Verso Libre La incomodidad del ser

Tema en 'Poesía' iniciado por NNIN, 27 Diciembre 2025.

  1.  
    NNIN

    NNIN Entusiasta

    Sagitario
    Miembro desde:
    3 Marzo 2017
    Mensajes:
    89
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    La incomodidad del ser
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Poesía
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    79
    La incomodidad del ser

    Vivo atrapado enmigo mismo
    preso entre paredes de carne y hueso
    no me logro estirar para acomodarme.

    Así de terrible es ser hombre libre
    rodeado de barrotes.

    No puedo quejarme.

    No por falta de ganas sino por prohibición
    de esta terca e hipócrita sociedad,
    en la que se requiere autorización
    hasta para llorar.

    Por eso estoy angosto,
    porque me es negado
    el derecho primero;
    ser infeliz, estar amargado,
    no querer lo que no quiero.
     
  2.  
    Mi Luzhao

    Mi Luzhao 我会记住你的声音

    Libra
    Miembro desde:
    12 Febrero 2026
    Mensajes:
    190
    Pluma de
    Escritor
    Me detuve sin remedio en el primer verso, porque enmigo me ha cautivado. Fui buscar la palabra en google y, por lo menos, a las rápidas no aparece ninguna definición concreta. Te lanza a Enemigo o Amigo y, la verdad, por esa misma similitud con Enemigo fue que llamó mi atención. Enmigo... no sería lo mismo decir "Vivo atrapado en mí mismo" a decir "Vivo atrapado enmigo mismo", creo que defendería eso hasta quedarme sin aire en un ataúd pasado mi entierro. Enmigo es una palabra cuanto menos curiosa. Amigo es un conocido, ¡aunque enemigo también! Pero ambos son espejos Enemigo | Amigo, son auto excluyentes... en principio. Porque uno puede tener de enemigo a un amigo, si son de países distintos y estalla una guerra, por ejemplo. Lo interesante es que Enemigo y Amigo habla de relación de al menos dos personas, que enmigo se asemeje a esas dos palabras (porque Enmigo lleva a Enemigo y Enemigo a Amigo) implica, al leerlo, no solo "vivir atrapado en mí mismo", sino casi estar en relación contigo en esa captación de uno mismo. Es casi como decir "Yo y mi sombra", "Yo y mi reflejo", "Yo y mis recuerdos", donde lo que nos compone deja de ser un individuo cohesivo y procede a convertirse en un individuo en conflicto (... enemigo, jejeje) o en camarería (amigo) con sus partes.

    Creo que eso en cuanto al Enmigo, procederé ahora a (espero que así sea) leer lo que queda del poema sin interrupciones innecesarias.

    Que curioso relato.

    Lo he terminado, pero creo que culpar a la sociedad como tal, a las estructuras sociales, es un poco... precipitado... no, no creo. Es un poco incompetente, pero en un nivel que no es requerido en la voluntad, sentimiento y crítica a la que, por lo que puedo entender, apela el poema.

    Para empezar, sí. Creo que la sociedad, un poco más actualmente que en otras épocas cercanas, no está abierta a un dialogo con matices que son desagradables. Hablaría de un tema muy especifico, pero como viene al caso, es preferible evitarlo por las normativas de convivencia y tópicos del foro... En otros aspectos, podría rescatar el binarismo con el que vengo conversando a mi alrededor:

    Hombres vs Mujeres, Extranjero vs Residente, Este vs Oeste... Cosas de ese estilo. Sobre todo a la gente cercana a en tiempo a mi generación, les ha tocado una adolescencia y adultez temprana donde equivocarse es una fatalidad, y saber cómo y cuándo decir qué cosa podría incluso condenar, en mayor o menor medida, tu vida social.

    Por lo que he visto, sobre todo en redes sociales.

    Ahora, en persona... ¿creo que hay más matices?

    De todas formas, he divagado de tu poema y lamento profundamente eso. Veamos si se mejora yendo por partes.

    "Vivo atrapado enmigo mismo
    preso entre paredes de carne y hueso
    no me logro estirar para acomodarme."

    Me parece un pasaje precioso en su carácter no solo grotesco, sino opresivo. ¿Cuántos vemos influenciada nuestras emociones en nuestro peso? ¿Cuántos mantienen una postura más por carácter que por elección? ¿Cómo podemos cambiar siquiera nuestra mirada, si es en gran parte reflejo de nuestra atención al entorno, pero en cuando parpados y cejas, de la expresión a ese entorno?

    Entonces, la primera traba para ser es nuestro propio cuerpo. Es la jaula con la que todos nacemos... si es que se desea verla como una jaula.

    "Así de terrible es ser hombre libre
    rodeado de barrotes."

    Aquí hay una afirmación universal. Ya no es solo cuerpo: Es cuerpo, cárcel, ¿hogar, el metro cuadrado que te cuesta el ojo de una cara? Las normas, las coerciones sociales... entre muchas otras cosas, porque la potencia de esos dos versos están en apelar a lo que cada uno le hostiga, le aprieta y le hace sentir no solo limitado, sino encarcelado: La malla de barrotes, llámese cerca, barrotes, muros, lo que sea... Es un limitante. Pero no una limitación que al hablante lírico proteja, sino que oprime. Sí, nos defendemos construyendo una línea divisora entre unos y otros, y ante esa línea, alguien queda en A y otro en B. ¿Estás realmente atrapado ahí dentro, o realmente tienes la limitada libertad absoluta de hacer lo que desees ahí dentro, mientras los externos luchan por un puesto de poder para evitar que sus altercados lo manden al mismo destino, y otros viven con el miedo al juicio que los ponga tras los barrotes de la celda de al lado? En tal caso, nunca falta los que caminan libre con la libertad de pensar que no son como esos desgraciados, irracionales, condenados, desafortunados o incorregibles presos. ¿Quién tiene más libertad? Para entenderlo, creo que basta con ir a revisar el experimento de La Cárcel de Stanford...

    Sí, quien no tiene voz legal, quien tiene un metro cubico donde las llaves están fuera, y la sociedad lo ama por lo grotesco o lo desprecia por eso mismo, tiene una posición en desventaja.

    Y claro que deseamos tener en desventaja a los peores y las peores criminales, que se llaman, pero... ¿Hasta dónde llega esa justicia?

    Y lo peor: ¿Quién está dispuesto a sostener la mirada de aquellos que perdieron a los suyos en un matadero legal por una injusticia sistemática?

    Siguen habiendo marchas, llantos y demás por donde vivo en busca de saber qué pasó con ese régimen autorizado para organizar y contener al país...

    Y ahí el hablante lírico dice:

    "No puedo quejarme."

    Y te diría: Sí puedes. Pero sería redundante, porque al momento de publicar este poema un 27 de Diciembre de 2025, desconozco la hora, lo has hecho.

    Has levantado la voz y quien lea tus palabras ya no podrá quedar indiferente. Y si para lograrlo tienen que extirpar su memoria, me preocuparía de sus prioridades... pero peor sería que no retuvieran siquiera el mensaje, olvidándolo a los días. Eso ya no sería culpa del lector, sino de la salud de su memoria, pues dudo mucho que quien lea estos versos no quede al menos ligeramente tocado. Sobre todo si es tocado y no tocada.

    Podrán debatirme eso último, lo entendería y sería cuanto menos interesante.

    "No por falta de ganas sino por prohibición
    de esta terca e hipócrita sociedad,
    en la que se requiere autorización
    hasta para llorar."

    ¿Qué pasaría si se repartiera tu poema por distintos países? ¿Cuántos intentarían traducirlo? De saber ellos español, ¿cuánto estarían de acuerdo?

    Los dos últimos versos es un mal que afecta principalmente a los hombres, aunque últimamente ha contagiado a mujeres. Tradicionalmente, a ambos se les castiga de maneras distintas por el llanto, pero se les castiga al fin y al cabo. Siempre temeré a la incapacidad de algunos por llorar, porque es doloroso y termina afectando a otras áreas de tu cuerpo. No poder llorar es tener que ser sumamente serio, o sumamente iracundo, o sumamente sarcástico, o sumamente cínico.

    No hay manera de poder convivir si no podemos derramar lágrimas sin temor a que nos castiguen, cuando el llanto en gran medida es una herramienta de supervivencia que, tengo entendido, apela a la compasión.

    Apela, irónicamente, a nuestro sentido de comunidad.

    A nuestro instinto social.

    Que la sociedad reprima el llanto, que la sociedad promueva tragarse el llanto, es el síntoma transparente de una sociedad que se mutila así misma y eso, la verdad, no me parece sorpresa.

    "Por eso estoy angosto,
    porque me es negado
    el derecho primero;
    ser infeliz, estar amargado,
    no querer lo que no quiero."

    Con esto, solo me queda concluir: La libertad no es un derecho que se otorga, sino que es una verdad que se arrebata.

    Porque convivir es un contrato, los derechos (que los admiro, respeto y defiendo) son casi la guardia, pero la libertad...

    Si hablamos de libertad y no de corrupción, ni de oportunismo depredador, ni de coerción sistemática, ni de soberbia ni ninguna otra cosa que busque la opresión por conseguir el poder...

    Entonces es algo que se consigue.

    Pienso mucho, últimamente, en como se habla de ser felices, de ser libres, de ser justos, de ser razonables.

    Yo puedo ser hombre, mujer; castaño, rubia; pequeño, alta...

    Pero la justicia se practica, la razón se practica, la felicidad... eso es otra categoría, a mi parecer, que no implica sobre razón, justicia y libertad.

    Las tres últimas de llevan a cabo en convivencia con nuestro contexto. De ahí que se "practiquen", entiéndase para quien lea y aún encuentre ambiguo el termino en este caso: Que se lleva a cabo en acciones, más no se posee.

    En cambio, la felicidad, la angustia, el temor... son cosas que se padecen, que nos traspasan, que sentimos. De ahí que sean sentimientos.

    Atrapar la felicidad y almacenarla es imposible, pero aprendiendo a practicar con una razón, justicia y libertad pertinentes a nuestras necesidades y contextos, sin excluir y por sobre todas las cosas considerando que sobrevivimos y, por lo tanto, alcanzamos el vivir a través de la colaboración y convivencia, puede que con suerte padezcamos de felicidad un poco más seguido.

    Digo un poco, porque padecer de frustración y pena es mucho más común que padecer de felicidad.

    Hermoso poema, para crítica sobre rimas y métricas me temo que tendrás que esperar a otro afortunado que se asome a leer tus escrituras y, que tras leerlas, consiga voz para dejar un legado.

    Porque vivimos un poco por las sombras, cada día más, por ese temor a ser juzgados.
     

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso