Cerdo Fuego Siempre reímos cuando nos juntamos, que no es muy seguido, pero es algo. Ramitas, papas, una coca-cola. Con mantas, unos bowls enormes, unas ganas de devorarlo todo, así como los siguientes capítulos de Grey's anatomy. Nuestros ojos se cierran, eso sí, por lo menos los míos... —¿Ya tení sueño? —recuerdo que pregunta y yo me pongo a refunfuñar. —No, no tanto... —Cuánto le queda... Y en un parpadeo, no le queda otra que mirar a su costado y soltar una risa contenida, nasal, atropellada. Rueda los ojos, niega y come más papitas. Ya me pondría poner al día cuando despertara, pero ella iba a terminar el capítulo sí o sí.