Saint Seiya Un Mes De Vacaciones En México

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por AMMU TEIKOKU YUDAINA, 2 Marzo 2026.

Cargando...
  1. Threadmarks: Capitulo 61 (Sinaloa Parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
    Miembro desde:
    13 Junio 2024
    Mensajes:
    733
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    3544
    El ambiente que en un principio estaba animado con algunos pequeños caos, celos y protección, se convirtió en algo demasiado denso para poder soportar.

    La desesperación en el rostro del latino, el inconsciente hombre entre sus brazos, la mirada alarmada del gemelo mayor… Pánico porque algo peor esté ocurriendo.

    La Diosa, también angustiada por este escenario… Nadie comprendía del todo ¿Qué está pasándole al dragón marino?, pues presentarse así… Solo podía significar algo muy malo.

    Pasaron algunas cuantas horas… Aunque el tiempo es solo relativo, la joven podía manipularlo a su antojo, pero ese no es el caso importante ahora.

    Kanon no despertaba… Eso es preocupante en cierta forma…

    Regresaron de nueva cuenta hasta la habitación que del Dragón y el Toro comparten, allí ha estado recostado por todo este tiempo…

    Aldebarán no se ha querido separar de él ni un instante…

    Saga con su angustia, tampoco deseaba alejarse, se supone que en esta nueva vida, estarían juntos, como lo que son, gemelos que comparten tantas cosas, que se quieren tanto, recuperar el tiempo perdido…

    Pero el mayor no podía siquiera seguir resistiendo… Ya que la impresión también le empezó a cobrar factura muy pronto…

    Se le indico que no tuviera impresiones demasiado fuertes, y es lo primero que se representa…

    Un fuerte dolor en su vientre bajo comenzó a surgir, haciéndole imposible sostenerse por su cuenta… Aioros debió intervenir y mandarlo de inmediato a reposo por Libra y el patriarca…

    Además que el peliverde también debía estar lo más calmado, pero con los dos gemelos ahora mal, uno peor que él otro, también podría hacerle daño a él…

    Por ende la Diosa debió tomar el control absoluto y mandar igual al anterior Aries a descansar, sino, ya sería un peor caos con tres en condiciones críticas…

    Ordenándole a Dohko que se llevara al patriarca a descansar también, que se haría ella cargo primero de Kanon, ya que no sentía que el futuro del bebe de Saga y Aioros estuviera en tanto peligro como lo que sentía ahora…

    Solo que no podía decirlo abiertamente, no aun, lo que está ocurriendo.

    Los únicos en aquella habitación al final, son la Diosa y Aldebarán con un inconsciente Kanon, que por más que quiera la anfitriona no pareciera estar dando buenos resultados, y desesperada preguntándose por qué.

    Sin embargo, en un instante, en uno donde el segundo guardián, no aguanto más… Dejando derramar lágrimas, sosteniendo las manos del Dragón Marino… Intentando alcanzarlo de cierta forma para que nada malo le ocurra… Y con Metztli intentando estabilizarlo, algo ocurre… Sucede lo deseado…

    Aunque no se puede cantar victoria del todo por ahora… Primero debía asegurarse que él esté bien, sino… Debería tomar otras medidas…

    -Aldebarán, ¿Qué fue lo que ocurrió?- Mirando atenta al sudoroso rostro del peli cobalto, mientras pasa una mano en su frente, para verificar que aquella fiebre repentina bajara, después de haberle dado algo de su misma energía para controlar el padecimiento tan confuso.

    Quien no se ha apartado ni un solo segundo de quién su corazón anhela, no puede dejar de sostener esas manos que le parecen delicadas, pero han llevado tanto dolor entre ellas, no deja de verlo, pero contesta con pesadez –Solo… Hablábamos… Yo me iba… Él… No quería que me fuera, pero…- Deja que sus lágrimas sigan cayendo, manchando las sabanas con la cual cubren parte del cuerpo del inconsciente hombre –No, podía soportar estar… Aquí yo…- Aprieta sus ojos, cerrándolo con fuerza sus dientes intentando rechinar por la presión –Fue mi culpa… Debí… Aceptar… Él…- Tiembla, su gran cuerpo se ve realmente mal como su semblante por ver a quien ama así.

    Un suspiro sale de la joven, poniéndose de pie por completo, pues… Se había quedado cerca del peli cobalto, para ayudarlo a estabilizarse, notando más de lo que creía, pero la pena por los corazones destrozados de ambos es evidente.

    -Sea lo que fuera… No debió ser tu culpa…- Obviamente no sabe del todo el conflicto, aunque se da una idea por el actuar de los dos.

    -No debí… Mi orgullo… Pero… Él… Kanon está así, por no hacerle caso yo… Yo…- Habla entre cortado, pesando que por poco lo perdía.

    -Aldebarán de Tauro- Ella le habla firme, cerrando sus ojos, sintiéndose algo cansada por haber tenido que ayudar al otro, fue demasiado sufrimiento que debió canalizar en Kanon para que no estuviera tan mal.

    Podía sentirlo, entre ambos hombres, existe un terrible conflicto, uno que solo hace sufrir al otro, aunque no quisiera del todo, es por situaciones que ninguno de ellos puede manejar bien.

    -Si algo le pasa… Sería mi culpa… Jamás… Yo… ¿Cómo pude pensarlo?- Baja su cabeza, sin dejar de tomar esa mano, deseando nunca alejarse de su lado, aunque fuera de esta forma, como amigos ya que.

    -Explícame- Le indica la joven, intentando recuperarse ella misma, sin dejarlo demasiado evidente, y saber que terreno pisara para contarle esta noticia que tiene o no.

    -Señorita Metztli… Soy el único culpable… Sabe… Yo… Kanon, no… No tiene nada de culpa… Solo yo…- Si alguien debería sufrir, Aldebarán siente que él debe hacerlo, que debe pagar todo el daño que le hizo, aunque sabe que no fue algo solo de su parte.

    Frunce el ceño, dudoso se saber ahora que ocurrió, sin más se acerca al latino, para tocar su hombro –Se honesto conmigo ahora mismo, si no… No sabré como ayudar a Kanon con exactitud- Le advierte con un tono algo frio, pero con la comprensión más posible que pueda dar.

    Sabe que en esos momentos no tiene de otra, no ha logrado hablar con ella de este tema... Aunque la verdad no le gustaría hacerlo es un tema muy privado que solo concierne a Kanon y a él, pero… Que desde luego necesitaría un buen concejo.

    Con ella, esto sería vergonzoso, pero era mejor decirle… Ella sin duda podría ser discreta y tal vez… Con toda esta información, podría darle algo de alivio…

    Quien sabe que piensa con exactitud el segundo dorado, en estos instantes están peores sus pensamientos que cualquier otra cosa…

    Solo quiere que Kanon este bien y permanecer a su lado por siempre, aunque fueran solo amigos.

    No es tan duro como quiere aparentar, ni fuerte… Ante quien ama… Está a nada de rendirse y acepar que jamás serian algo más… Le dolería solo una amistad, pero le destrozaría perderlo…

    -Señorita Metztli… Lo que pasa…- No mira a la Diosa, no quiere apartar la vista del peli cobalto, pero le contara toda la verdad, todo lo que ha ocurrido, si eso le sirve para proteger y salvar a Kanon, está bien, dispuesto a cualquier cosa.

    ---Habitación de Aioros y Saga---

    La ansiedad en el gemelo mayor solo crece, sus lágrimas caen, tanto de miedo, preocupación, como de cierto dolor, aunque claramente ahora es mucho menos de lo que fue en un principio por la impresión.

    Desde el momento que fue literalmente echado de la habitación del menor, fue llevado cargado en brazos por su esposo, a que reposara en la cama, prohibiéndole que se levente por ninguna razón… Aioros debió ponerse lo más firme posible, conocía la forma de actuar de su amado peli azul, por ende… Perderlo de vista está sumamente prohibido…

    Debió en ese instante pedirle a su hermanito menor que le prepare ese té, que la Diosa le indico para calmar lo dolores en el vientre bajo del pali azul.

    Mientras no existirá algún tipo de sangrando, todo estaría bien… Y al parecer tanto Saga como su pequeña pancita son muy fuertes, no se ha agravado más que dolores, que van debilitándose, yendo y viniendo por no lograr calmarse.

    Pareciera que todo estuviera en contra de ellos, pues incluso el hecho de que el té tardara mucho más de lo que se imaginaba el castaño…

    Y al final logro llegar… La infusión de tantas hierbas que beneficiarían contra el estrés y ansiedad que está padeciendo el peli azul, mientras sus manos están sujetando su vientre más abultado que al principio, necesitando calmar cada sensación.

    -Saga… Mi amor, cálmate por favor…- Le dice mientras se acerca a la cama, ofreciéndole el té al fin… Aun tibio, con un suave olor a lavanda y verbena –A nuestro pequeño…-

    Cierra sus ojos, el dolor viene de repente nuevamente, sus lágrimas caen, pero su ceño de preocupación vuelve -¿Qué es lo que le pasa a Kanon? Ay…- Una punzada vuelve a sentir… Sabe que ese estado no le va a ayudar en nada…

    -Por favor… Toma el té…- Le ofrece desesperado, pero debe guarda la calma por completó, de nada serviría ponerse alarmado y alterado más de la cuenta al ver como esta su querido y amado Géminis –Trata de relajarte…-

    Asiente, aunque sus manos no parecen querer apartarse de su vientre abultado, sus lágrimas siguen cayendo… Pero ya abre sus ojos para ver a su esposo…

    Sin pensarlo y entendiendo esta acción, acerca la taza de té hacia la boca de peli azul, para ayudarlo a beber un poco… Lo sostiene con la mano libre izquierda de la espalda, mientras la derecha es el soporte para que deje pasar ese líquido tibio entre sus labios y garganta.

    El sabor puede no ser el mejor del mundo, pues son diferentes plantas… Pero son las necesarias para que todo este malestar se calme lo más rápido posible un remedio antiguo que la Diosa dio, en un instante que pudo concentrarse en ayudar a otros.

    Una meuca de desagrado se refleja en el rostro de Saga, tragando el líquido lo mejor posible sin sentir que el sabor tan amargo le causara vómito.

    El castaño retira la taza de té, aun notando que contiene un poco, pero es mejor que lo bebe despacio.

    -¿Cómo te sientes?- Deja le bebida por un lado, para acomodarse a lado de su amado Géminis, sujetando los brazos en laterales de quien está en estado de gestación, es fuerte en este momento… Solo porque si demostraba un poco de debilidad, teme que su esposo también flaqueé.

    -El dolor… Está bajando…- Aprieta sus labios, calmando su respiración de una forma rápida, el té actúa de inmediato en su cuerpo -¿Qué le ha pasado a mi hermano?- La angustia no se le va a ir de la nada, al contrario solo siente preocupación que se le va aumentando de a poco.

    -No… Lo se… Pero debes calmarte ahora… Nuestro bebé… Necesita que estés bien- Le intenta hacer entrar en razón, aunque lo entiende perfectamente, pues estaría en las mismas si Aioria estuviera mal también.

    -Aioros… Por favor, ve a ver a Kanon… Necesito que este bien él también- Un ruego a su esposo, sintiendo que al fin su cuerpo comienza a calmarse y sin dolor, pero una debilidad enorme por tanto estrés pasando, dejando escapar un suspiro, parpadeando varias veces –Ay…-

    -¿Qué? ¿Qué pasa?- Esta al borde del estrés más grande en su vida, mirando atento a su amado peli azul, examinando cada expresión que tiene, no puede imaginarse una vida en donde sufra quien ama.

    -Tengo… Sueño…- Bosteza un poco, negando con la cabeza.

    -La señorita Metztli, dijo que este té calmaría y haría que te relajaras, un efecto colateral seria posiblemente el sueño…- Confía plenamente en la Diosa, no siente nada malo… Pero puede ser algún tipo de calmante natural.

    -No pienso dormirme… Solo… Quiero que mi hermanito este bien…- Unas lágrimas salen de esos ojos Viridian, el cuerpo recargándose de inmediato en su esposo, sintiendo la calma al notarlo a su lado.

    -Lo estará, te lo aseguro… Tal vez… Solo es un resfriado o… Algo así…- Busca alguna explicación rápida, aunque sabe un poco de lo ocurrido… Pues Saga le ha contado a grandes rasgos… Claro que guardara silencio Sagitario, por eso no se mete en nada, solo apoya a su esposo, como debe ser.

    -No…- Niega con la cabeza –Es que, no es lo que le ocurre… Su corazón, es tan estúpido y terco que no entiende que esta sufriendo terriblemente… Somos gemelos y aunque en algunos casos no sea, en otros…- Suspira de nuevo, cerrando sus ojos un poco para volver a abrirlos, dejando caer lágrimas –Puedo sentir cuando se siente mal… Emocional o físicamente… Puedo darme cuenta a veces… No siempre… Ahora… Algo debió ocurrir que no soporto y se desmayó…-

    -¿Crees que discutió con Aldebarán?- Pregunta sin siquiera pensarlo, mirando el rostro mas calmo de su amado.

    -No se… Pero, si fue así… Matare a Aldebarán a toda costa- Sus manos no se elevan de su vientre, pero si frunce el ceño de forma débil, suspirando –Si no me vas a dejar ir a verlo, entonces… Ve tú… Y dime, ¿Como esta?- La orden bastante dimanante de su parte para con el castaño, pues si lo tienen presa de un descanso forzado, entonces su otra mitad deberá ayudarlo, para así sentirse tranquilizado.

    Asiente, sabe que sería la única forma para que Géminis este tranquilo, y claro que le va ayudar… Aunque debe tranquilizarlo lo antes posibles –Lo hare Saga, pero primero… Cálmate…- Sonríe, llevando una de sus manos al vientre donde crece una pequeña vida de ambos, sintiendo esa suavidad y calidez curiosa -¿Cómo esta nuestro pequeño?- Con ese tema siempre logra para ambos concentrar sus pensamientos a algo positivo.

    -Bien… No duele nada… Pero… Siento que está creciendo muy rápido- Revea, mientras sus ojos van cerrándose de a poco –Estoy más grande que ayer…-

    -Es normal… Bueno… A lo que sabemos…- Cambiar el tema es lo mejor por ahora.

    -Lo conoceremos antes de regresar…- Suspira, siente como le pesan los ojos… Necesita dormir ahora un poco, es como su cuerpo se recuperará más rápido, pero es terco en luchar contra ello, volviendo abrir sus ojos –Quiero conocerlo, pero… Sé que debo calmar esta angustia… Es difícil…- Declara, mientras siente como la mano de su esposo, toma una de las suya, ahora ambos están como abrazando esa pancita que contiene el fruto de su amor.

    -Estoy aquí… Solo cálmate, no dejare que nada les pase… Y tu hermano estará bien, te lo aseguro- Le dará el confort necesario, no quiere alarmarlo en nada, y sabe que la Diosa hará lo posible para que el gemelo menor este bien.

    Aunque sean ya una familia unida por un lazo sagrado, ninguno podría jamar dejar de lado a sus hermanitos menores y eso es algo que Aioros ama de Saga y viceversa… Sin embargo ahora ambos deben ver primero por él bebe que tendrán.

    ---Habitación de Dohko y Shion---

    Aunque no presentará nada de malestar, no por eso evita sentirse angustiado por los dos gemelos, pero esta un tanto enojado con Dohko por lo sacarlo literalmente cargando también de aquella habitación.

    -Debo ir con ellos- Dice mientras esta con el ceño fruncido, pero su cólera esta un tanto controlada.

    -Mi borreguito, se que quieres cuidarlos, son nuestros niños grandes también, pero debes estar calmado ahora- Lo abraza con cuidado, depositando un beso en la frente –Nuestro bebe quiere que su papi, este calmado, no debes alarmarte y lo sabes-

    -Es algo difícil, Kanon esta desmayado, Saga con dolores y…- Piensa con detenimiento lo que dice, y suspira –Eh aprendido a controlarme cuando algo me hace enojar, o preocupar… Pero pedirme que no esté pensado en el bienestar de ellos es algo imposible para mí y para ti igual- Le menciona esto, mientras se deja mimar un poco.

    -Por lo que has dicho Kanon y Aldebarán tiene problemas…- Frunce el ceño, juntando sus tikas, mirando para la sabana que le cubre el regazo, sentando en una mecedora de madera, que ha descubierto que mecerse allí logra y ayuda a calmar su estado de gestación –Puede que esto terminara explotándoles a ambos-

    -Tal vez…- Murmura algo culpable Libra –Mis concejos no fueron los mejores…- Decaído por primera vez, notando que puede haber cometido un terrible error.

    -Lo que le dijiste a Aldebarán estuvo bien… Debe también dar su opinión y no dejar que solo Kanon diga lo que desee, ser algo orgullos no es malo, pero… No tuvimos en cuenta la reacción de ambos y más si…- Niega con la cabeza, sujetando los brazos que rodean su cuerpo por detrás aun teniendo la parte de la espalda de la mecedero de por medio –Sí es cierto lo que tú crees… También Kanon estaría en un peligro-

    -Aldebarán estaba tan preocupado, que creo, que no podría moverse o dejar que alguien más ayudar a Kanon- Sigue depositando besos en la cabeza de su amado, aspirando un poco del dulce aroma del shampoo que usa.

    -No puedes juzgarlo, si eres similar a él en ese aspecto- Menciona esto, intentando calmar su desesperación, comprende muy bien que estar angustiado no servirá de mucho, mas con la prohibición por su estado, pero tampoco conserva totalmente la calma.

    -Pueden ser nuestros hijos de corazón, y aun así se parecen algo a los dos- Sonríe de lado, pero sus ojos siguen con la angustia en todo su esplendor, pensando que ha sido por sus estúpidos concejos lo que ha ocurrido, no se perdonaría que algo malo les pasara a los dos atormentados.

    ---Habitación de Aldebarán y Kanon---

    -Oh vaya…- La Joven Diosa, está ahora sentada en una silla que apareció porque lo que descubrió sí que la impresiono, dejándola sin palabras pero también con un sentimiento de desaprobación en cierta forma –Fueron muy inconscientes ambos-

    -Lo se…- Baja la mirada triste, sintiendo la culpa en su ser, pero no abandonando el lado del peli cobalto.

    -Pero… Por lo que veo ambos están arrepentidos de haberlo hecho de esa forma- Suspira, levantando su vista, para ver a quien aún sigue dormido ahora –Kanon es muy terco ¿No es así?- Pregunta como si no supiera la respuesta.

    -Puede ser…-

    Se levanta del asiento sin más… Negando con la cabeza levemente, cerrando sus ojos –Por ahora está bien él… Necesita descanso… No te alejes de él…- Le recita las instrucciones –Si tiene hambre… Primero dale el té con las infusiones que te deje en la mesa y abajo prepararé algo para él- En este instante está algo conflictuada en siquiera hablar de lo que a descubierto… Pues este tema que puede notar es difícil para ambos, no necesita mas estragos ahora.

    -Pero… Señorita Metztli…- Intenta llamarla, queriendo saber más del estado de peli cobalto -¿Qué fue…?-

    -No fue tu culpa del todo si te preguntas… Presenta algunos niveles de estrés, es terco por lo que pudo ver… Solo que, no lo supo manejar…- Dedica una gentil sonrisa –Creo que cuando se sienta bien él… Deberían hablar de verdad-

    -Pero… Si se vuelve a sentir mal… Creo que…- Intenta protestar –Aceptaré lo que me pida y seremos amigos… Sera lo mejor…- No quiere ver sufrir más al dormido Dragón Marino, por eso no quiere renegar nada ya.

    -No será lo mejor- Habla firme la Diosa, mordiéndose la lengua de no decir más –Puedo Decir que ambos están en una encrucijada, pero si siguen así, negando sus sentimientos… Solo lograran causarse un daño irreparable- Sus pasos se dirigen hacia la puerta, siendo tan ambigua en esta vez, dejando más preguntas que respuestas, hasta su semblante es sereno.

    -Solamente le hago daño-

    -Él también tiene problemas… Ambos se hacen daño, no diré más... Deberán hablar, en cuanto despierte, puedes llamarme… Estaré cerca por si algo pasa, pero…- Encara antes de abrir la puerta al todo –Ya no pueden estar comportándose así, tú debes ser firme también y él debe entender que muchas cosas no siempre serán malas, y darse la oportunidad-

    Sus palabras desconciertan al segundo caballero dorado, notando que ella entendió más de lo que él pudiera hacerlo, y ella siendo la máxima autoridad por ahora, no existirá de otra, que hacerle caso.

    Ella nota ese rostro confuso, guardara silencio por ahora, no puede hablar mucho… No es el momento apropiado para darles la noticia demasiado evidente, que claramente ella pudo notar solamente como con los otros tres y también en otra pareja, pero guarda el silencio por prudencia.

    Asiente con una gentil sonrisa algo maternal, para dar calma –Me retiro ahora, iré a ver a Saga…- Ríe levemente, un cambio abrupto de humor, pero es con suma intención esto –Esos gemelitos deben estar calmados como su papá- Menciona esta pequeña noticia con suma alegría, aunque nadie más lo supiera, pues apenas se dio cuenta del todo.

    Había preferido mentarse algo lejos para que no se le salieran noticias así… Pues puede que los padres no lo quisieran saber aún, aunque ahora por la cercanía que vivió al también estar trabajando en materializar aquellas plantas antiguas para el bienestar del gemelo mayor, se dio cuenta de esto…

    Sera una noticia muy hermosa que darle a los padres, aunque no olvida lo que acontece con esta pareja que ve al salir de aquella habitación y el matrimonio de otras, solo que debe tomar de forma primordial lo que es más grave ahora a tratar.
     
  2. Threadmarks: Capitulo 62 (Sinaloa Parte 3)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
    Miembro desde:
    13 Junio 2024
    Mensajes:
    733
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    3756
    ---Habitación de Aioros y Saga---

    En cuanto la Diosa llego, el peli azul abandono cualquier tipo de respeto, solo quería saber que había pasado con su hermanito.

    Es una de sus mayores preocupación hoy, aunque lo principal son sus bebes, que estén a salvo, aunque piense que solo es uno.

    Bombardeando a la Diosa con cuestionamientos, sin siquiera un saludo antes.

    -¡¡¡KANON!!! ¡¡¡¿CÓMO ESTÁ MI HERMANO?!!!- Aunque este sentado sobre la cama, atrapado en los brazos de su sagitario, lo principal al verla es preguntar por el peli cobalto.

    Sorprendiendo algo a la anfitriona, pero entendió esta preocupación de inmediato, dejando escapar una débil sonrisa y unos ojos comprensivos.

    -Kanon, se encuentra bien…- Calla un instante, mirando para otro lado.

    -¿Qué? ¿Qué le ocurre?- Alarmado, pensando lo peor, pero intentando calmar su malestar, solo por su embarazo.

    -Nada malo- rápidamente habla.

    -Saga, cálmate por favor…- Le deposita un tierno beso en la frente, mientras le intenta dar espacio, para dejar de abrazarlo, pero no dejara esas delicadas manos de lado.

    -Pero…- Quiere intentar encontrar rápido la verdad, mediante la protesta de antemano.

    -Kanon, necesitará descansar un poco, es solo eso- La joven castaña rojiza, habla rápidamente, queriendo dar alivio al caballero de Géminis –Le deje preparado unas hiervas también para su condición, al despertar tendrá algo de hambre, así que… Creo que hare algo rico de comer y…- No sabe si sea prudente hablar sobre lo que descubrió, aunque sería bueno, pues se trata del hermano menor de este y con toda la dificultad que se está viviendo, no sería lo más conveniente.

    -Pero, ¿Qué ocasionó el desmayo de Kanon?- Pregunta sin importar nada más, mirando con esos ojos Viridian a la Diosa, deseando la respuesta, cual sea… Solo quiere comprobar que nada malo volverá a pasarle.

    -Eso…- Titubea en siquiera responder, desviando su mirada, con una sonrisa nerviosa –Es que… El estrés, no es bueno…- Su respuesta como tal.

    -Somos caballeros dorados, guerreros de elite- Serio menciona esto, mientras frunce el ceño, intentando controlarse –El estrés, no nos pondría así de mal, ¿Existe algo más? ¿No es así?- Sus ojos se centran en la joven, notando sus nervios, queriendo ocultar algo sin duda.

    -¿Eh?- Se sorprende porque le digiera esto, en cierta forma no está fuera de la realidad sus palabras pues de hecho se trata de algo así, sin embargo…

    ¿El cómo decirle es esa la cuestión?

    ---Un rato después (Habitación de Aldebarán y Kanon)---

    No se apartó siquiera un segundo de lado, sentado en una silla, mirando cada gesto que haga el peli cobalto… Deseando que las cosas fueran diferentes, que si hubieran actuado diferente, esperar para hablar sus sentimientos antes de cometer aquello, todo habría sido tan diferente.

    Sufre en silencio, cubriendo su boca cada que alguna lagrima sale… No quiere importunar al Dragón Marino, solo pide a sus adentros que este bien, que nada malo le ocurra después…

    Está decidido a dejarlo tranquiló, ser amigos como pidió… Total, perderlo de esa forma no podría soportarlo, mucho menos alejarlo, por más fuerte y orgulloso que intentara demostrarse por un concejo, no puede, no está listo para eso.

    -Kanon…- Murmura, el nombre de quien ama, mientras sostiene aquella pequeña mano a comparación a la suya… Solo suplicando que esos ojos se abran de nuevo y lo vean…

    Ya había pasado casi todo el día, por no decir que la noche estaba ya cayendo, con la tarde de por medio…

    Nadie en ese día salió, puede que se recuperé después, pero ahora… Lo más importante es que todos estén bien…

    La Diosa fue la única que llevo algo de comida para ambos… Los demás dorados querían ir, pero se entiende que era mejor dejar en silencio un poco a ambos, para que el desmayado Kanon descanse…

    Es preocupante que aún no despierte, pero su carga emocional le cobra una terrible factura, para llegar al límite.

    Sin embargo, esa espera… Ya no debería seguir, pues… Unos murmullos y quejidos se empezaron a escuchar y no provenían de los labios del Latino.

    -Mmmh…- Se mueve en su cama, su cabeza dando ligeros movimientos un poco para el lado derecho, su cuerpo igual siguiéndolo, mientras aprieta los parpados para intentar dormir más o ya despertar.

    La emoción en el corazón del toro dorado no se dejó de lado, pues… Sonríe, para dejar que lágrimas de alivio se vean de inmediato –Kanon- Pronuncia ese nombre con cuidado, aunque su voz se nota fuerte desde luego.

    Solo espera que esos ojos turquesas se vean, sin importar que le diga o haga… Solo que este bien a salvo es su mayor felicidad.

    -¿Qué… Me paso?- Pregunta, sintiendo un pequeño dolor de cabeza, por la caída… pues el segundo dorado no pudo atraparlo antes, sus ojos se abren, intentando incorporarse de la cama, sin alejar la mano atrapada.

    -Espera…- Ambas manos del latino, se adelantan para sostenerlo de los hombros, para que no se siente o haga mayor esfuerzo –Fue, solo un desmayo… ¿Cómo te sientes?- Le es difícil hablar sin soltarse a llorar de felicidad, pero será fuerte... Aunque, la sonrisa sea de lado.

    -¿Me desmaye?-Niega con la cabeza, mientras su mano derecha es llevada a esa zona, cerrando sus ojos… Al parecer no se acuerda de mucho de forma inmediata de lo que había pasado antes.

    -Si- Asiente, aun con lentitud y con cierto miedo de que el otro reaccioné mal, nota extraño al peli cobalto, pero no sabe que decirle por ahora.

    Se siente cohibido, sus emociones están a flor de piel, queriendo abrazarlo, pero… Se controla, debe hacerlo para no seguir atosigándolo, que olvide lo que ocurrió, eso sería lo principal por ahora… Así lo cree, para calmar su angustia y culpa…

    -¿Tienes hambre?- Su pregunta tan extraña, fuera de lugar… Quiere comprobar si está bien, aunque lo nota bastante desorientado… Pero, no sabe si debe hacerlo… Sin acercarse, preguntarle con mayor insistencia ¿Cómo se siente?, ¿Qué tiene?

    A su parecer, solo decidirá ahora comportarse como un amigo, que se preocupa, pero no tan efusivamente… Le duele, no acercarse, abrazarlo y acariciar su cabello, decirle lo feliz que esta de que vuelva en si…

    Pero es mejor que se contenga por ahora… Por siempre…

    -¿Eh?- Pregunta con cierta confusión, tal vez por apenas despertar de este desmayó, o la pregunta del otro que no sabe que decirle… En sí, su estómago se siente lleno o sin apetito –No, gracias…- Baja su mirada.

    Su preocupación se refleja en sus ojos, pero en su boca una sonrisa forzada se manifiesta, levantándose de la cama, pues por la impresión se había acercado un poco, sentándose a la orilla del lecho para comprobar que era verdad, y no una ilusión, sin invadir mucho su espacio personal.

    -Kanon, necesitas comer algo- Sonríe, mirándolo ante de dar media vuelta –Sabes, la señorita Metztli, preparo algo que te caerá muy bien… Solo deja que lo caliente un poco- Fingir como si nada hubiera pasado, dándole muestras de una felicidad falsa, es como cree que es mejor actuar… Lo intenta aunque desee hacer más.

    El confundido gemelo menor, al ver aquella espalda imponente… Su mente confundido, parece volver a recordar lo último de lo que estaba hablando ante de perder la conciencia…

    Provocando que sus ojos turquesas se abran de golpe, al igual que su boca, asustado en cierta forma, su corazón comienza a latir desesperado.

    Ahora lo entiende, pues lo recuerda perfectamente, lo que vivió, lo que provocó…

    Son segundos en que su adormilada mente se ha despertado, para atraer peligrosos golpes de realidad que tiene a por mayoreo…

    Alde alejándose de él.

    Diciéndole que no quiere nada entonces.

    Que mejor sean conocidos, nada de amigos.

    Sus suplicas de que vuelva.

    Esa sensación de dolor que sintió al momento de verlo, que podría perderlo…

    Una angustia incapaz de aliviar rápidamente por su forma de ser… Asustándolo tanto, dejando que sus lágrimas broten…

    La opresión en su pecho, todo vuelve al momento de recordar su idiotez.

    Alarmado, sin ser visto por Aldebarán, se incorpora, no para levantarse, pero si para estirar su mano y justamente en un segundo rápido, sujetar la ajena.

    -¡¡¡NO TE VAYAS!!!- El grito que lanzo, desgarrador por si solo… Esta quebrada su voz, pues el llanto no se pudo contener.

    Tauro sorprendido de sentir este tacto tan fuerte, la voz de quien llora a su espalda… Las palabras que ha dicho, todo es simplemente sorprendente, que no puede evitar detenerse de golpe, dejando el plato de comida a un lado, que estaba dispuesto a bajar para calentarlo…

    Deja todo eso para girarse y encontrarse una escena que desde luego desgarra su desolado corazón.

    El Dragón marino, quien todo este tiempo solo demostraba rudeza, determinación, fortaleza y que no necesitaba a nadie… Se encuentra sentado con las mejillas sonrojadas, derramando un sinfín de lágrimas, temblando… Pidiendo con su mirada que no lo abandonen por nada del mundo.

    Desconcierta al toro… Que no sabe que decir…

    -Perdóname… Lo siento…- Pronuncia estas palabras de repente, sin previo aviso siente esa necesidad de hacerlo, bajando su mirada… Apretando la mano que tiene atrapado al otro, desando atraerlo a él, pero no puede por el miedo aun latente.

    -¿Kanon?.- Lo llama con preocupación, también sujetando esa mano con fuerza, destruyéndolo al verlo así… Sus impulsos solo le gritan una cosa.

    -Te lastime demasiado, todo porque… Soy un idiota…- Empieza a hablar, mientras deja que sus ojos descarguen el dolor de forma líquida, sin ver al otro, pues su dolor lo abruma –Te quedaste a mi lado… Cuidaste de mí… Yo… Siempre alejo a lo que quiero… Y me quieren… No sé por qué… Lo hago, sin querer… Pero es que...- Comienza a decir palabras sin mucho sentido una tras otra, deseando transmitir lo que quiere de una buena forma, pero el llanto descontrolado se lo impide de forma correcta.

    Su soledad, al fin lo alcanzo, sus miedos, la forma de actuar, los problemas que va cargando desde hace años, al fin lo han hecho explotar de una forma que jamás creyó, derrumbándose ante la única persona que no quería que lo viera así.

    -Alde, tengo miedo…- Su cabeza agachada, su mano libre apretando su propia ropa al nivel de sus piernas… La extremidad que ha capturado del otro solo quiere llevarlo con él, es lo que más necesita, pero no tiene fuerza de voluntad para hacerlo –Todos… Se alejan de mí y les… Hago daño… No quiero hacerte más… Pero… Pero…-

    No termina de hablar, no lo logra hacerlo, cuando siente como su cuerpo, que si bien es fuerte y bien forzado, es rodeado por unos brazos más anchos, que lo cobijan con sumo cuidado… Entregándole la protección necesaria para calmarlo.

    Un dulce abrazo que no sabía que necesitaba, hasta que lo tiene.

    Sorprendiendo al peli cobalto de forma grata, y más cuando escucha unas dulces palabras de parte del toro, acompañadas de un llanto, que no se sabe si es de felicidad, dolor o impotencia.

    -No te preocupes ya Kanon… Todo estará bien… ¿Si?- No va a estar interrogándole, acusándole de todo lo que ha sentido hasta le fecha. Simplemente no soportar verlo sufrir, no quiere que derrame más lágrimas... Quiere verlo bien y feliz…

    Es el único deseo del grandote.

    El gemelo menor, siente que ese abrazo se vuelve más cálido a su parecer, cómodo, cuidándolo de esta forma que cualquier mal seria alejado de forma rápida de su ser, que sin importar que cosa podrán estar bien y a salvo.

    Las lágrimas y palabras de parte del Latino, son también una especie de dagas en su herido y destruido corazón, que al parecer quiere sanar, y aunque tuviera que ser obligado por sus propios padecimientos, para darse cuenta que está cometiendo una reverenda idiotez, al parecer... Al fin está viendo un halo de luz en ese camino tan tormentoso que habían estado recorriendo.

    Ambos hombres se abrazan con suma necesidad… Uno sentado a la orilla de la cama, mientras el otro de rodillas lo protege con toda la fuerza que pueda dar, sin herirlo… No importar como estén o lo que suceda a continuación, necesitan sacar ese llanto entre los dos, pues sus corazones tienen heridas provocadas el uno por el otro…

    Es solo cuestión de un poco de calma para los dos.

    ---Sala de estar---

    Sin duda todos estaban con una cara de cierta preocupación y sensación extraña…

    Entendían que la situación de Kanon es crítica en cierta forma… Pues su desmayo por estrés, nadie se lo cree… Cuando los dorados han vivido peores situaciones y habían sabido manejar bien la situación...

    Por ende aceptaron no salir de viaje en este día… Prefiriendo saber que ocurre con el Dragón marino, también con Saga y el patriarca al sentirse mal.

    Aunque de estos últimos no tardaron mucho en saber noticias…

    Ya que el peliverde, junto a su amado castaño bajaron un poco después de sentirse mejor, para intentar calmarlos también y hablar de lo que ocurre, para que no mostén, ni vayan a importunar a quien lo necesite.

    Aunque cuando la Diosa bajo del segundo piso, también volvió a ser bombardeada de miles de preguntas, con referencia a Kanon y su bienestar… Además que el gatito dorado también estaba angustiado por su cuñado, pues se trata de su sobrino…

    Pero… Bueno… Si noto que estaba bien, ya que le entrego el té a su hermano, pero después ya no se supo más.

    Ella les contesto a lo qué pudo, pues mucho no les puede decir, ya que le corresponde principalmente a Kanon y Aldebarán a saber esto… Ya que sería un tema complejo bastante y de sumo cuidado tocar.

    Solo les indico que era mejor guardar silencio en el piso superior… Que descansarán un poco en la casa, leyeran, jugaran, comieran, dándoles opciones… Pues… Era mejor estar atentos y no alejarse por nada del mundo de la casa...

    Ella también sentiente un peligro en irse así como así a otro estado cuando tiene a un desmayado Kanon aun en su habitación.

    Les menciono que ella prepararía la comida de este día, que no se preocupará por ello.

    Lo cual ninguno negó esto, pues… Al final ella manda en su casa…

    Y al poco rato, bajaron Saga y Aioros… El peli azul bastante sorprendido aun… Y el Sagitario sonriente, abrazando con tanto amor a su amado Géminis…

    Feliz de la vida por la noticia que la Diosa dio a ellos, poco antes de retirarse.

    Y claro que la informaron…

    No pueden negar que ese hecho es demasiado hermosos para no querer compartirlo.

    Solo bajar, el castaño los llamo a todos, aun con la vergüenza de parte del peli azul, que sigue estando rojo y tocando su vientre… Notando que es casi igual de grande que el del patriarca y eso que este debería tener unos cuantos días más… En comparación, pero bueno es lógico…

    -¿Qué tiene el caídas locas?- Pregunta con burla el cangrejo.

    -Pará de llamarle así a mi hermano- El reclamó de parte del León dorado.

    -Ja, ¿Y tú me vas a detener, gatito?- Cruzado de brazos, burlándose del otro.

    -Death Mask- Llama el Español, mirándolo con enojo –Deja en paz a Aioria-

    La mirada algo molesta de parte del cangreja –Aun no te casas y ya estás de mandilón cabra loca- Gira sus ojos, restándole importancia al asuntó, pero una sonrisa juguetona se dibuja en sus labios –De seguro lo defiende, porque si no, en la noche no te da lo que tanto quieres ¿Cierto?- Unas palabras que claramente no pasaran desapercibidos por el décimo guardián.

    Que aunque pareciera que no reacciona, no duda en darle un puñetazo en la boca del estómago cuarto caballero dorado, con tal de que se callé y no esté diciendo cosas que ni al caso

    Ante la mirada de un sonrojado León dorado.

    Y un Afrodita que solo sigue admirando su anillo, total ante sus ojos su prometido sí que se lo merece.

    Gracias a todos los Dioses, que Aioros no ha perdido su ensoñamiento por esta noticia tan hermosa, que solo ha sido para aumentar su felicidad, que no presto atención a esto.

    Y con esto revela lo que ha estado esperando decir por este tiempo.

    -¡¡¡VOY A SER PADRE!!!- Lo grita tan emocionado, que asusta a los ahí presentes, que en si son la mayoría de los viajantes, sin contar a dos, hasta los de bronce escuchan todo con atención.

    -Pero… Ya sabíamos que serás padre- Menciona el Lemuriano pelilila, con una leve risita de confusión.

    -Si- Asiente –Pero seré por partida doble- Sin más, se arrodilla con melosidad a la altura del vientre de su esposo, para acariciarlo, dándole igual que todos los vean.

    -¿A-Aioros?- Sonrojado por estas acciones a su parecer atrevidas, odia que lo estén viendo de esa forma tan indiscreta.

    -¿Cómo que, por “Partida Doble”?- El Pegaso que se mantiene cerca del pequeño Lemuriano y la Diosa, se cuestiona esto último, sin dar rastros de entender.

    -¡¡¡ES QUE TENDREMOS GEMELOS!!!- Grita de nueva cuenta, dejando que las lágrimas de felicidad caigan, besando el vientre de su esposo, de una forma que puede dar pena ajena a cualquiera, por la emoción.

    Saga solo cubre su cara, todo avergonzado, pero no niega que está feliz porque su sagitario sea tan expresivo y demuestra que está realmente feliz por esta noticia.

    No lo negara… Es muy feliz de verdad, al momento de saber que su vientre crecerá tanto, para dar vida a dos pequeños retoños, que al principio solo se referían al singular de la palabra, pero ahora deberán usar el plural… Ya que son dos… Que ya son tan amados por sus padres y claro que también por el resto de esta familia tan poco común.

    La anfitriona, solo mira el espectáculo, con cierta gracia… Sonriente, pues sea como sea, ha logrado formar una hermosa amistad con todos ellos, aunque algunos la desesperan, ya que cada uno tiene sus personalidades muy marcas y aunque choque mucho con Death, acepta que a todos los aprecia mucho…

    Y por esto… Tiene un pensamiento fugaz, que dentro de pocos días… Esta curiosa visita terminará y… No tendrá a quienes mostrarles más su país, no al menos en esta vida.

    Pero no es tiempo de pensar en eso ahora…

    Alza la vista levemente, para observar hasta las escaleras del segundo piso y preguntarse solo una cosa.

    -¿Ya habrán arreglado las cosas?- Murmura esto, mientras escucha las felicitaciones por parte de los demás a la pareja que acaba de dar su noticia.

    Preguntándose también internamente, si sería conveniente decirles a los demás… El sexo de los bebes que crecen en varios vientres.

    Incluso se pone a pensar disimuladamente, que es curioso que solo una pareja se mantuviera aun sin bebe a bordo.

    ---Habitación de Aldebarán y Kanon---

    Después de haber estado derramando lágrimas, sin soltarse las manos, las palabras no pudieron ser pronunciadas en ese momento pues… Existía tanto dolor en sus corazones, que necesitaban expresarlo de una forma.

    Ahora ya más calmados… Aun con algunas lágrimas, su voz es tranquila para poder hablar correctamente.

    Sentados en la orilla de la cama, dejando escapar algunos suspiros, Kanon toma la mano izquierda de Aldebarán, mientras dos sienten algo de preocupación para hablar…

    Que a su parecer cada uno se ha hecho mucho daño mutuamente.

    Sin embargo alguien entiende que debe dar este paso de una vez… Sin importar que sea dificil o doloroso.

    -Alde- Llama con cautela y timidez.

    -¿Dime?- Pregunta, mira al peli cobalto, prestándole toda la atención del mundo.

    -¿Por qué me amas?- Una duda que tenía, pero jamás se atrevió a preguntar hasta hoy.

    Sorprendido ante esta duda, lanza un suspiro, sin dejar de sostener la mano que siempre desea que permanezca con él, apretándola levemente, intentando encontrar las palabras correctas para esto.

    -Al principio… Quería una amistad, era cierto… Pero, al conocerte, ver cómo eres… Bromista, divertido, fuerte, encantador…- Sonríe, aunque una lagrima cae –Verte sonreír, me hacía sentir feliz, que mi corazón latía desesperado… Tú eres tan perfecto para mí… Por eso…- Baja la mirada en este instante, sintiendo vergüenza -Nunca tuve el valor de decirte algo-

    -¿Por qué no?- Curioso, desea saber las cosas, está sumamente calmado.

    -Kanon…- Llama con tristeza en su voz –Tú eres sumamente atractivo, incluso me atrevo a decir, que muy lindo y yo… No tengo nada de eso…- Sonríe aunque duele decirse así –De todos, soy el de menos atractivo físico tiene, demasiado tosco de mis semblante… Eh escuchado cada sobrenombre que me han puesto y aunque lo tomo con burla también… A veces duele y creo que tienen razón… Por eso, jamás creí que tuviera oportunidad y… Lo guarde…-

    -Eso es muy estúpido- Responde el peli cobalto sin ningún tipo de tacto.

    Llamando la atención del Latino, que ahora si está muy confundido.

    -Para mí, si eres bastante guapo, interesante…- Se sonrojo por lo que dice, desviando su mirada… Mejor callándose con cada apalabra que dice, pues no sabe hasta dónde parar esto y mejor lo hace de una vez.

    -Gracias- Sonríe, con un sentimiento muy curioso y extraño en su pecho, mirar a Kanon es una gran felicidad, estar así de tranquilos… Pero como sea, es un instante que puede dar paso a una bomba de tiempo, por lo cual lo están tomando con cautela.

    Pero igual la duda surge en la mente del latino…

    No están discutiendo desde que despertó, toman el tema con calma… Se demostró que ambos temen estar lejos del otro… Y aunque el único que lo intento hacer del todo bien es Alde, y Kanon cometió una reverente tontería…

    Parece que están llevando las cosas bien.

    Y sería bueno así llevarlas, pero… Ahora alguien merece un poco de explicación ante todo lo que paso.

    -Kanon, ¿Me volverás a alejar de tu lado?- Aunque le tortura, debe preguntar esto, lo necesita… Antes que cualquier otra cosa…

    Es importante para saber el terreno que está pisando, aunque la forma de actuar del peli cobalto al despertar, lo dejo bastante confundido, que desea con todas sus fuerzas que sea realidad.

    Solo ese hombre con un semblante cansado pero estable, puede darle una repuesta.

    ¿Sera la que espera?
     
  3. Threadmarks: Capitulo 63 (Sinaloa Parte 4)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
    Miembro desde:
    13 Junio 2024
    Mensajes:
    733
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    4936
    El silencio entre ambos jóvenes hombre se instala, no es incómodo, sino más bien de una gran carga emocional, donde la preocupación e incertidumbre se posiciona tan ferviente que se siente asfixiante.

    Sin embargo… El de cabellos cobaltos, esta vez no puede huir, pues aunque lo desee, el querer salir e ignorar este sentimiento tan fuerte en su pecho, pero… No lo hará… No va a huir… Debe entender que es ahora o nunca para ser valiente y dar un pequeño paso que sin duda hará que su vida sea diferente, pero no para mal.

    -No quiero alejarte…- Habla con un tono suave, bajando la mirada, es tímido en este punto… Apretando su mandíbula, no puede ver a los ojos al latino –Pero… No puedo quedarme a tu lado…-

    Al principio, las primeras palabras fueron hermosas, pero rápidamente se volvieron acidas y duras, con lo que culmina el Géminis menor.

    Desconcertando al más grande de altura.

    Preocupado, sin pensarlo una lagrima traicionera cae por su mejilla izquierda, evidencia de su dolor -¿Por qué… No?-

    En estos momentos desearía irse, pues no se siente capaz de seguir hablando, pero sus extremidades no le responden bien, aún está muy débil, y sin embargo sabe que debe proseguir a hablar si desea de verdad decir todo lo que guarda en su corazón.

    -Yo hago mucho daño Aldebarán, más del que me gustaría…- Las lágrimas caen de esos ojos azulados oscuros, desviando la mirada, es demasiado duro traer a su mente esos instantes, en donde recuerda heridas en personas inocentes que él mismo provocó –Por esa razón… Deseo estar solo, si lo estoy…- Tiemblan sus manos, apretándolas con fuerza, dejando esa marca de agua en sus mejillas de nuevo –Si, lo estoy… Nadie saldría herido… Yo… No soy bueno para la convivencia…- Declara serio, con las evidencias saladas cayendo, mirando ahora al Brasileño.

    -No me importa, si eres capaz de hacerle daño a alguien- Sera fuerte, se mantiene firme en estas convicciones con el peli cobalto, no piensa dar marcha atrás, ya sufrieron mucho tiempo por estas inseguridades, es hora de acabarlas –Puedes hacerme daño si quieres, pero… Ya no me alejes de ti, no me niegues el amarte… Por favor…- Es una súplica combinada con la determinación del segundo guardián.

    Puede que sus palabras suenen algo preocupantes, pero… Igual las de Kanon son difíciles de tratar, con mucha más carga de lo que se pudiera predecir.

    Niega con la cabeza rápidamente, cerrando sus ojos, mientras las gotas de sal resbalan, desesperado por lo que dice el contrario -¡¡¡NO!!! ¡¡YA NO QUIERO HACERTE DAÑO!!! ¡¡¡TE LASTIME MUCHO CON LO QUE DIJE, Y LO SIENTO… PERO ENTIÉNDEME… SI ESTAMOS JUNTOS, YO… NO SOY UNA BUENA COMPAÑÍA, YO…!!!- No sabe cómo continuar con sus plegarias, siente que no funcionaran ya para disuadir al otro.

    -Me lastima más verte triste, herido, sólo…- Sus grandes manos van directamente a sujetar esas mejillas sonrojadas por el esfuerzo del llanto y del habla –Déjame estar a tu lado, pero… Pido, de verdad te ruego, que no solo como amigos…- Sonríe de forma triste, quiere transmitir más de lo que su ser siente, aunque sea un camino muy complejo y difícil.

    -Alde, yo no creo ser capaz de ser pareja de nadie… Solo causo dolor…- Su rostro no se agacha, pero su mirada si baja, para no contemplar la contraria y poder hablar abiertamente –Herí mucho a mi hermano, cause que su locura tomara fuerza, mentí al ejercito de Poseidón, engañe a un Dios, esos compañeros… Me odian aun… Tuve que expiar mis pecados… Soportar mucho dolor, pero me lo merecía…- Aprieta su mandíbula, al igual que cierra sus ojos, dejando que una cascada caiga de sus orbes azuladas similar al tono Viridian –Yo no puedo ser feliz con nadie, porque… Yo debo sufrir para que todo el mal que hice, sea perdonado…-

    Es difícil mantenerse firme ante esto, su corazón está muy dañado, por sí mismo, logro lastimar a muchos, eso no es una mentira, pero también debe entender que igual como causo problemas, los ha intentado solucionar a su manera, eso es algo que no muchos pueden decir.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡NO, KANON!!! ¡¡¡NADIE MERECE ESTAR SUFRIENDO DE POR VIDA!!!- Le desespera ver este sufrimiento en el gemelo menor, es que simplemente para el toro dorado, el hecho de haber tenido que sufrir tantos años en una soledad tan dura, tener que abrirse paso por sí mismo ante la sombra de su gemelo mayor, soportar ataques de amigos y enemigos… Ya fue suficiente para expiado sus pecados.

    -¡¡¡TU NO LO ENTIENDES!!! ¡¡¡NO CREO SER MERECEDOR DE TU AMOR!!! ¡¡¡DE NADA BUENO EN ESTA VIDA!!!- Intenta alejarse como puede del agarre de Aldebarán, aunque sea un poco, pues sus fuerzas no están presentes y solo quiere mantenerse lejos -¡¡¡¿POR QUÉ CREES QUE AUNQUE ESTEMOS BIEN SAGA Y YO, NO PUEDO ESTAR CERCA DE ÉL?!!! ¡¡¡TEMO HERIRLO DE ALGUNA FORMA!!! ¡¡¡TENGO ILUSIÓN DE VER A MIS SOBRINOS, PERO… SERÉ UN PÉSIMO TÍO!!! ¡¡¡LES HARE TAMBIÉN DAÑO!!! ¡¡¡Y SI A TI… A TI TE VUELVO A LASTIMAR POR MIS ESTUPIDECES Y BOBERÍAS!!! ¡¡¡JAMÁS ME LO PERDONARÍA!!!-

    Grita sin siquiera pensarlo, todo el pesar que lleva guardado, todos sus miedos y temores que están tan arraigado en su corazón que cuando salen, puede al fin tener algo de descanso.

    Tauro, lo logra comprender… Después de todo no son tan diferentes…

    En sí, es cierto… No ha luchado y sufrido como él… Kanon tiene un terrible pesar, que decidió ocultar entre bromas, chistes, peleas, y hacer pensar que realmente nada de esto le importa…

    Que la vida es solo una broma y deseo de salir de los ejércitos… Lo puede ver, pues así lo ha estado llevando…

    Pero es tiempo de que el peli cobalto entienda que no puede seguir viviendo de esa forma, que debe ayudarlo a entender que las cosas no siempre van a hacer así…

    Que necesita dar como se dice coloquialmente, un salto de confianza… Y no precisamente a veces alejar a los demás, si no… Confiar en ti mismo, en que no siempre el mal va a reinar en tu corazón, o que serás imprudente en cometer algún pecado…

    Uno siempre duda de si mismo, pero existe una gran diferente entre una duda por simple miedo a una por situaciones que ya pasaron, y aunque temas hacer daños, no significa que volverás a cometer los mismos errores…

    Pues aprendiste de ellos y esa ya no es tu verdad.

    Sin pedir permiso, vuelve a abrazar con fuerza a ese hombre que le ha robado el sueño por estos días… Y también su corazón.

    -Kanon… La única manera en que me lastimes… Sería que tú te alejaras de mi…- Declara unas palabras con un cierto egoísmo en ellas, pero es su sinceridad hablando.

    -¿Alde…?- Confundido con esto, sorprendido y sintiendo una alegría inmensa por sentirse entre esos brazos tan seguro y feliz.

    -Te juro que si permaneces a mi lado, que si me permites darte todo mi amor, jamás te haré sufrir, procuraré que seas feliz y…- Un acto de amor impulsivo y sinceró, besar la frente del contrario… pues piensa que si lo vuelve a besar en los labios, sería una pésima idea, lo podría alejar y asustar y es lo que menos desea –Te amare siempre… Alejare tus tormentos, ya no pensaras en ellos, porque te colmare de todo lo que tú quieras y desees… Sé que… No soy el mejor de todos, ni por mínimo tengo una buena apariencia, pero… Mi corazón es todo tuyo, no te lastimare nunca, así que…-

    Confía todos sus sentimientos, todo lo que su corazón callo con tanto temor de ser otra vez rechazado…

    Y aquí están de nuevo dos almas atormentadas, que a veces dejadas de lado, por razones que ahora ya no caben en esta nueva perfecta oportunidad de la vida que se ha encargado de darles.

    -¿Así que?- Espera la continuación del Latino, expectante, volviendo a verlo al rostro, ninguno ha dejado de derramar sus lágrimas lastimeras, por la situación en la que se tornó todo.

    -¿Me permites hacerte feliz? Hacer que borres todo tu dolor, que entiendas que no me lastimaras jamás, que te amare eternamente… Y que si… tú lo deseas… Ambos podemos alejarnos de todo y solo permanecer los dos… ¿Sí?- Le propone la idea que más había tenido el peli cobalto.

    Entendió desde aquella vez que Kanon se desmayó por el sol, buscando un tesoro dentro de una cueva que al parecer no se abriría hasta que llegará un alma pura…

    Que no era su deseo permanecer en ningún bando, solo queriendo ganar lo suficiente, obtener lo necesario para alejar de este mundo.

    Kanon, piensa que si se aleja de los demás, podría sanar y superar sus temores, pero… Es que antes no entienda del todo lo que era el perdón propio, el amor, y que a veces solo necesitas un poco de tu parte para darte una felicidad en toda la extinción de la palabra, que no solo conlleva el amor de pareja, sino más de lo que se está perdiendo.

    Escuchar esas palabras, entenderlas perfectamente, como una propuesta que le sorprende tanto.

    Aldebarán no es de quienes deciden dejar todo de lado e irse a la aventura, Kanon también logro comprenderlo, en esas veces que ambos platicaban tranquilos, que formaban una amistad, en donde pasaban la noches conversando de cualquier tonterías, incluso juegos de mesas, varias veces tuvieron calma antes de su tempestad…

    Su relación se fue volviendo estrecha, al grado de convertirse en un sentimiento de amor que creció, se volvió difícil de mantener bajo control y ahora quiere volver a la normalidad.

    ¿Tal vez fue el momento?

    ¿Puede que el sentimiento que poseen sea más grande que cualquier cosa?

    ¿Qué al fin entendieran que todos tienen cosas que superar, pero no se debe privarse de algo tan puro y precioso?

    Además que comprende que sería una estupidez, negarse de un sentimiento tan hermoso que no todos tienen la fortuna de conocer… Pues muchos mueren sin haber tenido al amor de su vida y no saberlo.

    Al parecer, a lo que se puede ver… Kanon lo ha encontrado y no debería dejarlo ir.

    Su fuerza de voluntad se divide en dos, el seguir alejándose y olvidar todo, o solo entregarse a esos brazos para aceptar su propuesta.

    Lo que decida será lo que defina su relación…

    Solo se siente repentinamente unos labios sobre los del segundo dorado, tibios con un pequeño sabor a sal, pero no son amargos sino… Solo diferentes…

    La sorpresa en el rostro del Latino, mientras puede ver como el Griego le dedica un beso, uno que habían necesitado… Que significa más de lo que pudieran decirse con palabras…

    Claro que lo corresponde… De inmediato su acción es rodear el frágil cuerpo del peli cobalto, para atraerlo un más hacia él, pero sin dejar que se levante o haga mayores movimientos…

    Sabe que necesita descanso… Así que Aldebarán se arrodillara a su nivel, para seguir ese dulce beso, el cual es el sello perfecto para lo que su vida ahora presenta.

    Con esto… Kanon está aceptando la propuesta de amor de Aldebarán…

    Claro que tendrán aún mucho de qué hablar, y de hecho tienen todo el tiempo del mundo para hacerlo…

    Al menos hasta que alguien tuviera que volver a preguntar, si están bien el gemelo menor y revisarlo por el tiempo que permaneció desmayado.

    ---Unos Momentos Después---

    Unos pequeños golpecitos se escuchan en la puerta, de quienes al fin parecen haber arreglado las cosas.

    Una voz femenina pide permiso para entrar.

    Claro que recibe una afirmación…

    Encontrando una tierna escena, que le conmueve el corazón en cuanto entro.

    Una sonrisa se dibuja en su rostro, sintiendo el dulce amor que se nota en el ambienté –Parece que al fin están bien-

    Un muy consentido Kanon se encuentra aún en cama, ya despierto obviamente, mientras come como un niño al que le dan en la boca un poco de esa sopa especial que la Diosa mando para él…

    Y desde luego quién le da ese alimentó es Aldebarán, que muestra una gran felicidad, que no cabe en todo su rostro… Al fin lograron un enorme avance en todo lo que conlleva su amor.

    -Así es Diosa Metztli- Asiente el Latino rápidamente, sin dejar de alimentar a quien ahora es sin duda su pareja.

    Sonrojado por encontrarse así, de inmediato voltea su cara, para ya no comer más, aun le es difícil aceptar ser tratado así de bien, y le da algo de pena, es normal su actitud algo caprichosa, pero eso no desanima para nada al otro.

    -Oh, vamos Kanon, no te avergüences… Es lindo todo esto- Ella da uno cuantos pasos, hasta quedar a un metro de ambos… Sonriéndoles de una forma cálida, sintiendo alivio que lograran por fin superar las tonterías que hicieron.

    -Sí vino a saber si estoy bien… Si lo estoy y muy bien cuidado…- Algo grosero de su parte el hablarle a ella de esa forma, pero… Está intentando asimilar esta situación tan repentina, en su sistema, pero no por ello significa que su corazón no lata de emoción, al contrario está sumamente feliz.

    -De eso me doy cuenta- Una sonrisa pícara de parte de la anfitriona y una pequeña risita –Se ven bien juntos-

    -Gracias- Esta en un sueño sin duda para el Toro, pues al fin… Nada le podría quitar esta felicidad que en su ser siente.

    Lograron disculparse por sus comportamientos, entender que aunque estuvo mal, el hecho de beber y hacer un acto de esa índole en un punto de inconciencia y falta de buen juicio, estuvo mal, sin embargo… Ese hecho no lo piensan cambia por nada del mundo, y más al saber lo que ella les tiene que decir.

    -¿Cómo te sientes?- Vuelve a dirigirse al peli cobalto después de unas pequeñas burlas leves.

    -Bien, solo algo cansado… Aunque dormí mucho, y demasiado apetito…- Suspira cansado, mientras lleva la mano a su estómago –Y mis fuerzas parecen que van regresando de a poco, pero es aceptable- Menciona sus síntomas, sin darles mayor importancia, atribuyéndolas a su estrés y sentimientos revueltos.

    Que aun que se necesiten muchas más conversaciones entre los dos implicados para ayudarse mutuamente, sin duda ambos podrán ir superando muchos cosas de a poco… Solo se necesita tiempo.

    -Es normal… Tu cuerpo tiene mucho que soportar, muchos cambios últimamente- Le va diciendo de a poco la situación.

    -No creí que el estrés fuera tan malo para la salud- Menciona sin darle mayor importancia a la situación.

    -Pero, no se preocupe señorita Metztli- Dedica una enorme sonrisa, mientras va dejando el plato de comida en la mesa más cercana y abrazar de lado al peli cobalto –Me encargare de cuidarlo muy bien de ahora en adelanté-

    Sonríe al ver las reacciones de ambos, sonrojados, uno tan sonriente que no cabe de felicidad y el otro avergonzado, pero no se aleja por nada del mundo del grandote, pues está muy cómodo entre los brazos protectores que son solo suyos.

    -Eso espero, pues Kanon necesitara muchos cuidados…- Sonríe, girando sus ojos algo pensativa en cómo decir esto –Bueno, no solo Kanon los va a necesita…- Parece Estar hablando un poco en clave, pues debe ir despacio, por la situación actual.

    Pero esto claramente no pasa desapercibido por ambos hombres, cuando han presenciado la forma en que les ha dicho esa noticia a los demás, y pues claro que han sospechado, aunque Kanon no había presentado ni un solo síntoma hasta el momento.

    -¿Cómo dices?- Entrecierra sus ojos el peli cobalto, sintiendo como los brazos del otro se van para alejando de él para tomarle las manos.

    Un suspiro sale de sus labios, sabe que será mucho mejor ser directa, total… El cosmos del Géminis se encuentra bien… Están ambos aceptándose de forma romántica, pues significa buena señal y así puede decirles lo que capto desde hace unos pocos días.

    -Miren… Quiero informarles, que… Bueno… Aldebarán, tu amor no solo deberá ser ahora para Kanon, sino que… Se multípara… Por tres en total…- Sonríe nerviosa, ya ha hablado lo suficientemente rápido para no causarles mayor daño, aunque espera que todo esté bien con esto.

    Para ambos esa noticia… Es una gran sorpresa, aunque en cierta forma ya la estaban esperando… Pues es algo muy obvio en cierta forma…

    Reconocen que los dos hicieron sus cosas correspondientes para llegar a procrear, sin protegerse, y aunque fuera en un instante donde el alcohol reino… No por eso significa que sean menos queridos, tal vez solo no planeados como tal.

    -Significa que…- Habla el Toro dorado, aun impactado por la noticia, pero no por eso su felicidad no se abandona.

    Pero en cambio la mirada seria por parte del peli cobalto se evidencia, aunque su sonrojo va en aumentando, soltando las manos del otro de forma precipitada.

    -¡¡¡¿QUE?!!!- Si no fuera porque su cuerpo está sumamente cansado, ya se hubiera pues de pie en ese momento, para sujetar la ropa de la Diosa por el cuello para que le diga si es verdad.

    -Kanon, por favor… Cálmate- La rápida intercepción por parte del toro se hace presente, sujetándolo con cuidad por los hombros.

    -Es mejor que no te exaltes mucho… Tu cuerpo aún está débil por el desmayo…- Le habla con cuidado, poniendo sus manos delante.

    -Pero… ¿Cómo? O sea… Si se cómo paso, pero… ¿Cuando? Yo…- Se mira a sí mismo, en su cuerpo no siente cambios externos, ni internos.

    -Son aún muy pequeños, apenas deben estar rodando por el tercer mes- Le dicta esto con una relativa calma… Es mejor hacerlo así –Recuerden que sus embarazosos son muy rápidos-

    -¿Tercer mes?- Se sorprende el gemelo menor -¿Son dos?- Ahora se deja ver bastante abrumado de golpe por la noticia.

    Claro, ¿Cómo sería su reacción ante esta revelación?

    -Dos bebés…- El toro dorado, también está impactado por esta bella noticia, pues conlleva un trasfondo muy complejo.

    -Al parecer los genes de los gemelos son muy fuertes- Con una sonrisa se acerca a ambos, para seguir hablándoles –Tu hermano mayor también espera gemelos, sin duda la familia de ustedes será mucho más grande de lo que alguna vez imaginaron - Quiere transmitirles alegría y paz a esto dos…

    Que si bien, no parecen tener una reacción negativa, debe estar con cautela…

    Sabe que de parte del toro algo negativo no saldría a flote, pero… Con Kanon, debe ser prudente, pues si él llegara a escoger algo diferente, ella no podría decirle nada o disuadirlo, pues sería su decisión… Pero… Esta si se toma a la ligera podría ser peligrosa.

    La emoción por parte del Toro dorado no pará, sin pedir permiso abraza al gemelo menor, con cuidado, dedicándole un tierno beso en las manos, que se volvieron miles, y dejando escapar unas cuantas lágrimas de emoción.

    -Kanon, gracias… De verdad gracias… Yo… Este día… No puede ser mejor… Yo…- Las palabras faltan para este momento, que no las encuentran por ningún lado, solo tina a agradecer por este hermoso regalo que le da quien ahora es su pareja.

    Atónito se encuentra Kanon, pensativo en cierta forma… Escuchar esa noticia, y ahora saber que su hermano está igual, que si bien, esta última solo conllevaría a que al final… Serán más miembros de esa singular familia, la propia lo ha dejado sin palabras.

    -¿Es cierto?- Murmura con voz baja -¿De verdad, yo… Estoy embarazado?- Su mirada sorprendida, mientras sus manos capturadas, van hacia su vientre aun plano por ahora.

    -Sí, así es- Ella asiente con calma y un signo de emoción discreto –Sabes, no importa cómo fueron concebidos, lo fundamental es saber que están allí… Y que, su padres los van a amar mucho- Solo intenta decir su punto de vista, aunque tema influir en alguno de ellos.

    -Tienes razón…- Susurra el pelo cobalto, que de buenas a primeras… Deja que su rostro muestre una sonrisa y las lágrimas salgan a mares de sus orbes, para llevar sus manos liberadas, de nuevo a su vientre, y abrazarse a sí mismo…

    La emoción le sale de golpe, sin siquiera esperarlo.

    ¿Tal vez las hormonas estén haciendo de las suyas repentinamente?

    Las lagrima surcan sus mejillas sonrojadas, sonriente, pero dejando expresar tanto en su ser… Sus brazos protegen a sus bebés, pero alguien abraza a su ser tembloroso…

    -Kanon…- Su instinto es proteger de frente al peli cobalto, aun estando sentado sobre la cama para consolarlo, calmarlo, y darle el apoyo que necesita, o mejor dicho que ahora los tres requieren –Estará bien, todo va a estar bien, te lo aseguró-

    -¿Cómo… Cómo es… Posible que, aun después de todo… Tenga este regalo…?- Pregunta confuso, dejándose mimar por el segundo dorado, sintiéndose bien, aunque muy conflictuado por las cosas que han pasado, pero al parecer se han arreglado con aquella conversación que mantuvo con el Latino.

    -Eso sucedió, porque el amor existe entre ustedes- Sonríe, dándoles algo de espacio a los dos enamorados que forman una preciosa pareja ante sus ojos -¿Recuerdan que les dije que solo mi don se puede dar entre dos personas que se aman tanto, que el regalo de la vida se entrega indiscriminadamente?-

    -Sí, lo recuerdo, señorita Metztli- Habla el Latino, mientras acariciar los suave cabellos del peli cobalto, dándole un sin fin de besos en la cabeza para reconfortarlo.

    -Bueno…- Lanza un suspiro, sin dejar su semblante maternal de lado –Sin importa lo que ocurriera después, de ese instante en que esos bebés, que ya están presentes en el vientre de Kanon, fueron concebidos existiendo un profundo sentimiento entre los dos, uno que no se ha podido destruir, aunque hubo una posibilidad… Se ha mantenido fuerte, firme, y gracia a eso…- Sonríe de nuevo –Todo estará bien, al menos puedo decir que ambos pequeñines están a salvo y…- Ladea algo su cabeza hacia la derecha, sin verlos, algo apenada, pero sería a la vez.

    -¿Qué?- Kanon quien en este instante que tiene esa preciosa noticia, y que tal vez antes la hubiera parecido algo negativo, pero después de hablar con quién ama, entendió que es bueno tener sentimientos de amor, está realmente emocionado y feliz con conocer esta sorpresa, y la promesa de que su amor estará a su lado -¿Qué tienen ellos? ¡¡¡¿ESTÁN BIEN?!!!- Se alarma de inmediato.

    -Nada malo, pero si les tengo que decir, que tu desmayo Kanon- Lo mira algo seria ahora, pero a la vez calmada –Fue por que tus emociones los hizo alterarse también, fueron reacciones en cadena, debes evitar cualquier cosa que te alarme tanto de ahora en adelante, hasta que ambos nazcan, aunque ahora todo estará bien- Asiente de inmediato, para darles paz –Ellos serán unos pequeños muy fuertes, aunque su sexo aún no se los puedo decir-

    -¿Entonces, los puse en peligro yo?- El sentimiento de culpa de nuevo se comienza a manifestar en la mente del gemelo menor, por pensar que su causa sucedió el hecho de hacerles daño a sus bebés aunque aún no sabía de sus existencias.

    -No mi Kanon, por favor… No pienses así, no te culpes por favor- Su tono es algo alarmado, pero intenta dar calma para que el otro no se altere –Ellos necesitan que lo tú estés bien…- Le acaricia con cuidado la mejilla izquierda, voleándose a poner de rodillas delante del peli cobalto, dedicándole una sonrisa con lágrimas de felicidad en sus ojos, que resbalan por el rostro –Te amo Kanon, te amo tanto… Y el saber de saber que tendremos dos hermosos hijos, es un sueño hecho realidad, así que… No temas por nada en este mundo, yo los protegeré a los tres y no dejare que nada malo les ocurra, lo juro…- Posa su frente contra la del Dragón Marino, para demostrar así una señal de amor genuino, correspondido y gratitud.

    El corazón del Dragón marino se acelera, sintiendo una calidez que se permite tener al fin, no quiere seguir negando el amor, desea ser honesto consigo mismo, demostrar los sentimientos que ha sentido por Aldebarán desde que estas vacaciones lo atraparon y que no desea ya alejarse de ellos.

    Es obvio que un tomara mucho tiempo para que esta dulce pareja deje atrás sus miedos y traumas, como inseguridades y pensamientos auto destructivos, pero entre los dos, podrán darse el apoyo y ayuda necesaria, para que se den cuenta que ya no están solos…

    Ninguno de los dorados ahora está solo, pues… Aparte de encontrar a su verdadero amor de forma activa, también lograran darse cuenta que al fin de cuentas son una familia en todo la extensión de la familia, aunque muy diferente a lo convencional.

    -Alde… Gracias, de verdad… Gracias por amarme y no rendirte conmigo… Te… Amo… Yo… De verdad siento un fuerte amor por ti y… Nuestros hijos nos van a necesitar…- Acepta el apoyo del grandote, para sonreír y dejar que sus lágrimas sigan cayendo, sin dejar de tocar su vientre que aún sigue plano, pero no tardará mucho en mostrar la evidencia de su condición.

    -Entonces… Ambos estaremos para ellos, como para nuestro amor ¿Si?- Se aleja levemente del rostro de su amado Drago Marino, para sonreírle y verlo a los ojos, que ahora tiene un hermoso destello maternal.

    -Sí, si estaremos juntos… Por qué te amo… Me amas y los amamos…- Se siente avergonzado por mostrarse demasiado cursi, cosa bastante fuera de su personalidad, por ende rápidamente intenta ser como siempre –Ahora ya no podrás alejarte, ni dejarme porque daré a luz tus hijos así que, si te atreves a dejarme solo le cortare lo que tienes entre las piernas- Sonríe algo coqueto, y amenazante para dejar que su forma de ser vuelva a ser bromista.

    Asiente realmente feliz, con el corazón alterado por las amenazas que las siente tan dulces y agradables, aunque algo demás, pues claramente, jamás desearía dejarse de su amado Kanon y los futuros bebés –Entendido Kanon, nunca te dejaré solo, a ninguno de los tres…-

    Para este punto la Diosa sabe que está haciendo mal tercio, pues la pareja que al fin se une, se ha arreglado de una forma que les parece funcionar a ambos, claro que aún tienen coas que hablar, pero eso será en la privacidad de su habitación, y más ahora que serán padres de dos gemelitos que nacerán dentro de un amor tan fuerte que logro superar muy duros obstáculos.

    -Bien, descansen un poco… Ya es de noche, pero les aseguro que este día se repetirá- Les dicta a los dos, antes de abrir la puerta para salir.

    Ambos alzan la mirada, confundidos e intentando comprender las palabras de la joven.

    -No se preocupen no todo, obviamente este día paso en sus vidas, pero se reiniciará solo para que vayamos mañana al estado que corresponde, pues ya no existe mucho tiempo para seguir explorando mi hermoso país- Rápidamente informa esto a los dos hombres.

    -¿A dónde ir mes mañana?- Kanon hace esta pregunta, pues él no sabe a dónde terminarían yendo el día de hoy, pues el estrés vivido sí que lo termino agitando tanto.

    -A Sinaloa, así que descanse muy bien, duerman y si te sientes mejor Kanon, creo que deberías bajar o dejar que los demás suban, ya que todos están angustiados por ustedes y bueno… Deberían ambos hermanos gemelos felicitarse por que tendrán gemelitos- Le da cierta gracia –Sí que es algo adorable que así ocurriera ¿No?-

    La forma de actuar de esa chica, que ha sido una muy buena anfitriona, como amiga… Les causa curiosidad.

    -Sí, creo que tienes razón- Responde de nuevo el gemelo menor, sin dejar de ser abrazado por el Latino.

    -Bien, les daré unos minutos a solas-

    Sin más la Diosa sale de aquella habitación luego de dar la nueva buena, para que los dos tortolos que al fin han arreglado mucho de sus conflictos, hablen y estén calmados…

    Como igual informar a los que esperan ansiosos por noticias del Dragón Marino.

    Al parecer todo está en una completa calma, todos están en pareja, bueno los dorados están con quienes les corresponde y aman, dándose cuenta que muchos ya están casados, otros planeando la boda y algunos esperando bebés, bueno realmente casi todos, solo una pareja hace falta en este tema, pero eso se arregla con la boda…

    Pues sin duda en el instante que ellos dos se casen, sin duda se dedicaran a lograr concebir un hermanito para alguien, pero por mientras…

    Es necesario también pensar que no solo son ahora los dorados y el pequeño Lemuriano, quienes están en estas vacaciones, sino que los de bronce se quedaran ahora, posiblemente hasta que todas las bodas concluyan, pero… También existen conflictos que resolver entre ellos.

    Al menos se puede decir que ya tiene una situación conflictiva menos, teniendo a Kanon y Aldebarán arreglados, significa que podrían prestar atención a otras circunstancias.

    Pero por hoy, de eso no se deben preocupar, sino solo calmarse, relajarse y prepararse para el día siguiente, cuando reanudan su viaje a ese estado tan curioso, como peligroso…

    ¿Los dorados y los de bronce estarán preparados para Sinaloa?

    O

    ¿Sinaloa estará preparado para ellos?

    ¿Quién lo podría saber?
     
  4. Threadmarks: Capitulo 64 (Sinaloa Parte 5)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
    Miembro desde:
    13 Junio 2024
    Mensajes:
    733
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    3445
    Como lo mencionó la joven Diosa, al término de ese día… Justo cuando el reloj marco la media noche, cambio la hora pero el día sigue siendo el mismo.

    Sin duda, se repetirá solo el día en cuestión, no las acciones… Al parecer Metztli está tomando un poco de poder más allá del que debería y eso claramente le va a traer consecuencias muy pronto.

    Entonces… ¿A la mañana siguiente?

    Parece que todo está bastante bien en este bonito y singular hogar, que más parece hotel, pero nada más fuera de la realidad. Ya son casi una curiosa y peculiar familia, algo bastante cotidiano en México con la revoltura de nacionalidades que existen y eso está completamente bien.

    Algunos dorados aún están con sus parejas en las respectivas habitaciones que les corresponde, haciéndose algunos cariños, pequeños mimos, y pensando que muy pronto llegara a sus brazos el fruto de su amor.

    Solo se puede decir que algunos dorados platicaron la noche anterior, y otros solo usaron mímica.

    Sin embargó pasar por las habitaciones ahora no es necesario, ya que la mayoría de los visitantes están abajo, haciendo algunas cosas curiosas en si, además que ahora se agrega a la ecuación cinco niños de bronce, que sin duda son los compañeros para la diversión del pequeño Kiki, si es que su propio dilema interno no les frustra esto.

    Pero pasemos a ver qué es lo que realizan el día de hoy.

    -¿Esto de verdad es necesario, señorita Metztli?- Una voz suave y bastante avergonzada, pues no le agrada mucho ser el centro de atención, y más en estas circunstancias.

    -Claro que si- La joven sonríe, con una voz bastante alta, demuestra su entusiasmo –Siempre quise hacer un traje de bodas-

    -¿No sería el traje del novio?-

    -No, ese es el de Shaka… Espero que no le moleste el que le diseñe- Ella mucho más entusiasmada por el traje que está haciendo con sus propias manos, usando algo de su poder para beneficio propio y del portador, solo en rapidez, pero la tela blanca, en camisa, sacó, pantalón quedara precioso, y con la corbata rojiza le da un toque de un verdadero ángel al pelilila que esta rojo como tomate –Mu, te vera súper bonito con esto‑

    -¿Gra… Cias?- Solo agradece como puede, se siente muy apenado al estar subido en un banquito de pie, y luciendo un traje muy elegante hecho por la Diosa, para este día que se celebrara su tan ansiada boda con su rubio favorito.

    -¿Es necesario que vista todo de blanco?- Afrodita que sin duda no se quedaría fuera de algo tan divertido para él y de paso volviéndose el ayudante de la jovencita -¿No sería mejor darle algo de color?- Muestra una de sus rosas rojas, claramente que no contengan veneno, para demostrar su punto al acercarla al pecho del Lemuriano.

    -Mmm…- Mira el detalle, entrecerrando sus ojos, y posando su mano en el mentón -¡¡¡EXCELENTE IDEA!!! Como un pequeño rampiñete en el saco, rosas rojas se verán espectacular- Los ojitos le brillan encantada con la idea.

    Y Piscis claro que hace también uso de su cosmos.

    -Afrodita… Ten cuidado…- Puede que confié en sus compañeros, pero más vale prevenir que lamentar en no ser pinchado por una de las rosas de su compañero, y amigo.

    -Tranquilo Mu, que yo no mataría a nadie el día de su boda- Dándose aires de diva, coloca el ultimo toque que necesitaba el saco, la rosa roja queda impregnada en la tela para que se fije bien, y con esto los últimos puntos, que los botones de color dorado queden fijos, sin contar que en la curiosa corbata rojiza, la Diosa puso un leve y descrito estampado con el símbolo de Aries, sí que ha pensado en cada detallé con la ayuda de Afrodita en cierta forma.

    Sabrá ellos en qué momento se pusieron manos a la obra en este traje.

    -Nos ha quedado súper hermosos- La peli castaña rojiza junta sus manos, sumamente sonriente –Que bonito- Y en ese instante recuerda algo mas –Oh, Afrodita, ¿Podrías hacer un ramo de rosas para lanzar?- Rápidamente la joven menciona esto entusiasmada por las curiosas tradiciones que existen en su país, y en otros más.

    Claro que los tres allí presentes se quedan confundidos por la petición.

    -¿Para lanzar?- Arquea una ceja Piscis.

    -Si- Asiente, acercándose al peli celeste –Es para que cuando llegue el momento de lanzar el ramo de bodas, pues eso se haga- Su explicación es corta y explicita a cómo puede por la emocionada que está presente en su ser.

    Aunque debería mejor hablarles del ¿Por qué de esta tradición?

    Los celestes y verdes ojos se miran confundidos.

    Mientras otro más decide que ya fue mucho estar observando y decide agregarse a la conversación -¿Por qué lanzaría un ramo de rosas? ¿Qué eso no sería peligroso y más si fueron creadas por Afrodita?- Señala a su compañero, pero en vez de hacerlo con dedo, lo hace con un totopo lleno de guacamole.

    -¡¡¡OYE GATO PULGOSO TEN CUIDADO!!!- El doceavo guardián claramente le desagrada la idea de que Aioria lo manche o ensucie alguna de las prendas que tienen en la sala -¡¡¡¿QUÉ NO HAS TENIDO SUFICIENTE DE ESTAR COMIENDO TANTO?!!!- Posa las manos en sus caderas, mirándolo enojado por su mal comportamiento según él.

    -Bueno, ¡¡¡¿Y a ti en que te afecta que coma?!!!- El león dorado, lo mira desafiante, mientras vuelve a molestarlo con su alimento que puede caer y manchar algo de lo que tienen allí para el uso exclusivo del pelilila en su día especial.

    -¡¡¡AY!!! ¡¡¡ÚLTIMAMENTE ERES UN GROSERO GATO PULGOSO!!!- SI QUE ES FÁCIL SACAR DE QUISO AHORA A Piscis, tal vez más de lo normal -¡¡¡ALEJA ESO DE MI ROPA O NO ME IMPORTARA QUE SEAS LA GATA DE SHURA!!!- La amenaza bien puesta, aunque no se refiere a nada malo, si no… Haciendo referencia al apodo del León dorado.

    Pero esto no le cae en gracia para nada al castaño claro, que se levanta de golpe, dejando de lado la bolsa de totopos que robo de la cocina, y el plato de guacamole que preparo la Diosa para acompañar unos tacos dorados que les preparo.

    -¡¡¡¿A QUIEN ESTAS LLAMANDO GATA?!!! ¡¡¡OJOS DE PEZ, FEO E INSUFRIBLE!!!- Golpes bastante bajos contra el doceavo caballero dorado.

    Que solo abre sus ojos y se pone rojo del coraje, que ganas no le faltan de irse contra el quinto guardián usando los golpes.

    -¡¡¡¿A QUIEN LE ESTA LLAMANDO FEO?!!! ¡¡¡TÚ MOCOSO LLORÓN Y FASTIDIOSO!!!- Y así empiezan decirse sus verdades, según cada uno.

    Mirándose de forma retadora, y diciéndose palabras hirientes.

    Aries solo se queda al marguen, pues un poco más temprano, intento detener una disputa que se vivió entre ambos, y casi sale más mal herido que si se hubiera enfrentado al mismísimo Hades, sí que estos dos dorados están muy intensos esta mañana.

    ¿Qué les ocurriera?

    Obviamente, y antes de que la pelea verbal se intensifique, la Diosa saca del camino, una tela bastante delicada, hermosa y finamente decorada con un encaje precioso –Ufff, lo principal se salvó de ser manchado- Sonríe nerviosa, no pretende tampoco ella meterse en algo que le da miedo hasta cierto punto.

    Total, ya ha visto cómo se pelean, aunque… Debe vigilar que no se lastimen pues… Los pequeños no podrían soportarlo tanto

    Aquel pelilila se fija en lo que lleva la joven y le da cierta curiosidad -¿Qué es eso, Señorita Metztli? -

    -Es tu velo- Sí que tiene la respuesta para todo en este día.

    -¿Velo?- Confundido de nueva cuenta, sí que esto no se lo esperaba para su boda, pero había aceptado ayuda de la Diosa para hacerla bastante bonita y agradable, con un toque tradicional y combinado con lo moderno del país.

    Siempre y cuando fuera igualmente algo sencillo, nada llamativo y en privado.

    Tal vez Mu no comparta las mismas ideas de una ceremonia de bodas iguales a las de Camus, pero tampoco algo en donde muchos puedan verlos en su día especial.

    Solo requiere a las personas importantes en su vida y en la Shaka, para ser feliz este día junto a su amado.

    Sin embargo sigue sin saber en qué se está metiendo hasta ahora.

    -Si- Asiente, para con cuidado y delicadeza colocárselo sobre la cabeza, ayudada por sus poderes, ya que por su altura, no podría alcanzarlo ni estando en puntas –Existe una tradición que conlleva una leyenda, la cual dice…-

    Las esmeraldas atentas, mientras siente la tela cubrirle el rostro, y parte del cabello, siendo bastante suave al tacto. Además que cualquier tema que implique la palabra tradición le causa intriga, cabe mencionar que los dos que estaban discutiendo también decidieron prestar atención a este relato.

    -Si la corona que lleva el velo…- Aparece una discreta tiara de flores en la cabeza del pelilila que sujeta, y moldea la tela para que no sea fácil de quitar ahora –Llegará a moverse, o se cayera de la cabeza de la novia, o en este caso de uno de los novios… Significa que ya no es virgen en si…- Ladea su cabeza –Le dan mucha importancia en cierta forma a la virginidad, como si con eso significara el valor completo de una persona- Alza sus hombros –En fin…- Termina de relatar todo, para mirar detenidamente al hermoso Lemuriano que quedo espectacular con lo que usara para este día tan especial, y que al fin se puede hacer el milagro de que esa parejita tan dulce, se una en todos sentidos posibles.

    -Oh, eso es muy interesante, aunque… ¿Cómo una corona y un velo pueden dar el conocimiento si la persona que los usa es virgen?- Esta maravillado por la información, pero se le hace muy raro en sí.

    Aunque debería fijarse también que en su cultura existen algunas situaciones referentes a esos temas, pero este no es el momento de explicarlos.

    -Creencias antiguas- Cierra los ojos la joven, para negar con la mano –Parece que la gravedad aún era un concepto extraño- Un pequeño chiste, para ignorar el tema en sí.

    Ella solo usa el concepto del velo y la corona, para darle un toque más romántico, que al momento en que Mu aparezca tan preciosa mete vestido, luciendo su grácil figura y su rostro oculto detrás de esa tela, solo haga que el rubio dese verlo ya, haciendo una espera tan difícil pero hermosa, y más al momento de descubrir ese lindo rostro y darle el primer beso, con el cual se inicia su vida matrimonial.

    -Ja, apuesto a que si lo usaras gatito, se te caería hasta de las manos- Piscis dando un buen golpe al Griego, pues no se cree que su amigo y el León dorado no consumaran sus actos carnales.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Aioria haciéndose el ofendido, y poniéndose rojo cuál tomate, hasta nervioso se nota -¡¡¡¿Y QUE ME DICES DE TI?!!!- Muestra sus dientes, tensando la mandíbula, aun avergonzado pero dispuesto a defenderse.

    -Mgh…- Pone su mejor cara de aburrimiento y superioridad, para sonreír triunfante –No me importa mucho eso, ya lo he hecho varias veces con Death y ha sido genial- Le señala con el dedo índice, dándole unos pequeños golpecitos en el pecho –Apuesto a que las mañanas en las que caminas raro, es porque estas muy adolorido, es porque Shura te ha de poner en cuatro y…- No logro terminar, pues siente un buen pisotón en su pie derecho, cortesía del León dorado que esta súper rojo y con algunas lágrimas en los ojos.

    Al parecer el coraje le ha provocado los deseos de llorar por querer matar a su compañero, y de paso que no diga boberías, pues su hermano está cerca y si se enterara de algo así, mataría a su amado Capricornio.

    -¡¡¡AAAAAAH!!! ¡¡¡IDIOTA ESO ME DOLIÓ!!!- Se le salen solas las palabras altisonantes, curioso que su comportamiento ahora este siendo tan similar al del cangrejo dorado.

    Sin duda cuando pasas mucho tiempo con alguien, tiendes a que su personalidad influya un poco en ti y viceversa.

    Para este punto, Mu ha cubierto los oídos de la joven Diosa, por mero respeto, para que no escuche cosas atrevidas, aunque el mismo sonroje tanto, pues son temas que aún le causan vergüenza sin importar sea adulto.

    Cabe mencionar que la corona con el velo colocado, no se ha movido nada de la cabeza del carnero dorado, al contrario pareciera que la gravedad no existiera, y que así permanezca siempre en su lugar.

    -Vaya, cambios de humor…- Asiente la joven, para mirar muy bien a los dos que están en un instante critico de querer molerse a golpes, pero sin duda ahora si debe detenerlos, ya que… Esto podría ser peligroso por un tema que no ha dicho abiertamente, pero es bastante obvio.

    Sus vientres, apenas si se llegan a notar un poco más ajustados a sus pendas, no es panza natural, pues ellos ni un gramo de grasa extra tienen, así que solo significa una cosa…

    Pero no es el momento, ni lugar de decir algo más, ya que…

    Al haber escuchado el fuerte grito de dolor de Afrodita, y a sabiendas que sus parejas están con él, Death, Shura y Shaka se apresuraron a llegar hasta la sala, para saber ¿Que está ocurriendo?

    Los tres preocupados solo por sus preciosos prometidos, pues estos son de ese grupo donde ya están con la fecha apartada, y listos para el gran día.

    Sin embargo, lejos de que detuvieran una pelea que pronto podría escalar…

    La jovencita, se alarma mucho más al veros llegar, pero no porque ahora fueran ellos quienes se pusieran a discutir, o que se agarrarían a golpes por la situación, si no que…

    Una simple cuestión, que provoca que rápidamente tome cualquier tela cercana y la arroje sobre el pelilila, cubriéndolo a medias, y dejando a todos más confundidos de lo que ya estaban, además que si le agregamos que intenta sacar de la sala a Virgo lo antes posible.

    -¡¡¡¿QUÉ ESTA PASANDO?!!!-

    -¡¡¡¿QUÉ SUCEDE AQUÍ…?!!!-

    -Ja, ja, ja, están arrastrando a la rubia de pueblo por el piso-

    -¡¡¡ES DE MUY MALA SUERTE QUE LOS NOVIOS SE VEAN ANTES DE LA BODA!!!- Alarmada de forma exagerada, mientras de verdad si saca de la sala de forma muy abrupta al pobre Virgo.

    Mientas Mu, no sabe qué hacer, pues prefiere quedarse sin nada de ceremonia en este punto, si por su causa y temas tradicionales llegaran a lastimar a su amado rubio, el cual queda completamente sin entender esta situación tan bizarra a su aparecer.

    De hecho estuvo a nada de quitarse la sabana con la que fue cubierto e ir a defender a su prometido de cualquier cosa.

    Incluso si es contra la Diosa anfitriona.

    Claro que para este punto, y con los gritos, quiénes estaban arriba en sus aposentos, bajan para ver es espectáculo, y los que ya estaban en la planta baja solo observan todo.

    Entre risas, asombró y confusión, pues nunca pararan de entender las raras costumbres de este país, aunque en sí, la mayoría han sido cosas muy buenas y divertidas, sobre todo lo delicioso de la gastronomía y lo exótico de cada estados

    Como la amabilidad de la mayoría de los oriundos de allí, aunque…

    En cierta forma, pronto conocerán que… En ocasiones, llegarán a sitios donde el concepto de “Amabilidad” “Bondad” y “Humanidad” se ha perdido en su mayoría.

    Y bueno, después de una breve explicación del ¿Por qué? la Diosa hizo aquello contra el pobre Virgo, que claramente se debió disculpar por maltratarlo de esa manera…

    El hecho de que sea una divinidad, no la exenta de tener que pedir perdón, y más si sabe que cometió un error.

    Puede que este rasgo la diferencie de algunos Dioses, sin duda su humanidad y el hecho de que comete errores, lo tiene muy presente.

    Claro que todo esto fue después de que Mu ya no llevara la ropa formal para su matrimonio, pues se apegaran a esta rara regla, pero… No para llegar a algunos extremos, eso queda bastante claro.

    Cabe mencionar, que después de estas explicaciones, un almuerzo se da paso… Un momento tranquilo al fin…

    Aunque no por mucho, pues todos se alegraban de que Kanon ya está mejor, que lo vean con mejor color de piel y tranquilidad… Sin contar que actualmente un torito dorado se la ha pasado cumpliéndole cada capricho que tenga, cosa que lo hace sonrojarse tanto, pero lo disfruta.

    Tanto que le pidió al Latino que le prepare tortillas a mano, y el buen Alde se las preparo, todas las que quisiera.

    Sí que ya tiene su papel de novio y futuro padre bien puesto, y con la mejor sonrisa en sus labios, para darle en la boca dichos alimentos, no lo va a dejar mover ni un solo dedo.

    Sí que los gemelos comen mucho…

    Además algo aconteció poco antes de este momento de disfrute alimenticio.

    Justo cuando apenas había bajado el gemelo menor junto con Tauro…

    Una persona ya necesitaba verlo, que apenas si paso esto, no dudo en abrazarlo, y sentir que su corazón, como su alma al fin se calma, claro que no lo abraza muy fuerte, pues una pancita ya algo que no y abultada se lo impide, pero eso no quita que se siente feliz de ver a su gemelo menor.

    -¿Saga?- Confundido el peli cobalto, pero corresponden el abrazo de inmediato.

    -Me alegra que este todo bien ahora…- Le susurra, su tono de voz está tranquilándose, para acariciarle suavemente la espalda al otro.

    Sabe a qué se refiere, y eso es porque le confío esa información. Kanon aún puede dar un abrazo con mayor fuerza, pero cuidara que sus sobrinitos estén bien –Gracias, hermano…-

    Sin duda los gemelos están en un pequeño momento en donde ambos se entienden, y se alegran de que sean muy felices ambos…

    Pero se debieron separar de repente, ya que Saga se sorprendió cuando sintió como su propio vientre se movía, entiende que son sus bebés, pero aun es curioso cuando esto pasa.

    Lo cual dio paso a un comentario que algunos esperan, y otros no tanto.

    -Vaya… ¿También mis gemelos me van a patear?- Pregunta el Dragón Marino, soltando la información de golpe para que todos los allí presentes.

    Los que sabían todo lo que había ocurrido se lo imaginaban, los que no… Se quedaron muy impactados…

    Pues no creían que el inocente Aldebarán, ya hubiera aprovechado el momento.

    No dudo en acercarse para abrazar a su amado Kanon, aunque apenado se siente sumamente orgulloso de que ahora el también este con la persona que ama, y bueno dos más que ya están formándose en ese delicado cuerpo que protegerá con su vida.

    Y si bien, el gemelo mayor se lo esperaba no niega que le sorprendiendo esto… Y que si bien ahora mismo sabe que debe estar tranquilo, que su hermanito también lo debe estar, pues con los sustos del día anterior, no es bueno alterar a ninguno, si no… Podría pasar algo fatal…

    Pero eso no le quitara que ejercerá en algún momento su autoridad como hermano mayor proteger del Dragón Marino, dándole igual que Aldebarán sea menor que ellos, debe dejarle en claro que Kanon no está para nada solo.

    Puede estar embarazado, pero no incapacitado para hacerle entender, si por alguna razón hiriera a su hermanito.

    Cosas de hermanos mayores, la pareja Aioros y Saga, sí que son expertos en la materia.

    En fin, después del almuerzo, algunas platicas tranquilad y que la Diosa les diga que al fin van a ir al estado por el cual estuvieron esperando todo un día completo.

    Los llena de cierta curiosidad y entusiasmo, pero… Algo sí que les puede dar una muy mala espina… Es que al momento en que la joven estaba a nada de chasquear los dedos y así llevarlos a su destino… Su rostro se ensombreció un poco y con un tono de voz preocupada dijo algo suavemente…

    -Tengamos cuidado… Sera peligroso-

    Con esto la casa de la Diosa queda en completa soledad, salvo por los caninos y otros pequeños animales.

    Pasiblemente esa advertencia de la Diosa, puede que lleve la advertencia de un mal augurio para este día, sin duda… Todos deberán estar alerta, y no dejarse engañar por falsas caras de confianza.
     
  5. Threadmarks: Capitulo 65 (Sinaloa Parte 6)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
    Miembro desde:
    13 Junio 2024
    Mensajes:
    733
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    7125
    ---Sinaloa---

    En un abrir y cerrar de ojos se encuentran en el estado que ya tenían mucho tiempo con la promesa de conocer.

    Los dorados por completo acostumbrados a ser teletrasportados de repente, ya no se les hacía raro eso, claro que existe un poco de precaución por el estado de varios, pero la Diosa ya tenía todo bajo control.

    Los de bronce son los que aún tienen cierta dificultad con acostumbrarse a estos bruscos movimientos.

    Pero bueno, al fin de cuentas ellos han llegado casi en la recta final de las vacaciones, entonces sólo deben disfrutar y aguantar las ganas de vomitar

    Sin duda nadie le toma de raro que gente aparezca de repente, pero bueno… La Diosa lo ha previsto, dejando una especie de burbuja en donde de a poco se va desvaneciendo, provocando que el ojo humano no capte como una presencia de la nada la llegada de estos hombres.

    Sonríe, encantada por el lugar -¡¡¡BIENVENIDOS A MAZATLÁN, SINALOA!!!- Grita a todo pulmón, con la ventaja de que nadie los ve aún.

    La zona se ve bastante bonita, céntrica y por completo turística, gente que va caminado en compañía o solos, tiendas muy bonitas, puestos de comida, y hasta lugares que pueden comprar algunos recuerdos.

    Todo de día se ve tan precioso, como si no existiría el otro lado de la moneda.

    -Wow, es realmente muy bonito- El pequeño Kiki exclama esto, admirando la vista que tiene del mar a esa altura.

    -Oh, y eso que no has visto nada- La joven, sonríe entusiasmada, acercándose al niño -En este momento estamos en el Malecón de esta ciudad-

    -¿El malecón?- Pregunta el cangrejo algo curioso, mientras sostiene la sombrilla de su pececito, quien se pone bloqueador solar en rostro, manos, brazos y demás partes del cuerpo descubiertas -¿Por qué estas ciudades tiene nombres muy raros?- Cuestiona algo que en sí, si tiene razón, pero es algo que en todos lados sucede.

    Un suspiro dale de la Diosa, ya se a acostumbrado a la forma malintencionada de ser del cangrejo, así que no le toma muy enserio -Se le llama Malecón a una estructura que rompe las olas para que funja como mecanismo de defensa de este puerto, y zona turística- Habla como toda una guía de turismo certificada, pues en sí ha fungido como tal desde hace días -Caminaremos por todo el Malecón, será bueno para estirar las piernas y despejarse un poco- Da las indicaciones ya que en sí… Debe dejar que todos disfrutan este día, como los pocos que restan.

    -¿Pero que podemos hacer?- El octavo guardan, curioso, mientras le pone un sombrero a su cubito para cubrirlo del sol, está algo potente y no quiere que se sienta mal, además de que el embarazado avanza considerablemente y muy rápido.

    Posa sus brazos cruzados delante de su pecho, al parecer está analizando muchas cosas de repente -Bueno… Al principio había pensando que podrían explorar la ciudad entera, pero…- Gira sus ojos, ladeando la cabeza, admirando las pancitas de dos dorados enfrente de ella -Por la condición de varios de ustedes, no puedo dejarlos que vayan tan confiadamente-

    -¿Y por que no?- Alza una ceja algo curioso y confundido el Capricornio.

    -No es muy seguro hacer eso justamente en este estado- Solo habla por instinto a pronunciar esas palabras, con un rostro algo angustiado.

    -¿No es seguro?- Pregunta el patriarca, demostrando que igual siente algo de preocupación por las palabras pronunciadas, aunque este bien abrazado por Libra, y llegue a sentir que nada malo le pasará.

    -Sin ofender… Niña, pero somos guerreros de la élite dorada de Atena, creo que estaremos bien en donde sea que estemos- Algo orgulloso se escucha el cangrejo dorado, como desafiante ante la joven.

    Si, sin duda no extrañará mucho esta soberbia de Death Mask, pero la tolerará, aunque gira sus ojos y le genere un dolor de cabeza -Si, son guerreros, eso nos queda muy en claro pero… ¿Sabes que mas de tres de tus compañeros están en cinta? Eso obviamente calificaría como algo de riesgo en sus embarazos, sino procuran ir tranquilos y evitar conflictos- Habla enérgicamente, casi como regañando al otro, mientras suspira.

    -Por eso no se preocupe, señorita Metztli- Dohko animado, con una enorme sonrisa en su rostro -Para eso estamos nosotros, para proteger a nuestros hermosos esposos e impedir que cualquier cosa les pase -Su confianza es genuina, aquellos que tiene parejas en estado de gravidez, obviamente entienden la situación para demostrarse dignos y capaces de que harán lo que sea para defenderlos.

    También aquellos que aún no son esposos, o no tienen hijos en la espera de nacer.

    Aunque esto último pronto se reducirá a cero.

    Cierra sus ojos entendiendo que debió hablar con ellos desde un inicio, sobre este tema, pero por la emoción y demás situaciones de organizar una linda boda, se le fue el pensamiento.

    Pero bien puede hacerlo ahora mismo…

    -Verán, no es que desconfíe de que sean capaces de cuidar a sus esposos, parejas y sus bebés- Mira rápidamente a los de bronce que también están atentos, aunque con un Pegaso más cerca de los dorados para no estar en medio del embrollo, que aún se siente por su indecisión -No tampoco se duda que los más jóvenes sean capaces de proteger a sus maestros, es sólo… Que este estado es uno de los más peligrosos de México— Habla algo intranquila, mientras mira para todos lados, y baja un poco la voz.

    -Eso no lo hace muy diferente a los demás estados que hemos visitado- Kanon, que igual es cuidado con devoción por el Toro dorado, el cual se para en dirección del sol para ser la sombra personal del Dragón Marino, al ser tan alto y a falta de un sombrilla…

    -Buen punto- Asiente la castaña rojiza -Lamentablemente, México es un país sumamente hermoso, con grandes ciudades, estructuras, recursos, tierras fértiles, y personas honestas que desean salir delante de manera honrada- Se siente orgullosa de hablar bien del país que debería poder proteger mas, sin embargo su rostro se ensombrece, para mirar a todos los allí presentes con melancolía -Pero… A falta de oportunidades… De que los trabajos honestos y buenos del país, sean solo para ciertas personas de una clase social alta, que a veces la obtienen otros por ventajas sociales, corrupción por dinero o cuerpo- Baja la mirada, con el ceño fruncido -Las personas optan por un camino que les dé dinero de forma más rápida, arriesgando todo, por sus necesidades y las de su familia, como también por codicia, cosa que no justificara jamás las situaciones ruines que conllevan contra gente inocente - Hasta pareciera que el mismo cielo y mar sintieran su decepción por lo que este país se ha convertido.

    Nublándose levemente, como si amenazara de a poco un ciclón, el mar arrecia con olas que rompen a la orilla del malecón. Los caballeros lo toman como algo curioso, pero lo pueden sentir, como la protección del cosmos de la Diosa en sus dominios.

    -La delincuencia organiza, de venta de sustancias ilesitas, secuestros, chantajes, robos, violaciones y tratas de personas… Son el pan de cada día en México, de eso no tengo dudas… Salvo que aquí… Este estado, es muy conflictivo, todos… A decir verdad, pero…- Suspira, levantando la mirada, dejando ver una sonrisa -Solo que en algunos, la “Justicia” o lo que debería ser… Esta de su lado… Y muchos, incluso se han acostumbrado a esta cruel realidad-

    Pueden darse cuenta que la advertencia en sí, es solo para que estén atentos, al fin de cuentas, armas de fuego, golpes de civiles o demás derivados, para ellos no serían grandes problemas.

    -¿En donde vive es igual? ¿Cierto?- El mago de agua y hielo habla algo inquieto.

    -Si, pero a diferencia de mi ciudad, también se puede decir que depende si eres oriundo de esas tierras o no, ya que… A veces si te conocen, no te hacen nada, solo a los extranjeros- Da media vuelta después de hablar y trata de calmarse para evitar que el clima se vuelva una tempestad.

    -Vamos en grupo, así ustedes no correrán peligro alguno- Hace una pausa, pues debe aclarar un punto por el orgullo de algunos -Más que nada, para cuidar de quienes llevan un bebé en sus vientres, pues… Un susto a mano armada podría adelantar el parto de quienes están cerca de la recta final y eso sería muy peligroso- Prefiere solo dar su advertencia y no adentrarse mucho en estos temas… Ya que solos, ellos se darán cuenta.

    La sensación de que ella parece ocultar más cosas, pero sabiendo que es mejor darle por su lado, y seguir con lo que les pide.

    Después de todo, cada quien protegerá a los que ama en este viaje.

    -Bien- Habla el patriarca también intentando estar calmado, mientras frunce el ceño al ver como el rubio Virgo está tomando la mano de su alumno y sabiendo que esta noche se casan, no le cae en gracia para nada -Nos mantendremos todos juntos, ¿Lo escucharon bien?- Dirige su mirada hacia los demás dorados y los de bronce para que no piensen hacer una tontería.

    Y al unísono todos responden con una afirmativa...

    -Si...-

    Sonríe ya más tranquila, pues aunque tuviera deseos de darles libertad, no puede evitar sentir temor en que algo mal ocurra.

    Solo es cuestión de ver a su alrededor, varias patrullas de policías, según… “Resguardando” la seguridad e integridad de los ciudadanos.

    Pero es una fachada, lo ve…

    Es solo apariencia, para que los turistas sigan llegando a la ciudad, y aquellos desafortunados con la mayor de la suerte, solo serán arrebatados de su dinero o pertenencias personales.

    Pero no había necesidad de hablar más de esos temas, con que sepan el nivel de peligro y manteniéndose cerca, todo estará bien.

    -Entonces, iniciemos a caminar un rato y después iremos por algo de comer- Señala hacia el frente, dando pasos hacia esa dirección de forma firme y sonriente -El malecón es muy grande, así que tenemos mucho que explorar, y después podemos ir a otro punto más fresco, pero por mientras… Disfruten de esta parte de Sonora- Habla entusiasmada, haciendo que su actitud cambie de repente a una más alegre y sin mayores preocupaciones.

    No extraña a los demás, pues como la han conocido en este tiempo, saben que es normal.

    Solo estarán atentos a su alrededor por si algo malo llegará a ocurrir.

    Y total, así iniciarán una caminata, ligera, tranquila, y ahora algo más agradable, pues el clima empezó a ser refrescante, gracias a que la Diosa, por su control de las mareas, ha hecho que el sol esté cubierto por algunas nubes y sea bonito el andar.

    Metztli al principio se había posicionado adelante, pero deseaba estar al pendiente de ellos, como su responsabilidad de cuidar de su país, y el hecho de querer hablar de temas sobre la Boda con la pareja que ya les toca… Decidió quedarse un poco atrás, donde Virgo y el Aries actúa se encuentran… Junto al pequeño Lemuriano que también está entusiasmado por el futuro matrimonio de sus padres.

    -Entonces, ya tengo preparado el pastel, y la comida- Mira al rubio -No te preocupes que no contendrá en su mayoría carne-

    -La gastronomía de este país, tiene una gran carga de carnes- Sentencia el otro, que claro presta atención, pues es algo importante, ya que se volverá uno con Mu al fin, aunque deba soportar las miradas de odio que el Patriarca le dedica.

    -También nos gusta el picante pero… Eso es algo que varios países comparten con nosotros, por las especias… Y esas cosas- Sonríe algo apenada -Oye, perdóname por lo de la mañana, pero… La tradición dicta que el novio no debe ver a su pareja en el traje o vestido de la boda, sino tendrán muy mala suerte en su matrimonio- Sin duda ha cambiado el dicho, para que quede muy acorde a ellos.

    -Es una tradición muy extraña, no tiene nada que ver la suerte, en el profundo amor que le tengo a Mu- Toma la mano de pelilila con delicadeza -Nada me impedirá que case con él, ni que lo haga muy feliz-

    Estas palabras enternecen a la joven, al igual que al niño, y sonrojan al Aries actual.

    -Shaka…- Murmura el nombre del Virgo de sus sueños, sintiendo el corazón latir a mil por hora, solo pensando en que en cuestión de horas será esposo del hombre que ama, y que… En todo lo mágico sucederá después -Que lindo eres- No puede evitar darle un casto beso en la mejilla derecha, como muestra de su dulce amor.

    Lo que provoca que el rubio se ruborice hasta las orejas, y lance un suspiro, con una sonrisa pequeña pero genuina en sus labios.

    -Siempre te haré feliz Mu, sin importar lo que pase… Y sin olvidar nuestro juramento de lealtad hacia Atena, yo… Te amaré y cuidare toda mi vida- Sus palabras tan preciosas, dedicadas a solo una persona, delante de las miradas asombradas y emocionadas de Metztli y el pequeño Kiki.

    Pareciera que Shaka ya está diciendo sus votos matrimoniales en ese lugar... De hecho si fuera por él, ya le hubiera pedido a la Diosa que los casara desde el primer movimiento en que logró traspasar sus sentimientos hacia el Lemuriano pelilila, pero… Quiere hacer todo bien, para honrar a Mu y demostrarle a quien sea, que no sólo es deseo de querer estar al lado del ariano por placer, sino que es amor genuino y puro… Aquel que conlleva todo en un solo sentimiento.

    La dulce escena en donde el andar de ambos no se detener, con el fondo del mar a sus espaldas, mientras la brisa golpea suavemente sus rostros, viviendo todo tan agradable.

    Alguien se acerca para interrumpir por una muy buena razón… Según él recién llegado.

    -¡¡¡DANIELA!!!- Un fuerte grito se deja escuchar de frente hacia los cuatro que estaban hablando de una linda próxima boda.

    La mencionada, como los demás se giran al escuchar ese llamado… Para toparse con una sonrisa encantadora, un brillo singular en sus ojos y una enorme carpeta llena de tantas cosas que no se sabe a ciencia cierta que interpretar de esto.

    Metztli se sorprende un poco por el grito en que la ha llamó, mirando Piscis y al cangrejo grosero, que parece tener un gran sonrojo en sus mejillas y esta cruzado de brazos, como si hiciera un puchero.

    -¿Pasa algo Afrodita?- Sus pensamientos vuelan a creer que algo o alguien los estuvo molestando y tuvieron que defenderse.

    -Nada, solo le quería mostrarle algunas cosas- Habla tan despreocupado y entusiasmo, que puede asustar a veces.

    -¿Eh?- Ladea la cabeza la joven, para de buenas a primeras ya tener la enorme carpeta, sumamente pesada entre sus manos.

    -Mire me gustaría este tipo de flores para los arreglos del salón, y he visto que aquí ponen algo llamado centros de mesa, además de que se hacen tantas cosas, como partir el pastel juntos, lucir muy hermosos con ropas que identifique y represente a la pareja- Lanza unos suspiros encantado, hablando de todo, mientras da pasos ligeros y con gracia hacia el frente mientras los demás miran su actuación -El celeste es mi color, así que me gustaría ese tono para la ropa que usare- Se queda callado, para seguir pensando en todas sus ideas -No me gustaría cualquier comida, vi por el celular que nos dio, que muchos en fiestas elegantes, comen algo más a mi estilo- Se señala a su mismo, coqueto y con fuertes aires de superioridad.

    La joven que apenas si pude caminar por llevar esta carpeta tan pesada en sus manos, piensa solo unos segundos en esto -¿Te refieres a la pechuga de pollo rellena de jamón y quedó, con espagueti, verduras y puré de papa?- Alza una ceja, sintiendo que debía hacer más ejercicio, pues esta cosa es realmente pesada y enorme, con todas las ideas del Piscis.

    -¿A sí se llama?- Alza sus hombros -Bueno, quiero eso, además… Deberemos arreglar un lugar donde usted nos case, por que- Se queda callado un instante para continuar -No se ofenda, su jardín ya ha visto muchas bodas, y la mía debe ser única- demuestra su manera de ser algo narcisista, ilusionado, y bastante entusiasmo, pero…

    ¿Se le puede culpar?

    Es su boda al fin de cuentas… Aunque bueno… La comparte con alguien más.

    Para este punto Aries y Virgo como Kiki se han adelantado, pues el tema ya no les concierne, es mejor seguir y admirar las bellas estructuras que ahí por el lugar.

    -Oh, bien…- No se lo toma a mal, entiende a Afrodita bien, lo logró conocer muy bien su manera de ser en todo este tiempo, asi que no se ofende por esto... Sin duda, quería una fiesta elegante muy fina y claramente diferente a las de los demás, aunque también debía conocer la opinión del futuro esposo de Piscis.

    -¿Qué opinas Death Mask?- Mira al otro que está indiferente a esto, pero sin dejar de sostener la sombría sobre la cabeza de su pececito -¿Alguna de estas ideas son tuyas?-

    Un suspiro cansado deja salir -Bah, lo que quiera mi Florecita, esta bien por mí…- Alza los brazos, bastante despreocupado del tema.

    Sin duda, el cangrejo es claro en sus decisiones… Al igual que muchos, solo con el hecho de recibir la “Bendición” de la Diosa sobre sus matrimonios, les basta, pero… Afrodita claro que va a querer todo lo mejor para su día especial.

    Solo provoca que ría la joven y empiece a leer, y escuchar cada cosa que desea hacer realidad el peli celeste, que sin duda no desaprovechara ningún momento de presumir su hermoso anillo que el cangrejo le compró para su compromiso.

    Cada pareja va a llevar su matrimonio de la mejor forma posible.

    Pasemos ahora hacia la pareja más recién formada.

    -Ja, ja, ja, esto será muy divertido de ver- El peli cobalto que esta en las orillas del malecón aún cerca del grupo, toma un sinfín de fotos una estatua de una sirena sentada sobre unas rosas en el mar -Como nos vamos a burlar de Sorrento al decir que lo vimos en estas vacaciones- Ve las fotos digitales tomadas por su celular, mientras el Latino lo sostiene de la cintura para que no se lastime.

    -Mi amor, ¿Aún piensas vender las fotos?- La pregunta del Toro dorado, algo inquieto, pero a la vez curioso de esta saber esta información.

    -Pues… Podría hacerlo, aun tengo bastantes pero… Ya no necesito tanto el dinero- Le regala una sonrisa coqueta al otro -Encontré donde pertenezco, y estoy bien con eso…- Mira el celular y lanza un suspiro, pues en efecto tiene varias fotos de sus camaradas, e incluso del grandote hombre a su lado, pero… No tiene una que sea de su actual condición de pareja.

    -Imagino que seguirás siendo parte del ejército de Poseidón- Pequeños temas para hablar en pareja, que claramente no son un problema.

    -Pues si… Me di cuenta que… Aunque al principio creí que no pertenecería nunca al ejército de Atena o el de Poseidón… Con ustedes… Tengo una familia y…- Se siente demasiado extraño siendo algo cursi, pero siempre existe una primera vez para todo -Contigo tendré una propia…- Suspira -Alde… Sigo trabajando en muchas cosas de mi vida… Solo se que te quiero a ti, a nuestros futuros hijos y a mi hermano Saga… Y a mis sobrinos- Sonríe ante esto, sin duda el estar perdonarse de a poco ayudar a sentir un cambio verdadero en su ser -Solo se que… Daré lo mejor de mí… Que te amo, y que... Intentaré hacer todo lo que este en mis manos para ir arreglando lo que alguna vez… Rompí- Sus palabras, hablan de situaciones pasadas, superadas y cosas hermosas que vendrán.

    Aldebarán es quién se quedo en silencio escuchando al gemelo menor hablar de tantas cosa durante la noche, solo fue una reveladora conversación en donde hablaron de tantos temas, en donde quedaron de acuerdo en muchos y en otros irían trabajando tomados de la mano.

    Se entienden que será un largo camino para sentir que la paz reina al cien en sus corazones, pero… De a poco sucederá que los temores anteriores se desvanezcan... Después de todo, y contra lo que sea, su amor ha florecido, se mantiene, y dará unos hermosos frutos.

    -Sabes que yo estaré para ti en lo que necesites, a donde sea que vayas y quieras que esté, yo te acompañaré y protegeré…- Habla con su corazón en la mano simbólicamente y con una pequeña cajita de color azul cobalto que guarda en la mano izquierda, detrás de la espalda.

    Lo había estado estando durante la noche, después de que Kanon se durmiera profundamente sobre su pecho, usando las ropas del Latino como pijama.

    Si, se habían vuelto a pareja hace menos de veinticuatro horas, pero no por eso su amor es mas frágil o menos importante.

    Aldebarán, sabe que serían los últimos en contraer nupcias, y quiere hacerlo en este país que vio nacer su amor…

    Ya solo quiere preguntarle a Kanon si esta de acuerdo, y hacerlo de una forma adecuada, también para que así… Sus pequeños nazcan dentro de una familia unida tanto por el amor, como la bendición de la Diosa anfitriona.

    Teme que sea demasiado pronto, pero…

    Ver a su Dragón marino a la orilla del malecón, admirando el mar, antes de seguir junto al grupo, le provoca tomar valentía y decirle su propuesta…

    Pero…

    No siempre la suerte está de su lado.

    -Alde, ¿Puedo quedarme con usted?-Pegaso se acerca a ambos, mientras mira hacia todos los lados posibles.

    -¿Seiya?- Pronuncia ese nombre ya conocido, dejando ver una meuca de sonrisa forzada, apretando la cajita, para meterla en el bolsillo de sus pantalones de forma rápida.

    -¿Aún no te decides a quien elegir? Pony alado- Una pequeña broma de parte del gemelo menor, que sigue tomando fotos a las diferentes estatuas que encuentra por el ojo de la cámara digital.

    Se sonroja por esto, deseando olvidar ese tema -¿Cómo voy a elegir entre ellos dos?- Habla bastante angustiado y desesperado.

    Suspira decaído, sabiendo que la oportunidad perfecta se le fue, así como la privacidad de estar con Kanon -Seiya, tienes que hablar con los dos, si es que no te sientes cómodo con esta situación-

    -Ya les he dicho eso… Pero ninguno me hace caso- Frunce el ceño, cruzado de brazos.

    -Pero, ¿Alguno te gusta?- Pregunta el Toro dorado, mientras abraza de lado al peli cobalto, pues no resiste el querer tenerlo siempre cerca.

    El sonrojo en la cara de Seiya se proyecta, mientras dirige la mirada hacia el imponente mar y muerde su labio inferior -Es que… Si, siento que… Uno de ellos me gusta, pero…- Baja la mirada -Si lo digo, temo que…- Se intenta calmar antes de poder decir el nombre de quién ya perdió su corazón -Haga una locura y…-

    -Alde, vamos por una de esas cosas- señala rápidamente un puesto ambulante de un señor de la tercera edad, que lleva un anafre chico, en un triciclo y un sonido de un pitido suave que hace al anunciar su mercancía.

    Claro que el Latino hace caso de inmediato al pedido de su Dragoncito y los antojos que se la han presentado de golpe.

    -¿Quieres… Camotes asados?- Le pregunta, después de escuchar lo que él señor vende.

    -No me acuerdo de haberlos probado antes, pero tus hijos y yo queremos cinco, así que tu pagas- Despreocupado, toma la mano del grandote para llevarlo casi arrastras hacia ese puesto y pedir su deseo.

    Todo ante la mirada incrédula y algo desolada del pequeño Bronce, que sin duda prefiere seguirlos a quedarse solo, además… Que gracia a que la Diosa es muy amable, les otorgó también un monedero con dinero infinito.

    Probar comida diferente no será malo... Aunque de paso también preguntara por algo que nadie ha podido responderles.

    -Alde, ¿Sabes que paso con mi cámara?- Logró alcanzarlos, preguntando una enorme preocupación que tiene.

    Mientras el peli cobalto ya está pidiendo los ocho camotes que se le antojaron por el aroma, y aunque al Latino le estén dando algo de náuseas, por ende no puede responder muy bien ahora mismo a esa interrogativa.

    Mientras, por los asientos que se encuentran de vez en cuanto por lo largo del Malecón…

    Una pequeña familia, se encarga de proteger a quien lleva en su vientre una nueva y pequeña vida.

    -Milo, Hyoga, están exagerando demasiado- Con el ceño fruncido y brazos cruzados, Acuario va con un enorme sombrero, casi al estilo charro, para cubrirlo del sol, mientras Escorpio lo está abrazando de lado y cuidando de que no camine tanto, y lo sienta a cada instante que ve un puesto libre.

    -Mi cubito, solo estamos cuidándote mucho- Habla el pelicerúleo, mientras está de pie ahora, para cubrir del sol al mago de hielo y agua.

    -Pero, pedirle a Hyoga que enfrié cada asiento que veamos con un poco de sus cosmos, nos pone en peligro, además… No me voy a morir por caminar- Regaña a su esposo, llevando ya una pancita que se ve algo avanzada, quedando en claro que ya va a entrar a los últimos tres meses, casi igualando al Patriarca y a Saga.

    -Papá, según los libros que… Padre y yo hemos leímos, usted debe estar en una temperatura lo más cercana a la cotidiana en todo momento, pues los calores extremos pueden afecta a su estado nervioso y hacerlo que se sienta mal, baje la presión, pues su cuerpo está más propenso a esos padecimientos y preclamsia…- Angustiado el joven Ruso, que recitó lo que el libro le indicó al pie de la letra.

    El peliaguamarino solo lo mira algo preocupado, no por lo que dijo, sino por cómo se nota que la influencia de Milo, ya le afecto -No, tú también…- Suspira, para cubrirse los ojos y tocar de él puente de su nariz -Están sobre exagerando, estoy bien, caminar me ayudará mucho más que estar sentado cada 3 pasos- El también había hecho su tarea -El clima si está caluroso, pero se refresco mucho…. Esta agradable, además estoy sujetando mi cabello con una liga que me dio Afrodita, no tengo calor, debo mantenerme en movimiento para que la placenta del feto no se adhiera mas de lo necesario y no sea complicado el parto, además…- Es interrumpido por el Escorpión dorado, que se inca a sus pies, para colocar la cabeza en el regazo ajeno, sintiendo la pancita, algo decaído y triste.

    -No le digas feto… Se escucha muy feo- El puchero que deja ver, por que el otro le hablara de esa forma al hijo que ambos engendraron, aunque es el nombre que normalmente se les da en la gestación materna o mejor dicho ¿Paterna?

    -Milo… ¿Estas bien?- Alza una ceja, preocupado por el comportamiento tan raro de su bichito.

    -No…- Sus ojos se aguadan, mientras se aferra al regazo de su cubito y empieza a llorar, pues se ha vuelto más sensible de lo normal.

    Cosa rara, pues eso debería solo atribuirse a los primeros tres meses de gestación y más se veía en la madre, pero aquí ya se está terminando el segundo trimestre, y que el padre este llorando por una palabra...

    Camus no sabe que hacer ahora, no entiende de donde vino eso, no fue con mala intención.

    -Milo, ponte de pie por favor… La gente nos está viendo…- Todo nervioso habla, sonrojado porque en efecto la gente se gira para verlos, pero más por escuchar los fuertes berridos del peliceruleo.

    -Hyoga, ¿No deberías ayudar a tus padre?- Andrómeda que va junto a su novio y a la familia de esté, le da el concejo más obvio del momento.

    -Quisiera hacerlo, pero… Tengo miedo de que Milo me quiera atacar con Antares…- No se va arriesgar ahora mismo, ya había tenido una pequeña vivencia en la mañana por la sensibilidad de bicho, así que por ahora esperará un momento para intervenir.

    Total, en un rato se deberían mover o la Diosa intervendrá y el octavo guardián deberá calmarse…

    Ahora pasando por la pequeña zona comercial.

    Dohko no podía dejar de ver los hermosos atuendos de bebés que están es los escaparates.

    Sonriente, mirando e imaginando como se vería su futuro bebé o bebita con ellos.

    Su mente se había llenado de completa ilusión, en donde sólo imágenes de su borreguito cargando al más joven fruto de su amor, y el primero de la sangre de ambos... Su emoción ha crecido conforme el vientre del patriarca...

    Él cual ya no puede usar sus ropas cotidianas, sino unas más holgada, como algunas batas especiales en el área de maternidad, modificadas un poco para que se pueda ver más masculino, pues el hecho de que Shion este embarazado no le quita que sea un hombre.

    -Mi hermosos Borreguito, ¿Qué te parece comprarle algunas ropitas a nuestro bebé?- Sus ojos verdes, parecen resplandecer con la idea, y su sonrisa es la prueba de esta enorme ilusión.

    -Dohko, hemos comprado algo en cada lugar que hemos estado dese que nos enteramos de mi embarazo- Suspira bastante feliz por este lado tan dulce de su Tigre -¿No crees que ya llevamos suficientes?-

    -Mi borreguito, nada es suficiente para nuestro pequeño retoño- Sujeta las manos del peli verde, para besarlas y acariciarlas.

    Nunca dejara de sentirse nervioso por estas muestras de afecto, aunque estén casados y con un hijo en espera… Su corazón solo late desesperado, queriendo todos los mimos de Libra para él

    -Pero, has comprado tanto de niño, como de niña… ¿No crees que sería mejor algo en colores neutrales, hasta conocerlo?- Le propone esta idea para así evitar que su esposo se controle en las dulces compras.

    -No pasa nada, mi amor- Sonriente, sujeta la mejilla de su amado patriarca, mientras lo cubre del sol con una sombrilla enorme, que claramente debería estar cavada en la arena de la playa, pero puede cargarla con facilidad, total la fuerza no le falta para nada -Si tenemos una niña la ropita de niño se la podemos regalar a Mu o alguno de los chicos que tengan un varón y…- Mala utilización de palabras, pues el cosmos del patriarca se intensifica para mal.

    Si que no le cae nada en gracia que el pelilila pronto también se les pueda unir a ese estado pero es inevitable, y más cuando el hecho de que se casara con Virgo es esta noche…

    -¿Borreguito?- Intenta calmarlo pues estos arranques de ira, son malos para la salud de ambos seres de su corazón.

    Sin embargo tiene un pequeño truco bajo la manga.

    Que recuerda de inmediato y le ha ayudado mucho.

    Las llamas del sol son nada ahora comparándola con las que lleva en sus ojos el de cuarzos rosas, pensando en que esa boda no debería ser siquiera posible.

    -Mi Borreguito hermoso y nuestro futuro bebé- Dohko ya menciona al pequeño como si fuera un ser que ya estuviera en sus brazos.

    El patriarca se gira para ver a Libra, demostrándole una furia contenida.

    Sonriente, muestra una gran canasta de fresas frescas, tomando una entre su pulgas e índice, para ofrecerla al peli verde -¿Les gustaría comer fresas, traje muchas solo para ustedes dos?-

    Y como por arte de magia el patriarca se calma y sonríe, para abrir su boca y comer una de esas frutas tan ricas, dulces y algo ácidas, cortesía desde Irapuato, que le han encantado al patriarca tanto y calma su enfado.

    Si que debió experimentar tanto hasta encontrar la fruta perfecta.

    Shion, no pierde tiempo y después de comer la primera fresa roja y grande, toma la canasta, para seguir degustando todas las que pueda, ya que llevar un bebé en el vientre si que da mucha hambre en algunas ocasiones.

    Teniendo calmado a su borreguito, se siente mucho mas tranquilo, pero necesita con urgencia ir a comprarle al retoño de su amor todo lo bonito que encuentre… Pero dejar solo a su Borreguito no es opción… Y llevarlo entre la multitud tampoco, debe encontrar una buena opción.

    Y por obra y gracia del espíritu de Atena, el Dragón de Bronce llega con ambos…

    Bastante decaído y suspirando tan triste, buscando… Un concejo que le sirva para cortejar al Pegado, pues nada había dado resultados.

    -Patriarca, maestro…- Habla calmado, mostrando sus respetos a ambos hombres -Me gustaría pedirles un concejo, para…-

    -Shiryu justo al caballero de Bronce que quería ver— Toma los hombros del azabache con emoción y una sonrisa enorme, mientras ahora ha clavado la sombrilla al suelo.

    La ilusión en la mirada de adolescente se nota, sintiéndose en familia.

    Pero la ilusión se le corta rápido, cuando siente que le entrega algo muy pesado entre las manos.

    -¿Eh?- Confundido el Dragón de bronce por sostener la sombrilla que hace dos segundos estaba clavada al suelo, mientras ve como Libra le sonríe algo amenazante.

    -Te encargo un momento a mi querida familia, no permitas que nadie extraño se les acerque, yo vuelvo en unos momentos- Advierte con el cosmos más amenazador posible al pobre Dragón.

    -Pero…- Su cara de miedo no se deja esperar, al ser arrastrado a lado del patriarca que solo niega con la cabeza pero no se preocupa ya por esto. Tiene fresas, y un bebé al que cuidar, por ende debe evitar temas que lo haga enojar.

    -Solo quédate con mi borreguito y cuídalo- Sonríe bastante aterrador el castaño, mientras le da un beso al peli verde en la mejilla -Vuelvo en unos minutos mi hermoso Shion-

    -Solo no exageres comprando muchas cosas ¿Si?- La única advertencia le dictamina, pues después de todo es el dinero de Libra, puede hacer lo que quiera con ello.

    -No prometo nada mi borreguito, pero regreso rápido, Shiryu los cuidara mientras no estoy- y Sin más, va directo a las tiendas muy animado para comprar todo lo que exista para bebés, infantes y niños… Ya esta encantado con la idea de cuidar a un pequeñín de nuevo, además que ahora será uno de su borreguito y él.

    Un suspiro sale del azabache mientras acompaña al Patriarca en la pequeña caminata… Todo decaído y triste en el tema del amor.

    Le ofrece unas cuantas fresas de la canasta -¿Qué es lo que necesitas, Shiryu?- Entiende bien ese sufrimiento del dragón, y lo ve como un niño pequeño perdido en temas que no ha experimentado antes, claro que le ayudará en lo que pueda.

    Una sonrisa se refleja en el Bronce, para comenzar ha hablar de lo que ha hecho, y preguntar ¿Qué le faltaría para conquistar el corazón del Pony alado?

    Pasando por los puestos de comida, y restaurantes…

    Sagitario va feliz cargando a su hermoso Géminis, con un vientre que ya iguala al del Patriarca y solo por que lleva dos vidas, aunque le falta un poco más de tiempo para dar a luz, sin duda estos bebés están a casi nada de conocer este mundo.

    Así que, en cuanto Saga dijo que se sentía algo cansado por el peso extra, Aioros no dudo en cargar al peli azul, llevándolo al estilo princesa…

    -Aioros… Esto es vergonzoso- Le menciona su opinión, mientras se cubre la cara, y dejando ver apenas unas mejillas muy rojas.

    -No lo es… Es muy lindo llevarte así y me encanta consentirte- No puede evitar plantar un beso en la frente del otro -Además ya te cansaste de caminar, los bebés están muy pesados, debes procurar no sobre exigirse-

    -Pero…- El protestar no le serviría de nada contra el bondadoso y terco Sagitario.

    -Sin peros, además… Es el privilegio que tengo por ser tu esposo- Menciona esto mientras contempla a Saga, pues es un mejor espectáculo que el mar mismo.

    -Aioros, sabes que me gusta caminar y aun resisto en hacerlo-

    Entiende que Saga es completaste autónomo, y que sus cuidados con el deseo de proteger a quienes ama… Ya que en algún momento no tuvo oportunidad de hacerlo.

    No recrimina este hecho contra su amado Géminis, sólo que… -Mi amor, mi hermoso Saga, no me perdonaría si por confiarme, algo les pasara, yo…- Siente un nudo en la garganta.

    -¿Aioros?- Se preocupa por ver aquellos ojos preocupados, y notar aquella mueca de dolor que se refleja en el castaño.

    -Debo protegerlos a los tres, no quiero que hagas mayores esfuerzos, me siento… Muy angustiado por el momento del parto, quiero… Que todo… Salga bien… Y…- Demuestra de donde viene su mayor angustia, pues había estado hablado con la joven Diosa de ese tema, ella le dijo que podían existir complicaciones, ya que un parto gemela se puede volver bastante peligroso.

    Claro que eso logró alarma mucho a Sagitario, y sus cuidados se cuadruplicaron…

    Saga lo entiende bien con solo ver al castaño, ya que es un tema del que han conversado un poco antes.

    Y el temor en los ojos verdes se nota demasiado.

    Alza una mano, para acariciarle el contorno de las mejillas al castaño y así calmarlo un poco -Todo saldrá bien, nuestros pequeños estarán a salvo, y yo igual- No quiere hablar mas del tema, no niega que le aterra más la posibilidad de llegar a perder a uno de sus bebés, de hecho… Ha pensando que no le importaría morir dando a luz a sus dos pequeños bebés, estaría bien… Pero nunca le diría eso a Aioros.

    -Pero…- Intenta proyectar algo de su angustia y tristeza.

    -Aioros, mi dulce y adorado Aioros, solo confía en que todo saldrá bien… Necesito que seas fuerte, por mi y ellos…- Sonríe, dejando escapar una lagrima -Necesito que tú también me digas que todo estará bien-

    Una escena dulce y triste, donde el amor y el miedo reinan… Sin duda, Saga y los bebés deben estar muy fuertes y listos para ese momento que no tardará en llegar.

    Por último… Y hasta el frente de la caminata…

    Dos personas se encuentran esperando a que alguien termine de devolver su almuerzo.

    Bueno, más bien Aioria le da palmadas en la espalda a Capricornio, mientras este vomita en un bote de basura cercano.

    E Ikki, estando a unos buenos metros de distancia, intentando darle espacio a Seiya, pues ha sentido que lo incomoda bastante, pero… No sabe hasta cuándo aguantara estar tan lejos de él.

    Pero volviendo a la pareja.

    -Shura, ¿De verdad crees estar bien?- Angustiado el León dorado.

    -Si…- Entre una expectoración apenas si logra responde para seguir en su labor.

    -Pero, estas muy pálido, y sudando mucho y… Tanto vomitar no es normal…- Dice esto, mientras le ofrece una botella de agua que mando a comprar a Ikki, en la tienda de color rojo y amarillo de la esquina.

    -Estoy bien, Aioria…- Toma la botella para beber el agua y enjuagar su boca.

    No negara que se siente bastante débil, ahora que ha dejado su almuerzo en la basura, ya que fue inevitable al sólo sintir un olor a mariscos fritos que venía de uno de los restaurantes cercano, y su estómago decidió sacar todo su contenido.

    Era la primera vez que vomita, pero no en la que su cuerpo presenta fuertes mareos y náuseas, sin embrago no era suficiente para hacerlo sacar todo.

    Solo de golpe iniciaron estos padecimientos…

    Y no entiende por qué…

    O tal vez si… Pero… No sabe si puede hacerse a la ilusión…

    Aunque ya la tiene impresa en su corazón.

    -Tal vez algo te cayó mal… Pero…- Pensativo y distraído, pues cree que esto es parte de alguna infección estomacal -Todos comimos lo mismo anoche… Cenamos unas tostadas, aunque yo a la mía le puse helado y aguacate…- Se queda pensando un poco mas –Sabía muy bien… Pero…- Niega con la cabeza -Ese no es el punto- Rápido reacciona -Creo que sería bueno, decirle a la señorita Metztli que debemos volver tú y yo, ya que no te sientes bien… Y te prepararé algo para que tu estómago se asiente y…-

    Sin dar más vuelta al asunto y dándose cuenta de lo obvio, pues el vientre del León dorado había crecido un poco, apenas sí se llegaba a ver al prestarle suma atención.

    Pero, como Capricornio había visto a Aioria desnudo recientemente, lo había notado y claro que es más evidente ahora.

    Ya limpio, sin rastros de vómito, y habiendo masticado algunas mentas que Ikki le dejo cerca de la botella, toma el rostro del León dorado entre sus manos, para calmarlo y hablar con él.

    -Aioria, no creo que esto sea una infección estomacal Los jades están fijos en las brillantes y hermosas orbes, las cuales poseen un destello único, y cree entender de lo que se trata, aunque el quinto dorado no lo sepa aún.

    -Pero…- Asombrado por la corta distancia, el sentir esas manos en sus mejillas, le provoca sentir los nervios invadiéndolo por completo, con el corazón latiendo a mil por hora -Entonces ¿Qué te pasa?-

    -No es lo que me pasa a mi, sino a ti- Le confiesa firme, ya sin poder ocultar lo que es muy evidente para él.

    -¿Eh? ¿Qué me pasa a mi?- Sin entender del todo, pues ni percatado de su estado se ha dado, por lo distraído que es el León dorado.

    Le parece muy adorable la inocencia del quinto dorado, no niega que saber que Aioria es suyo le provoca tantos deseos insano y sucios, pero es obvio que todas las noches después de aquella primera entrega, debieron dar frutos o incluso fue en el primer intento.

    El León derivado sería por completo suyo en poco tiempo, con la próxima boda siendo la de ambos, sería algo que nadie podría cambiar, incluso el hermano mayor de este tampoco lo haría.

    Aunque, si se enterara de lo evidente… Esa criatura jamás conocería a su padre.

    -Aioria- Pronuncia ese nombre con suavidad, mientras ve atento cada gesto que hace, regalándole una sonrisa -Creo que estas…-

    Unos fuertes disparos se escuchan tan cercanos a donde todos se encuentran.

    Junto a los gritos de varias personas, más pésimamente oriundos de Mazatlán…

    Que con sólo una palabra se puede identificar de los fuertes gritos despavoridos de todos.

    -¡¡¡BALACERA!!!-
     
  6. Threadmarks: Capitulo 66 (Sinaloa Parte 7)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
    Miembro desde:
    13 Junio 2024
    Mensajes:
    733
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    8183
    Desde luego esto asusta e impacta a todos los allí presentes, volviendo todo en un corredera de personas, gritos desesperados, al estar escuchando como aquellos disparos se van cercando, el rechinar de llantas de autos.

    Claro que los visitantes del santuario, quedan algo consternados de la situación, en el sentido que no entienden que está pasando, pero el hecho de saber que esto constituye un peligro por esos disparos que se producen, y con la gente huyendo realmente asustada.

    No lo dudan más, pues los futuros padres con su instinto de cuidar y proteger a sus parejas, esposos y futuras criaturas los hace ponerse en alerta y estar dispuestos a lo que sea por defenderlos.

    Algunos posicionarse delante de sus amados, provocando que su cosmos se refleje en físico para que ninguno de esos proyectiles de fuego llegue a tocar a los que protegen con sus vidas.

    De hecho la situación va de la siguiente manera…

    Shura no lo pensó no por un segundo, aun habiendo devuelto el estómago recientemente, abraza al león dorado que igual está confundido ante la situación, resguardando tanto la cabeza de esté, como el vientre, sus manos serán lo que protejan como última instancia, mientras el cosmos es la barrera para ambos, nadie se atreverá a tocar a su pequeña familia.

    A la vez que el Fénix, también hace lo propio en protegerse a sí mismo, pero su vista va dirigida a buscar de inmediato al Pegaso, que sin importar la situación, con sus llamas que genera su cosmos le sirven de su propio escudo para intentar encontrar quien ama.

    Aioros, igualmente delante de Saga, que este se quede directamente a su lado, ya que tiene a su escudo humano, mirando para todos lados, sin entender bien que ocurre, pero sabe que su esposo e hijos están en un terrible peligro, lo puede sentir por cómo la gente actúa... Claro que igual tiene en mente la preocupación de su hermano menor, pero sabe que Shura está haciendo lo necesario para mantenerlo seguro.

    El Griego piensa que si tuviera su armadura sería mucho mejor, podría utilizar las alas de Sagitario para hacer una mayor protección. Pero su cosmos lo mejor para cuidar a ambos, además que está en un momento en que cualquier persona que se llegara a acercar, la alejaría de inmediato, nadie tocara a su familia.

    Por otro lado, Dohko estaba a nada de llamar a su armadura, le daría igual lo que le habían prometido a su Diosa Atena, el hecho de disfrutar de este viaje. Pero la mirada verde enfurece, ya que por solo alejarse de su borreguito un segundo, ocurre algo así de horrible, no dudo en lo absoluto para regresar, aunque se llevó una enorme impresión, al ver que el patriarca demuestra que aun estando en una condición de gravidez… El muro de cristal por nada se ha vuelve débil, al contrario, hacer este esfuerzo con su cosmos, el cual no le presenta una gran dificultad.

    Sin embargo el susto podría ser otra cosa… Pero mientras es el peliverde quien está protegiéndose a sí mismo como al caballero de Bronce, y bueno… Ahora que Dohko está con ellos, también a él… Pero Libra hace su movimiento para no permitir que nadie se acerque a su amada familia o alguna bala perdida se dirija a ellos.

    Mientras, la familia Acuario y Escorpio, apenas si escuchó esos disparos, como el grito de las personas… No dudo en hacer lo propio, pues igual, aunque este embarazado hará lo que sea por defender a su pequeño bebé y familia, pensó en hacer uso de su cosmos helado para crear una barrera de hielo impenetrable.

    Pero, se le adelantaron sin duda, ya que no fue el único que pensó en el mismo método.

    Hyoga demuestra ser un digno alumno que defiende a su maestro y/o papá… Haciendo lo que Camus pensó con anterioridad. Además que Milo por instinto activo Antares, para con ese ataque repeler cualquier objeto que llegara a estar en el perímetro del mago de hielo y agua, y sin contar que ahora que Shun pertenece por noviazgo a esta familia, y sin importar que no lleve su cadena de Andrómeda, bien su cosmos se refleja en algo similar…

    Quedando el peliaguamarino en medio, con la mirada desconcertada porque estos tres lo estén sobreprotegiendo más de la cuenta, solo bufa un poco, sonrojado, porque puede sentir el enorme amor que le tienen a él.

    Pasando por donde venden un sinfín de golosinas típicas, se encuentra una verdadera pared humana, cruzado de cruzados, con una mirada serie de poco amigos, se encuentra realmente furioso por que se llevara a cabo una situación tan peligrosa como esta, tan cerca de su amado Dragón marino y futuros gemelos, no permitirá que nadie los toque, aunque deba ser él quien reciba algún golpe o disparo…

    Mientras Kanon quisiera demostrar que aunque este embarazado no existe ninguna dificultad para cuidarse y cuidar a los que ama, pero… El sentirse tan seguro y protegido, provoca que su corazón lata desesperado, aferrándose a la ancha espalda del toro dorado, sonriente débilmente, con algo angustia por lo que ocurre, pero también preparándose por si la cosa se ponía peor

    Cabe mencionar que Seiya igual fue sorprendido por esto, pero al ir con ellos, está dispuesto a atacar a lo que sea con el Meteoro de Pegaso, así ayudara al grandote, y bueno, cuidar de Kanon también.

    Aunque quisiera haber sido el primeo en reaccionar, se nota que Afrodita tiene todo bajo control… Un remolino de pétalos de rosas, tal vez no intoxicante pero si lo suficientemente fuertes para que si algo peor llegara pasar nadie llegara a él, ni a su cangrejito.

    -Florcita, se supone que yo debería protegerte- Una pequeña broma, sintiéndose algo inútil en cierta forma.

    -Ja, no pasa nada mi bonito cangrejito, ja, ja,ja- También un pequeño chiste de parte del peli celeste, mientras ambos caballeros están en medio de aquel ataque que repele cualquier enemigo por el momento –Además, así te demuestro que aun puedo cuidarme, aunque este embarazado-

    -Ja, ja, ja. Eso no lo dudo, mi…- Las palabras que ha dicho Piscis nadie se las esperaba, ni siquiera el cuarto dorado, que se ha quedado con la boca abierta en cuanto logro entender la voz de Afrodita de entre el ruido de gritos ajenos -¡¡¡¿QUÉ DIJISTE?!!!-

    Y pasando por Virgo y Aries, Shaka de inmediato, sin importar que no esté en posición de flor de loto, logro crear una barrera menta protectora alrededor de su preciada familia, Abrazando a Mu de lado, mientras esté lleva entre sus brazos a Kiki, para igual cuidarlo de esas balas que se han visto caer al suelo, pero desde luego, el muro de cristal del pelilila está presente, pues nada es suficiente para protegerse entre los tres.

    Algo bueno de dos muros de cristal activos y siendo tan compatibles con la misma idea de proteger a los presentes, van creciendo lo suficiente, alrededor de todos los que se encuentran en ese sitio, no solo siendo los dorados y los de bronce protegidos por esta técnica propia de los Arianos, sino también a los civiles tanto oriundos de la ciudad, como turistas, que aun gritan asustados, pero al ver que se encuentran a salvo estando de lado de ellos, mirando a su alrededor sin entender nada.

    Preguntándose miles de cosas a la vez.

    -¡¡¡¿QUÉ ESTA OCURRIENDO?!!!-

    -¡¡¡¿CÓMO ES ESTO POSIBLE?!!!-

    -¡¡¡TENGO MIEDO!!!-

    -¡¡¡No puede ser!!! ¡¡¡Esta hería esa persona!!!-

    Algunos alterados por el miedo, otros llorando por los nervios y abrazando a sus familias, se nota que esto siempre será una desagradable sorpresa para muchos, sin importar que ya lo allá vivido o no.

    Se nota como camionetas de color blanco, bien blindadas, recorren las calles, con personas encapuchadas disparando hacia los ciudadanos, “Buscando” las caras que son su objetivo.

    Pero… Igual se empiezan a escuchar torretas de la policía anunciando su llegada y con esto la pronta huida de lo que pareció horas, solo siendo en realidad unos segundos, en donde todo se volvió un caos.

    Por su parte, la Diosa no se ha quedado atrás para defender a los suyos, y con la ayuda del mar que se encuentra a su espalda, e imitando la idea de ese muro, una enorme barrera de agua se refleja entre los presentes, una primera división para que aquellas balas sean detenidas gracias a ese líquido vital, y así queden incrustadas en las olas que siguen defendiendo a los ciudadanos y a sus huéspedes.

    Pero la cuestión seria después… Claro que las personas humanas sin conocimiento de que Dioses y personas superdotadas, se encuentran entre ellos.

    Así que… En cuanto ha pasado el peligro, y sabe que esos disparos ya no representaran ningún riesgo a la ciudadanía… Por ahora.

    Debe tomar el control de la situación, lo que significa…

    Que alejarse de este lugar es lo principal…

    No pueden quedarse y estar explicándolo todo, simple y sencillamente, huir seria lo indicado para ellos…

    -Vámonos- Murmura levemente, tronando sus dedos y así como aparecieron de la nada, igual lo hacen ahora a la inversa.

    Ya estando todo en orden, las personas se quedan impresionadas, de como el agua que parecía una enorme ola protegiéndolos del mal propio de los humanos, se ha roto, pero no inundando el lugar, sino… Regresando al mismo mar, dejando solo la marca de humedad, como de aquellos hombres que hicieron de todo para protegerse entre ellos, como cuidar de los ciudadanos de forma colateral.

    ---En Otro Punto De Sinaloa---

    En un abrir y cerrar de ojos como es la costumbre ya, dejando de lado la crueldad humana como aquella brisa de mar tan refrescante y agradable por un lugar un tanto más húmedo, pero igualmente bonito.

    En donde al sentir por debajo de sus pies el pasto silvestre, y el sónar de la naturaleza, los hace reaccionar que ya no se encuentran con un peligro cercano, y claramente sus amadas familias están a salvo como los jóvenes de bronce y el Lemuriano menor.

    Pero antes de que pudiera decir algo, la joven Diosa lanza un suspiro, algo decaída y molesta, porque es normal ese entorno, pero jamás creyó que algo así ocurriera justamente estando todos en ese lugar.

    Lanza un leve suspiro, para girarse a verlos –Lo siento, chicos… Pero, lamentablemente han visto…-

    Sin embargo no logra terminar de hablar, porque de entre los allí presentes, alguien sigue anonadado por una confesión que no se esperaba en lo más mínimo.

    -¡¡¡¿CÓMO QUE ESTAS EMBARAZADO?!!!-

    Todos voltean sus rostro hacia quien a alzar la voz lo más alto posible, mientras se quedan aún con el asombro de lo que ha ocurrido en Mazatlán, pero más curiosos por lo que acaban de escuchar.

    -Pufff, ¿Qué te asombra, Death? Si hemos estado haciéndolo casi a diario, es obvio que eso sucediera ¿No?- Piscis ya tranquilo, sin tener que seguir con el ataque de repeler las balas, mientras los pétalos de las rosas se desvanecen, aunque algunos quedan adornando el cabello del peli celeste, que lo hacen lucir mucho más hermoso y encantador que de costumbre.

    -Pero… Pero… ¡¡¡¿CUÁNDO PASO ESO?!!! ¡¡¡¿DESDE CUÁNDO LO SABES?!!!- El cangrejo seguía gritando, estando sudando, bastante angustiado, con los ojos bien abiertos, acercándose al pisciano, que solo lo mira con algo de molestia.

    -¡¡¡¿ACASO NO ERA OBVIO?!!! ¡¡¡¿CASO NO TE DISTE CUENTA QUE HABÍA SUBIDO DE PESO?!!!- Furioso, se enfrenta contra el de escasa barba, poniendo sus brazos en las caderas, molesto por cómo se está comportando quien ama.

    Dando un pequeño salto hacia atrás, por la impresión de lo que su florecita está diciendo, y a la vez, sintiendo que está en un peligro mucho peor al que estaban hace minutos, ya nota el cosmos bastante alterado del otro, y más por lo que sabe que va a contestar –Bueno… No, no me di cuenta… No creí que…-

    -¡¡¡¿CÓMO QUE NO TE DISTE CUENTA?!!!- Señalándolo con el dedo índice, dando algunos pasos hacia el frente, para irlo acorralando contra un árbol, a la vista de todos los presentes, que están igualmente impactados -¡¡¡COMO SI NO ME VIERAS CUANDO…!!!-

    -¡¡¡AFRODITA!!! ¡¡¡NO DIGAS ESA CLASE DE COSAS!!! ¡¡¡AHÍ NIÑOS PRESENTES!!!- El Lemuriano pelilila, desde luego va hace todo por defender la inocencia a su hijo y de paso los oídos de los de Bronce también, que igual están impresionados por esta situación tan curiosa, pero bastante común ya en estas vacaciones.

    -¡¡¡PUES ESTE CANGREJO, NO SE HA HABÍA DADO CUENTA QUE ESTOY EMBARAZADO!!!- Miro por un segundo al pelilila, pera de nuevo girarse a ver al cangrejo, y furioso seguir reclamándole -¡¡¡¿DE VERDAD ERES TAN DISTRAÍDO COMO PARA NO DARTE CUENTA DE TUS ACCIONES?!!!-

    Sentir miedo y algo de emoción por esta situación en la que se encuentra, es bastante curioso, pues notar el enojo de su florecita, y sabe que ya está por completo perdido.

    -Es que… Yo…- Debe pensar todo con cuidado, un solo error le puede costar la vida –Bueno, que importa si no me di cuenta antes, ahora lo sé y me alegro mucho- Sonríe confiado, para sujetar las manos del Piscis, dedicándole un beso en el dorso de ambas extremidades –Seremos padres, me siento feliz aunque creas que no sea así- Claro que intenta ser coqueto con su pececito, para evitar ganarse algunos buenos golpes.

    -¿De verdad?- Alza una de sus cejas, inspeccionando el rostro del cangrejo, que aunque ama a veces lo hace desesperarse.

    -Claro que si…- Sonríe, con un gesto coqueto, mientras siente su corazón latir, y asiente levemente sin darle importancia que todos los demás están de espectadores algo confundidos, pero entretenidos a la vez –Es solo que… Bueno, todas las noches te veo tan perfecto, y además…- Desvía su mirada hacia abajo, para confirmar que en efecto si se ve algo abultado el vientre del otro, pero muy apenas, solo si se le presta suma atención, sintiendo que suda frio, pero a la vez una alegra enorme empieza a generarse en su corazón al darse cuenta que será padre.

    Solo frunce el ceño, apartando sus manos del agarre del cuarto dorado, solo dedicándole una mirada de furia y enojo, aunque está acostumbrado a que su novio y ahora prometido, no se dé cuenta de nada de lo que pasa a su alrededor -¿Estas feliz por que seremos padres?-

    -Claro que sí, mi Florecita- Le responde, con la boca abierta y los ojos como platos, sin poder dejar de ver el vientre del peli celeste.

    Lo sigue mirando con cierto desinterés, entendiendo que algo le está pasando, por cómo actúa, que es normal que sea un distraído, pero no ese sudor frio y como las manos parecieran temblarle -¿Te harás responsable?-

    Por un segundo esto lo saca de su sorpresa y trance, para mirar a los hermosos ojos celestes, firme, atento y decidido –Sabes que lo hare…- Se acerca para dedicarle un beso en la frente al otro, algo poco impropio de él, pero dejando ver ese lado cariñoso y atento bastante a la superficie –Mi hermosa Florecita, no sabes lo feliz que estoy, de que estés embarazado de un hijo mío- Le dedica la sonrisa más bonita que puede hacer, para posar su mano en la mejilla de Piscis que sigue algo serio, pero levemente sonrojado –Estamos comprometidos, ya te di un anillo, que vayas a tener a mi hijo, no es algo que me hará evitar que te amé, y me quiera casar contigo- Le dedica esas dulces y encantadoras palabras, que solo al cangrejo le pueden salir del alma.

    -¿De verdad?- Entiende que el otro sí que está haciendo un gran esfuerzo, usualmente es cariñoso y atrevido a su manera, demostrando su afecto de formas bastante no aptas para todo público, con un amor medio apache como se podría decir, por les funciona a ambos, y sí están bien, y no se hacen daño, todo puede marchar perfectamente bien.

    -Por supuesto, no sabes lo afortunado que me siento, lo feliz y alegre de que ahora… No solo te atare a mí con un anillo de bodas y esas cosas, sino que un hijo nuestro, no permitirá que te vayas de mi lado- Se nota a dónde van sus prioridades, pero es sincero en que esta tan contento con la noticia, aunque si le hubiera gustado haberlos sabido antes.

    -Oh, Death Mask- Su corazón latiendo, siente el suave agarre en su rostro de ese hombre que a su manera le dedica su amor y se lo demuestra, y aunque distraído, sabe que es muy sincero, que los cuidara a ambos de ahora en adelante, pude confiar en el cangrejo dorado, como él en su Piscis –Ahora te puedes desmayar si quieras- Los corazones y rosas en el aire, se ven tan románticos, aunque claramente se dan cuenta de que la impresión del cuarto dorado no significa nada bueno en este momento.

    Sonríe, dejando escapar un suspiro, mirando a los celestes ojos del doceavo guardián –Gracias, mi pececito… Te prometo que te consentiré en todo lo que quieras…- Y con permiso concedido de su peli celeste, el cangrejo de cabellera morada y corta, se deja caer en el césped silvestre, primero de sus rodillas tocan el suelo de golpe, y luego la cara, para al final las piernas estiradas, ante los pies de un feliz Piscis, que sigue estando tan alegre como si hubieran sido las palabras más adorables de su vida.

    Simplemente para los espectadores se volvió lo más curioso y raro de ver y escuchar, pero… Deben ser honestos, nada de lo que ven y viven en estas vacaciones es normal, pero ya es costumbre.

    -Eso fue bastante raro y lindo… Pero más raro…- Es lo único que agrega la Diosa, que esta con una cara igual de confusión que los demás, ya que…

    Por una parte es una bonita noticia que un compañero más este en la lista de los futuros padres… Tal vez la manera en que se enteró el cangrejo, y la forma en que dieron información de más, que nadie le hubiera gustado escuchar.

    Y bueno, después de ese evento…

    Decidieron que lo mejor sería descansar un poco, aprovechar para comer algo típico del estado de Sinaloa, aunque estuvieran en medio del bosque, el poder de una Diosa es bueno para no solo teletrasportarse, sino igual aparecer comida como se ha utilizada en otras circunstancias.

    Aunque claro, primero tuvieron una conversación referente a lo que había pasado en Mazatlán…

    Simple y sencillamente, ella les hablo sobre lo mismo antes vivido, que les había advertido que de repente podrían suceder cosas así de malas, desagradables, y que de hecho tuvieron mucha suerte.

    Ninguno había recibido alguna bala perdida, y eso es lo que más agradece.

    Claro que igual preguntó cómo se encuentran de salud los dos más cercanos a dar a luz, que solo sería cuestión de días para que eso sucediera.

    Gracias a todo lo bueno que existe en este mundo, no había sido más que un susto desagradable, e igual que al estar acostumbrados a emociones algo fuertes, su estado no ha cambiado, claro que ahora mismo les ha propuesto quedarse en este lugar más seguro y sumamente bonito…

    Un bosque en el estado de Sinaloa de nombre Bagrecitos donde existen lugares de agua corriente, para descansar no ser atormentados por situaciones desagradables.

    Y de paso esperar hasta que el cangrejo despierte que sin duda la impresión de que será padre no se le va a quitar en un buen rato, pero es lindo que acepté este destino que su amado le ha regalado.

    Si bien, todos felicitaron a Afrodita, después lo harán con el cangrejo y de paso también le devolverán algunas bromas que les hizo a más de uno en algunas ocasiones.

    Pero es mejor esperar un poco, tomar todo con calma, y de paso relajar el ambiente.

    Ya no es tiempo de estar pensando en las consecuencias de la delincuencia, el terrorismo que se vive día a día en México por el hecho de sustancias ilícitas, y jugarse el territorio con sangre de inocentes, eso no es un tema apropiado para los futuros papis.

    Así que… Después de unos deliciosos platillos típicos del estado, con nombres bastantes peculiares.

    Aguachile, Chilorio, tamales barbones, enchiladas del suelo y chiles rellenos de jaiba, sin olvidar la variante vegetariana para que todos logren disfrutar estos manjares.

    La joven Diosa, les propuso que se sintieran en la libertad de explorar un poco el bosque o los ríos que cruzan por esta localidad, claro sin tener que presentarse ante los demás habitantes, aunque es una suerte que el pueblo más cercano está a unos cuanto kilómetros, y tampoco es que se vayan a ir tan lejos.

    Principalmente, en esta ocasión no muchos deseaban ir a caminar o nadar en el rio, suficientes emociones por un día, solo querían un momento de tranquilidad, en donde pudieran respirar y sentir la paz, como el hecho de disfruta un instante en familia y sonreír, acariciando sus pancitas.

    Es curioso también ver que Death aún sigue estando desmayado, pero no se puede quejar mucho, al despertar vera el rostro de su Florecita, ilusionado y ya pensando en miles de nombres para la pequeña criatura que crece en su vientre.

    Mientras aprovecha para hacerle algunas maldades a su cangrejito.

    -Espero que te guste mucho tener algunas hermosas florecitas silvestres adornando tu desordenado cabello- No es que sea algo realmente malo, pero sabe muy bien que el cuarto dorado no es partidario de tener adornos en su cabello.

    -Me pregunto si seremos buenos padres…- Habla bajo, dándose cuenta que los demás están más cerca del agua, mientras él se quedó con su desmayado prometido cerca de donde comieron, y también acomodándose en una especie de asiento largo armable que llevaba en su bolso, para descansar.

    -Sé que yo ser una excelente papá- Se señala a sí mismo, sumamente orgulloso, para ponerse serio con el desmayado hombre de cabellos morados -Pero espero que tú no le enseñes tus malas mañas- Ya advirtiéndole, dedicándole una pequeña sonrisa al otro, ya ilusionado con la criaturita que evidencia sus noches de pasión intenso y muchas platicas indecorosas.

    Mientras tanto…

    El patriarca y el viejo maestro, sentados a la orilla del rio, aunque el Libra prefiere más estar mimando al peliverde, mientras le muestra lo que logro comprar antes del desastre que se generó.

    -¿Qué te parece esto que compre mi borreguito?- Enseñándole un lindo vestidito de color durazno, tan adorable con moñitos y una diadema para la cabeza, igual con un moño bastante bonito y discreto.

    Un suspiro sale del otro, pero dedicarle una sonrisa –Es bastante bonito- Admira al hombre que está a su lado, es algo que le hace feliz, y más al sentirlo acariciar su vientre, tan feliz y sonriente –Creo que aunque te lo ida, no dejaras de emocionarte en comprar cosas, ¿Cierto?-

    Niega rápidamente con la cabeza –No- Sin pensarlo mucho, y sabiendo que todos están ya en su propio mundo –Tendremos un hijo nuestro, producto del enorme amor que ambos nos tenemos, no puedo dejar de estar tan feliz, que quisiera que ya naciera y… Se pone algo serio, al recordar lo sucedido –Lamento haberte dejado solo, y… No poder haberte protegido lo antes posible, yo...-

    -Dohko, no te debes sentir mal- Le sonríe, para que lo mire a los ojos –Fue mi manera de actuar por instinto, además no me siento mal, al contrario, me siento tranquilo y feliz- Lanza un suspiro, para acomodar su cabeza en el hombro del hombre que ama –Solo sabía que debía protegerlos a todos, no lo pensé, solo actué para cuidarlos…- Si lo analiza con atención, su instinto paternal siempre esta alerta en todo momento –No quiero que a nadie le pase algo malo, así que… Debía proteger no solo a nuestro hijo, sino a Shiryu, a los demás de bronce, dorados y también a ti…- Le dedica una preciosa sonrisa, para calmar al Libra -Solo lo hice…-

    -Mi borreguito…- Al escuchar esas hermosas palabras que le dedica el peliverde, siente una opresión en su corazón, al solo acordar que su amado es así de fuerte y sobreprotector –Sé que tú deseas cuidar de todos, y estuvo bien que hicieras el muro de cristal, gracias a eso logramos proteger a todos, pero…- Sus brazos rodean ese cuerpo que ahora es un poco más ancho por la dulce espera, y así acariciarlo con suavidad de la espalda –Recuerda que debes mantenerte tranquilo, despreocupado, y sin que nada te altere…- Su mayor privilegio el poder abrazar al patriarca, por quién espero más de doscientos años, para estar al fin entregándose su amor -Estoy aquí para ti, y juro que lo hare mejor la próxima vez… Yo…- La culpa lo carcome por no haber estado atento, aspirando profundamente por la nariz, cerrando sus ojos.

    -Mi lindo tigre… Tú me cuidas, yo lo sé… Si hubieras estado en ese instante, sé que la armadura de Libra hubiera llegado en cuanto la llamaras- Sentir el cálido latir de ese corazón le reconforta tanto, al igual que sentirse rodeado de esos brazos de su amado chinito.

    -De eso no tengas dudas- Aprovecha el momento, para seguir capturándolo y volver a estar acariciando ese vientre que desde luego denota una preciosa vida –Ya no puedo esperar a que nazca-

    -Ni yo…- Solo cierra sus ojos un momento, el lugar es tan agradable para descansar.

    De hecho lo es para todos, aunque estén dispersor están cercas para no perderse y a la vez estar más atentos de cualquier cosa.

    Y de paso, mientras su borreguito descansa, manteniendo sus ojitos cerrados, se da cuenta Libra, que su alumno esta en cierta forma, un poco más cercano a Seiya, sin duda fue buena idea que en cuanto volvieron a la formación inicial, en donde todos se encontraban dentro del resguardo del muro de cristal…

    El Dragón aprovecho para asegurarse que el Pegaso se encontrará en óptimas condiciones…

    Internamente haciéndose la pregunta…

    ¿Qué habría sido lo que su borreguito le aconsejo?

    Ya que Shion solo le dijo algo breve de la situación que atormenta a ese alumno casi hijo de él.

    Ahora pasemos con otra linda parejita, con un embarazo y avanzado.

    Se la había metido a la cabeza una idea bastante rara… En el sentido que a cómo pudo y con ayuda de algunas hojas, ramas y una base de unas rocas, hacer una especie de asiento largo, para que su amado esposo Saga, se recueste y relaje, de hecho ya hasta tiene una hoja bastante grande que quien sabe de dónde la saco, para abanicarlo.

    Lo que provoca que el Géminis mayor este tan rojo de vergüenza por verse tan llamativo en el lugar que su esposo le preparó para que pase una tarde muy agradable, aunque preferiría más descansar en el pasto, y tener el regazo de Aioros de almohada, eso le caería mucho mejor.

    Sin embargo no pude negarle el poder estar sonriente, y haciendo todo para calmar a los tres, pues… Sin duda, los gemelitos han estado muy animados después de la hora de la comida, deben estar despiertos y quieren hacerse presentes delante de sus padres.

    -Wow- Los ojitos brillantes del centauro se notan, sonriente y acariciando con sus manos ese abultado vientre, mientras le da mil de besos por encima de la ropa y posando su rostro levemente en este –Se están moviendo mucho mis hermosos pequeñitos, ¿Están felices? Su papi y yo estamos haciendo todo para que estén muy relajados y felices- Hablarles a sus bebés es lo más divertido y tierno de este mundo para él.

    Ver como el noveno dorado se arrodilla e inclina para estar al nivel de su vientre, llenándolo de miles de mimos, palabras dulces, haciendo que su corazón lata entusiasmado por él, sentir sus ojos llenos de lágrimas, pues es una vida que jamás creyó merecer, pero ese pensar no importa ahora –Cada que les hablas se mueven más…- Habla suavemente, estando mejor sentado que recostado a como lo estaba antes.

    -¿De verdad?- Asombrado por esa información, comienza a dedicarles un millón de palabras más dulces y empalagosas que las anteriores –Nuestros gemelitos hermosos, solo será cuestión de poco tiempo y los tendremos en nuestros brazos… Y les daré muchos besos y abrazos, les leeré cuentos para dormir, conocerán el santuario… Les contaremos como nos enamoramos mi Saga y yo, y también jugaran con más bebés después y…- Tantas cosas dice el centauro, mientras de repente recuerda algo importante -¡¡¡MI HERMOSO SAGA!!! ¡¡¡PERDÓNAME!!!- Dice esto alarmado, mientras eleva su rostro para ver los Viridian del contrario.

    -¿Eh?- Claro que esto confunde al peli azul que lo mira atento con los ojos levemente cristalizados.

    -¡¡¡¿TE DUELE CUANDO SE MUEVEN?!!! ¡¡¡YO DEBERÍA SER MÁS CUIDADOSO EN ESO!!! ¡¡¡TAL VEZ ME DEBA CALLAR UN POCO!!! ¡¡¡¿TE LASTIMAN?!!!- Recuerda que las primeras veces que pateaban o se movían en su vientre, incomodaban algo a su amado, al grado de que batallaba para estar cómodo a la noche.

    La preocupación de Sagitario es obvia, lo hace demostrar que su corazón esta con los tres, dándole ese encanto único que adora ver Saga de su amado –La verdad es que no- Lleva su mano directamente hacia su vientre, justo tocando la mano del contrario –Me siento muy feliz cada que les hablas, porque se mueven y sé que están bien, con nosotros, que… Es verdad este hermoso sueño se hizo realidad y que…- Tal vez las hormonas le están haciendo un poco de estragos, pues algunas lágrimas caen, aunque este tan feliz, es la emoción mostrándose sin duda.

    -¡¡¡MI SAGA!!! ¡¡¡¿ESTAS BIEN?!!!- Alarmado al ver esas lagrimas caer. Sin embargo no están para nada solos.

    -¡¡¡¿POR QUÉ MI HERMANO ESTA LLORANDO?!!! ¡¡¡¿QUE LE HICISTE AIOROS?!!!- Mira al castaño bastante molesto, mientras sin importarle nada, pasa de largo para verificar que este bien el mayor -¿Qué te sucede? ¿Qué te hizo?-

    Sin duda ahora que los gemelos se han vuelto a llevar bien, y que están ambos esperando a sus hermosos gemelos, los ha vuelto a ser bastante unidos… Como siempre debió ser, y Kanon sigue no estando tan feliz con Aioros, pero lo acepta obviamente, como Saga deberá hacerlo con Aldebarán muy pronto.

    Sentado en el asiento que elaboró el noveno dorado, se posiciona para darle un abrazo de lado a su gemelo mayor, sin importar que estaba teniendo un momento bastante dulce con su persona especial, pero está bien.

    -Nada… Kanon, es solo que… Estoy algo sensible- Una sonrisa al ver a su gemelo menor, aceptando el abrazo y sintiéndose a la vez cómodo, aunque su pobre esposo se llevó algunas miradas y gritos de su hermano –Sabes que Aioros jamás me haría algo malo-

    -Lo sé… Pero… No me gusta verte llorar…- Lanza un suspiro, también acomodándose para solo admirar el rio adelante, mientras su novio está a su lado parado –Además, Alde me compro muchos camotes asados, así que vine a darte algunos- Sin más le extiende uno a su gemelo, mientras devora otro después de haber comido hace un rato.

    -Oh, muchas gracias- Acepta aquel curioso alimento, mientras sin pensarlo mucho, y siendo también espontaneo como el otro, le regala un fuerte abrazo al otro, estrechándolo con cuidado de no lastimarse ninguno –Me alegra que ya no seas un terco y ahora estés muy feliz hermanito- Unas tiernas palabras dedicadas, que si bien habían conversado, el sentimiento está a flor de piel en el mayor.

    Lo detuvo en su alimentación, pero aun así responde, aceptando el abrazo, sonrojado por cómo actúa el peli azul –Sigo siendo un terco, pero… Soy feliz con mi Aldebarán, y con mis futuros hijos…- Ya ni sabe que más decir, se siente algo nervioso, pero cómodo entre los abrazos de su hermano, haciéndolo recordar los momentos en que pudieron disfrutar su infancia.

    Tal vez al estar cerca de un cuerpo de agua, a la orilla, compartiendo comida y estando en un abrazo, le debe recordar a cuando la vida era más sencilla.

    Aioros no tiene ningún problema en compartir a su esposo con el hermano menor de esté, y le parece bien que este último lo cuide mucho, si hace feliz a su Saga, él es feliz.

    Sin embargo, alguien que tiene las mejores intenciones, queriendo también aprovechar para hacer su movimiento y pedir la mano de su novio, al estar a la espalda del peli cobalto, y poder ver que el gemelo mayor de este le dedica una mirada de pocos amigos, como si le dijera que lo va a matar después, o que… Posiblemente aún necesita leerle la cartilla, pero entre una y otra cosa no ha tenido tiempo, pero eso no quita que más adelante existirá una oportunidad de eso.

    Al parecer la altura de Aldebarán no le ayudará en nada para enfrentar al tercer dorado, que desde luego no le queda de otra que aceptar esta imprudencia, y está bien… Le agrada la idea de que su gemelo sea feliz, y que pronto también tendrá dos sobrinitos, pero… No del todo de que Alde y Kanon lo hicieran en una noche de copas, y aunque acepta esa relación debe dejar las cosas en claro aún.

    Pasando por otra orilla del rio…

    Camus y Milo están sentados en la orilla, mientras sus pies apenas si se mojan un poco, sin duda esto es lo suficientemente calmado y relajante para que Camus cierra sus ojos y siente la brisa golpear su rostro, mientras adora como su escorpión lo hace acurrucarse en su pecho…

    La posición es curiosa, Camus adelante, mientras Milo lo abraza teniéndolo en medio de sus piernas, no van a hacer nada sucio en ese lugar desde luego que no, pero no permitiría que de nuevo algo malo llegara a pasar, prometió que ahora menos se apartaría del mago de agua y hielo.

    Si bien el decimonoveno dorado se siente bastante avergonzado por esto, y a la vez está cómodo, sintiendo el calor del pelicerúleo y como esos brazos fuertes lo protegen con calidez y dulzura.

    -¿Crees que sea niño o niña?-

    -Ya me lo has preguntado varias veces-

    -Pero me gusta hacerlo, porque luego imaginamos como seria y eso me encanta- Revela sus intenciones azucaradas.

    Asiente, con una delicada sonrisa, mientras sus manos van hacia el vientre, para reposar –Creo que será una linda niña… Sera tan alegre como tú, tendrá tus ojos… Tu sonrisa… Tu manera única de ver las cosas y…- No se había dado cuenta de lo que decía por ver el firmamento, en donde se indica el atardecer –Bueno… Eso quiero creer- Desvía su mirada, con las mejillas rojizas y el ceño ligeramente fruncido.

    Milo ya tiene sus lágrimas cayendo por la enorme felicidad que siente, escondiendo su cabeza en el cabello peliaguamarino de su futuro esposo –Que hermosas palabras dices mi cubito y… Y sabes…- Sonríe, levantando su mirada levemente –Tendrá tu cabello, y será súper inteligente como tú, y educada, y fuerte, además… Que será mega adorable, y linda y… Le encantara ir a Siberia, pero preferirá más el calor porque… Iremos a la pequeña playa que hay cerca del santuario, y nadara y…- Solo miles de ilusiones cruzan por la mente del Escorpión, ya sin poder parar.

    Así eran las cosas, Milo habla por los dos, y Camus escucha.

    La dulzura dedicada solo para el peliaguamarino, suspira, mientras se recarga en ese fuerte pecho, en donde late descontrolado el corazón, mientras siente la frescura del agua en sus pies, escuchar esas palabras lo hace imaginarse una hermosa criatura en su imaginación, que no era la primera vez que la lograba ver…

    En sus sueños y en los momentos en que se quedaba mirando a la mariposa invernal que tiene de mascota ahora, con solo cerrar sus ojos podía ver a una preciosa bebita… Espera que eso sea su pronta realidad.

    En el agua, dos dorados y cuatro de bronce, aparte del pequeño Kiki y la Diosa se encuentran.

    La joven solo se dedica a flotar un rato, despreocupa porque en ese lugar no siente peligro alguno, decidiéndose también a relajarse un poco, pues todos los dorados están en un lugar cercano, nada la perturba por ahora.

    Shaka y Mu quienes en esta noche se casarían, disfrutan de sentir el agua recorrer sus cuerpos, mientras están sentados en la orilla del rio, compartiendo el último instante de novios antes de ser un dulce matrimonio, mientras el pelilila está entusiasmado por ver como su pequeño hijo está nadando unas carreras contra Seiya, y de juez se encuentra el Dragón.

    Sin duda, Shiryu está aprovechando que también es cercano al pequeño Lemuriano para estar cerca de Pegaso, pero también acordándose de los concejos que el buen patriarca le dio…

    En donde… La palabras las recuerda en su mete.

    “-Comportante como el amigo que necesita, no como la pareja que le quieres imponer-“

    Algo ambiguo y serio, pero que sin duda le parece estar funcionando, aunque el Nipón sigue mantenido su distancia, pero es mejor a que lo esté evitando todo el tiempo.

    -Mu- La voz de Virgo se escucha serena y tranquila, mientras tiene la mano del Lemuriano capturada.

    -¿Si, Shaka?- Le regala una sonrisa, admirándolo cuidadamente.

    -¿Te gustaría que tuviéramos pronto a nuestro segundo hijo?- Le suelta la pregunta sin prepararlo antes, pero es su estilo sin duda.

    -¿Ah?- Claro que deja muy confundido y sonrojado al ariano, al igual que nervioso, sin saber que decir, aunque lo intenta –Yo… Creo que… Pues… Tal vez… Si… O…- Tartamudea un poco, no es que no lo hubiera pensando o hablado antes, pero… No quita el hecho de que la pregunta es muy repentina y le provoca que sus mejillas ardan, como el hecho que el corazón le late desbocado, apretando más esa mano que ahora sostendrá hasta la eternidad.

    Solo con contemplar ese actuar de su adorado Aries, es suficiente para que entienda su respuesta y le deposita un beso en los rosados labios, uno repentino y que si bien no es atrevido, si es algo apasionado, contestando al igual que piensa similar al pelilila.

    Siguiendo aun estando en el agua… Hyoga y Shun, están también jugando, arrojándose entre ellos ese líquido refrescante, riendo y pasando un instante de una pareja adolescente que no tiene mayores preocupaciones.

    Aunque el peliverde, claramente nota que su hermano mayor está bastante solitario, y aunque lo invito a jugar con ellos, esté solo se negó a la oportunidad, decidiendo mejor mantenerse cerca de unas rocas algo alejadas, pero aun así logran sentir su cosmos.

    Sin duda, esta situación de a poco se va a volver un problema…

    Aun así… Todo es tan pacífico y alegre que hace disfrutar a todos los que están cerca y dentro del rio. Disfrutando de un descanso al fin, cómo lo que deben ser unas buenas vacaciones.

    Aunque… Una pareja en especificó decidió que alejarse un momento, para caminar y hablar un poco, sería lo más conveniente.

    Pues, necesitan platicar con urgencia, y claro que es mucho mejor si no están cerca de cierto hermano mayor que si llegara escuchar esas palabras, la tumba del décimo santo caído sería algo que se diera mucho más temprano de lo que se esperaría.

    -¿Ya te sientes mejor?- Pregunta el Griego con unas mejillas sonrojadas y una pequeña sonrisa, atento a la reacción del peliverde oscuro.

    -Sí, mucho mejor…- Usualmente es callado, pero después de lo que había pasado, y que entiende mejor la situación de su pareja a diferencia de uno de sus mejores amigos.

    Sabe que es mejor hablar con sinceridad, preguntarle la situación y así de una vez por todas confirmar todo y así… Prepararse para enfrentar a quién sea.

    Aliviado por escuchar eso –Me alegro tanto… Sabes… Me gustaría probar el helado de pétalos de rosa que llegue a ver en esta cosa- Muestra el celular al que le ha logrado entender mejor –Seiya me enseño a entrar a estas páginas que…-

    -Aioria- Habla serio, no perderá más tiempo cuando es obvio que su leoncito esta...

    -¿Si?- Confundido y algo preocupado al ver cómo está actuando el Español, aunque estando ambos en el bosque cercano, caminando, solo dando un paseo para tener privacidad, tal vez el quinto dorado viene con la idea de tener alguna sesión de besos, pero claramente el plan de Capricornio no es así.

    -¿Tienes algo que decirme?- Pregunta, para intentar saber hasta donde el otro tiene conocimiento de su condición, mirándolo a los ojos verdes, comparados al color de las hojas que los rodean.

    -¿Eh? ¿Algo que decirte?- Menos entiende la situación, ladeando su cabeza, frunciendo el ceño, siente que su corazón late a mil por horas -¿De qué hablas?-

    Asiente, dándose cuenta que su amado leoncito es sin duda bastante distraído hasta de su propia condición, cosa que le da cierta ternura, pero le preocupa también –Lo he notado todo…- Algo serio, mientras sujeta las delicadas manos a su parecer del Griego –Tienes un mayor apetito últimamente, estas más alegre de lo normal, tu mirada es tan cálida y radiante, tu sonrisa es tan diferente, ocultas un secreto en ti, que ni siquiera tú mismo te das cuenta- Rojo de las orejas, teniendo el rostro tan cerca del castaño claro, admirando que sus palabras son ciertas y esa belleza se adorna aún más.

    Sorprendido, parpadeando varias veces, ruborizado por la cercanía de su pareja, sintiendo como lo sujeta de las manos con fuerza, siendo algo tan agradable de sentir y apreciar, pero quedándose casi en las mismas -¿Un secreto?-

    -Aioria… Mi adorado y precioso Aiora…- Solo con el quinto dorado es capaz de ser curioso, y algo meloso, para acariciar el contornó del rostro izquierdo con el dorso de su mano derecha, para admirarlo con detalle –Tal vez no te has dado cuenta, pero… Tu vientre ha crecido un poco, y creo que solo tiene un significado, ¿No crees?- Tal vez está jugando mucho con esta información, cuando primero había decidido hablarlo directamente, pero habiendo vivido un ligero susto, prefiere ir con absoluta calma.

    -¿Mi vientre?- Sin pensarlo y soltándose de ese agarre de su mano izquierda, se toca a sí mismo, dándose cuenta que en efecto, está un poco más grande, pero no tanto como lo ha notado en sus demás compañeros que no tienen mucho de haberse enterado.

    Sus ojos se ensanchan, su boca se abre de repente, estando algo agitado –Pero, no eh tenido síntomas… Como vómito, o mareos… O esas cosas, yo…- No lo entiende para nada, pero claramente no se ha dado cuenta que todas lo han llevado muy diferente esa situación.

    -Lo sé, no has tenido esos síntomas, solo aumento de apetito y antojos de cosas algo extrañas- Es comprensivo, sabe cómo actuar con el inocente y distraído León dorado, con calma siempre le hablara a él –Leí un poco… Que cuando una pareja está esperando un bebé… A veces el padre es quien siente los sintamos desagradables, mientras quien lleva al bebé en su vientre no tiene molestias, a lo mucho antojos normales o bastante curiosos- Un hombre que está sumamente decidido en seguir expresando su conocimiento, y que el castaño claro lo entienda.

    Y con esto, solo fue cuestión de unos segundos para que Aioria sume dos, más dos y así le dé cuatro…

    Al fin conecta con lo que había estado pasando en su cuerpo estos últimos días, y que no lo relacionaba con nada de esa índole, sino… Que solo estaba algo antojado por tan deliciosa comida que tiene siempre cerca, pero ahora es demasiado evidente…

    -Un bebé… Un hijo… Tuyo y mío…- Su mirada bien abierta, su respiración agitada, mirando al suelo, sus pupilas dilatadas, temblando un poco.

    -Sí, es una muy hermosa noticia ¿No crees?- Shura lo siente como lo mejor del mundo, lo más increíble que pudiera haberle pasado en esta tierra, desea abrazar al León dorado, agradecerle, llenarlo de besos, querer expresarle todo lo que esto significa el hecho de que su amor se ha vuelto en una preciosa vida que lleva Aioria en su vientre… Sin embargo.

    Puede sentir como el cosmos de su amado se vuelve tormentoso y alarmante, fijándose de inmediato en su reacción.

    -¡¡¡¿QUÉ VAMOS HACER, SHURA?!!!- No lo mira a los ojos, su rostro preocupado, su sudor cubriéndole la frente, mientras le tiembla el labio inferior.

    -¿Aioria?- La actitud repentina de manera negativa lo hace alarmarse también, sin entender de dónde viene ese actuar tan extraño -¿Qué pasa?-

    Sus manos tiemblan, al estar sobre su vientre, mirando al suelo, sintiendo que sus pensamientos se vuelven caóticos, en ver de estar feliz por lo que ha descubierto su amada pareja y también prometido.

    -Shura, Si… Aioros se llegara a enterar… ¡¡¡TE VA AMATAR!!! ¡¡¡Y ESO NO LO PUEDO PERMITIR!!!- Su mirada clavada en el suelo, respirando agitado -Pero… ¿Qué puedo hacer? Yo…- Sin duda está dando rienda suelta a su imaginación, con escenarios demasiado terribles y cruel en donde podría llegar a perder a su Capricornio.

    En donde no puede siquiera defender al peliverde, y Sagitario este acabado con Capricornio por esta falta que ha cometido contra su hermanito.

    Sin duda cree que el centauro tiene una cara diferente a la que todos logran ver.

    Respirando agitado, temblando por los hombros, las pupilas dilatas, y bien abiertos sus ojos, con ambas manos sujetando con fuerza sus ropas, los tormentos solo son de estar pensando en que pudieran herir a su amado Capricornio por su culpa.

    Desconcertado el peliverde, frunce el ceño, su mirada puesta en el castaño claro, mientras no sabe qué hacer o decir para que se tranquilice, pero intenta tomar sus manos que se encuentran al nivel de donde la pequeña criatura se está formando.

    -Aioria, Aioria… Cálmate…- Le dedica con suavidad, mirándolo a los ojos, pues logra hacer que levante la mirada.

    -¡¡¡¿CÓMO QUIERES QUE ME CALME?!!!- Sus ojos llenándose de lágrimas, provocando un enorme terror se refleje en ellos -¡¡¡SI ALGO TE LLEGARÁ A PASAR, NO SÉ QUÉ HARÍA SIN TI!!! ¡¡¡YO NO PODRÍA OCUPARME POR MI CUENTA DE NUESTRO HIJO!!! ¡¡¡NO SOY CAPAZ DE…!!!- No logra continuar, su voz se quiebra en ese instante, y solo puede atinar a abrazarse del Español, pues necesita sentir su confort sin duda.

    Estando enormemente confundido, no comprende del todo a que se refiere el leoncito dorado, sin embargo no se negara a abrazarlo y tratar de reconfortarlo, solo con caricias y mimos, que le dedica en la espalda, mientras lo estrecha contra él, que sienta que todo estará bien, intentando darle calma al compartir su cosmos, todo para que no se siga preocupando por algo así.

    De seguro Shura quiere seguir hablando para lograr entender de donde viene ese miedo y preocupación.

    Una risa llama la atención de ambos, pues es algo que no esperarían en un bosque como este.

    -He, he, he, he- Un ruido que viene de lo profundo del bosque, para que de a poco seguir escuchando como se va acercando –Oh vaya, una parejita que necesita una ayudadita…- Una voz burlesca y mal intencionada se puede identificar –Pero realmente eso no importa… No interesan sus problemas… Realmente solo vengo para obtener a la bebé que crece dentro de ese sujeto- Desde luego defino sus intenciones, para presentarse ante ambos.

    Shura al escuchar esto, abraza con un fuerte agarre al castaño claro, mostrándose amenazante, bufando de cólera y enojo por que alguien este amenazando a su familia, colocándose de lado, para ver a quién está acercándose, mientras oculta el rostro de su León dorado.

    Al igual Aioria por mero instinto lleva sus manos a su vientre al solo escuchar esas palabras, sus mirada se aterra.

    De entre un sendero que parece imposible cruzar, unos ojos amarillos se hacen presentes, como unos dientes del mismo color, en forma de punta, burlesco y son manchones de color rojo –Hacia mucho que no se conocía de un hombre encina, pero… Creo que devorar la carne de un ser nacido así sería lo más delicioso… Eso, o esperar a que crezca para volverla mi esposa- Como si no le temiera a la misma muerte, se presenta ante ellos, un ser bastante maligno y de una apariencia espeluznante, que ninguno de los dos presentes habían logrado divisar antes… La energía que deja ver es completamente oscura al grado de ser una horrible amenaza a pesar de su tamaño.
     
  7. Threadmarks: Capitulo 67 (Sinaloa Parte 8)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
    Miembro desde:
    13 Junio 2024
    Mensajes:
    733
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    7791
    Aquellos que están en el agua, al parecer no se han dado cuenta de toda la situación que envuelve a los dos dorados que están en el bosque, sin embargo eso durara poco…

    Los ojo de la Diosa rápidamente se abren, estando ella flotando tan tranquilamente, mostrando una expresión de preocupación absoluta –Algo muy malo está pasando- Pronuncia estas palabras, para sentir como pierde el equilibrio por la impresión y se hunde, claramente llamando la atención de los allí presentes.

    ---En El Bosque---

    La da completamente igual el no tener que atacar a cualquier ser vivo de este país, Shura no está para nada dispuesto a que toquen a su amado León, y mucho menos que estén amenazando con tocar a su futura hija.

    Poniéndose entre esa cosa y su amado Aioria, para rodearlo de la cintura, mientras su mejor técnica está activada por completo, su ceño fruncido, la cólera plasmada en su rostro, no piensa permitir que esta cosas perturbe la paz de su familia.

    -atreve a cercarte a ellos, y te mato- Su mirada tan afilada como su propia Excalibur.

    -He, he, he, he, he, ¿Así que un forastero me vendrá a amenazar?- La sombra por completo se presenta, dejando ver al fin su diminuta figura como los ojos brillantes de ese tono amarillento, mostrando su sonrisa, listo para también enfrentarse a ese peliverde –Si te gano… Me seguiré alimentando de esa angustia que esta reinando en ese patético sujeto- Señala con uno de sus dedos al castaño claro.

    A cada insulto, va revelando más de su apariencia física, que se sigue notando asquerosa.

    Un ser de color verde, bastante bajo, asimilando la estatura de un niño de entre tres a cinco años, los brazos y piernas delgados, sus dedos largos y huesudos, un estomago prominente, la sonrisa demente que presenta, orejas puntiagudas y esa expresión de burla, en donde se concentra en ellos, pero principalmente en seguir atormentando a quien lleva una vida en su interior.

    -¿Alimentando de mi angustia?- El rostro contraído del Griego se presenta, sin duda, esta forma de actuar no es por completo de acuerdo a su actitud de siempre, al contrario parece como si algo o alguien lo hiciera sentir este terrible sentimiento miles de veces multiplicado.

    -He, he, he, he. Todos tienen miedos, y es fascinante cuando puedes explotar los terrores de los más débiles de mente, al grado que no sienten escapatoria- Aspira el aire, inhalando profundamente, mostrando su lengua para relamerse los labios, como si estuviera por disfrutar un manjar -¿Qué tanto miedo te hace sentir que tu hermano sepe que estas preñado? ¿Acaso te odiaría tanto?- Preguntas con el sentido de hacer preocupar aún más al otro, provocando que sus terrores comiencen a crecer, como si una neblina oscura comenzara a trastornar sus pensamientos.

    -No… No… Aioros… No… No lo haría… No…- Sus sollozos se incrementan, mientras lleva las manos hacia su cabeza, dejando escapar un rio de lágrimas, con un temblor en todo su cuerpo, provocándole que le cueste respirar –Mi… Mi hermano… No me odiaría… No lo haría…- Sus palabras son como balbuceos del enorme terror que siente, volviéndose realidad en su mente.

    Claro que el peliverde nota esto, preocupándose de inmediato, llevando sus manos hacia las contrarias para sujetarlas, e intentar cálmalo como pueda, sintiéndose desesperado por ver esa faceta de terror absoluto en el quinto dorado. Que le hace recordar que solo lo había visto así cuando había quedado solo a los siete años, conoció su sufrimiento, y aunque logró superarlos en ese tiempo, al parecer han vuelto de nueva cuenta mucho peores por las circunstancias actuales.

    -¡¡¡¿AIORIA?!!!- Tiene que alzar la voz con fuerza, pues entre los balbuceos del menor y las risas de desquiciado ente, siente que no llega a él -¡¡¡AIORIA!!! ¡¡¡POR FAVOR CÁLMATE!!! ¡¡¡ESCÚCHAME, NO PERMITAS QUE CONTROLE TUS PENSAMIENTOS!!! ¡¡¡NADA MALO OCURRIRÁ!!! ¡¡¡TODO ESTARÁ BIEN!!!- Su Excalibur claramente ha dejado de estar activa en su mano derecha, ya que su total atención está en el León dorado.

    Escuchar como repite aquellas palabras, de que su hermano mayor cometa una tontería que lo dañe, o sentencie a una soledad que no soportaría sin Capricornio.

    Lo que está haciendo es acosta de esos terrones internos, solo para alimentar su propia hambruna de miseria humana, que necesita que crezca a más no poder…

    Y así seguir con el sufrimiento que ataca a una gran debilidad del castaño claro.

    Aprovechando que el peliverde oscuro esta distraído, sus garras que presentan manchas de sangre secas, se alzan para acercarse rápidamente a atacar a Capricornio, justamente en la espalda lo hace.

    -¡¡¡AAGGR…!!!- El dolor lo siente en su espalda, la ropa rasgada, dejando que la sangre brote, ya que aunque sea un caballero dorado, sigue teniendo un cuerpo humano, y con esto que está ocurriendo lo dejo por completo desamarrado por la preocupación hacia su amado.

    El sonido de dolor de parte del Capricornio, llama la atención del Griego, pues… Puede estar sucumbiendo ante el miedo irracional de que su hermano este por completo decepcionado por su estado, pero… Están atacando su amado Español -¡¡¡SHURA!!!- El fuerte grito que deja apreciar, fue tal cual como el rugir de un feroz León, que se deja apreciar el sonido por el ambiente para que se disperse por el aire, incluso provoca que las aves de plumaje oscuro eleven el vuelo -¿Estas bien?-

    Pero claramente, aunque esto sea una herida sumamente abierta, que desgarro parte de la carne, el Español se empieza a recuperar rápidamente por el cosmos, frunciendo el ceño, sin darle mayor importancia a esto –Si, lo estoy… ¿Estas más tranquilo?- Su mente solo va para el castaño claro, necesita asegurarse que este malestar influenciado va despareciendo.

    Niega con la cabeza, no puede alejarse por completo de los enormes miedos que comenzaron a crecer en su mente, pero si manejarlos aunque sea un poco para asegurarse que el peliverde oscuro este bien –No, pero… Tú… No quiero que te pase nada malo…- Sus manos que tiemblan y estaban en su cabeza, se acercan para tocar el rostro del peliverde, como si con tan solo verlo se siente algo reconfortado.

    Sin embargo, y aunque sea un instante que le agrade por la cercanía, Shura no cometerá el mismo error dos veces –Quédate atrás de mi… No te alejes… Voy atacarlo… Debes estar tranquilo, por nuestra hija ¿Si?- El tono serio y demandante del décimo, mientras se concentra en el enemigo que relame sus garras llenas de sangre de ese peliverde oscuro, pero se nota el desagrado que siente por el sabor

    -Aghr… Tu repugnante sangre me da asco- Rápidamente mueve violentamente su mano para quitar los rastros de aquel liquido rojo –Eres uno de esos malnacidos que destruyeron este mundo- La marida se concentra en el peliverde, mostrando ahora más feroz, como si tan solo darse cuenta de la procedencia de Capricornio le hiciera hervir en cólera –Sera muy divertido pelear contigo, y después asesinar a esos dos y devora asa maldita cría tuya-

    Las amenazas siguen y claramente ya han hartado lo suficiente al Español, el cual no va a detenerse esta vez, no va a permitir que ese maldito ser toque un solo cabello de Aioria, mucho menos que se atreva a lastimarlos… Los defenderá con su vida, incluso si llegara cometer algún crimen en este país, que poco le importa ahora mismo.

    -¡¡¡CIERRA ESA MALDITA BOCA!!!- Ya esta tan exasperado que no se va a contener en lo más mínimo -¡¡¡EXCALIBUR!!!- Pronuncia con todas sus fuerzas el nombre de su mejor ataque, y el filo de aquella espada aparece en su mano, para impactar directamente en la dirección que ese ser se encuentra.

    Pero al momento en que la tierra se despeja y los árboles que han sido cortados caen, nota que no logro siquiera conectar ese ataque contra ese ente de piel verde. Pareciera como si hubiera desaparecido ante sus ojos. Lo busca con la mirada, intentando a la vez rodear el cuerpo del Griego, y atraerlo por si se atrevía a atacar por detrás.

    Sin embargo se empieza a escuchar la risa macabra de ese ser de maldad pura –He, he, he, he, he, ¿Creen que van a tocarme con algo así? No sean idiotas-

    -¡¡¡DESAGRACIADO!!! ¡¡¡PRESÉNTATE AHORA MISMO!!!- Ha perdido la paciencia y sus cabales se han roto, no piensa permitir que nadie lastime a su familia, Aioria y la bebé que lleva en su vientre son por lo que luchara de ahora en más, importándole menos lo que cualquier otro ser pudiera representar.

    -He, he, he, he, ¿Crees que podrás detenerme? ¡¡¡LANZA TODOS LOS GOLPES QUE QUIERAS, EL BOSQUE ME PROTEGE!!!- La burla cesa en ese momento para dejar apreciar un tono más lúgubre –Y está molesto por que atacaras y destruyeras parte de él-

    Puede sentir como el ruido de los arboles rechinando como si el viento mismo se condujera a un punto en donde fuera terrorífico…

    -¿Qué está pasando?- Los ojos cristalizados del castaño claro se presentan, mirando como si el mismo follaje verde se estuviera contrayendo contra ellos. El miedo de esto, mientras su angustia sigue creciendo, sin poder controlarla del todo, aunque sea un dorado, su estado físico y las hormonas no le están ayudando en lo más mínimo.

    -Tranquilo, Aioria… Solo debes calmarte… Yo los protegeré ¿Si?- Esta enfurecido, su rostro muestra el enojo puro, pero debe intentar seguir calmando a la única persona que le importa en este mundo, resguardándolo entre su brazo izquierdo y pecho, mientras su mejor ataque sigue latente, además que su cosmos ha estado curando sus heridas profundas de la espalda.

    -Pero... Deja que luche a tu lado…- Su respiración pareciera controlarse de a poco, como si igual su propio cosmos le diera ayuda para ponerse en guardia –Esa cosa, amenazo a nuestra hija, no puedo…-

    -Él solo busca herirte, hacerte todo el daño posible… No sé cómo lo haga… Pero, no voy a permitir que te apartes de mí, ni que luches, ahora mismo yo te voy a proteger, te guste o no- Puede ser siempre serio y calmado, pero en este momento su mente solo tiene la idea de defender a Aioria, aunque este lo llegue a despreciar por considerarlo frágil.

    Pero ¿Se puede culpar la desesperación de Shura? Amenazas contra su amado León, contra la pequeña que lleva en su vientre, con devorarlos, atormentarlos, no va a dejar que nada de eso llegue a ellos, aunque este peleando a ciegas contra otro enemigo mucho más poderoso de lo que creía, un bosque enojado atrapándolos.

    La sorpresa crece de inmediato en el Griego, sintiéndose un poco sonrojado por la protección de su amado Capricornio, pero… Igual sabe que no está en las mejores condiciones ahora, su mente sigue haciéndole daño por pensar que su hermano lo va a odiar, que mataría a Shura porque este embarazado, se quiere hacer el fuerte, pero no puede.

    -Hagan lo que hagan, no podrán salir fácilmente de aquí… Uno deberá morir, o dos… ¡¡¡O LOS TRES!!! He, he, he, he- Ríe con desquicio, mientras sigue ocultándose entre las copas de los árboles.

    La mirada de Capricornio se endurece, mientras solo intenta identificar por donde debe atacar, pero ese ser… Tiene una gran ventaja, oculta su energía con facilidad y con el favor de todo el bosque ocultándolo, no le es para nada fácil.

    Pero no se quedara de brazos cruzados.

    -¡¡¡EXCALIBUR!!!- Aunque deba atacar a la nada hasta darle, lo seguirá haciendo.

    En algún momento lograra dar en su objetivo… No importa que se agote por completo su cosmos y que termine cansado enteramente, defender a su pequeña familia es lo único importante para él.

    Sin embargo, debe pensar no solo en los ataques ofensivos, sino también en los defensivos, ya que el boque parece también estar siendo controlado por ese individuó.

    -he, he, he, he, No deberías solo penar e acabarme, sino también en preocuparte por esquivar lo que te lancen- Solo dice esto, para volver a desparecer su voz.

    Con esas palabras, el peliverde abre sus ojos color jade, con la pupila contraída por completo, sin duda el enojo que se implantó en su ser lo ha hecho dejarse llevar, pensando en que debía estar más atento a su alrededor.

    Un ruido de algo cercarse hunda sus oídos, pero ante de lograr saber de qué se trata, solo logra apreciar como un cosmos los protege, recibiendo de lleno miles de estacas de maderas hechas con los mismos árboles, ataques listos para acabar con cualquier persona, apreciando ellos mismos una enorme bola a figurando a un puercoespín.

    Suspendido ante esto, pero comprende quien fue quién hizo esto.

    -No estás solo en esto, Shura…- Una expresión de dolor se hace presente en su rostro, al igual que el sudor y agitación.

    -Aioria… No estás bien…- Entiende ese tono y semblante, angustiándose también, incluso sintiendo que está delante de sus peores miedos.

    -Estoy bien… Lo descubrí…- Habla agitado, cerrando sus ojos, para calmarse ante esta angustia –Solo debemos estar tranquilos, con enojo, o desesperación solo lo estamos alimentando… Es lo que… Ayuda a que tenga ventaja sobre nosotros…-

    Escuchar aquellas palabras lo hace volver un poco en sí, aparta algo la angustia y preocupación, pero no el enfado –Bien, pero… Debemos salir de que y ponerte a salvo… Se alimenta de ti y te está dejando débil- Se da cuenta de esto, al notar lo inestable que esta el cosmos del León.

    -Es mi culpa estar así, no debería preocupándome tanto por lo que mi hermano dirá, pero… No logro calmarme…- Toca su propio vientre ligeramente abultado, para sonrisa levemente –Pero debo hacerlo, por ella ¿Cierto?- Levanta su vista para mirar al peliverde y limpiar sus lágrimas que se escapan.

    Asiente el Español, para darle un cálido abrazo al León, mientras se da cuenta que ese cosmos que proyecto se rompe, dejándolos descubiertos, pero por ahora a salvo de ese ataque del mismo boque.

    -¡¡¡AAAAAAH, MALDITOS FORASTEROS!!!- Se da cuenta de que su manipulación no funciono, y no está surtiendo un muy buen efecto en el castaño claro -¡¡¡ME DEVORARE A ESA BASTARDA Y LOS VOY A ANIQUILAR A LOS DOS!!!-

    -¡¡¡NO, NO LO HARÁS, ASQUEROSO DUENDE!!!- Una voz femenina se hace presente, mientras un oleaje de agua pura se presenta, para descubrir el escondite de ese ser de completa maldad.

    Y con esto logrando que la manipulación que estaba teniendo sobre el bosque se rompa, al instante que un amuleto de la época prehispánica cae de sus manos, y se rompa contra una roca.

    Dejando de nuevo que la luz solar vuelva a reinar por todo ese gigante boscoso, y que las tinieblas que se prestaron como el hecho de haber provocado que el bosque se volviera un laberinto donde logro capturar a algunos dorados cuando la Diosa hablo sobre su sentir.

    -¡¡¡AAAAAAH!!! ¡¡¡¿QUIÉN SE ATREVE A EVITAR QUE ME COMA MI ALMUERZO?!!!- El ser nota enfurecido, pero intenta ocultarse por completo del sol, que lo puede herir por la oscuridad que poseen este tipo de seres cuando se consumen por el mal

    Sin decir nada, la joven Diosa se presenta, mirando enfurecida a este ser, en donde proyecta que esta colérica, porque uno de los seres míticos de su país esté actuando de esta forma sin previa provocación.

    -¡¡¡¿AIORIA?!!! ¡¡¡HERMANITO!!!- El castaño, que estaba más asustado que cualquier otro, se acerca corriendo, para abrazar al menor, y verificar su estado -¡¡¡¿ESTAS BIEN?!!! ¡¡¡¿CÓMO TE ENCUENTRAS?!!!- Las lágrimas le brotan por la preocupación, su corazón está casi saliéndole del pecho por pensar que algo malo le pasara el León Dorado.

    Clara que Sagitario no arriesgaría en esto a su familia con Saga, dejando a este al cuidado de Kanon y Aldebarán, ya que debía ir a ayudar a Aioria, y su esposo lo entendía muy bien.

    Al igual que pareja toxica del santuario que se adentró a este boque a buscar al Capricornio, ya que es el mejor amigo de ambos y aunque uno esté en cinta, puede ser de mucha ayuda sin duda.

    -Aio… Ros…- Murmura el nombre con miedo, aunque siente que debe alejarlo de Capricornio, teme decirle la verdad o que escuchara algo de lo que dijo ese odioso ser.

    Esta es la mejor oportunidad del duende para seguir atormentando al menor –He, he, he, ¿Así que ese es el hermano mayor que va a matar a ese desgraciado Español, por preñar a su hermanito?-

    Los allí presentes fuera de la parejita que fueron atacados y la Diosa, se sorprenden mucho.

    Death y Afrodita se quedan mirando a Capricornio y Leo, pero el sentir de Sagitario rápidamente cambia de estar feliz por ver a su hermanito, presentar una sorpresa de desconcierto total.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡¿QUÉ HA DICHO?!!!- Aparta a Aioria con brusquedad, para mirarlo de pies a cabeza, y en efecto nota un poco de volumen en su vientre, para quedarse sin palabras y los ojos bien abiertos.

    -Aioros, por favor… Escúchame…- El ruego del menor, queriendo evitar un peor tragedia.

    -Te voy... ¡¡¡ACABAR SHURA DE CAPRICORNIO!!!- Poco le importa dejar de lado al León dorado, para irse contra el décimo, el cual ni tiempo tuvo de hablar con sensatez o defender primero, pues recibe un fuerte puñetazo en el rostro con tanta furia de parte del noveno.

    -¡¡¡OYE, CAÍDAS LOCAS DÉJALO!!!- Death no es de meterse en problemas ajenos, que no le dejen nada bueno de ganancia, pero aquí está su mejor amigo siendo atacado por sorpresa por el sagitario, así que debe intervenir para que esto no pase a una batalla de mil días.

    -¡¡¡NO, AIOROS!!! ¡¡¡NO LE HAGAS DAÑO!!! ¡¡¡POR FAVOR!!!- El desespero de parte de Aioria, con lágrimas, admirando que su peor miedo se hace realidad.

    Afrodita por su parte, se acerca al León, para intentar calmarlo, y evitar que también se involucré pues un embarazo es una señal de extremo cuidado.

    -¡¡¡HE, HE, HE, HE, HE…!!! ¡¡¡WUAJAJAJA!!! ¡¡¡PERFECTO…!!! ¡¡¡ESTA FURIA, MIEDO, ANGUSTIA Y TRISTEZA, ME VA A ALIMENTAR POR MUCHO TIEMPO!!!- Regodeándose el otro, por el espectáculo que está presenciando.

    -¿Crees que con esto has ganado?- La joven es la que habla ahora quien posee un tono lúgubre, donde el enojo se presenta de golpe.

    -¿Eh?-La mira, para darse cuenta de quién se trata ella con mejor atención –Así que… ¿Eres tú la Diosa traidora por aceptar extranjeros y sirviente de una deidad del continente enemigo?-

    -Cállate- Le responde con seriedad, mirándolo atentamente.

    -¿Qué piensas hacerme? Sabe que si me atacas, tú te meterás en muchos problemas con…-

    Sí que colmó la paciencia de la Diosa, dándole igual la amenaza que le lanza…

    Ella con un solo golpe, lo derriba de tajo, atravesándolo con la misma agua por completo, haciéndolo explotar, sin piedad alguna, aunque la cabeza no sea del todo destruida, solo quedando sin vida, adornado con una sádica sonrisa.

    -No me importa lo que digan- Deja esto en claro, dejando una mueca de leve preocupación, pero más de enojo –Aunque… Es más que obvio que fue una patética trampa-

    Sin embargo, sale de ese pensar cuando nota como los otros siguen peleando a golpe limpio, brotándoles ya sangre, porque Aioros esta enfurecido por completo, y Shura no tiene de otra que defenderse pues tampoco quiere que Aioria se quede solo con este lunático de hermano mayor.

    Incluso Death y se ha ganado algunos buenos golpes, y Afrodita debe mantener a raya al León dorado, para que no le llegará a tocar un ataque por error.

    -¡¡¡YA BASTA!!!- Con un chasquido de dedos, los teletrasportar a todo a donde se encontraban los demás dorados y broces.

    Los cuales al ver como aparecen enfrascados en una pelea sin tregua Sagitario y Capricornio, agregando terrible expresión de preocupación de un León.

    Y desde luego provocando que todos se queden impactados por esta locura que están presenciando.

    Gracias al cielo existe alguien que puede hacer entrar en razón al noveno dorado, y es el tercero, el cual apenas si ve el terrible espectáculo que está haciendo el de cinta roja, no puede evitar en tratar de hacer algo, aunque su hermanito claramente tampoco lo dejara ir a meterse en medio de esa estupidita disputa.

    -¡¡¡AIOROS!!! ¡¡¡YA DETENTE!!! ¡¡¡¿QUE ESTAS PENSANDO HACER?!!!- Los sustos claramente no pueden ser buenos para el peli azul, pero en este momento no toma en cuenta esto.

    -¡¡¡VOY A MATAR A ESTE IMBÉCIL QUE SE APROVECHÓ DE LA INOCENCIA DE MI HERMANITO!!!- Contesta con toda la furia posible en su voz, mientras sujeta por la ropa al otro, listo para darle un puñetazo.

    -¡¡¡YO NO ME APROVECHE DE AIORIA!!! ¡¡¡TODO LO QUE HEMOS HECHO HA SIDO PORQUE AMBOS QUISIÉRAMOS!!! ¡¡¡JAMÁS LE HARÍA ALGÚN TIPO DE DAÑO A QUIEN AMO!!!- Aunque este también herido como el otro, está bastante cansado por haber utilizado Excalibur de forma desconcentrada hace poco, pero aunque reciba algunos golpes, defenderá su amor por el León dorado,

    -¡¡¡MALDITO!!! ¡¡¡COMO SI TE FUERA A CREER!!! ¡¡¡DEBISTE HABERLO MAL INFLUENCIADO PARA QUE SE ACOSTARA CONTIGO Y LO EMBARAZAS!!! ¡¡¡TE HARE PAGARA POR NO RESPETARLO!!!- Aunque su rostro este realmente lastimado y su cuerpo lleno de heridas, le dan completamente igual.

    Sin embargo las cosas no van a seguir así, ya que la autoridad divina quiera intervenir o el patriarca o Libra…

    Aioria se zafa del agarre de Afrodita para mantenerlo fuera de esto. Para empujar con total brusquedad a su propia sangre, y así apartarlo de su amado, posicionándose en medio de ambos, dejando ver que sus lágrimas se han desprendido de sus ojos.

    -¡¡¡BASTA, POR FAVOR!!!- Le grita, apretando sus puños delante de su pecho, flexionándolos por los codos, mientras también quiere verse firme, aunque el dolor de que su hermano este así de descontrolado, con una actitud que claramente no concuerda con su personalidad.

    Los ojos verdes se quedan mirando un instante al menor, pero lejos de sentirse por completo mal, solo frunce el ceño delante de él -¡¡¡APÁRTATE!!! ¡¡¡VOY HACERLO ENTENDER QUE CONTIGO NO SE DEBE METER!!!-

    -¡¡¡YA NO SOY UN NIÑO AL QUE DEBES CUIDAR!!!- Repuesta llena de cólera igual, sin importar que todos los demás se quedan boquiabiertos.

    -¡¡¡¿Y CREES QUE ESO LE DA EL DERECHO A SHURA DE ACOSTARSE CONTIGO?!!!- Sin duda su pregunta es verdaderamente absurda.

    -¡¡¡ESTOY ENAMORADO DE ÉL, SOMOS UNA PAREJA Y NOS VAMOS A CASAR!!! ¡¡¡¿Y A TI QUIÉN TE DA EL DERECHO DE ESTAR OPINANDO SOBRE MIS DECISIONES?!!!- Arremete contra el mayor rápidamente, pues solo ver cómo ha dejado al peliverde, es obvio que le ha hecho rabiar -¡¡¡YA SOY UN ADULTO!!! ¡¡¡TENGO EL DERECHO POR COMPLETO DE ESTAR CON QUIEN YO QUIERA, SIN QUE TÚ TE METAS!!! ¡¡¡NO NECESITO TU APROBACIÓN EN ESTO!!! ¡¡¡¿LO ENTIENDES?!!!- También habla su cólera y rabia, con el ceño fruncido, la respiración agitada, mientras de a poco se empieza a dar cuenta de todo lo que ha dicho, para abrir con sorpresa sus ojos.

    Los puños se crispan con enfado, pero igual con dolor por escuchar esas palabras de parte del menor, de su querido hermanito que lo único que quiere es protegerlo siempre… Que siente la necesidad de compensarlo por hacerle falta.

    Pero… Que le diga esto y… Al darse cuenta que Capricornio está sumamente lastimado, y que él lo ha hecho por su enfado sin medida.

    Entiende que su actuar no ha estado bien, sin embargo… El saber que su hermanito lo engaño en que sería prudente y aunque durmieran juntos no harían nada más allá de solo descansar, abrazarse o algunos besos.

    Sí que había pensado que su hermanito era más inocente de lo que en realidad es, pero… No por eso deja de doler que no fue suficiente para cuidarlo.

    -Bien… Si eso es lo que piensas… De nada sirve que te diga que estoy decepcionado- Aprieta su mandíbula, cerrando sus ojos, para girarse sin más…

    -Aioros…- Con rapidez lo trata de llamar, mientras ayuda a Shura a levantarse, encontrándose exactamente en medio de las dos personas que más quiere en todo este mundo, pero de diferente forma.

    -Está bien Aioria, tienes razón ¿Por qué me debo meter en tu vida? Al fin de cuentas no soy nada más que alguien que te abandono…- Le dice esto con un cierto dolor, mientras que aunque lleno de sangre tanto propia como del contrario se gira para no ver al castaño claro, se acerca a Saga –Lo siento… Si te asuste perdóname…- Arrepentido porque sabe que ahora tiene una mayor responsabilidad con el peli azul.

    -¡¡¡¿CÓMO SE TE OCURRE HACER ALGO COMO ESO?!!!- Una reprimenda de parte de su esposo se gana, pero Saga se da cuenta que está realmente mal, porque acaba de discutir de forma muy fuerte con hermanito menor.

    Simplemente baja la cabeza, sintiendo como las cálidas lágrimas caen por sus mejillas nuevamente, mientras también da la espalda al otro, para revisar a Capricornio y ayudarlo a que este bien, por si algún golpe le hizo un peor daño a su amado.

    Igualmente Afrodita se acerca para ayudar a su Cangrejo, quien también recibió algunos golpes, igual esta preocupo por la cabra, ya que los tres son sumamente unidos.

    La situación es bastante complicada, volver a la calma después de un terrible caos es completamente difícil, y más por sentir que el ambiente parece dividirse enteramente… Tres están con Aioria y tres con Aioros, fuera de ellos los demás, solo están muy perplejos por que no van a tomar partido en esto, aunque tanto el patriarca como Dohko, no van a permitir que esto sigua.

    Aunque en este momento Dohko preferiría que el peliverde espere un poco para hablar con ellos, pues su estado es muy avanzado para meterse en problemas que deben ser solucionados por los dos protagonistas, pero… Claramente, Shion lo reciente porque son sus niños, uno de los mayores y el otro de los menores.

    Sin embargo esta situación lo hizo remover algo en su interior.

    -Bien, sé que existe un terrible conflicto entre todos ustedes ahora mismo, pero… Lamento decirles que aunque la situación sea muy complicada, todo debe continuar como se planeó, ¿Lo entienden?- La Diosa les habla con cierta seriedad, aunque intenta ser algo comprensiva.

    Aunque lo que paso hace poco, no le deja de retumbar como la amenaza de un enorme peligro.

    -Sí, lo entiendo… Una disculpa- Aioros es quien habla, pues después de todo, no está enfadado con nadie más que no sea Capricornio y decepcionado de Leo.

    -Como sea…- Solo contesta el quinto, sin prestar mayor atención.

    Un suspiro sale de ella, aunque igual quisiera ayudar, es un tema de cual no se puede ocultar ahora mismo –Muy bien, entonces…-

    Sus poderes de nuevo son los que manejan la situación perfectamente, pues de un parpadeo, a todos los teletrasporta hacia otro punto de Sinaloa, justamente al faro, en la zona donde la naturaleza reina, y aunque el gigante blanco está cerca, no da un toque vulgar, al contrario, siendo decorado finamente por la misma Diosa al llegar, de tonos blancos, con lilas y amarillo todo para que sus colores representativos de la pareja queden plasmados entre todo el precioso lugar.

    Presenta que todo está preparado, justamente para la puesta del sol, en el que todo se ve mucho más espectacular, y claramente no por una dejaran todo de lado disputa de hermanos.

    Aunque si se ve muy mal la situación, no les hará perder la oportunidad a los dos enamorados.

    Todos se ven muy bien arreglados, sin rastro alguno de sangre, sin embargo las heridas si se ven pero ya están levemente cicatrizadas…

    Ropa de gala, los invitados externos como los padres de la Diosa y el novio de esta igual presentes de la nada. Es gracioso saber que de repente la situación los lleva así, pero ya se acostumbraron.

    Las sillas bellamente arregladas a cada lado de un camino de lindas y delicadas flores blancas, por dónde la linda pareja caminaran para llegar al altar improvisado, y así dar sus votos de matrimonio.

    Podría ser que la situación no se va arreglar tan fácilmente, pero igual los demás intentan estar tranquilos, pues tampoco les arruinarán el momento a sus compañeros y amigos. Aunque por ahora cada uno de los hermanos peleados se sientan en diferentes lados del camino, Aioria con Shura, Death y Afrodita de lado derecho y Aioros con Saga, Kanon y Aldebarán del lado contrario, mientras los demás… Como Milo, Camus, el Patriarca, Dohko, Kiki y los de bronce decidieron no tomar partido, y sentarse algo dispersos, para dar a entender que no van a aguantar niñerías.

    Eh igual la familia y pareja de la Diosa, notaron esto, y solo el joven pregunta ¿Qué ocurre? A lo que Milo le comento la situación y entonces entendió mejor, pero igual se mantendrán al marguen de este embrollo.

    Adornos de lado a lado, conectados por muchas flores, como si hiciera una linda maña de contención para una boda en donde la elegancia y simpleza se debe conectar y ya que las flores son lo más hermoso y simple que existe en el mundo a juzgar por los gustos de Mu.

    La Diosa esperando a que el pelilila haga su entrada, junto con un rubio élegamente vestido de traje negro, alucinando a que sea una boda típica, pero a la vez única… Se nota el nerviosismo de Virgo, aunque intente estar calmado con los ojo cerrados, pues decidió que en el momento en que escuchara esa música que le dijo la Diosa que sonaría a la entrada de Mu, abrirá sus ojos para ver al amor de su vida llegar ante él.

    Y así, fue… Un tono bastante elegante se ejecuta con el son de un mariachi que toca en una nota suave, para que todo vaya acorde, sí que se preparó con la música con sus poderes, para que fuera más privado, pues nadie fuera de los allí presentes, debe saber de esto.

    Aunque sea curioso, el patriarca es quién entrega a su alumno, aunque tenga embarazado ya avanzado, aun luce imponente. Parece muy serio, pero si le dedica una sonrisa al pelilila, que luce tan adorable y lindo con ese traje blanco masculino, y ese velo que cubre su rostro, el cual nadie entiende como se sostiene por sí solo, ya que no tiene intervención de la Diosa, al igual que admiran ese ramo de flores que Afrodita preparo para el evento.

    -¿Serás feliz?-

    -Caro que sí, lo seré y mucho…-

    -Eso espero entonces…-

    Una breve conversación entre maestro y alumno, para antes de entregarlo, mirar con esos ojos cual cuarzos al rubio y darle la mano del menor, sin decir nada más que le pueda trasmitir con la mirada.

    Virgo, sí que se llevó la sorpresa de su vida al ver a Aries tan lindo, elegante y precioso, el ser más hermosos del mundo ha llegado para estar a su lado por siempre, para compartir su vida con él por la eternidad, sin importar que, lo amara y protegerá como e valioso tesoro que es…

    Agregando el hecho de que budista, y que debería dejar atrás los sentimientos mundanos, pero el amor no lo es, y más si es sincero y verdadero, se debe proteger y cuidar como lo que es, lo más increíble de este mundo.

    Los corazones de ambos se sienten casi salirse de sus pechos, al estar tomados de la mano, sonriéndose, mirándose a los ojos. El Lemuriano siente la emoción en estado líquido, y el rubio casi igual, aunque se reíste a hacer algo así.

    Esperará a hacerlo cuando estén en su privacidad.

    Se nota que todos tratan de olvidar lo ocurrido brevemente y se logra, al también sentirse felices por sus amigos en su momento especial, sin embargo la disputa entre los dos hermanos fuera de los gemelos no está para nada bien, ni siquiera quieren cruzar miradas, solo atentos al frente, en donde una muestra de amo se da.

    -Déjenme decirles que se ven realmente encantadores- La joven les susurra esto, mientras se dispone a comenzar un breve discurso para estos dos enamorados.

    -Gracias, señorita Metztli- Le sonríe y agradece el Lemuriano.

    -Gracias- Serio en su hablar como siempre.

    Agradecen el cumplido y todo empieza.

    Justamente cuando el sol está en el apogeo del atardecer dando un último destello por este día.

    -Un amor puro, sincero, y hermoso, se llega a decir que solo se vive una vez en la vida algo como eso, puede ser el primero de tu vida, o no. Llega en el momento adecuado y se procura que así se mantenga. Vivir a lado de la persona que has escogido como compañero eterno, en donde nada, ni nadie los lograra separar, nunca-

    Comienza con el discurso en honor al amor, el cual llega a tocar los corazones de los allí presentes, que incluso algunas lágrimas no faltan por los sentimientos a flor de piel que se presentan.

    -Recodando que el paso del matrimonio, es algo que nunca se debe tomar a la ligera, ambas partes deben tener en cuenta que el amor es lo que aquello que los unió, pero sin olvidar los factores como el respeto, la fidelidad y confianza, que sin esos elementos está destinado todo a fracasar. Por esa razón, todos los días sin falta demuéstrense su inmenso amor, dense alguna muestra del mismo, no importa lo pequeño o grande que sea, si es de corazón lograran trasmitirlo hacia el otro, ¿De acuerdo?- Solo pregunta por protocolo, no se necesita respuesta, con una sonrisa, mientras acomoda su propia capa, para verse muy apropiada ante el matrimonio que oficia.

    Ambos tomados de la mano, mirándose a los ojos, la joven Diosa comienza a formar en los dedos anuales de ambos dos anillos como muestra de que la bendición de la deidad Metztli protegerá su amor y acepta su hermosa unión.

    Con una sonrisa, mientras el atardecer está en su apogeo dejando ver ese singular rayo de luz, directamente hacia el faro, y este caiga del otro lado, justo donde están ambos dorados de pie, el sol los baña y hace lucir mil veces mejor su instante mágico.

    -Mu de Aries, ¿Aceptas a Shaka de Virgo, como tu amado esposo, para amarlo, respetarlo, serle fiel en la salud y enfermedad, en el campo de guerra o la misma paz, como en cualquier otro momento que se los demande, sin importa la situación?- Pregunta a un modo distintivo para que quede todo en claro, pero sea especial a la vez conforme a la tradición.

    -Sí, acepto- Pronuncia esto el pelilila, mientras deja escapar lágrimas de felicidad.

    La joven solo asiente ante esto, para mirar al rubio y también comenzar a preguntarle lo mismo –Y tú, Shaka de Virgo ¿Aceptas a Mu de Aries, como tu amado esposo, para amarlo, respetarlo, serle fiel en la salud y enfermedad, en el campo de guerra o la misma paz, como en cualquier otro momento que se los demande, sin importa la situación?- Sabe la repuesta, pero debe escucharla en voz alta de parte de él.

    -Sí, claro que si- Su mirar azulada solo se fija en el Lemuriano, con deseos de ya limpiar sus lágrimas, y besarlo.

    -Entonces, por el poder divino que se me confirió desde la época de la prehistoria y mucho más, los declaro esposos- Asiente ante esto, con las mejillas sonrojadas y muy entusiasmada -Pueden besarse- Ella se emociona por esta parte, para admirarlos en primera fila, con una enorme sonrisa.

    Y dicho esto, ellos mismos con sus rostros sonrojados y leve sorpresa como algo de pena por ser el centro de atención, un pequeño beso se dedican, donde apenas sus labios se tocan, para que en el momento en que se rompa, se abracen con tanta ternura y dulzura, en el momento justo en que el rayo de sol que los bañaba desaparezca, para dar paso a la noche estrellada que es el más hermoso telón que tendrán.

    Y con esto ya concluido, pasan hacia la parte donde la fiesta post boda se da…

    Música más moderna y divertida, mientras la comida es la típica del estado de Sinaloa que se vuelve a dar como un buen banquete.

    Todos disfrutando del agradable ambiente a su manera, conversando de diferentes temas, aunque se sigue notando la tensión de la hermandad.

    -Entonces, oficialmente… ¿El señor Shaka ya es mi padre?- Pregunta el niño Lemuriano con tanta emoción, mientras toma la mano del pelilila y del rubio.

    -Sí- Una Dulce sonrisa le regala el actual Aries -Oficialmente ya lo es- Le da mucha ternura este gesto, con un pequeño sonrojo por ver tan elegante a su ahora esposo.

    -Ya lo era antes, pero… Creo que es necesario que Mu sea honrado de todas las formas posibles- No niega que está muy feliz por ver tan precioso a su ahora Mu, y la sonrisa de este niño le causa mucha alegría igual, y más porque queda claro que los tres son ya una familia consolidada.

    -Qué bonito… ¿Entonces ya tendré un hermanito?- La Pregunta guiada por la inocencia se hace presente.

    Ambos adultos se sonrojan a la brevedad, pero antes de que el pelilila puede decir algo o reaccionar.

    -Puede ser que si- Virgo es quién habla primero, para contestarle al niño -¿Quieres un hermano o hermana menor?

    La mirada verde se ensancha para sorprenderse, y sentirse sumamente avergonzado.

    -¿Pueden ser ambos?- A Kiki le da gracia también esta situación, y revela un poco de sus intenciones.

    -Podría ser, pero todo depende de Mu ahora mismo- Una sonrisa algo picara y discreta le dedica a su ahora esposo, para que el niño no se dé cuenta.

    -Bueno…- Algo con los nervios de punta en la voz –Podríamos primero pensar en tener uno más, y ya después… Tal vez un tercero…- Suda un poco por que el ambiente es sumamente fresco, pero el calor invade su corazón por pensar que en la noche en donde ambos se entregaran en cuerpo y alma.

    Pero antes de poder seguir hablando esa pequeña familia, el niño ve lo que parece ser una fuente de chocolate, que lo deja sorprendido y con ganas de ir a probar.

    Un pequeño regalo que la Diosa está más que entusiasmada por compartir esta, maravilla con los demás.

    -Papás, ¿Puedo ir a comer chocolate?- Pregunta cómo se lo han enseñado en su educación, quien sus ojitos azulados están prendados de aquella fuente con muchas de frutas y bombones alrededor en platos, para disfrutar en bañarlos con ese líquido dulce.

    -Claro que sí, mi pequeño- La dulzura y cariño de Mu por Kiki es tan notoria.

    -Sí, solo no comas mucho o te dolerá el estómago- Shaka le divierte como todo buen padre que ha demostrado ser.

    Dicho esto, el niño se va para también ser acompañado por Seiya y Shun que están igual de encantados con ver ese postre dulce y comer junto a la diosa y el novio de ella.

    A ambos recién casados, les da cierta ternura ver esto, pero antes de poder reírse de forma cómplice o hablar un poco sobre lo que apsara esta noche tan mágica que será para ambos, alguien se presente repentinamente.

    Un suspiro se presenta ante ellos –Felicidades, por su boda-

    -Maestro…- Mu se sorprende por de nuevo escuchar las felicitaciones del peliverde, pero una sonrisa le dedica –Gracias-

    -Gracias- Un agradecimiento simple de parte del rubio.

    Sin duda tiene algo que decir pero se siente algo cohibido en decir algo, pero debe ser sinceró ahora mismo –Esto es muy difícil de decir, pues… Me he estado comportando muy renuente a su relación y futuro matrimonio, pero…- Baja un poco la mirada por la vergüenza de entender al fin muchas cosas que pasaban en su mente -Me di cuenta que estaba actuando realmente mal con ustedes- Empieza a hablar con seriedad y calma, con algo de preocupación por no encontrar las palabras correctas.

    -No se preocupe por eso, de verdad lo entendemos…- Aries quiere de inmediato intervenir para que este no se sienta mal, ya que se preocupa por él bebe en el vientre del peliverde, como de ese semblante que le dedica.

    -Mu, deja que termine de hablar- Le dice esto al pontífice, con una sonrisa y sosteniendo la mano del pelilila con una de las suyas –Me di cuenta que estaba actuando demasiado protector contigo, cuando debí darte espacio y entender que no eres ya ese pequeño niño que aun veo en ti, y que…- Mira de reojo al ubio –Me estuvo portando realmente mal e infantil por no confiar en alguien que también crie hasta cierto punto- Extiende su mano derecha en dirección del Virgo.

    Este igual se sorprende por estas palabras, pero no niega que escuchar que el otro este algo arrepentido por sus acciones, le da una esperanza de que algo bueno les dirá, y como tal acepta de buena voluntad tomar la mano del peliverde.

    -Después de todo, no solo Mu es como mi hijo, sino todos ustedes lo son…- Una pequeña sonrisa se dibuja en sus labios al hablar de este tema -Mis pequeños Dorados de esta generación que crie con mucho amor… Así que…- Sonríe, para que sus dos manos que sostienen las extremidades de los contrarios, las acerca para poner con cuidado la mano del Lemuriano pelilila sobre la del rubio y así subir la suya, donde sus manos queden en los extremos cuidando de que los dos queden atrapados en medio. Como un gesto en donde simboliza que acepta la relación y los apoya en todo –Me di cuenta que en vez de estar protegiéndote, solo te hacia sufrir, además que no existirá nadie mejor para Mu que tú Shaka, ya que desde niños se vieron muy unidos y espero que así siempre sigua siendo ¿Si?- Mira para este punto a ambos, como si fuera una advertencia para los dos.

    Ambos asienten y pronuncia la afirmativa simple y sencilla de un “Si”.

    Una sonrisa de parte del peliverde, con una pequeña lágrima de orgullo se le escapa, en donde define que ha comprendido que a veces la mejor forma de demostrar confianza y amor es también dejar libre a esa persona que quieres como tu hijo, para que encuentre a la persona que lo amara toda la vida.

    Un momento que se suscitó gracias a que igual tuvo una conversación con Dohko sobre el tema de la hermandad de los dos Griegos en su disputa complicada. Saben que deben intervenir pero tal vez ahora no sea el momento adecuado, y bueno el peliverde se dio cuenta que estaba portándose igual de infantil y testarudo que Aioros, aunque… A diferencia de Aioria, Mu no ha decepcionado a nadie, y eso lo toma en cuenta por completó.

    Aunque es un momento muy lindo, Afrodita tiene que llegar a interrumpir, para llevarse a Mu de inmediato, pues ya es el instante de lanzar el ramo de flores para ver quién será la próxima pareja en cansarse, claro que es divertido que todos participen, claro que más aquellos que si están ambientados, incluso los más jóvenes igual participan, aunque Seiya prefiera quedarse con Kiki comiendo fruta bañada en chocolate tibio que los hace mega felices.

    Y bueno, con esto dejando a Virgo y al patriarca a solas, pero en vez de dedicarse una mirada de indiferencia como es su costumbre pero ya no por desprecio, solo se sonríen y el pontífice aprovecha esto para una conversación nuevamente.

    -Sean muy felices-

    -Así lo seremos-

    -Y más te vale que seas bueno con él en todos los sentidos, ¿Entiendes eso?-

    Por un momento se sonroja pues lo que el patriarca dice, no sabe si es referente a un aspecto de la vida cotidiana o en algo más privado –Si…- Solo dice esto, mientras desvía su mirada.

    Por otra parte, mientras se da el momento en donde el ramo se arroja, y la Diosa dice su significado…

    La pareja de casados conformados por Saga y Aioros se encuentran sentados en una de las mesas que la Diosa apareció para que todos comieran a gusto y descansaran en sillas, bastante serio el Sagitario, solo mirando de reojo el refresco que está bebiendo.

    -Aioros, creo que no debes quedarte con este enojo así-

    -¿Qué puedo hacer?-

    -Habla con Aioria, arregla las cosas-

    -¿De que serviría? Ya le dije muchas cosas- Baja su mirada levemente –Y muy feas de por si-

    -Eso fue porque los dos estaban concentrados en su enojo, y se precipitaron por la pelea, nada de eso fueron sus verdaderos sentimientos- Le habla con tranquilidad, dándole un concejo de corazón.

    -Pero, si estoy decepcionado de él… Me doy cuenta que le falle por mucho tiempo… Además… A él no le importa mucho mis palabras, creo que... Debo dejarlo solo, que haga lo que quiera-

    -Es tu hermano, sabes que lo quieres mucho- Acaricia la espalda del otro, mientras observa como una lagrima se escapa de los ojos verdes de su amado –No pueden estar así por siempre…-

    -No quiero hacerlo sufrir más… Ya lo hice al golpear a Shura y, por lo que dijo la señorita Metztli… Ese duende o lo que se, se alimentaba de la angustia que tenía en su corazón, por mi culpa… Estaba aterrado de que yo actuara como un idiota como lo hice, un verdadero imbécil- Se cubre la cara, avergonzado y decepcionado de toda su manera de ser hace pocas horas atrás –Fui un estúpido, pero… Aunque quiera hacer algo… No lo hare… No pienso hacerlo sufrir peor de lo que ya lo hice, por ser un pésimo hermano mayor-

    -Aioros… No deberías estar pensando de esa manera…- La preocupación de Saga es muy evidente, queriendo hacer lo que sea para reconfortarlo.

    -Lo siento, Saga… Pero ya me decidí… Lo mejor es… Que Aioria este junto con la única persona que de verdad necesita y lo hace muy feliz…- Sonríe amargamente, mientras lanza un suspiro y se recarga con sumo cuidado en el hombro de su adorado peli azul –No con un torpe e idiota hermano mayor… Como yo…-
     
  8. Threadmarks: Capitulo 68 (Tabasco Parte 1)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
    Miembro desde:
    13 Junio 2024
    Mensajes:
    733
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    4606
    Los primeros rayos del sol, se cuelan de manera intensa en aquella habitación.

    Dos cuerpos yacen sobre un lecho que se volvió el lugar perfecto para su deseo y descanso.

    Sus brazos, rodean el cuerpo de él otro con suma ternura.

    Un pelilila duerme profuso en una calidez inigualable, arropado con aquellas manos que la noche anterior acariciaron y tocaron su piel de mil maneras posibles.

    Esta imperturbable, tranquilo y algo cansado, ya que la noche que pasó fue una llena de pasión y amor, aunque también fue un poco dolorosa, combinada con placer, que asfixio hasta la más mínima fibra de su cuerpo. Fue una experiencia realmente fascinante y acogedora, que podría repetir mil veces sin cansarse, tanto es así que una tenue sonrisa se ha dibujo en sus labios y por lo agotado que se encuentra, no siente como una mirada azulada, ya lleva un buen tiempo admirándolo, apreciando cómo su rostro pacífico duerme, y descansa para el largo día de hoy.

    Su compañero y ahora esposo, le sonríe tímidamente, acariciando los suaves mechones que caen por sus letales del Lemuriano. Apenas puede creer que en la noche anterior pasaron cosas increíbles a lado de este ser que hizo suyo.

    No importa lo que ocurra de ahora en adelante, podría morir de facilidad, pues… Mu de Aries le pertenece de todas las formas posibles a él y solo a él…

    Shaka de virgo sonríe, le da igual estar desnudos y muy apenas arropado por las suaves sábanas blancas que parecen tener algunas manchas secas de sudor y otros fluidos.

    Sus labios pasaron por cada centímetro de esa nívea piel, sus manos exploraron cada rincón y sus palabras fueron sonidos que no volverá a repetir hasta que de nuevo se encuentren solos.

    Sabe que pronto su borreguito despertará y quiere verlo cuando lo haga, a la vez que él quiere ser lo primero que vea, para recordarle mil y una vez más cuánto lo ama.

    Y cómo por obra del destino, las esmeraldas van abriéndose lentamente, mientras los párpados van de a poco dejando ver el esplendor de esa verde mirada.

    Primero está algo confuso, pues las manos que lo sujetan no son como siempre, sino que muestran una fuerte posesión que solo logra despertar en el rubio.

    Entiende quien es al ver esos cabellos cual oro mezclados con los suyos, y esa sonrisa mañanera que será suya de ahora en más.

    Sonríe al verlo, y aunque su cuerpo esté algo adolorido, pues bastante normal y está bien, se siente pleno, pues se ha vuelto uno con el hombre que ama.

    -Buenos días, mi Mu- Son las primeras palabras que deja escuchar, sin poder esperar para robarle un beso a su esposo.

    Sentir como sus labios son capturados de esa manera y que sea lo primero que sienta al despertar, es simplemente lo mejor del mundo.

    Apenas si rompen ese íntimo instante… El primer dorado se acomoda más cerca del rubio y sonrojado de las mejillas, lo mira y sonríe coquetamente.

    -Buenos días, mi Shaka- Repite el saludo, con el corazón alborotado, mientras disimuladamente ve como los hombros y brazos de su amado Virgo muestran rasguños que él mismo provoco en la noche anterior.

    Gracias a ese pequeño detalle, su rostro cambia a miles de colores, pues de recordar que en la noche gimió, grito, mordió y rasguño a su ahora esposo, y que en vez de haberse mostrado molesto por eso, Shaka, lo hizo sentir muy bien y feliz. Provocando que esos momentos íntimos se intensifiquen y se vuelvan feroces.

    Avergonzado se oculta en el pecho del otro, para que a la vista azulada, solo pueda admirar una mata de cabellos lilas.

    No tardó mucho Shaka para darse cuenta que es lo que ocurría, y como buen atrevido ex virgen, solo se acerca aún más, apoyando su barbilla en la coronilla del otro.

    -Fue la mejor noche de todas, Mu- Un beso le planta en la cabeza, para rodear de nueva cuenta ese frágil cuerpo -Te amo tanto-

    Es sincero en siempre proclamar su amor solo para el Ariano, y le dará el tiempo necesario para que se acostumbre a esta nueva vida, ya que sin duda a partir de ahora, Kiki deberá dormir con los de bronce para darles privacidad a sus padres.

    Apenado y con un pequeño suspiro, alza de nuevo su cabeza, topándose con los zafiros gentiles y pacientes, y como acto de reflejo, se atreve a besar los labios que lo devoraron, dejando de lado un poco su nerviosismo, para con calma probar nuevamente los besos de su esposo y sentirse más unido de lo que ya están.

    -Te amo, Shaka… Te amo mucho- Sus palabras se cuelan entre el beso y mientras su cuerpo es de nueva cuenta sujetado con fuerza, ignorando por completo su exterior, para solo tener en mente que muy probablemente, la familia que tienen ahora muy pronto va a crecer, pero eso es algo que pensaran después. Pues primero es mejor una sesión de besos matutinos, caricias un tanto lascivas y posiblemente una platiquita mañanera, porque la felicidad de ambos no está de más.

    Y ahora, pasando a la planta baja.

    Podemos encontrar una curiosa escena.

    Justamente en la cocina, aunque muchos digan lo contrario, Death Mask no es tan mal cocinero, sabe preparar cosas deliciosas y más si son para su Florecita y futuro pececito o cangrejito, aunque no es tan bueno recogiendo y limpiando su desastre.

    -¡¡¡LO COCINA DE MI MAMÁ!!!- La joven anfitriona al despertar después de una buena fiesta, y pensar que las cosas entre los dos hermanos podrían ser un poco más fáciles el día de hoy, se encuentra con la escena donde el cangrejo se levantó muy temprano para preparar deliciosos platillos solo para su Florecita, mientras ignoro por completo que una cocina se debe limpiar y mantener aseada después de hacer un banquete con alimentos Mexicanos al estilo Cáncer.

    -No exageres- Rueda sus ojos con suma burla, dándole exactamente igual la desesperación de la joven -Solo es un poco de desorden- Sonríe triunfante ante el término de su trabajo.

    -¡¡¡DESTROZASTE LA COCINA DE MI CASA!!!- Le dice eso con una cara de pocos amigos y bastante molesta -¡¡¡¿CÓMO DICES QUE ES SOLO UN POCO DE DESORDEN?!!!- Esta exasperada y preocupada, pues lo más probable es que cuando su mamá vea esto, la obligará a limpiar.

    -Pues yo ya cocine, para todos- El cuarto dorado se hace el indigno todavía -Solo porque mi Florecita quería comida de tu país, lo hice, y lo mínimo que puedes hacer es agradecerme- Desde luego se va hacer la víctima con la joven Diosa que lo mira con el ceño fruncido y furiosa.

    -¡¡¡¿AGRADECERTE?!!!- Pregunta muy enojada ya -¡¡¡YO PODRÍA A VER COCINADA TODO ESTO Y SIN HACER TANTOS DESTROZOS!!!- Se señala a si misma ya con un tic nervioso en el ojo derecho.

    -Ja, ¿Comida sin corazón, hecha por el poder de un Dios?- Sí que está de muy buen humor para fastidiar a Metztli -Mi Florecita e hijo merecen lo mejor- De inmediato se da media vuelta, con charola en manos, llevando unos deliciosos taquitos de carne asada, con un poco de verduras a lado. Es comida desde luego mexicana, pero la forma en que la ha adornado, pareciera más que fuera uno de sus platillos pomposos de un restaurante muy elegante.

    Sin duda alguien desea ganarse puntos con su Afrodita, que anoche fue bastante cariñoso por la buena actitud y felicidad del futuro padre, aunque claro que aún está en modo algo caótico, pero se intenta hace el calmado.

    En fin, la Diosa se ha quedado con la cocina hecha un desastre, con comida hecha en los sartenes y notando que este caos es un tipo de venganza contra ella por parte del cangrejo.

    -Pero…- Murmura apretando los labios, sin duda ahora tiene que ponerse manos a la obra. Ni modo… Así son las reglas, quien cocina a veces no tiene que limpiar, sino otro y a la pobre Diosa le ha tocado el peor desastre y ni que hacer.

    Aunque muchos que cocinan tampoco se pasan de tanto cochinero realizado a la hora de preparar alimentos.

    Al menos siente algo de paz, pues no ha escuchado nada de gritos de la planta alta, ni tampoco abajo. Pero sabe que pronto deberá intentar intervenir en el desastre familiar que aqueja a muchos en silencio.

    Mientras va subiendo las escaleras, con su bandeja de alimentos finamente preparados. Seamos honestos, Death tiene un gran don culinario, que todo lo que prepare le queda riquísimo, casi como un banquete, pero es modesto y solo lo muestra para su Florecita, y futuro hijo, esos majares solo son destinados para ellos.

    Pero antes de llegar a su habitación, se topa con alguien…

    Al alzar su vista, para ver a su mejor amigo, con la cara bastante deprimente, más serio de lo normal y con claros signos de que no durmió bien la noche anterior.

    Esto provoca que al toparse, se detenga en seco y lo mire de arriba abajo, notando lo desarreglado que esta.

    -Ojos, ¿Que cargas en esas bolsas?- Una pequeña burla, para señalar ese detalle en el rostro del contrario, a la vez que ríe ante la mofa.

    -Mmh…- Solo contesta con la mirada cansada que apenas si levanta su rostro.

    -Vaya- Lo mira atento de arriba abajo y nota que las cosas no son nada fáciles para Capricornio -¿Tan mal esta aun el gatito?- Se pone de frente para contemplar al décimo.

    Lanza un suspiro, con la mirada baja y sumamente preocupado -Aioria va a negarlo, pero está realmente mal… Y…- Suspira, cruzándose de brazos, con un semblante de descontento y angustia -Todo es mi culpa- Se nota que está dolido por ser la causa del mal rato que está pasando su amado Leoncito.

    -Ay, por todos los cielo, cabra idiota- Un rápido regaño por parte del cangrejo se deja escuchar, para darle un ligero golpecito en el pecho a su mejor amigo -¿Por qué sería tu culpa que caídas locas actúe como un hermano sobreprotector y estúpido por algo tan insignificante?- Pregunta con cierta burla, para confrontar al otro.

    Desde luego, el Death no va permitir que Shura se ponga en ese pésimo estado, solo por una tontería que ya no vale la pensar discutir, claro que es a su pensar.

    Pero para Shura, las cosas no son así de fáciles y más tratándose de quien ama.

    -No es insignificante en si- Lanza un suspiro decaído -Es en cierta forma importante también para Aioria y para mí. No queríamos que Aioros reaccionara de esa forma- Levanta levemente su rostro, recargando su espalda en la pared más cercana -Aunque para mí, también es importante que me acepten como pareja de Aioria, estoy feliz de estar a su lado- Su sonrisa vuelve al solo pensar en el Griego -Y de saber… Que tendremos una hija- Aunque fue en un momento de alto estrés y peligro, la noticia ha sido lo más maravilloso de sus vidas, pensar en ese instante lo hace calmarse, pero no duda mucho eso, cuando de nuevo la nube gris regresa a su mente -Tsk… No quiero que Aioria este mal, por su salud y la de nuestra futura bebé, pero…- Esta confuso entre sus pensamientos, aun le es complicado para él debatirse como se sentirse, esta frustrado, contrariado y mal por ver la tristeza del León dorado -Aioros fue claro, Aioria igual… Esto le hace mal. Sé que a él le gustaría estar junto a su hermano, hablarle y que conviva con nuestra hija, pero… Es orgulloso, y yo apoyo sus decisiones- Ante esto claramente firme, pero no le quita preocupación alguna de la cara -No me gusta verlo llorar y que se sienta tan solo, a pesar de que yo estoy a su lado- Es raro, Shura no es de muchas palabras, usualmente prefiere escuchar que hablar. Sin embargo al ser un tema tan complejo e importante, que involucra a su familia y el estar delante de alguien que le tiene una enorme confianza es evidente que saca un poco de su sentir con el cangrejo dorado, aunque apenas si se entienden sus temores.

    Usualmente, Death Mask diría alguna tontería, pero sabe cuándo poner una cara de bobo y cuando escuchar atentamente a sus amigos.

    Solo Afrodita y Shura son capaces de abrir un sendero en el corazón de este sujeto, para estar preocupado por ellos.

    -Oye, oye… Relájate por todos los cielos- Entendiendo que ya ha terminado el peliverde oscuro de hablar, le da un leve golpecito en el hombro de manera amistosa al otro -Vaya, la paternidad y casi morir a manos de Aioros te hizo parlanchín- Alza una ceja y lo mira burlón.

    Niega rápidamente con la cabeza, lanzado un suspiro lastimero -No es tan fácil. Aioria no quiere hablarle, ha tomado su decisión, y aunque me hace tan feliz que me haya escogido, no quiero que rompa su relación con su hermano- Aprieta sus labios, se siente devastado por esto -Le hace mucho más daño esto de lo que quiere demostrar. No quiero que sienta que debe escogerme por encima de Aioros. Obviamente no me apartare de él, ni de mi hija, pero… Tampoco deseo que esto siga así…- Su mente está llena de las imágenes del León dorado después de aquella boda donde fingió estar lo más calmado posible, más que nada porque no deseaba demostrar más su enojo y por procurar el bienestar de su bebita. Sin embargo y en cuanto se cerró la puerta de la habitación, derramó incontables lágrimas y, se aferró a Capricornio, sintiéndose mal y culpable por que su hermano mayor le dijo cosas tan horribles que le hacen dolor el corazón, pero que no dejara que Sagitario se dé cuenta que si le afectaron sus palabras al quinto dorado.

    Muerde su labio inferior y ahora su mirada baja, entiende que no puede hacer mucho ahora, pero… Tampoco puede dejar que las cosas sigan así.

    El cuarto dorado lo entiende bien, comprende la situación tan molesta en que se encuentra su mejor amigo, pero… No se va a poner a compadecer, pues sabe que Shura no necesita eso.

    -Caídas locas está exagerando. Tú estás con el gato, ya se van a casar, lo tienen planeado, él te ama, tú lo amas, los dos se aman y ya- Alza sus hombros, gira sus ojos por las cursilerías que acaba de decir -Es lo único que importa- Empieza por restarle importancia al asunto, para dar unos pasos al frente y dejar de lado al Capricornio -Sí Aioros sigue con esa actitud de hermano sobreprotector sin ver el mundo en que vivimos, él debe cambiar, no el gato- Da un concejo que cree conveniente -Deben hablar y lo harán… Pero primero debe pensar en la cría que lleva dentro y no hacer tonterías como las de ayer- Y ahí está su lado agrio de ser, pero de buena forma esta vez.

    Eso lo nota Shura de inmediato, tanto se impacta por esas curiosas palabras que se gira para ver al peli morado -¿Death?- Un poco de sorpresa se puede notar en su voz.

    -Ustedes dos no están solos. Y no hablo de que ahora somos una enorme familia toda disfuncional y eso- Pausa un instante su habla, para lanza una pequeña risita -Eres nuestro mejor amigo cabra loca y si amas al gato, lo aceptamos como uno de nosotros- Se gira para darle un sonrisa en donde muestra sus dientes -Además el hijo de mi Florecita y mío, necesitara a alguien con quien jugar que no se ponga a llorar por cualquier cosa- Sin más sigue su camino, como si esos breves minutos no hubieran significado nada -Así que deja de estar todo preocupado y deprimente. Apoya a tu gato, cuídalo y si quiere algo de comer, hice como para un ejército así que sírvete lo que quieras- Es lo último que agrega antes de irse directo a la habitación que comparte con el amor de su vida, y para así dejar en el pasillo a un peli verde oscuro con un sentimiento de cierta tranquilidad y paz en su interior.

    Claro que no está por completo bien, pues necesita encontrar la manera de calmar y darle ánimos a su amado, pero las palabras de Cáncer han sido suficientes para entender una cosa que había olvidado.

    Tiene dos maravillosos amigos que siempre lo han apreciado y querido mucho, y el hecho de que en cierta forma ambos le extiendan la mano para ser su apoyo y el de su Leoncito, es algo que agradece mucho.

    Asiente levemente, su sentimiento de pesar ha disminuido, pero no está del todo bien.

    Sin embargo sonríe, y entiende de una manera que es lo que debe hacer.

    -Gracias, Death- Es lo que susurra, al momento en que también baja al primer piso, pensativo e ignorando enteramente el desastre que se lleva a cabo en el jardín delantero. Pues va principalmente concentrado en idear alguna manera de que en este día, su Leoncito se sienta mejor, consentirlo como pueda y alentarlo a que arregle las cosas con Aioros.

    Aunque sabe que el quinto dorado no va a dar su brazo a torcer, como que tampoco lo va a dejar solo, y menos va a permitir que Sagitario lo mate para que esté a gusto, solo cree que lo mejor será brindar un espacio para que los dos hermanos puedan hablar tranquilamente, aunque no va a dejar que el mayor dañe con sus palabras a Aioria… Si eso llegara a pasar lo va a lamentar mucho, pues se prometió a si mismo que no volverla a permitir que una sola lagrima de su gatito se quede sin ser pagada, dándole igual que alguna vez fue amigo del castaño oscuro, que aun lamenta la muerte que le provocó, pues va a defender con todo a su familia, aunque deba cortar lazos con una parte de la misma.

    Además, es más que claro que no estarán jamás solo… Pues, Shura tiene dos hermanos que lo están apoyando de manera incondicional y a su manera.

    Mientras Capricornio se da cuenta que la Diosa limpia con sus poderes la cocina, y notando que Death sí que es un malvado, por dejar este desastre a propósito cuando en su propio templo la cocina jamás la dejó de esta manera.

    Pensó por un instante en ofrecerse en ayudarla, pero necesita regresar de inmediato a su habitación, pues no le gustaría que al despertar Aioria no lo vea. Si apenas el pobre concilio el sueño dos horas, y sabe que tendrá mucha hambre, pues ahora come por dos. Quiere tenerlo lo más cómodo y feliz posible, para que su pequeña siga creciendo sana y muy fuerte, además de que tienen una enorme advertencia de la Diosa, para que se mantengan tranquilos en todo momento, sin fuertes alteraciones del ánimo, y claro que Capricornio hace y seguirá haciendo todo para que Aioria este sumamente bien.

    Pasando por el jardín delantero, donde se escuchan las risas de dos que parecen unos chiquillos.

    Aunque en sí, solo uno lo es.

    -No Seiya, no les pongas tanta agua a las flores- El pequeño Lemuriano rápido advierte al Pegado.

    -Oh, vamos Kiki. Nos pudieron regar las plantas y es lo que estamos haciendo- Con manguera en mano, no pierde el tiempo en divertirse en darle el líquido vital a las florecitas que lo necesiten.

    -Pero, no es tanta agua. Se van a ahogar- Mira hacia el pelinegro que está cerca de ambos -¿Verdad que se debe poner poca agua, Shiryu?- Pide algo de ayuda por parte del Dragón.

    Por estar tan embobado en ver la felicidad tan linda del Pegaso en un día tan esplendido como este, se sobresalta el pobre Shiryu, para lograr salir de su trance. Lo bueno que si escucho las palabras el futuro Aries.

    Así que responde con una leve sonrisa y asintiendo -Es cierto. Kiki-

    Con sólo eso, el niño infla sus mejillas con orgulloso y cruza sus brazos sobre su pecho dejando la regadera colgando de sus dedos -¿Lo ves Seiya? Yo tengo razón- Sí que tiene un buen carácter de soberbia.

    En vez de sentirse molesto o algo por el estilo por las palabras del pelirrojito, solo sonríe de lado, para mojar un poco sus manos y lanzarle unas gotas de agua al Lemuriano menor para empezar a jugar –Ja, ja, ja, no seas tan aburrido Kiki. Eso no está bien a tu edad- Sin duda Pegaso se levantó de un excelente humor el día de hoy.

    Esa acción toma por sorpresa al pequeño Aries, pero no para enojarse, sino para empezar a reír y prepararse para atacar -No es ser aburrido, sino responsable y…- Primero su rostro es serio como el de Shaka, pero después abre uno de sus ojos para ver al castaño, para también arrojarle agua con la manguera –Cuidadoso-

    Esto ya deja a Shiryu con los ojos bien abiertos, y a la vez que los caninos, que están acompañándolos se emocionan, púes la hora de darles un baño, según ellos ya ha llegado.

    -Oye Kiki. Eso no se le hace a tus mayores- Sonriente el castaño, va contra el niño, para también salpicarle de agua con la regadera que dejo el menor, a la vez que se alejan un poco de las flores para no lastimarlas, y se van al patio de concreto para seguir su “Deber” entre juegos y algunas salpicaduras.

    Y aunque Shiryu quiso alejarse de ese juego, también sale mojado, pues… Kiki intentó escudarse en él, por lo cual quedó atrapado entre ambo, y gracias a eso la cercanía con el Pegaso desde luego se hace aún más estrecha.

    Además que los de Bronce están todos juntos en el jardín delantero, con excepción de Hyoga, el cual se ha quedado con sus padres en la habitación de ellos, ya que esta mañana Camus, ha tenido una sensación bastante inquietante en su vientre, pero al parecer no es nada de cuidado, sin embargo… Se recomienda guardar reposo, y ambos; Bicho y Cisne quieren consentir al mago de agua y hielo lo más que puedan, claro que lo abrumaran un poco de paso, pero haciendo de todo para que esté cómodo y tranquilo.

    Así que, mientras Kiki y los canes de la Diosa les dan un baño a Seiya y Shiryu, Andrómeda y Fénix están mirando el escenario, evitando ser mojados.

    Para Shun es algo lindo de ver a sus amigos divertirse juntos, aunque también esta angustiado por el bienestar del papá de su amado Cisne, aunque… Eso pasa un poco a segundo plano, cuando siente el cosmos muy deprimente y furico de su hermano mayor.

    Y sabe muy bien por qué esta así…

    Desde ayer, Dragan y Pegaso parecen estar llevándose mucho mejor, ya Seiya está mucho más cómodo a su lado, pues el pelinegro acato el concejo del Patriarca, y dejó de ser tan intenso en sus sentimientos románticos, y prefirió seguir cultivado sus lazos de amistad.

    Además que al pasar la noche Seiya, Kiki y Shun en la misma habitación, este último se terminó enterando de algunas cosas, que bien, le dan cero esperanzas a su hermano de poder ser correspondido.

    Pero no le puede decir nada de eso… Aunque le gustaría llamarlo, pues lo ve tan perdido en sus pensamientos.

    El Fénix, solo está mirando atento aquella escena que destroza su corazón, que hace enojar tanto su ser, porque se da cuenta de esa cercanía que aborrece.

    Un torbellino de pensamientos comienza a atormentar su cabeza…

    -¿Por qué?-

    -¿Por qué Seiya esta tan feliz con ese imbécil?-

    -¿Por qué mis acercamientos los rechaza?-

    -¿Qué tiene él de impresionante?-

    -¿Por qué yo no puedo estar a su lado?-

    -¿Qué tengo que hacer para que me note y vea… Que soy mejor que Shiryu…?-

    Cada palabra que en su mente se desborda, provoca que apriete sus puños y rechine su dentadura, por la enorme furia que lleva en la sangre.

    Inundado sus pensamientos, cuestionándose esta des fortuna que presencia.

    Sin saber a quién poder recurrir, pues… Los únicos que le habían dado un poco de apoyo, de sentirse escuchado en estos temas, en este momento están por completo metidos en sus propios problemas, y no le gustaría entrometerse.

    Quiere poder ser mucho más cercano al Pegaso, pero… Siempre se había mantenido lejos, resguardando sus propios sentimientos, hasta que él mismo ya no pudo soportar tenerlo lejos, y ahora desea con todo su corazón que le corresponda, sin embargo… Obviamente las cosas se ven por completo mal para su amor.

    Tanta es su frustración y rabia que no es capaz de escuchar a Shun, quien lo está llamando preocupado porque puede ver en los orbes azulados se van llenando de lágrimas, porque puede ver como Shiryu y Seiya se miran directamente a los ojos sin importarles lo empapados que están o el lodo en sus chanclas.

    Ambos están disfrutando una mañana muy agradable y llena de momentos que solo intensifica su sentir.

    Es algo que le provoca molestia, y no escucha nada más que el latir desesperado de su corazón que se va rompiendo, aún que al parecer algo está intensificando esa furia…

    Un chiflido, un silbido que alguien hace con la boca al sacar o succionar aire de la nada, como si quiera llamar la atención del Fénix ante sus sentimientos… La sorpresa de escuchar aquel subido lo saca de sus pensamientos de golpe, para notar como el peliverde de su hermano menor lo toma del hombro para hacerlo reaccionar.

    -¿Ikki?- Llama con un tono tranquilo al contrario.

    Se sorprende un poco, y dando un leve sobresalto se gira hacia el menor -¿Shun? ¿Qué pasa?- Su voz suena algo jadeante, como si hubiera salido de un terrible sueño.

    Se da cuenta que efectivamente no ha sido escuchado, muestra un genuino semblante de preocupación, pero también de comprensión por Ikki.

    -Te eh estado llamando, hermano- Solo le responde dedicándole una sonrisa, pero entendiendo que no sabe si sea bueno o no preguntar por su bienestar -¿Estas bien?- La curiosidad y precepción no lo deja de lado, pues también sintió que algo perturbo el cosmos del Fénix, muy diferente a la molestia que percibía al inicio, también puse un poco de miedo, porque la furia incremento y eso no es una buena señal.

    Pero antes de siquiera poder preguntarle al respecto, al esquivó Fénix.

    El grito a todo pulmón de parte del caballero de Libra se hace presente, resonando por toda la casa de la anfitriona, hasta el patio y posiblemente toda la cuadra.

    Desde luego esto pone en alerta roja a todos, y más por el contenido de la oración exclamada.

    -¡¡¡DIOSA METZTLI!!! ¡¡¡DANIELA!!! ¡¡¡AYUDA!!! ¡¡¡MI BORREGUITO SE SIENTE MUY MAL!!!- Se puede escuchar la preocupación y enorme angustia por parte del Chino, que pone de nervios a todos sin excepción.

    Y claro que con ese grito, cualquiera que estuviera dormido, haciendo sus tareas, o pensando en sus propios tormentos, despertó, fue interrumpido y sacó de golpe por ese gran susto.

    Ya que nadie desea por ningún motivo que el patriarca se agrave, y más al saber que de todos los que esperan, Shion es quien está a casi nada de dar a luz al bebé que lleva en su vientre, y sentirse mal es obviamente una terrible noticia.
     
Cargando...
Cargando...

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso