Telaraña

Tema en 'Relatos' iniciado por Lionflute, 9 Noviembre 2014.

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    Lionflute

    Lionflute Usuario popular Comentarista empedernido

    Aries
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    Telaraña
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    "Yo ya lo había olvidado"

    Entonces se me desmoronó la semana entera que pasé esperando como si de repente un gran espejismo hubiese revelado su identidad, de un solo manotazo. Tu cara quería decirme que te arrepentías de lo dicho, pero te arrepentías por mí, no por tí mismo. En el fondo no tienes un filtro, esa vocecita que impide que a veces digamos cosas que no se interpretarían bien en la sociedad, que sabes que no todos entenderían bien y yo lo entendí, pero no impidió que la avalancha se me viniera encima. Cuando te pasas tiempo construyendo un castillo de naipes y por el descuido de alguien éste se te viene abajo, naturalmente un sentimiento de frustración brota desde la profundidad misma del ser, no porque no puedas lidiar con esa pérdida, sino porque es natural, como el cielo es azul o como tu respuesta en ese momento, tan natural que salió sin esfuerzo de tus labios y como una zaeta destruyó el castillo de naipes.

    En el fondo no fue tu culpa. Tú, inocente te dejaste llevar por quién-sabe-qué motivos y un "no creo" se quedó callado y las cosas se fueron sucediendo una detrás de la otra, sin mayor explicación que esa. Pero luego de todo, creo que para ambos fue solamente un sueño, para ambos pero con distinto signicado. Tú lo olvidaste, lo dejaste así, lo dejaste como lo que era, un delirio onírico por parte de tu subconsciente, de tu inconsciente. Y lo dejaste ser y te dejaste ser en él y entonces se esfumó. En cambio yo... yo decidí vivir en el sueño, quise creerlo real y quise aferrarme a esa idea, porque siempre hay que creer en algo, o todo es rodar y caer, como la bola blanca en el billar, rodar y caer. No coincidimos y ahí estuvo el error del universo, dejarnos vivir ése sueño juntos, pero no dejarnos coincidir.

    Y ahí estaba yo parado en medio de la calle, masticando tus palabras para intentarlas digerir. "Yo ya lo había olvidado". No podía tragarme eso, yo que esperé una semana entera bajo la esperanza de poder hablar contigo, de poder comentar siquiera el sueño. Pero tú lo viviste como un sueño más y ya, algo que es inevitable al irse a dormir, porque puede que sueñes o puede que no y ya, ya está, después de todo ¿es sólo un sueño, no? Pero no sabías cómo lo tomaría, no sabías que yo no pensaba igual, que para mí no era un sueño solamente, que estuve noches enteras resignándome a no soñar y que de repente estabas tú ahí una noche y de repente hubo sueño otra vez y algo ocurrió en mí ese día. Pero te bastó una frase, un manotazo y ¡zaz! naipes al piso. Lo supiste en un instante, como quien de un movimiento empuja el vaso y lo ve caer irremediablemente al piso y en una fracción de segundo se le va el aliento en una maniobra sinsentido, sintiempo. Entonces tu mirada cambió y me gritabas "lo siento" con tus pupilas, lo gritabas en serio aún cuando no tenías culpa de nada. Las cosas simplemente son así.

    Querer no implica ser querido de vuelta. Querer se hace de manera no recíproca, porque el hacerlo de manera desinteresada lleva a la reprocidad. Pero aún eso no es una regla. No hay medidas con el cariño, solamente se entrega, por montones o por paquetes de a cien pesos, pero se entrega y ya. Quien recibe puede dar de vuelta y de la manera que estime conveniente. Yo te quise entregar todo lo que pude, pero me quedé con las ganas, me quedé con el regalo preparado, la cinta puesta y desistí en ése instante. Entonces cometí una idiotez y te quise culpar, te quise culpar porque no me dabas el mismo cariño que yo te daba y hasta ahora me suena insensato siquiera pensarlo. Pero pienso que de todos modos fue en parte tu culpa dejarme soñar esa noche, dejarme dormir cuando pudiste despertarme, cuando pudiste hacerme regresar a la realidad, pero te mudaste solo, sin tenerme en cuenta. Por otro lado fui yo el que quiso aferrarse a la idea, aún cuando poco a poco se me iban cayendo las cartas y yo mismo iba desmoronando de a pedacitos el castillo.

    El tiempo de a poco comenzó a rodar de nuevo y no supe bien qué decir. Creo que entonces mi boca quedó funcionando en automático y todo lo que salió de ella no era sino lo mínimo para calmar la situación, pero yo seguía en la estupefacción, recogiendo los naipes del piso, el as de corazones atravesado por el as de espadas y el as de tréboles por ningún lado, arriba el cielo gris, sintiempo, sinsentido.

    A las arañas no se les enseña a tejer, lo hacen porque sí. La naturaleza, supongo. Igualmente yo tengo mis propias telarañas que me las he tejido solo. Nunca necesité de un manual para poder hacerlas, para entrelazar un punto con otro, para que todo se enrede en el aire y de repente, todos a mi alrededor atrapados. No hay una teoría para ello, no hay un paso uno, ni dos, quizás un tercero, pero un cuarto podría ser demasiado. "Instrucciones para construir una telaraña". Paso uno... pero no hay pasos. Nunca necesité de instrucciones. Uno, dos, tres, cuatro pasos. Entre la calle vacía de repente aparece un silencio y de a poco tu ausencia se llena de tanto tú. No sé si lo notas, pero algo me dice que te ríes desde tu rincón del mundo, desde ese mundo al que nunca pude entrar, algo me dice que aún te ríes. Tantos recuerdos vacíos y memorias inconclusas, tanta ilusión desgastada y ahora todo tan sinsentido, sinsonido, sinsabor. Uno, dos, tu cara y la mía y un "no creo" entre medio, tres, cuatro y entonces sinaliento, sintiempo, sinsentido... "Yo ya lo había olvidado". Tu recuerdo me sabe a un amargo casi insípido (sinsabor, sinsentido) y como que la calle parece mas larga (sintiempo, sinsentido), cinco. ¿Cinco? ¿dónde me quedé? Mejor dejo ir todo esto, nunca debí o quizás sí, pero ¿de qué sirve ahora el quizás? (sinsentido, sinsentido). Arriba la luna, abajo los hombres se alejan y se acercan como puntos en un plano, formando las más diversas figuras. ¿Cuáles serán las nuestras?. Seis, siete, hace frío en la calle, mejor me apuro a casa.
     
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    DegelDKG

    DegelDKG Entusiasta

    Piscis
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    Creo que la mayoría de nosotros ha sufrido con esa telaraña; pensamientos, sentimientos, sueños. Y si, efectivamente a veces enredamos a muchas personas en esto. Me ha gustado mucho tu escrito, tal vez porque me recordaste viejas cosas... Me hiciste un mar de nostalgia.

    Sólo unas cosillas -Aunque no se si sean parte del escrito ó no-
    Creo que te faltó separar estas palabras.

    Todo lo demás me gusto mucho

    ¡Saludos!
     
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