Nuevo Amor [Natsu]

Tema en 'Fairy Tail' iniciado por D Fang, 24 Septiembre 2013.

  1.  
    D Fang

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    24 Septiembre 2013
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    Título:
    Nuevo Amor [Natsu]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    9
     
    Palabras:
    1394
    Mi primer fic! Acepto criticas constructivas y tips. No sean duros LOOL :) (El otro solo fue algo como un experimento) La idea es alocada, pero Nah... Se me ocurrió un día que tenia insomnio xD

    Fairy tail es propiedad de Hiro Mashima al igual que sus personajes. Excepto el Oc.

    CAP I LA VERDAD DUELE

    Era una bella mañana en Magnolia, lugar donde se encuentra Fairy Tail, un gremio de magos. El sol amenazaba con quedarse a dormir tras las nubes todo el día, los pájaros cantaban alegres por todo el pueblo, los niños jugaban en la calle y las personas adultas platicaban alegremente, todo era felicidad. Natsu, un chico de cabellos rosas, ojos jade y una sonrisa que era la mitad de su cara, caminaba alegremente hacía su gremio, acompañado de un gato azul, Happy. Tras su ultima charla con Lisanna, su mejor amiga, Natsu había decidido que se declararía a su compañera de equipo Lucy. Iba pensando en como sería la mejor forma. Lisanna había dicho que debía ser romántico, y que no le haría daño empezar a madurar, pues Lucy no saldría con alguien celoso. Tenia en mente algo, pero no estaba seguro, pensaba que sus nervioso al final ganarían. Sin darse cuenta ya estaban en las puertas del gremio, a punto de entrar.

    —¡Llegamos! —Grito un Natsu lleno de alegría mientras habría las puertas.

    —Aye —Dijo Happy como afirmación.

    Ante su sorpresa nadie les contesto, todos se asustaron al ver entrar a Natsu. Éste, sin comprender porque esta reacción, busco la causa con la mirada. Nada, no encontró nada fuera de lo normal.
    En una mesa, un poco alejada, una feliz recién pareja se encontraba tonteando. Ella, una maga estelar rubia y de muy buen ver se encontraba en los brazos de un mago en ropa interior y con una mirada fría.

    —Espera Gray, que estamos en el gremio —Susurro la rubia mientras era abrazada por el chico en ropa interior.

    —¿Y qué? No es que no lo sepan, ¿o si? —Dijo Gray, mientras sus labios se acercaban lentamente.

    Natsu escucho, gracias a su oído de dragón, perfectamente todo. !¿Que hacían ellos juntos?! ¡¿Saber qué?! Se pregunto para sus adentros el pelirrosa. Empezaba a conectar ideas. Lisanna había dicho que posiblemente podría no ser correspondido, pero en ese momento no se preocupo, ¿quién querría estar con una rara como Lucy? Aparte de él, claro. Y segundo, "madurar" había pasado toda la noche analizando esa palabra. ¿Cómo actúas maduro cuando ves a tu amada fundida en un beso con la persona que menos te agrada?
    —Ejem —Empezó a aclarase la garganta Erza— Hola Natsu, que tal la noche.

    Lentamente la pareja se volvió al resto del gremio, deteniendo la mirada en la puerta, donde se encontraba Natsu con cara de pocos amigos. Todos miraban al pelirrosa, esperando su reacción.
    Gray se molesto, sabía que su compañero era un inmaduro y lo tomaría personal. No quería tratar este asunto con él, sabía que Lucy quería a Natsu, pero él es un idiota que nunca se daría cuenta.
    Para sorpresa de todos Natsu solo se dio la vuelta, dando la espalda a todos.
    —Happy vamonos —Ordeno Natsu con una voz que a él le resulto extraña.

    —Pero acabamos de llegar Natsu —Mencionó Happy, sin entender la situación— Además ahí esta Lucy, y tú dijiste que tenías algo importante que decirle.

    —¿Importante? —Susurro con preocupación la maga estelar— ¿Qué es?

    Natsu se disponía a salir cuando una mano lo detuvo, la mano de Gray.

    —Te están hablando Flamita —Dijo mientras lo hacia girar para dar la cara. Ya se suponía la respuesta— No piensas responder.

    Los nervios con los que Natsu entro al gremio habían sido removidos por una furia. Ya no le importaba nada, que caso tenía estar nervioso si de todas maneras ya sabía que no era correspondido. Quería gritar, llorar, pero mas importante: quería golpear a Gray hasta que no se pudiera mover del dolor. Lucy observaba todo, no sabía por qué, pero el que Natsu la viera en un momento romántico con el mago de hielo la puso triste. Sabía que tenia sentimientos hacia el pelirrosado, pero no los tenia bien definidos.

    —Era importante —Natsu resalto la primera palabra— No creo que a Lucy le interese escuchar de mis labios que la amo.

    Al escuchar esas palabras Lucy entro en shock, nunca pensó que Natsu pudiera llegar a ser tan directo. ¿Amar? ¿Verdaderamente me amara? Pensó la maga estelar. Era obvio que le molestaba su relación con Gray, pero, ¿por qué? Se pregunto a si misma. Tal vez si siente algo por mi, ese pensamiento hizo sentir feliz a Lucy, felicidad que duro poco, pues recordó que ahora tenia una relación con Gray.
    En un rincón del gremio una chica de cabellos azules y piel palida lloraba a mares, literalmente. Juvia había estado así desde que se entero del noviazgo entre su Gray-sama y Lucy. Ella se había entregado en cuerpo y alma a él, y éste solo la ignoro. Le rompió el corazón llendose con su rival de amor.

    —No creo que importe ahora —Decía Natsu mientras volvía la vista a la maga estelar— ¿O si Lucy?

    Golpe bajo, Gray noto como su novia bajaba la mirada y amenazaba con romper en llanto. Estúpido Natsu, nunca se le paso por la cabeza que llegaría a ser tan directo.

    —Eh! Tampoco de pases! —Reclamo Gray, mientras lanzaba un puñetazo directo a su cara.

    Natsu no hizo nada para evadir el golpe, simplemente fijo los ojos en los de Lucy, esos ojos color chocolate que tanto le gustaban. Él sonrió, una sonrisa triste y llena de dolor. Unas cuantas lágrimas empezaron a caer por las delicadas mejillas de la rubia.
    ¡ZAAAAZ! Natsu voló unos cuantos metros, sentía arder su mejilla. Estúpido Gray, pensó. Se levanto y miro a Lucy para luego observar a Gray.

    —¿Qué son? —Natsu formuló la pregunta que lo estaba matando desde que escucho sus voces.

    La Maga estelar no esperaba esa pregunta. Esperaba una pelea, tal vez insultos, pero nunca pensó que Natsu haría esa pregunta.
    —Natsu nosotros...

    —Somos pareja —Corto Gray a Lucy.

    Todos esperaban ver explotar a el pelirrosa. Erza, esperando lo peor, fue a donde Natsu, esperando poder calmar su furia y ayudarle a soportar ese dolor.

    —Natsu, no hagas nada de lo que te puedas lamentar después. —Le dijo la pelirroja mientras lo agarraba firmemente de los hombros.

    En un movimiento brusco se soltó del agarre de su compañera.

    —Andando Happy, o me voy sin ti.

    Happy, que observaba al lado de la maga estelar sin entender, voló donde su compañero, mientas Lucy gritaba sus nombres pidiendo que regresaran.

    —Natsu, Lucy nos llama —Le dijo el gato al pelirrosa— ¿No vas a contestarle?

    —Solo ignora sus palabras —Contesto Natsu, intentando retener el llanto.


    Sin ma salieron del gremio, dejando a todos confundidos, esa no era la forma en la que pensaron que iba a reaccionar. Lentamente todo fue volviendo a la normalidad, con el ambiente un poco tenso, pero ya un poco más calmado. Lucy lloraba en una mesa, con la cabeza apoyada en ésta. En su mente solo había una cosa, Natsu. Gray, al ver así a su novia sintió furia, y sin darse cuenta ya estaba unos pasos atrás del pelirrosa y Happy. Corrió para alcanzarlos, gritando a Natsu que se detuviera.

    —¿Qué quieres Gray? No tengo ánimos de pelear —Le dijo el pelirrosado, con tono peligroso— O solo vienes a decirme lo mucho que Lucy te quiere.

    —No actúes como una nena —le reprocho, dirigiendo sus palabras a la espalda de Natsu —Yo quiero a Lucy, y si la perdiste fue por idiota. Tienes suerte que una chica como ella se fijara en ti, es más, tienes suerte de que una chica se sintiera atraída hacía ti.

    —Eso no te importa —Natsu giro su cuerpo, dando la cara a Gray— Y más te vale que no la hagas sentir mal, si un día entro al gremio, y la veo en el mismo estado que Juvia, te haré sufrir como no tienes idea.

    Sin decir nada Natsu siguió avanzando, dejando atrás a un Gray muy asustado.

    Una vez en su casa el pelirrosado se tumbo en su cama, pensando. Aun recordaba las palabras de Gray, no lo admitió, pero tenia razón, tenia suerte de que una chica se fijara en él.
     
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    D Fang

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    Segundo cap ^^ puede tener SPOILER si solo sigues el anime. Creo que habrá un poco de NaLu. Como ya dije, esta idea es un poco loca xD y yo apoyo totalmente el NaLu. Disfruten...




    —¡Natsu! ¡Natsu, soy yo, Lucy! —Grito— ¡¿Sabes dónde estamos?!

    Estaban en un profundo y espeso bosque, la luz era casi nula por culpa de los grandes y robustos árboles. Su acompañante, que se encontraba a unos cuantos metros de distancia, no respondió. Estaba recargado sobre un árbol, y tenia la mirada perdida en el piso. Pareciese que físicamente estaba ahí, pero su mente iba y venia por otro rumbos.
    A Lucy le extraño que no estuviera Happy, no era muy común el verlos separados.

    —¡¿Y Happy?! ¡¿Se volvieron a pelear?! —Intento acercarse, pero a cada paso se alejaba más— ¡Natsu!


    Corrió hacía él, corrió tan rápido como sus piernas le permitían y hasta que se quedo sin aire. Y sin embargo Natsu permanecía en el mismo lugar, y ella, ella se encontraba aun más lejos que antes.

    —¡Natsu! ¡Natsu, soy yo! ¡Lucy! —Grito con mucha fuerza— ¡¿Por qué me ignoras?! ¿Es por lo de Gray? Mira, yo te quiero y mucho. Pero Gray, él bueno...

    Natsu soltó una sonora carcajada.

    —¿Me saldrás con el cuento de que lo amas a él y no a mi? —puso las manos detrás de su cabeza— No mientas, Lucy. Sé que me amas.

    Todo el bosque era silencio, un silencio que podía llegar a dar miedo. ¿Cómo es que apareció delante de ella? ¿De verdad ese era Natsu? Sin esperarlo, él la abrazó. La presionó contra su pecho mientras su brazos se envolvían alrededor de ella. Ella se dejo llevar, siempre disfrutaba de los fuertes y cálidos abrazos de Natsu.
    Se quedaron así, abrazados. No sentían el correr del tiempo, pues para ellos es como si se hubiera detenido. Tras un rato, Natsu rompió el silencio.

    —Te amo Lucy, te amo con todo mi ser.

    Lucy se paralizó, él volvía a decir esas palabras, aquellas palabras que le costaba tanto olvidar. Alzó la vista y vio el rostro de su amigo, no mostraba rastro de duda. Ella recordó todos los momentos que paso junto a Natsu, y no pudo evitar un sonrojo. Siempre vio a el dragon slayer como su amor platónico, nunca se le paso por la cabeza que él pudiera sentir un amor diferente al de amigos. Sus sentimientos ganaron y pequeñas lágrimas se aventuraron por sus mejillas.

    —¿Tú me amas, Lucy? —Pregunto un poco triste— ¿O amas a Gray?

    —Natsu, yo...

    Lucy abría lentamente los ojos, recibiendo el la cara pequeños rayos de sol que se colaban por la ventana, mientras decía unas palabras en forma de susurro.

    —Te amo.

    Un sueño, todo había sido un sueño. En los últimos días Natsu era el protagonista de sus sueños. Pero solo este lo había sentido tan real, tan nítido.

    —Ah~ Natsu... ¿Cómo se supone que tengo que tomar esto? —Dijo en voz alta, mientras se dirigía a darse una ducha— Si de verdad me amas no te comportarías como lo estas haciendo.

    En el ultimo mes que llevaba junto a Gray, Natsu se había distanciado de ella. Ya no peleaba con gray, peor aun, ya no le hablaba, es como si él hubiera dejado de existir. Solo iba al gremio a tomar una misión, se marchaba, volvía, y repetía todo el proceso nuevamente.

    Y así, mientras se daba un calido y relajante baño, pensaba en sus problemas y en los últimos días junto a Gray. Él la trataba bien, no podía negar que era un gran partido, y sin embargo, todas las noches lloraba a Natsu. Recordando con tristeza como entraba por su ventana. Ella siempre vió eso como un gesto de amor, el amado príncipe al pie, en su caso frente, de la ventana, esperando por su amada princesa. Extrañaba todo de Natsu, lo extrañaba a él. Y ahí, mientras se deba un baño, lloraba pensando en él. Se dijo a si misma que pronto dejaría todo en claro con Gray, no quería que nadie mas sufriera.


    Natsu estaba tumbado sobre el pasto, él y Happy se encontraban pescando en su lugar favorito. Happy estaba la mar de feliz, hacía días que intentaba animar a su amigo a ir a pescar y hoy por fin había cedido. Claro, el que pescaba era Happy, Natsu solo agarraba la caña e intentaba fingir un muy mal profundo interés por los peces.

    —Natsu, ¿en qué piensas? —Happy no podía ocultar su preocupación— Desde que Lucy esta con Gray tú andas muy diferente. ¿De verdad amas a Lucy, Natsu?

    Natsu se tomo su tiempo para responder, le dio un poco de Gracia ver como Happy volvía su atención a los peces, como si fueran dulces y él un niño en busca de mucha azúcar.

    —Estaba recordando cuando le pregunte a Lisanna qué era el amor, no sé si amo a Lucy. Lisanna dijo que se lo dijera, que todas las chicas aman eso.

    Lissana le había dicho a Natsu que el amor era un huracán, que te golpea por todas partes y sin embargo uno sigue buscándolo. A él le pareció idiota, si algo lo golpea, lo manda a volar hecho cenizas.

    —Natsu yo creo que —Happy se silenció de golpe— ¡Que grande! ¡Natsu, mira el tamaño de ese pez! ¡No lo dejes ir!

    Natsu salto y forcejeo con la caña y, tras una ardua batalla, el pez se encontraba al lado de Natsu. Mientras se movía frenéticamente.

    —¡Natsu! Lo quiero frito —La boca de happy parecía una cascada— tal vez a las brasas.

    En un rápido movimiento de Natsu, el pescado ya estaba quemado. Happy no perdió un segundo y empezó a devorarlo como si fuera su ultima comida. Se le veía feliz, y eso animo a Natsu, él sabía que su compañero también sufría por Lucy.

    —Breo be deberías hacer uba bision con bucy. Le dijo Happy mientras trozos de comida salían de su boca.

    —Como si no lo hubiera intentado, siempre es igual. Llego al gremio, voy a donde Lucy, le pregunto si quiere hacer una misión y —se puzo en una pose un tanto ridícula y hablo con una voz aguda— Natsu yo... Tal vez en otra ocasión... No sé si deba... —volvió a su pose normal— y si no es eso, es Gray, llega y no me deja ni decirle hola. Por eso ya mejor ni lo intento.

    —Por un momento pensé que eras Lucy —Happy rió— Si, Lucy ha sido muy cruel con nosotros, pero no te preocupes Natsu, yo siempre estaré contigo.

    Natsu llevaba días pensando en que todo eso era una estupidez. Era joven, lo único que de verdad importaba en su vida era ser más fuerte y tener peleas ardientes.

    —¡Vamos, hay que ir a por una misión! —Natsu estaba encendido— ¡Soy Salamander! ¡El dragon slayer de Fairy Tail! No tengo tiempo que perder con tontas cosas de amor. ¡Happy, hagamos muchas misiones! ¡Hay que volvernos más fuertes aun!

    —¡Aye!

    Y ya con el estómago lleno y un poco más animados, se dirigieron a su casa a dejar las cosas de pesca, prepararon su equipaje, y se dispusieron el ir por una misión.


    Natsu y Happy cruzaron las puertas de gremio. Antes solían anunciar su llegada, pero ya no le daban tanta importancia. El pelirrosa había decidido intentar una vez más, quien sabe, puede Lucy aceptase esta vez.

    —¡Luc... —cuando la encontró con la mirada, vio que estaba muy "ocupada" con Gray. Estaban sumidos en una profunda charla— Ah, no importa.

    Tomaron una misión del tablón, le dijeron a Mira sobre su nuevo trabajo, y salieron sin que nadie notará su presencia.




    Una joven recorría nerviosa las calles de Magnolia. Era un bello atardecer y por fin estaba cerca el momento de conocer Fairy Tail y sus escandalosos magos. Por fin lo iba a conocer, a salamander. Ella nunca perdió la esperanza durante esos siete años, sabía que algún día ellos regresarían, y lo hicieron, como el mejor gremio de todo fiore. Distraída, mirando los tonos rojizos del cielo, se dio de bruces contra algo, y cayo al piso. Ella era una chica común, tenía el cabello color chocolate, recogido elegantemente en una coleta. Unos ojos negro intenso. Tenia un cuerpo muy bien formado, pero solía ocultarlo con sus ropas. Odiaba las miradas de los hombres.

    —Ah, lo siento. Ella escucho una cálida voz.

    —Natsu, deberías ser un poco más cuidadoso. Esta vez escucho un tono infantil.

    Ella tardo un poco en procesar las cosas, estaba en el suelo, mientras en su mente la palabra "Natsu" hacía eco.

    —Estas bien, ¿no te haz hecho daño o sí? —él la tomo, y la ayudo a incorporarse— mira que lo siento, no estaba viendo el camino. Happy dame una mano, hazla reír.
    —Pero Natsu, yo no soy un payaso. Soy un gato. Contesto un poco triste Happy.

    Alzó lentamente la vista y vio a un chico de cabello color rosa, con una cara de preocupado, una bufanda blanca y una marca en su brazo izquierdo. La marca de Fairy Tail.

    —¿Natsu, Natsu Dragoneel? —pregunto algo sorprendida— ¿eres slamander, el dragon slayer de fuego de Fairy Tail?

    —¿Nos conocemos? —Le contesto con un tono de duda— Porque tu cara no me suena.

    —¿Por qué se olvidan de mi? Soy su fiel compañero... Susurro un poco deprimido Happy.

    Natsu no supo cómo, pero la chica con la que acaba de chocar se encontraba sobre de él, gritando cosas que solo ella entendía. Natsu pensó que estaba loca, tal vez el golpe le afecto. Él no lo sospechaba, pero esa chica cambiaría su mundo.
     
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    Era una pintoresca mañana en Magnolia. El cielo estaba claro, y el único inconveniente era el fresco matutino. Natsu observaba todo desde su casa, él y Happy estaban a la espera de su desayuno, el cual era preparado por Ariadne. Sí, aquella chica con la que semanas atrás se encontraron al ir a un trabajo. A los ojos de Natsu ella era una chica rara, empezaba a creer que era un imán para ellas. Ariadne Badager, ese era su nombre; una chica de estatura promedio, un cabello color chocolate recogido siempre en una sencilla coleta, unos ojos de color negro puro y, sólo porque lo había visto en algunas ocasiones, un cuerpo de muy buen ver. Tenía una forma inusual de vestir, siempre utilizaba prendas que eran el doble de su talla, dándole un aspecto algo desaliñado. A Natsu le molestaba la forma en que lo llamaba cuando se conocieron, "Natsu-sama", y le le costó su orgullo que ya no le llamase así. Tenía costumbres extrañas, pero igual era una gran persona. Su sueño era pertenecer a Fairy Tail, pero hasta ahora no ha ido al gremio, ella ha acompañado a Natsu a trabajos y entender un poco como son, dice que cuando se sienta lista para ir, irá.

    Ariadne estaba en lo que podría llamarse la cocina de la casa, preparaba un desayuno, o eso intentaba, para los tres. Encima de toda su ropa llevaba un delantal, pues, según ella, sin eso no se puede cocinar.

    —¡Natsu, ve a lavarte las manos! ¡Happy, tú también! —Les indicó mientras servía en los platos, escuchó a su compañero de cabellos rosas quejarse, diciendo que hubiese sido más rápido el pescar y comer eso, pecasdo— ¡el pescado no es la única comida! ¡además ya te he contado lo de Happy y el pescado!

    —Sí, sí... —El mago de fuego se preguntó cuándo fue que empezó a dejarse mandar por aquella chica.

    Una vez servido el desayuno, los tres se sentaron a comer en la mesa. Tal vez era por la presencia de Ariadne, pero la casa estaba menos desordenada. Estaban comiendo y charlando alegremente sobre la último trabajo realizado por la tercia, Natsu siempre agarraba trabajos no tan complicados, ya que no quería que su compañera saliera lastimada. Aunque era muy curioso que gracias a su magia él ahora podía terminarlos sin destrozos, o por lo menos no tantos como lo usual. El pelirrosa agradecía la presencia de Ariadne, Happy estaba más contento, y él, él se había desahogado con ella, e incluso recibió concejos de cómo recuperar a Lucy. Sí, no se dará por vencido fácilmente.

    —Ñam, Ñam mmm —Happy estaba comiendo un pescado que tenía oculto bajo la mesa.

    —¡Happy, ¿qué crees que haces? —Ariadne le reprochó, Natsu al ver la escena susurró "otra vez no"— ¡te he dicho que ya no comas eso! Te hace daño, mejor come esto ¡te hará crecer fuerte y sano! —Ariadne sacó, de no se sabe dónde, una caja que contenía croquetas para gato.

    —Aye... —Los ojos de happy se bañaron en lágrimas mientras seguía con la mirada la mano de la chica, la cual llevaba el pescado. Ella al ver eso sintió remordimiento, sacó, sigue siendo un misterio de dónde, un pescado de muy buena pinta y se lo entrego al gato, con la condición de que sería el último, él sólo respondió con un sonoro "aye". Natsu no pudo evitar reír, desde el momento que empezaron a vivir juntos eso había pasado como cuatro veces y siempre acaba igual.

    —Natsu, creo que ya —Ariadne se levantó y empezó a recoger la mesa, pues Happy comía su pescado, y el mago de fuego y ella ya habían terminado sus alimentos—, creo que ya me siento lista para conocer Fairy Tail.

    Natsu se quedó pensando, para después asentir con la cabeza y pensar que pronto todo volvería a ser como antes y, con la ayuda de su nueva amiga, pronto podría estar junto a Lucy. Después de todo él y Gray ya habían hecho las pases, fue más un intercambio de golpes, pero sin duda eran golpes amistosos.





    —¿Y ya oyeron lo de Natsu? —Levy hizo un tono de complicidad, mientras miraba a sus amigas con ojos brillantes ante las últimas noticias— ¡por el gremio se dice que tiene novia!
    Se encontraban en el comedor de la casa de la maga estelar, Erza, Levy y Lucy. Todas tenían una rebanada de pastel y una taza de té, y platicaba sentadas en la mesa.

    —¡¿QUÉ?! —Lucy escupió un poco de té ante la pregunta ¿De verdad Natsu tenía novia? Erza asintió con la cabeza ante la pregunta de Levy.

    —Sí, algo oí en el gremio —Erza empezó a picar el pastel con el tenedor— se rumorea que no es de aquí. El otro día, en la mañana, Natsu y Happy discutían sobre el trabajo a realizar, ambos dijeron algo como "tiene que ser sencillo para ella". Además he notado a Natsu un poco menos temperamental que antes.

    —¡Sí, sí! —Levy sonreía ante la respuesta, se notaba que hace tiempo quería hablar de eso, pues no había tocado el pastel— Gajeel igual dijo algo, tenía que ver con el aroma de Natsu, ¡pero no me explicó bien! Sólo se reía y decía que todo se pondría interesante...
    —Mirajane mencionó la otra vez que Natsu y Happy en sus últimos trabajos casi no han hecho destrozos —Erza se llevó un trozo de pastel a la boca, mientras pensaba. Lucy oía sin comentar, le resultaba difícil creer eso.

    Levy miró de forma inquisitiva a su amiga rubia, Lucy se sintió incómoda, ¿por qué de repente actuaba así?

    —Y, ¿qué piensas?

    —¿qué pienso de qué? —La maga estelar no ocultó su desconcierto, la platica se había hecho el tema principal, y el pastel y té habían quedado en el olvido, menos para Erza, que disfrutaba cada trozo de su postre.

    —bueno, a ti te gusta Natsu ¿no? —Erza no se contuvo y, a si como lo pensó, lo dijo. Esa pregunta tomó por sorpresa a Lucy, quien ya se sentía muy incomoda. La verdad es que ella no tenía claros sus sentimientos hacía su compañero, pero la verdad era que en esos momentos extrañaba su compañía... Claro, y también la de Happy.

    —Sí, ¿no es por eso que lo de Gray no duró? —Levy quería que su amiga se desahogara, sin importar que fuera a la fuerza— ¡además Natsu ya dijo que te ama!

    —No lo dijo en serio —Lucy recordó aquella platica con Lisanna después de darle muchas vueltas a las palabras de su amigo pelirrosado— Hablé con Lisanna hace poco, me confesó que ella le dijo a Natsu que me dijera eso, que así yo caería rendida ante él... —En los ojos de la maga estelar se podía ver la decepción, y su voz mostraba más un tono triste que de enojo— y Gray, no hables de él, que no sé si todo quede bien entre los dos.

    —¿No lo sabes? —Erza había dejado de lado su pastel y observarla atentamente a su amiga rubia.

    —¿Saber qué? —Lucy ladeo la cabeza, por el contrario Levy soltó una pequeña risita, para después explicar.

    —Parece que encontró consuelo en otros brazos, Juvia estuvo apoyándolo y dándole ánimos y, al final, parece que ha empezado a surgir algo. Además Natsu y él han hecho las paces, el otro día los vi charlando, todo acabo en una pelea, pero al final ambos sonreían alegres. Supongo que esa es su forma de arreglar las cosas— la pequeña maga se encogió de hombros.

    Así que ese par por fin se había reconciliado, eso era un alivio, pues el gremio era un poco aburrido sin sus habituales peleas. Lucy propuso a sus amigas, ocultando su deseo de acabar con esa platica, que fueran al gremio a saludar a todos. También les pidió su ayuda en un trabajo, pues ya pronto tenía que pagar renta y no tenía nada de dinero. Levy bromeó diciendo que de seguro era más difícil pagar la renta sin Natsu y Erza le dio su apoyo acompañado de un "lo que sea por los amigos". Y así, con los ánimos muy arriba, se dispusieron ir al gremio.



    La mañana estaba por sus últimos momentos y empezaba a darle lugar a la la tarde y, así como ésta avanzaba, caminaban Natsu, Happy y Ariadne rumbo al gremio. Hacia tiempo que el mago de fuego no lo visitaba a esas horas, ya que en los últimos días sólo iba en las mañanas a dar informes y recoger más trabajos.
    Así iban alegremente, Happy en los brazos de su nueva amiga, mientras empezaban a platicar sobre el gremio. El que más hablaba era Natsu, le contaba a Ariadne como eran todos y, no podía negarlo, le encantaba la forma en que se le iluminaban los ojos a cada palabra que decía. Sin darse cuenta estaban ya frente al gremio y el pelirrosa, después de no haberlo hecho en mucho tiempo, cruzó la puerta mientras gritaba.

    —¡Hemos vuelto! —Lo gritó con fuerza y le alegró que Happy lo siguiera con un "aye".


    El gremio entero se calló, era extraño que Natsu actuará así, pero la sorpresa no paraba ahí; una chica estaba oculta tras el pelirrosa. Todos se mostraron curiosos, y el primero en romper el silencio fue Gray.

    —¿Eh? ¡¿qué es todo este ruido, cerebro derretido?! —Se levantó de la mesa para empezar la bronca y, al tiempo que se paró, su ropa desapareció.

    —¡Natsu, mira se quitó la ropa! —Ariadne salió de tras de su amigo y miraba curiosa al mago de hielo— creí que lo decías para divertirme, pero en verdad es un pervertido... Y mira, ese musculoso debe ser Elfman ¿de verdad sólo sabe decir "hombre" ? ¡Oh! Cabello rojo y con una armadura , debe ser Erza —Al oír esas palabras, titania sonrió— ¿desde aquí no parece que sea un mounstr...

    —! Ya no hables! —Natsu tapaba la boca de su amiga mientras sonreía nerviosamente, la mirada que Erza y sus compañeros le daban hacía que se le pusiera la piel de gallina.

    Después de muchas miradas asesinas y una larga platica del maestro hacia el gremio, Ariadne por fin pertenecía a Fairy Tail, estaba indecisa de en dónde ponerse la marca y, al final, se la puso en el mismo lugar que el pelirrosa. En ese momento era rodeada por todos, y le preguntaban curiosos cuál era su magia. Algunos atrevidos, Levy, preguntaron qué era de Natsu, a lo que ella dijo que eran grandes amigos.

    —¿podrías, por favor, mostrarme tu magia? —Erza le dedicó una bella sonrisa, a lo que ella respondió que sí.
    Todo el gremio la rodeo en un círculo mientras ella explicaba.

    —Yo utilizo la magia de absorber —Creo en cada mano un círculo mágico de color café — Natsu, por favor.

    Todos estaban pendientes, Lucy se había acercado lentamente, le había entristecido que Natsu no la buscará. El pelirrosa prendió sus manos en fuego al momento que se lanzaba contra Ariadne ¡BOOOOOM! Al momento del impacto el fuego había desaparecido y los círculos mágicos de Badager despedían humo.

    —Sorprendente, eso explica por qué Natsu no ha hecho destrozos en sus últimos trabajos —Se escuchó que alguien había comentado.

    Lucy se había acercado al mago de fuego por su espalda, le tocó el hombro y, cuando se giró, le dio un débil abrazo. Natsu se sorprendió, pero se lo correspondió. Cuando se separaron ambos sonreían y tenían la cara un poco roja. Él había pensado como loco el como hacer las paces, y en ese momento entendió que eran mejor l es acciones que las palabras, como con Gray, que sólo necesitaban una buena pelea.

    —Ten —Natsu estaba mirando para todos lados mientras le tendía un sobre a Lucy.

    Ella lo abrió y se sorprendió, dentro del sobre había bastante dinero —Natsu, ¿esto es...?

    —Dinero para la renta, somos compañeros y siempre debo ayudarte. Ari-chan me hizo darme cuenta de eso.

    —¡¿EH?! ¡ARI-CHAN?! —Todo el gremio gritó sorprendido, ¿por qué Natsu llamaba así a Ariadne?

    Natsu tenía los mejillas muy coloradas y parecía muy molesto de que a todos les causará gracia que la llamará así. Ellos no lo sabían, pero esa era la única forma de que ella no le llamara "Natsu-sama".

    —¡No se rían, malditos! —El pelirrosa gritó mientras sacaba fuego de la boca, pero se calmó al ver reír a Ariadne, que pocas veces la había visto reír con tanta fuerza y alegría.

    —¡Natsu, hagamos una misión juntos! —Lucy tomó la mano de su amigo y lo llevó al tablero de trabajos.

    —¡Claro! ¿Ari-chan, quieres ir a un trabajo? —Natsu miró a Lucy y ante su cara de sorpresa agrego— ¡ella es de nuestro equipo!

    Y así nada volvió a ser como antes, Ariadne había entrado en Fairy Tail y eso cambiaría todo por completo, en especial a Natsu, que ya había cambiado un poco (Ari-chan).
     
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    Ayusawa Misaki

    Ayusawa Misaki Nunca te des por vencido, sigue tus sueños

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    Sigue tu historia, me gusta mucho, lucy si le dira todo?
     
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    D Fang

    D Fang Entusiasta

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    Nuevo Amor [Natsu]
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    Comedia Romántica
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    Me di cuenta que, aparte del primero, los capítulos no tienen nombre xD bueno, el del segundo sería algo como "Sentimientos y un inesperado encuentro", el tercero es "Ariane" y bueno... Sin más les dejo éste.

    Natsu, Lucy y Ariadne


    Era una aburrida mañana para Natsu. Se encontraba en una tienda de ropa para mujeres junto con Erza, Levy, Lucy y Ariadne, ya que las tres primeras lograron convencer a la última de cambiar sus prendas por unas más lindas y casuales; y a él le tocaba cargar las bolsas y fingir que le interesaba si se les veía bien o no. Happy aprovechaba la ausencia de Ari para comer pescado a más no poder.

    —Natsu, ¿se me ve bien? —Lucy mostraba un hermoso traje de baño color blanco, estaba en una posición un tanto provocadora y miraba al mago de fuego con ternura.

    —Aye —Dijo débilmente Dragneel, le incomoda ver a Lucy así, hacia que su corazón apresurarse el paso.
    Estaba sentado enfrente de unos probadores, dentro de uno estaba Badager y en otro la maga estelar. Lucy salía cada dos por tres, y siempre preguntaba la opinión del mago de fuego. Al contrario, Ari llevaba ya un rato dentro y no había salido una sola vez. Natsu pensó en ella, sus primeros trabajos como miembro de Fairy Tail habían salido todos bien, sólo en uno, hecho junto con varias mujeres del gremio, había salido lastimada. Había absorbido más de lo que podía, y si hacía eso se causaba bastante daño a causa de que la magia absorbida se escapaba de la suya e intenta salir a través de su cuerpo y en la proceso le provocaba infinitas eridas.

    Absorto en sus pensamientos, Natsu no vio salir a Ariadne del mostrador, Llevando una vestimenta que enseñaba su escultural cuerpo. No fue hasta que todas le gritaron cuando por fin contempló las nuevas ropas de su amiga.

    —¿Te gusta, Natsu? —Ari tenía las mejillas coloradas y no quería ver a los ojos de su compañero, éste estaba con la boca abierta.

    —Muestras mucho... —Las palabras del mago fueron inaudibles, Natsu volteo a ver el techo, y un "¿por qué me molesta que vista así?" cruzó por su mente.

    —No te escuchamos, Natsu —Erza miraba extrañada a Dragneel, igual que Lucy.

    —¡Que muestras mucho! —No sabían por qué, pero Natsu tenía la cara completamente roja— ¡puedo ver todo! —Seguía teniendo la vista en otro lugar, sin ver a Ariadne.

    —¿Acaso te molesta? —Ari ladeo la cabeza extrañada, no entendía la actitud de su amigo— ¿Por qué nunca dijiste nada cuando me cambiaba frente de ti? Ni siquiera te molestó que durmiera en ropa interior por el calor... Sí hubiera sabido que te molestaba no lo hubiera hecho —Tenía los ojos llorosos y se estaba regañando mentañmente.

    Todas las chicas, sin contar a Badager, tenían la cara roja y miraban con ojos muy grandes al par. Lucy se preguntó si de verdad era Natsu tan pervertido. Él lamentó las palabras de Ariadne ¿por qué siempre era tan sincera? Nadie del gremio debía saber eso.

    —No, no me molesta —Natsu sonrió, todavía con un leve color rojo en su cara, y miró nervioso a Lucy mientras hablaba. Ella lo mataba con la mirada— Si te gusta está todo bien.

    —¡Pervertido! —Gritaron las amigas de Ari.


    Lucy entró a su recamara, ahí estaban otra vez. Ariadne dormía en su cama abrazada a Happy y Natsu estaba sentado en el piso, recargando su espalda en la cama, igual se encontraba dormido. No le molestaba, ya que no lo hacían diario. Iban dos o tres veces a la semana. Y siempre eran los tres, no había lugar al que no fueran juntos Natsu y Badager. La maga estelar miró al pelirrosa y se sentó junto a él, lo abrazó, hundiendo la cabeza en su pecho, para después dormir en sus brazos.

    —¡No, no me hagas nada! —Lucy escuchó gritar a alguien, una mujer— por favor, no quiero... —La voz se empezaba a quebrar— Natsu, salvame... —Lucy sólo escuchó un lastimoso llanto, tan triste que incluso le llegó a ella.

    Se incorporó despacio, buscó con la vista a quien pedía ayuda, y le sorprendió ver que era Ariadne. Happy estaba junto a ella y le pedía a Natsu despertar. Lucy intentó despertar a su amiga, pero no pudo; le dijo que se no se preocupara, que ella le ayudaría, pero tampoco resultó. Ariadne volvía a gritar que no le hicieran nada y pedir auxilio a Natsu. La maga estelar no sabía que hacer, se empezaba a asustar, y le alegró ver que Natsu había despertado.
    Natsu se acostó junto a Ariadne, la abrazó.

    —Tranquila —Natsu se aferraba con fuerza a su amiga—, yo te voy a proteger, no dejaré que te hagan algo...

    Badager empezó a calmarse con lentitud hasta caer rendida en los brazos de Dragneel y dejar en el aire un "nunca dejes que vuelvan a encontrarme... "
    —¿qué fue eso? —Lucy miraba con preocupación a Ariadne y tenía cara de no enterarse de nada.

    —No sé —Natsu se sentó en la cama, todavía con su amiga en brazos— paso por primera vez en la semana que la conocimos, ¿verdad, Happy? —El gato afirmó con un "aye" triste— no sabíamos que hacer, así que la abracé y le dije que yo la protegería. Desde esa vez, cada que pasa, hago lo mismo, si no lo hago no se calma...

    —¿Y no sabes de que habla?

    —No, y prefiero no saberlo —Natsu miró a Lucy a los ojos— que ella me cuente cuando se sienta lista ¿no crees?

    —Sí —Natsu sonrió a la respuesta de su amiga, le tendió la mano y la abrazó con el brazo que no rodeaba a Badager. Happy se acostó en las piernas de Natsu, y así volvieron a quedarse dormidos.



    Lucy y Ariadne habían escogido un trabajo para realizar junto con Natsu y Happy. Era simple y sencillo, pero planeaban no contarle de que iba al mago de fuego hasta llegar al lugar, pues si lo hacían lo rechazaría inmediatamente.
    Se encontraban ya por la salida del pueblo, con todo lo necesario para partir, cuando surgió una disputa en el grupo. Lucy quería viajar en carruaje, pero Natsu estaba obstinado en ir a pie, alegando que en todos sus trabajos realizados junto a Badager habían ido a pie. Ariadne no apoyaba a nadie, pues le daba igual el modo en el que viajaban. Aunque le daba mucha curiosidad ver a Natsu mareado por el transporte.

    Se encontraban ya sobre el carruaje, Natsu estaba en un estado crítico, pero intentaba soportarlo para no quedar como un débil frente a Ari. Lucy anhelaba el viajar en trasporte, pues tenía planeado algo para el malestar de su amigo, decirle dulcemente que podía recostarse sobre sus piernas y que ella le podría hacer un masaje en la cabeza. Pero su plan no resultó, a la media hora de viaje Ariadne ya estaba haciendo lo que ella quería hacer. Natsu dijo un "ya no resisto" y se echó sobre las piernas de su amiga; ella sólo dijo "ah, que mal te ves, ¿quieres masaje en la cabeza?" Él no respondió, pero igual ella lo hizo. La maga estelar tenía a Happy en sus brazos y lo apretaba muy fuerte mientras veía la escena de esos dos.

    —¡Ah, no fue tan malo este viaje! —Natsu vio con alegría a Badager— Gracias, Ari-chan, no se compara con la magia de Wendy, pero igual ayudó mucho.

    Lucy estaba enojada a más no poder, ¡esa había sido su idea!
    Tras una caminata por el pueblo, llegaron al lugar del trabajo, era un negocio de mudanza. El trabajo consistía en repartir panfletos, también tenían que vestir con uniformes. El de Natsu era una botarga sobre la mascota del negocio, era un perro llevando puesta una gorra con el nombre del local, tenía un agujero en la cara, en donde se podía ver de mal humor al mago de fuego. Lucy y Ariadne llevaban sexys uniformes de trabajadores.

    Llevaban dos horas desde que Natsu llevaba encima ese fétido disfraz, el veía a todos con odio y las que entregaban los papeles eran las chicas, Happy sólo echaba porras a todos.

    —¿Qué tenemos aquí? —Un grupo de chicos se acercaron a las dos magas— Oye, tú, la de la coleta, vamos a mi casa, ahí tengo un trabajo para ti que de seguro haces muy bien —El chico y sus amigos rieron.

    —Por favor, estamos ocupadas. —Lucy se paró frente de Badager, que había sacado un enorme suéter para taparse.

    —No te hablamos a ti, aunque también estás muy buena —Le contestó un tipo detrás del que molestaba a Ariadne.
    Empezaron a encerrar en un círculo a las chicas, intentaban quitarles la ropa, ambas empezaron a pedir ayuda a Natsu.
    Natsu veía todo sin entender y, a paso lento por la botarga, se acercó a ver que pasaba.
    Cuando llegó todos lo chicos se partieron de risa al contemplarlo, no intimidaba mucho con esa cosa puesta. Eso sólo mosqueo más al mago de fuego, que, al ver como pasaban de él y acosaban a sus amigas, quemo por completo la botarga y miró con odio a los chicos. No lo dijo, pero si lo pensó, ¡nadie veía con esos ojos a Lucy y Ariadne!
    Sin una razón, más la personal, partió el trasero a esos sujetos. Una vez terminado, Lucy le dio un beso en la mejilla acompañado de un "gracias" , el sonrió con las mejillas un poco coloradas y fue con Ari a preguntarle si todo en orden.
    Cuando terminaron el trabajo, el señor les descontó la destrucción de su botarga preguntando cómo es que puedes quemar algo en un trabajo tan simple.

    Los magos llegaron al anochecer a Magnolia, los cuatro fueron directo a la casa de Lucy. Ella llegó a tomarse una ducha y cuando salió no pudo evitar sentir celos de Badager, ésta y Natsu dormían sobre la cama de la maga estelar muy juntos.
    Después de escribir la carta a su madre, en la cual habló mucho de Ari y Dragneel, se fue a su cuarto. Se acostó detrás del pelirrosa y lo abrazó por la espalda. Sí Ariadne podía ¿por qué ella no?

    "Natsu, Lucy, Ariadne y Happy estaban sentados en una mesa del gremio. Las chicas hablaban sobre sus cosas y se conocían mejor, Happy comía con determinación las croquetas para gato que siempre le ofrece Badager, ella le dijo que si las comía en poco tiempo sería más fuerte que Lily, y Natsu tenía cara de aburrimiento. Llevaba tiempo pensando en cómo dar el paso con Lucy, pero no sé le ocurría nada, además se sentía confuso; no lograba descifrar sus sentimientos por la maga estelar. Antes había pensado que la amaba, ¿pero cómo puedes decir que amas a alguien si nunca has experimentado el amor? ante su duda fue con Lisanna, le dio una bella explicación que no entendió. Ariadne le dijo que estaban en las mismas, y que en esos momentos se hacía la misma pregunta ¿qué es el amor? También estaba el hecho de que Lucy actuaba diferente, se mostraba más afectiva y muy aferrada él. Siempre le pedía su opinión sobre sus atuendos e intentaba separarlo por ratos de Ari. Tenía la mente hecha un desastre, tenía que hablar con alguien, tal vez Gildarts.
    Natsu se paró con lentitud, para después salir del gremio y dejarse llevar por sus pies. Necesitaba una buena pelea.
    Lucy y Ariadne se sorprendieron ante el cambio de Natsu, ambas salieron tras él, cada una al lugar en el que pensaron que podía estar. Lucy fue directo a su casa, pero no estaba ahí, Ari fue al lugar al que siempre la llevaba a pescar, él decía que estar ahí era estresante porque era muy tranquilo; a ese mismo lugar fue la maga estelar al ver que no estaba en su casa.

    Natsu miraba el pequeño río con ojos perdidos, no sabía por qué actuaba así. Todo era como antes, incluso mejor, ahora tenía a Badager junto a él, entonces ¿por qué se sentía así, aburrido, sin ganas de hacer nada y no ver a nadie? Extrañaba esos tiempos en los que sólo él y Happy conocían a Ari. ¿Acaso era ella lo que le ponía mal? Nunca pensó en Ariadne, ¿qué sentía por ella? ¿también era amor? ¿amaba a Lucy y a Ariadne? ¿o sólo a una? Estas eran las cosas que pasaban por su cabeza y, al igual que las corrientes en el río, agitaban su cabeza.

    La noche se dejaba venir lentamente, Dragneel seguía en el mismo lugar, y no se percató de la llegada de Ari hasta que ésta le tocó el hombro.

    —¿Estás bien, Natsu? —Tenía una cara entre preocupación y tristeza— ¿quieres contarme algo?

    —Ari-chan, no —Natsu se perdió en los ojos de su amiga, nunca vio ojos más hermosos.

    Ariadne se sentó junto a él y recargo su cabeza en su hombro, lentamente rodeó su brazo en el de Natsu. Él no dijo nada, y se aferró con fuerza a su amiga.

    Lucy había llegado al lugar, ahí ya estaban Natsu y Ariadne. La atmósfera que los rodeaba podría ser la de una escena romántica y, a pesar de encontrarse lejos, la maga estelar oía con claridad las palabras que intercambiaban.

    —Natsu, te quiero —Badager buscaba los ojos de Dragneel y él buscaba los de ella— más que quererte, te amo...

    —Natsu, no... —Susurró con tristeza Lucy.

    —Ari-chan —Sus ojos se encontraron y, como si se tratara de una necesidad, sus labios buscaban refugio en los de ella—, no sé qué es el amor, pero no encuentro palabras para esto que siento por ti —Sus labios se fundieron al tiempo que se iba el último rastro de día. Apartada de la escena, una chica rubia lloraba a mares las palabras del pelirrosa... "
    Natsu abrió lentamente los ojos. Ese había sido un sueño muy raro.
    Se incorporó y vio a sus lados, en uno estaba Ariadne y en el otro Lucy, ambas con cara de sorpresa; Badager un poco roja y Lucy con lo ojos un poco cristalinos. No entendía nada, pero esperaba que nadie hubiera soñado lo mismo que él.
    Happy se levantó con alegría, miro a sus amigos y sonrió para después decir algo entre risas.

    —Soñé algo muy raro —Todos miraron asustados al gato, esperaban que no hablara del sueño que habían tenido los tres— Sí, todos salíamos, pero Natsu era mujer y ustedes —Dijo señalando a las dos chicas— ¡Tenían cabeza de pescado! Saben, así me caían mejor.
    Todos rieron las palabras de Happy, todo lo anterior había sido un sueño. Claro, que ellos no sabían que sólo era así por el momento ¿no?
     
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  7.  
    Ayusawa Misaki

    Ayusawa Misaki Nunca te des por vencido, sigue tus sueños

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    O.o me sorprendiste mucho, espero que continue. Pero quisiera que terminara en nalu, pero eso ya es tu eleccion, no paras de sorprenderme.
    ME ENCANTA!!!!
     
  8.  
    Frida

    Frida Iniciado

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    estado: esperando el proximo....


    me encanta! me encanta como se encela lucy, y seria interesante que natsu tambien se encelara... pero, asi, como vas esta exelente! -w-
     
  9.  
    D Fang

    D Fang Entusiasta

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    Perdonen, he metido bastante OoC en este capítulo...

    "El Inicio del Caos"


    Natsu contemplaba a Badager jugar en el río, sentía algo inexplicable al verle así, mojada, sonriente, con las mejillas un poco coloradas y detrás un majestuoso atardecer. Nunca se fijaba en esas cosas, pero si tuviera que describirlo, diría "asombro", incluso se le vino a la cabeza "hermoso". Él estaba sentado bajo un gran árbol. Habían ido a ver el atardecer todos juntos, Wendy jugaba con Ariadne en el río, Gray y Juvia platicaban un poco alejados de los demás, Erza conversaba con Charles, y Lucy se encontraba junto a él, abrazando su brazo.
    Ella miraba el relajado rostro del mago de fuego, intentaba juntar valor para decir eso que sentía.
    La tarde iba llegando a su fin y el cielo se iba tornando de los colores de la noche, las primeras estrellas empezaban a brillar, listas para guiar a los que se habían perdido en el camino.

    —Natsu —Empezó a hablar Lucy— Me alegra que estemos aquí, tú y yo.

    Él volvió su rostro a ella y le dedicó una sonrisa, examinó su rostro y notó un ligero rubor en sus mejillas, igual no solía fijarse en esas cosas, pero al verla así pensó "linda".

    —Natsu... —Pensaba las palabras que utilizaría a continuación— Te quier...

    —¡Oigan! —Gritó Gray— ¡Dense prisa, o cogeran un resfriado!

    Todos les hacían gestos con la mano para que le metieran velocidad, Ariadne y Happy fueron a donde ellos.

    —¡Rápido! —Ariadne jaló a Natsu— ¡Estoy mojada y tengo frío!

    Ellos se pararon con prontitud, Lucy seguía roja y ahora estaba frustrada por no poder terminar de hablar con Dragneel. Alcanzaron a los demás y fueron andando hasta que tuvieron que despedirse, Natsu y Gray dejaron a las chicas, iban a estar en la casa de la maga estelar y no estaban permitidos los chicos. Happy iba en los brazos de Badager mientras decía:

    —Yo soy un gato.

    Natsu y Gray siguieron caminando sin rumbo y acompañados de un incómodo silencio. El mago de fuego iba distraído y Fullbuster no quiso provocarle, pero su curiosidad por saber sobre Ariadne ganó y lo empezó a interrogar.

    —Tío, Ari se adaptó muy rápido al gremio.

    Natsu miró con desconcierto a Gray, no se sentía con ánimos de pelear, así que decidió seguir la platica.

    —Sí, le fue fácil —Dragneel habló sin pensar—, después de todo ya había hecho varias misiones conmigo.

    —Ah, era por eso... —El mago de hielo tragó saliva antes de hablar— ¿Y qué piensas de ella?

    Dragneel miró con extrañeza a Fullbuster, no entendía nada ¿ésta era una nueva forma de insultar o algo similar? Se cuestionó mucho, pensó mucho. Últimamente pensaba por todo, eso lo mosqueaba.

    —Actúas diferente, Hielito —No dijo nada más.

    Siguieron caminando sin nada que decir, Natsu miraba la Luna y analizaba las palabras de Gray, ¿qué pensaba de Ari-chan? No se lo había planteado antes. Muchas dudas surgieron y Dragneel empezaba a confundirse con tantos pensamientos, optó por hablar con Gray, después de todo él había preguntado y planteado esas dudas.
    Natsu se detuvo en medio de una calle apenas iluminada por la Luna y habló a Gray.

    —No lo sé —Fue lo único que salió de sus labios.

    Gray se confundió

    —¿Saber qué?

    —Lo que preguntaste de Ari-chan, no sé que pensar de ella

    Expresó su duda con claridad.
    Fullbuster sintió extraño al mago de fuego, actuaba diferente a lo común. No iba buscando pelea y estaba muy callado, sin contar que le faltaban un poco los habituales ánimos.

    —Bueno, ¿cómo la ves?

    —Bien, no tengo problemas con la vista.

    Ambos se miraron a los ojos, Gray llamó idiota a su compañero.

    —¡Idiota, no me refería a eso! —El mago de hielo se llevó una mano a la cabeza— Veamos, ¿qué te gusta de ella?

    Natsu volvió a pensar, odiaba pensar.
    El recordó a Badager, concentró sus pensamientos en ella. Una sensación, acompañada de un dulce olor, le llegó a la mente.

    —Su olor —Natsu se sintió como un diota, fue la primera vez que experimentaba esa sensación.

    —¿Su olor? —Preguntó confundido Gray.

    —Sí, ya sabes —Natsu tocó su nariz—, los dragon slayer tenemos buen olfato.

    —Joder, ¿Natsu, te sientes bien? —Gray lo examinó con la mirada— Actúas muy inusual.

    —Bueno, he estado pensando y...

    Dragneel fue interrumpido por Gray.

    —¡A eso me refiero! —Gray acompañó sus palabras con grandes sacudidas de sus brazos— ¡Tú no piensas!

    El mago de fuego se enojó ante las palabras de Gray, ambos cambiaron miradas de odio antes de darse con todo. La noche se fue alargando y ellos seguían peleando como enajenados.
    Ambos quedaron tumbados en el piso, mirando al cielo. Sus pechos subían y bajaban a causa de su agitaba respiración.

    —Es como la otra vez ¿no?

    Gray recordó su pelea después de que él saliera con Lucy, esa fue la única forma de hacer las pases.

    ¿Gray, —Natsu hizo un esfuerzo por formular su duda— Tú cómo te diste cuenta que te gustaba Lucy?

    —No soy el mejor para explicar eso.

    —¿Y Juvia? ¿Cómo sabes que te gusta?

    Gray se puso nervioso, empezó a sudar y ver por todas partes. Finalmente decidió aceptar que quería a esa maga e intentó explicarlo a su compañero.

    —Juvia... Al principio me no gustaba, me daba un poco de miedo, a ella nunca le ha molestado que me quite la ropa o que sea alguien frío. Me acepta. Es detallista, bastante más de lo común, siempre se preocupa por mí... Un día, sin que me diera cuenta, empecé a disfrutar de su compañía, de sus extraños hábitos, empecé a disfrutar de ella ¿entiendes?

    —Sí, lo entiendo.

    Natsu pensó en Lucy y Ariadne, eso le ocurría con ambas, ¿qué significaba? ¿Le gustaban ambas? No entendía nada y, para peor, ahora estaba más confundido.
    Aprovechando que se encontraban hablando de eso, Dragneel quiso disipar todas sus dudas.

    —Oye...
    Natsu no pudo terminar, Happy se acercaba velozmente y con los ojos llorosos.
    El gatito cruzó con rápidamente el tramo que lo separaba de sus amigos. Y cuando llegó, se fue directo al mago de fuego.

    —¡Chicos, es horrible! —Happy lloraba fon fuerza y y veía con unos ojos tristes a los dos magos.

    —¿qué ocurre? —Preguntaron al unísono.

    —¡Ari-chan no me deja comer pescado! —El pelirrosa y Fullbuster se miraron perplejos— y las chicas se fueron a un bar a tomar, llevan bastante ahí y ya están muy mal, creo que saldrá cargo.

    —¡Mierda!

    Los dos salieron corriendo a donde las chicas, sólo había un bar al que iban ellas(Cana), así que se dirigían a ese. Sabían que las chicas eran peligrosas cuando tomaban, así que corrieron tan rápido como sus piernas permitían.
    Natsu estaba preocupado, todavía recordaba a Lucy pidiéndole que le cargara y actuando como gato, no quería volver a ver eso. Además estaba Ariadne, no quería que se pusiera mal.
    Ambos magos llegaron al local, entraron con prontitud sólo para ver el mismo infierno, dentro todas las chicas gritaban y bailaban, algunas decían a voces el nombre de algún chico.
    Gray salió corriendo dónde Juvia nada más entrar, Natsu alcanzó a ver como el mago de hielo se quejaba para sí mismo.
    Lucy y Ariadne estaban en la misma, la primera hablaba sobre el pelirrosa y lo genial que era, alzaba tanto el tono de voz y pronunciaba tan mal, que era obvio que se en encontraba muy tomada. Por otro lado, Badager nada más estaba un poco roja y sonreía tontamente. Natsu dirigió sus paso hacia ellas. Cuando llegó, la maga estelar empezó a frotarse contra él.
    Dragneel las sacó sin pensarlo dos veces, mejor tratarlas en casa de Lucy que ahí.
    Una vez a fuera la cosa se puso peor, la maga estelar se negaba rotundamente a avanzar a no ser que Natsu la cargara en su espalda, él se negó tanto porque no quería, como por el hecho de que estaba Ariadne y no quería que ella se enojara.

    —Llevala en tu espalda, Natsu —Ariadne lo decía alto y claro, pero en realidad se moría por ser ella a quien el mago llevase en su espalda— no hay problema.

    Ella le dedicó una débil sonrisa, Natsu la miró con duda, pero acepto a lo que decía. Lucy se aferró con fuerza al cuello del mago y no tardó en caer dormida.
    Dragneel y Badager siguieron su camino, Natsu tomó la mano de Ariadne alegando que no podía confiar en su estado de sobriedad, ella agachó la cabeza, sonrió enormemente para sus adentros y dijo que no era necesario, él se sonrojo débilmente mientras sonreía con nerviosismo. Las única que no veía eso con ojos buenos era Lucy, que despertó justo cuando Ariadne acortaba la distancia entre ella y Natsu.
    Tardaron un poco en llegar a la casa de la maga estelar, Natsu caminó bastante lento para así disfrutar más de la cálida mano de su amiga. Una vez adentro, Ariadne se dispuso a hacer algo de cenar, Happy no estaba, se había ido a comer pescado por ahí.
    Natsu acostó a Lucy con sumo cuidado en la cama para no despertarla, más su intención fue en vano, ella se despertó cuando él estaba por salir de la habitación.

    —Natsu, ven —Ella le dio palmadas a la cama, dando a entender que se sentara a su lado.

    El mago de fuego trago saliva, una mujer pasada de copas puede ser muy peligrosa.
    Se sentó junto a ella, ésta le abrazó por el cuello y le miró de una forma seductora. Su blusa se había desacomodado y podía ver gran parte de sus pechos, Natsu se empezaba a poner nervioso.

    —Natsu, Natsu, Natsu —Ella repetía su nombre con palabras lentas y un tono muy profundo— Natsu...

    El se fijó en sus rosados labios y en como se movían al pronunciar su nombre, en sus coloreadas mejillas y sus provocativos ojos. Empezaba a ponerse nervioso y respirar con dificultad.

    —Natsu... —Lucy acercó sus labios al oído del pobre mago—Ven.

    Ya no podía más, su cuerpo empezaba a reaccionar, sabía lo que Lucy quería, pero estaba temeroso de hacerlo. Los labios de ella empezaron a aventurarse por la cara de Natsu y, al ver que éste no decía nada, buscó los de él.
    Fue un momento mágico, los labios de ambos se encontraban en una danza que sólo ellos sabían. Los cuerpos, deseosos, se encontraron y, de no ser por el grito ajeno a ellos, habría continuado.
    Ariadne entró al cuarto para ver como estaba Lucy y pudo ver con perfecta claridad que se hallaba bien, al igual que Natsu. Ambos se separaron, él le dedicó una mirada con sentimientos confusos, ella respondió con una llena de tristeza y desilusión.

    —Lo siento —Su voz era aguda y debil—, yo lo siento, tengo que buscar a Happy.

    Tras decir eso abandonó la habitación y la casa. Dragneel no sabía qué pensar, qué hacer. Se le vino a la cabeza "mal hecho", también se le ocurrió "mala suerte".
    Ariadne caminaba con tristeza por la oscura calle, ese dolor y sentimiento de soledad, que era lo único que tenía antes de entrar en Fairy Tail, estaban regresando. No sabía por qué, ella quería a Natsu como quería a Happy o Lucy ¿no? Únicamente era su amigo ¿Entonces, por qué sintió un inmenso dolor acompañado de una garrafal decepción? No lo entendía, era tonto, ella había incluso decidido ayudar a Natsu a conquistar a Lucy.
    Siguió caminado sin dirección alguna, sus pasos sonaban por toda la calle. Cuando detuvo su andar, se dio cuenta de que quería más a Dragneel de lo que pensaba.



    La mañana ya había aclarado, el cielo se encontraba despejado y con un radiante Sol, pero no de ese que quema, sino de uno que es cálido y acogedor. Ari estaba acostada en la cama de "esa" casa, sola. Seguía teniendo la esperanza de que todo fuera un turbio sueño. Similar a cuando despiertas en medio de un mal sueño y en realidad sigues dentro de uno.
    Se levantó de la cama y fue con pereza y desánimo a la puerta, a poco estaba de abrirla cuando ésta se abrió con fuerza. En la entrada, con cara de preocupación, se podía ver a Natsu. Iban solo. Él entró con paso apresurado para preguntar algo sin sentido.

    —¿Qué haces aquí? —Su voz sonaba seria.

    —Ya sabes —Ella se abrazó así misma —, no tenía a donde más ir.

    Era la verdad, esa pequeña cabaña, perteneciente a Dragneel y Happy, era lo más cercano a una casa para ella.

    —Lo siento —Fueron las primeras palabras que acudieron a Natsu.

    —No tienes por qué, tú y yo somos amigos, compañeros —Se abrazó con más fuerza—. No me debes explicaciones.

    El silencio se adueñó de la estancia, un momento difícil para ambos. Situaciones y momentos en los que no tenían experiencia se desarrollaban justo en ahí, en esa sala. Se contemplaban sin saber qué decir o hacer.
    Las palabras que Gray le había dicho esa noche se le vinieron a la mente. Era verdad, Ariadne era más que una amiga, más que una compañera. Se enojaba cuando alguien la veía con ojos pervertidos o le decía algún cumplido. Disfrutaba dormir y estar junto a ella, disfrutaba de sus extrañas formas de ser, de ponerse ropa enorme o no dejar comer a Happy lo que quisiera. La disfrutaba. Pensó en su beso con Lucy, había sido el paraíso, sí, pero no sabía que podía ofrecer uno de Ari. Pensó sus palabras, con dificultad por lo que estaba por realizar, y rompió el silencio.

    —¿Te molestó los que hice con Lucy? —Se acercó lentamente a ella.

    —No, es sólo...

    Él la interrumpió.

    —Porque, si te molesta, puedo hacerlo lo mismo contigo para que te sientas mejor —Natsu sonrió de forma pervertida.

    Ella estaba por reclamar cuando, sin previo aviso, él la agarró fuertemente de la cadera y acercó su rostro al de ella. Olfateo un poco su cuello, disfrutando de ese exquisito olor a chocolate que únicamente Badager tenía. Pasó sus labios por toda su cara, la sensación era muy fuerte, sentía sus más susceptibles de lo normal. No soportó más y se adueñó de la boca de ella, ahí, en medio de la pequeña casa, Natsu y Ariadne tuvieron un largo, placentero y pasional beso. Sí, el beso de Lucy fue el cielo para Natsu, pero él era una dragón, prefería algo más candente y salvaje, y eso era lo que Badager había hecho sentir a Dragneel.
    Se separaron con lentitud, él aún seguía con la sensación del infierno mismo, y ella no terminaba de asimilar lo ocurrido. Muchos sentimientos se acumulaban en su interior, enojo, felicidad, frustración y satisfacción eran algunos.
    El Sol entraba débilmente por las ventanas, Ari pensó que los brazos de Natsu eran tan cálidos como ese él.



    —Señor, le traigo informes.

    Un hombre se encontraba arrodillado y besando la mano de otro, éste estaba sentado tras un gran escritorio. Vestía un traje negro y una macabra máscara ocultaba su rostro. Se encontraban en un pequeño pero lujoso despacho, era de noche y la Luna era la única fuente de luz.

    —Bien, espero sean buenos —La voz del enmascarado era grave y oscura.

    El siervo se separó de la mano de su amo para luego pararse y empezar a decir todo lo que pudo investigar.

    —Sí, es sobre la señorita Badager.

    —Señorita, ¡Ja! —El hombre rió con fuerza.

    —Sí, hemos visto sus pertenencias y encontramos recortes de periódico sobre un gremio, más específicamente, Fairy Tail. El nombre que más aparece es "Salamander", un Dragon Slayer de fuego.

    —¿Y eso qué tiene que ver en su reciente huida?

    —No sé si usted sabrá, pero ese mago estaba en los que desaparecieron por siete años. No tiene mucho que regresó con el resto, y lo hicieron de una forma espectacular, ganaron los Grandes Juegos Mágicos.

    —Vuelvo a preguntar, ¡¿Eso qué tiene que ver con su huida?! —El enmascarado golpeó con furia su escritorio.

    —Es probable que haya ido a ese gremio, señor. Parece que les admira mucho.

    El hombre analizó por un momento las palabras de su siervo, ¿así que la chica que había vendido a una familia Noble había huido un gremio lleno de idiotas? Sí, eso sonaba al tipo de cosas que haría esa chica. Se alegró al pensar que había una posibilidad de dar con ella, su cliente estaba presionando mucho para que él encontrara a la chica que mantenía con vida a su mujer.

    —Excelente, sigan con la búsqueda, y busquen en ese gremio, es probable que esté ahí —El enmascarado sonrió con malicia—. No será difícil, todos los gremios son una panda de débiles.

    —Sí, señor.

    El sujeto a poco estaba de salir cuando su amo dio una última orden.

    —Y ya sabes, avisame en cuanto la encuentren.

    —Sí.
     
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  10.  
    Frida

    Frida Iniciado

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    ase mucho que no entraba aqui (fanficslandia) y cuando entro...
    ...encuentro un nuevo capitulo tuyo, sabes como me senti?
    GENIAL!!!
    me encanta esta historia
     
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  11.  
    Ayusawa Misaki

    Ayusawa Misaki Nunca te des por vencido, sigue tus sueños

    Cáncer
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    Me gusta mucho tu historia, no tardes mucho.
    Incluso cuando hizo eso natsu llore, si natsu va a ser feliz que lo sea y
    no siga ilucionando a lucy o haga cosas que ella puede malinterpretar....
    Me gusta mucho mucho, espero y natsu escuche a su corazón que al parecer ya
    sabemos quien en.....
     
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  12.  
    D Fang

    D Fang Entusiasta

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    Título:
    Nuevo Amor [Natsu]
    Clasificación:
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    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    9
     
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    Bueno, aquí el siguiente. Perdón por el retraso, he andado muy atareado estos meses... Espero les guste.


    Sentimientos Definidos


    —¿Chicos, qué les pasa? —Preguntó Happy al ver a sus tres amigos sentados en la mesa del gremio sin decir palabra y rojos hasta más no poder.

    Era una calurosa tarde en Magnolia. Natsu, Lucy, Ariadne y Happy se encontraban en el gremio, que en ese momento estaba lleno a más no poder, sentados en una de las tantas mesas. Ninguno de los tres hablaba por lo ocurrido esa misma noche y mañana, antes de que fueran al gremio; Natsu tenía la cabeza más revuelta que estando sobre un transporte y no sabía qué hacer. Había besado a sus compañeras en el mismo día, una estaba fuera de sus facultades y la otra estaba confundida, y no sabía cómo iba a acabar la situación. Esperaba que Lucy no recordara nada y evitar hablar del tema, el problema yacía en Badager, a ella la besó conscientemente y, tal vez, por deseo, pero eso no significaba que no haya disfrutado el de la maga estelar.

    —¡Reaccionen! —Gritó asustado el pequeño gato— ¡Natsu, chicas!

    El grito de su amigo sacó al mago de fuego de sus pensamientos, él miró a su peludo amigo y le dedicó una sonrisa nerviosa.

    —Nada, Happy. Hoy vengo algo distraído...

    Lucy miró al pelirrosa con duda y dijo las mismas palabras, por otro lado, Ari se extrañó, tras la repentina actitud de Natsu y sus acciones pasadas. Ella entendía que él quería a su amiga rubia, pero no podía evitar preguntarse por qué le besó. También la mente de Lucy procesada todo, recordaba a la perfección su beso con Natsu, pero también el triste mirar de su amiga al verles besándose, un extraño sentimiento acudía a su pecho cuando pensaba que hicieron el mago de fuego y Ariadne para no hablarse.

    Happy miró con ojos tristes a Ari, ver a sus amigos separados le dolía.

    —Hoy vengo algo confundida, Happy —Badager miró a su amigos con una mirada severa— Perdón si te preocupe, Natsu y Lucy piensan igual, ¿verdad?

    Ambos asistieron con la cabeza y le sonrieron.

    A la platica se sumaron Erza y Gray, ella feliz con una rebanada de pastel y él con su habitual atuendo (sin ropa), y notaron también el extraño comportamiento de sus compañeros. El mago de hielo iba con la intención de provocar Natsu, pero su rostro lleno de nerviosismo lo asustó. Con la excusa de que tenía algo genial que mostrarle, se lo llevó lejos de ahí, Dragneel le agradeció para sus adentros.

    —Joder, cerebro derretido ¿se puede saber por qué esa cara? —Gray hablaba con un tono molesto— parece que viste un fantasma o algo.

    Natsu estaba por responder cuando vio que todas las féminas del gremio se reunían alrededor de sus amigas, tragó saliva al pensar lo que harían las chicas al enterarse, pudo ver a Erza con deseos asesinos en su imaginación.

    —Tío —Natsu habló con una voz débil— estoy muerto.

    Gray apartó la vista de las chicas y contempló a su compañero, parecía que decía la verdad.

    —¿Qué hiciste? —Le preguntó severo.

    Antes de que Natsu respondiera, se unieron al grupo Gajeel y Laxus, ambos con cara de desconcierto.

    —¿Saben por qué hacen eso las chicas? —Redfox las miró con miedo— la enana fue con ellas nada más Erza la llamó...

    —¿Y a ti qué te pasa? —Preguntó Laxus aburrido— parece que viste un muerto.

    —Eso estaba por decirme antes de que vinieran —Dijo molesto Gray.

    Los tres miraban con curiosidad a Natsu. Estaba por hablar cuando llegó Happy. Interrumpiendo por segunda vez al mago de fuego.

    —¡Natsuu! Las chicas no me dejan estar ahí... —El gatito miró a su amigo y se asustó— ¡Natsu, parece que viste a Erza furiosa!

    —Estaba por explicar antes de que vinieras —Explicó con fastidio Gray— ¿Y bien, Natsu?

    Gotas de sudor recorrían el rostro del pelirrosa al tiempo que se preparaba para hablar. Las caras de sus receptores se hacían cada vez más raras con cada palabra, hasta el punto de ya no parecer humanos.

    —¡Besar a chicas es de hombres!

    Elfman salió tras de Natsu, haciendo que éste saltara del susto.

    —¿¡Besaste a ambas!? —Gray le reprendió con un susurro mirando a las chicas— ¿¡Sabes lo que las chicas te harán!? ¡Lo que Erza te hará!

    Laxus y Gajeel reían con fuerza mientras imaginaban la escena de Natsu siendo cazado por todas las chicas, Happy se llevó las patitas a la boca para intentar ocultar su risa.

    —¡Ah! ¡malditos! —Natsu sacaba fuego de su boca— ¡No es cosa de risa! ¡Les daré una paliza como no se callen!

    —Tranquilo, Salamander —Dijo Gajeel.
    Él miró a sus compañeros uno a uno, al final a Natsu, con cara sería. Le lanzó una mirada filosa al mago de fuego y de su boca salió el dilema al que se enfrentaba.

    —Bueno —Una sonrisa de maldad se dibujo en su rostro— ¿quién besa mejor? ¿Cuál te gustó más?

    —Ah, creo que me he olvidado algo en casa —Dijo Natsu en un intento de escape.

    Elfman le agarró antes de que se fuera. A todos les brillaban los ojos como si hubieran encontrado la gloria.

    —¡Un hombre no huye! —Le dijo al pelirrosa.

    Natsu, con miedo, la cabeza sobre un carruaje, sus pensamientos borrosos y sin saber que decir, se resignó y decidió contestar. Curioso, ni él sabía la respuesta. Su corazón era un mar de emociones y sensaciones nuevas que estaban cambiando el curso de sus pensamientos y deseos, y eso era lo que más temía.

    Miró nuevamente al grupo de chicas. Lucy y Ariadne se encontraban rodeadas por todas las miembros femeninas que escuchaban con atención el relato. La que hablaba era la rubia, por ratos miraba a Ari y ponía una cara de precaución, como si midiera sus palabras. Llego el momento en el que cayó, todas las miradas fueron a dar sobre una Badager nerviosa y con cara roja, Dragneel esperaba que no dijera lo de su beso, o no frente a todas.

    —Bien —Dijo volviendo la vista a los demás.

    Todos esperaban con ferviente interés y malignas intensiones de ver a Salamander rompiendo su cabeza ante tal decisión. No era fácil escoger entre semejantes bellezas y, por suerte, no les tocaba a ellos decidir.

    Un fuerte suspiro salió de Natsu.

    —Bueno —Miró instintivamente a sus dos amigas—, el que más me gustó fue...

    No pudo terminar la oración. Erza lo había embestido con extrema fuerza logrando que diera contra el suelo. Titania hizo aparecer una espada y puso la punta en la garganta de Dragneel, él tragó saliva. La mirada de su amiga era ardiente y peligrosa, algo que sólo podía significar peligro.

    Todos miraban conteniendo el aliento. Gray pensó en intervenir, pero la idea de recibir la furia de la chica más fuerte de Fairy Tail por alguien como Natsu hizo que se fuera rápido. Lucy temía por la seguridad de su amigo, Erza furiosa podía ser temible. Ari se arrepintió de contar la verdad, debió haber pensado en la reacción de todas antes de decir que Natsu la había besado justo después de haber sido descubierto por ella con la rubia. Pero la verdad era que tenía ese infantil deseo de decirle a todos que había dado su primer beso, una de sus tantas fantasías, aunque no pudo terminar pues nada más decir "y él me besó", Erza salió hecha una bestia contra el mago de fuego.

    —¡Tú! —Erza tenía una voz grave y agresiva— ¿¡Cómo puedes jugar así con los sentimientos de Ari y Lucy!?

    Todas las chicas dieron una cabezada, aprobando lo que decía su vocera. Lisanna quería ayudar a su amigo, pero su hermana, Mira, era una de las que más molesta estaba con él y no quería meterlo en más líos con otro mal entendido.

    —Erza, espera... —Dijo Dragneel.

    Natsu estaba temeroso y alterado. Era obvio que su compañera no estaba tomando en cuenta su confusión ni el hecho de que esa era la primera vez que él experimentaba algo así. ¿Cómo podía reclamarle sin ponerse en su lugar? Quería dejar eso claro, pero una palabra en falso podría significar la perdición.

    Los ojos del mago de fuego se posaron sobre sus dos amigas causantes del conflicto, cargados de ruego y súplica, esperaba que ellas le sacaran de ese lío. Lucy seguía afligida por saber que Natsu había besado a Ari. ¿Eran esos sus verdaderos sentimientos? El triste y amargo pensamiento de que, posiblemente, había perdido su oportunidad la golpeaba con fuerza.

    —¡Vamos! ¡contesta! —Titania perdía la paciencia.

    Le empezó a seguir por todo el gremio con espada en mano, animandole, según, de que dijera todo. Natsu alcanzaba a esquivar mientras forzaba a su cabeza en idear un plan para salir de ese apuro. La fugaz opción de pelear se esfumó al tiempo que alcanzaba a reducir a cenizas varias mesas que Erza le había lanzado. Dragneel logró ver como Gray le señalaba la salida con la cabeza. Sonrió y, pensando que era su única alternativa, dirigió sus pasos fuera del gremio.

    Justo estaba por cruzar la puerta, cuando vio al mago de hielo haciendo de escudo para él. Tenía su posición de creador de hielo para enfrentar a las chicas. Pronto junto a Gray estaban, Laxus, Gajeel, Elfman, Romeo, Happy y muchos más integrantes masculinos del gremio.

    —¡Chicos! —Los ojos de Natsu estaban brillantes— ¡Aaahhhhh! —Lleno sus pulmones de aire— ¡¡Rugido del dragón de fuego!!

    Un mar de llamas, rojas y calientes como el mismo infierno, salió de la boca de Natsu, directo a Erza. No esperó a ver los resultados, apreciaba el sacrificio de sus compañeros y por eso mismo debía salir victorioso.

    Corría ya lejos del gremio, un lugar lleno de calles angostas y con muchos callejones. Las nubes no tardaron en adueñarse del cielo, ocultando al Sol de todos. Iba a tomarse un respiro, pero lo pensó mejor al escuchar un "¡Sal, Natsu!" de Erza. Guardo silencio por sus amigos caídos, nadie sobrevivía a la furia de Titania.

    —¡Lo encontré, Erza! —Mira había salido por la esquina de una las calles.

    Salamander salió a toda velocidad maldiciendo en sus adentros. Corrió por infinidad de callejones, lamentando no estar con Happy para salir volando de ahí. Detuvo su andar en un angosto callejón, pues ya estaba un poco agotado. Alzó la vista al grisáceo cielo y cerró los ojos para disfrutar de la fría brisa . Abrió los ojos y se llevó un susto al ver a Lucy frente a él.

    —Lucy... —Dijo con voz débil.

    Ella no dijo nada, sólo se limitó a abrazarlo y ocultar su rostro en su pecho. Él se lo devolvió y la rodeó con fuerza entre sus brazos.

    —Natsu... Yo, yo sé que la quieres. He notado como la miras, tus ojos y rostro se iluminan al verla. —Dijo Heartphilia sin separarse de él.

    Su voz era débil y quebrada por el llanto en el que intentaba no romper.

    —Lucy, pero...

    No pudo terminar. Ella lo interrumpió y siguió hablando.

    —No importa. Lo supe desde que la conocí, pero quise negarlo —Se aferró con más fuerza al pelirrosa—. Que tonta...

    Natsu estaba por hablar, pero ella continuó.

    —Es malo ser egoísta, ¿verdad? —Su cuerpo la traicionó y comenzó a llorar débilmente— que infantil que te quisiera sólo para mí. Olvidé lo más importante, ¿Sabes qué es lo más importante, Natsu? —Preguntó Lucy alzando por fin la vista y fijando sus ojos en los de él.

    El mago de fuego meditó un poco. Sus ojos se perdieron en los de ella y la respuesta acudió a él tan repentina como la frágil lluvia que empezaba a caer sobre ellos. Alzó la vista al cielo por segunda vez antes de responder.

    —Tu felicidad —Natsu le dedicó una mirada segura—, tu felicidad es lo más importante. Así pensé siempre. Por eso no dije o hice nada cuando salías con Gray... No quería romper tu felicidad aún si significaba sacrificar la mía.

    —Ahora me toca hacer lo mismo —Ella sonreía a pesar de estar llorando.

    —¿Lucy?

    Natsu no entendía lo que su amiga decía.

    —Tú, tú quieres Ari... —Sus ojos se llenaron de lágrimas— y no me molesta. Me alegro por ella, se nota que igual te quiere.

    —Lucy...

    —Sólo, sólo quiero pedirte algo —Volvió a ocultar su rostro en el pecho del pelirrosa, su voz era de súplica— ¡Dime que siempre estarás conmigo! No quiero perderte otra vez, no quiero perder tu amistad... No otra vez.

    Lucy rompió en llanto. Se aferraba con fuerza a Natsu e intentaba controlar sus sacudidas. Él la volvió a abrazar y le habló al oido:

    —Siempre estaré junto a ti, lo prometo.

    Ella alzó la vista y sus ojos se volvieron a cruzar. Natsu le sonreía y tenía los ojos algo cristalinos.

    Unas fuertes pisadas se acercaron a ellos. Ambos miraron por donde venían y vieron a Ariadne. Ella abrió mucho los ojos y salió rápido de ahí con un "lo siento". Natsu y Lucy tardaron unos segundos en comprender que estaban abrazados y muy cerca el uno del otro, cosa que se podía malinterpretar.

    Se separaron con rapidez y Natsu se preguntó qué hacer, quedarse y calmar a Lucy o salir tras de Ari y explicarle todo. La maga estelar lo sacó de aquel conflicto.

    —¡Venga! ¡tras ella, Natsu! —Le dijo mientras limpiaba sus lágrimas.

    Natsu salió tan rápido, que no alcanzó a ver a las demás chicas llegar y consolar a Lucy. El nunca lo sabría, ni Ari, pero habían sido víctimas de uno de los planes entre Lucy, Mira, Erza y Levy.

    —¡Ari, espera! —Gritó Natsu mientras corría tras ella.

    Omitió el "chan", quería hablar serio con ella.



    —Hora de trabajar.

    Un hombre, vestido de traje negro y un antifaz blanco cubriendo su rostro, estaba oculto tras una calle.

    La tranquilidad estaba por terminar.
     
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  13.  
    Ayusawa Misaki

    Ayusawa Misaki Nunca te des por vencido, sigue tus sueños

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    Me alegro mucho por natsu ^^ Y realmente me has echo llorar... espero y el sea feliz porfa no?
    Al final la felicidad de la persona que amamos es primero no? Me alegro por Ari ^^
    Me gusta mucho tu fanfic y siempre me hara llorar
    CONTINUALA!!! Y QUE NATSU SEA FELIZ
     
  14.  
    D Fang

    D Fang Entusiasta

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    Nuevo Amor [Natsu]
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    Bueno, aquí otro capítulo. Ya estaré más libre, así que espero poder continuar más rápido el fic. Disfruten y opinen, opinar es gratis (por ahora) xD

    No tengo nombre para este capítulo, así que pondré uno simple.

    Memorias perdidas.


    La noche estaba en su punto, el cielo estaba cubierto por estrellas y una grande y resplandeciente Luna. Ari caminaba, con la cabeza agachada y actitud de derrota, siguiendo los pasos de un hombre alto, vestido de traje negro y un antifaz blanco cubriendo su rostro. Iban camino a lo que Badager consideraba su peor pesadilla. Por su mente aún circulaban sus últimos momentos con Natsu; le era difícil creer que todo lo vivido en Fairy Tail había acabado.

    —¿Sigues pensando en esos magos? —Preguntó el hombre.

    Ariadne no contestó.

    —¡Venga! —Continuó— ¡Sabías que no podrías estar toda la vida con esa bola de perdedores!

    —¡No hables así de ellos! —Gritó con ira la chica.

    El tipo rió. El silencio de la noche hizo más sonora su carcajada.

    —Lo olvidaba —Se volvió y miró a la joven—, olvidaba que la pequeña Ariadne se enamoró del magnífico Dragon Slayer de fuego.

    —E, eso no es cier...

    —¿Sabes? —Dijo con tono de gracia— Ese chico lo pasará mal.

    A continuación rió con fuerza. Ari no entendía del todo sus palabras, pero viniendo de aquel hombre podía hacerse una idea.

    —Sólo les quitaste mi recuerdo, ¿no? —Preguntó con miedo.

    El sujeto volvió a caminar. Badager no insistió y lo siguió. Pasado un tiempo, el hombre contestó.

    —Quité los recuerdos desde que el Dragon Slayer descubrió la relación de su amiga rubia. Actualmente él sigue en actitud como cuando lo conociste, tal vez peor si usaste tu magia sobre él. Su amiga sigue con el otro chico. ¡Fue tan divertido jugar con sus mentes!

    Ari no volvió a hablar. Su mente estaba en el gremio, deseando que Natsu pudiera luchar contra toda esa soledad y tristeza.



    Al mismo tiempo, Natsu se hallaba en su cabaña junto con Happy. La tristeza y nostalgia inundaban su cuerpo, su relación con Lucy seguía sin dar señas de querer mejorar y, por alguna razón, el sentimiento de abandono que lo llenó cuando su padre desapareció, estaba presente en él por esos días.

    Tres días habían pasado desde que Ariadne dejó su vida, él, cómo todo el gremio, la había olvidado. Lucy seguía con Gray, Natsu evitaba a todos e iba a misiones acompañado únicamente de su amigo felino azul. Sus días eran pesados y sus noches solitarias y aburridas. En ocasiones iba con Happy a pescar para olvidar un poco todo. Las veces que lograba alzar su ánimo, la extraña sensación de que algo faltaba le venía a la mente, él pensaba que era Lucy. Aquella chica rara y de aspecto salido no era ni un recuerdo para el mago.

    En ese instante se encontraba tumbado en la cama, con la mirada perdida en el techo y una respiración lenta y larga. Happy dormía sobre él con un pescado a medio comer. El sueño llegaba a paso lento al cuerpo de Natsu, quien, sin darse cuenta, se durmió en un abrir y cerrar de ojos.


    "Natsu se encontraba en una típica tarde en el gremio: la gente montaba el lío, había peleas por aquí, el envuelto en una con Gray, y por allá; todos reían y disfrutaban de la compañía de los demás. Lucy se encontraba sentada junto a Levy, Erza y otra chica que el mago de fuego no lograba reconocer. Ella tenía un cabello color chocolate, recogido en una coleta, vestía prendas demasiado grandes para su delgado cuerpo y emanaba un exquisito aroma que traía calma a Natsu.

    Distraído , Dragneel, no vio venir el puño de su compañero que iba directo a su cara. Sintió el golpe y segundos se encontraba en el suelo con un dolor en la mejilla. Estaba por levantarse para regresar otro tanto, cuando una voz de ultratumba lo detuvo.

    —Natsu, Gray —Susurró Erza con una voz grave al tiempo que se paraba de la mesa donde estaba—, ¡¿Por qué están peleando?!

    Ambos magos se abrazaron el uno al otro mientras miraban con horror a su amiga. Erza enojada era la cosa más temerosa que habían visto nunca.

    —No... No estábamos peleando—Contestaron al unísono con una voz débil y aguda.

    Cuando Titania les había dejado de vigilar, Gray y Natsu se separaron con prontitud y molestos. El mago de fuego a poco estaba de empezar otra contienda, pero se detuvo al oír gritar a Lucy su nombre. Alzó la vista y vio que ella y la otra chica le hacían señas para que fuera donde ellas. Se dirigió rápido a la mesa y se sentó entre ambas magas.

    —¿Qué pasa, Lucy? —Preguntó mientras veía a la chica de ropas extrañas.

    Por alguna extraña razón no alcanzaba a distiguir su rostro.

    —Nada, A... y yo queríamos saber si después nos podrías acompañar a comprar ropa —Le dijo Lucy.

    Natsu no logró entender el nombre de la otra chica, fue como si estuviera sordo cuando la maga estelar lo pronunció.

    Sin que lo notará, ahora Dragneel se encontraba en su cabaña. Era de noche y fuera llovía con fuerza, como si el cielo estuviera furioso. Estaba en su cama, en medio de Happy y aquella chica misteriosa. Ella dormía abrazada a Natsu.

    El mago de fuego intentó conciliar el sueño también, cerró con lentitud sus párpados al tiempo que acomodaba con delicadeza a la extraña chica entre sus brazos. Un fuerte llanto lo alejó de ese estado somnoliento. Abrió los ojos y se percató de que la joven en sus brazos lloraba con fuerza y gritaba, desgarrandose la garganta, que alguien la ayudara. Happy despertó poco después que él.

    —¿Natsu, que le hiciste a A...? —Preguntó asustado el felino.

    Otra vez no lograba escuchar su nombre.

    —Na... Nada —Dragneel la observaba preocupado—. Desperté y ya estaba así.

    Ambos la miraron asustados y sin saber qué hacer o decir. Parecía que ella sufría. Lágrimas se acumulaban en sus ojos, los cuales cerraba con fuerza.

    —¡¡Por favor, no quiero!! —Se aferró a Natsu— ¡Qué alguien me ayude...!

    Dragneel sintió un fuerte vacío en el pecho. De pronto comprendió que la chica que lloraba y pedía auxilio en en sus brazos, estaba sola. Nadie que le ayudara o la protegiera. Pensó que nadie debía sufrir eso, que todos deberíamos tener alguien con quien reír y llorar.

    —Tranquila —Le dijo mientras la rodeaba con sus brazos y la acercaba a él—, no estás sola, yo te ayudaré.

    —Natsu... —Happy miraba a su amigo.

    De pronto la joven se silenció. Lloró sobre el pecho de Dragneel y, todavía dormida, Habló:

    —Ayúdame... —Le dijo en tono de súplica la chica.


    —Lo haré. Soy alguien que ayuda a sus amigos —Contestó el mago con sinceridad.

    Le pareció curioso eso; justo en ese momento pasa un mal momento con sus amigos.

    La joven recuperó a medias el conocimiento.

    —¿Natsu, somos amigos?

    Ella ocultó su rostro del mago, esperaba la peor respuesta por parte de él.

    —¡Claro que sí! —La apretó entre sus brazos— ¿verdad, Happy?

    —¡Aye! —Contestó alegre el pequeño gato.

    —Amigos... —Susurró la chica nuevamente entrando en los dominios de Morfeo— Tengo amigos.

    Y así, volvió a dormir. Natsu ya no pudo, se quedó toda la noche pendiente de ella. Nada volvió a pasar. En ningún momento dejó de abrazarla, se dijo a sí mismo que haría pagar al que fuera el causante de las lágrimas de tan magnífica persona.



    Ahora volvía a estar en su casa, era de mañana. Él se encontraba en el centro de ésta, besando a esa chica de la cual no lograba saber nada. El beso le hacía despertar infinidad de sentimientos, le empañaba la mente y la llenaba de calma y felicidad.

    No tardaron en separarse. Dragneel no podía creer del todo lo que pasaba, hasta hace poco se había besado con Lucy y no entendía del todo sus emociones y sentimientos. Ella estaba completamente sonrojada y una pequeña sonrisa asomaba en sus labios. Ninguno dijo nada. Ella se acercó a él y lo abrazó con fuerza. El mago, sorprendido por su reacción, esperaba golpes y tal vez unas cuantas maldiciones a su nombre, se lo regresó.

    Ella rompió el silencio.

    —Natsu —Sus ojos se encontraron en una intensa mirada—, pase lo que pase, dime que nunca me olvidarás.

    Natsu le dedicó su mejor sonrisa.

    —No podría olvidarte aunque quisiera —Le tomó la mano y se encaminó con ella afuera—. ¿Por qué no vamos al gremio?

    Fue lo último que dijo el mago de fuego antes de que la imagen se fuera haciendo cada vez más borrosa. "

    Natsu despertó bruscamente, bañando en sudor, con la respiración rápida y entre cartada, y su mente repleta de las imágenes que acababa de soñar; un vago recuerdo le venía a la cabeza: una chica, con la cual soñaba casi diario, le decía que nunca la olvidara después de besarse. Dragneel sabía que eso era más que sólo sueños. Esa chica le resultaba tan familiar que era imposible que únicamente existiera en su mente.

    Intentó nuevamente dormir. Fuera seguía estando oscuro por la noche y le pareció que había dormido muy poco. Le resultó imposible, cada que lograba conciliar el sueño momentos con aquella chica lo despertaban. Siempre al levantarse olvidaba de casi todo, eran pocos los que lograba retener.


    Ya más tarde, en la mañana, Natsu y Happy se dirigieron al gremio. El mago de fuego caminaba arrastrando los pies y con la mirada perdida en el horizonte, así era cuando salían. Fueron más tarde de lo normal, siempre, desde que Gray y Lucy salían, iban muy en la mañana para no encontrar a nadie, pero seguramente en aquella ocasión el gremio estaría repleto. A Dragneel le daba igual, sólo quería hacer trabajos e intentar calmar su mente y emociones, había ocasiones en las que no podía controlar las ganas de romper en llanto, siempre recordando la desaparición de Igneel y la muerte de Lisanna. Todo eso le dolía demasiado. Happy no hablaba mucho, parecía siempre estar pensando. Natsu sostenía que el también la pasaba mal.

    Pasado un rato, ya se encontraban fuera del gremio. Natsu recordó como solía entrar al gremio, con gritos y alegría, todo le resultaba tan extraño y diferente. Cruzaron la entrada con paso lento y sin decir palabra, como el mago creía, todos estaban ahí. La gente se silenció al verlos entrar para después empezar a llenar el edificio con murmullos.

    —Eh, Natsu —Erza se levantó de la mesa donde estaba y le hacía señas—, ¿por qué no vien...

    La frase se quedó en el aire. Titania calló al ver que el mago de fuego pasaba de ella. Iba directo al tablón a recoger el primer trabajo que viera. Se quedó parado viendo los pedidos. Pronto todos volvieron a su conducta habitual, intentando no acercarse a Natsu. El sintió una rabia enorme al verlos actuar como si nada. ¿Acaso no sentían ellos ese sentimiento de qué algo faltaba?

    Extendió la mano para recoger el que más peligroso se le hacía, cuando escuchó los murmullos de Gray y Lucy. Golpeó con fuerza el tablero y lo incendió en un instante. Todos volvieron a callar.

    —¡¿Natsu, qué crees que haces?! —Erza lo reprendió.
    A Dragneel le costaba respirar, sentía una furia arder dentro de él y no podía contenerla.

    —¡¿Qué hacen ustedes?! —Gritó con furia el mago— Actuando así...

    No miraba a nadie. Seguía de pie al tablón hecho cenizas.

    —Natsu, creo que deberías dejar a Lucy y Gray...

    —¿Quién dice que me refiero a ellos? —La interrumpió el mago.

    Se volvió y miró a todos con decepción y enojo.

    —¡Actúan como si nada pasara! ¡¿No lo sienten?! —Se agarró el pecho— ¡¿No sienten que algo falta?! ¡Qué alguien falta!

    Todos lo miraron con extrañeza. Natsu no era de actuar así.

    Erza se dirigió a él. Cuando se encontraban cara a cara, le dedicó una fuerte mirada llena de enojo y tristeza.

    —Me decepciona que te compartes así —Titania le soltó una bofetada que lo mandó contra la pared—. Nunca pensé que serias de los que buscan llamar la atención de los demás, menos montar una escena así.

    Natsu se levantó y se dirigió a la salida del gremio. Todas las miradas estaban sobre él.

    —¡¿A dónde vas?! —Gritó Erza.

    —A buscar a una compañera —Respondió Salamander.

    Todos se extrañaron aún más pensando que el mago iba a buscar una nueva compañera.

    —¡Natsu, yo soy tu compañera! —Gritó Lucy un poco dolida.

    Natsu detuvo su andar y apretó con fuerza sus puños.

    —¿Qué te hace pensar que es una nueva compañera lo que busco?

    El gremio entero se llenó de comentarios. Algunos decían que Dragneel había enloquecido, otros que sus celos ya eran excesivos. Nadie entendía.

    —Yo lo sé. Sé que falta "ella". Mi casa está impregnada con su olor y aquí también lo percibo, un olor que antes no estaba.

    Estaba por reanudar su paso cuando sus piernas lo traicionaron y cayó arrodillado. Otra vez la tristeza y los más dolorosos recuerdos invadían su mente. Contuvo el llanto y volvió a hablar:

    —¿Qué soy el único que siente esta profunda tristeza? —Las lágrimas empezaban a acumularse en sus ojos— Igneel, Lisanna... ¿Por qué recuerdo estos sentimientos como si hubiera sido ayer?

    Natsu empezó a llorar en silencio, arrodillado en la entrada del gremio, nadie lo creía. Happy fue donde él e intentó calmarlo. Erza se acercó también. Ella pensaba que el comportamiento de Natsu era debido a que no sabía cómo actuar frente a la situación de Lucy y Gray. Estaba por empezar su sermón, cuando alguien habló primero.

    —Yo te creo, Natsu.

    Mirajane se acercó a él y lo abrazó.

    —Mira... —Susurró Dragneel.

    Ella estaba igual llorando levemente, pero su amable sonrisa seguía en su bello rostro.

    —Yo, yo también me he sentido triste estos días —Lo apretó con fuerza—, por mi cabeza no deja de pasar la imagen de Lisanna cuando...

    No terminó la frase.

    —Te creo —Reiteró la maga.

    La gente habló por lo bajo de lo que pasaba. Algunos empezaron a creer en Natsu después de que Mirajane le diera su apoyo, otros pensaron que solamente estaba siendo amable. Nadie se atrevía a opinar en voz alta.

    El mago de fuego no tardó en calmarse. Mira no dejó de abrazarlo en ningún momento. Él se levantó y la apartó. Se encaminó a la puerta mientras le agradecía. Happy lo siguió. Un grito los detuvo cuando estaban por salir.

    —¡Natsu! —Oyeron a sus espaldas.
    Mago y felino se giraron sobre sí mismos sincronizados, al volverse se encontraron con el maestro.

    —Maestro —Erza se acercó a él—, Natsu está algo alterado...

    —¡Ve! —El pequeño anciano interrumpió a Titania— ¡Yo creo en ti! ¡Trae de vuelta nuestras memorias y a la compañera que desapareció!

    —Viejo... —Susurró Dragneel sin creerlo.

    —¡Esa es tu misión! —Sentenció el maestro.

    Natsu emprendió de vuelta su salida del gremio.

    —¡Happy! —Gritó mientras avanzaba— ¡Vamos!

    Escuchó a su amigo contestar con un "Aye". La esperanza llenaba su cuerpo, había gente que creía en él. No estaba solo. Salió del edificio con una mirada llena de determinación. Sin duda ayudaría a la chica de sus sueños. La protegería.

    —¿Está bien que vaya así? —Preguntó Laxus al maestro— El lugar donde se encuentra esa chica es peligroso. Tal vez debería ir con él Erza y el resto de su equipo.

    Makarov negó con la cabeza.

    —Natsu está creciendo, esto es algo que él tiene que hacer —Dio un trago a su bebida—. Es lo que la gente llama destino, él tiene que formar su sendero con sus propias decisiones. Yo creo en Natsu y en su fuerza.

    Laxus suspiró. A lo lejos, Erza y compañía escuchaban atentos las palabras del maestro.
     
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    D Fang

    D Fang Entusiasta

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    Nuevo Amor [Natsu]
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    Género:
    Comedia Romántica
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    9
     
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    1892
    Bueno, después de una muy larga ausencia, les traigo otro capítulo. Espero lo disfruten.

    Juego de memorias I

    Erza y compañía miraban, cada dos por tres, de reojo a Laxus. Él, ya sabiendo, se sentía un tanto acosado. No lograba entender qué podría hacer que Lucy, Gary y Erza tuvieran tanto interés en su persona. El mago dio un suspiro y se levanto. Se encaminaba a la salida, cuando vio las miradas del los ya mencionados siguiendo sus pasos. Se exasperó y fue directo a sentarse a la mesa donde de hallaban.

    —¿Qué les pasa? —preguntó de mal humor mientras se sentaba— Sus miradas empiezan a molestarme.

    El joven mago no podía evitar sentir un poco de enojo hacia ellos, su actitud hacia Natsu no encajaba en lo que se conoce como amigos. Claro que tenía que entender que habían perdido parte de sus memorias y eso le enojaba más. El actuar como si no se enterase de nada. ¡Claro que sabía por lo que pasa Natsu! Pero su abuelo le había prohibido el decir o hacer algo. Eso lo mosqueaba más.

    —N-no nos pasa nada —contestó sorprendida Lucy— ¿por qué preguntas?

    —Claro... ¿Y por eso no paran de seguirme con la mirada desde que Natsu se marchó? —reclamó Laxus.

    Se arrepintió de inmediato al ver la cara de tristeza y desconcierto de los amigos. Gray hizo una mueca y fijo la mirada en el techo, mirando a la nada; Lucy agachó la cabeza y se abrazó, parecía la más afectada; y Erza apretó sus puños y miró con frustración a Laxus.

    —Laxus, ¿qué sabes sobre la partida de Natsu? —preguntó con seriedad Titania.

    El mago suspiró, supuso que todo estaba relacionado a eso. Pensando en las palabras del maestro, fingió no saber nada.

    —No sé nada, pero el viejo cree en él, así que haré lo mismo.

    —Sé sincero, Laxus. Te escuchamos hablar con el maestro... Sabes algo, dinos qué es.

    El mago se quedó callado, pensando qué decir. Erza siguió hablando.

    —Hace ya varios días que Natsu se marchó a no sabemos donde a buscar a quien sabe quien. ¡Estamos preocupados! Natsu es nuestro compañero, nuestro amigo y...

    La maga fue interrumpida por Laxus.

    —¿De verdad? —dijo con un tono molesto— porque yo no vi que se mostrarán muy amigables con él.

    Miró al grupo con reproche. Titania se mostró ofendida mientras Lucy se hundía en su lugar y Gray apretaba los dientes.

    —Eso no... Pero... —Erza intentó defenderse— ¡Natsu se estaba comportando infantil! Mira que venir a decir algo sobre una compañera que no existe...

    Laxus golpeó su puño con la mesa. Recordó a todo el gremio y a Natsu sonreír feliz junto a Ariadne.

    —¿Qué sabes tú...? —susurró el mago— ¡¿Qué saben ustedes de lo qué está pasando Natsu?! Nosotros, los caza dragones, también lo notamos, el aroma de alguien que no está aquí...

    Erza se sorprendió y se acomodó en su lugar molesta. Lucy, sin saber qué creer, se dispuso a hablar.

    —¿Laxus, qué es lo que sabes? —las lagrimas empezaban a amontonarse en sus ojos— Dinos, para que podamos entender a Natsu...

    El joven mago meditó un poco. Bien ellos ya sabían algo por escuchar su plática con el maestro. No sería tan malo si se enteran de más.

    —Bien —dijo mientras se acomodaba mejor—, les contaré todo lo que sé.

    Y así, el mago explicó todo. La maga que fue raptaba por una familia de crimínales del bajo mundo, de como borraron los recuerdos de todos y sobre lo peligroso que era lo que intentaba Natsu. Contó un poco de como era Ari y sobre la gente que la había secuestrado. También dijo porqué él y el maestro conservaban sus memorias.

    —Entonces... ¿Natsu...? —Erza estaba que no soportaba— Él decía la verdad y yo... Yo le dije todo eso. No puedo creerlo...

    —¿Entonces tus memorias están a salvo porque estabas junto al maestro, quien logró bloquear la magia que se esparció por el gremio? —preguntó crédulo Gray.

    Laxus afirmó con la cabeza. Ahora que sabían la verdad, no se imaginaba cómo reaccionarían. Posiblemente irían tras Dragneel, era lo más lógico y, a decir verdad, es lo que él esperaba que hicieran. No quería que Natsu fuera a tan peligrosa misión solo.

    Lucy lloraba con la cabeza en la boca. Gray, que hasta hace poco se creía la pareja de ésta, sentía nuevas emociones en el pecho. Suponía que la maga estelar estaba pasando por algo similar. Ninguno de los dos sabía que había pasado entre ellos después de qu Ariadne entrara al gremio y, muy en el fondo, el mago de hielo temía saberlo. Erza tenía sus pensamientos en otro lado, en su interior se maldecía por no creer a las palabras de Natsu. Él podía ser infantil y tonto, pero cuando de sus amigos se trata, podría destruir lo que sea con tal de verlos felices. Así como hizo con ella, y lo había olvidado. Titania se juró a sí misma que lo ayudaría, le brindaría ese apoyo incondicional que él le mostró y recuperaría su amistad.

    Erza se levantó y con paso apresurado se dirigió a la salida. No dijo nada. Estaba por salir, cuando el brazo de Gray la detuvo, ella se giró para verlo y vio a Lucy detrás del mago.

    —iremos contigo. —fue lo que dijo él.

    —Sí —afirmó Lucy—, ellos son nuestros compañeros... Nuestros amigos. Te acompañaremos, Erza.

    —Bien —dijo Titania mientras sonreía.

    Los tres salieron del gremio esperando poder encontrar y ayudar a su amigo.



    En otro lugar, muy apartado del gremio, Natsu y Happy caminaban sin rumbo. Se habían dado cuenta que encontrar a alguien de quién no sabes nada es una tarea imposible. Habían vagado sin rumbo durante días con una prenda de Ari como única pista y, hasta ahora, no había funcionado de nada.

    En ese momento se hallaban en una gran ciudad a las afueras de Fiore, siguiendo sus instintos habían llegado ahí. Continuaron por ese camino porque en algunos pueblos lograron percibir el aroma de Badager, sin embargo no habían dado ni una sola vez con ella. Eso los frustraba.

    Caminaban por una enorme calle, rodeada de tiendas y edificios de gran tamaño. Se escuchaban los gritos de los niños que iban de aquí para allá jugando. Las pisadas de Natsu eran lentas y flojas, mientras que Happy volaba con lentitud junto al mago. Dragneel iba tan distraído, que tardó un poco en darse cuenta del olor que andaba por el aire, era el mismo que tenía el suéter que llevaba en la mano.

    El mago de fuego dio un tremendo salto mientras alzaba la nariz para seguir ese aroma. Gritó a Happy que estuviera alerta. Natsu encontró la dirección del olor y emprendió la carrera hacía su origen con Happy tras de él. Corría tan rápido como su cuerpo le permitía, esquivando y empujando gente para abrirse paso.

    Llegó a la esquina y de una manera fugaz alcanzó a ver una chica salir de una posada, acompañada de una hombre enmascarado, y seguir por la calle en dirección contraria. El mago de fuego ordenó a Happy seguirlo desde arriba y no acercarse. Corrió con fuego en sus pies siguiendo a esa chica. Se dirían a las afueras de la ciudad, a un bosque que la rodea.

    Salió de la cuidad y se adentró en el bosque siguiéndola, Happy veía todo desde arriba. Avanzó con prontitud por el sendero del bosque y a lo lejos logro divisar otra vez a la pareja. Lanzó un grito de guerra y se lanzó como un animal a la caza. Al ponerse entre ella y el sujeto, Natsu pudo contemplar el rostro de la chica que lo llamaba en sueños. Perderse en él y a la vez encontrarse. La recordaba, sus memorias volvían ahora que volvía a verla. Le divirtió el rostro que puso la chica al verlo mientras de sus labios salía su nombre.


    —vengo por ti, Ari. —fue lo que dijo el mago de fuego.

    A continuación arremetió contra el enmascarado. Fueron dos, tres, cuatro y hasta cinco golpes los que Natsu le metió. El tipo no era la gran cosa para él. Después de un rugido del dragón de fuego, el hombre estaba inconsciente en el piso.

    Natsu tomó la mano de Ari y salió corriendo de ahí. Ahora sólo tenía que mantenerla a salvo. Corrieron entre los árboles buscando una salida del bosque hasta que ella se detuvo. Le hacia feliz ver nuevamente a Dragneel y más feliz le hacía el saber que la ha estado buscando. Ella sabía que no podía escapar quería decirle eso a él, pero no pudo de su boca sólo salió una súplica.

    —Natsu —le decía mientras lo rodeaba con sus brazos—, ¡Sálvame!

    Pequeñas lagrimas salían de sus ojos y recorrían sus mejillas mientras Natsu la acercaba a él. Claro que lo haría, por eso estaba ahí. Él la iba a proteger.

    —Lucharía contra el mundo entero con tal de verte feliz, Ari.

    Ahora que la recordaba y volvía a encontrarla, se daba cuenta de cuanto la había extrañado. Su compañía, sus gestos, su amor.

    Adentrados en su encuentro y acurrucados entre sí estaban, que no se percataron de la llegada del enmascarado hasta que habló.


    —¡Qué hermoso! —les dijo con un tono burlón— ¡Tan romántico que me dan ganas de vomitar! Así estaban la vez que fui por ti Ari, ¿lo re cuerdas? O tal vez tú, Salamander. Espera, creo que te quite esa parte de tus recuerdos. Una profunda disculpa, de verdad. —le dijo mientras hacía una reverencia.

    Alzó la vista y tras el antifaz se lograba ver unos ojos divertidos, que reían ante la situación.

    —Pero veo que has recuperado tus recuerdos, Salamander, algo digno de admirar. Supongo que no me lo tomé muy en serio, ¿no crees? Bueno, de todas maneras, disfruta este momento con Ari porque será el último. No volverás nunca más a recordarla, me aseguraré de eso.

    Levando sus brazos y se puso en pose de combate. Natsu apartó a Ariadne y una sonrisa burlona asomó en su rostro. Ya lo había tumbado una vez, una más no sería problema. Badager se sujetó al brazo del mago de fuego y lo miró con preocupación.


    —Tranquila, no me tomará ni un minuto.

    Natsu le sonrió y se soltó de ella.

    Encendió sus brazos y se lanzó nuevamente contra el enmascarado. Esta vez fue diferente, el hombre del antifaz esquivaba todos sus ataques sin problemas, pero no soltaba ningún golpe, sólo los evadía.

    —No podrás pegarme, ¡lo siento, Salamander!

    El mago de fuego estaba por hacer un golpe cuando el enmascarado lo esquivó como sí leyera sus movimientos. Ariadne gritó y en un instante, Natsu estaba de rodillas mientras el hombre del antifaz sujetaba la cabeza de éste.

    —Perdóname, pero tengo que asegurarme. —círculos mágicos salieron de sus manos mientras sujetaba la cabeza de Dragneel— Ah, así que recordabas a Ari en tus sueños. Tendré que meterme más a fondo y borrar todos tus recuerdos. Olvidarás esta pelea y haber encontrado a Ari. Es más, ¡te haré creer que estás fuera del gremio porque te expulsaron!

    —Maldito, no...

    Natsu poco a poco iba perdiendo la conciencia, lo último que vio fue a Ari gritarle algo mientras se acercaba corriendo a él. Después, todo se volvió oscuridad. Todo quedó en el olvido.

     
    Última edición: 16 Diciembre 2014
  16.  
    Yuuki leisa

    Yuuki leisa Guest

    Hey, quiero la conti, la contiii ¡¡
     
  17.  
    FaZe Erza

    FaZe Erza Summoner.

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    Simplemente increible , el mejor fic que e leido ( leó muchos e.e ) aunque es triste que demores tanto en actualizar de verdad mola la historia , espero con ansias el sgte capitulo *w*
     
  18.  
    D Fang

    D Fang Entusiasta

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    Aquí el siguiente. Intentaré publicar más seguido, de verdad.

    Confusión.

    Natsu abrió lentamente los ojos. Tenía un molesto dolor de cabeza y apenas lograba orientarse. Con dificultad se levantó y miró a su alrededor. Se hallaba en el claro de un bosque, era de día. Con la palma de su mano en la frente intentaba aliviar el malestar pensando, por primera vez, que prefería ir en un transporte.

    Respiró hondo y buscó algo que le diera un indicio del por qué estaba ahí. Sólo vio árboles. Caminó un poco sin rumbo hasta que Happy dio con él. El pequeño gato azul lo miró confuso y luego preguntó por Ariadne.

    —¿Quién? —preguntó Natsu.

    No entendía a su pequeño amigo.

    —¡Ari! —gritó Happy — nuestra amiga...

    Natsu lo miró extrañado. Intentó pensar un poco. Le resultó imposible. Ni siquiera sabía cómo había llegado ahí. Y ahora su amigo le hablaba de una compañera que él no recordaba.

    —Happy, de verdad no sé...

    El dragón de fuego no pudo terminar. El pequeño gato gritó y consiguió toda la atención de su amigo.

    —¡Qué listo eres! —dijo mientras lo miraba con los ojos abiertos — ¡Tú ya habías previsto esto!

    Dragneel, sin comprender una palabra, escuchó atónito a Happy. Éste le contó el ingenioso plan que, según, había ideado.

    Todo comenzaba justo cuando hallaron por primera vez a Ari en su búsqueda. La primera indicacion de Natsu a Happy había sido que lo siguiera desde las alturas y que no no bajara hasta no estar seguro que todo hubiese pasado. La segunda, si es que pasaba, es que le contara todo lo pasado. Desconocían la magia de su enemigo y era peligroso que los dos fuesen como idiotas tras él. Al terminar de oír, Salamander estaba seguro que no era nada de eso, sino que simplemente quería pelear solo.

    —Vaya... —Dijo Natsu.

    Se sintió listo. Luego pensó que seguramente había sido pensado por Erza o Lucy. Preguntó a Happy por ellas y Gray. El pequeño gato lo miro triste y luego agachó la cabeza. En ese momento se dio cuenta que el dragón de fuego había olvidado todo. Ahí comprendió la magia de su rival.

    —Natsu —Dijo en un tono serio — te contaré todo después de comer un rico pescado.

    Así como le ocurrió a Dragneel tras volver a ver a Ari, le pasó a Happy. Él también había recuperado su memoria. Recordaba todo. Estaba contando todo a su amigo cuando de repente soltó un sonoro grito y se llevó las manos a la cabeza.
    —¡Happy! —Gritó con dolor— ¡Ya recuerdo!
    Se llevó una mano al pecho y presionó con fuerza sobre su corazón.

    —El gremio... —Lágrimas empezaron a caer de sus tristes ojos— Happy, nos expulsaron del gremio...

    —Natsu, no...

    Happy sufría de ver a su amigo así. Perdido, confuso y vulnerable.

    Su relato duró toda la tarde y acabo ya entrada la noche. El pequeño gato le contó todo lo que lograba recordar desde que conocieron a Ari y el momento en el que se hallaban. Natsu estaba perplejo. Le era difícil de creer todo.

    —Es peligroso —Concluyó Happy— Su magia manipula la memoria.
    Dicho todo, le acercó el suéter de su amiga y Natsu lo agarró con delicadeza. Se lo acercó a la nariz y pudo sentir la calma inundar su cuerpo al tiempo que el exquisito aroma de chocolate se extendía por su ser. Eso lo convenció del todo.

    —¿Cómo es ella? —Natsu dejaba a su mente imaginar todo tipo de cosas— ¿Dónde estará...?

    Happy dio un un fuerte mordisco a su pescado mientras oía a su amigo. Las palabras que le decía tardaban bastante en llegar a su cabeza. Tanto como él en terminar de saborear su rico manjar.
    Ya muy en la noche, mientras dormían, el pequeño gato procesó lo que había dicho Natsu. Fue entonces cuando recordó.

    —¡Natsu! —Gritó con fuerza.

    El mago de fuego replicó un poco mientras daba la vuelta y seguía durmiendo. Happy lo empezó a mover intentando despertarlo.

    —¡Natsu! —El joven abría lentamente los ojos— ¡olvidé decirte algo! ¡Algo importante!

    —¿Qué...?

    El joven mago se frotaba los ojos y bostezaba con fuerza mientras miraba extrañado a su amigo. Happy lo observó con misterio y se acercó a él.

    —Olvidé decirte que sé dónde está Ari.

    Natsu lo miró con la cabeza inclinada sin terminar de enterar sus palabras. La aventura comenzaba de nuevo.
     
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  19.  
    FaZe Erza

    FaZe Erza Summoner.

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    Algo corto comparado con los demas , pero simplemente excelente , sobre todo mola mucho la idea de natsu hasta yo quede en shock de una idea tan buena viniendo de natsu , aunque me hubiera gustado ver la reación de natsu al ver a erza y los demas despues de que en su cabeza estaba que había sido expulsado , pero en fin me alegra que hallas actualizado este fic y espero lo sigas continuando , espero el sgte cap :3
     
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