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Long-fic de Pokémon - Pokémon Rainbow: Kanto.

Tema en 'Hall de la fama' iniciado por Paralelo, 17 Agosto 2012.

  1.  
    Paralelo

    Paralelo Viajero dimensional

    Virgo
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    16 Agosto 2012
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    Título:
    Pokémon Rainbow: Kanto.
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    71
     
    Palabras:
    2566
    Introducción:
    Esta historia ocurre dos años antes de los hechos ocurridos en Pocket monsters special saga red, green y blue.
    Cuenta la historia de Rainbow, un joven entrenador cuya meta es obtener todas las medallas, superar todas las ligas y derrotar a todos los altos mandos de todas las regiones del mundo.
    Rainbow es el entrenador definitivo, pero arrogante y misterioso, indiferente y frio, con una gran capacidad deductiva e inteligencia, aunque con un buen corazón en el fondo; en esta parte iniciará sus aventuras en su región natal, Kanto, en la cual se hará con amigos y muchos enemigos, será querido por algunos y detestado por muchos otros.
    ¿Puede alguien como Rainbow ser en verdad el entrenador definitivo?
    [​IMG]
    Capítulo 1: El entrenador definitivo.
    "No lo niego, soy arrogante, presumido e insoportable, pero soy el entrenador definitivo"
    Rainbow.
    El sol acababa de salir en Pueblo Paleta, aún era muy temprano, pero aún así un muchacho caminaba muy enérgicamente a través del pueblo. Había llegado en barco desde una región lejana, y su semblante era el de una persona muy decidida y confiada.

    —Disculpe señor —le preguntó tranquilamente a un pescador que al parecer se dirigía hacia el puerto, a su lado caminaba su Doduo— ¿Sabe dónde se encuentra el laboratorio del profesor Oak?

    El pescador solo se limitó a señalar con su dedo fríamente hacia una dirección y siguió caminando, no tenía tiempo para preocuparse por nada más.

    —Gracias, que tenga un buen día —dijo el muchacho con tono indiferente. Pero luego de dar unos pasos, se detuvo, y volteó a mirar al pescador.

    —¿Sabe una cosa? —preguntó con un tono un tanto duro.

    —¿Qué quieres ahora? —preguntó el pescador de muy mal humor.

    —Simplemente que su Doduo no quiere ir con usted —contestó fríamente el muchacho.

    —¿Cómo dices? —preguntó extrañado el pescador.

    —Ese Doduo no está hecho para el mar, estaría mejor con alguien más joven que juegue con él, si tiene una hija o una sobrina supongo que sería un buen regalo —dijo dándole la espalda indiferentemente y empezando a alejarse.

    —¿Cómo puedes saber eso? —preguntó el pescador desconcertado.

    El muchacho se detuvo, y le sonrió maliciosamente.

    —Tal vez algún día me quede a explicar, pero ahora tengo prisa —y diciendo eso, se alejó rápidamente de ahí, haciendo caso omiso al pescador.

    —Tengo que dejar de meterme en los asuntos de los demás —se dijo a sí mismo apretando el paso—, yo tengo mis propios asuntos.




    Un rato más tarde el joven llegó al laboratorio, el cual se encontraba en un lugar algo apartado del pueblo; los Dodrios ya habían cantado y el pueblo ya empezaba a tener cierta actividad. El joven se detuvo bruscamente cuando estuvo a cierta distancia del laboratorio, y lo miró fijamente.

    —Al fin el laboratorio del profesor Oak —murmuró—, después de todo lo que he pasado… por fin todo comenzará —añadió sonriendo arrogantemente, y rió levemente entre dientes.

    Corrió hacia la puerta apresuradamente y tocó el timbre, de inmediato desde adentro se oyeron pasos que se dirigían a la puerta.

    —¡¿Tienes idea de qué hora es?! —preguntó una voz adormilada desde adentro.

    —Pues, en unos minutos serán las 7:00 am —contestó el muchacho mirando su reloj, algo desconcertado por esa pregunta.

    —¡¿De verdad?! —contestó la voz desde adentro— ¡Me he quedado dormido! espérame un momento el muchacho no tuvo más remedio que esperar.

    —Sí que es un profesor extraño —se dijo a sí mismo un tanto avergonzado—,como si no tuvieran relojes adentro… bueno, al menos no me ha preguntado si...

    —Oye, por cierto... —le interrumpieron desde adentro— ¿eres un chico o una chica?

    El muchacho se sorprendió violentamente, y se llevó la mano a la cara por la vergüenza.

    —¿Qué clase de pregunta es esa profesor? —preguntó enojado.

    —Lo siento chico, creo que aún sigo medio dormido —se disculpó el profesor apresuradamente—, pero ¿podrías decirme cuál es tu nombre?

    —Me llamo Rainbow —contestó el muchacho rudamente, sintiéndose bastante fastidiado por esa primera impresión.

    Un momento después la puerta se abrió, y apareció la figura del profesor Oak.

    —¿Rainbow? no me suena el nombre —dijo tranquilamente al salir, y vio que el joven parecía algo incómodo.

    —Por cierto… Perdona por lo de hace rato —se disculpó de un modo un poco infantil—, a veces el trabajo te agobia y te hace perder la noción del tiempo y —se detuvo al darse cuenta de que el muchacho lo miraba extrañado—… pero bueno¿en qué te puedo ayudar? —preguntó con interés.

    Rainbow ciertamente esperaba más seriedad en uno de los profesores pokémon más reconocidos del mundo, pero no teniendo más alternativa, se limitó a calmarse un poco.

    —¿Me permite pasar profesor? —preguntó Rainbow recobrando una actitud más tranquila— Le explicaré todo ahí.

    — Sí, claro —contestó Oak un tanto apenado—, no veo porqué no.




    Al entrar Rainbow pudo ver que, al parecer, habían estado muy ocupados en el laboratorio; el desorden coincidía con el de alguien que ha estado trabajando muy duro en algo. Tranquilamente, se paseó por toda la sala.

    —¿Sabe? —dijo Rainbow mirando su estantería llena de libros sobre los pokémon—, por un momento creí que me iba a preguntar incluso el nombre de su propio nieto.

    —Qué tontería —exclamó Oak sonriente—, mi nieto en estos momentos se encuentra en un viaje de entrenamiento en Johto con un líder de gimnasio.

    —¿Así que su nieto también quiere ser entrenador pokémon? —preguntó Rainbow con tono indiferente.

    —Pocos niños no desean serlo —contestó Oak.

    —Hablándo de entrenar pokémon —interrumpió Rainbow mirando una mesa que tenía varias pokeball— eso es precisamente a lo que vine.

    —Bueno… ¿por qué no me dices entonces en qué te puedo ayudar? —preguntó Oak algo fastidiado de que no fuera al punto—, yo no esperaba tu visita y estoy bastante ocupado.

    —Como le dije antes —respondió sin dejar de mirar las pokeball y a los pokémon que contenían—, mi nombre es Rainbow, nací en este pueblo, pero cuando solo tenía 3 años mis padres y yo nos fuimos de aquí para recorrer el mundo, ellos son Rangers, y desde que tengo memoria he estado viajando de un lado al otro del mundo, pero desafortunadamente, ser un Ranger no es lo mío, por eso decidí volver al pueblo en donde nací para recibir mi primer pokemon precisamente a manos de usted, como ha sido una vieja costumbre de los profesores pokémon —contó con una actitud un poco distante .

    —¿En serio? —preguntó Oak mucho más serio—, sin embargo no les damos su primer pokémon a cualquiera, ¿exactamente qué es lo que quieres lograr? ¿Cuáles son tus objetivos?

    Rainbow dejó de mirar las pokeballs de la mesa, y se acercó lentamente a Oak con una sonrisa maliciosa.

    —Mi objetivo es ganar todos los gimnasios, todas las ligas, y vencer a todos los más grandes entrenadores de cada región —contestó con voz decidida y engreída.

    Oak se dio cuenta de que Rainbow empezaba a mostrar su personalidad.

    —¿En verdad crees que puedas lograr hacer eso? —preguntó Oak escéptico.

    —Claro que sí —respondió Rainbow arrogantemente—, es más, si ahora mismo tuviera un pokémon le demostraría de lo que soy capaz, he desarrollado un método único para entrenar pokémon, no estoy exagerando cuando le digo que tengo el método definitivo para ser un entrenador —y mientras hablaba, su arrogancia y actitud presumida crecía.

    Oak vio que el chico era muy ambicioso, así que decidió tratarlo con más seriedad.

    —A mí me parece que hablas demasiado —contestó desafiante Oak—, pero te daré una oportunidad, ¿ves a esas pokeball que hay sobre la mesa? —dijo señalando una mesa que tenía solo tres pokeball— Elige a un pokémon, y luego veremos si como roncas duermes.

    Rainbow se acercó a la mesa lentamente, en ella había tres pokeball, en ellas había un Squirtle, un Charmander, y un Bulbasaur.

    —¿Sabe profesor Oak? —dijo con presunción—, a veces tengo la impresión de que no "ronco" lo suficiente si entiende lo que digo —luego agarró la pokeball que tenía al Squirtle.

    —¿Hola amigo, quieres venir conmigo? —le saludó de una manera muy familiar, y luego no dijo nada, solo permaneció mirándolo amigablemente.

    El profesor Oak lo vio extrañado de que se comportara así con un pokémon que acababa de conocer.

    —¿Y tú qué tal? —le dijo al Charmander sujetándolo y mirándolo amigablemente en silencio.

    —Solo quedas tú, Bulbasaur, ¿qué dices? si vienes conmigo te aseguro que no habrá otro de tu especie que te supere, de hecho, serás el mejor de tu especie y se miraron por un rato, en silencio.

    —Está decidido —exclamó Rainbow de repente—, Bulbasaur irá conmigo.

    —¿Cómo lo decidiste? —preguntó Oak intrigado.

    —En realidad era el único de ellos que quería venir conmigo —explicó tranquilamente—, los otros no están hecho para las batallas y los entrenamientos, a ellos les interesan otras cosas, pero este Bulbasaur ha decidido venir conmigo —dijo mirándolo feliz.

    —¿Cómo pudiste saber todo eso? —preguntó Oak asombrado.

    —Tengo algunas habilidades que he ido desarrollando con los años —contestó presumidamente.

    —¿Qué habilidades son esas? —Preguntó Oak con curiosidad.

    —Pues por dónde empezar —dijo Rainbow siempre con su tono egocentrista—, para empezar, poseo el raro don del Viridian mind, mi padre es originario de ciudad Verde, y me lo heredó a través de sus genes.

    —¿Estás diciendo que tienes el poder de entender y curar a los pokémon? —preguntó Oak escépticamente.

    —Exactamente —contestó Rainbow con una actitud más arrogante—, pero no es tan fácil, lo he perfeccionado a través de los años hasta el punto en el que puedo hablar con ellos, así como si la hablara a un ser humano.

    —Y así es como supiste lo de Bulbasaur, literalmente le preguntaste y él te respondió —dedujo Oak.

    —Exactamente así fue —contestó orgulloso Rainbow—, pero mis habilidades no acaban ahí, como ya le dije, he desarrollado el sistema de entrenamiento y combate perfecto, producto de largos años de viajes y trabajo duro, no estoy exagerando cuando le digo… que soy el entrenador definitivo —dijo mirándolo a los ojos muy arrogantemente.

    A Oak le empezaba a fastidiar la actitud del muchacho.

    —A mí me parece que hablas mucho y demuestras poco —respondió Oak muy seriamente.

    —Así que quiere que le demuestre mis habilidades —preguntó Rainbow desafiante, sonriendo maliciosamente.

    —Claro que sí —contestó Oak también desafiante—, vuelve en cuanto hayas entrenado un poco a ese Bulbasaur y veremos entonces si eres tan genial como presumes.

    —¿Y para qué esperar? —preguntó impaciente Rainbow— Vamos a combatir ahora mismo.

    —¿Eh? Pero ese Bulbasaur aún es muy débil —dijo Oak sorprendido.

    —No se preocupe profesor —dijo sin dejar de sonreírle maliciosamente—, puedo ganarle así.

    Oak vio que, al parecer, no iba a encontrar la manera de convencer a un muchacho tan confiado.

    —Bien, entonces vamos afuera y demuéstramelo —dijo devolviéndole una mirada confiada, dirigiéndose al exterior.

    Rainbow lo siguió inmediatamente, siempre sonriendo maliciosamente. Se alejaron un poco del laboratorio y se encararon mutuamente.

    Hasta ahora solo has sido un muchacho presumido y arrogante —le reprendió Oak muy seriamente—, ¿crees que estás a la altura de tus palabras?

    Rainbow lo miró a los ojos confiadamente.

    —No lo niego, soy arrogante, presumido e insoportable, pero soy el entrenador definitivo —le respondió de la manera más arrogante que pudo.

    Continuará...
     
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    Pokémon Rainbow: Kanto.
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    Para adolescentes. 13 años y mayores
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    Aventura
    Total de capítulos:
    71
     
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    1386
    Capítulo 2: Vs Oak.

    "Yo solo presumo lo que sí puedo hacer si sé que lo hago bien"
    Rainbow.


    —Veremos entonces si eres tan bueno como dices —respondió Oak adoptando una actitud también muy desafiante—, y ya que vas a usar a un Bulbasaur que aún no ha sido entrenado, yo voy a usar a un Pidgey que tampoco lo ha sido —dijo mientras sacaba a un Pidgey de su pokeball.

    —Me parece bien a mí —respondió Rainbow presumido—, solo espere un momento por favor.

    Entonces sacó al Bulbasaur de su pokeball.

    —Hola amiguito —le dijo muy amigablemente—, no te arrepentirás de quedarte conmigo, no vamos a perder nunca, pero necesito que hagas exactamente lo que te diga—. El Bulbasaur lo empezó a escuchar atentamente.

    —¿Qué tanto hablas con tu pokemon? —preguntó Oak con algo de curiosidad.

    —Cosas de entrenadores, usted no entendería —respondió Rainbow irreverente, y siguió hablándole.

    Oak siguió viendo como el Bulbasaur escuchaba a su nuevo entrenador atentamente. Un momento después, dejó de hablarle, y lo encararon.
    —¿Ya podemos comenzar?—preguntó impaciente Oak.

    —Comience cuando quiera —dijo Rainbow desafiante, mientras Bulbasaur encaraba a su rival Pidgey.
    Ambos se miraron desafiantemente a los ojos, Rainbow no dejaba de sonreír maliciosamente, con una gran y enorme confianza.

    —¡Picotazo! —ordenó Oak. El Pidgey obedeció inmediatamente, pero el Bulbasaur lo esquivó aparentemente sin que Rainbow se lo ordenara.

    —¡Sigue atacando Pidgey! —el Pidgey siguió atacando mientras que el Bulbasaur seguía esquivando por su propia cuenta. Rainbow solo sonreía maliciosamente.

    —¿No piensas atacar? —preguntó Oak intrigado.

    —Todo a su debido tiempo —respondió Rainbow con voz tranquila.

    El Pidgey siguió atacando a Bulbasaur, hasta que Bulbasaur no pudo seguir esquivando todos sus ataques, y al fin fue golpeado. Pero no fue un golpe crítico.

    —¡Placaje! —gritó Rainbow en ese preciso momento. Bulbasaur golpeó a Pidgey, que recibió el impacto, pero no fue nada grave y se puso de pie.

    —Ahora empieza la batalla real —exclamó Oak seriamente— ¡Ataque ala! —ordenó.

    El pidgey empezó a atacar, y como la vez anterior, Bulbasaur empezó a esquivar una y otra vez. Pero no pudo continuar así por mucho tiempo, y fue golpeado, quedándose con muy poca energía.

    —Ya no vas a aguantar mucho más tiempo —se mofó Oak—, al parecer solo eres un presumido con la boca demasiado grande.
    A pesar de la situación, Rainbow solo sonreía maliciosamente mientras miraba, no la batalla, sino a Oak, lo que le desconcertó mucho más, pero no quiso perder la concentración.
    —Ahora el golpe final ¡Pidgey, ataque ala! —ordenó Oak, pensando que la victoria ya era suya.

    El Pidgey se preparó para su ataque final, y se voló rápidamente hacia Bulbasaur.

    —¡Ahora! —gritó Rainbow en ese momento.
    Bulbasaur inmediatamente usó Hoja afilada antes de que Pidgey lograra ejecutar su ataque, y éste quedó debilitado.

    —¿Pero cómo? —preguntó sorprendido Oak— ¿Qué es lo que pasó exactamente?
    Rainbow se acercó lentamente a su Bulbasaur, y lo acarició suavemente.

    —Es muy simple profesor —respondió presumiendo—, antes de la batalla le di instrucciones a Bulbasaur de no atacar, solamente esquivar lo más que pudiera hasta que yo le ordenara atacar, y cuando fuera el momento, usaría su hoja afilada en el momento justo, lo único que hice fue debilitar un poco a Pidgey. Él tiene ventaja de tipo, así que debía buscar una manera de debilitarlo rápido, así que solo lo dejé que debilitara a Bulbasaur lo suficiente como para usar su habilidad "espesura" para aumentar su ataque, para así poder acabar con Pidgey más rápido de un solo golpe, solo tuve que esperar hasta que estuviera débil, y le di la orden. Si no hubiera sido así, habría necesitado al menos tres hoja afilada para derrotarlo, pero me di cuenta de que Pidgey tenía muy buena velocidad, así que solo decidí intentar acabarlo de un golpe —esta vez, conforme iba explicando se iba relajando lentamente.
    Oak escuchó atentamente su explicación, y a pesar de su actitud tan arrogante, se dio cuenta de que en verdad tenía una gran habilidad como entrenador, y se sintió mal por juzgarlo mal. Aunque su comportamiento no concordara con su talento.

    —Impresionante —respondió Oak tranquilamente—, en verdad eres un tipo de entrenador que no se ve mucho, bastante irreverente por fuera, pero con un verdadero potencial por dentro.

    —Yo solo presumo lo que sí puedo hacer si sé que lo hago bien —contestó Rainbow ya mucho más tranquilo y sereno.

    El profesor Oak lo miró satisfecho, y a pesar de su actitud tan extraña, tomó una decisión.
    —¡Muy bien! —exclamó contento y se acercó a él—, me has convencido, no pensaba darte esto, pero creo que no sería mala idea —y en ese momento sacó de su bolsillo lo que parecía ser una pequeña computadora con forma de libro, pero hecho de plástico.

    —¿Qué es eso? —preguntó Rainbow indiferente.

    —Esto es en lo que he estado trabajando desde hace un tiempo —contestó Oak con orgullo—, es mi prototipo de la Pokedek.

    —¿Y qué hace esa cosa? —continuó sin prestarle mucha importancia.

    —Es una enciclopedia pokémon —explicó Oak—, almacena los datos de todos los pokemon que veas o captures, podría ayudarte, y te la daré, solo necesito que, a cambio, la completes por mí.

    —¿Completarla? —preguntó extrañado Rainbow— yo no necesito de esa máquina, yo ya tengo mi propio método para ayudarme en las batallas —añadió arrogantemente.

    —Pero siempre te puede ser útil —contestó Oak tratando de convencerlo—, nunca sabes cuándo vas a necesitar información que te pueda ayudar, además, ¿no te parece que sería bueno tener información de todos los pokémon?, alguien como tú me sería de mucha ayuda, pensaba dársela a mi nieto cuando volviera de su viaje de Johto, pero no sé cuándo será eso, y ya necesito que alguien vaya por mí.

    —¿Y exactamente qué es lo que tengo que hacer? —preguntó Rainbow un tanto fastidiado.

    —Solo tienes que registrarlos, atraparlos y enviármelos, de vez en cuando ven para que la revise —respondió sonriéndole infantilmente.

    —Ahí tenemos un problema profesor —objetó Rainbow apartándose un poco con una actitud fría—, yo nunca atraparía más pokemon de los necesarios, y para esta región, solo necesito 15 pokémon.

    —¿Solo 15? —preguntó Oak extrañado.

    —Son cosas de mi entrenamiento, ya sabe, sigo mi propio estilo, no tiene que indagar más —respondió pesadamente.
    El profesor se dio cuenta de que no iba a poder con ese muchacho.

    —Al menos podrías registrarlos cuando te encuentres con alguno, ¿no crees? —sugirió tratando de convencerlo como fuera.
    Rainbow vio al profesor sosteniendo el aparato, y se dio cuenta de que no lo iba a dejar en paz si no lo aceptaba.

    —Está bien, la llevaré —contestó Rainbow fastidiado—, pero solo los registraré, me lo tomaré entre mis planes.

    —Es suficiente para mí por ahora —respondió Oak medio satisfecho.
    Entonces se la entregó suavemente en la mano. Rainbow la guardó indiferentemente en su bolsillo.
    —Bien, entonces ya me voy —dijo de repente, y empezó a irse—, el viaje es largo, el entrenamiento duro, y no puedo perder un solo día, ¡ven Bulbasaur!
    El pokémon empezó a caminar junto a él.

    —Espera ¿No vas a meterlo a su Pokeball? —preguntó Oak mientras Rainbow se alejaba lentamente.
    Rainbow se volteó, y le sonrió a Oak amigablemente, esto lo sorprendió mucho más.

    —No, me gusta que permanezcan afuera, así me hacen más compañía — contestó con un tono muy amigable, y hasta cierto punto infantil. Luego empezó a correr animosamente, seguido de su nuevo amigo.

    Oak vió como se alejaba hacia la ruta 1 corriendo. Su cambio de actitud tan extraño le sorprendió mucho, y por un momento no supo qué decir, pero luego una pregunta pasó por su cabeza.

    —¡Espera un momento Rainbow! —gritó mientras corría hacia él.

    —¿Qué sucede ahora? —preguntó Rainbow algo enfadado sin detenerse.

    —¿Cuantos pokémon has entrenado en tu vida? —preguntó algo jadeante.

    —Este es el primero que tengo —gritó Rainbow despreocupadamente.

    —¡¿El primero?! —Oak se detuvo de repente, muy sorprendido— ¿Cómo puede alguien que nunca antes ha tenido un pokémon ser tan buen entrenador?
    Pero no pudo hacerle esa pregunta a Rainbow, este ya iba muy lejos, de camino hacia la ruta 1.

    —Ahora es cuando todo comienza —se dijo Rainbow a sí mismo mientras miraba contento a su nuevo pokémon correr junto a él alegremente.


    Continuará...
     
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    Poikachum

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    Hola joven pokefan, vaya, otro entrenador lanzado a la aventura. Bien, la trama parece interesante de momento, aunque noto fallos como la narración. En primer lugar narra más, luego dejas un pequeño espacio entre esta y el díalogo. Otra cosa más, es la supervelocidad del que suceden las cosas. Intenta enganchar al lector haciendo la lectura un poco más ligera y pausada sino se lee rápido y dices ¿ya esta?. Eso son los fallos más notables que he visto. Espero que mi crítca sea bien recibida y te ayude a mejorar en el fic.
    Avisame cuando la continues :)
     
  4.  
    Paralelo

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    Hola, gracias por tomarte el tiempo de leer y comentar, he tomado en cuenta tus consejos, sobre todo lo de los espacios, pero me gustaría que fueras un poquito más específico y me digas en dónde te parece que va muy rápido. Gracias de antemano.
     
  5.  
    Poikachum

    Poikachum Gurú Comentarista empedernido Usuario VIP

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    En algunas zonas del fic como en el 1 capítulo. Otro error que se me olvidó comentar (lo siento) es que deberías utilizar el guión largo a la hora de los díalogos. Te voy a poner un ejemplo para que lo veas más claro y notes la diferencía vale? :)

    -Son cosas de mi entrenamiento, ya sabe, sigo mi propio estilo, no tiene que indagar más- respondió pesadamente.

    -Al menos podrías registrarlos cuando te encuentres con alguno, ¿no crees?

    -Está bien- dijo Rainbow sabiendo que no lo iba a dejar en paz- pero solo los registraré, me lo tomaré entre mis planes.

    -Es suficiente para mí por ahora- respondió Oak medio satisfecho.

    Y así queda mejor no crees?

    Son cosas de mi entrenamiento, ya sabe, sigo mi propio estilo, no tiene que indagar más responde pesadamente.

    Al menos podrías registrarlos cuando te encuentres con alguno, ¿no crees? —pregunta con una sonrisa el Profesor Oak.

    Está bien contesta Rainbow sabiendo que no lo iba a dejar en paz- pero solo los registraré, me lo tomaré entre mis planes.

    Es suficiente para mí por ahorarespondió Oak medio satisfecho.

    Bueno espero que te guste de esta manera. No tengo nada más que añadir, hasta la conti!
     
  6.  
    Suzaku-kun

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    Esta parte me ha hecho reírme a carcajadas, amigo xD
    Me gusta mucho la idea, la historia pinta bien. Ese Rainbow es alguien verdaderamente desconcertante, llega a rozar lo borde de lo engreido que es. Me gusta el personaje.
    Un pequeño detalle que me ha llamado mucho la atención es lo que haces al inicio de los capítulos: citar una frase que el protagonista dice en el capítulo. Muy original ;)

    ¿Fallos? Bueno, ya te han mencionado lo del guión largo. Deberías utilizarlo siempre. Para ponerlo no debes pulsar el guión bajo ( _ ), sino copiar un guión largo de cualquier fic y pegarlo en tus escritos. Para que se te haga más rápida la escritura, pega el guión largo con Ctrl + V.
    Otro detalle que a mí mismo me corrigen continuamente, cuando escribas un diálogo, al introducir palabras del narrador (explicaciones) el guión va pegado a las palabras del narrador. Tal que así:

    No lo niego, soy arrogante, presumido e insoportable, pero soy el mejor le respondió desafiante

    ¿Lo ves? Pega el guión a las explicaciones del narrador.

    Respecto a faltas de ortografía no vi muchas. Por si no lo has hecho, te recomiendo que escribas primero en un procesador de texto (word o similares) que te autocorrijan las faltas, así evitarás muchos fallos tontos en los que cuesta fijarse a simple vista.

    Nada más, espero poder seguir leyendo más de este fic que por ahora, promete.
    Un saludo, GL.
     
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    Paralelo

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    1883
    Capítulo 3: Ruta 1.

    "Tal vez hasta la persona que nos parezca más ineficiente, en el futuro se convierta en alguien importante".
    Rainbow


    No mucho rato después, se encontraban en la ruta 1. Rainbow y su nuevo compañero caminaban calmadamente. Se veía algo callado y meditativo, a pesar de lo engreída de su mirada. Bulbasaur miró con desconcierto a su nuevo entrenador, y pensó que solo tenía que acostumbrarse a él.

    Un rato después, se detuvieron para almorzar. Rainbow sacó de su mochila algunas bayas, y se pusieron a comerlas calmadamente. Rainbow miraba a su nuevo amigo muy tranquilamente.

    —¿Sabes una cosa, Bulbasaur? —le preguntó en su particular tono frío— A pesar de que durante toda mi vida he tratado con pokémon, esta es la primera vez que entreno a uno propio… gracias por querer venir conmigo —añadió tratando de parecer indiferente.

    A Bulbasaur esa actitud le confundió tanto como le interesó.

    —No me mires así —le dijo Rainbow al darse cuenta de lo que pensaba—, tal vez no soy bueno dando una primera impresión, pero siempre demuestro que puedo hacer lo que presumo.

    Rainbow notó que Bulbasaur estaba interesado en saber más acerca de él, después de todo, iba a ser su entrenador de ahora en adelante.

    —No te apures, Bulbasaur —le dijo calmadamente—, apenas estamos comenzando, aún queda mucho tiempo.



    No mucho rato después, luego de descansar un rato, Rainbow decidió que era momento de seguir el camino, y regresó a su actitud confiada y presumida.

    —Muy bien Bulbasaur —le dijo animadamente a su compañero—, como te había dicho, tengo el sistema perfecto para entrenar pokémon, pero antes de eso, es necesario conseguir más compañeros para entrenar junto con ellos, así que vamos a buscar a alguno.

    Y entonces, durante poco más de un día, empezaron a recorrer toda la ruta, encontrando muchos pokémon, contra los cuales empezaron a entrenar poco a poco, sin embargo, no parecía un entrenamiento fuera de lo común, para un entrenador que presumía de tener el sistema perfecto de entrenamiento, lo cual extrañó a Bulbasaur.

    —Ya te dije que antes de meternos de lleno a mi método definitivo — le comentó Rainbow presumidamente—, tenemos que capturar más compañeros, pero no te preocupes, ya verás de qué se trata.

    Pero a pesar de que Bulbasaur los derrotaba a todos Rainbow no atrapó a ninguno, esto extrañó a Bulbasaur de nuevo.
    —Lo que pasa —dijo Rainbow al darse cuenta de lo que pensaba Bulbasaur— es que ya tengo decidido cuál pokémon será, de hecho, ya he decidido cuales serán muchos de mis pokémon, y yo estoy buscando un Pidgey, aunque lo normal es que sean muy frecuentes por aquí, no tengo idea de por qué no aparece ninguno.

    Siguieron entrenando bastante rato más, y tanto Rainbow como Bulbasaur, empezaron a irritarse de que no aparecieran Pidgey, especialmente porque Bulbasaur quería saber de una vez cómo era el verdadero entrenamiento de Rainbow.

    —Creo que hoy no será nuestro día de suerte —comentó Rainbow desilusionado—, pero no entiendo por qué… recuerdo que siempre había Pidgey por aquí…

    De repente, ambos empezaron a escuchar un ruido, el cual se hacía más fuerte conforme avanzaban, Rainbow creyó distinguir el sonido de una bandada de Pidgey en algún lado del bosque.

    —¿Escuchas, Bulbasaur? —preguntó en voz baja, éste asintió— deben estar muy cerca.

    Antes de que se dieran cuenta, llegaron a una zona llana, y en el centro habían cientos de Pidgey reunidos.

    —Parece que ahí estaban después de todo —dijo Rainbow con mirada maliciosa—, vamos a aprovechar la oportunidad… espera —se detuvo bruscamente.

    En ese momento, se dieron cuenta de que los Pidgey estaban rodeando a un niño de gorra roja y atacandolo furiosamente, éste trataba de defenderse con un Poliwhirl, pero sus esfuerzos no parecían ayudar de mucho.

    Bulbasaur miró a su entrenador, y vio que se encontraba pensando algo muy seriamente.

    —Escúchame bien, Bulbasaur —le dijo con seriedad—, sé que aún no hemos entrenado como es debido, pero necesito que hagas algo.

    Bulbasaur lo empezó a escuchar atentamente.



    El niño de gorra roja trataba de defenderse de la bandada de Pidgey con todas sus fuerzas, pero no podía hacer mucho. De repente, vio a un muchacho mayor ir corriendo a toda velocidad hacia él en compañía de un pokémon.

    —¡Bulbasaur, hoja afilada! —ordenó Rainbow.

    Bulbasaur efectuó el ataque con todas sus fuerzas, los Pidgeys, asustados, se dispersaron lejos del niño, pero en seguida se fijaron en Rainbow, y fueron a atacarle. El niño aprovechó para ponerse a salvo.

    —Tranquilo Bulbasaur, espera hasta que yo te diga —le dijo con voz muy tranquila a Bulbasaur, que se preparó y pacientemente esperó la orden.

    Cuando los Pidgeys estuvieron lo suficientemente cerca Rainbow ordenó vio que ya era el momento de atacar.

    —¡Rayo solar! —ordenó en voz alta.

    Bulbasaur en ese momento disparó un poderoso rayo solar, que no fue lo suficientemente fuerte como para debilitar a todos los Pidgeys de una vez, pero sí consiguió hacerlos escapar, a todos menos a uno, el cual se quedó mirando desafiante a Rainbow. Rainbow le devolvió la mirada desafiante.

    —Así que aún no te rindes —dijo maliciosamente—, eso me gusta, no huiste como los otros, ¿por qué no te unes a mí? con mi entrenamiento serás el más fuerte de tu especie.

    El Pidgey solo se quedó viéndolo desafiante.

    —Así que crees que solo hablo mucho ¿verdad? —continuó Rainbow más arrogante— entonces ven y pruébame.

    El Pidgey se lanzó violentamente hacia Bulbasaur, pero antes de que pudiera esquivar, el Pidgey le hizo un Ataque ala, dejándolo muy débil a causa de la ventaja de tipo.

    —Tranquilo Bulbasaur —lo calmó Rainbow tranquilamente—, como tenemos algo de prisa, vamos a usar el mismo truco que usamos con el profesor Oak.

    Entonces, preparándose tranquilamente, Bulbasaur esperó a que el Pidgey atacara. No tuvo que esperar mucho, ya que rápidamente el Pidgey le atacó con otro Ataque ala. Con una gran paciencia, ambos esperaron hasta que se encontrara lo suficientemente cerca de ellos.

    —¡Ahora Bulbasaur! —Ordenó cuando el segundo preciso llegó.
    Entonces Bulbasaur esquivó hábilmente el ataque de Pidgey, pero antes de que éste pudiera reaccionar usó hoja afilada, del mismo modo que lo había hecho con el Pidgey del profesor Oak, y el Pidgey cayó debilitado.

    —Ahora sí eres mío —dijo Rainbow arrogantemente, y agarrando una pokeball, la arrojó en el aire, y antes de que cayera al suelo la pateó con fuerza hacia el Pidgey, capturándolo fácilmente.

    —Bien Pidgey —le dijo mirándolo dentro de la Pokeball—, que no te inquiete mi extraña actitud, no te arrepentirás, ya verás que te haré el más fuerte de tu especie —el Pidgey pareció tener rápida confianza con él, y le sonrió desde adentro.



    —¡Eso fue impresionante! —exclamó el muchacho de la gorra roja, quien se había quedado todo el tiempo y había visto todo.

    —Ah, ya me había olvidado de ti —le contestó indiferentemente, acercándosele— ¿Te encuentras bien? —preguntó con un evidente falso interés.

    —Sí, estoy bien —contestó el niño alegremente, su Poliwhirl también estaba feliz.

    —¿Por qué te perseguían esos Pidgey? —preguntó con una ligera pizca de curiosidad.

    —Lo que pasa es que vine a entrenar con mi Poliwhirl y por accidente creo que provoqué al líder de esa bandada —contestó un tanto avergonzado—, por cierto ¿cómo hiciste que tu Pokémon lanzara ese rayo solar tan rápidamente? —preguntó muy interesado.
    Rainbow se empezaba a arrepentir de haber seguido la conversación, y deseaba irse pronto, pero al ver al niño tan entusiasmado, decidió contestar de mala gana.

    —Antes de llegar aquí —respondió con fastidio— me figuraba que iba a necesitar un ataque poderoso para acabar con ellos rápido, así que le dije a mi Bulbasaur que preparara un rayo solar absorbiendo la luz del sol, y solo tenía que dispararlo cuando le diera la orden. No era algo fácil de hacer, pues tenía que aguantarlo durante un rato antes de soltarlo… pero lo hizo muy bien —añadió sonriéndole, Bulbasaur se sintió contento.

    —Así que rayo solar —dijo el muchacho pensativo—... es relativamente fácil de deducir que un pokémon de tipo planta sea capaz de hacerlo ¿no crees?

    —Si quieres cuando tengas un pokémon de tipo planta puedes usarlo también —recomendó Rainbow indiferentemente—, basta un poco de luz solar y algo de tiempo, si lo haces bien podrías incluso derrotar a un Machoke de un solo tiro.

    —Y ahora tienes un Pidgey —dijo el niño de una manera que a Rainbow le pareció ridículamente alegre.

    —Pero no tienes que decirlo así —replicó mucho más fastidiado—… bueno, después de todo, los Pidgeys son relativamente fáciles de capturar… aunque este me dio un poquito más de trabajo, eso es porque estaba en un nivel un poco superior a lo usual —dijo mirándo a su nuevo Pidgey en su pokeball amigablemente.

    Y luego, sin decir ni media palabra, empezó a alejarse de ahí, ignorando por completo al niño.

    —¿Ya te vas tan rápido? —preguntó extrañado el niño.

    —Sí, tengo algo de prisa, aún tengo a otros compañeros que capturar y el tiempo es oro —respondió con la voz un tanto alterada, sin siquiera voltear a verlo.
    El niño lo vio alejarse lentamente, obviamente estaba desconcertado por la actitud de ese entrenador, pero a pesar de todo, estaba agradecido por haberlo salvado.

    —Por cierto —gritó antes de que se hubiera ido— me llamo Red y soy de pueblo paleta.

    A Rainbow le irritaba que intentara seguir hablándole y hasta presentarse, como si le importara.

    —Pues yo soy Rainbow, también soy de ahí —respondió ya bastante irritado— y este Bulbasaur me lo dio el profesor Oak …—añadió casi inconcientemente.

    —¿Profesor Oak? —preguntó Red extrañado.

    —Ah, no es nadie —dijo Rainbow cada vez más irritado, volteándose un poco sin dejar de caminar—, es solo un viejo profesor con algo de senilidad, pero cuando seas un poco mayor tal vez sería bueno que vayas a visitarlo —le recomendó y continuó caminando.

    —¿Por qué de repente le dije que me lo dio ese viejo? tal vez si el viejo le da a otro una pokedex yo me libere de ese trabajo, sí, lo dije por eso —se decía a sí mismo mientras seguía caminando.

    Red lo vio seguir su camino poco a poco, y de algún modo, esperaba volver a verlo algún día.


    —¡Adiós y gracias por salvarme Rainbow! —gritó Red cuando Rainbow ya estaba algo lejos de él. Este solo levantó la mano sin voltearse.

    —Ese muchacho —se dijo Rainbow más calmadamente, cuando ya estaba más lejos— es algo patético, teniendo a un Poliwhirl de nivel aceptable no pudo contra esos Pidgey, tal vez solo le falta entrenar más, pero aún así, es algo ridículo, claro, no debo juzgarlo tanto, tal vez hasta la persona que nos parezca más ineficiente, en el futuro se convierta en alguien importante.

    Sus pokémon en sus pokeball, se sintieron obviamente algo desconcertados por su actitud.

    —Ya se acostumbrarán, amigos —les dijo calmadamente—, lo bueno, es que ya que somos dos, podemos empezar con lo básico de mi entrenamiento —continuó arrogantemente.

    Entonces los sacó de sus pokeball, y ambos lo miraron ansiosos.

    Pasaron un día más en aquella ruta entrenando por primera vez, después de ese tiempo, siguieron su camino hacia ciudad Verde, muy tranquilamente.

    Continuará...
     
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    Suzaku-kun

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    Y vaya si lo será. Uno de los mejores entrenadores será Rojo/Red, sí señor.
    Hay dos cosas que me han desconcertado un poco. El hecho de que Rojo/Red tenga un Poliwhirl es una. Porque en rojo/verde jugamos metiéndonos en su piel, y él es un chico que va a escoger su primer pokémon, lo que quiere decir que no tenía ninguno... la otra cosa es cuando al final dices que Rainbow mira sus pokémon dentro de sus pokéball. Creí que a Bulbasaur lo llevaba fuera de su pokéball.
    Aparte de eso, el capítulo ha estado muy bien, sí señor. Me sigue desconcertando nuestro héroe, esa forma tan calcudora de actuar y luchar, ¡lo del rayo solar me ha dejado O.O! Es realmente extraño que un entrenador novato sea tan bueno, lo que me hace preguntarme: ¿realmente tiene, simplemente, un "don, o puede que esconda algo más...? Supongo que se verá con el tiempo.
    Fallos. Veo que has utilizado los famosos guiones largos, queda mucho mejor el capítulo con ellos, a simple vista, quiero decir.
    Sin embargo no has hecho lo que te aconsejé en el anterior comentario. No me preguntes por qué es así, pero el guión se debe pegar a las palabras del narrador. Al menos eso tengo entendido (ya te dije que a mí me lo recomendaron y corregí, después de mucho decírmelo, ese fallo). Puede que no entiendas qué quiero decir con eso de pegar el guión a las explicaciones.
    Tú lo has escrito así:

    Ese muchacho se dijo Rainbow es algo patetico, teniendo...

    Y así es como lo debes escribir.

    Ese muchacho se dijo Rainbow es algo patetico, teniendo

    ¿Ves lo que quiero decir? Tanto el primer como el segundo guión van pegados a "se dijo Rainbow", no a "Ese muchacho".

    En cuanto faltas, vi varias tildes: adios>adiós ; preparandose>preparándose ; patetico>patético.
    No es muy grave. De lo que sí que debes cuidarte es de los porqués. He visto que has puesto ¿Porqué? cuando realmente se escribe separado, ¿Por qué?
    En esta frase es donde vi el fallo:

    ¿Porqué te perseguían esos Pidgey?
    Tenlo presente siempre: porque fuera de pregunta se escribe junto y sin tilde. Por qué dentro de pregunta, con tilde y separado. En algunos casos se escribirá porqué junto y con tilde fuera de pregunta, pero son casos concretos.

    Nada más que añadir. Me está gustando mucho tu fic, lo seguiré de cerca, a ver que pasa con Rainbow, quien para mí es un personaje inquietante.
    Espero haberte ayudado con mi comentario, amigo.
    Un saludo, GL.
     
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    Niné.

    Niné. .

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    Paralelo, sólo puedes poner un comentario entre capítulo y capítulo, de lo contrario se borra.

    Y para los lectores y comentaristas, las conversaciones van por MP o perfil, no en el fic.

    Cualquier duda mi perfil está abierto : )
     
  10.  
    Paralelo

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    Gracias amigo, no sé que haría sin tí, estos capítulos los tengo escritos desde hace ya bastante tiempo, de hecho, voy mucho más avanzado, lo de los guiones voy a dejarlo para el siguiente capítulo, es supermolesto volver a revisar todo solo para correrlos un poquito ¿no crees?
    Y lo del Poliwhirl es porque además de los videojuegos, también me estoy inspirando en el manga, la historia es 2 años antes de que empezara.
     
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    Paralelo

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    Pokémon Rainbow: Kanto.
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    Aventura
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    Capítulo 4: Ciudad verde y Ruta 22.
    "si no puedes lucirte aquí, solo hay que ir a otro lugar donde puedas hacerlo"
    Rainbow
    Después de recorrer toda la Ruta 1, al fin Rainbow se encuentra en Ciudad verde con Bulbasaur y Pidgey.

    Se adentraron en la tranquila ciudad, paseando calmadamente. Pero a Rainbow tenían intenciones de ir de turismo.

    Esta ciudad les dijo Rainbow algo aburrido no tiene mucho de interesante, sin embargo, por estos rumbos habitan algunos pokémon que me interesan, ¿qué les parece si antes de retar al líder aumentamos un poco nuestro equipo?

    Recordando que, según su entrenador, el entrenamiento sería mejor entre más pokémon hubieran, Bulbasaur y Pidgey asintieron con la cabeza.

    Ya sé Bulbasaur dijo Rainbow al darse cuenta de que Bulbasaur se sentía un poco intrigado—, ya sé que todavía no hemos entrado de lleno en el entrenamiento definitivo, pero tengan paciencia, aprendieron mucho en la ruta 1…¡Ah! Por cierto, casi se me olvidaba

    Y diciendo eso, sacó de su mochila lo que parecía ser una especie de cinturón, pero no parecía ser un cinturón ordinario, era un cinturón doble que se cruzaba sobre su pecho formando una X, en él había lugar para hasta 17 pokeballs.

    Este cinturón especial les dijo Rainbow poniéndoselo orgullosamente, me va a servir para llevar conmigo a todos los pokémon que necesite, en esta región serán unos 15, así que tengo que empezar a llenarlos.

    Dicho todo eso, se dirigieron a la tienda pokémon a comprar unas pokeball.



    Rato después se encaminaron hacia la ruta 22, al oeste de ciudad Verde, Rainbow levaba su cinturón cruzando su tronco, con sus dos pokémon en sus pokeball, preparados como si se trataran de municiones listas para ser disparadas en cualquier momento.

    Cuando llegaron se internaron en la vegetación, buscando a los que serían sus nuevos compañeros.

    —Estén atentos les dijo calmadamente, los pokémon que buscamos son algo feroces, no espero que sean muy fuertes, pero nunca se sabe.

    Después de un rato caminando sin encontrar más que Rattatas y Pidgeys, Rainbow lo vio al fin.

    ¡Ahí está! dijo señalando a una dirección, a unos metros de él, se encontraba un Mankey comiendo una manzana.

    Ese es el pokémon que buscaba, mi pokémon de tipo lucha dijo mientras, tranquilamente, comenzaba a acercársele. El Mankey lo vio acercarse con cautela, y empezando a enfadarse se puso en guardia.

    Hola Mankey le dijo Rainbow muy amigablemente, pareces fuerte, y tal vez resistente, ¿no quieres venir conmigo? soy el entrenador definitivo, y conmigo no habrá otro de tu especie que te supere…

    Enfadado, el Mankey empezó a atacarlo con unos Golpes furia, y Rainbow salió un poco lastimado. Al terminar el ataque, Rainbow lo encaró con una mirada muy maliciosa.

    Ya veo que no eres fácil de convencer, eso me gusta dijo calmadamente mientras agarraba la pokeball de Pidgey ¡entonces te convenceré de otro modo! exclamó enviando a Pidgey.

    ¿Ves Mankey? ese Pidgey lo atrapé solamente ayer, y ha sido relativamente muy poco entrenado, pero tú tienes ventaja en nivel, ¿si te derroto con él te unirás a mí equipo? le propuso confiadamente.

    El Mankey lo miró receloso, obviamente no estaba convencido, y sin perder el tiempo se aventó hacia Pidgey con Golpes furia, pero Pidgey lo esquivó volando alto, el Mankey dio un gran salto para tratar de alcanzarlo, pero Pidgey lo esquivó otra vez.

    Usa Ataque arena ordenó Rainbow. El ataque bajó la precisión de Manakey.

    Ahora Ataque rápido ordenó de nuevo. El ataque fue exitoso, y Mankey empezó a sentirse algo cansado.

    Ahora dale con Placaje ordenó una tercera vez.

    Pidgey fue a toda velocidad hacia el Mankey pero antes de alcanzarlo, el Mankey dio otro fuerte salto en el aire.

    Ahora tornado volvió a ordenar Rainbow sonriendo maliciosamente, pues al parecer esperaba que hiciera eso.

    Pidgey usó tornado mientras Mankey estaba en el aire, lo cual le hizo caer abruptamente al suelo.

    Veamos si ahora si quieres unirte dijo Rainbow arrogantemente mientras le lanzaba una pokeball.

    La captura fue un éxito.

    Rainbow se acercó lentamente a la pokeball y sacó al mankey, como era su costumbre cuando atrapaba a alguien.

    Hola Mankey, yo soy Rainbow —dijo con voz calmada y mirándolo amigablemente—, y como te prometí te haré el mejor de tu tipo, no te arrepentirás

    Mankey lo miró algo extrañado por esa actitud, tan diferente de cómo se presentó, pero viendo que, efectivamente, era un gran entrenador, lo miró complacidamente.

    No habían pasado ni veinte segundos cuando oyeron un ruido detrás de ellos, al voltearse vieron que ahí había un Nidoran macho, se veía molesto ya que al parecer, estaba tomando una siesta y el ruido lo despertó. Entonces, sin esperar ni previo aviso, empezó a atacar a Rainbow con placaje una y otra vez mientras éste lo esquivaba.

    ¡Vaya! exclamó Rainbow impresionado ¡Sí que eres valiente! nunca vi a un Nidoran tan agresivo como tú, serías muy útil en el equipo le decía mientras esquivaba sus placajes—, si vienes conmigo, serás el mejor de tu especie, te lo prometo.

    Bulbasaur ya estaba un poco cansado de oír siempre lo mismo de cada pokemon que atrapaba.

    Ya sé que es un poco fastidioso, Bulbasaur —replicó Rainbow algo irritado—, pero considero que es necesario.

    Al ver que lo estaban ignorando, Nidoran se molestó aún más, y en una de esas embestidas logró darle a Rainbow en una pierna, la cual empezó a dolerle. Pero ignorando el dolor, Rainbow lo encaró maliciosamente.

    Así que no te gusta que te ignoren cuando luchan contra ti, eso me gusta, en ese caso, ¿qué te parece salir a luchar Mankey? le dijo tranquilamente.
    Pero Mankey estaba muy agotado por su lucha previa contra Pidgey, aunque su orgullo le hacía ignorar que no estaba en condiciones. Rainbow lo notó.

    No te preocupes —le dijo acercándosele suavemente—, eso se arregla.

    Y acercándolo hacia él muy tiernamente, le dio un abrazo, entonces Mankey, sorprendentemente, empezó a curarse y a recuperar fuerzas. Los otros pokémon también se sorprendieron bastante.

    Tengo el don del Viridian Mindle dijo tiernamente al ver que estaban sorprendidos es un don muy raro que me heredó mi padre, puedo curar y fortalecer a los pokémon con solo desearlo.

    Cuando Mankey estuvo totalmente curado, dio un salto adelante lleno de energía, y se preparó para luchar.

    Bien Mankey —empezó a ponerlo al tanto—, Nidoran tiene la habilidad Punto tóxico, así que hay que evitar tocarlo con el cuerpo lo más que se pueda o te envenenarás, así que haz lo que te voy a decir y entonces se acercó a Mankey para decirle algo al oído. Mankey escuchó atentamente.


    El Nidoran, cansado de esperar, se apresuró y atacó con placajes una y otra vez, pero Mankey solo le esquivaba, y se aseguraba de que Nidoran se golpeara contra los árboles en cada placaje, de manera que se golpeaba a sí mismo; viendo que eso no funcionaba, Nidoran usó picotazo venenoso, Mankey recibió un poco de daño, pero no fue grave; Nidoran lo usó otra vez, pero antes de que pudiera golpearlo, Mankey dio otro salto en el aire, tan alto como la otra vez.

    ¡Ahora Mankey, Patada baja! ordenó Rainbow cuando fue el momento justo.
    La patada baja le dio de lleno a Nidoran, que al ser un pokemon de tamaño pequeño, no le hizo mucho efecto, pero fue suficiente para debilitarlo bastante; Mankey logró evitar ser envenenado por el contacto a causa de haberle dado justo en un lugar con el que no podía pincharse.

    Ahora ya estás listo para unirte a mi equipo, Nidoran le dijo arrogantemente mientras ponía la pokeball en el suelo, y como si fuera un balón de futbol.

    Entonces la pateó hacia Nidoran con fuerza, capturándolo con éxito. Entonces se acercó lentamente hacia la pokeball.

    —Muy bien Nidoran — le dijo cariñosamente sacándolo de ahí.

    Nidoran vio a su nuevo entrenador, obviamente impresionado y algo confundido por su actitud.

    No te arrepentirás —continuó amigablemente—, te lo prometo, serás el mejor de tu especie.

    El Nidoran le sonrió, mostrando que estaba dispuesto a ir con él.

    Al ver Rainbow que su grupo ya era un poco más grande, se alegró bastante, y recordando que tenía planes que cumplir, sonrió maliciosamente.

    Ahora que estamos más completos, vamos a entrenar por unos días —les dijo animadamente pero con una actitud arrogante—, y luego, cuando tengamos más nivel, iremos por el líder de ciudad Verde.

    Pasaron unos días entrenando ahí, y esta vez, pudieron apreciar un poco mejor el extraño modo de entrenar de su entrenador.


    Unos días después, Rainbow y su pequeño equipo se dirigieron al gimnasio muy confiados, desafortunadamente, estaba cerrado y hasta parecía abandonado. Sin desesperarse, Rainbow dio un rodeo al edificio y vio una ventana.

    —Espero que no se esté ocultando —comentó bastante enojado mientras trataba de ver a través de ella.

    Pero desafortunadamente adentro estaba todo ruinoso y oscuro. Lo único que pudo distinguir fue un busto, pensó que era del líder del gimnasio.

    ¿Buscas al líder del gimnasio muchacho? le preguntó repentínamente un anciano que andaba por ahí, la sorpresa casi lo hace caerse hace tiempo que no se aparece, el gimnasio lleva abandonado mucho tiempo, nadie sabe si algún día volverá, lo siento chico.

    ¿En serio? ¡Maldición! exclamó Rainbow enojado esto me va a hacer perder tiempo.

    Si no quieres perder tiempo continuó el anciano sonriente, te puedo enseñar a capturar pokémon.

    ¿Qué? preguntó consternado Rainbow ¿cómo se le ocurre que alguien va a querer retar a un lider de gimnasio si ni siquiera sabe atrapar pokemon? le dijo algo enojado y mostrándole a sus pokémon en su extraño cinturón de X.

    Está bien chico, no te enojes, pues si no quieres perder tiempo, puedes ir a ciudad plateada a retar al gimnasio dijo el anciano calmadamente mientras se alejaba tomándose un café.

    ¿Qué les pasa a los mayores en este lugar? todo el tiempo haciendo preguntas tontas dijo en voz baja a sus pokemon —dijo mientras se iba de ese lugar.

    Decepcionados, se limitaron a pasear sin rumbo por la ciudad, entraron en un parque y se sentaron en una banca. Tanto Rainbow como sus pokémon esperaban poder luchar su primera batalla de gimnasio en ese lugar.

    —Bueno —dijo Rainbow un poco más calmado—, ya que, al parecer, no tenemos nada más que hacer aquí, deberíamos ir a la siguiente ciudad, ¿qué les parece, chicos?

    Sus pokémon, sin dudar, asintieron al mismo tiempo, pues todos empezaban a sentir el deseo de empezar a ganar batallas de gimnasio. Rainbow sonrió al ver que sus pokémon empezaban a sentirse más animados.

    —Entonces está decidido —exclamó Rainbow poniéndose de pie, muy animadamente—, después de todo, si no puedes lucirte aquí, solo hay que ir a otro lugar donde puedas hacerlo, y ya que no podemos lucirnos aquí, iremos a Ciudad plateada.

    Y sin decir nada más, se dirigieron hacia la ruta 2, calmadamente.


    Continuará...
     
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    Suzaku-kun

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    De nuevo me sorprende este Rainbow. Es un personaje que verdaderamente desconcierta.
    Curiosa la forma en que atrapa a los pokémon, chutando su ball.
    Coincido con Bulbasaur, este chico se hace repetitivo, "te voy a hacer el mejor de tu especie"... pero mejor no llevarle la contraria, creo que sabe muy bien lo que hace.
    Tengo ya ganas de que Rainbow se enfrente a Brock (si es que es él el líder en esos momentos), desde luego tiene las de ganar, con Mankey o Bulbasaur le pegaría una verdadera paliza a sus roquitas. Aunque también lo haría con cualquiero otro pokémon, no me cabe duda. Este chico da miedo, a veces.

    Vamos con los fallitos.
    Has corregido lo de los guiones pegados a las explicaciones, ¡muy bien!
    En este has tenido varios fallos tontos, palabras que se repiten, o letras que se cuelan en mitd de una palabra. Te pongo varios ejemplos:

    Usa ataque arena ordenó Rainbow, y la presisión de Mnakey bajó. (Mnakey>Mankey)

    Ahora ataque rápido el ataque fue exitoso, Mankey pero Mankey ya se veía más cansado. (Has puesto un Mankey de más)

    Ahora dale con placaje Pidgey fue a toda velocidad hacia el Mankey pero antes de alcanzarlo, el Mankey duó un fuerte salto en el aire. (duó>dió)

    ¿Qué? preguntó consternado Rainbow ¿como se le ocurre que alguien va a querer retar a un lider de gimnasio si ni siqueira sabe atrapar pokemon? (siqueira>siquiera)

    Está bien chico, no te enojes, pues ni no queires perder tiempo, puedes ir a ciudad plateada a retar al gimnasio dijo el anciano mientras se alejaba tomándose un café. (Ni>Si / queires>quieres)

    Cosas así. Los clásicos fallos tontos.
    Sí que debo recalcarte algo que ya vi en el capítulo anterior, y repites en este. En muchas palabras monosílabas, como ti, mi, etc, pones siempre tilde. Debes saber que los monosílabos (de una sílaba) no se acentúan, a no ser que haya que diferenciarlos. Me explico:

    Ti es una palabra única, no hay dos palabras distintas que se escriban ti, por lo tanto nunca se acentúa.
    Mi puede ser dos palabras: el Mí pronombre (a mí mismo), que se acentúa, y el mi posesivo (mi pokéball) que no se acentúa. ¿Lo ves? Aquí la tilde sirve para diferenciar un mi de otro.
    Lo mismo pasa con Tu. Puede ser tú de pronombre (¡Oye, tú!) o posesivo (Tu casa). El primero se acentúa, el segundo no.
    Con yo, por ejemplo, pasa como con ti, sólo existe un yo, por lo tanto no se acentúa nunca. Lo mismo pasa con palabras como lo, la, le etc...
    Más ejemplos. La palabra sí va acentuada cuando es una afirmación (-¿Vendrás? -Sí, voy a ir). Sin embargo, no lleva acento cuando expresa una condición (si hablas del tema, me enfadaré).
    Con sé, lo mismo. El se de "se está acercando" no lleva tilde. El sé del verbo saber o del pasado de ser sí que la llevan (sé que eres tú/ sé tu mismo).
    El no lleva tilde si es artículo (el coche). Sí que la lleva si es un pronombre (lo miraba a él)
    Ahora mismo no se me ocurren más ejemplos. Te explico esto porque he visto cómo acentuabas erróneamente varias veces, sobre todo la palabra ti. Cito de tu capítulo:

    nunca a un Nidoran tan agresivo como tú, ...

    Así que no te gusta que te ignoren cuando luchan contra tí, eso me gusta, ...

    Y creo que ningún otro error reseñable hay por ahí.
    Aunque Mankey y Primeape no son para mí gran cosa dentro de su tipo (y eso que soy fanático del tipo lucha), sé de buena mano que Mankey se hará poderoso. Aún así, pensaba que Rainbow se haría con un Machop.
    Bueno, esperaré a leer más capítulos de tu fic, amigo. A ver que le sucede a Rainbow por el Bosque Verde.
    Saludos, GL.
     
  13.  
    Paralelo

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    De nuevo, mil gracias amigo, necesitaba esa recapitulación de los acentos, la mayoría de los capítulos que estoy subiendo estos días ya llevan mucho tiempo guardados y la mayoría los hice sin mucho cuidado, ahora tengo que revisarlos todos y adecuarlos a tus recomendaciones, gracias por tomarte la molestia de ayudarme tanto.
     
  14.  
    Paralelo

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    Palabras:
    2474
    Capítulo 5: Bosque verde.
    “Nunca dejes que tus habilidades te dominen a ti, tú domina tus habilidades"
    Rainbow

    Rainbow y su pequeño grupo tardaron un día recorriendo la ruta 2. Fue un camino muy tranquilo, y lo aprovecharon para seguir entrenando poco a poco. Los pokémon veían que su entrenador estaba un poco raro.

    —No es nada, amigos —les contestó calmadamente—, solo que, a donde nos dirigimos, es al bosque Verde…es un lugar muy especial para todos los que poseemos el Viridian mind.

    Sus pokémon quisieron saber más.

    —Como ya habrán notado —les contestó—, soy capaz de comunicarme con ustedes sin necesidad de hablar, entiendo sus emociones y además puedo curarlos, eso es debido a que mi padre me heredó esa habilidad, y es precisamente en el bosque verde, donde todo esto comenzó —empezó a notarse algo melancólico—… bueno, tal vez algún día les diga la historia completa, pero por el momento, sigamos.

    Sus pokémon estuvieron algo intrigados por todo eso, pero solo decidieron confiar en su entrenador.

    Después de unas cuantas horas, Rainbow y su grupo llegaron a la orilla del bosque verde. Rainbow lo miró largo tiempo, y en su interior, sintió la energía del Viridian mind, una energía que muy pocos podían sentir, y lo hizo sentirse a gusto. Pero recordó que no se encontraba ahí para eso.

    —Este es el camino más corto —le dijo a sus compañeros tratando de no pensar en nada más— además, ahí habitan otros pokemon que serían muy útiles para el equipo.

    Los pokemon, dentro de sus pokeball en el extraño cinturón de cruz de su pecho, esperaban a que su entrenador avanzara, solo Nidoran se encontraba afuera.

    —Estén atentos —les dijo Rainbow calmadamente— estos bosque con pokemon salvajes pueden ser peligrosos… pero no para nosotros —añadió arrogantemente.

    Y con paso decidido, se introdujo en el espeso bosque.



    Llevaban bastante rato caminando, debido a los largos años en los que Rainbow había estado ejercitando su Viridian mind, hacían que fuera muy sensible a ese lugar, y se sintió muy relajado, aunque siempre recordaba que tenía cosas serias que hacer.

    De pronto se encontraron con un cazabichos.

    —¡Oye tú ahí! —le dijo un cazabichos— tienes pokemon, ¡vamos a luchar! —dijo mientras sacaba una pokeball.

    —Espera, ¡espera un momento! —interrumpió Rainbow algo molesto— soy un completo extraño que ves en un bosque, ¿y lo primero que me dices así como si nada es retarme a una batalla?

    —Claro que sí —respondió el cazabichos— llevo tiempo en este bosque entrenando a mis pokémon, y ahora quiero ver que tan fuertes se han vuelto.

    —Ah, está bien —dijo Rainbow poco convencido— de todas formas, me servirá como entrenamiento.

    Entonces el cazabichos sacó un Caterpie.

    —¿Qué? —exclamó Rainbow— ¿dices que estuviste entrenando a un Caterpie y no lo has hecho evolucionar?

    —Oye —reclamó el cazabichos— no critiques mi manera de entrenarlos y lucha.

    —Pues no hay más remedio —dijo Rainbow mientras enviaba a Nidoran.



    Después de ganar la batalla, Rainbow se dirigió más profundo en el bosque.

    —Qué tipo tan patético —le dijo a su equipo— mira que tener 6 Caterpie y todos bajo nivel 7, bueno, no hay mucha lógica en este mundo, bueno, al fin y al cabo yo pienso hacer lo mismo —sus pokémon lo miraron desde sus pokeball un poco extrañados—. ¡No me miren así! yo tengo el sistema perfecto para entrenar, yo habría ganado con un solo Caterpie, y de hecho —dijo deteniéndose— yo mismo quiero un Caterpie.

    En ese momento volteó bruscamente atrás, y ahí, estaba un Caterpie comiendo una hoja.

    —Hablando de Caterpies —se dijo Rainbow acercándose con paso seguro.

    El Caterpie lo vio, pero no se inmutó, como si no le importara su presencia.

    —Hola Caterpie —le dijo Rainbow en su tono familiar— al parecer no eres muy común, otros caterpie habría huido o atacado, eres interesante, ¿no quieres venir conmigo? te prometo que no habrá nadie de tu especie que pueda vencerte si vienes conmigo.

    Su Bulbasaur, su primer pokemon, ya estaba cansándose de que su entrenador dijera siempre lo mismo cada vez que quisiera atrapar a un nuevo pokémon, y se lo estaba contagiando a Pidgey.

    —Lo siento Bulbasaur y Pidgey —dijo Rainbow dándose cuenta de lo que sentían— pero sí, voy a seguir diciendo lo mismo cada vez… ¿bueno que te parece Caterpie, vienes conmigo?

    El Caterpie solo lo ignoró arrogantemente y siguió comiendo su hoja.

    —Bueno, interpretaré tu indiferencia como que sí quieres venir conmigo —dijo irónicametne. Luego sacó una pokeball, y se la lanzó al Caterpie.

    En ese momento el Caterpie usó disparo demora, y la pokeball que Rainbow lanzó quedó envuelta en la seda del Caterpie.

    —Interesante— dijo Rainbow asombrado—, ahora quiero capturarte más que nunca, esa determinación y habilidad es lo que necesito.

    Entonces envió a Mankey.

    —Acabemos rápido, usa Golpes furia —ordenó apresuradamente.

    Mankey empezó a usar Golpes furia, y el Caterpie fue lanzado lejos, pero no se debilitó.

    —Veo que tienes una buena defensa —se sorprendió Rainbow.

    El Caterpie se incorporó y sin esperar un segundo envistió fuertemente a Mankey, bajándole mucha energía.

    —Definitivamente no eres un Caterpie ordinario —continuó Rainbow con una mirada maliciosa—, pero de todas formas, Mankey tiene la habilidad Irascible.

    Entonces Mankey usó patada baja, su habilidad, Irascible, cuadruplicó su ataque por el golpe crítico anterior, y Caterpie quedó muy debilitado.

    Rainbow lanzó tranquilamente la pokeball y Caterpié fue capturado. Y como era su costumbre, se acercó y lo levantó suavemente.

    —Bienvenido al equipo, Caterpie —le dijo amigablemente, mientras desde adentro, el Caterpie lo miraba contento, pues se había dado cuenta de que era el entrenador perfecto para él.



    —Eso fue emocionante— dijo repentínamente una voz detrás de Rainbow, quien se volteó rápidamente para ver quién era. Y al voltear, ahí estaba una niñita de cabello amarillo.

    —¡Ah! En realidad no lo fue tanto— respondió Rainbow muy desinteresado de su presencia— aunque debo admitir que fue un poco más difícil de capturar que la mayoría de los Caterpie.

    —Oye —continuó la niña— parece que tu Caterpie está muy débil— dijo con un gesto muy preocupado.

    —Es obvio que después de capturarlos van a estar débiles niña —le dijo toscamente Rainbow—, pero tienes razón, está demasiado débil, así no puedo entrenarlo.

    Y entonces lo liberó, pero Caterpie estaba tan débil que no podía estar de pie, Rainbow se acercó a él y lo abrazó tiernamente, inmediatamente Caterpie empezó a curarse poco a poco.

    —¡Qué! —exclamó la niña asombrada al ver eso— ¿tú también puedes hacer eso? —preguntó muy sorprendida.

    —¿Cómo que también? —preguntó Rainbow sospechando, sin dejar de curar a Caterpie.
    Al darse cuenta de lo que había dicho, la niña permaneció callada, avergonzada.

    Cuando Caterpie se recuperó completamente, se puso de pie y sonrió a su nuevo entrenador, quien se acercó tranquilamente a la niñita.

    —Entonces —continuó Rainbow con un poco más de interés— ¿quieres decir que tú también posees el don del Viridian mind?

    Pero la niña solo miró al suelo, y asintió apenadamente. Rainbow la miró atentamente.

    —Interesante —dijo de repente de una manera muy fría, y siguió su camino como si nada, sin preocuparse por ella.

    La niña se desconcertó por eso, pero sintió algo de curiosidad por aquel entrenador que compartía la misma habilidad que ella.

    —¡Espera! —le gritó mientras empezaba a caminar tras él— ¿a dónde vas?

    —A salir de este bosque —contestó Rainbow algo fastidiado—, pero antes debo encontrar a otro pokemon.

    —¿Otro pokemon?— preguntó de repente la niña y se detuvo.

    Rainbow se desconcertó un poco por eso, y al voltear a verla, la vio con un inconfundible gesto de miedo, lo cual le extrañó mucho.

    —¿Porqué le temes a los pokemon? —le preguntó Rainbow con algo de interés.

    La niña lo miró, pero al igual que cuando le había preguntado por su Viridian mind, se limitó a mirar el suelo con vergüenza.

    —Por nada —contestó en voz baja avergonzadamente.

    Rainbow no podía creer que hubiera alguien con el Viridian mind, que a su vez, le temiera a los pokémon, y en el fondo sintió compasión por ella y ganas de ayudarla. Pero recordó que él tenía su propio camino, y que debía dejar de interferir en los asuntos de los demás.

    —Lo siento, pero no tengo tiempo de preocuparme por ti —dijo aparentando indiferencia, y siguió su camino.

    Sin embargo, no había dado ni diez pasos cuando escuchó a la niña dar un grito, y volteó rápidamente.

    Ahí, adelante de ella, había un Pikachu. La niña ya no gritaba, pero en su rostro se reflejaba una gran miedo.

    —¡Excelente! —exclamó Rainbow entusiasmado— Ese es el pokemon que estaba buscando —dijo sacando a Caterpie de su pokeball.

    —Ya sé que te acabo de capturar —le dijo— pero tienes que hacer lo que yo te diga, ¿entendiste? —Caterpie asintió dispuesto, y Rainbow le dijo algo al oido.

    El Pikachu se dió cuenta de Rainbow, y se preparó para atacar al considerarlo un enemigo.

    Rainbow se acercó y le dio el mismo discurso que les daba a todos:

    —Hola Pikachu —le dijo amigablemente—, ¿quieres venir conmigo? te aseguro que serás el más fuerte de tu especie...

    Pero Pikachu, lejos de dejarse impresionar, le lanzó un pequeño impactrueno, que lastimó bastante a Rainbow. Pero en seguida se incorporó, y le sonrió macabramente, tanto que incluso la niñita empezó a temerle.

    —Así que te pones duro ¿verdad? —le dijo desafiantemente— En ese caso, cuando te venza con Caterpie vas a querer venir conmigo.

    Sin esperar nada, el Pikachu inmediatamente usó placaje contra Caterpie, pero este lo resistió, y en el momento del impacto Caterpie usó disparo demora justo a sus ojos, y lo rodeó para crearle un antifaz de seda que dejó ciego al Pikachu, el cual empezó a lanzar impactruenos por todos lados, sin atinarle a Caterpie.

    La niña tuvo que refugiarse detrás de un árbol para no recibir los ataques. Rainbow solo sonreía maliciosamente.

    —¡Rápido Caterpie, usa picadura! —ordenó cuando lo vio conveniente.

    Caterpie empezó a usar picadura en Pikachu, cada vez que este lo sentía y volteaba para atacarle, Caterpie se movía y lo atacaba desde otro ángulo, así Pikachu no podía quitarse el antifaz de seda y al mismo tiempo defenderse y atacar. Entonces empezó a seguir usando Impactruenos a lo loco, pero sabiamente, Caterpie se alejaba de él cuando hacía eso, y lo seguía atacando cuando se detuviera.

    El juego continuó por bastante rato, hasta que eventualmente el Pikachu se empezó a quedar sin energía para seguir atacando, y un rato después cayó al suelo débil.

    —Ahora sí, Pikachu —le dijo desafiante Rainbow—, ya te he dado un bien motivo para unirte a mí —y luego, como si de un balón de futbol se tratara, le arrojó una pokeball, capturándolo inmediatamente.

    Una vez más, se acercó y recogió la pokeball del suelo tranquilamente.

    —Bienvenido al equipo, mi pokémon eléctrico —le dijo cariñosamente.

    —Esa fue mucho mejor que la batalla anterior— exclamó la niña sorprendida saliendo de detrás del árbol.

    —Ah, sí como digas —le respondió fríamente Rainbow—, ya había olvidado que estabas ahí.

    Luego Rainbow sacó a Pikachu de la pokeball, y tiernamente, le quitó el antifaz de seda que le había hecho Caterpie y lo curó lentamente. El Pikachu lo miró de nuevo, no desafiante, sino con verdadero asombro y respeto al ver que era capaz de hacer eso.

    —Bien Pikachu, no hay tiempo para ponerse sentimentales —le dijo algo frío—, hay que irnos y empezar a entrenarte a ti y a Caterpie —y se levantó y echó a andar para salir del bosque.

    —¡Espera un momento! —se apresuró a decir la niña.

    —¿Ahora qué quieres niña? —dijo Rainbow bastante fastidiado.

    —Ya has usado dos veces el Viridian mind, ¿no te dan ganas de dormir? —preguntó con algo de vergüenza— A mí siempre me pasa cuando lo uso mucho, me quedo dormida irremediablemente.

    Rainbow la volvió a mirar con algo de compasión, y recordó cuando era más joven, y ese era un problema que lo afectaba también a él.

    —Lo he hecho mucho tiempo —respondió Rainbow con algo de interés, pero fríamente—, al principio así era, pero me entrené para no perder las fuerzas al usarlo, tal vez algún día puedas controlarlo como yo.

    Rainbow se dio cuenta de que, al parecer, la niña estaba un poco más calmada.

    —Uno de los principios que uso en mi vida, tanto como para entrenar, es: nunca dejes que tus habilidades te dominen a ti, tú domina tus habilidades —agregó tranquilamente.

    Inconscientemente, estaba tratando de ayudarla, quizá. Y siguió caminando a paso lento pero seguro.

    —Tal vez así, algún día, dejes de temerle a los pokémon, pero yo no soy el que te quitará ese temor —añadió en voz baja sin dejar de caminar.

    —Por cierto —le gritó la niña mientras se alejaba— mi nombre es Yellow, fue un placer conocerte, este...

    —Soy Rainbow, adiós —respondió de mala gana sin molestarse en detenerse.

    —Adiós Rainbow —le gritó complacida Yellow—, espero verte de nuevo algún día.

    —Tal vez, tal vez —contestó Rainbow en voz muy baja.



    —Esa niña —le dijo Rainbow a sus pokemon cuando estuvieron un poco más lejos—, me recuerda algo a ese otro niño que conocí en la ruta 1, ¿cómo se llamaba? ¡Ah! no lo recuerdo, creo que Red o no sé, bueno, son jóvenes y con ilusiones, aunque tampoco soy muy diferente a ellos, después de todo yo tengo 11 años, y ya estoy metido en esto, qué remedio. Pero hay una diferencia —dijo mirando a sus pokemon— yo soy el entrenador definitivo, conmigo todo es perfecto, no tolero las cursilerías, y no me distraigo con niñerías.

    Sus pokémon lo miraron raro, pero poco a poco se iban acostumbrando a los modos de ser de su entrenador.

    Siguieron su camino, pasaron el resto del día entrenando a los nuevos pokemon, los cuales se mostraron bien decididos a seguir el entrenamiento de Rainbow.


    A la mañana siguiente salió del Bosque verde. Al salir, Rainbow se dio la vuelta y contempló una vez más el bosque Verde, sintiendo la energía que emanaba de él.

    —Se sintió bien estar aquí de nuevo —dijo en voz baja algo melancólico—, pero no puedo distraerme en absoluto… después de todo, ya casi llegamos a ciudad Plateada —añadió con una sonrisa maliciosa, pues a lo lejos aparecía la susodicha ciudad.

    —Esperen un minuto —se detuvo bruscamente—, ¿Cuál es la prisa? Después de todo, todavía tenemos tiempo.

    Y diciendo eso, regresó al interior del bosque Verde.

    —Después de todo, vamos a tener nuestra primera batalla de gimnasio en Plateada, así que debemos llegar poderosos para humillar dolorosamente al líder —dijo cada vez más arrogante.

    De esa manera, se quedaron a entrenar unos días más en el bosque Verde.


    Continuará...
     
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    Suzaku-kun

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    Tenía claro desde el principio que la niña era Yellow, y eso que nunca he leído el manga, sólo he escuchado algo de él. Bueno amigo, el equipo de este chico se va llenando a pasos agigantados. Ya lleva seis pokémon si mis cálculos no fallan. Y el quería quince, ¿no? Me pregunto cuáles serán los demás.
    En cuanto a fallos, la verdad es que no he visto casi ninguno. Sólo decirte, aunque únicamente te ha pasado una vez, pero por si acaso es mejor recordarlo, la palabra "este".
    Cuando "este" es un determinante y no sustituye a ninguna palabra, sino que acompaña a otra, no se acentúa (Este coche, este hombre)
    Cuando "éste" sustituye a otra palabra, sí se acentúa en la primera e. Tú escribiste:

    Caterpie empezó a usar picadura en Pikachu, cada vez que este lo sentía y volteaba para atacarle ...

    En este caso, ese este sustituye a Pikachu. Por lo tanto se acentúa (éste)

    Nada más que decir. Espero poder leer pronto la primera batalla de gimnasio de este chico.
    Un saludo, GL.
     
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    Pokémon Rainbow: Kanto.
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    Para adolescentes. 13 años y mayores
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    Aventura
    Total de capítulos:
    71
     
    Palabras:
    3359
    ...Continuando

    Capítulo 6: Ataque al museo de ciudad plateada.
    Vamos, no te pongas así solo por lo que dije de tus ojos "
    Rainbow

    Después de unos días de entrenamiento en el bosque verde, Rainbow se dirigió despreocupadamente hacia las puertas del gimnasio de ciudad plateada. Su paso era seguro, su mirada desafiante, y sus seis pokémon que iban en su cinturón de pecho también se veían muy emocionados.

    ¡¿Qué?! ¿Cómo que no se encuentra el líder del gimnasio?preguntó muy molesto al encargado que estaba en la puerta del gimnasio.

    Lo siento muchacho respondió el hombre Bock suele ir de excursión al monte Moon, y suele estar días enteros fuera.

    ¡Ah! exclamó Rainbow mirando a sus compañeros después de entrenar tanto nos hacen esperar.

    No te preocupes respondió el hombre Brock tiene otras obligaciones, volverá mañana por la mañana, a tiempo para el torneo semanal que suele llevarse a cabo aquí, si pasas el torneo podrás luchar contra él, hasta entonces, deberías recorrer la ciudad, te recomiendo que visites el museo de la ciudad, están exhibiendo una colección de fósiles y otras piedras antiguas como piedras lunares.

    —¡Genial! exclamó sarcástico Rainbow vamos a perder el tiempo mirando piedritas en un museo.

    Deberías ser más culto le reprochó el encargado de todas formas tienes que esperar hasta mañana, así que puedes ir, o puedes quedarte por ahí sin hacer nada hasta mañana.

    Bien dijo Rainbow de mala gana está bien, le daré una oportunidad al museo ese y diciendo eso se marchó.

    Llevaba un rato caminando, pasó a comprar algo de comida y algunas otras cosas, al terminar, sus pokémon empezaron a notar algo raro en él, se veía con una mirada inquieta.

    ¿Qué sucede compañeros?

    Los pokémon empezaron a mirarlo.

    Ya veo dijo Rainbow al darse cuenta de lo que querían decir al parecer, les preocupa que no estemos yendo al museo, sé que alguno de ustedes tiene ganas de ir ¿o no? dijo mirando a su Nidoran, el cual solo se le quedó mirando.

    Ya sé, quieres ver si hay piedras lunares, por lo visto, estás ansioso por evolucionar a tu última fase, pero no seas impaciente, todavía falta mucho por recorrer y diciendo eso se encaminó hacia la ruta 3.

    Después de caminar un rato llegaron a la ruta, Rainbow tenía pensado entrenar un poco más en esa ruta hasta el día siguiente, y darle una paliza aún peor a Brock cuando volviera.


    ¡Oye tú! dijo una voz detrás de Rainbow ¿ya has visitado el museo de ciudad plateada? le preguntó muy animadamente.

    ¿Eh? exclamó Rainbow.

    ¿No? Pues no te preocupes, yo te llevaré hasta él dijo alegremente el joven mientras lo tomó del brazo y lo empezó a conducir al museo.

    ¡Espera un momento! replicó Rainbow sin poder zafarse no puedes tomar a la gente solo así y llevarlas a un lugar al que no quieren ir, ¡qué le pasa a la gente de este mundo!

    ¡Oh vamos!- respondió el joven sin detenerse será divertido, hoy hay una exposición muy especial, además… si no hago que vaya más gente me despedirán dijo en voz baja y con un tono nervioso.

    ¡Ah! exclamó Rainbow sintiendo un poco de compasión por él, además de comprender que no lo iba a dejar en paz hasta que accediera está bien le dijo muy fastidiado llévame al museo ese.

    ¡Ya estamos aquí! exclamó el muchacho alegremente señalando el museo ¡Qué te diviertas!... yo tengo que ir a traer a más gente… dijo en voz baja mientras se alejaba.

    Qué chico tan patético dijo Rainbow, y sus pokemon asintieron bueno, ya que estamos aquí, no perdemos nada con entrar a ver dijo resignado.


    Bienvenido al museo de la ciencia de ciudad plateada, son 50 pokedólares por favor dijo amablemente la encargada.

    ¡50! exclamó Rainbow yo creí que la educación debía ser gratis dijo cínicamente.

    Lo siento, yo no pongo los precios respondió apenada la mujer.

    Está bien, deme un entrada dijo un poco molesto, pero ya que estaban ahí sería absurdo no entrar.

    Diviertete le dijo alegremente la mujer.

    Sí, sí, sí, claro dijo Rainbow indiferente. Pero al menos vio que su Nidoran se veía emocionado por al menos poder ver una piedra lunar, así que empezaron a recorrer el museo.


    Un rato después de estar recorriendo el museo de un lado al otro, mirando fósiles y otras rocas, las cuales no impresionaban a Rainbow, llegaron a donde estaban las piedras, al verlas, Nidoran se entusiasmó.

    Ya sé, tranquilo Nidoran le dijo tratando de calmarlo un día te daré una para que puedas evolucionar, pero por ahora estás bien así Nidoran empezó a calmarse, pero miró las piedras con envidia.

    Creo que no debí haberte mencionado de esas piedras mientras entrenábamos en el bosque verde le dijo mirándolo en su pokeball lo siento, pero te necesito así al menos por un tiempo, pero no te preocupes, de todas maneras serás el más fuerte de tu especie Nidoran se sintió un poco más calmado.

    En ese momento se oyó un ruido en la planta baja del museo, y súbitamente, unos hombres vestidos de negro irrumpieron el lugar con varios pokémon.

    ¡Quédense todos quietos! exclamó uno de ellos ¡o mi Growlithe los rostizará a todos!

    El pánico empezó a apoderarse de todos, algunos entrenadores sacaron a sus pokemon, pero fueron fácilmente abatidos por el Growlithe; los misteriosos hombres entonces entraron a la habitación donde se encontraba Rainbow, el cual se había hecho a un lado para observar lo que hacían con algo de interés, pero siempre listo para atacar cuando fuera necesario.

    ¡Ahí están! dijo el líder esas son las piedras lunares que estamos buscando, ¡rompan el cristal y tráiganlas todas! le ordenó a sus hombres.

    ¡Espera un momento! le gritó Rainbow encarándolo ¿quién te crees que eres para venir de esa manera aquí haciendo tanto escándalo, no me gustan los escandalosos le dijo muy desafiante.

    ¿Cómo te atreves? le replicó el líder ¡Acaben con él de inmediato! le ordenó a sus secuaces.
    Los hombres inmediatamente enviaron a sus pokemon, y rodearon a Rainbow por todas direcciónes.

    No saben con quién se metieron dijo Rainbow en voz baja con una sonrisa muy maliciosa, y un momento después, sacó a todos sus pokemon.

    Los ladrones les dieron las órdenes a sus pokemon de atacar y la lucha empezó; a pesar de que les superaban en número, los pokemon de Rainbow los abatieron muy fácilmente, producto del entrenamiento especial que habían tenido, obedeciendo todas la órdenes de Rainbow, combinado con las habilidades de cada uno, formaban un grupo que ninguno de los otros pokemon podía casi ni tocar.

    ¿Pero cómo puede ser? preguntó asombrado el líder esos pokemon parecen muy débiles, ni siquiera han evolucionado a sus segundas formas.

    Lo que pasa es que…-respondió Rainbow con gran arrogancia y mirándolo con una sonrisa muy maliciosa yo soy el entrenador definitivo, no hay nadie que me pueda derrotar, de hecho, mi caterpie, que acaba de derrotar a ese Beedril, es tan genial, que logró resistir la habilidad de mi Pikachu, electricidad estática, cuando me ayudó a atraparlo en el bosque verde Caterpie se puso orgulloso de oír eso de su entrenador mi Bulbasaur, ya ha superado por completo su debilidad por los ataques de tipo volador, entre muchas otras cosas.

    ¡Growlithe, prepárate! le dijo el ladrón a su pokemon nerviosamente.

    ¿Aún piensas atacar? preguntó Rainbow arrogantemente pero, espera un momento, mi Caterpie está a punto de evolucionar.

    En ese momento, Caterpie evolucionó en un Métapod, y miró feliz a su entrenador, quien cariñosamente, lo regresó a su pokeball.

    Bien Metapod, ya hiciste suficiente, descansa.

    ¡Deja de perder el tiempo y de alardear! ¡Lanzallamas! le ordenó a su Growlithe.

    ¡Tornado Pidgey! ordenó antes de que las llamas lo alcanzaran.

    Pidgey usó un tornado tan fuerte que las llamas de Growlithe se volvieron contra él.

    ¡Acábalos con un impactrueno Pikachu!

    Pikachu lanzó un poderoso impactrueno, que electrocutó no solo al Growlithe, sino a su entrenador y a todos los secuaces que estaba detrás de él, y todos cayeron desmayados.


    Un rato después llegó la policía, y uno por uno, fue llevándose a los ladrones a la cárcel, mientras tanto, todos veían a Rainbow, y murmuraban de él.

    ¿Eres tú el muchacho que salvó mi museo tú solo? le preguntó el director del museo.

    Algo así le respondió indiferente Rainbow.

    El director se emocionó tanto que no pudo contener su alegría y lo abrazó contento.

    ¡Pero qué le pasa viejo! ¡Ya suélteme!

    Perdona joven, pero es que estoy muy contento de que nada le pasó a mi museo, gracias por todo, de hecho, para demostrarte mi agradecimiento, te daré algo del museo, tenemos muchas cosas interesantes que pueden servirte.

    ¿Y para qué quiero yo unas piedras viejas? respondió groseramente Rainbow, pero luego se acordó de Nidoran, y lo mucho que le gustaría tener una piedra lunar desde ya, aunque no la usara todavía, es algo que lo haría feliz.

    Ahora que lo pienso le dijo al directorquiero una piedra lunar.

    Lo siento hijo le respondió apenado el director no ponemos darte una, son demasiado raras, no podemos darnos el lujo.

    Pues entonces no quiero nada respondió tranquilamente Rainbow, y se dispuso a marcharse del museo.

    ¡Espera un momento! lo detuvo el director creo que sé de algo que puedo darte y que te servirá, ¡ustedes de ahí! les dijo a unos empleados suyos traigan el ámbar viejo.


    Un rato después, los empleados volvieron con un pedazo de resina fosilizado, y el director se lo dio a Rainbow.

    Te lo obsequio como agradecimiento.

    ¿Para qué me puede ser útil esta cosa? preguntó interesado Rainbow.

    En una isla llamada isla Canela hay un laboratorio en el que reviven fósiles pokémon, si algún día vas por ahí, puedes pedir que te lo revivan, y tendrás un nuevo pokémon.

    Suena bien para mí respondió Rainbow con cierto grado de cinismo e indiferencia.

    ¡Deberías estar agradecido chico! dijo una voz desde la puerta del museo no muchos entrenadores pueden conseguir una de esas.

    ¿Y tú quien eres? preguntó rudamente Rainbow.

    Deberías mostrar un poco más de educación niño. Yo soy Brock, el líder de gimnasio de ciudad Plateada.

    ¡Ah!- exclamó Rainbow a ti te estaba buscando, yo soy Rainbow, y quiero desafiarte… ¡Oh! ¿Qué le pasó a tus ojos?

    Disculpa.

    Tus ojos, deberías abrirlos un poco más, ¿puedes ver con esos ojos tan cerrados? Deberías ver un doctor.

    ¡Escúchame niño! le respondió muy enojado Brock ten algo más de respeto con un líder de gimnasio, estoy perfectamente, no tengo ninguna enfermedad.

    ¡Ah! Me alegra oír eso, si hubiera sido una enfermedad, no habría tenido más remedio que dejar de burlarme.

    Hubo un largo silencio incómodo en toda la sala, Brock miraba a Rainbow muy enojado, pero tratando de mantener la compostura, Rainbow por su lado, esbozaba una sonrisa malévola, sus pokémon permanecían en silencio, acostumbrados al temperamento de su entrenador, esperando a ver lo que sucedía.

    ¿Estás tratando de enojarme verdad niño? preguntó tratando de mantener la calma.

    Tú dime, ¿lo estoy logrando? contestó arrogante Rainbow.

    Pasó otro silencio incómodo, pero de repente Brock empezó a reír en voz baja.

    ¿Qué es tan gracioso? preguntó Rainbow.

    Escúchame bien niño le dijo Brock aproximándose a la puerta para irse ¡voy a aceptar tu reto!
    le dijo volteándolo a ver de hecho, voy a suspender el torneo de mañana, solo para combatir contra ti, y en frente de toda la audiencia, voy a darte una lección.

    Vamos, no te pongas así solo por lo que dije de tus ojos replicó cínicamente Rainbow no debes hacer esperar a los otros entrenadores, tomaré mi turno como debe ser.

    ¡No! respondió enojado Brock mañana a las 9:00, en mi gimnasio te espero, más te vale que estés preparado.

    Bueno, ya que insistes tanto, pero te advierto, que soy el entrenador definitivo, no me podrás derrotar, derroté yo solo y sin ayuda a todos esos criminales, no creo que tú seas más difícil.

    Mañana a las 9:00, no lo olvides, ya veremos si como roncas duermes niñodijo Brock mientras daba media vuelta y se iba.

    Ya me han dicho eso antes se dijo Rainbow a sí mismo.

    Después, se fue serenamente del museo, con su ámbar viejo en la mochila, a pasar la noche en el centro pokemon.


    Continuará...
     
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    Suzaku-kun

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    Es verdad, ¿qué le pasará en los ojos a Brock? (?)
    Madre mía con Rainbow, no me gustaría encontrarme con alguien como él. Le da una paliza a quienes parecen ser el Team Rocket y luego se ríe de un líder de gimnasio. Un caso aparte, sin duda.
    Me resulta muy divertido que reproduzcas muchas de las cosas que pasan en los videojuegos, como al inicio cuando el profesor Oak pregunta si eres chico o chica, el anciano de Ciudad Verde que quiere enseñarte a capturar pokémon, y el chico que te lleva al museo. Le da un toque cómico que personalmente me encanta. Y Rainbow tiene razón, están todos locos. Todos (?)
    Errores no vi muchos, casi ninguno. Creo que una vez pusiste Bock en vez de Brock. Ahí algún que otro fallo parecido, pero muy pocos, como ya te he dicho.
    Pues nada, ¡a ver que tal la batalla de gimnasio! En parte me gustaría que Brock le ganase, así se le bajarían un poco los humos a Rainbow. Pero sé que no será así, ya que tiene el "método de entrenamiento perfecto".
    Sin más que decir, me despido. GL.
     
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    ...Continuando

    Capítulo 7: Vs Brock.

    ¡Abre los ojos! Y no, esta vez no lo digo para burlarme."
    Rainbow
    Temprano en la mañana, Rainbow se levantó y salió a la calle, el sol estaba a punto de salir, siempre le gustaba ver el amanecer, tenía la habilidad de siempre despertarse como por instinto antes de que el sol amaneciera, era en esos momentos cuando el Rainbow que nunca se dejaba ver aparecía, tranquilo, sonriendo tranquilamente, calmado, sin una sola pista de una expresión arrogante o desafiante, sin preocupaciones y sin querer mostrar superioridad ante ningún otro entrenador, en el profundo estado de trance en el que se encontraba con cada amanecer se podía ver al entrenador sereno y sabio que durante el resto del día estaba escondido bajo un grueso manto de arrogancia e indiferencia, así era Rainbow, el entrenador definitivo.


    Me encantaría se decía a sí mismo poder ver el amanecer desde un mejor lugar, no tan habitado, en la cima de una montaña o en la playa, tal vez en el mar, o en un páramo helado, pero no, hoy estoy aquí por una razón dijo en el momento en el que el sol acababa de salir completamente, y en ese momento, el Rainbow sereno y tranquilo de hace unos momentos, volvió a su insoportable forma de la noche anterior, la forma a la que no le importaba decir lo que pensara aunque lastimara a la gente, el Rainbow que no aceptaba tonterías de nadie, y estaba dispuesto a hacerse oír sin importar nada, tan repentino fue el cambio, que no pasaron más de cinco segundos para volver a poner su sonrisa maliciosa completamente sumido en su ego, y con los ojos de fuego que no están dispuestos a perdonar nada, y cuyo único deseo es humillar a su víctima.

    Hoy, ¡vamos a ganar la primera medalla! le dijo con entusiasmo a sus compañeros en su cinturón de X, y se adentró en la ruta 3 para entrenar un poco más antes de la batalla.

    Muy bien, Metapod, tú ya tuviste un gran protagonismo anoche, ahora le va a tocar a Pidgey e inmediatamente sacó a Pidgey de su pokeball, se veía ansioso y entusiasmado, desde que fue capturado no había perdido ni una sola vez, esperaba ansioso qué instrucciones le daría su entrenador ese día.

    Ahora escúchame con atención Pidgey, esto es lo que va a pasar.

    Y Pidgey escuchó atentamente, y empezaron a entrenar hasta que dieron las 9:00.



    Ese pequeño irreverente llega tarde le dijo Brock al encargado de mantenimiento del gimnasio.

    A lo mejor se acobardó le respondió.

    Probablemente, ese chico solo tiene la boca demasiado grande.

    Mire, ahí viene le dijo al ver la silueta de Rainbow caminando a lo lejos hacia el gimnasio.

    No pasó mucho para que llegara hasta la puerta del gimnasio.

    Buenos días Brock, ¿pudiste cerrar los ojos anoche? le dijo burlonamente mientras trataba de contener una pequeña risa, incluso el ayudante de Brock que estaba junto a él se rió por un momento, pero se calló enseguida al notar la cara furiosa de su maestro.

    Se te hizo tarde Rainbow contestó Brock manteniendo la calmavas a ser tú el que va a salir de aquí con una lección, vas a aprender que no es lo mismo una lucha normal que una lucha contra un líder de gimnasio.

    ¡Oh! Gracias por la motivación, no te preocupes, tendré los ojos muuuuuuy abiertos… dijo mientras hacía gesto con las manos de abrirse los ojos, y esta vez, su ayudante y el encargado no pudieron evitar reírse más fuerte que antes.

    Te espero en la arena le dijo por último a Rainbow ya muy enojado y se metió de nuevo en el gimnasio en espera de que la batalla comenzara.




    Réferi: Damas y caballeros, bienvenido a una edición especial en el gimnasio de ciudad Plateada, hoy habrá una batalla especial organizada por el líder del gimnasio: Brock, quien ha decidido cancelar la función normal para luchar contra un entrenador que parece digno de enfrentar a Brock, y su nombre es… hey, ¿cuál es tu nombre?- le preguntó en voz baja.

    Rainbow, ¡imbécil! contestó rudamente digo, cancelan todo por una pelea especial y ni siquiera conocen el nombre del entrenador, ¡qué incompetencia!

    Deja de perder el tiempo le dijo Brock desde el otro lado de la arena lo mejor será empezar cuanto antes.

    ¿En serio quieres que te humille delante de tanta gente? pregunto con arrogancia digo, todo el mundo está esperando que yo sea el humillado, sería una decepción muy grande para todos que yo sea el que te humille, y odio ser el causante de decepciones.

    ¡Deja de hablar tonterías y saca tu pokémon! dijo muy enojado ¡ve Geodu…!

    ¡Espera, espera! Un momento interrumpió bruscamente Rainbow.

    ¡No quieras postergar tu humillación! le contestó Brock ya fuera de sus casillas.

    No te preocupes, no trato de postergar ¡TU! Humillación dijo muy enfático simplemente quiero explicar unas cosas entes de empezar.

    ¡Date prisa! dijo Brock a punto de enloquecer.

    Entonces, Rainbow sacó un cronómetro, y una libreta y se los mostró a Brock.

    Escucha lo que voy a hacer, eventualmente me enfrentaré con todos los líderes de gimnasio que hayan, con cada uno voy a anotar en esta libreta cuanto tiempo me han durado en batalla, ¡felicidades! Serás el primero en ser anotado en mi “libreta de entrenadores apaleados en un tiempo ridículamente corto por un entrenador que suponían que debían de dar una lección para enseñarle a no ser tan arrogante pero que ese entrenador tan arrogante les dio una paliza”.

    Hubo un silencio incómodo en la sala, hasta los pokemon de Rainbow se quedaron algo perplejos.

    Ya lo sé, ya lo sé les dijo Rainbow acercando la cabeza a las pokeball de su pecho estoy trabajando aún en el título.

    ¡Deja de perder el tiempo y lucha! gritó ya completamente impaciente Brock ¡Ve Geodude!
    Un Geodude grande y fornido apareció entonces sobre la arena.

    La batalla es de a dos pokémon por entrenador, ¡elije!

    -Solo necesito uno, y está justo aquí- dijo sacando la pokeball donde estaba su Pidgey, y calmadamente lo liberó.

    ¿Tratas de jugar conmigo?preguntó ofendido Brock.

    ¡Claro que no! Voy muy en serio dijo Rainbow con su sonrisa maliciosa Ya sé que los pokemon de tipo volador tienen debilidad contra los de tipo roca, es por eso que lo saqué, será una doble humillación para ti, y aquí empieza el combate- dijo poniendo en marcha el cronómetro, y el tiempo empezó a correr.

    Pues no me importa con qué pokemon empieces, igualmente te enseñaré, ¡Geodude, avalancha!

    Geodude empezó a usar avalancha, pero Pidgey esquivaba todas y cada una de las rocas con una velocidad increíble.

    Cuidado Pidgey le decía en voz moderada y tranquila espera el momento.

    Pidgey empezó a volar hacia el Geodude esquivando las rocas, y cuando llegó el momento adecuado Rainbow dio la orden.

    ¡Ahora Pidgey, tornado tal y como lo practicamos!

    Sin perder un segundo, Pidgey empezó a usar tornado, pero no era un tornado común, este tenía al parecer mucha más potencia de la común, de tal manera que el Geodude no pudo seguir sujetándose al suelo y salió disparado por los aires.

    ¡Ahora el golpe final Pidgey, ataque aéreo!

    Inmediatamente Pidgey utilizó un poderoso ataque aéreo sobre Geodude, que se estrelló contra el suelo, quedando debilitado.

    ¡¿Pero cómo fue posible?! exclamó sorprendido Brock los Pidgeys no son tan fuertes.

    ¿Cuántos Pidgeys conoces que hayan sido entrenados por mí? dijo Rainbow presumidamente de hecho, ya no habrá Pidgey, porque el mío está a punto de evolucionar.

    Y en ese momento, como si las palabras de Rainbow tuvieran poder, Pidgey evolucionó en Pidgeotto.

    Y el cronómetro de Rainbow marcaba para ese momento 1:10, y seguía en su marcha.

    ¡No creas que has ganado por eso! ¡Ahora verás! ¡Ve Onix!

    Y sobre la arena un gigantesco Onix hizo su aparición.

    Ahora llegó la hora de lo bueno Pidgeotto Pidgeotto movió las alas ansiosamente.

    ¡Onix, usa tumba rocas!

    Las rocas empezaron a salir disparadas, mas Pidgeotto una vez más las iba esquivando una a una, pero al parecer no se acercaba al Onix.

    ¡Onix, reduce su precisión con tormenta de arena!

    La arena empezó a cubrir a Pidgeotto.

    Es nuestro turno, Pidgeotto, ¡hagamos como lo ensayamos!

    En ese momento, Pidgeotto usó viento cortante, e inmediatamente y sin perder ni un segundo, usó de nuevo tornado. Todo el estadio se estremeció ante la gran combinación de viento cortante con tornado, mezclado al hecho de que el viento le devolvía la tormenta de arena al Onix.

    ¡Aumenta la potencia Pidgeotto!

    Pidgeotto creó entonces un tornado mucho más violento que el anterior y combinado con el efecto de viento cortante, causó un gran daño al Onix, el cuál ni siquiera podía ver por dónde le atacaban.

    Viento cortante en sí no era muy efectivo contra el Onix, pero recibirlo por todos lados y sin un segundo de descanso resultó en un poderoso ataque que lo hizo temblar.

    ¡Onix usa lanzarrocas contra Pidgeotto!

    Las rocas empezaron a volar en todas direcciónes, pero ninguna le atinaba a Pidgeotto.

    Es hora de terminar dijo Rainbow, poniendo en su cara esa sonrisa maquiavélica que tanto lo caracterizaba ¡Usa de nuevo ataque aéreo, tan fuerte como puedas!

    Y sin tardar nada, Pidgeotto se lanzó sin piedad contra el Onix, que aunque de piedra y con una gran defensa, no pudo resistir la increíble embestida de Pidgeotto, y fue tal la fuerza que quedó partido en pedazos.

    ¡No puede ser! exclamó Brock al darse cuenta de que había perdido.

    El réferi marcó el fin de la batalla, y Rainbow paró el cronómetro y anotó el tiempo en su libreta.
    Réferi: Y el ganador del duelo y de la medalla Roca es Rainbow señoras y señores.

    El público empezó a vitorear a Rainbow por el espectáculo que acababan de presenciar, pero Rainbow parecía estar indiferente a todo eso, y en vez de preocuparse por ellos, se dirigió con pasó presuntuoso hacia Brock, quien había caído de rodillas por la profunda impresión.

    Y pues… no quiero decir que te lo dije… pero te lo dije, humillante derrota en frente de todos.

    ¿Cómo lo hiciste? preguntó Brock.

    ¿Eh?

    ¡Te pregunto que cómo lo hiciste! le replicó muy alterado es difícil que un Pidgey se vuelva tan poderoso con solo evolucionar a Pidgeotto, definitivamente tienes un secreto.

    Así es contestó Rainbow pero ni creas que te voy a andar revelando mis técnicas de entrenamiento, ¡Ah! Por cierto, tu tiempo fue de 3:00- le dijo con una falsa sorpresa nada mal para mi primer líder, ahora dame lo mío.

    Brock, levantándose, le dio la espalda a Rainbow, se sacó la medalla de la chaqueta, la dejó caer en el suelo y empezó a caminar.

    ¡Qué genio! exclamó Rainbow recogiéndola del suelo.

    exclamó Brock en voz baja ¡no vuelvas a este gimnasio nunca más! le dijo mirándolo a los ojos por un momento, y siguió caminando.

    ¡Espera un momento Brock! reclamó Rainbow No es para tanto, se supone que eres un líder de gimnasio, debes mostrarte con más dignidad y felicitar a los que hayan podido superarte, eso se supone que deben hacer los líderes le dijo con un tono que en el fondo expresaba más burla y sarcasmo que auténtica preocupación, pero Brock no se detenía, así que Rainbow empezó a caminar tras él.

    ¡Por favor Brock! Tienes que abrir los ojos le dijo volviendo a hacer el gesto de abrir los ojos con las manos.

    ¡Ya es suficiente!- gritó Brock ¡Ya tienes tu medalla, así que lárgate de una vez!

    La gente empezó a mirar a ambos entrenadores, Rainbow se dio cuenta de que eso podría hacer quedar mal a Brock, así que por primera vez, decidió hablar en serio con él.

    Brock, mira, no se va a acabar todo por haber perdido contra alguien como yo, tu gente aún te quiere y admira, al menos dales un final digno de un entrenador que se respete, además todavía eres relativamente nuevo en esto de ser líder de gimnasio, apuesto que apenas hace unos meses que fuiste nombrado líder, oye… tu Onix estará bien, se recuperará y estará combatiendo dentro de poco, y no me malentiendas- le dijo ya un poco molesto- no me estoy disculpando ni me arrepiento de nada de lo que dije antes, solo te voy a dar un consejo en ese momento ambos se detuvieron ¡Abre los ojos! Y no, esta vez no lo digo para burlarme.

    Brock no volteó a verlo ya más, y siguió su camino; Rainbow salió rápidamente de ese gimnasio y empezó a caminar muy pensativo junto a sus compañeros.

    Ese líder les dijo es verdaderamente patético, ya sé Mankey, ya sé todo lo que le dije, pero eso no cambia nada, sin duda sería el hazmerreir de todos los líderes de Kanto, pero de todos modos, es una buena persona, el problema nunca fueron sus ojos, su problema fue perder contra alguien que se comporta de manera contraria a como él fue educado en la sociedad, y peor, ser aplastado por él, debe estar preguntándose, “¿porqué ese entrenador tiene ese gran talento si no se lo merece?, y ni siquiera hace algo por merecerlo”. Me temo que es un problema con el que me voy a enfrentar con todos los líderes.

    Luego, mientras caminaba, pasó largo rato mirando su nueva medalla y a sus compañeros.

    No importa- dijo al fin si tengo que darles una paliza a todos los líderes, hasta el punto en el que quieran maldecirme, lo haré, en cierto modo, será una lección para todos ellos.

    Sus pokemon le sonrieron, y juntos, se encaminaron hacia la ruta 3 con destino al monte Moon.


    Continuará...
     
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    Suzaku-kun

    Suzaku-kun Game Master Funadísimo

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    Pobre Brock. Desde luego a Rainbow le va a costar batir su marca en su “libreta de entrenadores apaleados en un tiempo ridículamente corto por un entrenador que suponían que debían de dar una lección para enseñarle a no ser tan arrogante pero que ese entrenador tan arrogante les dio una paliza”. Tres minutos es muy poco tiempo.
    Desde luego, es el personaje más arrogante que he visto en mucho tiempo. Lo gracioso es que, cómo dijo anteriormente, presume, sí; pero realmente es capaz de hacer lo que presume.
    Cada vez me das más a pensar que, si el fic avanza bien, habrá otros fics: "Pokémon Rainbow: Johto", "Pokémon Rainbow: Hoenn", etc... creo que tienes intención de hacerlo, o al menos eso parece. Y si así es, te deseo suerte a la hora de escribir los fics y te animo a hacerlo, ¡faltaría más!

    Bueno, fallos tampoco he visto en este capítulo. Únicamente hay algunos conceptos que has dicho de modo diferente a como yo los conozco (probablemente porque en hispanoamérica se dirá de forma distinta a como se dice en España). Por ejemplo, "ataque aéreo", que si no me equivoco, es equivalente a "golpe aéreo", como lo conozco yo.
    En fin, que a ver que hace nuestro amigo el arrogante en el monte moon. ¿Qué pokémon atrapará ahora? ¿Un Cleffairy? Quizá sea demasiado cuco para él, pero ¡no hay que preocuparse! Él hará que sea "el mejor de su especie", ¿cierto?
    Bueno, amigo, ánimo y a seguir públicando, que aquí estaré yo pendiente de tu fic. Un saludo, GL.
     
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    Paralelo

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    Capítulo 8: Aurora.

    “Gracias, por soportarme tal y como soy, y de nunca abandonarme, lamento no
    haberme despedido "
    Rainbow

    Así que acabas de ganar tu primera medalla de gimnasio — dijo Oak del otro lado del tele comunicador.

    —Así es — respondió Rainbow, quien orgullosamente lo mostraba la medalla por la pantalla, —fue una humillante derrota para el líder.

    —Supongo — añadió Oak un poco interesado — que no solo me llamaste para presumir tu medalla ¿verdad?

    —Es verdad profesor — contestó sacando la pokedex de su bolsillo, —quiero que me explique qué más puede hacer esta cosa.

    —¿Ya te empezó a interesar?

    —No me malinterprete, ayer cuando estaba luchando en el museo de la ciudad y mi Caterpie empezó a evolucionar, el aparato comenzó a vibrar extrañamente, y hoy también, cuando mi Pidgey evolucionó lo hizo de nuevo, ¿Por qué pasa eso?

    —Es simple — contestó Oak tratando de parecer interesante, —la pokedex tiene un dispositivo especial, ahí justo debajo de la pantalla, hay un botón, si lo presionas cuando uno de tus pokémon va a evolucionar puedes cancelar su evolución.

    —¿No me diga? — Preguntó un poco desconfiado Rainbow, —exactamente ¿cómo es que lo hace?

    —Bueno — respondió Oak, —es un sistema de ondas muy complejo, no vale la pena perder el tiempo explicándote — dijo tratando de imitar levemente el comportamiento de Rainbow.

    —Jejeje, muy gracioso — dijo Rainbow sarcásticamente al darse cuenta de que trataba de emularlo.

    —Pero sea como sea — continuó, —esta función me será muy útil, le vendrá bien a mi sistema para entrenar, nos vemos profesor Oak.

    —¡Espera un momento! ¿A dónde irás ahora?

    —Mi siguiente destino es el gimnasio de ciudad Celeste, pero antes, quiero seguir el camino del monte Moon, me servirá para entrenar.

    —Pues como quieras, no olvides de llamarme cuando llegues ahí — finalizó Oak y colgó.

    —Sí claro —se dijo Rainbow a sí mismo, —a menos de que se me olvide — dijo con una
    leve risa y se marchó del centro pokémon.



    Llevaba Rainbow recorriendo la ruta 3 durante un rato, muchos entrenadores había derrotado por el camino, pero una pregunta surgió en su cabeza.

    —¿Nunca han tenido la sensación, amigos, de que parecen haber entrenadores por todos lados que nunca se mueven de su sitio? — sus pokémon lo miraron un poco desconcertados.

    —Déjenlo, deben ser imaginaciones mías.

    Un momento después, Rainbow sintió algo detrás, era un ataque de pin misil que se dirigía hacia él.

    —¡Fortaleza Metapod! — dijo mientras enviaba a Metapod que, como un poderoso escudo, detuvo los pin misiles en su cuerpo duro.

    —¡Ya sal de ahí Aurora! — Gritó, —sé que eres tú, solo alguien como tú sería capaz de atacar a alguien por la espalda con un ataque tan débil como ese.

    —Está bien, me descubriste Rainbow— entonces, de entre los árboles salió una chica de cabello largo con un Beedril, —¿cómo has estado? Cuanto tiempo sin vernos.



    —¿Qué quieres conmigo Aurora? — Preguntó secamente Rainbow.

    —¿Qué te pasa amigo? ¿Es así como tratas a una vieja amiga de la infancia? — Preguntó coquetamente.

    —En teoría todavía somos niños, tenemos 11 años— contestó Rainbow queriendo distanciarse.

    —Bueno, eso no importa ahora— contestó Auora alegremente, — pero bueno, ¿no me vas a presentar a tus amigos?

    —Está bien— dijo Rainbow resignado, y sacó a todo su equipo, —chicos, ella es Aurora, es una amiga mía de cuando viví en la región Almia— dijo sin muchas ganas.

    —¿Eso es todo— preguntó Aurora con desilusión, — pero si tenemos mucho que contarles, cuéntales de todo lo que vivimos juntos en la escuela de rangers— le dijo emocionada.

    —Esa es una etapa de mi vida que no me preocupo mucho en recordar— dijo Rainbow apartándose un poco y cruzando los brazos.

    —Vamos Rainbow, no seas tan insensible, después de tanto tiempo sin verte surgen preguntas, como ¿a dónde te habías ido? ¿Qué has estado haciendo? Y lo más importante… ¿Por qué te fuiste de Almia sin avisarme? — Preguntó muy seriamente. Rainbow la miró.

    —No pensé que fueras tan sensible con esos temas.

    —¡No me malinterpretes! Es que, tú eres mi mejor amigo, no te culpo por querer irte, después de todo, tu vocación no era ser un ranger, ni tampoco la mía— dijo con un aire nostálgico, — pero, no te imaginas, cuando fui a tu casa, y tus padres me avisaron que te había ido, me sentí sola.

    —No te pongas cursi ahora— le dijo Rainbow fríamente mientras llamaba a sus pokémon de vuelta a sus pokeball, — tengo cosas más importantes que hacer ahora— dijo mientras se alejaba, indiferente de Aurora.

    — ¡Ese es el Rainbow que conozco! — Dijo recuperando su temperamento jovial, — de hecho, ¡vámonos juntos! — Rainbow volteó a mirarla, — yo voy también al monte Moon, me especializo en misterios pokémon y ese lugar es interesante— dijo mirando el camino con una mirada maliciosa.

    —Como debe andar el mundo como para que a los 11 años los niños ya tengan decidido su destino en la vida— dijo Rainbow en voz baja.

    —Pero es cierto— respondió Aurora, — estoy metida de llena en todo eso, y algún día seré la más grande experta en misterios pokémon del mundo— dijo con una mirada de fuego en los ojos, y con un gran aire de arrogancia, que Rainbow inmediatamente supo reconocer en él mismo, y era algo que le gustaba.

    —Eres de temperamento muy cambiante Aurora— le dijo con tono irónico.

    —Sí, claro, exactamente igual que tú Rainbow— le dijo desafiante.

    —Bueno, como quieras, pero más te vale que tengas a tus propios pokemon, no pienso andar protegiéndote todo el camino.

    —No te preocupes, tengo a mis propios pokémon— le dijo mientras le mostraba a sus tres pokémon en sus pokeball.

    En ese momento, Rainbow se quedó en silencio por un instante, mirando a sus pokémon, y a los de Aurora, algo le parecía extraño.

    —Dime una cosa aurora— le dijo seriamente, — ¿exactamente cómo me encontraste?

    —Bueno, después de que tus padres me dijeron que habías vuelto a Kanto, decidí seguir tu ejemplo y dejar Almia, y pensé que no había mejor lugar para empezar mis investigaciones que en el museo de ciudad Plateada, y luego ir al monte Moon donde de casualidad te encontré, y decidí darte una sorpresa— contestó con una sonrisa obviamente forzada.

    —Mientes— le dijo Rainbow con su sonrisa maliciosa.

    —¿Qué dices? — preguntó Aurora algo nerviosa.

    —Reconozco a ese Charmander que tienes en tu cinturón, ese Charmander lo vi en otro lugar… el laboratorio del profesor Oak— le dijo mirándola fijamente, —seguro que mis padres te dijeron que iba a ir con el profesor Oak, y él te dijo hacia dónde me dirigía, y seguiste mi camino, ¿por qué mientes y por qué me sigues? ¿Qué estás tramando? — le preguntó molesto y violentamente.

    Hubo un silencio incómodo, Aurora se sintió intimidada, y todos los pokémon se quedaron anonadados por el repentino cambio de Rainbow.

    —Tienes razón en todo— dijo Aurora con la mirada baja y algo triste, —Pero no mentí en algo, en verdad me encuentro investigando, el señor Óseo de la escuela Ranger me está patrocinando, y me envió a Kanto, sí te seguí, pero solo porque nuestros caminos de algún modo coincidieron, y además- dijo acercándose suavemente- quería verte una vez más, al menos para despedirnos como es debido, —dijo tratando de calmarse, — si quieres, cuando hayamos cruzado el monte Moon, nos separaremos y seguiremos nuestros caminos separados.

    Hubo un silencio incómodo, Rainbow se sintió un poco culpable e imbécil, miró a sus pokémon, quienes también lo miraron con una mirada represiva, después de todo, a pesar de que Rainbow no era de las personas que generen lazos con otras personas, ella había sido su única amiga, la única que había sido capaz de aguantar su carácter insoportable y a pesar de todo, seguía siendo su amiga, recordó su pasado en la escuela ranger, como mientras sus compañeros jugaban sus absurdos juegos infantiles, él ideaba su método perfecto para entrenar pokémon, con Aurora a su lado, escuchándolo una y otra vez alardear de la perfección de su técnica, pero nunca se alejó de él.

    —Está bien— le dijo Rainbow fríamente tratando de no manifestar su vergüenza —vamos pues al monte Moon, yo también tengo prisa por ir con el siguiente líder.

    —¿En serio me perdonas? — Dijo Aurora infantilmente, —¡Muchas gracias Rainbow!

    —Ya, no te emociones tanto, qué carácter tan cambiante tienes— replicó Rainbow tratando de alejarse de las incómodas muestras de afecto amistoso que Aurora trataba de darle en forma de abrazos juguetones.


    Siguieron caminando el resto del día por la ruta 3 sin encontrarse con problemas, pero Rainbow no dejaba de pensar en su amiga, y en lo que fuera a pasar en el futuro, meditó acerca de por qué se había sentido furioso cuando descubrió que Aurora lo había seguido, siguió recordando su pasado, y meditó acerca de los acontecimientos que lo llevaron a dejar Almia y a su amiga, y sobre la verdadera razón para no avisarle de su partida.

    —Gracias Aurora— dijo repentinamente, y esta lo escuchó, —Gracias, por soportarme tal y como soy, y de nunca abandonarme, lamento no haberme despedido— dijo tratando de permanecer con su mirada fría fija en la nada. Aurora solo le sonrió amigablemente.

    Siguieron caminando hasta el anochecer, cuando llegaron al centro pokémon que se encontraba a los pies del monte Moon.


    Continuará...
     
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