ARENA DE COMBATE [Kaede, Hiori, Nereo] Misato le hizo saber a su hermana que estaba orgullosa de que compitiera, pero que si llegaban a enfrentarse, ambas tenían que dar lo mejor. —Soy Misato Aoyama y vengo a inscribirme con mi Kotemon— dijo la muchacha, a quien ya le había llegado su turno, prestándole su Digivice a uno de los niños con planilla para que la inscribiera. —Está todo en orden— dijo el chico después de inspeccionar y devolver el Digivice plateado —Quédate por aquí que en breve comienzan las clasificatorias— —Tu turno, hermana— le dijo Misato a Kaede, saliendo de la fila. Kaede tuvo que seguir un proceso similar al de su hermana, donde revisaron su dispositivo y se lo devolvieron. Además, pudo notar que en la fila de al lado también estaba la pequeña niña del Biyomon inscribiéndose. Contenido oculto: ETIQUETA Ikoma-kun Hiori corrió a formarse y cuando llegó su turno, pudo ver en la fila de al lado a la niña del Gatomon inscribiéndose también al torneo. Uno de los niños que inscribía le preguntó a Hiori su nombre y Digimon y le pidió su Digivice para revisarlo un momento. —¡Vaya! Has recolectado más de dos mil datos, se ve que eres muy buena en esto a pesar de tu edad— comentó el chico, observando sorprendido a la niñita —Eso te permite entrar directamente al torneo sin pasar por las clasificatorias ¡Felicidades!— Contenido oculto: ETIQUETA Ayeah Nereo vio pasar a Hiori corriendo y formarse, mientras él caminaba con serenidad hasta la zona de inscripción. Se formó en la misma fila y cuando llegó su turno el niño que lo inscribía le solicitó su información y revisó su Digivice para luego devolvérselo. —Las clasificatorias comenzarán pronto, quédate por aquí y mantente atento— le dijo. Cuando Nereo salió de la fila, pudo ver a Tomeo formado un poco más atrás. El niño aún no lo había notado a él. Contenido oculto: ETIQUETA Gigavehl PARQUE [Damarina] Contenido oculto: MOVIMIENTO El rol de Damarina proviene del área residencial Damarina arribó al parque con su Tokomon en brazos y observó cómo la zona de juegos y otros sectores del parque estaban vacíos, mientras que la totalidad de los niños se concentraba en la arena de combate. Allí, había dos filas de niños listos para participar al pie de una mesita de plástico donde dos niños con planillas realizaban las inscripciones al torneo. Desde lo lejos, Damarina podía ver varias caras conocidas. Estaban Kaede, Nereo, la pequeña Hiori y hasta le parecía ver a Tomeo, el niño del DemiDevimon, formado en una de las filas. Contenido oculto: ETIQUETA Starluz
Damarina La respuesta de Tokomon me hizo entender que, tras conseguir su Digievolución, se siente con más seguridad y confianza en sí mismo, lo cual tiene sentido, después de todo es lo que nos pasa a las personas cuando crecemos y vamos madurando, sentimos que vamos evolucionando y eso nos aumenta la confianza... ... o eso quiero creer ya que aún soy una niña... Luego de despedirme de mi hermano, salí de casa con Tokomon en brazos directo al parque. Me pregunto si llegaremos a tiempo, ya que tuve que quedarme toda la mañana haciendo quehaceres. No obstante al llegar, pude notar las zonas vacías a excepción de la arena de combate, en donde dos filas llenas de niños esperaban su turno para apuntarse. Pude ver también a Kaede, la chica del incendio junto a Gatomon. A su lado en la otra fila, la niña pequeña, Hiori, junto a Biyomon. Ambas chicas muy adelante, creo que ya es su turno. De pronto alguien llamó mi atención, era Nereo quien estaba más atrás. Me sorprendió un poco verlo aquí, ya que, y debido a su carácter, creí que no le interesarían estas cosas. Quería acercarme a saludarlo, pero en eso noté la presencia de alguien más. — Mira eso, Tokomon, ¿no es el chico del IceDevimon?—, murmuré a Tokomon, no debía levantar la voz o todos se enterarían de la presencia de mi Digimon quien hasta el momento pasaba desapercibido como peluche. Así que me encogí un poco con Tokomon en mis brazos y fruncí ligeramente el ceño: — ¿Crees que venga sólo a pasarlo bien,... o tendrá segundas intenciones?... Debemos tener cuidado y estar alertas, después de todo,... ya nos conoce a Nereo y a mí... >> Damarina desiste de ir a saludar a Nereo y va sigilosa a ponerse a la fila, sin quitarle la vista a "aquel chico gordo del DemiDevimon".
Hiori Desde la fila saludó efusivamente a Kaede y su hermana con la mano para luego proceder a inscribirse en la competición. Con nerviosismo entregó su digivice, temiendo que aquel niño le confirmara que estaba roto pero no fue así y Hiori respiró aliviada. Sonrió de vuelta al niño y asintió con energía flexionando sus bíceps. — ¡Biyomon y yo seremos los más fuertes!— Exclamó, encantada. Dicho lo cual salió de la fila y aguardó a su turno emocionada.
Nereo No parecía haber gran cosa de actividad, y personalmente no esperaba nada extraordinario... bueno... "extraordinario" de un día común para una persona común, porque lo que era común para nosotros ya era de todo menos normal para cualquiera. El asunto es que la fila avanzaba relativamente rápido, ni me molesté en ver si habían rostros conocidos, eso ya se vería al momento de participar, la que si pude reconocer y porque pasó junto a mí fué a aquella niña del Biyomon, si es que era imposible olvidarla por el tema de que se pone a golpear inclusive a alguien en llamas sin temor alguno. De cualquier modo llegó mi turno, por lo que dije lo que tocaba, que yo era Nereo y participaría con Gammamon. El procedimiento ya estaba hecho, por lo que dejé la fila, pero me detuve un instante al reconocer a un par de caras... Una siendo la de Damarina, a quién solamente saludé con un breve gesto con la cabeza, pero luego noté que estaba aquél niño gordo de la otra vez. Su presencia, si bien medianamente me ponía en alerta, tampoco le daba mucha bola por la sencilla razón que bien podría haber doble intención de estar aquí como simplemente venir a recuperar cuanta información le era posible por la humillante derrota de ayer, por lo que ni corto ni perezoso seguí mi camino, sin importarme si aquél notaba mi presencia o no, a diferencia de Damarina que hasta parecía querer ocultarse y todo, tampoco es que hubiese mucho lugar por donde moverse. —Si ves que ese hace algo raro solo gimes, lo suficiente como para que note la vibración de tu cuerpo, por lo demás estaremos bien—. Murmuré hacia Gurimon cuando tuve el espacio, de cualquier modo no detuve mi andar, solo me senté por ahí para estar atento a cuando me llamasen.