Reporte de rol: Cruce de destinos en Frolamburgo
Publicado por Lucius Belmonte en el blog La Biblioteca de don Lucius. Vistas: 309
Hace un par de semanas tuve mis primeras partidas de juego de mesa, nada más y nada menos que con Jernhest, un juego de rol ambientado en un mundo fantástico con estética de mediados del siglo XIX y tecnología Steampunk. Como el sistema original, basado en Aventuras en las Marcas del Este, funciona al trancazo; usamos el sistema de Savage World, que aparte es más dinamico. El grupo protagonista está conformado por (agárrense)
1- Violet Rosehallow, alias Rose Vermont, espía nacida en Vaneirin (La Inglaterra de este mundo) con la tapadera de una escritora. En realidad, es de origen noble y está enamorada de Emma Wellington, princesa de Vaneirin y heredera al trono.
2- Azai: Mercenario de Frolamburgo (Alemania) de raza inuji (Hombres perro originarios de Sohjo [Japon]) un tanto ultranacionalista, ex miembro de las fuerzas especiales y casi hombre del saco del servicio de espionaje.
3- Bobuac de la Vega- Smith: Goblin nacido en Roake (Viejo y Salvaje Oeste), ingeniero de profesión y fuente del caos y el humor del grupo por vocación. Inmigrante en busca de fortuna y tipo propenso a soltar estupideces al estar nervioso a partes iguales.
4- Shizue: Boticaria de Frolamburgo de raza inuji, lo único que quiere es seguir trabajando en lo que ama. No tiene suerte en eso.
Nota: Frolamburgo y Vaneirin forman parte de una supranación que abarca además los equivalentes de Suiza, Francia, Escocia, Polonia e Italia de este mundo, llamada Alannia
Todos empezaron su aventura en un balneario en Frolamburgo, en el que coincidieron todos por diversos motivos como mandan los cánones del rol. Lo principal es que Rose y Azai tenían que reunirse con un contacto, mientras que Shizue llevaba un encargo de su farmacia y Bobuac buscaba trabajo como encargado de mantenimiento. Obviamente todo se fue al traste: El contacto fue asesinado de un disparo y cundió el caos en el balneario. Azai tomo el mando en cuanto a la violencia, matando a uno de los tres atacantes y obligándolos a mantenerse en el segundo piso del lugar. Rose salió de su habitación y la cosa terminó con un extraño tiroteo corto que derivó en una discusión a gritos, que los enemigos aprovecharon para intentar escapar brincando por un balcón. Mientras, Shizue se mantenía detrás de un mostrador y Bobuac saqueaba cosas que quedaron regadas por el suelo en la refriega. Durante el round final, fue el goblin quien evitó el escape de los enemigos, pues les disparó con el arma que llevaba escondida: una escopeta recortada. Ambos tipos cayeron al suelo, con uno luchando por su vida.
Se armó otra discusión mientras Shizue se encargó de estabilizar al enemigo herido y en eso llegó la policía, sí señor. Los polis encañonaron a los protagonistas, los metieron en un coche y se los llevaron a la comisaria mientras registraban la escena del crimen.
Estuvieron quien sabe cuánto tiempo en las celdas hasta que los dejaron ir, con la noticia de que Fry Gunther, el canciller de Frolamburgo, quería hablar con ellos. Fueron a dar a la oficina de aquel hombre con aspecto del capitán John Price de Call of Duty a punto de jubilarse y recibieron un reporte acerca de una organización llamada Stygia, la cual estaba dando problemas con algo relacionado con los dioses, que en este mundo han muerto o están desaparecidos. Hablando de desaparecidos, también se enteraron de que un grupo de investigadores de la Sociedad del Descubrimiento se habían desvanecido. Todo fue bien en la reunión, salvo que Bobuac estaba especialmente nervioso y dijo unas cuantas cosas fuera de lugar, pero el canciller se las dejó pasar. Al final, ellos habían visto demasiado, así que quedaron bajo las ordenes de Azai, los civiles al menos. Todos se equiparon con armamento de grado militar y, en el caso del goblin, con explosivos y se les dió la última ubicación conocida de los investigadores desaparecidos
Se encaminaron hacia el Bosque de La Boheme, conocido por las fuerzas especiales de Frolamburgo como “El Campo de Entrenamiento”, en un trayecto que duro unos dos días en tren primero y bote después, en donde se dejó ver una parte del trasfondo de Rose, mediante su ritual de escribir una carta a una persona especial para luego quemarla. Y también Bobuac mostró su astucia, pues empleó un truco verbal muy viejo para averiguar que era aquello que escribía su compañera, después de mucho insistir, claro está. Y también supieron un poco de las aventuras de Azai durante su tiempo de servicio relacionadas con el alcohol y el desmadre en general.
Una vez llegados al bosque, muy tétrico, por cierto, acamparon en la entrada. El sitio estaba cerca de la frontera con Morabia, la Transilvania de este mundo, con todo y vampiros, así que corrían unos cuantos rumores con fundamento sobre él, sobre todo los susurros y los árboles que se movían. Cuando cayó la noche, cuatro soldados froleses de las fuerzas especiales llegaron de dentro del bosque, bastante magullados y una de ellas afectada mentalmente: Se habían enfrentado a varios enemigos dentro del bosque cerca de unas ruinas y habían retrocedido en busca de refuerzos. Con el reloj corriendo en su contra, los protas unieron a dos soldados a su grupo mientras el resto iba a dar aviso al cuartel más cercano. Después de recoger los bultos, se metieron en el bosque. Durante el trayecto a las ruinas, el bosque hizo de las suyas. Todos empezaron a escuchar susurros, con Rose siendo la victima predilecta. El bosque se ensañó con ella y sus deseos prohibidos, teniendo que hacer acopio de valor para seguir. Se toparon con un campamento destrozado de investigadores que empezaron a registrar, encontrando un diario que les dio algo de información e hizo que la cuenta atrás se acelerase. Siguiendo la dirección de un pequeño rastro de sangre, llegaron a las ruinas, a cuyas puertas había cadáveres de soldados y miembros de Stygia. Después de apartar los cadáveres prendieron las linternas y entraron, siendo recibidos por una primera habitación decorada con frescos del Ragnarok, la batalla de los dioses. La segunda habitación estaba totalmente oscura vista desde fuera, así que Bobuac se ofreció a avanzar y se encontró con un montón de sombras que recorrían las paredes que, gracias a su suerte, no lo vieron. Todos decidieron pasar en un grupo unido y Shizue negoció con las sombras para que no les hicieran nada. Entonces, un grito los hizo correr a la tercera habitación, donde se encontraron un ritual oscuro a punto de acabar, con sacrificios humanos incluidos, que por suerte aún seguían intactos, pero no por mucho porque los de Stygia tenían los cuchillos en alto. De inmediato se armó el tiroteo y los protas tuvieron suerte, porque a pesar de estar amontonados en la puerta consiguieron abatir a sus enemigos, los cuales incluían a una vampiresa que escapó antes de poder ser capturada sacrificando a uno de sus secuaces para que se lanzase sobre el grupo para abrirle el paso. Con todos los tipos de Stygia muertos, el equipo se enteró de lo que era aquel sitio cortesía de los académicos rescatados: Una prisión para uno de los sirvientes de los Arcaicos, los seres que lucharon contra los dioses en el Ragnarok.
Después de eso, emprendieron el camino a la capital de Frolamburgo, a reportarse con el canciller. Este aclaró unas cuantas dudas y terminó por reclutar a Shizue y Bobuac en sus órganos de inteligencia, bajo la atención y responsabilidad de Azai; siendo su cabeza la primera que rodaría en caso que ocurriese “algo”.
Y así acabó la primera aventura de este más o menos funcional grupo. Ahora están en otra, cuyo reporte haré cuando la terminemos. Hasta la próxima
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