Las acciones de Kohaku la hicieron sonreír, el miedo los frenó el tiempo suficiente. —Nadie es intocable, creí haberlo dejado en claro al matar a un Dios frente a ustedes —negó ante el absurdísimo —pero que ustedes puedan derrotarme dista mucho de que yo me enfrente a un oponente que pueda herirme de gravedad —respondió calmadamente mientras veía la línea de energía espiritual que señalaba Kohaku. Afirmó, aquello hubiera sido una gran idea momentos atrás. Tarde, muy tarde. Kyogi levantó su dedo índice, iba a darle una pequeña pista a Kohaku; pero negó al mirar a Akihito. No, no podía subestimarlo. Escuchó las palabras de Akihito —Mentiras... —sonrió decepcionada de que Akihito repetía las palabras de Kohaku —Había estado siendo honesta; pero sí, tal vez debo comenzar a mentir de nuevo. Que mi voz se escuche bajo... —soltó una carcajada mirando a Akihito —Gracias a su inacción, estoy más cerca de terminar con la energía del sol —negó ante la idea de haber matado a un Kirin y siguió riendo ante las palabras de Akihito —Mentir... ¿eh? Escuchó la voz de Yuzuki y se burló —Grita todo lo que quieras; ya fue muy tarde —le advirtió sin importarle su discurso. Kyogi cruzó su mirada con la de Togashi después de haber matado Hideyoshi; pero su sonrisa que ya estaba allí se disipó al ver que este no le mostraba la desesperación que deseaba ver, su voz gritando el nombre de su compañero le había dado una tenue satisfacción que se vio opacada por la decisión en su mirada. Y así, los ataques iniciaban, por fin un poco de acción. Tarde, demasiado tarde. Kyogi volvió a sonreír mientras detrás de ella el miasma traía algo consigo. Contenido oculto —Huye, pequeño —Dijo Kyogi con un cuerpo que temblaba por el cansancio y lanzó lejos a aquel niño mientras los ataques caían uno tras otro sobre ella. Kyogi abrió un portal con el miasma —Entra allí Amanosaku, huye de estos monstruos, y lleva esto contigo... El niño lloraba al ver aquel despliegue de violencia, y justo en ese instante Kyogi trataba de entregarle a Amanosaku la lanza, pero Togashi cortó los dedos de Kyogi y soltó la lanza a los pies de aquel niño. Amenonuhoko seguía intacta. Hideyoshi se seguía arrastrando con la poca vida que aun tenía, Ginko intentó ayudarlo pero fue inútil. Fue entonces que después de sus visiones; volvió a ver a otra de sus montañas. Keitaro estaba allí, su rostro traslucido junto a él —Lamento haberle dicho que huyera— se disculpó —Usted peleó con honor junto a nosotros —Hideyoshi pudo olfatear el sake —Esta vez no huya; pelee hasta el final —dijo colocando sus manos en sus hombros, y lentamente, aquel yurei se adentró en Hideyoshi en un acto de sacrificio total. Hideyoshi sintió nuevamente energía en su cuerpo con la que apagó las llamas. Su cuerpo seguía herido; pero la muerte fue interrumpida por Keitaro. El guerrero de miasma con el que peleó a muerte en las calles de Kioto, un alma obligada a servir propósitos ajenos a su deseo. Ahora, esa alma había recuperado. Contenido oculto: PV Hideyoshi Keitaro te entregó un aliento más de vida. Dinámica oculta= Guerreros de miasma. Resultado= al morir; Hideyoshi es obsequiado con la energía de Keitaro: PV=50 - 16 (daño general)= 34 PC= 50 (penalización por editar el post siendo que está prohibido) Esto es lo que pondrás en tu tabulador al atacar: PV= 34 PC= 50 —No, no soy intocable — dijo Kyogi hacia Akihito para después levantar su mano sangrante mientras veía a Amanosaku, quién ya sujetaba a Amenonuhoko, el fuego corrió por los brazos de aquel niño —Sólo trataba de ayudar, ellos son los que te dije que vendrían —dijo hacia Amanosaku quién miró al grupo con desprecio mientras se interponía entre ellos y Kyogi. Kyogi se giró al resto, y pudieron ver su maldita sonrisa de satisfacción por aquel teatro que se había montado. Mentir... eso se le daba muy bien. Esa sonrisa fue lo último que pudieron ver con claridad Kohaku y Riku; algo les bloqueaba su visión hasta que lentamente la fueron perdiendo por completo encontrando total oscuridad. Contenido oculto Ahora cada vez que ataquen deben lanzar un d5; deben sacar"4" o "5" para acertar el impacto. Estan ciegos por completo. Kyogi PV= 753 Ataque= 20 Amenonuhoko= +20 irrompible Protección= 36 Edad: adulto (dados lv.6) Escuela=???? Contenido oculto: Escuela Escuela= ??? Técnica= ??? Maestro= ??? Contenido oculto: Escuela Técnica secreta= ??? Daño por rebote de miasma= Siempre que reciba amenaza de ataque, el miasma responderá; causará un daño de rebote de -30 pc + el daño de ataque normal que daña pv [Deberás lanzar un d% y obtener un 40 o superior para acertar] Si acierta, deberás tirar d8 para decidir a qué personaje lanzar el rebote. Pilares= Al eliminar a un ser divino; utilizarás su energía que se ha convertido en miasma para dañar a todos los oponentes. Daño directo: 30 pv +10 pc. De ahora en adelante podrás atacar a todos consecutivamente; pero deberás recuperarte por 2 turnos antes de hacerlo.
Kohaku Ishikawa "Tampoco eliminaste a Kirin aunque nos quieras hacer creer eso... ¿quién fue? ¿El niño de Amanozako o ella misma?" —¿Cómo? —Mi voz se permeó de confusión ante las palabras de Akihito y lo miré—. ¿Cómo sabes del hijo de Amanozako? Todo ocurrió demasiado rápido. Hideyoshi volvió a levantarse tras la aparición de lo que parecía un espíritu y, en el preciso instante que descargamos aquellos ataques, alguien más apareció. Un... niño. ¿Amanosaku? Parpadeé, desconcertado. ¿Era... el hijo de Amanozako? Retrocedí, atento a lo que ocurría, y le eché un vistazo a mi katana. Sangre. Tenía la sangre de Kyogi. Con disimulo, sin mover mis ojos de la mujer, deslicé los dedos por la superficie del acero y comprimí el puño, mezclándola con la sangre de mis propias heridas. —¡No le hagan daño! —grité hacia mis compañeros, temeroso de que cualquier ataque descendiera sobre él. Parecía tener engañado al niño, quien recogió la lanza y se interpuso entre nosotros y Kyogi, y en ese momento... el mundo se fue a negro. No, no, no, ¿qué estaba pasando? ¿Qué era esto? —No veo nada... —farfullé, el miedo me inundó de repente—. No... no veo... ¿Cómo se suponía que esquivara o bloqueara nada ahora? ¿Cómo podría...? Silencié el temor de un golpe limpio y me erguí hacia donde había estado Kyogi momentos atrás. La oscuridad era densa e impenetrable. Sentí la energía espiritual condensarse dentro de mi puño, en nuestra sangre mezclada, y murmuré el pacto de sangre tan, tan bajo, que apenas lo escuché yo. Si yo muero, tú mueres. —Amanosaku —alcé la voz hacia el niño y sonreí con alivio, suavizando mi tono y mi semblante—. Te he estado buscando, ¿cómo te encuentras? Tu madre me envió por ti. Pensar, tenía que pensar. ¿Cómo podía lograr que me creyera? —Soy su matagi, hice un pacto con ella y me habló de ti. Yo... no puedo escucharla ahora, aquí adentro, y es probable que por eso ella no haya podido encontrarte. Pero te ha estado buscando, siempre te estuvo buscando. ¿Ves este parche? —Le di un toquecito al accesorio—. Decidí entregarle mi ojo. Durante muchas, muchas estaciones ella ha pedido ojos para ver y recorrer el mundo de todas las formas posibles... buscándote. Y no soy el único que le ha rendido ofrenda. ¿Has visto otras personas con un parche, o una cicatriz sobre el párpado? Recordaba a Saizo Honda, lo recordaba junto a Kyogi y sabía de su pasado como yamabushi. Quizá, sólo quizá, este niño hubiera tenido contacto con él. —Dime, Amanosaku, ¿cuánto tiempo llevas aquí? ¿Qué ha ocurrido? Esa lanza... ¿es tuya? ¿Teníamos tiempo para estas delicadeces? No lo sabía, pero... necesitaba intentarlo. Necesitaba que Amanosaku me creyera, o que al menos dudara de Kyogi.
Akihito Shishio Asintió a las primeras palabras de Kyogi, sí, lo sabía y lo había demostrado precisamente cuando mató al dios, pero sus palabras no eran para ella ni mucho menos. Sabía que la mayoría de cosas que estaban diciendo era para levantar el ánimo de sus compañeros y mantenerlos enfocados en seguir en la pelea, en hacer crecer su esperanza aunque terminara llevándole la contraria a su oponente. Incluso aunque todo lo demás que iba saliendo lo pusiera de los nervios no podía retractarse, no en esta situación. "¿Cómo sabes del hijo de Amanozako?" Miró hacia Kohaku y sonrió —A veces simplemente... mi mente conecta muy bien las cosas que voy descubriendo, como si las pistas me hablaran... —No sabía muy bien como decir en voz alta que tenía a un dios y un yokai hablando en su cabeza sin que Kyogi también se enterara, no quería saber que podía hacer ella con esa información. Los ataques volvieron a ocurrir, pero esta vez parecieron ser mucho más efectivos que las veces que solo unos cuantos fueron a atacarla y no pudo evitar pensar si eso había sido algo apropósito, por mucho que daba alivio ver que el daño había sido considerable su tranquilidad lo intrigaba, hasta que vio salir a ese niño pelirrojo, aquel que Kuroki había confundido por Kirin y Mara había aclaro su verdadera identidad. Si Amanosaku estaba vivo entonces... ¿Amazonako habría muerto o todo este tiempo el niño la habría ayudado para apenas conseguir alimentarse de un dios? El niño se interpuso entre ambos y no pudo evitar sentir pena por aquel pequeño dios, no tenía ni idea de cuánto tiempo habría estado oculto en ese santuario ni qué era lo que Kyogi le había dicho para que se comportara así. Logró escuchar el comentario de Kohaku y se preparó para avisarle de algún posible ataque dirigido hacia él y luego se centró en el niño, a fin de cuentas, él también podía ser teátrico, si algo de su tiempo fuera de batallas y entrenamiento servía para algo, era para ese momento. Aprovechó su cercanía al punto que le había marcado Kohaku para hacer un movimiento con Jinsei y clavarla de vuelta en ese punto con una de sus manos evitando hacerlo de una manera amenazante, como si fuera un movimiento de baile que terminaba con la katana reposando en el suelo con su punta, con él siguiendo el movimiento para quedar con una rodilla apoyada en el suelo para no parecer tan alto y extendió su mano libre hacia Amanosaku. —Hola Amanosaku... mi nombre es Akihito, lamento que hayas tenido que ver todo esto... —Dijo genuinamente con pena —Se que estuviste encerrado en un santuario por un tiempo y trataste de llamar a tu madre por el miasma mientras estuviste allí... mi amigo de allá quizás pueda ayudarte con eso por la relación que tienen, ¿te interesa? —Le sonrió con tranquilidad, apoyando las palabras de Kohaku. —Créeme que no somos tus enemigos... esa señora de allí también nos tiene encerrados a nosotros y a nuestros amigos... Contenido oculto Espero que este movimiento sea legal pero, Akihito es bailarin, y hay bailes de espadas, asi que, imagino que puede disimular (???? Akihito PV= 60/90 PC: 90 Fuerza= 6 Protección= 24 Katana= +20 Jinsei = +30 +3 denfesa 2 sodes = +6 defensa Intuitivo= +3 suerte Débil= -2 defensa Escuela= No tiene