Saint Seiya Un Mes De Vacaciones En México

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por AMMU TEIKOKU YUDAINA, 2 Marzo 2026.

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    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
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    Pluma de
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    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    1787
    ¿Qué puedo decir?

    Solo que, esto será comedia sin duda.

    Vacaciones en México a cargo de una amiga de Atena, que tendrá que mostrarles las maravillas de ese país, y lo hará en un solo mes, veamos como racionaran nuestros caballeros y si conocerán las tradiciones que puedan conocer.

    Los personajes no me pertenecen si no a Masami kurumada.

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    Capitulo 1 (Llegada Desastrosa)

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    En el santuario de Atena, corrían siendo ya las cuatro de la tarde, tiempo después de la comida.

    Todos los caballeros dorados tenían una cita en la sala principal, en otras palabras directamente en la sala patriarcal.

    Se suponía que allí su Diosa los había citado a todos, pues debía darles un anuncio importante.

    Cada quien iba sumergido en sus propios pensamientos.

    -¿De qué se trataría esta vez?-

    -¿Caso un nuevo enemigo?-

    -Posiblemente debe ser porque alguien hizo alguna tontería- Aquel manifiesto se escuchó de forma molesta.

    -A mí no me mires, yo ¿Cómo iba a saber que no debía quitar esa piedra?- Trata de excusarse el caballero de Escorpio.

    -Suspira resignado –Siempre es lo mismo contigo-

    -No seas así conmigo Camus- Estaba dejando hacer un pequeño puchero.

    -Fue un pequeño error, cualquiera lo pudo haber cometido- Sonrió el caballero de Aries, para apoyar a su amigo.

    Dedico una leve sonrisa –Gracias Mu, tu si me comprendes- Le pasa el brazo por los hombros, para darle un leve abrazo.

    Esto no paso desapercibido por dos caballeros que solo miraron con receloso esa acción.

    -¿Qué será lo que la señorita Atena, nos dirá?-

    -No tengo la menor idea, lo sabremos cuando lleguemos- Una voz seria se manifestó.

    Al llegar a dicho lugar, estando la orden de los doce caballeros, bueno con un extra, pues el gemelo menor de Géminis estaba allí, aunque también hacia algunos mandados para el ejército de Poseidón.

    La reverencia de todo el tiempo, que solo era para su Diosa y el patriarca en cuestión, un peliverde.

    Ambos de pie, mirando a los jóvenes que estaban allí, bueno uno no tan joven el de Libra, pero pasaba por tal.

    La joven sonrió al verlos a todos juntos de nuevo, al fin muchas cosas habían pasado y todo logro acabar bien, así que estuvo pensado por mucho tiempo si era esto correcto.

    Mas lo consideraba necesario, ellos lo merecían más que cualquiera.

    -Mis caballeros, los he citado aquí, para darles una noticia muy importante- Comenzó al joven, de manera tranquila y mostrándoles una leve sonrisa en sus rostro.

    Ninguno de los hombres allí presentes, hizo ningún cuestionamiento, esperarían a que su Diosa terminara de hablar.

    -Todos ustedes han servido fielmente a su deber como caballeros- Mira a cada uno, sin darle importancias a acontecimientos negativos en el pasado –Han tenido que soportar constantes calamidades por mi causa- Suspiro tristemente –Pero lo han hecho, por su fidelidad y lealtad hacia mí- Comienza a caminar directo hacia los dorados- Por lo tanto, he decido como premio de sus constante batallas, por las veces que tuvieron que resucitar y aun seguir haciendo el bien- Callo un segundo, deseaba ver los rostros de estos hombres.

    Todos estaban sorprendidos, algunos lo demostraban en sus caras, los ojos atentos y la boca abierta, nunca creyeron que o más bien no esperaban una recompensa por tu labor de vida que habían escogido.

    -El premio serán unas vacaciones por todo un mes en un país lejano, que será México- extendió sus brazos enfatizando la buena nueva, el regalo que merecían desde hace tanto y por fin se los concedería.

    Dedico una sonrisa más amplia -¿Qué les parece?- Pregunto, quería saber las opiniones de ellos.

    Ninguno pronunció palabra alguna, nunca se lo hubiera imaginado, además que no conocían mucho de ese país en cuestión.

    -A mí me parece muy interesante, señorita Atena- Sagitario tan atento a su Diosa siempre.

    -Pero Diosa Atena, todo un mes… Es mucho para dejar desprotegido el santuario- Se escuchaba algo preocupado el Capricornio.

    Niega con la cabeza –No se preocupen por eso, los caballeros de plata y bronce estarán al pendiente, además que el patriarca y yo, tenemos un plan por cualquier inconveniente-

    -Me gusta la idea, descansar un poco de todo, será bueno para mi piel- Mencionó Afrodita, que estaba encantado con la idea.

    -¿Qué podríamos hacer en México?- Cuestiono Cáncer -¿Hay buenos bares allí?- Su deseo era su embriagarse sin duda.

    La joven se sorprendió, quedándose algo pensativo –Bueno… No estoy segura… Pero creo que hay algunas bebidas a lo que me han contado-

    -¿Quién le ha contado? Señorita Atena- Hablo el rubio.

    Sonrió de nueva cuenta, algo emocionada –Esa es otra parte de la sorpresa-

    Aquello confundió más a sus fieles guerreros.

    -Se quedaran en el hogar de una Diosa amiga mía- Aclaro sin mas –Así podrán estar tranquilos y relajarse para n preocuparse por mostrarse como guerreros o cualquier cosa que pase-

    -¿Se puede confiar en ella?- Acuario tenía esa intriga.

    Mueve levemente su cabeza, asintiendo –Claro que si… Es de las pocas Diosas que aun puedo considerar amiga y no ha querido matarme- Su mirada mostraba melancolía.

    Fue evidente ese cambio en la joven, nadie más quería hablar, por medo a causar un efecto no deseado en ella.

    -¿Cuándo partiremos?- Una pegunta simple, que se creyó no haría daño.

    Fue bueno que Aries lo hiciera, saco a la peli morada de sus pensamientos, para que dejara ir aquello.

    -Cierto… Sera de forma inmediata, por lo tanto quiero que vallan cada quien a sus templos, tomen lo necesario, no mucho… Jajajaja Allá tendrán todo lo que deseen y nos vemos en el coliseo, para llevarlos a ese hermoso país-

    Antes de romper la fila, el caballero de Libra llamo la atención de todos.

    -Disculpe Diosa Atena, pero… Estas vacaciones ¿Serán solo para nosotros?- Señalando a todos allí presentes.

    -Así es- Se quedo pensando, la pregunta tenía más significado de lo que denotara a simple vista –Aunque también los podrá acompañar Kanon y el patriarca- Sonrió sin más, entendía que Dohko se refiera más que nada a que el peliverde también fuera.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Se sorprendió el patriarca, no creía que el también debía ir –Pero… Pero Diosa Atena, yo no puedo irme así como así, debo estar aquí para ayudarla en cualquier cosa, es mi deber y…-

    Ella le hizo una seña de que debía callar –Shion… Has estado sirviendo al santuario por más de 200 años, debes tomar aunque sea un breve descansando-

    -Soy el patriarca, no se puede… Tomar un descansó- Trataba de hacer cambiar de opinión a la joven.

    -Lo siento Shion, pero mi decisión es final, también descansa un mes, trata de recuperar el tiempo, con los tuyos y solo vivan un poco fuera del santuario- Esto último lo dije en dirección a todos los presentes.

    Libra más que nada estaba encantado con la idea, por fin pasaría algo de tiempo con su viejo amigo y antiguo compañero de armas, tenían tanto que platicar tranquilamente y no se daba el peliverde disfrutar.

    Parecía que de nuevo todo podría seguir según el plan, debían ir a preparar sus cosas, pero ahora alguien se encontraba de verdad al borde del colapso.

    -¿Me puedo quedar mejor aquí?- El caballero de Géminis hablo.

    Atena, lo miro de manera seria –Lo siento Saga, pero todos irán-

    Suspira resignado –Mi mejor descansó… Sería que Kanon no me molestara-

    Una leve risita se dejó escuchar –Yo también te quiero hermano- El menor de los géminis hablo.

    Después de ese pequeño momento divertido, todos salieron santuario abajo, para preparar por así decirlos sus maletas, aunque realmente no llevarían muchas cosas.

    Pero se dieron cuenta que algunos de bronce, se encontraban en sus templos.

    Principalmente, para informarles que ellos se ocuparían de mantener los templos de los doce a en buenas condiciones, y si tenían algún pendiente por realizar que se los designaran a ellos.

    En el primer templo, Aries pensaba que su pequeño discípulo no sabía de ese asunto, pero no fue así, el también estaba al tanto, sin duda había sido una sorpresa para todos ellos, muy bien preparado.

    Todo estaría a salvo, ya estaba todo arreglado, creo que Atena lo había planeado bien, para que no hubiera problemas y ellos disfrutaran tranquilos.

    Dicho y hecho todo lo correspondiente, llegaron al coliseo, todos muy apenas llevaban lo indispensable, solo algunos artículos personales.

    Parecían varios ansiosos, alegres, preocupados, desganados. No a todos les gustan las vacaciones fuera de casa.

    Pero era una orden de su Diosa, así que no podían negarse después de todo.

    Por lo tanto después de las despedidas, la misma joven los teletrasportó hacia la residencia de la Diosa anfitriona, pero… Creo que existía un pequeño problemita muy insignificante en todo este asunto.

    ---México---

    Un suspiro de desgano se escuchó –Que buen día… Tengo tanta flojera, como para hacer algo con mi vida en el día de hoy- Una joven de cabellos castaños rojizos, hizo aquel comentario, estando aun acostada, siendo las ocho y media de la mañana.

    Según ella sería un día sumamente tranquilo.

    Que equivocada estaba.

    Un fuerte ruido se escuchó en la planta baja de su casa, lo cual la sobresalto, y más al prestar atención escuchar unas voces masculinas provenir del mismo lugar.

    Se asustó a gran medida, alguien había entrado a su hogar, estando sola y se notaba que eran varios, pero debía estar atenta, se cuestionó por sus guardianes no hicieron algún ruido.

    Pero debía ir a investigar que era, tomo un bate que tenía a la mano y con cuidado, fue hacia allí, bajando con cuidado las escaleras, agradecía que hubiera una esquina antes de subir hacia la segunda planta, para ocultarse y tomar aire para defender su casa.

    Suspiro algo preocupada –Si las cosas se ponen feas, solo debo hacer lo que mejor me sale- Se decía aquello as si misma internamente.

    Apretó el bate, con ambas manos, estaba tratando de controlar la adrenalina que presentaba, y rápidamente actuó, saliendo de su escondite y pensionarse frente de quienes eran los invasores.

    Se sorprendió la cantidad de personas en su sala, pero más cuando los vio atentamente y ver sus armaduras.

    Quedando con dicha arma sobre su cabeza, sujetada con ambas manos, enfrente de todos.

    Estos también la miraron, sorprendidos, más porque ella tuviera eso, que lo más seguro es que nada les hubiera hecho.

    -¿Quiénes son…?- Parpadeo varias veces, negando con la cabeza -¿Qué hacen aquí?-

    -¿Tu eres la Diosa que teníamos que ver?- Cuestiono el patriarca.

    Baja el bate, desganada, poniendo su mano delante de su cara, cabizbaja –Atena… ¿En qué me metiste ahora?
     
  2. Threadmarks: Capitulo 2 (Mordida)
     
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    Un Mes De Vacaciones En México
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    Suspiro de mala gana, no se esperaba a estos visitantes tan pronto –Jajaja… Aaaaa… Me… ¿Permiten un segundo?- Sonrió apenada, levantado su dedo índice para enfatizar su pregunta.

    -Adelante- Menciono el caballero de Libra.

    La joven se retiró del lugar, para irse en dirección a su cocina, que estaba aledaña a la sala.

    Se pegó contra la pared, respirando fuertemente, sin duda estaba algo apenada ahora, por el espectáculo que dio, sabiendo quienes eran y también enfadada porque Atena no le comentara nada de este asunto.

    Niega con la cabeza, debía rápidamente comunicarse con ella, para que le diera una respuesta satisfactoria, que mínimo le explicara que había pasado con exactitud.

    Concentro todo su poder divino en su mente, el entablar una comunicación telepática con aquella Diosa Griega sería una tarea algo cansada, pero no imposible. Pasaron algunos segundos, solo pedía que nadie fuera capaz e inmiscuirse en esa conversación privada.

    Era lista siempre se debían poner candados de ida y vuelta, pues si existían Dioses chismosos que les gustaba entrometerse.

    -Atena… ¿Estas hay? ¿Me escuchas bien?- Pregunto en la mente de la peli morada.

    -Ho… Hola Metztli, si aquí estoy, te escucho a la perfección- Contesto animad la joven Griega.

    -Atena… ¿Tienes una idea de por qué hay catorce hombres en mi casa?- Pregunto de manera irónica.

    -Claro, los mande de vacaciones a México, como tú me dijiste, muchas gracias por la idea- Parecía sonar feliz.

    -A mira que bien… De nada… Pero…- Su voz calmada que había tratado de mantener en la conversación, se convirtió en una alterada sin más -¡¡¡¿ME PODRÍAS DECIR EN QUÉ MOMENTO ME IBAS AVISAR DE SU LLEGADA?!!!- El grito metal, logro manifestarse, pues desprendió una gran cantidad de energía elevando sus castaños cabellos y siendo notado por los presentes.

    -¿Heee? Pero si te avise- Pronuncio ya algo asustada la Diosa, por cómo se notaba su amiga.

    -¿Qué? ¿Eso cuando ocurrió?-

    -Pues la otra vez… Que hablábamos sobre tu país, y me dijiste que era bueno darles vacaciones a mis caballeros y que tú los recibirías con gusto un día de estos- Para un poco, para continuar más calmada –Te pregunte si… ¿No había problema? Solo concluiste a decirme, que siempre que te avisara estaba bien y lo hice esa vez-

    La Diosa de cabellos castaños rojizos, se quedó en su mente con una gran confusión y molestia, pues sin duda la jerga de ambas no coincidía del todo.

    Suspiro resignada –Atena… Caudino mencione que podría ser un día de estos, me refiero a que puede ser dentro de una semana, un mes, un año…- Trato de calmar su cólera, no era algo bueno llegar sin avisar a ciertos territorios de Dioses –Además eso no es avisarme, hubiera sido genial para preparar todo y darles una mejor bienvenida de la que les di- Sonaba algo avergonzada.

    -Ho… ¿Enserio? ¿Eso significa en tu nacionalidad?- Ahora estaba preocupada, su timbre lo dejaba claro –Pero… Lo siento… Yo creí que podría ser bueno...- Suspiro decepcionada –Ay perdóname… Tranquila los traeré de vuelta, lamento mucho esto-

    De verdad la Diosa Griega se encontraba en un conflicto, pues había hecho planes, dado una noticia y obligarlos a algunos a ir a un lugar, que ni siquiera había pedido permiso.

    Se había decepcionado de sí mismas.

    -Escucha Atena-

    La voz de su amiga la saco de sus pensamientos.

    -Jajajaja ¿Qué clase de anfitriona seria si no hago sentir a mis invitados en casa?- Le dijo aquello con una sonrisa.

    Se había dado cuenta que la pobre Griega estaba sintiéndose mal por haber cometido un error. Pero no era para tanto ya a su parecer pues ya estaban aquí, que se podría hacer.

    -Tranquila, tendrán sus vacaciones en mi país sin duda y los ayudare en todo, para que disfruten de este país tan bonito- Quería sonar lo más segura posible para tranquilizar a la peli morada.

    -¡¡¡¿ENSERIO?!!! ¿Lo harás?- Preguntaba ya por instinto, no quería cometer ningún error.

    -Sí, ellos la pasaran bien. No te preocupes por nada- Ríe levemente –Solo la próxima, avísame con un tiempo de antelación jejejeje-

    -Está bien lo prometo, perdón por causarte tantas molestias- Hablo algo bajo, no quería tener malos tratos con otros Dioses, de por si con los de sus tierras no se llevaba del todo bien.

    -No te aflijas, tendré todo controlado por aquí- Su voz sonó un poco más intensa –Además, con lo que me has dicho, sin duda lograre hacer que ello se amen- Sonaba ilusionada a todo lo que daba.

    -Oye… No los obligues a hacer nada extraño, por favor- Estaba preocupada ahora por sus caballeros dorados –Siguen siendo mis guardianes-

    -Tu tranquila yo nerviosa, que yo se mi cuento- Dejo escapara una risita –En fin ahora aclarado esto, si me disculpas, iré a arreglarme con ellos y disculparme por casi golpearlos con un bate… Sí que debí haber parecido una idiota-

    -Lo siento…- Se disculpó de nueva cuenta.

    -No hay fijón, ya todo estará bien, así que Hasta luego-

    -Sí, gracias… Cuida de ellos por favor, Adiós-

    La comunicación se cortó, dejando a la Diosa Mexicana, sin duda con una gran carga en sus hombros, tener que hacer que estos catorce caballeros disfruten un mes entero de su país, disfrutando de cada cosa que logre ofrecer, una tarea que solo ella podía hacer.

    Sin embargo en su mente aún tenía dudas, ¿Cómo explicaría esto a sus padres?

    Los Dioses Mexicanos reencarnados, tienen una línea sanguínea que seguir, regresan siendo hija o hijo de una pareja que lleve parte de su sangre, cada cierto tiempo es diferente para cada quien, unos pueden ser cada 90 años, otros cada 120 años, para la Diosa actual es cada 180 años, cercano a las reencarnaciones de la Diosa griega que se habían vuelto amigas, hace siglos.

    Además que tenia más personas que se preguntarían por estos hombres que vivirán con ella todo un mes, sin duda toda una odisea, pero bueno alguien tiene que hacerla.

    Respiro profundamente, mostrar su mejor sonrisa, para encarar de nuevo a los caballeros.

    Sonrió, lanzando un aplauso y cerrando sus ojos, delante de ellos –Muy bien sean bienvenidos a México, están en el estado de Tamaulipas- Sonrió lo más que podía, abriendo sus ojos notando los rostro de incomodad de ellos –Soy… Soy… la Diosa Metztli, de la luna y corrientes de agua tranquilas, pero les recomiendo que mejor me llamen por mi nombre humano Daniela, jajajajajaja… Haaaaaa…- No supo que más decir.

    El ambiente aunque trataba de hacerlo armonioso, sin duda estaba tan denso, por el recibimiento y la energía que estallo ella cuando habla con Atena.

    -No se esfuerce demasiado… Entendemos que fue una sorpresa para usted- Hablo calmado el primer guardián.

    -Si… Lo fue…- Pone sus manos delante de ella –Pero no crean que por eso no puedan quedarse aquí… Sé que me sorprendí, y… Bueno… Ya olvidemos eso…- Movía su mano de derecha a izquierda como un saludo, aunque mas de nervioso era.

    -Debemos ser inoportunos, no quisimos causarle problemas- Hablo el patriarca.

    -Para nada… Solo un mal entendido, ya paso… Sigamos con lo demás- Ya no sabía cómo arreglar aquello.

    Cáncer se paró de golpe de un de los sillones de la sala, se notaba molesto, más que incomodo en la situación –Si la Diosa, realmente no está a gusto con nuestra presencia yo preferiría irme- Camino en dirección a la puerta.

    Mostro una mueca de preocupación –No es eso… Solo me sorprendieron un poco… No es nada del otro mundo- Sus intentos por tratar de calmar las aguas, no funcionaba y se supone que era su función.

    -Como sea, yo me largo, quien guste seguirme adelante- Tomando la perilla de la puerta, girándola.

    Esto alarmo de gran medida a la joven.

    -¡¡¡ESPERA!!! ¡¡¡NO ABRAS ESA PUERTA!!!- Estaba lejos y tener que atravesar a todos no sería fácil para detenerlo a tiempo.

    Haciendo uso de sus habilidades, corrió pero se abrió paso convertida como en un rio que fluía con rapidez, para llegar a interponerse entre Cáncer y lo que había detrás de esa puerta.

    -¡¡¡ALTO NO LES HAGAN DAÑO!!!- Trato de escudar al hombre, pero fue demasiado tarde para él.

    Death Mask era atacado de su perna y mano por dos caninos, amigos y acompañantes de la joven Diosa.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡DÉJENLO POR FAVOR!!!- Trataba de sujetar a uno de los perritos, mientras el caballero estaba en el suelo, tratando de zafarse de esas mordidas.

    -¡¡¡QUIÉTENME ESTAS BESTIAS!!!- Gritaba enojado, sin duda esos animalitos del creador, tenían una gran mordida.

    -¡¡¡Ya Luna, por favor…!!!- Sujeto a la perrita que mordía la mano del susodicho.

    Las risas de sus compañeros no se ocultaron para nada, pues sonaba en toda la casa, incluso el patriarca estaba riendo tratando de hacerlo más disimulado.

    -¡¡¡LOS VOY A MANDAR A YOMOTSU A ESTOS PERROS!!!- Levanto su mano, para realizar su ataque.

    -¡¡¡NO SE TE OCURRA, NI PENSARLO!!!- La Diosa grito debía proteger a sus amigos peludos.

    -¡¡¡CÁLMENSE POR FAVOR!!!- Hablo Aioros, queriendo ahora el tranquilizar todo.

    -¡¡¡CLARO COMO A TI NO TE ESTÁN ARRANCADO LA PIEL!!!- Estaba ya enojado.

    Había logrado quitarle el perro de la pierna, pero la que estaba sujetando su mano, de plano no le agradaba al sujeto.

    Sin contar que también gruñían a los demás presentes.

    -¡¡¡BUENO YA!!!- Exclamo de manera clara, dejando a todos atónitos, pues ella no era de gritar, hasta sus guardianes se quedaron quietos -¡¡¡DEJEN DE MORDERLOS, Y GRUÑIRLES!!!- Suspiro –Son invitados, amigos, buena onda- Cargo a la cachorra que ya estaba más tranquila, parecía que lograban comprenderla.

    -Ya levántate Death Mask, estás haciendo el ridículo- Afrodita se burlaba de él.

    Mientras Cáncer era ayudado a levantarse por Saga y Aioros –Malditos animales, ¿Por qué me atacaron?-

    -Es que no te conocen, y obvio pensaron que eran enemigos- Ríe nerviosa, ahora si todo estaba perdido –Soy una pésima anfitriona- Bajo la mirada tiste, haciendo un puchero.

    -Señorita Metztli… No se preocupé, la entendemos- Aquellas palabras suaves y amigables del pelilila, trataban de reconfortar a la joven.

    -¿Enserio?- Sonrió ilusionada. Mirando a los demás.

    Algunos asintieron solemnemente

    -Un lugar donde ataquen así a Death Mask, me agrada mucho- Agrego el Escorpión sonriente

    -Jajaja… Muy gracioso Bicho…- Se acercó a él, listo para atacarlo –¿Quieres que te demuestre como me mordieron?-

    -Tú no vas a morder a nadie Death- Refuto enojado Afrodita.

    Frunció el ceño aquel hombre de barba escasa, desviando su mirada, sin duda no se llevaría bien en ese lugar.

    -Entonces… Les preparare sus habitaciones- Sonrió animada, caminando en medio de todos, era bajita para tener dieciocho años, pero era genético sin duda. –Todos parecen unos postes- Dijo suspirando resignada a su cruel destino –Bueno al menos usted es casi de mi estatura y me hace feliz- Señalando al castaño de libra.

    Ante aquella afirmación los demás rieron escandalosamente, con excepción del patriarca, que más bien le daba pena ajena esa situación, Aries que igual sentía algo de incomodidad ya que apreciaba mucho al castaño y el rubio realmente no le pareció gracioso para nada.

    -¡¡¡LES VOY A ENSEÑAR A RESPETAR A SUS MAYORES!!! ¡¡¡BOLA DE MOCOSOS MAL EDUCADOS!!!

    Ahora sentían el verdadero terror, hacer enojar al castaño con su altura era una situación casi prohibida en el santuario, pues reaccionaba mal.

    -Por favor, cálmese viejo maestro- Pidió Tauro, pero eso no sería suficiente.

    -Dohko, no puedes sacar las armas de Libra- Llamo levemente el patriarca.

    -¡¡¡¿CÓMO QUÉ NO?!!! ¡¡¡¿NO VES QUE ME INSULTARON BORREGUITO?!!!- Aun enojado mostraba una cara de perrito regañado solo con el Aries mayor.

    Lo cual hizo sonrojar intensamente sus mejillas del patriarca, así ya no podría detenerlo de que los volviera carne molida a los demás caballeros que se rieron.

    Sin duda los haría pagar en ese mismo instante.

    Tosió levemente –Disculpe… Señor Dohko… Pero…- Llamo la joven Diosa –Le pediré que si desea acabar con ellos, lo haga afuera, no me gustaría que destrocen mi casa, luego me culparan a mí y eso sí que no- Una forma de hablar diplomática, aunque sin duda amenazante por su rostro sonriente, pero su energía hecha un revuelo, algo intimidante siendo más baja.

    -Bien…- Aclaro algo molestó, debía obedecer, era un invitado.

    De nuevo guardo las armas de su armadura, aunque no la llevara puesta, todos cargaban con ellas, por si las ocupaban, de hecho portaban sus ropas civiles de siempre.

    Sonrió divertida –Mire, mas adelante podrá vengarse de ellos, soy una experta jugando bromas a los demás, para hacerlos sufrir un poco, por esa falta de respeto.

    Su mirada de ilusión se hizo presente, le agrado la idea -¡¡¡¿ENSERIO SEÑORITA METZTLI?!!!-

    Asintió tranquila –Claro, no es bueno ser descortés con los mayores- Miro a los jóvenes que ahora si estaban aterrados, el cosmos de Libra y el de la chica se notaba amenazante.

    Aunque esa leve complicidad molesto al peliverde, sabía que libra era bueno para entablar conversación con cualquiera.

    -Jajajajajaja, en fin les mostrare sus habitaciones, aunque… Creo que deberán compartir- Se quedó pensativa, mientras los guiaba a la planta alta –Serán dos por habitación, sin duda crear siete habitaciones de la nada, será más fácil que catorce- Les dedico una sonrisa tenue.

    -¡¡¡YO PIDO CON CAMUS!!!- Sujeto con fuerza la mano del implicado.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!-

    Varios compartieron miradas cómplices con algunos, otros rieron por la forma de que el Escorpión no perdía tiempo, otros no tuvieron una reacción tan positiva.

    Sin embargó la Diosa lunar de esas tierras, dedico una mirada sutil, a cada uno –Esto será muy tierno-
     
  3. Threadmarks: Capitulo 3 (Tacos)
     
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    4601
    Levanta la mano el castaño bajito –Si se puede escoger, quiero dormir con Shion-

    Fuertes declaraciones del viejo maestro, pues pidió dormir con él, no compartir cuarto... Como en camas diferentes.

    El peliverde, algo nervioso se alejó de este y se posó de lado de su discípulo casi hijo Aries –Yo me quedare con Mu-

    El mencionado, solo asintió a la afirmación del patriarca no objetaría contra eso, aunque para ser completamente sinceró quería a otro compañero

    Y si nos dirigimos con atención hacia el único rubio del lugar, tenía un semblante de derrota, sus planes de pedir dormir con Aries lila, se le había ido como agua por sus manos.

    Su voz estaba triste, parecía que estuviera a punto de hacer un berrinché -¿Qué? ¿Por qué con Mu? ¿Acaso no quieres estar conmigo en la misma habitación?

    -Dohko… Es que tu… Roncas…- Estaba sonrojado, desviando su mirada.

    La castaña, ladeo su cabeza un poco, mirando como cada uno de esos caballeros tenían planes para dormir con alguna persona, pero otro se interponía en ello.

    -Primero lo primero- Susurro, más para sí, no deseaba ser escuchada.

    Sin hacer ya mucho caso a esa discusión, se puso en el pasillo del segundo piso, para poner en marcha sus habilidades de Diosa.

    Concentrándose, poniendo sus manos delante de ella, estiradas, un círculo de luna se formó debajo de ella, elevándola un poco del suelo, dejando ver una luz blanquecina de allí, sus ojos cerrados y sus cabellos elevándose.

    Lanzo un suspiro y con ello esa energía acumulada en su ser disparándolo alrededor de la zona.

    El destello fue fuerte, poco a poco, el color se normalizo en todos lados.

    Con sus manos detrás de sus espalda –Bueno… Eso es lo mejor que puedo hacer con poco tiempo- Sonríe mirando a sus huéspedes –Listo siete habitaciones, una para dos- Guillo un ojo.

    En cierta forma se sorprendieron por el nivel que pudiera a tener esa jovencita, no aprecia ser tan fuerte, pero sí que lo era.

    -Pero por este lado parece completamente normal- Capricornio miraba por todos lados, fuera de ese pasillo con más puertas y a buena distancia, por el otro lado no se viera diferencia.

    Levando su dedo índice –Eso es, pro que cree una ilusión óptica, para que todo luzca normal, fuera de este pasillo, incluso por fuera luce normal la casa-

    -Es un buen truco- Agrego el león dorado.

    Sonríe satisfecha, le agradaba que alagaran su trabajo –Gracias, ahora si lo importante- Se giró a verlos –Como veo que no todos están conforme en escoger habitación o más bien compañero, yo les ayudare en esa tarea- Frunció levemente el ceño.

    -Pero- Escorpio quería refutar aquello.

    -No, sin peros- Se giró a ver a Acuario –Mira, creo que para él, no fue muy justo… Lo dejaste muy sorprendido- Sonrió cálidamente.

    Milo no dijo nada, ya que de seguro ella le respondería con algo peor, en cierta forma Camus estaba tranquilo, pero ahora se arrepentía inconscientemente de ser grosero.

    Apareció un pequeño bote de metal, en el cual ella agito y se escuchaba que contenía algo.

    -Coloque catorce papelitos, cada uno esta enumerado dos veces del uno al siete- Dirigió la entrada del recipiente hacia el peliverde –Tomaran un papelito y su compañero será la par del mismo número y la localización de cada habitación- Señalo en cada una de las puertas había un muero arriba, de igual serie –Así será mucho más justo ¿No creen?-

    ¿Qué más podían decir?

    Ella era la dueña de la casa, así que debían obedecer.

    Shion, metió la mano y saco un papelito que estaba escrito el número tres.

    -Correcto-

    Fue el turno de Mu, el número fue el siete.

    Adiós que pudieran compartir habitación padre e hijo.

    Alde saco el cinco.

    Saga el cuatro

    Kanon por pura casualidad saco el cuatro, compartir habitación hasta en vacaciones… Ambos pensaron que horror.

    Death Mask con el numero uno

    Aioria el dos.

    Fue el turno de Shaka, no se mostraba animado en hacer dicho juego, no tendría oportunidad, pero la fortuna podría sonreírle.

    -El siete, muy bien. Compartes habitación con el lila...- Se quedó pensativa –Ja, ni siquiera he preguntado sus nombres, que cabeza la mía- Una sonrisa avergonzada se formó en sus labios.

    Paso al siguiente, sin dar más importancia.

    El rubio, no podía estar más feliz con su suerte, estaría con Mu en la habitación más alejada de todas, solos… Trago saliva, pero se mantuvo estoico, nadie debía darse cuenta de su felicidad interna.

    En cambio el Lemuriano estaba algo rojito, le apenaba que eso sucediera, más le agradaba tanto.

    -Por favor que sea el tres, por favor que sea el tres- Pedía en voz alta, que todos los Dioses se apiadaran de él.

    -Tu turno…-

    -¡¡¡SI!!!- Metió la mano con fuerza, que casi hace que la castaña, tirara el recipiente.

    Rápidamente tomo uno y al abrirlo, su sonrisa fue tal, había logrado sacar su número de la fortuna.

    -¡¡¡JA, DORMIRÉ CONTIGO TODO UN MES SHION!!!- Fue directo a abrazar al patriarca, no le importaba estar delante de quien sea, para demostrarle un poco de afecto a su “amigo”.

    -¡¡¡DOHKO!!! Por favor… Estaos delante de la Diosa Metztli y…-

    La mencionada, coloco una mano delante de sus ojos, ofreciendo el siguiente turno a escorpio, mientras decía lo siguiente –No veo… No veo…-

    -Seis- Tenía una oportunidad, si habitación estaba libre.

    -Dos- Sonrió levemente, ya estaba resignado desde el momento en que Kanon saco su número y le robo la oportunidad de dormir a lado de Saga.

    -Compartiremos habitación hermano- El menor de los dos, aprecia conformé a su suerte.

    -Cinco, creo que estoy contigo Aldebarán- Serio como siempre, pero amable en su voz.

    -Te toca a ti- Delante del aguamarinos cabellos.

    Al meter la mano, pidió que no fuera el número seis, lo rogaba en su mente, pero si mal no calculaba, le tocaría con Death Mask… Y su mueca se hizo más molesta que de costumbre.

    Resignado saco el papel y lo desdoblo demostrando lo que dictaba –Seis-

    El grito de triunfo del Escorpión dorado, no se dejó pasar.

    -Creo que te toca compartir habitación con el numero uno- Se dirigió al Sueco.

    -Muy bien, Death tendrás un gran compañero- Sonrió con una rosa en sus manos de quién sabe dónde la había sacado.

    -¿Puedo cambiar de habitación?-

    -No- Fue la respuesta de la joven.

    Se retiró hacia las escalares para dejar que se acomodaran tranquilos.

    -Muy bien, entonces as habitaciones quedaran de la siguiente manera- Cerro sus ojos, confiada – Uno Death Mask y Afrodita, dos Aioria y Aioros, tres Shion y Dohko, cuatro Saga y Kanon, cinco Aldebarán y Shura, seis Milo y Camus y por ultimo pero no menos importante siete Mu y Shaka- sonrió orgullosa, recordaba muy bien sus nombres –Los dejare para que se instalen tranquilos-

    Estaba a punto de bajar, cuando se gira para verlos con cara de incredulidad.

    -¿Qué pasa?-

    -¿No habías dicho, que no sabías nuestros nombres?- Cuestiono Aldebarán.

    -¿Enserio eso dije?- Levanto su mirada algo distraída –Jajajajaja la verdad es que Atena me lo dijo hace tiempo, mas esperaba hasta que se presentaran, como no ocurrió decidí mejor ya olvidar esa formalidad- Bajo las escaleras tranquilo –La comida se sirve a las tres, disfruten su estancia-

    Era momento de salir de escena y dejarlos que se relajen un poco, antes de lo agitado de estas vacaciones.

    Cada pareja dejo pasar aquello y se adentraron a las habitaciones, por dentro estaban las llaves una para cada uno y podrían hacer lo que gusten, era suficientemente espacioso.

    Había dos camas individuales, un par de almohadas, unas sábanas limpias ya cubriendo el lecho.

    Dos mesas, dos sillas y las cuatro que estaban al extremo izquierdo gozaban de un ventanal grande, que podrían ver el exterior como una terraza, aunque los vecinos no se dieran cuenta, ilusión óptica que funcionaba por extraño que sonara. Los de lado derecho solo una ventana normal

    Cada habitación tenía un baño. Era todo sencillo pero básico.

    Mejor que cualquier hotel de la zona, sin duda.

    Todos estaban conformes a su manera, los que sentían una tracción pero algún compañero tuvieron la suerte de estar con esa persona especial en la habitación, aunque no comportarían cama.

    Los hermanos que compartirían disfrutarían alegres ese momento salvo por los Géminis que ya estaban discutiendo por quien dormiría en que cama.

    Y los amigos solo Alde y Shura, ningún interés, la pasarían bien.

    ---Habitación siete---

    -¿Qué cama prefieres Mu?- Un rubio serio y algo sonrojado, dejaba su atención al Lemuriano.

    -No… Se… Cualquiera está bien para mi- Dirigió su vista hacia la terraza que tenían, le encanto la vista, aunque solo fuera al patio.

    -Si gustas, quédate con la que está más cerca de ella- Su voz trataba de sonar tranquila, pero no lo estaba.

    Se giró levemente para verlo -¿Enserio? Gracias- Esa sonrisa tierna, adornada por una cabellera lila, lo ponía todo nervioso.

    ---Planta baja---

    -Jajajajaja y eso fue lo que ocurrió- Sonaba realmente nerviosa, con quien estuviera hablando por teléfono.

    Se calló un instante, apretaba los ojos, estaba recibiendo una especie de regaño.

    -Pero… Ya te explique… Si, los conoces te he contado de ellos… No, no son malos- Suspiro, sonrió de repente –Solo será un mes, te agradaran y también a papá- Asintió –Si, ya tienen una habitación, ok… Creo que podría enseñarles las maravillas de estos lares- Ríe –Tranquila, son adultos y muy responsables, nada pasara. Sí, sí, claro que sí, preparare mucha comida- Suspiro tranquila –Bien, nos vemos en la tarde- Colgó el teléfono.

    Dejo escapar un suspiro, en el sillón… Mirando al techo.

    -Me pregunto… Si Atena, ¿Se enoje mucho si hago de cupido con ellos?- Pensó, poniendo su mano en el mentón –No, no creo que eso pase… Utilizare todas mis habilidades de casamentera, para ayudar a todos estos caballeros-

    Se levantó confiada del sillón, pero de vuelta a la realidad, se dejó caer

    -¿Cómo le explicare esto a David?-

    ---Hora de la comida tres de la tarde---

    Algunos dirán… Que Dioses reencarnados en humanos, no tendrían que estar haciendo labores domésticos o que siempre serian atendidos.

    Muy a lo contrario cada cultora era diferente, algunos se daban lujos, otros trabajan como mortales.

    A Cada quien puede vivir la vida que mejor le plazca y se acomode a ellos.

    Y así es… Metztli no era la expresión de la regla o… ¿Seria? Depende del que ángulo como lo veas.

    -Espero que gusten de tacos…- Mirando la carne haciendo un puchero -¡¡¡DEMONIOS!!! Tengo que preparar para los que no comen carne- Cerro los ojos, lanzando un quejido.

    Era buena cocinando, pero no le gustaba.

    -Espero que no se me llama pasado de epazote- Su cuestión más grande.

    Aprovechaba este tiempo para cantar de repente, aunque pidiera romper las ventanas de su casa, pero olvidaba que pudiera a ver más personas a su alrededor.

    -La gente dice sincera… Cada que hay un casorio…- Mientras partica algunas verduras, esa él son que entonaba.

    -Que el novio siempre lo quiera… Si no que le hagan velorio-

    Por andar en sus canticos raros, no se percató que tres de sus invitados, habían bajado y solo se quedaban mirándola extrañados.

    -¿Qué estás haciendo?- Una mueca de susto e impacto, se reflejó en Kanon.

    Esta más se asustó por esa voz a su espalda, que la saco de su ensoñamiento y risa.

    Dejando escapara un grito, de miedo.

    -Oigan… No me asusten así…- Su cara completamente de miedo, parecía que fuera a llorar por la impresión –Ahora tengo que reiniciar mi corazón-

    -Perdón… No queríamos asustarte- El compresivo de Aioros, una carita de ángel, sonriendo apenas.

    -¿Tu cocinas?- Cáncer y su lengua afilada, nunca puede faltar, parecía mas una pregunta en burla, que una simple.

    -Ja… Si… Cocino- Sin duda, él seria el más difícil para la convivencia, no era lindo para ello.

    Poco a poco iban bajando los demás, todos con sus ropas casuales… Bueno lo más casuales que se pueda en un país extranjero y que realmente no puedan pasar desapercibidos.

    Se preguntarán que había pasado, por el grito de la chica, y aunque contestaron, ella de hecho los miro detenidamente, no se pensó en eso, serian vistos como raros aquí, tendría que hacer un cambio rápido en sus guardarropas, y además… Existía otro factor, pero veremos si lo soportan al fin de cuenta son guerreros.

    Se preguntaron que miraba la chica, pero en fin hablo sin más.

    -No van a salir así...- Negó con la cabeza mirando a todos.

    -¿Hee?- Fue la contestación de algunos al unísono.

    -No me malinterpreten, se ven bien… Pero…- Señalo a Death Mask y Dohko –Parecen vagabundos- Ahora dirigiéndose a los Lemurianos, el rubio y Afrodita –Ustedes están demasiado tapados- Su mirada ahora en los griegos –Sé que es su nacionalidad, pero esas sandalias aquí no harán tener un bajo perfil- Entrecerró sus ojos –Si de por sí, ya como se ven, llamaran la atención, que les diré… -sonrió de manera burlesca –Tendrán muchos admiradores y admiradoras jejejejejeje- Por ultimo miro a Milo, Aldebarán y un poco Camus –Los únicos que están más acorde aquí, serian estos tres.

    -Ja, y dinos… ¿Dónde crees que conseguiremos ropas de este país tan extraño?- Hablo de nuevo Death Mask, se ofendió por ser llamado así.

    Sonrió enternecida –Para eso estoy aquí, con tu pinta de seguro te llevan preso, pensando que eres un terrorista- Cruzo sus brazos, riéndose de ese hombre.

    Ambos no serían buenos amigos, tenían la guerra declara, desde el momento en que los perros lo mordieron.

    -Bien… Primero tú, Invertimos los colores, negro abajo, rojo arriba, la camiseta menos gastada, desfajada, y quítate esas vendas- Los poderes ayudan, para beneficio propio, los Dioses podían romper esa regla. Sonrió al ver como quedo el cangrejo –Mírate te vez mucho mejor así, más decente-

    Y esto hizo enojar al hombre -¡¡¡¿QUE TE PASA POR QUE ME HAS HECHO ESTO?!!!-

    -Pero si te ves lindo Death- Un peli celeste algo sonrojado le confeso.

    -Sí, luces más…- No supo que más decir –Pues más-

    -Solo será por esta vez, no quiero que nos vean raros aquí en mi pueblo, si no la que al final se meterá en problemas seré yo- Suspiro –Algo que tiene a ser muy característico en México, es que los vecinos están en todo, si lucen o visten extrañó, posiblemente piensen que andamos en malos pasos y pa´ que queremos eso, ya después en otro estado vestirán normal-

    -¿Cómo en malos pasos?- El Hindú pregunto.

    -No querrás saberlo- Negó con la cabeza –Ahora, par de bufandas- Señalo a los Lemurianos –Fuera esto, dios cinturón blanco, la camiseta menos larga y esos zapatos… quietemos las cintas y queda mejor- sonrió Deshaciéndose de las prendas dichas -¿Lo ven? Más ligeros, cómodos-

    No hubo mucho cambios, mismos colores, sin usar bufandas, zapatos estilo griego, sin lo alto de las cintas y el cinturón de Mu fuera, quedaron más acorde. Igual las vendas de estos, las quito.

    Prosiguió con cada uno, Con excepción de Milo y Aldebarán, que se veían bien, combinaban con el lugar. Pero veremos si soportan el clima.

    A Camus solo le quito las venas y las polainas, para el frio que siempre usaba, en esa poca no las utilizaría.

    -Estilo Bohemio- Guiño un ojo –Me agrada, tienes un gran sentido de la moda, pero eso funciona en otros lugares, aquí no-

    -¿Que propones?-

    -Pantalones entubados, en vez de mangas bombachas, ajustadas al cuerpo y el moño más pequeño y quedaras… Divino- Le señalo un espejo, para que viera su reflejo y el resultado fue bastante bueno, le gusto.

    Con los hermanos castaños, fue algo difícil, esos quipos de entrenamiento que llevaba, de cuero, no dejaban mucho con que trabajar, pero hizo lo mejor que pudo, quitar vendas e igual acomodar esos zapatos.

    Los peli azules, no tenían tanto que hacer, fue sumamente fácil, acomodar la parte delantera del pecho, cerrándola en cuello circular, fuera las vendas y acordar un poco la camiseta, quitar el cinturón de cuero. Zapatos griegos eran en verdad molestos con esos ajustes hasta casi la rodilla.

    Shura adiós el rastro del cuero, en las muñecas y cinturón, la parte de los mismos zapatos fue desecha.

    Libra, rápido fue, solo quitar ese cinturón grueso y las vendas y quedaba menos vagabundo, lo sé la Diosa se pasó, pero lo que le daba a entender.

    Trato de no cambiar todo, solo lo que pudiera resaltar más y causar que la gente los mirara, de por si eso sería un hecho por el cabello, pero allí eso no lo tocaba.

    Solo faltaba el más esquivo de todos, el que se negaba a hacer caso y el que más se revelaba.

    -Vamos Shaka… Aunque sea quítate esa túnica blanca que te atraviesa el cuerpo, y la parte superior del estilo Griego.

    -No- Así se serio y cruzado de brazos.

    Pensó en una manera de disuadirlo, hasta que se le ocurrió, acercándose a él, para decirle algo bajo –Vamos, no seas mal agradecido, que mira… Que yo acorte la playera de Mu, para que pudieras ver su trasero, que de seguro tienes ganas de hacerlo-

    La voz burlesca de la joven no se hizo esperar y aprovechando que el otro se puso como tomate, desviando la mirada, aprovecho para arrebatarle aquella prenda y quitarse de la vez el cinturón que llevaba, y de nuevo los zapatos la parte de arriba a fuera, pero fue rápido no se dejó hacer más.

    -Uffff… Listo Se ven mejor así-

    Y de hecho si, pequeños cambios hacen la diferencia y se veían pasables en estas tierras, no habría mucho que esconder.

    Después de aquel cambio de ropa, algunos sin duda son más fácil de convencer que otros, pues los mal malhumorados, aún seguían exigiendo sus ropas de antes, aunque Metztli los ignoraba de manera divina.

    Al poco tiempo, llegaron los padres del cuerpo reencarnado de la Diosa, que en primer lugar, al entrar, pensaron que se equivocaron de casa, por ver a tantos hombres entro.

    Después reaccionaron a lo que su hija les dijo y fue un regreso a casa nada esperado.

    El banquete de este día, era una gran variedad de tacos, de diferentes guisos, como se conoce aquí una taqueada de primera clase.

    Con sus respectivas salsas, de la que no pica, la que pica normal y la que pica un buen.

    De hecho todas picaban exactamente igual, una pequeña novatada para los catorce hombres en ese lugar, si los oriundos de este país no te hacen eso como extranjero no experimentaste una cálida bienvenida.

    Sí que fue muy bueno. Todos comieron, esos manjares de comida, Metztli les explico cómo debían prepáraselo, poniendo la tortilla sobre el plato, tomando una cucharada de lo que gustara y enrollarlo después sin faltar la salsa.

    Incluso para los vegetarianos el grupo, existía un guiso especial para ellos, flor de calabaza.

    Si… Para que no digan que la Diosa anfitriona es mala con ellos, piensa en todo.

    -Vamos pruébenlos, les encantaran. Quiero que me digan que tal les parece- Sonría emocionada, colocando sus manos delante de ella, juntando ambas palmas.

    -Fue un lindo detalle, que pensara en nosotros- Comenzó, algo preocupado por lo que debía comer, pero su educación no lo haría hacerle algo desprecio.

    -No hay de que, conozco un poco de cada uno, Atena es algo comunicativa- Guillo un ojo a los allí presentes.

    En fin, el momento de probar esos tacos, se hizo presente, se supone que todos le habían puesto salsa de la que no pica, pero…

    Al masticar, y saborear mejor, que les gustaba lo que contenía, se dieron cuenta que sus bocas ardían, sus lenguas igual y al pasarlo su garganta

    Valla, estaban rojos la mayoría, parecía que de sus bocas saldría fuego del mismísimo infierno.

    Agradecidos con los de arriba, porque hubiera agua natural en la mesa, agüita de limón y refresco, para todo gusto.

    Todo se acabó en un minuto.

    Sus labios ardían, estaban algo hinchados en unos, otros gritaban por el sabor que no se les quitaría en un buen tiempo.

    -Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja- Estaba muerta de risa, llorando por la misma, dando golpes en la mesa, posando su cabeza sobre esta.

    -¿De qué hiciste esa salsa?-

    -Jajajajajaja ¿Me creías que fueron chiles serranos muy piantes?-

    Negó la mayor.

    -Fue puya- sonrió sínicamente.

    -Tú los quieres matar-

    -Jajajajajajaja, vamos chicos solo coman un poco de azúcar y se les quitara el ardor en la boca- Estaba sin duda divertida, por la maldad que acaba de hacer.

    Mas no todos habían caído, jajajajajaja les había advertido a cuatro de ellos.

    -¡¡¡¿POR QUÉ NOS HAS HECHO ESTO?!!!- El león dorado, estaba bebiendo un litro de limonada.

    -Jajajajajaja les dije que no es bueno reírse de sus mayores- Giro su vista hacia Dohko, el cual también estaba riendo a carcajadas junto a ella.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Tosía levemente el ardor en su garganta, era fuerte para el mago de hielo.

    -Jajajajajajajaja- Paso su brazos sobre el hombro de la joven –Me agradas Daniela, eres terrible-

    -Jajjajajaja gracias, ser terrible es mi mayor especialidad- Parecían dos pares de amigos, que acaba de jugar la mayor broma de la historia.

    Mu y Shaka, agradecían que se les advertirá, fue bueno no reírse en esos instantes, si no hubiera pasado lo mismo que aquellos, si disfrutaban sus tacos de flor de calabaza, por su ideales de cero carne.

    En cambio el patriarca, parecía no gustarle que Libra hubiera coincidido tanto con la Diosa, le hervía la sangre tanto como a los otros sus bocas.

    -Pobres muchachos- Un hombre de cabellos negros se giró a verla –Te pasaste esta vez hija-

    -Solo fue una pequeña broma inofensiva- sonrió mostrando sus dientes.

    -Siento que casi me ahogaba- La reacción de Aldebarán.

    -¡¡¡ME VOY A VENGAR DE TI!!!- Lanzo la amenaza Death Mask.

    Mala idea, territorio ajeno.

    -Ho… ¿Es una amenaza?- Mueve la cabeza en burla –Te recuerdo que tengo control absoluto de aquí y puedo hacer que tragues tus palabras-

    -¡¡¡BUENO YA ESTUVO!!!- La mujer mayor hablo –Te calmas hija, no puedes decir eso a tus invitados, y comportarte de esa manera-

    -Pero… Mamá… Solo fue una pequeña broma- Señalo a todos –Nadie murió-

    -Nada de peros, te callas, y comes tu comida en silencio- La miro fijamente.

    -Pero…- Trato de argumentar algo más, su semblante era de preocupación sin duda.

    Solo una mirada basto, para que desistiera de hará aquello, nadie se escapaba de la mirada fulminante de una madre, incluso si eres una Diosa, tenías sus reglas.

    Suspiro resignada, y acato la orden.

    Aquello sorprendió a los presentes, un humano capaz de controlar a una Diosa de esa manera y que esta no replicara, era nuevo.

    La joven al verlos solo les aclaro –Donde manda capitán, no gobierna marinero-

    Tosió levemente –Bien… ¿Entonces de vacaciones? Espero que les guste mucho este país, que tiene tanto que ofrecer en muchos tipos de formas.

    -Gracias- El patriarca agradeció la amabilidad de la mujer.

    -Pueden sentirse como en su casa aquí- El hombre sonrió, no le molestaba para nada.

    -Trataremos de no causar muchos problemas- Un peli azul asintió.

    -¿Quién diremos que son?- Se dirigió a la pelicastaña.

    Esta volteo, ya estaba más ocupada devorando algunos tacos, que ni presto atención a la conversación –¿Mande?-

    Suspiro, negando con la cabeza y sonriendo -¿Quiénes tenemos que decir que son?-

    -Ho… Bueno…- Levanto su mirada al techo –Pues… Familiares obvio…-

    -¿Primos?-

    -Exacto-

    -¿Mayores?-

    -Tíos-

    -¿Quiénes?-

    -Shion y Dohko-

    -Excelente-

    Dirigió su mirada a los invitados, muy contenta para explicarles el plan –Paquiliztli, ahora son parte de esta familia de manera honoraria- Giro su vista algo picara a los mandamases –Y por el poder que me confiere estas tierras de laguna, los declaro cihuahua- Dirigiéndose a Dohko –Y Zohuatl- Ahora al peliverde

    –Bien ya están casados, en México- Aplaudiendo emocionada.

    Mas ahora sí, todos se quedaron con el ojo cuadrado, hasta sus padres. Enserio que esta chica, no conocía la idea de opinión personal. Tomar decisiones de esa forma, sin siquiera pedir permiso.

    -¿Por qué soy la única que aplaude?- sonrió apenada, mirando a todos.

    -No había necesidad de casarlos-

    -Sí, solo era fingir eso… Jaja-

    -¡¡¡¿CASADOS?!!!- Shion se le fue el alma hasta los pies.

    -Así es-

    -¿Cómo paso esto?- Dohko, estaba sorprendido… Ya en vacaciones y sin declarar su amor ya se habían casados su amado borrego pachón y el.

    -Soy una Diosa… No se necesita lógica conmigo- Levanto los barcos, sin darle más importancia al asunto.

    -¿Puedes casar a las personas así de fácil?- Sagitario pegunto, con una leve idea de lo que deseaba.

    Asiente solemnemente –Claro que sí, también puedo oficiar, bautizos, presentaciones, XV, y obvio bodas improvisadas-

    Sonrió levemente, girándose a ver a un peli azul, que aún no salía de su asombro de que los mayores de ellos, se encontraban casados.

    -No le hagan caso, están casados así como en una kermes, solo por un mes- Miro a la chica -¿verdad?-

    -Si claro que si papá- Desvió la mirada.

    -¿Qué es una Kermes?- Fue el turno de Camus en no entender de que hablaban.

    Aquellos oriundos del país, se miraron entre sí, como comunicándose con la mirada.

    -Tengo mucho que enseñarles- Sentencio la castaña.

    -Muy bien, vallan entonces, tienen toda la tarde, para que los lleves a todos los lugares del estado y vuelvan para la cena- Se levantó sin más.

    -Así es- Miro a los hombres –Entonces vamos, que tenemos mucho que ver y pocas horas-

    Las cosas pueden ser así de simple, un rápido plan improvisado, que no tendrían idea y así seria cada día, una experiencia de la cual serían tan ajenos hasta llegar a conocerla.

    -¿Qué les pareció los tacos?-

    -¿Sin hablar del intento de muerte?- unos ojos verdes se posaron en la mente criminal.

    -Así es-

    -Estuvieron muy buenos-

    -De hecho si-

    -Gracias por que no todo fuera carne-

    -A que soy buena persona, cuando quiero- levanto los pulgares, algo presumida. –Pero aunque me gustaría seguir recibiendo halagos, tenemos que ir y el tiempo nos rendirá apenas gracias a un amigo Dios, que si digo su nombre me matara- Lanza una risita nerviosa –Literal-

    Así rápidamente, empujo a todos, para salir rápido del comedor y así de la casa, toda una aventura se vendría para ellos, el día sin duda estaba siendo demasiado largo, pero podrían ser cada día así y algunos más cortes, después de todo hubo muchas cosas que arreglar.

    Mas sin querer queriendo, acaba en verdad unir dos almas en esa comida, podría ser su poder divino en México, pero funcionaba igual.

    Shion no podría creer lo que había sucedido y el castaño, ya tomaba su mano como si nada. Pues el pachoncito, no reaccionaba ante nada.

    Ya les fue explicando, si se topaban con alguien diría que eran primos y los mayores los tíos y padres de los doce restantes.

    Obviamente iba a ver dudas de ello, pues con diferentes rasgos, color de cabello y pieles, no sería tan confiable esa fachada, más la joven les dijo algo muy cierto.

    -Todos tenemos este revoltijo de sangre y cultura, únanse al club-
     
  4. Threadmarks: Capitulo 4 (Tamaulipas)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Un Mes De Vacaciones En México
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    No paso mucho la ciudad era pequeña, aminar sería algo bueno… Pero todos comprendieron porque les habían dado esas prendas, un poco más frescas.

    La zona era de verdad un infierno en la tierra, los catorce estaban a punto de sufrir una insolación, pero cosa rara si no estaba tan caliente 40°C, un nivel no tan mortal para los oriundos de allí.

    Además en Grecia el lugar no era tampoco fresco, sin embrago puede que la engría protectora de Atena ayudaba a que el clima caliente no traspasara tanto.

    -Hace demasiado calor- El pelilila, decía aquello casi como un resoplido, él era más de climas fríos donde Jamir siempre hacia fuertes ventiscas.

    -¿Cómo que esas personas lucen tan calmadas?- Escorpio ya se había desecho de la chaqueta que llevaba.

    -Me estoy derritiendo- Camus de por sí, no era bueno con chistes, aquí tampoco… Pero el calor les trataba mal.

    -¿Qué dicen? Pero si es un día bastante agradable- La joven sonrió algo burlesca, se divertía un poco.

    -Este calor es peor que cualquier cosa- Saga, levantaba su cabello, para refrescarse.

    -Yo me siento bastante bien- Capricornio tenía un semblante bastante calmado, su cabello siendo uno de los más cortos, no demostraba pasar por esa ola infernal.

    -Te odio tanto Shura- Aioria reclamo, más bien por la temperatura interna que por otra cosa, el también estaba sufriendo.

    Pobre del peliverde oscuro… Siempre serio y estoico y esas palabras le habían llegado en lo profundo de su ser.

    -No se quejen, que el lugar no esta tan mal- Afrodita lucia tan hermoso y perfecto como siempre, el clima no le afectaba pues… Es de esas personas que están un paso adelante y ¿Cómo?

    Muy fácil, siempre trata de llevar de todo, y en esta ocasión una liga para el cabello ayudo mucho de lo que creía. Así es, ato su cabello en una coleta alta.

    Fue el único que investigo antes de salir un poco sobre el clima, se preparó con todo.

    -Jajajajaja, los llevare por unas raspas- Sonrió girándose a verlos, caminando de espalda –Pensaba llevarlos por unos trollelotes, pero temo que si lo hago queme sus estómagos-

    -¿Qué es eso?- Dohko sin importar el calor, no se había despegado del patriarca, que aún estaba consternado por el matrimonio Mexicano.

    -Es un vaso, en donde se le pone elote cocido, anteriormente preparado con un poco de mantequilla y sal, después con algo de caldito en el envase, se le agrega mayonesa, mantequilla, queso, limón, sal, y después le puedes poner Ajonjolí o cacahuates o lo que se te ocurra- Se notaba tan feliz, de contarles algo así.

    -Y ¿Es caliente?-

    -Pues si-

    -¡¡¡NO!!!- La mayoría grito en unísono, hasta los calmados se les notaba que el calor no sentaba nada bien.

    -Que delicados resultaron- Negó con la cabeza – La siguiente les voy a arreglar el cabello, para que no sufran y ropas más ligeras-

    Al llegar a su destino una plaza algo concurrida, en esa tarde de calor abrumador.

    -Nos da quince raspas, por favor- Esa sonrisita tan amable, pero detrás se notaban a todos los hombres muriéndose por el calor.

    -Enseguida- El vendedor se impresionó, por la cantidad de personas, mas no pregunto.

    -Como ninguno me dijo de que sabor querían, los escogí por ustedes- Les daba a cada uno, aquel postre helado.

    -¿Qué es esto?- Aldebarán pregunto extrañado de ese curioso alimento.

    -Es hielo raspado, puesto en un vaso, con jarabe de sabores de su referencia y algunos pueden tener lechera o mermelada de cualquier otro sabor- Probando un poco del suyo, sorbiéndolo con un popote.

    -Excelente algo para refrescar- Death Mask, sorbió la raspa muy rápido.

    -¡¡¡CUIDADO!!! Si lo beben muy rápido, les produjera dolor de cabeza- Esta vez su advertencia si fue oportuna.

    -¿Qué sabor es este?- Olía la raspa extrañado, no era algo que hubiera visto antes el Sagitario.

    -Rompope- Miro de reojo, conocía todos los sabores, mas prefería el de vainilla sobre todo.

    El castaño aprecia que le hubiera tocado el peor sabor de todos, pues al probarlo no el agrado en lo más mínimo, haciendo una mueca horrible.

    No era para todos ese sabor.

    -Maestro, debería probar el suyo- Pobre Mu estaba muy preocupado porque Shion, seguía sin reaccionar, su vista perdida al frente, estaba en automático en todos sus movimientos.

    -Shion… No me asustes por favor… Ya di algo…- Libra preocupado por su ahora esposo.

    Sonreía, le encantaba tener la posibilidad de ayudar al amor –Dohko… ¿Por qué no le das un beso? Tal vez así… Reaccione-

    -No estaría bien eso-

    -¿Por qué no? Están casados y no hay fuerza en el mundo que rompa esta unión- Se puso pensativa –Creo que ahora iremos a otro lugar, solo déjenme pensar-

    -Muy bien, me sacrificare y le daré un beso a mi…- Sonreía como tonto, acercándose para darle un beso en los labios.

    -No se te ocurra, ni pensarlo- El ceño fruncido, la mano delante de los labios del castaño.

    Ahora si reaccionaba, desilusionando al más bajo.

    Fue un momento divertido, para todos.

    Aunque debemos admitir que estos catorce hombres llamaban la atención de varias personas sobre todo de unas jóvenes que con suma confianza se acercaron a uno de ellos, para conversar.

    -Hola ¿Cómo te llamas?- Esa voz coqueta femenina demostraba confianza.

    -Hola… Me llamo Shura- Capricornio, se quedó extrañado, por el comportamiento de las dos jóvenes.

    -Qué bonito nombre, ¿Eres extranjero?- Se le acercó la segunda de forma descarada, tocando su hombro.

    -Si…- Aunque él ponía distancia, no era un hombre grosero, y solo contestaba a sus preguntas, mientras bebía la raspa de limón.

    -¿Vienes con tu familia?-

    -Creo-

    -Y ¿Tienes novia?- Ambas parecían estar sin duda interesadas en él, pero una se esforzaba más en sacarle conversación.

    -No-

    -¿Te gustaría ir a otro lugar, con nosotras?-

    -Lo siento chicas, pero él está con nosotros y no se puede alejar- Mostraba una sonrisa triunfante, pero el ceño fruncido, estaba enojado por la insinuación de estas dos.

    -Ho, pero no te pongas así, que tú también puedes venir- La más baja, tomo el brazo del León dorado, acerándolo hacia ella -¿Qué nos dicen?-

    Ahora estaba en el mismo problema que Shura, pero en esta ocasión se sintió algo tímido por esa reacción, más el peliverde se notaba molesto, por que fueran capaces de tocar a Aioria de esa manera tan descarada y enfrente de sus ojos.

    -No estamos interesados en ir con ustedes a ningún lado- Alejo a esa mujer del brazos del castaño más claro –En este momento nos encontramos juntos, así que…-

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Una parecía asustada, por esa declaración.

    -Ho que desperdicio… Son pareja- Suspiro resignada –Ni modo será mejor irnos, no logramos conseguir novios esta vez-

    Ambas chicas así como llegaron se fueron del lugar, dejando a ambos consternados, por lo que acaba de pasar.

    -¿Qué tienen?- La Diosa se acercó, al ver como ellas se alejaban.

    -Pe…Pensaron que Shura y yo… Somos novios…- Estaba sonrojado a mas no poder, y siendo aún tomado del brazos por el Español.

    Levanto la mirada, mientras fruncía la boca, colocando la mano en el mentón –Debe ser porque les digieren que estaban juntos-

    -Pero… Si estamos todos juntos- Shura aun aferrado al brazo del castaño, sus mejillas coloradas.

    -En México no tiene el mismo significado, que en su país- Sorbió lo último que quedaba –Por ejemplo, en otros lugares poner el cuerno, es colocar dicho objetó en alguna parte del cuerpo, pero aquí ponerle el cuerno a alguien es que lo está engañando con otra persona- Asintió seriamente –Si es un significado de infidelidad-

    En ese instante, Aries y Tauro se quedaron sorprendido y se miraron mutuamente, recordaban cierta conversación en donde dicha frase se presentó.

    Aldebarán se puso a reír a carcajadas, mientras Mu estaba ocultando su cara roja con una de sus manos.

    -¿Qué les pasa a ustedes dos?- El rubio le pareció aquello raro.

    -Entonces… Dimos a entender a esas mujeres… ¿Qué somos novios?- Aioria lucía tan adorable con esas mejillas rojas, y algo nerviosa.

    -Así parece… Perdóname… Tu viniste a ayudarme a alejarlas y te terminaste metiendo en esto- Suspiraba resignado, más la idea no el desagradaba en lo más mínimo.

    -Oye… Amigo Shura- Sagitario se acercó a ambos, con una sonrisa poco usual en él.

    -¿Si?- Miro con atención al castaño.

    -¿Por qué sigues sosteniendo el brazos de mi hermano?- Inclino ligeramente la cabeza, con esa sonrisa que ya estaba aterrando a ambos.

    No se había dado cuenta conscientemente que aun hacia aquello, pero con el mismo reflejo lo soltó. No quería malos entendidos, pero le gustaban, le encantaba ese león dorado a la cabra y no se podía negar.

    Aioria suspiro molesto, tampoco le parecía indiferente Shura.

    -Aioros, no tienes que portarte así- El menor estaba con el ceño fruncido, le molestaba que actuara como el hermano mayor sobreprotector.

    -Solo cuido a mi hermano… De cualquier… Hombre- Miro algo enfadado al capricornio.

    Cruzo los brazos delante de su pecho, también podría entrar en el juego.

    -Entonces… Dime Aioros… ¿Por qué compartiste tu raspado… Con Saga?-

    Esa fue una sorpresa nos e esperaba aquel reclamo –Es que… A mí no me gusto ese sabor y a él si…- Rasco su cabeza, mostrando una sonrisa de todos sus dientes.

    -Si claro-

    -bien está decidido, iremos al Nacimiento, el castillo de nueva Polonia, a la laguna donde hay cocodrilos, un momento a la playa y mientras contarles hermosas historias de épocas antiguas- Metztli había rápido formulado un itinerario de los más representante del estado.

    -Primero quiero tomar una foto- El gemelo menor expuso su deseo.

    -Muy bien, hagámoslo-

    -¿Desde cuándo tomas fotos de recuerdo?- El géminis mayor pregunto extrañado.

    -¿Qué tiene? Hay cosas de mi que no sabes hermánote- Le dio un leve golpecito con el dedo en la frente.

    La falta de respeto abunda con ellos.

    Después de ese recuerdo, sentados todos en un monumento blanco con un héroe de la patria nacional.

    Metztli usando su poder y el prestado, pudo llevarlos de una vez al lugar llamado “El Nacimiento”.

    -Aquí pueden nadar un poco si lo desean- Les indico amablemente.

    -No tenemos trajes de baño, listilla- Cáncer siempre agresivo contra ella.

    -Oye Cangrejo, ya no me faltas al respeto o te transformo en un ajolote- Estaba molesta.

    -Quiero ver que lo intentes- La encaro, ese sujeto estaba dispuesto a fastidiarla, cuanto pudiera.

    -¿Enserio?- Pero nos e dejaba intimidar en lo más mínimo.

    -Por favor cálmense- Ya más consiente el patriarca trato de calmar a ambos.

    -Ja, entendido- Se alejó de ellos.

    -¿Cómo puede ser esta sujeto un caballero dorado? si es tan impertinente y mamón- Lanzo una mirada de desdén directo al hombre de barba escasa.

    Suspiro el peli celeste –Es un hombre algo incomprendido, pero no es malo- Miraba con tristeza a Cáncer que se fue a la orilla, sin hacer caso a los demás.

    Ella trato de ignorar todo, debía hacer un día especial cada día, solo por los invitados.

    Dejo de lado su malentendido y ofreció trajes de baño a cada uno, para que disfrutaran del gran cuerpo de agua.

    Algunos si aceptaron darse un chapuzón, pero otros no estaban tan seguros.

    Se quedaron en la orilla sumergiendo los pies, mientras tenían una conversación con Metztli de la historia de la zona.

    -En otras palabras, el agua nace de entre las rocas, baja por aquí… Justo en esa cascada y es potable, para beber, aunque obvio procesada, por cualquier bacteria- Se sentía orgullosa de su conocimiento basto.

    -Es muy interesante- Camus miraba serio hacia el agua, no estaba de humor, pero si para alguna historia, ser una biblioteca andante le atrae el saber más al igual que Aries pelilila.

    Cabe mencionar que aunque no lo deseara Shion entro al agua, por jalones del castaño, y ese en verdad deseaba hundirlo un momento, para que no digiera nada.

    -¿Por qué esa zona esta iluminada?- El rubio junto a ellos, era más partidario de relajarse sin entrar en grandes masas de personas.

    -Bueno ese punto es uno de los más hondos, de hecho en la cueva está sumamente profunda y fría el agua, nadie ha logrado llegar al fondo… El último buzo que lo quiso hacer, falleció en estas aguas y su cuerpo nunca fue encontrado- Decía aquello como la cosa más natural del mundo.

    Aquello los dejo algo intrigados al peliaguamarina y al Hindú, mirando en esa dirección, no eran de creer en fantasmas, pero uno nunca sabe.

    -Vamos entra al agua Camus, no seas amargado- Milo llego hacia la orilla, insistiendo en que Acuario entrara.

    -No tengo ganas, ¿Si? Escorpión- No le gustaba ser obligado a nada y eso no sería la acepción.

    -No seas un aguafiestas- Pensó detenidamente lo que acaba de decir –Jajajajajajaja, que bueno soy para las bromas-

    -Eres pésimo para ello- Desvió su mirada, para fijarse de nuevo en el agua despreocupado.

    Pensó por un instante y una idea surco su mente. Sonrió de manera maliciosa y se hundió, dejándolo fuera de la vista.

    -Entonces como decía… Aquí es un lugar muy turístico, sin duda tuvimos suerte que este tan desolado en esta época- Sonrió triunfante.

    -Tuviste algo que ver ¿Verdad?- Shaka, la miraba sin creerle nada.

    -Jajajajaja soy culpable- Apoyo sus manos en la orilla –Pero ¿Puedes ódiame por eso? Tenemos todo para nosotros y se pueden divertir por completo, sin preocuparse de que algo malo ocurra. Ese es el fin de las vacaciones– Le dedico una sonrisa al hombre.

    -Buaaaaaaa- Sujetando con fuerza el brazo del peliaguamarina y llevándolo con él.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡ESPERA MILO!!!- Caería, pero no se iría solo, sin querer sujeto el brazo de la Diosa, provocando que ella cayera.

    -Jajajajaja vamos el agua esta deliciosa, disfruten también- Estaba sonriendo, mientras nadaba un poco al verlos.

    -¡¡¡IDIOTA!!!- Camus no deseaba entrar al agua y cuando no quería algo, debían respetarlo, mas Escorpio tentaba su suerte siempre.

    -Wuaaa...- Salió del fondo, mientras recuperaba el aire –Haaaaa… Nunca me hagan esto, odio las sorpresas-

    Escorpio, sí que tentaba su suerte. Aventando agua a la cara de quien amaba, más el otro no estaba de humor y comenzó a perseguirlo dentro del agua, para poder congelarlo solo a él.

    Mientras la chica, prefirió hundirse un momento.

    -Nunca va a madurar- Concluyo, para mirar de reojo al pelilila.

    Mas no hubo ninguna respuestas, pareciera que estuviera observando sin mirar nada en cuestión, tenía en sus ojos nostalgia, melancolía… ¿Estaba extrañando a alguien?

    Tosió un poco para llamar la atención de Mu -¿Ocurre algo malo?-

    -¿Hee?- Salió de sus pensamientos -¿Qué?- Se giró para verlo y le dio una sonrisa –No… No ocurre nada-

    -Eres malo mintiendo Aries- Su voz tan monótona de siempre.

    Bajo su mirada, el reflejo en el agua, denotaba su estado de ánimo –Solo extrañó a Kiki, es eso-

    -¿Tu aprendiz?- Pregunta bastante tonta, lo conocía al niño, pero sabía a qué venia eso.

    -Si… Me gustaría que disfrutara de estas vacaciones, aunque sé que no es dorado, más lo extrañó tanto- Su mirada estaba triste de nuevo, algo que Virgo no podría soportar.

    Se espontaneo a veces es bueno.

    -Mu…-

    -¿Si? Sha…-

    No alcanzo a terminar el nombre, cuando sintió su cuerpo ser empujado hacia adelanté por una mano en su espalda y cayendo al agua.

    Al salir a la superficie, su cabello pegado a su cara, fue arrebatado hacia atrás, mirando con sumo desconcierto al rubio, nunca hacia cosas idiotas y estaba empezando.

    -¿Por qué hiciste esto?-

    -Creí que necesitarías refrescarte- Tan serio y estoico como siempre, sus ojos cerrados.

    -No es divertido, no quería mojarme…- Desvió su mirada. Quería también hacerle lo mismo, así como Milo a Camus, pero no era lo suficientemente valiente para ello.

    Su sorpresa se incrementó, cuando escucho como un cuerpo se dejó caer al agua.

    -¿Heee?- Miro fijo al punto de la ondulación.

    -Solo disfrutare el agua aquí- La cabeza del Hindú se dejó ver, solo su nariz y ojos, lo demás hundido.

    Un cambio de ambiente puede sacar lo mejor de cada quien, para ser honestos, ese rubio no quería ver al primer guardián triste, cuando todos disfrutaban de ese lugar tan extraño.

    Estaba pensando en otra cosa para hacerlo feliz, aunque no quería que se enterara que fue el de la idea.

    Después de nadar, tratar de matar al Cangrejo varias veces y una foto de nuevo por parte de Kanon.

    El aire hizo su magia, para secarlos y ropa de nueva cuenta ene se estado, listos al siguiente punto.

    Llegando en cuestión de segundos, se aprovechaba más el tiempo.

    Pero pareciera que el clima hubiera cambiado drásticamente, lucia nublado y una ligera lluvia caía.

    -¿Es normal que lluvia así?- Aldebarán pregunto.

    -Creo que erre un poco en el espacio tiempo, o nos adelantamos al futuro o nos fuimos al pasado.

    Todos la observaron con unos ojos desconcertados, ¿Qué demonios se hará ahora?

    Rio nerviosa –No se angustien, puedo manejarlo, solo fue un pequeño error de cálculos-

    -Deberíamos mejor irnos, se acerca una tormenta- Sagitario observo con cuidado, que de hecho se miraba unas nubes negras, con algunos relámpagos en ellas.

    -No se angustien, al contrario este clima pone el ambiente a este lugar- Señala el enorme edificio detrás de ellos –Este es el “Castillo de Nueva Polonia”, un lugar muy hermoso en su mejor época-

    -Pues ahora luce destruido- Aioria miraba sin mucha impresión.

    -Es por que las personas lo han banalizado, maltratado y hasta realizar rituales- En eso el aire soplo intenso.

    -¿Rituales?- Death Mask, aprecia interesado en conocer más de ello.

    -Es para llamar al más allá, para el mas acá-

    -¿Invocar espíritus?- El patriarca cuestión, con sus ojos bien abiertos.

    -las personas, les gusta hacer tratos con seres malignos para tener alguna recompensa- Seria, se encamino al lugar, mientras esto se quedaran algo estáticos en su lugar, con excepción de Cáncer que ya iba animado por primera vez –O… ¿Es que les da algo de miedo?- Los miraba a los trece, esta vez Death estaba de su lado.

    -Claro que no- Kanon sonrió triunfante, caminando adelante.

    -Me intriga pensar que es lo que esas personas pedían- Mu y su curiosidad digna de su signo.

    -Fácil, piden favores a seres de oscuridad, como dinero, salud, encontrar el amor o matar a alguien- Tan sincera en sus palabras y como la cosa más natural del mundo.

    -¿Matara a las personas?-

    Asintió con la cabeza, mientras entraban por la vieja puerta rota –Si, aquí encontraremos dibujos raros, grafitis, olores particulares, y objetos que les recomiendo no tocar por anda del mundo- Esta vez se notaba seria –Mis dominios son la luna y el agua, pero no los muertos, por ende… No desearía tener que romper alguna maldición o brujería-

    -¿Para qué son estas fotos?- Sosteniendo aquel objetó entre sus manos –Parece que rayaron la cara de este tipo- Lanzo una gran carcajada.

    Mas los demás lo estaban mirándolo de verdad ese hombre puede causar daños en un solo un instante.

    -Lo primero que les digo y lo primero que hacen- Pego su frente en alguna pared cercana.

    -¿Qué? ¿Qué fue lo que hice?- Se cuestionó Death, mostrando a todos esa foto.

    -Cáncer deja eso en su sitio y sigue adelante- Shion de nuevo tenía que ser autoritario, sin duda actuaba como una madre.

    -Sí, sí, ya voy- Su diversión paro.

    Después de comprobar que el hombre no atrapara alguna brujería y contagiar a los demás, prosiguieron a ver el castillo en ruinas.

    -Este lugar está cargado de energías muy inestables… Imagino que lo sienten igual-

    -Sí, el ambiente es algo pesado- Virgo hablo serio.

    -Así es, un sin fin de cosas se pudieron hacer aquí, y aunque muchos piensen que son espíritus o cosas por el estilo, han sido los propios humanos que realizan actos horribles que no tendrían perdón de ningún Dios…- Suspira, resignada la humanidad de su pueblo se había apagado hace tanto.

    -No es muy pintoresco, pero tiene su encanto- Dohko estaba en una parte junto al patriarca, admirando la estructura en ruinas.

    -Si… Me recuerda un poco a las ruinas que hay en Jamir- Estaba nostálgico en lo que miraba.

    Un silencio se volcó en ambos.

    -Shion… Tal vez… Te incomodo mucho eso del matrimonio… Pero… No fue algo que planea… A mí si me alegra que…- Estaba nervioso, quería arreglar un poco las cosas con ese Lemuriano.

    Suspira, bajando la mirada, sonrojándose –Es lo que parecemos…- Se giró al más bajo –No me incomoda, solo me sorprendió y más porque la señorita Metztli lo hizo-

    -Ja, es muy agradable, me cae muy bien- Sonrió de oreja a oreja.

    Mas ese gesto, le molesto al mandamás.

    -¿Por qué?- Le estaba interrogando algo serio.

    -Es que… Me siguió en la broma hacia los demás caballeros, y eso es algo que me da gusto - Miro con su caracteriza sonrisa al Lemuriano, notando su ceño fruncido, solo fue cuestión de sumar dos más dos.

    -¡¡¡ESPERA!!! ¡¡¡SION ACASO TU…!!!-

    Los gritos de los demás se hicieron presentes por todo el lugar y venían en su dirección. Provocando que esa linda escena de ambos mayores se quebrara.

    -¡¡¡LES DIJE QUE NO TOCARAN NADA DEATH MASK!!!- La chica venia en medio de todos.

    -¡¡¡YO NO HICE NADA!!!- Contesto Cáncer.

    -¡¡¡LO SIENTO, FUI YO!!!- Sagitario, corría junto a ellos.

    -¡¡¡COMO SEA, VÁMONOS A LA LAGUNA RÁPIDO!!!-

    Y con un chasquido rápido, desaparecieron de allí y volvieron a aparecer en ese lugar específico, gracias al cielo divino de allí, no fue directo a la laguna si no a una orilla detrás de la barandilla de seguridad.

    Las demás personas hay presentes, aprecian no notar que aparecieron de la nada, pero si llamo la atención el color de cabellos de todos ellos.

    Miradas indiscretas se coloraron en ellos, pero estos… Aún tenían la cara pálida como el papel.

    -¿Qué fue lo que paso?- Dohko, no compendia lo ocurrido.

    -Nos persiguió una cosa rara- Milo aun sacudía su cabeza, para sacarse esa imagen.

    -Fue un espíritu chocarrero- miro molesta a Aioros –Espero que no se halla pegado a nosotros, si no estaríamos en problemas.

    -¡¡¡ESPEREN!!! ¡¡¡¿DÓNDE ESTÁ EL IDIOTA DE MI HERMANO?!!!- Buscaron con la mirada al otro Géminis, pero al no encontrarlo.

    -Se debió quedar en el castillo-

    -Pobrecito… Debe estar algo asustado, tendré que ir…- Un sonido llamo su atención.

    -¡¡¡MIREN HAY UN HOMBRE JUNTO A LOS COCODRILOS!!!- Un hombre grito asombrado.

    -Por favor díganme que no es…- Apretó sus ojos y puños, esperando que estuviera equivocada en su corazonadas.

    -¡¡¡KANON!!!- El mayor de estos dos lo reconoció.

    -Esto está de lujo- Nótese el sarcasmos en sus voz.

    ---De regreso a casa---

    La puerta se abrió de golpe, dejando ver a los quince que se habían ido hace unas horas, pero tenían una cara de cansancio.

    -¿Qué les paso?- El padre de la Diosa pregunto.

    -No querrá saberlo papá- Resoplo cansada.

    -Entonces vengan todos a cenar-

    Qué bonito ha de ser llegar de un día que empezó bien y término mal, con una rica comida casera, aunque en estos momentos degustaban todo con velocidad, algunos guardando su comportamiento pero la mayoría estaban hambrientos.

    -Creo que los bocoles hoy si se vendieron- Un leve chistes.

    Después de esa cena, cada quien se dirigió a sus habitaciones, para descansar, pues mañana habría otra nueva aventura y todos esperaban que no fuera tan movidita como esta, pero seamos sinceros están en México, este país es todo menos tranquiló.

    Palabra de una nativa de aquí.

    -Demonios… Se me olvido mi mochila…- La pelicastaña rojiza, caminaba en la sala, para tomar sus cosas y apagar las luces, cuando se dio cuenta de una presencia.

    -Diosa Metztli- Ese llamado sonó algo bajo.

    Se giró, no se sorprendió tanto, ya lo había sentido su cosmos -¿Está todo bien? Shaka…-

    -Si- Calo un instante –Es solo que me gustaría… Pedirle… Un favor.-
     
  5. Threadmarks: Capitulo 5 (Michoacán)
     
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    Un Mes De Vacaciones En México
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    Comedia Romántica
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    ---A la mañana siguiente---

    -Muchas gracias por ayudarme- La castaña rojiza decía esto, mientras barría el patio.

    -De nada, es lo menos que podemos hacer- El león dorado decía aquello, mientras también barría otra sección del patio.

    -Lo bueno es que no nos muerden ellos como ayer a Death- Decía un serio Peliverde oscuro, estando recogiendo las hojas.

    -Ello se acostumbran más fáciles a los extraños que los de enfrente- Pensó un momento lo que acaba de decir –No digo que sean extraños… Solo que… Jajajajaja ya saben a qué me refiero- Rio apenada.

    -Sí, no te apures- El Griego, terminaba de ayudar a la chica con sus tareas.

    -¿No sería más fácil si usara sus habilidades?- Pregunto aquel Español.

    -Cierto sería más fácil, pero no quiero enfrentar a mi progenitora…- Una cara de miedo se hizo presente –Le tengo respeto a mi madre y quiero vivir-

    Ambos hombres se quedaron mirando entre sí, se notaba que la Diosa aún seguía las reglas, estando sola en casa.

    Un sonido de celular se alcanzó a escuchar.

    Contesto de inmediato la dueña de ese objeto.

    -Hola amor- Contesto con una dulce sonrisa, de enamorada –Si, ya terminé. Ok… Pues aún no sé a qué lugar los llevare, lo pensare en el almuerzo. Si nos veremos después…-

    -¡¡¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!-

    Un grito hizo a todos reaccionar de inmediato que algo malo ocurría.

    -Te marco después amor… Creo que alguien está muriendo. Te amo Adiós- Colgó de inmediato, agarro al escoba y se dirigieron los tres hacia arriba.

    Los gritos provenían de la habitación uno.

    Incluso, algunos más caballeros habían abiertos sus puertas, preguntándose qué pasaba.

    Metztli, no lo dudo y abrió la puerta de golpe, llevaba la escoba en posición del combate.

    -¡¡¡¿ESTÁN TODOS BIEN?!!!- Miro por todos lados, pero lo que vio, no lo podía creer -¿Qué… Que está pasando aquí?-

    Los demos caballeros entraron detrás de ella.

    -Es… Este maldito pez… Me asusto- Señalando al peli celeste que estaba aún sentado en su cama, mientras el afectado en una esquina de la habitación con una cara de miedo.

    -¿Qué?- Saga, se giró a ver a Piscis, quedando con los ojos abiertos por el aspecto de este.

    Aunque todos se giraron, pues realmente llamo la atención de todos

    -¿Qué les pasa a todos? ¿Porque me miran así?- Ya estaba molesto, por despertar a gritos, que se tallaba la cabeza y estiraba.

    -¿Qué es lo que tienes en la cara?- Camus incluso, estaba algo inquieto.

    -Es una mascarilla- Sentenció la pelicastaña –Mi mamá te paso la receta ¿Verdad?- Sonrió divertida.

    -Sí, se nota que es muy buena. No creía que tenían ese fruto, perfecto para mi piel- Sonrió emocionado, tomando las manos de la Diosa.

    -Ja, para que veas las grandiosidades de mi tierra fértil- Ambos se miraban con ilusión –El aguacate es un fruto de los Dioses- Pensó un instante –pero ninguno me pregunte el significado-

    -Y por tus estúpidas mascarillas ¿Me tengo que aguantar un infartó?- Death Mask, no salía de su susto.

    Es comprensible, al dormirse la piel de la cara de su compañero lucia bien y ahora era una pasta de aguacate verde en esta.

    -Death, tú no sabes nada de cuidado de la piel- Se levantó molesto, ignorándolo a él y a sus demás compañeros, me iré a lavar la cara y todos salgan de mi habitación- Dirigió la mirada y dedo puntero a los dorados.

    -jajajajajaja, este día será divertido-

    ---Habitación siete---

    Gracias a que los gritos estaban en la primera habitación, no los escucho. Más estaba sintiendo un ligero peso sobre él, que lo estaba haciendo despertar poco a poco.

    Sus verdes ojos al abrirse por completo y enfocarlos bien, se toparon con una dulce carita sonriéndole, sumamente conocida.

    -¡¡¡SORPRESA!!! ¡¡¡BUENOS DÍAS MAESTRO!!!-

    Abrió de golpe ahora si los ojos y la boca de igual forma, incluso se hizo para atrás como pudo -¡¡¡KIKI!!!-

    El niño abrazó a su maestro, acostándose sobre él. Estaba muy feliz de verlo. No habían pasado más de veinticuatro horas, pero se sintió feliz de ver a ese pelilila que adoraba tanto.

    -Kiki, ¿Qué haces aquí?- Se incorporó sujetando al niño entre sus brazos, no creía lo que miraba.

    -Buenos días Mu- El rubio se encontraba alistándose para bajar.

    -Shaka… Buenos días- Por un momento olvido que estaba durmiendo en la misma habitación que ese rubio y acomodo su singular pijama, una bata que en esos momentos estaba un poco arriba de sus rodillas.

    -La señorita Atena, me dio permiso para venir con usted y los demás dorados a estas vacaciones- Su carita reflejaba la inocencia y emoción de cualquier niño, que estaba a punto de embarcarse en una aventura.

    -Pero… La Diosa Metztli no…- Se preocupó por que pensaba que esto era una sorpresa o más bien, su pequeño se había teletrasportador a ese lugar, al sentir su cosmos.

    -No te preocupes, fue la misma Diosa Metztli, quien lo trajo aquí- Serio como era su costumbre, estaba parado cerca de la puerta del baño.

    -¿Qué?- No creía aquello -¿Enserio? ¿No me mientes Shaka?- Sonrió emocionado, ese había sido su pequeña ilusión desde que llego, pero trato de calmar.

    -¿Maestro está feliz de verme?- Lo abrazaba con fuerza y Aries le devolvía el abrazo. En verdad estaba muy alegre, lo denotaba su tierna sonrisa.

    De la cual Virgo era testigo al verlo de frente.

    No le diría que él fue el da la idea, que él le había pedido a su Diosa Anfitriona que le hiciera ese favor de traer al pelirrojo Lemuriano.

    Aun no era lo suficiente valiente de decirle lo que siente.

    ---Una hora después, en la cocina---

    -Bien estos son los famosos tamales, algo típico del país. También hay en otros allá en el sur, pero tiene sus diferentes, estos son los de México- Declaraba orgullosa, con una pose de confianza sincera.

    A cada quien le había dado cuatro tamales, sin duda las grandes cantidades de masa para amasar, las hojas de maíz, porque obvio también están los de plátano, pero ella no era muy partidaria de ellos, los diferentes guisos, la manteca utilizada en algunos, tuvo que preparar algunos con variedades por los que no comían nada de origen animal.

    Ellos miraban con curiosidad aquel alimento, primero era una hoja, y dentro debía tener el alimento, pero pensaban que también se debía comer lo de afuera.

    -Es fácil, se abre y se desenvuelve como un regalo y a comer- Les mostro como se tiene que quitar la hoja, abrirla con cuidado por los extremos más angostos y liego por en medio.

    -¿Qué es esto negro por un lado?- Milo notaba aquello confundido, lo movía con su tenedor.

    -¿Frijoles refritos? Aquí un plato de tamales, conlleva obvio de lo principal, frijoles refritos y lechuga picada o repollo- Sonrió burlesca –Y también salsa ¿Gustan un poco? Les juro que esta vez es normal- Rio al recordar lo de ayer.

    -¡¡¡NO GRACIAS!!! Aún tengo problemas en el estómago por lo de ayer- Un enfadado cangrejo dijo aquello.

    Una mueca de asco se hizo presenté en el peliverde mayor –Death Mask de Cáncer, no digas esa vulgaridades, estamos almorzando-

    -Lo siento patriarca tsk- Estaba enojado tan temprano, le había ido muy mal.

    -Yo si probare un poco- El pelilila, era lo contario gozaba de un excelente humor, por tener a su pequeño.

    -¡¡¡SI!!! Tu muy bien Mu, eres genial- Sonrió animada, aunque ya estaba degustando aquellos alimentos, se emociona que alguien tenga la intención de probar la salsa que hizo.

    -Gracias, por traer a Kiki- Fue lo que le dio de respuesta Aries.

    -Ho… Jajajaja, si, no hay de que- Hizo un leve gesto para ver a Virgo, este solo le asintió.

    Los tamales, preparados en su mayoría de carne, picadillo, puerco, pollo, incluso barbacoa, pero también estaban de verduras, queso y dulces, para todo tipo de personas.

    Aparte de Mu, hubo algunos que también decidieron probar la salsa, como Milo, que decidió confiar y es tan curioso que debía intentarlo, Dohko igual provoco aquello, Aldebarán no se quedó atrás.

    Siendo algo picante, pero no tanto como al de ayer, degustaron sus alimentos bien.

    Aunque algunos estaban renuentes de probar la salsa verde que estaba sobre la mesa, bebieron de nuevo variedad, jugo de naranja, algún refresco o agua simple.

    -¿A dónde iremos hoy? Señorita Metztli- Aioros terminaba el ultimo pedazo de tamal en su plato, que por cierto el junto a algunos dorados probaron más, que llego ser tres veces.

    -Pueden llamarme Daniela… O Danny si gustan fuera de aquí… No tienen que ser tan formales- Sonriendo emocionada –Veamos donde se detiene la ruleta del… Jajajajaja- Apareció dicho objetó, marcado con cada nombre de los estados, obvio Tamaulipas estaba tachado.

    Esto hizo impresionar a cada uno de ellos.

    -¿Dónde se detendrá esta vez? ¿Dónde se detendrá esta vez?- Lo repetía como un cantó.

    Y solo uno segundos pasó, para que saliera el siguiente estado a la suerte.

    -Michoacán- Fue su exclamación –Muy bien, ¿Están listos? Les daré unos minutos para que preparen sus cosas y ya saben el guardarropas, pasen desapercibidos-

    Dicho esto, solo unos minutos pasaron para que estuvieron listos, aunque ahora debía pensar en algo para cambiar las ropas del menor.

    -Eres de verdad adorable pequeño- Era difícil para esa Diosa, no abrazar y apretar los cachetes de cualquier dulce niño de corazón puro que viera.

    -Gracias… Diosa Metztli- Devolvió el abrazo algo cohibido por el abrazo de ella.

    -Nadie me va a llamar por mi nombre- Decía esto tan derrotada, no podían olvidar su educación de siempre mencionar los rangos –Tu estas bien, solo que te arreglare esas hechuras de los brazos, las ligas griegas se van.

    Y como dijo desapareció aquello.

    -Luces bien- desordeno sus cabellos, girándolo hacia el Lemuriano guardián –¿Qué opinas?-

    Para Mu, no le importaba nada la apariencia, su pequeño lucia bien.

    -Me alegro mucho que nuestra Diosa Atena diera permiso a Kiki, se divertirá mucho- El patriarca mencionado esto, con una sonrisa.

    -Sí, de verdad que le daré las gracias- El pequeño estaba junto a él, abrazándolo.

    -¿Están preparados? Por qué vamos a viajar como ayer, visitaremos algunos lugares, tenemos todo el día y comeremos allá- Llevaba un pequeño libro con ella.

    Todos los demás asintieron, la verdad esa forma de viajar era de las mejores, no provocaba daño alguno, salvo que cansaba a la chica, pero eso tenía un por qué.

    Llegaron a un bosque que se sentía bastante cálido.

    -¿Esto es Michoacán?- Miro por todos lados Aldebarán.

    -Sí, estamos en ese estado- Alzo su vista, giro para un lado y para otro, hasta olfateo un poco el aire –Estamos en el santuario de las mariposas Monarcas- Sonrió de oreja a oreja, le encantaba ese lugar que esos animalitos de la creación habían proclamado suyo.

    -¿Santuario de la mariposa monarca?- Kanon, estaba intrigado. Pensando en alguna existencia de un “Santuario” Como el de su Diosa.

    -En ese lugar, las mariposas Monarcas, vienen a…- Se giró a ver al niño, no sabía si podía hablar libremente –Jajajaja Forman grandes columnas entre ellas, colgando de los árboles y hay depositan sus crías, para que nazcan en un clima cálido…- Tenía que dar la explicación más inocente que pudiera.

    -No veo ninguna mariposa- Camus, se fijaba arriba, por extraño que pareciera le resultaba interesante ver a esos animales.

    -Eso es porque estamos algo lejos, caminemos un poco pero… -Saca unas ligas de quien sabe dónde –Póngase esto primero, sujeten su cabello o hagan lo que gusten, pero no quiero quejidos del calor- Miro a Afrodita luciendo su coleta ya hecha –Eso amigo mío, tu si vienes prevenido siempre-

    -Claro, es algo que me gusta hacer siempre- Ese aire de confianza se respiraba entre ellos, que hasta se adelantaron hablando de tips de belleza.

    Un rato por esos lares y poco a poco fueron descubriendo varias mariposas monarcas revoloteando, sabía que estaban cerca.

    -Vengan es por aquí- Lucia entusiasmada, que daba varios saltos, y el pequeño del grupo él seguía el paso.

    Al detenerse y mirar hacia arriba, pudieron ver una gran manada de mariposas de colores naranjas brillante, negro y puntitos blancos, estaban en toda la zona, los arboles parecían que sus hojas fueran ellas.

    -Es asombroso- Exclamo Aioria.

    -Son preciosas- Afrodita no salía de la impresión, y más decir que algo fuera preciosos que no sea él, más extraño.

    -En verdad esto es magnífico- El mago de hielo, estaba hipnotizado por esas criaturas tan frágiles.

    -La mariposa monarca, viene aquí cada verano, emigrando de zonas frías de Canadá, para poder tener a sus bebes aquí y luego regresar con ellos, aunque es tristes las mariposas que llegan no son las mismas que se van- Una meuca de tristeza se reflejó –Su periodo de vida es muy corto-

    -¿Huyen del frio?- Acuario le pregunto.

    -Si, por favor… Ten cuidado… Son muy frágiles, así que maten tu cosmos siempre bajo control- Le dedico una sonrisa.

    Aquello, no lo tomo mal, pero su semblante se puso serio. El frio que era su don, siempre le había ocasionado malentendidos y lo juzgaban por aquello, sabia l que el frio hacia a muchos, podía dañar sin querer.

    Cada caballero comenzó a explorar cerca de la zona, con mucho cuidado de no asustarlas o molestar.

    Fue gracioso ver a varios con mariposas posándose en sus cabellos, estos fueron los tres Arianos, Tauro y Capricornio. Parecía que las mariposas sabían que esos cinco tenían algo que ver con animalitos herbívoros que ellas suelen posarse para descansar en su viaje.

    -¡¡¡QUE HERMOSO LUCES SHION!!!- Libra nunca dejaba escapara un momento para halagar a su amado ahora esposo por mientras.

    El peliverde se estaba acostumbrado peligrosamente a los apodos ya aceptar eso, mínimo ya no se alejaba y ya se sonrojaba más.

    -Que lindas son- El pequeño Aries sonreía mostrando sus dientes, mientras las mariposas se posaban en sus cabellos rojos y alguna traviesa en su nariz, provocándole un estornudó –A…Achu- Con esto las demás volaron –Lo siento-

    Mu, siempre listo para ello, pero no para su propio beneficio, tomo un pañuelo y limpio la nariz del menor –No te preocupes, están bien, han regresado con las demás- Que dulce mirada, ese borrego lila tenia para con ese niño.

    Virgo se mantenía aislado como siempre, pero no podía ir demasiado lejos, a distancia, contemplando la belleza del lugar, pero también la del primer guardián, que lucía tan feliz de tener a ese pequeño con él.

    Para Shaka eso bastaba, esta vacaciones forzadas serian grandiosas con solo verlo feliz.

    -Deberías acercarte y decirle que luce bonito con las mariposas- La voz femenina lo saco de sus pensamientos.

    -No sé de qué está hablando Diosa Metztli- Serio, cruzado de brazos, sin dirigirle ninguna mirada.

    -¿Acaso tan difícil es llamarme por mi nombre humano?- Se cuestiona aquello –Vamos solo dile que se ve bien con el cabello atado, que te gusta y que lo amas… Y no sé qué más… pero ándale anímate- Le daba algunos codazos en las costillas, para fastidiarlo.

    -No haré tal cosa, no sería correcto- Que voz más seria enmarcaban sus palabras.

    -Si sigues con esa actitud, no vengas luego llorando cuando alguien se fije en él y créeme… Atraerá la atención de muchos y muchas, allá tú si lo pierdes- Se fue dejando esa advertencia sobre la mesa.

    No quería pensar mucho en eso, mas podría suceder…

    Su mirada de nuevo se fijó en el Aries, cada parte de él, le aprecia preciosa, pero no sería digno representante de Vigo se pensara en esos detalles que solo él conocía.

    -Vamos Saga, no seas amargado y déjame tomarte una foto, junto a esas mariposas- Un peli azul decía esto con la cámara en manos.

    -No sé por qué quieres tomar todas las fotos de las vacaciones, pero sé que no tramas nada bueno- El mayor de los Géminis, con los brazos cruzados y ceño fruncido, no se convencía de las buenas intenciones.

    -Solo quiero una maldita foto de mi hermano, prometí que nos llevaríamos bien y mínimo yo cumpliré- Colocaba la cámara delante de él.

    -¿A quién le prometiste semejante mentira?- Poniendo sus manos en sus caderas.

    -A Daniela, así que… Posa bien- Se estaba haciendo para atrás, enfocando mejor.

    Después de tomar la foto a su hermano, se dedicaba a hacerlo con cada uno, y el lugar.

    Le parecía divertido ese pasatiempo, más tenía un doble sentido, Kanon siempre debía sacar provecho de todo.

    El mago del hielo se mantenía parado quieto en el mismo lugar, estaba deseando internamente que alguna mariposa se posara en él, como había hecho con todos, pero nada funcionaba, era como que evitaran sus presencia.

    Es lógico, su propio cuerpo puede generar frio en ocasiones, tal vez no perceptible para él y no regula su temperatura para el frio, pero los animales son más sensitivos sin duda.

    Esto estaba bajando la moral de Camus en gran medida, pensaba que aquí podría distraerse de lo que los demás hacían, su propio poder, pero ni esos animales lo querían.

    -¿Por qué las mariposas no se acercan a él?- Milo No podía disfrutar del esplendor, al ver a su amado tan triste.

    -Ellas sienten el frio cerca, se mantiene a distancia por la sensibilidad de sus crías, es supervivencia, no es nada contra él- La joven le decía para animar al Escorpión.

    -Pero él quiere también divertirse- Ni siquiera se acercaba porque notaba lo que trataba, sin ningún éxito.

    -¿No hay mariposas en Grecia?-

    -Si hay, pero Camus no suele bajar mucho y no las logra admirar demasiado por que no son tan amistosas como las de aquí- Sus ojos tristes.

    Pensó un momento –Bueno… A veces no se puede tener todo en la vida, mejor vez hacerle compañía la necesita-

    Hizo lo que le recomendó ella, para su sorpresa Acuario no fue tan grosero con él, al contrario en cierta forma agradeció que él estuviera a su lado.

    Pasaron las horas, cuando ya era tiempo de cambiar de ambientes.

    Así lo hicieron y ahora se encontraban en otro punto de Michoacán.

    -Este es el yacimiento Arqueológico de Michoacán- Señalo a sus espaldas, unos grandes montículos de tierra que tienen apariencia de pirámides más pequeñas y sin punta, con escalones.

    -Se parecen a algunas ruinas cerca del Santuario- Comento Aioria.

    -Puede ser, es extraño pero algunas civilizaciones antiguas, tienen cierto parecido en su arquitectura y…- No se pudo completar dicha oración, pues alguien ya causaba alborotos.

    -¡¡¡EL PRIMERO QUE LLEGA A LA CIMA GANA DOBLE RACIÓN DE TAMALES!!!- Grito Kanon, emocionado por la idea.

    Siendo seguido por Death Mask, Aioria, Aldebarán y Milo. Estos hombres sin duda aún tenían ganas de más.

    -Yo no prometo nada- Metztli reclamo, y rápido fue tras ellos -¡¡¡OIGAN, TENGAN CUIDADO ES UNA ZONA ARQUEOLÓGICA, MÁS LES VALE NO ROMPER NADA!!!-

    Libra sonreía animado, cruzado sus brazos por detrás de su cabeza –Creo que se están divirtiendo-

    -Sí, lo están…- Sonrió, algo pensativo el peliverde –Dohko… Quisiera hablar contigo…- Decía esto sonrojado, desviando su rosada mirada –Vamos a sentarnos en esa sombra-

    -¿Pasa algo malo Shion?- Sonaba preocupado, no era normal que el patriarca hablara de esa forma.

    Ambos comenzaron a caminar hacia dicho lugar, aunque el castaño se notaba preocupado.

    ¿Había hecho malo? Esa era su más grande duda.

    -No pasa nada malo… Es solo que…- No podía mirarlo a la cara, se sentía avergonzado –Creo que te debo una disculpa-

    -¿Una disculpa?- Aquello no se lo esperaba Libra -¿Por qué?- Curioso y aun preocupado.

    -Me… Sobresalte demasiado… Y creo que fui muy grosero contigo anoche- Desvió su mirada.

    Niega firmemente –No, Shion… Yo soy el que se debe disculpar… Me emocioné demasiado por la idea de que… Estemos casados, que de verdad quise dormir contigo anoche y… No debí…Molestarte- Ahora él estaba apenado, su comportamiento no había sido el mejor, al compartir habitación con el antiguo Aries.

    -Sé que no harías nada que yo no quisiera… Pero me tomaste de sorpresa y por eso… Te trate así- Suspiro resignado –Perdóname… Se los sentimientos que tienes hacia mí y…- Cruzo sus brazos por delante de su pecho, tratando de apoyarse en sí mismo –Y… Son correspondidos, pero… Yo… No…-

    Que el patriarca se esforzara para disculparse, hablar de esos dulces sentimientos que ambos compartían, le parecía tan adorable, no era común ver esa faceta, y se sentía afortunado poder admirarlo así.

    Tomo el rostro del más alto entre sus manos y lo miro a los ojos directamente –Siempre te lo diré y te lo seguiré diciendo, no importa cuanto tenga que esperar, lo haré solo por ti… Por qué te amo- Quería darle un beso, pero la cara roja del contrario le advertía que era mejor no hacerlo.

    -Nuestros hermanos siempre tan ocurrentes- Rio el hombre de cinta roja en la cabeza.

    Suspiro decepcionado –Siempre actúa así Kanon, cuando algo le divierte o quiere competir con los demás-

    -Luces realmente lindo con el cabello atado- Sonrió de esa forma tan característica, con los ojos cerrados y tratando de acercase al peli azul.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Saga dio varios pasos para atrás, no le gustaba mucho esa cercanía, o más bien era porque lo dejaba fuera de combate -¡¡¡ALÉJATE DE MÍ SAGITARIO!!!-

    Sonrió enternecido adoraba esos pequeños cambios de humor que tenia de vez en vez Géminis.

    Pasaron un buen rato era lo que debían, cada quien se divertido en su manera, hasta algunos aprovecharon para tomar alguna siesta, pues no habían dormido bien, ronquidos de verdad estuvieron en sus tímpanos.

    Ya se les había informado que la comida seria, directamente al centro del estado para comer lo típico de allí.

    Sería cuestión de un chasquido de dedos, para lograr hacer aquello.

    El dinero no era problema, la Diosa tiene crédito ilimitado.

    Cada quien podría pedir lo que gustara, pero tenían ciertas opciones.

    -Pidan lo que gusten, pero tienen estos cinco platillos para elegir- Señalo el menú con su dedo índice.

    El cual decía lo siguiente: Morisqueta, Sopa Tarasca, Sopa fría de Aguacate, Pescado blanco de Pátzcuaro y Empanadas rellenas de Chilacayote.

    -¿Algún platillo que no contenga carne, aparte del de sopa fría de aguacate?- Pobre Shaka, este País, su gastronomía estaba basada en gran medida en carnes de diferentes tipos.

    -Las empanadas rellenas de Chilacayote, güero- La dueña del puesto le informo al joven.

    -Entonces eso comeré-

    -Alégrate un poco más Shaka, la comida es realmente buena- Aioria comento esto, mientras le daba un abrazo a su amigo, para fastidiarlo.

    -Déjame en paz Leo…- Su mirada hacia el frente, con un semblante de pocos amigos y brazos cruzas, odiaba el contacto físico.

    -No seas amargado, disfruta que no todos los días estamos en un lugar así- Señalo alrededor del restaurante rústico, le parecía realmente encantador.

    Ya estaba cansado del castaño, así que prefirió darle por su lado –Si puede que tengas razón, pero aun así… Deja de abrazarme-

    -Muy bien, al menos sonríe un poco más- Soltándolo, pero aún seguía dándole palmaditas en el hombro.

    Valla que gran cosa había hecho Aioria, pues dos pares de ojos se habían clavado en esa acción que sin duda fue de amistad, pero Aries y Capricornio no lo dejaron pasar y ambos sentían enojo que se llevaran tan bien y ese contacto los hizo hervir la sangre.

    Mas su actitud calmada, no les permitiría reclamar en absoluto, al menos Mu lo compensaba mirando el plato al frente con un aire de tristeza, pensando que posiblemente el rubio preferiría compartir habitación con Aioria en vez de él.

    Los platillos llegaron rápido, y todos degustaron lo pedido, no se arrepentían en lo más mínimo de lo que pidieron.

    Incluso hubo algunos traviesos, que robaron un bocado del palto ajeno y provocó una que otra pelea, pero gracias al patriarca eso no pasó a mayores. No debían salir debiéndole más de la cuenta a la dueña del lugar.

    Después pasearon un rato antes de volver al último destino y seria ya cayendo la noche.

    Más se sentía un aire de incomodidad en el ambiente, por parte de Shura que no perdía ni un instante para mirar al león juguetón y divertido que de repente fastidiaba al rubio, sin duda después de la comida se encargaba de hacer aquello.

    Capricornio preferiría mil vez ser él quien recibiera esas atenciones del león dorado.

    Y por el extremo contrario, esto lastimaba un poco el corazón dulce de Aries, ¿Por qué Shaka no hacía nada para quitárselo de encima?

    Si cuando algo no le gustaba, lo hacía, pensaba que tal vez… No le pareciera indiferente el castaño.

    Más estos pensaban muy apresurados, pues los implicados, no tienen esas intenciones, él Griego solo quería fastidiar y el Hindú había prometido no hacer nada con su uso del cosmos, si no estarían en problemas.

    -Está mucho más agradable el clima ahora- Afrodita se desato su cabellera, para dejarla flotar en el aire.

    -Siempre queriendo presumir Jajajaja- Tauro le tomaba de gracia el comportamiento de Piscis.

    -Para eso estoy aquí, todos pueden admirar mi belleza- Su pose de diva nunca se hacía de esperar.

    -Jajajajajajajaja- Cada acción hacía reír al brasileño, y lo demostraba con esas carcajadas notorias.

    Pero aquí el Cangrejo iría a reclamar lo que aún no le pertenecía.

    -¡¡¡OYE TORO!!! Conseguirte el tuyo- Sujeto el brazo de Dita –Esta Florecita es mía-

    Esos ojos retadores contra los de Aldebarán que solo demostraba estar incomodo en la situación.

    Siendo testigo de todo lo que ocurrió a su alrededor, se daba cuenta que progresos de algunos eran retrocesos de otros.

    -Bueno…- Se adelante al grupo entero -¡¡¡LAGO DE PÁTZCUARO!!!- Se preparó de inmediato sin dar tiempo de reaccionar los demás y con su poder los llevo hasta allí.

    Su majestuosidad era enorme, atrayendo la vista de todos.

    -Hay siete islas alrededor de este Lago, es muy extenso- Hablaba como toda una guía turística.

    Algunos aun la escuchaban otros preferían ver la extensión de dicho lugar.

    -Kanon… ¿Por qué estas tomando tantas fotos?- Capricornio se acercó al mencionado que fotografiaba todo lo que veía.

    -Buena pregunta Cabra…- Le tomo una sin permiso –Solo que Atena me pidió que lo hiciera y bueno, le estoy cumpliendo-

    -Entiendo, pero… ¿No es molesto hacerlo todo el tiempo?- preguntaba sin más, sentándose al orillas del cuerpo de agua.

    -Para nada, es divertido, capture sus caras ridículas en cada enfoque- Sonrió triunfante –Además…- Saco varias fotos de su bolsillo –Tengo grandes tomas de varios, que sin duda te interesaran-

    Le ofreció aquello al peliverde oscuro y este abrió sus ojos jades con gran sorpresa, pues lo que veía era digno de enmarcar según para él.

    -¿Se están divirtiendo?- Metztli pegunto aquello emocionada.

    -Sí, lo estamos haciendo- Afrodita era quien más disfrutaba cada cambio de ambientes.

    -Apenas vamos dos días, hemos visto tanto y comido diferentes cosas- Milo seguía la emoción inicial.

    Sonrió dando saltitos –Y eso que aún faltan treinta puntos más por visitar-

    -No puedo esperar para conocerlos- El más pequeño del grupo, imitaba el comportamiento de la joven.

    Poco a poco, el día se terminaba, era siendo hora de regresar.

    ---Vuelva a la casa---

    Así pues, al volver a la casa que ahora todos compartían, de nuevo la deliciosa comida, que ahora consistía de nuevamente tamales.

    Digamos que fue algo que todos disfrutaban y si, las dobles raciones fueron para todos.

    -Cielos… Que buen metabolismo gozan ustedes- La mayor de todos hablo.

    Después de esto, todos subieron… Mas la pelicastaña rojiza, pidió a Escorpio que se quedara un momento con ella.

    Obvio el no rechazaría eso, sin duda debía ser algo importante.

    Mas el mago de hielo, aquello no le pareció agradable, pero n diría nada. Solo subió las escalareis, perdido en sus nubosos pensamientos.

    -¿Qué sucede Diosa Metztli?- Cortes como siempre.

    -Ya me doy por vencida- Dijo aquello con un semblante de burla ara si misma –Milo… Ten- Le ofreció una pequeña caja.

    Esto extraño al peli azul -¿Qué es esto?-

    -Bueno… A Camus lo vi bastante triste porque las mariposas se alejaban de él y como sé que lo quieres ver feliz- Le guiño un ojo, sonriendo emocionada –Dale esto, le vas a alegrar como no tienes una idea-
     
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