Romántico Entre lo que fue y lo que pudo ser

Tema en 'Novelas' iniciado por KingBishoujo, 27 Enero 2026.

Cargando...
  1.  
    KingBishoujo

    KingBishoujo Entusiasta

    Aries
    Miembro desde:
    1 Abril 2025
    Mensajes:
    84
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Entre lo que fue y lo que pudo ser
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    21
     
    Palabras:
    457
    No fue una gran discusión.

    No hubo reproches ni palabras dichas con rabia.

    Fue una conversación tranquila, y precisamente por eso resultó tan difícil.

    Recuerdo el momento con una claridad incómoda. Estábamos sentados uno frente al otro, en un sitio que ya conocíamos de memoria. No pasaba nada especial ese día, y aun así ambos sabíamos que algo se había acumulado demasiado como para seguir ignorándolo.

    Tardamos en empezar.

    Las palabras se amontonaban en la garganta, pesadas, torpes. Yo miraba sus manos, ella evitaba mirarme a los ojos. Había cariño en el ambiente, pero también cansancio. Un cansancio hondo, de esos que no se van durmiendo.

    — Creo que no estamos bien — dijo al final, con una voz algo temblorosa.

    No me sorprendió.

    Lo había pensado muchas veces, aunque nunca me había atrevido a decirlo en voz alta. Aun así, escucharla pronunciarlo me dejó sin aire durante unos segundos.

    Hablamos despacio.

    Con cuidado.

    De cómo nos queríamos, pero nos estábamos perdiendo a nosotros mismos.

    De cómo nos apoyábamos, pero a veces nos hundíamos juntos.

    De lo difícil que se había vuelto respirar sin sentir culpa.

    Yo le confesé que me sentía agotado, que había días en los que no sabía si estaba triste por algo concreto o simplemente cansado de sostenerlo todo. Ella me dijo que sentía miedo, que muchas veces no sabía quién era sin mí al lado, y que eso la asustaba.

    No hubo acusaciones. Solo verdades dichas con miedo a hacer daño.

    Nos dimos cuenta de que ninguno estaba entero cuando empezamos. Éramos dos personas rotas que se encontraron y se agarraron con fuerza, creyendo que así dejarían de caerse. Pero nadie nos había enseñado a amar sin depender, a acompañar sin cargar, a querer sin miedo.


    Hubo silencios largos, de esos que no se rellenan porque no hay nada que decir.
    Yo pensaba que quizá bastaría con intentarlo un poco más, con cambiar pequeñas cosas, con esforzarnos mejor. Ella parecía pensar lo mismo… y al mismo tiempo, parecía agotada de intentarlo siempre.

    — No quiero perderte — dije en un momento que no recuerdo bien cuándo llegó — Pero tampoco quiero hacerte daño

    Asintió despacio. Y ese gesto, tan pequeño, me dolió más que cualquier palabra.

    No tomamos una decisión ese día.

    No dijimos “se acabó”.

    Solo dejamos la conversación abierta, como una herida que todavía no se atreve a cerrarse.

    Pero algo había cambiado. Después de esa charla, ya no pudimos fingir que todo estaba bien.
    La idea de que quizá querernos no era suficiente se quedó flotando entre nosotros, silenciosa, inevitable.

    Y aunque todavía nos abrazábamos, todavía nos decíamos te quiero, ambos sabíamos que habíamos cruzado una línea invisible: la del momento en que el amor empieza a preguntarse si basta para sostenerlo todo.
     
Cargando...

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso