Contenido oculto Interpreto "robot más cercano" como el primero de ellos. Es relevante dado que tienen diferente vida (?) Also, deciros que en "Cambios y mecánicas" he puesto un fragmentito con un resumen de cómo funcionan los combates (es el primer spoiler en el post), más actualizado que en la guía original y fácil de consultar allí, por si alguien lo necesitase. Contenido oculto Ferroradar es resistente a fantasma. La única opción posible para que eso se cumpla es que uno de sus tipos sea el tipo Siniestro. Revelado dicho tipo. Ferroradar es débil x2 al tipo lucha. Eso implica que su segundo tipo NO es: - Psíquico - Hada - Fantasma - Normal - Roca - Acero - Hielo - Veneno - Volador Ceruledge se mostró imponente al salir de su ball, serio y decidido. Nada más verlo, Tancy se sorprendió, llevándose una mano a la boca en gesto de estupor. Lo observó abalanzarse rápidamente hacia uno de los "Sableyes", que salió despedido al ser golpeado, y su cuerpo emitió chispas, tambaleándose. Un solo ataque casi lo fulminaba... —V-Vaya, Nikolah —mumurmó, admirada, Tancy—. No tenía ni idea de que el pokémon que llevabas era tan poderoso. Y un Ceruledge, nada menos... no se ven pokémon así de fuertes normalmente por aquí. Y era una ventaja tenerlo, a decir verdad: porque por pequeños que fuesen aquellos robots, si habían resistido el golpe... era porque debían ser más fuertes de lo que aparentaban. Al ver a su compañero lastimado, el otro robot alzó sus manos y las unió; una pequeña descarga se creó entre ambos, y de sus "antenas" manaron rayitos que lo conectaron al aliado. Parecía intentar repararlo... y mientras tanto, el otro, aún magullado, atacó con ondas psíquicas al resto. Ceruledge lo evadió ágilmente, y Pawniard ignoró el golpe al no verse afectado por él; pero Mankey fue otra historia. El pokémon de Encina se cubrió con sus dos manos, pero aun así, cojeó levemente y tuvo que apoyarse en una de sus rodillas. —¡Pequeño! ¿Estás bien? El pokémon, orgulloso, se incorporó y asintió. Encina hizo lo miso. —... estupendo. Ese robot no lo estará pronto, sin embargo. ¡Patada baja al lastimado, vamos, hay que acabar con él! Ferroradar A: Onda psíquica (Mankey: -7 PS ; Pawniard: -0 PS -inmune-) Ferroradar B: Onda curativa (+7 PS) Mankey: Patada baja (Ferroradar A: -12 PS; KO) FERRORADAR: Siniestro/??? Lvl. 3 Rasgo: >> Tras el tercer turno de Ferroradar, si no lo hecho ya antes de la batalla, podrá mandar señal de aviso a otros ferropokémon cercanos. Estadísticas: >> Vida: 0/20 >> Ataque: 7 >> Defensa: 5 >> Velocidad: 10 Movimientos: >> Onda psíquica [Control] (5 potencia, Psíquico, golpea hasta a dos rivales) (4/5) +25 experiencia FERRORADAR: Siniestro/??? Lvl. 3 Rasgo: >> Tras el tercer turno de Ferroradar, si no lo hecho ya antes de la batalla, podrá mandar señal de aviso a otros ferropokémon cercanos. Estadísticas: >> Vida: 18/18 >> Ataque: 8 >> Defensa: 5 >> Velocidad: 11 Movimientos: >> Onda curativa [Apoyo] (sana a todo el grupo en 1d7) (2/3) +25 experiencia MANKEY: Lucha Lvl. 3 Rasgo: >> Si golpea a un rival con menos de la mitad de sus PS máximos, suma +2 al dado ofensivo que lance. Estadísticas: >> Vida: 15/22 >> Ataque: 10 >> Defensa: 4 >> Velocidad: 8 +25 experiencia Movimientos: >> Patada baja [Destrucción] (10+2 Potencia, Lucha) (4/5) >> Foco energía [Asesino] (lanza 1d3, si sale 1, sus siguientes dos ataques ofensivos serán siempre críticos, sin necesidad de dados) (3/3) >> Furia [Asesino] (10 Potencia, Normal; si lo usa varias veces en una misma batalla, las caras del dado aumentan en +3 tras cada uso) (4/4) Turnos: -Ceruledge (Niko) -Ferroradar B -Ferroradar A -Mankey (Encina) -Pawniard (Cayden)
Mente: 27/30 Suponía que era codicia esperar que la misma estrategia funcionara dos veces en menos de dos días o quién sabe qué, el escombro se fragmentó y no logró nada de lo que pretendía lo que no acabó de sorprenderme, pero sí que me frustró. Al ranger no le quedó más que salir de su escondite distrayendo a los condenados pedazos de metal, que aunque abrumados, pudieron enfocar la atención. No me quedó más que sumarme a la fiesta, por supuesto. —Ah, ¿pero me viste ayer cuando arrojé el trozo de avión para dispersar a los Mankey? —reboté a la broma de Encina, irónico—. Tendría que haber pescado una viga y no un escombro. Como fuese, el primero en atacar a los cacharros extraños estos fue el rubio que liberó al pokémon que contenía la pokéball y prácticamente lo dejó fuera de funcionamiento. Uno intentó... ¿Repararlo? Y así atacó, pero Mankey acabó por rematarlo y dio lo mismo, aunque el pequeño sí recibió daño del ataque al que Pawniard había resultado inmune y el corazón se me encogió en el pecho, pues ya cuando lo encontramos el pobre estaba lastimado. —Pawniard, tajo certero al que queda. PAWNIARD: Siniestro/Acero Lvl. 1 (80 exp. sig. lvl.) Rasgo: >> En batalla: movimientos cortantes siempre reciben stab, independientemente del tipo, o un punto de stab extra si son del mismo tipo. >> Fuera de batalla: es capaz de cortar cosas menos duras que sus cuchillas. El sobreesfuerzo puede lastimar estas. Estadísticas: >> Vida: 21/21 >> Ataque: 8 >> Defensa: 4 >> Velocidad: 5 Movimientos: >> Tajo certero [Asesinato] (16+2 Potencia, Normal) (1/2) >> Tajo umbrío [Destrucción] (10+3 Potencia, Siniestro) (5/5)
Las emociones eran tan contrarias como mi propia humanidad. Quería huir, esconderme donde nadie me pudiese encontrar hasta que todo pasara, pero otra parte de mí me lo impedía con cada fibra de mi cuerpo; sabía perfectamente que muchas personas se quedarían atrapadas en el fuego, heridos de la rebelión y aldeanos que nunca pidieron ser daño colateral de este conflicto. Cettodle iba cerca de mí, pegados lo más posible a los muros de la aldea para evitar llamar la atención, mientras más nos acercábamos a la entrada más densa se volvía la columna de humo así cómo era más palpable el aumento de temperatura. El sudor invadía mi frente, no solo por el calor abrazador del fuego por sí mismo, sino por el pavor que provocaba tan solo imaginarme estar cerca de él. Y lo estaba, claro que estaba cerca, propagándose a cada segundo. Poco después me vino la hiperventilación que trataba de controlar con poco resultados, sentía mis manos temblar y mis piernas debilitarse. Me di unas cuantas palmadas a mis mejillas, repitiéndome que tenía que controlarme y mirar un poco más, hasta que por fin lo pude ver; otra de esas maquinas que se asemejaban a Pokémon. Sabía que había causado el ataque, pero no el porqué, sí esas cosas sabían que estábamos muchos refugiados en la aldea, ¿Por qué atacar ahora? ¿Qué los detenía a actuar antes? —Esto se pone cada vez peor, y sigo sin saber donde se metió Niko —murmuré retomando mi posición contra el muro de la aldea—. Arceus, espero que esté bien... Con una mirada de circunstancias del pequeño cetáceo decidí volver a mirar, esta vez notando que había algunas personas cerca, un Pokémon, dos chicas y un hombre en el suelo, presumiblemente herido, las chicas estaban de espaldas a mí y agachadas así que no podía saber de quien se trataba, pero justo era suponer que no estarían de parte de esas cosas. Hablando de esas maquias, cuando traté de localizar con la mirada eso que se parecía a un Dusknoir noté que este se estaba acercado cada vez más hacia el exterior. Solté un suspiro resignado, no por el monstruo de metal, sino por las llamas. —Que remedio, ¿no? —traté de sonreírle al pequeño y me dirigí en cuclillas rumbo a donde se encontraban las chicas que asistían al hombre en el suelo.
Tal vez pasar justo por delante de la entrada mientras el Dusknoir de metal estaba acercándose a esta no fue lo más inteligente o lo más sensato. Tal vez tenía todas las posibilidades de salir mal, sobre todo cuando no solo ibas tú, sino también un grandote y lento Cetoddle que te seguía de cerca. Pero aun así, lo hiciste. Y, sorprendentemente, salió bien. De alguna forma. Pudiste pasar agachado justo en un momento en el que el robot no miraba hacia el suelo, y fuiste lo suficientemente sigiloso y rápido como para no llamar su atención. Cetoddle, detrás de ti, caminaba como de puntillas, totalmente inmerso en su misión de espionaje. Os deslizasteis con facilidad hasta salir del campo de visión del robot, y luego corristeis lo suficientemente rápido y sigiloso como para llegar hasta las dos chicas. Allí las viste, agachadas junto a un hombre que sangraba, y parecían tratar de salvarle... Cuando le viste, pudiste reconocerle. Él fue el que ayer estuvo apostado en la otra puerta. El mismo guardia que te dio la redecilla adhesiva. Y ahora, estaba allí, sangrando, al borde de la muerte. *** Amane Viste, de repente, cómo alguien se acercaba. Viola se dio cuenta un poco más tarde, y alzó la vista para mirarlo. Al principio, se asustó, y cayó hacia atrás, asustada, en un impulso por alejarse. Pero pronto pareció entender que no era una amenaza; quizá cuando vio al pequeño Cetoddle tras él, caminando casi a saltitos. Al final, el chico se aproximó a vosotros. Algo agitado, con ropas sucias, como si se hubiese revolcado por la tierra. Y ropa que, rápidamente, pudisteis identificar. —¿Q-Quién eres? —preguntó Viola—. Esa... ropa... ¿Eres parte de la operación?
—Tenemos que intentarlo... —murmuré hacia Viola tras haberme acuclillado a su lado, en unas palabras que quizás fueron más de ánimo hacia mí misma que para ella. Conocía mejor que nadie lo peligroso que podía llegar a ser Chance, sobre todo si entrábamos en lo que él consideraba su territorio, y por supuesto que antes de salir me había mentalizado para todo esto, pues sabía que íbamos a tener que presenciar mucha sangre una vez estuviéramos aquí. Aun así, no podía evitar la sensación de inquietud; quizás estaba siendo demasiada para tan solo un par de días. La herida del pobre guardia era mucho peor de lo que había esperado, tanto que me tuve que morder el labio inferior al fijarme mejor, procurando controlar la exclamación de disgusto que me subió por la garganta. Si aquel hombre se estaba manteniendo con vida era gracias a Dina, desde luego, pues la ayuda del pokémon estaba siendo inestimable. Gracias a ello fue que el guardia pudo responderme, incluso si su consciencia parecía estar más allá que acá. Dejé salir un suspiro tembloroso, apartándome algo de pelo de la cara con el antebrazo. Penance debía ser aquel ferropokémon, claro, y en ningún momento había dudado de su capacidad de aniquilarme si me cruzaba en su camino. ¿Quizás debíamos seguir sus indicaciones? Quería ayudar a la gente que se hubiera quedado dentro de la aldea, pero no podía hacer mucho si me mataban antes de encontrarlos, ¿cierto? Si hubiera estado sola, no lo habría ponderado tanto; sin embargo, todavía tenía que encontrar a Ethan y Amy, y no podía poner en ese nivel de peligro a Viola... Antes de poder tomar una decisión concreta, una nueva silueta se materializó a nuestro lado. Sentí como todo el cuerpo se me tensaba, siendo que la única posibilidad que me ocurría era que aquella persona nos iba a matar, aunque no pasó mucho hasta que noté unos cuantos detalles que lograron calmarme, lo que a su vez me permitió relajar apenas la postura. Estaba el uniforme que Viola había señalado, el pokémon que lo acompañaba y... fruncí el ceño, examinando su rostro. ¿Acaso me sonaba de algo...? >>Si eres de los nuestros, ¿podrías ayudarnos a llevar a este hombre hacia el norte? Parece ser nuestra única vía de escape... No podíamos hacer otra cosa más que escapar, ¿cierto?
Givan Velren Admito que se me hizo cierto nudo al ver la reacción del pequeño Charcadet cuando la explosión aconteció... era... como si no pudiera creerse él mismo lo que estaba sucediendo, o quizá es que era de esas personas que no sabían cómo reaccionar a una situación así, y lo mejor que podían hacer era quedarse congelados en el sitio, Quaxly sin embargo es el que reaccionó y se me acercó alarmado, por lo que le puse una mano en su cabeza, similar a un cabello azul tratando de transmitirle seguridad y calma mientras pensaba qué hacer. En eso fue que decidí hablar, y miré la reacción del Charcadet quién en un inició estaba confundido, pero luego pareció reaccionar, por lo que me asintió, más que seguro de mis intenciones, por lo que le afirmé de vuelta, acompañándolo con una breve sonrisa, al menos... tratando de transmitirle seguridad pese a todo, y fue como me desplacé junto con ellos a donde quería llegar... El camino era extenso como tenso por igual, pero no me iba a rendir, y como muestra de que las cosas no serían sencillas; pude percibir por poco que un Sableye saltaba a la cima de la muralla, comenzando a observar alrededor, o eso parecía... Pronto me di cuenta que no era el Pokémon de siempre... era otra de esas cosas. Sin embargo, a pesar de que me tenía de frente... no reaccionaba, ¿me estaría escaneando? No, ya debió dar una alerta, debía pensar rápido. Al final, retrocedí un poco, lo suficiente y decidí pegarme a la pared de la muralla para pedirle a los pequeños que hicieran lo mismo, y seguí desplazándome hacia adelante de ese modo, no sabía qué hacer, tampoco el qué tan buena idea sería confrontarlo, mucho menos en solitario, aún si llevaba a dos Pokémon conmigo, esperaba que esto funcionase, de lo contrario habría que volver a jugársela...
Por obra de algún milagro divino nos pudimos colar fuera del campo de visión de aquella cosa, y eso tomando en cuenta que yo no era muy diestro con aquello del sigilo y Cetoddle...bueno, hacía lo mejor que podía ¿no? Con pasos algo torpes por su parte y yo andando en cuclillas llegas hasta donde se encontraban aquellas personas. La cosa no pintaba para nada bien, aquella personas herida era uno de los guardias de la entrada que había visto ayer; estaba desangrándose rápidamente, parte de su piel completamente incinerada. Era algo duro de ver, evocaba muy muy malos recuerdos. Por Arceus, ¿cuanta más gente no estaría cómo él? Mi presencia fue detectada a la brevedad, y aquellas chicas rápidamente se giraron a evaluarme cómo una posible amenaza. Yo alcé mis brazos en demostrando que no pretendía causarles ningún daño e instintivamente la pequeña bolita blanca me imitó, levantando su bracitos la más que pudo. Ellas tenía el mismo uniforme que yo, así que esperaba que la ropa hablase por mí. Probablemente íbamos en vuelos distintos, pero había algo muy familiar en una de las dos, esa mirada, ese cabello y esa voz. ¿Sería...? No, cuales serían las probabilidades. —¿D-De los suyos? —entre el fuego, el pobre guardia y mis recuerdos aquella pregunta me tomó más tiempo de procesar del que quería admitir. Puede que aun no asimilase que ahora no iba por mi cuenta, formaba parte de algo, no eran solo personas que necesitaban ayuda, eran mis compañeros. Acabé por abrir los ojos al entender esto ultimo—. Oh, te refieres a la resistencia, sí, sí. Nuestro avión fue derribado por esas maquinas al igual que el de ustedes, supongo. Me acerqué más al guardia, quien parecía estar delirando a causa del dolor. Ellas parecía ser bastante competentes es su labor, pero estaba claro que sí lo dejábamos aquí no la iba a contar. Sentía un gran aprensión tan solo de mirarlo, pero no había otra opción. Llevarlo al norte parecía lo más sensato, de ahí podríamos buscar una manera de sacarlo de la villa, pero, ¿que había del resto? —Una vida a la vez, Graham, una vida a la vez —me repetí en voz baja—. De acuerdo camarada, vamos a sacarte de aquí, ¿sí? Me acerqué al hombre para levantarlo con el mayor cuidado posible, intenté hacer que se apoyase en mi hombro, pero no tenía caso, estaba demasiado débil. Opté por cargarlo sobre mis brazos, manchando un poco mi uniforme en el proceso. —En el norte había bastantes más aldeanos con los que estaba preparando unas tumbas, tal vez ellos conocen el mejor camino a seguir para alejarlos de este lugar. Comenzamos a avanzar en dirección al norte, no sin antes pedirle al pequeño Cetoddle que mantuviese los ojos bien abiertos ante cualquier peligro, moviéndonos con la mayor discreción posible.
¡Nat20! Te pegaste con todo el sigilo que pudiste a la pared de la muralla, siguiéndote de cerca tanto Quaxly como Charcadet. En principio, lo ideal habría sido evadir al robot, pero era imposible: os estaba viendo, tenía que haberos visto. Era imposible no veros, estabais literalmente en su campo visual. Pero no reaccionó ni un ápice. Es más, se empezó a mover, moviendo la cabeza, como buscando algo en sus alrededores. Y te pudiste colocar fácilmente bajo la muralla, justo bajo él. Charcadet y Quaxly se miraron, como si hubiesen entendido algo. El pokémon de fuego señaló hacia arriba desde vuestra posición, y el pato asintió. Tú no tenías muy claro qué planeaban, pero viste cómo ambos empezaban a treparte primero por las piernas, luego colocándose en tus hombros, uno en cada uno. Se movían haciendo poco ruido, silenciosos... y, desde la altura de tus hombros, saltaron rápida y sagazmente contra el robot, tirando de él hacia atrás y cayendo los tres de nuevo a tus pies. El robot se vio superado por el factor sorpresa, y la mera caída ya lo dejó algo escacharrado. Los pokémon le dieron un par de golpes más, y, al final, acabó inmóvil, destrozado y emitiendo chispas. Viste luego a Quaxly y Charcadet chocar sus, uhm... ¿ala y mano?, en una curiosa señal de compañerismo. Pareció que la adrenalina de ser capaces de superar en ingenio a aquella criatura fue superior a su rivalidad, ¿eh? Lo importante que sacaste en claro fue una observación evidente, en cualquier caso: pese a estar delante de sus narices, no te vio en absoluto, no reaccionó a tu presencia. Y Quaxly y Charcadet parecían haber entendido por qué, cosa que tú también, al ver su plan exitoso: No podían ver. Debían usar otro sentido, quizá el oído, quizá algún otro tipo de estímulo. Pero carecían de vista. Eso podía ser un dato importante. Quaxly gana +30 exp por tu tirada crítica, sin un rasguño. *** Contenido oculto Nada que ver, pero solo por si no se dio cuenta, btw: friendly reminder a Tom, si lee esto, de que le toca a él atacar en su combate
Agazapados y con la suficiente discreción, Aleck, Viola y Emily empezaron a moverse, ahora juntos, hacia el norte. Pero el avance paró en seco de repente, cuando vieron que el robot que Aleck ya vio acercándose amenazantemente a la salida había, de hecho, llegado hasta el portón de la aldea. Viola paró en seco, agachándose junto a Dina, al verlo. —¡Eek! —gritó, de forma suave y ahogada, luego tapándose la boca—. ¡E-Está ahí, uno de esos Dusknoir raros! C-Creo que esos fue de los que nos advirtió Damián... Las dos manos flotantes del pokémon robótico se deslindaron ligeramente de su cuerpo en ese momento, moviéndose casi por su cuenta. Y de ambas emanaron unas luces verdes e intensas que empezaron a recorrer la zona, a no más de unos metros de él, pero con separación suficiente. Era como si sus manos tuviesen entidad propia. ¿Y qué hacía con esa luz verde? ¿No se suponía que esos bichos se movían de noche? —T-Tú —le dijo Viola a Aleck, agarrando la mano de su Audino—. S-Se te ve fuerte. ¿No puedes derrotar a esa cosa? ¿¡Cómo vamos siquiera a pasar por delante de él!? No podemos huir, tampoco, están los Volcarona esos, y, y... El agobio y el miedo parecían apoderarse de la chica, desde luego... estaba cada vez más inestable y asustada. Nada preparada para lidiar con robots potencialmente asesinos, eso estaba claro.
Givan Velren La tensión era palpable, y no sabía qué más hacer, pegarme a la muralla parecía ser lo mejor, sin embargo... de alguna manera aquella cosa no reaccionaba. ¿Porqué? ¿En qué estaba fallando? Cuando estaba justo debajo de él, me obligué a voltear hacia los pequeños, Charcadet parecía percibir algo a la par de Quaxly, inclusive ambos se comunicaron de forma silenciosa pero clara, algo que en primera instancia me dejó confundido, por lo que lo que vino después me tomó por sorpresa, primero los Pokémon me saltaron a las piernas, cosa que me dejó confundido, pero no me opuse, pues era evidente que estaban escalando hacia mis hombros, yo a duras penas entendía nada, cuando ambos pudieron coordinarse para jalar al robot y azotarlo contra el piso con eficacia, al grado de dejar a dicho Pokémon aturdido, y después entre los dos le dieron su golpe de gracia para dejarlo destrozado. La visión me hizo llevar la diestra a la boca en forma de puño cerrado, aún impresionado... aquella cosa no reaccionó inclusive cuando saltaron ante él, y creía comenzar a entenderlo... cegadura, debían ser ciegos. Era evidente que se guiaban por otro sentido, tal vez la audición, tal vez... algo más sutil, ¿ondas, posiblemente? No había modo de comprobarlo con todo el caos, pero al menos era muy importante conocer esto, por lo que acabé sonriendo al ver no solo el accionar exitoso de ambos pequeños, si no al verlos inclusive colaborar con gusto. —Quién lo diría... si es que hasta hacen un gran quipo ustedes dos—. Comenté de forma breve hacia ambos, dedicándoles una cálida sonrisa, e inclusive aunque no fuesen como tal mis Pokémon, les dediqué también la sonrisa con un tinte de orgullo. Luego de mirar brevemente alrededor, decidí acercarme a dicha cosa, ahora hasta chispeante por el daño, me llevé una mano al mentón, reflexivo, tal vez... fuese buena idea darle un vistazo, al menos superficial, la prisa apremiaba pero no quería tampoco desperdiciar esta oportunidad, por lo que simplemente me dediqué a observarlo por encima, inclusive lo manipulé con cuidado, lo suficiente para moverlo de un lado a otro para ver si era capaz de percibir algo interesante, aunque fuese superficialmente, no quería perder mucho tiempo, pero cualquier detalle extra sería bienvenido. Luego se me ocurrió algo, decidí sacar aquella pistola-taser y lo acerqué al cuerpo, solo quería ver si tenía alguna reacción con la batería del mismo, la visión de aquella cosa en el sol me seguía intrigando, si aquél fue también un robot, y fue capaz de deshabilitar la energía de los transportes, entonces... con suerte y saber que la posible forma de conseguir energía para estas cosas pudiese provenir de los robots, entonces podría tanto resolver como crear nuevas incógnitas; pero para eso necesitaba ver si había alguna reacción primero.
— A decir verdad, Tancy, yo tampoco tenía mucha idea —comenté, mientras veía a Ceruledge moverse grácilmente en el combate. No tenía mucha experiencia con su especie, y había que admitir que era bastante majestuoso.— Ceruledge fue encomendado a mí por la Resistencia. Nunca lo había usado en combate hasta ahora... El pequeño robot logró aguantar el golpe, lo cual demostraba que era mucho más resistentes de lo que parecían. Uno de los dos empezó a... ¿conectarse? con el otro, al parecer intentando repararlo, mientras el robot dañado lanzaba una onda psíquica que logró impactar contra el Mankey. Por suerte, el pokémon logró aguantar, y lanzó un contrataque que logró acabar con el robot herido. El Pawniard atacó al otro robot, y aproveché el impulso que llevábamos para intentar finalizar este combate lo antes posible. — Ceruledge, ataca con ascuas. Eso debería bastar... Contenido oculto "Eso debería bastar..." Que mufa de mierda que soy. Contenido oculto CERULEDGE: Fuego/Fantasma Lvl. 7 Rasgo: >> En batalla: por cada turno propio que pase, sube su ataque en 1, hasta un máximo de +5. >> Fuera de batalla: puede chamuscar cosas que ardan con facilidad, así como usar su fuego para otros usos (derretir, cocinar, etc.). Usarlo mucho puede cansarle, sin embargo. Estadísticas: >> Vida: 40/40 >> Ataque: 15 >> Defensa: 10 >> Velocidad: 13 Movimientos: >> Ascuas [Control] (5+2 Potencia, Fuego, golpea hasta a dos rivales) (4/5) >> Fuego fatuo [Disrupción] (lanza 1d3, si sale 1, quema al rival, lo que hará que sus tiradas ofensivas sean de -3 caras y le dañará con 1d3 por turno) (2/2) >> Sombra vil [Asesino] (10+2 Potencia, Fantasma, el próximo turno, no serás objetivo de ataques si tienes algún aliado) (1/2) >> Espada lamento [Destrucción] (10+2 Potencia, Fuego, recuperas 1/2 del daño que causas) (2/2) >> Danza espada [Asesino] (sube en 1d6 tu propio ataque) (3/3)
—¿F-Fuerte? ¿Quieres que vaya ahí y le de un puñetazo yo mismo o qué?—mi giré hacía la chica, con una sonrisa ciertamente sarcástica, pero aquello rápidamente se esfumó al contemplar el horror en el rostro de la chica—...Lo siento, pensé...bah, no importa. Opté por bajar de mis brazos a aquel guardia y ponerlo en pie, recargado en mi hombro. La cosa estaba fea, no había duda. Avanzar por el sur hasta rodear toda la aldea nos tomaría demasiado tiempo y nada nos garantizaba que nos encontraríamos con más sorprecitas en el camino. Recurrir al sigilo no parecía viable tampoco, eramos un grupo ahora y cargábamos con un herido, por no mencionar que, bueno, el sigilo nunca había sido mi fuerte. El tiempo se agotaba y las probabilidades no estaban a nuestro favor y aun si lográbamos pasar por él, estaba eso, ¿volcarona había dicho? Esa cosa parecía muy grande como para ser capturado con la red, pero quizás con ellos funcionaría. Que remedio. —Entiendo que no estes muy entusiasmada por luchar, ¿eh, chica? —comenté en voz baja a la chica sujetando al Audino, esta vez con una semblante más relajado, tratando de confortarla para luego dirigirme a su compañera de rostro familiar— ¿Que hay de ti? ¿Se te da bien pelear o prefieres correr? Porqué creo que hoy toca correr. Con mi mano libre rebusqué en el suelo cualquier piedra pequeña apta para ser lanzada. Y con ella en mano la lancé con todas mis fuerzas tratando de que cayera dentro de los muros de la aldea para que el ruido llamase la atención del aquella maquina y poder avanzar. —Sí algo sale mal, pongan al hombre en mi espalda y empiecen a correr.
Viola hinchó los mofletes de forma algo cómica, pese a la situación, cuando Aleck le dijo que si pretendía que pelease con sus puños. —¡N-No decía eso! Me refería a... no sé, si tuvieses un pokémon o algo... o algún arma, ¡no sé, se supone que si eres de la operación, sabes pelear! Nosotras somos solo enfermeras... Tras eso, y con la chica bastante asustada y hundida, decidiste trazar un plan. O al menos, intentar algo, claro: tomaste una roquita, y la lanzaste con fuerza bien lejos hacia el interior de la aldea. El objeto era distraer a aquel Dusknoir enorme que se acercaba, claro, y quizá saldría bien, pero lo cierto es que el tiro debía llegar bastante lejos para que- ... vaya. Sí que lanzaste bien la piedra. Sobrevoló con un gran arco la muralla, y cayó rebotando entre paredes de un edificio, golpeando al final en un ladrillo o algo medio hueco que, desde luego, hizo el suficiente ruido como para que el robot se distrajese. O, al menos, así pareció: el "Dusknoir" se giró, y, con su cántico espectral resonando, se desplazó en la dirección en la que cayó tu piedra, luces verdes encendidas. Se había alejado. Entonces... ¿funcionó? —N-No me lo creo, ¡lo ha distraído! C-Corre, es el momento de movernos... —Viola, nerviosa, miró hacia atrás, y algo le erizó la piel—. ¡A-Ah, mirad! ¡E-Esos Volcarona raros... se acercan también! Era verdad: el cinturón de Ferropolillas se estrechaba, pues los robots iban, moviéndose al unísono, acercándose más y más a las murallas. Lo que quiera que hicieseis, ya podía ser rápido... *** Contenido oculto Ferroradar es neutro al tipo normal. Eso no revela ningún dato nuevo sobre su afinidad. Ferroradar es neutro al tipo fuego. Eso nos indica que su segundo tipo NO ES, sumado a lo anterior: - Psíquico - Hada - Fantasma - Normal - Roca - Acero - Hielo - Veneno - Volador - Bicho - Fuego - Agua - Planta - Dragón Quedan como opciones: - Normal - Eléctrico - Lucha - Tierra Aunque el ataque de Ceruledge fue potente, el robot consiguió resistirlo, y correteó entonces por una de las paredes con velocidad, sagaz. Desde dicha pared, sus antenas se tornaron oscuras, y ondas negras se dispararon en distintas direcciones. Todos los pokémon fueron heridos por aquel extraño ataque. Encina, harto, tomó a Mankey en brazos. —Mankey, ¿listo? Pégale una buena, ¡vamos! Y así, lo lanzó como si fuese una pelota, y Mankey, tras girar en el aire, propinó una última patada al robot, abollándole por completo la cabeza y tirándolo de la pared. Orgulloso con su hazaña, el pokémon celebró dando saltitos, y aunque Encina aún estaba alerta, no pudo disimular una leve sonrisa. Rápidamente, Tancy, junto a vosotros dos, os acercasteis a Encina en las puertas de la aldea. —Eso... estuvo más cerca de lo que creía —murmuró el soldado—. ¿Todos bien? —Nosotros lo estamos —afirmó Tancy—. Pero la aldea... Encina frunció el ceño. —Vivías aquí, ¿no? Esa explosión... debe haber ocasionado daños. Mierda. —Se mordió una uña, pensativo, tratando de procesar el mejor curso de acción—. Venid con nosotros, creo que lo mejor es que vayamos juntos. Cayden, nos acercaremos al centro de la aldea, ¿te parece? ¿Os parece al resto? Tancy, al menos, asintió, algo encogida. —Yo iré delante. Y, sin ofender, Cay: esta vez, mejor que la labor de distracción, si se tercia... la haga otro. Y así, Encina empezó a moverse, girando alrededor de la casa contra cuya pared se había agazapado antes, siempre sigiloso. Se detuvo tras avanzar un poco, sin embargo, y os miró desde su posición, llevándose una mano a la boca, en señal de chitón. El ruido espectral fue reconocible. Cayden lo recordaba, desde luego, de su estancia en el avión. Ese... sonido que se escuchaba por la noche. La piel de Tancy se erizó entonces. —Uno de los Ferroespectros —susurró muy bajo—. Debe... debe estar acercándose. Contenido oculto Ferroradar: Onda umbría (Todos) >> Ceruledge: -3 PS >> Pawniard: -8 PS >> Mankey: -6 PS Mankey: Patada baja (Ferroradar) (KO) Contenido oculto FERRORADAR: Siniestro/??? Lvl. 3 Rasgo: >> Tras el tercer turno de Ferroradar, si no lo hecho ya antes de la batalla, podrá mandar señal de aviso a otros ferropokémon cercanos. Estadísticas: >> Vida: 0/18 >> Ataque: 8 >> Defensa: 5 >> Velocidad: 11 Movimientos: >> Onda curativa [Apoyo] (sana a todo el grupo en 1d7) (2/3) >> Onda umbría [Control] (5+2 Potencia, Siniestro, golpea a todos los enemigos) (3/4) +25 experiencia MANKEY: Lucha Lvl. 3 Rasgo: >> Si golpea a un rival con menos de la mitad de sus PS máximos, suma +2 al dado ofensivo que lance. Estadísticas: >> Vida: 9/22 >> Ataque: 10 >> Defensa: 4 >> Velocidad: 8 +25 experiencia Movimientos: >> Patada baja [Destrucción] (10+2 Potencia, Lucha) (3/5) >> Foco energía [Asesino] (lanza 1d3, si sale 1, sus siguientes dos ataques ofensivos serán siempre críticos, sin necesidad de dados) (3/3) >> Furia [Asesino] (10 Potencia, Normal; si lo usa varias veces en una misma batalla, las caras del dado aumentan en +3 tras cada uso) (4/4) *** El robot era bastante pequeño: cuando empezaste a manipularlo y moverlo, te diste cuenta de que el material del que estaba hecho no debía ser uno ordinario: ese metal no era acero, ni nada usual. Era un metal particular, desde luego, uno que no podías identificar a simple vista. Con todo, el plan de Quaxly y Charcadet (quienes parecieron poner algo de distancia entre ellos en el instante en el que mencionaste que hacían buen equipo) demostró que no eran irrompibles, ni mucho menos: el metal estaba algo agrietado, pero generalmente intacto. Casi parecía que fueron más los circuitos lo que se estropeó, algo interno. Descubriste por un breve calambrazo que te llevaste, de apenas una décima de segundo, que aún tenían corriente. No solo ya las chispas que las partes más dañadas de su cuerpo emitían electricidad, también lo hacían sus "antenas", especialmente la punta, que aún brillaba con ese extraño líquido interno. Parecía como si... siguiese activo, de hecho. Quizá pese a estar roto, alguna de las funciones todavía estaba operativa... pero era difícil determinar cuál. Probaste a acercar el táser luego. Aunque usaba energía terastal, quizá podía cargar su batería con electricidad, siquiera momentáneamente. Era un intento que merecía la pena hacer, ¿no? Así que estuviste un rato, probando diferentes ángulos, hasta que... vaya. Parece que se cargó, siquiera mínimamente. Tal vez no tendría suficiente potencia como para funcionar como siempre habría hecho, pero si esa pequeña fuente de energía se mantenía, quizá sería posible usarla alguna vez en el futuro. La pistola-taser adquiere un uso (editado en tu ficha). En ese momento, conforme te incorporabas, lo oíste. Bastante más cerca de lo que te gustaría. —GIIIVAN VEEEELREN... —La voz robótica sonaba hasta provocadora. Como si intentase, voluntariamente, generar miedo. Como si fuese un juego de escondidas—. SÉ QUE ESTÁS CERCA... MUÉSTRATE... Mierda, aún estaba dentro de las murallas, pero parecía estar aproximándose a tu dirección...
Givan Velren Al acercarme a inspeccionar al pequeño, me pude dar cuenta que, como tal, su físico estaba casi intacto... habían marcas de daño, claro, pero en general estaba entero, sacaba chispas, aquello debía decir que el daño debía ser interno... por lo tanto, algo que resquebrajase el metal de un impacto o generase daño interno debía ser más útil, en cortas palabras... Un Pokémon, un Humano cualquiera debía tener nulas posibilidades de enfrentarlos, aquello era útil de saber, pero al mismo tiempo era un tanto desconsolador. Lo que sí captaba mi interés era el especie de líquido en una de las antenas, parecía estar energizado y encima parecía seguir funcionando, aquello me dejó reflexivo como tenso por igual, pero sin dudas lo que me dejaba pensando era la clase de material que era eso... ¿En verdad podía ser un líquido? Vi a Quaxly separados cuando dije lo del equipo, a lo que solté un breve gemido entre apenado como con un tinte de risa por ver aquello, supongo que serán de esas amistades que se irán forjando con bastante tiempo, y antes de distraerme con ello; probé con el arma para ver si se cargaba un poco, ya que un breve choque de electricidad me había dado que hasta me hizo quejarme por reflejo. Ahí me quedé unos momentos probando, hasta que pude ver cómo se había cargado un poco, bueno... con esto era ya obvio, poseían electricidad, y aquello podría aprovecharse para cargar cosas, al incorporarme para guardarlo todo y seguir con mi camino, esa voz se presentó, una que no reconocía; pero no se escuchaba humana... Para colmo, se escuchaba demasiado cerca. Aquello me hizo abrir bien los ojos del miedo, como si para colmo el tono que empleó no fuese suficiente, estaba confundido de cómo me buscaban aquí específicamente, pero sabía que debía ser rápido, por lo que no dejé que aquello me abrumara y les hice señas a los pequeños de que me siguieran, por lo que busqué desplazarme rápidamente hacia donde me dirigía originalmente, cargando a ambos Pokémon si era necesario, me temía que no veía otra opción inmediata, además, no quería averiguar quién me buscaba, pues aún no me enteraba que aquellos "Dusknoir" podían hablar, o al menos uno de ellos.
A pesar de lo repentina que fue nuestra petición, aquel muchacho cedió y recogió al guardia en brazos para acompañarnos hacia el norte. Asentí un par de veces cuando dijo que encontraríamos ayuda en el norte, pues era eso mismo lo que el guardia nos había dicho; quizás no fuera la decisión ideal, pero no teníamos muchas más opciones a mano. Poco después, sin embargo, tuvimos que interrumpir nuestro avance al presenciar la cercanía de aquel ferropokémon con aspecto de Dusknoir. Que tuviera la forma de un pokémon tipo fantasma no me ayudaba en absoluto, por supuesto. —Viola, intenta tranquilizarte, por favor... —le pedí en voz baja a la muchacha, procurando no sonar demasiado brusca. Miré al castaño después, queriendo decirle que ni se le ocurriera ir a pelear con aquella cosa, pero él fue más rápido que yo; por suerte, lo fue eligiendo lo mismo que había tenido intención de pedirle. Apreté un poco los labios cuando me dirigió aquella pregunta, desviando mi vista hacia el Flittle que seguía acompañándome de cerca. Habíamos hecho buen equipo el día anterior y no podía negar que aquel combate había despertado algo dentro de mí que llevaba mucho tiempo dormido, pero... no, no quería volver a caer en todo eso. Mi debate interno pareció ser bastante innecesario al final, pues aquel chico tiró una piedra que logró distraer al Duksnoir de su trayecto y, con ello, nos dio vía libre para continuar avanzando. Antes de poder hacerlo, sin embargo, Viola señaló hacia el cinturón de Volcarona y pudimos ver como los mismos iban cerrando el círculo, poniendo todavía más presión en nuestra toma de decisiones. >>Tenemos que aprovechar y seguir huyendo hacia el norte, no nos queda de otra... Y más nos vale ir rápido. Así que eso fue lo que hicimos.
Decidiste seguir caminando apresurado, cerca de la muralla, tratando de evadir a aquel robot que parecía buscarte. Desde tu posición, sin embargo, notaste un brillo verdoso proyectándose detrás de ti, y cuando te giraste a mirar, viste a lo lejos a uno de esos "Dusknoir", uno de los que no eran plateados, que había aparecido súbitamente allí, justo donde el "Sableye" estaba roto. Con un brillo verde surgiendo de sus manos, parecía estar examinando la zona cercana, en un sepulcral silencio solo interrumpido por un cántico espectral que parecía emitir continuamente. Te había alejado, por fortuna, lo suficiente. Y no parecía ser el mismo que hablaba, ya que no emitía más que aquel sonido espeluznante. Pero era curioso... lo rápido que había acudido al lugar. ¿Cómo llegó tan pronto? Si te hubieses quedado un segundo más, se te habría echado encima. Qué bien que te alejaste, en todo caso. Dejándolo atrás, bordeaste finalmente la muralla, y llegaste a la entrada oeste. Al asomarte al interior de la aldea, sin embargo, te fijaste en algo curioso: dos de esos robots, esos Sableyes, estaban allí tirados, destrozados, a pocos pasos de la entrada. ¿Quién... habría hecho aquello? *** Avanzasteis con cuidado pero celeridad hacia el norte. Eso implicó pasar de nuevo junto a los campos de cultivo por los que Aleck había pasado antes, que quedaron algo más alejados al norte, pues vuestro camino se pegó bastante a la muralla de la aldea. Viola, tras el comentario de Emily, estaba callada y con un claro nudo en la garganta. Y Emily, por supuesto, no quería saber nada de aquel robot, que por suerte se alejó pronto... fuese o no un pokémon, era sin duda un fantasma para ella. Algo que no querría cruzarse. Desgraciadamente para vosotros, conforme ibais avanzando por la parte norte de la aldea, apareció de repente. Visteis cómo se materializaba casi por arte de magia delante de vosotros, a unos trescientos metros, como si partícula a partícula fuese apareciendo de la nada. Otro de esos robots, uno igual que el "Dusknoir" que habíais visto momentos antes. —¡E-Eek! —gimió Viola, que en seguida se llevó las manos a la boca. Os pegasteis a la muralla, sin mucha más alternativa. Pudisteis ver desde lejos que había... algo a los pies del robot. Estaba muy centrado en lo que fuese aquello, y desde lejos no lo distinguíais, pero parecía emitir una especie de lucecita tenue, que destacaba especialmente al brillar con la luz verde del robot. El cántico del mismo, espectral, resonó con más fuerza aún, poniéndole a Viola los pelos de punta, y a Emily seguramente también. Emily pierde 2 de Mente. Fuese como fuere, no estuvo demasiado tiempo allí quieto. Cuando el espectro escaneó la zona cercana, no tardó en agacharse, y observasteis entonces cómo hizo algo particular: visteis varias piezas de lo que parecía ser un pequeño robot elevarse en el aire, dentro del rango de la luz verdosa que una de sus manos emitía, y estas... simplemente se evaporaron en ella. Desapareciendo por completo. Tras eso, el espectro empezó a moverse de nuevo, alejándose hacia el norte, hacia los límites de la aldea. Como buscando algo... o a alguien. —N-No parece que... vaya a volver. ¿Qué ha sido eso? —preguntó Viola en alto, tragando saliva—. Es como si... como si... No terminó la frase. "Como si hubiese desintegrado basura", era lo que quería decir y no pudo. Probablemente, porque pensaba en qué podía llegar a considerar "basura" ese robot. Os acercasteis luego al punto en el que apareció el espectro, y visteis que, en efecto, no había nada allí. De lejos podíais ver algo, que luego parecieron ser partes metálicas... pero ya no quedaba nada. Lo había limpiado por completo. —S-Sigamos, por favor —murmuró Viola, agarrada de la mano de Dina. Pero entonces Dina, en ese momento, tiró de ella. Sus orejas se agitaban—. ¿Q-Qué pasa, Dina? ¿Notas algo? El pokémon quedó en silencio, sus orejas agitándose más aún. Los Audino, después de todo, tenían muy buen oído. Con cuidado, se acercó a la muralla, y puso su antena en ella, como "auscultándola". Escuchó por un par de segundos, y retiró súbitamente la misma. Su expresión se tornó alarmada Probablemente, notaba que había algo pegado detrás de la muralla, al otro lado. Algo cerca. Y solo ella era capaz de oírlo.