allí, habríamos luchado juntos y tal vez pudiera haber evitado su muerte — Ace se sentía afligido por eso — Pero ahora… con todo lo que pasó, no me arrepiento de haber hecho lo que hice. Incluso con toda la prisa que tomé, no llegué a tiempo para evitar lo que le pasó a Arick… No sé si podría haber salvado a Thomas si me hubiera quedado, así como tampoco sabré jamás si otro soldado hubiera sido capaz de llegar a tiempo para esto.

    — En ese caso, no te angusties — Natasha pensaba que su esposo se estaba torturando demasiado — Hiciste lo correcto…

    — Tal vez, pero eso no quiere decir que no tenga que aceptar lo que viene después — Ace sabía que no podría apartar lo que le esperaba al regresar.

    […]

    Azel vio como la puerta de su habitación se abría. El niño esperaba ver a su padre, pero encontrarse con Winter fue una alegría para él. Los dos Lakor, ambos menores dentro de sus familias, se fundieron en un abrazo en el que los dos se intercambiaron fuerzas por lo que habían vivido. Azel, pese a ser todavía un adolescente, era consciente de que Airin no podría donar su corazón a Arick estando viva. Eso lo llevó a tener mucho cuidado con las palabras que le diría.

    — Lamento lo que le ocurrió — Azel puso más fuerza al abrazar a su primo — Tú y ella se veían muy lindos juntos. Lo siento.

    — No tienes que pedir perdón, pequeño — Winter apreciaba la sinceridad de su primo — No fuiste tú quien la mató.

    — ¿De verdad uno de los soldados hizo esto? — Azel no tenía el panorama completo — Mi papá no me quiso decir mucho. Porque no quiere que su recuerdo viva en mi mente.

    — Sí, uno de los que venía con nosotros hizo esto — Winter se negó a usar la palabra “compañero” — Mató a Jessica, a mi Airin, y estuvo por quitarle la vida a Arick… Pero llegué a tiempo para evitarlo.

    — ¿Lo hiciste sufrir? — Azel necesitaba saber eso.

    — No… si lo hubiera hecho, tal vez no habríamos podido sacar a Arick del bosque — Winter demostraba que se quedó con las ganas de aquello — Pero me aseguré de vengar las muertes, y de que no pudiera hacer daño a nadie más.

    — Gracias, Winter… — Azel lo veía como justicia de todas formas — Quien sea que haya hecho eso, merecía morir… Mi hermano es un buen chico. Estaba enamorado de Sky, y debería estar junto a ella para ayudarla a atravesar el dolor de la muerte de su padre, y no en una camilla luchando por su vida.

    — ¿Tú sabes lo que pasó con el subcomandante Thomas? — Winter se sorprendió por lo enterado que estaba su primo.

    — Mi padre me lo dijo, yo también soy un cadete a soldado — Azel miró fijamente a su primo — Y cuando me haya graduado, me aseguraré de proteger a todos mis compañeros y a mi familia. Quien se atreva a lastimarlos, recibirá una venganza peor de mi parte. Mataré a quien dañe a mi familia, o moriré intentándolo.

    — No dejes que esa ira te consuma, Azel… — Winter quiso darle un consejo a su familiar — Puede ser un buen combustible para actuar, pero no dejes que nuble tu juicio. Yo deseaba quebrar cada hueso de Ulrik, y torturarlo hasta la muerte y más allá si me hubiera sido posible. Pero salvar a Arick era mi prioridad.

    — ¿Tú crees que Valiana será capaz de salvarlo? — el chico buscaba esperanzas para el destino de su hermano.

    — No lo sé… ella nos dijo que hay muchos riesgos presentes que corrimos al operarlo tan rápidamente — Winter no podía mentirse a sí mismo, ni mucho menos mentirle a su primo.

    — ¿Podrías quedarte conmigo hasta que sepamos la verdad? — Azel no deseaba estar solo en ese momento.

    — Por supuesto, pequeño.

    […]

    Cinco horas y media habían transcurrido desde que la nave despegó hacia el planeta Edagr para así emprender el regreso a casa lo más pronto posible. Desde la sala médica, Valiana estaba a solas, esperando por el ingreso de las personas a las que había mandado a llamar. La puerta se abrió, y por ella ingresaron Ace y Natasha. Los dos comandantes de ER presentes allí vieron a la chica fijamente. No tenía una expresión de alegría, pero tampoco de tristeza. Dos camillas estaban ocupando el centro de la sala. En la primera, el cuerpo de Airin tapado con una sábana, la cual estaba manchada de sangre debido a los cortes que fueron necesarios para extraerle su corazón. En la otra camilla se encontraba Arick Lakor.

    El joven que había estado cerca de la muerte permanecía sedado, y estaba conectado a una máquina que respiraba por él. Sus signos vitales estaban bajos, pero no parecía estar en peligro de muerte en ese momento. Sin embargo, los padres del joven no querían hacerse ninguna ilusión al respecto.

    — ¿Qué ocurrió? — Ace lo veía yacer en esa cama — ¿Va a vivir?

    — Su cuerpo no rechazó el corazón, y pude hacer el trasplante — Valiana no puso una buena cara al dar la noticia — Lamento decirles que hice todo lo que pude, y que solo queda esperar. Puede que despierte dentro de las próximas ocho horas, pero eso no significa que esté fuera de peligro. De hecho, yo recomendaría que no saliera de esta habitación. Necesitamos hacerle análisis completos para ver que esté bien, y eso es algo que tiene que repetir por lo menos durante seis meses.

    — ¿Cómo lo ves? Más allá de que sea imposible saber qué ocurre con él — Natasha quería llevarse algo positivo de allí.

    — Tiene una gran fuerza de voluntad… aunque no sepamos qué pueda ocurrir con él, se aferró a la vida durante mucho tiempo — Valiana apreció esa fuerza en su primo — Es un guerrero. Sé que tal vez no sea suficiente, pero pueden estar tranquilos de que él no se rendirá, y seguirá luchando hasta el final.
     
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