Ikai

Tema en 'Guerras Genpei' iniciado por Amelie, 22 Enero 2026.

  1.  
    Amelie

    Amelie Game Master

    Sagitario
    Miembro desde:
    12 Enero 2005
    Mensajes:
    8,822
    Pluma de
    Escritora
    • Ganador Ganador x 8
    • Impaktado Impaktado x 1
    • Creativo Creativo x 1
  2.  
    Amelie

    Amelie Game Master

    Sagitario
    Miembro desde:
    12 Enero 2005
    Mensajes:
    8,822
    Pluma de
    Escritora
    El rol viene de Guerra por Japón









    El miasma se sintió más denso, respirar era más difícil, sentían cómo apretaban su pecho; y en el momento que ese sentimiento los soltó; estaban nuevamente en el extraño Kioto. Miraron a sus alrededores, las personas que los acompañaban ya no estaban. Ahora el grupo era más grande, pero de rostros menos conocidos.

    —Las voces que más resonaron...

    Kohaku; Hideyoshi; Yuzuki; Togashi; Riku; Ginko; Akihito; Aoi. Los líderes de cada equipo fueron congregados en un gran patio, rodeados de mucho más miasma.

    82ffa8f7b5ccb92bbae2caa36c48f075.jpg

    Al centro los esperaba una mujer que sólo una persona pudo reconocer. Ginko recordaba aquella mujer con aquella arma tan especial en su juego de memoria, el mismo que Sora le explicó.

    —Dejamos que corretearan de un lado a otro; vimos de lo que son capaces — sonrió Kyogi mientras las llamas de la lanza que cargaba danzaban a su alrededor, iluminando bien su rostro.

    WhatsApp Image 2026-02-26 at 5.47.08 PM (1).jpeg

    —He separado a los líderes del rebaño — sonrió — lo mismo que hemos hecho fuera de las murallas —observó a los presentes — Ya no hay más miedo, les he enseñado todo lo que han perdido; pero el miedo es algo que mi hermano disfruta ver. Yo disfruto algo distinto: la desesperación —sonrió mientras las llamas de su lanza se intensificaron —Disfruto verlos cuestionarse cada movimiento que hacen, cada error que cometen. Verlos dudar será... glorioso.

    Kyogi comenzó a acercarse con completa seguridad.

    —¿No es hermoso el deseo de la resurrección? TENER LA INMORTALIDAD— Kyogi comenzó a reírse, y su risa rebotó en aquel espacio; que a pesar de ser tan grande, era limitado.

    Kyogi se detuvo, aun estaba lejos de ustedes, a unos cincuenta pasos; lejos para las katanas, a una distancia perfecta para armas a distancia.

    —Si sus corazones no fueran tan débiles; tendrían a Kusanagi y habrían podido resucitarlo —dijo trayendo con miasma el cuerpo de Rengo, pudieron verlo; pero los espíritus a su alrededor frenaron aquel proceso y la sonrisa de Kyogi se disipó momentáneamente mientras intentaba mantenerlo en aquel plano.

    Kyogi sonrió; pues no era al único que podía utilizar para manipularlos —Un hijo tan inútil — dijo obligada a soltarlo, haciendo que este regresara de dónde había sido robado. Mara cumplía su palabra protegiendo a Rengo, esa mujer no podría usarlo.

    —Bien, tendré que esperar a que mi hermano me pueda mandar a más... objetos que pueda romper frente a ustedes — dijo sin moverse de su lugar.

    ¿Qué es lo que harán ahora?

     
    • Espeluznante Espeluznante x 3
    • Fangirl Fangirl x 2
    • Ganador Ganador x 1
    • Creativo Creativo x 1
  3.  
    Slam

    Slam Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    15 Febrero 2020
    Mensajes:
    3,060
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Ginko Harutomo

    Ehem... creo que el líder de mi rebaño era Kato, yo no debería estar aquí— comentó al escuchar esas palabras de Kyogi —Pero creo que esto es lo que él haría si estuviera aquí— sacó su arco y le disparó una flecha.
     
    Slam ha tirado dados de 16 caras para ATAQUE Total: 2 $dice
    Slam ha tirado dados de 5 caras para SUERTE Total: 3 $dice
    Slam ha tirado dados de 10 caras para DEFENSA Total: 5 $dice
    Slam ha tirado dados de 5 caras para ESQUIVE Total: 3 $dice
    • Ganador Ganador x 4
    • Gracioso Gracioso x 2
    • Fangirl Fangirl x 1
  4.  
    Monpoke

    Monpoke Absol Barco de extravagancias

    Géminis
    Miembro desde:
    6 Julio 2016
    Mensajes:
    3,772
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Fujiwara no Riku

    Cuestiones, dudas, errores y desesperación. Admitiré que caere en esas primeras tres, me niego en particular en la cuarta.

    Traídos aquí para formar parte de un juego donde no sabemos las reglas, separados de compañeros y dejados aquí con quienes hemos menos congeniado.

    Faltaban Seikaiji y Misato, y otro de sus grupos...

    Desenvaine la katana y subí mi guardia, escuché su discurso a la vez que contemplaba este lugar dónde habiamos sido traídos.

    Lo que paso con Rengo estaba más haha de mi, así como la identidad de esta persona. Que porte una lanza y controle este lugar me da un indicio de esa identidad, aunque no me significa tanto.

    El sonido de un arco al dispararse me regreso al presente, tal acción bien estaria indicando que esto estaba comenzando.

    "Acercarnos de a uno puede ser contraproducente, pero a la vez dudo que deje la acribillemos a distancia". Comencé dirigiéndose al grupo, luego de andar calculando su distancia en mi mente, bien sería una distancia intencional. "Podría ser un camino lleno de tretas... Y desconocemos sus capacidades".

    No di un paso adelante, no todavía, aquí el trabajo en equipo valdría y hay que llegar a bien terminó en aquello. Movernos por impulso solo será útil si estamos todos en la misma página, lo cual desconozco que llegue a ser así.

    Dudas. Ahí estaba aquello. ¿Era un camino despejado o un campo de trampas? ¿Ir uno al lado del otro o dispersados? ¿Nos quería alejados o cerca de ella? ¿Si está a nuestro alcance, nosotros estamos al de ella? No podía asegurar nada al ir considerando tantas variables.

    Únicamente tenía conciencia de una cosa, perder el tiempo no resultará a nuestro favor.

    De momento, al ir esperando opiniones, decidí no dejar toda mi atención hacia aquella mujer, observando el entorno en caso algo se enconda en esta patio y nos sorprenda. Pero no le quitaba del todo el ojo de encima.
     
    • Fangirl Fangirl x 3
    • Ganador Ganador x 1
  5.  
    Ayeah

    Ayeah Shinobi

    Acuario
    Miembro desde:
    24 Febrero 2016
    Mensajes:
    700
    Pluma de
    Escritora
    Umineko

    El entorno volvió a cambiar y sintió cómo aquella ola la arrastraba de nuevo, trató con desesperación de aferrarse a su parvada pero la fuerza del miasma fue más fuerte.

    Cuando abrió los ojos frente a su nuevo grupo aún sentía el hormigueo en las manos ahí donde hacía unos instantes se había aferrado a cuanto poseía y amaba en aquel mundo.

    Sacudió la cabeza para alejar los malos pensamientos, pues había hecho una promesa con sus hombres y no iba a romperla, y analizó su nueva situación: a primera vista no parecía terrible pero no se dejó engañar por la ventaja numérica.

    Su cerebro ya buscaba huecos, salidas y estrategias, ni siquiera escuchó las palabras de la mujer: Aoi no sentía, tampoco dudaba.

    Observó la flecha de Ginko volar e imitó su gesto en un movimiento que ya le era tan natural como respirar.

    Siguió la trayectoria de su flecha envenenada con la mirada y se dirigió a los miembros del grupo que no portaban armas de larga distancia sin apartar la mirada de la saeta.

    Quizá deberían empezar a recortar distancias. — Murmuró con su voz carente por completo de emoción mientras colocaba una segunda flecha en la cuerda.

    Era más una observación práctica que una orden.
     
    Ayeah ha tirado dados de 18 caras para Flecha con avispa de mar Total: 17 $dice
    Ayeah ha tirado dados de 10 caras para Defensa Total: 7 $dice
    Ayeah ha tirado dados de 5 caras para BED Total: 6 $dice $dice $dice
    • Ganador Ganador x 2
    • Fangirl Fangirl x 2
  6.  
    Ayeah

    Ayeah Shinobi

    Acuario
    Miembro desde:
    24 Febrero 2016
    Mensajes:
    700
    Pluma de
    Escritora
    Aoi

    Nivel 4
    PV=90/90
    Fuerza: 15
    Protección: 15 +10 (yoroi) 2/3
    Intuitivo= +4 suerte
    Kunai (x14) (sólo se pueden equipar 6 por combate)
    Arco +15 ataque
    43 flechas incendiarias.
    Flechas= 18
    Escuela= Satsujin no kūki (aire de asesinato)
    Escuela= Satsujin no kūki (aire de asesinato)
    Técnica= Totsuzen no satsujin (asesinato fulminante)
    Ataque especial= ----- [d50]
    Maestro= Haku
    Técnica secreta= Sólo disponible para alumnos de la escuela grado maestro

    "Es algo indescriptible, sólo se siente en el interior cómo si emanara de uno mismo. O incluso del arma. Es abrigar el deseo oculto de asesinar a alguien, está en el aire.."

    Descripción=

    Tirar un dado de 10 caras
    No acumulable con otras técnicas

    No obtienes nada
    +1 de ataque
    +3 de ataque
    +6 de ataque
    +10 de ataque
    +15 de ataque
    +18 de ataque
    +20 de ataque
    +25 de ataque
    +30 de ataque


    Aoi lanza flecha normal con veneno de avispa de mar como indiqué en la descripción del dado de ataque.

    Ataque (Dado 17)+15fuerza+15arco+5suerte (porque aunque saque un 1 tiene +4 de suerte base)= 52
    Defensa (Dado 7) + 15proteccion + 10 yoroi= 32
    SEBD = suerte siempre ❤️
     
    • Fangirl Fangirl x 2
  7.  
    Nekita

    Nekita Amo de FFL

    Piscis
    Miembro desde:
    18 Marzo 2012
    Mensajes:
    8,668
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Akihito Shishio

    Le sonrió a Shinrin, asintiendo a sus palabras algo más tranquilo de que eso pareciera haberla ayudado y con la seguridad de que su equipo también había logrado escuchar lo que intentó comunicarle, ninguno de nosotros estaríamos solos por más que intentaran trucos para desanimarnos, teníamos la compañía de todos nuestros aliados dentro, y eso era todo a lo que podíamos aferrarnos.

    Se sentía algo más listo para avanzar, pero claramente el miasma todavía no acaba de sumarles otra sorpresa más a la lista.

    Vio caer aquella cosa con un peso en su corazón terrible, sus manos incluso tuvieron que cubrir parcialmente su rostro para evitar todo el polvo que había levantado aquella criatura que poco a poco se iba siendo más visible entre el polvo, al identificarla su corazón volvió a acelerarse, recordando aquel Oni en las islas que habían enfrentado y dudaba que pudieran eliminar sin esa intervención divina que habían tenido.

    —Chicos... creo que...—Antes de poder decir algo más el miasma los rodeó comenzando a arrastrarlos sin tregua y, contrario a todo lo que hubiera podido pensar, aquella criatura de cabello blanco comenzó a luchar el miasma tratando de darnos una salida y tan solo ese gesto hizo de nuevo que el peso de su corazón desapareciera y se sintiera conmovido entre toda esa calidez.

    Definitivamente estaban lejos de estar solos.

    —¡Encuéntranos! —Alcanzó a gritar antes de que todo fuera oscuridad, tratando de aferrarse a Aki con todas sus fuerzas antes de que el miasma lo obligara a soltarla, separándose una vez más.

    El nuevo escenario era extrañamente sofocante, como si el aire fuera más denso y difícil de respirar, miró a sus costados tratando de encontrar a su equipo y al ver que ahora era otro grupo, suspiró. No porque no sintiera gusto de verlos, porque sabía que habían vuelto a hacer lo mismo que Shinrin les había comentado: Dividirlos para tener que adaptarse nuevamente.

    "Dejamos que corretearan de un lado a otro; vimos de lo que son capaces"

    Miró a los demás con cierta confusión, una pregunta silenciosa sobre la identidad de esa mujer, escuchando su discurso con hartazgo, no sabía quién era su hermano, lo frustraba que dijera que disfrutaban el miedo y la desesperación como si fuera alguna clase de entretenimiento barato, la mención de la inmortalidad hizo que volviera a ver a sus compañeros, alzando su mano ligeramente con un gesto de pregunta.

    ¿Cuál era el contexto de esa mujer? ¿Por qué hablaba de la inmortalidad?

    Con lo poco que parecía reconocer la situación era claro la razón por la cual disfrutaba verlos dudar, aun así, ella comenzó a avanzar y él dirigió su mano al mango de Jinsei por precaución pero solo la desenvainó cuando vio que el cuerpo de Rengo aparecía y su piel se erizó con enojo y miedo, si antes le quedaba alguna sospecha del poder de la mujer eso le ayudaba a confirmar que ella controlaba todo ese miasma.

    —No vuelvas a referirte a él de esa manera. —Dijo sin pensarlo quizás con el tono más serio que había usado hasta ahora, Murai la había mencionado una vez solamente, que debía encargarse de traer a Rengo a Koga, que estaba muerta pero no podían comprobarlo, Ginko había enviado una carta que decía que estaba de regreso y por Mara y la situación sabía que era usuaria de energía oscura.

    Tan poca información de la persona que parecía orquestar todo. No era bueno.

    La primer flecha fue disparada, luego vino la voz de Riku seguido de una segunda flecha de Umineko con un comentario.

    —De a uno no lograremos nada, Umi tiene razón, deberíamos empezar a ver cómo recortar distancias si ella maneja todo...—Habló bajo hacia sus compañeros, bajó a Jinsei lo suficiente para raspar con la punta el suelo que sospechaba estaba hecho por miasma para ver su reacción y se atrevió a dar el primer paso en diagonal en su dirección, procurando observar sus alrededores ante una posible trampa.

    ¿Buscas la inmortalidad porque temes ser tan juzgada en el más allá que quizás ni siquiera obtengas una resurrección? —Preguntó al aire, si los demás tenían que comenzar a planear había que dividir su atención —¿De qué te servirá la inmortalidad en un mundo que está muriendo por el eclipse? ¿Planeas vivir sola rodeada de yokais y fantasmas acaso? ¿Por qué hacer todo este espectáculo?
     
    • Ganador Ganador x 4
  8.  
    Bruno TDF

    Bruno TDF Usuario VIP

    Libra
    Miembro desde:
    9 Octubre 2012
    Mensajes:
    6,114
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Togashi Takemori

    Su observación sobre la creciente densidad del miasma había sido acertada. Poco después de que terminara de curarse a sí mismo y a sus hermanos basándose en lo que Akari le había enseñado, con una técnica deplorable pero efectiva; los muros negros se sacudieron con violencia. Poco pudieron hacer el herrero y los suyos para impedir que se arrojaran sobre ellos como una ola salvaje. Quedó claro que le enemigo tenía un dominio completo sobre ellos, que hasta el entorno respondía a sus designios. Ante esta certeza, el herrero prefirió mantener la serenidad mientras el miasma lo arrastraba lejos de los suyos; así, conservaría energías físicas y mentales para lo que se avecinaba...

    Al fin y al cabo, había hecho todo lo que estuvo a su alcance desde que entraron a Kioto, y con ello sólo podía sentir paz: él y Gonsake se hicieron cercanos nuevamente, el lazo que los unía ya no era quebradizo sino fuerte; pudieron hablar con su padre una vez más, disculparse y recordarse cuánto lo amaban sus hijos; había honrado la memoria de Kanade contando su historia, mientras Gon la aceptaba y admiraba, a su pequeña hermana. También, había dejado a los suyos bien protegidos con armaduras completas, además de proveerles con un arsenal de armas que les permitiría ser versátiles en combate.

    Por eso, Togashi no se preocupó cuando notó sus ausencias, en la nueva estancia a la que los habían arrastrado. Confiaba en ellos, como había confiado en Mara, en Rengo e incluso en Kuroki.

    Cayó hincado sobre una de sus rodillas, sujetándose la cabeza como si ésta le doliera. Su mano le cubría uno de los ojos, la mitad del rostro. Una voz femenina lo llevó a alzarlo, aún con sus cubriendo buena parte del semblante. Togashi vio a lo lejos a una mujer que portaba una peculiar lanza, en cuyo extremo danzaba una llama que iluminaba su rostro. El herrero no la reconoció, tampoco contaba con referencias que le permitieran hacerse una idea de quién se trataba.

    Más llamaba su atención aquella lanza… Con aquel fuego que se intensificaba, como respondiendo a su voluntad.

    Togashi bajó la mano. Un parche de cuero negro cubría uno de sus ojos. Sin embargo, había algo extraño allí. Como si en el medio del material del que estaba hecho... estuviese escondido un oscuro cristal...

    De un rápido vistazo, comprobó quiénes estaban con él, mientras aquella mujer seguía profiriendo siniestras palabras de burla a las que prefirió no prestar atención, por su similitud con el tono de la misiva de Gendo Mori. Se puso de pie lentamente, observando a los presentes, reconociendo a quienes eran sus compañeros del clan Minamoto. Se fijó sobre todo en sus armamentos, en sus protecciones. La gran mayoría se veían bien preparados en ese sentido…

    Sin embargo…

    En ese momento, la mujer atrajo hacia sí un cuerpo que no le pudo pasar desapercibido, debido a su largo cabello blanco. Togashi se giró, disimulando un gesto de alarma, al ver cómo aquella persona, sin dudas un enemigo; pretendía hacer algo con el cuerpo de Rengo. Pero al instante, los espíritus aparecieron para llevárselo de regreso, ante el desconcierto de la mujer. Rengo desapareció, como si hubiera sido arrastrado a un plano distinto...

    En el fugaz instante donde la sonrisa de la mujer se disipó, en los labios de Togashi aomó una sonrisa de satisfacción, tan rápida como un latigazo.

    No obstante, lo siguiente que dijo sí le hizo fruncir el ceño…

    “Un hijo tan inútil”

    Pese a la contrariedad que pareció haber padecido, la mujer aseguró que esperaría a que su hermano enviara a más personas “para romper”, lo que le hizo suponer que los torturaría frente a sus ojos, con tal de sumirlos en la desesperación de la que tanto se jactaba de disfrutar. Togashi pensó que no era casualidad la distancia a la que se había detenido…

    Sin embargo, las acciones de Ginko y de la otra chica no le permitieron concentrarse en entender la situación: ambos dispararon sendas flechas que se dirigieron prestas hacia su objetivo. Togashi suspiró, tanto por el movimiento precipitado, como por haber notado que la técnica del Harutomo no pareció ser muy efectiva. Se aproximó rápidamente a éste, mientras con un asentimiento mostraba su acuerdo a las palabras de Riku.

    Estaban en un tablero que no conocían, sin saber sus reglas. Sólo podrían averiguarlas moviendo las fichas, que eran ellos mismos.

    Ten —le dijo a Ginko sin miramientos, colocando en su mano uno de los arcos que traía consigo—. Es bastante sencillo, pero potenciará tu fuerza. Y tú, la chica de la otra parvada —tras captar la atención de Aoi, le arrojó otro arco—. No tienes un mal arco, pero este también te será útil.

    Togashi había actuado con velocidad, forzado a adaptarse a las acciones de los demás. Por eso, llegó a colocarse detrás de Ginko momentos antes de que las flechas alcanzaran a la mujer. Con calma pero con una voz apremiante, lo pidió al médico que se mantuviera quieto, tras lo cual ajustó sobre sus hombros dos sodes, que lo mantendrían bien protegido junto al yoroi. Dio la casualidad de que también eran verdes.

    Debes estar bien protegido, pues vamos a necesitar tus dotes médicas —le dijo en voz baja, con una fugaz sonrisa—. Yo intenté curar a los míos e hice un desastre.

    Acto seguido, hizo ademán de dirigirse a donde estaba Akihito. Sin embargo, el muchacho se había adelantado tras responder a las palabras de la mujer con seriedad. El herrero lo vio dar un paso al frente, buscando analizar el suelo con el extremo de Jinsei. Togashi se dirigió rápidamente a su dirección, deteniéndose a sus espaldas.

    Mantente quieto, por favor —le pidió, de la misma forma que a Ginko, y comenzó a atar en sus hombros los últimos dos sodes que quedaban en su repertorio; no podía permitir que actuara sin protecciones, además de que planeaba defenderlo si el terreno los atacaba—. ¿Alguno sabe quién es esa mujer? —preguntó para los demás.

    Al hablar, elevó la vista hacia la susodicha, mientras terminaba de colocar las protecciones en Akihito. Pero no la miró a ella. Togashi observó la lanza, a través del disco de obsidiana oculto en su parche.


    -Togashi equipa a Ginko con: Arco de calidad común= +23
    -Togashi equipa a Ginko con: dos Sodes (Ginko obtiene +6 en Protección)

    -Togashi equipa a Aoi con: Arco de baja calidad = +22

    -Togashi equipa a Akihito con: dos Sodes (Akihito obtiene +6 en Protección)
     
    • Ganador Ganador x 3
    • Adorable Adorable x 1
  9.  
    Slam

    Slam Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    15 Febrero 2020
    Mensajes:
    3,060
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Ginko Harutomo

    Los Taira secundaron su disparo. El hombre comenzaba acortar distancias, mientras la mujer del parche disparaba una flecha que se adelantaba a la de Ginko, incluso habiéndola disparado después. El disparo de Ginko no llegaría ni a mitad de camino, pero el de Aoi se dirigía raudamente hacia su objetivo, ella sí sabía usar el arco.

    ¡Togashi!— exclamó después, al percatarse de la presencia de un amigo, pues no aún se había frenado a reconocer a la totalidad de quienes lo acompañaban en ese recinto.

    Te lo agradezco...— dijo aceptando el arco y los sodes, no estaba acostumbrado a las armaduras y entre eso y el yoroi ya se sentía enlatado. No obstante, lo soportaría por lo mismo que Togashi le estaba diciendo; lo precisaban ahí para evitar tantas bajas como le fuera posible —Supongo que mantendré la distancia y curaré a los heridos. Intentaré también apoyarlos con el arco, aunque no es lo mio— miró el arma que acababa de darle el herrero y recordó la batalla que habían tenido juntos contra el demonio carmesí, allí había usado su arco también, no era un enemigo humano; el actual tampoco parecía serlo, ningún humano normal vuelve de entre los muertos.

    Es Kyogi, otra de las mujeres de Kato... y creo que a esta la hizo enojar— respondió luego a la pregunta del herrero.
     
    • Gracioso Gracioso x 3
    • Adorable Adorable x 1
  10.  
    Zireael

    Zireael kingslayer Comentarista empedernido

    Leo
    Miembro desde:
    27 Agosto 2011
    Mensajes:
    11,464
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Yuzuki Minami

    No hubo forma de que lograra sujetar a Takano, poseía una sola mano y las suyas no bastaron, tampoco las de Matsuda y Kumo. Me arrancaron de ellos, así como me habían arrancado de Rengo, y mi agotamiento, mi miedo y mi dolor se mezclaron en algo que identificaba como furia y no acababa de serlo. Era aplastante como el miasma que me había robado de mi grupo, el que me había quitado a mi hijo y amenazaba con jamás devolverme a mi familia ni al niño que me esperaba, más allá de esta pesadilla.

    Cuando pude volver a llevar aire al pecho, luego de jurar que moriría ahogada, mis ojos pudieron reconocer con cierta dificultad el mismo Kioto infernal de antes. Rodé sobre mi costado, tosí y reconocí uno a uno los rostros de los demás, pero faltaban muchos. Takano, Kumo, Matsuda, Hachi, Byakko, Kato...


    Takeda.


    ¿Dónde estaba Takeda?

    ¿Dónde estaba mi hermano?

    ¿Y Murai?

    Nos habían tomado para escupirnos en este patio, encerrados por el miasma, y volví a pensar que esto era una fosa. En el centro nos esperaba una figura, una mujer que no logré reconocer, pero empuñaba una lanza en llamas. La escuché por tractos, ocupada como estaba pensando en el estado de los míos, y arrugué las facciones al oírla decir que había tomado a los líderes. Eso explicaba algunas cosas, sin duda.

    Me quejé por lo bajo, incorporándome, y su risa rebotó en aquel encierro arrojándome un escalofrío sobre el cuerpo. Se mantuvo lejos de nosotros, al menos lejos de los que empuñábamos filos, aunque los arqueros podrían alcanzarla. Era un mal momento para haber perdido dos arcos, ¿cierto? Y uno incluso peor para haber quedado separada de Kumo y las flechas de Hayato. Estaba tratando de descifrar qué hacer cuando el cuerpo de Rengo apareció, arrastrado por miasma, y el rostro se me descompuso en una mueca de horror.

    Los espíritus no lo permitieron y su sonrisa trastabilló, pero a mí el corazón me rebotaba en el pecho de terror e ira. Habían planeado usarlo. Todos planeaban usarlo una y otra y otra vez. Estaba harta de esto, de que el niño que había criado junto a mí fuese reducido a un arma día sí y día también.

    Un hijo tan inútil.
    ¿Hijo?
    ¿Esta mujer... era esta la madre de Rengo? ¿Sangre de su sangre?

    —¿Te atreves a llamarlo hijo? —repliqué, fastidiada, y extraje a Ankoku de su saya—. ¿Al niño que planeabas usar como títere?

    Una risa hueca me rebotó en el pecho y aunque tuve dificultades para centrarme, escuché las voces de los demás. En efecto, era poco probable que simplemente dejara que arrojáramos flechas sobre ella, pero también dudaba que sencillamente nos dejara acercarnos, estas criaturas, por llamarlas de alguna manera, guardaban sorpresas. Ginko y Umineko arrojaron las primeras de todas formas, una de ellas que al menos cargaba con la intención de Kato y la ocurrencia quiso hacerme gracia incluso en semejante contexto.

    ¿Cuántos éramos? Ocho. Ninguno debía ir solo. Aki tenía a Jinsei y en algún lugar Mara y Kuroki intentaban traer al menor de los Harima de regreso. ¿Podría eso traernos el sol? Si era el caso, se trataba de una carrera. Esta mujer, que Ginko dijo se llamaba Kyogi, las personas fuera de este patio y el hermano que mencionaba... Iban a matar a los demás uno a uno, ¿cierto? Y los enviarían aquí con nosotros, como títeres, como había querido usar a Rengo. Era lo que podía deducir de sus palabras, al menos, y de cómo habían usado a los espíritus incluso de aquellos que llevaban tiempo muertos.

    Algunos tendríamos que actuar como distractores, señuelos. Pruebas. No podíamos atacar a ciegas, no aquí. Si queríamos retrasar a Kyogi y nuestras propias muertes al menos hasta que, quizás, algo cambiara en los otros planos, tendríamos que resistir. Liquidarla posiblemente no fuese una opción, ¿relentizarla? ¿Acercarla a una especie de muerte? Tenía mis venenos, había conservado las dosis más importantes.

    —Imaginen todo lo que nos habríamos ahorrado si Kato elegía, no lo sé, ¿no tener hijos para sustituir a los de Sogo? —dije y avancé hacia Kyogi, lento, procuré no distanciarme demasiado del andar de Akihito—. Tendríamos una mujer enojada menos con la que lidiar.

    Los Kami hablan a través de las flores.

    El talismán conservaba la sangre de Rengo.

    Llevaba conmigo a las flores del equinoccio, llevaba una vida siendo de esa manera. ¿Serviría de algo en algún momento? ¿Ahora cuando luchábamos contra los que ansiaban acabar con todo, los Kami incluidos? No tenía idea. Ella decía que disfrutaría vernos dudar y no supe si decantarme por pensar que nos estaría provocando, justamente para que actuáramos a ciegas, o si genuinamente creería que no haríamos nada. Su primera marioneta había fallado, ¿no nos dejaba eso una ventana?

    —Repártanse. Que los arqueros cubran a los que avancen y quienes puedan ver mejor que nosotros en este desastre, ayúdennos —sugerí antes de tomar impulso, dispuesta a cortar más distancia sin consumirla del todo. Pisé a conciencia, como si de ser posible fuese a accionar cualquier cosa que esperara por los demás.

    Mis ojos encontraron la silueta de la mujer y su lanza, su fuego. Al peligro que representaba y como sin duda le daríamos justo lo que ansiaba: desesperación. Había entendido hace ya un tiempo que en esta oscuridad no poseíamos ventaja alguna.

    Takano, aguanta allí afuera, por favor.

    Y si caigo aquí, Rengo, Hayato, espero que puedan perdonarme.
     
    • Ganador Ganador x 3
    • Fangirl Fangirl x 2
  11.  
    Amelie

    Amelie Game Master

    Sagitario
    Miembro desde:
    12 Enero 2005
    Mensajes:
    8,822
    Pluma de
    Escritora
    Kyogi dejó pasar la primera flecha; luego la segunda. Y de la misma manera ignoró el primer comentario de Akihito con respecto a Rengo; las siguientes preguntas sólo la hicieron sonreír, cómo una persona que escucha a un niño haciendo preguntas que ni siquiera es capaz de comprender. No contestó al interrogatorio. ¿Para qué hacerlo? Pero si iba a responderle a algo...

    —¿No decirle inútil al que se dejó matar?— se burló — Ni un rasguño le hizo a mi creación. De haber sabido que era más útil crear yokai que hijos, me hubiera evitado la molestia de cargarlo en mi vientre.

    El piso tembló; y no fue por el golpe de miasma. Fue por Jinsei rozando el suelo; no parecía causarle un daño, era una especie de ¿Incomodidad?

    Más voces se hicieron presentes; pero ninguna le importaba, hasta que por fin estalló la voz que esperaba oír con un deseo abismal; y mientras la voz de Yuzuki golpeaba con fuerza; el miasma también lo hacía sobre Ginko y a su vez una flama se desprendió de la lanza de Kyogi y secundó al miasma, un impacto preocupante a pesar de haber sido reforzado, y nuevamente su arco se quebró cuando el miasma azotó entrando a las heridas de Ginko. Todo frente al rostro del herrero, quién se giró para revisar aquella extraña lanza a través de su disco obsidiana, no había puntos de quiebre, ni uno solo; aquella arma era más allá de su sublime; era... divina.

    Las palabras de los presentes sobre Kato no la molestaron; se miraba orgullosa de con cada uno de los adjetivos, vio avanzar a Yuzuki y no la detuvo —Vamos, avanza un poco más —dijo entre risas, burlándose de su andar —Yo tengo todo el tiempo del mundo. Es a ustedes a los que no les queda mucho.


    • PV= 800/800
      Ataque= 20
      Amenonuhoko= +20 irrompible
      Protección=
      36
      Edad: adulto (dados normales de lv.5)
      Escuela=????
      Escuela= ???
      Técnica= ???
      Maestro=
      ???
      Técnica secreta= ???
      • Daño por rebote de miasma= Siempre que reciba amenaza de ataque, el miasma responderá; causará un daño de rebote de -30 pc + el daño de ataque normal que daña pv [Deberás lanzar un d% y obtener un 40 o superior para acertar] Si acierta, deberás tirar d8 para decidir a qué personaje lanzar el rebote.
      • ....


    Slam
    -45 a Ginko, ya con los sodes que te regaló el guapo de Togashi.
    Agrega un apartado abajo de PV que diga PC; en ese apartado coloca= 70
    Ah... y te rompió tu flamante nuevo arco.
     
    • Ganador Ganador x 3
    • Impaktado Impaktado x 2
    • Sad Sad x 1
    • Espeluznante Espeluznante x 1
  12.  
    Slam

    Slam Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    15 Febrero 2020
    Mensajes:
    3,060
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Ginko Harutomo

    No mates al mensajero— le dijo a Kyogi al recibir el ataque, todo por culpa de Kato —Sabía que mis palabras me matarían algún día...— exclamó escupiendo un poco de miasma, mientras se llevaba una mano a un costado. Se veía jodido, pero intentaría curarse.

    ACCIÓN= Me curo a mí mismo.

    GINKO:
    Nivel 2
    PV=35/80 (ishi)
    PC=70
    Fuerza= 8
    Protección= 7 +10 (yoroi)
    Voluntad= +4 ataque
    Cobardía= -2 defensa
    Shibui= +12 de ataque.
    Escuela= Tai Chi
     
    Slam ha tirado dados de 10 caras para DEFENSA Total: 7 $dice
    Slam ha tirado dados de 5 caras para ESQUIVE Total: 5 $dice
    • Gracioso Gracioso x 2
  13.  
    Gigi Blanche

    Gigi Blanche Equipo administrativo Game Master

    Piscis
    Miembro desde:
    1 Abril 2019
    Mensajes:
    8,910
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Kohaku Ishikawa

    ¿El... infierno? La idea cayó con el peso del acero y tragué saliva, consternado. Oí la explicación de Hachi esforzándome por asimilarla. ¿Una criatura lo había convocado allí? Pensé en la misiva de Akihito, esa que hablaba de la misión que Mara y Kuroki se habían impuesto, y me pregunté si era descabellado asociar ambos eventos. Lo comprendí de repente. Takeda, nuestro líder, él...

    Observé el frasco en mi mano y lo comprimí entre mis dedos.

    —Es una bendición de Genbu —le dije a Hachi, en voz baja—. Planeaba dársela a Takeda, pero ahora... Dioses, espero que esté bien.

    No hubo tiempo para más nada. El miasma, como si despertara, se agitó violentamente y me arrancó de él, de Byakko, empujándome a un sitio desconocido. Todo aquí era igual de violento y desesperado.




    Lo primero que reconocí fue a las personas conmigo. A algunos los había visto recientemente, de otros no había oído nada desde que Kioto nos separó, y frente a nosotros... Recordé su rostro, sus facciones serenas, de una oscuridad ajena. Kyogi, la mujer que había asesinado a Hotaru junto a Saizo Honda. ¿Inmortalidad? ¿De qué hablaba? ¿Cómo sería capaz de conseguir algo semejante? Pensé en la misiva de Ginko, observé atentamente aquella lanza de fuego en su mano, y tuve que frenar mi impulso de intervenir al oírla hablar de Kusanagi.

    Su hermano... Gendo. ¿Qué había ocurrido con nuestros compañeros? Hachi, Byakko, y todos los demás de los otros equipos. Y... ¿dónde estaría Takeda? Tal parecía ser que los artesanos de este infierno se habían aburrido de esperar. Sólo podía rezar por el bienestar de todos. Escuché la información que le facilitó Ginko al grupo y afirmé.

    —Shugenja de oscuridad —completé, tenso, sin quitarle la mirada de encima—. Puede reanimar cadáveres y controlarlos, aunque ahora probablemente sea capaz de cosas mucho peores.

    ¿Cómo había conseguido este poder? Mientras Yuzuki avanzaba y los demás hablaban, sostuve mi daga de obsidiana con cuidado y observé a Kyogi a través de su superficie cristalina.
     
    • Espeluznante Espeluznante x 2
    • Fangirl Fangirl x 1
    • Impaktado Impaktado x 1
  14.  
    Gigi Blanche

    Gigi Blanche Equipo administrativo Game Master

    Piscis
    Miembro desde:
    1 Abril 2019
    Mensajes:
    8,910
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    De soslayo noté que Togashi parecía analizar algo con detenimiento. ¿Kyogi? No... La lanza, ¿cierto? Tenía sentido, a él como herrero debía interesarle, pero ¿quizás habría advertido algo que los demás no? Llevaba un parche... ¿Lo usaba desde antes?

    Togashi, ¿notaste algo extraño? —le pregunté.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  15.  
    Monpoke

    Monpoke Absol Barco de extravagancias

    Géminis
    Miembro desde:
    6 Julio 2016
    Mensajes:
    3,772
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Fujiwara no Riku

    Empezamos a movernos, aunque sin dar la acción de avanzar como tal.

    Recibí el asentimiento de Togashi y Vi como auxiliaba con su herrería a quienes podrían necesitaría... ¿También llegó a perder un ojo?
    Las palabras de Yuzuki y la acción de Akihito.

    "¿Está cosa puede sentir?". Le pregunté mientras volteaba a comprobar el estado de Ginko tras ese extraño ataque.

    No entendia que había hecho con aquella katana, pero si notaba como el miasma reaccionaba...

    Puede reanimar cadáveres y controlarlos, aunque ahora probablemente sea capaz de cosas mucho peores.

    "El miasma... En Shiga, había corrompido a alguien de estas habilidades. Lo uso en exceso". Continúe a las palabras de Kohaku, un poco preocupado si aquello podría tener un efecto en nosotros.

    Fui bajando la voz, si acaso podía escucharnos. "Debemos avanzar". Repetí esa mocion que se viene repitiendo varias veces hasta ahora. "Debe de esperar que seamos imprudentes y carguemos inmediatamente hacia ella o demos pasos precavidos".

    Mire principalmente ha aquellos sin medios a pelear a distancia, o si consideraban que prefieren la retaguardia. "Podemos fingir cargar, y detengamonos a antes de la mitad de este recorrido... ¿20 pasos? No lo hagamos en línea recta o de frente". No lo exigía, no lo ordenaba o sentenciaba a que debieran actuar de tal manera.

    No me sentía cómodo proponiendo aquello, no solo por dudar de su eficiencia, sino de las personas hacia quien se lo estaba dirigiéndo.

    Es diferente. El sentimiento es diferente. La confianza de poder depositar la vida en el otro a pesar de las dudas y el temor.

    Todavía no avance, pero me fui moviendo, dando indicios a ellos de lo que iba a hacer.
    Aun si tomábamos diferentes acciones, debian ser concientes de las mías.

    Todavía no accionaba, conciente de que abría agujeros en la situación. Distracción, un solo arco o Ginko tratándose. No quería hablar por todos o mandar al frente a quien no lo desease. Es necesario cordinarse.

    "Estamos aquí lo ocho, como un equipo, pero este escenario quizás no sea el más adecuado para un debut". Hemos concordado, con uno o varios otros, nunca los ocho a la vez. Dispersos, haciendo misiones ajenas a los demás. "Somos páginas con diferentes conocimientos y talentos, tenemos que encontrar la manera de juntar todo como si de un libro de tratase".

    General
    Guerreros
    Médicos
    Shinobis
    Diplomáticos
    Espiritistas
    Herreros

    Es lo que éramos, talentos y oficios. Más o menos en otros, diferentes grados en especialidad.

    Todos juntos para salir de esta situación.
     
    • Ganador Ganador x 1

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso