Fantasía Tierra de máscaras

Tema en 'Novelas' iniciado por joseleg, 27 Octubre 2019.

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    joseleg

    joseleg Usuario común

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    Título:
    Tierra de máscaras
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1606
    Me dieron ganas de escribir algo de estilo de juego de tronos, starwars, y otras cosas.

    Capítulo 1 El paso

    [​IMG] Hace muchos años, las ciudades de nuestros ancestros fueron transportadas a estas tierras. Este mundo fue llamado Alardalsiria, que significa la tierra de la magia. Se dice que sus ciudades eran tan grandes que no podías caminarlas de un extremo a otro en un solo día, y que sus torres y castillos eran tan altos que rasgaban las nubes, no es de extrañar que separadas de sus fuentes de alimento y agua, se marchitaran rápidamente. Pero lo peor fueron las criaturas de la noche, las selvas y las cavernas, seres de pesadilla que casi nos llevan a la extinción. Fragmento del libro del comienzo.

    La clave está en la pimienta hermano – estas eran las palabras de un cazador, mientras se cubría con una ruana tratando de soportar el frio de aquel páramo inclemente. Se trataba de un hombre joven, cercano a sus veintes, de piel oscura como la canela, aunque de rasgos delgados, sus ojos oscuros se abrían al ver el polvillo negro que le había costado tanto comprar en el mercado de Ibase.

    Deberías guardarla para un momento especial, no es nada barata – repuso un compañero, era un hombre más bajo, pero de contextura gruesa, su mandíbula era casi cuadrada y su cabello rubio ondulado se encontraba atado en una cola en la nuca, el cual se extendía solo hasta el principio de la espalda. El vestía con un chaleco blindado negro con varios bolsillos, pero ninguna ruana, a pesar de que sus ropas no parecían bridarle ningún calor, no temblaba.

    Kevin, hermano –repuso el primer muchacho –sabes muy bien que no sabemos cuándo, o si volveremos con vida.

    Regresaremos, eso es seguro –contestó Kevin mientras observaba las montañas que se levantaban frente a ellos. Detrás se levantaban las ruinas de dos ciudades gemelas, de las cuales muchos habían olvidado sus nombres.

    ¿Estás seguro de que el maestro vive en este basurero? –preguntó el muchacho moreno.

    A veces me pregunto qué harías sin mi Toquio, la pitonisa dijo que el hombre que buscamos se encuentra en las tierras del café, y el reino del café es Ainemra – luego, volviendo a su compañero Kevin agregó – dame un poco de ese maldito cerdo, puede que sea un monstruo con apariencia de mono, pero su carne sabe bien.

    La criatura que estaban comiendo parecía una mezcla entre un primate con cara de jabalí de color anaranjado, sus colmillos sobresalían del rostro, como dos arpones oscuros, mientras que el resto de su cuerpo parecía al de un mono grande, del tamaño de un hombre de baja estatura, y con la inteligencia suficiente como para hacer herramientas de piedra.

    Extrañare este sabor de los hafrajid cuando regresemos a nuestro mundo –dijo el muchacho moreno mientras revisaba sus armas, un cuchillo largo de hierro y una pistola de granate que había hecho con herramientas improvisadas y una que otra reliquia encontrada aquí y allá.

    En eso un grupo de jinetes llegó, todos portaban una cota de mallas de hierro, ropas abrigadas y un estandarte el escudo de la tortuga de guerra, una cruz inclinada sobre fondo verde. El oficial al mando tenía un casco empenachado, y un abrigo sobre la malla bastante colorida.

    [​IMG]

    Bienvenidos al Reino de Ainemra, las tierras del café, se en cuentan en nuestra frontera sur, ¿Cuál es su negocio aquí? – estas fueron las palabras de un hombre joven, con un acento seseante, algunas palabras eran difíciles de entender por parte de los dos viajeros.

    Buscamos el poblado de Geneva, pues tenemos negocios con un hombre llamado – Nicolás Cardona.

    El caballero se quitó el casco, su rostro era más bien redondo, y su cabello corto, un estilo que usaban mucho los caballeros del lugar.

    Pues eso será un problema –dijo el caballero –pues mi primo fue desterrado a las selvas de Apamea –diciendo esto, el caballero señaló al norte y al occidente –más allá de esta montaña hay un enorme valle, sus selvas son infinitas, así como los peligros que allí asechan, a este momento es probable que el esté muerto.

    Eso es imposible –repuso Toquio.

    ¿A caso nunca has visto lo que se esconde en los bosques? –repuso el caballero.

    Por eso es que mi amigo lo dice –contestó Kevin –el maestro es como nosotros, pero mejor, y nosotros ya hemos sobrevivido al travesar estas tontas selvas infestadas de monstruos, estoy seguro que… –luego Kevin se detuvo para cortar la cabeza del hombre cerdo, y atravesándolo con su machete lo levantó para mostrarlo como un trofeo – matar cosas como estas no deberían ser un problema para él.

    Ustedes no parecen geneveses ¿Cómo conocieron a mi primo? –preguntó el caballero. Pero los dos jóvenes se quedaron callados, mirándose el uno al otro de manera misteriosa. En ese momento un hacha de piedra golpeó a uno de los caballeros, la hendidura en el metal fue suficiente para derribarlo del caballo, mientras que una nutrida lluvia de rocas que venían desde el bosque de alta montaña se desprendía sobre los hombres. Los caballeros levantaron sus escudos, mientras que el oficial al mando pudo sentirlo, el poder que empleaban los viajeros, era magia. Las rocas que les lanzaban no les impactaban, pues al parecer su trayectoria de modificaba en el aire, mientras que ambos mantenían sus manos extendidas.

    Debemos eliminar a los comandantes – dijo Kevin.

    ¿En serio? Créame que no lo sabemos viajero –contestó irónicamente el oficial mientras sacaba un arco y flechas mientras que las piedras solo le rebotaban en su fino yelmo. La distancia era enorme, y normalmente un arco no podría alcanzar a los hombres bestia que estaban en las copas, expuestos, pero…

    Parece que el oficial es como nosotros –dijo Kevin sacando un machete, mientras que Toquio hacía lo propio con su cuchillo. Entonces ambos pudieron ver como la flecha era lanzada con un poder excepcional, la cual la dirigió de manera directa al cuello de una de las criaturas. Cuando el cuerpo del hafrajid se despanzurró, la lluvia de rocas se detuvo, pero solo para que desde los ramales apareciera otro hafrajid más grande, su cuerpo era alto, como el de un hombre de dos metros, con brazos como troncos y uno colmillos que emergían de su nariz de jabalí enrojecidos con sangre, detrás de él había otros más pequeños armados con armas de piedra, y protegidos con capas de cuero. El oficial lanzó una primera flecha que se clavó en cuello de la criatura, pero esta solo resopló como si fuera un toro, los hafrajid detrás de él reían, al ver que las flechas que lanzaban al cuello o el pecho no lo dañaban.

    Sebastián Cardona, cálmate – dijo el oficial a sí mismo, mientras tensaba un nuevo dardo, que dio directamente en el ojo izquierdo del menstruo con cara de jabalí. Su gruñido resonó en todo aquel paso montañoso mientras que sus esbirros se lanzaban al ataque.

    Dos criaturas se lanzaron sobre Kevin, quien las decapitó con un solo movimiento. Toquio por su parte sacó su pistola –coman fuego, bestias de la oscuridad –cuando el pedernal se clavó en el mecanismo del cristal rojo, del cañón emergió un gas que al contacto con el aire se transformó en una esfera roja con un poder explosivo comparable al de una bola de hierro llena de pólvora. La explosión dejó a los hafrajid sin orden, algunos quemados o desmembrados.

    Poder del fuego “Nar wahid” – dijo Kevin extendiendo su mano derecha, y al hacer esto de ella emergió una esfera semejante a la que había lanzado la extraña pistola de Toquio contra un grupo de siete hafrajid que se habían lanzado contra el en formación cerrada. El impacto los desmembró a todos, mientras que los que estaban tras de ellos quedaron detenidos por el calor y el impacto.

    Cuando el polvo se disipó Kevin vio que el hafrajid más grande estaba corriendo para embestirlo con toda su mole. En eso Toquio se unió a su lado.

    Come fuego bastardo –gritó Toquio al mismo tiempo que Kevin recitaba – Poder del fuego “Nar wahid”.

    Las dos bolas de fuego impactaron simultáneamente en la bestia tuerta, uno de sus brazos salió despedido del cuerpo, mientras que los dos colmillos fueron vaporizados en el acto, pero aún estaba en píe. En eso Sebastián arrojó el arco y levantando la manó dijo –carguen, ¡por su honor y sus familias!

    Los caballeros penetraron en la dispersa formación de hombres cerdo, golpeando con hachas a algunos, pero Sebastian era el que avanzaba al frente, con la lanza en ristre, y con toda su fuerza y la de su corcel atravesó la lanza en el pecho de hafrajid, el impacto fue tan violento que esta se rompí, por lo que después de pasar de lado de la criatura tuvo que recurrir a su espada secundaria, un arma de dos filos de hierro forjado, con la que le corto la cabeza a dos hafrajid grandes, antes de que el estruendo del cadáver del líder de estas bestias las aterrorizara, y provocara que los sobrevivientes se retiraran nuevamente a sus madrigueras en las montañas de la Línea.
     
    Última edición por un moderador: 27 Octubre 2019
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    Dash Rendar

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    he leido tus fic con mucho cuidado, por la escritura que haces, es muy etendible y no cuesta mucho imaginarselo. a la diferencia del mio que tengo algunos problemas de gramática. bien hecho el fic, siga adelante.
     
    Última edición: 27 Octubre 2019

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