Así como el Club de lectura tiene sus recomendaciones… ¿Por qué no poesía? Semanalmente iremos recomendando los poemas de sus poetas preferidos o aquellos que consideren escriben bien. Asimismo una vez que la semana esté por acabar se elegirán a los 5 poetas más recomendados y por medio de un lanzamiento de dados se elegirá a uno del cual discutiremos su forma de escribir, ya sean pro o contras. Cada poeta es único, pero no a todos nos gustan como relatan algunos, así como tenemos a nuestros preferidos, también están esos que a veces consideramos no son buenos. Como habrán notado la idea es que lean, un buen dato que les digo es que el leer poesía también es un buen desarrollo para que se amplíe el léxico y se vean distintos estilos, yo personalmente pruebo cosas nuevas en el día a día mientras leo de Alfonsina Storni o Rosario Castellanos. Bien, leer esto, es importante. -Las recomendaciones que se pueden hacer deben ser máximo 5, mínimo 3 por comentario, no queremos que recomienden todo de golpe y luego se queden sin nada. -Variedad por favor, sé de antemano que Neruda es un poeta bastante conocido, pero así como bien se sabe lo famoso que es busquemos variedades, pueden ser poetas locales de su país, asimismo como los que son conocidos a nivel mundial. -Los poetas pueden repetirse, los poemas NO, porque a este paso nos llenaremos de lo mismo y avanzaremos sin avanzar. -Pueden también recomendar poesía Haiku y Tanka, -preferible no, pero no se los impido-. Una vez dicho esto espero que todos aquellos que se comprometieron conmigo dándome su apoyo comiencen a recomendar. Recuerden que deben recomendar de poetas, no escritos de FFL, ni CemZoo u otro foro.
Ok, no he leído nada de poesía, pero ayudo Recomendaciones de poetas y algunos poemas para ejemplificar: *Armando Tejada Gómez -Hay un niño en la calle *José Hernandez -Martín Fierro *Mario Benedetti -Si Dios fuera mujer *Jorge Luis Borges -Ajedrez Esos son los que más o menos conozco (si, total analfabeta en el tema)
Que genial; bueno lo prometido es deuda. -Sor Juana Inés de la Cruz. "Redondillas." Contenido oculto Hombres necios que acusáis a la mujer, sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis; si con ansia sin igual solicitáis su desdén, por qué queréis que obren bien si las incitáis al mal? Combatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco, al niño que pone el coco y luego le tiene miedo. Queréis, con presunción necia, hallar a la que buscáis para prentendida, Thais, y en la posesión, Lucrecia. ¿Qué humor puede ser más raro que el que, falto de consejo, él mismo empaña el espejo y siente que no esté claro? Con el favor y el desdén tenéis condición igual, quejándoos, si os tratan mal, burlándoos, si os quieren bien. Opinión, ninguna gana, pues la que más se recata, si no os admite, es ingrata, y si os admite, es liviana. Siempre tan necios andáis que, con desigual nivel, a una culpáis por cruel y a otra por fácil culpáis. ¿Pues como ha de estar templada la que vuestro amor pretende?, ¿si la que es ingrata ofende, y la que es fácil enfada? Mas, entre el enfado y la pena que vuestro gusto refiere, bien haya la que no os quiere y quejaos en hora buena. Dan vuestras amantes penas a sus libertades alas, y después de hacerlas malas las queréis hallar muy buenas. ¿Cuál mayor culpa ha tenido en una pasión errada: la que cae de rogada, o el que ruega de caído? ¿O cuál es de más culpar, aunque cualquiera mal haga; la que peca por la paga o el que paga por pecar? ¿Pues, para qué os espantáis de la culpa que tenéis? Queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis. Dejad de solicitar, y después, con más razón, acusaréis la afición de la que os fuere a rogar. Bien con muchas armas fundo que lidia vuestra arrogancia, pues en promesa e instancia juntáis diablo, carne y mundo. -Octavio Paz. "Entre irse y quedarse." Contenido oculto Entre irse y quedarse duda el día, enamorado de su transparencia. La tarde circular es ya bahía: en su quieto vaivén se mece el mundo. Todo es visible y todo es elusivo, todo está cerca y todo es intocable. Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz reposan a la sombra de sus nombres. Latir del tiempo que en mi sien repite la misma terca sílaba de sangre. La luz hace del muro indiferente un espectral teatro de reflejos. En el centro de un ojo me descubro; no me mira, me miro en su mirada. Se disipa el instante. Sin moverme, yo me quedo y me voy: soy una pausa. -Gustavo Adolfo Bécquer. "Amor Eterno." Contenido oculto Podrá nublarse el sol eternamente; Podrá secarse en un instante el mar; Podrá romperse el eje de la tierra Como un débil cristal. ¡todo sucederá! Podrá la muerte Cubrirme con su fúnebre crespón; Pero jamás en mí podrá apagarse La llama de tu amor. -Manuel M. Flores. "Adiós." Contenido oculto Adiós para siempre, mitad de mi vida, un alma tan sólo teníamos los dos; mas hoy es preciso que esta alma divida la amarga palabra del último adiós. ¿Por qué nos separan? ¿No saben acaso que pasa la vida cual pasa la flor? cruzamos el mundo como aves de paso… mañana la tumba, ¿por qué hoy el dolor? ¿La dicha secreta de dos que se adoran enoja a los cielos, y es fuerza sufrir? ¿Tan sólo son gratas las almas que lloran al torvo destino?… ¿La ley es morir?… ¿Quién es el destino?… Te arroja a mis brazos, en mi alma te imprime, te infunde en mi ser, y bárbaro luego me arranca a pedazos el alma y la vida contigo… ¿por qué? Adiós… es preciso. No llores… y parte. La dicha de vernos nos quitan no más; pero un solo instante dejar de adorarte, hacer que te olvide, ¿lo pueden? ¡Jamás! Con lazos eternos nos hemos unido; en vano el destino nos hiere a los dos… ¡las almas que se aman no tienen olvido, no tienen ausencia, no tienen adiós! -Amado Nervo. "Amiga mi larario está vacio." Contenido oculto Amiga, mi larario esta vacío: desde que el fuego del hogar no arde, nuestros dioses huyeron ante el frío; hoy preside en sus tronos el hastío las nupcias del silencio y de la tarde. El tiempo destructor no en vano pasa; los aleros del patio están en ruinas; ya no forman allí su leve casa, con paredes convexas de argamasa y tapiz del plumón, las golondrinas. ¡Qué silencio el del piano! Su gemido ya no vibra en los ámbitos desiertos; los nocturnos y scherzos han huido... ¡Pobre jaula sin aves! ¡Pobre nido! ¡Misterioso ataúd de trinos muertos! ¡Ah, si vieras tu huerto! Ya no hay rosas, ni lirios, ni libélulas de seda, ni cocuyos de luz, ni mariposas... Tiemblan las ramas del rosal, medrosas; el viento sopla, la hojarasca rueda. Amiga, tu mansión está desierta; el musgo verdinegro que decora los dinteles ruinosos de la puerta, parece una inscripción que dice: ¡Muerta! El cierzo pasa, y suspirando: ¡Llora! En general mi favorito es el de Sor Juana Inés de la Cruz. ;) :oops:
Francisco Villaespesa ¿Conoce alguien el amor? Contenido oculto ¿Conoce alguien el amor? ¡El amor es un sueño sin fin! Es como un lánguido sopor entre las flores de un jardín... ¿Conoce alguien el amor? Es un anhelo misterioso que al labio hace suspirar, torna al cobarde en valeroso y al más valiente hace temblar; es un perfume embriagador que deja pálida la faz; es la palmera de la paz en los desiertos del dolor... ¿Conoce alguien el amor? Es una senda florecida, es un licor que hace olvidar todas las glorias de la vida, menos la gloria del amar... Es paz en medio de la guerra. Fundirse en uno siendo dos... ¡La única dicha que en la tierra a los creyentes les da Dios! Quedarse inmóvil y cerrar los ojos para mejor ver; y bajo un beso adormecer... y bajo un beso despertar... Es un fulgor que hace cegar. ¡Es como un huerto todo en flor que nos convida a reposar! ¿Conoce alguien el amor? ¡Todos conocen el amor! El amor es como un jardín envenenado de dolor... donde el dolor no tiene fin. ¡Todos conocen el amor! Es como un áspid venenoso que siempre sabe emponzoñar al noble pecho generoso donde le quieran alentar. Al más leal traidor, es la ceguera del abismo y la ilusión del espejismo... en los desiertos del dolor. ¡Todos conocen el amor! ¡Es laberinto sin salida es una ola de pesar que nos arroja de la vida como los náufragos del mar! Provocación de toda guerra..., sufrir en uno las de dos... ¡La mayor pena que en la tierra a los creyentes les da Dios! Es un perpetuo agonizar, un alarido, un estertor, que hace al más santo blasfemar... ¡Todos conocen el amor! Rubén Darío Los motivos del lobo Contenido oculto El varón que tiene corazón de lis, alma de querube, lengua celestial, el mínimo y dulce Francisco de Asís, está con un rudo y torvo animal, bestia temerosa, de sangre y de robo, las fauces de furia, los ojos de mal: el lobo de Gubbia, el terrible lobo, rabioso, ha asolado los alrededores; cruel ha deshecho todos los rebaños; devoró corderos, devoró pastores, y son incontables sus muertes y daños. Fuertes cazadores armados de hierros fueron destrozados. Los duros colmillos dieron cuenta de los más bravos perros, como de cabritos y de corderillos. Francisco salió: al lobo buscó en su madriguera. Cerca de la cueva encontró a la fiera enorme, que al verle se lanzó feroz contra él. Francisco, con su dulce voz, alzando la mano, al lobo furioso dijo: —¡Paz, hermano lobo! El animal contempló al varón de tosco sayal; dejó su aire arisco, cerró las abiertas fauces agresivas, y dijo: —¡Está bien, hermano Francisco! ¡Cómo! —exclamó el santo—. ¿Es ley que tú vivas de horror y de muerte? ¿La sangre que vierte tu hocico diabólico, el duelo y espanto que esparces, el llanto de los campesinos, el grito, el dolor de tanta criatura de Nuestro Señor, no han de contener tu encono infernal? ¿Vienes del infierno? ¿Te ha infundido acaso su rencor eterno Luzbel o Belial? Y el gran lobo, humilde: —¡Es duro el invierno, y es horrible el hambre! En el bosque helado no hallé qué comer; y busqué el ganado, y en veces comí ganado y pastor. ¿La sangre? Yo vi más de un cazador sobre su caballo, llevando el azor al puño; o correr tras el jabalí, el oso o el ciervo; y a más de uno vi mancharse de sangre, herir, torturar, de las roncas trompas al sordo clamor, a los animales de Nuestro Señor. Y no era por hambre, que iban a cazar. Francisco responde: —En el hombre existe mala levadura. Cuando nace viene con pecado. Es triste. Mas el alma simple de la bestia es pura. Tú vas a tener desde hoy qué comer. Dejarás en paz rebaños y gente en este país. ¡Que Dios melifique tu ser montaraz! —Está bien, hermano Francisco de Asís. —Ante el Señor, que todo ata y desata, en fe de promesa tiéndeme la pata. El lobo tendió la pata al hermano de Asís, que a su vez le alargó la mano. Fueron a la aldea. La gente veía y lo que miraba casi no creía. Tras el religioso iba el lobo fiero, y, baja la testa, quieto le seguía como un can de casa, o como un cordero. Francisco llamó la gente a la plaza y allí predicó. Y dijo: —He aquí una amable caza. El hermano lobo se viene conmigo; me juró no ser ya vuestro enemigo, y no repetir su ataque sangriento. Vosotros, en cambio, daréis su alimento a la pobre bestia de Dios. —¡Así sea!, contestó la gente toda de la aldea. Y luego, en señal de contentamiento, movió testa y cola el buen animal, y entró con Francisco de Asís al convento. * Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo en el santo asilo. Sus bastas orejas los salmos oían y los claros ojos se le humedecían. Aprendió mil gracias y hacía mil juegos cuando a la cocina iba con los legos. Y cuando Francisco su oración hacía, el lobo las pobres sandalias lamía. Salía a la calle, iba por el monte, descendía al valle, entraba en las casas y le daban algo de comer. Mirábanle como a un manso galgo. Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo, desapareció, tornó a la montaña, y recomenzaron su aullido y su saña. Otra vez sintióse el temor, la alarma, entre los vecinos y entre los pastores; colmaba el espanto los alrededores, de nada servían el valor y el arma, pues la bestia fiera no dio treguas a su furor jamás, como si tuviera fuegos de Moloch y de Satanás. Cuando volvió al pueblo el divino santo, todos lo buscaron con quejas y llanto, y con mil querellas dieron testimonio de lo que sufrían y perdían tanto por aquel infame lobo del demonio. Francisco de Asís se puso severo. Se fue a la montaña a buscar al falso lobo carnicero. Y junto a su cueva halló a la alimaña. —En nombre del Padre del sacro universo, conjúrote —dijo—, ¡oh lobo perverso!, a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal? Contesta. Te escucho. Como en sorda lucha, habló el animal, la boca espumosa y el ojo fatal: —Hermano Francisco, no te acerques mucho... Yo estaba tranquilo allá en el convento; al pueblo salía, y si algo me daban estaba contento y manso comía. Mas empecé a ver que en todas las casas estaban la Envidia, la Saña, la Ira, y en todos los rostros ardían las brasas de odio, de lujuria, de infamia y mentira. Hermanos a hermanos hacían la guerra, perdían los débiles, ganaban los malos, hembra y macho eran como perro y perra, y un buen día todos me dieron de palos. Me vieron humilde, lamía las manos y los pies. Seguía tus sagradas leyes, todas las criaturas eran mis hermanos: los hermanos hombres, los hermanos bueyes, hermanas estrellas y hermanos gusanos. Y así, me apalearon y me echaron fuera. Y su risa fue como un agua hirviente, y entre mis entrañas revivió la fiera, y me sentí lobo malo de repente; mas siempre mejor que esa mala gente. y recomencé a luchar aquí, a me defender y a me alimentar. Como el oso hace, como el jabalí, que para vivir tienen que matar. Déjame en el monte, déjame en el risco, déjame existir en mi libertad, vete a tu convento, hermano Francisco, sigue tu camino y tu santidad. El santo de Asís no le dijo nada. Le miró con una profunda mirada, y partió con lágrimas y con desconsuelos, y habló al Dios eterno con su corazón. El viento del bosque llevó su oración, que era: Padre nuestro, que estás en los cielos... José María Gabriel y Galán Mi vaquerillo Contenido oculto He dormido esta noche en el monte con el niño que cuida mis vacas. En el valle tendió para ambos el rapaz su raquítica manta ¡y se quiso quitar-¡pobrecito!- su blusilla y hacerme almohada! Una noche solemne de junio, una noche de junio muy clara... Los valles dormían, los búhos cantaban, sonaba un cencerro, rumiaban las vacas... y una luna de luz amorosa, presidiendo la atmósfera diáfana, inundaba los cielos tranquilos de dulzuras sedantes y cálidas. ¡Qué noches, qué noches! ¡Qué horas, qué auras! ¡Para hacerse de acero los cuerpos! ¡Para hacerse de oro las almas! Pero el niño ¡qué solo vivía! ¡Me daba una lástima recordar que en los campos desiertos tan solo pasaba las noches de junio rutilantes, medrosas, calladas, y las húmedas noches de octubre, cualdo el aire menea las ramas, y las noches del turbio febrero, tan negras, tan bravas, con lobos y cárabos, con vientos y aguas!... ¡Recordar que dormido pudieran pisarlo las vacas, morderle en los labios horrendas tarántulas, matarlo los lobos, comerlo las águilas!... ¡Vaquerito mío! ¡Cuán amargo era el pan que te daba! Yo tenía un hijito pequeño -hijo de mi alma, que jamás te dejé si tu madre sobre ti no tendía sus alas!- y si un hombre duro le vendiera las cosas tan caras!... Pero ¿qué van a hablar mis amores, si el niñito que cuida mis vacas también tiene padres con tiernas entrañas? He pasado con él esta noche, y en las horas de más honda calma me habló la conciencia muy duras palabras... Y le dije que sí, que era horrible..., que llorándolo el alma ya estaba. El niño dormía cara al cielo con plácida calma; la luz de la luna puro beso de madre le daba, y el beso del padre se lo puso mi boca en su cara. Y le dije con voz de cariño cuando vi clarear la mañana: -¡Despierta, mi mozo, que ya viene el alba y hay que hacer una lumbre muy grande y un almuerzo muy rico... ¡Levanta! Tú te quedas luego guardando las vacas, y a la noche te vas y las dejas... ¡San Antonio bendito las guarda!... Y a tu madre a la noche le dices que vaya a mi casa, porque ya eres grande y te quiero aumentar la soldada...
José Martí Si ves un monte de espumas Contenido oculto Si ves un monte de espumas, Es mi verso lo que ves: Mi verso es un monte, y es Un abanico de plumas. Mi verso es como un puñal Que por el puño echa flor: Mi verso es un surtidor Que da un agua de coral. Mi verso es de un verde claro Y de un carmín encendido: Mi verso es un ciervo herido Que busca en el monte amparo. Mi verso al valiente agrada: Mi verso, breve y sincero, Es del vigor del acero Con que se funde la espada. XAvier Villaururrutia Nocturno Grito Contenido oculto Tengo miedo de mi voz y busco mi sombra en vano. Será mía aquella sombra sin cuerpo que va pasando? ¿Y mía la voz perdida que va la calle incendiando? ¿Qué voz, qué sombra, qué sueño, despierto que no he soñado, serán la voz y la sombra y el sueño que me han robado? Para oír brotar la sangre de mi corazón cerrado, ¿pondré la oreja en mi pecho como en el pulso la mano? Mi pecho estará vació y yo decorazonado, y serán mis manos duros pulsos de mármol helado. José Asunción Silva Zoospermos Contenido oculto El conocido sabio Cornelius Von Ken-Rinegen, que disfrutó en Hamburgo de una clientela enorme y que dejó un in-folio de mil quinientas páginas sobre hígado y riñones, abandonado luego por todos sus amigos, murió en Leipzig, maniático, desprestigiado y pobre, debido a sus estudios de los últimos años sobre espermatozoides. Frente de un microscopio que le costó un sentido, obra maestra y única de un óptico de Londres, la vista recogida, temblándole las manos, ansioso, fijo, inmóvil, reconcentrado y torvo, como un fantasma pálido, a media voz decía: "Oh, mira cómo corren y bullen y se mueven y luchan y se agitan los espermatozoides! "¡Mira! si no estuviera perdido para siempre; si huyendo por caminos que todos no conocen hubiera al fin logrado tras múltiples esfuerzos el convertirse en hombre, corriéndole los años hubiera sido un Werther y tras de mil angustias y gestas y pasiones se hubiera suicidado con un Smith & Wesson ese espermatozoide. "Aquel de más arriba que vibra a dos milímetros del Werther suprimido, del vidrio junto al borde, hubiera sido un héroe de nuestras grandes guerras. ¡Alguna estatua en bronce hubiera recordado, cual vencedor intrépido y conductor insigne de tropas y cañones, y general en jefe de todos los ejércitos, a ese espermatozoide! "Aquel hubiera sido la Gretchen de algún Fausto; ese de más arriba un heredero noble, dueño a los veintiún de algún millón de thallers y un título de conde; aquel, un usurero; el otro, el pequeñísimo, algún poeta lírico; y el otro, aquel enorme, un profesor científico que hubiera escrito un libro sobre espermatozoides! Afortunadamente, perdidos para siempre os agitáis ahora, ¡oh, puntos que sois hombres! entre los vidrios gruesos traslúcidos y diáfanos del microscopio enorme; afortunadamente, zoopermos, en la tierra no creceréis poblándola de dichas y de horrores: dentro de diez minutos todos estaréis muertos, ¡hola, espermatozoides! Así el ilustre sabio Cornelius Von Ken-Rinegen, que disfritó en Hamburgo de una clientela enorme y que dejó un in-folio de mil quinientas páginas sobre hígado y riñones, murió en Leipzig, maniático, desprestigiado y pobre, debido a sus estudios de los últimos años sobre espermatozoides. Luis de Góngora A Francisco de Quevedo Contenido oculto Anacreonte español, no hay quien os tope, Que no diga con mucha cortesía, Que ya que vuestros pies son de elegía, Que vuestras suavidades son de arrope. ¿No imitaréis al terenciano Lope, Que al de Belerofonte cada día Sobre zuecos de cómica poesía Se calza espuelas, y le da un galope? Con cuidado especial vuestros antojos Dicen que quieren traducir al griego, No habiéndolo mirado vuestros ojos. Prestádselos un rato a mi ojo ciego, Porque a luz saque ciertos versos flojos, Y entenderéis cualquier gregüesco luego. Jaime Sabines La luna Contenido oculto La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas. Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía Un pedazo de luna en el bolsillo es el mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama, y para alejar a los médicos y las clínicas. Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido, y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos ayudan a bien morir Pon una hoja tierna de la luna debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ver. Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para cuando te ahogues, y dale la llave de la luna a los presos y a los desencantados. Para los condenados a muerte y para los condenados a vida no hay mejor estimulante que la luna en dosis precisas y controladas
Bueno apoyando el movimiento poético de Lust, acá traigo mis recomendaciones con autores que leí cuando estaba en el colegio. El primero es Federico García Lorca con su obra Alma ausente: Contenido oculto No te conoce el toro ni la higuera, ni caballos ni hormigas de tu casa. No te conoce tu recuerdo mudo porque te has muerto para siempre. No te conoce el lomo de la piedra, ni el raso negro donde te destrozas. No te conoce tu recuerdo mudo porque te has muerto para siempre. El otoño vendrá con caracolas, uva de niebla y montes agrupados, pero nadie querrá mirar tus ojos porque te has muerto para siempre. Porque te has muerto para siempre, como todos los muertos de la Tierra, como todos los muertos que se olvidan en un montón de perros apagados. No te conoce nadie. No. Pero yo te canto. Yo canto para luego tu perfil y tu gracia. La madurez insigne de tu conocimiento. Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca. La tristeza que tuvo tu valiente alegría. Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace, un andaluz tan claro, tan rico de aventura. Yo canto su elegancia con palabras que gimen y recuerdo una brisa triste por los olivos. El segundo es Gabriela Mistral, mujer chilena, primera en obtener el premio Nobel de Literatura, tremendo ejemplo para el día de hoy, día de las mujeres... aprovecho para felicitarlas a todas en sus día =). Les dejo su obra Ausencia: Contenido oculto Se va de ti mi cuerpo gota a gota. Se va mi cara en un óleo sordo; se van mis manos en azogue suelto; se van mis pies en dos tiempos de polvo. ¡Se te va todo, se nos va todo! Se va mi voz, que te hacía campana cerrada a cuanto no somos nosotros. Se van mis gestos que se devanaban, en lanzaderas, debajo tus ojos. Y se te va la mirada que entrega, cuando te mira, el enebro y el olmo. Me voy de ti con tus mismos alientos: como humedad de tu cuerpo evaporo. Me voy de ti con vigilia y con sueño, y en tu recuerdo más fiel ya me borro. Y en tu memoria me vuelvo como esos que no nacieron ni en llanos ni en sotos. Sangre sería y me fuese en las palmas de tu labor, y en tu boca de mosto. Tu entraña fuese, y sería quemada en marchas tuyas que nunca más oigo, ¡y en tu pasión que retumba en la noche como demencia de mares solos! ¡Se nos va todo, se nos va todo El tercero es Alberto Arvelo Torrealba, es un poeta venezolano, de mi país natal jeje... Su obra es Florentino y el Diablo, es una serie de enfretamiento verbal entre el primero con el segundo. Muy bueno, con bastante sentido del humor y picardía, ya que nadie se atrevería a retar al diablo... acá les dejo el poema... Es muy largo eso sí, dejo la primera parte que se llama "El reto" que es cuando se encuentran estos dos personajes. Aclaratoria importante: El lenguaje del poema es proveniente de los llanos de Venezuela, donde el género del contrapunteo y la copla son muy populares, de hecho esta obra está versionada en contrapunteo, y ellos utilizan muchos términos coloquiales xD. Si quieren puedo traer el resto para que vean en qué terminó el encuentro entre Florentino y el Diablo. Sin más preámbulo... dejo la primera parte de este poema "El Reto": Contenido oculto El coplero Florentino por el ancho terraplén caminos de El Desamparo desanda a golpe de seis. Puntero en la soledad que enlutan llamas de ayer; macolla de tierra errante le nace bajo el corcel. Ojo ciego el lagunazo, sin junco, garza ni grey; dura cuenca enterronada donde el casco da traspié Los escuálidos espinos desnudan su amarillez. Las chicharras atolondran el cenizo anochecer. Parece que para el mundo la palma sin un vaivén. El coplero solitario vive su grave altivez de ir caminando el erial como quien pisa vergel. En el caño de las ánimas se para muerto de sed y en las patas del castaño ve lo claro del jaguey. El cacho de beber tira. Al agua lo oye caer; cuando lo va levantando se le salpican los pies, pero del cuerno vacío ni gota pudo beber. Vuelve a tirarlo y salpica el agua clara otra vez; ávido sorbo susurran los belfos del palafrén; dulce rosario destila del empapado cordel, mas sólo arena los ojos en el turbio fondo ven. Soplo de quema el suspiro doblada espiga sin mies la savia ardiente en la imagen de nunca reverdecer. Mirada y rumbo el coplero pone para su caney cuando con trote sombrío siente un jinete tras él. Negra se le ve la manta negro el caballo también; bajo el negro pelueguama, la cara no se le ve. Pasa cantando un romance sin la mirada volver: “En negra orilla del mundo se han de hallar de quien a quien aquél que ve sin mirar y aquél que mira sin ver. Cuando esté más hondo el río aguárdeme en Santa Inés, que yo lo voy a buscar para cantar con usté. Soy retador de juglares desde los siglos del rey. Le sobra con esperarme si me quiere conocer. Mala sombra del espanto cruza por el terraplén, hacia mármoles de ocaso se alarga como un ciprés, jinetes de lejanía la acompañan en tropel, la encobijan y la borran pajas del anochecer. La palma en la luz agónica centra pávido ajimez. Florentino taciturno coge el banco de través, puntero en la soledad que enlutan llamas de ayer, caminante sin camino, resero sin una res, parece que va soñando con la sabana en la sien. En un verso largo y hondo se le estira el tono fiel, con su América andaluza en lo español barinés: “Sabana, sabana, tierra que hace sudar y querer, parada con tanto rumbo, con agua y muerto de sed. Una con mi alma en la sola, una con Dios en la fe, sobre tu pecho desnudo yo me paro a responder. Sepa el cantador sombrío que yo cumplo con mi ley y como canté con todos tengo que cantar con él”.
Rosalía de Castro: A la luna Contenido oculto I ¡Con qué pura y serena transparencia brilla esta noche la luna! A imagen de la cándida inocencia, no tiene mancha ninguna. De su pálido rayo la luz pura como lluvia de oro cae sobre las largas cintas de verdura que la brisa lleva y trae. Y el mármol de las tumbas ilumina con melancólica lumbre, y las corrientes de agua cristalina que bajan de la alta cumbre. La lejana llanura, las praderas, el mar de espuma cubierto donde nacen las ondas plañideras, el blanco arenal desierto, la iglesia, el campanario, el viejo muro, la ría en su curso varia, todo lo ves desde tu cenit puro, casta virgen solitaria. II Todo lo ves, y todos los mortales, cuantos en el mundo habitan, en busca del alivio de sus males, tu blanca luz solicitan. Unos para consuelo de dolores, otros tras de ensueños de oro que con vagos y tibios resplandores vierte tu rayo incoloro. Y otros, en fin, para gustar contigo esas venturas robadas que huyen del sol, acusador testigo, pero no de tus miradas. III Y yo, celosa como me dio el cielo y mi destino inconstante, correr quisiera un misterioso velo sobre tu casto semblante. Y piensa mi exaltada fantasía que sólo yo te contemplo, y como que es hermosa en demasía te doy mi patria por templo. Pues digo con orgullo que en la esfera jamás brilló luz alguna que en su claro fulgor se pareciera a nuestra cándida luna. Mas ¡qué delirio y qué ilusión tan vana esta que llena mi mente! De altísimas regiones soberana nos miras indiferente. Y sigues en silencio tu camino siempre impasible y serena, dejándome sujeta a mi destino como el preso a su cadena. Y a alumbrar vas un suelo más dichoso que nuestro encantado suelo, aunque no más fecundo y más hermoso, pues no le hay bajo del cielo. No hizo Dios cual mi patria otra tan bella en luz, perfume y frescura, sólo que le dio en cambio mala estrella, dote de toda hermosura. IV Dígote, pues, adiós, tú, cuanto amada, indiferente y esquiva; ¿qué eres al fin, ¡oh, hermosa!, comparada al que es llama ardiente y viva? Adiós... adiós, y quiera la fortuna, descolorida doncella, que tierra tan feliz no halles ninguna como mi Galicia bella. Y que al tornar viajera sin reposo de nuevo a nuestras regiones, en donde un tiempo el celta vigoroso te envió sus oraciones, en vez de lutos como un tiempo, veas la abundancia en sus hogares, y que en ciudades, villas y en aldeas han vuelto los ausentes a sus lares. A las rubias envidias Contenido oculto A las rubias envidias porque naciste con color moreno, y te parecen ellas blancos ángeles que han bajado del cielo. ¡Ah!, pues no olvides, niña, y ten por cosa cierta, que mucho más que un ángel siempre pudo un demonio en la tierra. Cenicientas las aguas, los desnudos Contenido oculto Cenicientas las aguas, los desnudos árboles y los montes cenicientos; parda la bruma que los vela y pardas las nubes que atraviesan por el cielo; triste, en la tierra, el color gris domina, ¡el color de los viejos! De cuando en cuando de la lluvia el sordo rumor suena, y el viento al pasar por el bosque silba o finge lamentos tan extraños, tan hondos y dolientes que parece que llaman por los muertos. Seguido del mastín, que helado tiembla, el labrador, envuelto en su capa de juncos, cruza el monte; el campo está desierto, y tan sólo en los charcos que negrean del ancho prado entre el verdor intenso posa el vuelo la blanca gaviota, mientras graznan los cuervos. Yo desde mi ventana, que azotan los airados elementos, regocijada y pensativa escucho el discorde concierto simpático a mi alma... ¡Oh, mi amigo el invierno!, mil y mil veces bien venido seas, mi sombrío y adusto compañero. ¿No eres acaso el precursor dichoso del tibio mayo y del abril risueño? ¡Ah, si el invierno triste de la vida, como tú de las flores y los céfiros, también precursor fuera de la hermosa y eterna primavera de mis sueños...! Tres de Rosalía de Castro,pronto editaré con otros autores.
Uniéndome a la poesía aquí dejo algunas recomendaciones : Vicente García Huidobro: "Alerta" ; "Sombra". (chileno) Miguel Arteche: "Vagabudos en la noche" (chileno) César Vallejo: "Los mineros salieron de la mina". (peruano) Saludos!!
[Europeo/Ingles] William Shakespeare: Derrochador de encanto. Derrochador de encanto. ¡Ve! si en oriente la graciosa luz... ¡Ve! Si en oriente la graciosa luz... A un día de verano compararte. A un día de verano compararte [Chileno] Miguel Arteche: El agua. El agua
Destacaré lo que leí en la escuela. Edmundo Moure Rojas. Días~ Contenido oculto Hay días en que me levanto eufórico con ganas de pegarle a cualquiera, con deseos de coger una muchacha, echármela sobre los hombros y emprender el camino de la cordillera; me gustaría trepar esa montaña azul que se burla de mí a diario y poseerla mil veces con pies y manos, gritar desde las alturas contta los que amo y a favor de los que detesto... Ya no resisto los impulsos de protesta, las ansias de condenarlo todo; se me van a la boca los clamores y la mano al inquieto cuchillo para apuñalar la rutina, ese monstruo organizado, con hora de entrada y de salida. con informes periódicos y falaces, orgulloso de su empapelada tiranía. Días hay para derramar el vino, romper los agresivos cristales, profanar al amigo predilecto con una mentira piadosa, inquirir la libertad bajo las piedras, acorralar al torpe burócrata con una espada de papel, perpetrar un edificante soneto contra el mejor héroe oficial. Días, días, días... para abofetear el cielo ilosorio, para morder la oreja de un patriarca, para pulverizar palomas con horrendos avisos comerciales, Hoy podría ser ese día si me atreviera a lanzar al viento tanto documento inverosimil, si... Basta. Después de todo soy tan cobarde como cualquiera Verónica Jiménez. Nada tiene que ver el amor con el amor~ Contenido oculto Nada tiene que ver el amor con el amor nada tiene que ver la sed con el agua que arrebata ni la primavera con la flor que se desprende del tallo. Son sólo ejemplos. El amor tiene que ver con la costumbre de mirarse a los ojos repetidas veces el amor tiene que ver con la costumbre de buscar en los ojos contrarios el eco de un relámpago o palabras amables tras las máscaras estrictas del silencio. No tienen que ver con el amor las prolongaciones del estío ni las hojas que se desprenden exhaustas de los árboles ni las hojas que se aferran como gusanos de los árboles. Es un ejemplo. El amor tiene que ver con una casa aplastada por la lluvia con habitaciones a oscuras y con charcos con las tristes camisas aferradas al vacío del aire con los chalecos sin destino empujados al fuego con un par de ojos sofocados en su espejo. El amor tiene que ver con la costumbre de mirarse a los ojos repetidas veces y atizar las llamas de los charcos repetidas veces y alojar la lluvia en habitaciones oscuras repetidas veces. El amor tiene que ver con huir de nuestras habitaciones con fundar en el barro una nueva ciudad para guarecernos con vestirnos en nombre del amor con una nueva guirnalda de granizos con detestar en nombre del amor los frutos y los árboles. Nada tiene que ver el amor con el amor. Nada tiene que ver el amor con las palabras que engendra. Disculpa por no poder aportar más, Lust. Buscaré mi libro de estudios y seguiré resaltando los poemas que recomendaría leer aunque sea una vez <3
Llénate de mí - Pablo Neruda Contenido oculto Llénate de mí. Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame. Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame. Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora, Soy el que pasó saltando sobre las cosas, el fugante, el doliente. Pero siento tu hora, la hora de que mi vida gotee sobre tu alma, la hora de las ternuras que no derramé nunca, la hora de los silencios que no tienen palabras, tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias, tu hora, medianoche que me fue solitaria. Libértame de mí. Quiero salir de mi alma. Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre. Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta. No, no quiero ser esto. Ayúdame a romper estas puertas inmensas. Con tus hombros de seda desentierra estas anclas. Así crucificaron mi dolor una tarde. Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro. Mi corazón no debe callar hoy o mañana. Debe participar de lo que toca, debe ser de metales, de raíces, de alas. No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve, no puedo ser la sombra que se deshace y pasa. No, no puede ser, no puede ser, no puede ser. Entonces gritaría, lloraría, gemiría. No puede ser, no puede ser. Quién iba a romper esta vibración de mis alas? Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué? palabra? No puede ser, no puede ser, no puede ser. Libértame de mí. Quiero salir de mi alma. Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva. De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste. Tienes de mí ese sello de avidéz no saciada. Desde que yo los miro tus ojos son más tristes. Vamos juntos. Rompamos este camino juntos. Ser? la ruta tuya. Pasa. Déjame irme. Ansíame, agótame, viérteme, sacrificarme. Haz tambalear los cercos de mis últimos límites. Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca, inundando las tierras como un río terrible, desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos, destrozando, quemando, arrasando como una lava loca lo que existe, correr fuera de mi mismo, perdidamente, libre de mí, Curiosamente libre. ¡Irme, Dios mío, irme!
Julio Cortázar Quizás la mas querida Me diste la intemperie, la leve sombra de tu mano pasando por mi cara. Me diste el frío, la distancia, el amargo café de medianoche entre mesas vacías. Una carta de amor Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo, como un perro que pasa, una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga y cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo, lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía, todo eso es tan poco, yo lo quiero de vos porque te quiero. Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana, que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina, y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad. Bernardo Arzate ¿Músico o poeta? ¿Entre ser músico o poeta? las dos artes son hermosas, es como "valorar" las mariposas: ¡Entre una activa y una quieta! Ni el poeta siente mas ni siente menos, que el que cantando expresa anhelo al compas del violoncelo. ¿Ser músico o poeta? ¡Los dos son buenos! ------ Bueno después pongo más, están muy bellas todas pero tenia que escoger entre ellas xD. ¡Ah! y por favor que alguien me explique como se pone "Mostrar Spolier" que ni idea con eso y disculpen la molestia
Charles Baudelaire: Letanías de Satán Contenido oculto Letanías de Satán Oh tú, el Angel más bello y asimismo el más sabio Dios privado de suerte y ayuno de alabanzas, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Príncipe del exilio, a quien perjudicaron, Y que, vencido, aún te alzas con más fuerza, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú que todo lo sabes, oh gran rey subterráneo, Familiar curandero de la angustia del hombre, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú, que incluso al leproso y a los parias más bajos Sólo por amor muestras el gusto del Edén, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Oh tú, que de la Muerte, tu vieja y firme amante, Engendras la Esperanza - ¡esa adorable loca! ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú que das al proscrito esa altiva mirada Que en torno del cadalso condena a un pueblo entero ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú sabes las guaridas donde en tierras lejanas El celoso Dios guarda toda su pedrería, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú, cuyos claros ojos, saben en qué arsenales Amortajado el pueblo duerme de los metales, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú, cuya larga mano disimula el abismo Al sonámbulo errante sobre los edificios, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú que, mágicamente, ablandas la osamenta Del borracho caído al pie de los caballos, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú, que por consolar al débil ser que sufre A mezclar nos enseñas azufre con salitre, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú que imprimes tu marca, ¡oh cómplice sutil! En la frente del Creso vil e inmisericorde ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Tú, que en el corazón de las putas enciendes El culto por las llagas y el amor a los trapos ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Báculo de exiliados, lámpara de inventores, Confidente de ahorcados y de conspiradores, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Padre adoptivo de aquellos que, en su cólera, Del paraíso terrestre arrojó Dios un día, ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Oración Gloria y loor a ti, Satán, en las alturas Del cielo donde reinas y en las profundidades Del infierno en que sueñas, vencido y silencioso, Haz que mi alma, bajo el Arbol de la Ciencia, Cerca de ti repose, cuando, sobre tu frente, Como una Iglesia nueva sus ramajes se expandan. Contenido oculto El albatros Suelen, por divertirse, los mozos marineros cazar albatros, grandes pájaros de los mares que siguen lentamente, indolentes viajeros, el barco, que navega sobre abismos y azares. Apenas los arrojan allí sobre cubierta, príncipes del azul, torpes y avergonzados, el ala grande y blanca aflojan como muerta y la dejan, cual remos, caer a sus costados. ¡Que débil y que inútil ahora el viajero alado! El, antes tan hermoso, ¡que grotesco en el suelo! Con su pipa uno de ellos el pico le ha quemado, otro imita, renqueando, del inválido el vuelo. El poeta es igual ... Allá arriba, en la altura, ¡qué importan flechas, rayos, tempestad desatada! Desterrado en el mundo, concluyó la aventura: ¡sus alas de gigante no le sirven de nada! Gabriela Mistral Contenido oculto EL REPARTO Si me ponen al costado la ciega de nacimiento, le diré, bajo, bajito, con la voz llena de polvo: -Hermana, toma mis ojos. ¿Ojos? ¿para qué preciso arriba y llena de lumbres? En mi Patria he de llevar todo el cuerpo hecho pupila, espejo devolvedor ancha pupila sin párpados. Iré yo a campo traviesa con los ojos en las manos y las dos manos dichosas deletreando lo no visto nombrando lo adivinado. Tome otra mis rodillas si las suyas se quedaron trabadas y empedernidas por las nieves o la escarcha. Otra tómeme los brazos si es que se los rebanaron. Y otras tomen mis sentidos. Con su sed y con su hambre. Acabe así, consumada repartida como hogaza lanzada a sur o a norte no seré nunca más una. Será mi aligeramiento como un apear de ramas que me abajan y descargan de mí misma, como de árbol. ¡Ah, respiro, ay dulce pago, vertical descendimiento!
Rubén Darío. Sonatina. Federico García Lorca. Romance sonámbulo. Espronceda. Canción del pirata. Del siguiente hay muchas traducciones, la que más me gusta la de Jorge Luís Borges. Walt Whitman. Out of the rolling ocean the crowd (Del oceano rodante de la multitud).
Como lo prometido es deuda, aquí traigo por ahora un aporte de un excelso poeta de mi país. El corazón rebosante Porfirio Barba Jacob Contenido oculto El alma traigo ebria de aroma de rosales Contenido oculto y del temblor extraño que dejan los caminos... A la luz de la luna las vacas maternales dirigen tras mi sombra sus ojos opalinos. Pasan con sencillez hacia la cumbre, rumiando simplemente las hierbas del vallado; o bien bajo los árboles con clara mansedumbre se aduermen al arrullo del aire sosegado. Y en la quietud augusta de la noche mirífica, como sutil caricia de trémulos pinceles, del cielo florecido la claridad magnífica fluye sobre la albura de sus lustrosas pieles. Y yo discurro en paz, y solamente pienso en la virtud sencilla que mi razón impetra; hasta que, en elación el ánimo suspenso, gozo la sencillez que viene y me penetra. Sencillez de las bestias sin culpa y sin resabio; sencillez de las aguas que apuran su corriente; sencillez de los árboles... ¡Todo sencillo y sabio, Señor, y todo justo, y sobrio, y reverente! Cruzando las campiñas, tiemblo bajo la gracia de esta bondad augusta que me llena... ¡Oh dulzura de mieles! ¡Oh grito de eficacia! ¡Oh manos que vertisteis en mi espíritu la sagrada emoción de la noche serena! Como el varón que sabe la voz de las mujeres en celo, temblorosas cuando al amor incitan, yo sé la plenitud en que todos los seres viven de su virtud, y nada solicitan. Para seguir viviendo la vida que me resta haced mi voluntad templada, y fuerte y noble, oh virginales cedros de lírica floresta, oh próvidas campiñas, oh generoso roble. Y haced mi corazón fuerte como vosotros del monte en la frecuencia. Oh dulces animales que, no sabiendo nada, bajo la carne sabéis la antigua ciencia de estar oyendo siempre la soledad sagrada. Aparte también traigo: Para que yo no te conozca tan pronto Rabindranath Tagore Contenido oculto Para que yo no te conozca tan pronto, juegas conmigo. Contenido oculto Me ciegas con tus repentinas risas para que no te vea tus lágrimas… Conozco, conozco tu arte. ¡Nunca dices lo que quieres decir! Por miedo a que yo no te tenga en lo que vales, me evitas de mil modos. Te apartas de la multitud para que yo no te confunda con ella… Conozco, conozco tu arte. ¡Nunca vas por donde quisieras ir! Como puedes más que nadie sobre mí, te callas. Me dejas mis regalos con descuido juguetón… Conozco, conozco tu arte. ¡Nunca aceptas lo que quisieras aceptar! Poema 19 Pablo Neruda 20 Poemas de amor y una canción desesperada Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas, el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas, hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos y tu boca que tiene la sonrisa del agua. Un sol negro y ansioso se te arrolla en las hebras de la negra melena, cuando estiras los brazos. Tú juegas con el sol como con un estero y él te deja en los ojos dos oscuros remansos. Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca. Todo de ti me aleja, como del mediodía. Eres la delirante juventud de la abeja, la embriaguez de la ola, la fuerza de la espiga. Mi corazón sombrío te busca, sin embargo, y amo tu cuerpo alegre, tu voz suelta y delgada. Mariposa morena dulce y definitiva, como el trigal y el sol, la amapola y el agua.
Bueno, aquí vengo para ayudar! ;D Guillermo Valencia: *Hay un instante. José Albi: *Amor lejano. Federico García Lorca: *El jardín de las morenas. *Tres historias del viento. Espero que os gusten en especial los dos últimos! ;D
Humm... no soy muy sabia, pero recomiendo a: Feredico García Lorca, "Romance sonámbulo". Pablo Neruda, "Poema 20". Gabriela Mistral, "Íntima". Bueno, eso es todo. Un beso :3
Hola! acá traigo otros tres aportes: -Pablo Neruda con Poema XV, este poema toda la vida desde que lo declamé en primaria me ha encantado: Contenido oculto Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía. Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: déjame que me calle con el silencio tuyo. Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto. -Segundo, Mario Benedetti con Despabílate amor, ante la realidad cruel de las guerras: Contenido oculto Bonjour buon giorno guten morgen despabílate amor y toma nota sólo en el tercer mundo mueren cuarenta mil niños por día en el plácido cielo despejado flotan los bombarderos y los buitres cuatro millones tienen sida la codicia depila la amazonia buenos días good morning despabílate en los ordenadores de la abuela onu no caben más cadáveres de ruanda los fundamentalistas degüellan a extranjeros predica el papa contra los condones havelange estrangula a maradona bonjour monsieur le maire forza italia buon giorno guten morgen ernst junger opus dei buenos días good morning hiroshima despabílate amor que el horror amanece Por último un venezolano, ilustre Andrés Eloy Blanco con Píntame Angelitos Negros: Contenido oculto De La juanbimbada ¡Ah mundo! La Negra Juana, ¡la mano que le pasó! Se le murió su negrito, sí señor. —Ay, compadrito del alma, ¡tan sano que estaba el negro! Yo no le acataba el pliegue, yo no le acataba el hueso; como yo me enflaquecía, lo medía con mi cuerpo, se me iba poniendo flaco como yo me iba poniendo. Se me murió mi negrito; Dios lo tendrá dispuesto; ya lo tendrá colocao como angelito del Cielo. —Desengáñese, comadre, que no hay angelitos negros. Pintor de santos de alcoba, pintor sin tierra en el pecho, que cuando pintas tus santos no te acuerdas de tu pueblo, que cuando pintas tus Vírgenes pintas angelitos bellos, pero nunca te acordaste de pintar un ángel negro. Pintor nacido en mi tierra, con el pincel extranjero, pintor que sigues el rumbo de tantos pintores viejos, aunque la Virgen sea blanca, píntame angelitos negros. No hay pintor que pintara angelitos de mi pueblo. Yo quiero angelitos blancos con angelitos morenos. Ángel de buena familia no basta para mi cielo. Si queda un pintor de santos, si queda un pintor de cielos, que haga el cielo de mi tierra, con los tonos de mi pueblo, con su ángel de perla fina, con su ángel de medio pelo, con sus ángeles catires, con sus ángeles morenos, con sus angelitos blancos, con sus angelitos indios, con sus angelitos negros, que vayan comiendo mango por las barriadas del cielo. Si al cielo voy algún día, tengo que hallarte en el cielo, angelitico del diablo, serafín cucurusero. Si sabes pintar tu tierra, así has de pintar tu cielo, con su sol que tuesta blancos, con su sol que suda negros, porque para eso lo tienes calientito y de los buenos. Aunque la Virgen sea blanca, píntame angelitos negros. No hay una iglesia de rumbo, no hay una iglesia de pueblo, donde hayan dejado entrar al cuadro angelitos negros. Y entonces, ¿adónde van, angelitos de mi pueblo, zamuritos de Guaribe, torditos de Barlovento? Pintor que pintas tu tierra, si quieres pintar tu cielo, cuando pintas angelitos acuérdate de tu pueblo y al lado del ángel rubio y junto al ángel trigueño, aunque la Virgen sea blanca, píntame angelitos negros. ¡Viva la diversidad racial!
-Cíñete a mí- Walt Whitman. Cíñete a mí Cíñete a mí, noche del seno desnudo; cíñete a mí, noche ardiente y nutricia! Noche de vientos del Sur, noche de grandes y pocos luceros, tú, que en la paz cabeceas, loca, desnuda noche de estío. Voluptuosa sonríe, ¡oh, tierra de fresco aliento ! Tierra de árboles adormilados y líquidos, tierra ya sin luz del ocaso, tierra de montes con cumbre de niebla, tierra donde derrama cristales el plenilunio azulado, tierra con manchas de luz y de sombra en las aguas del río, tierra de límpido gris y de nubes que para mí son más vivas y claras, tierra de abrazo anchuroso, tierra ataviada con flor de manzano sonríe ya, que tu amante se acerca. -Tu mirada- Walt Whitman. Tu mirada. Me miraste a los ojos, penetrando, en lo más profundo de mi alma. El cristal azul de tus pupilas, me mostraba, mi imagen reflejada. Me miraste y pediste temblorosa que un te amo, saliera de mis labios, pero ellos ya no tienen más palabras pues los golpes de la vida los han cerrado. Me miraste y tu pelo se erizaba, y una gota redonda en tu pupila que brotó, de un corazón roto y cayó recorriendo tu mejilla. Me miraste y tu rostro empapado me exigía una palabra, una respuesta, y mentí diciéndote te amo por ganar de tu cara una sonrisa. -NO ME DEJES, AMOR, EN LA AÑORANZA-Ana Inés Bonnin Armstrong NO ME DEJES, AMOR, EN LA AÑORANZA No me dejes, amor, en la añoranza. Dame, por fin, seguro y alto vuelo. Desarráigame, fíjame. Recelo que aquí no lograré paz ni bonanza. Mi sed inextinguible se abalanza y busca un ancho río, paralelo de un mísero y exhausto riachuelo. ¡Amor! Sacia mi sed; dame pujanza para volcarte en molde sin orillas. ¿Por qué, por qué te ciñes y encastillas cuando posees fuerza de coloso? Quisiera derramar esta ternura, que rebasa mi pecho, en la mesura de un pecho inmensamente generoso. Un pequeño aporte...^^ Edit: ¿por qué el spoiler se repite tanto? lo pongo asi... [*spoiler][*/spoiler], claro sin asterisco, y se repite sólo...