Kohaku miró a través de la daga; en Kyogi pudo ver líneas en todo su cuerpo y mientras lo hacía, la mirada con Kyogi se cruzó. Ella sonreía sin mostraar los dientes, lo hacía sin parpadear mientras Kohaku observaba, ella señaló al piso; invitando a que Kohaku observara sus pies. De ellos, las cicatrices se extendían a todos lados. Las paredes, el suelo, el techo. Todas las líneas se encaminaban a ella. Kyogi le guiñó un ojo, jugando con él; dándole todo sin decirle nada. Esa era la confianza que tenía esa simple mujer en aquella pelea. Desvió su atención al herrero quién decía algo que a ella le interesó, seguía sonriendo; cómo si escuchara a un montón de niños intentando dar una respuesta en alguna clase particular; aquel hombre le parecía interesante pues comenzaba a tomar el liderazgo entre tal desorden. Recordó a Kuyo, lo peligroso que podrían ser mentes como esa; siguió observando a pesar de que él bajara el volumen a su voz. Era una coraza difícil de romper, debía... obligarlo a salir de su caparazón. Mientras Ginko atendía sus heridas; Kyogi desvió su mirada a la de Aoi; una cazadora. Lanzó su kunai revisando el terreno y con ello hizo que Kyogi rompiera la tensión ocular para clavar su vista en el kunai que fue perdiéndose en el suelo como si hubiese caído en brea, siendo absorbido por completo. El miasma atacó a Aoi pero falló el ataque. Kyogi miró a Akihito su sonrisa se mantuvo en aquel discurso sobre el ser inútil por morir — Pensé que estaba siendo clara, estoy jugando con ustedes — su voz era burlona; nada en su lenguaje corporal demostró incomodidad u enojo, se le veía entretenida, mirando a todos los presentes, y mirando sus objetos. Posó la mirada en Jinsei mientras Akihito se movía, ladeó un poco su cabeza, curiosa ante lo que estaba a punto de hacer Akihito y cómo Riku le entregaba algo. El impacto al suelo con Jinsei hizo que el suelo se sacudiera un poco y Kyogi empezó a reír —Eso hace cosquillas, para —dijo entre risas mirando a Akihito; otra mente que debería destruir. El fuego salió disparado rápidamente hacia Akihito; impactando con fuerza. Akihito recibió el impacto; pero había descubierta algo en el proceso. Todo el lugar era parte de ella, no había rincón seguro, ella sentía todo. Kyogi suspiró y actuó un fingido bostezo —Para ser los que ordenan a sus equipos, son muy aburridos ¿Por qué son los líderes? no lo entiendo. —Las llamas de su lanza se expandieron —¿Quién creen que va morir primero aquí? —preguntó empezando a reírse y recorrió a los presentes con la mirada — O tal vez... mejor mutilarlos. Si, eso suena más entretenido. —se burló para después negar y junto a ella generar un guerrero de miasma, descubriendo el rostro. Era Shinko — O mejor empiezo a traer a los muertos fuera de las murallas — el suelo volvió a tragarse a Shinko — ¿O prefieren que les cuente cómo Kato está asesinando a los suyos? —volvió a reírse — Puedo esperar todo lo que quieran, sigan perdiendo el tiempo. Yo tengo todo el tiempo del mundo a mi favor. Contenido oculto: Daño Nekita -36 PV
Aoi Observó el kunai hundirse en el suelo y volvió la mirada rápidamente hacia Kyogi a tiempo para esquivar su ataque de miasma. Aquello era realmente extraño, ¿le había llegado a hacer daño? Las palabras de la mujer cuando Akihito atacó al suelo dieron a entender que estaba conectada a él de algún modo por lo que, sin pensarlo demasiado, tomó una de sus agujas y decidió probar suerte de nuevo. ¿Hasta qué punto estaba conectada con la sala? ¿Podían herirla si herían el suelo? ¿Le afectaría el veneno? Demasiadas preguntas y un único modo de comprobarlo. Con el mayor sigilo que fue capaz de reunir dejó caer aquella aguja suavemente hasta clavarse en el suelo tras impregnarla con bufotoxina. Si aquello surtía efecto, no necesitaban salvar distancias para comenzar a atacar.
Contenido oculto: Resultados: Ataque con aguja: exitoso. Defensa: 6+15+10= 31 No esquiva ni bloquea. Quedan 3 agujas con tetrodotoxina. Quedan 24 agujas sin carga.
Ginko Harutomo "Hmm así que está conectada con esta cosa y puede sentir todo..." pensó Ginko, como si el descubrimiento de Akihito le hubiera iluminado una idea en su cabeza. Rápidamente sacó su pipa de opio y la encendió. Ginko fumó como nunca lo había hecho en su vida, o tal vez en alguna ocasión sí, pero el punto fue que inhaló la bocanada más grande de humo que sus pulmones le permitieron y aguantando la respiración le dirigió una corta frase a Kyogi —Esto va a hacerte más que cosquillas, perra— acto seguido, se echó al piso y lanzó todo el humo dentro de una de las endijas de lo que supuestamente también era Kyogi. Contenido oculto: ACCIÓN La acción es básicamente tirarle humo a Kyogi entre las rendijas para ver si puedo drogarla (?
Yuzuki Minami Las palabras de Kyogi sobre Rengo me hicieron hervir la sangre, claro, pero contuve el impulso de sencillamente arrojarme sobre ella. Las flechas no lograron nada y el miasma reaccionó de una forma similar al ataque que, salido del mismísimo aire, me había alcanzado mientras Kuroki y Rengo estaban en medio de su conflicto. Esta cosa... ¿Reaccionaba a las emociones de quién? El golpe se vio reforzado por el fuego, así que el impacto sobre Ginko fue violento y llegué a pensar que de no ser por el apoyo de Togashi, posiblemente hubiese bastado para acabarlo o dejarlo muy malherido. El arco que le había entregado el hombre también se desbarató, así que con ese iban tres que se rompían frente a mis ojos. Me preocupaba que quedáramos desarmados, ¿qué haríamos entonces? Ella no detuvo mi avance, por supuesto, pero no continué. La burla de su parte me importó más bien poco, aunque no iría a quitarle razón en el hecho de que nosotros teníamos el tiempo contado. Uno no podía enojarse mucho por la verdad. —No sé yo si quiero meter la mano en la boca de la serpiente porque la serpiente me lo pide —dije como quien no quiere la cosa. Ginko pronto se encargó de sus propias heridas y la voz de Ko nos dijo qué era esta mujer, confirmando la sospecha que sus propias palabras habían creado. Afuera de este encierro los nuestros peleaban y si caían serían traídos aquí por ella, justo como había pretendido hacer con Rengo. Luego estuvo lo del arma divina y tuve que cuestionarme cuáles eran nuestras posibilidades de lograr algo, lo que fuese. Una cosa había que reconocerle a Kato también y era que los temas espirituales eran un incordio. Y aquí estaba yo, en medio, porque había elegido serle leal a Takeda y a los míos, porque estaba dispuesta a ir a cualquier lugar por Rengo. Mientras esta loca lo llamaba hijo suyo, cuando no era más que su títere. La voz de Aki se alzó, su suposición se emparejó con mis pensamientos y recordé a Takano diciéndome que me centrara. Mis ojos se desviaron a Jinsei un momento, mientras ella le hablaba al muchacho. El ataque fue inútil, pero eso fue lo que menos me interesó, vi el fuego dirigirse a Aki y corrí en su dirección, el ataque lo había impactado de lleno. Me apuré a sacudirle las llamas con mi propia ropa y rápidamente busqué revisar su cuerpo, atendiendo a sus heridas tan bien como pude en aquel contexto. En un breve instante que desvié la vista de él, vi cómo Kyogi había traído un cuerpo y al revelar su rostro, reconocí a Shinko. Un escalofrío me corrió por la espalda y me forcé en volver a concentrarme. —Lo que hagas de ahora en más —le dije en un murmuro y busqué encontrar sus ojos—, iré detrás de ti. Sujeté su rostro con la mano un instante, seria. —Eres lo que me queda de Rengo aquí. No pude ir con él al final, pero iré contigo. Contenido oculto curo a Akihito ofcourse
Kohaku Ishikawa "El miasma... En Shiga, había corrompido a alguien de estas habilidades. Lo uso en exceso." Asentí frente a las palabras de Riku, imaginando la situación. No tenía la menor idea si algo de lo que había aprendido los últimos meses servía en este despropósito de escenario, pero si me convencía de ello enloquecería. Necesitaba, al menos, un atisbo de esperanza, de que teníamos las herramientas, por precarias y escasas que resultaran, para hacerle frente a Kyogi, al eclipse y a la Kioto que había creado. —Los shugenja de oscuridad que emplean sus habilidades en exceso caen en la corrupción. Sus almas se corrompen. Pero ¿esto...? ¿Qué se supone que es esta mujer ahora? ¿Cómo se supone que nos enfrentemos a algo que desconocemos por completo? Desde que ingresamos a la ciudad veníamos peleando e interactuando con el miasma, pero ¿qué información habíamos sacado en claro? Poco y nada. Sus efectos nocivos, claro, y ni una sola pista sobre cómo contrarrestarlo o mitigarlo. La herida de Ginko pareció oscurecerse de una forma parecida a la que vi en el abdomen de Hachi y pasé saliva, preocupado. ¿Estábamos... mezclándonos? Pero ¿qué podíamos hacer al respecto? "La Lanza de los Cielos, "Amenonuhoko"." Regresé la vista a Kyogi frente a la información conferida por Togashi. Sí, yo también había escuchado esa historia de Mara. —El fuego del cual está imbuida, ¿es el poder de Kagatsuchi? La historia cuenta que Izanagi lo cortó en ocho pedazos, esos pedazos formaron volcanes, y de los volcanes nacieron las bestias espirituales de luz y oscuridad: los shijin y los shi tenma. Con estas ocho criaturas vivas, con el mundo en equilibrio y armonía, de las cenizas de Kagatsuchi surgió Kirin. Yo... vi a Kirin en los recuerdos de Kaji Ishikawa, era un remanente del poder de Kagatsuchi. Esa lanza era aún más preciosa que los objetos que dejaban los shijin al morir. Clavé mi mirada en Kyogi y alcé la voz: —¿Cómo conseguiste esa lanza? —Teñí mi voz con cierta burla calculada—. No te molestaría compartirnos la historia, ¿cierto? Si de todos modos no planeas dejarnos ir. Dudaba que cediera a mi petición, pero ¿qué otra cosa podíamos hacer? Recibí la información de Togashi sobre la espada que portaba Akihito, intentando descifrar qué podía significar aquello. ¿El arma le había dado vida al cuerpo de Rengo? ¿Irradiaba luz? El muchacho, entonces, intentó atacar el recinto con todas sus fuerzas, y su descubrimiento pareció alinearse con el mío: la existencia de Kyogi discurría bajo nuestros pies, en las paredes, por los techos, y todo lo que el miasma alcanzara. Ella era este infierno al cual nos habían arrastrado. Sin embargo, poseía una forma física, tangible, frente a nosotros. Volví a pensar en las palabras de Mara: "Me está siendo difícil contener mi poder, y por eso sé que los yokai comenzarán a rondar libres". Kato, también, había llamado yokai a Daidoji. A Kuroki lo habían revivido como uno. ¿Quizá... Kyogi nunca había sido humana? ¿Por eso había renacido con este poder absurdo? ¿Era gracias al eclipse y a su naturaleza? En cualquier caso, la espada de Akihito parecía ser lo único capaz de generar un verdadero efecto sobre ella. Rápidamente corté mi mano con el filo de la katana y escribí con mi sangre un talismán de protección, y me apresuré hacia el muchacho. —No estoy seguro de que funcione, pero tendría que protegerte de yokai y espíritus malignos —expliqué, levemente agitado, asegurándome de guardar el talismán entre sus ropas a buen recaudo; tomé aire y lo miré a los ojos—. Inténtalo, Akihito-san, atácala. Estaremos aquí para cubrirte las espaldas. Contenido oculto: Acción Kohaku crea un talismán de protección oscuro(?) y se lo entrega a Akihito.
Fujiwara no Riku Las respuestas salían caro, confirmar las dudas podría serlo más. Pero Akihito dio paso a aquello pensamiento y encontrando mucho más rebuscado de lo que estaba creyendo hasta ahora. Solo me quedo apretar los dientes en ver el como era impacto por aquel ataque de fuego o el miasma atacaba a Umineko, aunque en esta vez fallaba. Un Kunai fue tragado, la katana hizo cosquillas. Veía hacia Kyogi, tratando de rastrear a quien o hacia donde miraba... Había algunos aquí que todavía no le echaba el ojo siquiera, juguetes menos entretenidos. Yo entre ellos. ... Ver a Shinko... Corte ahí todo pensamiento, llevando mi mente a un blanco obligado. Luche por controlar mi pulso y respiración, realmente, realmente luche por meter toda emoción relacionada bajo tierra. Siquiera una reacción física podía permitirme, aunque si controlar cada espasmo fuera como soportar ser golpeado por rocas. Estoy jugando con ustedes En su lugar, dejé fluir otras emociones que siempre están ahí. Pisoteadas, oprimidas y controladas mayormente, todo a pura voluntad, solo ahora parecía correcto ir levantando de a poco aquel pie. Un poco, solo un poco, para seguirle el juego. Irrelevante, tendría que volverme eso. Creo que reacciona a nuestras emocione. ¿Será verdad? Me fui acercando ha Togashi, encogido, pareciendo que buscaba consuelo en sus palabras y presencia. "Un arma divina dices, lanza fuego, el piso nos traga...". Pareciera un resumen de lo demostrado, pero por el tono lastimero el cual hablaba desmentia aquello. "Este lugar nos aprisiona...". No estaba resumiendo, estaba relatando todo aquello que nos podía matar. Que temia nos matará. Negué fuertemente la cabeza, rechazando todo aquello, retrocediendo tras la espalda de Togashi. Era duda y desesperación. "Te ve". Escondido tras él, le susurre, haciendo tanto énfasis posible al decir solo dos palabras. Queriendo trasmitir más que solo eso. "Gana su atención, distrae. Espera. Llama la carga". Un pedido. Y ha esas palabras, no tenía que fingir el dolor que me recorrio en ese momento al encargarle aquello. Continúe andando entre todos, escondiendo mi figura tras la voz de Kohaku, perdido en mis pasos. Buscando respuestas, orientación. ... Contenido oculto Bruno TDF ¿Te dejo tarea? En idea quiero hacer doble post luego de Bruno (pa confirmar su actuar). Pos, por si acaso.