Cargando a Mizuki, entré a mi casa, y la dejé dormir en el sofá, en la entrada me senté a esperar a Yair y Mitsuki
Solté un pesado suspiro—Si...yo creía...que mi madre era diferente de mi padre...pero...me equivoque—le dije viendo el suelo—solo tengo sangre "negra" por así decirle—susurre esto ultimo, si fuera posible...me pondría igual a ellos, pero obviamente...no lo haré.
Me desperte y di un salto y me puse en posicion de pelea --¡Yo te protegere Mitsu! --Grite para despues darme cuenta que estaba en casa de Rojo y me salio una gotita de sudor--¿Y yo que hago aqui?--Pregunté algo confundida
--Oye tranquila, tu eres muy buena y amable, no eres ninguna de ellos--Le dije sonriendo mientras la abrazaba--Enseñame esa sonrisa que me gusta--
Me reí —Todo acabó —le dije con una sonrisa— Pero te perdiste lo mejor, Yair le rompió las manos a la madre de Mitsuki y la noqueó, y yo dejé a su padre noqueado con una patada
Negué con la cabeza y sonreí —Pues, estoy contigo —le dije con una sonrisa— Así que no te has perdido todo lo mejor...
Le correspondí el abrazo y todo el enojo que sentía junto a la tristeza desaparecieron—Gracias por ayudarme con ella...—le dije para luego verlo y sonreír.
Miré a Mizuki —Pues, pero ya está a salvo, no te preocupes —le dije mientras comenzaba a abrazarla con dulzura—
Sonreí mas mientras tenia un pequeño sonrojo—...Te amo...—le dije sonriendo, cerraba los ojos y recargaba mi cabeza en su hombro mientras seguía abrazándolo, necesitaba relajarme...y cuando estaba a su lado me relajaba totalmente—"...Ahora que lo recuerdo...le debo agradecer a Mizu y a Rojo igual...ya lo haré después"—pensé mientras lo abrazaba.
La miré a los ojos y le dí un beso corto en la boca, y cuando me separé sonreí —No te pongas triste, ya podemos estar todos tranquilos...
Sin dejar de abrazar a Mizuki me tiré en el sofá, y empecé a sonrojarme, no sabía qué decir, Hawlucha salió de su esférico para dormirse en una silla
Abrí un poco los ojos para verle—No hay de que y...Eso debo hacer—le dije sonriendo—uno de mis trabajos...es hacerte feliz y obviamente, darte todo el amor que pueda—le dije sonriendo mientras lo veía, usualmente la chica no dice eso al chico (o al menos yo no lo he escuchado) pero eso era lo que sentía en esos momentos.