—Muchas gracias~—dije pasando por la puerta y esperé a que él también saliera—De todas formas, no creo que haya hecho gran cosa—dije riendo levemente mientras empezábamos a bajar las escaleras.
— Bueno... escribir tantas carlas y mandarlas con tales arreglos si me parece un gran trabajo — reí levemente — Yo hubiera tardado mas tiempo de lo que tu tardaste... no se me hubiera ocurrido nada que escribir
—Las palabras te salen solas cuando se tratan de personas muy queridas, ¿sabes?—informé sonriendo ampliamente—Y yo sé que hubieras sido capaz de escribir cosas muy bonitas~—le di varios golpecitos en el brazo mientras decía la última frase.
Pidgeotto aterrizó a las puertas del Centro Pokémon, algo que le había pedido ante la intuición de que Emily, Dante y los demás entrenadores (que eso sugería su carta) debían encontrarse cerca de éste lugar. Además, debía curar a los pokémon que habían participado tanto de la carrera como de la lucha en las Islas Artista. Como siempre, la enfermera Joy realizó su trabajo con rapidez y eficacia. Una vez salí del Centro Pokémon junto con Pidgeotto, Serperior y Maractus hicieron acto de aparición, negados al espacio de sus pokébolas. Pero no sólo salieron ellos, sino que Gardevoir, Scrafty y Goodra se les sumaron. Nos sonreímos. —Caminemos, no deben estar lejos —dije.
Togekiss sobrevoló Ciudad Aerosol con suavidad, mientras yo buscaba con la mirada lgún entrenador conocido. Según el mensaje, todos debían de encontrarse por aquí. Si no era ahora dentro de un rato. Bostecé y le di una suave palmada en la cabeza a la pokémon, indicándole que descendiera en un descampado, y así lo hizo. Nochebuena se respiraba en el aire y cualquiera se sentiría animado en estas fechas, yo por lo menos sí. —¡Vamos Togekiss, a buscar al resto! —sonreí alegre y amabas comenzamos a caminar hacia alguna dirección improvisada, esperando ver a los demás pronto.
Pasados unos quince minutos, Togekiss aterrizó justo en frente de mi casa. Los Herdiers guardianes salieron felices a asomarse por la reja para saludarme. Yo los acaricié y luego toqué el timbre. Pasado medio minuto, salió por la puerta mamá Stephanie tarareando una alegre canción. —¡Oh... Steve! —exclamó mi madre—. ¡Qué alegría tenerte en casa! Bienvenido seas querido.
Pasaron veinte minutos desde que partimos el vuelo a la gran Ciudad Aerosol. Aquí yo había estado hace tiempo para obtener la esfera verde para mi gran y querido Rayquaza. Ya habíamos descendido en una localidad donde habíamos sido citados para reunirnos; al parecer era la residencia de Steve. Regresé a todos mis pokémon y me acerqué a saludarle. —¿Qué tal, Steve?—Le saludé con la mano estando fuera de la reja de la casa.—¿Qué ha sido de ti, eh? Contenido oculto Holders, lugar de reunión la residencia Stone
Altaria aterrizó en el C.P. de la ciudad perfectamente, Fósforo y yo bajamos mientras buscabamos con la vista a Emily, Dante o Hubert. Rápidamente vi a éste último a través de las puertas de cristal del centro. — ¡Llegamos! —anuncié alzando la mano entrando por la puerta al lado de mi Blaziken—. ¿Alguna noticia de Emily o de los demás?
— Tal vez solo hubiera encontrado palabras bonitas para ti — le sonreí ignorando sus golpecitos en mi brazo que no hacían nada de daño — Hubieras sido capaz de quitarme todas las bonitas palabras de mi cabeza y dejarme sin nada para los demás Emi~
Sali del Centro pokemon y llame por holomisor a Hubert para poder encontrarme con el y no llegar solo. —Oye Hubert, voy saliendo del centro pokemon, vienes? me siento algo solo...— rei ante el comentario mientras caminaba despues recorde la multi llamada y llame a Alpha y Liza tambien, ya los 4 en contacto les di mi ubicacion para comenzar a reunirnos. @Bruno EVF @Gold-Kun @Liza White
Seguía esperando -Que se supone que hago aquí... -pensaba tranquilamente mientras paseaba, mientras esperaba a ver por qué.nos citaron-
En lejanías de los holders un hombre se encontraba esperando apoyado en su bastón. Tomando su reloj de cadena de un color dorado miraba la hora. La noche era joven y las personas aún no aparecían. —Estos niños son unos impuntuales.—Acariciando su bigote se sentaba mirando los aviones despegar por la pista de aterrizaje. Contenido oculto Gente, cambio de planes: Para no demorar tanto ir directo al Aeropuerto, ahí se les dará indicaciones.
Me dirigi al aeropuerto de Aerosol, pues nunca antes lo habia visto, me intrigaba conocerlo ya que eran muchas las personas que hablaban de lo bonito y lujoso que era. —Te parece la idea de ir Plusle?— le pregunte a mi inicial mientras este asintio y subimos a Flygon para despegar con rumbo al aeropuerto.
Al bajar de la espalda de Flygon camine un poco por el aeropuerto, Flygon regreso a su pokebola y mientras admiraba el lugar me decidi por sentarme en una banca, me puse comodo y Plusle se sento a mi lado, a una banca de distancia estaba un hombre ya mayor que lucia un muy bonito reloj. —Disculpe, me puede decir la hora caballero? si fuera muy amable...— exclame mientras acariciaba a Plusle. @Gold-Kun
Aterricé tras seguir a un Flygon que se me hacía muy familiar, y al bajar, noté que era Brendan -Ehm... Me gustaría saber la hora también
Con su bastón dio un golpe a ambos jóvenes en la cabeza luego de suspirar profundamente. —Maleducados, casi me ha dado un infarto—Les reclamó.—. ¿Ustedes son los holders de esta generación?—Preguntó.—. ¿Alpha e Ian? ¿O quizás Steve o Hubert?
—No somos los que menciono, pero si somos dex holders... aquellos a los que busca aun no han llegado señor...— exclame mientras me sobaba el chipote que me habia dejado el anciano. Mi pokemon se mofaba como un niño de mi a lo que le meti un zape y este se comenzo a sobar como yo.
—¿Podrían reunirlos a todos?—Les habló mientras tomaba nuevamente su bastón y lo apoyaba un vez más en el suelo.—, entre ustedes dos no pueden hacer nada.. Una mirada del hombre fue la que cruzó por los lugares de la lejanía mientras anunciaban los vuelos hacia distintas ciudades de la región. —Tienen media hora, si no buscaré otros que me puedan ayudar. Corran.—Les dijo dando un último bastonazo a cada uno en la cabeza.
Al salir del Centro Pokémon en compañia de Hubert, vimos a Rojo y a Brendan yendo al aeropuerto. — ¿Vamos a saludarles por Noche Buena? —sugerí con una sonrisa. El entrenador asintió y fuimos tras ellos. Al llegar estaban en compañia de un viejo extraño, desde lejos saludamos alzando las manos para no sorprenderlos. — Feliz navidad, chicos—les saludé. Yo conocía a Brendan de las peleas en la tele con Hubert, y Rojo y yo nos habíamos conocido antes, pero por si no se acordaban—. Soy Chad, para los nuevos —reí anticipando preguntas.
-¡Awe.... Entendido! -exclamé mientras echaba a correr en busca de los faltantes, saludé a la.carrera a Chad y seguí el camino