Cambio de destino

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por Rein, 15 Noviembre 2012.

Estado del tema:
No se permiten más respuestas.
  1.  
    Rein

    Rein Once

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,840
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Cambio de destino
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    371
    Bueno, este es mi primer FanFic en ésta web, ya antes había escrito. Espero que les guste mi historia. No olvides en darme tu opinión.

    Prólogo​
    ~NARRADO POR SAKURA~

    Nunca creí que iba a terminar odiándolo y... Temiéndole... Pero gracias a lo sucedido con él, me llevó a mi destino...

    Al principio lo amaba con toda mi alma, lo adoraba; incluso, llegué a entregarle partes que ni un sólo rayo de luz puede tocar en mí. Pero tuve un error, el cuál fue el mejor que he cometido en toda mi vida. Me hizo daño... Lo odio tanto.

    - ¡Sácame de aquí! - grité al ver que se acercaba hacia mí.
    -No puedo amor mío - me acaricio la mejilla dándome un beso pero traté de separarme - No quiero que te vayas de mi lado - me mandó una de sus pequeñas sonrisas que conquistaba a cualquiera.
    - ¡Te odio Uchiha! - le grité en la cara, ya con demasiadas lágrimas en el rostro - Te lo suplico...
    - ¡Shhh...! - me interrumpió - yo a ti te amo, nunca lo olvides - me limpió las lágrimas de mi rostro con pequeños besos -. No te dejaré estar con otro que no sea yo... Mucho menos con...
    - ¡ITACHI! -Lo interrumpió él; mi salvación - Déjala o sino...
    - ¡¿O sino qué?! ¡¿Me matarás?! - gritó golpeando la reja de la celda en la que me encontraba y se volteó hacia él.
    - ¡Sasuke! - Empecé a llorar con más fuerza - Gracias al cielo que estás aquí...
    - Mira lo que acabas de hacer, hermanito - dijo enfurecido Itachi - Has hecho llorar a mi amor
    - Tú mismo fue quién la hizo llorar. No debiste encerrarla aquí. - Dijo el pelinegro que acababa de llegar.

    Ya no sabía que hacer. Yo estaba destrozada. Encerrada por ese cambio de destino tan grande que sucedió. Ahora no sé que es lo que se acerca: si mi muerte, su muerte de alguno de ellos o, incluso, de los 3. Sólo sabía que había empezado una guerra entre hermanos por mí culpa..

    **************
    Me gustaría que me dieran su opinión y si quieren que empiece con la historia :D Gracias por leerlo.
     
    • Me gusta Me gusta x 14
  2.  
    AndyHyuuga

    AndyHyuuga Entusiasta

    Géminis
    Miembro desde:
    17 Octubre 2010
    Mensajes:
    96
    Pluma de
    Escritora
    O.o me quede con la historia me encanto
    espero que le sigas en serio yo pense que el que tenia Sakura era Sasuke pro sorpresa un trio SasuSakuIta espero quele sigas
    y que puedas invitarme a leer
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  3.  
    Rein

    Rein Once

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,840
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Cambio de destino
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    2300
    Capítulo 1​
    “Bienvenida Afectiva”​
    Nuestra historia empezará situándose en Saitama, Kanto. ¿Más específico? En el distrito de Konoha**. Una ciudad muy tranquila, con clima templado. Se puede vivir plácidamente. Con una población de, aproximadamente… 50,000 habitantes. Es la ciudad más pequeña de la región. Se encuentra a 40 minutos de Tokio.
    Ese día era soleado. Una nueva habitante había llegado a aquella pequeña ciudad…

    ~ NARRACIÓN DE SAKURA ~

    Apenas arribaba a mi nuevo hogar y no quería estar ahí. Nunca deseé ir a esa ciudad llamada… Konoha, si no me equivoco. Lo peor de la situación era que al siguiente día tenía que ir a la escuela. No tenía alguna razón para estar nerviosa ante este tema, ya que, a mí no me gusta estar con la gente. Me siento bien estando sola, las otras personas pueden traicionarte.

    Cuando el taxi se detuvo enfrente de una casa, una casa que era mí nuevo hogar. Lo supe por la foto que sostenía en mis manos sobre la casa y en la parte de atrás con la dirección. No supe cuáles eran mis sentimientos en ese momento.

    Junto con mí maleta, bajé del taxi. Le pagué al conductor y se fue. Yo me dirigí a la entrada de aquella casa. La fachada principal tenía un estilo de mansión de 2 pisos; con 3 arcos tapando el pequeño patio delantero, éste incluye un lugar para un auto, un camino hacia la entrada y un área con pasto ya seco. Había unas pequeñas escaleras para la puerta principal. Las paredes de un color salmón. Saqué la llave que tenía en mi bolsillo y abrí la puerta.

    Al entrar, del lado derecho, estaba la sala, más al fondo estaba el comedor y la cocina, que los conectaban por una puerta. Del lado izquierdo estaban unas escaleras hacia el segundo piso que, al parecer, se dirigían a las 2 habitaciones y un baño. Al lado de mí se encontraba un perchero, colgué ahí mi sombrero verde que llevaba puesto, al igual que la maleta, la dejé a un costado del perchero.

    Mientras caminaba para explorar aquella casa, observaba las paredes y el techo; estaban curiosamente pintados de un rosa muy suave, casi blanco, pero con árboles de cerezo en las esquinas; pero el techo estaba repleto de las ramas de esos árboles pintados.

    - *Creo que se esmeraron mucho esta vez…* - pensé al ver la decoración.

    No tenía ganas de cenar, así que subí las escaleras para ver que encontraba. Al subir, estaba un par de ventanas que daban hacia la casa de al lado, otra para la calle y otra para el patio trasero; éste también estaba descuidado. Me asomé por la ventana que daba hacia la calle y en la casa de enfrente, estaba unas señoras mirando hacia mi hogar. Parecía que estaban secreteándose respecto a mí hogar…

    Disgustada, seguí caminando por el pasillo. Me molestaban este tipo de situaciones. A lo largo del pasillo se encontraban 2 puertas. Entré a la primera que se encontraba del lado derecho: estaba pintada de un color morado y con tonos azules claros, había una cama de ropa morada… Observándola mejor, la mayor parte del cuarto era morado… No entiendo por qué… Salí de ese cuarto, con la esperanza de que el otro estuviera más a mi estilo.
    Abrí la siguiente puerta algo nervios y… El cuarto estaba pintado de color rosa, aunque también tenía pintados árboles de cerezo pero sólo en las esquinas. El piso era de madera. Ver así la recámara me hacia sentir como si estuviera viviendo aún con mis padres…

    Empecé a sentirme deprimida, así que decidí echarme a dormir, para mañana ir al nuevo colegio.

    **********

    Al siguiente día, me levanté, me duché y fui al armario. El armario estaba dentro de una puerta. Al abrir la puerta me sorprendí, pues había demasiada ropa sólo para mí. Eran 4 lugares para solamente blusas, en el suelo estaban unos mueblecillos con, aproximadamente, 25 pares de zapatos. Tenían 2 entrepaños en las esquinas llenos de pantalones. Todo con mucha variedad de colores. Pero había uno que estaba colgado en la puerta: el uniforme del colegio. Era una falda negra y una blusa, la cuál tenía un símbolo en la manga derecha. Supuestamente, representa una hoja. Me vestí y bajé a la cocina a prepararme algo rápido: un sándwich. Para comérmelo en el camino al colegio.

    Al salir, miré al cielo; era un día nublado a diferencia de ayer. Cerré con seguro la casa y me dirigí hacia la calle. Tenía que ir hacia el lado izquierdo de la casa. Justo al lado de la mía se encontraba una casa a la venta, se veía bastante grande. Mientras seguía caminando, la casa enfrente de la que estaba a la venta, iba saliendo una chica con el mismo uniforme que yo. Tenía el cabello azul oscuro, con una bufanda lila y ojos blancos, pero hermosos.

    En la siguiente casa de al lado de la que estaba a la venta, salían 2 chavos de cabello negro azabache; el más alto lo tenía largo y lo tenía amarrado en una coleta, el otro lo tenía mucho más corto con un estilo puntiagudo. Éstos también portaban el uniforme del colegio. Decidí correr para llegar más temprano y no ser el centro de atención de todos.


    Al llegar al colegio, eran pocos los alumnos que habían llegado. Me dirigí hacia las oficinas de la dirección. Una señorita que estaba sentada en un escritorio me preguntó “¿qué necesitas?” y le dije que era la estudiante de nuevo ingreso. Al cabo de unos segundos, me dijo “Bienvenida, señorita Sakura”. Me pasó a la oficina que se encontraba detrás de su escritorio, el de la directora.
    - ¿Directora Tsunade? Ella es la estudiante de nuevo ingreso para el grupo 2-B – Dijo la que parecía ser la secretaria. Ella era de cabello corto y negro, al igual que sus ojos. Portaba el clásico traje de secretaria. – Haruno Sakura.
    - Buenos días, señorita Sakura, la esperábamos. – Dijo la directora. Ella tenía unos ojos color dorado, cabello rubio amarrado en 2 coletas. Tenía un tatuaje de diamante en su frente y portaba una capa verde. – Shizune, por favor dale los documentos que necesite para que se pueda incorporar tranquilamente a sus clases y luego la llevas a su aula.
    - ¡Entendido, directora! – Dijo y se volteó hacia mí. – Por favor, venga conmigo. – Entonces salió y la seguí.
    En ese momento escuché el timbre. Ya había comenzado la primera clase. La secretaria me entregó unos papeles en los que incluía el horario, la ubicación, los profesores y unas hojas que tenía que llenar acerca de mí. Ella me llevó hasta el salón del profesor Iruka y llamó a la puerta. Entre ellos se estaban diciendo cosas la verdad no alcancé a escuchar algo.

    ~ FIN DE LA NARRACIÓN DE SAKURA~

    - Jóvenes, tienen una nueva compañera: Sakura Haruno – Dijo el profesor, que tenía amarrado su cabello castaño oscuro en una coleta y ojos oscuros, con una cicatriz que atravesaba su rostro de mejilla a mejilla.
    - Bienvenida – Dijeron todos los estudiantes del aula de mala gana, después se empezaron a secretear. La pelirrosa se empezó a sentir mal.
    - Pase al asiento del fondo, por favor –
    - Está bien, gracias. – Dijo ella con una sonrisa un tanto fingida y triste.
    Mientras se dirigía a su asiento, la pelirrosa cruzó la mirada con un rostro que nunca se imaginó. De alguna forma, fue una luz que encendió dentro de la chica. Ese rostro le dio una razón para querer ir al colegio. Era el mismo chico que vio salir de una casa junto con otro. Ella lo identificó por su cabello negro azabache y su estilo de peinado.
    - *Él es el mismo que hoy iba saliendo de la casa… Viéndolo bien, es muy apuesto…*- Pensó la pelirrosa mientras caminaba y observaba disimuladamente.
    - Oye, Hinata… Amor… - Dijo el azabache un poco sonrojado.
    - ¿Qué pasa, amor? – Dijo la ojiblanca.
    - Quiero hablar contigo en el receso. –
    - Está bien – sonrío aquella chica.
    -*¿Ella es su novia…? Bueno, mejor me alejo…*- Pensó y siguió caminando resignada hasta el asiento que le fue asignado.

    ****************

    Van pasando las clases hasta la hora de la salida:
    - Bien chicos, yo me largo a mi casa – Dijo Itachi, un chavo de cabello negro azabache y largo. El mismo que vio la pelirrosa en la mañana, con un gesto serio en la cara -. Luego me sigues contando tu aventura, Deidara.
    - ¡Claro! Nos vemos. – Dijo Deidara; uno de los mejores amigos de Itachi, de la misma edad, con ojos azules y cabello largo y rubio.
    - Adiós… - Dijo Sasori; el segundo mejor amigo de Itachi, pero más unido con Deidara. Tenía cabello corto y rojizo, y ojos café ceniza.
    - Entonces, a ti te seguiré contando mi “aventura” – Dijo el rubio dirigiéndose a Sasori.
    - Ya que… - Respondió éste.
    - *Tengo que llegar rápido a casa…* - Iba caminando pensativo Itachi, estando ya lejos de sus amigos, hasta que fue interrumpido de sus pensamientos.

    ****************

    ~NARRACIÓN DE ITACHI~
    - ¡Ah…! – Escuché un grito de parte de una chica pelirrosa.
    En ese momento, sentí que mi vida dio un giro de 360°. Al ver a esa chica con cabellera rosada, me hizo querer irla a conocer. Era hermosa. La más hermosa que había visto en mi vida. Su cabello la hacía más especial aún. De alguna forma fue amor a primera vista. Me quedé paralizado contemplándola.
    Ella cayó al chocar conmigo por mi culpa. Quise ayudarla pero mi cuerpo no me lo permitía, pues seguía paralizado contemplando su belleza. Incluso, me encontraba sin mostrar algún gesto en el rostro.
    - ¡L-lo siento! ¡Hasta luego…! – Dijo levantándose, sacudiéndose el polvo que quedó en su falda, sin mostrar su rostro. Después salió corriendo lejos. Se escucharon las risas y burlas de los demás estudiantes que se encontraban en ese momento.
    -*Esa chica…*- Fue lo único que pude pensar, pues seguía atónito.

    ~FIN DE LA NARRCIÓN~

    La chica salió corriendo hasta llegar a su hogar. Entró y se encerró.
    - ¿Por qué precisamente hoy tenía que pasarme esto? – Se dijo para sí misma.

    ~~~~~~~~~~Flashback~~~~~~~~~~~

    La pelirrosa se estaba dirigiendo a la puerta principal del colegio cuando le pareció escuchar a alguien gritándole. Se volteó a comprobarlo, pero sólo era su mente jugándole una broma y siguió caminando, y de la nada ya había chocado con aquel chico.
    - ¡Ah…! – gritó tratando de amortiguar el golpe con sus manos. Le vio el rostro al chivo con el que había chocado. Al principio pensó que era el chico apuesto que vio ese día en su misma aula. Tenían un gran parecido. Después se percató que era el chico que acompañaba al apuesto esa misma mañana.
    - ¡L-lo siento! – dijo muy nerviosa y sonrojada tratando de no mostrar su rostro. - ¡Hasta luego! – Y salió corriendo.

    ~~~~~~~~~~~Fin Del Flashback~~~~~~~~~~~~~~~~

    El tema no salía de su cabeza, así que decidió ir a prepararse algo para comer.

    *************************

    Al siguiente día, Sakura se sentía más tranquila. Ya estaba por lograr sacar de su cabeza los acontecimientos del día anterior.
    Más tarde ya en el colegio; para ser más específicos: al comienzo del receso. Ya había sonado el timbre para el receso. La pelirrosa fue la última en salir del aula.
    - *Por fin, llegó el receso. Ahora es sólo encontrar la cafetería… Aún no logro ubicarme en este colegio.* - Rió para sí misma, después algo no tan lejano de ella, llamó su atención.
    - Ahora sí te metiste en grandes problemas, Deidara – dijo el pelirrojo, Sasori.
    - Ya deja de recordármelo… - Dijo el rubio. Éste lucía que, recientemente, lo habían golpeado, ya que venía sangrando y apoyándose de Sasori e Itachi, y de un solo pie.
    - *Rayos, es el chico de ayer…* - pensó la chica al ver al azabache. -*Mejor me voy de aquí…* -Y se fue al pasillo principal, buscando la cafetería.
    -*Esa chica… Definitivamente tengo que conocerla* - Pensó Itachi al darse cuenta de que estaba cerca la pelirrosa.
    - ¿A quién estabas mirando, Itachi? – Dijo Deidara con una sonrisa burlona.
    - A la nueva, ¿cierto? – Dijo Sasori con una risita.
    -En realidad, a nadie… - se desvaneció su voz en la última palabra del azabache.


    Al llegar a la cafetería, la chica fue y compró un ramen instantáneo, después buscó una mesa vacía, y se sentó.
    -*Sólo espero que no me haya visto…*- pensó viendo su ramen preocupada y con un poco de odio, como si éste tuviera la culpa.
    -*Ahí está.* -Pensó Itachi, al llegar a la cafetería. -*Iré con ella y la conoceré a mi manera… No dejaré que nadie me la quite…* - Después de sentarse en otra mesa, se levantó de nuevo. – Ahora regreso chicos… - Dijo mientras caminaba hacia la mesa donde se encontraba la pelirrosa.
    - Pero, ¿qué haces? – Dijo Deidara desconcertado, pero no le contestó el azabache.
    Éste, al llegar al pie de la mesa, dijo:
    - ¡Oye, tú! ¡La de rosa! – dijo con una pequeña sonrisa.
    - ¡¿Y-yo?! – volteó nerviosa y sonrojada. Mientras, el ojinegro se acercó mucho más a ésta, le agarró el rostro. – Es-espera… - dijo muy temerosa. - ¿Qué haces? – Por último dijo con un hilo de voz. Él acercaba poco a poco su rostro con el de ella y la besó. Ella se dejó llevar.

    FIN​

    **Lo de Kanto y Saitama si existe, pero Konoha… no,¡ je je je!

    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
    ¿Les gustó? :D Lo odiaron? :confused: Cuál es su opinión?
    ¿Su parte favorita? ¿La parte que odiaron?
    ¿Algún error?
    ¿Alguna otra cosa?
    ¡Estaré subiendo capítulo cada jueves!
    ¡SI QUIERES QUE TE INVITE A LEER, DÍMELO ;)
    Gracias por leerlo
     
    • Me gusta Me gusta x 10
  4.  
    AndyHyuuga

    AndyHyuuga Entusiasta

    Géminis
    Miembro desde:
    17 Octubre 2010
    Mensajes:
    96
    Pluma de
    Escritora
    O.o que onda con itachi
    ¿Les gustó?
    me gusto muxo
    Cuál es su opinión?
    que sigas tu curso a tu personajes por que eso es lo que me atrapo de tu narracion

    ¿Su parte favorita?
    cuando Sasuke le dice amor a Hinata Mori

    ¿La parte que odiaron?
    mmm las viejas chismosas
    ¿Algún error?
    no creo que vi uno por que de por si me ando esforzando para leer jajajaj
    ¿Alguna otra cosa?
    sigue o te buscare pra que termines esto

    P.D.: espero que me invites a seguir leyendo y mi amenaza no te afecta jajajaja
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  5.  
    Rein

    Rein Once

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,840
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Cambio de destino
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    1650
    Aquí les traigo el capítulo número 2 ;) Gracias a las personas que comentaron en el anterior
    Bueno se los dejo! Nos leemos abajito :p

    Capítulo 2​
    “A Primera Vista”​
    La pelirrosa lo único que pudo hacer fue corresponder aquel beso de aquel hombre apuesto. Aunque estaba demasiado confundida, pues, tenía pensamientos como: “¿Por qué está pasando esto?”, cosas por el estilo.

    Itachi se detuvo, pues se le acabó el aire, sino si hubiera seguido el beso. Ella se levantó de su asiento muy sonrojada y preparó la mano para darle una bofetada, pero unas palabras la interrumpieron.

    — Eres tú – susurró el ojinegro recargando suavemente su rostro en el de ella, y con los ojos cerrados —. Lo sabía.

    — *¿Pero de qué está hablando?* — pensó y miró sorprendida la pelirrosa, bajando su mano lentamente — *Nunca lo había visto en mi vida... ¡Esto es demasiado extraño...!*

    —Algo me lo había dicho – dijo él, abrazándola y haciendo que ésta se sonrojara y se quedara sin palabras, pero aún más confundida de lo que ya estaba. – Yo sabía que eras la indicada para mí. – La abraza con poco más fuerte, acomodando su cabeza en su pecho — ¿Puedes escuchar latir mi corazón?, es por ti… — la miró al rostro.


    — G-gracias… Sólo que hay una cosa… No te conozco… — dijo ella con un gesto de lastima, evitando su mirada. – Además, con justa razón, no siento nada por ti, como dices tú por mí…

    — Pero lo harás – dijo él, seguro de sí mismo, con una sonrisa encantadora; que según Sakura, parecía de un príncipe azul, haciéndola sonrojar aún más. – Tendrás todo el tiempo que necesites – continuó agarrándola de los hombros para verle sus ojos color esmeralda. – para que aprendas a quererme tanto como yo a ti. ¡Ten por seguro que terminarás queriéndome! – dijo con una sonrisa de oreja a oreja.

    — Está bien – ella dijo con una pequeña sonrisa forzada, sonrojada.

    *******************

    Mientras tanto con Deidara y Sasori…

    — ¡¿Por qué demonios quiso hacer eso Itachi?! – dijo el rubio exaltado.

    — No lo sé… Sobre todo es más extraño, porque esa chica es la nueva. Además, su cabello totalmente exótico la hace fea... Bueno, esa es mi opinión.

    — ¡JA! Mira quién habla. – Dijo aún exaltado el rubio y señaló hacia el cabello de Sasori – El que tiene cabello rojizo…

    — Bueno… Pero el mío es más común ver que uno rosado… — dijo el pelirrojo con cara de puchero.

    — ¡Cierto! – rieron los dos chicos al mismo tiempo. Luego se voltearon hacia donde se encontraba el azabache.

    — Tengo ganas de molestar a Itachi con eso – dijo con una cierta de picardía en su sonrisa.

    — ¡Genial! Pero dejemos que disfrute su tiempo con ella. – Dijo riendo malévolamente.

    **********************

    Itachi se la pasó al lado de Sakura lo que restaba del receso. Admirándola, acariciándole el rostro, cosas por el estilo; mientras que las demás chicas se quedaban viendo a Sakura y susurrándose cosas. Sakura se empezaba a sentir avergonzada y frustrada, pues, no le gustaba estar con gente, mucho menos con alguien que la besó sin su permiso. En un momento, sonó la campana, indicando que había terminado el receso; junto con esto, en las bocinas que habían en toda la escuela se escuchaba: “Jóvenes, se ha agotado su tiempo de receso, por favor pasen a sus aulas.”, de parte de la secretaria de la dirección, Shizune.

    — Me tengo que ir – dijo con una sonrisa un tanto triste el azabache –. Bueno, antes de irme, me encantaría saber cuál es tu nombre… — Se sonrojó un poco.

    — Me llamo Sakura. Sakura Haruno – fingió una sonrisa que cualquiera creería verdadera. — ¿Y, tú?

    — Me llamo Itachi. Itachi Uchiha – sonrió, tomó la mano de la pelirrosa y la besó delicadamente–. Solamente para ti. – Ésta se sonrojó – Por cierto, tú en especial, puedes llamarme “amor” – en ésta última palabra, hizo el ademán de manos de las comillas, luego le guiñó un ojo y rió; mientras que Sakura se empezaba a enrojecer más de la pena. – ¿Sabes que tienes un hermoso nombre?

    — ¡Gracias! – dijo la ojiverde aún sonrojada.

    — Pero nada supera a tu color de cabello exótico – le acarició uno de sus mechones largos de su cabello rosado y ondulado.

    — Gracias… — dijo muy sorprendida, que casi fue un susurro. Con ello, se le bajó el sonrojo. Él encorvó la ceja derecha al ver la expresión de la pelirrosa.

    — ¿Acaso no te gusta que te diga cosas lindas?

    — No... No es eso… Sino que nunca me habían hecho un cumplido hacia mi cabello rosado… Nunca me ha gustado mi cabello… Gracias – esta vez hizo una sonrisa muy tierna y relajada; una de verdad. Itachi, al ver su sonrisa le dio un beso en la frente.

    — Bueno, ¡nos vemos! – dijo el azabache y se fue.

    — *Creo que esto será lindo* — pensó la chica mientras se sonrojaba.

    Por el lado de Itachi...

    — *Me encantó estar con ella… Y su aroma. Pero sobre todo, sus labios; me encantaron sus labios. De verdad quiero que sea sólo para mí... ¡Ah! Sakura…* — suspiró y después algo interrumpió sus pensamientos.

    — ¿Y? ¿Cómo estuvo? – dijo burlón Deidara.

    — ¿Qué tal si vamos y también probamos un poco…?— Burlándose, Sasori le guiñó un ojo a Itachi y después, los dos entrometidos se se rieron al mismo tiempo.

    — ¡Basta! No les dejaré que hagan eso – el azabache los fulminó con la mirada.

    — Está bien – dijo el pelirrojo alzando las manos, como si fuera inocente de algo. Luego se acercó a abrazarlo con un brazo por el cuello y se alejaron un poco del rubio – Dime… ¿Es una más de tus víctimas o existe el milagro de que vaya en serio? – le preguntó mientras que se aseguraba de que el rubio no les siguiera, con una sonrisa burlona.


    — Eso a ti no te interesa. – dijo enfurecido el azabache.

    — Hmp… Ya veo… Esta vez es… — mientras el rubio le llega por la espalda.

    — Bueno, basta de plática. Ya hay que irnos, ¿no? – los interrumpió. – O sino, no nos van a dejar entrar al salón.

    — Está bien, vamos – dijo Itachi, soltándose de la prisión del brazo de Sasori y empezó a andar hacia su aula. De igual manera, Deidara y Sasori le siguieron.
    Éstos entraron a su aula sin ningún problema.



    Por otro lado, con Sakura, ella iba apenas entrando a su aula. El profesor Iruka estaba a punto de cerrar la puerta, pero alcanzó a entrar. Sakura se dirigió hacia su asiento. Cuando ésta se sentó, el chico que había llamado su atención el primer día que llegó a la escuela no dejaba de mirarla.

    — *¿Porqué ella Itachi?* — Pensó el azabache, mirándola sobre el hombro discretamente.

    Pero Sakura se percató de que la estaban observando, curiosamente ese chico. Se sonrojó un poco, pero era casi imposible de notar ese sonrojo.

    El azabache, al ver que Sakura se dio cuenta, se volteó rápidamente e hizo cara de "interesado" hacia la pizarra. Por su parte, Sakura hizo un rápido ademán de manos, ocultando su rostro en la palma de su mano al ver la obviedad que hizo el chico. Igual con el pensamiento “No puede ser más obvio…”. Después hizo lo mismo que él: poner atención a la pizarra.

    *****************

    Ya en la salida…

    — Vengan. Acompáñenme a ver a Sakura. – Dijo el azabache de coleta.

    — Está bien – sonrió Deidara – Sólo una cosa… ¿Quién es Sakura? – hizo un gesto confundido.

    — ¿No puedes estar más imbécil? – dijo Sasori, tratando de relajarse, pues se enfadó por la pregunta idiota del rubio. Al igual que el azabache, pero en cambio, éste hizo un ademán de manos… Extrañamente, el mismo que hizo Sakura hace unas horas.

    — ¿Quién crees idiota? – dijo el azabache con una cara de interés falsa.

    — ¡Ah, ya! ¡La chica que besaste hace rato! – Dijo emocionado el rubio — ¿o me equivoco?

    — Si… Ella... — dijo Itachi volteando a ver hacia otro lado, pues le sonrojó en sólo pensar en ella, aunque un poco enfadado.

    — Está bien. – Dijo inocente el rubio – Vamos Sasori. – Y se sujetó del pelirrojo.

    — Sí, sí – dijo Sasori y empezaron a caminar – Eres demasiado idiota.

    — ¡OYE! – se enfadó el rubio, dándole un ‘zape’ al pelirrojo.


    Un par de minutos después, ya estando con Sakura…

    — ¡Hola, cuñadita! – Dijo el rubio con una gran sonrisa. Sakura lo primero que pensó fue: “¿Cuñada? ¿Por qué? ¿Acaso son hermanos o qué rayos le pasa?” e hizo una cara de extrñada.

    — Hola… — Dijo con un tono burlón Sasori.

    — Hola Sakura – le da un beso en la frente –. Perdónalos, son demasiado extraños – dijo riendo el azabache.


    — ¡Hmp…! – Hizo un gesto de molestia la pelirrosa – ¡Tú también eres igual de extraño! Ya veo porque se llevan muy bien… ¡Hmp!

    — ¡Oye! No me compares con esos dos… — dijo el azabache, causándole gracia a Sakura, éste a su vez, sonrió.

    — Lo siento… Ya me tengo que ir… — Dijo nerviosa la pelirrosa— ¡Adiós! – Y salió corriendo de aquel lugar, para dirigirse a su hogar. Pues quedaba a 20 minutos, aproximadamente, lejos del colegio; si andabas a pie.

    En el momento que se marchó Sakura, con Itachi y sus amigos, una chica de cabellera azul oscuro se hizo presente y dijo:

    — I-Itachi-kun – empezó a hablar con una gran sonrisa en el rostro, para no mostrar su inseguridad –, m-me parece que Sasuke-kun quiere hablar c-contigo –

    Entonces, ésta señaló hacia un árbol cercano, en donde se encontraba el Uchiha menor: Sasuke Uchiha.
    El chico apuesto por el cuál todas soñaban tenerlo de novio -Aunque Itachi no se quedaba atrás-. Aunque a él no le importaban las demás, ya que él sólo quería a aquella ojiblanca.
    CONTINUARÁ…
    **************************************
    ¡Bueno! Ahí está el capítulo 2 :D ¡espero que les guste! ¡No olviden comentar!

    ¡¡¡PREGUNTAS!!!

    ¿Les gustó?

    ¿Algún error?

    ¿Qué piensan de Itachi?

    ¿Qué piensan de Dei y Sasori?

    ¿Su parte favorita? ¿La que odiaron?

    ¿Qué piensan que va a pasar?

    ¿Alguna cosa más?

    Si quieren que les invite a leer, avísenme! Y con mucho gusto lo haré​
    GRACIAS POR LEERLO
     
    • Me gusta Me gusta x 9
  6.  
    AndyHyuuga

    AndyHyuuga Entusiasta

    Géminis
    Miembro desde:
    17 Octubre 2010
    Mensajes:
    96
    Pluma de
    Escritora
    Mochi-Mochi Andy esta lista para
    responder pero a mi manera ok???

    me encanto tu historia aunque este corta me encanto.
    en cuanto errores ortograficos no vi ninguno.
    que pienso de itachi pues es algo liberal como se le ocurre besar asi a sakura y mas que esta le corresponde aunque yo tambien lo haria.
    y ese par es un poco raro pero se ven agradable
    pues ninguna, pero si me confundi en cuanto a las discusiones de el par tan querido
    y la parte que mas me gusto fue cuando sasuke ve sakura "disimuladamente" jajaja me mato
    mm discusion entre los hermanos del el porque la nueva
    espero que me sigas invitando a leer asta
    pronto
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  7.  
    arbtemari

    arbtemari Entusiasta

    Tauro
    Miembro desde:
    20 Septiembre 2010
    Mensajes:
    76
    Pluma de
    Escritora
    ¿Les gustó?
    si que me gusto :)

    ¿Algún error?
    si, hay una parte donde pusiste los pensamientos de sakura con los dialogos de itachi, solo eso te sugiero que los separes :)

    ¿Qué piensan de Itachi?
    me gusta esta lindo jeje ok no!!....creo que al final haga lo que haga sakura se ira con sasuke (bueno eso espero yo) ;)

    ¿Qué piensan de Dei y Sasori?
    pues son divertidos y tontos :P

    ¿Su parte favorita? ¿La que odiaron?
    me gusto que itachi se porto lindo con sakura ♥

    ¿Qué piensan que va a pasar?
    bueno no se....sorprendeme :)

    ¿Alguna cosa más?
    continualo se esta poniendo bueno :)



    ok... ya es hora de irme.... SAYONARA!! ME AVISAS CUANDO TENGAS LA CONTI onegai ♥
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  8.  
    Rein

    Rein Once

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,840
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Cambio de destino
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    2621
    Bueno, aquí les traigo el capítulo 3 de mi gran historia! Ok no xD pero espero que así sea :p​
    Y les tengo una nueva propuesta pero para esto, no leemos abajito x3​
    Sin más que decir... La conti:​
    Capítulo 3​
    “Esto es… Enserio”​
    —Hinata —agarró a ésta de la muñeca su novio—, hazme un favor, ¿quieres?

    —¡Claro! —mostró su hermosa hilera de dientes blancos perfectos— ¿Qué necesitas, amor?

    —Quiero hablar con mi hermano ahora… —le acarició el rostro— ¿Podrías avisarle que lo espero en aquel árbol? —señaló con la mirada.

    —¿Ahora? Y… ¿En ese árbol…? —murmuró comenzando a preocuparse.

    —Si, no te preocupes —la abrazó y le dio un beso en la frente.

    A Sasuke siempre le ha atraído aquel árbol. Ni si quiera el mismo sabe el por qué; es como, si su cuerpo se lo pidiese inconscientemente, y él obedece. Este es un “sakura”, también llamado árbol de cerezo; es uno muy curioso, pues es uno de los cuatro árboles de esta especie que existen en las grandes zonas verdes del colegio. Se encontraba en la parte sur del colegio, donde está la puerta pricipal.

    —Itachi-san —empezó a hablar con una gran sonrisa en el rostro, para no mostrar su inseguridad—, me parece que Sasuke quiere hablar contigo —señaló hacia el “famoso” árbol. Sasuke sólo estaba pensando en lo que estaba punto de decirle a su hermano. Es sobre lo que pasó en el receso:

    ~FLASHBACK~

    Sasuke y Hinata se encontraban sentados en una banca de la cafetería, solos. Ellos comían en silencio, bueno, un supuesto silencio, ya que, las otras chicas del colegio, no dejaban de murmurar acerca de que Hinata es afortunada, que él debería de tener a alguien mejor, que quisieran estar en su lugar, cosas por el estilo. Era común que ellos fueran el principal tema de plática entre las chicas. Hinata ya se había comenzado a acostumbrar.

    Cuando de la nada, una chica cercana, le gritó a su acompañante: "¡¿Ya viste por allá?!" señalando bruscamente. El azabache volteó, al igual que la ojiperla y todos los otros alumnos que escucharon aquel molesto grito. Sasuke se quedó pasmado, pues era Itachi ahora el centro de atención, él estaba besando a la nueva alumna del colegio.

    —¿Sa-sasuke-kun...? ¿Ya viste a Itachi-san? —dijo la ojiperla un tanto sorprendida, pero no más que el azabache.

    Éste no le contestó, pues no dejaba de formularse preguntas en la cabeza como ¿por qué otra vez, Itachi?, ¿por qué con la más nueva?, ¿será otro juego?, ¿serán buenas las intenciones contra ella? y... ¿por qué ella?

    —Hablaré con él —fue lo más que pudo contar a Hinata—. Por el momento, tenemos que ver si ningún maestro estaba presente.

    —Si... —dijo en un susurro.

    En ese momento, dio un cambio increíble el tema de conversación de todos: "Itachi tiene a otra en la mira..."

    ~FIN DEL FLASHBACK~

    El azabache no hizo más que encurvar una ceja mostrando intriga. Entre los hermanos nunca ha existido una estrecha relación; pues vivían separados hasta hace unos 5 años. La muerte de sus padres había sido la razón por la cuál los volvieron a reunir.

    El clima cambió inesperadamente: de un día soleado y caluroso a un día ventoso, pero soleado. Se sentía mucho más fresca la tarde.

    —Muy bien… —una ráfaga de viento chocó contra su rostro, haciendo que su flequillo se desacomodara por unos momentos— Dime, ¿sabes para qué me necesita?

    —No sabría decirte, Itachi —explicó la ojiperla con un gesto de preocupación—. Insistí preguntándole en las clases, pero no me quiso decir.

    —Entiendo… —dijo acariciándose el rostro sacando conclusiones sobre qué quería hablar— Gracias Hinata —mostró una sonrisa sincera—. Dices que se encuentra detrás de ese árbol, ¿cierto?

    —Si —sonrió.

    —Gracias. —empezó a caminar hacia aquel árbol.

    —Ahorita regreso, chicos —dijo dirigiéndose a sus amigos.

    —Si, ya vete —dijo Sasori y Deidara lo miraba cómplicemente.

    Mientras, la ojiperla se quedó atrás, sentada en una banca cercana. Observaba preocupada a los dos hermanos. Mientras Itachi, llegaba al árbol, pensativo.

    —¿Qué necesitas, Sasuke? — llegó diciendo. Sasuke se encontraba sentado sobre las raíces gruesas del árbol. El Uchiha menor se levantó al ver llegar a su hermano.

    —Quiero hablar contigo… Sobre lo que pasó en el receso —dijo metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón, con un gesto de tranquilidad—. Ví lo que pasó contigo y esa chica… Mejor dicho, todos vimos lo que pasó. Todos comenzaron a susurrar de que esa chica era una víctima más tuya, y…

    En ese momento llegó una fuerte ráfaga de viento, haciendo que las florecillas de aquel árbol empezaran a descender fácilmente, pues estaban en otoño. Sasuke logró agarrar una de esas florecillas.

    —Me preocupa que sea eso verdad… —se quedó admirando la florecilla, pero su hermano lo sacó de sus pensamientos.

    —No le pienso hacer nada… —elevó la mano como si estuviera jurando algo.

    —¡Mientes! —apretando intensamente la florecilla, luego la soltó de golpe dejándola en el piso— Te conozco, y no creo que esta vez sea una excepción. Eres de las personas que suelen jugar con los sentimientos de la gente.

    —Hmp… —fue la única respuesta que el mayor dio.

    —Aun cuando somos hermanos, somos muy diferentes en la personalidad con respecto al afecto… —dijo tranquilizándose y serio— Ya que tú fuiste criado por nuestro padre y yo por nuestra madre…

    —¡No metas a nuestros padres en esto! —interrumpió al menor enfadado— ¡Ve al grano!

    —Está bien… —suspiró— Sólo te haré una pregunta; supongo que ya sabes cuál es. ¿Vas a jugar con esa inocente chica?

    —*Otro con la misma pregunta…* —pensó el mayor— ¿Y por qué te interesa tanto si juego o no con esa chica? —replicó— Acaso… ¿Te gusta? —lo miró amenazante.

    —Hazme el favor de no contestarme la pregunta con otra pregunta —comenzó a enfadarse de nuevo mirando hacia otro lado. Itachi se quedó pensando en que respuesta daría.

    —*Vamos a decirle la verdad… Pues si es verdad que le gusta… Le dolerá saber que yo llegué primero en la fila…*—rio para sí mismo, dejando extrañado al menor— Está bien hermanito; te diré la verdad. Por primera vez, siento algo como esto —dijo tocándose el pecho con una gran sonrisa pero sin enseñar su dientes— por una chica. —A pesar de que su voz se escuchaba cínicamente (pues ya se había acostumbrado a hablar así), su rostro se mostraba diferente al de siempre: malvado y enojado; se mostraba con una paz y felicidad profunda.

    —*Ese gesto…* —pensó estupefacto— *Al parecer está diciendo la verdad… Increíble…*

    —Ya que me hiciste tu pregunta, me largo —dijo dándole unas palmaditas en el rostro del menor, regresando a su estado "de siempre"—. Nos vemos en la casa, hermanito… —dijo mientras se alejaba.

    —Si… Yo también me voy… —dijo aún sorprendido, se volteó hacia donde se encontraba Hinata y empezó a acercarse a ella— Hinata, ¿nos vamos? —dijo con una gran sonrisa pacífica, haciendo que Hinata dejara de preocuparse.

    —Claro, vámonos —se enganchó del brazo de éste suavemente y empezaron a caminar.

    —Y… —dijo insegura mientras caminaban— ¿Puedo saber de que hablaron? —lo volteo a ver pero éste siguió viendo el camino.

    —No necesitas saberlo… No te preocupes —dijo serio.

    —¡Hmp! Está bien… —hizo una mueca de disgusto.

    Sasuke sabía perfectamente las consecuencias si le dijera sobre lo que harían: Hinata se muestra ser tímida y tranquila; pero cuando se meten con algo muy querido para ella como su novio, se defiende muy bien. Por eso, si Sasuke le decía, ella se pondría celosa y acabarían mal las cosas.

    *****************

    —¿Y de qué hablaron? —el rubio miró curioso al azabache que acababa de llegar con ellos.

    —Eres un chismoso, ¿sabes? —dijo Sasori sin esperar alguna respuesta por parte del rubio, sólo le mandó una mirada fastidiada.

    —Bien —replicó sagaz—, te diré. Fue de lo mismo que Sasori me preguntó. —Terminó con una risita malvada.

    — Je, je… —dijo sintiéndose perdedor. Es curioso aquel juego de palabras que se traen de boca en boca ese trío de amigos. Tal vez sean pocos los amigos en el mundo que se lleven de la manera que lo hacían éstos.


    — Conque esas tenemos, ¿eh, Sasori? —dijo el rubio intrigado mirándolo— Bueno Itachi, nos vemos luego. Parece que Sasori debe de contarme algo…

    —Eh… Está bien. Adiós, Itachi— el rubio se agarró del brazo de aquel pelirrojo y obligándole a retirarse de ahí.

    —Sí, adiós —prácticamente lo dijo para el mismo, ya que sus amigos ya habían desaparecido— *Ahora… tengo que ver si aún logro alcanzar a Sakura… Creo que se fue por aquí…* —y se marchó por la dirección que supuso.

    ***************

    Mientras, pasemos a la casa de los hermanos. Sasuke y Hinata iban llegando. Llegaron por medio de un taxi. Sasuke la invitó a comer porque había cocinado ramen, el cuál era su platillo favorito de su linda novia. Él se sentía emocionado de alguna manera, aunque no lo demostrara, pues era su primer ramen cocinado por él mismo. Él ya le había dado de probar a su hermano. Itachi le dijo que estaba sabroso, aunque por la personalidad de éste, es difícil de creerle.

    —Mira, amor —miró a su alrededor el azabache—. Al parecer, Itachi aún no llega. —dejando sus cosas en el suelo, al igual que la peliazul.

    —Es cierto, amor. —le sonrió, dirigiéndose hacia el sofá con las manos detrás.

    —¿Y si… —la abraza por detrás y ésta se ruborizó— disfrutamos este tiempo que tenemos a solas…? —la volteó haciendo que quedaran frente a frente y a la vez muy cerca.

    —E-está bien…

    Sasuke se le acercó lentamente hasta sellar sus labios con los de ella. Se recostaron en el sofá. Se prolongó el beso por unos minutos pero la necesidad de respirar los detuvo; pero aún con las pausas, seguían besándose. Enseguida, Sasuke empezó con caricias sobre el cuerpo descomunal de la ojiperla. Ella, al sentir sus manos fornidas sobre ella, trató de detenerlas. Pero éste insistía, así que optó por empujarlo hasta quedar completamente separados.

    —Sasuke… ¡Te he dicho que sólo besos! —lo miró molesta— No quiero pasar de ahí… —trató de tranquilizarse y el azabache suspiró— Perdón…

    —No, perdóname a mí —la interrumpió—, fue mi culpa. Te esperaré. —Le dio una cálida sonrisa al ver que ella se sonrojó.

    —Bu-bueno, ¿Te-te parece si comemos tu ramen? —sonrió tímidamente.

    —¡Claro! —Rio Hinata, pues aquel Sasuke prudente cambió por un Sasuke tierno e inocente— ¡Vamos! —dijo realmente emocionado y agarrándole la mano dirigiéndose a la cocina, que se encontraba al fondo de la casa.

    ****************

    Ya un poco lejos del colegio, se encontraba Sakura, con una gran sonrisa pintada en su rostro.

    —Este día, ha sido de los mejores que he tenido… —Se dijo para si misma mientras caminaba. Aunque la gente la miraba extraño… Pero después, ella escuchó su nombre en un grito— *Esa voz la conozco…*

    En ese momento volteó y a lo lejos se acercaba corriendo una silueta más y más, era obvio que iba hacia ella.

    —*¡¿Él?!* —se quedó atónita— *Pensé que era suficiente por el día de hoy…*

    Ya han de saber quién es la silueta: Itachi. Sakura no esperaba ver a alguien conocido otra vez.

    —¡Oye! ¡Caminas mucho! —llegó éste con una gran sonrisa, agitando su mano en señal de saludo; como un niño inocente.

    —*¿Ahora que querrá?* —pensó haciendo una mueca de fastidio.


    CONTINUARÁ...
    Oh oh Oh oh Oh, Oh oh Oh oh Oh.
    In the beginning, I tried to warn you
    You play with fire, it's gonna burn you
    And here we are now, same situation
    You never listen, I never listen
    Now I am thinking of a way that I can make an escape
    It's got me caught up in a web and my hearts the prey
    Do you really wanna throw your heart away, away, away?
    Everybody's hurt somebody before
    Everybody's been hurt by somebody before
    You can change but you'll always come back for more
    It's a game and we are all just victims of love.
    Don't try to fight it, victims of love
    You can't decide it, victims of love
    Oh oh Oh oh Oh, victims of love
    Oh oh Oh oh Oh.
    Now you've back tracked, you're running away
    'cause it just happened again and you just want it to end
    You're trying your best not to let yourself go cold, so cold.
    Now you think about the things you thought you wanted to say
    But when you open up your mouth it don't come out that way
    Are you really gonna throw your heart away, away, away?
    Everybody's hurt somebody before
    Everybody's been hurt by somebody before
    You can change but you'll always come back for more
    It's a game and we are all just victims of love.
    Don't try to fight it, victims of love
    You can't decide it, victims of love
    Oh oh Oh oh Oh, victims of love
    Oh oh Oh oh Oh, victims of love.
    In the beginning, I tried to warn you
    You play with fire, it's gonna burn you
    And here we are now, same situation,
    You never listen, I never listen
    Everybody's hurt somebody before
    Everybody's been hurt by somebody before
    You can change but you'll always come back for more
    It's a game and we are all just victims of love.
    Everybody's hurt somebody before
    Everybody's been hurt by somebody before
    You can change but you'll always come back for more
    It's a game and we are all just victims of love.
    Don't try to fight it, victims of love
    You can't decide it, victims of love
    Oh oh Oh oh Oh, victims of love
    Oh oh Oh oh Oh, victims of love.

    ~ Victims Of Love - Good Charlotte​
    Bueno, pues se dieron cuenta de la propuesta que les dije arriba verdad? Sino pues... es la canción :3​
    Gracias por leerlo :3 Lo subí, tarde, pero lo subí xD​
    Espero que les haya gustado! :3 Comenten! ;)​
    PREGUNTASSSSS!!!​
    - ¿Les gustó? :D o ¿lo odiaron? :(​
    - ¿Su parte favorita?​
    - ¿La parte que odiaron...? :confused:​
    - ¿Qué piensan de Hinata?​
    - ¿Qué piensan de Sasuke? :cool:​
    - ¿Les gustaría que pusiera al final una canción en representación del capítulo? :D​
    ****************​
    SI QUIERES QUE TE INVITE EN CADA CONTI, AVÍSAME Y CON GUSTO LO HAGO
    GRACIAS POR LEERLO
     
    • Me gusta Me gusta x 9
  9.  
    arbtemari

    arbtemari Entusiasta

    Tauro
    Miembro desde:
    20 Septiembre 2010
    Mensajes:
    76
    Pluma de
    Escritora
    orale te quedo genia!!!....​
    La idea de la cancion esta bien, a mi me gusto :)​
    y claro que seria bueno que me avices.... jejeje gomen por tardar en responder :/​
    sigue asi que vas genial​
    :) ♥​
    sayonara...​
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  10.  
    Rein

    Rein Once

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,840
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Cambio de destino
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    3508
    Aquí el capi!! Algo tarde pero lo traje! :cool:​
    Bueno, sin más que decir, les dejo!​
    Capítulo 4​
    “Charlas”​
    —¡Oye, caminas mucho! — llegó Itachi con una gran sonrisa, agitando su mano en señal de saludo; como un niño inocente.

    —*¿Ahora qué querrá?* —fue lo único que pensó. Pues, ella piensa que ya tuvo suficiente “cariño” ‹‹como diría él›› por el día de hoy. No quería ser grosera, así que le devolvió el saludo de la misma manera— ¡Je, je! Hola… —dijo de mal gusto, aunque con una sonrisa, obviamente, fingida— Y… Para mí no es mucho lo que camino… —dijo rascándose la cabeza, ya le empezaba aburrir o… ¿hartar?

    —Pues, para mí si es algo… —tuvo un leve sonrojo el azabache— Eh… ¿Te gustaría caminar un poco más, pero conmigo? —terminó mirando hacia otro lado, no le gusta que le vean sonrojado.

    —¿Sabes? Me encantaría… Pero ya estoy un poco cansada —dijo buscando rápidamente algún objeto que le diera una excusa. Era una calle muy concurrida. Su vista se encontró con un reloj—. Además, mira la hora. Ya es algo tarde para llegar a mi casa —señaló un reloj que se encontraba a la venta en una tienda cercana a ellos, marcaba las 3:43 p.m.

    —No te preocupes por eso —justificó levantando el dedo índice, y aún con su gran sonrisa—, sólo será un pequeño paseo por algún parque de por aquí.

    La pelirrosa se la pensó varias veces hasta que por fin optó por:

    —Eh… Está bien. Acepto; pero antes, prométeme que no me harás llegar tarde a mi casa —miró angustiada al suelo, poniendo su mano sobre la boca.

    —Está bien. ¡Lo prometo! —dijo el azabache, una vez que pasó su mano por detrás de su espalda con los dedos cruzados. Esa promesa no era parte de su objetivo. Pero aun así mostraba una sonrisa honesta y, a la vez, embustera.

    —¡Conste! Pero… Sólo seremos nosotros dos, ¿verdad?

    —Así es —dijo agarrando su mano para empezar a caminar—, vamos.

    —V-vale —se puso en marcha y se emparejó al ritmo de Itachi. A la pelirrosa, entre sus miles de pensamientos que tenía en ese momento, le llegó una pregunta que tenía que hacerle al azabache. Abrió la boca nerviosa— B-bueno… ¿Te p-puedo hacer una p-pregunta? —empezó a sentir sus mejillas ardiendo. Para ocultarlo, dirigió la mirada al suelo.

    —Claro, la que quieras.

    —T-todo lo que me dijiste hace rato… En el r-receso… ¿Es v-verdad? —nerviosa dijo al fin. Había tardado varios segundos en formular aquella pregunta.

    —Sí, es verdad —volteó a verla con una sonrisa de curiosidad; ella estaba aún con la cabeza gacha. Él se siente lleno de dicha al estar al lado de ella, por eso sonreía tanto. Aunque es muy obvio…—. No tengo por qué mentir. Eres hermosa.

    —Je, je. ¡Gracias! —se le había bajado el sonrojo un poco y pudo voltear, al fin— Y espero que no sea una broma…
    —¿Eso significa que me estás dando esperanzas? —la interrumpió riendo mientras buscaba algún objeto en el camino.

    —¡E-espera! Y-yo nunca dije… ¡Aaah! —la interrumpió una acción por parte del azabache— P-pero, ¿qué estás haciendo? —abriendo los ojos, mostrando sorpresa.

    —A mí me gustaría ser más que amigos —el azabache le guiñó. Éste la cargó en sus brazos llenos de firmeza—, ya te lo había dicho.

    —¡¿Y por qué tienes que levantarme?! —se empezaba a poner histérica de los nervios.

    —¿Estás cansada, no? Bueno, eso me habías dicho.

    —Eh… Si, pero... ¡no es necesario que me lleves! Yo puedo solita... Tengo dos piernas... que sirven perfectamente... —dijo nerviosa forcejeando.

    —Aun así —le besó la mejilla a la pelirrosa, haciendo que se sonrojara y parara de forcejear, dejándola sorprendida—. Te dije que iríamos a algún parque, ¿no?, pues te llevaré a mi favorito —finalizó con una sonrisa honesta e “inofensiva”.

    —Está bien —se rindió. Se sonrojó y se dejó ver, ya no tenía forma de ocultar su rostro. Él al verla ruborizada, dejó salir una pequeña risa y ella se enfadó un poco, así que dirigió la mirada hacia otro lado que no fuera él.

    A Sakura se le había bajado la rabia conforme pasaban los minutos. Hubo un silencio adecuado para la ocasión, pues los dos estaban encerrados en sus pensamientos. Itachi no dejaba de sonreír al sentirla en sus brazos. Había momentos en los que él juntaba su rostro con el de ella para inhalar su hermoso aroma, ésta se dejaba. Por su parte, ella se mostraba pensativa y a la vez, incomoda. Sin embargo, dentro de ella surgió la necesidad de estar cerca de él. Se empezaba a acostumbrar a su presencia…

    *********************

    Diez minutos pasaron cuando estaban por llegar. Ella no sabía hacia donde la había conducido. Itachi se metió en un pequeño y escondido callejón de los suburbios, próximo a donde vivían. En seguida, salieron a un pasillo cerrado; Sakura sólo observaba asombrada aquel lugar. De un ambiente de ciudad, cambió a uno de algún monte verde. Había plantas que la madre naturaleza decidió colocar ahí, el suelo ya era de pasto, y destacaba una pared de rocas gigantescas llenas de musgo; era como una pequeña, pero muy pequeña, colina.

    —Dime —comenzó a hablar el azabache y la miró una vez que se detuvo—, ¿quieres seguir en mis brazos o te animas a que te lleve sobre mi espalda?

    —Mmm… —vaciló unos segundos— Mejor ya déjame seguir a pie —convencida, le regaló una sonrisa.

    — ¡No, no! En esta parte es imposible que te deje seguir a pie —replicó mirándola serio, aun sosteniéndola en sus brazos.

    —¿Por qué lo dices? —lo miró confusa comenzando a forcejear, de nuevo.

    —Pues simplemente porque esto es lo complicado para llegar al parque. Además no quiero que te pase nada, ni un solo rozón —dio sólo unos pasos posicionándose enfrente de una grieta amplia, donde cualquiera podría pasar. No se veía alguna salida—. Tenemos que atravesar esto —señaló con el mentón.

    —Estás bromeando, ¡¿verdad?! —se alteró.

    —No —dijo indiferente—. ¿Acaso notas que estoy bromeando?

    —Eh… No… —se encogió de hombros.

    —Entonces significa que te llevaré sobre mi espalda —suspiró una vez que dijo eso. La dejó sobre el suelo delicadamente y se preparó, doblando las rodillas ligeramente, para que la pelirrosa pudiera subirse a su espalda. Una vez que logró subir, continuaron su camino.
    El azabache agarró sus piernas con firmeza y la ojijade colocó sus brazos alrededor de su cuello, y comenzó a deslizarse entre las rocas gigantescas, tratando de que el cuerpo de ella no rozara nada. Ésta se mantenía aferrada al cuerpo de él. Aquel silencio que antes era, de cierta manera, agradable, dejó de serlo. Entre ellos se hacia presente un ambiente melancólico. Hasta que él decidió romper el silencio.

    —Perdóname por haberte reprochado… Creo que no…

    —Perdóname tú a mí —lo interrumpió, tenía los ojos cristalinos por unas lágrimas renuentes a que no salgan—. Abusé de la confianza… Siempre he sido así… Creo que deberíamos ya regresar… —La interrumpió uno de sus pensamientos— *¿Acaso estoy escuchando una cascada?*

    —No digas eso, Sakura. Además ya estamos aquí —se agachó para que ella pudiera bajar sutilmente. Después, se paró, la miró a los ojos y después observó la parte superior de aquel lugar—. Mira, esto es mi parque favorito.

    —Esto… —el lugar la dejó boquiabierta— Es realmente hermoso… —se le quebró la voz.

    Y así era, el lugar era realmente hermoso. Pues, no era un parque como tal. Era una especie de isla, pero en el interior de una montaña. Era muy espacioso, con algunas deformaciones en el relieve. Había una cascada con su propia laguna, el agua se veía muy limpia. Se podía sentir la humedad en el aire, que realmente refrescaba. El suelo estaba forrado, en su totalidad, por pasto verde. Junto a la laguna se encontraba una cabaña grande. Había un gran cráter en la parte superior, por ahí entraba toda la luz del sol. Aquella cascada caía desde muy alto y de un hueco formado por la separación de la colina en la parte más alta; tenía una vereda que llevaba a la cima de ésta, y si la seguías, llegabas a la orilla del cráter. Y para rematar, el lugar estaba lleno de plantas extravagantes pero hermosas, llenas de color, y las habitaban también animales, en su mayoría eran las mariposas. De verdad, era como un paraíso ese lugar.

    —Lo sé… —replicó el azabache.

    —¡Vaya! —dijo muy animada, la tristeza se había marchado de repente. Avanzó sólo unos pasos para sentirse más perteneciente al lugar— De los lugares en los que he estado, nunca me he topado con uno como este… Esto es como un isla pequeña… —interrumpiendo su frase, vaciló varios segundos— ¡Espera! —se detuvo confusa— Supongo que este lugar hace famoso a esta ciudad, ¿no? —lo miró curiosa.

    —No. De hecho, nadie del pueblo lo conoce —dirigió su mirada al suelo—. Es un secreto de mi familia, de la familia Uchiha… —la pelirrosa se exaltó.

    —¡Increíble! Que bien se tienen guardado el secre…

    —¿Sabes? —la interrumpió— Eres la primer persona, que no es de la familia, que ha venido…

    —¡Oh! Entiendo… —hizo una mueca desilusionada— *Esto no puede ser…* —pensó— Entonces, no debería de estar aquí —lo miró seria.

    —¡Claro que puedes! —se le acercó abrazándola por atrás y con un beso en la mejilla, sonriendo — Yo te invité —de abrazarla, deslizó por su brazo su mano hasta entrelazarla con la de ella y empezaron a caminar—. Vamos detrás del chorro de la cascada, ahí está más fresco y maravilloso…

    —No, Itachi —se logró zafar del agarre de Itachi—. Esto está mal. No debería de estar aquí —Se dio la vuelta, divisó la salida y se dirigió a ella. Pero el azabache no se piensa quedar de brazos cruzados. La jaló del brazo y la situó contra el muro más cercano a ellos.

    —Vamos, quédate —la aprisionó fuertemente y a la vez tratando de no lastimarla—. Está bien —se le acercó al rostro y ella sólo se sonrojó y calló—. Mira… ¿Qué te parece que sea nuestro secreto? —dijo ya a un par de centímetros del rostro rosado de ésta.

    —I-Itachi… —masculló. No se le ocurrió otra cosa para articular; el aroma del azabache le fascinaba.

    —Te amo, Sakura… —unió sus labios con los de ella con fervor y pasión— Y será así por siempre… —volvió a besarla dulcemente. Ésta abrió los ojos, atónita.

    —*Esto… Es demasiado bueno… Dime que es un sueño…* —cerró los ojos para corresponder el beso correctamente. — *Y si es verdad… ¿Qué es este sentimiento dentro de mí…?* —sentía como el corazón quería salir de su pecho— *Hace mucho que no sentía este sentimiento… Desde lo que pasó con Menma…* —le llegó a su mente el último recuerdo que tiene sobre ese chico. El tal Menma era de cabello negro alborotado— *¿Será que me estoy enamorando…?* —optó por seguir correspondiendo el beso.

    —Ahora, ven —el besó duro varios segundos, pero la falta de aire hizo que se detuvieran. El azabache agarró su mano—. Tienes que conocer el lugar. ¿Hacia dónde te gustaría ir primero?

    —A donde sea —mostró una sonrisa. Se comenzaba a notar un brillo especial en sus ojos color jade.

    —¡Está bien! —comenzó a inquietarse, como un niño con un nuevo juguete— Ahora sí iremos detrás del chorro de la cascada… —dijo iniciando a andar, dirigiéndose a la cascada— ¡No! Mejor vamos a que conozcas la gran diversidad de animales que hay aquí… —cambio de rumbo y se dirigió a las plantas— ¡O no! Mejor vamos al cráter para que contemples la ciudad…

    —¡Itachi! —dijo la ojijade contenta y llamando la atención del mencionado, que fue interrumpido por ésta— Tranquilo, hay tiempo para que me enseñes todo lo que quieras —no lo había tomado en serio. Verdaderamente, parecía un niño pequeño.

    —Está bien —le replicó con una sonrisa de oreja a oreja.

    —Entonces vamos a ver a las mariposas.

    —De acuerdo —la condujo rápidamente hacia l pequeña floresta.

    ************

    Habían pasado unas cuantas horas cuando habían terminado de recorrer todo el lugar. Sakura se había fascinado con todas las maravillas de ahí. Después de aquel recorrido, optaron por acostarse en el abundante pasto. Durante unas horas más, se la pasaron platicando, riendo y, sobretodo, conociéndose: se contaban sobre sus gustos, disgustos, quehaceres y un poco de su pasado, pero muy poco; se podría decir que el que más habló sobre su pasado fue Itachi, a Sakura no le gusta recordarlo. Lo hicieron sin enterarse de la noción del tiempo. Hasta que Sakura se percató de que la luna se hizo presente en el cráter. Itachi no dejaba de hacerle preguntas a ésta.

    —Espera —lo interrumpió, estando desconcertada—. ¿No sabes qué hora es?

    —Sí… —bajó la mirada borrando su sonrisa del rostro— Son las 8:27.

    —*Rayos…* —pensó, poniendo un gesto molesto— ¡Itachi! ¡Me lo prometiste! —se levantó rápido del suelo, sacudiéndose el pasto que se le había pegado a la falda. Éste se le quedó viendo a la falda, perdido y esperanzado a ver más allá de la orilla— ¡Itachi! —le chasqueó los dedos en la cara, logrando regresarlo a la realidad.

    —¡L-lo siento! —se sonrojó apenas aterrizando a la realidad— P-pero crucé los dedos al hacer la promesa…

    —¡Argh! —se apresuró a andar hacia la salida. Llamó la atención del azabache, quien se levantó deprisa.

    —¡Espera!

    —No, Itachi. Ya es muy tarde.

    —Está bien, déjame llevarte hasta tu casa —no demoró en alcanzarla, y ponerse a su lado.

    —No, así está bien… —vaciló— *creo…*—pensó volteando a ver hacia otro lado— Yo me voy sola… Sólo dime como salir de aquí y con eso basta.

    —No, yo te acompaño.

    —¡No! Por favor… —volteó a verlo a los ojos.

    —¿Por qué no?

    — Es que… —se quedó pensativa buscando alguna excusa. Después de haberla encontrado habló nerviosa— E-es que no sé qué le diré a mi p-papá para que me c-crea… —Aunque sea mentira.

    —No te preocupes —enarcó una ceja intrigado—. Yo le explicaré lo que ha pasado. Que no fue tu culpa.

    —N-no, ya veré como me las arreglo.

    —L-lo siento…

    —Bueno, ya me voy —se apresuró—. Te agradezco el día... Aunque esté por terminar mal —le sonrió con tristeza, pero seguía mintiendo.

    —En serio… Perdóname —la abrazó por la cintura—. Te acompañaré aunque te niegues. Ya es noche, está oscuro y es peligroso andar solo por las calles de una ciudad. Además, es aún más peligroso siendo alguien tan hermosa como tú —besó su mejilla, ésta se sonrojó.

    —Está bien… —se relajó y sonrió— Gracias. Apresurémonos —Y así fue, se dieron prisa para salir de aquel lugar estando aún juntos, no quisieron soltarse.

    Salieron del lugar rápido, aunque a Sakura le resultó un poco complicado. Pasaron sólo cinco minutos y ya estaban a tan sólo unos pasos de la casa de Sakura.

    —Eh… Ya es aquí… —se soltaron, pero el azabache se sorprendió que dejó salir una risita— ¿Todavía queda lejos tu casa? —dijo tímida, aunque ya sabía la respuesta.

    —No, de hecho por eso me rio —dijo con una gran sonrisa—. Ahora te podré visitar mucho más seguido. Vivo en la casa al lado de la que está en venta —volvió a reír.

    —Oh, entiendo —le sonrió—. Bueno, ¡gracias por el día! —le dio un beso en la mejilla.

    —No, por nada —le sonrió mientras la observaba entrar a su casa.

    Sakura se fue directamente a su recámara. Se dijo a sí misma que no podía ser mejor el día. Aunque de alguna manera, se sentía culpable. Se acomodó y no le importó quedarse en uniforme. Se quedó dormida. Realmente estaba cansada.

    Ella mintió acerca de su padre. Pues verán, ella vivía sola. Sus padres se quedaron en Tokio, tienen una compañía muy famosa en Japón. Enviaron a su querida hija a Konoha por su seguridad. Pero luego sabrán más acerca del pasado de la ojijade.

    *************

    Mientras tanto, en donde Itachi, quien se encontraba ya por llegar a su casa.

    —Sasuke, ya he llegado… —dijo mientras cerraba la puerta principal de hogar. El mencionado se encontraba en un sofá acostado viendo la televisión.

    —Eso es bueno, ya tengo demasiada hambre… —se escuchó retumbar fuertemente el estómago de éste— ¿Escuchaste eso?

    —¡¿Qué no te pudiste cocinar algo?! —dijo dirigiéndose al sillón junto al sofá donde se encontraba el menor— ¡¿No tenías el ramen que preparaste?! —se sentó.

    —Sí, sólo que Hinata se lo acabó. Bueno, me dejó muy poco y me quedé con hambre —dijo indiferente cambiando de canal.

    —Está bien… —colocó su mano en su barbilla, acariciándola, un poco enfadado— Pediremos pizza. No hay tiempo para preparar algo.

    —Genial —sonrió con el pulgar arriba, aun viendo la televisión.

    Itachi, llamó y pidió por la pizza, dando sus datos y de qué sabor. Pasaron menos de 30 minutos para que llegara. El timbre sonó, el mayor salió y pagó al muchacho. Cerró la puerta y la llevó a la mesa de centro de la sala. Sasuke se levantó para ir a la cocina por unas latas de refresco que tenían en el refrigerador. Regresó y empezaron a comer, como si no tuvieran modales al comer.

    —¿A qué hora se fue Hinata? —preguntó con la boca llena.

    —Alrededor de las siete —dijo una vez que tomó refresco.

    —No hiciste nada fuera de lo normal con ella, ¿verdad?

    —Por supuesto que no. No soy como tú…

    —Hmp… —agarró otro pedazo.

    —Dijiste que ya ibas para la casa. Ahora mírate, llegando seis horas después —dijo en un tono de burla—. Supongo que estuviste con la de cabello rosado. ¿Tú que hiciste con ella?

    —Le enseñé el secreto de la familia —rió.

    —Vaya —dijo aun con tono de burla—. ¿Conque rompiendo las reglas de la familia? Te deseo suerte si nuestros parientes se llegaran a enterar —rió—. Estoy sorprendido en que sea enserio lo que quieres con esa chica.

    —Que no te sorprenda, hermanito. Si tengo que romper las reglas por ella, lo haré.

    —Hmp… ¡A ver si es cierto! —era común escucharlos decir a cada rato “Hmp”.

    Al terminarse la pizza entera, optaron por irse ya a sus habitaciones y dormir.

    *********************

    Itachi se quitó toda la indumentaria que traía puesto, a excepción de su ropa interior.

    —*Sakura… Hermosa... Sé que se acerca nuestro final feliz…*—dijo y quedó profundamente dormido, realmente estaba cansado.

    ********************

    En la habitación del menor, se encontraba pensativo. Perdido en sus pensamientos.

    —*No me creo que sea enserio, pero está bien. Creo que ya era hora de que alguien llegara a la vida de Itachi, para apaciguarla…* —igual que su hermano, se quedó semidesnudo y se quedó dormido.

    Era una costumbre entre los dos hermanos dormir sólo en ropa interior, un caso curioso.
    CONTINUARÁ…
    Hace mucho tiempo no me enamoraba
    De unos ojos tan bonitos
    Comunes de lozano brillo
    Era lo que menos en mi plan estaba
    Aunque te admito que a veces soñaba
    Con la belleza de tu mirada
    Quiero llevar el ritmo de tu corazón
    Para bailar entre los dos esta canción
    Y la verdad me estoy volviendo a enamorar
    Y la verdad quiero que sepas que
    Lo que yo siento por ti es amor
    Ganas que me hacen útil el corazón
    Droga que me hace inmune ante el dolor
    Gotas de agua dulce, rayo de sol
    Llévame de ser preciso
    Por la semblanza de tu sombra
    Yo sé que tu prendes la luz
    Y en mi vida te asomas
    Como las blancas palomas
    Cuando la plaza se toman con vuelo inmortal
    Quiero llevar el ritmo de tu corazón
    Para bailar entre los dos esta canción
    La verdad me estoy volviendo a enamorar
    La verdad quiero que sepas que
    Lo que yo siento por ti es amor
    Ganas que me hacen útil el corazón
    Droga que me hace inmune ante el dolor
    Gotas de agua dulce, rayo de sol
    Es lo que siento por ti....
    ~Gotas De Agua Dulce - Juanes​
    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~​
    Hasta aquí el capítulo!! :D​
    Espero que les haya gustado! Comenten! GRACIAS POR LEERLO!!​
    PREGUNTAS~~​
    ¿Qué te gustó? ¿Que fue lo que no te gustó?​
    ¿Te gustó la canción?​
    ¿Algún error?​
    ¿Se te hizo bonito el lugar?​
    ¿Alguna otra cosa?​
     
    • Me gusta Me gusta x 8
  11.  
    Rein

    Rein Once

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,840
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Cambio de destino
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    2318
    Gracias por sus comentarios :3 Aunque sean pocos, me hacen sentir bien :D Y les invito a leer mi nuevo fic: "Juro permanecer para ti..." bueno, la sinopsis, aún no publico el primer capítulo!! Ya sin más que decir, les dejo el capítulo nuevo!!
    Capítulo 5​
    “El Sueño”​
    El Uchiha menor no dejaba de dar vueltas sobre la cama. Estaba teniendo una pesadilla. Llegó al punto de sudar. Aquella pesadilla… No era una pesadilla como tal. Era de las que muy rara vez se soñaba y que tenía alguna conexión oculta para la vida fuera de la fantasía…

    Dentro del sueño, Sasuke tenía puesto una especie de traje de guerrero, pues, portaba una espada. Tenía una camisa casi completamente abierta color lila muy tenue; y también portaba unos pantaloncillos flojos, con los que podía moverse ágilmente.

    Él se encontraba atónito, contemplando sus manos llenas de tensión por la fuerza que el joven aplicaba. Éstas se encontraban cubiertas de sangre. En el suelo se encontraba una damisela desangrándose con una espada atravesándola, la cual también estaba cubierta del líquido rojo. Varios mechones de ésta le escondían su rostro para que pudiera ser reconocida.

    —¿Por qué Sasuke…? —pudo musitar con dificultad. Él reconoció aquella voz— ¿Por qué… me… hiciste esto…? Ayuda… —sollozó en su último aliento, dejando caer un anillo con piezas diminutas incrustadas de diamante. El azabache se percató de esto.

    El azabache se arrodilló ante ella una vez que pudo reaccionar tras su estado de shock. Le descubrió el rostro y sus sospechas eran ciertas, era ella…

    —N-no… No, no, no… Esto no p-puede ser… —temeroso, le arrancó la espada de su vientre, haciendo que su vestido perlino, terminara, en su mayoría, carmesí— V-vamos… Esto no es…

    —¡Ahí está! —le interrumpió una voz masculina— ¡Atrápenlo! —se escuchó desde lejos aquella voz, de igual manera, las pisadas de gente corriendo.

    Al escucharlo, el azabache no pudo hacer más que salir corriendo del lugar. Sin un rumbo fijo, logró salir de aquel hogar. Era una mansión. Se alejó lo más que pudo.

    El día estaba ya por anochecer; una mínima parte del sol se asomaba por el horizonte. El joven se colocó detrás de un árbol para recuperar el aliento que había perdido tras aquella carrera. Pero algo captó su atención: un anillo con diminutos cristales incrustados; el mismo que traía la recién apuñalada. Éste cayó de las hojas del árbol. Cayó sobre un mechón de la cabellera de la damisela desangrada. En realidad era un rastro de mechones de la joven.

    Éste lo siguió, para ver adónde conducían. Al rodear un árbol recibió un fuerte golpe en el abdomen dejándolo sin aliento y se arrodilló del dolor. Jadeante, recibió una patada en la espalda, haciéndolo quedar totalmente derribado bocabajo y débil. Varias veces trató de levantarse con sus brazos, pero al igual que el resto de su cuerpo, éstos estaban débiles. Optó por rendirse.

    Lo giraron para quedar bocarriba. Sintió como lo comenzaban a atar con cuerdas gruesas. Trató de buscar a la persona que lo ataba, con las pocas fuerzas que le sobraban. Logró ver una silueta. Lo que más destacaba era su cabellera rubia y alborotada. Aquella silueta preparó su puño para otro golpe en el estómago.

    En el preciso momento que recibió el golpe, el azabache abrió los ojos de golpe, sentándose sobre la cama.

    —*¿Qué fue eso…?* —se talló los ojos, luego se limpió el sudor de la cara— *No vuelvo a comer pizza en la noche… Mejor me volveré a dormir…* —y así fue. Se acomodó para volver a dormir y volvió a caer en un profundo sueño. Minutos después comenzó a soñar.


    Ahora era un recinto oscuro, amplio y no se veía alguna salida. Él se encontraba encadenado de las dos manos, los pies los tenía libres. Le iluminaban dos grandes reflectores, molestos para la vista de éste.

    —Cuánto has crecido… Sasuke… —habló una voz femenina.

    —¡¿Quién eres y dónde estás?! ¡Da la cara! —forzó la vista para poder divisar alguna silueta.

    —Llámame como quieras, me da igual —fue apareciendo una mujer de cabello oscuro y largo, pero guardaba su distancia, por lo que se veía borrosa—. Y aquí estoy yo.


    —Acércate… —le ordenó de inmediato que comenzó a divisarla.

    —No puedo aceptar que me quieras ver… Así que no lo haré —la actitud de ésta era indiferente.

    —Entonces, ¿por qué estás aquí? —entrecerró los ojos, pues los reflectores le lastimaban demasiado la vista.

    —De alguna manera, tú me mandaste a llamar…

    —Yo… Yo nunca hice eso —al principio titubeó pero después dijo seguro de sí mismo y serio—. Además, ¿para que querría a alguien molestándome? Y… ¿Por qué estoy encadenado?


    —Por ella —en el momento en que señaló con un dedo sin quitar la vista de enfrente, se encendió otro reflector a la izquierda del muchacho. Iluminaba el cadáver de la joven del sueño anterior.

    —¡Hi-Hinata!… —dijo atónito al ver el cadáver de ésta— Espera… ¿Esto sigue siendo del… sueño anterior?

    —Algo así… Fui por ti para traerte aquí y encadenarte.

    —Pero era un hombre quién me golpeó…

    —Una simple ilusión —chasqueó los dedos y enseguida salió de la nada un hombre rubio corriendo hacia el cadáver, lo cargó entre sus brazos y salió corriendo del lugar. El azabache estaba pendiente de todos los movimientos de la mujer misteriosa. Pero al ver que se llevaban el cuerpo de su querida Hinata, jaló de las cadenas tratando de zafarse, sólo logró aflojarlas.

    —¿Y eso? ¡¿Qué fue eso?! ¡Eso no fue una simple ilusión...! —siguió forcejeando las cadenas.

    —Está bien... —suspiró— Un problema en tu futuro.


    —¿M-mi futuro? —se detuvo en forcejear las cadenas.

    —Así es —dijo empezando a acercarse a él—. Yo puedo hacer tu mayor anhelo realidad. Observa esto… —sonrió malévolamente. Comenzó a mover el dedo, tal como si estuviera dibujando una silueta. Y así era. Dibujaba una silueta.

    El azabache observaba lo que trataba de hacer aquella mujer. Volvió a chasquear los dedos haciendo aparecer a la madre de aquel azabache.

    —¿M-mamá…? —se quedó inmóvil al ver a la mencionada.

    —Sasuke… —dijo su madre caminando hacia éste— Mi vida… —empezaron a brotar lágrimas de ésta y comenzó a apresurar el paso— Cuánto tiempo sin verte… —abrió los brazos para poder abrazar a su querido hijo. Éste al sentir su abrazo trató también de abrazarla pero las cadenas se lo impedían.

    —Pero basta de dramas —dijo la mujer misteriosa. Cortando la silueta de aquella madre con su mano, se esfumó. El azabache no pudo tenerla más de cerca, tanto a su mamá como a la mujer. Le examinó el rostro en los pocos segundos que estuvo cerca de él. En un sólo segundo ya estaba en su lugar del principio.La mujer tenía el rostro cubierto por una tela, sólo sus ojos estaban descubiertos. Eran rojos en su totalidad.


    —O incluso darte pistas de tu futuro…

    —¿Pistas de mi futuro…? ¿Qué quieres decir?

    —Puedo mostrarte tu futuro, si gustas…

    —¡Demuéstramelo para que te pueda creer! —dijo sin pensarlo dos veces.

    —Está bien… Mmm… ¿Te gustaría… saber… sobre lo que se acerca… a tu vida?

    —¿Lo que… se acerca…? —dijo levantando una ceja, curioso.

    —Sí, mira esto… —se encendió otro reflector pero ahora al lado de la mujer. Se encontraba una especie de espejo cubierto por una sábana blanquecina. La mujer lo destapó— Así es como van a estar Hinata y tú, unos meses después.


    Era una especie de visión que fue apareciendo poco a poco en aquel espejo. En ella, Sasuke y Hinata se encontraban agarrados de la mano, hasta que una sombra de algún hombre pasaba a través de ellos, rompiendo su agarre de manos. Luego, se fue formando un muro invisible, evitando que éstos dos se volvieran a dar la mano.

    —Con ese chico de intermedio… —dijo, atenta a la “pantalla”, según ella.

    Ahora, mientras Sasuke se encontraba tratando de atravesar aquel muro, Hinata se encontraba a 3 metros de Sasuke, aunque el muro los separaba. De perfil, la ojiperla observaba como la sombra se acercaba poco a poco a ella hasta tomarla de la barbilla con delicadeza y besarla.

    —¡E-eso no puede ser! —gritó enojado al ver aquel beso. En la fantasía, reaccionó de la misma manera, pero sólo se veía que gritaba, no tenía voz.

    —Pues esa es la verdad, no puedes hacer nada al respecto. No hay manera para poder cambiar esto —rió al último.

    La sombra había cambiado de ubicación. Ya se encontraba en el lado de Sasuke. Se notaba que estaban preparándose para pelear. Así fue, comenzaron a pelear.

    —Tú pelearás para ver quién es el dueño de su corazón… —se mantenía atenta a la “pantalla”, pero hablaba… como si fuera Sasuke aquel espejo— Obviamente traerá demasiadas peleas y conflictos en tus relaciones con la gente… —se volteó hacia Sasuke— Pero igual estos conflictos te traerán… a tu destino…

    —¿M-mi destino…? —se quedó atónito.

    —Así es… Sigue viendo…

    Para acabar la fantasía, Sasuke fue pateado en el abdomen, dejándolo a varios metros lejos de la sombra; ésta se pasó al lado de Hinata, para seguirla besando. Pero con Sasuke, llegó otra sombra; pero ahora de una mujer. Llegó de la nada, a apoyarlo poniendo las manos en los hombros del azabache. Haciendo que éste recobrara fuerzas, se pudiera levantar y la besara en los labios.

    —Agrego algo —esfumó el espejo de igual manera que con su madre—. Tu destino traerá una desgracia para ti, que te hará estar en un gran dilema… —empezó a acercarse de nuevo a él.

    —No sé si creerte pero… Creo que me gustaría saber más de… mi futuro… —se ruborizó un poco, volteando a ver hacia otro lado… Su orgullo nunca le había dejado pedir un favor a una mujer… Sólo en situaciones en específico.

    —Lo siento… Se me acabó el tiempo… ¡Nos veremos dentro de mucho! —estuvo a pocos centímetros de su rostro. Hizo que la viera a los ojos. Era una mujer de tez blanca... Según éste, era muy hermosa. El aliento de ésta lo hizo temblar.

    —E-espera... V-volveré a soñar c-contigo… —casi en un susurro, pues aún seguían a centímetros. Ella parecía que lo quería besar.

    —De acuerdo —se separó de este para caminar lentamente hacia la nada—. Si te es posible volver a soñar conmigo, estaré aquí. Al fin, vivo en tu subconsciente.

    —¡¡Espera!! —comenzó a forcejear las cadenas hasta poder ser liberado.

    Cuando pudo librarse de las cadenas fue corriendo tras ella. Las cadenas eran pesadas y le impedían ir rápido. En el camino se encontró con una roca, que al igual que él, era iluminada por otro reflector invisible. Se le ocurrió romper los brazaletes de las cadenas con ésta. Después de varios intentos, pudo lograr liberarse completamente de las cadenas. Siguió corriendo sin rumbo fijo. Aunque no veía nada, sólo oscuridad, el seguía corriendo.

    —¡¿Dónde estás?! —se detuvo para ver si, ahora sí, lograba divisar algo.

    —Eres muy persistente, ¿verdad, Sasukito? —se escuchó de la nada, pero tenía una dirección.

    —*Sigue hablando y te hallaré…*—corrigió su dirección a la correcta y empezó a correr— Pues ya ves. Dime, ¿por qué no te haces presente?

    —Pues no necesito hacerlo… Ya me estás escuchando…

    —Está bien —comenzó a divisar una luz; una salida—. Bueno, nos veremos pronto…

    —Si eso es lo que dices…

    El chico optó por lanzarse para hacer una “espectacular entrada” al lugar donde se encontraba ella, o eso pensaba él…

    —*¡¿Qué rayos?!* —pensó, pues se encontraba cayendo desde lo más alto de los cielos.

    Era ya un atardecer color melocotón. Él azabache se encontraba cayendo. Atravesaba las nubes que se le ponían enfrente. Era como si estuviera volando… Pero sin la capacidad de poder elevarse o cambiar de rumbo. Sólo descendía.

    Él sólo cerró los ojos para que no se forzara la vista más de lo que ya había hecho, pues los reflectores invisibles le habían afectado mucho ya.
    Sólo sintió como aterrizaba en algo suave. Al abrir los ojos, estaba en un ambiente color… ¿rosa? Sí, en tonos rosados.

    —¿Flor de… cerezo…? ¿Y esto…? —se dijo para sí mismo. Estaba en un colchón hecho de puros pétalos de esta flor.

    Él se sentó con ayuda de sus brazos para poder sostenerse. Una suave ráfaga de viento llegó de repente, él pudo escuchar la voz de aquella mujer diciendo “Tu destino está por venir…”; y detrás de un árbol salió la misma sombra de hace rato. Ésta se acercó a él para quedar a un par de centímetros, rostro a rostro. Cuando la sombra estuvo a punto de sellar sus labios en el de él, algo molesto los interrumpió…

    —*BEEP-BEEP-BEEP…* —era el reloj despertador del azabache quien les interrumpió.

    —Pero qué fue... —comenzó a decirse para sus adentros. Poco a poco, se concientizó a un 80% sus sentidos. Se sentó sobre la cama— ¿Qué demonios fue ese… sueño…? —se talló los ojos para comenzar sus labores ese día.
    CONTINUARÁ…

    Dearly beloved, if this love only exists in my dreams... don't wake me up.
    Too much light in this window, don't wake me up
    Only coffee no sugar, inside my cup
    If I wake and you're here still, give me a kiss
    I wasn't finished dreaming, about your lips

    Don't wake me up
    Don't wake me..

    So much life in the city, you won't believe
    Been awake for some days now, no time to sleep
    If your heart is a pillow, this love's the bed
    Tell me what is the music, inside my head
    Don't wake me up
    Don't wake me..

    I don't wanna fall, fall, fall, fall asleep no,
    I don't wanna fall unless I'm falling for you
    ~ Don´t Wake Me Up – Chris Brown​
    ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^​
    ESPERO SUS COMENTARIOS!!! GRACIAS POR LEER!!! ;)​
     
    • Me gusta Me gusta x 9
  12.  
    AndyHyuuga

    AndyHyuuga Entusiasta

    Géminis
    Miembro desde:
    17 Octubre 2010
    Mensajes:
    96
    Pluma de
    Escritora
    hola
    gracias por la invitacion me encanto la historia y mas
    el sueño de Sasuke me parecio mmuuuuy entretenido de hecho a mi tambien me atrapo
    pero lo que no logro enteder como fue que me atrapaste eres increible espero
    que me puedas avisar de la proxima continuidad y si no es mucho pedir
    me podrias invitar me quede con ganas de mas
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  13.  
    Rein

    Rein Once

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,840
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Cambio de destino
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    2109
    Aquí les traigo el siguiente capítulo. Exactamente iniciando el jueves xD. Gracias a todas las personas que se han comentado; obvaiamente, también a las que han leído! Me siento muy bien sabiendo que les agrada mi Fic!! :p GRACIAS!!! Ya les dejo de molestar! Nos leemos al final!! :3​
    ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^​
    Capítulo 6​
    “Confusiones”​
    —Pero qué fue... —comenzó a decirse para sus adentros. Poco a poco, se concientizó a un 80% sus sentidos. Se sentó sobre la cama— ¿Qué demonios fue ese… sueño…? —se talló los ojos para comenzar sus labores ese día.
    Él se sentía confundido sólo por ese sueño. Ya desde hace mucho tiempo que no se sentía así, menos por un sueño. La última vez fue cuando sus padres murieron…

    Habían pasado unos diez minutos cuando se escuchó un grito que provenía detrás de la puerta de este azabache:
    —¡Sasuke-flojo! ¡Ya levántate! —era de su hermano mayor aquel grito.
    —¡Oye, no me llames así! —dijo de verdad molesto.
    —Sí, sí, pero ya levántate —se escuchaba más lejos la voz del mayor.
    —Ya lo sé… —le molesta que siempre le despierte así— *Creo que no me podré sacar ese sueño de la cabeza en todo el día…* —pensó y suspiró— *Sólo espero que no sea verdad todo lo que dijo aquella mujer... Ya debo vestirme para ir al colegio…* —Y así fue.

    El azabache sacó su uniforme del ropero y se vistió. Salió del cuarto para dirigirse a la cocina, donde se encontraba Itachi preparando el desayuno. Ese día le tocaba a Itachi preparar las comidas del día, estos hermanos habían establecido que días les tocaba cocinar a cada uno.

    —Toma —le dijo su hermano deslizando el plato por la mesa de vidrio. Eran dos sincronizadas de jamón y queso amarillo—. Hice más por si querías otras.
    —Sí, gracias.

    Se tomaron su tiempo para acabar de desayunar. Luego, fueron a sus propios baños para terminar de arreglarse. Minutos después, salieron de la casa para ir al colegio; uno con el objetivo de ver a la pelirrosa, y el otro con la mente llena de pensamientos y teorías sobre el sueño de la anterior noche.

    Veinte minutos después, se encontraban llegando a la entrada principal del colegio. Lo primero que hizo el mayor fue divisar a su querida pelirrosa.

    —¡Hola, hermosa Sakura! —gritó entusiasmado al ver de espaldas a ésta; luciendo su sedoso y largo cabello. Ésta volteó y comenzó a caminar hacia él.
    —*¿¡Sakura?!* —se quedó atónito al escuchar su nombre, hizo más lejana la posibilidad de ocultar aquel sueño— *Exactamente como en el sueño… ¿Esto significará algo…? (n/a: recuerden que soñó con flores de cerezo = Sakura)* —logró disimular su asombro— *No… No puede ser… Es un tonto sueño…*
    —¡Hola, Itachi! —le dio un tierno abrazo.
    —Eh… Los dejo… Adiós… —mostró una sonrisa cortés, se dio la vuelta y los fue dejando atrás. Optó por buscar a Hinata— *No… Eso definitivamente no puede ser posible. Además, Itachi y ella se quieren… En realidad, sólo sé que él la quiere, no sé si ella le corresponda… De cualquier manera, sería desconsiderado si me interpongo…* —Ahora sí era imposible que dejara de pensar en el sueño.
    —Creo que me está comenzando a gustar… Ya sé me declaró, nada más falta que le dé una respuesta… —una rubia se encontraba platicando con Hinata, hasta que se vio interrumpida por una voz detrás de ellas.
    —¡Hola, Hinata! Hola Ino… —al principio dijo entusiasmado, pero al saludar a la otra se escuchaba indiferente. A este chico no le agradaba mucho esa rubia.
    —Hola Sasuke… —le dijo a regañadientes aquella rubia. También no le agradaba la idea de estar cerca de él. Ahora se dirigió a la ojiperla— Hinata, me voy de aquí… Para no hacer un mal tercio… —lo fulminó con la mirada, éste al percatarse de esto, le devolvió el gesto—¡Nos vemos en el salón! —ya se había alejado.
    —Que amiga tan agradable tienes, amor… —enfatizó aquel adjetivo en forma negativa.
    —¡Lo sé! —ella era muy inocente, o al menos eso aparentaba— Y… ¡Hola, amor! ¡Me alegra mucho verte! —lo abrazó feliz.
    —¡También a mi…! —le abrazó con más fuerza pero sin lastimarla. Ésta al sentir esa diferencia de fuerza, se extrañó.
    —¿Te pasa algo, amor? —se separó de él y lo miró perpleja.
    —No es nada, en realidad —aclaró con una gran frialdad—. No tienes por qué preocuparte.
    —E-está bien… —aún seguía desconcertada— Pero si te sigo viendo así, haré que me lo digas aunque no quieras… Así que mejor quita esa cara… —palmeó su rostro con suavidad y le mostró una sonrisa; éste le devolvió el gesto.
    —De acuerdo —le dijo viéndole a los ojos—. Entonces, ¿cómo quieres que ponga mi cara?, ¿así? —hizo un gesto gracioso para que riera, y logró su objetivo.
    —Sólo espero que no sea nada grave, amor.
    —Sí, no te preocupes, Hinata —colocó su mano sobre su cabeza y la despeinó.
    —*Está comportándose fuera de lo normal… Algo le pasa… ¿Pero qué…? Lo más extraño es que desde que iniciamos nuestra relación... Siempre me llamaba “amor”… Ahora se le ocurrió nombrarme por mi nombre… De verdad, deseo que no sea grave lo que sea que le ocurra…*
    —Mmm… ¿Qué te parece si mejor entramos ya? Siento que ya está por… —en ese mismo momento habían tocado la campana— Sonar la campana… ¿Ves? ¡Vamos! —agarró su mano y comenzaron a caminar hacia el interior del edificio. Éste ni siquiera le dio oportunidad de hablar; sólo pudo asentir.

    **************

    Mientras, en ese mismo momento en otro lugar de la entrada, se encontraban platicando un par de jóvenes que poco a poco despertaban nuevas sensaciones entre ellos; pero se vieron interrumpidos por la campana.

    —¡Maldición! Ya tocaron la campana… Sentí pasar muy rápido el tiempo… —se quejó el azabache.
    —Tranquilo, Itachi… Además, ya sabíamos que nos quedaba un pequeño tiempo para platicar —agarró su mano y le miró a los ojos aquella pelirrosa—. Mejor, ya hay que entrar…
    —Pero antes dime… —la interrumpió—¿Qué me dirías si te invitara a que te saltes unas clases para estar conmigo…? —miró hacia otro lado, no quería ver la expresión que ella pondría; e hizo bien.
    —¡¿Qué?! ¡¿Estás loco?! —con sólo estas palabras, logró intimidar al azabache. Ésta se dio cuenta al instante de que había sonado muy grosera, así que quiso arreglarlo; aunque sea un poco— Aunque siendo sincera, no estaría mal la idea… —y lo logró: el azabache la volvió a mirar con una sonrisa— Pero no. No puedo acceder a lo que me pides —ahora los dos tenían una sonrisa triste dibujada en el rostro—. La razón es por… Mi p-papá… ¡Si se llegara a enterar de que hice eso, me mataría…!
    —Papá, papá, papá… ¿Sabes? Yo creo que sería mejor que me lo presentaras… ¡Así no habría mucho problema para que te deje salir más! —le guiñó, dejando a la pelirrosa en un mini trance.
    —*¿¡C-conocerlo!?* —pensó, pero logró salir rápido de aquel “mini trance”— ¡Je, je, je! Si… Ya será luego, Itachi… —se sentía frustrada— Bueno, basta de plática. Deberíamos ya entrar. O sino nos mandarán un reporte. Vamos —le agarró fuerte la mano y éste las entrelazó haciendo que la pelirrosa se sonrojara.
    —Te amo, y espero que sepas que haré todo lo que tú me digas e igual, haría todo sólo para estar contigo —empezaron a caminar. Él no esperaba respuesta por parte de ella. Ella simplemente no sabía que contestar.

    Al fin entraron y en el pasillo principal se soltaron para dirigirse a sus propios salones. En el salón 2-B, ya todos se habían sentado cuando llegó el profesor Kakashi. No habían pasado ni cinco minutos de que habían tocado. Al percatarse de esto, los alumnos supieron que eso sólo implicaba una cosa: día de trabajo.

    Los alumnos ya estaban acostumbrados a que aquel profesor llegara tarde. Pero cuando llegaba a tiempo significaba que iba a dar un tema para exponer en equipo. Todos temían ese tipo de trabajos, pues nadie sabe ni sabrá cómo es que califica.

    —Buenos días, jóvenes —llegó sólo a sentarse y esperar la reacción de éstos cuando se percataran de su presencia—. Como podrán ver, hoy vengo a dejarles un trabajo. Un trabajo en equipos de tres integrantes. Ya he hecho los equipos, así que no se tomen la molestia de voltear a ver a sus compañeros que siempre eligen para este tipo de trabajos —dijo éste frío, poniendo su vista en algunos alumnos que habían hecho lo mencionado—. Iniciaré diciendo los integrantes. Equipo uno…

    Pasaron un par de minutos y la tensión se sentía en el aire. Todo el salón se encontraba en silencio, con las excepciones de que algunos alumnos se quejaban de los compañeros que les habían asignado.

    —El equipo número seis está integrado por: Haruno Sakura, Yamanaka Ino y Hyuuga Hinata.
    —*Rayos…* —pensó la pelirrosa, pero no mostró algún gesto de disgusto.
    —*Ajá. Veamos cómo es la nueva…* —pensó la Yamanaka viendo cómplicemente a su compañera de al lado: Hinata— Nos tocó con la nueva… —sacó una risita un tanto malvada.
    —*Mmm… Creo que esto será interesante…* —pensó aquella ojiperla— Sí… —sólo le sonrió a su ya cómplice.
    —*Esto va a ser malo…* —logra escuchar la risita de la rubia— *Si se ríen es porque han de estar hablando pestes de mí… ¿No me pudo tocar con alguien que no sean ellas…?* —no dejaba de observarlas desde la esquina opuesta a ellas; su ubicación de pupitre.
    —Señoritas —se acercó el profesor a éstas, se encontraban en los pupitres más próximos de la esquina inferior izquierda del aula; les dijo en un susurro—, sólo les pido que no sean tan rudas con su compañera de nuevo ingreso.
    —¡Por supuesto, profesor! —le aseguró en un susurro igual aquella rubia y abrazó cómplicemente a la ojiperla— Nosotras somos incapaces de hacerle algo de mal gusto a nuestra compañera, ¿cierto, Hinata?
    —S-sí…
    —Está bien… —dejó de susurrar para dirigirse a toda la clase— Equipo siete, integrado por: Uzumaki Karin, Hozuki Suigetsu y Uchiha Sasuke.
    —*¡¿Qué?!*—se exaltó la ojiperla golpeando la mesa de su pupitre con el puño cerrado.
    CONTINUARÁ…
    Es fácil decir, te voy a extrañar
    Se siente morir, no puedo engañar
    Aun corazón, que supo amar
    Con otra razón, aparte de dar.
    No siento tu voz, no escucho tu hablar
    Presiento que dos, es un numero impar
    No puedo seguir, sin tu respirar
    Entiende que yo, solo quiero llegar.
    No puedo volar, si no están tus pasos
    Que tienen el tiempo de ti
    No quiero volar, sin que extiendas tus brazos
    Y sientas la brisa en tu rostro
    Y te mojes de mí.
    Es fácil decir, mañana vendré
    No puedo fingir, que voy a estar bien
    No puedo seguir, sin tu respirar
    Entiende que yo, solo quiero llegar
    No puedo volar, si no están tus pasos
    Que tiene el tiempo de ti
    No quiero volar, sin que extiendas tus brazos
    Y sientas la brisa en tu rostro
    Y te mojes de mi
    Y te mojes de mi
    Y no puedo volar, si no están tus pasos
    Que tienen el tiempo de ti
    Tienen el tiempo de ti
    Y no quiero volar, sin que extiendas tus brazos
    Entiende se siente morir
    Y no puedo volar, si no están tus pasos
    Y sientas la brisa en tu rostro y de mojes de mí.
    ~El tiempo de ti – Playa Limbo​
    ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^​
    Creo que es la canción más adecuada para la situación de Hinata y Sasuke... Bueno, nos vemos el próximo jueves!! Y en el siguiente capítulo tal vez les de una mala noticia! :( GRACIAS POR LEER!!! ​
    ~¿QUÉ FUE LO QUE MÁS LES GUSTÓ? ¿LO QUE MENOS?​
    Si quieren que les invite, comenten! Pero no dejen Spam! ):
    SAYO!!!
     
    • Me gusta Me gusta x 9
  14.  
    AndyHyuuga

    AndyHyuuga Entusiasta

    Géminis
    Miembro desde:
    17 Octubre 2010
    Mensajes:
    96
    Pluma de
    Escritora
    hola
    estuvo O.o la historia y mas por la declaracion de Itachi a Sakura del te amo
    me parecio muy pronto de el, pero hermoso
    pero lo que no me gusto fue el sobresalto de Hinata que ocultara???
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  15.  
    Rein

    Rein Once

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,840
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Cambio de destino
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    2869
    Bueno, aquí les traigo la conti!! :D NOS LEEMOS ABAJO! PARA DARLES UNA MALA NOTICIA!! :(​
    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~​
    Capítulo 7​
    “Descubriendo los interiores”​
    —Está bien… —dejó de susurrar para dirigirse a toda la clase— Equipo siete, integrado por: Uzumaki Karin, Hozuki Suigetsu y Uchiha Sasuke.
    —*¡¿Qué?!*—se exaltó la ojiperla golpeando la mesa de su pupitre con el puño cerrado.

    Por otro lado, al nombrar este equipo, el Hozuki, se quedó paralizado observando a la nada. Mientras que un chico de cabellos anaranjados a su lado, le palmeaba la espalda con una sonrisa dibujada en su rostro. Tras salir de su trance, el albino poco a poco, sonrió de oreja a oreja. Se veía realmente feliz.

    La reacción de la ojiperla llamó la atención de su compañera rubia, haciendo que esta rubia se asustara. Tragó saliva y en un hilo de voz, comenzó a articular unas palabras.

    —Tra-tranquila Hinata… Ten confianza en él… A-además, mira el lado bueno: está con Suigetsu y ya sabes que es lo que dicen sobre él.
    —Ya lo sé… —farfulló la chica furiosa. La rubia optó por ya no decirle nada, o si no, se pondría realmente furiosa.

    En el aula comenzaban todos los alumnos a hacer un escándalo acerca de este equipo. Pasaban los murmullos de aquí para allá; hasta que llegó un punto de mucho ruido.

    —¡Jóvenes! ¡Silencio, por favor! Permítanme terminar de decir los once equipos.

    Todos los alumnos asintieron y guardaron silencio. El profesor siguió nombrando los equipos. Pasaron otros diez minutos y, al fin, el profesor concluyó diciendo estas palabras:

    —Bien, jóvenes. Pueden reunirse con sus compañeros de equipo para planear su trabajo. Ya saben, lo de siempre: elijan cualquier tema de los que hemos estado estudiando en clase. Ya que elijan un tema, me dicen y les doy una fecha de exposición —terminó y se sentó sobre su escritorio, para leer un librito verde que traía en manos. Comenzó a escucharse de nuevo el relajo de hace unos momentos.
    —Ya, tranquila, Hinata —le repitió la rubia a la mencionada—. Mira, mejor vamos con la nueva para planear el trabajo, ¿está bien? —le miró cómplicemente a la ojiperla.
    —¡Está bien! —dijo más tranquila con una pequeña y tierna sonrisa— ¡Vamos! —se levantó de su asiento para dirigirse con su tercera compañera de trabajo.

    Ya la mayoría de los equipos estaban reunidos cuando éstas apenas se acercaban a su compañera.

    —*Hmp! Se ha puesto celosa la pequeña Hinata. Tendré que hablar con ella* —pensó el novio de ésta en el momento en que se acercaban para ir con su compañera del fondo. Vio su rostro un poco enfado.
    —*¡Qué suerte la mía! ¡Que me tocó con el guapísimo de Sasuke! Mejor me voy a su lado para abrazarlo de una buena vez…* —se levantó la Uzumaki de su asiento y cruzó la mirada con Hinata quien la fulminaba con un odio que atravesaba hasta el alma. En cambio, esta pelirroja, no le dio importancia y sólo le dedicó una sonrisa con aires de grande mientras se sentaba a la derecha del azabache. La ojiperla sólo se enfadó de nuevo y siguió su camino hasta su compañera —*Y así, podré separarlo de esa, de una buena vez* —bufó, y sonrió para el azabache, quien le devolvió el gesto de mala gana.

    Cierta pelirrosa se encontraba con un aura melancólica, que se sentía a centímetros de ella. En su mente se mantenía repitiendo “¿Por qué con ellas? ¿Por qué con ellas? …”. Tenía la cabeza pegada a la mesa.

    —Hola compañera —empezó a hablar la rubia, haciendo que la pelirrosa se sorprendiera y las volteara a ver—. Venimos a ponernos de acuerdo para cómo hacer el trabajo.
    —D-de acuerdo… —estaba nerviosa. Hace mucho tiempo que no hablaba con alguna chica. Mucho menos con las más populares de todo el colegio.
    —Escucha nuestro plan —prosiguió la rubia—. A nosotras nos gusta acabar el trabajo antes y no estarlo haciendo el día antes de la entrega, ¿entiendes? —la pelirrosa asintió tratando de tranquilizarse, y poco a poco lo logró.
    —Y lo que hacemos es iniciarlo desde el día en que nos lo asignan —habló la ojiperla sonriente y tranquila—. El punto es que hoy mismo queremos iniciarlo, ¿de acuerdo?
    —Vale —replicó la pelirrosa.
    —Sólo que hay un problema —siguió la rubia. Las amigas parecía que estaban conectadas subconscientemente, pues sabían completar sus oraciones a la perfección—. En mi casa no se podrá hacer.
    —Tampoco en la mía —dijo la ojiperla con un gesto de lástima.
    —C-claro… Si es para hacer el trabajo… Mi hogar está disponible. Además tengo varios libros acerca de la historia universal. Supongo que el tema que escojamos está en esos libros —dijo mientras se rascaba la nuca. Se sentía incómoda.
    —¡Perfecto! Entonces será en tu hogar —dijo la rubia con una cálida sonrisa.
    —Eras Sakura… o ¿me equivoco? —preguntó la ojiperla.
    —Sí. Sakura Haruno —les dedicó una sonrisa fingida.
    —Yo soy Ino Yamanaka —le devolvió el gesto.
    —Soy Hinata Hyuuga —dijo ésta sonriente.
    —Oye, pero ¿no habrá algún problema con tu familia? Ya sabes, para ir a hacer el trabajo. —preguntó la ojiceleste.
    —No hay problema… —Había suspirado antes de decir estas palabras, entristecida. Hizo que las chicas se quedaran confundidas.
    —¿Enserio? —preguntó la ojiperla quien enarcó una ceja.
    —¡Sí! ¡No hay problema! —se borró la tristeza que gestionó una vez.
    —Está bien —dijeron al unísono, y sólo la rubia continuó—. Nos vemos en la salida, compañera Sakura —le dedicó un guiño antes de que se regresaran a su asiento. Y la pelirrosa suspiró y volvió a recargar la cara en la mesa.
    —*Bueno si ellas ya se organizaron, no veo por qué yo no.* —pensó para sí mismo cierto azabache que las observó desde lejos— Basta ya de distracciones —sacudió su brazo, pues tenía a una pelirroja como chicle pegado—. Hay que organizarnos para empezar el trabajo.
    —Tsk… —dijo quien estaba a la izquierda del azabache: el albino, con las piernas cruzadas sobre la mesa, como todo un auténtico vago— Sólo lo haré porque tengo una gran suerte —se dibujó una sonrisa pícara en su rostro, mirando a la pelirroja, y haciendo que ésta se enojara.
    —Claro, Sasuke —la pelirroja contempló al azabache. Ésta había decidido que haría invisible al albino.
    —Ya que no siento algún interés en esto de su parte, yo tomaré el mando del trabajo.
    —Mejor para mí —susurró el albino pícaro, que pasó el brazo por detrás del Uchiha, para poder acariciar la cabellera rojiza de la única mujer del equipo.
    —¡Suéltame, pez! —le dio un manotazo al albino.
    —¡Hmp! —masculló el ofendido.
    —Bueno… Vamos a escoger el tema… —dijo el azabache sacando su libro de historia, cuando sonó la campana.
    —Jóvenes, regresen a su lugar, ya mañana en mi hora se pondrán de acuerdo. Nos vemos —concluyó el profesor para marcharse por donde entró.

    Todos los alumnos regresaron a sus asientos originales. Transcurrieron las horas rápidamente hasta llegar a la hora de la salida. Nada interesante había ocurrido en esas horas; más que los alumnos de ese grupo, se juntaron en el receso para planear su trabajo.

    Aquella pelirrosa, seguía nerviosa y pesimista. Cuando escuchó la campana, salió lo más rápido que pudo del aula, para dirigirse a la puerta principal del colegio. Decidió esperar ahí a las chicas; para irse a su hogar a iniciar el trabajo. Pero cierto azabache la sorprendió. No le esperaba.

    —¡Hola bonita! —le abrazó por sorpresa por detrás aquel azabache.
    —¿I-Itachi? No te esperaba… —dijo desconcertada.
    —¿Así? Bueno, es que quiero irme a casa contigo… Al fin estamos a una casa de distancia —rió inocente.
    —Lo-lo siento… Será para otra ocasión…
    —¿Por qué? —le interrumpió.
    —Es que hoy se va a casa con nosotras —la Yamanaka contestó a su pregunta, quien iba llegando. El azabache enarcó una ceja, volteándola a ver, aún con la pelirrosa en sus brazos.
    —Pero sólo estás tú… ¿Por qué dices “nosotras”? —soltó a la pelirrosa para ver bien a la rubia.
    —Porque también es Hinata, pero se fue a despedir de tu hermanito.
    —Entiendo —se quedó pensativo unos segundos y después se volteó a ver a la Haruno—. Vale bonita, nos veremos mañana. Adiós —y desapareció meneando la mano para las chicas.
    —Ya vine, chicas. ¿Nos vamos? —llegó la ojiperla sonriente.
    —De acuerdo. Vámonos —dijo la pelirrosa comenzando a andar, y las otras le siguieron.

    Pasaron los veinte minutos de camino para llegar al hogar de la pelirrosa. Ésta las hizo pasar y dejaron sus cosas en la sala que estaba próxima a la entrada. Las jóvenes se quedaron impresionadas con aquella casa casi mansión femenina.

    —¡Vaya! Está hermosa tu casa, Sakura… —dijo sorprendida la rubia mirando por todos lados.
    —¡Sí! Está fantástica… —de igual manera mencionó la ojiperla.
    —¡Je, je! Gracias… Bueno, ¿quieren comenzar ya con el trabajo o pedimos una pizza? — mientras formulaba la pregunta, con la mano, la pelirrosa les invitó a sentarse y éstas accedieron.
    —¡Pizza! —dijeron al unísono, y la ojiperla continuó— Yo ya estoy hambrienta… —se sobó el abdomen.

    La pelirrosa asintió y se dirigió al teléfono principal que se encontraba en la cocina. Marcó al teléfono de las pizzas y ordenó una. Pasaron veinticinco minutos para que llegara el pedido. Mientras este tiempo pasaba, la Hyuuga y la Yamanaka se encontraban platicando de ropa y música. La pelirrosa fingía ponerles atención, pero en realidad estaba sumergida en sus pensamientos; mejor dicho en sus recuerdos. Pero el timbre interrumpió a las tres chicas. Y era la pizza. La pelirrosa la recibió, pagó y entró a su hogar, de nuevo. Dejó la caja en la mesa de centro de la sala y comenzaron a comer. Al terminar decidieron al fin comenzar con el trabajo.

    Las chicas sacaron sus libros de la materia para escoger su tema. Después de varios minutos optaron por uno que a las tres les agradó. Sakura fue por los libros que en la clase había mencionado que tenía y comenzaron a investigar acerca del tema. Cuando de repente la ojiperla hizo un gesto que llamó la atención de las otras dos chicas.

    —¿Qué pasa, Hinata? —preguntó su amiga preocupada. La ojiperla había escondido el rostro entre sus manos y se encontraba hiperventilando. La pelirrosa, sólo miraba la escena; se sentía pintada, aunque ésta ya suponía una situación así.
    —¡No es nada! —gritó la ojiperla aún con el rostro escondido.
    —Pero ¿cómo vas a decir que no es nada? ¡Mírate, te alteraste de la nada!
    —¡¿Qué no entiendes que no es nada?! —gritó a la rubia, volteándola a ver. Tenía el rostro rojo y lleno de lágrimas. La pelirrosa se quedó atónita contemplando la escena.
    —Vamos, H-Hinata —habló la pelirrosa, posó sus manos sobre los hombros de ésta. La rubia se le quedó viendo sorprendida; pues, había logrado tranquilizarla. Las dos se quedaron quietas escuchándola—. Sé que no somos nada pero… Te deberías clamar… —pudo sonreír con dificultad mientras le acariciaba los hombros.
    —Eh… S-sí, Hinata —logró decir tras lo atónita que estaba—. Hazle caso a Sakura… Además, ¿no crees que fue muy precipitado hacerlo estando en una casa ajena?
    —Tienes razón —se limpió las lágrima rápidamente y se volteó a Sakura—. Perdóname, sé que no debí hacer eso… ¡Pero es que estoy desesperada! —esto último lo gritó viendo al suelo.
    —¿Y ahora, por qué? —preguntó la rubia acariciando su cabellera.
    —Por Sasuke… Y su gran equipo… —enojada, apretó los puños que formaron sus manos.
    —Tranquila… Debes de confiar en él… —continuó la rubia mirándole con lástima.
    —Perdón que me meta, pero… ¿Qué tiene de malo su equipo? —preguntó confundida la pelirrosa.
    —Es por Karin —comenzó a hablar la rubia. La ojiperla seguía enojada—. ¿No has escuchado algo acerca de ella?
    —En realidad, no… No tengo amistades en el colegio… —apenada susurró la pelirrosa.
    —Oh… Entiendo…
    —Pero aquí ya tienes a dos —sonrió ya mucho más tranquila la ojiperla; interrumpió a la rubia. Sentía que de esa forma, estaría agradecida con ella, por haberla calmado. La rubia abrió los ojos al escuchar eso—. Lo que dicen de esa pelirroja es que a cualquier chico que pone en su mira, lo termina conquistando —suspiró y continuó—. Y está comprobado, pues ningún chico se le ha escapado. La mayoría de los chicos del colegio han caído. Y por eso tengo miedo.
    —Pero mira el lado bueno: está el vago de Suigetsu —comentó la rubia.
    —¿Y él qué tiene que ver con Karin? ¿Otra “víctima”? —despertó una curiosidad en el pelirrosa avergonzada.
    —Pues Suigetsu es de los únicos que no han sido puestos en su mira. Lo curioso es que este chico está perdidamente enamorado de ella —soltó una risilla la rubia.
    —Creo que eso es bueno… Espero que la mantenga ocupada por todo este tiempo… Mientras hacen el trabajo…
    —Te aconsejo que estés tranquila. Y deberías confiar más en él —habló la pelirrosa—. Él se ve que es buena persona… Mírame a mí, que tengo a Itachi… Me han advertido, mínimo, quince chicas sobre él. Aunque aun no entiendo por qué… —las risas de las otras chicas la interrumpieron.
    —Pues es que dicen la verdad esas chicas —la rubia dijo divertida.
    —Pero, ¿por qué? No lo capto… —se quedó en sus respuestas que una vez ya había sacado, pero la interrumpió la ojiperla.
    —Es que él tiene fama de mujeriego. Se centra en una, y ya que la consigue, la deja por otra… Como Karin, pero en masculino —rió junto a la rubia.
    —¡Vaya! Esa no me la esperaba… —comenzó a deprimirse la pelirrosa y las chicas se dieron cuenta.
    —Pero aún no está confirmado de que seas una de sus “víctimas” —habló la rubia para liberarse de la cierta culpa que se formó en su interior—. Ese beso que te dio en el receso, nunca lo había hecho antes con alguna chica. Eso dejó la duda de si eras otra “víctima” más.
    —¿Enserio? —aquella pelirrosa miró a la rubia con un brillo especial en sus ojos verde esmeralda.
    —¡De verdad! —le confirmó con el pulgar arriba y una gran sonrisa; lo que hizo que las tres rieran.
    —¡Gracias! —titubeaba la pelirrosa— Bueno… Creo que ya me salí del tema… Per-perdón…
    —No te tienes que disculpar, Sakura —sonrió la ojiperla viéndola a sus ojos—. Debo agradecerte por dos cosas: por sacarme de ese estado y ¡por ser una amiga más! —lo último hizo que la mencionada se ruborizara.
    —S-sí… Gracias…
    —A mí me gustaría conocernos bien —sonrió la rubia—, ¿tú que dices? ¿Amigas?
    —¡Claro! —sonrió abiertamente la pelirrosa. Tenía los ojos cristalinos por esa situación que estaba viviendo. Hace muchos años que no formaba una amistad. Supo disimular sus pequeñas lágrimas rebeldes que se formaban y continuó hablando con sus nuevas amigas.

    El resto de la tarde, las chicas se la pasaron platicando acerca de los alumnos del colegio, para que Sakura se familiarizara con los rostros del lugar. Le contaron varias anécdotas que habían ocurrido en el lugar. Sakura les contó acerca de su pasado con Menma; del por qué no tenía amistades. Así se la pasaron la tarde, olvidándose del trabajo.

    —¡Sakura! Creo que te subestimé demasiado… Eres una magnífica persona —comentó la rubia, haciendo que la mencionada se sonrojara.
    —Yo nunca te subestimé, pero no pensé que serías una buena chica, como esta rubia —señaló a la Yamanaka con el pulgar y las tres rieron.
    —¡Gracias! También, nunca pensé que serían mis amigas… Mis primeras amigas después de mucho tiempo —apareció un brillo intenso de esperanza en los ojos de la pelirrosa, haciendo que inconscientemente se le llenaran los ojos de lagrimillas.
    —¡Pero no llores, Sakurita! —la abrazó la ojiperla— No es para tanto. Bueno, ya nos tenemos que ir. Ya mañana continuaremos el trabajo, pero ya en mi hogar; para no ser molestias para tus papás.
    —Ah... Sí… No hay problema… —volteó a ver hacia otro lado, mostrando un semblante triste.
    —Tú ocultas algo, Sakura. Ya luego nos contarás, ¡eh! —la abrazó, también. Al cabo de unos segundos las tres se separaron— Bueno, ¡nos vemos mañana! En el receso continuaremos nuestra plática.
    —Así que, si no quieres, nosotras te iremos a buscar —habló la ojiperla.
    —Está bien.

    Las chicas se despidieron de la dueña de aquella casa de beso en la mejilla y se marcharon. La pelirrosa se sentía feliz ante lo sucedido. Fue a su habitación, marcó rápidamente un número en su celular y esperó hasta que alguien contestara.

    —¿Mamá?
    CONTINUARÁ...
    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~​
    Esta vez no pondré canción... Pues no conozco una que trate de amigas... O amistad...​
    Bueno, y la mala noticia: es que como ya están por terminar las vacaciones y estoy por entrar al colegio, pues no voy a tener mucho tiempo para escribir las historias (tengo esta y la de "Juro Permanecer Para Ti..." -espero que también la estén siguiendo x33-), así que voy a "turnar" semanalmente las historias-ttebane... ​
    O sea que si esta semana subo capítulo de "Cambio De Destino", la siguiente va a ser de la que acabo de mencionar arribita; y la siguiente sería otro cap de aquí! :D ​
    Espero que me puedan comprender!! GRACIAS POR LEER!!!​
     
    • Me gusta Me gusta x 10
  16.  
    Jey Vi

    Jey Vi Iniciado

    Escorpión
    Miembro desde:
    25 Junio 2012
    Mensajes:
    38
    Pluma de
    Escritora
    hola nuevamente gracias por invitatarme :rolleyes:
    y me entristece saber que por culpa del COLEGIO! dejes de subir mas capitulos...
    pero aun asi no me separare de esta maravillosa historia...
    a y por cierto lo olvidaba tu capitulo me gusto mucho, lo dejaste con algo de suspenso al ultimo... pero eso lo hace mas interesante!;)
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  17.  
    AndyHyuuga

    AndyHyuuga Entusiasta

    Géminis
    Miembro desde:
    17 Octubre 2010
    Mensajes:
    96
    Pluma de
    Escritora
    hola
    gracias por invitarme a leer tu continuidad me encanto mucho
    O.o me quede cuando le dijieron que Karin es la version de Itachi por que me dio mucha risa jajaja
    pero bueno estuve excelente la historia
    pero me poco triste el que ya se termine las vacaciones pero ya podras tener espacio jaja ntp
    espero que me avises de la sigueinte ok
    te kuidaz
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  18.  
    Inaru Uchiha

    Inaru Uchiha Entusiasta

    Géminis
    Miembro desde:
    28 Mayo 2012
    Mensajes:
    192
    Pluma de
    Escritora
    Hola gracias por avisarme de la continuación,

    Y por mí no hay problema que te tardes un poco con las continuaciones porque te comprendo, solo que no abandones el fic, me gusto mucho el capitulo, me pregunto mucho porque Sakura vivirá sola, que pasara con su familia, me gusta mucho como la vas desarrollando, eso del sueño de Sasuke me encanto, es algo nuevo, despierta un cierto sentimiento en el, ayy me intriga como es que van a terminar junto, bueno si es que terminan juntos, jejeje sigue así .. =)

    Avísame cuando subas la continuación.

    Atte: Inaru♥
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  19.  
    Rein

    Rein Once

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,840
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    Cambio de destino
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    2950
    ¿Saben? Creo que en el próximo capítulo es donde ya la cosa se pone buena xD Jajaja! Bueno, pero tendrán que esperar hasta la próxima de la próxima semana... :( Bueno, les dejo!! Y otra cosa que he querido decir hace tiempo, pero con mi memoria de teflón, se me olvida... Es esto:​
    Les agradezco a todas las personas que han comentado!!!
    Me hacen muy feliz sabiendo que les gusta la historia!!​
    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~​
    Capítulo 8​
    “El comienzo de cambios”
    ~NARRA SAKURA~

    —¿Mamá? —por fin alguien contestó.
    —¡Mi vida! —al escuchar su voz angelical comenzaron a salir lágrimas de mis ojos— ¿Cómo estás? ¿Te encuentras bien? ¿Necesitas algo? —empezó con su cuestionario de siempre.
    —M-mamá, tranquila. E-estoy bien, aunque me siento sola… Quiero verte —supongo que con eso pude contestar el cuestionario. Me tranquilicé al igual que ella—, ¿cuándo crees que puedas venir?
    —No creo que sea pronto, cielo. Perdóname pero supongo que será dentro de un mes —suspiró triste—. Pero no más de dos meses pasará para que nos vuelvas a ver, eso tenlo por seguro.
    —De acuerdo —dije triste—. Bueno, y ¿cómo va todo por allá? ¿Está por ahí papá? Me encantaría saludarlo.
    —Aquí también está todo bien. Y sí. Tienes suerte, acaba de entrar —me aliviaba saber que estaban bien los dos—. Cariño —le llamó—, ven, es Sakura al teléfono.

    Esperé unos momentos y al fin se escuchó una voz conocida y de mis favoritas para mí.

    —¿Hola? ¿Sakura? —su tono serio de siempre, pero eso me pone feliz; tal vez porque ya me acostumbré. Pero yo sé que en su interior está feliz por esta llamada…
    —Hola, papá. Me alegra que pudieras contestar —irradiaba felicidad.
    —¿Qué es lo que necesitas? ¿Estás cómoda con la casa? ¿Necesitas…?
    —Sí, papá —lo interrumpí, sino continuaría con otro cuestionario—. Está perfecta la casa. Y no necesito nada, sólo llamo para saludarlos y decirles lo mucho que les quiero y extraño. Mamá me estaba comentando que vendrían a visitarme dentro de un mes… ¿es cierto? —esto último pregunté con temor; para mí es mucho tiempo. El tiempo máximo sin verlos ha sido de 5 meses.
    —No, princesa —rió—. No le hagas caso a tu madre, la lunática —reímos porque se escuchó un “¡oye! ¡No me llames así!”—. Pero será dentro de tres o dos semanas, no te preocupes, princesa. Hija, perdón, pero tengo que atender una llamada. Si necesitas algo, llama aquí. Te dejo con la lunática —rió y se escuchó un “Ouch” de él; al parecer mamá le pegó.
    —Hola de nuevo, cielo —rió—. Sé que te sientes sola. Por eso te enviaré una sorpresa. Espero que te agrade mucho. Sólo que tal vez tarde un poco —rió de nuevo—. Cielo, te quiero mucho, nunca lo olvides, ¿sí?
    —Sí, mamá. Nunca lo hago. Yo también a ti y a mi papá.
    —Bueno, ya sabes, si necesitas algo, llama. Me tengo que ir. Ya debería estar en el trabajo. Te quiero. Nos vemos —colgó. Me sentí aliviada. Sí, sé que fue una corta llamada pero así siempre han sido las llamadas con mis papás. Incluso me siento feliz cuando los escucho; aunque sean dos palabras…

    Sí, de seguro han de estar confundidos. De acuerdo, les explicaré. Yo no vivo con mis papás por su trabajo. Mi madre es una famosa diseñadora, y mi papá es piloto; por lo que se la pasan viajando a diario. Como no tenían tiempo de cuidarme decidieron comenzar a acostumbrar a su hija a vivir por su cuenta. Suena cruel, pero esa es mi realidad. En mis primeros siete años viví con ellos, pero al ver que ya no podían más, decidieron decirle a mi tía si me podría cuidar y ella aceptó. Recuerdo con lujo de detalle las palabras que me dijeron el día en que me fui a vivir con mi tía.

    ~FLASHBACK~

    —Sakura, cielo. Mírame a los ojos, ¿sí? —mamá en cuclillas, pronunció tomando mi rostro, lleno de lágrimas, con delicadeza— No te estamos “abandonando” como aseguras, pero —papá se colocó en la misma posición que ella— es por tu bien, ¿entiendes? —me limpió las lágrimas con un pañuelo que tenía en mano, ella también lloraba.
    —¿Acaso quieres estar sola en casa? —comenzó a hablar papá abrazándome— o ¿quieres estar mejor con tu tía y tu prima? ¿Verdad que es mejor estar con tu tía y tu prima? —me besó la mejilla.
    —Sí… —dije sollozando. El cielo estaba nublado y grisáceo, y se escuchaban truenos.
    —Además —papá comenzó a acariciar mi cabello rosado—, tú no vas a ser la única que se va a separar. El trabajo nos impide estar juntos, como una familia —abrazó a mamá.
    —Entonces… ¡Odio su trabajo! —grité comenzando a llorar más fuerte.
    —No digas eso, cielo —dijo mamá, ya tranquila—. Todo esto lo hacemos sólo por ti —me abrazó y mi papá se unió al abrazo. Comenzó a llover—. Mi vida, nos tenemos que ir. Pronto vendremos a verte —se levantaron y comenzaron a caminar.
    —¿Me lo prometen? —sentía las gotas de lluvia caer en mi ropa y rostro, haciendo que mis lágrimas se disolvieran en la lluvia.
    —Te lo prometemos, mi vida —dijo volteando a ver. Esa fue la única vez en que mi papá me llamó así—. Kohana, ya es tiempo… —miró a mi tía y se fue en su auto negro junto a mamá.

    ~FIN DEL FLASHBACK~

    Tiempo después, para ser exactos, cinco años después, me acostumbré a estar cerca de mi tía y mi prima; a su ambiente y forma de vivir: simple, como cualquier ciudadano. Pero en una de las visitas semanales que mis padres me hacían, decidieron sacarme de aquella casa para empezar mi vida sola, “independiente” según mis papás. El primer mes me dejaron vivir con mi prima, obvio con permiso de mi tía. Pero pasando ese mes, se fue y luego sí quedé completamente sola. En ese mes, conocí a un vecino… Menma. Pero alto, él es otra historia, que tal vez, cuente luego. No me gusta recordar realmente esa parte de mi vida…


    ~


    Me quedé dormida, con lágrimas en los ojos. Al siguiente día, fui directamente al baño. Salí, me vestí y salí al colegio. Ni Itachi, Hinata o Ino se cruzaron en mi camino; hasta que llegué al colegio. En la entrada, tan sólo puse un pie y llegó Itachi a saludarme, con un beso en la mejilla. Creo que ya empieza a entender que necesito “mi tiempo”… Luego, llegaron Hinata e Ino con la excusa de que teníamos que seguir desarrollando el trabajo, me hicieron dejar al pobre de Itachi sólo. Hinata le advirtió a éste que también estarían en el receso conmigo, y él inesperadamente aceptó, y le aclaró que aun así se sentaría a mí lado. Y así fue como pasó. Nunca alguien se había preocupado por estar a mi lado… Esto comienza a… ¿gustarme? No lo sé…


    ~


    Pronto pasaron las dos semanas que teníamos para terminar el trabajo. Durante ese tiempo, pasaron varias situaciones:

    La primera, es que Ino, Hinata y yo nos volvimos muy unidas, creo que ahora les puedo llamar “amigas”.

    La segunda, fui conociendo mucho más a Itachi, aunque con ayuda de mis amigas, pues ellas me contaron más acerca de los líos en los que estuvo involucrado. Eso hizo darme cuenta de que a Itachi jamás se le quitará esa costumbre de ser mujeriego, buscapleitos, provocador, coqueto y un sinfín de adjetivos describiéndole como un donjuán. Y si quiero pasar a otro nivel con él, tendré que buscar la manera de lograr retenerlo; pero… ¿cómo…?

    La tercera. Me convertí en lo que nunca fui en mi vida: popular. Gracias a que ellas se han convertido en mis amigas, sabiendo que ellas eran las chicas más populares del colegio, he sido buscada, principalmente por chicos, pero también por chicas. En los últimos días, he sido involucrada en un chisme que traen de boca en boca sobre que yo era una “fácil”, sí me dolió saber que a mis espaldas me llaman así, pero no haré nada. Sólo ignoraré…

    La cuarta es acerca del regalo de mamá… No había llegado… No pensé que tardaría mucho tiempo…

    La quinta y última es que había llegado el martes, día en que teníamos que entregar el trabajo. De eso, surgió un pequeño problema: Hinata estaba realmente enojada con su novio. Él y su equipo se volvieron más unidos. Aunque Karin, parece que sigue interesada en Sasuke; con el albino, Suigetsu, se nota que se llevan mejor, pues ya casi no están peleándose o gritándose.



    —Tranquila, Hinata —le dije. Era nuestra hora de receso, me encontraba en una de las mesas de la cafetería junto a Ino, Itachi, Sai, quien era el novio de Ino, y a la mencionada—. Me encantaría poder ayudarte pero no tengo relación alguna con tu novio… —puse un gesto de lástima, mientras sentía como Itachi me abrazaba tomando mi cintura. Me sonrojé un poco.
    —No te preocupes, Sakura… No es tu deber…—comenzó a decir mirando de reojo al azabache que se encontraba a dos mesas con sus nuevas amistades. Luego se volteó a Itachi— Itachi, a ver cuando empiezas a controlar a tu hermanito —con total confianza, advirtió a éste. En esas dos semanas, se había creado confianza entre los que estaban en esa mesa, aunque había veces en las que dos entrometidos llegaban… Pero también había surgido confianza con ellos, pero menos que la de nosotros.
    —¡No es mi culpa…! También, Sasuke y yo ya no tenemos la misma relación de antes. Así que no eres la única confundida —le dedicó una sonrisa. En ese momento iban llegando esos dos entrometidos.
    —¡Hinata! —llegó el rubio sentándose a su lado— Te veo triste, ¿qué pasa? —el pelirrojo se sentó a mi lado, haciendo que Itachi le dedicara una mirada asesina y éste sólo ignoró. Del lado del rubio, estaba además de éste, Hinata, Ino y Sai, dejando así sin ningún espacio para el pelirrojo.
    —No es nada, Dei —le sonrió falsamente. Comenzaba a reconocer los gestos de ella.
    —Es otra vez el idiota de tu novio, ¿verdad? —acertó.
    —Eh… Sí… Pero no te… —se detuvo al ver lo que hacía el rubio que mascullaba cosas inaudibles— ¡Espera, Deidara! —trató de detenerlo jalando su camisa, pero no lo logró.

    Todos miramos al rubio absortos. Se levantó y se dirigió enfadado a la mesa donde se encontraba el azabache. Sin que éste y sus acompañantes se dieran cuenta, el rubio azotó su mano en la mesa, llamando la atención de casi toda cafetería.

    —¡Infeliz desconsiderado! —le estrujó la camisa, sacándolo de su lugar.
    —¡¿Qué diablos te pasa?! —dijo zafándose del agarre del rubio. Era obvio que en un solo segundo cambiaría de sonriente a furioso.
    —¡¿A mí qué me pasa? Hazte la pregunta a ti mismo! —recalcó lo último, y con esto, lo empujó. No entendía muy bien el porqué de su enojo…
    —¡¿De qué hablas? Yo estoy perfectamente bien! —el azabache igual le empujó para demostrarle que no era un debilucho.
    —¡¿Recuerdas que tienes una novia llamada Hinata?! ¡Ella no se merece a alguien como tú! —escupió en su cara; se veía realmente enojado. Al parecer sí apreciaba mucho a Hinata… Ésta se levantó con la mano puesta en su corazón, tenía un gesto de susto.
    —¡¿Y tú quién eres para meterte entre ella y yo?! —de igual manera, escupió en su cara y le estrujó el cuello de la camisa. Ahora compartían el mismo estado de ánimo.
    —Alguien quien sí —recalcó— valdría la pena para estar a su lado —se escuchó un “¡oh!” por parte de los perplejos espectadores.

    El rubio se soltó del agarre y le dio un golpe en el estómago, dejándolo sin aire. Se hincó por la falta de oxígeno, logró colocar sus manos para no caer completamente. Hinata al ver lo sucedido se quedó pasmada, pero al reaccionar fue con él a ayudarle en lo que pudiera. Con una mirada furiosa, miró al rubio quien se retiraba del lugar. Sasori le siguió. Yo me puse de pie para ver si estaba bien el chico, al igual que Itachi. Volteé a ver al rubio y, si mis ojos no mienten, noté una sonrisa en su rostro.

    —¡Sasuke! ¡Sasuke! —los espectadores dejaron de mirar la escena, aunque se escuchaban los murmullos entrometidos. Hinata se puso al nivel de él; éste se mantenía en el suelo. Parecía como si estuviera paralizado, perdido en sus pensamientos. De igual modo, Karin se acercó para verlo. Segundos después, al fin se levantó seguido de éstas.
    —¡Sasuke-kun! —habló la pelirroja— ¿Te encuentras bien?

    —Hinata… —se volteó a ésta, ignorando a la otra, quien tomó un gesto de enojo y confusión— Per-perdóname… —la abrazó y dejándola perpleja. Yo me sentí más tranquila, así que me pude volver a sentar con tranquilidad— Perdóname por dejarte sola este tiempo… —ella, después de tanto tiempo, sonrió sinceramente— Pero tuve miedo… —la pelirroja había desaparecido.
    —Shh… —pronunció mi amiga poniéndole un dedo en la boca con delicadeza— Te perdono por esta vez… Espero que esta sea la primera y última vez en que suceda, ¿sí?
    —Está bien —se dedicaron una tierna sonrisa y él le acarició el rostro. De verdad me tranquilizaba saber que Hinata ya estaba bien. Bueno, eso yo pensé. Volteé a ver a los que se encontraban en la mesa y suspiré. Ino también sonreía, al igual que yo, por nuestra amiga.
    —Oye, Sakura —me sacó de mis pensamientos el azabache que se ganaba poco a poco un espacio en mi corazón. Ya se había sentado—, quiero preguntarte algo… —susurró.
    —Dime, ¿qué es? —sonreí curiosa.
    CONTINUARÁ…
    I'm feeling sexy and free
    Like glitter's raining on me
    You're like a shot of pure gold
    I think I'm 'bout to explode
    I can taste the tension like a cloud of smoke in the air
    Now I'm breathing like I'm running cause you're taking me there
    Don't you know? You spin me out of control
    Ooh, ooh, ooh, ooh
    We can do this all night
    Damn this love is skin tight
    Baby, come on
    Ooh, ooh, ooh, ooh
    Boom me like a bass drum
    Sparkin' up a rhythm
    Baby, come on!
    Ooh, ooh, ooh, ooh
    Rock my world into the sunlight
    Make this dream the best I've ever known
    Dirty dancing in the moonlight
    Take me down like I'm a domino
    Every second is a highlight
    When we touch don't ever let me go
    Dirty dancing in the moonlight
    Take me down like I'm a domino
    You got me losing my mind
    My heart beats out of time
    I'm seeing Hollywood stars
    You strum me like a guitar
    I can taste the tension like a cloud of smoke in the air
    Now I'm breathing like I'm running cause you're taking me there
    Don't you know? You spin me out of control
    Ooh, ooh, ooh, ooh
    We can do this all night
    Damn this love is skin tight
    Baby, come on
    Ooh, ooh, ooh, ooh
    Boom me like a bass drum
    Sparkin' up a rhythm
    Baby, come on!
    Ooh, ooh, ooh, ooh
    Rock my world into the sunlight
    Make this dream the best I've ever known
    Dirty dancing in the moonlight
    Take me down like I'm a domino
    Every second is a highlight
    When we touch don't ever let me go
    Dirty dancing in the moonlight
    Take me down like I'm a domino
    Ooh, baby, baby, got me feeling so right
    Ooh, baby, baby, dancing in the moonlight
    Ooh, baby, baby, got me feeling so right
    Ooh, baby, baby, dancing in the moonlight
    Ooh, baby, baby, got me feeling so right
    Ooh, baby, baby, dancing in the moonlight
    Ooh, baby, baby, got me feeling so right
    Ooh, baby, baby
    Ooh, ooh, ooh, ooh
    Rock my world into the sunlight
    Make this dream the best I've ever known
    Dirty dancing in the moonlight
    Take me down like I'm a domino
    Every second is a highlight
    When we touch don't ever let me go
    Dirty dancing in the moonlight
    Take me down like I'm a domino
    ~Domino – Jessie J​
    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~​
    Bueno, aquí les traigo la conti!! Espero que les haya gustado!! Espero su comentario!!!​
     
    • Me gusta Me gusta x 7
  20.  
    Inaru Uchiha

    Inaru Uchiha Entusiasta

    Géminis
    Miembro desde:
    28 Mayo 2012
    Mensajes:
    192
    Pluma de
    Escritora
    En este capítulo mis dudas respecto a la familia de Sakura en parte ya están respuestas, al menos ya sé porque no vive con ellos, ¿Qué le sucede a Sasuke? Tratar así a Hinata, el mismo ara que lo de sueño se haga realidad, y ¿cual será eso que le quiere preguntar Itachi?, ayyy que emoción.
    Avísame cuando subas la continuación.
    Atte: Inaru♥
     
    • Me gusta Me gusta x 1
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso