Contenido oculto Esta bien calculado el daño, pero te faltaron restarle los 20 del envenenamiento, por lo que luego de restarle los 90 que recibió del Rayo Burbuja y quedar en 105, se le sacan 20 por el veneno y termina con 85 :3 ¿Y supongo que atacaste con Golpe Cuerpo? Pusiste sólo otra vez, es bastante confuso la verdad, si puedes poner directo el nombre del ataque que usas sería más fácil… —¡Esquiva y utiliza Rayo Burbuja otra vez! SEADRA: Agua (Potente) Punto Tóxico: Lanza un dado de tres caras si el rival te ataca con un movimiento de contacto. Si sale 1, envenena gravemente. Salud: 65/110 Fuerza: 170 Resistencia: 140 Agilidad: 0/2 (85 de Velocidad) Movimientos: -Rayo Burbuja (50 Potencia, Agua) -Ciclón (40 Potencia, Dragón) -Salmuera (40 Potencia, Agua; la potencia de duplica si el enemigo tiene menos de la mitad de sus PS) -Danza Dragón (Sube en 10 la Fuerza y además restaura un punto de agilidad perdido) (Usos: 1/2)
—Has estado genial Seadra, descansa un poco —le felicité a mi pokémon tipo agua, antes de regresarlo a su pokebola—. Sí, ha sido una buena batalla… ese Condelkurr tuyo, ¿es el mismo Timburr que enfrentó Pidove hace tan poco tiempo? Vaya que has entrenado duro, eh...
Apagué la tele y cerré la puerta, arropé a Mizuki con una cobija ya que el aire acondicionado estaba encendido, y tras apagar las luces me acosté al lado de la chica, a dormir profundamente, tanto que ni una manada de Tauros me despertaría
—Ya veo… —murmuré; la chica era buena entrenando, pero recién comenzaba, lo había notado en mi batalla contra ella… ¿quizás podía ayudarla un poco a mejorar su equipo? Debía intentarlo al menos—. Y en cuanto a tu equipo… ¿qué pokémon tienes? Además de Munchlax y Condelkurr, claro está.
Segui jugando con mi quilava hasta que este me empezaba morder --Muerdes muy poco--Le dije y este empezo a morder mi oreja mas fuerte--
Gardevoir salio de su pokeball y como era de costumbre me tiro una bofetada --Hola gardevoir--Le dije y esta sonrio alegremente--
—Pues... por algo será, estamos muy juntos —sonreí, mientras iba desapareciendo mi sonrojo lentamente—