Thia Kane - Emerson Wolf & the Wishbones Era difícil, realmente difícil. Besarla me mareaba la cabeza, me mareaba. Mi corazón nervioso, duro de nervios, se agitaba tanto que me dolía el pecho y mi respiración nunca daba una vuelta completa. Tenerla en el regazo no era bueno, claro, pero con sus manos contra mis muñecas y mis muñecas contra la pared sobre mi cabeza, ¿podría hacer algo? Mentira, más bien: ¿quería hacer algo? Mis ojos agotados dieron con los suyos, profundos como el calor de una fogata. Oscuros como la noche. Un agujero en palidez del cielo. ¿Cómo se vería nuestro cielo tras una super nova? Quería explotar como una super nova. De todas formas, nunca llegamos más lejos que esos besos y toquetones. Nunca nos dijimos un te amo y nunca me buscó para darme un regalo. Cuando confesó algo importante solo me pidió no volver a dar con ella, porque le era exasperante. Gélido quedó mi cuerpo y estacados quedaron mis ojos sobre su espalda... Oh, claro que te entendiste, cariño... Tras ver la tortuosa tristeza en sus ojos.
Always Forever - Cults Me asomé con calma por el costado derecho, con una curiosidad pasible, pasible como la sonrisa que me brindó al voltear con ligeresa hacia mí. No demoré en reflejarla, cómplice. —¿Qué haces? —quise indagar. —Son para un nuevo proyecto —confesó observando con ilusión precisa su obra. —Uhm... —comenté con una sonrisa tranquila, una satisfecha. Rió, dibujó, conversamos... Compartimos, conversamos, jugamos. —Era como estar en un culto, lo juro... —confesé, sentí el suspiro no solo por el aire contra mi cabello, sino por cómo se movió su pecho, sobre el cual me había recostado hace ya un buen rato. Su piel era sumamente calida, la mía propia ya la cubrí con ropa de dormir, así evitaría enfriarme más de la cuenta. —¿Y qué somos?— Dió con mis ojos repletos de angustia y sonrió con una confianza gallarda—, tú y yo... Desinflé mi presión en una sonrisa cómplice, pero sin borrar la angustia tras mi ceño. Aunque, no importaba, de todas formas dejé atrás esa melancolía para que la picardía tensara mis comisuras. —No sé, tendrás que descubrirlo —murmuré antes de hacerme con sus labios otra vez. Definitivamente, estaba por caer en la locura... Pero ya no me interesaba ser coherente.