Ciencia ficción La Gran Catástrofe X Futuro Final

Tema en 'Novelas' iniciado por Reydelaperdicion, 15 Marzo 2026 a las 4:08 PM.

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    Reydelaperdicion

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    La Gran Catástrofe X Futuro Final
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    Ciencia Ficción
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    1
     
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    Saludos. Este mismo día estoy publicando tanto el final de la parte IX como el inicio de la parte X de este universo.

    Para quienes quieran saber más de esta historia, pueden consultar la siguiente entrada de mi blog.
    Para quienes ya sepan de que va, les doy la bienvenida a la décima y última parte de esta saga que empecé allá por el año 2017 y que este año (en julio, para ser exactos) está por cumplir los 9 años.

    Esta parte cuenta con un total de 26 capítulos, superando a las partes II y IX en longitud, pero quedando más corta que el resto de las partes. Llegó el momento de cerrar esta historia y empezar a preparar el terreno para mi próximo proyecto, el cual (si todo va bien) también será publicado en este foro.

    Quiero mandar un abrazo con cariño a Manuvalk , quien estuvo acompañando la publicación de esta historia desde el día 1 básicamente. Fue un viaje largo desde que empezamos hasta aquí, y estoy seguro de que hubo momentos que le habrán gustado mucho o poco. Espero esta conclusión sea satisfactoria.

    También mando un saludo a Elliot, quien confío que más pronto que tarde llegará a este thread y leerá la conclusión de la historia.

    No me olvido de aquellos lectores que puedan tener interés en la historia pero no estén registrados en el foro. Si alguien está siguiendo este universo desde las sombras, también doy las gracias.

    Sin más para decir antes que esto se alargue más, dejo el primer capítulo del final.










    La Gran Catástrofe X Futuro Final

    Los últimos humanos:

    — ¡Mamá! ¡Sky! ¡Kite! — gritó el joven Arick Lakor, desesperado al ver como las hojas de los árboles estaban siendo envueltas por humo y fuego.

    El joven Lakor empezó a tener un ataque de tos al estar expuesto por un tiempo al humo que desató el incendio provocado por el bombardeo de los hombres de Casseirem. Poco podía recordar. Estaba junto a ellos y siguiendo de cerca a la subcomandante y líder de la misión, pero cuando el sonido los alertó y se convirtió en peligro, Arick y los demás empezaron a correr despavoridos.

    Seguía en movimiento mientras la tos se mantenía aferrada en su garganta. Arick no tenía idea de por qué su cuerpo tomó esa reacción, dado a que no creyó haber respirado tanto a su alrededor como para verse invadido de esa manera. Pese a ir contra sus instintos, Arick se quitó el casco para poder toser sin ensuciar su visor interno, y allí pudo toser con tranquilidad.

    — ¡Arick! — la voz de su novia lo alertó.

    La había escuchado, pero el ruido de las hojas siendo consumidas por el fuego no le dejaba escuchar muy bien. Tuvo que pasar un minuto hasta que la joven Delleo llegó hacia su posición. La chica lo tomó de las manos y le dijo que tenían qué moverse.

    — ¡El fuego se extiende! — gritó muy alarmada — ¡¿Has visto a Kite?!

    — No… — Arick habló como pudo con su tos — ¿Tú has visto a mi madre?

    — No, no la vi, estábamos los tres juntos hasta que ya no lo estuvimos — Sky tenía un tono de voz muy elevado — ¿Por qué no tienes el casco?

    — Me agarró un ataque de tos, y se me estaba ensuciando el visor — Arick contestó con honestidad, esperando que pronto empezase a aminorar.

    — Pongámonos a salvo y busquemos a los demás — le indicó la chica, mirando hacia atrás.

    El joven Lakor, intrigado, imitó el gesto de su novia, y allí fue como vio que las llamaradas estaban volviéndose cada vez más grandes en tamaño. Quedó asombrado al darse cuenta de lo inflamables que podían ser aquellos árboles, que acabaron envueltos en un infierno ardiente en pocos minutos de iniciado el bombardeo. Arick y Sky se movieron lo más rápido que pudieron para tratar de evitar cualquier contacto con enemigos o con el propio fuego. No fue hasta que la tos alivió en él que Arick volvió a colocarse su casco y sujetar su arma con firmeza.

    Sin embargo, eso no les sería necesario. Los dos jóvenes lograron llegar a un pequeño claro desde el cual se podían ver las estrellas en el cielo. Ya no parecía haber presencia enemiga, ni rastro del fuego, dado a que ni un solo resplandor era observable al mirar atrás.

    — Hay que llamarlos, tienen que saber que estamos bien — Arick sacó su dispositivo de su armadura — ¿Hola? Habla Arick. ¿Están bien? Sky y yo creemos estar a salvo por ahora, si alguien tiene problemas, envíe una señal y acudiremos hacia ese sitio.

    Una vez enviado aquel mensaje de voz, los dos jóvenes se quedaron mirándose fijamente por un tiempo. Ambos empuñaron sus rifles con fuerza, esperando recibir un mensaje de sus compañeros y para estar alerta ante un posible ataque enemigo. No llegaba ninguna respuesta, y eso para los dos solo podía significar una cosa.

    — O están imposibilitados para usar el comunicador… — Sky se detuvo allí mismo.

    — O están muertos… — Arick se fue por el lado más pesimista — No… No están muertos. El incendio se volvió muy grande, deben estar teniendo los mismos problemas que nosotros para escapar de allí.

    — Eso espero, pero de ser así, tendrán que salir rápido de ese sitio — Sky no quería imaginarse lo peor — Todavía tenemos que llegar a nuestra nave y enviar el mensaje a casa.

    — ¿Cuánto deberíamos esperar a que regresen para volver a intentarlo? — Arick quería saber su opinión — Solo somos dos, no tendremos oportunidad. Menos si nos atacan con esas armas capaces de incendiar el bosque.

    — No lo sé, Arick, no estoy preparada para una decisión así — Sky le contestó algo apenada — Tu madre y Allecreod son quienes más experiencia tienen en esta clase de cosas. Ellos seguro podrían responder a tu pregunta.

    — Ninguno de los dos ha respondido si quiera a mi llamado — Arick estaba empezando a preocuparse — Ni ellos, ni Kite, ni Winter… Y tampoco estoy escuchando nada para poder darme una idea de dónde pueden estar.

    — ¿Qué es lo que quieres hacer? — preguntó la joven Delleo.

    Antes de que Arick pudiera darle una respuesta a su novia sobre el tema más urgente para ellos, el dispositivo del chico empezó a sonar. Alguien había respondido a su mensaje, y de seguro se trataría de una llamada de socorro ante la situación tan desesperada a la que habían sido sometidos. El joven Lakor pidió a su pareja que vigilara los alrededores mientras revisaba quién era el emisor de aquella respuesta.

    […]

    — ¡Putísima madre! — un yarlemiano vio como el cirgrenciano que tenía en frente recibió un tiro limpio en la cabeza, pese a portar una armadura que lo cubría.

    — ¡Hay alguien cerca, en guardia! — gritó otro cirgrenciano.

    Un grupo de búsqueda conformado por dos cirgrencianos, un yarlemiano y un velivino acababa de recibir una baja, producto de un ágil disparo de un enemigo con una posición muy ventajosa como para poder acertar algo así. Los tres guerreros servidores de Casseirem empuñaron sus armas, juntaron sus espaldas para formar un triángulo y mirar cada uno en direcciones distintas. El fuego estaba expandiéndose, pero todavía estaban lo suficientemente lejos como para no verse en la necesidad de romper la formación para correr por sus vidas.

    — No hay luz suficiente como para ver bien, y, sin embargo, le metieron un buen tiro en la cabeza — el velivino estaba impresionado — ¿Qué clase de visión tienen esos tipos?

    — Tal vez no sea visión, sino tecnología — contestó el yarlemiano — Sea como sea, seguro nos vendría bien. Ver en la oscuridad es un privilegio que pocas especies del universo tienen. Imagina el daño que podríamos hacer si tuviéramos…

    Sus palabras fueron cortadas cuando tres disparos le impactaron en su armadura. Uno de ellos dio en su pecho, pero los otros dos lograron perforar el casco protector y acabar con la vida de aquel guerrero. Sirviéndose de su sentido del oído, el cirgrenciano y el velivino pudieron identificar la dirección de los disparos y la ubicación del asesino, por lo que acudieron corriendo en ese sentido mientras abrían fuego a sus alrededores, tratando de hacer que el atacante permaneciera en su cobertura.

    Cuando pasaron por detrás de un árbol, el velivino recibió un culatazo en la cabeza. Su casco lo protegió de recibir daño severo en su cabeza, pero ese golpe a la cabeza fue tan fuerte que lo derribó al suelo, provocando que perdiera su arma. Cuando el cirgrenciano se dio la vuelta para disparar a quien había matado a dos de sus compañeros, el enemigo responsable de dichas acciones levantó su pierna dando una patada en los brazos. Lejos de causar daño considerable, arrojó su rifle por los aires, dejándolo desarmado. Viéndose vulnerable, el cirgrenciano actuó rápido y se abalanzó sobre el enemigo con un salto para derribar a quien estuviese detrás de todo eso. Ambos estaban en el suelo, y el servidor de Casseirem quería aprovechar su ventaja de posición para robar el rifle al enemigo y usarlo para asesinarlo. Empezó un forcejeo entre ambos por el arma, y con un movimiento ágil, quien estaba boca arriba logró mover el cuerpo del cirgrenciano en un ángulo lo suficientemente inclinado para que el velivino lo acribillara a balazos.

    — ¡No! — gritó el velivino, quien había intentado herir al enemigo apuntándole a los hombros, pero en vez de eso terminó descargando una ráfaga en la cabeza de su propio compañero.

    Con una reacción de lo más rápida, quien estaba en el suelo se quitó de encima el cadáver del enemigo recientemente eliminado y apuntó con una gran velocidad al velivino, dejando salir una ráfaga de balas de calor que perforaron con gran facilidad en la armadura de su agresor. En aquel instante, el escuadrón de búsqueda y captura de Casseirem había terminado perdiendo a todos sus integrantes a manos de un solo individuo.

    Una vez estaba libre de enemigos, se puso de pie y se dio cuenta de que el fuego estaba cada vez más cerca de su posición. Apagó el visor nocturno para que el humo no causara interferencias, y apartó el cristal a prueba de balas de sus ojos para así poder ver utilizando la iluminación creada por las llamas.

    No percibía más presencia de enemigos, por lo que pudo tomar su dispositivo, el cual había recibido un mensaje hacía menos de unos cinco minutos. Un mensaje de Arick Lakor se veía en la pantalla.

    […]

    — Oh, mierda, hay alguien cerca de mí — Ulrik se cubrió detrás de un árbol luego de haber escuchado un disparo y gritos en las proximidades — ¿Estarán ganando mis compañeros?

    El joven Mardh tenía miedo de salir de su cobertura. El disparo no era muy distante, pero no le era suficiente para poder identificar si fue dado por un aliado o un enemigo. Los gritos que empezaron a sonar en el sitio eran irreconocibles, una clara señal de conflicto, pero que no esclarecía para nada las cosas para él. Cuando hubo más iluminación en el lugar, Ulrik tuvo el instinto de mirar hacia arriba.

    Las hojas del árbol que eligió para su cobertura habían sido alcanzadas por el fuego, y sabía que no era seguro quedarse en ese punto por más tiempo. Le resultó increíble la velocidad con la que el bombardeo de los soldados de Casseirem se convirtió en un incendio forestal, forzándolo a moverse a través de un bosque que pronto terminaría siendo pasto de las llamas.

    — No podré hacer nada por mí mismo, si alguien está en problemas, iré a ayudar — Ulrik se armó de valor y fue en dirección de donde proveían los gritos — Quizá pueda salvar a alguien y hacer que me deban una.

    Empezó a correr lo más rápido que sus piernas le permitían, tratando de no hacer nada de ruido, moviéndose con ligereza a través de aquel bosque. No quería alertar enemigos cercanos y mucho menos recibir un tiro de aquel conflicto al que se estaba dirigiendo. Su buena velocidad le permitió llegar hasta el lugar y contemplar de primera mano una pelea interesante. Alguien de sus compañeros había derribado a dos de los enemigos al mando de Casseirem, y con una mezcla de movimientos rápidos, precisos y eficaces, el combate terminó antes de que pudiera intervenir en él.

    Se sintió más seguro sabiendo que estaría en la compañía de alguien que podría serle de mucha ayuda en caso de que apareciesen todavía más enemigos, y su asombro fue mayor cuando pudo contemplar el resto de la escena. Mientras se acercaba al lugar de la batalla, logró localizar los cuerpos de dos enemigos más. Le resultaba increíble que alguno de sus compañeros tuviera el valor para poder pelear contra cuatro adversarios, y ser capaz de eliminarlos sin solicitar refuerzos. Ulrik se acercó para ver de quién se trataba, ya que la armadura no le permitía ver demasiado.

    — ¡Arick, habla Nova, acabo de salir de una batalla! — la joven Breiner contestó a su mensaje de auxilio — ¡Pero estoy sola! ¡Me vendría bien que se acercaran a mí para ver si podemos retomar la misión!

    La voz de su compañera delató al responsable de aquel acto heroico ante los enemigos que servían a Casseirem. Ulrik estuvo tan asustado al momento de salir corriendo que olvidó que poco antes de que el fuego salvaje fuera desencadenado estuvo manteniendo una conversación con su compañera. Ambos podrían reencontrarse en aquel sitio, y eso lo aprovecharía el joven Mardh para tratar de ganarse su favor.

    — ¿Crees que van a venir por ti estando sus familiares aquí fuera? — Ulrik tuvo la precaución de pararse atrás de un árbol antes de abrir la boca — Ellos solo mandaron ese mensaje como un formalismo, pero no vendrán a salvarte si alguien de su familia responde antes.

    — Ulrik, veo que no has llegado muy lejos después de todo — Nova parecía molesta con él — Podríamos haber permanecido juntos cuando nos atacaron, pero tú tomaste la decisión de irte solo.

    — Me asusté, es algo normal, todos los soldados tienen miedo alguna vez, incluso tu adorada comandante lo habrá tenido — Ulrik buscaba echar tierra a quien era una figura de admirar para Nova.

    — Yo también tenía miedo, estabas hablando conmigo y me dejaste sola — Nova le reprochaba esa actitud — Ahora sé bien en quienes puedo y quienes no puedo confiar para mantenerme a salvo si el enemigo acecha.

    — ¿En quién? — preguntó Ulrik, invadido por la curiosidad.

    — Arick acaba de enviar un mensaje para ayudar a quien lo necesite, tú por otro lado, te fuiste corriendo y me dejaste teniendo que luchar sola contra estos cuatro tipos — Nova admiró el gesto de su compañero.

    — No deberías estar tan emocionada por todo esto, Nova… Arick y Sky son pareja, tú no eres nada para ellos — Ulrik quería que viera su realidad — Te dejarían tirada si eso significara salvarse a sí mismos.

    — ¿Esa es la opinión que tienes de nosotros? — Sky reprochó las palabras dichas por Ulrik.

    Los dos se asombraron de haber visto llegar tan pronto a la pareja formada por los hijos de comandantes. Pero más sorpresivo fue el hecho de que lograron acercarse sin emitir sonido que pudiera alertar de su presencia. Les hizo caer a la cabeza la idea de que, en caso de que se tratase de enemigos, podrían haber sido capturados con facilidad.

    — Tú me dijiste más de una vez que era un esfuerzo inútil buscar a Arick, porque según tú estaba muerto. Y no lo estaba — Sky recordó los ratos de incordio que pasó cuando él y su compañero buscaban a su pareja — No querías buscar a Arick. De haber dependido de ti, lo habrías abandonado. ¿Te crees con el derecho a decir esas cosas?

    Nova y Ulrik se miraron fijamente, aunque la mirada de Nova era más inquisitiva para Ulrik que otra cosa. No creyó que tendría en el equipo a un compañero capaz de tener opiniones como esas sobre los demás, y mucho menos que hubiera tenido la intención de dejar a Arick atrás cuando estaban explorando el planeta de las abominaciones. Para distanciarse de él, Nova optó por mostrar su gratitud con la pareja.

    — Es bueno que hayan llegado, cuatro pares de ojos ven más en la oscuridad que dos — Nova se sentía más segura con mayor presencia de compañeros.

    — Perdimos el contacto con todo el mundo, y pudimos escuchar disparos — Sky se adelantó a responder — Pero el fuego nos pisaba los talones, y tuvimos que huir del bosque antes de poder enviar ese mensaje. ¿Ustedes vieron a alguien más mientras escapaban?

    — A nadie, lo siento — Ulrik trataba de hablar lo menos posible — Disculpa que te lo pregunte, pero entiendo que tu madre te habrá dado instrucciones siendo ella la comandante… ¿Arick?

    El joven Lakor no podía evitar pensar en una conversación que había tenido lugar en el pasado, distanciado del momento actual por casi más de dos años. No escuchó nada de lo que Ulrik dijo desde que dirigió aquellas palabras en su contra y de Sky. Tenía la sensación de que eran familiares, y su mente le trajo el recuerdo que necesitaba para poder descifrar aquella declaración.

    La gente muere, y familias como la mía quedan destruidas — Arick rememoró la imagen de Noak diciendo eso, momentos antes de atacar a su papá — Pero las de ustedes están intactas. Recuerdo lo que pasó hace años, cuando la tragedia los golpeó de cerca. Sé lo que se siente, y tras ver que ustedes no tenían pensado renunciar a sus posiciones de poder, finalmente lo comprendí. La razón por la que ustedes cuatro son los comandantes del ejército es para que puedan asegurarse de que a sus familias no les pase nada. No pueden evitar que haya muertes, pero ese no es su objetivo, su objetivo es asegurarse de que su familia está intacta, no importa a cuantos soldados o civiles tengan que sacrificar, ni cuantas familias tengan que destruir. El hecho de que no hayan renunciado a pesar de todas las muertes que han ocurrido, solo me lo ha confirmado.

    Arick buscaba y encontraba paralelismos en todos lados cuando comparaba aquella frase dicha por Noak en uno de los últimos días que lo vio con lo que decía Ulrik. Para el joven Lakor, ambos tenían una convicción en que sus familias solamente buscaban estar rodeados de carne de cañón, fuera el momento que fuera. Arick estaba dudando de muchas cosas en interior.

    — Ambos perdieron a sus familias por culpa de la Sociedad Galáctica — los pensamientos de Arick lo aislaban de la realidad — Ambos tienen una conducta similar, al menos, por lo que recuerdo de Noak… Y los dos nos creen capaces de sacrificar a otros por nuestro propio bien. ¿Es casualidad? ¿O acaso Noak y Ulrik tienen alguna especie de relación que desconocemos?

    — ¡Arick! — Ulrik gritó, sacándolo de su tren de pensamientos.

    — Disculpa, Ulrik, estaba impactado con lo que dijiste de mí, más que nada después de que tú declaraste que sería mejor no buscarme — Arick encontró una forma de salir de la luz del cuestionamiento.

    — Mis disculpas por eso, creo que el saber que voy a morir me hace pensar en cosas que tal vez no sean ciertas — Ulrik se excusó, pobremente a su juicio — Pero quería saber si tu madre te dio instrucciones para esta clase de situaciones.

    — Nada distinto a lo que teníamos antes de esto — Arick contestó, algo molesto todavía — Entrar en la nave y enviar el mensaje a casa antes de que Casseirem pueda desbloquearla, entrar, activarla y escapar.

    — ¿Creen que entre los cuatro podremos hacer algo? — Ulrik quería pasar a la acción para tratar de que sus palabras quedasen en el olvido.

    — Me daría miedo intentarlo, además, si alguien más tiene problemas, deberíamos ayudarles — Arick pensó en dar una mano a quienes contaban con ellos — Es una forma de eliminar enemigos, y de asegurarnos de que no usen a nuestros compañeros como rehenes para detenernos.

    — Bien pensado, Arick, no se me había ocurrido a mí — Nova lo felicitó por esa idea — ¿Alguien más te ha respondido? Podríamos ir en su ayuda.

    Justo antes de que Arick pudiera tomar su dispositivo para revisar si tenían algún otro mensaje de auxilio, un ruido se empezó a escuchar a lo lejos, y un viento extraño y antinatural empezó a sentirse en el bosque. Los cuatro soldados de la humanidad se quedaron atónitos cuando vieron al cielo desde su posición. Allí estaba su nave, ganando altura, y alejándose cada vez más de su posición y del terreno en el que ellos estaban parados. La nave era lo suficientemente rápida, y esa vez no fue una excepción. En tan solo un minuto, un salto de velocidad fue suficiente para que la nave abandonara la atmósfera del planeta en el que se encontraban, para convertirse en nada más que un destello visible durante un tiempo, hasta que al fin se dejó de ver.

    — ¿Alguien lo logró y nos dejó aquí? — Ulrik se pensaba lo peor.

    — Independientemente de lo que haya pasado, si le arrebataron la nave a Casseirem, salvaron a la humanidad — Sky trataba de buscar consuelo sabiendo lo que significaba aquel escenario — Pero nosotros…

    — Estamos atrapados en este sitio — la joven Breiner no terminaba de procesar aquella idea — No sobreviviremos sin suministros en este lugar. Moriremos en batalla o de hambre.

    — Me parece bien si eso significa que Casseirem no llegará nunca a nuestro mundo — Arick buscaba consolarse a sí mismo por eso.

    Antes de que la conversación pudiese continuar, el dispositivo de los cuatro soldados empezó a sonar. Alguien había activado el modo de transmisión multi puerto, permitiendo una comunicación de varias vías con todos los demás. El nombre del emisor era Natasha Zafiro, y eso hizo sonreír a Arick. Quería decir que su madre estaba viva, ya que el dispositivo de su madre detectaría si se tratase de algún enemigo utilizando su dispositivo. Los cuatro se preparaban para escuchar lo que la comandante tenía para decir.

    — Habla la… subcomandante Zafiro — Natasha sonaba devastada, algo que no gustaba nada a los soldados — Estoy en la zona donde se encontraba nuestra nave… No llegué a tiempo. Tomaron nuestra nave y abandonaron el planeta. Casseirem ha huido, y ahora tiene a bordo toda la información que guarda nuestra nave sobre nuestro mundo… Hemos fracasado. Si logra descifrar la ubicación de Edagr, desatará el caos en nuestro mundo. En cuanto a nosotros, ya no tenemos cómo escapar de aquí. Nuestra última esperanza está en permanecer juntos y subsistir el mayor tiempo posible… hasta que alguien venga a rescatarnos. Pero teniendo en cuenta que Casseirem parte a nuestro hogar, no es un escenario bastante probable.

    — ¡Mamá! — Arick respondió a aquel mensaje — ¡Iremos hacia ti para reunirnos! ¡¿Estás a salvo?!

    — Casseirem huyó y no dejó a nadie de los suyos atrás — la comandante parecía empezar a quebrarse — No hay enemigos en la zona… Pero lamento informarles a todos que cuando llegué a este sitio encontré los cuerpos decapitados de Allecreod… y de Kite Delleo… Lo lamento. Lo siento mucho, Sky. No llegué a tiempo para poder salvarlo. Casseirem escapó impune de este acto tan cruel. Lamento no haber podido hacer más para salvarlo.

    Sin mucho más que decir a sus soldados tras haber dejado salir las noticias lúgubres que acababan de acontecer, Natasha cortó la transmisión, sabiendo que todo soldado que estuviera vivo lo habría escuchado. Una vez que se terminó, Arick fue corriendo a abrazar a Sky, quien estuvo a pocos segundos de dejarse caer en el suelo. Su novio logró atraparla en ese momento, evitando que pudiera golpearse, aunque su armadura la hubiera protegido.

    — Sky… — Arick no imaginaba el dolor que sería perder a un hermano — Lo lamento… Yo… Kite era… No puedo decirte nada, lo siento… Te juro que estaré aquí para todo lo que necesites.

    — Mi hermano… — Sky tardó en reaccionar ante la noticia de su muerte, y más al horror de saber que había sido decapitado — Mi hermanito… ¡Kite! ¡Mi hermano fue…!

    La joven Delleo no pudo evitar romper en llanto en aquel momento. Su mente le hizo reaccionar tarde al acontecimiento que acababa de vivir, pero finalmente recibió el golpe de realidad. El enemigo que los había engañado cumplió su propósito y asesinó a Allecreod, junto a alguien que desde los cinco años había sido parte de su familia. La sangre no los unía, pero sus lazos familiares eran reales. Y Sky no podía soportar el dolor de haber perdido a su único hermano.

    Nova no se quedó al margen y se acercó para consolar a su compañera. No quiso abrazarla para no causar incordios, pero sus manos tocaron los hombros de la chica, para hacerle saber que ella estaba allí si llegaba a necesitar algo. Ulrik, por su lado, estaba molesto. Consideraba que todo lo que había hecho fue para nada más que para encontrar su fatídica muerte en aquel planeta lejano a Edagr.

    — No tenía que morir ninguno de ellos… no tenían que robarnos la nave… no tenía que quedarme atrapado aquí… — Ulrik apretaba los puños con furia — ¡Puta madre que me trajo al mundo! ¡No es posible que todo esto haya salido mal!

    La mente del joven Mardh era un completo tornado de negatividad en aquel momento. Desde que fue reclutado por Noak hacía ya dos años no dejaba de pensar en el día en el que lograría hundir la imagen de los comandantes, para así poder disfrutar de ver como las vidas de aquellos que fracasaron al proteger a la gente en casa al mismo tiempo que dejaron morir a sus padres en Tralio se hundían. Pero eso ya no iba a pasar. Con Casseirem en la nave, solo bastaba que accedieran a su información para conocer la ubicación de Edagr.

    — Si Casseirem encuentra nuestro mundo, habrá una guerra — Ulrik no dejaba de pensar en los peores escenarios posibles — Y yo estuve en esta misión. Los civiles se acordarán de mí como un fracasado. Y la muerte de Kite lavará la imagen de los comandantes… Nada de esto ha servido. Ni siquiera tendré el derecho a morir en batalla y ser recordado con honor… No tendría que haberme alistado al ejército. Tendría que haber tomado venganza por mi propia cuenta… Estoy solo, y ahora que estamos ante una situación desesperada, no dudarán un solo segundo en sacrificarme a mí.

    Ese pensamiento negativo atravesó la mente del joven Mardh, quien supo inmediatamente cuál sería su siguiente paso.

    — Ahora estoy yo solo contra todos ellos, a matar o morir — Ulrik veía un futuro gris al frente.

    Los pensamientos de Ulrik fueron cortados tan pronto como Lakor habló para tratar de organizar mejor a sus compañeros.

    — Nova, Sky… ¿pueden ir a buscar a Winter, Airin y Valiana? — Arick se lo preguntó a las chicas — No tenemos noticias de ellos, y quisiera saber si están a salvo.

    — ¿Qué harán tú y Ulrik? — preguntó Nova, queriendo saber lo que tenía en mente.

    — Iremos a buscar a mi madre, y la ayudaremos a enterrar a Kite y a Allecreod — Arick miró fijamente a Sky en aquel momento — Tienes derecho a llorar a tu hermano, Sky, pero no tienes que verlo en ese estado en el que lo dejaron… Lo enterraremos para que pueda descansar en paz, y así no tendrás esa imagen de él. Tus últimos recuerdos de él serán cuando estaba con vida. Te avisaremos cuando hayamos terminado, para que puedas tener el tiempo que necesites.

    — Gracias, Arick… no sé si sería tan fuerte de verlo en esa condición — Sky apreció el gesto que tuvo su novio para con ella.

    — Ven, vamos a ver si encontramos a los demás — Nova quiso ser gentil con su compañera — Y alejémonos de aquí rápido, el fuego sigue propagándose…

    Los cuatro veían como las llamas estaban empezando a extenderse cada vez más. La posición de Winter, Airin y Valiana era desconocida, al igual que su estado actual. Pero eso no evitaría que Nova y Sky pudieran ir a socorrerlos si estaban necesitados de salvación. Las dos mujeres se fueron hacia el sur, recordando que la joven Utkin y los dos hermanos Lakor se habían situado en la retaguardia al marchar a la misión. Arick y Ulrik, por su parte, tuvieron que salir del bosque para así escapar del fuego extendiéndose. Les costó más de media hora poder abandonar aquel sitio, pero eso ya significaba que estaban a salvo de ser alcanzados por las llamas, y las declaraciones de la comandante les trajeron la tranquilidad de que no se encontrarían con ningún enemigo.

    Ulrik y Arick marchaban juntos hacia la posición de Natasha, mismo lugar en el cual habían aterrizado horas antes, sin saber que las acciones de Olzac los iban a llevar a perder su nave y quedar atrapados en aquel mundo de forma definitiva. El joven Mardh miraba a Arick. Lakor pronto se quitó el casco para toser, y allí fue como logró ver su expresión. Se veía furioso, y con ojos de asesino. Estaba claro que deseaba hacer pagar a Casseirem, puesto a que así vengaría la muerte de su cuñado. Pero no le sería posible dadas las circunstancias.

    — Seguro Arick debe sentir una impotencia terrible… — Ulrik tuvo una idea, y decidió ponerla en práctica — ¿Crees que habrá destruido sus cabezas? ¿O se las habrá llevado como trofeos?

    — ¿De qué hablas, Ulrik? — Arick no entendía cómo podía hablar de eso — Ellos han muerto. Da igual lo que ese monstruo haya hecho. Tenemos que enterrarlos. No dejaré que Sky vea el cuerpo de su hermano de la forma que lo dejaron esos salvajes. No sé si yo podré soportar algo así cuando lo vea.

    — ¿Es la primera vez que ves morir a alguien? — Ulrik quería seguir presionando botones — Mi padre no era amigo de tu padre, pero sí trabajaron juntos. Me dijo que la comandante Zafiro no es tu madre biológica, y que ella fue asesinada. ¿Cómo reaccionaste cuando eso pasó?

    — Era un bebé, y ella murió rescatándome de un secuestro que terminó siendo una trampa — Arick estaba empezando a temblar — Te agradecería que no trajeras estos temas ahora que estoy a punto de ver a dos de mis amigos sin vida.

    — ¿Allecreod también era tu amigo? Siempre creí que solo era compañero de tus padres — Ulrik quería molestarlo con esa pregunta.

    — Estuve con él un par de veces, e intercambiamos palabras de vez en cuando — Arick valoró siempre la presencia del ryfier — Él estuvo al lado de mi padre en muchas misiones. Habían ido juntos a Tralio a rescatar a tus padres.

    — Pero no pudieron — Ulrik sentía que Arick la estaba devolviendo — Me los arrebataron y jamás regresaron a mi lado.

    — De la misma forma en que yo fui separado de mi madre cuando era un bebé, y ella murió tratando de traerme de regreso — Arick no entendía por qué le costaba tanto dejar de hablar de la muerte con Ulrik — Conocemos la pérdida, Ulrik. Podríamos ser empáticos el uno con el otro y no traer estos recuerdos a nuestras mentes. No hay necesidad de hacer más amarga nuestra situación, ¿no lo crees?

    — Tienes un punto, saber que este planeta será nuestra tumba y que en casa todos nuestros seres queridos están en peligro no es agradable… me callaré la boca, y trataré de cuidar más mis palabras. Tal vez nunca vuelvas a oír algo de mí.

    Ulrik no se sentía bien consigo mismo, pese a que, tras ver a Arick temblando todavía, supo que había podido ser capaz de tocar fibras sensibles en el cuerpo de su compañero. El recuerdo de la muerte de sus padres, y el hecho de que alguien a quien odiaba intentara compararlas con las de un familiar suyo no hicieron más que enfadarlo. Pese a lo negativo de la situación, podría sonreír respecto a la muerte de Allecreod. Con él fuera del mapa, solo la comandante Zafiro era una amenaza seria para él. Al resto de sus compañeros, pese a tener mejores desempeños en la academia que él, los consideraba dentro de su alcance.

    — Uno menos, falta una más — Ulrik pensaba en cómo haría para deshacerse de Natasha — Si logro deshacerme de ella, podré asesinar a los demás con tranquilidad. Son capaces de hacerme beber agua potencialmente contaminada o probar comida extraña para garantizar su supervivencia en este sitio. No permitiré que me usen como conejo de indias de esa forma.

    […]

    — La muerte de Artem fue en vano… — Valiana estaba recostada en el suelo con su rostro mirando hacia el cielo, sus ojos fijos en el sitio en el cual el destello de su nave desapareció.

    Winter, Airin y Valiana estaban fuera del bosque. Su posición ventajosa al encontrarse en la retaguardia les dio la oportunidad a los tres para poder escapar de ataques enemigos, y de esa manera, huir del escenario de un posible incendio forestal.

    Tan pronto como habían logrado ponerse a salvo, tenían pensado esperar por una comunicación oficial para continuar la misión tras reagruparse. Habían recibido el mensaje de Arick, pero temían anunciar que se encontraban fuera del bosque por miedo a cualquier reprimenda. Antes de que se les permitiera hacer alguna cosa más, llegó el aviso de la mujer al mando de la expedición, anunciando el fracaso en la misión y las muertes de Allecreod y Kite.

    — No fue el único, les pido perdón por haber sido tan egoísta al centrarme solo en él — Valiana pronto miró a su hermano y su cuñada, ambos de pie al lado suyo — Sé que Kite fue su compañero en la academia. Lo querían tanto como llegaron a querer a Iker y Jessica. Y lamento solo hacer foco en Artem. Ustedes también han perdido mucho en esta misión.

    — No creo que seas egoísta, hermana — Winter se arrodilló para estar cerca de ella — Artem era tu novio. Tenías en mente que nuestro sacrificio para advertir a nuestra gente podría hacer que su muerte valiera la pena. Pero no lo hemos logrado. Fue un error de mi parte haber implantado esa idea en tu cabeza. Lo lamento, estás pasándolo mal por mi culpa.

    — No, Winter, no fue tu culpa, tú siempre viste las cosas claras — Valiana se lamentó por haber hecho sentir mal a su hermano — Si hubiéramos logrado llegar hasta la nave y mandar el mensaje, todo habría tenido sentido. Pero ahora ya nada lo tiene. Las muertes de nuestros seres queridos nos afectan, y no podemos evitar decir cosas que tal vez no sean tan acertadas, incluso cuando intentamos hacer lo correcto.

    — Aún… — Airin trataba de encontrar las fuerzas para hablar — Aún seguimos con vida. Y ahora que estamos atrapados aquí, nos necesitaremos los unos a otros más que nunca. Y los que más nos van a necesitar para ser fuertes son tú y Sky…

    Tan pronto como Airin mencionó el nombre de la joven Delleo, los dos hermanos Lakor se sintieron mal por ella. Ambos, pese a todo el dolor que sentían, se tenían mutuamente en ese momento de oscuridad. Pero Sky lo acababa de perder, y por los dichos de la comandante Zafiro, de una forma horrible ante las manos de Casseirem. Airin era quien más comprendía a su compañera en el dolor. Ella había perdido a su hermano hacía dos años atrás, y pese a que sabía de la historia de Kite y ella, no se atrevería a juzgar su dolor en ningún momento.

    — Perdón por no consultarlos con ustedes, pero envié nuestra posición tan pronto como la nave despegó — Airin se sentía en la necesidad de hablarlo — Ya no es necesario ocultar el hecho de que huimos cuando el bosque empezó a prenderse fuego. No es tiempo de reproches en el equipo.

    — Ahora que estamos atrapados aquí, sin un lugar a donde ir… — Valiana se tomó un momento para hablar con los dos — Quisiera saber si es posible ir a buscar a Artem y enterrarlo. No quiero que su cuerpo se pudra en la superficie de ese planeta, ni tampoco dejarlo allí para que algún animal carroñero se coma sus restos.

    — Necesitaremos suministros si queremos sobrevivir aquí hasta que alguien, sea quien sea, nos pueda rescatar — Winter comentó su situación — Apenas salga el sol, partiré en busca de árboles frutales o animales salvajes. Y al regresar, me aseguraré de enterrar a Artem, Valiana. Eso te lo debo.

    — Es mi novio, yo debería estar allí — Valiana comentó, apenada de tener que pensar en su pareja de esa manera — Pero tal vez… si es vital encontrar suministros, te retrasaría en tu misión. Yo no soy una soldado. Soy una simple médico. Creo que seré una carga para ustedes. No sé cómo desenvolverme, como rastrear o como pelear. Si me atacan, posiblemente me matarían. Y como todos los medicamentos han quedado en la sala médica, no puedo tratar a nadie. Me he convertido en una inútil para ustedes.

    — Nunca vuelvas a decir eso, Valiana — Airin recordó el momento en que ella se acercó para ayudarla a superar el dolor de la muerte de Vyon, y quería devolverle el favor — No creas que la supervivencia se basa solo en saber manejar un arma. Tus conocimientos son de gran valor para nosotros, incluso podrías ser capaz de salvar la vida de alguien si se diera la situación.

    — Dudo mucho que eso sea posible, pero agradezco las palabras de los dos — Valiana apreciaba el no haberlos perdido — Me hacen sentir querida, y eso es algo que me da fuerzas para no derrumbarme…

    Luego de aquella conversación acerca de sus planes futuros, las pérdidas que habían sufrido hace pocos momentos, y lo que sería su estancia en ese mundo tras haber perdido su nave, el grupo quedó en silencio por un instante. El tiempo transcurrió en la noche, y Valiana terminó lo bastante agotada como para quedarse dormida en unos minutos. El viaje tan largo, y el estrés de estar cerca de la muerte en dos oportunidades, sumado al dolor que sentía, la terminaron por agotar mental y físicamente. Winter y Airin se quedaron montando guardia esperando a que algún compañero apareciera, puesto a que ellos habían enviado su posición.

    Airin, cuya mente se iba de un lado a otro al pensar en las muertes de Artem, Kite y Allecreod, pronto dio con un asunto que ellos tenían pendiente, y que consideraba que era urgente para ellos.

    — ¿Ulrik y Nova habrán sobrevivido? — preguntó la joven Utkin a su pareja.

    — No tenemos noticias que indiquen lo contrario, ¿por qué? — Winter preguntó a su novia.

    — Si los dos están vivos, incluso si uno de los dos está, significa que quien mató a Jessica sigue caminando entre nosotros — Airin fue la primera en rememorar aquello — Y ahora que estamos condenados a quedarnos aquí, podría ser un obstáculo para nosotros si lo que queremos es sobrevivir.

    — Maldición, había olvidado que teníamos eso todavía entre manos — las muertes de Artem y Kite lo tenían distraído de aquel tópico — Todavía no hemos podido descubrir quién de los dos es. ¿Crees que sería capaz de atacarnos dada nuestra situación?

    — Las abominaciones parecían ser casi invencibles y eso no evitó que se lanzara a matar a Jessica — comentó Airin, creyendo que el peligro seguía latente — No sé quién demonios habrá sido capaz de algo así, pero estoy segura de que esto no lo detendrá. ¿Y qué tal si matar para sobrevivir se hace necesario?

    — Creería que los números nos darían fuerza, pero tal vez lo mejor sea que no bajemos la guardia ante ninguno de los dos — Winter lo consideraba como algo para tener en cuenta.

    — Lo has dicho a buen tiempo, Nova y Sky acaban de llegar — Airin comentó a su pareja, al mismo tiempo que miraba en una dirección.

    Winter siguió la mirada de Airin para poder encontrar a las otras dos mujeres soldado del grupo. La llegada de ellas dos causó un poco de sorpresa en ambos, quienes creían que Sky estaría acompañada por Arick, y no por Nova. Pero eso al menos quería decir que Nova, en caso de ser la asesina, no se atrevió a matar a su compañera.

    Para no separarse de Valiana mientras descansaba, la pareja se quedó quieta en su sitio, esperando por la aproximación de sus dos compañeras. Ni bien ellas llegaron a su lugar, Winter y Airin fueron directo a abrazar a su amiga.

    — Lamento mucho lo de Kite, Sky… — Winter no tenía idea de qué decir en ese momento — Era un gran amigo, y seguro que habrá sido un buen hermano para ti. Lo que te hicieron… lo que le hicieron a él… No puedo imaginar lo que estás sintiendo.

    — Sabes que puedes hablar conmigo de lo que necesites, Sky — Airin le ofreció sus condolencias — Conozco el dolor que estás sintiendo ahora. Y te voy a ayudar a superarlo, así como me ayudaron a mí.

    — Se los agradezco mucho, a los dos… no saben cuánto me hace falta — Sky todavía estaba afligida por la muerte de Kite — No quiero ni pensar en lo que habrá sufrido mientras ese monstruo lo mataba…

    — ¿Valiana está bien? — Nova quería asegurarse de que todo estaba bajo control con ella.

    — Cansada y triste por todo lo que pasó el día de hoy, pero no está herida — Winter tenía compasión con ella — Quisiera dejarle un poco más de tiempo para dormir. Despertarla será traerla de nuevo a nuestra realidad.

    — ¿En dónde están Arick y Ulrik? — Airin temía que la vida de su amigo estuviera en riesgo.

    — Los dos fueron a ver a la subcomandante Zafiro — Nova se refirió a ella con respeto — Arick quería enterrar a Kite para que Sky pudiera despedirse sin tener que ver cómo dejaron su cuerpo.

    — Lo entiendo, y fue muy noble de su parte — Winter esperaba esa conducta por parte de su primo — El día de mañana, si fuera posible, yo también voy a enterrar a Artem. Valiana no quiere que dejemos su cuerpo para que unos animales salvajes devoren sus restos.

    — Este no era el destino que merecían — Sky estaba muy apenada por lo ocurrido — Ninguno de los dos… Ni Jessica, ni Iker, ni Tyson. Ni tampoco Allecreod.

    — De haber sabido que esta misión terminaría así… Hay tantas veces que quisiera poder volver el tiempo atrás — Airin se expresaba con dolor acerca de todo lo ocurrido.

    […]

    — Lamento mucho que hayamos venido a parar aquí, mi pequeño — Natasha abrazó a Arick tras reencontrarse con él — Y lamento que tengas que ver esta escena tan horrorosa.

    — Lo tengo que resistir, por Sky… no puedo permitir que ella vea así a su hermano — Arick centró su vista en el cuerpo de su amigo — No quiero ni pensar en lo que habrán hecho con sus cabezas…

    — Casseirem es un conquistador, alguien sin escrúpulos por lo poco que pudimos ver de él — Ulrik se metió en esa conversación de madre e hijo — No dudó en dinamitar un puente o quemar un bosque para matarnos. Esto no fue nada para él, y lo que hará en Edagr si logra llegar hasta allí… Lo lamento mucho, subcomandante, sé que tiene al comandante y a su hijo esperándola. Pero es muy probable que ya nunca más los vuelva a ver… Incluso, a pesar de nuestra situación tan comprometida en este mundo, veo más probable que ellos pierdan la vida antes que cualquiera de nosotros… Sin ofender.

    A pesar de sus últimas palabras, Ulrik buscaba causar un gran malestar tanto en Natasha como en Arick. Al ver sus expresiones tan fastidiadas, logró darse cuenta de que lo había conseguido. Perturbar sus mentes y hacerlos sentir peor en un momento así era lo único que podía, de alguna manera, subirle el ánimo a alguien como él.

    Natasha y Arick no se tomaron nada bien aquel comentario, y pese a que sus rostros expresaban un desagrado elevado, en su interior era todavía peor. Estaban empezando a pensar, principalmente Arick, que Ulrik no tenía la suficiente madurez emocional para relacionarse con la gente en momentos así. Buscando poner fin a esa situación, madre e hijo fueron a registrar las escasas tiendas de campaña que los enemigos dejaron atrás.

    — Tal vez encontremos algo útil para trabajar aquí… — la mujer esperaba que fuera el caso — Al menos tendremos algo para usar como un refugio del viento o de la lluvia.

    — ¿Crees que papá podrá venir a buscarnos? — Arick trataba de mantener viva la esperanza — Cuando ya no reciba más noticias de nosotros, podría lanzarse en nuestra búsqueda.

    — Conociéndolo, es muy probable que quiera hacerlo — Natasha pensó en su esposo en aquel momento — El problema es que no se trata de que él quiera, sino de que pueda.

    Ulrik notó como la líder de la expedición y su hijo lo empezaron a ignorar tan pronto como metió las ideas de su mundo siendo arrasado por Casseirem en su cabeza. Al menos consideró que había logrado su objetivo de causar repulsión en quienes estaban atrapados allí con él, de modo de garantizar que las charlas serían lo más cortas posibles cuando tuviera que lidiar con ellos.

    El joven Mardh se acercó a los cuerpos de Kite y Allecreod. Humano y ryfier no tenían cabeza, y por lo que se veía, los cortes no habían sido limpios. De las heridas brotó mucha sangre, dado a que el suelo a su alrededor quedó totalmente manchado, y debió tener cuidado de no pisar cerca si quería no ensuciar su armadura. Al mirar más atentamente, pudo ver como los gusanos de aquel mundo ya estaban empezando a apoderarse de los cuerpos de los caídos antes de que se produjera el robo de su nave.

    — Este será mi destino si ellos me cagan matando aquí — Ulrik sentía asco, por lo que apartó la vista — Mi cuerpo será abandonado, y solo servirá para alimentar a estos repugnantes bichos… Estoy seguro de que a Zig le gustaría traer los cuerpos de los comandantes a este sitio si tuviera la oportunidad de asesinarlos.
     
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