Boku no Hero Academia La historia de Keita Kun.

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por Yamcha, 24 Abril 2026.

  1.  
    Yamcha

    Yamcha Usuario común

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    19 Abril 2024
    Mensajes:
    351
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    La historia de Keita Kun.
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    891
    Capítulo 1. El anuncio de Uraraka.



    En un mundo donde se puede nacer con poderes conocidos como Quirks, algunos con utilidades diferentes a otros, un nuevo curso en la UA comenzó para recibir a nuevos aprendices de héroes y heroínas. En aquel momento Keita Kun, un chico delgado, de pelo castaño, de ojos marrones que llevaba una camiseta con forma de estrella y pantalón vaquero, sentado en su sofá leyendo un cómic en el que Daredevil se enfrentaba al Clan De La Mano.



    —¡Keita, mira!— Su padre lo distrajo de la lectura unos instantes señalando a la televisión, donde había un anuncio. En él se veía a una mujer adulta bajita de complexión delgada pero femenina, con la piel clara. Sus ojos eran grandes y redondos, su cabello de color marrón cálido con pestañas superiores bastante gruesas, dos más largas y prominentes que sobresalían hacia afuera a cada lado y menos pestañas inferiores, pero más pronunciadas individualmente. Vestía un traje negro de cuerpo completo con un diseño rosa pálido en la mitad de su torso, dos círculos negros en su pecho y un rectángulo negro debajo de su cintura corriendo entre sus piernas. Había dos parches rosados más sobre sus hombros, ambos cortados por brazaletes rosas más oscuros que combinaban con la gruesa gargantilla alrededor de su cuello. Tenía muñequeras circulares, un asa de color rosa oscuro en la parte posterior de cada una, botas anchas hasta la rodilla con suelas de color magenta y un cinturón de dos piezas alrededor de su cintura, un círculo incrustado en el centro donde se unen las piezas, un casco con un visor teñido a veces usado en su cabeza, todos los cuales eran del mismo color rosa pálido.







    —¡Hola, civiles! ¡Soy yo, Ochaco Urahara!—Se presentó con entusiasmo—¡Dentro de dos semanas se harán los exámenes para la academia de héroes o UA! ¡Tú puedes ser el héroe de la nueva generación! ¡Si quieres intentar este desafío, estudia y entrénate! Recuerda ¡Un héroe no nace, se hace!—Keita miró con los ojos pegados en la televisión hasta que terminó el anuncio. Estaba emocionado ¡Por fin habían anunciado las solicitudes!





    —¡Keita, despega los ojos del televisor, te vas a quedar ciego!— Exclamó su madre y el niño se giró con su padre, ignorándola.



    —¡Ha llegado el momento— Le dijo emocionado.



    —Sabía que ese anuncio te interesaría— Dijo el hombre de pelo castaño claro con jersey negro, tirantes azules y pantalones blancos con la cara llena de restos de barba sonrió despreocupado—¿Quieres intentarlo?—





    —¡Ah, no, mi hijo no se va a poner en peligro por vuestras tontas fantasías de comic?—



    Noya , la mujer de Izumo y madre de Keita, solía chillar más de lo necesario en una situación así, pero ellos estaban acostumbrados. Keita se acercó a la mujer de pelo rizado teñido de morado con vestido blanco y movió el brazo como un látigazo al aire.



    —¡Mamá, yo puedo ser un gran héroe! ¿Por que no crees en mí?— Entonces, la mujer de pelo rizado y morado se quedó pensativa.



    —Ay, cariño, no es que no crea en ti, es que no... Tengo miedo de que te pase algo... Y yo... Yo... Nunca me lo perdonaría...- La mujer empezó a sollozar y su marido la abrazó.



    —Tranquila, Noya, Keita está destinado a ser héroe— Le susurró su marido al oído y luego se dirigió a Keita.



    —¿Empezamos el entrenamiento?— Keita asintió y salieron de la casa, para después dirigirse a un gimnasio con estatuas de héroes legendarios.



    —Bienvenido a trainitorium— Dijo Izumo y entraron. Allí se encontraron a un hombre con gorra roja y amarilla, chaqueta a juego y pantalón vaquero oscuro con deportivas azules.



    —¡Buenos días, Kozube!— Lo saludó—Vengo a entrenar a mi hijo para el examen de la UA—Dijo.



    —¡Voy a poner todo de mi parte!— Exclamó Keita con determinación y comenzó el adiestramiento. El chico empezó a hacer flexiones, pero no pasó de dos quedando agotado. A su lado, estaba un chico de pelo rojo vibrante con variones mechones largos que caían a los lados de su cara y otros que sobresalían hacia arriba, con unos ojos ámbar sin camiseta y con pantalones negros que se fijó en Keita.



    —¡Menudo enclenque ¿No puedes ni hacer 3?— Se decepcionó.



    —¡Eso... Intento...—Dijo Keita agotado.



    —¡¡Por favor, pero si es muy fácil!- El chico demostró su punto, poniéndose en el suelo y haciendo 10 flexiones-¿Ves? No es tan difícil ¿Por que no vas a otro gimnasio? Este para aspirantes a héroes— Dijo mirándolo con algo de lástima.



    —¡Es que voy a presentarme al examen! ¡Me llamo Keita Kun y seré un héroe!— Exclamó con determinación.



    —¿Y esperas aprobar con lo enclenque que eres?—Le cuestionó el chico.



    —¡No todo es el físico! ¡Hay otras cosas igual de importantes!—



    —¿Y acaso tú las tienes?—Preguntó y se alejó—Me gustaría verlo el examen, así que me encantaría que te presentaras— Se acercó a la salida, pero antes de irse miró a Keita—Me llamo Eddie, Eddie Madbunker, hazlo lo mejor que puedas, te estaré esperando—Dijo, esta vez animándolo y con una sonrisa divertida en la cara, antes de ponerse su camisa, su corbata roja y salir del local.



    —¡Ya lo verás, Eddie, pasaré el examen y me volveré un alumno de la UA!— Exclamó Keita y siguió intentando hacer flexiones.
     
    Última edición: 24 Abril 2026
  2.  
    Yamcha

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    Pluma de
    Escritor
    Título:
    La historia de Keita Kun.
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    886
    Capítulo 2: El entrenamiento de Keita Kun.

    Keita volvió al gimnasio al día siguiente, decidido a seguir con su entrenamiento. Ese día Kozube tenía un entrenamiento especial por la mañana.

    —¡Hey, Hola, Keita!— Le saludó Eddie que estaba al lado del entrenador—Ayer no me mostraste tu quiz, ahora podría ser el momento—Eddie había pensado en tener un pequeño combate contra Keita—Dijo el coordinador.
    —No sé ¿Y si se lesiona? Mi mujer me mata—Razonó su padre.

    —¡No, es perfecto, le mostraré el valor de mi quirk!—Decidió Kun—¡Si quiero ser un héroe, tengo que saber luchar!—

    —¡Bien dicho!- Le animó Eddie y Kozube fue el árbitro. Tras tocar su pezón izquierdo y volverse aún más musculoso de lo que era, Madbunker lanzó un puñetazo, pero Keita dio un salto enorme evitando el ataque.

    —¿Este es tu quirk?—Preguntó Eddie y su oponente bajó y se puso a su espalda.

    —¡Eso es! ¡El super salto!- Dijo Keita sonriendo-—Sabía que te dejaría impresionado!—

    —No está mal, pero hay cosas igual de importantes ¡Como los reflejos!— Dijo Madbunker y estampó contra el suelo a Kun—¿Ves? En un combate real, el villano de turno te habría derrotado. Tienes de pensar antes del ataque y esquivar a tiempo ¡Sigamos!—Keita esquivó el puñetazo con otros supersalto y Madbunker trato de igualarlo, pero se quedó corto y Kun lo usó de trampolín, rebotó en el techo tensando sus pies sobre este y se impulsó, dando un salto hacia abajo. Entonces Eddie preparó un puñetazo muy potente, pero Keita saltó en los nudillos y pisó la cabeza del su adversario, haciéndole saltar más alto todavía. Madbunker cayó al suelo y Keita aterrizó delante suyo.
    —¡Keita gana!-—Anunció Kozube y el padre del peli castaño se acercó, pero no con orgullo sino con enfado.

    —¿Cono pudiste enfrentarte a ese mastodonte? ¡Te podía haber lesionado! ¡Y no podrías presentarte al examen! ¡Además tu madre no me miraría a la cara— Le regañó Izumo ese momento, Eddie se acercó.
    —Tranquilo, solo me he dejado ganar, disculpe si fui un poco bruto—Se disculpó Eddie y susurró al oído a Keita.

    —Buen trabajo, enclenque, me has sorprendido—Tras eso, se despidió con la mano y se fue. Luego Keita empezó a hacer abdominales. Ya en casa, el chico empezó a leer otro cómic, esta vez de la civil war.

    —¡Keita, la comida está esperando!— El chico se fue con el comic a comer.

    —¿Que tal fue el entrenamiento?— Preguntó Nota y Izumo se puso un poco nervioso.

    -Un poco de abdominales y ya...- Mintió su marido.

    —Ya veo, espero que consigas tú sueño, solo ten cuidado ¿Vale?—

    -De acuerdo, mamá- Tras la comida, Keita pasó por la peor parte de su entrenamiento. Footing, natación, día tras día, después más abdominales, luego, sentadillas y después flexiones. Pese a que tenía esos descansos cosa la cosa se le hacía interminable y cada vez estaba más cansado. Encima tenía que estudiar leyes heróicas para el examen teórico, cosas que siempre le había costado. Sin embargo, su determinación y voluntad lo mantenían en pie. Así pasó la primera semana y, conforme seguía, iba tropezándose más veces, pero se levantaba y continuaba. El viernes descansó y decidió ayudar a su padre en su tienda de cómics. Izumo abrió la tienda y poco después se llenó de gente, que miraba los cómics y a veces los compraba, como una reunión de amantes de un mismo hobby. Entonces una chica delgada, de pelo negro arriba y rojo por abajo, con un tapón blanco en la nariz, de piel clara con un jersey negro, chaqueta roja y falda escarlata, se acercó al padre de Keita.

    —¡Hola! ¿Tienen el cómic Deadpool y Lobezno n°57?-—Preguntó y el hombre miró por toda la mercancía.

    Lo siento, pero no nos queda ese comic- Dijo finalmente.

    —¡Yo tengo uno en casa!—Mencionó Keita—Ya lo he leído, si quieres te lo presto —Le propuso a la chica.

    -¿En serio? ¿No te arrepentirás?- Preguntó ella y Keita asintió —¡Muchas gracia—
    —Mi casa está al lado—El chico y ella entraron y él la guió hasta su cuarto, con pósters de todo tipo de héroes Marvel y DC, una cama con una colcha de Superman, una pequeña mesa con dos asientos del mismo tamaño y un un baúl negro. Keita lo abrió y no tardó en encontrar el tebeo.

    —¿De verdad puedo llevármelo gratis?—Quiso asegurarse la chica.

    —¡Claro! ¿O no te gustan los cómics?—Preguntó Keita.

    —¡Claro que sí! Lo que pasa es que no creo que sea muy justo quitárselo a otra persona—

    —Tranquila, ya te lo he dicho, lo he visto muchas veces—

    —¡Muchas gracias! ¡Me llamo Lia! ¡Si quieres puedo prestarte algún cómic yo!—

    —No es necesario, los tengo todos, es lo que tiene tener un padre vendedor de historieta— Dijo Keita.

    —Bueno, tengo que ponerme a estudiar ¡Nos vemos!—Así Lia se fue y se acercó su padre.

    —Es muy amable lo que has hecho — Lo eligió su padre está vez.

    —¡Claro! Entre fans del cómic nos ayudamos—Keita estaba encantado de haber encontrado una nueva persona con su misma afición.

    —Bueno... ¿Seguimos el entrenamiento mañana?—Preguntó Izumo y su hijo asintió. Los comics de superhéroes no iban a distraerlo de convertirse en uno.
     
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