Mini-rol Edén [Pokémon Rol Championship]

Tema en 'Salas de rol' iniciado por Yugen, 31 Diciembre 2025 a las 1:13 AM.

  1.  
    Yugen

    Yugen D e p r e s s e d | m e s s

    Piscis
    Miembro desde:
    25 Mayo 2013
    Mensajes:
    6,380
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    El mensaje de respuesta no tardó en llegar.

    "Hyakinthos, amado por Apolo y Céfiro, que murió asesinado por este último por celos y de cuya sangre brotó una flor...

    ¿A quien quieres demostrarle constancia y amor eterno, cariño?"


    Por el tono desenfadado del mensaje, Liza podía imaginar a la mujer sonriendo al otro lado. Ai Mamiya era un enigma, una presencia casi etérea, quizás incluso anacrónica en los tiempos tan tumultuosos que corrían.

    >>Aquí. Tienes la dirección de Edén. Encontrarás la puerta abierta.



    A las afueras de Pueblo Lápiz, recogida entre callejuelas empedradas, Liza se encontró con una floristería muy particular. Era un espacio pequeño, fácilmente podría pasar desapercibido si no fuera por las coloridas flores que se repartían alrededor de la puerta en macetas de mimbre, o por la fachada sobre la cual colgaban clemátides moradas.

    Clematis... ¿no era ese su apodo?

    En el cartel sobre la misma, con una caligrafía regia y burbujea se podía leer: Edén. Y bajo este, trayendo consigo un mensaje tan profundo como mágico, había una cita de una famoso poeta: "Podrán cortar todas las flores, pero jamás detendrán la primavera"

    La puerta no estaba completamente abierta y al empujarla, sonó una campanita. El aire le trajo un aroma dulzón y floral, acompañado por el ligero crujir de la madera bajo sus pies. Era un lugar pequeño y recogido, íntimo, y resultaba confortable y acogedor como si se tratara de ingresar a través del pasaje mágico de un sueño.

    Tal vez lo era en cierta forma.

    Al echar un vistazo a su alrededor, Liza vio un mostrador sobre el que se disponían plantas ornamentales. Bajo la luz suave de la mañana que se colaba a través de las cristaleras, localizó un pequeño cuaderno sobre el cual descansaba una pluma de tinta azul. Habían un par de Floette jugando entre las begonias en flor...

    Pero Ai Mamiya, al menos por el momento, no parecía estar por ninguna parte.

    - Llamarla.
    - Curiosear el cuaderno.
    - Echar un vistazo en profundidad alrededor.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  2.  
    Andysaster

    Andysaster Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    14,915
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Liza White

    El lenguaje de las flores siempre me había resultado fascinante. Mamá solía decirme que aparte de ser hermoso, también resultaba de alguna manera interactivo; cada flor poseía una miríada de significados relacionados, y dependía de ti escoger el que mejor expresaba lo que las palabras no alcanzaban a describir.

    El significado que resonaba más en Ai al hablar de jacintos parecía ser el de la constancia y el amor eterno. Era, de hecho, el concepto más habitual. Tal y como sucedió en el Parque Batalla, sin embargo, mi elección fue una muy diferente. Las flores del jacinto solían aparecer hacia el final del invierno, cuando la primavera mostraba sus primeros colores.

    Representaban nuevos comienzos también.

    Hacía años que no visitaba el pacífico Pueblo Lápiz. Pasear por sus calles empedradas y angostas en compañía de Inari fue como realizar un viaje hacia el pasado. El pequeño olfateaba el aire, curioso, pues todo era nuevo para él. Algunos viandantes se detenían para verlo, asombrados por su especie o por su extraño color, y yo les sonreía con amabilidad, invitándoles a acercarse si el pokémon así lo quería.

    Nuestro paseo nos llevó hasta la colorida entrada a Edén. No fue necesario leer el cartel para intuirlo; las flores repartidas a su alrededor hacían destacar aquel escondido rincón de entre las innumerables fachadas de cal. Empujé la puerta, ligeramente entreabierta, y el tímido sonido de una campanita anunció nuestra llegada.

    El interior de Edén era tal y como lo había imaginado: pintoresco, cálido y acogedor. Parecía haberme sumergido entre las páginas de un libro de fantasía, y recorrí cada rincón con la mirada, entrelazando las manos tras la espalda. Olfateé el ambiente, notando una mezcolanza de aromas hacerme cosquillas en la nariz.

    Los rayos de luz se filtraban con suavidad a través de la cristalera, acariciando las macetas y a sus huéspedes con cuidado y mimo. Inari se asomó allá donde un par de Floette jugaban mientras buscaba a Mamiya con la mirada. Jamás había tenido contacto con los de su especie, de modo que se mantuvo expectante de su juego, a una distancia prudencial.

    —¿Ai? —La llamé, repasando el mostrador con la mirada en busca de su cabellera dorada. La madera crujió bajo mis pies mientras giraba sobre mis pasos. Mantuve en todo momento las manos tras mi espalda, ocultando algo—. ¿Estás por aquí?
     
    Última edición: 31 Diciembre 2025 a las 7:52 AM
    • Fangirl Fangirl x 1
  3.  
    Yugen

    Yugen D e p r e s s e d | m e s s

    Piscis
    Miembro desde:
    25 Mayo 2013
    Mensajes:
    6,380
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Ai Mamiya

    La flor favorita de Lillium era de hecho el jacinto. No por su simbolismo o significado, pues siempre se mantuvo reacia a aceptar lo que por otra parte era para mí una realidad inamovible. Le gustaban los jacintos por su leyenda. Por Apolo y Céfiro y el amor que compartían por Hyakinthos. En lo personal, consideraba la historia de Hyakinthos demasiado trágica y egoísta. ¿Podía ser hermoso algo manchado del veneno de los celos?

    Llevaba toda la mañana ocupada. Hacía algunos días que había recibido el encargo de preparar unos arreglos florales de gardenias y rosas rojas. Me pareció curioso y de hecho se lo comenté a la joven: que hubiera optado por una flor que simbolizaba el amor secreto cuando su intención era evidenciar un compromiso. Me dijo, azorada por lo que entreví era culpa, que su matrimonio era uno de conveniencia y que verdaderamente amaba a otra persona. Su futuro marido jamás lo sabría.

    Que trágica era la vida de aquellas personas que no podían amar a quien realmente deseaban amar.

    Recibir un mensaje de Clematis me sorprendió. Fue como un soplo de brisa fresca entre las hojas de los árboles en un día especialmente caluroso. Jacintos y té... sonaba encantador.

    Siempre tenía té de bergamota para las visitas.

    Especialmente para aquellas como ella.

    Al abrir la puerta que daba al invernadero, mi mirada se suavizó nada más el azul de sus ojos encontró el verde de los míos. Había algo en esos ojos de océano: Una chispa, una historia, un enigma. Algo de lo que sentía el irrefrenable deseo de descubrir más.

    La pregunta era si ella estaba dispuesta a permitírmelo.

    —Me pillas en un día algo atareado, amor. Estoy preparando arreglos florales para una boda—me disculpé dejando un ramo de gardenias sobre el mostrador—. ¿Puedes ayudarme a llevar esas macetas de hortensias al invernadero?
     
    Última edición: 31 Diciembre 2025 a las 10:31 AM
    • Fangirl Fangirl x 1
  4.  
    Andysaster

    Andysaster Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    14,915
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Liza White

    La puerta trasera se abrió y me giré despacio hacia el sonido, recibiendo sus ojos con expresión afable.

    Me sentía agradecida con ella por haberme permitido venir a pesar de todo el ajetreo que parecía estar teniendo. Inari dejó de seguir el juego de las Floette para alzar las orejas en su dirección. Notar lo relajada que me encontraba en presencia de aquella desconocida le hizo comprender que no se trataba de ninguna amenaza.

    —Sí, por supuesto —Acepté su petición sin pensarlo demasiado. Si iba a irrumpir en mitad de su horario laboral, qué menos que echarle una mano, ¿no?—. Espero que no te moleste que deje esto por aquí.

    Coloqué el pequeño ramo de anturios sobre el mostrador, junto a las gardenias, y me agaché para tomar una de las macetas que me indicaba. Cuando reparó en las flores y buscó mis ojos le sonreí, liviana, sin concederle demasiada importancia al detalle.

    >>Te dije que te traería algo —Me expliqué con simpleza y giré mi cuerpo hacia la puerta por la que había aparecido, aguardando a que liderase el camino de buen grado. Los anturios, después de todo, simbolizaban la hospitalidad. Y ella había accedido a dejarme entrar en su Edén particular. Observé de soslayo al pequeño Zorua Hisui vacilar al acercarse y me volví en su dirección, apenada—. ¿Te importa que Inari nos acompañe? Es un pokémon muy tímido, y tampoco acepta demasiado bien las pokéballs.

    Mientras aguardaba por una respuesta detallé su forma de vestir con algo más de atención. Había algo en su estilo que reafirmaba su esencia; era sobrio, maduro y desenfadado, como ella. Si había algo de lo que estaba segura después de varios días, era que el verde era su color.

    De eso no cabía duda.


    Ilustracion18.png
     
    Última edición: 1 Enero 2026 a las 7:50 PM
    • Fangirl Fangirl x 1
  5.  
    Yugen

    Yugen D e p r e s s e d | m e s s

    Piscis
    Miembro desde:
    25 Mayo 2013
    Mensajes:
    6,380
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Ai Mamiya

    —Oh, ¿anturios? ¿Debo tomarlo como una declaración de intenciones?

    Ante su expresión perpleja oculté una pequeña risa tras el dorso de mi mano. Cielos, pero si era una cosita adorable. Era encantador como se había decantado por el significado más inocente y yo pretendía tergiversar la situación solo por ver su reacción. No había nada que me gustase más que detallar el rubor en el rostro de mis adoradas flores.

    Y aquellas que eran como ella, en especial, despertaban mi lado más travieso de la misma forma que un insecto se veía atraído hacia la luz. Tal como el Skorupi no pudo evitar picar al Froakie para cruzar el río en la fábula popular, yo no podía negar mi propia naturaleza.

    >>Su principal significado es la hospitalidad y la abundancia, de hecho—convine deslizando el índice sobre uno de los pétalos—. Pero, ¿ves su espata en forma de corazón? También simboliza el amor y el deseo. Se la conoce como lengua del diablo y se le atribuían poderes afrodisíacos en la antigüedad.

    Era de hecho un regalo típico para las mujeres que querían concebir. No por sus propiedades, ya que ingerirla era tóxico, si no por su forma. Al margen de su simbolismo, era una flor muy apreciada por su atractivo ornamental.

    >>Es un detalle encantador. Gracias, cariño.

    A juzgar por su expresión y el rubor en sus mejillas muy probablemente no había reparado en ese pequeño detalle. Pero el diablo estaba en los detalles, y yo era especialmente hábil aprovechándome de estos.

    Por suerte o por desgracia.

    >>En lo absoluto. Este pequeño es más que bienvenido—le dirigí una sonrisa amable al pequeño Zorua. Jamás había visto uno así... ¿Era una forma regional?—. ¿Le gustan las galletas de mantequilla?

    ***​

    Abrí la puerta que daba al jardín trasero y la acompañé a través del camino empedrado que conducía al invernadero, allí donde cultivaba las flores que vendía en Edén. El aire estaba impregnado del aroma floral y dulce, y la luz del sol de la mañana atravesaba tímidamente las cristaleras e incidía sobre las flores cultivadas con destellos dorados. Flabébé y Floette de distintos colores jugaban y danzaban entre las flores y Cottonee y Whimsicott eran arrastradas como copos de algodón con la cálida brisa del verano. Se respiraba calma y plenitud, como si el tiempo se detuviese; como si el mundanal ruido no pudiera alcanzar este pequeño rincón del mundo. Era un espacio secreto, íntimo, perdido en las páginas de algún libro.

    Era una estampa mágica. Nunca, no importaba las veces que entrara, era suficiente para mí. No había bastantes horas en el reloj para apreciar su belleza.

    Con un gesto le indiqué que dejara las macetas en el suelo junto a un par de hortensias azules y moradas. Eso sería suficiente por el momento. Aún tenía algo de tiempo hasta la entrega del ramo de gardenias, podía permitirme una pausa. Me escaparía furtivamente de mi trabajo por unas horas. Nadie tenía por qué saberlo y tenía la seguridad de que a las gardenias y a las rosas no les importaría mi ausencia.

    Con curiosidad, una pequeña Flabébé se acercó y flotó alrededor de Clematis. Los Pokémon salvajes que habían hecho de este lugar su hogar no eran ajenos a las visitas pero siempre despertaba en ellos el mismo interés. Era confortable para mí saber qué se sentían cómodos.

    Me hizo esbozar una sonrisa mientras caminaba hacia la mesa en el centro de la estancia. Había dispuesto una bandeja con pasteles y una tetera con dos tazas de té vacías.

    >>Si no te gusta el té de bergamota, también tengo leche sola o café—cuando ella se sentó yo hice lo propio. Repasé sus facciones en silencio como si tratara de descifrar aquello que veía en el mar de sus ojos. No era inocencia... ¿curiosidad tal vez? Mi expresión se suavizó en consecuencia—, Bienvenida a Edén, amor. Para mí, esto es un pedazo del paraíso. Por eso lo llamé así.
     
    Última edición: 2 Enero 2026 a las 3:00 AM
    • Fangirl Fangirl x 1
  6.  
    Andysaster

    Andysaster Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    14,915
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Liza White

    Mientras seguía los pasos de Ai a través del camino empedrado, rememorando los acontecimientos recientes, no pude si no negar la cabeza con indulgencia, entretenida en el fondo quizás. Conocía el lenguaje de las flores, pero era evidente que Mamiya lo dominaba con mayor amplitud. Ese conocimiento, unido a su carácter desvergonzado y su actitud traviesa, era una combinación peligrosa. Pero lejos de sentirme incómoda o abochornada, solo redoblaba el creciente interés que sentía por ella.

    Me sorprendió saber que Edén conectaba con un hermoso invernadero en la parte trasera. O quizás sería más apropiado decir que el paraíso no lo formaba tan solo la tienda física, si no el conjunto en su totalidad. Embelesada por las vistas, reduje la marcha para reparar en los pokémon salvajes que se habían visto atraídos por este lugar. Inari me seguía de cerca, observando sus alrededores con cautela, pero podía adivinar en sus ojillos cierto agrado. La comodidad y calidez que irradiaba Edén alcanzaba a humanos y pokémon por igual.

    Una pequeña Flabebé flotó con curiosidad a mi alrededor, interesada tal vez por mi inesperada visita. Cargaba una flor amarilla y extendí mi mano con lentitud, acariciando uno de sus pétalos cuando el pokémon me lo permitió. Soltó una exclamación de júbilo cuando mi expresión se suavizó, pues interpretó en mi sonrisa lo bonita que me parecía la flor que protegía con tanto esmero. Feliz, se marchó para jugar con el resto de sus amigas.

    —Lo cierto es que el té no es santo de mi devoción... —confesé, cerrando los ojos en un gesto casi culpable—. Pero estoy intentando resolver nuestras diferencias convirtiéndolo en un gusto adquirido. Además, yo te lo pedí —Al abrir los ojos y encontrar su mirada, sentadas una frente a la otra en el centro de la estancia, mi resolución fue firme—. Estoy segura de que los dulces serán un buen acompañamiento.

    No iba a ocultar el brillo emocionado en mis ojos al percatarme de la bandeja de pasteles que decoraba el centro de la mesa. Recordaba los dulces que desayuné en la mañana casi con desgano, embargada por un sentimiento difícil de describir. Ahora que la sesión de autocuidado y aquella visita improvisada habían mejorado mi ánimo, tal vez encontrase su sabor potenciado.

    >>Gracias por invitarme a tu pequeño pedazo de paraíso, Ai —Eché un vistazo a mi alrededor, encantada con las vistas y el aroma dulzón que impregnaba el aire. Cargué al Zorua en mi regazo, alcanzándole una galleta de mantequilla—. Tal vez no escogí el mejor momento para una visita, pero te agradezco que me hicieses un hueco en tu agenda. Eso sí, no dudes en aprovechar que estoy aquí si necesitas más ayuda —Le guiñé un ojo, resuelta—. No te cobraré la mano de obra. El tecito, los dulces y tu compañía son más que suficientes.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  7.  
    Yugen

    Yugen D e p r e s s e d | m e s s

    Piscis
    Miembro desde:
    25 Mayo 2013
    Mensajes:
    6,380
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Ai Mamiya

    Tomar el té en esa pequeña mesita de jardín era ya casi un ritual para mí. A solas o en compañía, disfrutaba sinceramente de esos pequeños momentos. A veces, sin embargo, mi mente caprichosa tendía a volar lejos, como quien vuelve atrás las páginas de un libro... y yo la regresaba forzosamente al presente.

    Si no le permitía a la nostalgia libre albedrío, entonces no tendría ningún poder sobre mí.

    —Como desees—solté un pequeña risa afable y vertí un poco de té en su taza antes de hacer lo propio con la mía. El té, con su ligero aroma cítrico, humeaba cuando volví a tomar asiento. Me preguntaba si ese gusto adquirido del que hablaba tenía que ver con Paeonia—. No me gustaría poner en jaque tu determinación. Es admirable que quieras probar cosas distintas. Pero si algo no te gusta, no te fuerces a aceptarlo solo porque sientas que es lo que debes hacer.

    Apoyé mi mentón sobre el dorso de mi mano detallando sus gestos con atención pero sin saber exactamente lo que buscaba en ellos. Verdad, ¿tal vez? No, pues era transparente en sí. Libertad. Curiosidad. Interés, quizás.

    ¿Qué era ella lo que buscaba al venir aquí? ¿Acaso desconocía la naturaleza de este lugar? Podía ofrecerle solo té y una charla distendida si era eso lo que buscaba, por supuesto. Amaba cuidar en todas sus formas.

    Era ese tipo de persona complaciente.

    El brillo de sus ojos, aquella sonrisa emocionada... su ilusión era genuina y como un espejo me contagió parte de esa emoción. Hablaba de ayudarme con tanta diligencia que me arrancó una risa del pecho.

    >>Oh, cielos, no—dejé la taza de té con un clinc—. Ya has hecho suficiente. Aunque agradezco el ofrecimiento, no sería una buena anfitriona si te forzase a ayudarme más. Las visitas no trabajan cuando vienen aquí.

    Dirigí mi mirada a las jardineras repletas de hortensias, a los maceteros de gladiolos y a los rosales. Yo había cuidado de todas esas flores desde que eran pequeños brotes frágiles. Y allí, en el invernadero, estaban protegidas de la luz solar directa y de las inclemencias del tiempo.

    Pero si bien apreciaba el interés ese era mi trabajo. Mi pasión. Mi pequeño mundo.

    >>Edén es más que una floristería—le dije regresando mi mirada al mar de sus ojos. Si titubeaban aunque solo fuera un segundo, retrocedería sin preguntas—. Es un pequeño pedazo de paraíso que compartir. Sin embargo, no todo el mundo que la visita tiene permitido entrar aquí.

    >>Llamaste mi atención, cariño. Eso no pasa a menudo.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  8.  
    Andysaster

    Andysaster Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    14,915
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Liza White

    —Es un tema complicado —admití sin reservas, tomando la taza que me ofrecía con ambas manos. Soplé ligeramente sobre su superficie—. No me gusta el té, pero sé que es bueno para mí en muchos aspectos. Ha sido de gran ayuda para resolver desajustes de sueño, por ejemplo... Y sí, tal vez abuso mucho de los refrescos —Rodé los ojos, sin esconder el tono jocoso de mi voz. Casi podía escuchar la voz de Mimi como si estuviese allí—. Es una buena alternativa. Cuido de mi salud mientras conozco un poco más de la persona con la que lo comparto. Es el plan perfecto.

    Sí, sí, había quedado super cool y profunda y todo lo que quisieses hasta que me llevé la taza a los labios, confianzuda como me mostraba siempre con lo que hacía. Escondí una mueca ligera al poco tiempo, que me tensó los labios al otro lado de la taza.

    ¿Cuándo demonios se adquiría un gusto? ¿O es que nunca iba a terminar por aceptar ese regustillo amargo del todo?

    En cualquier caso el acompañamiento de los pastelitos fue más que suficiente para devolverme la dulzura a mis papilas gustativas. Cerré los ojos mientras disfrutaba de uno de fresa; se trataba de un bizcocho solapado con nata, cubierto en su superficie con el sirope que le proporcionaba la mayor parte de su sabor.

    Hmm~ Bendito azúcar. Eres la solución a todos los males de este mundo.

    Ai se apresuró en rechazar mi ofrecimiento, hospitalaria y acogedora, y me encogí de hombros con suavidad, aceptando lo que decía sin insistir mucho más. Era una persona ágil y estaba en forma, tal vez pudiese ayudarla en tareas algo más tediosas en caso de necesitarlo. Por el momento, me quedaría con aquel encantador descanso a la luz del mediodía, con tan grata compañía.

    Buscó mis ojos, y adiviné cierto interés en ellos. Mis mejillas tomaron cierto color, pues la profundidad de su mirada y sus palabras me causaron cierta vergüenza difícil de esconder, pero algo dentro de mí pareció satisfecho de saber que había captado la atención de tan onírica mujer.

    —Me da la sensación de que no es la primera vez que dices algo así, ¿me equivoco? —Me atreví a molestarla, alzando las cejas desde mi lugar con fingida desilusión. Pronto relajé mi gesto, soltando una risita baja y desenfadada. Danzaba alrededor de la Dionaea, consciente de sus peligros, pero era precisamente el riesgo al que me exponía el que nutría mi coraje y temeridad. Apoyé mi mejilla sobre el dorso de mis manos entrelazadas, sosteniendo su mirada desde allí—. Me invitaste a venir a Edén poco después de conocernos, sin saber demasiado de mí. ¿Qué te hizo pensar que soy apta para adentrarme en este rincón que tanto atesoras?

    Imaginaba que, de existir alguna clase de duda, estas se habrían disipado después de pasar el día de ayer juntas. Ya no éramos meras conocidas, ahora compartíamos un chat grupal y nuevas experiencias, también. Suponía que era el inicio de una buena amistad.

    >>A pesar de que te dije que pretendo adquirir mi gusto por el té, no lo tomo con cualquiera en realidad —añadí, sintiéndome lo suficientemente cómoda en su presencia como para permitirle ver más allá—. Solo con las personas a las que quiero conocer un poco más, de hecho.

    No era la única que había captado su atención.
     
    Última edición: 2 Enero 2026 a las 11:41 AM
    • Fangirl Fangirl x 1
  9.  
    Yugen

    Yugen D e p r e s s e d | m e s s

    Piscis
    Miembro desde:
    25 Mayo 2013
    Mensajes:
    6,380
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Ai Mamiya

    —Si tienes problemas de sueño—cerré los ojos con cierto pesar en el semblante—, quizás te vendría bien cambiar el té por infusiones de melisa o pasiflora. La teína es un excitante, al igual que la cafeína del café.

    Su expresión se agrió momentáneamente al probar el té y una sonrisa, bien traviesa, bien enternecida, bien ambas... curvó mis labios tras mi propia taza. Trató de ocultar su reacción pero era difícil esconder algo tan evidente de una mirada observadora. Si el té era una forma más de estrechar lazos, agradecía que se hubiera tomado la molestia de aceptarlo en su taza. Pero su expresión de disgusto no podía no resultarme adorable. Y más aún sus intentos por disimularla.

    Los pastelitos hicieron la diferencia. Había seleccionado la mayor variedad posible y en la bandeja reposaban desde galletas de mantequilla con flores de azúcar confitada hasta magdalenas de calabaza y porciones de pastel de manzana. El interés de Clematis, sin embargo, fue un pastel de sirope de fresa y nata.

    Tras rechazar su ofrecimiento de ayudarme en la floristería, como quien toca las teclas de un piano sin producir sonido alguno, tenté, comprobando cuáles eran los límites. Era sutil, pero no pretendía ocultar mi interés. Si ella misma era lo suficientemente observadora, podría notar las señales con la claridad de un cristal.

    El hecho de que se ruborizase hizo que algo dentro de mí se estremeciese de puro deleite.

    —Vaya, ¿eso crees?—solté una pequeña risa divertida ante su fingida desilusión. ¿Si lo había dicho antes, preguntaba?—. No, no es la primera vez. Pero no es común. Yo no miento, amor. Digo las cosas como y cuando las siento.

    No lograría avergonzarme si era lo que pretendía al insinuar mi comportamiento licencioso.

    Era un espíritu libre, sin ataduras y abrazaba esa libertad sin esconderme ni disimular. Si estuviera cometiendo algún pecado, que bajase Arceus mismo a juzgarme pues yo no pretendía cortar mis propias alas. No le rendía cuentas a nadie, no me entregaba verdaderamente a nadie... pues mi corazón ya le pertenecía a alguien a quien jamás volvería a ver.

    Oh, Lillium... ¿qué dirías si estuvieras aquí ahora?

    >>¿Qué te hizo pensar que soy apta para adentrarme en este rincón que tanto atesoras?<<

    Tomé un poco más de té. El sabor cítrico de la bergamota se pegaba a mi paladar. Era un aroma de los más agradable.

    —Mmm. Déjame reformular esa pregunta:

    >>¿Qué me haría pensar que no lo eres? Me gusta observar, cariño—le expliqué entrecerrando los ojos en un gesto plácido, relajada con el espacio y la compañía—. Aprendes mucho simplemente deteniéndote y observando a tu alrededor. Sin embargo, no todo se puede saber con el solo hecho de mirar: hay secretos ocultos que la vista no alcanza. Y es por eso por lo que te invité a venir aquí.

    Quería ir más allá. Quería sacar a la luz aquello que estaba oculto y enterrado, todo lo no decía o callaba por pudor y que podía vislumbrar en el mar prístino de sus ojos.

    Era el misterio lo que me atraía como un imán.

    >>Ambas queremos conocer más de la otra, al parecer—deslicé un plato con galletas hacía ella. Inari las estaba devorando con fruición—. ¿No es una coincidencia maravillosa?
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  10.  
    Andysaster

    Andysaster Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    14,915
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Liza White

    El hecho de que no fuera la primera vez que dijese algo así a alguien no me importó en lo más mínimo. Al igual que ella, yo también era un espíritu libre; fluía con cada encuentro, sin cerrarme en lo más mínimo a las posibilidades. Me estaba permitiendo todo lo que mi espíritu romántico, aquel que buscaba exclusivamente un amor de cuento de hadas, me había negado hasta entonces.

    Era una forma de autodescubrimiento bastante esclarecedora.

    Me pregunté, allí bajo su mirada atenta, qué tanto deseaba ahondar en las profundidades de mi propia existencia. Había secretos que era mejor mantener ocultos, pero no le negaría indagar en ellos si así lo quería. Así como ella no me había negado acceder a ese pequeño trozo de su mundo, tan relevante en apariencia.

    —Parece que el destino hizo bien su trabajo en el Parque Batalla —sostuve la taza de té y la aproximé hacia ella, dedicándole una sonrisa encantadora. Inari alzó las orejas, emocionado de poder alcanzar mejor el plato de galletitas que Ai nos extendía—. Por los nuevos comienzos.

    Nuestras tazas chocaron con un suave click.

    Con el segundo sorbo, mi paladar se fue acostumbrando al sabor del té de bergamota. Aún tensaba de manera inconsciente los labios, pero la mueca se volvía menos evidente por momentos. Tomé una de las galletitas para acompañar, antes de que estas desapareciesen por completo del plato del que mi pokémon se habría apropiado de forma tan descarada. La anfitriona no parecía disgustada con su comportamiento, de modo que tampoco vi la necesidad de intervenir.

    Permanecí unos instantes en silencio, rumiando una idea en mi fuero interno. Mis orbes cargaron una chispa de vitalidad cuando nuestras miradas volvieron a encontrarse, y me incliné ligeramente hacia ella con complicidad.

    —Dado que ambas estamos en la misma sintonía... ¿Qué tal si nos aprovechamos un poco de la situación? —dejé caer, fluyendo como un mar en calma. Hablaba con convicción, con confianza y naturalidad, pues era ese Lillipup sociable. Tenía un don para adaptarme a cada individuo, y sabía bien cómo aprovecharme de las situaciones que la vida me regalaba—. "Dos verdades y una mentira", el plan perfecto para saber más de la otra.

    >>Tal vez, si te sientes con la suficiente suficiente confianza... podamos añadirle una vuelta de tuerca —Desvié la vista hacia ningún lado, fingiendo decir aquello como quien no quiere la cosa (de manera bastante obvia, en realidad). La miré de soslayo entonces. De nuevo estaba sacando a relucir mi carácter temerario, pero no me importaba lo suficiente como para retroceder a tiempo—. ¿Como una especie de penalización, tal vez?
     
    Última edición: 3 Enero 2026 a las 3:08 AM
    • Fangirl Fangirl x 1
  11.  
    Yugen

    Yugen D e p r e s s e d | m e s s

    Piscis
    Miembro desde:
    25 Mayo 2013
    Mensajes:
    6,380
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Ai Mamiya

    Me preguntaba hasta que punto estaba dispuesta a permitirme indagar en las profundidades de aquellos que no decía. Cuánto estaba dispuesta a ofrecer y tomar a cambio. Era una persona complaciente y por lo general, disfrutaba mucho más dar que recibir. Pero un intercambio equivalente no estaba mal de vez en cuando.

    Especialmente si era uno tan interesante como este.

    —Por los jacintos—señalé con una risa breve, cómplice y permití que nuestras tazas de té se encontrasen con un clinc. Nunca había brindado con té pero la diversión sin malicia no hacía daño a nadie. Y a las tazas no iba a importarle, ¿verdad?

    Después de todo, tenía cosas mucho más importantes en mente. La Dionaea era paciente y yo me permitía simplemente fluir con la situación, sin buscar nada en particular de forma activa. Por supuesto que podía instigar ciertos acontecimientos, pero siempre tenía en cuenta las reacciones a mi alrededor: por eso tentaba los límites. Si no sabía hasta donde se me permitía llegar, no avanzaba más de lo necesario.

    Sin embargo, Clematis, aparentemente, gustaba de jugar el mismo juego. Y eso era un deleite para la Dionaea. Ya fuera por curiosidad o por temeridad o por el propio interés que mi persona le causaba, yo no tenía problema alguno en permitirle echar un vistazo más de cerca si era lo que deseaba hacer.

    No guardaba mis secretos de forma tan celosa como podía parecer. Si se daba la ocasión, estaba dispuesta a compartir la mayor parte de ellos.

    Apoyé la mano en mi mejilla.

    —Oh, ¿una penalización?—bajé el tono de mi voz a propósito interesada con el nuevo giro en los acontecimientos. Despertó ese lado travieso, desvergonzado y sagaz que casi ronroneaba dentro de mí—¿Por no descubrir la mentira? ¿O un premio, por descubrir la verdad? ¿Qué tal si hacemos algo diferente y solo una de las afirmaciones es cierta?

    Así sería incluso más difícil indagar la una de la otra. ¿Pero qué sería de la vida sin intrigas?
     
    Última edición: 3 Enero 2026 a las 12:10 PM
    • Fangirl Fangirl x 1
  12.  
    Andysaster

    Andysaster Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    14,915
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Liza White

    Siempre había sido una persona juguetona. Tal vez eran los residuos de la Liza traviesa de antaño. Podía intuir rasgos de la personalidad de Mamiya por lo que había visto de ella hasta entonces, pero verla amoldarse con extrema facilidad a mis ocurrencias, interesada y aparentemente cómoda bajo mis demandas, fue suficiente para saber que compartíamos algo más que un interés mutuo.

    Mi interés en conocerla más y más tan solo crecía por momentos.

    —Una verdad y una mentira —Acepté, satisfecha con su aporte. Cincuenta por ciento de posibilidades... Sonaba demasiado tentador—. Si acertamos, podremos pedirle a la otra que responda la pregunta que la ganadora quiera con total honestidad. No se permiten ambigüedades ni vacíos legales: la verdad ante todo.

    ¿Temía al ingenio de aquella astuta mujer? En absoluto. La incertidumbre solo avivaba la oleada de emoción que me recorría las venas en ese instante. Adoraba los retos, los desafíos, sentir la adrenalina en cada rincón de mi ser. Era una bestia competitiva y solía chocar a menudo con Mimi por esto mismo, pues ambas éramos el mismo par de idiotas... Pero Ai no lucía así. Si era competitiva, parecía tener un mejor control de sus impulsos y emociones. Al menos, más que nosotras, aunque tampoco era un logro demasiado difícil de adquirir.

    —Muy bien, ¿lista? —Mi expresión se tornó ligeramente desafiante entonces. Quería conocer esa faceta de ella. Todas las que me permitiese ver en realidad—. No te pondré las cosas fáciles solo porque seas nuestra querida anfitriona. ¿Verdad, Inari?

    El pequeño soltó una exclamación feliz, su hocico cubierto de migas.

    >>Llevo practicando el arte de la fotografía desde que tenía diez años. Me he permitido estudiar los conceptos básicos antes de partir en mi viaje como entrenadora, y aunque ya no le dedique el mismo tiempo, es un hobbie que aún atesoro.

    >>Me declararon persona non grata durante una semana en la pastelería de mi pueblo porque pedí un pastel gigante “para toda la escuela”, … y yo solo tenía tres monedas en el bolsillo.
     
    Última edición: 3 Enero 2026 a las 6:31 PM
    • Fangirl Fangirl x 1
  13.  
    Yugen

    Yugen D e p r e s s e d | m e s s

    Piscis
    Miembro desde:
    25 Mayo 2013
    Mensajes:
    6,380
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Ai Mamiya

    —Oh, cielos... ¿Cómo se grande sería un pastel para toda una escuela? ¿Más que Edén? ¿Es posible siquiera hacer un pastel de ese tamaño?

    Sonaba inverosímil... pero no imposible. Si realmente tenía un apetito tan inmenso por el dulce, bien podría haber sido una de esas travesuras inocentes que hacían los niños. Y si era la mentira, por su aparente obviedad, su otra afirmación resultaba demasiado plausible como para ser una coincidencia. Yo sabía de su interés la fotografía, lo había mencionado anterioridad. ¿Me lo estaba poniendo fácil a propósito?

    Si ese era el caso y el premio por aceptar correctamente era una pregunta que no podía ser eludida, Clematis tenía interés en responderme. Y eso era esclarecedor a muchos niveles.

    >>Mmm...—cerré los ojos y di unos toquecitos sobre mi mentón sopesando con cuidado mis opciones. ¿El pastel? ¿La fotografía? ¿Y si era una trampa? La afirmación de su pasión por la fotografía podía ser cierta, pero quizás no eran diez años de práctica o tal vez no había estudiado sus conceptos básicos antes de iniciar su viaje como entrenadora. Si tenía que decidir y las probabilidades de fallar eran tan igualitarias, prefería asegurarme primero.

    Así que, haciendo uso de la sagacidad, decidí aprovechar las opciones a mi alcance.

    >>¿Iría en contra de las reglas pedir una pista?—inquirí con cierta diversión en la voz. Con un movimiento no carente de cierta reverencia, extendí mi mano en su dirección— ¿Me permitirías tu mano un momento?

    Cuando me la ofreció la sostuve con dedos gentiles y revisé el dorso y sus nudillos bajo la luz cálida que se colaba a través de las cristaleras del invernadero. No dije nada, me limité simplemente a sentir y observar. Palpé sus yemas con las mías como si dibujara trazos invisibles sobre su piel y deslicé mi pulgar por el centro de su palma en sentido descendente, desde el centro hasta la parte carnosa donde comenzaba su pulgar. Su mano era suave y ligera, con dedos largos y flexibles, pero pude notar cierta rugosidad a la altura de sus primeras falanges.

    Mis labios se curvaron en una sonrisa ligera. Ahí estaba: La prueba que estaba buscando.

    —... Tienes durezas aquí—le informé volviendo a deslizar mi pulgar a lo largo de su dedo índice—. ¿Lo notas? Justo aquí, entre la primera y segunda falange. Es común en personas que trabajan con sus manos. En tu caso, puede ser tanto por sostener una pokeball como por presionar durante un largo espacio de tiempo el obturador de una cámara. La piel se endurece para protegerse.

    La fotografía era algo que disfrutaba hacer. Ella misma había mencionado que otros consideraban que tenía talento. Y después de comprobarlo por mí misma, no era algo que me atrevería a discutir.

    Si no era alguna especie de don, entonces al igual que yo con mi violín, solo podía tratarse práctica.

    >>Me mostraste tu habilidad en Arcadia Nova, cariño—volví al azar mi mirada hasta la suya—. Tus fotografías son maravillosas, no dudaría ni por un instante en todo el esfuerzo que hay detrás. Así que voy a arriesgarme y decir que esa es la afirmación verdadera.
     
    Última edición: 4 Enero 2026 a las 1:37 AM
    • Fangirl Fangirl x 1
  14.  
    Andysaster

    Andysaster Game Master

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    14,915
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Liza White

    Observé el desarrollo de su razonamiento con una sonrisa tranquila, sin reaccionar a nada en concreto. Sabía que si abría la boca lo más mínimo soltaría algún comentario estúpido que volvería la respuesta sumamente evidente, más aún ante un ojo tan observador como el suyo. De modo que me limité a escucharla, concediéndole mi mano cuando así lo quiso. Nada en mi expresión pareció vacilar ante su atrevimiento al pedir una pista; confiaba en mí misma lo suficiente como para saber que una ligera ventaja como esa no haría la diferencia.

    Sus dedos acariciaron la superficie de mi palma, con un cuidado casi reverente, y seguí sus movimiento con la mirada. Intenté comprender lo que estaba haciendo, pero a mitad de camino me distraje y no me esforcé lo suficiente por encauzar el tren de mis pensamientos. Parpadeé cuando buscó de nuevo mis ojos, trayéndome de nuevo a la conversación. Mis dedos aparentemente delataron el uso que había hecho de mis manos en los últimos años, y mi sonrisa se ensanchó en señal de aceptación.

    Such a clever woman, isn't she?

    Me mantuve en silencio unos instantes, prolongando la expectativa que adivinaba en sus gestos. Cuando me di por satisfecha aparté con suavidad mi mano y cerré los ojos, imitando una expresión solemne. Me llevé los brazos frente al rostro al poco tiempo y formé una x con ellos, revelándole la respuesta al enigma que nos atañía.

    —Eso es... ¡incorrecto! —Le saqué la lengua en un gesto burlón, que no cargaba malicia alguna. Mostrar esos pequeños detalles de mi personalidad solo reflejaba la comodidad que debía sentir en su presencia—. Debo admitir que ha sido ingenioso. Podría considerarse una trampa por tu parte, pero también podría decirse que estamos en igualdad de condiciones... Porque en mi caso prescindí de cierta información para que cayeses en la mía.

    >>Vengo de un pueblo muy pequeño de Teselia, en realidad. El número de habitantes no es demasiado elevado, y tampoco lo son los alumnos en las escuelas. Podíamos ser unos... ¿cincuenta en la mía, tal vez? —Traté de rememorar la cifra por unos instantes, pero no tuvo caso. Los recuerdos se encontraban parcialmente difusos por el desgaste del tiempo. Al regresar a sus ojos los míos brillaban con la misma sagacidad que había demostrado minutos atrás—. Sabía que formulado así podía resultar inverosímil... pero nada lo es en su totalidad en las condiciones adecuadas. Creí que tendría postre para todo el mes con la tarta de tres pisos que iban a preparar para mí bajo la excusa de la escuela, y al final acabé castigada sin postre ese mes entero —reí, indulgente con mi yo del pasado.

    >>Te agradezco los cumplidos acerca de mis habilidades con la fotografía, pero lo cierto es que ha sido un descubrimiento reciente —Me llevé una mano a la nuca, apenada—. No quiere decir que no haya esfuerzo detrás, lo hay. Pero no llevo diez años en este mundillo. Tal vez dos o tres.
     
    Última edición: 4 Enero 2026 a las 1:54 PM
    • Fangirl Fangirl x 1
  15.  
    Yugen

    Yugen D e p r e s s e d | m e s s

    Piscis
    Miembro desde:
    25 Mayo 2013
    Mensajes:
    6,380
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Ai Mamiya

    Aguardé por unos segundos a su veredicto final. La forma en la que alargó el tiempo de respuesta innecesariamente en un intento por aumentar la expectación casi me hizo morderme la sonrisa en los labios. Tenía la seguridad de que un pastel para una escuela entera era demasiado grande... pero me confié demasiado. Porque en cuanto declaró que la respuesta era incorrecta, solo pude alcanzar a parpadear lentamente, incapaz de procesarlo en un inicio. ¿Incorrecto? Pero las durezas de sus manos no mentían... ¿eran entonces el efecto de sus esfuerzos como entrenadora? Estaba segura de que se trataba de la fricción generaba por usar demasiado el obturador...

    —¿Así que era una verdad a medias?—oculté una risita liviana detrás del dorso de mi mano cuando me explicó todo. Un pueblo pequeño y una excusa para comer pastel... No lo había visto venir, ignorando esa posibilidad en favor de lo que parecía más lógico. Hice un ligero mohín fingido, más travieso que otra cosa, y extendía mi mano para darle un toquecito en la nariz—. Vaya, qué injusta.

    Y que traviesa, además. Pretendía comerse sola todo ese pastel con una excusa amable.

    >>Debo reconocer que no esperaba esa astucia por tu parte—reconocí con interés y volví a apoya la mano en mi mejillas mirándola con ojos sagaces. Me gustaban las personas capaces de sorprenderme. Después de todo, las rosas tenían espinas—. Me has impresionado, mi pequeño brote estival. ¿Cuántas sorpresas más vas a darme?

    Me gustaban las sorpresas y revelar de otras personas cosas que no pensaría. Me apasionaba indagar y descubrir, ¿no era acaso eso lo que pretendía con esta visitar? ¿Sacar a la luz aquello que estaba oculto, ya fuesen luces o sombras? El rumbo de este juego tan particular acababa de tomar un rumbo de los más interesante.

    >>Veamos... Gané un concurso de poesía nacional en segundo grado. La titulé ''Oda a la primavera''—afirmé sin más detalles ni con mis palabras ni con mi expresión—. Estuve a punto de casarme cuando cumplí los veinte. Mi idea sobre el amor dio un giro brusco desde entonces.
     
    Última edición: 4 Enero 2026 a las 4:34 PM
    • Fangirl Fangirl x 1
Cargando...
Similar Threads - [Pokémon Championship]
  1. Naiki
    Respuestas:
    22
    Vistas:
    1,532

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso