El grito de Vince ahogó un poco el sonido. Kris decidió acercarse a la muchedumbre, pero él y Alpha quedaron atrás aún, escondidos y agazapados. Se armó rápidamente un revuelo que sirvió a Anna para rescatar a Marcoh y reunirse con Kris, pero... ... el revuelo dejó paso a otra cosa peor. Miedo. Vince salió del escondite mientras vosotros lograbais llevar a Marcoh hacia fuera todo lo posible. Corrió, ignorando que estabais ahí, y se abrió paso entre todos de forma brusca, apartando a la multitud a manotazos. Tampoco era como si nadie se interpusiese en su camino: el shock había hecho o que se paralizasen, o que quisiesen huir. Pero no había huída posible. —¡¡Drakloak!! ¡¿Qué le has hecho?! Cuando Vince llegó hasta Valiant, lo hizo con el puño por delante, furioso. No obstante, Valiant lo detuvo con una sola mano, agarrándole la mano. A juzgar por la expresión que puso Vince, debía estar apretándole con una fuerza extraordinaria: todo su cuerpo quedó subyugado, aparentemente, por un solo agarrón del robot. —CALMA... EL POKÉMON ESTÁ BIEN. A SALVO. SOLO LE HE PRIVADO DE SU FUERZA, DE SU ENERGÍA, PARA DARLE UN MEJOR USO. PODRÁS ENTRENARLO NUEVAMENTE, DESDE CERO; HACER QUE GANE PODER. MANTENER EL CICLO. —¿Ciclo? H-Hijo de puta- ¡Agh! Valiant, en ese momento, giró la mano de Vince, y el chico se retorció de dolor. Luego, Valiant miró a Dreepy, en el suelo, que se incorporaba con debilidad, pequeño y frágil. —LOS POKÉMON TIENEN UN GRAN POTENCIAL. Y ESE POTENCIAL SOLO LO PUEDEN EXTRAER LOS HUMANOS, LOS ENTRENADORES. POR ESO OS NECESITAMOS MOTIVADOS, ACTIVOS. FUERTES. SOIS UNA PARTE CLAVE DEL IMPERIO DE VALTHYRIA, IMPRESCINDIBLE. "Motivados, activos, fuertes". Las palabras resonaron con Alpha un poco: ¿acaso esa pequeña "prueba" a la que le sometió el robot jefe buscaba, precisamente, darle a Alpha un pequeño impulso para sacar su fuerza? A Valiant solo le interesaban los humanos en la medida en que podían... entrenar a pokémon, y así robar luego los frutos de ese entrenamiento. Eran un medio para un fin. Y un holder ya llevaba de serie un sello de garantía para ello, Chance y el Imperio lo sabía bien. Materia prima de primera. No podía desaprovecharse. —... HECHAS LAS DEBIDAS EXPLICACIONES, EXISTEN DOS OPCIONES AHORA —empezó a decir Valiant. Mientras tanto, Kris y Anna ya habían arrastrado a Marcoh al punto en el que se escondía Kris originalmente, junto a Alpha. Y en ese momento, el pacificador empezó a recuperar poco a poco la conciencia, sus ojos abriéndose con lentitud. —¿D-Dónde estoy...? —OPCIÓN 1: VOLVED A VUESTRA SALA DE ESPERA, CON CALMA, A AGUARDAR LA LLEGADA A PUERTO, QUE ACONTECERÁ EN BREVE... Y SEGUID LAS INSTRUCCIONES QUE SE OS VAYAN DANDO. Pudisteis daros cuenta entonces de que estabais rodeados. Por detrás de vosotros, dos Ferropaladines se aproximaban, cortando la salida. En el desvío también apareció otro. No había... forma de huir. No sin el "permiso" de Valiant. Era eso, o... —OPCIÓN 2: MORID AQUÍ, COMO EL POBRE INFELIZ QUE YACE EN EL SUELO. ¿QUÉ ELIGE USTED, AGENTE FARADAY? Vince, aún dolorido, solo podía mirar a Dreepy con desesperación, anhelando rescatarlo, pero incapaz de moverse. Había, de hecho, caído sobre su rodilla. Cerró los ojos, y dijo: —... obedeceré lo que digáis. Y el jefe de los robots, solo entonces, le soltó. Vince no tardó ni dos segundos en tomar entre sus brazos a Dreepy cuando lo hizo. —... BUENA DECISIÓN. —Valiant miró entonces hacia abajo, y sus ojos parpadearon. Luego miró a la multitud, en silencio. Parecía... haberse percatado de que algo no cuadraba. Un escáner surgió brevemente de sus ojos. Cuando lo hizo, y pasó la vista por los pacificadores, sentenció—. AHORA, AGENTE FARADAY, Y TODOS LOS QUE SEAN FIELES AL IMPERIO... DEMUÉSTRENLO. >> TRÁIGANME A ANNA HIRADAIRA. YA.
En silencio y desde la esquina misma nos quedamos observando como sombras, imposibles de recibir atención dada la muchedumbre acorralando a ese ser de metal entre preguntas y alegatos. ¿Que todos tenían un lugar en Valthyria? Aferraba los puños hasta tornarlos blancos provocando el temblor de mis antebrazos en su mismo lugar. Hablaba como quien está en un juego refiriéndose a sus cartas, hacías el par y luego botabas para seguir hasta ganar la partida. A estos tipejos, a sus pokémon, estoy seguro que incluso a las máquinas que destrocé. Todo era reemplazable tras cumplir su labor. Y los que no... No necesité imaginarlo para saberlo. Rojo desbordando por la punta filuda hasta caer al piso en una charca de nauseabunda muerte. Me ericé desde los pies hasta la coronilla antes de apartar la vista y reducirme en un ovillo. Ardor acariciándome la garganta nacido desde un dolor en la boca del estómago que casi me lleva a vomitar. Otra vez ocurría. Pasaban de vuelta las imágenes de la playa, la arena teñida de bermellón y un eco de los últimos suspiros de esa mujer reverberaban en mi mente cuando el acero tembló bajo peso inerte. ¿Por qué...? ¿... Por qué otra vez? ... Si para evitar esto me había subido a este estúpido barco. Todo pareció borrarse de mi entorno por un tiempo que no soy capaz de medir ni recordar. Solo oí gritos y voces metálicas resonar en una mezcla ininteligible de idas y vueltas. Cuando pude asomarme de mi abstracción lo vi de lleno: Vince golpeando contra el general enemigo y éste no solo haciéndolo a un lado cual paquete, sino también terminando de... Desnutrir al casi Dragapult hasta transformarlo en la fase inicial extrayendo un líquido que no tardé en recordar. Si había ocurrido hace menos de media hora, ahí donde el pokémon de Marcoh estaba nadando indefenso. Cruzado de brazos fui incapaz de seguir viendo. Él también... No hay más ruidos grotescos, menos mal. A mi lado oigo pasos y levanto el rostro para ver a dos más llegar con nosotros. Una chica y... Marcoh. No me cambió la expresión pero suspiré para mis adentros con alivio. Un problema menos. Ahora solo queda... El otro problema gigantesco que teníamos delante. Esa cosa tenía una idea macabra. Entrenar, absorber y luego volver a hacer crecer a los pokémon para alimentar a sus creaciones. Apreté mis uñas contra mis hombros hasta hacer escocer al darme cuenta de que para eso era su tontería de prueba. Quería otro peón, un miembro más de su equipo como quien avienta una pokéball a un salvaje para domesticarlo y que peleé por él. Una mierda. Miré al camino de origen como una suerte salvación solo para ver de pronto las colas alteradas de Tauros. Latigueaban cobardemente en el aire mientras, pasos hacia atrás, se acorralaba a sí mismo contra el marco de metal forzándome a moverme si no quería quedar aplastado. Ahí venían mínimo dos guardias, por como chocaban los pies pesados contra las planchas bajo nosotros. Por el frente, llamaban claramente a atrapar a una tal Anna, la que salvó a Marcoh, imagino. O sea... También vienen para acá. —Nos embolsaron—Avisé de pronto, aparentemente siendo el primero en reaccionar.—... Muévanse. Sin refuerzos, ni relevos. Sin pokémon o algún arma. Maldije nuestra suerte y también la falta de peso en mi mano derecha. Sin la espada estaba totalmente indefenso. Era imposible romper o siquiera resistirnos. Tocaba... Elegir. Ir hacia atrás nos dejaba con una cantidad incierta de tropas. Delante una sala llena de pacificadores aterrados a punto de seguir las órdenes, un cadáver que no quería ni ver y lo más peligroso en el barco, el general enemigo con ganas de añadir a la castaña, y porque no al albino, a su conteo de muertes. La falsa ilusión de la elección, ¿no? Por eso salí el primero con manos en alto, metiéndome en el espacio que había dejado Vince previamente al pasar. —Me rindo—Dije de inmediato. Hablaba hacia el robot, pero no podía sino ver hacia cualquier otra parte que evitara poner mis ojos en los restos.—. Negociemos... No toques a nadie más y ayudaré en lo que quieras. A este punto... Al menos podía intentar evitar que corriera más sangre. Qué más daba condenarme a cualquier cosa.
Con ayuda de Adam, logramos arrastrar a Marcoh en la dirección que el muchacho indicó. No tuve la fortuna de dar con Vince, sin embargo, pues al tiempo que nosotros llegábamos, él se iba detrás de su Pokémon. Vi su espalda desaparecer entre el mar de pacificadores mientras me erguía e intentaba aún recuperar el aliento, incrédula. —¡¿Me estás jodiendo?! —bramé en un susurro, exasperada. Exhalé de golpe, corriéndome el cabello del rostro, y mis ojos cayeron en... ¿un hombre? No llevaba uniforme y, si se me permitía la apreciación, no lucía buen estado en general. ¿Sería otro de los prisioneros, como Diamond? Entre tanto, la voz irritante de Valiant seguía rebotando en el recinto, crispándome los nervios. Y dele con el discurso de mierda. ¿Qué demonios estaba pasando allá adelante? A decir verdad, una parte de mí ni siquiera quería descubrirlo. —Marcoh —lo llamé, hincando una rodilla a su lado, y junté voluntad para sonreírle—. Somos amigos de Vince. Estamos... Pues estamos en el barco aún, las cosas se han torcido un poco. ¿Cómo te sientes? TRÁIGANME A ANNA HIRADAIRA. YA. Apenas terminé de hablar, escuché mi nombre llenar el espacio y el corazón se me aplastó contra las costillas. Clavé la mirada en Adam en un reflejo incontrolable, un chispazo de miedo y desconfianza, y entonces el otro hombre nos instó a movernos para avanzar. ¿Que... se rendía? ¿Que negociaran? —¿Y este quién mierda es? —le pregunté a Adam, buscando la mano de Zuki.
Vince salió disparado por nuestro costado, no podía culparlo, era su compañero el que había sido atrapado por esa bestia de metal. Conseguimos dejar a Marcoh en el piso, lo suficientemente apartado de la multitud como para evitar que lo pisotearan. Me arrodille junto a él al mismo tiempo que Anna, mi instinto médico hizo un análisis de su estado. El machacado pacificador parecía estable, no había sido lo mas sensato arrastralo hasta acá en caso de que tuviese alguna lesión de gravedad, pero poco podía hacerse. Su pecho subía y bajaba, al menos se encontraba consciente. No eran todas buenas noticias, estábamos rodeados de los Pokémon de acero. Un sentimiento de ansiedad se hundió en mi pecho... ¿Estamos atrapados? Recorrí mi entorno con una mirada nerviosa, nos estaban dejando sin lugar para huir. TRÁIGANME A ANNA HIRADAIRA. YA. Regresé mi vista a Anna, no estaba seguro de que había pasado durante el tiempo que se ausentó pero aquel llamado, a pesar de ser robótico era mucho más hostil que la primera vez. Tal vez había sido un error ir a buscarla. Mi ansiosa mirada se posó en ella, sin saber cuál sería su siguiente acción. No había para donde correr. De repente el otro chico que estaba con nosotros dió un paso al frente, se estaba... ENTREGANDO?! ¿Quién era este tipo? ¿Tal vez un criminal? Me levanté de golpe. ¿Y este quién mierda es? — Nos lo cruzamos en un callejón sin salida de este barco — dije casi en un susurro. Desvíe mirada al Iron Valiant, esperando la reacción — No sabemos nada de el fuera de su absoluto odio por cualquier pacificador y el imperio. Contenido oculto Sorry aaa el fin de mes has me on a chokehold
Contenido oculto Ngl, por un momento olvidé la fobia de Alpha ai (?) El impacto de una muerte tan grotesca le resta 5 de mente Caos. Si había una palabra para describir la situación en la que se convirtió aquel pasillo y aquella sala, era esa, sin duda. Puro y absoluto caos. No solo por los pacificadores reaccionando de diferentes formas a la brutal muerte de un compañero; no solo por la revelación de lo que aquellas máquinas podían hacer con los pokémon, haciéndolos regresar a su forma más básica y absorbiendo todo su poder; no solo por la mención a una persona específica, de repente, a la que muchos ponían cara. Sino también porque alguien más, una persona desconocida para todos, apareció de repente, manos en alto, diciendo que se rendía. Alpha. Vince se giró y alzó una ceja, extrañado, cuando vio a Alpha acercarse. Pero quien más reaccionó con sorpresa fue Valiant. El robot inclinó la cabeza a un lado por todo gesto, pero ese pequeño movimiento bastó para denotar la confusión que le generaba la actuación del antiguo holder. Pronto, sin embargo, se recompuso, y su escáner rojo brilló por encima del cuerpo del hombre. Al hacerlo, pareció, ahora, mover su cabeza ligeramente hacia arriba, como si ahora comprendiese qué le sucedía., y eso le provocase cierta satisfacción. O quizá todo eran meros códigos diseñados para asemejarse a las reacciones humanas. —... ALPHA XENODIS. ME CONGRATULA TU PREDISPOSICIÓN. OBSERVAD —dijo Valiant, señalando en todas direcciones con su "espada", a los distintos pacificadores que le rodeaban—. UN POLIZÓN, VISITANTE DE GRAN PODER COMO ENTRENADOR, MUESTRA LA LEALTAD QUE SE OS PIDE A VOSOTROS, SIENDO EXTRANJERO. HOMBRES COMO ÉL HACEN FALTA EN VALTHYRIA; HOMBRES COMO ÉL SERÁN PREMIADOS POR EL IMPERIO. Comenzó a caminar, hasta colocarse justo delante de él. A pocos centímetros. —HAY GRANDES PLANES PARA TI, ALPHA XENODIS. DE MOMENTO... BASTA CON QUE REVELÉIS LA POSICIÓN DEL OBJETIVO. LUEGO HABLAREMOS DE MÁS OBJETIVOS EN LOS QUE PODÉIS AYUDAR. Vince apretó el puño. Sus ojos bailaron hacia el suelo, cerca del cadáver, donde Dreepy, aún débil y frágil, yacía tumbado. Y, con pesadez, dijo: —Anna está a solo unos metros, doblando la esquina. Casi os pareció notar que Valiant sonreía. *** Marcoh, poco a poco, iba parpadeando con esfuerzo, recobrando la claridad. Escuchó las palabras de Anna, y su mente se fue despejando. —Amigos... de Vince. Y-Yo estoy mareado. ¿Dónde está Indeedee? —Recordar ese nombre fue como una revelación. Rápidamente sus ojos se abrieron más, y se incorporó con rapidez—. ¡Indeedee! Estaba... estaba buscando a Indeedee, pregunté mucho por ella, se la llevaron, y... Las palabras del chico mantuvieron la atención de Anna y Kris. Y solo fue cuando Valiant habló poco después cuando el ruido potente de su voz robótica resonó también allí, por encima de cualquier otra. —APARTAD. Pasos robóticos. No solo por delante, también desde atrás. Desde el otro lado. Desde aquel, también. La mayoría de pacificadores aún apretaba los dientes, disconformes y frustrados, pero ninguno se atrevía a dar el paso a la rebelión, sabiendo lo que podía significar. Y por eso, todos se fueron apartando, dando paso al jefe, al robot plateado; a Valiant. Como si fuese una pasarela directa hacia vosotros. Tras él, Vince, con cabeza agachada, y Alpha. Por otras direcciones se aproximaron rápidamente más Ferropaladines. Dos por cada dirección. Ya estaban por los pasillos, sí, pero ahora se acercaron más, y más... hasta acorralaros. Tauros, en medio de todo aquello, se encogió en el sitio. Zuki apretó la mano que Anna le daba. Wooper se escondió entre las piernas de Kris. Y Marcoh alzó la cabeza con debilidad al mirar a Valiant... sus ojos revelando un profundo miedo. Como si al verlo, de repente, recordase todo lo que implicaba aquel robot, y el miedo se apoderase de su cuerpo en un instante fugaz. —N-No, él otra vez no... —VAYA. ANNA HIRADAIRA. HEROICA CONDUCTA, LA DE SALVAR A UN COMPAÑERO EN APUROS. El escáner rojo cubrió entonces el cuerpo de la chica, de arriba abajo. Y Valiant, luego, giró hasta Kris. El escáner hizo lo mismo con él. —... INTERESANTE. NO ERES UN PACIFICADOR. ¿OTRO POLIZÓN? Calmado, Valiant apagó el escáner y llevó ambas manos a su espalda. Su siempre robótica voz adoptó ese patrón de conversación más automatizado, de repente. —PROTOCOLO DE ACTUACIÓN DE PACIFICADORES, ARTÍCULO DOCE: QUIEN INFINJA LAS NORMAS DE UN SUPERIOR, O ACTIVAMENTE CONSPIRE CONTRA EL MISMO, SUFRIRÁ LA SANCIÓN QUE DECIDA ESTE. PROTOCOLO DE ACTUACIÓN DE PACIFICADORES, ARTÍCULO CINCUENTA Y UNO: AQUEL QUE USURPE O SIMULE LA IDENTIDAD DE PACIFICADOR SERÁ CASTIGADO DE ACUERDO AL RÉGIMEN MILITAR ESTABLECIDO EN ESTE PROTOCOLO. Agachó la mirada luego, mirando desde arriba a Zuki y luego a Wooper. Y luego giró la cabeza para mirar a Vincent. —¿QUÉ CASTIGO CONSIDERA CONVENIENTE, AGENTE FARADAY, PARA AMBOS? —Y-Yo... yo... Valiant no esperó respuesta. —QUIZÁ LA PENA DE MUERTE SEA LO MÁS ADECUADO, TAL VEZ. Los Ferropaladín, en ese instante, llevaron todos al unísono la mano a sus espadas, pero un brillo de los ojos de Valiant los frenó. Giró su cabeza a Alpha. —NO OBSTANTE, PERDONARÉ SUS VIDAS, EN DEFERENCIA AL TRATO OFRECIDO POR XENODIS. Contenido oculto Finalmente, se enfocó en Anna y en Kris, una vez más. Y esgrimió su espada. —MUY BIEN. COMPROBEMOS QUÉ FUERZA MANEJAN VUESTROS POKÉMON. LO COMPROBARÉ PERSONALMENTE, SI GUSTÁIS. De repente, el sable rosáceo de Valiant cortó el aire delante de él, e, imponente, se colocó frente a Zuki y el pequeño Wooper, esperando su ataque, expectante. Como si fuese un juego, de alguna forma, como si estuviese jugando con ellos. —N-No... —murmuraba Marcoh, mirando a su alrededor con pánico, y luego a Vince—. V-Vince, ¿qué haces con él, por qué...? —... —Vince, sin embargo, no dijo nada. —MI PACIENCIA TIENE UN LÍMITE —siguió Valiant, impasible—. ATACAD. AHORA. PROBAD VUESTRA FUERZA. Valiant: Salta su turno. VALIANT, ESPADA DEL IMPERIO: ???/??? Lvl. 10 Rasgo: >> Los ataques ofensivos de este pokémon aseguran siempre 5 de daño, incluso aunque se saque menos. >> Es capaz de usar objetos y otra serie de herramientas, igual que si tuviese un entrenador. >> Todos los tipos reciben STAB, independientemente de que coincidan o no con los del usuario. Estadísticas: >> Vida: 60/60 >> Ataque: 30 >> Defensa: 20 >> Velocidad: 25 Turnos: - Valiant - Zuki - (Tauros) - Wooper Contenido oculto Para que los tres activos podáis participar, si queréis, dejo a Tauros en la lista pese a que por sus decisiones Alpha técnicamente no participa (aunque ojo, si decide cambiar de opinión y encararse a Valiant, libre es, eso que conste siempre (?)); esto permite que Nico, si quiere, pueda rolear que es Tauros el que ataca por su cuenta, debido a lo nervioso y alterado que le ponen los Ferropaladín, y así participar de la batalla aunque formalmente Alpha no lo haga. En todo caso, incluso los incluidos en el combate podéis decidir no pelear, si queréis. Libre sois, también, afrontando la consecuencia que proceda en su caso, claro (? Y postdata final: para no liar más con tantos personajes, asumiremos que Kyllian, que andaba por ahí, se ha quedado un poco apartado al ver toda la parafernalia de Alpha, Vince, etc., para quedarse más al margen y no meterse en tantos problemas. Yo creo que es incluso on character (?
Mis ojos habían chocado con los de Adam, y en los suyos creí encontrar una mezcla de tensión y agobio. ¿Era una persona capaz de delatarme? No lo sabía y, por suerte, tampoco tuve tiempo de averiguarlo. La entrega voluntaria de aquel hombre absorbió la atención de ambos y, me atrevería a decir, del resto de robots y pacificadores. Prácticamente pegué la oreja a Adam, atenta a su respuesta. ¿Un odiador del Imperio? Bueno, otro, quería decir. Que se pusiera en la fila. Mientras intentaba ubicar su espalda a la distancia, a Valiant, recordé súbitamente mi conversación con Diamond. ¿Quizá... fuera el amigo que buscaba? Marcoh había reaccionado. Al verlo incorporarse de forma tan brusca llevé mi mano a su hombro. ¿Indeedee? Debía ser su pokémon. Suspiré, sopesando opciones, y lo miré. —Estos robots le están haciendo algo a nuestros pokémon —le dije, en voz baja—. Creo que quieren usarlos para alimentar de energía a... Valiant resonó tras mi espalda, atenazándome el cuerpo. Las piernas, el corazón, todo se me endureció y me erguí casi a cámara lenta, girando sobre mis talones. Lancé los ojos en todas las direcciones de las que detecté movimiento y entonces apareció, detrás del jefe: Vince venía como un maldito Arcanine apaleado. Lo fulminé con la mirada, en silencio, y regresé rápidamente a Valiant apenas abrió la boca. Bueno, apenas emitió sonido, más bien. La porquería de hojalata. —Muchas gracias —mascullé, rezumando sarcasmo. El escáner rojo repasó mi silueta, frenándome la respiración un instante, y la nueva revelación casi me aflojó la barbilla hasta el suelo. ¿Adam... no era un pacificador? Recorrí su uniforme de arriba abajo, incrédula, y sentí un deseo anticlimático de reírme. Nos la había colado, ¿eh? No reconocí enfado o desagrado en mi interior; si algo, me daban ganas de felicitarlo. Llegados a este punto no me interesaban sus motivos. Mientras Valiant reproducía fielmente sus estatutos de mierda, me dediqué a perforar a Vince con los ojos. ¿Servía de algo? No. ¿Me satisfacía? Enormemente. Que agradeciera los setecientos robots que habían aparecido y saltarían apenas batiera una pestaña, de cualquier otra forma ya estaría encima de él. Cobarde. Era un maldito cobarde. Mi pulso no hacía más que acelerarse y llegó a su punto máximo cuando los ferropaladines atinaron a tomar sus espadas. Valiant, sin embargo, intervino una vez más y decidió enfrentarnos directamente por... ¿su trato con ese hombre? Miré al tal Xenodis, confundida, y deseé haber podido hablar con él al menos cinco minutos, preguntarle si conocía a Diamond. ¿Servía de algo, incluso, haber rescatado a Marcoh? ¿Servía de algo nada de lo que hacíamos? —Vince se acobardó —respondí con firmeza a Marcoh, pero mirando fijamente a Valiant—. Le exprimieron al Drakloak como una naranja y eso, de alguna forma, lo motivó a traicionar a sus compañeros. —Le lancé un vistazo a Vince—. Qué curioso, ¿no? Tantos aires que te dabas hace una hora, tan poco te duraron. Mis palabras exudaban un sarcasmo agrio, burlón, que en verdad no se parecía demasiado a lo que sentía. Estaba enfadada, mucho, pero sobre todo tenía miedo. Pavor. Valiant nos apresuró y miré a Adam, esbozando una sonrisa torcida. —¿Te llamas Adam, siquiera? Qué más da. ¿Me ayudas en esta? No que tengamos grandes opciones, claro, pero ¿y si te prometo otra cerveza? Ni siquiera estaba segura de salir de aquí con vida, dadas las circunstancias. Zuki interpretó la situación y, habiéndose separado de su mano hace ya tiempo, agitó el aire a su alrededor con el martillo y se lanzó sobre Valiant sin dudarlo un instante. >>Zuki: Golpe colosal [- PS] TINKATON: Hada/Acero Lvl. 8 Rasgo: >> En batalla: su martillo gigante le otorga ventaja al atacar con movimientos destructores y asesinos (+5 de ataque), pero se rompe si lo usa demasiado (6 usos). Puede decidir atacar con o sin martillo, salvo para usar "Martillo Colosal", que requiere del martillo. >> Fuera de batalla: puede buscar y encontrar metales y materiales similares. Si encuentra suficientes, ella misma los puede usar para reparar su martillo o crear uno nuevo. También puede acertar a objetivos con gran precisión bateando objetos pequeños con su martillo. Estadísticas: >> Vida: 29/40 >> Ataque: 11 (+5) >> Defensa: 15 >> Velocidad: 17 Martillo: 2/6 Movimientos: >> Golpe metálico [Destrucción] (10+2 Potencia, Acero) (3/5) >> Viento feérico [Control] (5+2 Potencia, Hada, golpea a todos los enemigos) (4/4) >> Martillo Hielo [Destrucción] (10 Potencia, Hielo) (5/5) >> Atizar [Destrucción] (10 Potencia, Normal) (5/5) >> Martillo Colosal [Asesino] (20+2 Potencia, Acero; requiere usar el martillo) (0/2) Contenido oculto No estoy segura si participa como quedó de la pelea con Empoleon o se reestablece su vida y eso, cualquier cosa me chiflas y edito
Funcionó, de alguna u otra forma. Al parecer ésta cosa tiene más respeto por mis habilidades y lo que puedo brindarle que por el hecho de castigar a sus enemigos. Dice que buscará a una tal Anna y es el grandullón del mini-pult quien la entrega. Ah, ¿es la chica que salvó a Marcoh? Como sea. Aunque haya firmado verbalmente, no me fío. Sigo al robot a través de la muchedumbre atónita y me quedo en silencio sin actuar ni más, solo un recordatorio de que el trato se acaba en el mismo momento que vea sangre. Aun así, ¿qué más haré si decide no respetar el acuerdo? Saltarle por detrás acabará conmigo partido en dos. Daría igual si eso me asegurase que su hoja se queda atascada en mí y no puede volver a usarla, mas sus brazos son suficientes para deshacerse de cualquier aquí y siento que lo reconfirma cuando voltea a verme mientras sermonea a los tres detrás del muro. Peor aun, el terror de Marcoh por ver a su celador hace que un desagradable hormigueo recorra mi espalda hasta forzarme a cerrar los puños involuntariamente. No se puede hacer nada contra él. Incluso juega con su comida como un ocioso felino. Les ofrece combatir ¿y qué hace ella? Una oferta tan estúpida que me hace creer que no entiende la gravedad de la situación. Ni siquiera duda en lanzar un martillazo inútil. Por más que suene el acero contra el brazo del robot, ni siquiera parece retroceder. Cualquier entrenador con algo de experiencia ve la diferencia de niveles. No se puede ganar. Lo malo es que parece solo yo entendí ese mensaje. Lo feo es que están peleando y haciendo ruido. Y lo horrible es como eso empezó a afectar al Tauros. Empezó a relinchar, a ver a todas partes como sintiéndose perdido y poco a poco a retroceder en pasos temblorosos que pronto lo llevaron a bramar con exaltación y miedo. Dio pasos resbaladizos antes de poner sus ojos, escleras inyectadas en sangre, contra el más grande de sus captores. Valiant, así le llamaban, ¿no?, pronto se vio arremetido en carrera bruta que con facilidad esquivó antes de que le cayeran dos coces brutas que me sacaron un grito desde lo más profundo de mi ser. —¡¡Idiota!! Contenido oculto Nota: Alpha grita idiota usando la palabra baka. Tauros: Doble patada (-0 primer golpe; -1 segundo golpe. Daño total: -1) TAUROS: Lucha Lvl. 2 (150 exp. sig. lvl.) Rasgo: >> En batalla: el último de sus usos de un movimiento de Destrucción hará un adicional de +3 de daño (tras la tirada de dados). >> Fuera de batalla: puede embestir contra ciertas superficies y tratar de derribarlas o romperlas. Intentarlo frecuentemente puede causarle daño. Estadísticas: >> Vida: 23/23 >> Ataque: 7 >> Defensa: 6 >> Velocidad: 7 Movimientos: >> Embestida [Destrucción] (10 Potencia, Normal) (5/5) >> Doble patada [Asesino] (2 golpes de 10+2 Potencia, Lucha) (1/2)