Saint Seiya Un Mes De Vacaciones En México

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por AMMU TEIKOKU YUDAINA, 2 Marzo 2026.

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    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
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    13 Junio 2024
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    Pluma de
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    Título:
    Un Mes De Vacaciones En México
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    42
     
    Palabras:
    1787
    ¿Qué puedo decir?

    Solo que, esto será comedia sin duda.

    Vacaciones en México a cargo de una amiga de Atena, que tendrá que mostrarles las maravillas de ese país, y lo hará en un solo mes, veamos como racionaran nuestros caballeros y si conocerán las tradiciones que puedan conocer.

    Los personajes no me pertenecen si no a Masami kurumada.

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    Capitulo 1 (Llegada Desastrosa)

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    En el santuario de Atena, corrían siendo ya las cuatro de la tarde, tiempo después de la comida.

    Todos los caballeros dorados tenían una cita en la sala principal, en otras palabras directamente en la sala patriarcal.

    Se suponía que allí su Diosa los había citado a todos, pues debía darles un anuncio importante.

    Cada quien iba sumergido en sus propios pensamientos.

    -¿De qué se trataría esta vez?-

    -¿Caso un nuevo enemigo?-

    -Posiblemente debe ser porque alguien hizo alguna tontería- Aquel manifiesto se escuchó de forma molesta.

    -A mí no me mires, yo ¿Cómo iba a saber que no debía quitar esa piedra?- Trata de excusarse el caballero de Escorpio.

    -Suspira resignado –Siempre es lo mismo contigo-

    -No seas así conmigo Camus- Estaba dejando hacer un pequeño puchero.

    -Fue un pequeño error, cualquiera lo pudo haber cometido- Sonrió el caballero de Aries, para apoyar a su amigo.

    Dedico una leve sonrisa –Gracias Mu, tu si me comprendes- Le pasa el brazo por los hombros, para darle un leve abrazo.

    Esto no paso desapercibido por dos caballeros que solo miraron con receloso esa acción.

    -¿Qué será lo que la señorita Atena, nos dirá?-

    -No tengo la menor idea, lo sabremos cuando lleguemos- Una voz seria se manifestó.

    Al llegar a dicho lugar, estando la orden de los doce caballeros, bueno con un extra, pues el gemelo menor de Géminis estaba allí, aunque también hacia algunos mandados para el ejército de Poseidón.

    La reverencia de todo el tiempo, que solo era para su Diosa y el patriarca en cuestión, un peliverde.

    Ambos de pie, mirando a los jóvenes que estaban allí, bueno uno no tan joven el de Libra, pero pasaba por tal.

    La joven sonrió al verlos a todos juntos de nuevo, al fin muchas cosas habían pasado y todo logro acabar bien, así que estuvo pensado por mucho tiempo si era esto correcto.

    Mas lo consideraba necesario, ellos lo merecían más que cualquiera.

    -Mis caballeros, los he citado aquí, para darles una noticia muy importante- Comenzó al joven, de manera tranquila y mostrándoles una leve sonrisa en sus rostro.

    Ninguno de los hombres allí presentes, hizo ningún cuestionamiento, esperarían a que su Diosa terminara de hablar.

    -Todos ustedes han servido fielmente a su deber como caballeros- Mira a cada uno, sin darle importancias a acontecimientos negativos en el pasado –Han tenido que soportar constantes calamidades por mi causa- Suspiro tristemente –Pero lo han hecho, por su fidelidad y lealtad hacia mí- Comienza a caminar directo hacia los dorados- Por lo tanto, he decido como premio de sus constante batallas, por las veces que tuvieron que resucitar y aun seguir haciendo el bien- Callo un segundo, deseaba ver los rostros de estos hombres.

    Todos estaban sorprendidos, algunos lo demostraban en sus caras, los ojos atentos y la boca abierta, nunca creyeron que o más bien no esperaban una recompensa por tu labor de vida que habían escogido.

    -El premio serán unas vacaciones por todo un mes en un país lejano, que será México- extendió sus brazos enfatizando la buena nueva, el regalo que merecían desde hace tanto y por fin se los concedería.

    Dedico una sonrisa más amplia -¿Qué les parece?- Pregunto, quería saber las opiniones de ellos.

    Ninguno pronunció palabra alguna, nunca se lo hubiera imaginado, además que no conocían mucho de ese país en cuestión.

    -A mí me parece muy interesante, señorita Atena- Sagitario tan atento a su Diosa siempre.

    -Pero Diosa Atena, todo un mes… Es mucho para dejar desprotegido el santuario- Se escuchaba algo preocupado el Capricornio.

    Niega con la cabeza –No se preocupen por eso, los caballeros de plata y bronce estarán al pendiente, además que el patriarca y yo, tenemos un plan por cualquier inconveniente-

    -Me gusta la idea, descansar un poco de todo, será bueno para mi piel- Mencionó Afrodita, que estaba encantado con la idea.

    -¿Qué podríamos hacer en México?- Cuestiono Cáncer -¿Hay buenos bares allí?- Su deseo era su embriagarse sin duda.

    La joven se sorprendió, quedándose algo pensativo –Bueno… No estoy segura… Pero creo que hay algunas bebidas a lo que me han contado-

    -¿Quién le ha contado? Señorita Atena- Hablo el rubio.

    Sonrió de nueva cuenta, algo emocionada –Esa es otra parte de la sorpresa-

    Aquello confundió más a sus fieles guerreros.

    -Se quedaran en el hogar de una Diosa amiga mía- Aclaro sin mas –Así podrán estar tranquilos y relajarse para n preocuparse por mostrarse como guerreros o cualquier cosa que pase-

    -¿Se puede confiar en ella?- Acuario tenía esa intriga.

    Mueve levemente su cabeza, asintiendo –Claro que si… Es de las pocas Diosas que aun puedo considerar amiga y no ha querido matarme- Su mirada mostraba melancolía.

    Fue evidente ese cambio en la joven, nadie más quería hablar, por medo a causar un efecto no deseado en ella.

    -¿Cuándo partiremos?- Una pegunta simple, que se creyó no haría daño.

    Fue bueno que Aries lo hiciera, saco a la peli morada de sus pensamientos, para que dejara ir aquello.

    -Cierto… Sera de forma inmediata, por lo tanto quiero que vallan cada quien a sus templos, tomen lo necesario, no mucho… Jajajaja Allá tendrán todo lo que deseen y nos vemos en el coliseo, para llevarlos a ese hermoso país-

    Antes de romper la fila, el caballero de Libra llamo la atención de todos.

    -Disculpe Diosa Atena, pero… Estas vacaciones ¿Serán solo para nosotros?- Señalando a todos allí presentes.

    -Así es- Se quedo pensando, la pregunta tenía más significado de lo que denotara a simple vista –Aunque también los podrá acompañar Kanon y el patriarca- Sonrió sin más, entendía que Dohko se refiera más que nada a que el peliverde también fuera.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Se sorprendió el patriarca, no creía que el también debía ir –Pero… Pero Diosa Atena, yo no puedo irme así como así, debo estar aquí para ayudarla en cualquier cosa, es mi deber y…-

    Ella le hizo una seña de que debía callar –Shion… Has estado sirviendo al santuario por más de 200 años, debes tomar aunque sea un breve descansando-

    -Soy el patriarca, no se puede… Tomar un descansó- Trataba de hacer cambiar de opinión a la joven.

    -Lo siento Shion, pero mi decisión es final, también descansa un mes, trata de recuperar el tiempo, con los tuyos y solo vivan un poco fuera del santuario- Esto último lo dije en dirección a todos los presentes.

    Libra más que nada estaba encantado con la idea, por fin pasaría algo de tiempo con su viejo amigo y antiguo compañero de armas, tenían tanto que platicar tranquilamente y no se daba el peliverde disfrutar.

    Parecía que de nuevo todo podría seguir según el plan, debían ir a preparar sus cosas, pero ahora alguien se encontraba de verdad al borde del colapso.

    -¿Me puedo quedar mejor aquí?- El caballero de Géminis hablo.

    Atena, lo miro de manera seria –Lo siento Saga, pero todos irán-

    Suspira resignado –Mi mejor descansó… Sería que Kanon no me molestara-

    Una leve risita se dejó escuchar –Yo también te quiero hermano- El menor de los géminis hablo.

    Después de ese pequeño momento divertido, todos salieron santuario abajo, para preparar por así decirlos sus maletas, aunque realmente no llevarían muchas cosas.

    Pero se dieron cuenta que algunos de bronce, se encontraban en sus templos.

    Principalmente, para informarles que ellos se ocuparían de mantener los templos de los doce a en buenas condiciones, y si tenían algún pendiente por realizar que se los designaran a ellos.

    En el primer templo, Aries pensaba que su pequeño discípulo no sabía de ese asunto, pero no fue así, el también estaba al tanto, sin duda había sido una sorpresa para todos ellos, muy bien preparado.

    Todo estaría a salvo, ya estaba todo arreglado, creo que Atena lo había planeado bien, para que no hubiera problemas y ellos disfrutaran tranquilos.

    Dicho y hecho todo lo correspondiente, llegaron al coliseo, todos muy apenas llevaban lo indispensable, solo algunos artículos personales.

    Parecían varios ansiosos, alegres, preocupados, desganados. No a todos les gustan las vacaciones fuera de casa.

    Pero era una orden de su Diosa, así que no podían negarse después de todo.

    Por lo tanto después de las despedidas, la misma joven los teletrasportó hacia la residencia de la Diosa anfitriona, pero… Creo que existía un pequeño problemita muy insignificante en todo este asunto.

    ---México---

    Un suspiro de desgano se escuchó –Que buen día… Tengo tanta flojera, como para hacer algo con mi vida en el día de hoy- Una joven de cabellos castaños rojizos, hizo aquel comentario, estando aun acostada, siendo las ocho y media de la mañana.

    Según ella sería un día sumamente tranquilo.

    Que equivocada estaba.

    Un fuerte ruido se escuchó en la planta baja de su casa, lo cual la sobresalto, y más al prestar atención escuchar unas voces masculinas provenir del mismo lugar.

    Se asustó a gran medida, alguien había entrado a su hogar, estando sola y se notaba que eran varios, pero debía estar atenta, se cuestionó por sus guardianes no hicieron algún ruido.

    Pero debía ir a investigar que era, tomo un bate que tenía a la mano y con cuidado, fue hacia allí, bajando con cuidado las escaleras, agradecía que hubiera una esquina antes de subir hacia la segunda planta, para ocultarse y tomar aire para defender su casa.

    Suspiro algo preocupada –Si las cosas se ponen feas, solo debo hacer lo que mejor me sale- Se decía aquello as si misma internamente.

    Apretó el bate, con ambas manos, estaba tratando de controlar la adrenalina que presentaba, y rápidamente actuó, saliendo de su escondite y pensionarse frente de quienes eran los invasores.

    Se sorprendió la cantidad de personas en su sala, pero más cuando los vio atentamente y ver sus armaduras.

    Quedando con dicha arma sobre su cabeza, sujetada con ambas manos, enfrente de todos.

    Estos también la miraron, sorprendidos, más porque ella tuviera eso, que lo más seguro es que nada les hubiera hecho.

    -¿Quiénes son…?- Parpadeo varias veces, negando con la cabeza -¿Qué hacen aquí?-

    -¿Tu eres la Diosa que teníamos que ver?- Cuestiono el patriarca.

    Baja el bate, desganada, poniendo su mano delante de su cara, cabizbaja –Atena… ¿En qué me metiste ahora?
     
  2. Threadmarks: Capitulo 2 (Mordida)
     
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    Un Mes De Vacaciones En México
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    Suspiro de mala gana, no se esperaba a estos visitantes tan pronto –Jajaja… Aaaaa… Me… ¿Permiten un segundo?- Sonrió apenada, levantado su dedo índice para enfatizar su pregunta.

    -Adelante- Menciono el caballero de Libra.

    La joven se retiró del lugar, para irse en dirección a su cocina, que estaba aledaña a la sala.

    Se pegó contra la pared, respirando fuertemente, sin duda estaba algo apenada ahora, por el espectáculo que dio, sabiendo quienes eran y también enfadada porque Atena no le comentara nada de este asunto.

    Niega con la cabeza, debía rápidamente comunicarse con ella, para que le diera una respuesta satisfactoria, que mínimo le explicara que había pasado con exactitud.

    Concentro todo su poder divino en su mente, el entablar una comunicación telepática con aquella Diosa Griega sería una tarea algo cansada, pero no imposible. Pasaron algunos segundos, solo pedía que nadie fuera capaz e inmiscuirse en esa conversación privada.

    Era lista siempre se debían poner candados de ida y vuelta, pues si existían Dioses chismosos que les gustaba entrometerse.

    -Atena… ¿Estas hay? ¿Me escuchas bien?- Pregunto en la mente de la peli morada.

    -Ho… Hola Metztli, si aquí estoy, te escucho a la perfección- Contesto animad la joven Griega.

    -Atena… ¿Tienes una idea de por qué hay catorce hombres en mi casa?- Pregunto de manera irónica.

    -Claro, los mande de vacaciones a México, como tú me dijiste, muchas gracias por la idea- Parecía sonar feliz.

    -A mira que bien… De nada… Pero…- Su voz calmada que había tratado de mantener en la conversación, se convirtió en una alterada sin más -¡¡¡¿ME PODRÍAS DECIR EN QUÉ MOMENTO ME IBAS AVISAR DE SU LLEGADA?!!!- El grito metal, logro manifestarse, pues desprendió una gran cantidad de energía elevando sus castaños cabellos y siendo notado por los presentes.

    -¿Heee? Pero si te avise- Pronuncio ya algo asustada la Diosa, por cómo se notaba su amiga.

    -¿Qué? ¿Eso cuando ocurrió?-

    -Pues la otra vez… Que hablábamos sobre tu país, y me dijiste que era bueno darles vacaciones a mis caballeros y que tú los recibirías con gusto un día de estos- Para un poco, para continuar más calmada –Te pregunte si… ¿No había problema? Solo concluiste a decirme, que siempre que te avisara estaba bien y lo hice esa vez-

    La Diosa de cabellos castaños rojizos, se quedó en su mente con una gran confusión y molestia, pues sin duda la jerga de ambas no coincidía del todo.

    Suspiro resignada –Atena… Caudino mencione que podría ser un día de estos, me refiero a que puede ser dentro de una semana, un mes, un año…- Trato de calmar su cólera, no era algo bueno llegar sin avisar a ciertos territorios de Dioses –Además eso no es avisarme, hubiera sido genial para preparar todo y darles una mejor bienvenida de la que les di- Sonaba algo avergonzada.

    -Ho… ¿Enserio? ¿Eso significa en tu nacionalidad?- Ahora estaba preocupada, su timbre lo dejaba claro –Pero… Lo siento… Yo creí que podría ser bueno...- Suspiro decepcionada –Ay perdóname… Tranquila los traeré de vuelta, lamento mucho esto-

    De verdad la Diosa Griega se encontraba en un conflicto, pues había hecho planes, dado una noticia y obligarlos a algunos a ir a un lugar, que ni siquiera había pedido permiso.

    Se había decepcionado de sí mismas.

    -Escucha Atena-

    La voz de su amiga la saco de sus pensamientos.

    -Jajajaja ¿Qué clase de anfitriona seria si no hago sentir a mis invitados en casa?- Le dijo aquello con una sonrisa.

    Se había dado cuenta que la pobre Griega estaba sintiéndose mal por haber cometido un error. Pero no era para tanto ya a su parecer pues ya estaban aquí, que se podría hacer.

    -Tranquila, tendrán sus vacaciones en mi país sin duda y los ayudare en todo, para que disfruten de este país tan bonito- Quería sonar lo más segura posible para tranquilizar a la peli morada.

    -¡¡¡¿ENSERIO?!!! ¿Lo harás?- Preguntaba ya por instinto, no quería cometer ningún error.

    -Sí, ellos la pasaran bien. No te preocupes por nada- Ríe levemente –Solo la próxima, avísame con un tiempo de antelación jejejeje-

    -Está bien lo prometo, perdón por causarte tantas molestias- Hablo algo bajo, no quería tener malos tratos con otros Dioses, de por si con los de sus tierras no se llevaba del todo bien.

    -No te aflijas, tendré todo controlado por aquí- Su voz sonó un poco más intensa –Además, con lo que me has dicho, sin duda lograre hacer que ello se amen- Sonaba ilusionada a todo lo que daba.

    -Oye… No los obligues a hacer nada extraño, por favor- Estaba preocupada ahora por sus caballeros dorados –Siguen siendo mis guardianes-

    -Tu tranquila yo nerviosa, que yo se mi cuento- Dejo escapara una risita –En fin ahora aclarado esto, si me disculpas, iré a arreglarme con ellos y disculparme por casi golpearlos con un bate… Sí que debí haber parecido una idiota-

    -Lo siento…- Se disculpó de nueva cuenta.

    -No hay fijón, ya todo estará bien, así que Hasta luego-

    -Sí, gracias… Cuida de ellos por favor, Adiós-

    La comunicación se cortó, dejando a la Diosa Mexicana, sin duda con una gran carga en sus hombros, tener que hacer que estos catorce caballeros disfruten un mes entero de su país, disfrutando de cada cosa que logre ofrecer, una tarea que solo ella podía hacer.

    Sin embargo en su mente aún tenía dudas, ¿Cómo explicaría esto a sus padres?

    Los Dioses Mexicanos reencarnados, tienen una línea sanguínea que seguir, regresan siendo hija o hijo de una pareja que lleve parte de su sangre, cada cierto tiempo es diferente para cada quien, unos pueden ser cada 90 años, otros cada 120 años, para la Diosa actual es cada 180 años, cercano a las reencarnaciones de la Diosa griega que se habían vuelto amigas, hace siglos.

    Además que tenia más personas que se preguntarían por estos hombres que vivirán con ella todo un mes, sin duda toda una odisea, pero bueno alguien tiene que hacerla.

    Respiro profundamente, mostrar su mejor sonrisa, para encarar de nuevo a los caballeros.

    Sonrió, lanzando un aplauso y cerrando sus ojos, delante de ellos –Muy bien sean bienvenidos a México, están en el estado de Tamaulipas- Sonrió lo más que podía, abriendo sus ojos notando los rostro de incomodad de ellos –Soy… Soy… la Diosa Metztli, de la luna y corrientes de agua tranquilas, pero les recomiendo que mejor me llamen por mi nombre humano Daniela, jajajajajaja… Haaaaaa…- No supo que más decir.

    El ambiente aunque trataba de hacerlo armonioso, sin duda estaba tan denso, por el recibimiento y la energía que estallo ella cuando habla con Atena.

    -No se esfuerce demasiado… Entendemos que fue una sorpresa para usted- Hablo calmado el primer guardián.

    -Si… Lo fue…- Pone sus manos delante de ella –Pero no crean que por eso no puedan quedarse aquí… Sé que me sorprendí, y… Bueno… Ya olvidemos eso…- Movía su mano de derecha a izquierda como un saludo, aunque mas de nervioso era.

    -Debemos ser inoportunos, no quisimos causarle problemas- Hablo el patriarca.

    -Para nada… Solo un mal entendido, ya paso… Sigamos con lo demás- Ya no sabía cómo arreglar aquello.

    Cáncer se paró de golpe de un de los sillones de la sala, se notaba molesto, más que incomodo en la situación –Si la Diosa, realmente no está a gusto con nuestra presencia yo preferiría irme- Camino en dirección a la puerta.

    Mostro una mueca de preocupación –No es eso… Solo me sorprendieron un poco… No es nada del otro mundo- Sus intentos por tratar de calmar las aguas, no funcionaba y se supone que era su función.

    -Como sea, yo me largo, quien guste seguirme adelante- Tomando la perilla de la puerta, girándola.

    Esto alarmo de gran medida a la joven.

    -¡¡¡ESPERA!!! ¡¡¡NO ABRAS ESA PUERTA!!!- Estaba lejos y tener que atravesar a todos no sería fácil para detenerlo a tiempo.

    Haciendo uso de sus habilidades, corrió pero se abrió paso convertida como en un rio que fluía con rapidez, para llegar a interponerse entre Cáncer y lo que había detrás de esa puerta.

    -¡¡¡ALTO NO LES HAGAN DAÑO!!!- Trato de escudar al hombre, pero fue demasiado tarde para él.

    Death Mask era atacado de su perna y mano por dos caninos, amigos y acompañantes de la joven Diosa.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡DÉJENLO POR FAVOR!!!- Trataba de sujetar a uno de los perritos, mientras el caballero estaba en el suelo, tratando de zafarse de esas mordidas.

    -¡¡¡QUIÉTENME ESTAS BESTIAS!!!- Gritaba enojado, sin duda esos animalitos del creador, tenían una gran mordida.

    -¡¡¡Ya Luna, por favor…!!!- Sujeto a la perrita que mordía la mano del susodicho.

    Las risas de sus compañeros no se ocultaron para nada, pues sonaba en toda la casa, incluso el patriarca estaba riendo tratando de hacerlo más disimulado.

    -¡¡¡LOS VOY A MANDAR A YOMOTSU A ESTOS PERROS!!!- Levanto su mano, para realizar su ataque.

    -¡¡¡NO SE TE OCURRA, NI PENSARLO!!!- La Diosa grito debía proteger a sus amigos peludos.

    -¡¡¡CÁLMENSE POR FAVOR!!!- Hablo Aioros, queriendo ahora el tranquilizar todo.

    -¡¡¡CLARO COMO A TI NO TE ESTÁN ARRANCADO LA PIEL!!!- Estaba ya enojado.

    Había logrado quitarle el perro de la pierna, pero la que estaba sujetando su mano, de plano no le agradaba al sujeto.

    Sin contar que también gruñían a los demás presentes.

    -¡¡¡BUENO YA!!!- Exclamo de manera clara, dejando a todos atónitos, pues ella no era de gritar, hasta sus guardianes se quedaron quietos -¡¡¡DEJEN DE MORDERLOS, Y GRUÑIRLES!!!- Suspiro –Son invitados, amigos, buena onda- Cargo a la cachorra que ya estaba más tranquila, parecía que lograban comprenderla.

    -Ya levántate Death Mask, estás haciendo el ridículo- Afrodita se burlaba de él.

    Mientras Cáncer era ayudado a levantarse por Saga y Aioros –Malditos animales, ¿Por qué me atacaron?-

    -Es que no te conocen, y obvio pensaron que eran enemigos- Ríe nerviosa, ahora si todo estaba perdido –Soy una pésima anfitriona- Bajo la mirada tiste, haciendo un puchero.

    -Señorita Metztli… No se preocupé, la entendemos- Aquellas palabras suaves y amigables del pelilila, trataban de reconfortar a la joven.

    -¿Enserio?- Sonrió ilusionada. Mirando a los demás.

    Algunos asintieron solemnemente

    -Un lugar donde ataquen así a Death Mask, me agrada mucho- Agrego el Escorpión sonriente

    -Jajaja… Muy gracioso Bicho…- Se acercó a él, listo para atacarlo –¿Quieres que te demuestre como me mordieron?-

    -Tú no vas a morder a nadie Death- Refuto enojado Afrodita.

    Frunció el ceño aquel hombre de barba escasa, desviando su mirada, sin duda no se llevaría bien en ese lugar.

    -Entonces… Les preparare sus habitaciones- Sonrió animada, caminando en medio de todos, era bajita para tener dieciocho años, pero era genético sin duda. –Todos parecen unos postes- Dijo suspirando resignada a su cruel destino –Bueno al menos usted es casi de mi estatura y me hace feliz- Señalando al castaño de libra.

    Ante aquella afirmación los demás rieron escandalosamente, con excepción del patriarca, que más bien le daba pena ajena esa situación, Aries que igual sentía algo de incomodidad ya que apreciaba mucho al castaño y el rubio realmente no le pareció gracioso para nada.

    -¡¡¡LES VOY A ENSEÑAR A RESPETAR A SUS MAYORES!!! ¡¡¡BOLA DE MOCOSOS MAL EDUCADOS!!!

    Ahora sentían el verdadero terror, hacer enojar al castaño con su altura era una situación casi prohibida en el santuario, pues reaccionaba mal.

    -Por favor, cálmese viejo maestro- Pidió Tauro, pero eso no sería suficiente.

    -Dohko, no puedes sacar las armas de Libra- Llamo levemente el patriarca.

    -¡¡¡¿CÓMO QUÉ NO?!!! ¡¡¡¿NO VES QUE ME INSULTARON BORREGUITO?!!!- Aun enojado mostraba una cara de perrito regañado solo con el Aries mayor.

    Lo cual hizo sonrojar intensamente sus mejillas del patriarca, así ya no podría detenerlo de que los volviera carne molida a los demás caballeros que se rieron.

    Sin duda los haría pagar en ese mismo instante.

    Tosió levemente –Disculpe… Señor Dohko… Pero…- Llamo la joven Diosa –Le pediré que si desea acabar con ellos, lo haga afuera, no me gustaría que destrocen mi casa, luego me culparan a mí y eso sí que no- Una forma de hablar diplomática, aunque sin duda amenazante por su rostro sonriente, pero su energía hecha un revuelo, algo intimidante siendo más baja.

    -Bien…- Aclaro algo molestó, debía obedecer, era un invitado.

    De nuevo guardo las armas de su armadura, aunque no la llevara puesta, todos cargaban con ellas, por si las ocupaban, de hecho portaban sus ropas civiles de siempre.

    Sonrió divertida –Mire, mas adelante podrá vengarse de ellos, soy una experta jugando bromas a los demás, para hacerlos sufrir un poco, por esa falta de respeto.

    Su mirada de ilusión se hizo presente, le agrado la idea -¡¡¡¿ENSERIO SEÑORITA METZTLI?!!!-

    Asintió tranquila –Claro, no es bueno ser descortés con los mayores- Miro a los jóvenes que ahora si estaban aterrados, el cosmos de Libra y el de la chica se notaba amenazante.

    Aunque esa leve complicidad molesto al peliverde, sabía que libra era bueno para entablar conversación con cualquiera.

    -Jajajajajaja, en fin les mostrare sus habitaciones, aunque… Creo que deberán compartir- Se quedó pensativa, mientras los guiaba a la planta alta –Serán dos por habitación, sin duda crear siete habitaciones de la nada, será más fácil que catorce- Les dedico una sonrisa tenue.

    -¡¡¡YO PIDO CON CAMUS!!!- Sujeto con fuerza la mano del implicado.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!-

    Varios compartieron miradas cómplices con algunos, otros rieron por la forma de que el Escorpión no perdía tiempo, otros no tuvieron una reacción tan positiva.

    Sin embargó la Diosa lunar de esas tierras, dedico una mirada sutil, a cada uno –Esto será muy tierno-
     
  3. Threadmarks: Capitulo 3 (Tacos)
     
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    4601
    Levanta la mano el castaño bajito –Si se puede escoger, quiero dormir con Shion-

    Fuertes declaraciones del viejo maestro, pues pidió dormir con él, no compartir cuarto... Como en camas diferentes.

    El peliverde, algo nervioso se alejó de este y se posó de lado de su discípulo casi hijo Aries –Yo me quedare con Mu-

    El mencionado, solo asintió a la afirmación del patriarca no objetaría contra eso, aunque para ser completamente sinceró quería a otro compañero

    Y si nos dirigimos con atención hacia el único rubio del lugar, tenía un semblante de derrota, sus planes de pedir dormir con Aries lila, se le había ido como agua por sus manos.

    Su voz estaba triste, parecía que estuviera a punto de hacer un berrinché -¿Qué? ¿Por qué con Mu? ¿Acaso no quieres estar conmigo en la misma habitación?

    -Dohko… Es que tu… Roncas…- Estaba sonrojado, desviando su mirada.

    La castaña, ladeo su cabeza un poco, mirando como cada uno de esos caballeros tenían planes para dormir con alguna persona, pero otro se interponía en ello.

    -Primero lo primero- Susurro, más para sí, no deseaba ser escuchada.

    Sin hacer ya mucho caso a esa discusión, se puso en el pasillo del segundo piso, para poner en marcha sus habilidades de Diosa.

    Concentrándose, poniendo sus manos delante de ella, estiradas, un círculo de luna se formó debajo de ella, elevándola un poco del suelo, dejando ver una luz blanquecina de allí, sus ojos cerrados y sus cabellos elevándose.

    Lanzo un suspiro y con ello esa energía acumulada en su ser disparándolo alrededor de la zona.

    El destello fue fuerte, poco a poco, el color se normalizo en todos lados.

    Con sus manos detrás de sus espalda –Bueno… Eso es lo mejor que puedo hacer con poco tiempo- Sonríe mirando a sus huéspedes –Listo siete habitaciones, una para dos- Guillo un ojo.

    En cierta forma se sorprendieron por el nivel que pudiera a tener esa jovencita, no aprecia ser tan fuerte, pero sí que lo era.

    -Pero por este lado parece completamente normal- Capricornio miraba por todos lados, fuera de ese pasillo con más puertas y a buena distancia, por el otro lado no se viera diferencia.

    Levando su dedo índice –Eso es, pro que cree una ilusión óptica, para que todo luzca normal, fuera de este pasillo, incluso por fuera luce normal la casa-

    -Es un buen truco- Agrego el león dorado.

    Sonríe satisfecha, le agradaba que alagaran su trabajo –Gracias, ahora si lo importante- Se giró a verlos –Como veo que no todos están conforme en escoger habitación o más bien compañero, yo les ayudare en esa tarea- Frunció levemente el ceño.

    -Pero- Escorpio quería refutar aquello.

    -No, sin peros- Se giró a ver a Acuario –Mira, creo que para él, no fue muy justo… Lo dejaste muy sorprendido- Sonrió cálidamente.

    Milo no dijo nada, ya que de seguro ella le respondería con algo peor, en cierta forma Camus estaba tranquilo, pero ahora se arrepentía inconscientemente de ser grosero.

    Apareció un pequeño bote de metal, en el cual ella agito y se escuchaba que contenía algo.

    -Coloque catorce papelitos, cada uno esta enumerado dos veces del uno al siete- Dirigió la entrada del recipiente hacia el peliverde –Tomaran un papelito y su compañero será la par del mismo número y la localización de cada habitación- Señalo en cada una de las puertas había un muero arriba, de igual serie –Así será mucho más justo ¿No creen?-

    ¿Qué más podían decir?

    Ella era la dueña de la casa, así que debían obedecer.

    Shion, metió la mano y saco un papelito que estaba escrito el número tres.

    -Correcto-

    Fue el turno de Mu, el número fue el siete.

    Adiós que pudieran compartir habitación padre e hijo.

    Alde saco el cinco.

    Saga el cuatro

    Kanon por pura casualidad saco el cuatro, compartir habitación hasta en vacaciones… Ambos pensaron que horror.

    Death Mask con el numero uno

    Aioria el dos.

    Fue el turno de Shaka, no se mostraba animado en hacer dicho juego, no tendría oportunidad, pero la fortuna podría sonreírle.

    -El siete, muy bien. Compartes habitación con el lila...- Se quedó pensativa –Ja, ni siquiera he preguntado sus nombres, que cabeza la mía- Una sonrisa avergonzada se formó en sus labios.

    Paso al siguiente, sin dar más importancia.

    El rubio, no podía estar más feliz con su suerte, estaría con Mu en la habitación más alejada de todas, solos… Trago saliva, pero se mantuvo estoico, nadie debía darse cuenta de su felicidad interna.

    En cambio el Lemuriano estaba algo rojito, le apenaba que eso sucediera, más le agradaba tanto.

    -Por favor que sea el tres, por favor que sea el tres- Pedía en voz alta, que todos los Dioses se apiadaran de él.

    -Tu turno…-

    -¡¡¡SI!!!- Metió la mano con fuerza, que casi hace que la castaña, tirara el recipiente.

    Rápidamente tomo uno y al abrirlo, su sonrisa fue tal, había logrado sacar su número de la fortuna.

    -¡¡¡JA, DORMIRÉ CONTIGO TODO UN MES SHION!!!- Fue directo a abrazar al patriarca, no le importaba estar delante de quien sea, para demostrarle un poco de afecto a su “amigo”.

    -¡¡¡DOHKO!!! Por favor… Estaos delante de la Diosa Metztli y…-

    La mencionada, coloco una mano delante de sus ojos, ofreciendo el siguiente turno a escorpio, mientras decía lo siguiente –No veo… No veo…-

    -Seis- Tenía una oportunidad, si habitación estaba libre.

    -Dos- Sonrió levemente, ya estaba resignado desde el momento en que Kanon saco su número y le robo la oportunidad de dormir a lado de Saga.

    -Compartiremos habitación hermano- El menor de los dos, aprecia conformé a su suerte.

    -Cinco, creo que estoy contigo Aldebarán- Serio como siempre, pero amable en su voz.

    -Te toca a ti- Delante del aguamarinos cabellos.

    Al meter la mano, pidió que no fuera el número seis, lo rogaba en su mente, pero si mal no calculaba, le tocaría con Death Mask… Y su mueca se hizo más molesta que de costumbre.

    Resignado saco el papel y lo desdoblo demostrando lo que dictaba –Seis-

    El grito de triunfo del Escorpión dorado, no se dejó pasar.

    -Creo que te toca compartir habitación con el numero uno- Se dirigió al Sueco.

    -Muy bien, Death tendrás un gran compañero- Sonrió con una rosa en sus manos de quién sabe dónde la había sacado.

    -¿Puedo cambiar de habitación?-

    -No- Fue la respuesta de la joven.

    Se retiró hacia las escalares para dejar que se acomodaran tranquilos.

    -Muy bien, entonces as habitaciones quedaran de la siguiente manera- Cerro sus ojos, confiada – Uno Death Mask y Afrodita, dos Aioria y Aioros, tres Shion y Dohko, cuatro Saga y Kanon, cinco Aldebarán y Shura, seis Milo y Camus y por ultimo pero no menos importante siete Mu y Shaka- sonrió orgullosa, recordaba muy bien sus nombres –Los dejare para que se instalen tranquilos-

    Estaba a punto de bajar, cuando se gira para verlos con cara de incredulidad.

    -¿Qué pasa?-

    -¿No habías dicho, que no sabías nuestros nombres?- Cuestiono Aldebarán.

    -¿Enserio eso dije?- Levanto su mirada algo distraída –Jajajajaja la verdad es que Atena me lo dijo hace tiempo, mas esperaba hasta que se presentaran, como no ocurrió decidí mejor ya olvidar esa formalidad- Bajo las escaleras tranquilo –La comida se sirve a las tres, disfruten su estancia-

    Era momento de salir de escena y dejarlos que se relajen un poco, antes de lo agitado de estas vacaciones.

    Cada pareja dejo pasar aquello y se adentraron a las habitaciones, por dentro estaban las llaves una para cada uno y podrían hacer lo que gusten, era suficientemente espacioso.

    Había dos camas individuales, un par de almohadas, unas sábanas limpias ya cubriendo el lecho.

    Dos mesas, dos sillas y las cuatro que estaban al extremo izquierdo gozaban de un ventanal grande, que podrían ver el exterior como una terraza, aunque los vecinos no se dieran cuenta, ilusión óptica que funcionaba por extraño que sonara. Los de lado derecho solo una ventana normal

    Cada habitación tenía un baño. Era todo sencillo pero básico.

    Mejor que cualquier hotel de la zona, sin duda.

    Todos estaban conformes a su manera, los que sentían una tracción pero algún compañero tuvieron la suerte de estar con esa persona especial en la habitación, aunque no comportarían cama.

    Los hermanos que compartirían disfrutarían alegres ese momento salvo por los Géminis que ya estaban discutiendo por quien dormiría en que cama.

    Y los amigos solo Alde y Shura, ningún interés, la pasarían bien.

    ---Habitación siete---

    -¿Qué cama prefieres Mu?- Un rubio serio y algo sonrojado, dejaba su atención al Lemuriano.

    -No… Se… Cualquiera está bien para mi- Dirigió su vista hacia la terraza que tenían, le encanto la vista, aunque solo fuera al patio.

    -Si gustas, quédate con la que está más cerca de ella- Su voz trataba de sonar tranquila, pero no lo estaba.

    Se giró levemente para verlo -¿Enserio? Gracias- Esa sonrisa tierna, adornada por una cabellera lila, lo ponía todo nervioso.

    ---Planta baja---

    -Jajajajaja y eso fue lo que ocurrió- Sonaba realmente nerviosa, con quien estuviera hablando por teléfono.

    Se calló un instante, apretaba los ojos, estaba recibiendo una especie de regaño.

    -Pero… Ya te explique… Si, los conoces te he contado de ellos… No, no son malos- Suspiro, sonrió de repente –Solo será un mes, te agradaran y también a papá- Asintió –Si, ya tienen una habitación, ok… Creo que podría enseñarles las maravillas de estos lares- Ríe –Tranquila, son adultos y muy responsables, nada pasara. Sí, sí, claro que sí, preparare mucha comida- Suspiro tranquila –Bien, nos vemos en la tarde- Colgó el teléfono.

    Dejo escapar un suspiro, en el sillón… Mirando al techo.

    -Me pregunto… Si Atena, ¿Se enoje mucho si hago de cupido con ellos?- Pensó, poniendo su mano en el mentón –No, no creo que eso pase… Utilizare todas mis habilidades de casamentera, para ayudar a todos estos caballeros-

    Se levantó confiada del sillón, pero de vuelta a la realidad, se dejó caer

    -¿Cómo le explicare esto a David?-

    ---Hora de la comida tres de la tarde---

    Algunos dirán… Que Dioses reencarnados en humanos, no tendrían que estar haciendo labores domésticos o que siempre serian atendidos.

    Muy a lo contrario cada cultora era diferente, algunos se daban lujos, otros trabajan como mortales.

    A Cada quien puede vivir la vida que mejor le plazca y se acomode a ellos.

    Y así es… Metztli no era la expresión de la regla o… ¿Seria? Depende del que ángulo como lo veas.

    -Espero que gusten de tacos…- Mirando la carne haciendo un puchero -¡¡¡DEMONIOS!!! Tengo que preparar para los que no comen carne- Cerro los ojos, lanzando un quejido.

    Era buena cocinando, pero no le gustaba.

    -Espero que no se me llama pasado de epazote- Su cuestión más grande.

    Aprovechaba este tiempo para cantar de repente, aunque pidiera romper las ventanas de su casa, pero olvidaba que pudiera a ver más personas a su alrededor.

    -La gente dice sincera… Cada que hay un casorio…- Mientras partica algunas verduras, esa él son que entonaba.

    -Que el novio siempre lo quiera… Si no que le hagan velorio-

    Por andar en sus canticos raros, no se percató que tres de sus invitados, habían bajado y solo se quedaban mirándola extrañados.

    -¿Qué estás haciendo?- Una mueca de susto e impacto, se reflejó en Kanon.

    Esta más se asustó por esa voz a su espalda, que la saco de su ensoñamiento y risa.

    Dejando escapara un grito, de miedo.

    -Oigan… No me asusten así…- Su cara completamente de miedo, parecía que fuera a llorar por la impresión –Ahora tengo que reiniciar mi corazón-

    -Perdón… No queríamos asustarte- El compresivo de Aioros, una carita de ángel, sonriendo apenas.

    -¿Tu cocinas?- Cáncer y su lengua afilada, nunca puede faltar, parecía mas una pregunta en burla, que una simple.

    -Ja… Si… Cocino- Sin duda, él seria el más difícil para la convivencia, no era lindo para ello.

    Poco a poco iban bajando los demás, todos con sus ropas casuales… Bueno lo más casuales que se pueda en un país extranjero y que realmente no puedan pasar desapercibidos.

    Se preguntarán que había pasado, por el grito de la chica, y aunque contestaron, ella de hecho los miro detenidamente, no se pensó en eso, serian vistos como raros aquí, tendría que hacer un cambio rápido en sus guardarropas, y además… Existía otro factor, pero veremos si lo soportan al fin de cuenta son guerreros.

    Se preguntaron que miraba la chica, pero en fin hablo sin más.

    -No van a salir así...- Negó con la cabeza mirando a todos.

    -¿Hee?- Fue la contestación de algunos al unísono.

    -No me malinterpreten, se ven bien… Pero…- Señalo a Death Mask y Dohko –Parecen vagabundos- Ahora dirigiéndose a los Lemurianos, el rubio y Afrodita –Ustedes están demasiado tapados- Su mirada ahora en los griegos –Sé que es su nacionalidad, pero esas sandalias aquí no harán tener un bajo perfil- Entrecerró sus ojos –Si de por sí, ya como se ven, llamaran la atención, que les diré… -sonrió de manera burlesca –Tendrán muchos admiradores y admiradoras jejejejejeje- Por ultimo miro a Milo, Aldebarán y un poco Camus –Los únicos que están más acorde aquí, serian estos tres.

    -Ja, y dinos… ¿Dónde crees que conseguiremos ropas de este país tan extraño?- Hablo de nuevo Death Mask, se ofendió por ser llamado así.

    Sonrió enternecida –Para eso estoy aquí, con tu pinta de seguro te llevan preso, pensando que eres un terrorista- Cruzo sus brazos, riéndose de ese hombre.

    Ambos no serían buenos amigos, tenían la guerra declara, desde el momento en que los perros lo mordieron.

    -Bien… Primero tú, Invertimos los colores, negro abajo, rojo arriba, la camiseta menos gastada, desfajada, y quítate esas vendas- Los poderes ayudan, para beneficio propio, los Dioses podían romper esa regla. Sonrió al ver como quedo el cangrejo –Mírate te vez mucho mejor así, más decente-

    Y esto hizo enojar al hombre -¡¡¡¿QUE TE PASA POR QUE ME HAS HECHO ESTO?!!!-

    -Pero si te ves lindo Death- Un peli celeste algo sonrojado le confeso.

    -Sí, luces más…- No supo que más decir –Pues más-

    -Solo será por esta vez, no quiero que nos vean raros aquí en mi pueblo, si no la que al final se meterá en problemas seré yo- Suspiro –Algo que tiene a ser muy característico en México, es que los vecinos están en todo, si lucen o visten extrañó, posiblemente piensen que andamos en malos pasos y pa´ que queremos eso, ya después en otro estado vestirán normal-

    -¿Cómo en malos pasos?- El Hindú pregunto.

    -No querrás saberlo- Negó con la cabeza –Ahora, par de bufandas- Señalo a los Lemurianos –Fuera esto, dios cinturón blanco, la camiseta menos larga y esos zapatos… quietemos las cintas y queda mejor- sonrió Deshaciéndose de las prendas dichas -¿Lo ven? Más ligeros, cómodos-

    No hubo mucho cambios, mismos colores, sin usar bufandas, zapatos estilo griego, sin lo alto de las cintas y el cinturón de Mu fuera, quedaron más acorde. Igual las vendas de estos, las quito.

    Prosiguió con cada uno, Con excepción de Milo y Aldebarán, que se veían bien, combinaban con el lugar. Pero veremos si soportan el clima.

    A Camus solo le quito las venas y las polainas, para el frio que siempre usaba, en esa poca no las utilizaría.

    -Estilo Bohemio- Guiño un ojo –Me agrada, tienes un gran sentido de la moda, pero eso funciona en otros lugares, aquí no-

    -¿Que propones?-

    -Pantalones entubados, en vez de mangas bombachas, ajustadas al cuerpo y el moño más pequeño y quedaras… Divino- Le señalo un espejo, para que viera su reflejo y el resultado fue bastante bueno, le gusto.

    Con los hermanos castaños, fue algo difícil, esos quipos de entrenamiento que llevaba, de cuero, no dejaban mucho con que trabajar, pero hizo lo mejor que pudo, quitar vendas e igual acomodar esos zapatos.

    Los peli azules, no tenían tanto que hacer, fue sumamente fácil, acomodar la parte delantera del pecho, cerrándola en cuello circular, fuera las vendas y acordar un poco la camiseta, quitar el cinturón de cuero. Zapatos griegos eran en verdad molestos con esos ajustes hasta casi la rodilla.

    Shura adiós el rastro del cuero, en las muñecas y cinturón, la parte de los mismos zapatos fue desecha.

    Libra, rápido fue, solo quitar ese cinturón grueso y las vendas y quedaba menos vagabundo, lo sé la Diosa se pasó, pero lo que le daba a entender.

    Trato de no cambiar todo, solo lo que pudiera resaltar más y causar que la gente los mirara, de por si eso sería un hecho por el cabello, pero allí eso no lo tocaba.

    Solo faltaba el más esquivo de todos, el que se negaba a hacer caso y el que más se revelaba.

    -Vamos Shaka… Aunque sea quítate esa túnica blanca que te atraviesa el cuerpo, y la parte superior del estilo Griego.

    -No- Así se serio y cruzado de brazos.

    Pensó en una manera de disuadirlo, hasta que se le ocurrió, acercándose a él, para decirle algo bajo –Vamos, no seas mal agradecido, que mira… Que yo acorte la playera de Mu, para que pudieras ver su trasero, que de seguro tienes ganas de hacerlo-

    La voz burlesca de la joven no se hizo esperar y aprovechando que el otro se puso como tomate, desviando la mirada, aprovecho para arrebatarle aquella prenda y quitarse de la vez el cinturón que llevaba, y de nuevo los zapatos la parte de arriba a fuera, pero fue rápido no se dejó hacer más.

    -Uffff… Listo Se ven mejor así-

    Y de hecho si, pequeños cambios hacen la diferencia y se veían pasables en estas tierras, no habría mucho que esconder.

    Después de aquel cambio de ropa, algunos sin duda son más fácil de convencer que otros, pues los mal malhumorados, aún seguían exigiendo sus ropas de antes, aunque Metztli los ignoraba de manera divina.

    Al poco tiempo, llegaron los padres del cuerpo reencarnado de la Diosa, que en primer lugar, al entrar, pensaron que se equivocaron de casa, por ver a tantos hombres entro.

    Después reaccionaron a lo que su hija les dijo y fue un regreso a casa nada esperado.

    El banquete de este día, era una gran variedad de tacos, de diferentes guisos, como se conoce aquí una taqueada de primera clase.

    Con sus respectivas salsas, de la que no pica, la que pica normal y la que pica un buen.

    De hecho todas picaban exactamente igual, una pequeña novatada para los catorce hombres en ese lugar, si los oriundos de este país no te hacen eso como extranjero no experimentaste una cálida bienvenida.

    Sí que fue muy bueno. Todos comieron, esos manjares de comida, Metztli les explico cómo debían prepáraselo, poniendo la tortilla sobre el plato, tomando una cucharada de lo que gustara y enrollarlo después sin faltar la salsa.

    Incluso para los vegetarianos el grupo, existía un guiso especial para ellos, flor de calabaza.

    Si… Para que no digan que la Diosa anfitriona es mala con ellos, piensa en todo.

    -Vamos pruébenlos, les encantaran. Quiero que me digan que tal les parece- Sonría emocionada, colocando sus manos delante de ella, juntando ambas palmas.

    -Fue un lindo detalle, que pensara en nosotros- Comenzó, algo preocupado por lo que debía comer, pero su educación no lo haría hacerle algo desprecio.

    -No hay de que, conozco un poco de cada uno, Atena es algo comunicativa- Guillo un ojo a los allí presentes.

    En fin, el momento de probar esos tacos, se hizo presente, se supone que todos le habían puesto salsa de la que no pica, pero…

    Al masticar, y saborear mejor, que les gustaba lo que contenía, se dieron cuenta que sus bocas ardían, sus lenguas igual y al pasarlo su garganta

    Valla, estaban rojos la mayoría, parecía que de sus bocas saldría fuego del mismísimo infierno.

    Agradecidos con los de arriba, porque hubiera agua natural en la mesa, agüita de limón y refresco, para todo gusto.

    Todo se acabó en un minuto.

    Sus labios ardían, estaban algo hinchados en unos, otros gritaban por el sabor que no se les quitaría en un buen tiempo.

    -Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja- Estaba muerta de risa, llorando por la misma, dando golpes en la mesa, posando su cabeza sobre esta.

    -¿De qué hiciste esa salsa?-

    -Jajajajajaja ¿Me creías que fueron chiles serranos muy piantes?-

    Negó la mayor.

    -Fue puya- sonrió sínicamente.

    -Tú los quieres matar-

    -Jajajajajajaja, vamos chicos solo coman un poco de azúcar y se les quitara el ardor en la boca- Estaba sin duda divertida, por la maldad que acaba de hacer.

    Mas no todos habían caído, jajajajajaja les había advertido a cuatro de ellos.

    -¡¡¡¿POR QUÉ NOS HAS HECHO ESTO?!!!- El león dorado, estaba bebiendo un litro de limonada.

    -Jajajajajaja les dije que no es bueno reírse de sus mayores- Giro su vista hacia Dohko, el cual también estaba riendo a carcajadas junto a ella.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Tosía levemente el ardor en su garganta, era fuerte para el mago de hielo.

    -Jajajajajajajaja- Paso su brazos sobre el hombro de la joven –Me agradas Daniela, eres terrible-

    -Jajjajajaja gracias, ser terrible es mi mayor especialidad- Parecían dos pares de amigos, que acaba de jugar la mayor broma de la historia.

    Mu y Shaka, agradecían que se les advertirá, fue bueno no reírse en esos instantes, si no hubiera pasado lo mismo que aquellos, si disfrutaban sus tacos de flor de calabaza, por su ideales de cero carne.

    En cambio el patriarca, parecía no gustarle que Libra hubiera coincidido tanto con la Diosa, le hervía la sangre tanto como a los otros sus bocas.

    -Pobres muchachos- Un hombre de cabellos negros se giró a verla –Te pasaste esta vez hija-

    -Solo fue una pequeña broma inofensiva- sonrió mostrando sus dientes.

    -Siento que casi me ahogaba- La reacción de Aldebarán.

    -¡¡¡ME VOY A VENGAR DE TI!!!- Lanzo la amenaza Death Mask.

    Mala idea, territorio ajeno.

    -Ho… ¿Es una amenaza?- Mueve la cabeza en burla –Te recuerdo que tengo control absoluto de aquí y puedo hacer que tragues tus palabras-

    -¡¡¡BUENO YA ESTUVO!!!- La mujer mayor hablo –Te calmas hija, no puedes decir eso a tus invitados, y comportarte de esa manera-

    -Pero… Mamá… Solo fue una pequeña broma- Señalo a todos –Nadie murió-

    -Nada de peros, te callas, y comes tu comida en silencio- La miro fijamente.

    -Pero…- Trato de argumentar algo más, su semblante era de preocupación sin duda.

    Solo una mirada basto, para que desistiera de hará aquello, nadie se escapaba de la mirada fulminante de una madre, incluso si eres una Diosa, tenías sus reglas.

    Suspiro resignada, y acato la orden.

    Aquello sorprendió a los presentes, un humano capaz de controlar a una Diosa de esa manera y que esta no replicara, era nuevo.

    La joven al verlos solo les aclaro –Donde manda capitán, no gobierna marinero-

    Tosió levemente –Bien… ¿Entonces de vacaciones? Espero que les guste mucho este país, que tiene tanto que ofrecer en muchos tipos de formas.

    -Gracias- El patriarca agradeció la amabilidad de la mujer.

    -Pueden sentirse como en su casa aquí- El hombre sonrió, no le molestaba para nada.

    -Trataremos de no causar muchos problemas- Un peli azul asintió.

    -¿Quién diremos que son?- Se dirigió a la pelicastaña.

    Esta volteo, ya estaba más ocupada devorando algunos tacos, que ni presto atención a la conversación –¿Mande?-

    Suspiro, negando con la cabeza y sonriendo -¿Quiénes tenemos que decir que son?-

    -Ho… Bueno…- Levanto su mirada al techo –Pues… Familiares obvio…-

    -¿Primos?-

    -Exacto-

    -¿Mayores?-

    -Tíos-

    -¿Quiénes?-

    -Shion y Dohko-

    -Excelente-

    Dirigió su mirada a los invitados, muy contenta para explicarles el plan –Paquiliztli, ahora son parte de esta familia de manera honoraria- Giro su vista algo picara a los mandamases –Y por el poder que me confiere estas tierras de laguna, los declaro cihuahua- Dirigiéndose a Dohko –Y Zohuatl- Ahora al peliverde

    –Bien ya están casados, en México- Aplaudiendo emocionada.

    Mas ahora sí, todos se quedaron con el ojo cuadrado, hasta sus padres. Enserio que esta chica, no conocía la idea de opinión personal. Tomar decisiones de esa forma, sin siquiera pedir permiso.

    -¿Por qué soy la única que aplaude?- sonrió apenada, mirando a todos.

    -No había necesidad de casarlos-

    -Sí, solo era fingir eso… Jaja-

    -¡¡¡¿CASADOS?!!!- Shion se le fue el alma hasta los pies.

    -Así es-

    -¿Cómo paso esto?- Dohko, estaba sorprendido… Ya en vacaciones y sin declarar su amor ya se habían casados su amado borrego pachón y el.

    -Soy una Diosa… No se necesita lógica conmigo- Levanto los barcos, sin darle más importancia al asunto.

    -¿Puedes casar a las personas así de fácil?- Sagitario pegunto, con una leve idea de lo que deseaba.

    Asiente solemnemente –Claro que sí, también puedo oficiar, bautizos, presentaciones, XV, y obvio bodas improvisadas-

    Sonrió levemente, girándose a ver a un peli azul, que aún no salía de su asombro de que los mayores de ellos, se encontraban casados.

    -No le hagan caso, están casados así como en una kermes, solo por un mes- Miro a la chica -¿verdad?-

    -Si claro que si papá- Desvió la mirada.

    -¿Qué es una Kermes?- Fue el turno de Camus en no entender de que hablaban.

    Aquellos oriundos del país, se miraron entre sí, como comunicándose con la mirada.

    -Tengo mucho que enseñarles- Sentencio la castaña.

    -Muy bien, vallan entonces, tienen toda la tarde, para que los lleves a todos los lugares del estado y vuelvan para la cena- Se levantó sin más.

    -Así es- Miro a los hombres –Entonces vamos, que tenemos mucho que ver y pocas horas-

    Las cosas pueden ser así de simple, un rápido plan improvisado, que no tendrían idea y así seria cada día, una experiencia de la cual serían tan ajenos hasta llegar a conocerla.

    -¿Qué les pareció los tacos?-

    -¿Sin hablar del intento de muerte?- unos ojos verdes se posaron en la mente criminal.

    -Así es-

    -Estuvieron muy buenos-

    -De hecho si-

    -Gracias por que no todo fuera carne-

    -A que soy buena persona, cuando quiero- levanto los pulgares, algo presumida. –Pero aunque me gustaría seguir recibiendo halagos, tenemos que ir y el tiempo nos rendirá apenas gracias a un amigo Dios, que si digo su nombre me matara- Lanza una risita nerviosa –Literal-

    Así rápidamente, empujo a todos, para salir rápido del comedor y así de la casa, toda una aventura se vendría para ellos, el día sin duda estaba siendo demasiado largo, pero podrían ser cada día así y algunos más cortes, después de todo hubo muchas cosas que arreglar.

    Mas sin querer queriendo, acaba en verdad unir dos almas en esa comida, podría ser su poder divino en México, pero funcionaba igual.

    Shion no podría creer lo que había sucedido y el castaño, ya tomaba su mano como si nada. Pues el pachoncito, no reaccionaba ante nada.

    Ya les fue explicando, si se topaban con alguien diría que eran primos y los mayores los tíos y padres de los doce restantes.

    Obviamente iba a ver dudas de ello, pues con diferentes rasgos, color de cabello y pieles, no sería tan confiable esa fachada, más la joven les dijo algo muy cierto.

    -Todos tenemos este revoltijo de sangre y cultura, únanse al club-
     
  4. Threadmarks: Capitulo 4 (Tamaulipas)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Un Mes De Vacaciones En México
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    No paso mucho la ciudad era pequeña, aminar sería algo bueno… Pero todos comprendieron porque les habían dado esas prendas, un poco más frescas.

    La zona era de verdad un infierno en la tierra, los catorce estaban a punto de sufrir una insolación, pero cosa rara si no estaba tan caliente 40°C, un nivel no tan mortal para los oriundos de allí.

    Además en Grecia el lugar no era tampoco fresco, sin embrago puede que la engría protectora de Atena ayudaba a que el clima caliente no traspasara tanto.

    -Hace demasiado calor- El pelilila, decía aquello casi como un resoplido, él era más de climas fríos donde Jamir siempre hacia fuertes ventiscas.

    -¿Cómo que esas personas lucen tan calmadas?- Escorpio ya se había desecho de la chaqueta que llevaba.

    -Me estoy derritiendo- Camus de por sí, no era bueno con chistes, aquí tampoco… Pero el calor les trataba mal.

    -¿Qué dicen? Pero si es un día bastante agradable- La joven sonrió algo burlesca, se divertía un poco.

    -Este calor es peor que cualquier cosa- Saga, levantaba su cabello, para refrescarse.

    -Yo me siento bastante bien- Capricornio tenía un semblante bastante calmado, su cabello siendo uno de los más cortos, no demostraba pasar por esa ola infernal.

    -Te odio tanto Shura- Aioria reclamo, más bien por la temperatura interna que por otra cosa, el también estaba sufriendo.

    Pobre del peliverde oscuro… Siempre serio y estoico y esas palabras le habían llegado en lo profundo de su ser.

    -No se quejen, que el lugar no esta tan mal- Afrodita lucia tan hermoso y perfecto como siempre, el clima no le afectaba pues… Es de esas personas que están un paso adelante y ¿Cómo?

    Muy fácil, siempre trata de llevar de todo, y en esta ocasión una liga para el cabello ayudo mucho de lo que creía. Así es, ato su cabello en una coleta alta.

    Fue el único que investigo antes de salir un poco sobre el clima, se preparó con todo.

    -Jajajajaja, los llevare por unas raspas- Sonrió girándose a verlos, caminando de espalda –Pensaba llevarlos por unos trollelotes, pero temo que si lo hago queme sus estómagos-

    -¿Qué es eso?- Dohko sin importar el calor, no se había despegado del patriarca, que aún estaba consternado por el matrimonio Mexicano.

    -Es un vaso, en donde se le pone elote cocido, anteriormente preparado con un poco de mantequilla y sal, después con algo de caldito en el envase, se le agrega mayonesa, mantequilla, queso, limón, sal, y después le puedes poner Ajonjolí o cacahuates o lo que se te ocurra- Se notaba tan feliz, de contarles algo así.

    -Y ¿Es caliente?-

    -Pues si-

    -¡¡¡NO!!!- La mayoría grito en unísono, hasta los calmados se les notaba que el calor no sentaba nada bien.

    -Que delicados resultaron- Negó con la cabeza – La siguiente les voy a arreglar el cabello, para que no sufran y ropas más ligeras-

    Al llegar a su destino una plaza algo concurrida, en esa tarde de calor abrumador.

    -Nos da quince raspas, por favor- Esa sonrisita tan amable, pero detrás se notaban a todos los hombres muriéndose por el calor.

    -Enseguida- El vendedor se impresionó, por la cantidad de personas, mas no pregunto.

    -Como ninguno me dijo de que sabor querían, los escogí por ustedes- Les daba a cada uno, aquel postre helado.

    -¿Qué es esto?- Aldebarán pregunto extrañado de ese curioso alimento.

    -Es hielo raspado, puesto en un vaso, con jarabe de sabores de su referencia y algunos pueden tener lechera o mermelada de cualquier otro sabor- Probando un poco del suyo, sorbiéndolo con un popote.

    -Excelente algo para refrescar- Death Mask, sorbió la raspa muy rápido.

    -¡¡¡CUIDADO!!! Si lo beben muy rápido, les produjera dolor de cabeza- Esta vez su advertencia si fue oportuna.

    -¿Qué sabor es este?- Olía la raspa extrañado, no era algo que hubiera visto antes el Sagitario.

    -Rompope- Miro de reojo, conocía todos los sabores, mas prefería el de vainilla sobre todo.

    El castaño aprecia que le hubiera tocado el peor sabor de todos, pues al probarlo no el agrado en lo más mínimo, haciendo una mueca horrible.

    No era para todos ese sabor.

    -Maestro, debería probar el suyo- Pobre Mu estaba muy preocupado porque Shion, seguía sin reaccionar, su vista perdida al frente, estaba en automático en todos sus movimientos.

    -Shion… No me asustes por favor… Ya di algo…- Libra preocupado por su ahora esposo.

    Sonreía, le encantaba tener la posibilidad de ayudar al amor –Dohko… ¿Por qué no le das un beso? Tal vez así… Reaccione-

    -No estaría bien eso-

    -¿Por qué no? Están casados y no hay fuerza en el mundo que rompa esta unión- Se puso pensativa –Creo que ahora iremos a otro lugar, solo déjenme pensar-

    -Muy bien, me sacrificare y le daré un beso a mi…- Sonreía como tonto, acercándose para darle un beso en los labios.

    -No se te ocurra, ni pensarlo- El ceño fruncido, la mano delante de los labios del castaño.

    Ahora si reaccionaba, desilusionando al más bajo.

    Fue un momento divertido, para todos.

    Aunque debemos admitir que estos catorce hombres llamaban la atención de varias personas sobre todo de unas jóvenes que con suma confianza se acercaron a uno de ellos, para conversar.

    -Hola ¿Cómo te llamas?- Esa voz coqueta femenina demostraba confianza.

    -Hola… Me llamo Shura- Capricornio, se quedó extrañado, por el comportamiento de las dos jóvenes.

    -Qué bonito nombre, ¿Eres extranjero?- Se le acercó la segunda de forma descarada, tocando su hombro.

    -Si…- Aunque él ponía distancia, no era un hombre grosero, y solo contestaba a sus preguntas, mientras bebía la raspa de limón.

    -¿Vienes con tu familia?-

    -Creo-

    -Y ¿Tienes novia?- Ambas parecían estar sin duda interesadas en él, pero una se esforzaba más en sacarle conversación.

    -No-

    -¿Te gustaría ir a otro lugar, con nosotras?-

    -Lo siento chicas, pero él está con nosotros y no se puede alejar- Mostraba una sonrisa triunfante, pero el ceño fruncido, estaba enojado por la insinuación de estas dos.

    -Ho, pero no te pongas así, que tú también puedes venir- La más baja, tomo el brazo del León dorado, acerándolo hacia ella -¿Qué nos dicen?-

    Ahora estaba en el mismo problema que Shura, pero en esta ocasión se sintió algo tímido por esa reacción, más el peliverde se notaba molesto, por que fueran capaces de tocar a Aioria de esa manera tan descarada y enfrente de sus ojos.

    -No estamos interesados en ir con ustedes a ningún lado- Alejo a esa mujer del brazos del castaño más claro –En este momento nos encontramos juntos, así que…-

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Una parecía asustada, por esa declaración.

    -Ho que desperdicio… Son pareja- Suspiro resignada –Ni modo será mejor irnos, no logramos conseguir novios esta vez-

    Ambas chicas así como llegaron se fueron del lugar, dejando a ambos consternados, por lo que acaba de pasar.

    -¿Qué tienen?- La Diosa se acercó, al ver como ellas se alejaban.

    -Pe…Pensaron que Shura y yo… Somos novios…- Estaba sonrojado a mas no poder, y siendo aún tomado del brazos por el Español.

    Levanto la mirada, mientras fruncía la boca, colocando la mano en el mentón –Debe ser porque les digieren que estaban juntos-

    -Pero… Si estamos todos juntos- Shura aun aferrado al brazo del castaño, sus mejillas coloradas.

    -En México no tiene el mismo significado, que en su país- Sorbió lo último que quedaba –Por ejemplo, en otros lugares poner el cuerno, es colocar dicho objetó en alguna parte del cuerpo, pero aquí ponerle el cuerno a alguien es que lo está engañando con otra persona- Asintió seriamente –Si es un significado de infidelidad-

    En ese instante, Aries y Tauro se quedaron sorprendido y se miraron mutuamente, recordaban cierta conversación en donde dicha frase se presentó.

    Aldebarán se puso a reír a carcajadas, mientras Mu estaba ocultando su cara roja con una de sus manos.

    -¿Qué les pasa a ustedes dos?- El rubio le pareció aquello raro.

    -Entonces… Dimos a entender a esas mujeres… ¿Qué somos novios?- Aioria lucía tan adorable con esas mejillas rojas, y algo nerviosa.

    -Así parece… Perdóname… Tu viniste a ayudarme a alejarlas y te terminaste metiendo en esto- Suspiraba resignado, más la idea no el desagradaba en lo más mínimo.

    -Oye… Amigo Shura- Sagitario se acercó a ambos, con una sonrisa poco usual en él.

    -¿Si?- Miro con atención al castaño.

    -¿Por qué sigues sosteniendo el brazos de mi hermano?- Inclino ligeramente la cabeza, con esa sonrisa que ya estaba aterrando a ambos.

    No se había dado cuenta conscientemente que aun hacia aquello, pero con el mismo reflejo lo soltó. No quería malos entendidos, pero le gustaban, le encantaba ese león dorado a la cabra y no se podía negar.

    Aioria suspiro molesto, tampoco le parecía indiferente Shura.

    -Aioros, no tienes que portarte así- El menor estaba con el ceño fruncido, le molestaba que actuara como el hermano mayor sobreprotector.

    -Solo cuido a mi hermano… De cualquier… Hombre- Miro algo enfadado al capricornio.

    Cruzo los brazos delante de su pecho, también podría entrar en el juego.

    -Entonces… Dime Aioros… ¿Por qué compartiste tu raspado… Con Saga?-

    Esa fue una sorpresa nos e esperaba aquel reclamo –Es que… A mí no me gusto ese sabor y a él si…- Rasco su cabeza, mostrando una sonrisa de todos sus dientes.

    -Si claro-

    -bien está decidido, iremos al Nacimiento, el castillo de nueva Polonia, a la laguna donde hay cocodrilos, un momento a la playa y mientras contarles hermosas historias de épocas antiguas- Metztli había rápido formulado un itinerario de los más representante del estado.

    -Primero quiero tomar una foto- El gemelo menor expuso su deseo.

    -Muy bien, hagámoslo-

    -¿Desde cuándo tomas fotos de recuerdo?- El géminis mayor pregunto extrañado.

    -¿Qué tiene? Hay cosas de mi que no sabes hermánote- Le dio un leve golpecito con el dedo en la frente.

    La falta de respeto abunda con ellos.

    Después de ese recuerdo, sentados todos en un monumento blanco con un héroe de la patria nacional.

    Metztli usando su poder y el prestado, pudo llevarlos de una vez al lugar llamado “El Nacimiento”.

    -Aquí pueden nadar un poco si lo desean- Les indico amablemente.

    -No tenemos trajes de baño, listilla- Cáncer siempre agresivo contra ella.

    -Oye Cangrejo, ya no me faltas al respeto o te transformo en un ajolote- Estaba molesta.

    -Quiero ver que lo intentes- La encaro, ese sujeto estaba dispuesto a fastidiarla, cuanto pudiera.

    -¿Enserio?- Pero nos e dejaba intimidar en lo más mínimo.

    -Por favor cálmense- Ya más consiente el patriarca trato de calmar a ambos.

    -Ja, entendido- Se alejó de ellos.

    -¿Cómo puede ser esta sujeto un caballero dorado? si es tan impertinente y mamón- Lanzo una mirada de desdén directo al hombre de barba escasa.

    Suspiro el peli celeste –Es un hombre algo incomprendido, pero no es malo- Miraba con tristeza a Cáncer que se fue a la orilla, sin hacer caso a los demás.

    Ella trato de ignorar todo, debía hacer un día especial cada día, solo por los invitados.

    Dejo de lado su malentendido y ofreció trajes de baño a cada uno, para que disfrutaran del gran cuerpo de agua.

    Algunos si aceptaron darse un chapuzón, pero otros no estaban tan seguros.

    Se quedaron en la orilla sumergiendo los pies, mientras tenían una conversación con Metztli de la historia de la zona.

    -En otras palabras, el agua nace de entre las rocas, baja por aquí… Justo en esa cascada y es potable, para beber, aunque obvio procesada, por cualquier bacteria- Se sentía orgullosa de su conocimiento basto.

    -Es muy interesante- Camus miraba serio hacia el agua, no estaba de humor, pero si para alguna historia, ser una biblioteca andante le atrae el saber más al igual que Aries pelilila.

    Cabe mencionar que aunque no lo deseara Shion entro al agua, por jalones del castaño, y ese en verdad deseaba hundirlo un momento, para que no digiera nada.

    -¿Por qué esa zona esta iluminada?- El rubio junto a ellos, era más partidario de relajarse sin entrar en grandes masas de personas.

    -Bueno ese punto es uno de los más hondos, de hecho en la cueva está sumamente profunda y fría el agua, nadie ha logrado llegar al fondo… El último buzo que lo quiso hacer, falleció en estas aguas y su cuerpo nunca fue encontrado- Decía aquello como la cosa más natural del mundo.

    Aquello los dejo algo intrigados al peliaguamarina y al Hindú, mirando en esa dirección, no eran de creer en fantasmas, pero uno nunca sabe.

    -Vamos entra al agua Camus, no seas amargado- Milo llego hacia la orilla, insistiendo en que Acuario entrara.

    -No tengo ganas, ¿Si? Escorpión- No le gustaba ser obligado a nada y eso no sería la acepción.

    -No seas un aguafiestas- Pensó detenidamente lo que acaba de decir –Jajajajajajaja, que bueno soy para las bromas-

    -Eres pésimo para ello- Desvió su mirada, para fijarse de nuevo en el agua despreocupado.

    Pensó por un instante y una idea surco su mente. Sonrió de manera maliciosa y se hundió, dejándolo fuera de la vista.

    -Entonces como decía… Aquí es un lugar muy turístico, sin duda tuvimos suerte que este tan desolado en esta época- Sonrió triunfante.

    -Tuviste algo que ver ¿Verdad?- Shaka, la miraba sin creerle nada.

    -Jajajajaja soy culpable- Apoyo sus manos en la orilla –Pero ¿Puedes ódiame por eso? Tenemos todo para nosotros y se pueden divertir por completo, sin preocuparse de que algo malo ocurra. Ese es el fin de las vacaciones– Le dedico una sonrisa al hombre.

    -Buaaaaaaa- Sujetando con fuerza el brazo del peliaguamarina y llevándolo con él.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡ESPERA MILO!!!- Caería, pero no se iría solo, sin querer sujeto el brazo de la Diosa, provocando que ella cayera.

    -Jajajajaja vamos el agua esta deliciosa, disfruten también- Estaba sonriendo, mientras nadaba un poco al verlos.

    -¡¡¡IDIOTA!!!- Camus no deseaba entrar al agua y cuando no quería algo, debían respetarlo, mas Escorpio tentaba su suerte siempre.

    -Wuaaa...- Salió del fondo, mientras recuperaba el aire –Haaaaa… Nunca me hagan esto, odio las sorpresas-

    Escorpio, sí que tentaba su suerte. Aventando agua a la cara de quien amaba, más el otro no estaba de humor y comenzó a perseguirlo dentro del agua, para poder congelarlo solo a él.

    Mientras la chica, prefirió hundirse un momento.

    -Nunca va a madurar- Concluyo, para mirar de reojo al pelilila.

    Mas no hubo ninguna respuestas, pareciera que estuviera observando sin mirar nada en cuestión, tenía en sus ojos nostalgia, melancolía… ¿Estaba extrañando a alguien?

    Tosió un poco para llamar la atención de Mu -¿Ocurre algo malo?-

    -¿Hee?- Salió de sus pensamientos -¿Qué?- Se giró para verlo y le dio una sonrisa –No… No ocurre nada-

    -Eres malo mintiendo Aries- Su voz tan monótona de siempre.

    Bajo su mirada, el reflejo en el agua, denotaba su estado de ánimo –Solo extrañó a Kiki, es eso-

    -¿Tu aprendiz?- Pregunta bastante tonta, lo conocía al niño, pero sabía a qué venia eso.

    -Si… Me gustaría que disfrutara de estas vacaciones, aunque sé que no es dorado, más lo extrañó tanto- Su mirada estaba triste de nuevo, algo que Virgo no podría soportar.

    Se espontaneo a veces es bueno.

    -Mu…-

    -¿Si? Sha…-

    No alcanzo a terminar el nombre, cuando sintió su cuerpo ser empujado hacia adelanté por una mano en su espalda y cayendo al agua.

    Al salir a la superficie, su cabello pegado a su cara, fue arrebatado hacia atrás, mirando con sumo desconcierto al rubio, nunca hacia cosas idiotas y estaba empezando.

    -¿Por qué hiciste esto?-

    -Creí que necesitarías refrescarte- Tan serio y estoico como siempre, sus ojos cerrados.

    -No es divertido, no quería mojarme…- Desvió su mirada. Quería también hacerle lo mismo, así como Milo a Camus, pero no era lo suficientemente valiente para ello.

    Su sorpresa se incrementó, cuando escucho como un cuerpo se dejó caer al agua.

    -¿Heee?- Miro fijo al punto de la ondulación.

    -Solo disfrutare el agua aquí- La cabeza del Hindú se dejó ver, solo su nariz y ojos, lo demás hundido.

    Un cambio de ambiente puede sacar lo mejor de cada quien, para ser honestos, ese rubio no quería ver al primer guardián triste, cuando todos disfrutaban de ese lugar tan extraño.

    Estaba pensando en otra cosa para hacerlo feliz, aunque no quería que se enterara que fue el de la idea.

    Después de nadar, tratar de matar al Cangrejo varias veces y una foto de nuevo por parte de Kanon.

    El aire hizo su magia, para secarlos y ropa de nueva cuenta ene se estado, listos al siguiente punto.

    Llegando en cuestión de segundos, se aprovechaba más el tiempo.

    Pero pareciera que el clima hubiera cambiado drásticamente, lucia nublado y una ligera lluvia caía.

    -¿Es normal que lluvia así?- Aldebarán pregunto.

    -Creo que erre un poco en el espacio tiempo, o nos adelantamos al futuro o nos fuimos al pasado.

    Todos la observaron con unos ojos desconcertados, ¿Qué demonios se hará ahora?

    Rio nerviosa –No se angustien, puedo manejarlo, solo fue un pequeño error de cálculos-

    -Deberíamos mejor irnos, se acerca una tormenta- Sagitario observo con cuidado, que de hecho se miraba unas nubes negras, con algunos relámpagos en ellas.

    -No se angustien, al contrario este clima pone el ambiente a este lugar- Señala el enorme edificio detrás de ellos –Este es el “Castillo de Nueva Polonia”, un lugar muy hermoso en su mejor época-

    -Pues ahora luce destruido- Aioria miraba sin mucha impresión.

    -Es por que las personas lo han banalizado, maltratado y hasta realizar rituales- En eso el aire soplo intenso.

    -¿Rituales?- Death Mask, aprecia interesado en conocer más de ello.

    -Es para llamar al más allá, para el mas acá-

    -¿Invocar espíritus?- El patriarca cuestión, con sus ojos bien abiertos.

    -las personas, les gusta hacer tratos con seres malignos para tener alguna recompensa- Seria, se encamino al lugar, mientras esto se quedaran algo estáticos en su lugar, con excepción de Cáncer que ya iba animado por primera vez –O… ¿Es que les da algo de miedo?- Los miraba a los trece, esta vez Death estaba de su lado.

    -Claro que no- Kanon sonrió triunfante, caminando adelante.

    -Me intriga pensar que es lo que esas personas pedían- Mu y su curiosidad digna de su signo.

    -Fácil, piden favores a seres de oscuridad, como dinero, salud, encontrar el amor o matar a alguien- Tan sincera en sus palabras y como la cosa más natural del mundo.

    -¿Matara a las personas?-

    Asintió con la cabeza, mientras entraban por la vieja puerta rota –Si, aquí encontraremos dibujos raros, grafitis, olores particulares, y objetos que les recomiendo no tocar por anda del mundo- Esta vez se notaba seria –Mis dominios son la luna y el agua, pero no los muertos, por ende… No desearía tener que romper alguna maldición o brujería-

    -¿Para qué son estas fotos?- Sosteniendo aquel objetó entre sus manos –Parece que rayaron la cara de este tipo- Lanzo una gran carcajada.

    Mas los demás lo estaban mirándolo de verdad ese hombre puede causar daños en un solo un instante.

    -Lo primero que les digo y lo primero que hacen- Pego su frente en alguna pared cercana.

    -¿Qué? ¿Qué fue lo que hice?- Se cuestionó Death, mostrando a todos esa foto.

    -Cáncer deja eso en su sitio y sigue adelante- Shion de nuevo tenía que ser autoritario, sin duda actuaba como una madre.

    -Sí, sí, ya voy- Su diversión paro.

    Después de comprobar que el hombre no atrapara alguna brujería y contagiar a los demás, prosiguieron a ver el castillo en ruinas.

    -Este lugar está cargado de energías muy inestables… Imagino que lo sienten igual-

    -Sí, el ambiente es algo pesado- Virgo hablo serio.

    -Así es, un sin fin de cosas se pudieron hacer aquí, y aunque muchos piensen que son espíritus o cosas por el estilo, han sido los propios humanos que realizan actos horribles que no tendrían perdón de ningún Dios…- Suspira, resignada la humanidad de su pueblo se había apagado hace tanto.

    -No es muy pintoresco, pero tiene su encanto- Dohko estaba en una parte junto al patriarca, admirando la estructura en ruinas.

    -Si… Me recuerda un poco a las ruinas que hay en Jamir- Estaba nostálgico en lo que miraba.

    Un silencio se volcó en ambos.

    -Shion… Tal vez… Te incomodo mucho eso del matrimonio… Pero… No fue algo que planea… A mí si me alegra que…- Estaba nervioso, quería arreglar un poco las cosas con ese Lemuriano.

    Suspira, bajando la mirada, sonrojándose –Es lo que parecemos…- Se giró al más bajo –No me incomoda, solo me sorprendió y más porque la señorita Metztli lo hizo-

    -Ja, es muy agradable, me cae muy bien- Sonrió de oreja a oreja.

    Mas ese gesto, le molesto al mandamás.

    -¿Por qué?- Le estaba interrogando algo serio.

    -Es que… Me siguió en la broma hacia los demás caballeros, y eso es algo que me da gusto - Miro con su caracteriza sonrisa al Lemuriano, notando su ceño fruncido, solo fue cuestión de sumar dos más dos.

    -¡¡¡ESPERA!!! ¡¡¡SION ACASO TU…!!!-

    Los gritos de los demás se hicieron presentes por todo el lugar y venían en su dirección. Provocando que esa linda escena de ambos mayores se quebrara.

    -¡¡¡LES DIJE QUE NO TOCARAN NADA DEATH MASK!!!- La chica venia en medio de todos.

    -¡¡¡YO NO HICE NADA!!!- Contesto Cáncer.

    -¡¡¡LO SIENTO, FUI YO!!!- Sagitario, corría junto a ellos.

    -¡¡¡COMO SEA, VÁMONOS A LA LAGUNA RÁPIDO!!!-

    Y con un chasquido rápido, desaparecieron de allí y volvieron a aparecer en ese lugar específico, gracias al cielo divino de allí, no fue directo a la laguna si no a una orilla detrás de la barandilla de seguridad.

    Las demás personas hay presentes, aprecian no notar que aparecieron de la nada, pero si llamo la atención el color de cabellos de todos ellos.

    Miradas indiscretas se coloraron en ellos, pero estos… Aún tenían la cara pálida como el papel.

    -¿Qué fue lo que paso?- Dohko, no compendia lo ocurrido.

    -Nos persiguió una cosa rara- Milo aun sacudía su cabeza, para sacarse esa imagen.

    -Fue un espíritu chocarrero- miro molesta a Aioros –Espero que no se halla pegado a nosotros, si no estaríamos en problemas.

    -¡¡¡ESPEREN!!! ¡¡¡¿DÓNDE ESTÁ EL IDIOTA DE MI HERMANO?!!!- Buscaron con la mirada al otro Géminis, pero al no encontrarlo.

    -Se debió quedar en el castillo-

    -Pobrecito… Debe estar algo asustado, tendré que ir…- Un sonido llamo su atención.

    -¡¡¡MIREN HAY UN HOMBRE JUNTO A LOS COCODRILOS!!!- Un hombre grito asombrado.

    -Por favor díganme que no es…- Apretó sus ojos y puños, esperando que estuviera equivocada en su corazonadas.

    -¡¡¡KANON!!!- El mayor de estos dos lo reconoció.

    -Esto está de lujo- Nótese el sarcasmos en sus voz.

    ---De regreso a casa---

    La puerta se abrió de golpe, dejando ver a los quince que se habían ido hace unas horas, pero tenían una cara de cansancio.

    -¿Qué les paso?- El padre de la Diosa pregunto.

    -No querrá saberlo papá- Resoplo cansada.

    -Entonces vengan todos a cenar-

    Qué bonito ha de ser llegar de un día que empezó bien y término mal, con una rica comida casera, aunque en estos momentos degustaban todo con velocidad, algunos guardando su comportamiento pero la mayoría estaban hambrientos.

    -Creo que los bocoles hoy si se vendieron- Un leve chistes.

    Después de esa cena, cada quien se dirigió a sus habitaciones, para descansar, pues mañana habría otra nueva aventura y todos esperaban que no fuera tan movidita como esta, pero seamos sinceros están en México, este país es todo menos tranquiló.

    Palabra de una nativa de aquí.

    -Demonios… Se me olvido mi mochila…- La pelicastaña rojiza, caminaba en la sala, para tomar sus cosas y apagar las luces, cuando se dio cuenta de una presencia.

    -Diosa Metztli- Ese llamado sonó algo bajo.

    Se giró, no se sorprendió tanto, ya lo había sentido su cosmos -¿Está todo bien? Shaka…-

    -Si- Calo un instante –Es solo que me gustaría… Pedirle… Un favor.-
     
  5. Threadmarks: Capitulo 5 (Michoacán)
     
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    Un Mes De Vacaciones En México
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    42
     
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    ---A la mañana siguiente---

    -Muchas gracias por ayudarme- La castaña rojiza decía esto, mientras barría el patio.

    -De nada, es lo menos que podemos hacer- El león dorado decía aquello, mientras también barría otra sección del patio.

    -Lo bueno es que no nos muerden ellos como ayer a Death- Decía un serio Peliverde oscuro, estando recogiendo las hojas.

    -Ello se acostumbran más fáciles a los extraños que los de enfrente- Pensó un momento lo que acaba de decir –No digo que sean extraños… Solo que… Jajajajaja ya saben a qué me refiero- Rio apenada.

    -Sí, no te apures- El Griego, terminaba de ayudar a la chica con sus tareas.

    -¿No sería más fácil si usara sus habilidades?- Pregunto aquel Español.

    -Cierto sería más fácil, pero no quiero enfrentar a mi progenitora…- Una cara de miedo se hizo presente –Le tengo respeto a mi madre y quiero vivir-

    Ambos hombres se quedaron mirando entre sí, se notaba que la Diosa aún seguía las reglas, estando sola en casa.

    Un sonido de celular se alcanzó a escuchar.

    Contesto de inmediato la dueña de ese objeto.

    -Hola amor- Contesto con una dulce sonrisa, de enamorada –Si, ya terminé. Ok… Pues aún no sé a qué lugar los llevare, lo pensare en el almuerzo. Si nos veremos después…-

    -¡¡¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!-

    Un grito hizo a todos reaccionar de inmediato que algo malo ocurría.

    -Te marco después amor… Creo que alguien está muriendo. Te amo Adiós- Colgó de inmediato, agarro al escoba y se dirigieron los tres hacia arriba.

    Los gritos provenían de la habitación uno.

    Incluso, algunos más caballeros habían abiertos sus puertas, preguntándose qué pasaba.

    Metztli, no lo dudo y abrió la puerta de golpe, llevaba la escoba en posición del combate.

    -¡¡¡¿ESTÁN TODOS BIEN?!!!- Miro por todos lados, pero lo que vio, no lo podía creer -¿Qué… Que está pasando aquí?-

    Los demos caballeros entraron detrás de ella.

    -Es… Este maldito pez… Me asusto- Señalando al peli celeste que estaba aún sentado en su cama, mientras el afectado en una esquina de la habitación con una cara de miedo.

    -¿Qué?- Saga, se giró a ver a Piscis, quedando con los ojos abiertos por el aspecto de este.

    Aunque todos se giraron, pues realmente llamo la atención de todos

    -¿Qué les pasa a todos? ¿Porque me miran así?- Ya estaba molesto, por despertar a gritos, que se tallaba la cabeza y estiraba.

    -¿Qué es lo que tienes en la cara?- Camus incluso, estaba algo inquieto.

    -Es una mascarilla- Sentenció la pelicastaña –Mi mamá te paso la receta ¿Verdad?- Sonrió divertida.

    -Sí, se nota que es muy buena. No creía que tenían ese fruto, perfecto para mi piel- Sonrió emocionado, tomando las manos de la Diosa.

    -Ja, para que veas las grandiosidades de mi tierra fértil- Ambos se miraban con ilusión –El aguacate es un fruto de los Dioses- Pensó un instante –pero ninguno me pregunte el significado-

    -Y por tus estúpidas mascarillas ¿Me tengo que aguantar un infartó?- Death Mask, no salía de su susto.

    Es comprensible, al dormirse la piel de la cara de su compañero lucia bien y ahora era una pasta de aguacate verde en esta.

    -Death, tú no sabes nada de cuidado de la piel- Se levantó molesto, ignorándolo a él y a sus demás compañeros, me iré a lavar la cara y todos salgan de mi habitación- Dirigió la mirada y dedo puntero a los dorados.

    -jajajajajaja, este día será divertido-

    ---Habitación siete---

    Gracias a que los gritos estaban en la primera habitación, no los escucho. Más estaba sintiendo un ligero peso sobre él, que lo estaba haciendo despertar poco a poco.

    Sus verdes ojos al abrirse por completo y enfocarlos bien, se toparon con una dulce carita sonriéndole, sumamente conocida.

    -¡¡¡SORPRESA!!! ¡¡¡BUENOS DÍAS MAESTRO!!!-

    Abrió de golpe ahora si los ojos y la boca de igual forma, incluso se hizo para atrás como pudo -¡¡¡KIKI!!!-

    El niño abrazó a su maestro, acostándose sobre él. Estaba muy feliz de verlo. No habían pasado más de veinticuatro horas, pero se sintió feliz de ver a ese pelilila que adoraba tanto.

    -Kiki, ¿Qué haces aquí?- Se incorporó sujetando al niño entre sus brazos, no creía lo que miraba.

    -Buenos días Mu- El rubio se encontraba alistándose para bajar.

    -Shaka… Buenos días- Por un momento olvido que estaba durmiendo en la misma habitación que ese rubio y acomodo su singular pijama, una bata que en esos momentos estaba un poco arriba de sus rodillas.

    -La señorita Atena, me dio permiso para venir con usted y los demás dorados a estas vacaciones- Su carita reflejaba la inocencia y emoción de cualquier niño, que estaba a punto de embarcarse en una aventura.

    -Pero… La Diosa Metztli no…- Se preocupó por que pensaba que esto era una sorpresa o más bien, su pequeño se había teletrasportador a ese lugar, al sentir su cosmos.

    -No te preocupes, fue la misma Diosa Metztli, quien lo trajo aquí- Serio como era su costumbre, estaba parado cerca de la puerta del baño.

    -¿Qué?- No creía aquello -¿Enserio? ¿No me mientes Shaka?- Sonrió emocionado, ese había sido su pequeña ilusión desde que llego, pero trato de calmar.

    -¿Maestro está feliz de verme?- Lo abrazaba con fuerza y Aries le devolvía el abrazo. En verdad estaba muy alegre, lo denotaba su tierna sonrisa.

    De la cual Virgo era testigo al verlo de frente.

    No le diría que él fue el da la idea, que él le había pedido a su Diosa Anfitriona que le hiciera ese favor de traer al pelirrojo Lemuriano.

    Aun no era lo suficiente valiente de decirle lo que siente.

    ---Una hora después, en la cocina---

    -Bien estos son los famosos tamales, algo típico del país. También hay en otros allá en el sur, pero tiene sus diferentes, estos son los de México- Declaraba orgullosa, con una pose de confianza sincera.

    A cada quien le había dado cuatro tamales, sin duda las grandes cantidades de masa para amasar, las hojas de maíz, porque obvio también están los de plátano, pero ella no era muy partidaria de ellos, los diferentes guisos, la manteca utilizada en algunos, tuvo que preparar algunos con variedades por los que no comían nada de origen animal.

    Ellos miraban con curiosidad aquel alimento, primero era una hoja, y dentro debía tener el alimento, pero pensaban que también se debía comer lo de afuera.

    -Es fácil, se abre y se desenvuelve como un regalo y a comer- Les mostro como se tiene que quitar la hoja, abrirla con cuidado por los extremos más angostos y liego por en medio.

    -¿Qué es esto negro por un lado?- Milo notaba aquello confundido, lo movía con su tenedor.

    -¿Frijoles refritos? Aquí un plato de tamales, conlleva obvio de lo principal, frijoles refritos y lechuga picada o repollo- Sonrió burlesca –Y también salsa ¿Gustan un poco? Les juro que esta vez es normal- Rio al recordar lo de ayer.

    -¡¡¡NO GRACIAS!!! Aún tengo problemas en el estómago por lo de ayer- Un enfadado cangrejo dijo aquello.

    Una mueca de asco se hizo presenté en el peliverde mayor –Death Mask de Cáncer, no digas esa vulgaridades, estamos almorzando-

    -Lo siento patriarca tsk- Estaba enojado tan temprano, le había ido muy mal.

    -Yo si probare un poco- El pelilila, era lo contario gozaba de un excelente humor, por tener a su pequeño.

    -¡¡¡SI!!! Tu muy bien Mu, eres genial- Sonrió animada, aunque ya estaba degustando aquellos alimentos, se emociona que alguien tenga la intención de probar la salsa que hizo.

    -Gracias, por traer a Kiki- Fue lo que le dio de respuesta Aries.

    -Ho… Jajajaja, si, no hay de que- Hizo un leve gesto para ver a Virgo, este solo le asintió.

    Los tamales, preparados en su mayoría de carne, picadillo, puerco, pollo, incluso barbacoa, pero también estaban de verduras, queso y dulces, para todo tipo de personas.

    Aparte de Mu, hubo algunos que también decidieron probar la salsa, como Milo, que decidió confiar y es tan curioso que debía intentarlo, Dohko igual provoco aquello, Aldebarán no se quedó atrás.

    Siendo algo picante, pero no tanto como al de ayer, degustaron sus alimentos bien.

    Aunque algunos estaban renuentes de probar la salsa verde que estaba sobre la mesa, bebieron de nuevo variedad, jugo de naranja, algún refresco o agua simple.

    -¿A dónde iremos hoy? Señorita Metztli- Aioros terminaba el ultimo pedazo de tamal en su plato, que por cierto el junto a algunos dorados probaron más, que llego ser tres veces.

    -Pueden llamarme Daniela… O Danny si gustan fuera de aquí… No tienen que ser tan formales- Sonriendo emocionada –Veamos donde se detiene la ruleta del… Jajajajaja- Apareció dicho objetó, marcado con cada nombre de los estados, obvio Tamaulipas estaba tachado.

    Esto hizo impresionar a cada uno de ellos.

    -¿Dónde se detendrá esta vez? ¿Dónde se detendrá esta vez?- Lo repetía como un cantó.

    Y solo uno segundos pasó, para que saliera el siguiente estado a la suerte.

    -Michoacán- Fue su exclamación –Muy bien, ¿Están listos? Les daré unos minutos para que preparen sus cosas y ya saben el guardarropas, pasen desapercibidos-

    Dicho esto, solo unos minutos pasaron para que estuvieron listos, aunque ahora debía pensar en algo para cambiar las ropas del menor.

    -Eres de verdad adorable pequeño- Era difícil para esa Diosa, no abrazar y apretar los cachetes de cualquier dulce niño de corazón puro que viera.

    -Gracias… Diosa Metztli- Devolvió el abrazo algo cohibido por el abrazo de ella.

    -Nadie me va a llamar por mi nombre- Decía esto tan derrotada, no podían olvidar su educación de siempre mencionar los rangos –Tu estas bien, solo que te arreglare esas hechuras de los brazos, las ligas griegas se van.

    Y como dijo desapareció aquello.

    -Luces bien- desordeno sus cabellos, girándolo hacia el Lemuriano guardián –¿Qué opinas?-

    Para Mu, no le importaba nada la apariencia, su pequeño lucia bien.

    -Me alegro mucho que nuestra Diosa Atena diera permiso a Kiki, se divertirá mucho- El patriarca mencionado esto, con una sonrisa.

    -Sí, de verdad que le daré las gracias- El pequeño estaba junto a él, abrazándolo.

    -¿Están preparados? Por qué vamos a viajar como ayer, visitaremos algunos lugares, tenemos todo el día y comeremos allá- Llevaba un pequeño libro con ella.

    Todos los demás asintieron, la verdad esa forma de viajar era de las mejores, no provocaba daño alguno, salvo que cansaba a la chica, pero eso tenía un por qué.

    Llegaron a un bosque que se sentía bastante cálido.

    -¿Esto es Michoacán?- Miro por todos lados Aldebarán.

    -Sí, estamos en ese estado- Alzo su vista, giro para un lado y para otro, hasta olfateo un poco el aire –Estamos en el santuario de las mariposas Monarcas- Sonrió de oreja a oreja, le encantaba ese lugar que esos animalitos de la creación habían proclamado suyo.

    -¿Santuario de la mariposa monarca?- Kanon, estaba intrigado. Pensando en alguna existencia de un “Santuario” Como el de su Diosa.

    -En ese lugar, las mariposas Monarcas, vienen a…- Se giró a ver al niño, no sabía si podía hablar libremente –Jajajaja Forman grandes columnas entre ellas, colgando de los árboles y hay depositan sus crías, para que nazcan en un clima cálido…- Tenía que dar la explicación más inocente que pudiera.

    -No veo ninguna mariposa- Camus, se fijaba arriba, por extraño que pareciera le resultaba interesante ver a esos animales.

    -Eso es porque estamos algo lejos, caminemos un poco pero… -Saca unas ligas de quien sabe dónde –Póngase esto primero, sujeten su cabello o hagan lo que gusten, pero no quiero quejidos del calor- Miro a Afrodita luciendo su coleta ya hecha –Eso amigo mío, tu si vienes prevenido siempre-

    -Claro, es algo que me gusta hacer siempre- Ese aire de confianza se respiraba entre ellos, que hasta se adelantaron hablando de tips de belleza.

    Un rato por esos lares y poco a poco fueron descubriendo varias mariposas monarcas revoloteando, sabía que estaban cerca.

    -Vengan es por aquí- Lucia entusiasmada, que daba varios saltos, y el pequeño del grupo él seguía el paso.

    Al detenerse y mirar hacia arriba, pudieron ver una gran manada de mariposas de colores naranjas brillante, negro y puntitos blancos, estaban en toda la zona, los arboles parecían que sus hojas fueran ellas.

    -Es asombroso- Exclamo Aioria.

    -Son preciosas- Afrodita no salía de la impresión, y más decir que algo fuera preciosos que no sea él, más extraño.

    -En verdad esto es magnífico- El mago de hielo, estaba hipnotizado por esas criaturas tan frágiles.

    -La mariposa monarca, viene aquí cada verano, emigrando de zonas frías de Canadá, para poder tener a sus bebes aquí y luego regresar con ellos, aunque es tristes las mariposas que llegan no son las mismas que se van- Una meuca de tristeza se reflejó –Su periodo de vida es muy corto-

    -¿Huyen del frio?- Acuario le pregunto.

    -Si, por favor… Ten cuidado… Son muy frágiles, así que maten tu cosmos siempre bajo control- Le dedico una sonrisa.

    Aquello, no lo tomo mal, pero su semblante se puso serio. El frio que era su don, siempre le había ocasionado malentendidos y lo juzgaban por aquello, sabia l que el frio hacia a muchos, podía dañar sin querer.

    Cada caballero comenzó a explorar cerca de la zona, con mucho cuidado de no asustarlas o molestar.

    Fue gracioso ver a varios con mariposas posándose en sus cabellos, estos fueron los tres Arianos, Tauro y Capricornio. Parecía que las mariposas sabían que esos cinco tenían algo que ver con animalitos herbívoros que ellas suelen posarse para descansar en su viaje.

    -¡¡¡QUE HERMOSO LUCES SHION!!!- Libra nunca dejaba escapara un momento para halagar a su amado ahora esposo por mientras.

    El peliverde se estaba acostumbrado peligrosamente a los apodos ya aceptar eso, mínimo ya no se alejaba y ya se sonrojaba más.

    -Que lindas son- El pequeño Aries sonreía mostrando sus dientes, mientras las mariposas se posaban en sus cabellos rojos y alguna traviesa en su nariz, provocándole un estornudó –A…Achu- Con esto las demás volaron –Lo siento-

    Mu, siempre listo para ello, pero no para su propio beneficio, tomo un pañuelo y limpio la nariz del menor –No te preocupes, están bien, han regresado con las demás- Que dulce mirada, ese borrego lila tenia para con ese niño.

    Virgo se mantenía aislado como siempre, pero no podía ir demasiado lejos, a distancia, contemplando la belleza del lugar, pero también la del primer guardián, que lucía tan feliz de tener a ese pequeño con él.

    Para Shaka eso bastaba, esta vacaciones forzadas serian grandiosas con solo verlo feliz.

    -Deberías acercarte y decirle que luce bonito con las mariposas- La voz femenina lo saco de sus pensamientos.

    -No sé de qué está hablando Diosa Metztli- Serio, cruzado de brazos, sin dirigirle ninguna mirada.

    -¿Acaso tan difícil es llamarme por mi nombre humano?- Se cuestiona aquello –Vamos solo dile que se ve bien con el cabello atado, que te gusta y que lo amas… Y no sé qué más… pero ándale anímate- Le daba algunos codazos en las costillas, para fastidiarlo.

    -No haré tal cosa, no sería correcto- Que voz más seria enmarcaban sus palabras.

    -Si sigues con esa actitud, no vengas luego llorando cuando alguien se fije en él y créeme… Atraerá la atención de muchos y muchas, allá tú si lo pierdes- Se fue dejando esa advertencia sobre la mesa.

    No quería pensar mucho en eso, mas podría suceder…

    Su mirada de nuevo se fijó en el Aries, cada parte de él, le aprecia preciosa, pero no sería digno representante de Vigo se pensara en esos detalles que solo él conocía.

    -Vamos Saga, no seas amargado y déjame tomarte una foto, junto a esas mariposas- Un peli azul decía esto con la cámara en manos.

    -No sé por qué quieres tomar todas las fotos de las vacaciones, pero sé que no tramas nada bueno- El mayor de los Géminis, con los brazos cruzados y ceño fruncido, no se convencía de las buenas intenciones.

    -Solo quiero una maldita foto de mi hermano, prometí que nos llevaríamos bien y mínimo yo cumpliré- Colocaba la cámara delante de él.

    -¿A quién le prometiste semejante mentira?- Poniendo sus manos en sus caderas.

    -A Daniela, así que… Posa bien- Se estaba haciendo para atrás, enfocando mejor.

    Después de tomar la foto a su hermano, se dedicaba a hacerlo con cada uno, y el lugar.

    Le parecía divertido ese pasatiempo, más tenía un doble sentido, Kanon siempre debía sacar provecho de todo.

    El mago del hielo se mantenía parado quieto en el mismo lugar, estaba deseando internamente que alguna mariposa se posara en él, como había hecho con todos, pero nada funcionaba, era como que evitaran sus presencia.

    Es lógico, su propio cuerpo puede generar frio en ocasiones, tal vez no perceptible para él y no regula su temperatura para el frio, pero los animales son más sensitivos sin duda.

    Esto estaba bajando la moral de Camus en gran medida, pensaba que aquí podría distraerse de lo que los demás hacían, su propio poder, pero ni esos animales lo querían.

    -¿Por qué las mariposas no se acercan a él?- Milo No podía disfrutar del esplendor, al ver a su amado tan triste.

    -Ellas sienten el frio cerca, se mantiene a distancia por la sensibilidad de sus crías, es supervivencia, no es nada contra él- La joven le decía para animar al Escorpión.

    -Pero él quiere también divertirse- Ni siquiera se acercaba porque notaba lo que trataba, sin ningún éxito.

    -¿No hay mariposas en Grecia?-

    -Si hay, pero Camus no suele bajar mucho y no las logra admirar demasiado por que no son tan amistosas como las de aquí- Sus ojos tristes.

    Pensó un momento –Bueno… A veces no se puede tener todo en la vida, mejor vez hacerle compañía la necesita-

    Hizo lo que le recomendó ella, para su sorpresa Acuario no fue tan grosero con él, al contrario en cierta forma agradeció que él estuviera a su lado.

    Pasaron las horas, cuando ya era tiempo de cambiar de ambientes.

    Así lo hicieron y ahora se encontraban en otro punto de Michoacán.

    -Este es el yacimiento Arqueológico de Michoacán- Señalo a sus espaldas, unos grandes montículos de tierra que tienen apariencia de pirámides más pequeñas y sin punta, con escalones.

    -Se parecen a algunas ruinas cerca del Santuario- Comento Aioria.

    -Puede ser, es extraño pero algunas civilizaciones antiguas, tienen cierto parecido en su arquitectura y…- No se pudo completar dicha oración, pues alguien ya causaba alborotos.

    -¡¡¡EL PRIMERO QUE LLEGA A LA CIMA GANA DOBLE RACIÓN DE TAMALES!!!- Grito Kanon, emocionado por la idea.

    Siendo seguido por Death Mask, Aioria, Aldebarán y Milo. Estos hombres sin duda aún tenían ganas de más.

    -Yo no prometo nada- Metztli reclamo, y rápido fue tras ellos -¡¡¡OIGAN, TENGAN CUIDADO ES UNA ZONA ARQUEOLÓGICA, MÁS LES VALE NO ROMPER NADA!!!-

    Libra sonreía animado, cruzado sus brazos por detrás de su cabeza –Creo que se están divirtiendo-

    -Sí, lo están…- Sonrió, algo pensativo el peliverde –Dohko… Quisiera hablar contigo…- Decía esto sonrojado, desviando su rosada mirada –Vamos a sentarnos en esa sombra-

    -¿Pasa algo malo Shion?- Sonaba preocupado, no era normal que el patriarca hablara de esa forma.

    Ambos comenzaron a caminar hacia dicho lugar, aunque el castaño se notaba preocupado.

    ¿Había hecho malo? Esa era su más grande duda.

    -No pasa nada malo… Es solo que…- No podía mirarlo a la cara, se sentía avergonzado –Creo que te debo una disculpa-

    -¿Una disculpa?- Aquello no se lo esperaba Libra -¿Por qué?- Curioso y aun preocupado.

    -Me… Sobresalte demasiado… Y creo que fui muy grosero contigo anoche- Desvió su mirada.

    Niega firmemente –No, Shion… Yo soy el que se debe disculpar… Me emocioné demasiado por la idea de que… Estemos casados, que de verdad quise dormir contigo anoche y… No debí…Molestarte- Ahora él estaba apenado, su comportamiento no había sido el mejor, al compartir habitación con el antiguo Aries.

    -Sé que no harías nada que yo no quisiera… Pero me tomaste de sorpresa y por eso… Te trate así- Suspiro resignado –Perdóname… Se los sentimientos que tienes hacia mí y…- Cruzo sus brazos por delante de su pecho, tratando de apoyarse en sí mismo –Y… Son correspondidos, pero… Yo… No…-

    Que el patriarca se esforzara para disculparse, hablar de esos dulces sentimientos que ambos compartían, le parecía tan adorable, no era común ver esa faceta, y se sentía afortunado poder admirarlo así.

    Tomo el rostro del más alto entre sus manos y lo miro a los ojos directamente –Siempre te lo diré y te lo seguiré diciendo, no importa cuanto tenga que esperar, lo haré solo por ti… Por qué te amo- Quería darle un beso, pero la cara roja del contrario le advertía que era mejor no hacerlo.

    -Nuestros hermanos siempre tan ocurrentes- Rio el hombre de cinta roja en la cabeza.

    Suspiro decepcionado –Siempre actúa así Kanon, cuando algo le divierte o quiere competir con los demás-

    -Luces realmente lindo con el cabello atado- Sonrió de esa forma tan característica, con los ojos cerrados y tratando de acercase al peli azul.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Saga dio varios pasos para atrás, no le gustaba mucho esa cercanía, o más bien era porque lo dejaba fuera de combate -¡¡¡ALÉJATE DE MÍ SAGITARIO!!!-

    Sonrió enternecido adoraba esos pequeños cambios de humor que tenia de vez en vez Géminis.

    Pasaron un buen rato era lo que debían, cada quien se divertido en su manera, hasta algunos aprovecharon para tomar alguna siesta, pues no habían dormido bien, ronquidos de verdad estuvieron en sus tímpanos.

    Ya se les había informado que la comida seria, directamente al centro del estado para comer lo típico de allí.

    Sería cuestión de un chasquido de dedos, para lograr hacer aquello.

    El dinero no era problema, la Diosa tiene crédito ilimitado.

    Cada quien podría pedir lo que gustara, pero tenían ciertas opciones.

    -Pidan lo que gusten, pero tienen estos cinco platillos para elegir- Señalo el menú con su dedo índice.

    El cual decía lo siguiente: Morisqueta, Sopa Tarasca, Sopa fría de Aguacate, Pescado blanco de Pátzcuaro y Empanadas rellenas de Chilacayote.

    -¿Algún platillo que no contenga carne, aparte del de sopa fría de aguacate?- Pobre Shaka, este País, su gastronomía estaba basada en gran medida en carnes de diferentes tipos.

    -Las empanadas rellenas de Chilacayote, güero- La dueña del puesto le informo al joven.

    -Entonces eso comeré-

    -Alégrate un poco más Shaka, la comida es realmente buena- Aioria comento esto, mientras le daba un abrazo a su amigo, para fastidiarlo.

    -Déjame en paz Leo…- Su mirada hacia el frente, con un semblante de pocos amigos y brazos cruzas, odiaba el contacto físico.

    -No seas amargado, disfruta que no todos los días estamos en un lugar así- Señalo alrededor del restaurante rústico, le parecía realmente encantador.

    Ya estaba cansado del castaño, así que prefirió darle por su lado –Si puede que tengas razón, pero aun así… Deja de abrazarme-

    -Muy bien, al menos sonríe un poco más- Soltándolo, pero aún seguía dándole palmaditas en el hombro.

    Valla que gran cosa había hecho Aioria, pues dos pares de ojos se habían clavado en esa acción que sin duda fue de amistad, pero Aries y Capricornio no lo dejaron pasar y ambos sentían enojo que se llevaran tan bien y ese contacto los hizo hervir la sangre.

    Mas su actitud calmada, no les permitiría reclamar en absoluto, al menos Mu lo compensaba mirando el plato al frente con un aire de tristeza, pensando que posiblemente el rubio preferiría compartir habitación con Aioria en vez de él.

    Los platillos llegaron rápido, y todos degustaron lo pedido, no se arrepentían en lo más mínimo de lo que pidieron.

    Incluso hubo algunos traviesos, que robaron un bocado del palto ajeno y provocó una que otra pelea, pero gracias al patriarca eso no pasó a mayores. No debían salir debiéndole más de la cuenta a la dueña del lugar.

    Después pasearon un rato antes de volver al último destino y seria ya cayendo la noche.

    Más se sentía un aire de incomodidad en el ambiente, por parte de Shura que no perdía ni un instante para mirar al león juguetón y divertido que de repente fastidiaba al rubio, sin duda después de la comida se encargaba de hacer aquello.

    Capricornio preferiría mil vez ser él quien recibiera esas atenciones del león dorado.

    Y por el extremo contrario, esto lastimaba un poco el corazón dulce de Aries, ¿Por qué Shaka no hacía nada para quitárselo de encima?

    Si cuando algo no le gustaba, lo hacía, pensaba que tal vez… No le pareciera indiferente el castaño.

    Más estos pensaban muy apresurados, pues los implicados, no tienen esas intenciones, él Griego solo quería fastidiar y el Hindú había prometido no hacer nada con su uso del cosmos, si no estarían en problemas.

    -Está mucho más agradable el clima ahora- Afrodita se desato su cabellera, para dejarla flotar en el aire.

    -Siempre queriendo presumir Jajajaja- Tauro le tomaba de gracia el comportamiento de Piscis.

    -Para eso estoy aquí, todos pueden admirar mi belleza- Su pose de diva nunca se hacía de esperar.

    -Jajajajajajajaja- Cada acción hacía reír al brasileño, y lo demostraba con esas carcajadas notorias.

    Pero aquí el Cangrejo iría a reclamar lo que aún no le pertenecía.

    -¡¡¡OYE TORO!!! Conseguirte el tuyo- Sujeto el brazo de Dita –Esta Florecita es mía-

    Esos ojos retadores contra los de Aldebarán que solo demostraba estar incomodo en la situación.

    Siendo testigo de todo lo que ocurrió a su alrededor, se daba cuenta que progresos de algunos eran retrocesos de otros.

    -Bueno…- Se adelante al grupo entero -¡¡¡LAGO DE PÁTZCUARO!!!- Se preparó de inmediato sin dar tiempo de reaccionar los demás y con su poder los llevo hasta allí.

    Su majestuosidad era enorme, atrayendo la vista de todos.

    -Hay siete islas alrededor de este Lago, es muy extenso- Hablaba como toda una guía turística.

    Algunos aun la escuchaban otros preferían ver la extensión de dicho lugar.

    -Kanon… ¿Por qué estas tomando tantas fotos?- Capricornio se acercó al mencionado que fotografiaba todo lo que veía.

    -Buena pregunta Cabra…- Le tomo una sin permiso –Solo que Atena me pidió que lo hiciera y bueno, le estoy cumpliendo-

    -Entiendo, pero… ¿No es molesto hacerlo todo el tiempo?- preguntaba sin más, sentándose al orillas del cuerpo de agua.

    -Para nada, es divertido, capture sus caras ridículas en cada enfoque- Sonrió triunfante –Además…- Saco varias fotos de su bolsillo –Tengo grandes tomas de varios, que sin duda te interesaran-

    Le ofreció aquello al peliverde oscuro y este abrió sus ojos jades con gran sorpresa, pues lo que veía era digno de enmarcar según para él.

    -¿Se están divirtiendo?- Metztli pegunto aquello emocionada.

    -Sí, lo estamos haciendo- Afrodita era quien más disfrutaba cada cambio de ambientes.

    -Apenas vamos dos días, hemos visto tanto y comido diferentes cosas- Milo seguía la emoción inicial.

    Sonrió dando saltitos –Y eso que aún faltan treinta puntos más por visitar-

    -No puedo esperar para conocerlos- El más pequeño del grupo, imitaba el comportamiento de la joven.

    Poco a poco, el día se terminaba, era siendo hora de regresar.

    ---Vuelva a la casa---

    Así pues, al volver a la casa que ahora todos compartían, de nuevo la deliciosa comida, que ahora consistía de nuevamente tamales.

    Digamos que fue algo que todos disfrutaban y si, las dobles raciones fueron para todos.

    -Cielos… Que buen metabolismo gozan ustedes- La mayor de todos hablo.

    Después de esto, todos subieron… Mas la pelicastaña rojiza, pidió a Escorpio que se quedara un momento con ella.

    Obvio el no rechazaría eso, sin duda debía ser algo importante.

    Mas el mago de hielo, aquello no le pareció agradable, pero n diría nada. Solo subió las escalareis, perdido en sus nubosos pensamientos.

    -¿Qué sucede Diosa Metztli?- Cortes como siempre.

    -Ya me doy por vencida- Dijo aquello con un semblante de burla ara si misma –Milo… Ten- Le ofreció una pequeña caja.

    Esto extraño al peli azul -¿Qué es esto?-

    -Bueno… A Camus lo vi bastante triste porque las mariposas se alejaban de él y como sé que lo quieres ver feliz- Le guiño un ojo, sonriendo emocionada –Dale esto, le vas a alegrar como no tienes una idea-
     
  6. Threadmarks: Capitulo 6 (Sonora)
     
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    ---Al día siguiente---

    La mayoría de los dorados se habían despertado a buena hora, digamos que aquí, decidieron ayudar un poco en las tareas domésticas de la casa que los acogía.

    Ellos se ofrecieron, como muestra de agradecimiento a su anfitriona.

    -No tiene que hacer todo esto, enserio- La joven estaba tan apenada porque sus invitados le ayudaran.

    -Pero queremos hacerlo, has sido muy linda con nosotros- El pelilila de buen humor y tan considerado como siempre.

    -Ay, muchas gracias ¿Puedo darte un abrazo?- Sonreía, demostraba agradecimiento de esa forma.

    -¿He? Claro…- Estaba algo apenado por esa propuesta.

    Sin pensarlo y sin malas intenciones, le dio ese abrazo. Era bajita, así que literalmente abrazo más que nada su tórax. Y el Ariano le devolvió el gesto.

    Valla si por ese fracción de segundo que duro aquello, alguien estuviera molestó, echando chispas o con una gran cólera, sería realmente malo.

    Pero… Si existía alguien, con una escoba, cerca de ambos, sus ojos cerrados.

    -Ahora te toca a ti rubio- A este ella no le dio oportunidad de reaccionar y también le dio un abrazo.

    Shaka, detestaba ese acercamiento, pero digamos que se quedó así, pues ella le dijo unas cosas al oído.

    -Si te molesto que yo lo abrazara, que no soy una amenaza para su amor, ¿Te has puesto a pensar que sucederá cuando, alguien que si lo sea tenga ese atrevimiento?- Sus palabras suaves y bajas, debían ir solo a los oídos del rubio, para dejarlo pensar.

    -Bueno, iré a ver si Death y Shura no quemaron mi cocina- Salió de la habitación.

    -Es muy amable- Sonrió para terminar la pequeña labor que había tomado.

    -Sí, mucho- Estas palabras parecían más de molestia que cualquier otra cosa.

    ---Cocina---

    -Death, así no es como la masa debe estar- El peliverde oscuro, tan tranquiló se estaba desesperando, por que el Italiano quería hacer lo que se venía en ganan.

    -Vamos, si están quedando bien estas cosas- Mostraba sus intentos de bocoles, que en vez de quedar redondos, parecían mapas en relieve de cualquier país.

    Suspiro resignado –Eres un desastre-

    -¡¡¡PUES, YO NO QUERÍA COCINAR. SOLO LO HAGO PARA QUE LOS MALDITOS PERROS DE ESA MOCOSA, NO ME MATEN!!!- Que falta de respeto gritar en una cocina ajena más cuando la dueña se encuentra atrás.

    -¿A quién llamas mocosa?- La voz de la joven se dejó escuchar en esa cocina, con el ceño fruncido y un pequeño tic en el ojo, se estaba desesperando de Cáncer.

    -A ti- La señalo con el dedo índice, y una sonrisa burlesca.

    Alzo su vista hacia arriba –Por favor alguien me de paciencia, porque si me dan fuerza- Suspiro molesta, mirando al hombre de barba –Yo lo mato y Atena tendría que buscar otro caballero de cáncer-

    -Me gustaría que lo intentaras- La encaro.

    -Ho, ¿Enserio? ¿Quieres ver de lo que soy capaz- Si estaba enojado, planeando algo o lo que fuera, corría peligro todos los presentes.

    Capricornio estando en la misma habitación, decidió seguir ayudándola, preparando el almuerzo y siendo de excelente memoria, recordaba todo las indicaciones que les había dado.

    ---Habitación seis---

    Camus se encontraba sentando a la orilla de su cama, contemplando el pequeño regalo recibido la noche anterior.

    Lo que se encontraba dentro de la caja que la Diosa le dio a Milo, era un mini invernadero, cambia en ambas manos y podía apreciarse una hermosa mariposa de color blanca como la nieve y unos detalles negros en sus alas, el ambiente invernal de interior demostraba que era capaz de soportar bajas temperaturas.

    ---Flash Back---

    Al volver a su habitación el escorpión, encontró a su “Amigo” con el pijama, preparándose para dormir.

    Era rápido al tomar un baño, necesitaba recuperar energía de ese día, que no había sido tan de su agrado.

    -Camus… Oye… tengo algo para ti- Le miraba sonrojado, la ropa para dormir del Mago de hielo, es algo corta, pantaloncillos cortos y una playera de tirantes.

    -¿Qué cosa?- tan tosco para hablar, no le agrado que el Escorpión se quedara a solas con la Diosa.

    Extiende el regalo a sus manos –Ábrelo- Esa sonrisa tan sincera de Milo, podría encantar y derretir a cualquiera.

    Lo miro de reojo, ¿Qué pretendía con ese regalo? Fue la pregunta que se cruzó por su cabeza.

    Más le hizo caso, abriendo con sumo cuidado la caja que el contrario sostenía.

    Adentro sus manos y saco poco a poco el contenido, hasta que pudo ver que era.

    -¿Qué… Es esto?- Sus ojos azulados, no daban crédito a lo que veían.

    -Metztli y yo te vimos muy triste con las mariposas y a ella se le ocurrió darte este presente- Decía esto nervioso, desviando la mirada, no podía sostenerla, luciendo tan precioso el Acuariano.

    -¿Tu y Metztli?- Contemplaba el obsequio –Pero…-

    -Me dijo que es una mariposa de nieve muerta, se encontraban antes por los terrenos de los Dioses de estas tierras, y aún se encuentran pero solo donde ellos habitan en espíritu- Sonrió, cerrando sus dulces ojos de niño travieso.

    -Esta entre tanta nieve, ¿No le afecta?- Se estaba preocupando por ese animalito.

    Negó con la cabeza –No, ella adora lo frio, de hecho huye del clima cálido. ¡¡¡ES PERFECTA PARA TI!!!- Enfatizo aquello con sus brazos alzados.

    Contemplaba a la frágil criatura –Muchas gracias- Una leve mueca, extraña en él, pues era de una sonrisa delicada.

    -De nada, quiero verte feliz- Dejo escapar esas palabras, contemplándolo.

    ¿Podría lucir, más lindo Camus?

    Sin pensarlo se inclinó un poco a él, mientras este no ponía resistencia, podrían tener privacidad si deseaban de darse un beso.

    Pero aunque el ambiente perfecto, aun sin confesión de sentimientos, podría pasar.

    Si no hubiera sido que Kanon se le ocurrió la brillante idea de romper la puerta de su habitación con la cabeza de Saga.

    Haciendo un escándalo, despertando a todo el mundo y medio barrio.

    ---Fin Flash Back---

    Dejo escapar de nuevo un suspiro.

    -Sí, ese imbécil de Kanon, no hubiera…- Toco sus labios levemente.

    Decidió dejar aquel obsequio en la única mesita que había en la habitación, para salir a enfrentarse al nuevo día. Sin embargo puede que este, no sea tan malo como lo pensaba.

    Pasemos a unos momentos después, en donde están todos sentados en las sillas enfrente de la mesa, comiendo el almuerzo curioso de este día.

    -¿Qué rayos es esto?- El peli celeste con una coleta alta ya hecha, miraba con desagrado los alimentos.

    -¡¡¡SON ESA COSA, QUE NOS PIDIÓ HACER METZTLI!!!- Death estaba molesto, pues no había sido el primero en cuestionar sus artes para hacer ese platillo.

    -Se supone que son bocoles, es como una gordita, pero hecha con manteca en la masa y luego hacerla circular- Miraba esos pedazos que tenían todo menos forma de circulo.

    -Estos lucen realmente bien- Aldebarán trato de que el ambiente cambiara.

    Capricornio no espero más y degustaba los que había hecho, serio pero por dentro orgullos.

    -Algunos los hice yo, pero la mayoría de los circulares los hizo Shura, aprende muy rápido- Sonrió, casi aplaudiéndole al español.

    -¡¡¡SI NO LES GUSTA, NO TRAGUEN NADA!!!- Cruzado de brazos ya estaba molesto.

    -Vamos, no es para tanto- El antiguo maestro, ya había comido varios de esos bocoles y para él, todos sabían exactamente iguales.

    -¿A dónde iremos hoy? Señorita Metztli- El único niño del lugar, estaba entusiasmado por saber que harían.

    -Hoy toca Sonora, así que será muy fácil, ya tengo los lugares principales y…- Apareció delante de cada uno, una bolsita de tela.

    -¿Qué es esto?- El patriarca tomo uno de esos objetos.

    -Son monederos, muy bonitos, comidos y practicaos para guardar dinero- La explicación tan simple.

    -¿Para que los necesitaremos?- Aioria, los miraba atento, mientras abría el suyo, impresionándose con lo que llevaba dentro.

    -Muy fácil, Hermosillo es un lugar muy hermoso y puede que les interese algunas cosas que ofrece, por ende y ara no andar apareciendo dinero, les di un poco a cada quien- Suspiro, mientras comía aquel alimento –Lo debo admitir, no están mal, los de Death-

    -Pero, Diosa Metztli, no tiene que hacerlo- Aioros se levantó, dispuesto para devolverle aquello.

    -No acepto un no, por respuesta. Sera mucho más fácil así, para que exploren un poco, puede que me tenga que ocupar un instante- Guillo un ojo.

    Algunos caballeros estaban incomodos, por ese regalo, no era propio de ellos aceptar tal cosa, pero no podían negarse ahora. Ella mandaba y debían obedecer hasta cierto punto.

    Después del almuerzo, y preparados como de costumbre, se decidieron a partir.

    En un instante a otro, ya estaban en ese nuevo estado, listos para explorar las maravillas que ofrecían.

    Pero lo que no esperaban era que el lugar en cuestión, parecía una zona algo árida, en vez de verse llamativo o turístico más un desierto podría tener más pinta de aquello.

    -¿Dónde estamos?- Milo, miraba para todos lados, no alcanzaba a ver nada.

    -Se supone que este es el rancho Puerto Blanco de la ciudad de Caborca… Los traje a ver los petroglifos en roca que hay por estos lares- Imito al Escorpión.

    -¿Nos perdimos?- Saga, se encontraba con los brazos cruzados, ceño fruncido y una venda en la cabeza.

    -Sí y no-

    -¿Cómo está eso?- Aldebarán se acercó a la pelicastaña rojiza.

    -Estamos en Sonora, que es lo bueno, pero no sé si estemos cerca de los petroglifos- Sonrió nerviosa.

    -Podríamos caminar un poco y tal vez los encontremos- Una propuesta muy positivista para Acuario.

    Varios giraron sus vistas al peliaguamarina.

    -¿Qué?- Este les contesto confundido.

    -Cubito ¿Te encuentras bien?- El escorpión dorado, se acercó para verificar que su amigo, estuviera en buenas condiciones.

    -Camus tiene razón, caminemos al fin de cuentas, debe estar cerca el lugar- La jovencita, empezó a caminar en una dirección recta, mientras tecleaba algo en su teléfono móvil.

    Aunque todos iban, sumidos en sus pensamientos, había un peli azul, que estaba sacándole fotos a todo el paisaje y a cada uno de ellos, como si fuera su única función.

    -Sonrían más, ¿Qué son esas caras tan amargadas?- Siempre tenía alguna buena burla que hacer.

    -Kanon, no estoy de humor para tus idioteces- El capricornio que era pocas veces las que insultara, lo hacía hoy. Aunque seguía molesto por lo de ayer.

    -Andas muy sensible, ¿Todo bien Shura?- Aioria se acercó al décimo guardián.

    -Sí, estoy bien…- Aunque deseaba la compañía del León dorado, no dañaría a su orgullo, pensó un plan, tal vez algo impropio de él, pero llevaría a marcha aquello –Si me disculpas… Tengo que hablar con Mu, un momento-

    Y así rápido, fue directo al pelilila, que iba cerca del patriarca.

    -Oye Mu, ¿Esto no te trae recuerdos a cuando éramos niños y fuimos a aquel desierto?- Sonrió levemente, al dirigirse al Ariano.

    -Cierto, recuerdo esa vez, Aioros y tú me llevaron para que conociera las misiones, la forma en que se desarrollaban- Rio levemente, al recordar esos momentos de la infancia.

    El pelicastaño aquello lo dejo con una desagradable sensación.

    ¿Porque de repente Shura era de hablar con Mu?

    Si bien el carnero, era la representación misma de la amabilidad y a todos les agradaba, pero no sabía que se llevaran tan bien para hablar de cualquier tema.

    Le estaba hirviendo la sangre, iban solos en ese momento, pus el aprendiz de Aries, estando junto a la Diosa, mientras los dirigía y platicaban de cosas infantiles.

    El patriarca recuperando el tiempo con Dohko.

    Quería acerca más, para saber de qué estaban hablando, pero su orgullo se lo impediría.

    Si lucían como dos amigos platicando normal, pues ninguno de los dos hacia contacto físico, como el con el rubio en varias ocasiones.

    Concentrad en su enojo.

    Otro más iba en las mismas condiciones

    El Hindú, desde lejos no perdía de vista los movimientos de parte del Cabrío, si se atrevía a tocar a Mu aunque fuera por accidente, le valdría por completo la regla de no usar sus ataques.

    Así pasaron unos minutos, para comenzaron llegar a una zona más frondosa y llena de vegetación, poco a poco se adentraban a esta y podían ver varias rocas con grabados en estas.

    -¡¡¡SI!!! ¡¡¡SABIA QUE MI SENTIDO DE LA ORIENTACIÓN NO ESTA TAN DAÑADO!!!- Sonrió, girándose hacia los demás –Hemos llegado-

    Mostrando el lugar con sus manos abiertas.

    -¿Nos trajiste a ver solo rocas?- De nuevo Cáncer a su labor de atacar a la Diosa.

    Esta solo frunció el ceño e hizo uso de su mejor carta –Haaaaaaa, Afrodita… Mira, Death me está molestando-

    El ultimo guardián, se giró para darle un golpe al Cangrejo en la cabeza con el puño –Ya déjala en paz-

    -Gracias, Dita… Eres un amor de persona- Sonrió encantada –No solo a ver rocas mi amigo golpeado, si no para que vean los petroglifos, que narran la vida de personas de la época prehispánica, explore todo lo que quiera, pero no vallan a romperlos por favor-

    Trataba de darles más libertad, sabía que no podrían hacer desastres, además que eran sus vacaciones debían estar centradas más en ellos.

    Afrodita, rápidamente tomo la mano de Death y luego al de Kanon.

    -Tómanos una foto delante de estos petroglifos- Siendo el fotógrafo oficial no pronunciado del grupo, debía hacer cada foto.

    -¿Para qué quieres una foto de esto pez loco?- Se encontraba enojado desde temprano.

    -Para ver como lucía en este día, sin duda me veo perfecto- Sonrío, de solo pensar revivir sus recuerdos.

    -Bien, como quieras-

    -Listo, si me dejan seguir. Tengo que ir a molestar a los demás- El peli azul desapareció rápido.

    -Vamos a caminar, para ver todo de cerca, hay cientos de rocas, con estos grabados, tan fascinantes- Se maravillaba por el lugar, no siempre la belleza significaba lo que representaba en sí.

    -Si como quieres- Aunque no negara con una pésima actitud, no podría negarse a un pedido del decimosegundo guardián, lo traía un poco loco, pero no sería tan evidenciado.

    Sujeto su mano con fuerza, a veces Afrodita podría ser más atrevido, por no decir siempre –Death, ¿Por qué te gusta molestarla tanto?-

    -¿De qué hablas?- Pensó un momento, hasta que logro atinar a lo que se refería el Piscis –Haaaaa, hablas de Metztli, ja, ja, ja. Es que ella es tan molestable, y es divertido. Al menos hasta que te pidió que me golpearas- Se sobo la cabeza.

    -Ya no lo hagas por favor- Su rostro mostraba un puchero, y sus ojos celestes la misma expresión de suplica

    -¿He? Y ahora tu ¿Por qué me pides algo así?- Estaba confundido por la actitud de este.

    -¡¡¡POR QUÉ NO ME GUSTA QUE LE PRESTES TANTA ATENCIÓN!!!- Sus mejillas infladas y estando rojo.

    -¿Qué? Espera… La molesto no por esa razón- Rápido trato de calmarlo.

    -Como quiera, no quiero que hagas eso, al único que debes prestarle esa atención es a mí- Y rápidamente se dio la media vuelta, con una pose de digno, dejándolo hay solo, sin la capacidad de reaccionar.

    -¿Ahora que paso?- Miro hacia donde se iba al peli celeste.

    -¿Por qué estás tan interesado en esto Camus?- Milo ya se había sentado en el suelo.

    -Es interesante saber de las civilizaciones antiguas- Estaba atento a la roca, intentando buscarle un significado.

    Un bostezo se escuchó cerca del Escorpión –No es el único-

    -Kanon, has un favor y tómale fotos a cada roca con símbolos así, para estudiarlos en el santuario- El patriarca hacia exactamente lo mismo que Acuario, estando mirando de cerca y atento.

    Pobre Libra y Escorpio, sus amados no confesados aun, eran dos pares de nerds, insaturables.

    Y así de rápida se fue es aparte de la aventura.

    Contando la hora destinada, era tiempo de un nuevo cambio de escenario.

    -Esta es la Bahía Kino, conocido cerca del mar de Cortes- Se sentía orgullosa de la información que podía dar.

    -¿Podemos nadar?- Fue la pegunta que el menor hizo, estando casi brincando en su propio eje.

    -Claro que si- Ella no podía resistirse a tan lindo niño. Pero rápidamente giro su mirada al Cangrejo –Antes de que digas, algo- Chasque los dedos –Listo trajes de baños, para todos, así no me dirás nada-

    -No, iba… A decirte nada- Miro de reojo al piscis.

    -Oh, bueno en ese caso- Fue sujetada por la mano por Kiki, para entrar a dicho cuerpo de agua.

    Kiki y Metztli se hicieron amigos con rapidez.

    Es más fácil tratar con niños, medio día con uno, y ya son mejores amigos.

    Cada uno entro haciendo sus bromas pesadas con su grupo de amigos, payadas inéditas.

    Esta vez, debían guardar ambos la compostura, pues había un poco más de gente, esta Diosa quería que tuvieran poco a poco al experiencias y acostumbrarse a más gente normal, era necesario.

    No lo hizo desde el principio, pues podría no saber manejarlo.

    Mientras Milo, Aldebarán, Aioria y Saga, estaban haciendo competencias de ¿Quién andaba más rápido? Provocando que el chapoteo del agua fuera muy agresiva.

    Dita se encontraba mejor tomando el sol, como toda una diva en su esplendor.

    El cangrejo malhumorado, estaba junto a su amigo capricornio, nadando tranquilos y mientras el primero hablaba sobre el comportamiento del pez hace rato.

    Los tres siendo amigos de tiempo, se conocían bien, y Shura solo negaba con la cabeza y su ceño fruncido, porque su amigo era el mayor idiota del mundo.

    Aioros le daba alguna cosa muy bien escondida a Kanon, mientras este le daba otras cosas de igual valor.

    Camus había entrado al agua, pero se mantenía tranquilo cerca de la orilla, no gustaba de integrarse mucho, así como Shaka, pero este no estaba cerca del mago de hielo, si no que vigilaba a la distancia al pelilila.

    Este a su vez estaba junto al patriarca y al viejo maestro ahora rejuvenecido. Hablando de temas que les parecían realmente divertidos, pues las risas no faltaban.

    Pero el tratar de estar lejos del grupo, como lo hacía el rubio, le podría traer grabes consecuencias.

    Pues de la nada, una joven chica apareció a su lado, provocándole un ligero susto.

    -Hola- Saludo de manera coqueta.

    Este no respondió, le parecía muy atrevida que le hablara a un extraño con esa confianza.

    -Ja, ja, ja. No eres de por aquí ¿Cierto?- Junto los brazos hacia delante, para hacer enfatizar más sus atributos.

    Pero de nuevo no hubo contestación.

    -Oye, te seré franca, eres muy lindo y quisiera que vinieras conmigo y unas amigas a una fiesta- Sujeto su brazos con fuerza –Y no aceptare un no, por respuesta-

    Pero le hacía falta más fuerza a la chica, para lograr que ese hombre si quiera moviera un dedo.

    -¡¡¡NO SEAS TAN CREÍDO!!! ¡¡¡TÚ ME GUSTAS Y VAS A IR TE GUSTE O NO!!!- Ya se había enojado, sin duda era de esas típicas niñas mimadas, que nunca aceptaba que se le negara nada.

    -Lo siento, pero no pienso ir contigo a ningún lado- Hablo por primera vez, de forma tan seca y cortante.

    -¿Por qué no? Si estás aquí, solo- Se había vuelto agachar para estar junto a él y acercarse a su rostro.

    -¡¡¡OYE!!!- La voz de la Diosa sonaba intensificada y lanzo un chorro de agua, como si este líquido la obedeciera que de hecho así era –Ya te dijo que no ira contigo, así que mejor llévate tu poca dignidad y piérdete-

    -¡¡¡¿CÓMO TE ATREVES ESTÚPIDA NIÑITA?!!!-

    -Me atrevo porque está con nosotros y el podrá ser muy educado, respetarte por ser mujer, pero tú y yo somos iguales, así que…- Frunciendo el ceño, haciéndole una seña de que se largara –Sera mejor que dejes tus vulgares intentos y aléjate de nosotros, mujer facilota de lo peor-

    -¿Por qué te enojas tanto? ¿Acaso te gusta o qué?- Su carta del chantaje emocional.

    -Ja, ja, ja- Solo provoco risas por parte de la Diosa –Querida, por favor, ese hombre los prefiere más decentes y calmados. Y tú, solo eres una arrastrada-

    En el ambiente entre los caballeros dorados, se quedaron solo observando con la boca abierta, esa niña podía defenderse mejor de lo que podría esperar de cualquier otro Dios.

    -¡¡¡AHORA SI VEN PARA ACÁ, IMBÉCIL!!!- Se adentraba al agua, confiada.

    -Ja, vamos si te atreves- Esperaba en el lugar dentro el agua.

    Pero sr Diosa como daba ventajas, pues en donde estaba si bien le cubría hasta la cintura, era no por estar en suelo firme, si no que podía utilizar sus habilidades y mantenerse así.

    Pues esta joven de cabellos negros azabache, al adentrarse cayo rápidamente, pues era profunda es aparte de la Bahía, asustándola, incluso pareciera que se fuera a ahogar, por la alteración que hacía en el agua.

    -Ho por favor, no sea ridícula, que no te ahogaras- Cuzo los brazos, mirando como la chica en bikini de dos piezas, se levantaba de golpe.

    -¡¡¡¿QUÉ DEMONIOS?!!! ¡¡¡¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?!!!- Se estaba asuntando, primero se había hundido y ahora se podía poner de pie.

    -No es su culpa, si usted señorita no sabe pisar bien- Mu agrego a la discusión, de una manera pasiva agresiva.

    -¡¡¡¿QUÉ DIANTRES ERES?!!! ¡¡¡ERES UNA BRUJA!!!- La señalaba molesta a la joven.

    -¿Qué? ¿Bruja? ¿Me llamaste bruja?- Estaba confundida, con los ojos abiertos, pero sonrió gratamente –Ay muchas gracias, que halago- Lejos de enojarse a la Diosa le venía divertida su reacción.

    Pero aquello, no pasó desapercibido por los demás turistas y oriundos del lugar, que rápidamente miraban a todos con sus ojos despectivos, que juzgaban a todos menos a la chica que gritaba.

    Obviamente este podría ser peligroso para todos, rápidamente la Diosa, sin importarle como le llamaran después.

    Hizo uso de su poder y los teletrasportó al siguiente destino.

    Lo bueno ya vestidos con ropas normales y secos.

    -Ufffff, eso fue intenso- Suspiro tranquila.

    -Que chica tan molesta- Camus fue el primero en hablar, le había desagradado esa situación.

    -Pero miren nada más, Virgo tiene una admiradora, ja, ja, ja, ja- Se burlaba el Gemelo menor –Si quieres recuerdos con tu novia, tome una excelentes fotos-

    El pelilila, estaba sufriendo en silencio, todo le pareció tan dolorosos y molestó, sin poder reclamar nada en lo absoluto, se había dado cuenta de todo, desde que llego, hasta que empeoraron los gritos.

    Estaba molestó consigo mismo, por no haberlo ido a defender.

    Y que tuviera que ayudarlo la Diosa, se sentía mal, por no hacer algo al respecto, pero su personalidad calmada y tranquila, no lo dejo.

    -Tsk, ya no pensemos en esa chica, que me hierve la sangre que alguien actúa así de ofrecida- Poso los bazos en sus caderas –Shaka, te recomiendo que la próxima…No, esto va para todos, si para la próxima alguna chica o chico se les acerca y no están interesados, déjenselo en claro dese el principio-

    -Pero, yo no le conteste nada, pensé que había quedado claro- El Hindú trato de defenderse.

    -¿Has escucha la expresión, “El que calla otorga”?- Espero la respuesta.

    Obvio solo una negativa.

    -Al no decirle nada, le dabas a entender que te hacías el difícil y era como una invitación de que siguiera, debes leer entre líneas- Tenia que explicar todo, enfatizando con sus manos –Cuando una persona se comporta de esa forma, es mejor alejarse, al menos que tengan interés, porque si no… Tendremos problemas más grandes-

    -Y llamarte bruja- Death solo mencionó aquello, con leve burla.

    -Para muchos podría ser un insulto, pero para mí no. Me da igual, algunas de esas personas consiguieron obtener favores de los Dioses, al dedicar su vida al bien y al salvar al prójimo, y otras a hacer el mal, pero depende del Dios que les dio ese don- Negó con su cabeza –Me estoy desviando del tema- Miro a cada uno –Solo sean precavidos, son de buen ver chicos, y lo más probable es que atraigan muchas miradas, tengan bajo perfil y… No se alejen del grupo, estén con su compañero de habitación siempre que puedan-

    Los quince asintieron, esa voz de mando resonaba tan fuerte y autoritaria, que incluso el patriarca la escucho con atención.

    -Bueno Chicos aclarado esto, vamos a comer que ya hace hambre- De nuevo a su sonrisa de siempre.

    -No sé ustedes, pero a veces Metztli me asusta un poco- Murmuro Milo por lo bajo.

    -Qué bueno pensaba que era el único que sentía eso- Sagitario agrego más aquello.

    -Aquí los platillos típicos, les daré a escoger cinco como ayer y ya sabrán que comer- Caminando hacia un restaurante rustico –Están las Chimichangas, Tacos de carne asada al carbón, Machaca, Cachoreadas y Caldo de queso- Miro al rubio y el pelilila –Este es especial para ustedes, porque no contiene carne-

    Mas si algunos derivados animales, pero podían vivir con ello.

    Aldebarán, Aioria, Aioros y Kanon, pidieron tacos de carne asada.

    Shion, Saga, Death, decidieron probar las chimichangas.

    Camus, Shura y Metztli por el Cachoreadas.

    Dohko, Saga, Afrodita la machaca.

    Y el pequeño igual que los dos primeros el caldo de queso, fue su elección.

    Sonara cursi, pero de esta mañana, los mandamases, habían actuado de una manera más cercana.

    Con decir que el castaño, fue capaz de robarle un poco del platillo al peliverde y este no se molestó.

    Y de igual forma de repente Dohko le daba probadas de su platillo en la boca al otro y esté actuando serio, las aceptaba.

    Todos los que no estaban ocupados con sus respecticos alimentos, miraron aquello, les parecía lindo, sorprendente y desagradable.

    Tipo si cuando eres niño y ves que tus padres se dan algo de cariño.

    -Después de esta comida, iremos a la zona comercial de Hermosillo, ya está atardeciendo, así que estará más fresco- miro a todos los de esa mesa.

    -¿Es allí donde quieres que gastemos esto?- Saga señalando el medero de color azul marino que portaba.

    -Si quieren hacerlo claro que pueden- Sonrió.

    -Posiblemente algunos buenos libros, debe de haber- Camus, alzo la mirada para conversar con Milo.

    Más, este estaba concentrado en sus tacos, que lo miro con la boca manchada de estos. Decepcionando al Acuario.

    -Artesanías típicas, ropas, dulces, decoraciones, libros, juguetes, y demás. Siéntanse libres de explorar, pero por favor, por Atena o lo que más quieran, no se alejen mucho, porque no estaré para cuidarlos ahora- Cerro sus ojos, mostrando una sonrisa de lado.

    -¿A dónde ira?- El brasileño, inquirió aquella pregunta.

    -Tengo que hacer una llamada, y bueno los dejare un momento a solas, solo diez minutos no creo que pase nada malo- Los miro a cada uno, confiaba en su capacidad de cuidarse solos.

    Después de la comida, fueron a dicho lugar, Hermosillo tan ajetreado, lleno de gente que podrían pasar desapercibidos por cualquiera.

    Ella los había dejado en un mercado al aire libre, mientras hacía lo dicho.

    Por lo tanto si tardo solo die minutos, solo diez… Necesitaba hablar con algunas personas, pues unas fechas importantes se acercaban y quería saber cómo se procedería.

    Al terminar y despedirse, volvió a donde los había dejado, pero su sorpresa fue mayúscula, cuando solo se encontró a los dos mayores.

    Que estaban en un puesto como de artesanías de ese estado.

    Unas lindas figuras de madera, de algunos animales, sobre todo los que representaban los signos zodiacales.

    Dohko, sostenía una canasta de membrillo en donde traía otras codas.

    Sin importar que adoraba ver a su cordero feliz.

    Ahora si parecían un matrimonio.

    Pero la Diosa, tratando de encontrar a los demás con la mirada.

    Diviso a lo lejos a Milo y Camus entretenidos con un grupo de personas tocando música tica de la zona.

    Su alivio fue grande por un instante, pues luego se escuchó un revuelo en un puesto en donde vendían al Bacanora, que era en su la bebida típica alcohólica del estado.

    Pudo ver que Death, Afrodita y Shura salían corriendo, aunque el último se alejó rápido, para quienes en verdad habían causado el destrate pagaran.

    El par de gemelos y los otros dos hermanos del grupo, estaban pelándose entre sí por las fotos que tomaba el menor de los géminis. Aioros trataba de calmar a los otros, pero sus esfuerzos no ayudaron en nada.

    Después de caminar un poco, se encontró con Aldebarán que venía tan feliz, después de haber comprado un montonal de carne, sin duda estaba racionando buenas cantidades por cualquier cosa.

    Ya solo faltaban tres, pero estos no los lograba ver por ningún lado.

    Ahora si estaba preocupada, se notaba que de maduros y prudentes solo tenían la apariencia, que se metan en problemas en solo diez minutos.

    No esperaría más, y rápidamente cerro sus ojos para divisarlos a cada uno y teletrasportarlos a la casa, de una vez.

    Esto dejo a todos confundidos y sin entender lo que ocurría, como la típica expresión sacados de onda.

    -¿Qué? ¿Por qué ya no estamos en Sonora?- Milo, que estaba encantando con la música.

    -¡¡¡LES PIDIÓ QUE SE QUEDEN TODOS JUNTOS Y LO PRIMERO QUE HACEN ES SEPARARSE!!!- gruño molesta.

    -¿Cómo ya volvimos? Si me estaba divirtiendo tanto- Afrodita parecía más relajado y con una mirada algo perdida.

    -Pasecito estas ebrio, Ja, ja, ja, ja- El cangrejo, sonaba divertido, pues él estaba en el mismo estado.

    -¡¡¡¿ESTÁN EBRIOS?!!!- Shion se enfureció de que hicieron aquello, desaprobaba completamente las bebidas alcohólicas.

    -Y ¿No trajeron un poco para el viejo maestro?- El Chino debía preguntar aquello.

    -¡¡¡DOHKO!!!- El peliverde, odiaba que su ahora marido fuera de los que tomaran tanto.

    -No te enojes borreguito que estamos de vacaciones-

    -¿Paso algo malo? ¿Por qué volvimos?- Mu, quien llevaba cargado a Kiki, pues se había cansado, miraba preocupado.

    Los brazos cruzados del rubio, mientras ayudaba al pelilila a cargar algunas cosas -¿Qué fue lo que hicieron?- Dirigió su “Mirada” lo además.

    Metztli, se acercó a ambos, con la cabeza abajo, pero la levanto furiosa -¡¡¡VOLVIMOS POR QUE NO LOS VEÍA POR NINGÚN LADO!!! ¡¡¡¿DÓNDE SE METIERON?!!!-

    Los ojos verdes de Mu, se abrieron de golpe, algo preocupado –Lo siento mucho, es que… Quiere ver algunas cosas y… Nos separamos de todos por mi culpa- Se sentía avergonzado por haberle echado a perder el día a sus amigos.

    -No te apures Mu, nada de esto es tu culpa- El rubio quería consolarlo un poco pero las palabras lindas no le salían estando con más gente.

    -Por favor, amigos… No me vuelva hacer esto, enserio pensé que alguien, ya se los había secuestrado, para la trata de blancas o alguna cosa y que aparecieran en personas desaparecidas y… Y…- Ok, estaba entrando en pánico, suspiro –Solo no lo vuelva hacer-

    -Llegaron muy tempano hoy ¿Paso algo?- La dueña de la casa hablo.

    -Sí, creo que todos nos perdimos en el camino de la vida- Decidió mejor bromear con esto.

    Todo estaba tranquilo en la cena, más de lo normal, algunos se sentía avergonzados por su comportamiento y otros les valí, pues si grado de conciencia era muy bajo.

    Esta vez cada quien se fue a su habitación temprano, eso les daría tiempo de ver y admirar lo que habían comprado ese día.

    Mas una persona estaba preocupada por poder lograr que ellos no se perdieran y pudieran encontrarse más fácil a solo teletrasportarlos.

    Bien pudo usar otros métodos, como rastrearlos, pero por un instante olvido que se pueden defender mucho mejor que cualquier ser humano, pero los apreciaba por todas las conversaciones con Atena y no quería que les pasara algo malo.

    -Con esto creo que les servirá, para encontrarnos más fácilmente- Sonrió triunfante sujetando aquello –Aunque sería mejor ponerles un cascabel-
     
  7. Threadmarks: Capitulo 7 (Quintana Roo)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Un Mes De Vacaciones En México
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    ---Al día siguiente---

    -¡¡¡POR TODO LO SAGRADO EN ESTE MUNDO!!! ¡¡¡YA SON LAS ONCE!!!- La joven Diosa, gritaba en su habitación, se había quedado dormida, que en ningún momento escucho la alarma.

    Bajo de inmediato, tenía que hacer sus deberes, le rugía el estómago y sin contar que los caballeros posiblemente estarían impacientes por el nuevo destino.

    Pero se topó con algo que nunca se imaginó.

    Todo estaba limpio y ordenado, incluso había un delicioso olor que salía de la cocina, se dejó guiar por aquello.

    Sus ojos casi dejaban escapar lágrimas de felicidad, pues… Diviso a dos caballeros dorados con lindos mandiles coloridos, que estaban terminado de guisar.

    -Buenos días señorita Metztli- Saludo el pelila, quien le sonrió.

    -Buenos días Diosa Metztli- Una sonrisita tranquila, la miro.

    -Buenos días… ¿Qué están haciendo?- Se asomó a la estufa, viendo diferentes platillos, más bien guisos como los que ella hizo el primer día cuando ellos llegaron.

    -Preparamos el almuerzo, como usted se había quedado dormida, decidimos no molestarla- Hablo Mu, quien apagaba la hornilla y se dirigió al comedor.

    -Sentimos que su cosmos estaba algo débil, creo que debió ser por ayer, se sobresfuerzo- Contesto a la jovencita.

    -Y… ¿Prepararon el almuerzo? ¿Hicieron los quehaceres?- Pregunto, sorprendida.

    Asintió, mientras llevaba una sartén, con el almuerzo de ese día –Ustedes ha sido tan buena con nosotros, y decidimos ayudarla un poco-

    Sintió como alguien lo abrazaba con fuerza, y dirigió su mirada de donde venía.

    -Diosa Metztli ¿Esta bien?-

    Levanto su mirada, mientras abrazaba al peliverde –Los amo mucho chicos- Y dejo escapar lágrimas de felicidad, mientras su estómago rugió y se comía una tortilla.

    Shion, se quedó mirándola, esta chica, tendía a ser más expresiva de los demás Dioses que conocía, le pareció algo tierno, su instinto paternal tal vez, se ve más joven de lo que es al fin de cuentas.

    Ambos llegaron al comedor, allá aun lo abrazaba, pero era porque quería seguir comiendo de lo que llevaba en la sartén Shion.

    Aunque para Dohko esto no le hizo ni la más mínima gracia, nadie abrazaba a su querido ya amado esposo, sin su permiso.

    Llorando de emoción –Que lindos son todos ustedes- Sonrió emocionada, lucia radiante con toda la emoción –Los quiero… Incluso a tu Death- Lo señalo.

    -De hecho fui obligado y por cierto- Le mostró una mordida en su brazo –Tus perros me odian-

    Rio levemente –Lo siento mucho, ja, ja, ja, ellos atacan a cualquiera con intenciones ocultas, por ende debes tener algo maquiavélico planeado- Dijo aquello, sentándose en su lugar, ara comer.

    -¿Cómo que algo malo?- Dita lo miro de arriba a bajo.

    Giro sus ojos, para no conectare con los de nadie –No sé a qué te refieres-

    Empezaron a almorzar, en completa calma, bueno ya no tanto, las risas no faltaba., contándose entre ellos las idioteces que hacían y las anécdotas del día anterior.

    La Diosa solo escuchaba, lucían tan alegres y esa era la misión primordial.

    -Oye… Borreguito- El castaño llamo la atención del peliverde.

    -Dime Dohko- Comía un taco tan tranquilo.

    -¿Por qué te estaba abrazando y te dejaste?- Lo miro directo a la cara, sujetando su mano con fuerza.

    -Ella me abrazo, creo que se emocionó, por ayudarla y dejarla descansar- Trataba de zafarse del agarra del Chino.

    -Y ¿Por qué te dejaste?- frunció el ceño.

    -Pues no tiene nada de malo, ella es nuestra anfitriona, una Diosa muy amable- Le causaba intriga la actitud de su ahora esposo.

    -Pero… No me gusta que nadie te abrace, apenas acepto que Mu lo haga y Kiki porque es un niño- Cruzo sus brazos, enojado.

    -¿Qué?- Dejo de comer, porque en si ya no entendía el comportamiento del hombre.

    -Dohko, por favor… No te enojes, solo lo abrace porque me alegro que me ayudaran- Hablaba algo nerviosa, nunca creyó que molestara su actitud efusiva –Además, su unión “Fingida” Esta bendecida por mí y…- Levanta ambas manos izquierdas de los hombres -¿Acaso no han visto sus anillos de matrimonio?- Sonrió.

    Ambos se fijaron en esto y se notaban sorprendidos.

    -¿Enserio nos e dieron cuenta?- Suspiro, girando sus ojos –Mientras no se quiten estos anillos, nadie los podrá separar, porque bueno… Dio un guillo a los dos.

    Estos dos estaban sonrojados, pues no se sabía por qué, pero los anillos ni siquiera los habían visto, y luego Dohko lo abrazo de lado.

    -Perdón… A veces soy celoso, pro que eres muy lindo- Le dio un beso cerca de la boca.

    -No sientas celoso, es ridículo que llegas a experimentarlos, no me interesa nadie más…- Bajo su mirada y susurro –Solo tu-

    -¿Qué dijiste?- El castaño sonrió ilusionado, había escuchado bien, pero quería de nuevo escucharlo.

    -Nada- Se sonrojo y decidió seguir comiendo, ahora molestó.

    -Señorita Metztli, ¿A dónde iremos hoy?- Pregunto Aioros animado, tenía algunas ideas de este día.

    Estaba terminando de almorzar, incluso tenía la boca manchada de salsa –Bueno… Hoy iremos a Quintana roo, lugar de hermosas playas, de hecho pasaremos todo el día en una, pero iremos a visitar un museo, algunas estructuras y regresaremos para hacer algunas actividades acuáticas-

    Afrodita, se levantó de golpe de aquella silla, se ilusiono emocionado en estar en la playa, al fin de cuenta es un lindo pesesin que en el mar es feliz.

    -¿Qué te pasa Afrodita?- Capricornio, miro con extrañeza a su amigo.

    -Me parece bien ir a la playa, aunque ya fuimos, pero me veo muy bien en traje de baño- Posa en modo diva, dando a entender su punto.

    A la mayoría les pareció gracioso que actuara así, a otros loes dio igual. Per Death no estaba nada agraciado con la idea.

    -Entonces, está decidido, iremos de inmediato- Sonríe emocionada, y más porque Dita le contagio la alegría. -¿Ya están listos?- Pregunto emocionada.

    No había necesidad de aprobación, si ya terminaron de almorzar.

    Con su típico uso de poder, se tele trasportaron todos a la hermosa playa del Carmen en Quintana Roo, pero con la novedad que todos ya llevaban trajes de baño, sencillos para todos, solo un short y la parte de arriba descubierta, para todos, obvio la Diosa llevaba un traje de baño completo, tipo de Buzo, no le gustaba enseñar carnes.

    -Arggg…- Milo portaba un semblante como de nauseas.

    -¿Qué tienes?- Géminis mayor pregunto, al ver a Escorpio así.

    -Creo… Que le teletrasportación… Me dio nauseas…- Sus ojitos en espiral.

    -¿Quieres un limón? Ayuda mucho, con los mareos de teletrasportación- Sonríe, ofreciéndole dicha fruta.

    -Gracias…- Sujeta aquel alimento, verde y circular. Y le da una pequeña mordida.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡NO HAGAS ESO!!!- Tarto de detenerlo, pero fue demasiado tarde.

    -¡¡¡HAAAAA…!!!- Escupe lo que acaba de probar –¡¡¡¿QUÉ ES ESO?!!!-

    -No debías comerte así el limón, se corta, se exprime y luego tomas su jugo…- Se da un golpe en la cara –Enserio… ¿Debo explicarte hasta como comer un limón?-

    -Ja, ja, ja, ja. Te lo mereces Milo- Las risas de parte del Cangrejo no se hicieron esperar.

    Dohko, de buena onda le ofreció una botella de agua, ¿De quién sabe dónde la saco?

    -A veces creo, que eres un niño pequeño- Suspiro desanimado, Camus en verdad sentía que su “Amigo” le causaba pena ajena tantas veces.

    -¿Estas bien?- Ese pelilila, tan dulce y amigable siempre. Consideraba al buen escorpión como un gran amigo.

    -Sí, ya estoy mejor…- Digiriéndose a la joven -¿Por qué me dio eso? Sabia horrible- Saco la lengua, como signo de que conservaba el mal sabor.

    -No creí que le dieras una mordida, no era una manzana- Suspira, algo fastidiada –Que bueno que traje esto, para que no se pierdan, de nuevo- Miro a los caballeros que el día anterior se perdieron.

    La joven apareció uno celulares, bastante básicos, servían solo para llamar por teléfono, pero al fin de cuenta tenían el toque divino de la Diosa, pero ende no eran para anda comunes.

    Fue entregando uno a uno, el suyo. Los había incluso personalizado, con el signo zodiacal de cada quien, obviamente los de Géminis hermanos y los dos Aries, tuvo que ponerles de diferente color, para que fueran identificados.

    -¿Qué es esto?- Aioros miraba intrigado el objeto, picando los botones y produciendo que estos encendieran la pantalla.

    -Es un celular, de una marca muy buena, casi indestructible- Sonrió, sintiéndose orgullosa.

    -¿Qué es un celular?- Esta vez el patriarca cuestiono.

    -¿No saben lo que es?- Miro a todos con detalle, sin necesidad de hablar confirmó que en verdad no conocían dicho aparato –Bueno… Es como un teléfono portátil, se utiliza para hablar con las personas a distancia-

    -¿Por qué nos distes esto?- Tauro se acercó a preguntarle, ya que para él, ese artefacto es sumamente pequeño para sus grandes manos.

    -Lo hice, porque, ayer casi me matan de un susto, pensando lo peor, que les pudo pasar- Posiciono las manos en su pecho, con un rostro de angustia.

    -Es imposible que algo malo nos pase, no tenías que darnos esto- El rubio, que ya había tomado un poco más de confianza con la joven mujer, para hablare un poco de tu, sin olvidar el hecho de sr una Diosa.

    Suspiro, algo apenada –Sé que se saben defender mejor que nadie, pero es inevitable preocuparme, están bajo mi protección, en México… No puedo desatenderme de ustedes- sonrió ahora triunfante, poniendo las manos en sus caderas –Es mi deber no pronunciado, cuidar de ustedes y mostrarle todo lo hermoso, así que con esto si se me pierden solo toco un botón y los localizare de inmediato- Hizo aquella acción y se escuchó un sonido de beep, beep, en cada aparto.

    -Esto es bastante bueno- Aioria, le aprecio curioso dicho sonido, al fin de cuenta esta en su naturaleza.

    -¿Por qué yo no tengo uno?- El pequeño Aries, cruzo sus brazos, se inflo sus mejillas.

    -Kiki, no hagas berrinches, por favor- Mu, trato de llamarle atención del menor.

    -Pero… Maestro- Sin duda el pequeño, se sintió excluido de aquello.

    -Mira Kiki, tu estas siempre con alguien, o es con Mu, con Shion o conmigo, así que no creí necesario darte uno- sonrió, bajando al nivel del pequeño, para animarlo.

    -Diosa Metztli, pero si me llegara a perder…- Sonrió tranquiló, recordaba sus poderes de telequinesia.

    -Lo siento, pequeño, pero cualquier uso de cosmos que no sea el mío, está prohibido en este viaje, salvo en ocasiones extremas, para lograr la supervivencia, mientras no se puede- Toco la nariz del niño, lo hizo recordar la ley que acepto.

    No podía hacer nada, la castaña rojiza, había ganado.

    -Pero, te diré una cosa…- Mirando al pelilila –Si me das permiso Mu, ¿Puedo pasar el día entero con este pequeño? Es que es tan adorable-

    Para el primer guardián, aquello le había sorprendido, pensaba que pasaría el día con su pequeño, tenía la idea, pero también la de pasar algo de tiempo con el rubio.

    -¿Enserio? ¿Conmigo?- Los ojitos del infante se iluminaron, veía a la Diosa como una amiga de juegos, y esta a su vez se baja al nivel niño, pues adoraba divertirse siempre –¿Puedo maestro?-

    Mu, no tenía más opción, ambos estaban usando contra el movimiento especial “Ojitos de cachorrito” Algo que lograba cualquier permiso factible.

    -Muy bien, pero no causes problemas a la Diosa Metztli- Dio su aprobación, pero sentencio al menor.

    -¡¡¡SI!!!- El niño, estaba animado dando saltitos. La energía de uno, puede contagiar lo que siente.

    -En todo caso, pueden explorar la playa, el mar y sus alrededores- suspiro calmada –Tengo más confianza de dejarlos solo, ahora con esos celulares, solo no los pierdan por favor-

    Aclarado ese punto, cada quien se dispersó en pequeños grupos, que iban desde binas, tríos y cuarteto.

    Se tendrían que ver para comer, justo en un punto designado por Metztli, pero sería más tarde y con el poder de esta, pudieron regresar el tiempo para estar desde temprano en la playa del Carmen.

    Por eso nadie vio raro que aparecieran de la nada, pues gente no había.

    Podrían disfrutar un rato, si bien la Diosa decidió quedarse con Kiki, pues para dar espacio al rubio de estar con el Lemuriano, lo que ella no había puesto a pensar, que el patriarca maestro y figura paterna del pelilila, no dejaría que estuviera a solas.

    Pero no debemos pensar mal, pues la verdad, Shion lo que pretendía era pasar un tiempo con Mu, como en aquellos tiempos que eran Maestro-Alumno. Como cuando entrenaban, estaban en Jamir y era solo ambos.

    Esto sin duda no fue muy bien aceptado por el viejo maestro y el budista. Pero el peliverde nunca pidió permiso y Aries se notaba muy feliz.

    Deberían darles espacio, si bien… Desde que habían revivido de cuenta, no se había dado la oportunidad de estar a solas tan tranquilos, sin que el patriarca este atareado o el pelilila con el más joven de la línea Lemuriana.

    Por esa razón Dohko, decidió ir con Aldebarán, deseaba probar la comida de esos lares y el Taurino, era el único que le seguía los pasos en comer y beber.

    Sin duda una situación que después se arrepentiría, si no fuera por su gran resistencia en el alcohol que poseía.

    Por su parte Shaka, se fue primero sin rumbo, pero recordó unas palabras que la Diosa le había dicho anteriormente y con una mirada severa. Y en contra de que deseaba o estar con Mu o a solas, pues esto último era mejor evitarlo.

    Esta vez si estaría solo, y podría meterse en problemas.

    Prefirió ir con el grupo en donde estaban Kanon y Aioria.

    Que si bien, fue el quinto en este, ya que iban todos los hermanos.

    Saga y Kanon con sus discusiones eternas, pero este último tomando fotografías del paisaje y fastidiando al mayor sacándole fotos de cada expresión.

    Pero esta vez Sagitario trataba de intervenir, de hecho este castaño, quería pasar el tiempo con el peli azul, mas no sería muy posible, por dos razones.

    Una no quería dejar solo a su hermano y dos Kanon se la pasaba con el plan de no dejar solo al mayor, para poder desquiciarlo.

    -Mi hermano, trata de calmar a los dos, pero es imposible- Decía el quinto guardián, mientras se dejaba caer en la arena.

    -Tiene sus razones, Leo- Virgo, tan simple y frio, no importaba estar en la playa, su actitud seria así.

    -Oye, Shaka- Acostado en la arena, poniendo sus brazos detrás de su cabeza.

    -¿Qué quieres?- Solo estaba de pie, junto a él.

    -¿Por qué no estas con Mu? Usualmente aprovechas que nos da esta libertad Metztli, para ir con el- Dijo esto con una mirada picara, para incomodar al rubio.

    Valla que aquello, no era del agrado del Hindú, el cual solo frunció el ceño, y no contestó.

    -No te hagas el desentendió, que se perfectamente que lo quieres- Sonrió de manera burlesca.

    -¿Planeas chantajearme con eso? Por qué de antemano te digo, que no funcionará- Sonaba amenazante, jamás se metan con los sentimientos genuinos de un Virgo, porque puede uno acabar mal.

    Rodo sus ojos el griego, no estaba pensando en hacer algo así, solo quería entablar conversación y tal vez, ayudarse mutuamente.

    Ladeo su cabeza, para donde estaba el mar.

    Allí ya se encontraban divirtiéndose el trio emblemático del santuario.

    Los que estaban ya haciendo un escándalo de proporciones mayúsculas Death y Afrodita, hundiéndose entre ellos en el agua, arrogándose de esta.

    Capricornio se incluía, pero más de manera pasiva, al estar quieto junto a ellos y aceptando las carreras que se ponían entre Cáncer y él.

    Pero en su pensamiento, quería ir con el león a la playa, para disfrutar un poco.

    Y de igual forma Aioria quería ir al mar para estar con Capricornio.

    Pero demasiado orgullosos y tímidos, para dejarse llevar por un impulso.

    -Sí, quieres ir con Aioria, solo vez- La voz tan gentil de Piscis, a su amigo entrañable.

    -No es tan fácil, esta con Shaka- Frunció su ceño, desviando la mirada, hacia otro punto.

    -La Barbie, no está interesado en el gato pulgoso- Sacudiéndose el agua del cabello, adelante de ambos –Él está interesado en él bebe borrego- Señalando con el dedo índice a donde estaba dicho caballero.

    -¿Cómo puedes estar tan seguro?- El peliverde oscuro, cuestiono.

    -Es tan obvio, cuando tú te la pasaste platicando con él, quiso quitarte tus sentidos- Sintió levemente, con su ceño de siempre.

    -Es cierto, su cosmos estaba enfurecido, por estar con Mu- Agrego Afrodita.

    Capricornio se quedó analizando, la situación, podría utilizarlo a su conveniencia.

    Kiki y Metztli se encontraban haciendo castillos de arena, tan simple la diversión.

    Si mantenía entretenido a pequeño, los demás podrían hacer sus movimientos con sus amados, ya se estaba cansando de que los planes no salieran tan bien.

    Por su parte Milo y Camus, iban caminando tan tranquilos por la playa, ambos sujetados sus cabellos en una coleta, pues el calor es demasiado para ambos.

    Si, atraían miradas de los que recién llegaban, unos dignos especímenes representantes de sus constelaciones, atractivos y con personalidad diferentes.

    Pero ninguno tenía la intención de mirar a nadie más que no fuera la persona que estaba a su lado.

    -Cubito… Luces muy bien con ese peinado- Esas mejillas rozagantes de Escorpio al lanzar algún cumplido a Acuario.

    -Gracia… Tú también te ves bien- Lo miro de reojo, pues él también estaba sonrojado.

    -Hola, que guapos se ven ambos- Dos mujeres jóvenes se acercaron a ambos, sin duda iban en plan de conquistarlos.

    -¿Están ocupados? ¿Les gustaría ir a tomar algo con nosotras?- Esta joven por su parte, se mostraba más calmada.

    -Hola, ja, ja, ja, gracias por el cumplido. Pero…- Se llevó la mano detrás de la noca, algún nervioso porque la reacción de Acuario.

    -Lo siento, pero estamos ocupados- Así de simple, las cortó a ambos jóvenes y por un impulso, sujeto la mano de su acompañante, para llevarlo lejos.

    En ese momento, Milo se sentía soñado, sujetándose de las manos, ni le dio importancia haber sido descortés con ambas chicas.

    -Creo que si estaban ocupados- Miro a la más alta.

    -Pero, si ambos están súper guapos- Casi parecía llorar.

    -Ja, ja, ja, cálmate, se nota que están juntos y no como amigos- Trataba de relajar a la chica.

    -Que mal plan… ¿Porque la mayoría de chicos guapos, no gustan de chicas?- Se agarró literalmente a llorar.

    Ahora dejemos un momento a los dorados y sus vacaciones, pues básicamente estarán haciendo lo mismo cas un buen rato.

    Cuando algo cambie de sus actividades, lo sabrán.

    Pasemos de nueva cuenta a un lugar conocido, que ya llevaba unos días vuelto loco.

    Así es el santuario, debo admitir por ilógico que parezca los de bronce y plana que cuidaban algunos de los templos. No habían causado ningún incendio, desastre o mínimo todo está en una sola pieza, por el momento.

    Si traían un escándalo, bastante grande y era que, el grupo de los cuatro de bronce que conocemos, sin contar a Ikki, estaban realmente angustiados, preocupados y buscando por todos lados.

    Se preguntaran el ¿Por qué? Muy fácil.

    Ya cría que habían perdido al hiperactivo aprendiz de Aries.

    Pues desde hace días que no lo veían y no sabían dónde se habían metido, primero pensaron que se había ido a Jamir o les jugaba una broma, dejaron pasar un día a veces con eso bastaba.

    Pero ver que ya había pasado algo de tiempo y no volvía, entraron en pánico.

    Pues su cosmos no estaba ni cerca.

    Además que Atena, se había ido unos días a Japón, sin avisar que Kiki estaría con los dorados y por lo tanto estamos viendo a esos caballeros, desesperados por encontrarlo.

    -No puedo creer que perdiéramos a Kiki- El rubio del grupo dijo aquello enfadado.

    -No fue mi culpa, yo estaba en Leo y subiendo a Sagitario de vez en cuando- Se trató de escuchar Pegaso –Quien debía cuidar Aries Y Libra era Shiryu- Señalo al de cabellos negros largos.

    Este se encontraba, buscando por hasta las piedras, era verdad. Antes de partir el viejo maestro le encargo Libra y Mu le pidió el favor de vigilar a Kiki y el primer templo, pues lo considero el más responsable. Sentía que había faltado a su palabra.

    -Por favor, dejen de culpar a Shiryu- Afrodita, quiera relajar el ambiente, tan denso que se hacía entre todos.

    -Demos seguir buscándolo, aunque… Kiki es muy fuerte, logro darle batalla por un rato a Isaak- De nuevo Hyoga, agrego a la conversación.

    -Es verdad, no pasar nada, al fin de cuentas ya es tarde, debe estar bien- El castaño dijo esto esbozando una sonrisa.

    -Pero…- Tenia un poco de preocupación, más que nada porque era el menor, se volvió su responsabilidad ese mes.

    -No te preocupes Shiryu, debe estar entrenando la técnica en reparación de armaduras en Jamir, no tienes que preocuparte- Shun, solo quería que el mayor se sintiera tranquiló.

    Volviendo ahora con los caballeros en la playa del Carmen.

    La mayoría habían entrado al mar, para seguir con retos entre ellos, estar tranquilos flotando, sin ninguna preocupación, hundir a sus camaradas.

    Otros solo estaban sentados en la arena, bajo alguna sombrilla que aparecieron de repente, para no quemarse.

    Kiki estaba sobre un flotador de un delfín azul, pues estaban en una parte onda y para que no se canse, se divirtió así.

    -Chicos, ¿Les parece si vamos a comer?- Dijo esto sujetando el flotador.

    -¿Qué no nos llevaría a varios lugares más?- Aioria pregunto.

    -¿Quieren ir? La verdad yo me encuentro tan relajada aquí- Se hundía un poco, sentía realmente cómodo el lugar.

    -Creo que es mejor quedarnos aquí, Se nota que ella esta aun cansada de estos días, se ha sorbe forzados mucho- El patriarca compendia, que incluso el usar mucho su energía, cansaba a los Dioses.

    -Entonces, sería mejor seguir divirtiéndonos- Dohko, llego aventándose al agua, miro directamente a Shion –Hola mi querido esposo-

    -¿Qué te está pasando?- Olio un poco al hombre –Estas ebrio, ¿Que tomaste?-

    -Nada, solo un poquito de… Una rica bebida…- Sonrió de oraje a oreja, al estar tan cerca del peliverde.

    -Tomo mezcal, hasta acá huele uffffff- La Diosa, movió la mano enfrente de su nariz para dispersar el aroma. –Y del fuerte, valla Dohko, sí que estás loco-

    -¡¡¡DOHKO DE LIBRA!!! No te quiero así en nuestra habitación, más te vale que…- Fue interrumpido sus reclamos, pues unos labios capturaron los suyos.

    Aioria, Metztli y Kiki se quedaron asombrados por el movimiento atrevido del Viejo maestro, sin duda seria arriesgado.

    La joven rápidamente tapo lo ojos de Kiki, independiente de lo que sea o quienes sean, es un pequeño a sus ojos y no debía ver nada, aunque fue más por inercia.

    Decidieron retirarse de esa zona en particular, el cosmos de Shion estaba incrementándose peligrosamente y seria de tontos quedarse cerca.

    -Que buen beso de mí ahora esposo- sonrió embobado por la sensación de los labios del inalcanzable patriarca.

    Pero lejos que dé hubiera disfrutado, el peliverde, estaba sonrojado, enojado y nervios, tanto que le arrojo en la cabeza el celular al Chino, valiéndole si se rompía o se mojaba.

    Dejando con una contusión al hombre, flotando boca abajo en el mar y saliendo de este de forma inmediata.

    -Viejo maestro ¿Se encuentra bien?- Aioros Al ver todo, quiso ayudarlo.

    No contesto, estaba noqueado por completo.

    La fuerza implementando fue demasiada.

    -Bueno… ¿Quién quiere comer?- La joven prefirió cambiar de tema rápido.

    Al estar en la playa, los restaurantes cercanos mandaban a sus meseros, a donde estaban todas las personas para ofrecer sus platillos.

    Fue aprovechado sin duda, por estos dorados.

    La comida llego rápido, y Dohko despertó a los minutos de oler la comida.

    Tenía un fuerte dolor de cabeza, pero no recordaba el beso que le dio al patriarca. Le extrañaba mucho que este se alejará de él, estuviera tan enojado, quería preguntarle, pero todos estaban comiendo alrededor y preferirían que se mantuvieran alejados, antes de que traten de matarlo de nueva cuenta.

    No querían verse embarrados en esto.

    Esta vez la comida consistía a base de pescado y mariscos.

    Ceviche de caracol, para Metztli, Saga, Aldebarán, y Dohko.

    Panuchos para Shura, Aioria, Death

    Empanadas de Cazón, estas preferentemente se pidieron en vez de carne, algas, comiendo de estas lo que viene siendo Shaka, Mu, Kiki y Shion.

    Kibis de Chetumaleña Milo, Camus, afrodita y Aioros

    Y de beber la joven pidió Saka, una bebida a base de maíz hervido, con cal y una poca miel, para endulzar.

    Les menciono que esta era una bebida especial que los humanos crearon para los Dioses en su honor, siendo de las pocas que no contenían alcohol, y ella podía beber.

    Obviamente no r apara todos, pero mínimo probaron un poco.

    Aunque la de Death, sabia un poco diferente, tal vez no tan fuerte, pero traía como se le dice vulgarmente en este país, piquete… Un poco de Mezcal que la Diosa le dio en señal de paz.

    El Cangrejo, lo tomo bien y se amigarían por esta vez.

    Al final de la comida, de hecho que fue bastante tarde, no se habían dado cuenta pero el atardecer ya estaba haciendo uso de presencia.

    Vieron que varias personas hacían paseos en lanchas, de orilla a orilla, apreciando algo divertido, para concluir su visita a esta paya.

    Metztli los organizo de alguna forma para que pudieron ir con quien quisieran.

    Había visto avances en algunas parejas.

    Saga y Aioros juntos, con ellos iba Camus y Milo, cada uno deseaba esa pequeña privacidad, aunque agradecieran que su lanchero fuera un hombre tan serio y sin hacer ningún comentario los llevo.

    Después Shaka y Mu obvio, con Aioria y Shura. Tal vez de esta forma podrían poner fin a esos malentendidos, y que cierta Virgen y Cabra habían estado hablando. Su lanchero un hombre regordete, bastante alegre, hacía de guía turístico, contándoles leyendas y mitos del mar.

    Kanon y Aldebarán aunque no fueran ninguna pareja, salvo de amigos, se fueron junto con Dohko y Shion, de verdad deseaban estar en cualquier lugar que no sea en esa lancha, el comos iracundo del patriarca aterraba a todos. Quien nos llevaba una mujer, bastante fuerte, que no era de las típicas metiches, solo hacia su trabajo y seguía. Pero le animaba ver a personas extravagantes gozar de la belleza del país.

    Por último, Death y Afrodita, junto con Metztli y Kiki, aquí se notaba que los más jóvenes se divertían, jugando con el agua, y lanzándose un poco en la cara. Mientras el cangrejo iba animado por el trago de bebida alcohólica, y Afrodita, con una sombrilla y una camisa de botones cerrados al frente, siendo el único que llevaba algo así de los hombres. Su lanchero un joven hombre más o menos de unos veinte años.

    -Señoritas, ¿Les gustaría ir a una fiesta después?- Coqueta ron turistas era lo que gustaba –Se pone muy buena, la playa de noche y la fogata, es un lugar bastante entretenido- Guillo un ojo.

    -Lo siento, pero tengo novio y no me gustan las fiestas en la playa- Contesto tan seria y fría, que podría ser en esos momentos que adoptó la personalidad de Shaka o Camus. Siguió jugando con el niño, ignorando al galancete.

    -Como quieras nena, tú te lo pierdes- Dirigió su mirada al peli celeste -¿Qué me dices tú hermosa?-

    Eso hizo denotar una vena en la frente de Death.

    Rio levemente –No soy una hermosa, soy un hermoso- Sonrió, sin duda el creía que el muchacho, se avergonzaría por confundirse.

    -No importa, me gustan las mujeres y hombres por igual y tú eres realmente bello- Seguía tremando tranquilo, mientras dirigía una sonrisa coqueta a Afrodita.

    Pero piscis no pudo responder, cuando Cáncer de un puñetazo lanzo al lanchero del vehículo actualizo, provocando que caerá al mar.

    Metztli y Kiki, solo se quedaron mirando asombrados al acontecimiento. Era mejor quedarse callados y solo mirar.

    -¡¡¡¿QUÉ TE PASA ANIMAL?!!!- el peli celeste grito enfadado.

    -¡¡¡QUE TE IMPORTA AFRODITA!!!- El de cabellos morados, sentencio.

    -¡¡¡¿POR QUÉ LO ARROJASTE AL AGUA?!!!-

    -¡¡¡ESTABA SIENDO UNA MOLESTIA!!! Y ¡¡¡COQUETEANDO CONTIGO!!!-

    -¡¡¡¿A TI QUE TE IMPORTA?!!! ¡¡¡¿QUIÉN ME COQUETEA?!!!- Ya estaba rojo de coraje, el Cangrejo no era capaz de decirle sus sentimientos, así que no estaba obligado a nada. Peor si bien hace unas 24 horas atrás le había dicho que no le prestara atención a la Diosa, ni con insultos, ahora acepta algún coqueteo.

    -¡¡¡TIENES RAZÓN!!! ¡¡¡NO ME DEBE IMPORTAR QUIÉN TE COQUETEA!!!-

    -¡¡¡Lo mismo digo!!! ¡¡¡Eres un patán!!!- Cerró los ojos y puños, por el coraje que sentía.

    -¡¡¡Si soy un patán!!! ¡¡¡¿A ti que te importa?!!!- De su coraje, dio un fuerte pisotón en el bote, rompiéndolo de abajo y provocando que entrara agua.

    El impacto fue tan grande, que poco a poco se fue agrietando y partiéndolo a la mitad.

    Los cuatro ya se habían empapados los pies.

    -¿sabes nadar bien?- La chica se dirigió al niño.

    Este solo asintió.

    -Muy bien-

    Todo se había complicado en solo unos segundos, ahora no solo una pareja con conflictos, si no que otra los había tenido, por algo tan tonto.

    Además que la Diosa pagaría los destrozos de sus amigos.

    En la noche, llegaron al hogar que considerarían así por este tiempo.

    Se supone que todos deberían cenar, pero cuatro de ellos, se fueron directo a sus habitaciones, aunque en realidad, uno de cada cual se quedó afuera.

    Los padres de la Diosa, preguntaron, pero ella sol negó con la cabeza, informándoles de esta forma que es una situación complicada.

    La cena paso sin pena, ni gloria.

    Al retirarse cada quien a su habitación, los dueños de la casa se quedaron abajo, necesitaba un concejo la joven, para ayudar a los dorados.

    -Shura, cambia de habitación conmigo por favor- Entro de golpe en la habitación que compartía este con Aldebarán.

    -¿Heee? ¿Qué?- Capricornio, se quedó algo fuera de sí.

    -Solo quiero estar lo más lejos de ese idiota de Death- Cruzo los brazos, frunciendo el ceño.

    -Pero… Aldebarán…- Giro, para ver al segundo guardián.

    -Por mí no hay problema alguno- Se encontraba recostado en su cama.

    Suspiro Resignado –Muy bien, duerme aquí, me voy con Death.

    -Gracias Shura, eres el mejor amigo- Le dio un abrazo y luego lo aventó fuera de la habitación.

    De igual forma pasaba, en la última habitación, pero de esta manera menos agradable.

    Pues el rubio, literalmente fue sacado a la fuerza por el patriarca, pues este no quería estar junto a Dohko en esta noche, o tal vez en ninguna.

    Dejo consternado al Hindú, y a los dos Lemurianos dentro de la habitación con él.

    -Creo que deberías pedirle concejos a David y tus amigas- El padre de la joven menciono esto.

    -Puede ser… Le pregunto a él, pero con Milo las cosas si funcionaron, más ahora todo se puso complicado con los mayores y eso dos-

    -Dales tiempo, si su amor es fuerte lo resistirán y no pasara nada-

    -Espero que tengas razón mamá-Suspiro resignada con una taza de agua delante.
     
  8. Threadmarks: Capitulo 8 (Puebla Parte 1)
     
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    ---Un día nuevo, una aventura nueva---

    -¿Ya se arreglaron?- Preguntó la Diosa al Noveno guardián.

    -Ceo que no, anoche el patriarca saco a Shaka de la habitación que compartía con Mu y Kiki, porque no quería estar con el viejo maestro- Decía esto, mientras sacudía un poco.

    Suspiro resignada –Y tano que me costó ponerlos juntos-

    -Shura se fue a dormir con Death y bueno se quejó toda la noche- Agrego el León dorado la conversación mientras trapeaba.

    -Pobre de ese hombre, aguantar a él cangrejo fastidioso- La Diosa arreglaba un poco la sala, mientras conversaba.

    -¿Entonces Afrodita durmió con Aldebarán?- Aioros le sorprendió aquello.

    -Sí, y por lo que vi, se nota que no se pelearon- Decía esto mientras señalaba a los mencionados que estaban en la cocina.

    -A lo que se, Aldebarán es el que tiene mejor carácter de todos- Se quedó algo pensativa.

    -De hecho sí, es más relajado y no se complica tanto- Rio un poco el mayor de los tres.

    -Oye, si yo tengo un carácter muy genial- Refuto el castaño claro, con un leve ceño fruncido.

    -Por favor Shion… Deja explicarte… No…- Pobre del caballero de Libra que llevaba desde que se levantó el buscar hablar con el patriarca.

    -Dohko, te dije que no deseaba hablar contigo, por favor déjame en paz- Decía esto mientras entraba de nueva cuenta a la casa.

    -Pero, fue un error… Chiquito… No volverá a para, sabes que te quiero mucho- Sus ojitos verdes, se querían aguadar, para darle paso a un llanto que llevaba guardando.

    -No me interesa lo que quieras decirme, solo déjame tranquilo este día ¿Quieres?- Ya se estaba enojando, sus puntitos estaban más juntos de lo normal.

    -Por favor… Escúchame…- No le importara hacer lo que fuera para que el peliverde le dejara aclara su punto. Miro a la joven que se hacia la desentendida.

    Y no perdió tiempo, sabía que ella podría ayudarlo, fui directo a pedir un favor.

    -Diosa Metztli, por favor… Haga algo, para que Shion me escuche- Suplicaba, casi rogándole y a punto de ponerse de rodillas.

    -¿He? ¿Yo?... Bueno… Shi…Shion… ¿Podrías por favor escuchar lo que Dohko tiene que decir?- Rio nerviosa, no era su modos operante de afrontar así los problemas.

    El antiguo caballero de Aries, miro a la pelicastaña rojiza, suspiro, sabiendo que si una Diosa que le había dado hospitalidad y amabilidad desde el principio, podía al menos obedecerla para que el otro no la molestará más.

    -Bien… Lo escuchare- Se paró delante del castaño, pero su mirada de enfadado no cambiaba.

    En verdad ese hombre de casi tres siglos, tenía un mirar cuando se enojaba que daba miedo, inclusos la Diosa podría decir que le recordaba a los ojos de su mamá cuando hacía algo malo, solo que los rosas no la atemorizaban tanto, per si prefería alejarse.

    -Ya está listo el almuerzo- Hablo por lo bajo –¿Escucharon eso?- pregunto a los hermanos.

    Ambos se quedaron sin entender a qué se refería si ella era la que había hablado.

    Mas ella les dedicó una mirada algo siniestra, como que le siguieran la corriente.

    -Claro… Si… Creo que debemos irnos- Aioros se fue con ella, casi jalando a su hermano menor.

    Dejando de esta forma a solas a los mandamases.

    -Y ¿Bien? Tenis mi atención- Cruzado de brazos, mirándolo severamente.

    -Shion, de verdad… Discúlpame…- Estaba nervioso, porque esa expresión del peliverde no significaba nada bueno –Mira no volveré a tomar alcohol si con eso me perdonas, pero… No puedo arrepentirme del beso, aunque lo hice estando ebrio, me gusto… Ya pude recordar bien eso y… Por favor vuelve a nuestra habitación…- Haciendo un leve puchero –Shaka es muy aburrido como compañero, no sé cómo Mu lo puede soportar- Quería armonizar un poco el ambiente.

    -Está bien- Se había sonrojado un poco, las palabras que le dedico el castaño le habían llegado un poco, pero no respondió más –Si es todo, quiero ir a almorzar- Dio la media vuelta, para darle la espalda e irse.

    -Shion, espera- Quiso tomarle del brazo, pero el patriarca no se dejó tocar.

    Solo siguió, pues no dejaría que el más bajo lo convenciera.

    -Pero… ¿No estamos bien?- Sus ojos estaban por aguadarse.

    -La Diosa, me pidió que te escuchara, no que te perdonará- Siguió dándole la espalda.

    -¡¡¡SHION!!! Espera…- Pero sus palabras no alcanzaba, a los oídos del cordero terco.

    Y fue así como todos estaban en un ambiente incomodo a la hora del almuerzo.

    Literalmente Shion estaba en medio de Mu y Kiki, comiendo tan tranquilo, devorando un plato de gorditas de canasta, pero sin carnita.

    Y Afrodita estaba junto a Aldebarán, platicando más amenamente, relajado, tratando de parecer que no estuviera enojado.

    Mientras Death estaba platicando algo en voz alta con Shura y este solo le seguía la corriente.

    Por su parte el pobre Dohko, estaba sin querer hacerlo cerca del rubio, casi llorando al ver a su borreguito enojado y sin dirigirle una mirada aunque fuera de enojo.

    Todos los ajenos a estas situaciones, estaban sin querer hacer un ruido o cometario, pues esto parecía una bomba de tiempo. Que en cualquier momento podría explotar.

    El desayuno más incómodo que ni la Diosa estaba dispuesta a romperlo, pues no quería decir algo tonto, ya que su plan de todos fuera felices con sus amados, parecía que se iría al caño en una fracción del mismo.

    Pero alguien tenía ganas de preguntar algo muy importante.

    -Disculpé… Pero ¿A dónde iremos esta vez?- Milo quería saber aquello, peor trato de tener un bajo perfil. Los comos de los enfadados dejaban denso el ambiente.

    -Oh, creo que esta vez… Mmm…- De nuevo invoca a la ruleta del segundo viaje y comenzó a darle vueltas, algo de alegría para esta situación.

    Giro y giro, hasta que se detuvo en un estado, y la Diosa se quedó algo angustiada, esto no significaría algo bueno para ella.

    -Valla… Salió… Puebla… Ja, ja, ja… Un estado lleno de Iglesias… Ja, ja, ja- Por alguna extraña razón su rostro aprecia muy incómodo.

    -¿Se encuentra bien?- Aiora noto esto, pues esta vez se encontraba sentado a su lado.

    -Si… Sí, sí, sí. Es solo que recordé algo, pero no es nada de qué preocuparse- Sonrió para fingir su angustia -¿Están listos?-

    Con esa pregunta, la mayoría respondió que si en voz alta, pero otros, solo asintieron. No es necesario mencionar quienes fueron los que contestaron así.

    El uso de su poder divino, fue necesario para llegar a una plaza enorme se podría decir la principal, lo bueno es que en esta ocasión utilizo un capo invisible de fuerza, para que pareciera no tan espectacularmente y fuera más fácil que la gente no se asustara.

    -¿Qué fue eso?- Saga, se sorprendió de aquella sensación que dejo esta nueva técnica.

    -Un truquillo que aprendí por ahí- Le dio una leve sonrisa, pero su semblante era forzado a verse bien.

    -Es bastante bonito, ¿Así que esto es Puebla?- El pequeño niño, miraba con suma impresión el lugar, la plaza un símbolo natural, con puestos, bancas, animalitos como ardillas y palomas alrededor.

    -Así es, pero no venimos solo admirar la belleza como tal de esta antigua plaza, si no que igualmente iremos a la base centrar de este estado, el cual es reconocido por ser el que tiene mayor número de Iglesias Católicas…- Rio nerviosa –Sé que la mayoría, por no decir todos, no comparten esta ideología, pero es algo cultural de aquí, así que vamos a tomarlo como turistas, y todo tranquilo por favor- Volvió a dar una risita –Nada de drama por favor-

    Paso pocos segundos para darse cuenta de lo que acaba de decir, “Nada de Drama” Cuando se vivía uno en pleno grupo y de hecho dos.

    Los dorados de nuevo prefirieron no decir nada, y solo mirar de reojo a los que estaban molestos entre sí.

    Pero ese pececito estaba completamente empeñado en seguir hablando con el toro dorado, sin parecer querer recordar lo que sucedió y el pobre del segundo guardián, ya sentía las miradas de odio del cuarto.

    -La iglesia más importante de Puebla, de las 365 dispersas en Cholula, data del año 1649, es la visitaremos ahora mismo- Comenzó a narra un poco de historia, de nueva cuenta los más interesados eran el patriarca y Camus, no porque practicaran esta religión, s no por el simple hecho de historia de estas.

    Esto dejo un poco a solas al pelilila y al pequeño pelirrojo, que si bien adoraban al peliverde, pero es que su actitud era demasiado cruel a su punto de vista con el viejo maestro.

    El cuál iba tan decaído que se podría notar lágrimas en sus ojos, si bien Aioros quiso animarlo, pero no funcionaba nada en absoluto.

    -¿Cómo te fue con el patriarca anoche?- El rubio se acercó al primer guardián, pero su semblante no era el de siempre.

    -Creo que mejor de lo que te fue a ti con el antiguó maestro- Le dedico una dulce sonrisa.

    Suspiro cansado –El viejo maestro estuvo llorando toda la noche y no me dejo dormir, ni siquiera quiso que durmiera en la cama del patriarca- Decía esto, tratando de sonar lo más calmado posible, pero quitarle su sueño a Virgo no es buena idea.

    -¡¡¡¿DORMISTE EN EL SUELO?!!!- Aries se quedó demasiado impactado por aquello.

    Solo Asintió, con sus típicos ojos cerrados –Si, no fue tan malo, si no hubiera sido por el ruido, pero logre dormir una horas-

    -Señor Shaka, sí que luce muy mal- El pequeño Lemuriano se integró a la conversación.

    -Kiki- Mu le trato de llamar la atención, pues creía que había sido una falta de respeto.

    -Está bien, tiene razón- Suspiro, caminando a su lado –Prefiero dormir de nuevo en nuestra habitación, ustedes no son ruidosos- Dedico una leve sonrisa.

    Provoco que el mayor se sonrojará, por aquel comentario, peor tenía una idea en mente, que quería hablarla con Virgo –Oye, Shaka… ¿Me ayudarías a que se reconcilien?- Así sin más, declaro su idea

    Pues en el fondo conocía al patriarca, y sabía que estaba sufriendo en silencio como era su costumbre.

    Y ver al pobre caballero de Libra en ese estado era tan doloroso.

    -¿Qué ideas tienes?- No era realmente por ayudar a los mandamases, eso quedaba claro, no le gustaba meterse en problemas ajenos, pero el ubio ya estaba metido en esto involuntariamente.

    -Tiene que hablar, aclarar sus sentimientos, y arreglarse…- Pensó un instante, sabía que podría ser complicado, se necesitaría algún lugar que no se pudieran teletrasportar y que estuviera ajustado a las reglas de la Diosa en ese término.

    Tendrían tiempo de pensarlo durante esta visita, y obviamente el rubio ya estuvo demasiado lejos el Lemuriano, quedándose a su lado en esta acción.

    Ahora por el otro extremo, veremos a un caballero de Capricornio, que venía con el ceño más fruncido de lo normal y tratando de estar callado lo más posible.

    De por sí sabemos de antemano que es un hombre de pocas palabras, tuvo que aguantarse a Death quejándose todo el tiempo y haciéndolo hablar, para aconsejarlo, de nada sirvió pues el cangrejo tenía su orgullo muy arriba.

    -Death, no te dejo descansar- Aioria, sonrió animado y caminando a su lado.

    -Si dormir bien, solo que no me gusta mucho hablar y él lo sabe- Su constatación en automático, delato que en verdad no estaba muy animado.

    -Es verdad… No te agrada hablar con nadie- Esto parecía un leve reproche.

    -No es verdad, si me agrada hablar con ciertas personas- Se giró para verlo un instante –Pero sobre todo a personas… Que me interesen…- Lo dijo, se lo había dicho de una manera indirecta, su rostro varonil y afilado, lo confería un semblante bastante atractivo.

    Esto no pasó desapercibido por el joven león dorado, que se sonrojo de golpe, esa cercanía leve nunca la espero o alguna declaración así.

    -Oh… Valla… Está bien… Pero… ¿Quieres seguir durmiendo con Death?- Ladeo su cabeza un poco, sabía que el cangrejo, la cabra y junto al pececito eran amigos desde que se conocieron y se llevaban bastante bien, pero no negaba que le daban más celos que estuviera con el cuarto guardián a que estuviera con Aldebarán en la misma habitación.

    -Es uno de mis amigos más cercanos, pero no lo soporto por mucho tiempo- Su forma de hablar es tan simple y concisa, que no dejaba nada de interrogantes.

    -Debería haber una forma de que se arreglen- Aioria seguía con esa conversación.

    Suspiro –Afrodita, tiende a ser muy aprensivo con las cosas, no las dejara ir tan fácilmente, y Death esta vez no dará su brazos a torcer- Los conocía muy bien y sabía que es lo que pasaría.

    -¿Y si los obligamos?- Sonrió pícaramente.

    -¿A qué te refieres?- La actitud del castaño claro lo intrigo.

    -Tenemos que hacerlos que dejen su orgullo de lado, podríamos obligarlos a hablarse por cualquier situación- La idea algo peculiar del León, haca denotar que no era bueno para estas cosas.

    -Aioria, no sé bien a que te puedas referir, pero los conozco… Ambos esperan a que el otro se disculpe, salvo que uno no le da importancia y el toro está queriendo matar cualquiera que se le acerque- De nuevo su conocimiento de sus amigo asombraba al León dorado.

    -Afrodita, está dándole celos a Death ¿Verdad?- La pregunta estaba de más, pero necesitaba confirmación.

    -Así es- Asintió.

    -Entonces, hagamos que alguien esté cerca de Death, para que el den celos y logre funcionar- Ahora si estaba mejor explicado.

    -Vas a provocar que Afrodita le arroje sus rosas a Death- Cruzado de brazos, caminando seguía con la conversación.

    -Podría funcionar, no perdemos nada entonces- Se encogió de hombros.

    Esa idea no convencía a Capricornio, peor no negaría que la compañía del león dorado le agradaba mucho, y de mil formas agradecía ese contacto.

    -Bien, aquí estamos delante de la catedral- Levanto los brazos sonriendo, pero su semblante estaba algo descompuesto, sudaba, y se notaban ojeras en su rostro.

    Esto no pasó desapercibo por los dorados, la notaban diferente.

    -Diosa Metztli, ¿Enserio se siente bien? Se ve algo cansada- Shion que se encontraba atrapado por la arquitectura del lugar, se pudo fijar en eso.

    -Sí, sí, esto bien, je, je, je- Su sonrisa nerviosa la delataba.

    Pero si no quería hablar del tema, no la obligaron.

    -Miren, este es un lugar muy sagrado para los feligreses, así que no deben hablar en voz alta, no comer, masticar, ni beber nada. Entraremos veremos la arquitectura, las imágenes y cosas, conocerán un poco de la cultura religiosa de este lado del charco- Esa falsa forma de ser animada, ya se notaba demasiado.

    La energía de la Diosa o cosmos como los caballeros dirían, estaba demasiado inestable, suficiente para pensar que algo malo le estaba pasando.

    Todo entraron y en si se encontraba lleno de fieles a esta relación, rezando, pidiendo, dando gracias, cumpliendo mandas, sean muy respetuosos- Dijo aquello, para entrar el recinto, con cautela.

    Ellos asintieron, sabían cómo ser corteses cuando se necesitaba.

    El lugar si parecía, bastante extravagante, no vamos a estar relatando lo que se encuentran en catedrales importantes, solo diré que es enorme, varias imágenes, personas fieles a su creencias, poder sentarse.

    Incluso Kanon, que es un hombre bastante desafiante, tuvo que aguantarse el de tomar algunas fotos, pues e decía que sin flash no le gustaba tomarlas.

    Cada quien por su lado, de hecho quienes admiraban cada detalle serna los caballeros dorados, junto al pequeño Kiki, en ese lugar no sería el más adecuado para intentar hacer algún movimiento de ayudar a sus camaradas, además que prometieron portarse a la altura de la ocasión.

    Pero se podía ver que la joven Diosa, no se encontraba nada bien.

    Se había sentado en las bancas desde el principio, después de que ellos se alejaran un poco, para hacer su propia exploración, a no se podía contener, en verdad no se sentía nada bien, desde que piso aquel estado.

    Sentía como su energía vital se estuviera drenando o desapareciendo. No tanto la de manera humano si no como Diosa, y eso sería malo pues utilizaban esto para teletrasportarlos.

    Pero no estaba pensando en echarles a perder el viaje a sus amigos, decidió mejor guardar su sentir y mantenerse tranquila.

    -Es bastante hermoso- Aunque no se creyera Saga, sí que admiraba las figuras de aquella religión.

    -El detalle es emaciado precisó- Sagitario junto al peli azul, admirando aquel lugar.

    -¿Por qué no estas ahora con tu hermanito?- El de ojos Cerúleos, le tomaba de raro que no estuviera jalando el mayor al León.

    -Está más entretenido ayudando a Shura a que Death y Afrodita se reconcilien- Señalo con el pulgar a la dirección de ambos mencionados.

    -Creí que serás un típico hermano mayor celoso- Le dijo esto de manera más acusadora.

    Se aguantó la risa, pues sabia el respeto del lugar, para otros –No soy celoso, Aioria si quiere estar con quien quiera está bien, además confió en Shura- Deja escapara una mueca de alegra y pena –Aunque me asesino… Sé que le sería fiel a mi hermanito-

    Se sorprendió por aquello, en su pensar Géminis creía que le guardaría algo de rencor a Capricornio, por haber cometido aquel acto pero no era el caso, inconcluso pensar en que le confiaría a lo más preciado que es ese león dorado.

    -Nunca lo pensé, me has impresionado- Un leve sonrojo se dejó ver en sus mejillas, a veces de alguna forma inesperada la persona que te atraía, te cautiva de alguna manera.

    -Saga… Estas sonrojado… ¿Pasa algo…?- No completo aquello, pues sintió algo extraño en el ambiente.

    Pero no solo él. Si no los demás caballeros pudieron percibir como la energía de Metztli, disminuía a gran medida.

    Esto los puso en alerta e ir con ella. Pues su semblante no era el mejor de todos.

    -Señorita Metztli… ¿Qué le sucede?- Aldebarán fue el primero en acercarse, sin duda ella no estaba bien.

    Su respiración y voz agitada, denotaba su condición –Estoy bien chicos… Solo un poco cansada…- Trataba de sonreír, pero no podía por completó.

    -Su cosmos, está demasiado débil, pero… ¿Por qué?- Libra que había estado tan ajeno a todo, se encontraba angustiado ahora.

    -Debemos irnos, en todo caso… Si se siente tan mal- Kanon agrego esto, no se notaba pero también apreciaba algo a la joven.

    -No, no… No… Chicos, estoy bien… Es…- No pudo continuar, pues se dio cuenta que mucha gente se estaba aglomerando porque ellos estaban junto y preocupados.

    Alfo que los quince allí, se comenzaron a dar cuenta, no podrían teletrasportarse.

    Estaban en un pequeño apuro, además de que la castaña rojiza, no estaba para anda ben, nos e podría parar, y aun trataba de mantener a todos en orden.

    ¿Qué se podría hacer en estas circunstancias?
     
  9. Threadmarks: Capitulo 9 (Puebla Parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    En un instante, parecía que se le hubiera olvidado que era el patriarca y aún mantenía este rango donde fuera, además la única con un cargo mayor se encontraba fuera de “Combate” por así decirlo.

    Suspiro tranquilo y rápidamente dio la orden necesaria.

    -Aldebarán, ayuda a…- Si decía el nombre de Diosa sería un problema, así que el nombre humano serviría, pero como le costaría dejar su protocoló de lado. –Daniela… Necesita tu ayuda-

    El Brasileño, acato la orden, no la cargaría, eso no sería cortes por ninguna forma y ella advirtió que odiaba ciertas cercanías, pero si le apoyaba al caminar, al ser el más grande podía ocultarse a un costado de él.

    -Todos los demás, nos vamos ahora- Se dirigió a los otros, alzo un poco la voz para que obedecieran y sin rechistar.

    Las personas dentro de la iglesia, se quedaron mirando todo, hicieron sus propias conclusiones, parlotearon un poco en voz baja, pero solo eso.

    Si se tratara de una situación en peligro, pensaron dos veces antes de ayudar a alguien, pero es que se han acostumbrado así las personas.

    Al salir de dicho recinto sagrado para quienes profesan esta religión y alejarse lo suficiente, casi al extremo sur del parque, pudieron detenerse y dejar descansar a la joven.

    Aun respiraba agitada y tenía las mejillas algo rojizas –La… Lamento… Arruinarles sus vacaciones… Tsk…- Se quejó un poco, aprecia tener algún tipo de malestar.

    -¿Qué es lo que le ocurre?- Capricornio, estaba intrigado por ese comportamiento en ella.

    Ya estaba sintiéndose con un poco de fuerzas, pero aún estaba decaída, mas suspiro, debía explicarles esta situación, pues posiblemente no lo sabrían muy bien –Mire… Lo que pasa… Es que… Los Dioses que hemos sido desplazados, nos debilitamos al estar en presencia de personas que se han olvidado de nosotros- Sus ojos estaban algo tristes, pero sonreía como tratando dar a entender, que todo estaba bien.

    -¿Cómo está eso?- Cruzado de brazos y el ceño fruncido, Death había hablado, no se comprendía del todo esta información.

    Bajo un poco la cabeza, mientras ponía los puños en su regazo –Verán, no es igual que en Grecia, allá aún conservan los templos originarios, tal vez un poco modificados, las personas de allá creen aun en las deidades que protegen su zonas-

    Los caballeros, se quedaron observándola y escuchándolo con suma atención, les estaba por revelar algo que muy pocos conocían fuera de ese continente, pues no todos sufren las mismas inclemencias en este mundo.

    Levanto la vista, para declarar aquello –Pero, en esta parte del mundo, nosotros los Dioses originarios, quienes ayudamos a los primeros habitantes de estas tierras, hemos sido poco a poco olvidados, por la cultura que los colonizo o más bien…- Apretó los puños y su mandíbula –Invasores, asesinos…- Negó con la cabeza, se estaba dejando llevar –Impusieron a los nativos sus creencias, destruyendo los templos que nos dedicaron y oraban, imágenes, objetos sagrados fueron tomados, para el extranjero o simplemente destruyéndolos-

    Recordar aquellos sucesos que vio como Diosa y aunque se tratara de hacer algo, estaban obligados a que los humanos actuaran como les placa, quienes se dedicaban a la guerra en esta cultura, protegieron e infundieron su fuerza a los creyentes.

    Otros como ella, protectores de los astros principales, procuraron que el sol fuera intenso y que las mareas fueran desbocadas, para que no cometieran más actos atroces.

    Mas el Dios mayor de este lugar al ser el primero en no poder soportar, pues su templo fue el primero en eliminarse, causando un desequilibrio que afecto a todos.

    Su fuerza no fue suficiente.

    Sin darse cuenta, las lágrimas comenzaron a brotar, nos e dio cuenta, su vista estaba clavada al frente –Los imperios de aquella época fueran destruidos, obviamente las ciadas se llevaron con años, décadas de diferencias, pero al final todos corrieron el mismo destino-

    El pequeño Kiki, al ver a esa joven así, le preocupó y se acercó a ella, para consolarla, dándole un abrazo.

    Ella sintió esa calidez, correspondiéndole el abrazo, a veces eso era necesario sentirse un poco mejor con un abrazo es lo mejor del mundo.

    -Con el tiempo, quienes sobrevivieron tuvieron que o morir como mártires defendiendo sus creencias o volviéndose al cristianismo- Suspiro, levantado la cabeza, para ver a las personas cercanas –No puedo culparlos, por querer sobrevivir, pero eso causo, que muchos Dioses, hermanos, amigos… Fueran olvidados y su poder tan débil al grado que desaparecieron-

    Aquello sorprendió a los presentes, no conocían esa información o que fuera de hecho más allá de una simple teoría.

    -Los Dioses ¡¡¡¿PUEDEN DESAPARECER?!!!- Saga fue quien exclamó aquello con fuerza, no midió el volumen.

    -¡¡¡CÁLLATE COPIA BARATA!!! ¡¡¡DÉJALA CONTINUAR!!!- Kanon, quien no había perdido ni un instante el contenido del mensaje, regaño al otro.

    Estaban por discutir de nueva cuenta, como los buenos hermanos que son, pero el patriarca y Libra les hicieron una seña de que guardaran silencio o los matarían.

    Asintió con una leve sonrisa –Así es, podemos desaparecer, cuando no exista nadie que cree en nosotros… Sonara un cliché, pero si nadie recuerda a un Dios o cualquier ser mitológico, que ya no quede ni siquiera una nota o vestigio de su existencia, se queda en el olvido que nunca paso, se esfuma y no hay vuelta atrás- Cerro sus ojos, pues ella había vivido de primera mano la destrucción de varios de ellos.

    -Pero, si ustedes como Dioses los recuerdan, no deberían desaparecer, al fin de cuentas ahora son humanos- Milo agregó esto, algo preocupado.

    -No es lo mismo, aun con un cuerpo humano, seguimos siendo Dioses y no contamos, el sistema de creencias aquí es posiblemente diferente al de ustedes- Apretó sus labios… Como le costaba seguir con esto. –Esa es la razón de mi malestar, este estado, bueno muchos de ellos, están llenos de creencias católicas, cristianas o de otro tipo, pero extranjeras, ajenas por completo de las originales que ya casi nadie recuerda- Mas sonrió, al recordar que pocas personas aún practicaban adoraciones a los Dioses de tiempo pasado –Bueno, en territorios “indígenas” Como la gente comúnmente les llama, algunos han hecho nuestros templos en pequeños, nos oran y piden favores, con eso, nosotros aún podemos seguir siendo recordados y bendecimos a toda la zona que nos toca proteger.

    -Tu… Cosmos o energía… Como le llames, es la razón por la que baja- El mago de hielo intervino.

    -Sipi… Esa es la razón, además de que… Je, je, je… Use mi poder para traerlos aquí, normalmente me recupero con el tiempo, unos diez, quince minutos solo me canso un poco, lo normal… Pero… Llegar a un lugar con esta carga de creencias, pues… Me agoto mucho- Suspiro y se recargo en la parte de atrás de la banca.

    Después de aquello, los allí presentes no sabían que decirle, o hacer, pues era un tema muy delicado, se miraron entre ellos, tal vez sería mejor regresar en el santuario, era una idea que les cruzaba por la mente.

    Se veía realmente fatigada la joven, pero aun trataba de sonreír, sí que era fuerte.

    -Escuchen- Los llamo con un tono de voz autoritario.

    Llamo la atención de los hombres presentes.

    -No se preocupen, cambien esas caras, que estaré bien- Movió las manos como señal de no darle importancia a las cosas –Solo necesitó comer algo y me recuperare, además si nos alejamos de las iglesias por un buen rato, creo que estaré bien para regresarnos- Sonrió nerviosa.

    -Pero… ¿Esta segura?- El pelilila, tenía un semblante de angustia –Podríamos tele trasportarnos rápidamente con mi telequinesis y no tendría…-

    Se apartó del abrazo del niño, levándose con fuerza y algo de pesadez –No te preocupes, estoy completamente bien ahora… Solo vallamos a comer, que tengo mucha hambre- Le dio una palmada en el hombre y empezó a caminar, tratando de oler por todos lados –Por acá huele muy bien y está lejos de todo, vamos a comer algo- Comenzó a caminar hacia donde su nariz la guiaba, quería verse firme en su paso, pero aún estaba débil.

    -Vamos…- El patriarca ordeno a los demás que la siguieran, pues comenzó a alejarse, con prisa y no debían perderla de vista.

    Llegaron a dicho lugar, no estaba muy concurrido, y ella ya estaba mirando el menú, por primera vez, parecía que no los espero.

    Pero tenía una razón, ya no aguantaba esa hambre, y sus energías pronto se estarán acabando y se sentiría fatal.

    -¡¡¡CHICOS!!! ¡¡¡POR ACÁ!!!- Alzo su mano para llamarlos, estando en una silla delante de una mesa grande.

    Ellos entraron, las personas se quedaron mirando un poco, pero egresaron a sus cosas, aunque algunos otros, se quedaron impresionados por la belleza de cada uno.

    Tomaron asiento, mirándola a ella tan tranquila ahora, pero notaban que no duraría mucho así.

    -No se preocupen ordene todos los patillos, esta vez será sorpresa para cada quien- Sonrió forzadamente, con sus manos sobre la mesa.

    Esta comida, fue bastante silenciosa, la inspeccionaban completamente con la mirada, pues estaba actuando extraño.

    Se les debía advertir, que cuando un Dios con cuerpo humano empieza ir perdiendo un poco de su energía por las situaciones y la está tratando de recuperar, su personalidad puede cambiar, para resguardarse a sí misma.

    Es como solo pensar en sí mismo por esos instantes hasta sentirse seguro.

    -Vamos, que no estamos en un funeral- Rio levemente –El estado esta bonito, y les diré que al sentirme mejor, iremos a los teleféricos-

    -¿Sera prudente hacer eso?- El Hindú e pregunto esto.

    Asintió –Sip, lo será… Ya me estoy sintiendo mejor, comeré algo rico, y ese ligar se encuentra más cercano a tierras de Dioses originarios, así que… me sentiré bien- Sonrió orgullosa.

    En eso llego la comida, el mesero quien atendió a la joven primero, se sorprendió, pues no estaba bromeando ella. Sí que su familia era muy extensa.

    Trayendo todos los patos en una mesilla de esas móviles y colocándolos en el orden que ella misma indico con tiempo.

    Se retiró al escuchar las gracias de ella y algunos de estos.

    -Coman con tranquilidad, son platillos típicos- Dirigió una mirada al rubio –Y si, el tuyo no tiene carne, solo son vegetales- Ya podía imaginar de lo que él se quejaría.

    Algunos comieron Molotes, otros mole poblano, chiles en nogada, enfrijoladas y cemitas poblanas.

    Notaba la frialdad de algunos, y eso no le gustaba mucho, estaría formulando un plan para reconciliarlos.

    Cosa rara, existía ya los pequeños grupos para reconciliarlos, cada uno tenía un plan diferente. Sin duda necesitaría hablar con ellos, en cuanto pudiera, pero salvo es que nadie sabía de sus planes.

    La comida paso sin mucha pena, ni gloria, normal.

    Esa energía basto para hacerla sentirse como nueva y lo notaron volviendo a estar más atenta a su alrededor, y más calmada a sus impulsos.

    En algún espacio más despejado, logro llevarlos al lugar donde aquellos teleféricos estaban, la tarde estaba a una hora de llegar, y el espectáculo de esta se disfrutaría tanto en ese momento.

    Usualmente los vagones podrían trasportar a cuatro personas, podía ser beneficioso para arreglar la situación, pero si se iba en parejas, sería un poco m acomodo, salvo en el último donde quienes no iban con parejas, una por que la suya estaba en casa y los otros pues no tenían o eran demasiado jóvenes para una.

    Pero obviamente se trató de que las parejas fueran juntas, a propósito y ¿Cómo sería esto?

    Fácil.

    En el primer vagón, Metztli se había puesto de acuerdo para empujar a Mu y Shaka dentro, dejándolos encerrados y el vagón se movió.

    Así Shion no tendría que arruinar ese momento y no tendría más opciones que esperar que en su mente no fuera con el castaño.

    El cual estaba como perrito regañado en el fondo, cortando una flor y arrancándole los pétalos.

    Como el juego de “¿Me quiere? ¿No me quiere?”.

    Después en el siguiente, se esperaba que Saga y Aioros subieran, pero en un movimiento rápido de parte del león dorado subió empujándolos y llevando casi a arrastras a Capricornio.

    Dejando a todos pasmados, impresionados.

    Pero había una razón, los más probable es que Death se fuera acompañado de Shura y eso Aioria no lo permitiría.

    Acabándose las opciones, sería buena señal. Tendrían que ir juntos.

    Los siguientes, ahora si la pareja de Géminis y Sagitario.

    Siguieron Milo y Camus, que estaban algo incomodos por la fricción de los cuatro molestos.

    Ya casi faltando tres vagones, quedaba que ellos entraran por su propia cuenta.

    -Alde, ¿Me acompañaras en el viaje?- Sonrió de manera coqueta al Taurino.

    Este, que ya tenía una idea de ese plan, sonrió, rascándose la cabeza –Lo siento, pero debo acompañar a la Diosa, se puede sentir mal y ella me pidió que subirá con ellos-

    -Oh…- Se daba cuenta a como iría este rumbo ahora.

    -Puedes subir conmigo Afrodita- El patriarca dijo esto en automático, cualquiera menos Dohko sería su opción.

    ¿A que nos e la esperaban?

    Sería un problema

    -Gracias Patriarca- Sonrió –Es muy amable, así no tengo que estar con… Personas desagradables-

    Era el primer insulto de todo el día que le dedicaba al otro.

    -¡¡¡¿QUÉ DIJISTE?!!!- Death con cualquier cosa hacia un escándalo.

    -Lo que escuchaste- Sonrió maliciosamente –O es que acaso ¿No te limpiaste bien los iodos esta mañana?-

    Serian un problema pero no se daría por vencida. Si lograba que subieran al trasporte, sería lo mejor.

    Pero al llegar ese vagón, fueron los cuatro empujados dentro por Kanon, para que se fueran en esto.

    -¡¡¿QUÉ HICISTE?!!!- Metztli, le reclamo de inmediato.

    -¿Qué? ¿Querían que se reconciliaran? Esa es la mejor opción- Sonrió arrogante, tenía una idea de las peleas y la forma más rápida e solucionarlas.

    Los últimos subieron al vagón y seguían a una distancia considerable a los demás.

    Mu y Shaka, iban tranquilos mirando por la vista panorámica que presentaba el transporte, mirándose de frente, sonriendo entre sí, algo sonrojados.

    Trataban de entablar conversación, pero uno no era bueno para seguirla y el otro estaba muy nervioso como para sacar algo.

    Tal vez las palabras no se necesitaban, pues con esas miradas se decían bastante. El sol alcanzaría su apogeo máximo en cualquier instante, y lo admirarían juntos.

    -Mu…- Llamo levemente el otro.

    -¿Si?- Se giró a verlo.

    Miraba por el ventanal del lugar –Espero poder dormir contigo esta noche- Le dedico esto, con su pose tranquila.

    -Sí, espero lo mismo- Bajo su mirada, sonriendo, su boca se abrió un poco quería decirle unas palabras más –Me… Gust…- No continúo más.

    Shaka sujeto su mano con fuerza, para darle un tierno beso en esta.

    ¿Sería acaso una leve muestra de afecto?

    Si bien se quería pasar al segundo, tercer y cuarto vagón, digamos que estos iban más en plan de amigos, aun, no haba muchos avances, mas por que se estaba sintiendo rápidamente el cosmos de los cuatro molestos en todo su apogeo.

    Y ponía nervioso a cualquiera.

    -Genial, ahora estamos atrapados- Death con los brazos cruzados.

    -Habla por ti, que yo voy a admirar esta belleza- Se giró, para ver el atardecer.

    -Claro, admirar la belleza, así como te gusta que lo hagan a ti, eres muy creído ¿Lo sabes?- Frunció el ceño, no estaba para aguantar al otro.

    -¡¡¡¿CÓMO TE ATREVES?!!! ¡¡¡TÚ ERES UN IMBÉCIL DE QUINTA!!!- Se levantó del asiento, reclamándole al cangrejo.

    -¡¡¡Y TÚ ERES UN FACILOTE!!!- Tenía la contestación.

    ¡¡¡¿QUÉ DIJISTE?!!! ¡¡¡IMBÉCIL!!!- Se estaban poniendo tensas las cosas.

    -¡¡¡YA BASTA!!! ¡¡¡CÁLLENSE AMBOS!!!- El Chino estaba harto de peleas, quería tener tiempo de reconciliarse con el peliverde, y el otro solo ignoraba todo, tan sereno como pudiera estar.

    -¡¡¡USTED CÁLLESE VIEJO DE SIGLOS PASADOS!!!- Por difícil que se creyera, no fue Death quien dijo aquello.

    Dejando a Cáncer y a Libra con la boca abierta e impresionados.

    -Afrodita de Piscis- Llamo con esa voz autoritario.

    Esto era malo, sumamente malo… peor que malo.

    Los mandamases tenían cosmos muy antiguo y la experiencia les daba las de ganar en muchas ocasiones estando juntos.

    Es peligros lo que se sentía.

    -¿No sienten eso?- Metztli, estando con unos binoculares, observando el vagón delante, parecía algo aterrada.

    -Sí, y no es nada bueno- Kanon contestó, sacando fotos del paisaje.

    De vuelta a los peleados.

    -Te ordeno en este momento que le des una disculpa a Dohko y te calmes- Shion, no estaba para aguantar berrinches de nadie.

    -Por muy patriarca que sea, no tiene por qué estar dando órdenes aquí, son nuestras vacaciones no estamos en el santuario, así que no hagas caso Dita- Esa fue la defensa que dio el cuarto.

    -¡¡¡OYE!!! ¡¡¡A SHION ME LO RESPETAS!!! ¡¡¡QUÉ BIEN QUE LOS CUIDO A TODOS USTEDES, BOLA DE MAL AGRADECIDOS!!!- Ahora el otro se enojó porque insultaran al amor de su vida.

    Pero con esto se llevó un intercambio de insulto por parte de los cuatro, aunque estuvieran enojados con quien querían, no permitirían que otros los ofendieran.

    Los cosmos estaban intensificándose, al grado que pudiera causar algún daño alrededor.

    Más Dita que se fastidio de esto, lanzo su ataque de rosas, provocando que este teleférico fuera cortado de las cuerdas que lo sostenía, llevándose a los otros vagones en pique hacia abajo.

    Gracias a todo lo que es bueno en este mundo y la Diosa que se percató de esto, los llevo de nuevo a casa en una sola pieza, pero todos llegaron gritando del asombro de casi verse abajo.

    Ese grito se pudo escuchar por toda la cuadra y dentro de la casa, asustando a todos y haciendo que los perros aullaran.

    -¡¡¡¿QUÉ LES PASA?!!!- El padre de la Diosa, solo corrió a la entrada para ver qué pasaba.

    Al verse en casa, seguros y sin ninguna baja o daño.

    -Yo me rindo...- Esta solo dijo esto, con una cara de susto y se dirigió escaleras arriba –Me largo adormir- Ahora quien estaba molesta era ella.

    Esto saco de sus pensamientos a los caballeros que la miraban irse, con su cosmos todo furico.

    -¡¡¡¿QUÉ OCURRE?!!!- Sin entender que pasaba, ver a su hija irse y estos con cara de susto, estaba intrigado.
     
  10. Threadmarks: Capitulo 10 (Veracruz)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Un Mes De Vacaciones En México
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    Paso la noche, bastante tranquilo se podría decir, nadie dijo nada, todos en sus habitación y no, aún seguían los enojados en diferentes habitaciones.

    Aun con lo ocurrido en el teleférico, solo sirvió para que se dieran cuenta que si se querían algo, pero su maldito orgullo se los impedía, bueno Dohko enserio quería que Shion lo perdonará, pero no encontraba ninguna buena forma de que eso pasara.

    Otra noche más en la que lloro a mares y el pobre de Virgo aguantar de nuevo todo esa tortura para sus oídos y no poder descansar en una cama.

    Pero el castaño antes de dormir tuvo una idea que se le cruzo fugazmente, en uno de los libros que había en la sala de Metztli, y que con eso podría ayudarlo bastante.

    También estaría implicado Shaka, por obligación y chantaje de Libra. Más eso lo describiremos en este capítulo.

    ---Mañana en la mañana---

    -Por esa razón cuando prueben el pozole será un día muy especial aquí en México- Metztli decía esto mientras estaba en la cocina, con ambos gemelos.

    -Es tradición por lo que dice- Saga usaba un mandil de color rojo y su cabello atado en una coleta.

    -Algo así, pero prepararemos los diferentes tipos que ahí y les gustara tanto- Sonreía dando saltitos, se encontraba de mejor humor que ayer.

    -Arggg… Esto de hacer tortillas es imposible- refunfuñaba molesto el menor de los gemelos que no lograba hacer nada bien a mano.

    -Ja, ja… Toma un poco de platica hacerlas a mano, pero mira no te quedaron tan mal- Mostro una de este alimento de maza.

    -Perdone, es un idiota mi hermano- Géminis decía esto con una risa de burla.

    -¡¡¡¿QUÉ DIJISTE?!!!- Levanto la mano con una bola de masa en ella, listo para arrojarla.

    -Yo me ocupo de esto- Tomo la masa entre sus manos -Gracias, mejor termina de lavar aquello- Decidió ayudarlo, no quería que su cocina estuviera llena de masa.

    -Bien…- Dijo derrotado dándole unos ojos de odio a Saga, el cual cocinaba algún guiso, con tanta alegría.

    Se podía sentir que los gemelitos del grupo, no eran los mejores amigos del mundo.

    -Saben, me he estado preguntando desde que los conocí- La joven llamo la atención de ambos hombres.

    -¿Qué cosa se ha preguntado?- El peli azul serio, observó a su anfitriona.

    -Bueno… Es solo una idea que se me ocurrió, sé que ambos nacieron el mismo día, pero ¿Se imaginan que fuera mentira?- Rio emocionada –Ósea, que en realidad nacieran en la noche, Saga lo hiciera a las once y cincuenta y ocho y Kanon a las cero horas con dos minutos- Sonrió divertida, le gustaba jugar con ideas raras –Así tendrían cumpleaños separados siendo gemelos-

    Ambos se quedaron callados y pensativos, en si… Obviamente no sabían si eso pasara, el patriarca los encontró a fuera del templo de Géminis siendo unos bebes, pero siempre les dijo que su cumpleaños era el correspondiente.

    Tal vez se les cruzo por la mente que Shion no quería batallar celebrando dos cumpleaños de gemelos en días separados, veintinueve años casi treinta y jamás lo habían pensado así.

    -¡¡¡SAGA!!! ¡¡¡SE TE QUEMA LA COMIDA!!!- Esta grito, pues era en verdad que podría dejar todo hecho en cenizas.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡NO!!!- Se asustó pensando que incendiaria la casa.

    -Ja, ja, ja, ja, ¿Ahora quién es el idiota?- El menor seguía riéndose a carcajadas ahora, pro el descuido del mayor.

    ---En las habitaciones---

    -Viejo maestro… ¿Enserio va hacer eso?- Un rubio se encontraba realmente preocupado, por la loca idea que Libra está en mente.

    -Claro que sí, es mi única oportunidad de que Shion me perdone- Decía esto decidido, mientras se terminaba de alistar.

    -Pero obligara al patriarca en perdonarlo, no será sincero- Cruzaba sus brazos delante de su pecho.

    -Solo pudiere eso, leí que pueden lograr hacer cualquier cosa- Sonriendo animado –Si mi Shion me perdona, valdrá la pena- Sus ojitos estaba en modo ilusionado, pensando que podría estar todo bien.

    Suspiro, negando con su cabeza la idea –Como usted guste, pero… No pienso ayudarlo en nada- Estaba dispuesto a salir de la habitación, pero no lo logro.

    -Oh no, tú me vas a ayudar querido Virgo- Su sonrisa de burla y confianza absoluta se reflejó en su rostro.

    -No pienso hacerlo, aunque sea alguien de respeto, no ayudare en algo así, además no creo en eso- De nuevo quería retirarse, pero el más bajo lo detuvo, con una ciertas palabras.

    -Si no me ayudas, le diré a ciertos borreguitos que estás enamorado de Mu, y veremos ¿Cómo reaccionan?- Puso su mano debajo de su mentón, pensando, dándole una sonrisa de triunfo.

    -¡¡¡¿QUÉ DICE?!!! ¡¡¡¿CÓMO LO SUPO?!!!- El rostro sonrojado de Shaka no se hizo esperar, Libra sabia ahora del enamoramiento que sentía por Aries y no era buena señal, por la relación que había entre ellos.

    -Hablas mientras duermes- Le dijo sin más, levantando los hombros –Me sorprende que Mu, no te escuchara, como dices sus nombre entre sueños y otros ruidos que no quiero volver a escuchar- Sin duda su rostro de molestia, decían que no era nada agradable.

    -No se atrevería- Le reto con la mirada y palabras.

    -¿Quieres ver?- El otro contesto rápidamente, Dohko no era alguien del cual se podría librar fácilmente.

    Se quedaron mirándose unos segundos, esperando que el otro cediera, pero al final fue Virgo quien lo hizo. Si bien ayer, había hecho un movimiento, no quería que todos los demás lo supieran y el patriarca sobre todo, a Mu debía decírselo el mismo, de una forma romántica, pero con Dohko en contra estaba todo en peligro y su plan.

    -¿Entonces qué me dices, mi querido yerno?- Esa reunta estaba ya de más, pues lo tenía entre sus manos.

    -¿Yerno?- Su rostro de confusión lo delato.

    -Mira, Shion es como el papá de Mu, y mi hermoso borrego pachoncito es el amor de mi vida y entonces eso me convierte en el padre de Mu, por lo tanto si quieres estar con él, a mí me debes el doble de respeto y tienes que ganarte mi confianza para dejarte estar con mi hijo- Su respuesta estuvo bastante rebuscada y repetitiva, pero tenía su punto establecido.

    El Hindú, no tenía más argumentos que dar, salvo aceptar.

    De mala gana lo hizo, asintiendo con la cabeza y sus ojos cerrados a la vez.

    ---Comedor---

    -Las tortillas están raras- Veía que tenían una forma más irregular que los bocoles de Death.

    -¿Algún problema Aldebarán?- Kanon lanzo unos ojos de odio a cualquiera que se atreviera a criticar lo que había hecho.

    -No, nada- Negó, y prefirió seguir comiendo en silencio.

    El cambien estaba menos denso que el día anterior, pero igual no se notaban a todos tan felices de costumbre, creo que hasta comían rápido para poder irse a su nueva aventura del día de hoy.

    -Creo… Que este día toca Coahuila, así que nos iremos de inmediato y…- Fue rápidamente interrumpida, por uno de los dorados.

    Levanto su brazo, casi como si pidiera permiso para hablar –Discúlpeme Diosa Metztli, pero me preguntaba si podríamos ir a Veracruz esta vez- Dijo esto sonriendo.

    Les tomo de raro que Dohko estuviera pidiendo otro destino, si casi ninguno se quejaba, ósea llevaban pocos días, pero hacían lo que ella les decía.

    -¿Por qué quieres ir a Veracruz, Dohko?- Desde ayer que el patriarca no le dirigía la palabra, pero necesitaba respuestas.

    Aguanto las ganas de abrazarlo con fuerza y besarlo de nuevo –Solo quiero ir, ayer el rubio y yo estuvimos viendo uno de los libros que están en la sala y nos pareció interesante ¿Verdad?- Dirijo su mirada al ¿Hindú?

    -Sí, así es…- Dijo esto con toda la energía positiva que le quedaba, que no era mucha.

    Los dorados estaban realmente impresionados que Libra y Virgo se llevaran tan bien en cuestión de un día, si antes apenas cruzaban palabras, ahora decidieron junto donde seria buen ir.

    -¿Existe alguna objeción?- La pelicastaña rojiza, pregunto mirando a todos.

    Nadie dijo nada, como prueba que les daba igual el resultado.

    -Muy bien, iremos de una vez entonces- Pensó un momento –Ya se a donde los llevare-

    En cuantos estuvieron listos, partieron con el uso del poder divino y que ella estuviera mucho mejor del día anterior.

    Mientras la joven se disponía a pensar en los lugares principales, les dio oportunidad de ver el mar, estaban en Boca Del Rio, el lugar que ya conocía de antemano, para trazar una ruta a lugares divertidos, pero no tan cercanos al agua, ya habían nadado suficiente necesitaban pensarlo bien.

    Casi todos estaban en parejas, con al correspondientes, con excepción de Death y Afrodita que iban distantes con diferentes personas, Kanon y Aldebarán.

    Y Shion con los otros dos Arianos, aunque el más joven iba de la mano con el mayor, conversando, Mu se sentía algo raro con la forma en que se estaban llevando Shaka con Dohko. No quería estar pensando mal, pero… Le molestaba algo que se llevaran tan bien ahora.

    Si celoso se encontraban, tal vez mal justifico y sobre todo orientando súper erróneo, pero en su cabeza así estaba sucediendo.

    -Escuchen, iremos en estos momentos al acuario de Veracruz, veremos varios animales acuáticos, súper bonitos y será algo diferente- Sonrió, levantando la mano -¿Qué opinan?-

    Los otros se encogieron de hombros, les daba algo igual donde ir, eran sus vacaciones solo querían relajarse y tal vez comprar algunos recuerdos o comidas callejeras.

    Los tomo, rápidamente a todos con su fuerza divina y los dirigió a su primer destino.

    Estaba tan emocionada pues en todas sus idas, no recordaba mucho de este estado, y los otros se sorprendieron a ver el acuario, tan solo por fuera, pensar en cómo sería por dentro les llamo la atención.

    Peto tanto fue su impresión, y las ganas de conocer ese lugar, que ni se dieron cuenta que el número que tenían de personas era insuficiente.

    Dos no estaban con el grupo.

    -Bien, el truco que aprendí de Shion me sirvió de nuevo- Se encontraba tan feliz en las tierras extranjeras, mirando hacia el firmamento, pensando en sus posibilidades.

    Negó con la cabeza y ojos cerrados, esto no profería una buena idea –Viejo maestro esto es una muy mala idea, sería mejor que tratara de arreglar las cosas con el patriarca de forma convencionales-

    -Cállate muchacho, que estoy al mando aquí- Se dirigió a caminar sin rumbo, sacando el libro que traía consigo –Según esto, debemos ir, montañas arriba, aunque aquí dice sierras…- Inspecciono el libro –Después seguir, hasta encontrar las cuevas de esas persona que tiene esos dones- Señalo dicho lugar, encontrándose lejos a la distancia.

    Suspiro resignado, sea lo que diga el otro no lo escuchará, pero por lo menos si lo acompañaba no diría nada –Está bien-

    -Cálmate Shaka- Reía mientras caminaba –Puede que incluso que te den algo ara dejar de ser tan torpe y declarártele a Mu de una buena vez-

    Esto provocó, que el rubio frunciera el ceño estaba molesto, abriendo sus ojos de mala forma -¡¡¡CÁLLESE!!!- Solo grito, esto, pero no le molestó al otro, sino todo lo opuesto, gustaba de fastidiar.

    ---Acuario---

    -Miren, ahí diferentes secciones en este lugar- Señalaba un panel gigante que daba indicaciones de cada exhibición.

    -Delfines, ballenas, pececitos de muchos colores, ¿Tienen un calamar?- La joven dijo esto emocionada –Ya sé a dónde iré primero-

    -Ay, incluso tienen patitos- Tomo la mano de Camus, casi jalándolo -¡¡¡VAMOS ALLÍ!!!-

    El mago de hielo, se sonrojo levemente, entendía el porqué de esa petición –Muy bien… Vamos-

    -Escuchen, en este acuario les pido que se comporten, nada de ataques excesivos- Giro su vista hacia Afrodita –Nada de separarse de su compañero- Miro a los Arianos –Y los veo aquí, a la hora de la comida, justo a las dos de la tarde- Dicho esto, cada quien tomo su rumbo destinado.

    ---Exhibición de peces---

    -¿Un pez gato?- Decía un Aioria mirando a dicho espécimen, que no le hallaba sentido a su nombre –No parece uno-

    -Según es por sus bigotes- Señalo el vidrio protector, mostrando dichas características.

    -Tienes razón, es bastante curioso esto- Sonrió al Español –En Grecia nunca tuvimos oportunidad de ver algo así o en nuestras misiones.

    -Hemos estado ocupados en nuestras vidas- Ver como el más joven estaba a su lado, le dio un poco de confianza, para darle un medio brazos, sujetando su hombro y atrayéndolo hacia él.

    El León dorado, le gusto esa cercanía, no dijo nada, se sentía tranquilo en esa posición, que se atrevía a inclinar un poco su cabeza en el cuerpo ajeno.

    Ambos se podían ver sonrojados en sus caras, pero uno su semblante serio y otro sonriendo.

    Se podría detener el tiempo en ese instante, no habría problemas.

    Pero el romance se rompió, cuando Aioria volvió a ver un cartel y le dio bastante gracia el nombre de otro espécimen de pez.

    -Ja, ja, ja, pez espada- Señalo a su acompañante –Ese se parece a ti Shura- Ese comentario desconcertó al otro, no entendía a qué se refería.

    -¿Cómo dices?- Al ver el cartel y luego al animal nadando, solo negó con la cabeza, sonriendo levemente, le pareció gracioso ese comentario del León dorado.

    Después de todo aquí podrían comportarse con una actitud más relajada y hasta infantil si querían.

    ---Con Dohko y Shaka---

    -Uf, no creía que el calor por aquí fuera tanto, que bueno que mi cabello es corto- Sonrió divertido, poniendo las manos en sus caderas.

    En cambio el rubio, no había tenido la brillante idea de traer algo para atar su cabello, ya iba sudando y sintiendo el impactó del calor.

    -¿Ya estamos cerca?- Pregunto con una voz agitada.

    -Sí, solo debemos caminar unos kilómetros y estaremos cerca de esos brujos- Estaba cada vez más animado –Catemaco es un lugar bastante misterioso- Observaba la vista desde las alturas.

    El rubio solo suspiro, esta idea cada vez menos le gustaba.

    ---Acuario (Exhibición crustáceos)---

    Death, estaba entretenido mirando a unos compatriotas animales de signo, los cuales caminaban en diferentes direcciones en la arena del recinto.

    -Caminan bastante gracioso, ¿Por qué tu n lo haces?- El géminis menor estaba dedicado a bofarse del otro.

    Extraño Death no contesto nada, seguía sumergido en ver aquellos crustáceos.

    Kanon le tomo de raro esto, y había tomado varias fotos de los animales de aquel acuario, así que no tenía mucho que hacer.

    -Si le hablas a Afrodita primero, lo más seguro es que te perdone, ya bien que lo extrañas- Se acercó al cuarto guardián.

    -Metete en tus asuntos, copia barata- Le contesto tan seco y cortante, que el otro solo le quedo mirando, fastidiado.

    -Uno queriendo ser buena persona y los otros no cooperan- Se giró y comenzó a ver el otro extremo del lugar.

    ---Sección de aves acuáticas---

    -Camus, mira los patitos están tan lindos- Parecía un niño en ese lugar enorme.

    -Sí, están muy bonitos- Se inclinó para ver de cerca dicho animal.

    -¿Te recuerda a Hyoga?- Dijo esto aguantándose las ganas de reír tanto.

    -Es el caballero del cisne, no un pato- Le dijo esto con una leve molestia, cruzado de brazos.

    -Pero el cuento del patito que se volvió cisne, le queda muy bien- Dejo escapar la risa a carcajadas que todos voltearon a verlos.

    Suspiro, cabizbajo –Para de burlarte de mí alumno-

    -Seria que dejara de reírme de tu casi hijo- Le señalo, con el dedo índice, y una sonrisa pícara.

    El peliaguamarina, solo se sonrojo, pensar en que de hecho así era como veía a Hyoga, aunque no lo admitiría jamás, pues siempre su semblante de serio era su emblema.

    -Y si me aceptas como tu novio, sería como un hijo para mí, así que te conviene- Sonrió, para abrazarlo, y darle un beso en la mejilla.

    Esto desarmo al otro tan rápido que no reacciono para quitarse.

    Las personas allí, solo dieron una exclamación de ternura un –Haaaaa, que lindos-

    ---Catemaco---

    -Muy bien es este el lugar- Estaba parado casi en la cima de las sierras, tan fresco como si no hubiera caminado algunos kilómetros.

    El rubio, venia más tranquilo, por alguna razón había encontrado entre sus ropas una liga para el cabello, el caminar no era el problema si no el calor intenso.

    -¿En dónde estamos?- Para el Hindú el lugar no se veía para nada fuera de lo normal.

    -Debemos encontrar una cueva, con cosas colgando y muchas ramas secas- Dio otro vistazo a la imagen del libar y lo cerro.

    Suspiro, tenía que seguir caminando, y sin saber a dónde.

    Unos cuantos metros dados, hasta que se encontraron a una persona, con unas ropas negras holgadas, y una capucha que le cubría el rostro, su voz sonaba aguda.

    -¿Están perdidos viajeros?- Su voz tenía un tono bastante peculiar.

    Ambos se sorprendieron un poco al notar dicha figura, que en ningún instante sintieron su cosmos, pero al observar se podía sentir diferente.

    -No, bueno… Sí, estamos buscando a los famosos brujos de Catemaco, ¿Sabe dónde están?- Rápido preguntaba, quería saber por completo si estaba cerca.

    -Oh, es eso… Vengan síganme y los llevare a donde quieren ir- La figura camino delante despacio, para guiarlos.

    -Gracias, que amable es usted- Libra tan confiado como siempre.

    -Viejo maestro- Lo llamó sujetándole el brazo -¿Esta seguro hacer esto?- No le causaba una buena espina esto.

    -No tengas miedo niño- Le guiño un ojo, para sujetarlo con fuerza y llevarlo consigo –Además somos caballeros dorados, ¿Qué nos podría hacer daño aquí?-

    De nuevo Libra ganaba sobre Virgo en esta ocasión.

    ---Exhibición del océano---

    -Ja, ja, ja, parecen unas gelatinas rosas- El Brasileño decía esto, admirando cada animal, no se le pasaba nada por alto.

    -Mmh- Piscis solo contestó con esto, perdido en aquel vidrio en que se reflejaba, pero no admiraba su belleza.

    -¿Eso es una mantaraya?- Los ojos oscuros del más grande, estaban en su ilusión plena, pero con poco noto la tristeza en su acompañante.

    Dejo un momento de lado, el estar admirando a cada animal del lugar, para dirigirse al peli celeste.

    -Afrodita, ¿Qué te pasa? ¿Sigues mal por Death?- Sabia la respuesta, pero ya era tiempo de que lo admitirán.

    -Alde… Es que no lo entiendo, él no ha venido a disculparse, cuando él tuvo la culpa y me hace falta estar a su lado- Hacia una cara de puchero.

    -Y ¿No es opción que tú le pidas disculpas?- Se rasco la cabeza, pues a su punto de vista, podría ser que piscis tuviera algo de culpa también.

    -¿Por qué haría eso? Si no tuve la culpa, él se portó como un animal- Cruzo sus brazos, molestó.

    -Pero, no le dijiste nada a quien te estaba pidiendo una cita, creo que a Death le molestó eso- Quiso arreglar todo de nuevo.

    -Nunca me ha pedido ser novios, por lo tanto estoy libre de estar con cualquiera- Frunció el ceño, fijando sus ojos al contrario.

    -Entonces ¿Está bien que Death este con otra persona?- Esa pregunta podría ser doble filo.

    -Oye, de eso no estamos hablando- Se enfadó aún más y se fue caminando refunfuñando, hacia la siguiente exhibición, dejando al más alto con una risa nerviosa.

    ---Fósiles marinos---

    -Que interesante, mira lo que dice- Señalo el cuadro de un espécimen extinto.

    -Hace referencia al Megalodon- Mira directamente -¿Te gusta esto?-

    -Sí, ¿A ti no?- Aioros sonrió, encantando.

    Asintió el mayor de los Géminis, para referir que en efecto le llamaba la atención, aunque no siquiera miraba todo, pues ver a Sagitario era lo que más le gustaba.

    -Aioros, me gusta ver tu sonrisa- Le dijo esto, sujetando la mano del castaño.

    -A mí me gustas tú- Beso su mano con ternura, quedándose mirando por un instante a los ojos.

    Se suponía que eso era una confesión a su estilo.

    El castaño no perdió el tiempo, decidió darle un beso en los labios, de manera fugaz.

    -Tus labios son muy suaves- Dándole un abrazo, estaba tan rojo, pero feliz de que cumpliera uno de sus sueños.

    Saga por su parte estaba atónito, no creía que estuviera pasando esto, ni en sus sueños más locos, hubiera ocurrido.

    Ahora digamos que esta pareja estaba junta, no se habían preguntado nada, pero estaba casi implícito.

    ---Catemaco---

    Habían caminado un gran trecho de sierra, entre monte, arboles, hasta llegar a una cueva en efecto.

    La persona quien los guiaba, se detuvo delante de ambos –Es aquí- Señalo el camino de dicha cueva.

    -Muy bien, gracias- Sonrió y siguió adelante para adentrarse a la cueva.

    Shaka no tenía muchas opciones solo seguirle la corriente, al pasar por aquella figura quien los guio, al girarse para volverlo a ver, había desaparecido.

    Esto lo entendía como una ilusión, algo extraño pero conocido.

    -Buenas tardes- Llamo al estar en la cueva.

    -Viejo maestro, esto no me parece seguro- La voz fuerte del rubio se hizo presente.

    -Para, no tengas miedo, no me iré de aquí hasta que me ayuden con Shion- Dijo molesto.

    -Bienvenidos- La voz de un hombre se hizo presente de la nada y si figura materializarse delante de ambos, en medio de ellos un circulo de velas rodeándolos.

    Esto sorprendió, pero no les causo tremendo impacto.

    -Hola, disculpe estamos buscando a un Tetla-chi-chihui- Trataba de pronunciar la palabra en Náhuatl.

    -Se pronuncia Tetlachihui, pero se refiere a una fémina de nosotros, la palabra correcta es Tetlachihuiani, que es brujo- Sonrió, señalándole dos asientos a su delante –Por favor, tomen asientos y díganme ¿Qué requieren?-

    Dohko se sentó de inmediato, el Hindú estaba dudando de todo esto, nada esto sería bueno se notaba le energía extraña de este hombre.

    -Señor Tetlachihuiani, ¿Cómo le puedo hacer para que una persona me escuche y perdone?- Dijo sin rodeos, quería saber cómo solucionar su problema.

    -Si es la persona amada, será fácil… ¿Tiene un mechón de su cabello?- Rápido le interrogo.

    -Si- De su bolsillo saco dicho ingrediente, para ponerlo enfrente de la mesa.

    Virgo, estaba mirando esto, realmente impactado, le estaba dando miedo más Libra que el mismo hombre de esas tierras extrañas.

    -Muy bien- Tomo el mechón, lo coloco en un frasco de vidrio –Necesitare un mechón de su cabello- Rápido hablo el brujo.

    -Como diga- Parecía que no le doliera, el mismo quitarse un mechón de su cabello, para darlo.

    Lo coloco dentro del frasco, con el cabello de Shion, vertió un líquido rojizo, como si se tratara de cera caliente.

    Pero al hacerlo, el cristal se quebró y los cabellos por extrañó no se habían impregnado con la cera.

    El hombre frunció el ceño, estaba dándose cuenta que esto no sería una tarea fácil y sobre todo que clase de fuerza protegía a estos dos.

    -Por casualidad ¿Esta persona y usted está casada?-

    Sonrió nervioso, y sonrojado –Si, así es-

    -¿Una boda dedicada por un Dios?- Le cuestiono rápido.

    Estaba por contestar, cuando el rubio le tomo de la muñeca con fuerza, para que se callara.

    -Eso ¿Es algo importante?- Le interrogo rápido.

    -Solo que los métodos convencionales no funcionaran, entonces…- Se levantó para buscar algo en unas estanterías, que tenían velas sobre algunos cráneos negros –Mire, solo necesitara colocar un poco de esto en su bebida y lo perdonara sin importar que- Le puso un frasco pequeño con un líquido rojo sangre.

    -Pero… ¿Esto no le haría daño?- Por primera vez, en todo el momento de esa aventura, pensó en el bienestar del otro, y no solo el propio.

    -Solo hará que lo perdone, cualquier cosa y no tiene que preocuparse, no tendrá efectos secundarios- Este hombre sonrió, dedicándole una mirada extraña a ambos, pero luego miro al sujeto rubio –Tu también estas sufriendo por amor, ¿No es así?-

    -¿Disculpé?- Se preguntaba, acaso tenía el cartel en la cabeza de que está enamorado de Mu.

    ---Acuario (Zona infantil)---

    -Mire maestro, esa estrella de mar se ve muy bonita- Kiki, en todas las vacaciones se había estado comportando como lo que era un niño feliz.

    -Sí, es muy bonita…- Estaba pensativo, no dejaba de cuestionarse ¿Qué ocurría? En todo el día, el rubio ni un instante le hablo o dedico una sonrisa.

    Si apenas ayer, le había dicho algunas cosas lindas y toco su mano, pensaba que… Podría hacer realidad lo que anhelaba.

    -Maestro Mu, ¿Está bien?- El niño se había dado cuenta de ese comportamiento del pelilila toda la mañana.

    -Sí, es solo que… Estoy pensando- No quería preocupar al pequeño.

    -El señor Shaka y el viejo maestro, no los he visto desde que llegamos al acuario- El pequeño le dijo esto, mirándolo a los ojos, se había dado cuenta, tal vez el único pero no le dio mucha importancia.

    Tomo uno segundos, cuando Mu pudo darse cuenta y sumar todo lo que se decía.

    Era verdad, desde llegar allí, no había visto a ninguno.

    Una mezcla de preocupación y enojo se vino sobre él, que no dudo y sujetando a su discípulo de la mano, para llevarlo con él.

    Debía ir a informar de inmediato al patriarca y a la Diosa.

    ---Zona de animales del mar profundo---

    -Me gustan los calamares tanto- Estaba casi pegada al cristal, mirándolos, estaba impresionada por su tamaño.

    -Sí, tiene razón- Otro suspirando por el amor de su vida, pero que el mismo alejó.

    -Shion, sé que estas triste por Dohko, pero ¿Por qué estás tan molesto?- Sonrió, girándose a el –Digo, solo te robo un beso estando ebrio ¿Tan malo es?-

    -No me gusta que beba, y sobre todo que fuera capaz de hacerlo estando borracho- Negó con la cabeza y el ceño fruncido.

    -¿Por qué se inhibe?-

    -Exacto, así es como tendría el valor de hacerlo- Cruzo sus brazos, sintiéndose mal.

    -Ya entiendo, ¿Crees que si no hubiera tomado jamás se atreviera?-

    Solo asintió.

    -No los conozco de mucho tiempo, de hecho solo estos días, pero por lo que veo, él te respeta demasiado y no por ser el patriarca, sino porque te ama de verdad- Le sonrió, tomando su hombro –Por esa razón los case de inmediato, su amor se siente tan intenso, pues es de siglos que están unidos- Le decía estas dulces palabras, para que entendiera lo que él significaba para Dohko.

    Este momento de una nueva amistad, pero Aries llego a interrumpir.

    -Diosa Metztli, patriarca- Llamo a los mencionados, sin hacer reverencia, pues había más personas.

    -¿Qué pasa Mu?-

    -Temo informales, pero quiero estar seguro primero. ¿Han visto a Shaka o al viejo maestro en el acuario?- Se sentía atemorizado por la respuesta.

    Ambos comenzaron a recordar mentalmente, hasta que unos segundos, sus rostros dejaron ver su sorpresa, pues era verdad ni se habían fijado que ellos faltaban.

    -No los vi…- El peliverde comento.

    -Genial, ya perdí a otros dos…- Se comenzó a concentrar, para ver si podía rastrearlos, con el celular que les había dado, tenía un toque de su poder.

    No tardo mucho cuando supo su localización y lo peligroso del lugar.

    -¡¡¡¿PERO QUÉ DEMONIOS HACEN AQUÍ?!!!- Estaba muy furiosa –Shion, tome esto y los veo en la casa, estos dos me van a escuchar de verdad- Le entrego como una amuleto de la simbología antigua, no sabía para que lo necesitaría, pero no tuvo tiempo de preguntar cuando ella se había ido.

    ---Catemaco---

    -No estoy enamorado- Rápido respondió, parándose molestó.

    -No tienes que fingirlo, se puede ver en tu rostro, pero eres tan tímido para decirle algo- Le ofreció ahora otro frasco con un líquido azul marino –Solo pon una gota de esto sobre un listón rojo, enróllalo en una foto de ambos y será tuyo en tres días, sin necesidad de hacer ya nada mas-

    Virgo al escuchar aquella oferta, le pareció lo peor que una persona podría hacerle a la que amaba, pero… Sentía como si debía hacerlo, un extraño sentir que no podía explicar.

    -¡¡¡ALTO AHÍ!!!- La voz de Metztli se escuchó por todo el lugar.

    El hombre de apariencia siniestra, parecía estar suspendido en el tiempo, no se movió y alrededor estaba igual, las flamas de las velas estaban quietas.

    Ambos se giraron, para ver a la joven, pero estaba vestida de una manera antigua, mirándolos a los dos con furia.

    -¡¡¡¿COMOS E ATREVEN A VENIR AQUÍ?!!! ¡¡¡ESTA ZONA ESTÁ PROHIBIDA POR TODAS LAS DIVINIDADES ORIGINALES!!!-

    -Señorita Metztli, solo quería algo para… Que Shion hable conmigo y…- Dohko quería excusarse rápido, pero ella no lo dejo.

    -¡¡¡¿VAS A HACERLE UN AMARRE?!!! ¡¡¡¿ACASO ESTAS DUDANDO SE DU AMOR POR TI?!!!- Frunció el ceño.

    -No, es solo que… Quiero que hable conmigo, ya no soporto más- Sufría en silencio, porque se había dado cuenta de la mala idea.

    -Sintieron que hacían lo correcto, y más al adentrarse buscando soluciones de esta índole- Ella se estaba calmando, entendía un poco el corazón de Libra –Les diré algo, este lugar es propiedad de un Dios de artes oscuros, mientras más alto se escalase la único que obtendrán serán favores malignos para hacer daño, no el amor- Les decía de inmediato –Deje todo lo que les dio y recoge todo lo que les pidió, borrare su estadía aquí y será mejor que no vuelvan nunca-

    Ambos asintieron, solo el frasco rojo se devolvió, pues el azul no había sido tomado, los mechones de cabello igual se tomaron de inmediato.

    Con un movimiento rápido, desaparecieron de allí y el tiempo corrió de vuelta.

    Solo esperaba en su interior que no hubiera quedado nada de su paso, si no tendría problemas con Dicho Dios, por meterse en sus tierras.

    ---Casa de la Diosa Metztli---

    Los dorados, junto al patriarca y el pequeño Kiki, esperaban a la Diosa y a los dos faltantes.

    Shion, estaba vuelto una furia, no sabía que pensar con este comportamiento de Dohko con Shaka, ¿Qué demonios ocurrirá?

    Mu estaba igual, pero en vez de enojo estaba triste, pensando en más formas de torturarse mentalmente.

    Se escuchó un fuerte ruido en el patio trasero, sintieron la presencia de los tres, volviendo.

    Pero luego otro grito se escuchó, conocido para los demás, pero les dio bastante curiosidad y fueron a ver qué pasaba.

    En cuando vieron de que se trataba, dejaron escapar a todos, risas al máximo esplendor.

    Pues lo que estaban presenciando, era como la Diosa les estaba arrojando agua con una manguera, bañándolos a ambos con dicho líquido, que realmente era de hecho para purificarlos, por haber estado en esos lugares prohibidos.

    -Haaaaaa… ¿Por qué nos hace esto?- Libra en verdad estaba sufriendo.

    -No dejare que entren a la casa con esa esencia tan repugnante, lograran contaminar a todos y será un problema- Frunció el ceño.

    -Pero, ¿Por qué a mí?- Virgo cuestionaba.

    -Por acompañarlo, y tener pensamientos igual de tontos que Dohko- Se tapaba la nariz, ella si podía sentir ese olor extraño –Lo único que harán así, será atraer espíritus malignos y embrujaran a todos-

    Con excepción de dos Arianos, los demás estaban riéndose a todo pulmón, por esa hermosa escena, ver al viejo maestro y al orgulloso Shaka, siendo bañados a manguerazos, para alejar que sabe qué cosa.

    Al terminar, ella se dirigió a todos y haciendo uso de su poder y voz, les declaro lo siguiente.

    -A partir de hoy, todos vuelven a sus habitaciones correspondientes, sin excepciones y si alguien me va a cuestionar, les daré de manguerazos, hasta que se perdonen- Les dedico una mirada a Death y Afrodita que daba miedo.

    Dicho esto entro, les pidió a Mu y Shion que ayudaran a los otros dos y que estaban ya fuera de peligro.

    Nadie supo nada, de hecho la comida tuvo que ser en la casa, pues ella decidió encerrarse en su habitación, debía investigar algo de inmediato.

    Libra y virgo fueron cuestionados y al final dijeron la verdad, de todo con omisión del chantaje de Shaka.

    Después de eso, no hubo mucho de qué hablar, los que no tenían problemas o que estaban bien, se la pasaron juntos o haciendo algo en ese hogar, eran libres.

    Dita regreso a la habitación que compartía con Death, pero en silencio absoluto, ninguno quería ceder aun.

    Shion también regreso con Dohko, pero este solo se había dedicado a estar acostado, cubierto por las sabanas, hasta la cabeza, casi llorando en silencio.

    El patriarca sabía que era mejor dejarlo así un momento, se sentía culpable y conocía que si eso pasara, el otro no entendería nada.

    En la cena, la Diosa bajo y explico lo que significaba pedir favores a brujos de Catemaco. Era algo tan peligroso, los humanos nunca debería acercarse a lo más alto de las sierras, pues el uso de esa magia, seria de un Dios que es demasiado maligno.

    Los que están en las faldas de las sierras son más aceptables, pues sus poderes están más colocados a la naturaleza, y a hacer tratos más equilibrados.

    Seguía regañando al sexto y al séptimo, incluso les dio una bendición a ambos de protección, por que posiblemente estarían vulnerables a que un ente maligno se les pegara por llegar a ese lugar.

    Y confisco el libro que había tomado de la estantería, solo era un libro de lugares extraños y míticos, pero lo tomo muy literal.

    ¿Quién sabe qué ocurrió en las habitaciones?

    Estaban algunas animadas, otras parecía que se harían tratos para estar con otras personas y algunos en suma tranquilidad, como si estuvieran solos.

    -Sabes, creo que esto se está complicando más de lo que creo-

    -Sí, amor lo se… Pero… Ahora fueron a buscar a un servidor de Tezcatlipoca, ese es peligroso-

    -No entienden, la maldad de esta región...- Suspiro –Además me temo que esto los separe más-

    -Gracias David, lo necesitaba escuchar- Sonrió mandado un beso por el teléfono –Ahora volviendo a algo importante, ¿Crees que Aliux se moleste, si su fiesta se juntó con la de Jazz?-

    -Tengo una idea… Ellos podrían ir y con esas tres locas, podrían ayudarme a que se declaren y ya estén felices por siempre- Rio triunfante –Es una excelente idea-
     
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    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    ---Al día siguiente---

    -Sé que no debería meterme en esto, pero ¿No crees que estas exagerando demasiado?- Miraba al peliverde, que escuchaba aquel regaño, con lo mirada baja.

    -Puede que tenga razón, pero…- Fue interrumpido.

    -Nada de peros, ¿Te diste lo que hizo por tu perdón?- Aun seguía molesta por la reverenda tontería que cometió Libra.

    -Sí, lose- Solo eso comento.

    -¿Hablaste con él anoche?- Se inclinó a verlo.

    Negó con la cabeza.

    -¿Por qué no hiciste algo para hablarle?- Encaraba al patriarca.

    Bajo su mirada, suspirando melancólicamente –Lo quise intentar, pero me dio la espalda, y se fue a dormir… Pude escuchar, que sollozaba y…-

    -¿Por qué no hiciste algo? Está sufriendo- La mirada de ella, demostraba preocupación, por ambos.

    -Quise hacerlo, pero… Yo… Me comporté como un tonto- Declaraba esto Shion, con pena en su voz.

    -Sí que lo fuiste- Se tocaba el puente de la nariz –Pero mira, ya ni vale llorar por el pasado, ahora… Tienes que arreglar todo con él y te voy a ayudar-

    -¿Cómo?- Se preguntó, se sentía decepcionado de sí mismo.

    -No seré solo yo, Mu también está involucrado en ayudarlo, además que Kiki igual y el rubio también- Decía esto sonriendo, pues revelaba la ayuda que tenía.

    -Los metí a todos en problemas, por no saber arreglar mis asuntos- Ahora parecía que estuviera presentando una leve depresión.

    -Mira, en este momento ellos están ayudándome a buscar algún lugar bonito para que puedan hablar a solas en el estado que visitaremos-

    Saber que su discípulo, el de este e incluso el caballero de Virgo que había sido quien sufrió un poco por las ideas de su amado Libra, lo estuvieran apoyando, lo agradecía bastante, pues nunca creyó que esto pasara.

    Si bien, ya habían almorzado, arreglado un poco la casa. Era la hora de irse, había anunciado a donde irían con anticipación, pues sentía como Diosa y anfitriona en hablar con el patriarca, para que el asunto se arreglara.

    Aunque también tenía a otros dorados apoyándose todos, para que Death y Afrodita se arreglaran que todo estaba siendo un gran caos.

    No se tardaron mucho para llegar a ese estado, bastante curioso, natural y emblemático.

    -Este lugar se llama Xilitla, y vamos a visitar el jardín surrealista de Edward James, está construido de una manera tan curiosa y específica, estando entre esta sierra, obviamente tenga cuidado pues está un poco frágil, además la historia se va narrando conforme ven las obras-

    Todos con excepción de los cuatro enfadados y tristeando, se miraron pues tenían un plan bastante bueno, ya visto, pero que funcionaria, tenían dos lugares destinados, para que todo funcionara, un segundo pan ayudaría.

    -Por obvias razones, se debe ir en parejas, y dispersando, si vamos todos juntos a las mismas zonas, podríamos hacer colapsar las estructuras- Una mentirita piadosa, para que se pusieran de acuerdo.

    Tomar la mano de su ahora pareja no fue impedimento algo –Vámonos por acá Saga- Que sonriente iba Sagitario, que hasta olvido que tenía un hermano menor, pero estaba bien.

    -Shura… ¿Quieres…- Piscis no termino de hablar.

    -Perdóname Afrodita, pero con Aioria a explorar- Serio en su semblante, pero ya era participe de estas aventuras.

    Dicho esto, se fue en dirección contraria con el más joven, que sonrió triunfante.

    Así uno a uno, se fue a diferentes partes del recinto, dejando a solas a Death y Dita.

    Aunque les diré que en esta ocasión y por extraño que fuera, Shion le pidió a Dohko que fuera su pareja, el casto solo asintió, triste sin verlo. Aun sentía culpa por lo el día anterior.

    Esta vez todo estaban de acuerdo, incluso la Diosa había aparecido comunicadores, para cada pareja externa de quienes estaban en guerra.

    -Equipo 1, está en posición mirando a los mandamases- La pelicastaña, junto al niño, estaban vigilando que nadie interrumpiera a los mayores.

    -Equipo 2, la florecita y el Cangrejillo, están aún sin dirigirse la mirada- Kanon hablo por los comunicadores y un binoculares.

    -Ellos serán los más difíciles de que se arreglen- Agrego Aldebarán quien también los observaba junto al peli azul.

    -Equipo 3, listo para detener a cualquiera que se acerque- Aunque fuera extraño, Mu hablaba muy serio, ya quería ver a todos felices, adema que no podría volver a dormir lejos de su rubio, no era una opción.

    -Bueno, todos los demás… Mantengan en posición… Si ven a alguien extraño o que ellos se pongan muy tercos, me avisan… Y los mando a Rio Verde- Mostraba enojo en sus palabras –De hoy no pasa que se arreglen estos-

    Dicho esto, cada quien volvió a su misión, vigilando a su pareja respectivamente.

    O manteniendo control de que nadie los interrumpiera.

    ---Death y Afrodita---

    -¿Por qué nos tare a lugares tan aburridos?- Comenzó a habar de mala gana el Cangrejo.

    -Mmh…- No estaba dispuesto a dar su brazo a torcer.

    Tal vez si fueran otras circunstancias, el motivo hubiera sido algo diferente, ya se habría disculpado con el pececito, pero se sintió realmente ofendido y mal que estuviera aceptando los coqueteos de otro hombre, sin importarle que el Cangrejo también tenía sentimientos.

    Por su parte piscis se sentía realmente ofendido por la actitud del contrario, comportarse como él decía un “Animal”, solo por ser amable con alguien que estuviera invitándole a algo.

    Al fin de cuentas en el fondo no aceptaría para nada, pero la cuestión aquí es que Death no lee mentes, por tal razón, no sabía las verdaderas intenciones con las que Afrodita se dirigía a ese lanchero.

    Pero igual ambos se estaban extrañando, pues sentían algo el uno por el otro, de manera diferente, hasta toxica y extraña, pero estaban allí los sentimientos.

    Todos se daban cuenta, hasta entre ellos lo hacían, salvo que no se decían nada.

    Otro punto que Afrodita tocaba, que si Cáncer no se lo informaba, ¿Cómo pretendía saber?

    Su ceño fruncido, mirando aquellas ruinas, comprendía que debía hace un esfuerzo, para arreglar las cosas, ya que el otro mínimo quería hacer conversación.

    -Mira Death, no podemos seguir peleados por siempre así que…- Parecía que lo fuera hacer, pedirle una disculpa, con lo cual el otro haría lo mismo y el asunto estaría arreglado.

    Quienes los espiaban, estaban esperando a que fuera mejor la situación, todos lo querían así pero…

    -Pídeme perdón- No podría dejar de lado su manera de ser.

    -¡¡¡VETE AL INFRAMUNDO!!!- Estaba gritando, por el coraje que esas palabras le provocaron -¡¡¡ES MÁS EN ESTE MOMENTO TE MANDO AL YOMOTSU!!!- Estaba listo para lanzar su ataque.

    Cruzado de brazos, y el ceño frunció, con su típica pose de diva –Que costo que tú no cooperas- Le dijo esto, más como una burla, directa a herir.

    -¡¡¡GRRRRR!!! ¡¡¡ERES IMPOSIBLE AFRODITA!!! ¡¡¡NO SÉ POR QUÉ LOS OTROS IDIOTAS QUIEREN QUE NOS ARREGLEMOS, SI A TI NO TE IMPORTA EN LO MÁS MÍNIMO!!!- Le valía un rábano, si era escuchado o regañado por quien fuera, le diría todo lo que se estaba aguantando.

    Pero el rostro furioso del sueco, denominaba que estaba dispuesto a defenderse de cualquier forma posible.

    -¡¡¡¿IMPOSIBLE?!!! ¡¡¡¿YO, IMPOSIBLE?!!! ¡¡¡SI TÚ FUISTE EL IMBÉCIL QUE TIRO A ESE HOMBRE AL AGUA, SOLO POR INVITARME A SALIR!!!- Tocaba fibras sensibles, y le daba igual.

    -¡¡¡O CLARO!!! ¡¡¡ESE HOMBRE QUE TE GUSTO!!! ¡¡¡YO DEFENDIÉNDOTE, PENSANDO QUE SERÍA LO CORRECTO, PUES, SABES LO QUE SIENTO POR TI!!!- Seguía con su furia a todo, mirándolo, apretando los dientes y puños.

    -¡¡¡¿Y CÓMO VOY A SABER LO QUE SIENES, SI NUNCA TE HAS ATREVIDO A DECIRME NADA?!!! ¡¡¡NUNCA LO HAS HECHO…!!!- Quería mantenerse firme, pero sentía que sus lágrimas querían brotar, a veces uno llora de solo coraje, pero aquí estaban varias emociones juntas.

    -¡¡¡¿POR QUÉ LO HARÍA?!!! ¡¡¡SI DESPUÉS DE TODO SOY UN ANIMAL PARA TI!!! ¡¡¡ADEMÁS, MÍRAME!!!- Se estaba calmando, pero su tono, aún era alto –Tu eres el caballero más hermoso del santuario y… Yo… Soy un imbécil como dices- Se volteó para otro lado, cerrando sus ojos, apretando los puños.

    -No eres un completó imbécil… Solo que a veces actúas de esa forma…- Quería decirle algunas palabras de consuelo.

    ---Los Espías---

    -¿Qué está pasando allá? Los gritos se pueden escuchar hasta donde estamos- El gemelo mayor, fue quien estaba hablando.

    -Se están gritando… Y hablándose creo que es una buena señal- Capricornio, fue quien contestó en esta ocasión.

    ---Pasando con los mandamases---

    Ellos habían estado paseando en silencio total, mirando la estructura a medias, leyendo las anotaciones de aquellas historias, pasando por unas escaleras de piedra, en fin estaban haciendo el recorrido, pero no hacían comentarios.

    El peliverde, iba con un semblante serio.

    Mientras el Chino, sus ojos mirando al suelo en todo momento, no se sentía bien para hablar.

    Pasaron así un buen rato, hasta que por fin se animó a iniciar una conversación. Por qué sabía que era lo que debía hacer, su corazón se lo dictaba.

    -Dohko…- Quiso llamarlo, su voz se lo estaba rogando.

    Se detuvo en seco, sintiendo un escalofrío, pensaba en mil cosas que el otro pudiera decirle.

    -Discúlpame, por haberte hecho sentir tan mal- Su disculpa y motivo, se decidieron, sabía que era lo correcto y lo que de verdad debía arrepentirse.

    El castaño, se giró para verlo con mayor atención, estaba sorprendido por aquello, que no sabía que decir.

    -Me comporte como un idiota, porque me besaras estando ebrio, arme un gran alboroto, por algo que no debió ser…- Sus mejillas sonrojadas, por la vergüenza de sus actos.

    Se suponía que era el patriarca debía actuar de manera más digna, y acepta sus errores, pero no podía negar que cuando se trataba de Libra, su mente y corazón colapsaban, pues era de los pocos momentos que podía sentirse como hace dos siglos atrás.

    -Es solo… Que sentir que necesitabas de estar ebrio para besarme, cuando… Tu siempre me has dicho que me quieres, pero nunca lo has hecho están… Lucido… Yo… Quiero que me beses en tus cinco sentidos no…- Ya estaba hablando de más, pero era todo lo que guardaba en su corazón

    Dohko, no perdía ni un solo detalle de las palabras y gestos del peliverde, lo haca lucir realmente precioso. Su amado estaba siendo tan honesto con lo que decía.

    Todos hacen locuras por amor, algunas graciosas, otras que causan bastante dolor y otras simplemente los puede separar, pero lo importante es hacer algo para reparar los errores que no pasaron a mayores.

    -Entonces… ¿Quieres un beso sin que este ebrio?- Tomo ambas mejillas del Lemuriano entre sus manos, aun siendo más bajo, no le impediría estar en modo romántico.

    Se acercó al más alto, una sonrisa pícara, sus ojos mirando directamente los cuarzos rosas de Shion.

    Esta vez no estaba ebrio, no estaba de alguna forma bajo los efectos de nada. Si no que actuaba por sus verdaderos sentimientos.

    La distancia se acorto de a poco, sus respiraciones estaban chocando, el peliverde, se dejó en esta ocasión acorralar, hasta que el contacto de los labios del castaño se posicionó en los otros.

    Haciendo que este beso se fusionará por fin, se lograra y que ambas partes lo estuvieran aceptando, disfrutando.

    Ta vez aun había cosas que deberían hablar, pero esta era su forma de arreglar las cosas.

    Después de todo fue una pelea marital, quieran o no estaban casados, bajos as leyes de los Dioses originales.

    ---Entre las ramas---

    -Qué bonito, por fin se perdonaron- La Diosa casi lloraba de alegría, por todo el amor que se estaban andando.

    -Yo también quiero ver- El Lemuriano menor reclamaba, pues ella le cubría los ojos.

    -Aun estas, chiquito- Hablo por el comunicado, para informar lo siguiente –Confirmo que ahora es oficial el DohIon-

    -¿DohIon?- Alguien hablo del otro lado.

    -Así es como llamo a esta pareja- Ella contestó bajando la voz.

    -¿Nos tienes nombre a todos?- Aioros estaba asombrándose por aquello.

    -¿Eeeh? No…- Se notaba la mentira en su hablar, y tratando de cambiar el tema, para que alguien más fuera el centro de atención –Debes estar feliz Mu, ya tienes padre nuevo- orto lo comunicación.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Dejando al pelilila, con una cara descompuesta por la sorpresa, sin entender de donde vino eso.

    Aunque su “Pareja” de espía, solo se quedó a un lado mirándolo, pues el día anterior había tenido una conversación as con Dohko.

    -Ay, qué bonito y todo, pero acá Death y Afrodita están a punto de matarse- Kanon, tan entretenido mirando que parecía casi comer alguna botana de ¿Quién sabe dónde la sacaría?

    -Aaaah… ¿Tendré que mandarlos a Rio Verde?- Se decía para sí misma, por con el canal abierto del sonido.

    -¿Allá no hay nada que puedan romper?- Aioria cuestiono esto, en el comunicador de Capricornio, estando tan cerca parecía una situación comprometedora.

    -Sería un lugar más seguro sin duda- Solo asintió, mientras se acercaba de una manera silenciosa a los dos caballeros que estaban discutiendo por cualquier tontería.

    Con un ligero movimiento de sus manos, para llevar a Cáncer y Piscis a aquel destino, que tendrían más adelante.

    Cuándo se dieron cuenta que no estaban en aquel jardín surrealista, se alarmaron un poco, mirándose entre sí, y el gran espacio verde que estaba delante de ambos.

    -¡¡¡¿DÓNDE ESTAMOS?!!!- Death grito, furioso.

    -¡¡¡¿CÓMO DEMONIOS QUIERES QUE YO LO SEPA?!!!- El peli celeste, le contesto del mismo modo.

    De repente el teléfono de Dita sonó, aquel que era de un estilo arcaico, pero que adorno a su estilo.

    Contesto y la voz de Metztli se dejó escuchar.

    -Estarán allí, hasta que se arreglen, iremos más tarde- Su voz sonaba tan calmada.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡DISCÚLPAME, PERO NO PIENSO SOPORTAR A ESTE ANIMAL, TODO EL TIEMPO!!!-

    -¡¡¡¿A QUIÉN LLAMAS ANIMAL?!!!-

    Se miraban con ojos de enfado.

    -¡¡¡ME VALE TRES HECTÁREAS DE LO QUE SEA, PERO NO SE MOVERÁN DE RIO VERDE, HASTA QUE SE ARREGLEN Y SEAN AMIGOS O ALGO MÁS!!!- Colgó, ahora ella se había enfadado, por la terquedad de estos dos.

    -¡¡¡¿ESTAMOS ATRAPADOS EN ESTE LUGAR AHORA?!!!- El peli celeste gritaba sin importarle nada.

    -¡¡¡¿DEJA DE GRITAR DE UNA BUENA VEZ?!!!-

    Sin duda ambos no estaban de tan buen humor.

    ---Xilitla---

    -¿Es una buena idea, dejarlos solos en Rio Verdad?- El pequeño le preguntaba, había escuchado los gritos todo el tiempo.

    -Puede que no sea el mejor de los planes, pero mínimo no habrá peligro, si ambos se les da por… Matarse- Sonrió desganada –Ven, recorramos un poco el lugar, antes del atardecer- Hablando por el comunicador –Olvídenlos por un rato, diviértanse, el recorrido en este lugar es muy extenso, el primero que lo logre terminar, se ganara lo que quiera para cenar- Su forma de entusiasmarlos.

    Y claro que la comida era algo que los Dorados últimamente estaban disfrutando bastante de esta tierra Azteca.

    Siendo en pareja estaba disfrutando, las zonas. Tan grande que no se encontraban entre ellos tan seguido.

    Kanon siempre el encargado de tomar fotos, pero solo en donde estaba, incluso conversando con el Toro dorado, se estaban llevando bastante bien.

    Al fin de cuentas estos dos eran los únicos que iban en un plan d solteros.

    Pues aceptaron una invitación de un grupo de jóvenes tanto hombres y mujeres de unirse a una fiesta que tenían en la parte donde había una parte de agua, donde se supone que te purificas, si entras y nada dentro.

    ---Rio Verde---

    -Aaaaah, este lugar es demasiado húmedo, le hará estragos a mi cabello- Estaba quejándose a los cuatro vientos.

    Death no estaba dispuesto a aguantar sus quejas, que ya tenía suficiente con que nos e hablaran, por sus formas de ser, por discutir y no querer perdonarse.

    -Sabes que esto es tu culpa Death- Cruzado de brazos y levantando su cara, con un puchero –Si no te comportará así, no estaríamos en esta situación- Señalo al Cangrejo con el dedo índice –Solo discúlpate y todo estará arreglado- Decía todo esto bastante molesto, era una forma de tocar alguna parte sensible del otro.

    Pero su sorpresa fue muchas, cando el de escasa barba, solo suspiro, ignorándolo por completó.

    -¿Me estas escuchando?- Se giró para verlo.

    De nuevo no hubo respuesta alguna, le extrañaba ese comportamiento, usualmente el cuarto guardián no se aguantaba los reclamos del pececito.

    -¡¡¡OYE!!! ¡¡¡¿QUÉ TE PASA?!!! ¡¡¡NO TE HAGAS EL DIGNO, QUE EL ÚNICO AQUÍ SUFRIENDO SOY YO!!!- Estaba en modo diva, y no dejaría que nadie le ganara en ese hecho.

    Suspiro, ya arto de casi cuatro hora de escuchar gritos, reclamos, hasta de haber peleado un momento con su cosmos.

    Sí que por cierto, Death se veía claramente más herido que Afrodita.

    -Está bien, lo siento… Ya no vuelvo en mi perra vida, en interesarme en algo de ti- Dijo esto calmado, pero su ceño fruncido decía otra cosa.

    Ahora el peli celeste, sí que miraba emaciado extrañado al cuarto guardián.

    -Pero… Yo quiero que te intereses por mí- Su semblante se relajó un poco, pues no le gustaba que Death se desatendiera de él. Esa es la razón que se la pasara gritándole a veces y llamando su atención.

    -Pues lo siento, pero si eso causa un conflicto entre tú y yo, prefiero mantenerme al margen de todo- Dejo su mirada fija en el suelo, prefiriendo alejarse un momento.

    Ahora si se daba cuenta, que estaba haciendo todo mal, portarse de esa forma, solo haría que el otro se alejará.

    No era secreto, que Afrodita se había enamorado de alguna manera extraña de Death y viceversa, pero salvo por aquella vez de un celoso pececito, no había más muestra de ese afecto.

    Comprendió que se portó muy mal con Death, cuando eso también fue un claro ejemplo de celos.

    Tener que estar reaccionado a una persona para confesarse no es algo que se deba hacer, apresurar las cosas nunca funciona, y los resultados se estaban reflejando sin piedad ante sus ojos.

    -Death Mask, por favor espera- Le llamo con un tono de voz más suave.

    -Solo quiero caminar un poco, y de verdad no quiero estar a tu lado- Estaba actuando de una forma bastante cortante.

    -Pero, no quiero que te alejes de mí… Ni que te dejes de interesar- Bajo su mirada, haciendo un leve puchero, sus ojos celestes también estaba amenazando con llanto.

    -Sera lo mejor… Yo solo soy un “Animal” Como dices, que se enoja sin razón- Cerro los ojos, estaba actuando bastante calmado, cosa extraña tan rara, pero se había fastidiado tanto de esa discusión.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡NO LO ERES!!!- Ahora trataba de desmentir sus palabras.

    -Tú lo repites hasta el cansancio- Sonrió desganado, mirando para otro lado –Puede que lo sea, pero es porque… Me importas algo Afrodita-

    Mala señal, cuando le hablaba por su nombre, significaba que de verdad estaba molestó o cansado.

    No soporto más y yendo hacia el extremo de sus emociones, comenzó a derramar lágrimas, su boca ligeramente abierta, y sus ojos mirándolo fijamente.

    -Perdóname Death, perdóname… Es que… Me… Enfureció que te enojaras… Cuándo tu nunca…- Pauso un instante –Tu nunca me has dicho que me quieres-

    Ver llorar a Afrodita, era algo que le dolía a Cáncer, aun con su semblante sombrío y burlesco, no tenía corazón, para que derramara el otro sus lágrimas.

    Quiera portarse un poco digno castigar al otro, pero si piscis era capaz de pedir perdón, ya que no era solo una “Disculpa” o un “Lo siento”, si no que un “Perdóname” tiene más peso, que los otros.

    -Pero sabes que lo hago, que te quiero… Aunque seas un molesto- Tomo sus hombros, para llamarle algo al atención –Sé que no soy el más atractivo, ni el que tiene los mejores sentimientos- Sonrió.

    -Sí, eres muy malo con los otros- Se limpiaba un poco las lágrimas, por lo que el otro decía.

    -Gracias- Le gustaba una sonrisa en el rostro del peli celestes –Me enoje, porque ese sujeto te coqueteaba y no te defendías, en verdad creía que te interesaba y me cegaron los celos, estuve mal por no haberlo matado, pero no quiero seguir peleando y gritándonos-

    Suspiro resignado, él debía ambiente hacer su parte.

    -Solo le seguí la corriente, para molestarte, pues… Quería que por fin te me declararas, aunque me hubiera gustado que fuera más romántico- Mirando el entorno lleno de árboles, un bosque bastante frondoso.

    -No me pidas tanto, sabes que no soy bueno para esas cosas- Dijo esto ladeando su cabeza, con fastidio.

    Rio divertido –Lo sé, pero por eso me gustas-

    -¿Estamos bien ahora?- Le pregunto Cáncer al otro.

    -Sí, lo estamos- Le dio un abrazo, algo efusivo, extrañaba estar al lado de ese sujeto de pésimo carácter, pero para gustos colores.

    -Ahora te seguiré molestando Florecita- Acepto el abrazo de buena manera.

    -Eso me encantaría- Le dedico una sonrisa, hasta que su estómago comenzó a gruñir –tengo hambre-

    -Yo también…- Miro hacia donde se suponía que iluminaba el sol, pero por sus discusiones, peleas y haber arreglado todo, nos e dieron cuenta que estaba ya oscureciendo, más precisamente era de noche.

    -¡¡¡¿DÓNDE ESTÁ ESA MOCOSA?!!!- Grito furioso Death, dándose cuenta que se habían olvidado de ellos.

    ---Casa de la Diosa Metztli---

    -Creo que fue un día bastante bueno, ya todos se arreglaron, comimos cosas deliciosas en SLP- Rio animada –Incluso Aldebarán fue acosado por una chica bastante guapa, y el pobre corrió súper atrevida la chica, ja, ja, ja, ja-

    Estaba conversando por teléfono, tan animada con su novio, ya pues el día había acabado y necesitaba relajarse.

    -Sabes… tengo la extraña sensación de que me olvido de algo- Se quedó meditando unos segundos –Pero no recuerdo que es…-

    No le dio más importancia y prosiguió a seguir la conversación.

    Hasta que escucho unos pasos que bajaban las escaleras, sintiendo la presencia de un caballero, y tuvo que distraerse de su conversación al llamado.

    -Diosa Metztli…- Un peliverde de cabellos cortos, se le acercó.

    -Amor, Shura me habla, si, está bien… Nos vemos luego, si Te amo… Adiós- Colgó de inmediato -¿Qué paso?-

    -¿Cuándo podrán volver Death y Afrodita?- Estaba bastante preocupado por sus dos mejores amigos.

    Ella abrió sus ojos como platos, dando una sonrisa nerviosa, eso era lo que se le había olvidado.

    -Creo que de esta noche no paso viva…- Rio nerviosa.

    Mientras Shura la miraba, dándose cuenta que se le había olvidado todo el asunto.

    ---Rio Verdad---

    -¡¡¡Voy a hacerla apagar por esto!!!- Temblaba un poco de frio.

    -Hace frio…- Estaba igual, titilando.

    Pobres de Cáncer y Piscis, que estaba en ese lugar, con frio, mínimo habían logrado comer algo de las frutas silvestres que había en la región y el agua de rio al ser dulce, se puede consumir.

    Pero Metztli esta ves si se había pasado al olvidarlos.
     
  12. Threadmarks: Capitulo 12 (Baja California Parte 1)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    ---Al día siguiente---

    -Por favor… Ya perdónenme… No quise olvidarlos…- Metztli venia pidiendo disculpa desde la noche anterior, a al cangrejo y el necesito.

    -Es que… ¿Cómo te olvidaste de nosotros?- Death disfrutaba hacer sentir mal a la Diosa, pues estaba más conectada a su lado humano y se sentía mal cuando fallaba en algo.

    -Fue un accidente, a veces se me van las cabras- Trataba de explicarse.

    -¿Se te va Shura?- El peli celeste, bromeo con esta expresión, pero ya no quería seguir molestándola, sentía mal por eso.

    -Es solo una expresión… Ya… ¿Me perdonan?- Sonrió de compromiso.

    -No te preocupes, yo si te disculpo, pero me dolió que no recordaras mi belleza- Se hacia el dramático, pero ya no tenía intenciones de molestarla.

    -Gracias Dita…- Se sentía menos culpable ahora.

    -Pues yo no te disculpo. ¿Qué clase de Diosa abandona a uno de sus amigos?- Golpe bajo, para la joven.

    -Pero… No lo hubiera hecho, si ustedes no se la pasaran enojados todo el tiempo- Les refuto con esto –Sobre todo tu Death-

    Ladeo su cabeza fastidiado, pero tenía un punto –Mira, te perdono, si me dejas ir a tomar cerveza, sin que estés al pendiente de nosotros- Propuso esto.

    Ella lo pensó seriamente, sabía que dejarlos solos podría significar problemas, pero enserio que no tenía cabeza para lidiar con Death en estos momentos, así que por buena onda le dejaría ganar esta vez.

    -Bien, podrían ir a un bar, pero con la condición de que… No causen desastres- Miro amenazante al hombre de poco barba, extendiéndole su mano –Si no, no podrías volver a tomar cerveza en todas las vacaciones- Hay estaba su contra propuesta.

    El otro se lo pensó realmente, pues los desastres perseguían a estos caballeros dorados a donde fueran, pero si solo iba con el pececito y tomaban tranquilos, podrían pasarla bien.

    -Tarto hecho- Sostuvo la mano de la Diosa, peor ella tenía un plan.

    Al estrechar su mano, hizo un círculo envolviendo a ambos.

    -El contrato ha sido sellado, si rompes tu problemas hoy, tu cuerpo no podrá tomar ni una gota de alcohol- Sonrió triunfante, conocía más trucos de los que veían.

    -¿Qué fue eso?- Se miró la mano, había sentido algo extraño.

    -Solo es una protección, para que te comportes- Lo miro sonriente.

    -¡¡¡PERO!!! ¡¡¡¿POR QUÉ?!!! ¡¡¡TÚ FUISTE LA QUE NOS DEJASTE ENE SE LUGAR!!!- Ya gritaba furioso.

    -Sí, sí, ya accedí a que se vallan de juerga, pero no a hacer un desmadre colosal- Adopto una pose de diva como el de Afrodita, pero no le salió tan bien, mas levanto su cabeza con dignidad –Ahora te aguantas Cangrejito- La joven sí que se sabe dar a respetar.

    -Te gano- Afrodita rio, pues le gustaba a veces ver que molestaban a su querido, pero mientras estuviera para supervisar, permitía ese acercamiento.

    Los otros caballeros estaban bastante divertidos, porque aunque ella se sintiera mal por haberse olvidado de esos dos, pero que se la voltear muy fácil a Death agradaba siempre.

    -Para que vean que no soy mala, hoy aremos algo un poco diferente- Encaro a los demás –Como ahora si los mayores, parecen una pareja de esposo de verdad- Miraba de reojo a los mandamases –Facilidades por su relación-

    Shion se sonrojó, desviando su mirada, no se acostumbrará aun a ser el centro de atención en una relación, aunque su mano siempre sujetada con firmeza de parte del castaño.

    -Y para que Death pueda beber cerveza todo el tiempo, vamos a Baja California, más precisamente Ensenada, podrán disfrutar de las maravillas, pero tendrán que hacerlo solos, durante toda la ciudad- Estaba por teletrasportarlos a todos a dicho lugar –Por favor, no hagan tonterías, que está bien tener fondos ilimitados, pero… Tampoco se pasen- Su cara lo decía todo.

    Rápidamente llegaron a aquella ciudad, tan concurrida, con una ligera brisa del mar.

    -¿Se han puesto a pensar que las ciudad de México, se parecen algo?- El león dorado, dijo esto.

    -Si lo dices por las plazas… Pues si… Tiende a ver en casi todas las ciudades- Ladeo su cabeza, afirmando.

    -Aun así, creo que es muy hermoso- El pequeño Lemuriano hablo.

    Ella sonrió con ese comentario y señalo a Kiki –Adoro a este niño- Mas debía dar indicaciones –Miren, sé que debí informar esto antes, pero habrá una fiesta dentro de unos días, y soy encargada de buscar algunas cosas, tengo que hacerlo ahora mismo, si no será difícil. Pero como prometí que los llevaría cada día a un lugar diferente, los traigo al estado que tiene menor riesgo de que hagan una tontería- Voltea a ver a Death y Milo –Dita, Camus por favor que no hagan tonterías estos días-

    -Sí, no harán nada, iremos a un bar tranquilo y no hará nada tonto- Tan tranquilo en su habla.

    -Milo estará bajo control, no se preocupe- El mago de hielo hablaba tan tranquilo.

    -Regresare por la tarde, para comer con ustedes- Estaba pensando que se arrepentiría por darles libertad, pero lo que nadie sabía que tendría a alguien que le informaría, cualquier cosa que pasara, ósea hablaría a un caballero de alta confianza –Bueno diviértanse, pero no tanto y por favor no hagan nada que ponga en evidencia todo su ser-

    -No se preocupe, en verdad estaremos bien- Shion quería sonar seguro, pero con los dorados no se sabía de forma correcta.

    Solo una sonrisa y se fue a su destino por aquellas cosas.

    Dejo a los quince caballeros en esa ciudad. Obviamente el patriarca dio algunas instrucciones, de que tendrían que reunirse en tal punto a tal hora, que no hicieran destrozos, pagaran todo lo que quisieran, y que actuaran normal.

    Y así fue, como cada quien se separado, tal vez no en parejas esta vez, pero si en grupos, dependiendo de que quieran ver y aun así estar al pendiente, debían vigilar a los que tuvieran más riesgo de causar desastres.

    Los ahora ya reconciliados mandamases, siempre ese gusto del patriarca de ver objetos antiguos y comprar cositas para adornar ciertos lugares, y el castaño disfrutaba de acompañarlo y comer algunos dulces, era un momento tan agradable. Pero digamos que habían hablado y concluyeron que si Dohko se controlaba en solo tomar un poco el Alcohol no sería un impedimento.

    Mu, esta vez se sentía más tranquilo de que sus ahora proclamados padres de alguna extraña manera para él, pero lo aceptaba, que se levaran de nuevo bien, y quería estar con su pequeño, pues tenía la mente en eso de las relaciones paternas y pensaba ahora en Kiki como un hijo. Estaba construyendo una idea personal.

    Obviamente el rubio budista, no se alejaría más del pelilila, ya había pasado dos noches sin estar a su lado, o por lo menos en la misma habitación, decidió ir con ellos y no les molestó para anda.

    Dar una vuelta por el lugar, tal vez llegar a ir a la costa, que estaba muy cerca de la ciudad.

    Milo y Acuario querían ir al Paseo del Malecón, eso porque Acuario había visto unas revistas de ese lugar, quería conocerlos, obviamente el Escorpión no dejaría pasar a solas con su querido cubito.

    Shura con Aioria de ahora en más, se pasarían así, aun no declarado el amor, pero denotaba la atracción, decidieron ir a lo que más intrigaba, un Geiser marítimo de nombre “La Bufadora” Esto podría ser algo que le interesara a Camus, pero los papeles pueden cambiar.

    Desde el primer momento y con el permiso de la Diosa anfitriona, se dirigieron al primer bar que vieron y que tenía una buena pinta. Sobre todo porque Piscis no quería estar en un lugar lleno de borrachos mal olientes, algo bonito. Y Death mientras bebiera sin meterse en graves problemas no pasaría nada malo.

    Y por último pero no menos importante, Kanon tomando sus normales fotos conversando con Aldebarán que se hicieron más amigos desde ayer, pues se la pasaron bien en esa fiesta improvisada, además que la otra pareja recién unida.

    Estos últimos en un grupito pequeño, estaban explorando cuando ambos gemelos se dieron cuenta de que estaban vendiendo una bebida que les había gustado desde la primera vez que probaron al llegar a ese país.

    Sus ojos se iluminaron, sonriendo, por primera vez parecían estar de acuerdo en algo, incluso Kanon dejo la cámara en manos de Aldebarán y fueron de inmediato a ese lugar.

    ¿De qué se trataba se preguntaran? Fácil

    En la primera visita, probó Saga el rompope y le encanto tanto que le pidió un poco más a Metztli, esta obviamente le dio, con la condición que lo compartiera con el menor, digamos que tenían un gusto compartido de esa bebida a base de huevos.

    Estaba siendo vendido por un grupo de monjas, para la ayuda del convento que tenían que administrar, siendo muy popular su consumo de este.

    Y obvio deseaban probarlo más que nada.

    -No sabía que a Kanon también le gustara- Decidió tomar el oficio de su amigo.

    -Por alguna razón es algo que comparten muy bien ellos, me siento feliz que disfruté con su hermano- Sonreía, sabia de la mala relación que ambos tenían, pero pues era sumamente obvio.

    Pensaron que sería bueno darle algo de espacio, y fueron a buscar algunas atracciones para ir después, dejando a ambos gemelos en ese pequeño puesto.

    La segunda mala idea del día.

    -¿Cuantas botellas desean comprar jovencitos?- La anciana mujer con el hábito de color negro, los miraba sonriente.

    -Quiero diez botellas, por favor- El mayor tan amable con esa sonrisa encantadora, quería tener su reserva y esto se volviera una adicción.

    -Yo igual por favor- Hasta pedía todo con amabilidad, esta bebida los estaba poniendo enserio mal.

    -Muy bien, que jóvenes tan educados- La que aprecia ser la madre superior, indico que pusieran el pedido en cajas –Sus padres deben estar orgullosos de lo buenos muchachos que son-

    Uuuuuh, si supera… Perdón.

    Pero estos sí que estaban en sus papeles de ser niños buenos y respetuosos, solo asintieron y sonreían que parecían aparecer floreces a su alrededor.

    Solo era por su nueva adicción que tenían.

    Pero no todo puede ser bueno para empezar.

    Al pagar, Saga lo hizo de inmediato, pero Kanon había olvidado traer su lindo monedero con él y por lo tanto no traía dinero.

    Pensó en pedir prestado a su querido hermano pero…

    -No, lo siento, pero no te voy a prestar- Alejaba su moderado del alcance del menor –Sé que nunca pagas-

    -Que mentirota estas diciendo, te va a castigar ese Dios- Señalo a entrada del convento.

    Aun así el otro no cedió ante la amenaza de Kanon. Por forcejar, y tratara de separarse, ambos lograron destrozar el puesto de aquellas mujeres, provocando que el rompope cayera al suelo y se rompería la botellas en donde venía, esparciéndolo por todos lados.

    Estos dos gemelos, abrieron sus ojos de par en par, pues su delirio no pudieron consumir, pero su problema no acabaría allí, si no que las monjas por todo el escándalo llamaron a la policía, para que estos fueran detenidos.

    No tuvieron tiempo de reaccionar cuando ya estaban rodeado de policías. Si claro para algo tan pequeño que se puede arreglo fácilmente, las autoridades actúan sin cuestionar nada, pero para otras cosas de mayor índole, no mueven ni un dedo.

    Al fin de cuentas así es la vida en ciertos países.

    Esto concluyo con los gemelos detenidos en los separos de aquella ciudad.

    Obviamente aun no los fichaban del todo, pues debían hacerse algunos papeleos, pero no entendían como terminaron así, por la culpa de rompope.

    -Bien hecho Saga, por TU culpa terminamos encerrados- Se aferraba a los barrotes, le traían recuerdos.

    -¿Mi culpa? ¿Quién fue el idiota que no trajo su dinero? Y ¿Qué me molesto para que le prestará?- Le dio un zape en la cabeza.

    -¡¡¡VAS A VER, MALDITO BIPOLAR!!!- Estaba por irse a los puños.

    -¡¡¡OIGAN PAR DE DELINCUENTES, TIENE DERECHO A UNA LLAMADA!!!- Les extendió un teléfono inalámbrico, para que hablaran, pues incluso sus celulares habían sido quitados, nunca los volvieron a ver.

    -¿Qué no se supone es una llamada por cada uno?- Saga estaba al borde del colapso, pro todo.

    -Yo solo veo a dos delincuentes en uno, ja, ja, ja,- El policía redondo, se mofaba de su condición de ser similares.

    -¿Puedo matarlo?- El menor pregunto, picarle la molestia al mayor era su hobbie.

    -Ya contrólate Kanon, no nos metas en más problemas…- Trataba de recordar el número del patriarca, él era el único que podría sacarlos de aquí.

    Gracias a Atea el si se tomó el tiempo de memorizar los números por un suceso así.

    Pedía que por favor le contestará, además que no se enojará tanto.

    -¿Hola?- Sonaba temeroso pues no conocía esta tecnología.

    -Emmm… ¿Papá?- Estaba avergonzado por decirle así al patriarca, pero… No tenía de otra si le hablaba con el título el policía sospecharía.

    Obviamente el menor estaba muerto de risa por el asiento.

    -¿Mu?- Ahora si Shion estaba más confundido que nunca.

    -Soy Saga… Papá… Kanon y yo estamos encerrados en una estación de policías… ¿Podrían pasar a buscarnos? Por favor…- Rogaba que en verdad le creyera.

    -¡¡¡¿QUÉ ESTÁN EN DÓNDE?!!!- El color de la piel del mandamás, parecía que se hubiera ido por el rojo de la cólera.

    -Lo que paso fue…- Pero se cortó la llamada, pues el policía gustaba de fastidiar.

    -Se acabó el tiempo muchacho- Le arrebato el aparato.

    -Pero… No le pude decir nada, por favor… Déjeme explicárselo- Rogaba, aunque en verdad estaba fingiendo. Si no fuera porque prometieron no hacer tonterías, ya hubiera mandado a ese hombre a otra dimensión.

    -¿Qué explicarían? Que se metieron con unas pobres monjas, quebrando todo su mercancía, sin pagarla y pretender robarla- Su tono era en verdad de burla.

    -¡¡¡NOSOTROS NO ÍBAMOS A ROBAR NADA!!!- Kanon se molestaba con los falsos cargos, no eran unos ladrones, tal vez asesinos sí, pero lo otro no.

    -¡¡¡CÁLLATE MUCHACHO!!! ¡¡¡SI NO QUIEREN QUE AGREGA CARGO POR DESCARTO A LA AUTORIDAD!!!- Les dio la espalda, riéndose y se fue a su oficina, lanzando carcajadas.

    Ambos géminis, estaban que ahora si la habían regado, por comprar rompope. La forma más tonta de hacer presos.

    ---Volviendo a la plaza---

    -¿Qué tienes borreguito? ¿Quién te hablo?- Hablaba confundido a su esposo.

    -Saga y Kanon están en la cárcel…- Trataba de volver a llamar al número, pero no entendía nada de esta tecnología –Y me llamaron papá…- Eso también lo había choqueado.

    -¿Cómo que están en la cárcel? ¡¡¡¿PUES QUÉ HICIERON?!!!- El castaño, entendía menos que Shion.

    -No lose, pro creo que debemos ir… Los buscare voy cosmos y debemos sacarlo de allí- Decía como todo un padre preocupado.

    -¿Sería muy malo dejarlos un rato más? Digo podrían no hacer tantos desastres- Quería calmar los ánimos.

    -¡¡¡DOHKO!!! Ese no es el asunto, ellos deben estar asustados y están haciendo lo que la señorita Metztli pidió, no hacer desastres- Se tocaba la cabeza, pues estaba estresado de verdad. Y preocupado, sus dos niños gemelitos, los primeros que crio, les tenía aprecio aunque nunca lo digiera.

    -Bien, iremos… Como dos buenos padres, por sus hijos que están en prisión…- Le divertía la idea –Nunca creí que tuviera que ir a sacar a un hijo nuestro-

    A veces no comprendía que podría darle tanta gracia a libra. Pero igual le siguió el juego.

    Se comunicó vía cosmos con todos los otros dorados, explicándoles que tendrían que ir por ambos géminis a la cárcel, ¿Por qué sabe que motivo? Y les ordenaba regresar de inmediato a la plaza.

    No aprecia pero había pasado toda la mañana y estaba por acercarse la hora de la comida, por lo tanto al Diosa volvería muy pronto.

    Obviamente, se sorprendieron, pues creyeron que Milo o Death habrían hecho un desastre, pero todo estaba relativamente tranquilo.

    Ambos mandamases se dirigieron a la comisaria o lo que fuera, habían formulado un plan, para sacarlos de ese lugar, dirían que son sus hijos adoptivos, y saber qué fue lo que ambos hicieron para terminar allí.

    Y todo eso para que la Diosa no se diera cuenta.

    Obviamente al llegar a la comisaria, tuvieron que tomar un respiro, pues ahora estarían interactuando con personas de México y sin la Diosa.

    -Dohko… Enserio voy a castigar a Saga y Kanon, en cuanto salgan- Se tocaba el puente de la nariz, nunca pensó tener que ir a sacar a alguien de prisión.

    -Vamos Borreguito, ¿Apoco nunca llegaste a quedar encerrado por un día?- Le daba un codazo leve en las costillas.

    -No, espera ¿Tu si?- Se sorprendió por la idea.

    -Mira, fue en una misión con Sísifo, cerca de la India, ja, ja, ja, que bueno que no fui con Asmita, él si me hubiera dejado en la cárcel- Estaba recordando una pequeña anécdota –El si me pago la fianza… Y le pedí que no te digiera nada, mira que buen amigo era- Sí que estaba tan risueño.

    -Estoy conociendo algo que de verdad no me esperaba- Negó con la cabeza, pero me daba algo de curiosidad saber cuál fue el motivo de ese encierro.

    Más debía detenerse a preguntar, pues acababa de entrar a ese lugar, que se veía de muy buena procedencia, se veía descuidado y algo sucio, pero estaba allí por estos dos gemelos.

    -Emmh… Disculpé…- Como el patriarca, sabia como tratar un poco más a las personas, debía ser tranquiló todo esto.

    -¿Si…?- El oficial lo miro de arriba abajo, sin duda juzgándolos por su apariencia -¿Qué se le ofrece?-

    -Buscamos a unos jóvenes de nombre Saga y Kanon. Sé que están aquí- Su ceño fruncido pero de preocupación.

    -Sí, sí, si… Unos rufianes que destruyeron rompope de unas monjas… Que mal educado están esos muchachos- Ya empezaba a mostrarse la discriminación por apariencias.

    -Disculpe, pero no permitiré que les hable de esa forma a mis hijos y sobre todo a Shion, que él fue quien los crio mientras yo…- El peliverde, callo a Dohko, para que no revelara información que no debía.

    -No creo que sean unos rufianes, de seguro fue un mal entendido, por favor… Dígame ¿Cómo pudo llevármelos?- Sonrió algo nervioso, era difícil mantenerse de bajo perfil, sin imponer su autoridad, cuando se estaban metiendo con dos de los dorados que el había cuidado.

    -¿Ambos son sus padres?- Miraba como asqueado a ambos hombres.

    -Si- Fue lo que ambos contestaron.

    -Ahora entiendo por qué son así, los hizo falta una verdadera figura materna- Aquí se podría expresar la homofobia que existía en el país.

    Para este momento ambos querían romperle la cara, pero debían guardar la calma. Por lo menos Shion trataba de tenerlo.

    Pero el castaño sí que tenía muy poca paciencia, si ofendían a los que quería, sobre todo si lo hacían para insultar al borrego mayor.

    -¿Adoptivos?- Estaba tecleando algo en la computadora, como ignorándolos.

    -Si- Ya estaba serio el peliverde.

    -Bien, ¿Tienen la papelería de adopción?- Esa pregunta, sí que estaba de mas, y de seguro no era necesario.

    -¿Papelería de adopción? ¿Para qué? Ellos son adultos, no creo que sea necesario- Guardaba la calma. Pero le parecía tan ridículas esas “Leyes”.

    -Pues lo siento…- Lo miraba de arriba abajo con desagrado –Señor, pero se necesita para confirmar que son sus padres, aunque sean mayores de edad- Cabe mencionar que en este país, no se necesita nada de eso, si son mayores, con cierto papeleo, como advertencia salían, que no es necesario comprar a veces paternidad, solo si son menores y pagar una fianza.

    Para este punto, el castaño, ya estaba furioso, el patriarca le había pedido que no digiera nada, que se calmara y lo dejara hablar. Pero estaba enojado por cada forma en que se dirigía a ambos y los gestos, que llego a su límite.

    -¡¡¡ESCUCHE OFICIAL DE QUINTA, VA A RESPETAR A SHION!!! ¡¡¡Y NOS DEVOLVERLA A LOS CABALLEROS DE GÉMINIS, A NUESTROS HIJOS!!! Y ¡¡¡QUE LE VALGA POR COMPLETÓ NUESTROS GUSTOS!!! ¡¡¡Que nadie le está pidiendo su jodida opinión!!!- Gritaba por completó molesto, él no tenía ningún protocolo para tratar a las personas, el cuidaría de los suyos sin importar que.

    -Mire…- Lo miraba como si no fuera la gran cosa –Aquí no van a venir a decir lo que quieran par de…- Sabia también que no podía lanzar comentarios homofóbicos, porque sabía que eran contra las leyes actuales.

    -A ver… Dime ¡¡¡¿QUÉ VAS A DECIRME?!!!- La situación se estaba elevando de tono con los gritos, que estaban llegando hasta la calle, pero lamentablemente al sr solo uno. Pues…

    Solo digamos que llegaron más compañeros de ellos, al escuchar esos gritos y como todos los policías se ponen de acuerdo, en varios casos sin generalizar deben existir algunos que no lo hagan.

    Pero encerraron a los mandamases ahora, en la misma celda que los gemelos.

    Estos no daban crédito a lo que veían, el viejo maestro y el patriarca encerrados con ellos en la misma prisión.

    -Y se quedarían ahí hasta que paguen la multa de ocho mil pesos por su falta de respeto a la comunidad por cada uno y sin contar los cinco mil del rompope desperdiciado- Ese mismo hombre que habían discutido y mostraba el desagrado en el amor de personas del mismo género, les dejo en aquella celda.

    -¡¡¡OIGA, TENEMOS DERECHO A UNA LLAMADA!!!- De nuevo Dohko, que le tenía coraje al sujeto.

    -Sí, claro…- Le daba un teléfono, pero en la cara se notaba que era una burla.

    -Pero… Este teléfono no tiene línea...- Reclamaba el viejo maestro.

    -¿Qué paso con el teléfono de hace rato?- Kanon estaba queriendo matar al oficial.

    -Se rompió- Sonrió y los dejo.

    -¡¡¡AH, MALDITO HOMBRE, EN MIS TIEMPOS, LA GENTE NO ERA TAN ESTÚPIDA Y…!!!- Estaba sujetando los barrotes de la celda.

    -Dohko, cálmate… Esto ya se puso peor…- Ahora estaban en un problema mayor.

    -¿Qué haremos patriarca? Sabe que podemos salir fácilmente, pero los daños serían demasiados- Saga les recordaba de la fuerza que poseían, pero que tendría consecuencias.

    Suspiro, sabía que debía hacer –Sera mejor que hablemos con la señorita Metztli algo de seguro se le ocurrirá-

    -No, nos tendrá confianza de nuevo- Rio tan tranquilo, pero era porque estaba hablando con su borreguito.

    -Yo solo quería rompope…- Kanon parecía querer llorar.

    -¡¡¡TODO ESTO ES TU CULPA COPIA BARATA!!!- Ahora el albiazul, estaba molestó pues se había complicado todo.

    -¡¡¡¿A QUIÉN LLAMAS COPIA BARATA?!!! ¡¡¡MAL HERMANO QUE NO QUISO COMPARTIR!!!- El reclamo, no podía faltar.

    -Dohko- El borrego mayor, le hablo a su pareja, para que hiciera lo que debía hacer con los gemelos.

    -Como gustes borreguito- Se con ambos hombres y les jalo las orejas, para que se callaran.

    -Ahora debo concentrarme, le hablarle vía cosmos a Mu, para cuando la Diosa llegue le explique todo- Dicho eso, actuó de forma inmediata.

    Para este punto en la plaza ya se encontraban casi todos, con excepción de Death y Afrodita que estaban aún en el bar, sin importarles lo que pasaba, ellos disfrutaban y se habían comportado bien.

    -¿Cómo es posible que Saga y Kanon terminaran en la cárcel?- Camus era quien hablaba, decepcionado.

    -Lo sé, creía que los primeros en que les pasara esto, fuera a Milo- Capricornio agrego esto.

    -¿Oigan? Estoy aquí…- Escorpio estaba triste, por la mala fe que le tenían.

    Mu estaba preocupado por los mandamases, no volvían.

    Pero allí fue cuando el mensaje vía cosmos llego.

    -Mu- Esa voz tranquila del patriarca.

    -¿Maestro?- Le tomaba de raro que estuvieran hablándole de esa manera.

    -Escucha Mu, cuando llegue la señorita Metztli por favor dile que también estamos en la cárcel- Estaba bastante consternado.

    -¡¡¡¿CÓMO QUE ESTÁ EN LA CÁRCEL, MAESTRO?!!!- Esto no solo lo pensó, sino que lo grito.

    Lo que los demás se quedaron callados, con ojos muy abiertos.

    -Pasaron muchas cosas, y te lo explicare cuando estemos juntos, pero estamos ahora los cuatro encerrados, solo dile a ella. Y que todos estén juntos por favor, encárgate de eso- Dejo de hablar, pues algo ocurría en la celda, se escuchaban ruidos de fondo.

    -¿Maestro? ¿Patriarca? ¿Papa?- Ya no sabía cómo hablarle, pues quedo en shock.

    -¿Qué paso?-

    ¿Cómo que el patriarca y el viejo maestro están en la cárcel?-

    -¿Qué vamos hacer ahora?-

    -Me pidió que le dijera a la Diosa Metztli- Suspiro, tocándose el puente de la nariz, el mismo gesto del de Shion.

    -¿Qué me digieran, que?- La voz femenina de ella, se dejó escuchar detrás de todos.
     
  13. Threadmarks: Capitulo 13 (Baja California Parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Todos los doraros voltearon, con sus caras de no saber qué hacer o decir, Pareciera que nadie quisiera hablar y esto la joven Diosa lo noto.

    -¿Qué les pasa?- Estaba algo asustada, por verlos así.

    El primero en hablar fue Milo, tenía que tratar de hacer algo –Promete, si le decimos lo que pasa, ¿No se enojara?-

    La castaña rojiza, solo entrecerró los ojos, señalándolo con el dedo índice, mostrando una cara de decepción –No…-

    -Bueno lo intente, tu turno Mu- Le dio un aventón al carnero dorado, que era el responsable de informar aquella situación.

    Poso las manos en sus caderas, con el ceño fruncido -¿Qué paso?-

    Este pelilila, solo suspiro, no podía quedarse callado con esta información, pero hubiera deseando que su compañero no lo pusiera en este aprieto de inmediato.

    -Saga y Kanon terminaron en la cárcel, cuando el patriarca y el viejo maestro quisieron ir a sacarlos, terminaron también encerrados- Pero obviamente para nuestro querido borreguito, tenía a su caballero de brillante armadura, literal.

    Metztli, solo se quedó mirándolos, como si estuviera procesando lo que acaban de decirle, incluso parecía que un tic nervioso se había alojado en su parpado -¿Qué?-

    -Eso fue lo que paso, el patriarca me lo acaba de informar, por vía cosmos- Estaba agradecido con Shaka, porque lo ayudara en este predicamento, pero la reacción de la joven no se sabía.

    -Lo sabía, sabía que había sido un terrible error, confiar en que no se meterían en problemas- Estando enojada, pero pensando a toda velocidad, de lo que debía hacer, estaban dando vueltas en su camino de ida y vuelta –Aunque pensaba que los primeros en meterse en líos serian Death y Afrodita, no es tan aquí, pero no tener noticas es buena señal- Negó con la cabeza.

    -¿Qué haremos ahora?- Shura estaba algo preocupado, la situación estaba bastante seria ahora.

    -ustedes nada, solo quédense aquí, yo iré a ver como arreglo este asunto, será fácil… Conozco algunos tecnicismos que pueden ayudarnos- Se dirigió a la comisaria, de donde podía sentir esos cosmos venir, pero antes debía dar alguna instrucción principalmente para que todo estén juntos –Shura te dejo a cargo, alguien que valla por ese Cangrejo y Afrodita-

    Sin más se retiró, dejando a los dorados presentes, cabizbajos, aunque algunos reían tanto, pensando en cómo los ejemplos a seguir terminaron en una situación tan escandalosa.

    -¿Por qué no me dejo a cargo a mí?- Aioros podría decir tonterías estando preocupado por su amorcito, pero pensaba aun bien, o eso creemos.

    -Tal vez sea… Porque ves un barranco y te tiras- Milo andaba de chistosito, pero Camus ya le jalaba las orejas, aprendió que ese era un método bueno para regañar a los niños y funcionaba con el suyo.

    No prestó mucha atención, debía ayudar aunque fuera un poco, sabía que solo uno de allí podría ayudarlo sin causar mayores dificultades.

    -Mu, ¿Podrías ir por ellos?- El peliverde, confiaba bastante en Aries después de todo, era el más responsable de todos.

    -Si- Asintió, esto también seria para que ya no existieron problemas.

    -Iré con Aries- De hecho lo dijo como afirmación y no pregunta.

    -Shaka, solo debe ir uno, Mu no necesita que lo estén cuidando y…- Le quería dar sus razones, pero el rubio le valió.

    -Ni creas que lo dejare ir a un lugar como ese solo- Tomo la muñeca del pelila, con fuerza, para atraerlo a él poniéndose en marcha a donde el bar que habían ido los tóxicos.

    Obviamente Capricornio no tuvo como negarse, pues fue ignorando, aunque el pobre Aries, iba algo apenado, pues no le gustaba desobedecer de esa forma.

    -Compréndelo, en esos lugares, hay mucho borrachos y con la apariencia de Mu, posiblemente piensen que es una mujer y se quieran sobre pasar- Aioria, levantó sus hombros con un signo de que podría pasar.

    El peliverde oscuro asintió, suspirando, total ya habían entrado, esperaba que no provocarán un peor caos del que ya estaba.

    ---Comisaria---

    -Los dejo solos, medio día, y los tengo que sacar de la cárcel…- Se tocaba la frente, esto era demasiado fastidioso.

    Estando a fura del lugar, a punto de entrar, estaba pensando rápidamente que hacer, siempre era un problema tratar con las autoridades.

    Pero podría poner su mejor sonrisa, ser amable, funcionaba, más si no tendría un as bajo la manga.

    Entro tranquila, buscando quien estuviera atendiendo a las personas y pudo localizar a aquel oficial, el único en el lugar, se notaba que tenía un rostro de mala onda, ya se imaginaba que habría pasado.

    -Buenas tardes- Saludo de manera cortes.

    -Buenas tardes señorita- Levanto su mirada, pero su cara de enojado no cedía -¿Qué se le ofrece?-

    -Mis tíos vinieron hace un rato a buscar a mis primos y como se han tardado tanto, pensé que no habían llegado- Trataba de sonar lo más tranquila que pudiera.

    -¿Sus primos y tíos?- Como si se hiciera el tonto -¿Cuáles son sus nombres?-

    -Mis primos tiene cabello azul rey y uno azul cobalto, son bastante altos, blancos, el mayor de nombre Saga y el menor se llama Kanon- Decía esto, mientras miraba al hombre con la sonrisa más fingida que podía dar.

    Este solo asintió y busco en su computador, algo e mala gana –Si, aquí están… Pero no me dieron sus apellidos…- La miro de reojo -¿Cuál es?-

    -Oh valla, debe ser porque no entienden algunas palabras del idioma Español, y no se los dio, pero… ¿Es muy necesario?, digo… Ya vengo para sacarlos…-

    -Tus tíos también está aquí, por uso de sustancias ilícitas- Eso lo dijo como lo más natural del mundo.

    Esta solo abrió los ojo, sin poder creer de lo que estaban siendo culpados -¡¡¡¿DISCULPÉ?!!!- Estaba sorprendida -¿Cómo puede decir eso? Mis tíos no harían eso- Aunque mintiera en que fueran familia, no dejaría que les levantaran falsos.

    -Estaban muy alterados, sus ojos se denotaban rojos, sus comportamientos son de personas bajo esos efectos, ¿Qué clase de personas son?- Estaba levantando un falso, sin bases, solo por lo que había visto, pero eso no era una prueba, en lo más mínimo.

    -¿Cómo no van estar alterados? Si sus hijos están en la cárcel, y… ¿Bajo qué cargos los encerraron a ellos?- Ya había dejado su faceta de buena chica y estaba a la defensiva, odiaba a los mentirosos y era lo que este hombre era.

    -Vandalizaron un puesto de rompope de unas monjas, se presume que estaban por robar esas botellas-

    -¿Qué?- No entendía el razonamiento de este hombre, ¿Cómo que había vandalizado? No se lo creía -¿Cómo?- Entrecerró sus ojos.

    -Sí, y con los cargos de los cuatro tendrían que pagar vente mil pesos, como fianza- Lo decía súper quitado de la pena.

    -¿Es enserio? Esa cantidad, por algo que ni siquiera se puede probar… ¿A mis tíos se les hizo el antidoping?-

    -Aun no, pero no hace falta, en cambió si paga, se irán sin cargos en su registro- Sonrió triunfante.

    -Al fin de cuentas, no tendría que tener nada en su expediente, no existe en si… Sin su apellido, además solo son turistas- Suspiro molesta –Sabe, creo que entiendo por qué levanto esos falsos cargos-

    -¿Disculpe señorita?- Le molesto el tono altanero.

    -Conozco a tipos como ustedes, lo más seguro es que le dio molestia, por no decir otra palabra que fueran una pareja de dos hombres, que venían por sus hijos, que lo más seguro fuera solo un mal entendido, lo que paso con ese rompope- Sonrió, tenía todas las piezas del rompecabezas y se lo imaginaba, conocía a su gente –Tal vez la acusaciones de mis primos tengan que ser pagadas por una fianza, y ni se preocupe lo hare, pero lo de mis tíos, sé que solo es por homofobia, ¿Sabe que ya existe una ley por agresiones y discriminación por esa causa?-

    Lo tenía entre la espada y la pared, sabía que muchas personas desconocían las leyes, pero esta jovencita conocía como defenderse y a los demás.

    No se dejaría intimidar por un humano tan grosero como este, al final tenía una actitud de Diosa.

    -Está levantando falsos ante una autoridad, debe tener cuidado- la miro tratando de intimidarla.

    -Mire, no me interesa sus ideas o prejuicios, que de hecho una persona que tiene su cargo debería ser lo más neutral posible, recuerde que todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario y a mis familiares, los tratan como míseros culpables, cuando a otros que tienen pruebas, los tratan como reyes- No gritaba, pero elevaba sutilmente la voz.

    La incomodaba, pues de alguna forma ella lograba hacerlo temer, su forma de hablar y su poder divino actuaba, para ponerlo más calmado.

    -Está bien… Escuche, la fianza de sus primos será de cuatro mil y de sus tíos igual, por… Desacató a la justicia, un total de ocho mil pesos y se podrán ir- Estaba derrotado.

    Aunque tuviera que pagar como fuera, era mejor que veinte mil por cargos que ni tenían que ser.

    -Bien, ¿Me los podre llevar de inmediato?-

    -Si-

    ---Por otro lado, en el bar---

    Aries y virgo, habían entrado al lugar donde Death y Afrodita se encontraban disfrutando de bebidas embriagantes, y algunos juegos de azar.

    Pero nos e dejarían intimidar, así que buscaba a sus compañeros, lo mejor posible.

    Miraban las mesas, con varias personas en su mayoría hombres, que dedicaban a beber, no le prestaban tanta atención a los recién llegados.

    El lugar no se veía para nada sucio, era muy higiénico, algo elegante, no la gran cosa, pero decente, lugares que Dita podría soportar.

    -¿Dónde estarán?- El lugar es algo grande, así que sería difícil buscarlo pos simple humanos.

    -Busquémoslo con nuestros cosmos, será mejor- Suspiro decidido, con los ojos cerrados, pero manteniendo a Mu, detrás de él, para que nadie lo mirara de forma rara.

    El pelilila, se dedicó a buscarlos y los encontró estando en el segundo piso.

    -Vamos, están arriba- Mu le indico.

    -Bien- Estaba aprovechando para sostener la mano de Aries, para que lo siguiera, el lugar le daba mal espina.

    Subieron con cuidado, no querían ser el centro de atención, abajo podrían no serlo, pero arriba había menos gente, y en cuanto pusieron un pie en el segundo piso, casi todos lo miraron.

    Pero no dieron importancia absoluta a esto, y pudieron reconocer la cabellera celeste de Piscis.

    Se adentrado con cuidado, aunque las miradas se posaban mucho en el pelilila.

    -Afrodita- Lo llamo con su voz suave.

    -Oh, hola Mu, ¿Shaka?- Los miraba extrañados de que los más recatados de la orden estuvieran allí -¿Qué hacen aquí?-

    -Los estamos buscando, tenemos que regresar rápido- El rubio decidió rápido hablar, se dio cuenta de las miradas algo perversas hacia su interés amoroso, que estaba molestándolo.

    -¿Qué paso?- Estaba algo preocupado.

    -Es una larga historia, pero te contaremos en el camino- Lo miro de arriba abajo -¿No tomaste?-

    -Sí, claro que sí, pero tengo mayor resistencia al alcohol, además prefiero bebidas preparadas, que las cervezas embrutecedoras de Death- Suspiro, fastidiado –Él está jugando a las cartas y apostando, iré a pagar la cuenta, pero que quiero saber el chisme- Sonrió emocionado, era lo que le gustaba más.

    -Tenemos que buscar ahora al ebrio de Death- Estaba fastidiado el rubio, pero prosigo para buscarlo, cuando algo lo saco de su concentración.

    -Aah…- La voz nerviosa de Mu sonó detrás de él -¿Disculpe? ¿Por qué hizo eso?- Se voltio para ver a un sujeto, que lo miraba con algo de lujuria en sus ojos.

    -Oye, hermosa… ¿Cuánto cobras?- Le estaba proponiendo un trato muy indecoros, pues lo confundió con una mujer de la vida galante, por extraño que sonara.

    -¿Cómo que cuánto cobro? ¿Por qué me toco?- Estaba enfadado, pero aun nervioso, nunca le habían hecho esto y sentía ganas de darle un golpe, mas alguien ya se le había adelantado.

    Pues sintió como el cosmos de Virgo, se había intensificado, mala señal.

    ---Comisaria---

    Después de quedarse sin ocho mil pesos, un coraje que se desquito y posiblemente maldecirlo de alguna forma, por fin se podía pasar a liberar a los pobres encerrados injustamente.

    Obviamente, ella no pudo pasar, pero los esperaba de manera desesperada, ya cuando los vio, tuvo que fingir alegría y darles un abrazo.

    No mal interpreten, estaba feliz de que estuvieran a salvo, pero estaba furiosa de que estos gemelos hicieran algo así. ¿Acaso estaba maldecido el viaje que cada que les diera un poco de libertad provocarían un desastre?

    -¡¡¡TÍOS!!! Me alegra que por fin salieran- Prosiguió a darles un abrazo.

    -Sí, so… Sobrina… Estamos bien…- Shion le notaba incomodidad de esto, pero debían fingir.

    -Ya estamos libres- Devolvió el abrazo, pero dedicaba unos ojos asesinos al oficial.

    -No se vuelvan a meter en problemas- Sí que amaba burlarse de estos, y no dejaba ni una ocasión de hacerlo.

    Noto que estaban por querer matarlo, y de seguro ella ayudaría, pero no tenía el don de resucitar a los muertos aun.

    -Bueno, familia debemos irnos, nos están esperando, para ir a comer- Rio nerviosa, debía sacarlos de inmediato.

    Más la tranquilidad de la ciudad duro muy poco, cuando se escuchó una explosión algo lejana, las sirenas de incendio se hicieron notar, advirtiendo a todos los oficiales que ¿Quién sabe de donde salieron de repente?

    -¿Que está pasando?- El mayor de los gemelos pregunto.

    -Lo que sea, mejor lárguense- Ese hombre les dio esa orden.

    Obviamente el Chino quería en verdad irse a los golpes.

    -Mejor vámonos, reunirnos con los otros será lo mejor, aprovechemos esto, para hacer la graciosa huida- En verdad agradecía lo que fuera, para que ya no estuvieran fastidiándolos.

    Salieron con prisa los cinco, para reunirse con estos jóvenes dorados.

    Pero existía un mal presentimiento en los corazones de tres de los recién salidos de la comisaria.

    Cuando llegaron junto a los dorados restantes, notaron que estaban mirando atónitos hacia un bar que se estaba incendiando.

    -¡¡¡¿QUÉ FUE LO QUE PASO?!!!- Shion ya no estaba para esos trotes.

    -Por favor que alguien me diga que Death y Afrodita no estaban allí- Se tapaba la cara, avergonzada.

    -Death y Afrodita no estaban allí- Aldebarán se hizo un poco el gracioso.

    -Gracias, pero sé que eso no es verdad- Sonrió, mas comprenda lo que estaba sucediendo.

    -De hecho, están con nosotros- Shura confirmó este hecho.

    Todos menos Saga, que estaba muy ocupado con los mimos que Sagitario le estaba dando, se giraron a ver a Cáncer y Piscis, que de hecho estaban con los dorados, pero si se veían algo sucios de la cara un poco de humo, solo eso.

    -Entonces… ¿No provocaron esto?- La Diosa no creía que Death no fuera el autor de este siniestro.

    -Puede que este ahogado en alcohol, pero no hizo nada malo- Como a veces sucedía, Dita protegía a su maldito Cangrejo.

    -Bueno eso significa, que esto no fue obra nuestras, estaremos bien, claro…- Se giró a ver a los gemelos –Después de que me expliquen eso de las monja y el rompope-

    -Sí, también quiero saber eso- El patriarca los miro enfadado.

    -Estaría por defenderlos, pero tienen razón- Cruzo sus brazos, poniendo una cara de enfado.

    -Diosa Metztli, patriarca, viejo maestro, lo que paso fue…- Saga queriendo explicar, pero es interrumpido.

    -Saga, no quiso prestarme para el rompope y destruimos todo, por que comenzó una pelea- Algo digno del menor causarle problemas al mayor.

    Suspiro, ella no se sentía que fuera su autoridad hacerlos pagar, pero mínimo un regaño recibirían –Son sus hijos, al fin de cuenta, sueldes los regañaran- Le dio unas palmadas en la espalda a los mandamases, ella ya estaba cansada por ese día, solo deseaba ir a comer algo.

    -Oigan… ¿Alguien ha visto a Shaka y Mu?- Camus fue el que se fijó que estos dos faltaban.

    -Cierto, ¿Qué no habían dicho que irán por Death Y Afrodita?- Los señalo a ambos.

    -Lo que pasa, fue que ellos iniciaron ese incendio- Piscis comento tan tranquiló ese hecho.

    -¡¡¡¿QUE HICIERON QUE?!!!- Libra, que se preocupó, más por Aries, pero le tenía aprecio a Virgo por soportarlo un poco.

    -Lo sabía- Su cara de decepción lo decía todo.

    -Ustedes me van a matar de un susto- Estaba enojado, preocupado, y su color se había desvanecido.

    -Creo que pediré la comida para llevar de nuevo- Suspira decepcionada.

    Con un chasquido de dedos, logro llevar a todos de vuelta, incluso a los que estaban en aquel bar que estaba destruido y los bomberos trataban de apagar el fuego.

    Aunque obviamente, y sin previo aviso, el poder de la Diosa Lunar, podría reparar daños y dejar a la gente confundida, para hacerlos pagar por los malos tratos a los dorados. Cuidaba a los suyos.

    ---Casa de la Diosa---

    Se pudo escuchar que habían aparecido y ya había dos personas para recibirlos, pero la hora les tomo de sorpresa.

    -¿De nuevo algo malo paso?- Se preguntaron entre ellos.

    Cruzado de brazos los mandamases, miraron a Virgo y Aries -¿Qué fue lo que hicieron?-

    -¿No debería intervenir?- Aioria le pregunto a la joven.

    -No, ya son hombres adultos, pero quiero ver como sus papis los regañan- Esto le causaba risa, pues de todos estos dos eran los que menos esperaba desastres.

    -¡¡¡SHAKA!!! ¡¡¡TU PROVOCASTE ESE DESASTRE!!!- De hecho no estaba errado, pero necesitaba una explicación.

    No había necesidad de mentir, lo diría –Si, yo lo hice patriarca-

    -¡¡¡¿POR QUÉ LO HICISTE?!!! ¡¡¡PUSISTE EN PELIGRO A TODOS!!!- Estaba furioso el de cabellos verdes esponjosos.

    -¿Estas bien Mu?- Desde que estaba junto con Shion, se tomaba enserio su papel de padre, pero esta vez prefería ver como se encontraba el pelilila, el que parecía más hijo de ambos.

    -Si- Mas intervino con el patriarca –No es su culpa-

    -¡¡¡NO LO DEFIENDAS MU!!! ¡¡¡¿QUÉ NO ENTIENDEN TODOS LOS PROBLEMAS QUE NOS METIMOS!!!- Giro sus ojos rosas, que aprecian llamas –¡¡¡NI PIENSEN QUE SE HAN SALVADO, QUE DESPUÉS TENDRÁN SU CASTIGÓ!!!-

    Loa gemelos, sintieron como su alma se iba al mismo inframundo por quien sabe cuántas veces ya.

    -Lo hice porque un hombre se trató de sobrepasar con Mu- Lo dijo serio, pero notaba un cierto enfado en su voz.

    -¿Cómo que se sobrepasó con Mu?- Se giró a su dulce niño.

    Esto avergonzó mucho al pelilila, mas asintió –Me pregunto qué ¿Cuánto cobraba? y toco mi trasero- Dijo esto rojo de pena.

    Todos se quedaron con la boca abierta, ojos como platos y sin dar crédito a lo que sus oídos escuchaban.

    -Señorita Metztli, ¿Qué significa eso?- Si fue Kiki quien hablo y estaba algo inquieto por aquello.

    Ella solo sonrió, pero no le explicaría nada –Pequeño, ¿Te parece si vas a dejar esto a la cocina y te comes lo que quieras?-

    Gracias a que era un niño, a veces podría disuadirlo de algunas cosas, esperaban que este fuera el caso.

    -¿Enserio? Gracias- Obedeció, llevando la comida de aquel estado, dejando la sala.

    Ahora si continuaron.

    -¡¡¡¿QUÉ TE HICIERON QUE?!!!- Enserio creo que la presión arterial del patriarca, estaba muy elevada, necesitaría un té de tila, después.

    -Básicamente, lo llamaron prostituta…- Haciendo una mueca de enojo.

    -¿De dónde le vieron cara de eso?- Que comentario más impropio.

    -De todos, era el que menos creí que le pasara algo así-

    -Bueno, tiene cara de bebe, puede pasar por una si quiere-

    Este último recibió una mirada de enojo de ambos mayores.

    -No permitiría que se saliera con la suya, ese sujeto solo le quite sus sentidos momentáneamente, pero…- Estaba molesto, que su cosmos ardía bastante.

    -Y ¿Incendiaste todo el bar por Mu?- Aquel peliverde necesitaba respuestas.

    -Sí, y la verdad no me importa los daños que hice, si con eso lo protejo- Encaro al mayor.

    La vista era ver a Virgo y el antiguo Aries, mirándose de frente, con esa pregunta y repuesta quedándose en el aire.

    -¿Por qué lo hiciste?- Ya se imaginaba la respuesta, pero necesitaba rectificar.

    Hubo un silencio incomodo, todos estando a la expectativa de la respuesta, pero no sería algo conveniente, pues Shaka se podría cohibir en hacerlo.

    Más nadie espero la respuesta del rubio, tan sincero.

    -Porque Amo mucho a Mu de Aries- Tan sereno y tranquilo, pero sus mejillas estaban rojas, al igual su corazón latía a mil por hora.

    La mayoría sonrió, como diciendo “Por fin lo dijo” Mas un par de ojos verdes, se quedaron sin poder creerlo, que en verdad sintió que sus piernas estaban por flaquear.

    -¿Qué dices de esto Mu?- El castaño, le pregunto.

    -¿Eh? ¿Yo?- Miro sin poder decir nada, no podía coordinar, pero sus mejillas revelaban que si estaba avergonzado, incluso temblando de ese tremendo impacto en su corazón.

    -Lo que dije es mi verdad, si no sientes lo mismo no estás obligado a contestar nada…- Que palabras tan frías podría lanzar Virgo, cuando sentía que había hecho algo estúpido.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡SHAKA, ES SOLO QUE…!!!- Bajo su mirada, no sabía que decir, pero quería hacerlo.

    La joven se daba cuenta que los otros dorados y ella sobraban, quería ver la confesión más adorable del mundo, pero sabía cuándo estaban de mal tercio o del número que fueran.

    -Chicos, como que estamos sobrando en esta pintura- Declaró sin más.

    -¿Cuál pintura?- El escorpión se preguntó esto, como que no entendió la referencia.

    -Solo vámonos a la cocina, que tengo hambre y ya es noche a cenar he dicho- Así se llevó a los demás, con excepción de los mandamases y los dos jóvenes torpes para el amor.

    -Bien, se fueron… ¿Estas más cómodo para hablar?- Shion, tenía un poco más de compasión con su discípulo.

    Asintió, y decidió que él debía ser valiente para enfrentar esto de alguna forma coherente.

    -Yo… También amo… A Shaka…- Pudo decirlo, con las mejillas tan rojas como la grana, el corazón palpitante y sus manos en puño delante de su pecho.

    Era feliz, porque el rubio lo quería, que quiso decirle lo que sentía, pero tantos ojos mirando lo detenían nervioso.

    No podría ser más feliz el torpe Virgo, así que valiéndole la parecencia de los mandamases, decidió que podría darle un beso a su carnerito y así lo hizo.

    Sujetando su cintura firmemente, algo bajo tal vez quería tocar para borrar cualquier rastro de quien se atrevió a tocar a su ser más preciado, tomo su barbilla y beso esos dulces labios con los que soñaba cada noche.

    Dohko, estaba algo enternecido, le gustaba ver a los jóvenes enamorados, recordaba sus idioteces con Shion, aunque tuvieran más años, además que trataba de que este no interrumpiera y matara al rubio.

    No importa que salvara o cuidara súper bien al borreguito, no podría dejar de ser un padre celoso.
     
  14. Threadmarks: Capitulo 14 (Campeche Parte 1)
     
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    ---La mañana siguiente---

    -¿Cómo puedo hacer que Camus ya quiera ser mi novio?- Un Milo bastante triste, sentado en el sillón, pidiendo alguna señal.

    -Pensaba que ya se llevaban mejor- La joven lo escuchaba mientras aba algo en un libro.

    -Si nos llevamos bien, pero es que…- Frunció el ceño, cruzado de brazos y haciendo un puchero –Es que no puedo creer que el patriarca y el viejo maestro ya estén de pareja oficialmente, Saga y Aioros igual, hasta Shaka y Mu también, que son un par de lentos para esas cosas y yo…- Pauso un poco –Que de verdad llevo mucho enamorado de mi cubito, el nomás no-

    -Oh, bueno… Pues… ¿Ya te le declaraste?- Le preguntó de alguna manera tranquila, pues el daba risa el berrinche del dorado.

    -Esa es el problema aun- Decía cabizbajo.

    -Y ¿Qué te lo impide?- Esta lo miro despectivamente, cerrando el libro –Hemos ido a lugares bastante hermosos, pudiste aprovechar estar a solas-

    -Lo que pasa fue que… No me animaba- Rio nervioso.

    -¿Por qué no?- Ahora si le tomaba de raro, si este era uno de los atrevidos del grupo.

    Suspiro, se veía tan lindo en cada momento, no podía pedirle ser mi novio en cualquier lugar, quiero que sea especial, demostrarle lo que siento, cuanto lo amo, y que estoy dispuesto a perdonar todo, incluso… bueno…- No continuo, pues aquella información Metztli no la sabia y no era como algo de vida o muerte debía saber.

    Ella sabía que existen cosas que no se deben contar, lo que hicieran o dejaran de hacer antes de conocerlos, le tenía sin cuidado, lo que valía es lo que son ahora.

    -Pues… Una canción es una excelente forma- Le dijo animada, sentándose a su lado –Puedes traerle serenata- Le dio una de las ideas más románticas del país.

    -¿Cómo que traerle serenata? ¿Qué es eso?- Obviamente no conocía lo que significaba esto, así que ella procedió a responderle.

    -Es cuando, un grupo de mariachis, van junto al pretendiente a la casa del prospecto, y tocan una canción romántica, mientras tú en este caso el interesado le canta, demostrándole sus sentimientos más profundos- Ella estaba sonriendo, después de aquella explicación.

    -Y ¿Cómo consigo eso? Y ¿Qué cantaría?- Estaba confundido, por toda la información que se le había dado, aunque la idea podría gustarle.

    Después de todo, sería el primero en dar algo así de original a su pareja entre sus camaradas.

    -Eso déjamelo a mí, que hoy iremos a buscar a los mariachis para que te le declares a Camus- No podría estar más feliz, pues quería ayudar a formaras las lindas parejas de cada uno.

    Aunque lo más seguro seria que Atena, le pediría alguna explicación y sobre todo de la unión que hizo con los mandamases, pero Metztli le tenía sin mucho cuidado, pues estaban en sus territorios y allí ella mandaba.

    -¿A dónde iremos hoy?- La miro con cuidado, a veces le extrañaba la forma de actuar de la joven.

    -Vamos a Campeche, iremos a algunos lugares, regresaremos temprano y la magia ocurrirá al anochecer- Estaba ilusionada con esto –Veras que será sumamente romántico- Ella sonrió de oreja a oreja, casi saltando.

    -¿Crees que si lograre que me acepté?- Se paró, para dar saltitos junto a ella, como niños chiquitos.

    -Sí, te loa seguro, él te ama y tú lo amas, así que solo es cuestión de un empujoncito y pum- palmeo las manos –Serán novios esta noche, lo puedo asegurar-

    -¡¡¡ENTONCES VAMOS DE UNA VEZ!!!- Ya quería salir a esa nueva aventura.

    -Espera, nos hacen falta los otros- Señalo hacia el patio tarsero.

    -Además que Saga y Aioros no han bajado, ni siquiera Kanon ha querido ir a su habitación- Decía esto sin ningún pudor.

    -Gracias al cielo, que hice las habitaciones insonoras- Rio nerviosa, imaginándose muchas cosas, y prefirió seguir con lo indicado.

    Obviamente tuvo que apurar a algunos, para seguir con la agenda, no dijo nada sobre los mariachis, pues quería que Camus permaneciera sin saber nada.

    La verdad ahora le parecía todo más adorable.

    Pues obviamente los mandamases, iban siempre tomados de la mano, sonriéndose, a veces el castaño avergonzado al peliverde con piropos, abrazándolo, sin importarle que estuviera alguien a la vista o malos ojos que algunas personas dedicaban, pero ella sabía cómo defenderlos.

    El amor que se expresaban Saga y Aioros, seguía siendo uno en donde no había tanto arrumacos, pero Sagitario no desaprovechaba ni una solo oportunidad para darle besos en las mejillas, labios, manos, cariños suaves y el peli azul los constaba de la misma manera. Siendo algo tímidos de repente.

    Ya hora la que recién se había formado, estos venían con hijo integrado, como le gustaba decir de repente. Además que el pequeño Kiki, estaba fascinado con que su maestro Mu estuviera de novio con el rubio irgo, y este se había ganado el cariño del menor, si bien Shaka es bastante reservado, con este tiempo que pasaban en la habitación los tres, pues se acostumbró bastante al menor.

    Un amor más tranquilo, algo inocente en ciertas formas, y más porque se habían escuchado los gritos la noche anterior donde Shion lo amenazado de muerte, si se atrevía a tocar a Mu de alguna otra forma, mientras Libra lo sujetaba para que no lo asesinara por besarlo delante suyo, estaba calmándose el patriarca, solo por ser casa ajena.

    Y bueno la madre de la Diosa, no le gustaban los gritos en su casa, así que los regaño a todo el mundo y los mando a dormir, ya saben el poder de esa mujer sobre una deidad era mejor no hacerla enojar.

    Pero en esta ocasión, la mira estaba en otro punto.

    -Usualmente iremos a varios lugares, pero por acontecimientos de…- Los miro enojada, más bien a los gemelos –Que mejor no mencionar… Iremos a una incursión guiada, en donde hablaremos sobre la música tradicional y más conocía de México “El Mariachi”- Decía súper ilusionada, le gustaba hablar sobre cualquier cosa que pudiera darle un motivo para bailar –Sé que existen muchos más tipos, como guapangos entre otros, pero me gustaría que exploráremos esto aquí- Señalo el lugar, que se podía ver una plaza, con varios grupos de mariachis que ofrecían su servicio y estaban vestidos e charros de diferentes colores.

    -Aaaah, yo quería seguir bebiendo- Death tenía que hablar, hasta la resaca no le hacía nada a este hombre.

    -¿No bebiste mucho ayer?- Shura hablo tan tranquilo de costumbre.

    -Ja, claro que sí, yo si cumplí la promesa y puedo beber, mientras no cause problemas- Parecía burla y lo era.

    -¡¡¡DEATH MÁS RESPETO!!!- El patriarca hablo, que aun recordaba todo lo de ayer con tanto coraje y más porque su corderito hijo había sido tocado y ahora el rubio se la pasaba pegado como los novios que eran y estaba en estado de cólera seguido -¡¡¡AYER TODOS CAUSAMOS PROBLEMAS!!!-

    -Cálmate mi borreguito, solo fue un accidente- Libra, la voz de la tranquilidad.

    -Uno que me costó ocho mil pesos…- Ya se echaría llorar, pero en vez comenzó a reír divertida.

    -¿Qué le pasa?- Aioria susurro a su hermano.

    -No lo sé…- Se asustó con la risa, no era muy normal, o más bien lo había escucha en ella.

    -Genial ya la volvimos loca- El mago de hielo, quería hacer algún tipo de chiste, pero no le salió.

    -¿Tan… Mal nos comportamos?- El pelilila comento esto algo asustado.

    -Cálmate- Ese tono gentil que solo le daba a Mu y a Kiki de ahora en más –Todo estará bien, de seguro solo tiene un colapso mental-

    Ella solo los miro, como si no entendiera lo que decían –No estoy sufriendo ningún colapso mental, solo que…- Se quedó pensando un poco –Cierto no les dije nada- Sonrió triunfante –Hice un poco de ilusión- Movió sus manos –Le di ese dinero, pero en unas horas desapareció de sus manos, ja… ¿Creía que podría salirse con la suya, después de molestarlos?- Cruzo sus brazos con la cabeza en alto –No en mi guardia-

    Estos se quedaron mirándola sorprendidos, ni su Diosa hacia esas cosas por ellos, literalmente habían muerto varias veces por ella, y si les agradeció en todo, pero fuera de eso, siempre eran los que recibían los golpes por ella, puede que algunos pesaran en eso más de la cuenta.

    -¿Eso significa que podemos comprar rompope?- EL gemelo menor decía esto sin importarlo lo de ayer.

    -Nada de rompope para ustedes, que ya les volvió adicción- Sentencio –Ese será su castigo de mi parte, además que…- Miro a Shion, para que continuara.

    -Ambos tendrán que permanecer juntos por una semana sin separarse, por nada del mundo, hasta que se lleven bien y preparan los almuerzos de todos, por todo lo que reste de la vacaciones- Cruzado de brazos a lado de la castaña.

    -Buena- Ella solo agregó, le gusto el castigo que habían pensado para los gemelos.

    -Gracias, Dohko me dio la idea de esto último- Agrego tan feliz de que su esposo le ayudará.

    Este se sentía alagado de que su borrego le incluyera en sus deberes paternales.

    -Aún falta el castigo a Shaka, por hacer explotar el bar- Ella hablaba con justa razón, si bien fue por defender a Mu, ella pidió explícitamente que no hicieran destrozos.

    -Lo se…- Sonrió, lo estaba disfrutando –Shaka, tu ayudaras a la señorita Metztli a organizar esa fiesta para sus amigas, serás como su asistente personal en ese tiempo- Claro eso lo mantendría lejos de Mu en varias ocasiones.

    Ella lo miro extrañada, hasta asustada, pues no se esperaba que tuviera ayuda no pedida –Pero… ¿Por qué?-

    -Se lo debemos, después de todo lo que ha hecho por nosotros es lo menos que podemos hacer por usted- Libra le apoyaba en esto.

    La joven no era ninguna tonta, se imagina que era para mantener a Virgo lejos del pelilila, si bien la joven no dijo nada, encontraría la manera de que este le ayudara y que también Mu estuviera cerca.

    -¿Qué dices Shaka? ¿Cumplirás el castigo?- El patriarca sonrió triunfante.

    Mu quería protestar, pues también se sentía responsable, pero el rubio asintió tan tranquilo.

    -Sí, está bien- No haría más al respecto, porque tendría también su manera, además en las noches estarían juntos y eso nadie lo podría evitar.

    Esta solo aplaudió, para llamar la atención, como si una excursiones escolar se tratara –Bien, vamos a ver los diferentes grupos de mariachis, por un rato y después a comer algo, como tengo cosas que hacer, regresaremos temprano y podrán descansar un poco de toda la agitación de estos días-

    Asintieron, las parejas estaban de acuerdo, los que aún no eran, disfrutaban como si estuviera cortejándose, aunque el Escorpión dorado se encontraba más interesado en ver lo que significa el termino mariachi, lo cual hizo que el mago de hielo se sintiera bastante intrigado por ese comportamiento.

    Pues de repente este se iba a hablar con la joven, y esta le explicaba más sobre la música típica y como seria la forma correcta de hacer algo, era lo que podría alcanzar a escuchar sin verse tan obvio.

    Por una parte Shura, siendo como era, algo reservado trataba de mostrarse más interesado en cada gusto del León dorado, más cuando este le interesaba algo, parecía un gatito curioso, observando cada cosa, le agradaba esa faceta de niño que trataba de ocultar a veces, pero le ganaba en varias circunstancias.

    Entendió por qué Aioros lo trataba como su hermano pequeño aun, le parecía adorable esa forma de ser, quería también ya formar un vínculo tan fuerte como los demás, pero el capricornio era torpe en su actuar y prefería la faceta fría que demostraba.

    Cosa que lo emocionaba hasta cierto punto podría dar más sensaciones Aioria, pues no era ajeno a los sentimientos del otro y también deseaba formar una relación tan cercana, que pensaba en pedir varios favores para poder dormir en la habitación con Shura.

    Claro si es que, podía convencer a Aioria que cambiara con Kanon de habitación, este con Shura, para que pudieran estar juntos.

    Cabe mencionar que últimamente el Toro dorado y el gemelo menor se estaban llevando bastante bien.

    Como amigos obviamente, pero ¿Podría verse algo más?

    Fuera de eso todo iba normal.

    Metztli iba contándoles la historia del mariachi, algunos si prestaban atención, otros ignorando pues cuando algo les llamaba la atención iban y compraban aquello, o se detenían a ver. Y pues como estaban cerca ella los vigilaba bastante bien.

    Cantando desde la época en que inicio todo del siglo XVIII, de cuantas personas se podría componer, desde los instrumentos, las canciones, la variedad que existía, hasta el porqué de usar trajes de charros.

    Como una guía turística del lugar, tratando de que Death no se les escapara y Afrodita con él, para ir a beber. Les gustaron algunas bebidas típicas.

    Todo podría ser correcto, bien y muy tranquilo, si no era por cierto Escorpión que no estaba en el grupo, además que todos habían olvidado, pues estaba bastante tranquilo y pensaban que era porque Camus iba con él, callándolo de decir alguna tontería.

    Valla que equivocados estaban todos.

    -Llevo tantas fotos, que voy a conseguir ganar mucho dinero- Decía sonriendo Kanon.

    -¿Así que vendes las fotos?- Aldebarán dijo esto negando con la cabeza.

    -Claro que sí, ¿Sabes cuántos de estos han pasado por fotos de sus enamorados?- Rio maliciosamente –Ahora solo espera a que llegue al santuario y las venda a sus admiradores- Todo un hombre de negocios.

    -¿Venderás tuyas?- Fue una cuestión bastante grande para el toro dorado.

    -Claro que sí, se de buena fuente que cierto espectro de Hades quiere algunas mías, ja, ja, ja- Rio con bastante gozo, dándole una abrazo al latino –Y tú me ayudaras-

    Asintió alegre -¿Cómo?-

    -Tú se las venderás y repartimos el dinero setenta a treinta- No perdería nada.

    -Claro- Pensó un momento –Oye, ¿No te interesa Radamanthys?- Simple curiosidad.

    Negó con la cabeza, mientras tomaba fotos de sus compañeros –Por supuesto que no- Rio divertido –Esto les interesara mucho a Shaina, me dijo que quería buenas fotos de ellos en parejas-

    -¿Enserio?- Esto sorprendió al segundo guardián –Si debe ser alguna coa rara de amazonas, no quiero averiguar, porque se les hace- Se queda pensando –En sus palabras fue… “Lindo”-

    -Pues a la señorita Metztli, también le parece algo bonito- Puede que no vieran nada de malo en parejas del mismo género, pero que algunas mujeres se emocionaran, les parecía bastante peculiar.

    -Te escuche copia barata- Saga se notaba enojado por lo que escuchó de su hermano –Por eso tomabas tantas fotos ¡¡¡¿CÓMO QUE LAS VENDERÁS?!!!-

    -Tengo que ganar dinero de alguna forma, no me alcanza- Su voz sonaba de indignación.

    -¡¡¡CON LAS MÍAS Y DE AIOROS NO TE ATREVAS A HACER NADA MALO!!!- EL peli azul se molestó, pues claro, se imaginaba algo así, pero venderla a otros, no era algo que quería.

    Maldecía en su interior que tuvieran que pasar todo el tiempo juntos, por orden del patriarca y la Diosa y estaban bajo un manipulación de la joven.

    -Muchas gracias por el algodón de azúcar señor Shaka- El pequeño Lemuriano sonreía, con un algodón de color lila en sus manos.

    -De nada- Esta solo asintió dando una ligera sonrisa.

    Esto le aprecia lo más adorable a Mu, su pequeño aprendiz que quería tanto, y su amado Virgo juntos conviviendo, le traía pensamientos que se hacían realidad en estas mágicas vacaciones, que nunca pidieron, pero necesitaban sin duda.

    -Maestro ¿Quiere?- Ese niño siempre estaba al tanto con su maestro y ofrecía, como buena costumbre.

    Negó con su cabeza –No, está bien, disfrútalo tú- El menor no le dijeron dos veces y siguió comiendo, mientras disfrutaba estar en la plaza, escuchando a los mariachis tocar, sin alejarse mucho.

    -Gracias por aceptar a Kiki- Su tono sonaba suave hacia el rubio.

    -Él es una parte importante de ti, y también le he tomado cariño- No daría muchas explicaciones, no era de hablar de sus sentimientos, pero sabía que si quería al borrego, también al corderito.

    El pelilila, solo le sonrió, y le dio un beso en sus labios que quería probar más tiempo, pero que no se atrevía mucho delante del menor.

    Así pasaron el rato, esta vez no se alejaban tanto, por órdenes de la joven que pudiera ver por completo.

    Pero como siempre ya antes mencionado, solo uno se dio cuenta de quién faltaba, al principio pensó que se encontraba junto a la Diosa, pues era como se estaba divirtiendo últimamente

    Mas al verla, reír con los mandamases y conversando tan tranquilo, le tomo de raro que Milo no estuviera por ningún lado ya.

    Por lo tanto fue directo a preguntarle, ya había pasado un rato, este se había distraído en algunos momentos, conversando y viendo otras cosas.

    No se le negaría que lo extrañaba, si no estaba a su lado.

    -Después de aquí, podemos ir a comer Pan de Cazón, un puchero, camarones al coco- Hizo una mueca de desagrado –No me gusta el coco, pero bueno, el Chocolomo me dijeron que es muy rico y Chile X´catic- Su tema favorito al comida.

    -Todo suena muy deliciosos- El patriarca, ya había tenido suficiente de los dulces típicos del lugar pues Dohko se la pasaba comprando y dándole en la boca al mayor, deseaba comer algo diferente.

    -llevare varios, para Shiryu y Shunrei- Pensaba en aquellos jóvenes que había cuidado y criado.

    Le dio un codazo al peliverde –Oye, ahora también son tus hijos como Mu se volvió de Dohko- Giño un ojo, para avergonzar al otro.

    -Señorita Metztli por favor, no le de cuerda a mi esposo- Se topó la cara roja.

    -Te amo mi borreguito, me has llamado tu esposo, que hermoso suena eso viniendo de tus labios- No dejaba escapar la oportunidad de abrazarlo.

    Esto saco una carcajada a la pelicastaña rojiza, mientras admiraba el lugar, se sentía tan tranquila y en paz. Hasta que recibiera la nueva mala noticia.

    El mago de hielo se acercó algo serio y molesto por lo visto, para peguntarle lo siguiente.

    -Disculpé señorita Metztli- Bajo un poco su cabeza como un saludo, tenía sus modales.

    Ella sonrió animada –Les he dicho que aquí no es necesario hacer eso, pueden tratarme como una de ustedes- No se consideraba superior que los demás, quería ser tratada como todos.

    -Está bien, pero quisiera preguntarle ¿Milo esta con ustedes?- Ir directo al grano era lo mejor.

    Ella solo parpadeo varias veces, negando con la cabeza –Pensaba que estaba contigo- Suspiro tocándose la cabeza –No, por favor otro perdido no- Ya se creía una completa inútil para estar perdiendo a todos los dorados en algún momento.

    -Tiene un buen rato que no aparece- Sentencio el peliaguamarina.

    -Les enseñe que deben estar juntos en todos momentos- El patriarca se levantó, para buscar al octavo guardián con la mirada.

    -No se preocupen, de seguro fue a ver alguna cosa o comprar comida, ya saben que es muy glotón ese muchacho- Quería calmar a todos.

    Pero antes de protestar, el celular de Camus fue el que sonó, asustando a casi todo los presentes.

    -¡¡¡¿QUÉ ES ESO?!!!- No había escuchado el sonido de su propio teléfono.

    -Lo que te di, está sonando- Ella señalo de donde creía que estaba el aparato.

    Este lo saco de su pantalón, en uno de los bolsillos delanteros, que bueno que no estaba en modo vibrador.

    Lo vio como si no entendiera bien qué hacer con él.

    -Solo presiona ese botón y podrás contestar- Le dijo tranquila, se le hacía bastante curioso que el aun siendo uno es los más jóvenes, no supiera usar un celular.

    Hizo lo que se le indico, y por imitación lo había visto antes, coloco el aparto en su oreja y hablo.

    -¿Si?- Estaba dudoso, pues no pensaba que nadie lo llamaría.

    -Oye, cubito… Soy yo Milo…- Decía algo alterado, aunque no se escuchaba bien porque había mucho ruido de fondo.

    -Sí, ya sé, eres el único que me llama así- Estaba con el ceño fruncido -Milo ¿Dónde estás?-

    Esto provocó un respiró en los otros tres.

    -No me lo vas a creer, estoy… E… La…, pero no puedo… están ustedes- No se le entendía bien lo que decía.

    -¿Qué dices? Milo, no te entiendo nada- Una combinación de angustia y preocupación se proyectaba en su rostro.

    -¡¡¡ESTOY ATRAPADO EN UN GRUPO DE MARIACHI!!! ¡¡¡POR FAVOR VENGAN POR MÍ!!!- Tuvo que gritar lo más fuerte que pudo por que en verdad nadie lo escucharía por todo ese ruido de trompeta, guitarra y guitarrón.
     
  15. Threadmarks: Capitulo 15 (Campeche parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    -¡¡¡¿QUE?!!!- Quiso seguir alegando, para saber su posición, pero colgó el otro.

    -¿Qué? ¿Qué paso?- Dohko, sabía que estaba pasando algo mal y apreciaba al escorpión un poco.

    El mago del agua y el hielo, tenía una cara descompuesta, por la declaración el otro en su paradero, mirando aquel aparato.

    -Esta… Atrapado en un grupo… De mariachis- Entrecerraba los ojos, como si no entendiera del todo o más bien porque le parecía bastante absurdo.

    -¿Atrapado en u grupo de mariachis?- El patriarca pregunto, pero realmente parecía restarle importancia, miraba a todos lados y aquello no representaba un peligro de solo quedar un poco sordo al estar tan cerca.

    Pero la joven Diosa, su semblante cambio de estar tranquila, uno de preocupación, espirando agitada y con bastante miedo.

    -Tenemos… Que ir por él… Si no… Cosas terribles le van a pasar- Su voz pausada por la angustia reflejada en esta.

    Los tres hombres la miraron, sin comprender por qué ella parecía que su ser se hubiera vuelto bastante preocupante.

    -¿Pasa algo?- El peliaguamarina le pregunto, su bichito podría correr peligro.

    -Tenemos que ir por el- Tomo la mano de Acuario, para llevárselo con ella.

    -Señorita Metztli…- No le agradaba para nada el contacto físico, pero más por la forma de actuar de ella.

    -Camus, si en verdad lo quieres, aunque sea un poco, vendrás conmigo a rescatarlo- Trago saliva –Tenemos que ser cuidadosos, si no queremos caer en sus trampas-

    -¿Son alguna clase de enemigos suyos?- Ahora si el peliaguamarina no entendía nada.

    Suspiro, levanto la mirada, identificaba donde podría estar, por la señal del cosmos –No, pero si no sabes tratar con ellos, puedes meterte en problemas y me refiero a… Ridículo publico…- Dijo esto de una forma tan seria y fría, que se le hacía familia al otro.

    -Milo está cerca…- Fue lo que alcanzo a decir como un susurro al sentir un sudor frio, por el tono utilizado en la joven.

    -Entramos, salimos y nadie sale herido- Le dijo esto al Acuariano, pero parecía más hacia ella misma.

    -¿Puedo congelarlos?- Estaba volviendo a su semblante sereno de siempre.

    -No, no sería educado de nuestra parte… Pero si la cosa se pone fea, te doy permiso de congelar sus instrumentos- Sonrió de lado, dirigiéndose al mayor –Solo no te alejes yd e verdad no lo hagas- Le encaro seria.

    -Entiendo- Asintió, yendo a su lado.

    Atravesaron primero un grupo de mariachis, que comenzaron a cantar y tocar de manera exagerada, sonriendo.

    Incomodando no solo a la joven si no a Camus en más de una vez.

    Atravesando a los primeros, se adentraban a un camino en donde había grandes grupos de personas alrededor de los mariachis, dándoles dinero y agendando la participación de ellos en algún evento.

    -¿Cómo fue que se metió en esto?- Acuario en verdad no comprendía, como su amado estaba en el ojo del huracán de los problemas.

    -No lo culpes, en ocasiones somos cegados por el brillo, la música y el baile- Quera justificarlo un poco.

    Mientras de otro extremo, el peli cerúleo, estaba preocupado y pidiendo que lo dejaran ir.

    -Disculpen… En verdad me quiero ir- Caminaba unos pasos, pero se lo negaban los mariachis, que lo detenían.

    -Tocan muy bonito, pero… Quiero volver con mi familia- Les indicaba, pero el sonido de la música era demasiada que no escuchaban y le cerraban el camino –Solo quería declarármele a mi cubito-

    -Ha dicho usted joven, ¿Qué desea declarársele a alguien?- Un mariachi vestido de un traje de charro de color azul rey se le acerco.

    Claro eso si escucharon, pero sus pedidos de que le dieran paso no.

    -Eh, si…- Dio un paso detrás, el otro sujeto se le había acercado demasiado.

    -Entonces no se preocupé, nosotros le ayudaremos a declarársele a la linda jovencita- Intuyeron que fuera una mujer.

    -¿He? No… Yo…- Nervioso, teniendo cero habilidad para comunicar su sentir ahora.

    -¡¡¡MILO!!!- La joven castaña grito, al ver aquella mata de cabellos cerúleos sobresalir de un gran grupo.

    -¡¡¡AQUÍ!!!- Levanto su mano para ser visto.

    Un suspiro aliviada –Está a salvo- Miro hacia el Acuariano –Ahora solo entramos y lo salvamos de los mariachis.

    -Muy bien- Estando serio como siempre, más por dentro aliviado de ver a ese bicho.

    -Me voy a acercar para abrirle paso y traerlo con nosotros, tu quédate aquí- Le indico a Camus.

    -No pienso dejarlos solos, si menciona que son peligrosos- La miro con esos ojos afilados y fríos que podrían provocar escalofríos en cualquiera.

    -Solo exagere un poco- Sonrió nerviosa, tratando de calmarlo –No son peligrosos, salvo si empiezan a cantar, sentirás como todos te miran, siendo el centro de atención, creando gran expectativa y sin saber que hacer- Suspira, con los ojos cerrados –A eso llamaría un colapso emocional, es como cuando te cantan las mañanitas y no sabes si mirar el cielo, el suelo, a las personas, el pastel o pedir que pare todo-

    Para el peliaguamarina, fue demasiada información que procesar, compartir esa negativa de no querer ser el centro de atención, pues es un momento incomodo, que muchos no es tan dispuestos a correr.

    -Espera aquí, si necesito que congeles sus instrumentos te aviso y huiremos los tres- Sonrió, caminando, sin prestar más atención al contrario.

    Para Camus ese plan no le convencía, pensaba que dejaría varios cabos sueltos, pero no podía cuestionar mucho salvo hacerle caso, al final regañaría a Milo por meterse en problemas.

    Atravesó con cuidado a varios hombres vestidos de charros, algunos sonriéndole, otros asintiendo, moviéndose para darle paso, son bastante amables.

    Rápido llego con el octavo guardián que ya estaba desesperado por salir de allí. Obviamente al ver a la castaña se alegró bastante, hasta pudo respirar, al final de cuentas no puede dañar a las personas que no le están haciendo ningún daño. Busco con su mirada a Camus, y sintió como su corazón revoloteaba al verlo algunos pasos detrás, esperándolos con los brazos cruzados y una cara de mal humor.

    -Te encontré- Metztli sonrió triunfante.

    -¡¡¡NO TOCAN MAL… PERO CREO QUE NO ES MI ESTILO!!!- Hablaba en voz alta, pues pasar tanto tiempo con música a todo pulmón, causa que tengas un poco de sordera.

    -Vamos, te sacare de aquí- Le extendió la mano, para que la tomara y así guiarse entre la multitud, se verá algo mal, pero es más fácil que una joven pase entre grupos de mariachis, pues la dejan pasar por respeto, que a los hombres, usualmente los ignoran para seguir tocando.

    -Gracias señorita…- Casi lloraba, ya podría estar con los demás y sobre todo con su cubito, pero el destino siempre le gusta tomarles el pelo.

    -Ooooh, Así que ¿Ella es la jovencita que decía?- Ahora si le hacen caso a su presencia.

    Ambos se quedaron mirándose, bastante extrañados, sin comprender lo que pasaba.

    -¡¡¡NO!!!- Milo alzo la voz para negar aquello, pero no fue rápido.

    Comenzaron a rodearlos, cantando una canción romántica para la supuesta joven pareja.

    Esto incomodaba tanto a los dos, Metztli tenía a su novio y Milo sus ojos en Camus, esto no tenía nada que ver, obviamente la Diosa tendría que detenerlos, antes de que el mago del huelo se diera cuenta.

    -¡¡¡OH POR TODOS LOS CIELOS!!!- FRUNCIÓ EL CEÑO -¡¡¡ÉL ES MI PRIMO!!! ¡¡¡¿CÓMO PIENSAN QUE… ÉL Y YO?!!!- Utilizando la arma infalible de la familia.

    -¡¡¡EXACTO!!! ¡¡¡ADEMÁS A MÍ ME GUSTA CAMUS NO ELLA!!!- Esto lo intensifico más, no guardaría más el secreto, quería gritarlo a los cuatro vientos.

    -Discúlpenos en ese caso- Los miro a ambos, quitando su sombrero el que dirigía a todos, mas sonrió de nuevo como si nada –Si gusta y por la equivocación, le podemos cantar una canción a usted y a su enamorada- Le ofrecieron esta buena acción.

    El escorpión dorado, enojado, se abrió paso por primera vez de manera firma, hasta Camus, para traerlo de vuelta, tomados de la mano, sin importar las críticas o ser juzgados.

    Con un Acuariano bastante confundido, sonrojado por el agarre, pero con su mirada que no dejaba de ser gélida aun.

    Por su parte la castaña, sonrió con los brazos cruzados sobre su pecho, estaba orgullosa de Milo, que se enfrentara a lo que fuera, con tal de defender a quien ama.

    Estando a su lado -¡¡¡ÉL ES CAMUS!!! ¡¡¡COMO LO PUEDEN VER NO ES UN “ELLA” Y ME DA IGUAL LOS ESTÚPIDOS ESTEREOTIPOS Y FORMAS DE PENSAR DE LA GENTE!!! ¡¡¡YO LO AMO CON TODO MI CORAZÓN!!!- Lo sujetaba con fuerza de las manos, dejando ver que los mariachis se quedaron sin pronunciar palabra.

    La única sonriendo y casi aplaudiendo estaba siendo aquella Diosa.

    Pasaron unos segundos, hasta que el ambiente volvió a ser festivo.

    -Joven, pero nos lo hubiera dicho antes- Comenzaron a tocar de nuevo, con sus instrumentos, para lucirse, siendo una romántica para un par de tortolos.

    Ahora ellos eran los rodeados por estos hombres, para esa serenata improvisada.

    -El amor siegue siendo, sin importar que genero sean, así que nosotros solo callamos y hacemos nuestro trabajo de ver felices parejas- Volvió a hablar el de sombrero de charro, que se notaba una edad más avanzada.

    Demostrando que en este país, siempre habrá personas de todo tipo, buenas, malas, de mente cerrada o abierta, cualquiera sea el caso, debes estar dispuesto a enfrentar lo que sea por tus ideales y el amor genuino, solo ten la fuerza y te darás cuenta que otras personas te apoyaran, aunque no se conozca, esta tierra puede ser tan extraña como asombrosa.

    Para Milo esto era tan divertido, alegra y fantástico, rodado de una buena música, con personas que ni sabía nada, pero notaban que son buenos, apoyando el amor que siente por ese Francés frio como el hielo, pero amable.

    Podría ser todo bueno, todo correcto, pero las cosas no son así de fáciles, jamás dijeron que lo fueran.

    Sabemos que el decimoprimer guardián no es alguien que le agrade mucho ser el centro de atención, prefiere quedarse más con un bajo perfil, no ser tan notado, salvo por su habilidades, más en esta ocasión rodeado de personas, que cantaban, la música que la sentía demasiado alta, estaba llevándolo a su límite. Contento que el bichito de su corazón sostuviera su mano, los nervios lo invadían, el sonrojo en su cara igual, no lo pensó más y prefiero hacer lo que tenía planeado su las cosas se ponían extrañas.

    Así es…

    Congelo los instrumentos de los mariachis, provocando que quedaran inservibles, pobres estos no sabían lo que había pasado, pues solo sabían que ahora su manos estaban tan frías, bastante desconcertados.

    Este mago de hielo y agua, furioso, soltó la mano del otro, dirigiéndose con paso firme hacia donde los demás se encontraban, dejando a ambos con los ojos bien abiertos, sin saber qué hacer.

    -¡¡¡CUBITO!!! ¡¡¡POR FAVOR ESPERA!!!- Salió detrás de él, ahora si caminaba sin ningún impedimento, los que estaban cerca comenzaron a temerles, por esa clase de… Bueno algunos dijeron que podría tratarse de “Brujería”.

    -Bueno… Otra ciudad a la que no podré viajar por un tiempo- La joven camino con paso lento –Disculpé por sus instrumentos- Asintió levemente con su cabeza, y se retiró del escenario.

    Como siempre a donde iban causaban algún pequeño desastre, puede que este no fuera de gran magnitud y pudo ser bastante agradable para todos, pero Camus no gustaba de ser el centro de atención nunca, prefiriendo mejor estar al margen.

    ¿Por qué nadie lo entiende?

    La visita trascurrió bastante bien, aunque el pobre Escorpión se la paso pidiendo disculpas, mientras el otro prefería ignorarlo.

    Otro día cansador, de parte de los dorados, pero se habían divertido cada quien a su estilo, obviamente comieron las delicias típicas, regresando temprano como se prometió.

    Tendrían tiempo de hacer lo que gustaran en casa, además de un pequeño descanso no estaría de más, siempre es relajante tomar un respiro de las locas vacaciones de un lado a otro.

    Y colapsar en la cama, si es necesario.

    La noche llego y todos en sus asuntos personales, riendo, comiendo un poco más, contando chistes, algunos ebrios, pero felices al fin de cuentas.

    Mas nadie se esperaba lo que estaban preparando algunos para ayudar a esa insoluta pareja, tan perfectamente diferente, pero que tenían que estar juntos.

    -¿Tienes la letra?-

    -Si-

    -No te preocupes, sé que acordes tocar-

    -Gracias por la ayuda-

    -Lo que sea por ti amor-

    -¿Esta segura señorita Metztli que funcionará?-

    -Pues, no estoy segura ahora, pero no hay peor intento que el que nos e hace- Le guiño un ojo.

    Paso un rato, cuando el sonido de una guitarra, se escuchó de manera potente.

    Llamando la atención de todos los que se encontraran dentro de la casa.

    Obviamente se asomaron por las ventanas y quienes no tenían vista hacia aquel lado, fueron de metiches hacia los cuartos que sí, para el patio trasero.

    Primero la guitarra sonaba, para entonar el ritmo que tendría que ser fiel a la letra antes preparada.

    Parecía que todo estuviera en orden, pero la habitación principal que se tendría que encender las luces, no estaba cooperando.

    Seguía con las luces apagadas.

    Se necesario el plan B.

    Abrió la puerta aunque tuviera seguro, al final es su casa, puede entrar a donde guste sin consentimiento, además es por un bien mayor, el fin justifica los medios.

    -¡¡¡CAMUS!!! ¡¡¡¿ESCUCHAS ESO?!!!- La joven, sonriendo, dando pequeños saltitos, para encarar al peliaguamarina que estaba contemplando la mariposa de hielo que le había regalado en los primeros días.

    -Buenas noches, señorita Metztli- Solo dijo esto, sereno como siempre.

    -¿Qué te pasa?- Le extraño verlo de esa manera, siempre serio, mas estaba diferente.

    -Nada… Si escuche la música, pero… No me interesa ver nada ahora mismo- Suspiro cansado –Deseo ir a dormir-

    Ella se sentó en una silla, quedando de frente –Sabes lo que paso en Campeche no fue tu culpa, es normal ponerse nervioso- Dándole un golpecito en el hombro –Y con tú cosmos y habilidad para controlar el frio, es bastante bueno para situaciones incomodas-

    Dejo aquel animalito que se conservaba con vida, le traía paz –Creo que Milo se esfuerza demasiado, cuando solo debería decírmelo de frente sin tantas vueltas- Le estaba confesando a la joven, que el espectáculo no era lo suyo, algo muy grande en él no funcionaría para conquistarlo, prefería algo mucho más intimido a solas, al final su carácter.

    -Entonces…- Abrió sus ojos e golpe, si, tu idea era pésima, tal vez funcionaria en otros, pero con este hombre, sería mejor evitarla –Acabo de meter en problemas…-

    -¡¡¡CAMUS!!! ¡¡¡ESTO ES PARA TI!!!- La voz del octavo guardián se escuchó de a fuera, llamando la atención de ambos, el peliaguamarina, decidió asomarse, estaba presintiendo una nueva tontería, más la curiosidad le gano.

    Igual la castaña rojiza, se acercó, para ver a lo que ocurría, aunque ella lo había planeado.

    En el patio de aquella casa, debajo del balcón que tenía aquella habitación, se podía ver a un joven de la misma edad de la Diosa de cabellos negros, tez aperlada y sonriendo tocando la guitarra, mientras que Milo estaba tomando aire aclarando su voz para comenzar a cantar.

    -¡¡¡CANTO AL PIE DE TU VENTANA, PARA QUE SEPAS QUE TE QUIERO!!!- Un raspado de aquellas cuerdas para enfatizar la serenata.

    -¡¡¡TÚ A MÍ NO ME QUIERES NADA, PERO YO POR TI ME MUERO!!!- Cantaba a todo pulmón, para que el mago de hielo escuchara.

    El rostro frio se ponía de todos los colores, temblando incluso por esta lera tan peculiar -¡¡¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?!!!- Era un reclamo para la Diosa.

    Haciéndose la desentendida, sin mirarlo –El lado bueno… Es que te han traído serenata- Se cubría la cara, se daba cuenta la regada que había provocado.

    -Ay que lindos- La voz burlona de Death no podía faltar –El Bicho le trajo serenata a la nevera-

    -Cállate Cáncer- Por primera vez el rubio estaba ayudando a calmar las aguas entre sus compañeros.

    Esto era porque el pelilila sonrió divertido al escuchar esa serena, ¿Podría ser que gustara de una?

    -¡¡¡DICEN QUE ANDO MUY ERRADO, QUE DESPIERTE DE MI SUEÑO!!!- Que buena voz posee Milo para cantar, se podría ganarse la vida siendo mariachi.

    -¡¡¡DÍGALES QUE PAREN, POR FAVOR!!!- No soportaba toda esa situación, quería que la tierra se lo tragara, no gustaba de esa atención, las burlas.

    Estando apurada, por la cara de angustia y vergüenza que el otro proyectaba.

    Les hacía señas a los dos de abajo, que pararan, moviendo su mano a nivel del cuello, significado de que abortaran la misión.

    Solo su novio entendió, paro de tocar la guitarra, llamando la atención del peli cerúleo, pero ya estaba súper concentrado con la canción, dedicándosela a Acuario, mirándolo firmemente.

    -¡¡¡PERO SE HAN EQUIVOCADO, PORQUE YO HE DE SER TU DUEÑO!!!- Ya sin el acompañamiento de música, seguía.

    -¡¡¡¿QUÉ VOY A HACER?, SI DE VERDAD TE QUIERO!!!-

    Perdiendo por completo su compostura, la serenidad y frialdad que lo caracterizaban pues ya no soportaba más toda esta vergüenza.

    -¡¡¡MILO YA CÁLLATE!!! ¡¡¡SI QUIERES QUE SEA TU NOVIO!!! ¡¡¡ESTÁ BIEN, ACEPTO!!! ¡¡¡PERO PARA POR FAVOR!!!- Grito tan fuerte que todos y decimos todos los del vecindario salieron a ver que estaba ocurriendo.

    Ahora sí, más ojos mirándolo, ya no soportaba, puede que lo hiciera de manera inconsciente, pero su comos se descontrolo un poco, provocando que toda la casa de Metztli se congelara, tan tibio el ambiente nocturno, pero dentro si no fuera que se dio cuanto vio lo que provoco, hubieran llegado al cero absoluto.

    -¡¡¡¿LO DICES ENSERIO?!!! ¡¡¡CAMUS ME HACES MUY FELIZ!!!- Dio saltos de alegría el Escorpión, por fin se le había hecho el poder estar al lado de su hermoso cubito, como su novio.

    -Felicidades amigo- El oriundo del país, le dio su apoyo, pues había ayudado en otros momentos aunque sea de planes para su novia, ósea la Diosa, los ayudaría.

    -Gracias, tú y la señorita Metztli les debo una muy grande- Sonrió tan orgullos, casi sentía que lloraba.

    -Pero…- Señalo a la casa de la joven –Debemos ayudarlos-

    -No, es solo Camus siendo Camus- Sonrió tan emocionado –Lo amo tanto a mi corazón-
     
  16. Threadmarks: Capitulo 16 (Cocoxqui)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    ---Al día siguiente---

    -Achu…- Alguien temblaba con mucho frio, cubierta hasta la cabeza con una rasada y en cama –Creo que me he resfriado…-

    -Creo que si- La madre de la Diosa la mirada inquiridoramente -¿Por qué tuvieron que molestar a ese muchacho?

    -Sí, no es bueno estar forzando el amor- El padre de esta agrego.

    -Juro que no lo vuelvo hacer… En lo que… Achu… Resta de mi vida…- Con fluido nasal, teniendo que ser limpiado a cada rato, estornudos y escalofríos.

    -no es grave, sobrevivirás… Pero no será para nada buena idea que vallan a algún lugar…- La mujer mayor la arropaba, para que volviera a descansar.

    -Quédate en cama, duerme, ellos pueden divertirse aquí y tu novio venir después-

    -Está bien… Pero… Espero no decepcionarlos- Aunque estaba algo preocupada por ello, se dejó caer en la cama, para recostarse de nueva cuenta.

    Con esto dicho, es obvio lo que ocurría este día.

    -Camus… Nos congelaste a todos… Debes calmarte- Capricornio le decía esto, mientras ayudaba en los deberes cotidianos.

    -No fue mi intensión, sabe que… Esas cosas solo me pasan…- Estando rojo, pues recordaba aquella declaración de su escorpión.

    -Y congelaste a la señorita Metztli…- Sentencio de nueva cuenta Shura.

    -No quise hacerlo- Se sentía realmente mal, ella no hizo nada con mala intención de hecho nadie, pero no puede contener el frio a veces.

    Sin embargo ya era suficiente de hacerlo sentir mal, por el momento.

    -Cálmate Camus, la Diosa es fuerte, al final es un ser inmortal o bueno su alma lo es…- Le trato de tranquilizar un poco, sosteniéndole del hombre.

    El mago de hielo y agua, lo miro serio, pero entendía el mensaje que trata de darle un poco de apoyo moral.

    -Eso me hace sentir un poco mejor, gracias Afrodita…- No le sonrió, pero asintió.

    -Es verdad, pero su cuerpo aun es el de una humana- El peliverde oscuro sí que le gusta dar un poco lo obvio.

    De nuevo su semblante de preocupación volvió.

    -Bueno ya dejando de esos temas…- Piscis trato de llamar la atención a los dos presentes –Camus, tú y Milo… Tuvieron su noche de pasión inten…- No termino de hablar, fue congelado a propósito por Acuario.

    Existían cosas que no se dirían al aire de repente.

    Poniendo su cara de dignación, se giró para retirarse del lugar, dejando una paleta de pascado y una cabra mirando todo el espectáculo.

    -Te lo merecías- Se cruzó de brazos y se fue a la cocina.

    -La señorita Metztli ya tardo en bajar- Un pequeño pelirrojo decía esto sentado en una silla delante del comedor.

    -Debe estar ocupada- El rubio tan serio como siempre hablando, pero se le iba con la forma en que abrazaba al pelilila.

    -Aun así… No es normal, ella no tarda tanto- Aries, miraba la hora… Y si ya casi llegaba el medio día.

    -Deberíamos ir a ver- Libra contesto, sonriente y bastante tranquilo, pues algo tenían en común las parejas de los Arianos que se vuelven protectores.

    -Vamos a revisar, pero…- Por su parte Shion ya había estado pasando una noche en la que el frio los torturo a todos, no durmió bien, y ver a su querido hijo, en brazos de Virgo no le caía en gracia -¡¡¡SHAKA!!! ¡¡¡DEJA DE ESTAR ABRAZANDO A MU POR UN SEGUNDO!!!-

    La paciencia es una virtud, pero Shion la dejo en la cama.

    -El viejo maestro también lo está abrazando patriarca- Su voz sonaba serena, les tenia respeto, pero no miedo como para dejar de estar protegiendo a su amado -¿Por qué tendría que dejar de cuidar a Mu del frio?-

    -Shaka…- Aries con sus mejillas ruborizadas.

    Lo que pasa es que la noche anterior, por el frio… Tanto Shaka como Mu y el pequeño Kiki durmieron todos juntos, poniendo ambas camas cerca, así siendo más grande y cómodo.

    Además que esa oportunidad de darle su calor de una forma tranquila, no la desaprovechará.

    -¡¡¡YA NO ESTÁ HACIENDO FRIO, POR EL AMOR A ATENA!!!- La sangre le hervía.

    Se debe aclarar que el patriarca no deja de ser un padre celoso, pero no niega que estén juntos, pero si para demostraciones en público de ese amor.

    -Vamos mi borreguito, no te enojes… Es un amor joven- El Chino tan tranquilo decía esas palabras, al final ya había amenazada de alguna forma a Virgo y está muy tranquilo.

    Por otra parte de la planta baja se escucharon otros gritos.

    -¡¡¡QUE YO NO HARE ESO!!!- Leo le contestaba como podía a su hermano mayor.

    -Por favor… Aioria, eres mi único hermano, por favor… Ayúdame- Aioros le pedía casi una súplica.

    -¡¡¡SÉ QUE ERES MI ÚNICO HERMANO!!!- Callo un instante, como recordando algo devastador –Eso… Lo sé perfectamente…- Levanto su mirada de golpe -¡¡¡PERO AUN ASÍ, NO PIENSO COMPARTIR HABITACIÓN CON KANON!!!-

    -Por favor… Saga pensó en dejarlo dormir con los perros, pero…-

    -Sí, mira que esa es una mejor opción- Le agrado la idea al menor de los Griegos –Él se lleva bien con cualquier animal con colmillos y garras-

    -Ese no es el caso… Por favor…- Juntaba sus manos, suplicándole que cediera.

    -No me molesta que cambéis de habitación, así me da más libertad para hacer mis cosas, sin que…- Lo mira de arriba abajo –No tener privacidad-

    -Sé que he sido un encimoso contigo, pero es que… Te quiero mucho y pienso recuperar el tiempo perdido contigo, peor también quiero pasar tiempo con mi lindo Saga y hacer muchas cosas juntos como…- Ya estando en su mundo con una completa ilusión, con algo de sonrojo en sus mejillas y sus ojitos brillantes.

    -¡¡¡NO QUIERO SABER QUE HARÁN LOS DOS SOLOS EN ESA HABITACIÓN!!!- Cruzo sus brazos, algo rojo por la vergüenza y forma de hablar de su hermano poco pudorosa –Recuerden que estamos en casa ajena, no deben hacer cosas indebidas…-

    -¿Cosas indebidas?- Sagitario, parecía no entenderá que se refería Aioria.

    Suspiro, desviando la mirada… No se creía que fuera menos inocente que su hermano mayor –Como sea, no cambiare de habitación y no lo hare- Ahora sonando como un niño berrinchudo.

    Pero el de bandana roja tenía un as bajo la manga y es…

    Haciendo una cara de puchero –Aioria… Dime, ¿Qué es lo que quieres?- Conocía a su hermano menor, si no le cambiaba la habitación debía ser porque quería un buen trato y hacer esa carita de niño regañado, es lo único que logra sacarle la verdad.

    -¿Qué es lo que quieres?- Se sorprendió, abrió sus ojos verdes de golpe, pensando rápido que le podría poner de escusa.

    Pero no contaba con la mirada inquisidora del mayor que no se dejaría convencer por nada.

    -Solo dime… Tienes algo en mente- Aioros poseía la capacidad de desarmar a cualquiera, no solo tiene esa cara sonriente de buena persona, sino que con ella podía llegar a que las personas confiaran en él y convencerlas en que contaran sus males.

    El león dorado, en ese preciso momento no sabía dónde se podría meter para escapar del mayor.

    Si tenía un anhelo muy grande, con nombre, nacionalidad, rango y signo zodiacal, pero ¿Podría decirle a su hermano mayor?

    -Aioros… Yo… No…-

    -Buenos días, chi… Aaaaah… Aaaah… Achuuuuuu- La joven pelicastaña rojiza, que en ese momento se notaba pálida, ojerosa y cansada, aun con el cobertor envolviéndola –Lo siento…-

    Aquellos presentes dentro de la casa, se sorprendieron de verla en esas condiciones, pues está bien que el frio inundo la casa, pero… ¿Podría ser para tanto?

    -Diosa Metztli… ¿Qué le pasa?-

    -Un resfriado de esos de veinticuatro horas…- Trataba de sonreír mostrando una mejor cara, pero no lo lograba, sin tener que sonarse la nariz roja cada dos minutos –Nada de qué preocuparse…-

    -Creía que los Dioses no se enfermaban a ese grado- Señalo Afrodita, que ya no estaba congelado.

    Sonrió algo animada –Aunque sea una Diosa, tengo un cuerpo humano, también nos enfermamos… Y…- Estaba a punto de estornudad, pero las miradas de todos provocaron que no sucediera –Aaaaaah…. Se me espanto…-

    -Además recibió el frio de Camus directo, estuvo expuesta mucho más tiempo- El patriarca dejo en claro aquel unto, y se había logrado zafar de Libra.

    -Sí, puede ser… Pero- Su rostro preocupado, cubriendo su cabeza, para que no se escapara su calor corporal –No quiero que lo hagan sentir culpable… Fue solo un accidente que…-

    Justo en ese momento como por obra y gracia de algo que deseaba jugarles una mala pasada, entraron los demás caballeros que estaban en el patio trasero.

    -¡¡¡NO PIENSO VOLVER A AYUDARTE A BARRER A FUERA, ESOS PERROS CASI ME MUERDEN DE NUEVO!!!- Muestra las marcas de mordidas que ha sufrido en esta primera semana.

    -Ja, ja, ja, ja eso fue gracioso… Saga tratando de quitarle ese perro y Kanon tomando fotos.

    -¡¡¡¿CÓMO QUE TOMASTE FOTOS?!!!- Cáncer no se encontraba de buen humor en esa mañana, pero quería pelear con alguien y casi se lanza a arrebatarle la cámara al gemelo menor.

    Pero un cuestionamiento con un tono preocupado se dejó escuchar de su grupo.

    -¿Qué le paso?- Acuario al ver a la joven anfitriona, dejo escapar esa pregunta aunque la respuesta la conocía, se le carcomía desde hace unas horas.

    -Luce terrible- El lindo tacto de los escorpiones a veces sorprende en este momento, obvio no cae en todos, pero Milo lo lleva a un extremo.

    -Ja, ja, ja… Si luzco como muerta en vida- Lo bueno es tener buen humor aun estando enfermo.

    Los ojos violetas del mago de hielo y agua, se contrajeron.

    La declaración de anoche fue algo que anhelo pero no esa forma, el amor de su bichito es lo que soñó desde hace tiempo, pero de esa manera tan repentina no pudo controlar el frio de su cuerpo que se disparó por todos los rincones de la casa.

    -Solo baje por algo de comer, y para informarles que por obvias razones- Se señaló a sí misma, antes de sonarse de nuevo la nariz –No habrá viaje hoy, pero mañana retomamos normal- Se encamino a la cocina, queriendo actuar normal, pero… Se sentía bastante cansada, no le venía en ganas estar parada más tiempo.

    -¿Segura te encuentras bien?- Si el cuarto guardián se preocupa aunque sea un poco por alguien con quien pelea, es que ella no se nota nada sana.

    -Sí, estas cosas a veces pasan y pues… ¿Qué se le va hacer?- Tomo algo de fruta, pues era lo único que se le antoja ene se momento –Así que pueden divertirse aquí, vean algo en la televisión, lean lo que les plazca- Aunque en este último se detuvo y señalo a Dohko con una manzana –Nada de brujerías e invocaciones-

    -¿Necesita que alguien la cuide?- Como siempre de acomedido el ariano.

    Esta sonrió, le agradaba un poco ver que aunque apenas se conocieran de hace una semana, se preocuparan por ella.

    -No, estaría bien… Solo debo comer algo, tomar muchos líquidos, dormir y estaré como nueva por la noche o más tardar mañana- Rio –Me conozco esto solo durara veinticuatro horas-

    Sin duda trataba de que los ánimos no decayeran.

    -¿Esta segura?-

    -Sí, mire que nos podemos turnar y ayudarla en lo que sea-

    -Yo ya limpie el patio trasero ¿Qué más debo hacer?- Death, es empático cuando quiere, pero no quita que no es de hacer tareas domésticas.

    -Ten algo de decoro, que está enferma por favor Death- Piscis sí que estaba a punto de jalarles las orejas y gritarle, pero no lo hacía por respeto a la joven.

    -Ja, ja, ja, no se preocupen- Tarto de detenerlos –No tiene que hacer nada, solo quédense en casa, traten de no salir, si alguien habla a la puerta conteste amablemente y por favor- Le daba pena decir esto, pero mejor prevenir –Por favor, por lo que más quieran, amen o respeten, no destruyan la casa ¿Si?- Ahora si venia la súplica.

    Suspiro, al fin de cuentas es el patriarca y sabía lo que sus niños y amado esposo eran capaces de hacer.

    -No se preocupe, estaremos bien… Usted descanse y nos ocuparemos de todo- Asintió, dedicándole una sonrisa.

    -Cuento con ustedes para mantener todo bajo control- Sonrió, aunque cuando se giró dándoles la espalda –Espero no equivocarme- Susurro por lo bajo, no quería ofenderlos pero les estaba perdiendo la confianza.

    -Diosa Metztli… Por favor espere- Camus alzo algo la voz, y Milo si había notado la preocupación en su rostro sosteniéndole la mano.

    -¿Qué sucede Camus?- Ella le dio una sonrisa lo mejor que pudo, aunque debía sonarse de nueva cuenta y estornudó un poco.

    Bajo su mirada, no podría sentirse más culpable y peor que tuviera una consecuencia en alguien que se había portado tan bien y agradable con ellos, incluso se podrían atrever a algunos a decir que ella les tenía un mejor trato que su propia Diosa.

    -Lo… Lo siento, no quería causarle esto- No es para nada bueno expresar sus sentimientos, incluso una disculpa se le hacía difícil manifestar.

    -No, no te preocupes- Realmente ella no consideraba al Acuariano como el culpable –Creo que te forzamos demasiado ayer, conozco que esto te puede pasar y bueno…-

    -Yo tuve la idea y Metztli me ayudo, así que, el verdadero culpable soy yo- Escorpión estaba asumiendo la responsabilidad de todo –Lo lamento mucho-

    Ella negó con la cabeza –No, nadie aquí tiene la culpa, solo fue un accidente y creo que ya estaba predispuesta a enfermarme, ¿Recuerdan en Puebla? Desde hay mis defensas quedaron algo bajas y bueno…- Tosió un poco.

    Al final la Diosa Mexicana es bastante noble y no cargaría la culpa a alguien que ella también la tiene, por andar armando planes y no pensarlo bien.

    Pero conocía que ahora no servía de nada, mejor todo perdonado y olvidado.

    -No se deben preocupar…- Cerro sus ojos no se sentía bien –Pero, creo que regresare a mi habitación y dormiré, me siento agotada-

    No dejo que ninguno de los presentes dijeran nada, pues simplemente se fue.

    Dejando a los demás, pensativos y dándose cuenta que la joven no deseaba culpar a nadie, aunque en si los tres si tuvieron culpa de todo.

    Pero no se cuestionaría más, por ahora.

    -Bien, ya que nos quedaremos aquí, y las tareas están hechas, traten de divertirse sin romper nada- La voz de mando reacia en el Lemuriano de cabellos verdes.

    -Genial, gracias a tu descontrol cósmico, nos quedaremos encerrados aquí, sin ir a ningún lado- Death sonrió de manera sarcástica.

    -Bravo, ahora no tendré fotos nuevas que guardar de nuestros hermosos recuerdos de este país- Kanon si se sentía mal por no tomar recuerdos, pero para su propio beneficios.

    -¡¡¡YA NO MOLESTEN A CAMUS!!!- Milo lo defendió, pues esta vez el mago y hielo sentía culpa muy grande como hace un tiempo pasó.

    -¡¡¡MEJOR MOLESTAMOS A LOS DOS, QUE AMBOS TIENEN LA CULPA!!!- Realmente Kanon y Cáncer querían discutir, no tanto porque la Diosa estuviera enferma.

    -Que mal, y yo que pensaba usar una ropa diferente para salir- Esa es la mayor preocupación de Afrodita.

    -Aioria… ¿Cambiaras habitación con Kanon?- Aprovechando la discusión seguía con lo mismo.

    -Basta Aioros, ya dije que no- El León dorado le contestó rápido.

    -¿Disculpen?- Libra se les acerco tan tranquiló –Pero les recuerdo que Saga y Kanon esta castigados, deben estar juntos y si alguno de ustedes ayuda a que estén mejor, les daré un castigo peor- Al final está tomando su papel de padre muy enserio.

    -Kanon ya cállate- El mayor le regaña, pues los gritos están aumentando.

    -Van a molestar a la señorita Metztli y necesita dormir- Aldebarán conteniendo a Milo, que ya iba a los golpes con los otros dos.

    -Creo que… Puedo preparar algo que le ayude a sentirse mejor- Mu pensado siempre en los demás antes que en sí mismo.

    -¿Qué necesitas?- Y Shaka obvio no perdería la oportunidad de estar a su lado, ayudándole.

    -Veré si ahí todo lo necesario- No prestaba atención a las disputas de los demás, solo deseaba ayudar a la joven de alguna manera.

    -¿Puedo ayudar?- Y ahora su pequeño hijo de ambos también es tan acomedido como el pelilila.

    -Si-

    Para Shion aunque no quisiera admitirlo de todos es el que menos problemas le estaba trayendo ese día, sin contar que Shura se alguna forma se mantenía cerca del León dorado que estaba haciendo regañado por Dohko, por alguna razón que ahora ignoraba.

    Pero debía calmarlos para que no siguiera levantando la voz, y despertaran a su anfitriona, que pues… Su enfermedad no es algo grave, pero no quitaba el hecho de que si fue el frio congelante de acuario quien al dejo así.

    ---Pasadas unas horas---

    Un ligero golpe se escuchó en la puerta de la habitación de la Diosa.

    Lo bueno que ella ya estaba despierta, había descansado un poco y ahora conversaba atreves de su celular con su novio y unas amigas, que preguntaban su estado.

    -¿Quién es?- Levanto la mirada del aparató.

    -Soy Kiki- La dulce voz infantil, se dejó escuchar por detrás de la puerta.

    -Pasa pequeño- Le daba gusto escucharlo.

    La puerta se abrió, con ayuda de su telequinesis pues llevaba en las manos un plato de la sopa especial de Mu.

    -Mi maestro y el señor Shaka prepararon esto para ustedes- Le sonrió, llevando la sopa hasta ella.

    -¿Enserio? Muchas gracias- Le agrado la idea y más por el buen olor que tenía, su estómago gruño.

    La joven, tomo aquel palto entre sus manos, no estaba tan caliente, si no tibio, ideal para alguien con demasiado frio en su cuerpo.

    No espero más y le dio una probada de inmediato, demostrando que la cocina del Lemuriano es de primera.

    -Esta exquisito- Comía tan feliz y tranquila, se estaba recuperando rápido, pero su nariz aun goteaba de repente y la tos cedía de a poco.

    El pequeño se quedó sentado a su lado, mirándola con esa sonrisita infantil.

    -¿Cómo está todo abajo?- Esa pregunta la estaba carcomiendo un poco.

    -Bueno, su casa está en una sola pieza, aunque…- Pensó rápido, si le contaba todo lo que había sucedido, se preocuparía un poco.

    -¿Aunque?- Aun estando enferma no se le iba ni una.

    Bajo su mirada, es mejor no decirle nada –¿Me podría contar un poco de su historia?-

    Enarco una ceja, la verdad no se esperaba nada de eso -¿Mi historia?-

    -Si- Asintió, con los ojos brillantes y sus puños cerrados -¿Usted estuvo en guerras así como la Diosa Atena? O ¿También tuvo caballos ayudándola y protegiéndola? ¿Sus poderes van más allá de la luna y el agua? ¿Así como la Diosa Artemisa?-

    Las preguntas la bombardearon de mil formas, pero sonrió… Al final es un tema que no puede evitar todo el tiempo.

    Sonrió, ya no llevaba el cobertor cubriéndola por completo, pero una ligera sabana si, sonrió, mirando su reflejo en la sopa –Pues ¿Por dónde empiezo?-
     
  17. Threadmarks: Capitulo 17 (Akaitetl Ouatl)
     
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    El pequeño la miro detenidamente.

    Pensó un instante –Todo comenzó desde épocas muy antiguas, que nadie recuerda… Mis memorias no son como solían ser, pero… Recuerdo que la luna, su luz fue lo que me baño en un hermoso lago y de esa unión de aquel astro, el agua dulce yo fui creada-

    En ese momento ella contaría todo lo que pudiera, al final recordaba lo mayor posible, pero con el paso y poca gente creyendo en ellos, provocaba un efecto algo cruel, pero ella lo manejaba bien.

    Los ojos del pequeño se abrieron de golpe, lo más seguro es que se estuviera imaginado como fue que la vida a esta divinidad se le otorgo.

    -Sí, ese es mi más viejo recuerdo…- Pensó por un momento, y suspiro –A veces en algunas entidades de la república, me han confundido con la versión masculina del Dios de la Luna Teccitecatl, pero somos muy diferentes-

    El menor la miro con curiosidad –Entonces… ¿Sería como un hermano?-

    Negó con la cabeza –En la época prehispánica, existían varias mitologías, la Azteca, Otomí, Mexica, Olmeca, aunque… Las vi a todas emerge, no estoy del todo segura la cronología d cual primero y cuales al mismo tiempo- Sonrió –Así que todo se mezcló, y aunque algunos Dioses aún existen hasta la fecha, muchos se perdieron, por ejemplo Teccitecatl, que según mi representación Masculina, desapareció sin dejar rastro, pues dejaron de creer en él- Pensativa, algo nostálgica.

    -¿Que dejen de creer en ustedes es tan malo?- La miro intrigado.

    Asintió, con una débil sonrisa –Si, las cosas no la tenemos nada fáciles, existen tantos peligros para ser olvidados-

    El Lemuriano menor, la miro parecía entender su sufrimiento, lo reflejaba en el rostro.

    Esta lo miro –Si quieres ven a sentarte a mi lado, esa silla debe ser muy incómodo y la historia es algo largo- Le ofreció un especio en su cama.

    Kiki asintió, obedeciendo la indicación, después de todo la joven Diosa, es digna de confianza.

    -Pero no todo es malo sabes- Le guiño un ojo, sonriéndole.

    -¿Por qué lo dices?- Sus ojos lilas se posaron en ella –Si desaparecen… Es malo, nadie los recordara y debe ser muy triste-

    -Pues si… Vi a varios de mis queridos amigos, desaparecer así- Suspiro con nostalgia –Todo esto ya lo hable con anterioridad, mas existen esperanzas sabes- Sonrió de nueva cuenta levantando el dedo índice –Ahora muchas personas quieren conservar nuestra mitología, por lo tanto las estatuas, figuras y frescos rupestres se han mantenido en museos y narra nuestra historia- Rio emocionada –Aunque cambien algunas cosas pero los nombres de los Dioses principales aun nos los conservan-

    -¿Puede hablarme más de usted?- Sus ojitos brillaron, siendo contagiada la alegra de la joven.

    -Claro, a ver… -Pensó otra vez –Ya te conté mi nacimiento, bastante extraño, pero así surgimos de repente- Encogió sus hombros –La leyenda que cuentan, es que dos Dioses brillaban tanto, o sea el sol y la luna, así que uno arrojo un conejo al otro, para provocar que se escureciera y la luna fue dada como la que posea luz y oscuridad- Haciendo una mueca de fastidio –Sabes, cuentan esto los humanos, pero la verdad es otra, pero bueno…-

    -¿Tenia permitido enamorarse?- Sin duda el pequeño tenía bastante preguntas que querían ser respondidas.

    -Sí, de hecho en la mitología Otomí, era considerada la madre vieja y estuve casada con el Dios viejo padre, deidad del fuego- Sonrió divertida –Muy pocos en nuestra historia fueron Dioses castos y puros hasta la eternidad, en mi vida de Diosa también tuve hijos, pero… Ja, cada quien tomó su camino como Dioses, incluso algunos decidieron perder su divinidad por parejas humanas- Suspiro emocionada –Sin duda algo tan hermoso-

    -Su novio actual… ¿Es reencarnación de ese Dios?- Ladeo su cabeza suavemente.

    Sonrió, asintiendo –Estamos destinados a encontrarnos siempre, por ende si, aunque él no lo sepa… Sus recuerdos están algo sellados…- Recargo su peso para la espalda –Pero bueno, con el tiempo se desbloquean-

    -¿Tuvieron batallas como la señorita Atena con los otros Dioses?- Sí que ahora la dinámica es muy diferente.

    -Pues… Si hubo batallas, pero yo no me involucre activamente, usualmente los Dioses de la guerra y cosechas, se disputaban las tierras, yo me dedique a cuidar y proteger a quienes salieran heridos o Dioses menores que eran molestados- Lo miro, apoyándose en sus rodillas –Pero si tuve guardianes, que custodiaban mis templos, aunque les ordene que no debían atacar al menos que fuera extremadamente necesario-

    -¡¡¡¿ENSERIO?!!!- Sus ojitos se iluminaron -¿Y cómo eran ellos?-

    -Ja, ja, ja, bueno la mayoría eran ellas, pero algunos hombres sin duda- Pensativa –Estaban basados en animales típicos, como el Águila real, el Ajolote, Ocelote, Xoloizcuntle, Chapulín, Tortuga del desierto, Serpiente de cascabel pigmea, Liebre de Tehuantepec y la Vaquita marina- Sus ojos se iluminaban pensando en sus antiguos amigos

    –Eran extraordinarios, tanto como los dorados, pero a su propio estilo, no existan como tal armaduras así de ostentosas, pero la vestimenta acorde al animal representante, suficientemente para defender, algunos poseían barreras protectoras, uno creaba armas de cero, el veneno de la serpiente estando a un grado mortal incluso para los Dioses menores, La liebre una velocidad insuperable, pero a todos les pedí que fueran pacíficos y así fue durante mucho tiempo-

    -Entonces… ¿Nunca combatieron?-

    -Claro que sí, algunos creían que por ser una joven Diosa, motivada más en la curación y protección a los humanos, no servía para la defensa, pero ja- Se jateo de su poder –No pasaron de mis primeros guardianes, pero como sea… Demostramos que nadie puede irrumpir en mis territorios con intenciones malignas-

    El pequeño estado tan asombrado por el relato de la joven, que no sabía que más preguntar.

    -Ja, ja, ja, - Rio levemente, parecía recordar algo –Sabes… Una vez… La representante de la vaquita marina, uso de más el don que le otorgó y… Digamos que casi me meto en problemas con uno de sus Dioses, si no es porque le di un poco de nuestras bebidas, se calmó… Ja, ja, ja, ja- Miro hacia el suelo –Por favor no le digas a Atena…-

    -Ja, ja, ja, está bien señorita Metztli, me sorprende que el Dios Poseidón no la atacara- Inclino su mirada.

    -Fue un error, y quería que le diera a mi guardiana como pago a su insolencia, pero si ella no hizo nada malo, solo se equivocó en las mareas y deseaba volverla una de sus amantes, pero no lo permití y pude cambiar eso por mucho Mezcal- Sonrió triunfante.

    - Y ahora… ¿Dónde están ellos?- Su curiosidad le ganaba, le parecía la historia tan asombrosa, aunque era demasiado sencilla.

    Sonrió débilmente, ocultando su rostro con su cabello –Al momento de que nuestros humanos tuvieron la invasión… Nosotros comenzamos a debilitarnos, así que yo preferí que quienes me cuidaban, tuvieran almas humanas como siempre quise que fuera-

    -¿Qué hizo?- Estaba algo asombrado de esas palabras.

    -Obviamente al ser mis protectores, tenían un poco de mi poder divino, se les otorgó, antes humanos, después guardianes, pero decidí sellar sus cuerpos, para que sus almas humanas reencarnaran y pudieran tener una vida sin problemas- Sonrió –Ahora están repartidos todos en todos los lugares que fueron nuestros dominios-

    -¿Conoce en su nueva vida a alguno de ellos?-

    -Si, a unos los puedo identificar, pero ellos jamás sabrán de su pasado aunque aún conservan esa esencia que les deje, para si algún día sea necesario y espero que no puedan recordarlo- Suspiro pensativa, dándose cuenta que había dejado de sentirse mal –Les tenia a todos un bonito nombre, que no era muy temido, pero se los decía con todo el amor del mundo-

    Bostezó el pequeño, acomodándose a un lado de ella, tenía algo de sueño -¿Cual nombre era?-

    -Akaitetl Ouatl- Sonrió, acariciando los cabellos del menor.

    -Y ¿Qué significa?- La curiosidad le volvía a ganar.

    -Bueno, el significado es…- No pudo lograr completar su frase, pues un muy fuerte golpe se escuchó abajo provocando que la casa retumbará.

    El menor se sorprendió, abriendo sus ojos muy grandes -¿Qué fue eso?-

    -¡¡¡POR TODOS LOS TAMALES!!! ¡¡¡¿QUÉ HA PASADO?!!!- La Diosa, se aferró a su cama, sujetando al niño.

    Cuando aquel movimiento paro, miro para todos lados y decidió que debía ir a ver.

    -Esta no es zona de fallas tectónicas, así que un terremoto o sismo es poco probable- Lo dijo en voz alta, encaminándose a la puerta.

    -Espere… ¿Podría por favor… Contarme sobre…- No sabía que decir, se le habían acabado las ideas para distraerla.

    Lo miro inspeccionando la actitud del niño –Kiki, ¿Qué me voy a encontrar halla a bajo?- Su rostro serio, pero tratando de verse tranquila.

    -Por favor… No sea muy cruel con ellos- Pidió sonriente.

    Miro para la puerta –Pues si no hay humo, es una muy buena señal- giro la perilla, saliendo para el pasillo.

    Este se miraba tan tranquilo y el olor, aún era a uno de limpieza.

    Le parcia bastante extraño, pero continuo con el pequeño Lemuriano detrás de ella.

    El cuál iba con un poco de preocupación.

    Había sido mandado a entretenerla y darle algo de comer, mientras ellos arreglaban algunas cosas, que habían hecho.

    Bajo sin más, rápido quería ver si en verdad algo malo había pasado.

    Lo que se encontró nunca se lo espero.

    -¿Todo está bien?- Pregunto, mirando a la mayoría, tranquilos sentados en la sala, mirando una película de esas tierras.

    -Oh, hola señorita Metztli… ¿Ya se siente mejor?- El castaño pregunto, sonriendo se miraba algo forzado, pero lo disimulaba.

    -Si… Gracias por la comida…- Miraba por todos lados, esperando encontrar algún desastre.

    -¿Sucede algo?- El géminis mayor pregunto, el cual tenía e la cabeza un sombrero charro.

    -¿Qué fue ese golpe?- Entrecerró los ojos.

    -Ese fue Aioria y Shura, que están en el jardín trasero con su novio- Aclaro el Escorpión, el cual tenía su mentón apoyado en su mano.

    -¿Para qué?- Sin duda sospechaba, no se tragaba fácilmente esa historia.

    -Él quería ver… Los ataques de ellos y les di permiso de mostrarle pero afuera, para no causarle molestias- El peliverde, demostraba serenidad pro fuera, aunque por dentro estuviera lo contario.

    -Muy bien…-Volvió a dar una inspección rápida.

    Ella sabía que su novio, ira a verla, pero… Le sorprendió que no le avisara al llegar y estuviera a fuera, pero es verdad él deseaba conocer los poderes que portaban los dorados.

    -Iré a verlo a fuera…- Se fijó en la película –Es bastante bueno ese comediante- Rio levemente y decidió salir.

    Al perderla de vista, soltaron un fuerte suspiro y se acomodaron en sus asientos.

    -¿Qué buen que no se dio cuenta?- Afrodita suspiro aliviado.

    -Ya le causamos muchos problemas como para añadirle…- Acuario descubriendo su brazo que estaba pintado de morado.

    -¿Causarle más problemas?- Cruzado de brazos el Cáncer –Dirás, aparte de los que tu causaste-

    -¡¡¡YA DEJA DE MOLESTAR A CAMUS!!!- Casi se le volvía ir a los golpes.

    -¡¡¡YA BASTA!!!- Por primera vez Aires pelilila perdió la paciencia, y sí que el enojo lo demostraba en su cara.
     
  18. Threadmarks: Capitulo 18 (Atlakanemilistli)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Pasado esto, se preguntaran ¿Qué fue lo que paso mientras la Diosa estaba recuperándose?

    Bueno remontémonos a hace unas horas.

    Justo después de que la Diosa Metztli se fuera a dormir, y los dorados quedaran a cargo, sucedió lo siguiente.

    Como recordaran, estaban algunos discutiendo, siendo regañados, otros haciendo cosas buenas, para ayudar, ya saben.

    Pero los gritos no son lo mejor para cuando alguien está enfermo.

    -¡¡¡DEATH!!! ¡¡¡MILO!!! ¡¡¡KANON!! ¡¡¡Ya basta de estar discutiendo por esta situación!!!- El peliverde sin duda ya agotado de la paciencia.

    Los tres mencionados, se quedaron estáticos, abriendo sus ojos de golpe.

    -Las cosas hechas están, no deben culpar a Camus, fue un accidente- Miro a los dos que fastidiaban al mago del hielo y agua.

    -Ja- Los miro de manera superior y sonriendo.

    -Y Milo, deja de estar peleando y siguiéndoles el juego- Se cruzó de brazos, mirando al peli cerúleo.

    -Por favor, cálmate mi borreguito- El castaño trataba de intervenir, para que la situación fuera menos horrible para los más jóvenes.

    Suspiro resignado, no sería bueno ponerse a discutir mientras su anfitriona estaba enferma, era mejor mantener todo en calma o lo más posible.

    -Escuchen- Hablo en general a todos los dorados incluso aquellos que estaban en la cocina.

    Acto seguido todos acudieron a su llamado.

    -Quiero que todos se comporten, no causen alboroto… Más de lo que se pueda soportar- Miro detenidamente a Death y Kanon, que esos dos son un imán para desastres sonoros –Debemos procurar que la señorita Metztli esté tranquila, no saldremos como siempre, pero al menos aquí en la casa, pórtense a la altura de su rango- Tan diplomático y tranquilo hablaba para estos jóvenes.

    -No se preocupe patriarca, haremos todo lo posible para divertirnos y no hacer ruido- Sagitario siempre positivo, tratando de calmar las aguas, mientras abrazaba tan dulcemente a su amado Saga.

    -Aun así, tiene que permanecer Kanon y Saga junto, que no se te olvide- Agrego Dohko, quien los miraba serio, pro con una sonrisa.

    -Ja, ja, ja, si viejo maestro- Por el momento estaba derrotado, no podría cambiar de habitaciones por esta vez.

    -¿De qué me perdí?- Miro a su castaño esposo y el joven de la cinta roja.

    -De… De… Nada patriarca…- Sonrió nervioso.

    -Estaremos tranquilos- El rubio hablo, calmadamente, mientras llevaba un delantal.

    -¿Por qué llevas eso?- El león dorado cuestiono el nuevo guardarropas de Virgo.

    -¿Qué te importa?- Serio, con los ojo cerrados, y cruzado de brazos.

    -Shaka, no tienes que hablar así a los demás- Capricornio le contesto aquella contestación hacia el Griego.

    -¿Por qué te molesta a ti Capricornio?- Y allí estaba la respuesta del otro.

    Diremos que estos dos no es que se lleven mal, lo que pasa, es que se guardan cierto rencor, porque estuvieran cerca de la persona que les gusta, aunque uno ya estuviera en una relación oficial.

    -Por favor, cálmense- El pelilila intervino, para que no se estuvieran disputando una pelea de mil días.

    Ambos aún se miraban con el ceño fruncido, pero el rubio se tranquilizaba, por el simple hecho de que su borreguito le estuviera clamando.

    -Shura… Sabes que Shaka y yo así nos llevamos, no tienes que enojarte por eso- Suspiro, resignado por el comportamiento del otro y sin pensarlo lo tomo de la mano, para llevarlo a fuera –Patriarca, viejo maestro… ¿Podemos estar en el patio trasero? Le prometemos no hacer escándalo.

    No solo fue una táctica, para pasar tiempo con Capricornio, si no para huir de las peticiones de su hermano mayor.

    Asintió con los ojos cerrados –Si, me parece bien. Por lo menos confió en Shura de mantener todo en calma-

    Y así, Leo y Capricornio se fueron al patio tarsero, a poder relajarse y tal vez hablar de alguna situación en particular.

    -Patriarca… Shaka, Kiki y yo estamos preparando la sopa que usted hacia cuando nos enfermábamos- Sonrió, con cierta dulzura, sin duda es la pureza hecha Lemuriano.

    -Está bien, sé que no permitirás que se queme nada- Le sonrió, le daba cierta ternura que su alumno recordara aquel alimento que preparaba para animar a los dorados cuando estuviera enfermos.

    -Así que por eso usas ese delantal- Afrodita le señalo, con cierta burla –Pero, no te queda ese color… Sabes…-

    -Afrodita de Piscis, no me interesan tus concejos de moda- Tomo la mano el pelilila y regreso a la cocina con él.

    -Shaka, no seas grosero… Dita quería…- No pudo seguir hablando, pues ya no estaba en la sala.

    -Saga, ¿Quieres preparar galletas conmigo?- Sonrió muy animado, cualquier actividad que pudiera hacer junto con el gemelo mayor le emocionaba.

    -Sí, me gustaría…- Sabía perfectamente que lo hacía para darle un detalle dulce a la joven, pero también a todos.

    Sagitario siempre considerando y Géminis lo seguiría en todo.

    -Claro que sí, hagan galletas- Dohko sonrió, interponiéndose en ambos, dándole un abrazo a los dos –Pero recuerden… Kanon no puede apartarse de Saga por nada del mundo- Sonreía, apretando el hombro del griego castaño, pues conocía su idea de cambiar habitaciones.

    -Sí, viejo maestro… Mi hermano debe estar conmigo en todos lados- Suspiro derrotado.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡YO QUERÍA SALIR UN MOMENTO A TOMAR FOTOS POR LA CIUDAD!!!- El gemelo menor rezongó, su plan estaba estropeado.

    -Nada de salir a fuera de la casa, salvo al patio- Shion le sentencio.

    -Pero… Yo quería salir...- Hacia sus ojitos de niño regañado, con un puchero –Pase… Trece años encerrado en cabos Sunion… Necesito salir y divertirme, ahora que soy joven y…-

    -Nada de peros- Hablo firme el peliverde –Iras a la cocina con tu hermano y Aioros, a preparar galletas nada de escaparse del lado de ninguno- Miro al caballero de Tauro que comía un mango, tan tranquilo –Aldebarán-

    Al escuchar su nombre, se sobresaltó y dejo la fruta en un palto, algo manchado de la cara se limpiaba –¿Si? Patriarca…-

    -Te encomiendo la misión de vigilar a Kanon, no tiene permitido alejarse de Saga y viceversa y tampoco salir a la calle- Señalo a los mencionados, mirándolos seriamente.

    -Si, como ordene- No le molestaba para tiempo con sus amigos, además estar en la cocina significaba que sería un catador de lo que prepararan.

    Y así estos cuatro se fueron a la cocina a invadir un poco más el territorio que los primeros tres reclamaron.

    -Camus… ¿Te gustaría hacer algo?- El escorpión quería hacer lo que el otro gustara.

    Suspiro algo melancólico –Preferiría volver a nuestra habitación…-

    -Oh… Entiendo- Sonrió forzadamente, algo triste –Solo ¿Verdad?-

    Negó con la cabeza –No-

    Levanto la cabeza animado, sonriendo, pero confundido, si había escuchado bien -¿Enserio?-

    -Sí, Milo… podemos estar a solas en nuestra habitación, quiero estar tranquiló…- Sonrojado volteo la mirada –Contigo-

    El escorpión sonrió, y tomo la mano del acuario, corriendo hacia la segunda planta, sonriente.

    Puede que no apara nada atrevido o si, pero… Eso quien sabe.

    -borreguito, iré a leer un momento en nuestra habitación, ¿Quieres venir conmigo?- Dohko parecía tener flores alrededor flotando, pues la alegría estaba con él.

    -Está bien, yo quiero seguir inspeccionando las ruinas a las que tome fotos la otra vez- Sonrió, pero recordó que aún faltaba dos de sus niños para saber que harían.

    -Death Mask y Afrodita ¿Qué harán?- Los miro algo serio.

    -Estaremos un rato viendo televisión local…- Levanto los hombros el cangrejo.

    -Sí, y yo me pondré una mascarilla que la mamá de la Diosa me recomendó- Estando preparando algunas cosas en un plato.

    -Está bien, no se metan en problemas por favor- Les dijo sonriendo y dirigiendo sus pasos hacia la segunda planta también.

    Y así pudo haber sido, todo tranquilo, un mediodía y tarde bastante relajado, cada quien en sus cosas sin meterse en problemas.

    Eso hubiera sido lo mejor ¿Verdad?

    Oh, por favor… Sabemos que eso nunca funcionará, en ningún momento.

    Solo paso una hora, en la que todo estuvo bajo control, hasta que…

    ---Cocina---

    -Oh, creo que no ahí col, nabos y jengibre- Suspiro al ver de nueva cuenta el refrigerador y la alacena, aunque estuviera algo apretado por que hubiera varios en aquel lugar al mismo tiempo.

    -¿Son muy necesarios?- El rubio cruzado de brazos, mientras revolvía algo en una olla.

    -Sí, es lo que le da sabor y el jengibre ayuda mucho a relajarse y subir las defensas- Todo un experto en el tema.

    -¿Y salir a comprarlos no es una opción por…?- Kanon, sentando bastante fastidiado por estar viendo al cupido y a su gemelo germinar de hacer las galletas antes de meterlas al honor y Aldebarán esparciendo algunas chispas de chocolates en estas.

    -El patriarca lo prohíbo y lo sabes copia barata- Le dedico una mirada asesina el mayor.

    -Ja, él bebe borrego es el único que nunca se metería en problemas por desobedecer- Se cruzó de brazos sonriendo de manera socarrona.

    -No pudo hacer eso…- Suspiro triste, mirando donde se hacia la sopa –Debí fijarme mejor, si estaban los ingredientes, así hubiera pedido permiso.

    -Es mejor pedir perdón, que permiso- Aquel Brasileño agrego tan tranquilo, y una sonrisa de dibujo en su rostro.

    Todos voltearon a verlo, sorprendidos, pues Aldebarán es uno de los más tranquilos y obedientes, junto con Mu.

    El rubio se giró a mirar el pelilila -¿Qué dices? ¿Vamos?- Sin duda el rubio apoyaría la decisión que tomara.

    Miro por un momento lo que preparaba, luego se giró a ver a su pequeño Kiki, no quería darle un mal ejemplo, pero quería darle un detalle a la Diosa y de paso a sus compañeros.

    -Alde, ¿Podrías por favor vigilar la comida? Y ¿Cuidar que Kiki no se meta en problemas?- Sonrió.

    -Claro que si amigo- Tan bueno y acomedido el Taurino.

    -Entonces, iremos rápido…- Se gira a ver a su rubio, tomándole de la mano -¿Vamos?-

    -Si- Serio, como él solo, pero sonrojado por aquella cercanía, además que por un instante sintió celoso de que le tuviera tanta confianza al Latino.

    Estaban por irse de la cocina y dirigirse a salir, cuando…

    -Oigan- Aioros les habló bastante serio.

    -¿Qué quieres? Sagitario- Shaka tan amable.

    -Creo que deberían quitarse los mandiles- Les señaló, dejando escapar una risita.

    Mu, sonrió avergonzado, quitando dicha prenda y de igual forma el rubio, tuvieron que salir por la puerta trasera, porque sin duda Death sería capaz de chantajear, para que los mandamases no se enteraran.

    Salieron, y aunque Shura y Aioria estuvieran afuera platicando, no les molestarían en lo más mínimo y n irían con el chisme.

    Ahora quedémonos un rato en el patio.

    -Aioros… Quiere que cambie de habitación…- Suspiro molestó, cruzándose de brazos –No quiero compartir habitación con Kanon- Dijo esto en un puchero.

    Los ojos afilados del peliverde oscuro dejaron ver cierta molestia.

    -Entonces no compartas habitación con él- Le dijo serio.

    -¿Cómo podría hacer eso?- Suspiro –Sé que, el patriarca y el viejo maestro, los tiene castigados, pero conozco a Aioros, el podrá llegar a convencerlos después de fastidiarlos un rato- Recargo su espalda en aquel asiento –Me gusta compartir habitación con Aioros, pero… Sé que es molesto, pero queme cambie por Saga…- Aspiro un poco, con los ojos tristes –Es mi hermano y no pase mucho tiempo con él… Los últimos trece años…-

    No lloraría, pero si sentía la tristeza de aquella perdida, que ahora tenía una segunda oportunidad que no cualquiera.

    -Lo siento…- Un hilo de voz salió de la boca del Español.

    -¿Mmh?- El león dorado giro a verlo.

    -Yo tuve la culpa, porque estuvieras solo- Frunció el ceño, le dolía recordar el pasado.

    -Shura, hiciste lo que tenías que hacer, no te culpo- Le tomo de la mano, regalándole una sonrisa –Por favor… No quiero recordar eso, preferiría… No pensar en ello- Le dio una sonrisa forzada, cerrando sus ojos.

    Apretó la suave mano del León, sonriéndole y suspirando –Esta bien…-

    Un momento paso, hasta que alguien más rompió el silencio.

    -Sería mejor que… Kanon estuviera con Aldebarán y yo podría estar contigo- Se giró a otro lado, avergonzado y sonrojado.

    Aioria abrió sus ojos de golpe, sonrojándose, incluso sintiendo nervios, temblando sus manos, pero le agrado la idea –Si, eso podría ser lo mejor-

    ---En la cocina---

    Había pasado ya un buen rato, desde que las galletas están en el horno y se había vuelto una batalla campal entre los gemelos de nueva cuenta.

    Discutiendo, quien tenía la culpa de ese castigo, y recordando que el rompope fue lo que no logaron tener y se estaban odiando mutuamente.

    -Por favor chicos, deténganse- Aldebarán, se cubría con la tapa de la olla y Kiki detrás de él, porque varios sartenes salían volando, cucharas, tenedores y cuchillos.

    -¡¡¡SAGA!!! Por favor, baja ese tenedor, no debes matar a Kanon- Trataba de sujetar a su amado.

    -¡¡¡NO HASTA QUE SE DISCULPE!!!- Amenazaba al menor.

    -Ja, tú discúlpate- Le apunto con otro tenedor.

    Trataban de calmar las cosas, lo bueno es que la olla de sopa estaba apagada.

    -La cocina está hecha un desastre- El niño, miro como el lugar estaba lleno de masa, chispas de chocolate y utensilios regados por todos lados.

    Hubieran pasado unas tres horas peleando así, pero resulta que para su buena o mala suerte, empezó a salir humo del horno.

    -¿Qué es ese olor?- Aioros comenzó a prestarle más atención al ambiente.

    -¿Por qué ahí humo?-

    -¡¡¡AIOROS!!! ¡¡¡LAS GALLETAS!!!- Géminis mayor séalo el horno, nervioso y tirando el tenedor.

    Sagitario rápido, se puso unos guantes y abrió la puertecilla del horno, y las galletas estaban no solo quemadas, si no que tenían fuego prendido.

    ¿Cómo?

    No las leyes de la física, podrían explicarlo. Bueno si, pero no es el momento.

    Todos asustados, mirando como la cocina se llenaba de humo.

    Aioros, no sabía qué hacer y giro por su mismo eje, para saber dónde ponerlo.

    A ninguno s ele ocurrió basarle agua, y por andar haciendo aquellos movimientos.

    El cabello de alguien muy cerca y largo, se prendió en fuego.

    -¡¡¡SAGA!!! ¡¡¡TU CABELLO!!!- Kanon, estaba realmente preocupado, su hermano mayor estaba en llamas ahora.

    -¡¡¡AAAAAAH!!!- Solo grito, sacudiéndose el cabello, pero sin existo de apagarlo.

    Ahora uno sintiéndose mal por prenderle fuego a su novio, el otro perdiendo su cabellera, otro asustado tratando de apagarlo y dos mirando aturdidos por el relajo.

    ¡¡¡¿QUÉ ESTÁN HACIENDO?!!!- Acuario grito, asustado mirando a los de la cocina sin dar créditos a lo que observaba.

    -¡¡¡PERO SUS GRITOS SE ESCUCHAN HASTA ARRIBA!!!- Escorpio quien llevaba un sombrero de charro, que había comprado -¿Por qué Saga se está quemando?-

    Sin pensarlo, Camus hizo uso de sus técnicas y lanzo un ataque menor de frio en el cabello de este, para parar el fuego y de paso en las galletas.

    Respiraron después de que todo se controlara.

    -Nadie los puede dejar solos, sin quemar una casa- Camus estaba furioso.

    Las miradas de incomodas se notaron, pero era mejor que los sermones del patriarca o el viejo maestro.

    -¿Me queme mucho?- Se giró para que Aioros lo miraría.

    No tendría el coraje de decirle, que ahora tendría una parte calva en la nuca, que si se notaba.

    -No… Nada… Para nada…- Podría fingir, pero… No sabía si el otro le creía.

    -Aaaaaaaah, ¿Qué hacen estas personas aquí?-

    Un grito que se escuchó venir desde la sala, inconfundible que era la del patriarca.

    ---Sala---

    En este se encontraba a Death y Afrodita, sentados tan tranquilamente, burlándose en su cara de… Dos personas que habían dejado pasar.

    Como es costumbre en esta parte del mundo, no sé si en otros también posiblemente.

    Pero aquí personas en diferentes religiones, van de casa en casa, predicando su religión y a estos dos les pareció muy gracioso, hacerles una broma

    Haciéndose pasar por una pareja de casados.

    -Hola Suegra- Dita hablo tan casual al patriarca, aun estando en su papel.

    -¿Suegra?- Shion no procesaba aquello.

    -¿Es su madre?- Uno de estos invitados estaba confundido, pues aunque tuviera el peliverde una cara fina, sin duda se notaba que es un hombre.

    -Sí, es algo fea, pero… ¿Qué se le va hacer?- Cáncer tentaba su suerte.

    -¿Qué dijiste muchachito?- Mala idea Libra no dejaría que ofendieran a su amado borrego.

    -¿Estamos en problema cierto?- Piscis sonrió nervioso, ya vea venir el castigo.

    -Bien, ya fue suficiente- Se levantó tomando la mano del otro –Verán, somos pareja, pero él aunque está bien lindo, es un hombre y yo igual, así que… Largo- Sonrió tan tranquilo.

    -¿Qué?- Los invitados, realmente estaban asustados ahora, no por que fueran parejas del mismo sexo, sino porque pensaron que algo malo ocurriría, por el hecho de la mala cara de Libra hacia esos dos.

    -Sí, nos disculpan- Libra, los empujo fuera de la casa, sonriendo, apuntó de estallar en cólera.

    Y les cerró la puerta en la cara.

    -Ahora si…- Hablo de manera siniestra -¡¡¡¿CÓMO QUE LE LLAMAN FEO A SHION?!!!- El cosmos de Dohko se intensifico, amenazando que haría pagar a estos dos.

    -En mi defensa, yo le llame suegra, no le dije feo…- Señalo al Italiano –Fue él-

    Después de un gran regaño y un castigo ejemplar por parte del Chino hacia estos dos.

    Sintiendo el olor a humo venir de la cocina y fueron a revisar.

    Encontrándose la obra de arte de los gemelos y galletas quemadas.

    -¿Qué fue lo que paso?- El patriarca ya ni sabía ahora que hace o decir.

    -Patriarca, por lo menos nadie murió…- Escorpión sonrió nervioso.

    Y justo en ese momento antes de preguntar, llegan tan quitadas de la pena Virgo y Aries, con las compras, pensando que lo habían logrado, pero atrapados en el movimiento.

    -Mu… ¿Dónde estabas?- Los ojos rosas de Shion, ahora se volvieron casi de un rojo brillante sangre.

    -Bueno… Fuimos a comprar… Algunos ingredientes que faltaron y…- Al entrar miro como quedo la cocina, asustado fue directo a ver a su discípulo -¡¡¡KIKI!!! ¡¡¡¿ESTAS BIEN?!!!-

    El rubio, miro por todos lados, sorprendido de la gran idiotez de sus compañeros, y prefirió ignorar todo e ir junto a los dos Lemurianos que le importan.

    Ya casi era la hora de comer, toda la cocina hecha un desastre, llena de humo, los gritos que gracias a lo que fuera no la despertaran, pero… No quedaría tiempo, las horas habían pasado y ella despertaría pronto lo más seguro.

    Seguirán discutiendo, entre todos, hasta que alguien abrió la puerta de la entrada.

    -¿Qué es lo que paso aquí? ¿Una bomba de humo exploto?- El joven novio de la Diosa llego, dirigiendo sus pasos hacia la cocina donde el escandalo reinaba.

    -No, solo que quemaron las galletas y tuvieron una guerra de masa estos- Señalo Aldebarán sonriendo.

    -Ok, no creo que sea necesario decirles que sea mejor que limpiemos, y que nada de esto lo sepa, si no… Podría ser malo- Asintió el joven.

    -¿Qué propones?-

    -Limpiemos, abramos las ventanas y lo que no se pueda quitar de la pared, lo pintamos- Suspiro mirando por todos lados -Creo que tienen pintura azul en el patio trasero-

    Asintió el patriarca –Bien, entonces… Todos vamos a ponernos en hacer esto, antes de que ella despierte-

    -Necesitamos que alguien la distraiga- El joven indico –Si ella despierta, que creo que será en cualquier momento-

    -¿Puedo hacerlo yo?- El menor de todos levanto su manita –Puedo llevarle un poco de sopa, y hablar de mucha cosas, así les damos tiempo.

    Dicho esto, aceptando todos.

    Fue como la sopa de Mu, fue terminada, llevada por Kiki, entreteniendo a la Diosa.

    Con excepción de Aioria y Shura, que ellos en su mundo, no si dieron cuenta de lo que paso.

    Limpiando, quitando el humo, y si tuvieron que pinar algunas partes de azul, que bueno que la cocina si era de ese tono.

    Pero en un tropezón que se dio Camus por culpa de Kanon, cayo se frente, pero metió las manos y no solo para detenerse, si no literal, en uno de los botes de pintura, quedando su mano azul y no era que se fuera a quitar rápido.

    El sombrero de charro que porto Milo, se lo presto a Saga, pero se lo coloco despistadamente justo cuando los pasos de la Diosa con el niño se acercaron.

    El estruendo por el que bajo, fue porque Shura y Aioria quisieron divertirse un poco, de una manera menos destructiva.

    Y David el novio de la Diosa, fue a ver qué pasaba.

    Ya en este pinto recuerdan que ella se fue a ver a su novio.

    El joven les puso a ver una película para despistar y que nadie dijera nada.

    Todo estaba bien, pero… A unos minutos se preguntaron dónde estaba Kanon que no se veía por ningún lado.

    Hasta que unos ruidos se escucharon debajo del sofá.

    Por alguna razón, el gemelo menor quedo debajo de uno de estos asentidos.

    Y así fue el día libre de la Diosa, pasándolo enferma, los dorados haciendo sus desastres, no todos, pero se entiende la idea, siendo ayudados clandestinamente por el novio de esta y guardando un secreto para que Metztli no se molestara.

    Hasta que, Saga en la noche, dándose un baño, se dio cuenta que tenía una parte calma.

    -¡¡¡AAAAAAAAH!!! ¡¡¡¿QUÉ ES ESTO?!!!- Su grito se escuchó por toda la casa.

    Y así todos concluyeron que fueron descubiertos.
     
  19. Threadmarks: Capitulo 19 (Aguascalientes Parte 1)
     
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    ---Al día siguiente (Volviendo todo a la normalidad)---

    -¿Por qué estaba gritando Saga anoche?- La joven pregunto al quinto guardián.

    -Mmmh… Crep que Kanon le hizo otra broma pesada- No diría nada, habían acordado guardar el secreto.

    Suspiro recargándose en la pared –Valla, se supone que los hermanos deberían llevarse un poco mejor, pero bueno, debe ser solo un estereotipo- Sonrió animada, sin duda estaba de buenas.

    -¿Cómo se siente?- Aioria pregunto de una manera serena.

    Estiro los brazos hacia arriba –Mucho mejor, descanse muy bien y me siento como nueva- Levantó de nuevo los brazos, señalando que está en excelentes condiciones.

    -Me alegra mucho- El pobre león dorado estaba pensando en pedirle algo, pero no creía que fuera conveniente, le daba bastante vergüenza.

    -¿Qué pasa?- Ladeo la cabeza, mirándolo hacia arriba, pues al fin de cuentas es más alto que ella.

    Se sonrojo algo, desviando la mirada, no podía creer que lo estuviera descubriendo –No, nada… Señorita Metztli… No sucede nada-

    Suspiro resignada, bajando la cabeza cerrando los ojos –Ustedes jamás me llamaran por mi nombre humano, que decepción- Se cruza de brazos y volvió a verlo -¿Quieres que te ayude a que Shura se dé cuenta de tus sentimientos? O ¿Quieres que el confiese los suyos primero?- Le miraba de una forma picara.

    Sonrojado, con el tono de un tomate, quedándose estático por completó, nadie es capaz de ocultar nada delante de la joven Diosa.

    -Eh, Yo… Bueno…- No sabía que decir.

    Sonrió, tomando las manos del Griego –No te preocupes, te voy a ayudar, así que solo trata de estar cerca de él, sé que ese hombre comparte los mismos sentimientos- Lo animaba, para que no se avergonzará de lo sucedido.

    Le devolvió el mismo gesto, cada día comprendían los dorados, que esa Diosa, parecía mucho más humanas de lo que representaba y que también empatizaba mucho, incluso llegando a pensar que debería darle algunas clases a su propia Diosa para ser más empática en ocasiones.

    -Bueno chicos, hoy me siento de maravilla, como si pudiera derribar un a montaña entera- Dando algunos saltitos en su lugar –Así que el destino de hoy será el estado de Aguascalientes, ya sé a dónde iremos… ¿Alguna vez se subieron a un ferrocarril?- Pregunto esperando una respuesta, que nunca obtuvo.

    Nadie contesto, solo negaron con la cabeza.

    -¿No? ¿Enserio?- Ladeo la cabeza, sintiendo algo de pena por esa acción –Bueno… No importa, hoy será su primera vez en una de esas maquinarias, y podremos comer en ese lugar, parece un tren, pero es más maquinaria pesada y de fierro, a la antigua como en la época del Porfiriato- Sonrió mostrando los dientes.

    -¿Qué es la época del Porfiriato?- Aldebarán pregunto levanto la mano.

    -Fueron unos treinta años de gobierno del presidente Porfirio Díaz aquí en el país, actualmente solo es un sexenio- Se quedó un momento pensativa –Pues bueno, en una democracia solo se vota- Dio esto, guardando silencio de las ideologías políticas del país, sabiendo que no eran del todo claras.

    -¿Fue el presidente que exiliaron?- Libra pregunto confiado de que ya sabía la respuesta.

    -Sí, de hecho…- Lo miro intrigada -¿Has leído los libros de historia que me pediste la ora vez?-

    Sonrió orgulloso, cruzado de brazos y sintiendo superioridad –Claro que si, prometí que aprendería todo lo relacionado con leyes y política de su país- Pero su rostro se volvió de enojo, dado un fuerte golpe en la mesa –¡¡¡PARA QUE NADIE MÁS VUELVA A INSULTAR A MI BORREGUITO, NI A NINGUNO DE ESTOS MUCHACHOS!!!-

    Esto volvió el ambiente algo aterrador, pro el cosmos agresivo del Chino.

    -¿Desde cuándo necesitamos que nos defienda una momia?- Cáncer hablo por lo bajo a piscis, pero no recordaba que el patriarca tiene un excelente oído.

    -¡¡¡DEATH MASK DE CÁNCER!!!- El peliverde cruzado de brazos, frunciendo el ceño, demostrando un carácter ce una madre sumamente enfurecida -¡¡¡¿QUÉ HAS DICHO?!!!-

    El cangrejo no quería ni voltear, ya se imaginaba la regañada que le darían en el mejor de los casos.

    Todos los demás dorados rieron por la mala fortuna del cuarto guardián.

    La Diosa que n primer lugar también rio, luego comenzó a pensar -¿Tal vez debería escoger otro destino? Los otros dos lugares que visitaremos tiene alusión a los muertos- Miro la escena, que sin duda el regaño a Death, se volvió tan divertido –Ja, está bien, hasta él se portó bien ayer, cuando estuve enferma-

    Sin más y después de calmar a Shion, fueron a su destino.

    -Primero iremos al Museo Nacional de la Muerte- Dijo por fin su primer destino fuera del ferrocarril.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡¿EXISTE ALGO ASID E GENIAL?!!!- Ese hombre de barba escasa, parecía ahora un niño pequeño, algo loco y saco sonriendo, como si estuviera recibiendo un premio.

    -Sí, verán como los Mexicanos tenemos mucha alusión a la muerte, tanto que es parte de nuestra vida, tradiciones y bueno nos reímos de ella- Sonrió, encogiéndose de hombros.

    -¿Cómo te puedes reír de la muerte?-

    -Oh, lo que pasa es que… Es más fácil reír que temer, o pues… Yo no podría dar una explicación por experiencia, en si… No muero… Si no reencarno, revivo… Cada cierto tiempo y solo dejo de estar en forma física…- Trataba de explicar, pero el tema puede ser complicado –Creo que eso podrán verlo en el museo… No lo tomen a mal…- Ya creía que había metido la pata.

    -Si está bien, no se preocupe…- Aioros, uno de los que habían tenido más contacto con la muerte en sí, trato de calmar las aguas.

    Sn embargo los demás estaban bastante calmados, de hecho lo que les preocupaba era que quien había preguntado, se encontraba algo incomodado, hasta triste.

    -Bien, entonces… Vallamos- Camino delante, pensando de más, si había cometido algún mal.

    -Kanon, quiero que me prestes la cámara, tomare tantas fotos de ese museo- Amenazó al gemelo menor.

    -¿Desde cuándo te emociona un Museo?- Capricornio lo miro de manera curioso.

    -Se trata sobre su tema favorito… Es obvio que se comporte así- Afrodita suspiró resignado que su peores nada, se comportaría como un niño chiquito –Recuerda que siempre se emociona por cualquiera de esas cosas-

    Death ya peleaba por la cámara de Kanon el cual no se la prestaría para nada.

    Saga tiene que estar a su lado, es bastante cansador, pero no se metería en esos dramas, no por ese día, ya que debía ocultar su cabello quemado, bajo una gorra que le daba vergüenza usar.

    Por su parte Sagitario, trataba de animarlo, para que no apsara en ello.

    -Sabes, en el museo o en el ferrocarril, pero debes estar cerca de Shura, yo me ocupare de que se dé el momento sea el adecuado- La joven hablaba tan amena con el quinto dorado

    -Está bien, gracias-

    Todos comenzaron entrar a dicho lugar, que varias obras, monumentos, escritos, de todo con alusión a la muerte se encontraba en el museo.

    -¿Qué te pasa Mu?- Virgo noto la incomodidad de parte de ese pelilila que adora con todo el corazón.

    -No… No Quiero entrar…- Desvió su mirada.

    -Sucede algo malo… ¿Te recuerda a algo?- Tomo sus manos, con cuidado.

    Suspiro, cabizbajo… La muerte no es un tema agradable, pero siempre trataba de mostrar su mejor cara, pues… Es el deber de un cabalero estar dispuesto a perder la vida en batalla, para eso entrenan toda su vida.

    -La pérdida de mi maestro no fue fácil, y sé que estoy mal por pensar en ello, pero no es algo que me haga sentir feliz… El fallecimiento de nuestros camaradas…- Apretó sus labios, sintiendo como unas lágrimas calientes rodaban de sus ojos –El momento en que te fuiste…- Levanto su vista –Creo que… No puedo olvidar todo eso… Además que… No me perdono haber dejado a Kiki solo, aunque fuera por corto tiempo-

    Sin pensarlo, le dio un fuerte abrazo, limpiando sus lágrimas. Puede que Shaka fuera bastante antipático con los demás y sus sentimientos, pro cuando se trata de una persona que ama de verdad, no mejor dicho cuando se trata de Mu, él es capaz de ver más allá, y comprender cualquier cosa que le angustie.

    -No entraremos entonces…- Beso sus labios, para después la frente –Me quedare contigo, te acompañaré, si es lo que quieres-

    -Shaka… Pero… ¿Tu no quieres ir?- Sujeto las manos cálida de su novio, sintiendo algo de pena por esa demostración.

    -No, si tus no estás conmigo, no me importa perderme lo que sea- Una demostración del amor de Virgo.

    Ambos entonces decidieron esperar a los demás, en un parque cercano, tal vez solo sentarse a platicar, mirarse y disfrutar la compañía del otro.

    Cada quien puede hacerse el fuerte, pero tener un leve sufrimiento, o algo a que temer, aunque toda tu vida entiendas que te debes enfrentar a ese final…

    Todos podemos temer al hecho de la muerte, pero por lo visto existen quienes tienen miedo de la muerte de los demás que la propia.

    -Mu y Shaka no entraron…- Suspiro con los brazos cruzados y ceño fruncido el patriarca.

    -Déjalos mi amor…- Sujeto su mano mientras leían unos versos alusivos a la muerte –Para Mu es algo complicado este tema…- Sonrió forzadamente.

    Desvió su mirada, observando al Lemuriano menor que los estaba acompañando esta vez –Yo cause mucho daño…-

    -No pienses en eso- Lo abrazo rodeando sus hombros –No lo planeaste y tampoco se podía cambiar…- Para el castaño recuerda el suceso donde perdió al peliverde, le traían aun gran sufrimiento.

    -Era más pequeño que Kiki, cuando…- Fue interrumpido por unos toscos labios.

    -Shion, pasemos un buen rato ¿Si?- Le sonrió, para sujetar y besar sus manos, sin importar que las demás personas los vieran –Después puedes hablar con Mu y comprenderse mutuamente, pero debemos darle espacio-

    El patriarca solo asintió, devolviéndole la sonrisa, entendía que su esposo tenía razón. En este día se encargaron de cuidar a su nieto de alguna forma.

    -¡¡¡QUE ME LA DES DEATH MASK!!!- Kanon le gritaba y jalonaba con el cuarto por la bendita cámara.

    -No seas egoísta, solo préstamela ahorita, ¿Qué te cuesta?- Sonrió burlón –Ya entiendo por qué Saga no te soporta ni tantito-

    -¡¡¡QUE DIJISTE, HOMBRE LOCO!!!- Se le fue encima, para recuperar su cámara.

    Resoplo, ignorando esa escena mientras se dirigía a ver una estatua, con un rostro cadavérico, le parecía interesante, mucho para Afrodita.

    No estaba de ánimos para soportar los ridículos comportamientos de este hombre.

    -¿Por qué me dieron un hermano idiota?- Bajo la mirada, mientras se palmeo la frente.

    -No te enojes Saga…- Trataba de animarlo, mientras apreciaban otra obra por la misma habitación, un siguen castigados.

    -Aioros perdóname, porque no puedas disfrutar de las vacaciones sin tener que aguantar a Kanon-

    -No te apures, el hecho de tenerte a mi lado, me es hermoso- Abrazo por detrás el cuerpo de su amado –Además, no dejaré que nadie te mire o sete acerque- Sonrió algo celoso.

    -Ja, así que tu linda carita demuestra también que tienes inseguridades-

    -Eres bastante atractivo, y sé que pueden existir personas que quieran tu atención- Beso su nuca –Perdóname, pero solo puedo compartir con Kanon, solo porque son hermanos, pero encontraré la forma de cambiar habitaciones-

    Sonrojado, sujeta sus manos –Sigues con eso… ¿Acaso tu… Quieres…?- El sonrojo de las mejillas se intensifico.

    -Si- Contesto tan tranquilo –Abrazarte toda la noche y poder platicar así juntos, es lo que más deseo- Su cosmos demostraba una inocencia tan grande, que nadie la podría crecer de su edad.

    -Te amo Aioros- Ahora sentía vergüenza, por haber pensado en hacer algo con Sagitario.

    Pasando por un pasillo bastante lejano, Leo y Capricornio, compartían un momento tranquilo, admirando las coas bastante bizarras que existían en el museo, cada pasillo presenta diferentes formas de la muerte, creo que este era el abstracto.

    -Esto es muy extraño…- Shura creo que no le estaba encontrado forma a lo que sus ojos apreciaban.

    -Si lo miras de esta forma, se parece a la armadura de Camus- Lado la cabeza hacia la derecha.

    Imito la misma acción del menor –Tienes razón- Se sorprendió, por el parecido.

    Aioria observa por un momento a Capricornio, pensando en la oferta que la Diosa le propuso en la mañana.

    -Shu…Ra…- Hablando de manera entrecortada… Sus mejillas se volvieron a teñir -¿Quisieras… Dormir en mi habitación?-

    Si, hizo una pregunta bastante extrema de un solo golpe, pero tiene un gran motivo… La cuestión es… ¿Cómo lograran hacerlo realidad?

    Si se supone que esta el castigo que Shion le impuso a Saga y Kanon.
     
  20. Threadmarks: Capitulo 20 (Aguascalientes Parte 2)
     
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    -Mira Camus- Mostrando la cámara de Kanon –Se la acabo de robar, vamos a tomar fotos antes de que vengan a…- Se gira por el ruido de pasos acercarse.

    -¡¡¡VEN ACÁ BICHO DEL DEMONIO!!!- El gemelo menor, estaba hecho furia, porque necesitaba dinero.

    -¡¡¡MALDITA SEA, PRIMERO DÁMELO A MÍ, QUIERO TOMAR MÁS FOTOS!!!- Venia a la misma velocidad, casi tumbando a las personas a su alrededor.

    -¡¡¡DEATH!!! No debes gritar en el museo, tampoco correr- Afrodita le avisaba las reglas, aunque hubiera roto algunas.

    -Ponte en posición mi cubito, antes de que estos dos…- No pudo terminar, pues estos dos se le aventaron encima, por la condenada cámara.

    Cuyo mago de hielo, solo se limitó a moverse, para que no se lo llevaran a los golpes, negó con su cabeza, suspirando, pero logró tomar la cámara que salió volando y tomo algunas fotos, para recuerdo, más que nada para tener algo que mostrar a su preciado alumno de regreso.

    Sabemos perfectamente que este incidente no pasara inadvertido por los guardias del lugar.

    En un museo, no se debe hacer ruido, ni sebe correr, no debe haber peleas y tampoco casi destruir las obras en exposición.

    ---En otra sección---

    -Dime Alde…- Inclino su cabeza, mirándolo con algo de picardía.

    -¿Si, señorita Metztli?- Miraba algo distraído por todos lados, como si buscara a alguien.

    -¿Te gusta alguien?- Apoyo su mentón en la mano, sonriendo, mirándolo con los ojos entrecerrados.

    -¿Eh?- Se sorprendió por aquella pregunta, incluso camino hacia atrás nervioso, ocultaba algo importante.

    -Con eso me has dicho todo- Sonrió triunfante, posando sus brazos en las caderas.

    -¿De… Que… Hablaba…?- Tartamudeaba, pues lo estaban descubriendo, salvo que pedía que no supiera quien era, la persona que está ocupando su corazón ahora.

    Más justo en ese momento, vieron pasar a algunos guardias, que en sus comunicadores se escuchaba, que había algunos alborotadores en la segunda parte de la exposición, y personas murmurando.

    Suspiro cerrando los ojos y sonriendo –Creo que estaremos vetados de este lugar- Empezó a caminar, duras de los hombres de seguridad, y tauro comenzó a seguirla, también se imaginaba lo que ocurría.

    -¡¡¡SUÉLTENME!!! ¡¡¡ELLOS ROBARON MI CÁMARA!!!- Kanon, fue sometido.

    -¡¡¡AAAAAAH!!! ¡¡¡DÉJENME EN PAZ!!!- Cáncer gritaba.

    -¡¡¡YO SOLO QUERÍA QUE MI CUBITO TOMARA FOTOS PARA HYOGA!!!- Decía de manera triste.

    -¡¡¡NO IMPORTA EL MOTIVO, NO SE PERMITE HACER TODO ESE ESCÁNDALO EN ESTE MUSEO!!!- Un guardia les dijo amenazante.

    Y así fue como sacaron a esos tres, pero como sabían que los otros hombres y la joven también vienen con ellos, pues…

    Terminaron todos afuera del museo, con un regaño y sus fotos impresas en la entrada, ahora si vetados de por vida.

    -Bueno, esto está de lujo…- Ella ya mejor ni se enojaba, ni se ponía triste, ya que… Un sonrisa y a lo que sigue.

    -No puedo creerlo- La presión arterial de Shion sin duda de eleva, por la vergüenza que pasa por estos muchachos.

    -Maldita sea copia, ¿Tienes que hacer un desastre a todos los lugares que vamos?- Saga molesto, tratando de recomponer su gorra.

    -Que no fue mi culpa, a mí me robaron la cámara, MI cámara, que YO compre legalmente- Enfatizaba en que es de su propiedad.

    -¿No habías dicho que se la quitaste de Seiya?- Capricornio cruzado de brazos, mirándolo fastidiado, pro que arruino su momento romántico con el leoncito.

    -Cabra… ¿Qué parte de que seas discreto no entiendes?- Lo rodea con el brazo los hombros, para susurrarle aquello.

    Valla que esa acción sí que molesto a cierto León.

    -¿Lo ve patriarca?- Señalo a Kanon –él es el que siempre hace desastres a mí solo me involucra porque soy su gemelo-

    Niega con la cabeza, cerrando sus ojos, tratando de mostrar una buena cara –Creo que esta vez tiene razón Saga, ¿Qué opinas borreguito?- Lo abrazo dándole un beso en la mejilla.

    Suspiro, cruzado de brazos, rojo por el tierno beso –Kanon, Death y Milo- Los llamo con una voz autoritaria.

    De nuevo esos tres en una situación bastante crítica, no podían vivir sin hacer sus desastres.

    No respondieron, solo miraron con terror como el peliverde los observa.

    -Señorita Metztli-

    -¿Si?-

    -¿Me permitirá dejar a estos tres caballeros sin salir mañana?-

    -Como guste- Asintió tranquila.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Los tres gritaron.

    -Pero… Patriarca… ¿Yo…?- El peli azul, estando preocupado por su castigo anterior, de no separarse de Kanon.

    -Tú no te preocupes, el castigo es levantando, por esta nueva travesura, y no sería justo que te perdieras de salir, si no hiciste nada malo- Libra hablo tan tranquilo.

    El alma le venía de nuevo al cuerpo, ya no está atado a su hermano gemelo.

    -¡¡¡PERO NO ES JUSTO!!!- Cáncer grito sumamente enfadado.

    -¡¡¡TENGO QUE TOMAR FOTOS, SI NO… NO GANO DINERO EXTRA!!!-

    Todos con esta última voltearon, se le salió la verdad.

    -Pero… No puedo dejar solo a mi cubito-

    -¡¡¡SILENCIO!!! Van a obedecer y cumplir su castigo, si no pueden comportarse como caballeros, no tiene derecho de vacaciones- Frunció el ceño –Así que no quiero escucharlos por el resto del día y…- Miro al dragón marino –Llegando tendremos una conversación de vender fotos ajenas, sin el permiso de los demás-

    Los tres mejor se quedaron callados, no dirían nada, ya que les quedaba.

    Mientras ellos gritaban, regañaban, Virgo y Aries se acercaron tranquilamente, para ponerse al día de lo ocurrido.

    -Bueno… Vamos al ferrocarril…- Rio nerviosa –Es hora de comer-

    Con un suave movimiento llevo a todos hacia la estación que debían abordar.

    Usualmente es un recorrido, como de tres horas que se da, por varios lugares históricos y naturales, sin salir, solo mirarlos por la ventana y tener la oportunidad de comer.

    Y con el poder de la Diosa y el dinero… Tuvieron un vagón solo para ellos, y para que no hicieran algo loco y los demás pasajeros los vieran extraño.

    Cada quien con su pareja, mirando por la ventana, esperando a la comida, riendo algunos, otros tristeando por que el día de mañana estarían castigados.

    Pero otros… Muy bien no tendrían que estarlo, porque…

    Ya que el castigó se ha levantado, pueden hacer una pequeña maniobra.

    Dejo un momento solo a Saga, necesitaba hablar con su hermanito.

    -Entonces… ¿Si dejarías que Kanon duerma en nuestra habitación?- Suplicaba con las manos juntas y ojitos de cachorro.

    Entrecerró los ojos, algo incómodo, pues Shura lo miraba y le acaba de pedir que durmieran juntos, ahora ya sabía a qué se refería.

    -No quiero dormir con Kanon…- Le dijo bastante fastidiado.

    -Por favor…-

    -Aioros- Capricornio le hablo con su tono frio.

    -Dime Shura- Se giró a verlo con su sonrisa típica.

    -Yo podría dormir en la habitación con Aioria…- Se sonrojo levemente, es una idea muy buena, que desea hacerla realidad, pero… Aun así le avergonzaba, además que no permitiría que ese gemelo menor se atreviera ver dormir a su león –Y Kanon dormir con Aldebarán-

    Para Sagitario, la idea funcionaria… Además que no imaginaba que algo malo pudiera pasar, conocía a Shura de toda la vida, lo mato… Y ¿Qué puede pasar?

    Son jóvenes, inocentes, sin experiencia…

    Mejor sigamos, que ya entienden, pero es que Aioros es medio inocente, perdió un poco de su juventud, por eso no saben algunas cosas… Pero no pasa nada.

    Al final, no existe la posibilidad de bebes, bueno… Quien sabe… Con esto de estar lidiando con Dioses y cosmos extraños, pues… Nunca se sabe.

    -¡¡¡ME PARECE UNA BUENA IDEA!!!- Sonrió y miro al menor -¿Qué dices Aioria?- Ilusionado, con sus ojitos brillantes.

    -Si… Está bien…- Giro su vista, con sonrojo, no podía ver a Capricornio a la cara de nuevo.

    -Entonces decidido, hoy duermes con Shura- Y se fue…

    -¿Estas bien con eso?- Le pregunto por lo bajo, al peliverde oscuro.

    -Si- Contestó algo seco –No me molesta compartir habitación contigo… Aioria…- Tomo su mano con delicadeza, agradecía que estuvieran algo alejados de los otros –Quiero decirte… Que…-

    -¿Shura?- El corazón latiendo, las manos temblando, pero se deja guiar por ese toque, su boca ligeramente abierta.

    -Aquí tienen sus pedidos- Un mesero del ferrocarril, les llevaba la comida que pidieron, dejándola en la mesa entre ambos, y obvio interrumpiendo la escena.

    -Gracias- Retiro su mano rápidamente, y solo hablo para agradecer.

    Ambos no podían volver a ver directo a los ojos, pues aquello fue algo hermoso, tierno, pero no dejaba de ponerlos nerviosos, sin darse cuenta que los dos desean lo mismo.

    El gatito pidió Enchiladas y la cabra flautas.

    Suspiro cabizbajo –No es justo, Death me quita la cámara, se la quita Milo y me terminan castigando a mí- Resoplaba, cruzado de brazos haciendo un puchero.

    -No te enojes- Trataba de calmar al gemelo menor, sin mucho resultado –¿Por qué no dejaste que tomaran algunas fotos? No hubiera sido tan malo- Sonrió nervioso.

    -Pero, es mi cámara-

    -Técnicamente es de Seiya y tú se la quitaste-

    -Pero la cuido, y la trato bien, es casi mía- Se justificaba.

    -Kanon, hola… Cuñado- El castaño de cinta roja abrazo un poco al mencionado.

    -¿Qué quieres Cupido?- Tan amable como siempre.

    -Lamento mucho tu castigo, pero… Me alegra ya que Saga es todo para mí- Sonrió agradecido y sonrojado.

    -Sí, sí, si… Mi hermano y tú, se quieren mucho y bla, bla, bla- Le quito el brazo de los hombros -¿Qué quieres?-

    -¿Cambiaras de habitación?- Junto sus manos delante de su rostro, para que le aceptará la petición.

    -¿Qué?- Se enojó -¡¡¡¿Y DÓNDE QUIERES QUE DUERMA?!!!-

    -Con Alde- Señalo al latino.

    -¿Qué?- Tauro se sorprendió –Pero… Yo duermo con Shura-

    -Él acepto dormir con mi hermano, así que quedas solo en tu habitación y si Kanon…-

    -Si está bien, lo hare- Cruzado de brazos, sonriendo –Pero te costara-

    -¿Cuantas botellas de rompope quieres?- Estaba cumpliendo su deseo, pero sabía que debía pagar el precio.

    Levanto dos dedos.

    -¿Dos botellas? Valla está bien… No esta tan mal- Suspiro, sabiendo que el monederito que la Diosa le dio, quedaría casi vacío.

    -¿Cuales dos botellas? Yo quiero dos cajas- Estaba sin duda aprovechando demasiado bien la situación.

    El precio por poder estar en las vacaciones junto con Saga, hasta cuando duermen… Valía la pena.

    -Bien- Suspiro derrotado.

    -Kanon, ¿No exageras un poco? Pobre Aioros, él quiere estar con tu hermano, pero no te aproveches tanto- Aldebarán tan bueno, para ayudar a los demás.

    -Bien, solo una caja por esta vez- Cruzado de brazos y luego mirando al latino –Y tú te encargaras de tomar las fotos mañana, y yo debo recuperar la cámara-

    Justo en ese momento cada mesero llevo a las mesas entregando la comida pedida.

    La comida estaba entre, flautas, enchiladas, sopa campesina, y gorditas rellenas.

    Había otros patillos, pero… Lechón al horno y Cabrito, es como que a nadie se le antojo…

    Fue un viaje bastante relajante, hasta su destino…

    El último destino con el atardecer en su apogeo, el cerro del muerto.

    Bajaron todos de la bestia de metal, para admirar el último momento del sol, una vista romántica, tranquila y muy relajante.

    Las parejitas ya formadoras, las que aún no lo están, las pequeñas familias allí… Todo adorable, loa amigos riendo, todo perfecto, nada podría salir mal.

    La Diosa como buena persona, enseño a tomar fotos con los celulares que les había dado, aunque… Ahora evolucionaron a unos un poco más modernos, después de darles una clase intensiva en el ferrocarril de cómo usar el aparato y cómo comportarse con personas, que ya era como la décima vez que tenía esa conversación con ellos, incluso varios días les hablaba de ese tema hasta dos veces.

    -Camus, luces hermoso- Ya estaba tomando miles de fotos al Francés.

    -Milo… Por favor… No hagas eso- Le daba vergüenza ser el centro de atención, pero no podía negar que gusta de esa atención que el bichito le daba.

    -Vamos a tomarnos una juntos- Le tomo la mano, besándolo con ternura y tomando de esa forma aquella impresión digital.

    -Entonces… ¿Si dormiremos juntos hoy?- El peli azul, sonrió nervioso, sus mejillas rojas, tomado de las manos del Griego castaño.

    -Sí, todo por ti- Le dio un beso en la frente.

    No pensaremos que harán cosas atrevidas, como los mandamases, solo porque Aioros esta aun pensando en besos y abrazos, nada más… Tienen que tener una charla con su hermano menor para que le explique todo.

    -No lo hagas… Kanon… Te vas a lastimar…- Aldebarán con la preocupación plasmada.

    -Ssssh- Puso su dedo delante de la boca –No hables, déjame… Acercarme y tendré mi cámara de vuelta-

    Sigilosamente y con su cosmos bajo, trataba de alcanzar al patriarca, que en el bolsillo del pantalón, se allá su cámara.

    Aprovechando que estaba en un momento familia, con Libra, Aries en turno, Virgo que no deja de odiarlo y el pequeño Kiki.

    Sin mencionar que la Diosa esta junto a Dita, burlándose de Death que está rabiando por el castigo.

    -Solo un poco más, y…- Pensaba que alcanzaría la cámara, tan feliz, cunado la orilla de la roca en donde estaba, escuchó que crujió y se partió.

    -¿Eh?- Su sangre debió bajarle hasta los pies, sintiendo como se movía y se iba con todo y la roca hacia abajo, gritando por el proceso y todos girándose y sosteniéndose en la orilla de madera que sirva para que nadie se acercara tanto.

    -¡¡¡KANON!!!-

    -¡¡¡COPIA BARATA NO TE MUERAS!!!-

    -¿Qué fue lo que pasó?-

    Cada quien grito por la preocupación de que el gemelo menor, se fue directo al precipicio.

    Sin duda la maldición de los barrancos, debió alcanzarlo pro tener que haber pasado tiempo con Sagitario, por relación de que su hermano mayor este con él.

    ---Casa de la Diosa---

    -Mamá- La joven se acercó a la mayor.

    -¿Qué pasa hija?- La miro con una sonrisa maternal.

    -¿Tienes sábila?- Preguntó dudosa.

    -Sí, tu amigo de cabello bonito, me ayudo con mis plantas y ahora lucen tan hermosas- Las madres Mexicanas aman sus platitas, no sé si en otros países también, pero aquí sí.

    -¿Me puedes dar un poco?-

    -Claro, ¿Para que la quieres?- Le doy un poquito del líquido babosa que contiene dicha planta.

    -Oh, es que… Tuvimos un pequeño accidente- Rio nerviosa.

    -¿No te paso nada a ti?- Preguntó rápido mirándola por todos lados.

    -No, a mí no…- Ladeo la cabeza –Si no a Kanon… Mira…- La sujeto de la mano y la llevo a la sala.

    Para ver al pobre gemelo menor, todo raspado, con el cabello lleno de ramas, la ropa rasgada, unos moretones, algo de sangre, súper normal después de una caída.

    -¿Qué paso?- Miro a los presentes.

    -Acá el listo de Kanon, se cayó por el cerro del muerto y por poco se vuelve uno ja, ja, ja, ja- Se partía de risa el cangrejo.

    -Ay pobre… Este muchacho necesita, sábila, pomada, árnica y un besito de su abuelita en las heridas-

    -No tienen abuelita- Miro a su madre.

    -Bueno… Entonces… ¿De sus papis?- La mujer, sonrió divertida, pues también sabía hacer chistes.

    -Ja, ja, ja eso sería divertido de ver-

    -¡¡¡ESO HUELE MUY RARO, NO ME LO PONGAN ENCIMA!!!- Ya hacia su escándalo, por el olor a la sábila, que no es para todos.

    -¡¡¡YA CÁLMATE KANON!!! Que no te pondré nada de esto hasta que te bañes…- El mayor de ambos, lo ayudo a pararse, para conducirlo al baño.

    Saga sabe ser buen hermano mayor, además que si le preocupa el otro.
     
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