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    Sheccid

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    Luchar...y amar
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    5
     
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    Esta es otro fanfic que espero terminar poco a poco. Actualizaré cada 15 días, esta vez publiqué dos capítulos.

    Tómenselo como una parte que no existió pero a la vez si, porque combino diferentes tiempos en las sagas originales.

    Al principio es de puro amor, pero mas adelante es un poco de acción



    Luchar y …amar

    Capitulo 1.- La chica misteriosa

    Un chico iba caminando con las manos en los bolsillos tranquilamente. Estaba en el parque, ese lugar al que le encantaba ir a caminar todas las tardes. El pasto era verde y el agua azul, proveniente de la presa que estaba en el centro. El sol ya pintaba de rosa y morado las nubes en su descenso, debía llegar a su casa a las 8:00 a mas tardar, si no, su hermano se preocuparía mucho…Shun debía estar en ese momento entrenando o viendo la tele. Tal vez June lo había invitado a algún lado.

    El muchacho que caminaba tenía el pelo azul marino y los ojos del mismo color .Llevaba una playera lisa azul marino sin mangas y pantalón rojo.

    Volteo a ver al deposito de agua. Con los pies dentro del agua había…no, no podía ser ella…!pero era ella¡ mientras corría sin pensar gritó:

    -¡Esmeralda¡- la muchacha volteó, sus cabellos rubios, su vestido rosa con flores rojas, su sonrisa, sus ojos…¡alto!. Sus ojos no eran verdes, de ese verde que idolatraba, de ese verde de hojas cuando llueve. Sus ojos eran cafés.

    -¿ Desea algo?- preguntó con la misma voz de Esmeralda. Era muy raro todo eso

    - No, lo siento. La confundí.- respondió Ikki dando la media vuelta, sufriendo de ese desengaño. Tenía ganas infinitas de llorar, de comportarse como un niño. Pero no, tenía que volver a su realidad, aunque dolía esa herida en su alma. Ya estaba lejos de ella cuando gritó la chica:

    - ¡Ikki¡-( eso ya estaba bastante extraño para cualquiera)

    - ¿Como sabes mi nombre?- indagó el fénix, en actitud defensiva.

    - No lo sé. Sólo lo sentí- aclaró muy confundida la joven.

    - Aléjate de mi- ordenó el peliazul con mucha frialdad mientras se dirigía a la salida.- ¿Por qué la amo aún?, ha pasado mucho tiempo. Y Esmeralda esta muerta. Debo olvidarla. Esa chica es extraña. – se sentía peor al recordar la muerte de la mujer que amaba. Sentía remordimiento por la muchacha. Esme lo hubiera regañado por comportarse tan grosero. Esto último logró hacerlo sonreír y lo convenció de irse a disculpar, algo que en otros momentos no hubiese hecho.

    - Perdóname, no quise ofenderte.

    - No hay problema, en serio. Debiste tener un día pesado.

    - Claro- pensó el- sólo tuve que reparar el techo. En días normales tengo que luchar contra un dios, sus caballeros y salvar a Athena, todo en más o menos un día. Llegando tengo que preparar la cena para Shun, que siempre llega con hambre. Luego vemos lo de las armaduras con Mu y ese fue mi día

    - No, de hecho no- contestó

    -¿ En serio te llamas Ikki?

    - Si

    - ¿Por qué no vamos a tomar un café mañana? Te anoto mi teléfono- invitó la joven mientras sacaba un trozo de papel de su bolsa- mañana a las 5:00

    -¿Te invita a salir una chica y tienes esa cara?- rió el caballero de Andrómeda mientras esperaba sus hot-cackes .

    - Se parece mucho a Esmeralda, hasta en la voz- contestó el hermano mayor.- pero me va a hacer recordar muchas cosas… si hubiera impedido que fuera…

    - El hubiera no existe, hermano. Todo esto tuvo que pasar por algo.- el peliverde acerco su plato y recibió cinco hot- cackes. Ese día tenía mucha hambre.

    - Es que es por su recuerdo por lo que lucho, por ese mundo que ella quería, por el que soñaba. Es también por Athena, pero me recompensa más saber que hago esto por Esmeralda.- El tierno Shun ya tenía los ojos llenos de lágrimas, sufría al ver triste a su única familia.- No se que hacer.

    - Ve a la cita- aconsejó y pensó luego- veré con Shiryu si hay una posibilidad de lo que pienso. Se acerca la siguiente guerra santa, así que hay que entrenar

    -¿De nuevo otra?- suspiró.- ¿Ahora quien quiere conquistar al mundo?

    - Saori no lo quiere decir…lo único que se sabe es que es una diosa.- contestó el menor mientras se limpiaba la boca de miel de maple.

    Al día siguiente Athena quería dar un gran festín , así que Seiya fue con sus amigos a comprar lo necesario para la comida.

    Al llegar al centro comercial se dividieron: Hyoga, Shiryú y Sunrei (que era la que iba a cocinar gracias a un permiso de poder ir al Santuario) iban por lo necesario para el sushi y la ensalada, mientras Seiya, Ikki y Shun iban a buscar los ingredientes para la moussaka.

    Ikki obvio que iba pensando en su cita . La muchacha se le antojaba excéntrica y mucho muy extraña… pero misteriosa. Reuniendo pistas, ella sabía su nombre sin conocerlo, lo invitaba a tomar algo a los 5 minutos de hablar con el, se parecía a su mas grande deseo(Esmeralda) en la voz, forma de vestir y físico, con la excepción del color de ojos. Inclusive sentía que su carácter iba a ser igual.

    Entraron en la tienda y la chica del parque estaba ahí.

    Eso ya era el colmo, pero el fénix no se molestó, al contrario, fue hacia ella.

    - Hola

    - Hola

    - Ayer no te pregunté como te llamas

    - Rubí. Espero que no me dejes plantada en el café Lambda

    - No, no- aseguró el mientras Rubí pagaba el mandado. Tomó su bolsa y se marchó, no sin antes decirle

    - Te espero entonces

    - ----------------------------------------------------------------------------------

    La comida estuvo francamente deliciosa. Casi todos estaban ahí: Mu, Aldebarán, Saga y Kanon, Máscara de Muerte, Aioria, Shaka, Dokho, Milo, Shura, Camus y Afrodita, aparte de Shina, Marín, Seiya, Hyoga, Ikki, Shun y Shiryu. Los demás habían faltado por ir a un curso obligatorio para la siguiente guerra. Los que ahora estaban iban a ir en dos días . Athena estaba a la cabeza de la mesa, con su vestido de gala griego.

    El fénix no dejaba de ver que su hermano, el dragón y el viejo maestro hablaban y lo observaban. Trataba de no hacerles caso, pero no podía. Su conversación era esta, que nadie oyó mas que ellos

    -¿Un desbalance?- inquirió Andrómeda

    - Si, a veces sucede. Lo que me preocupa es lo que ya les dije. Cabe esa posibilidad- informó Dokho

    - Hay que evitar eso. Hay que vigilarlos de cerca.- propuso el pelinegro y los tres asintieron



    Capitulo 2.- ¡Deja de parecerte a ella!



    Ya eran las 5:30 cuando Ikki llegó al café Lambda

    - Típico de las mujeres - pensó- llegar tarde

    Se tragó sus palabras cuando vio a Rubí llegar con un vestido liso morado lila. Se veía hermosa. Cuando ella se sentó, el mesero llegó a pedir su orden. El cielo estaba nublado, con imponentes nubes grises.

    - Un mocca

    - Que sean dos- ordeno el. Cuando el camarero se fue, el chico volvió a hablar- ¿Por qué me invitaste?

    - Para hablar

    - ¿De que?

    - No lo sé ¿ estudias o trabajas?¿ En que?¿Eran tus amigos los que estaban en la tienda?

    - Se podría decir que trabajo. Soy caballero de Athena. Si, era Seiya y mi hermano

    - ¿Tu hermano era el de pelo verde?

    - Si , se llama Shun. El castaño es Seiya.

    - ¿Qué constelaciones son?

    - Yo fénix, Shun Andrómeda y Seiya Pegaso

    - Ya veo- comentó ella mientras tomaba de la charola su café y tomaba un sorbo- se veían simpático- El muchacho estaba más y más cómodo, pero inquieto. Esmeralda y ella tenían los mismos gestos. Cuando ella movió el café y lo probó, no pudo soportar más.

    - ¡BASTA! ¡DEJA DE PARECERTE A ELLA!- gritó. Rubí lo miro preocupada y la demás clientela pensó que efectivamente el café bota los nervios.

    - Ikki, siéntate por favor- pidió. El, más tranquilo, la obedeció- creo que es maravillosa tu profesión. Creo que hay cosas más importantes, no sólo el odio. El amor es lo que mueve todo. Hay cosas hermosas en cualquier lugar, hasta en el más frío y horrible lugar…

    - Esmeralda…- murmuró el en un ensueño, con los ojos emocionados

    - ¿De nuevo me llamas así?¿ Quién es Esmeralda?

    - Vayamos a caminar

    - -------------------------------------------------------------------------

    - A mi originalmente me tocaba ir a la isla de Andrómeda, pero Shun ni hubiera sobrevivido en la Isla de la Muerte. Era un infierno. Lo único que me mantenía a flote era Esmeralda. Era la hija de mi maestro, pero en mi último combate contra el para conseguir mi armadura… no se bien lo que pasó, si se atravesó, yo me moví, desvié el ataque, no sé…

    Ella murió, a pesar de que la amaba tanto. Enterré su cuerpo co mis propias manos- Rubí estaba muda. Las imágenes narradas se pasaban en su mente, inclusive con más datos, por ejemplo, sabía que Esmeralda se parecía bastante a Shun o que ella curaba las heridas de Ikki.

    - Y ¿conseguiste la armadura?

    - Si, mate a mi maestro , un ser que no se inmutaba por la muerte de su propia hija, estaba furioso. Murió en mis brazos. Tu te pareces extraordinariamente a ella, excepto en el color de ojos. Después de su muerte me entregué al odio, lastime a mucha gente, incluyendo a mi hermano y a mis ahora amigos. Pero recapacité. Ahora no soy así.

    - Interesante- dijo Rubí mientras recogía sus cosas

    - ¿Ya te vas?

    - Si

    - ¡¿Por qué?

    - Sólo quieres estar conmigo porque me parezco a ella- en eso, empezó a llover fuerte.

    - Cúbrete con el paraguas

    - No quiero- sentenció Rubí, ya titiritando y empapada. Ikki abrió la sombrilla y la colocó de tal forma que los cobijara a los dos. Estaban muy juntos, pero la chica se separó de el mojándose horriblemente.

    - Rubí, te vas a enfermar

    - No me importa

    - A mi si- estas palabras salieron sin pensar de la boca del caballero. A veces decimos lo que nos dicta el corazón. Se acercó de nuevo a su amiga y la abrazó. No se veía bien.

    Justo acababa de pensar lo último esto cuando la rubia se desmayó. Sin tardanza, el fénix fue al único lugar dónde podrían cuidar de ella.













     
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    Sheccid

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    Capitulo 3 Hospital

    - ¡shiryú, esto no puede pasar dos veces!- Ikki golpeó con furia la mesa de la sala de espera, por poco y la rompía. El pelinegro no contestó. Estaba recargado en la pared, con sus ojos cerrados. Shun se acercó lentamente a su hermano mayor, poniendo su mano en su hombro. El ojiazul empezó a llorar.

    - No permitiré que muera también ella. No soportaré otra perdida de nuevo- declaró mientras apretaba los puños con fuerza.

    - Conocidos de Rubí Harigashi, favor de pasar a la habitación 10 – dijo una voz de mujer proveniente de los altavoces. El fénix salió casi corriendo hacia el cuarto indicado, dejando a todos boquiabiertos. El dragón fue el primero en reaccionar, tratando de seguirlo, un tanto preocupado y pensativo, con los ojos entreabiertos. Pero Hyoga se lo impidió, sin verlo a los ojos pese el asombro de su amigo.

    - Déjalo solo con ella. No sabemos que tan grave es lo que tiene. El médico se lo dirá- se excusó el siberiano. El detenido asintió y Seiya empezó a ayudarle al peliverde con el crucigrama del periódico.

    - -------------------------------------------------------------------------------

    - No sabemos que tiene. Esta como en coma, pero no tiene ninguna enfermedad que lo provoque. Es como si hubiera decidido dormir y ya. Hacemos todo lo que podemos, sólo falta que despierte- informó el doctor algo contrariado.

    - Gracias ¿Puedo verla?- preguntó el peliazul.

    - Si, pero sigue dormida.- Ikki se acercó un banco al lado de Rubí, tomando su mano, alejándose del médico.

    - Rubí, por favor, no me dejes tu también.

    El simplemente estaba devastado, con el pecho lleno de esa emoción llamada tristeza. Tenía ganas de correr, correr y olvidar todo, sintiendo solo las caricias del viento, o simplemente el también quedarse dormido, si, dormido, y soñar con Esmeralda y el otra vez juntos.

    ¿O acaso la rubia le dijo la verdad? ¿ La buscaba acaso por su parecido a Esmeralda o sentía algo más por su amiga?. La pregunta lo inquietaba una y otra vez, haciéndolo sufrir horrores.

    El pecho de la chica subía y bajaba acompasando su respiración tranquila. Parecía la bella durmiente. El muchacho acarició sus mejillas y su cabello como hacia años no lo hacia y luego quedó quieto, tratando de entender todo lo ocurrido.



    En otro lugar, un tipo con cabello morado y ojos violetas reía como histérico.

    - No sabrán lo que los golpeo. Ella tiene su corazón ahora. Y es capaz de enfrentarse a sus amigos por la chica.

     
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    Sheccid

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    En esta parte me puse exageradamente melosa, así que pido disculpas. Si tienen algún dato o uno de mis datos no concuerde, diganmelo. Adelante un poco la actualización por la escuela.
    Capitulo 4: Amor

    - Por favor , por favor, regresa conmigo. No mueras- rogaba Ikki. Todos lo observaban con ojos tristes. Nunca lo habían visto tan afectado.

    Rubí no despertaba desde hacía tres días. El chico prácticamente no se había despegado de ella, ni permitía que la enfermera se le acercara. Con Sunrei era más condescendiente, pero definitivamente nunca se vio un enfermero tan entregado como el durante ese tiempo.

    - La ama – dijo Hyoga a Seiya.

    - Definitivamente. Y es amor con mayúsculas. – decidió el castaño

    - Esta desesperado.

    - Es ilógico que no despierte aún.

    - Ella no es normal- deslizó misteriosamente el dragón, acercándose a sus amigos.

    - Rubí, no quiero perderte como perdí a Esmeralda, por favor, regresa.- rogaba el peliazul.



    Los parpados de la rubia temblaron un poco, igual que sus pestañas. Por fin sus ojos castaños captaron los ojos azul marino que la observaban con desesperación.

    -¿Ikki?- preguntó. El la abrazó, a lo que ella respondió con una sonrisa.

    - Oigan ¿no oyen que Saori nos esta llamando?- dijo Seiya, dándole una mirada de complicidad al mayor de los de bronce, luego, le dio un codazo a Hyoga, que se lo pasó a Shiryu, que siguió la cadena con Shun.

    - ¿Qué? Ah, si, creo escucharla- siguió Hyoga invitando con su preciosa mirada a sus amigos para caminar a la puerta.

    - Espero que te recuperes, Rubí- deseó el tierno peliverde

    - Si, nos vemos mañana- se despidió el pelinegro, mientras todos sonreían a sus adentros. Al salir de la habitación y con algo de preocupación, Shun y Shiryu se encontraron con el caballero de libra.

    - ¿En cuanto tiempo?- preguntó el dragón, incomodo.

    - Un mes a lo poco.- respondió el sabio maestro. – Creo que le deberían decir a Athena. Entre más se enteré, es mejor para ella. Y para nosotros.

    - Tiene razón, maestro. Iremos con ella tan pronto lleguemos al santuario.- la mirada de decisión de ambos santos era incomparable. Sabían que tenían en su mente un asunto importante, uno tan delicado y grande como el universo mismo.

    - ¿No recuerdas nada de tu coma?

    - Se que estaba soñando, pero sólo recuerdo una gran revelación. También se que volví por algo que tu dijiste.- El chico se puso nervioso y trató de cambiar el tema:

    - Te hará bien comer la sopa- aconsejó cordialmente con una mirada tierna. La muchacha apartó suavemente el plato que le ofrecía.

    - No me has contestado, Ikki de fénix.- el aludido bajó la cabeza para ocultar su sonrojo

    - Pues… que no quería perderte como perdí a Esmeralda. Ahora si comete la sopa, necesitas recuperar tus fuerzas.

    La hermosa chica sonrió.





    - Athena…- empezó Shun. Sus verdes y puros ojos veían la silueta de la bella diosa. Una brisilla refrescante hacia revolotear su cabello lila, largo hasta el inicio de las piernas, más o menos. Tenía 13 años, uno mayor que el chico con cabellos de lino y uno menos que el dragón. Observaba las constelaciones en una especie de mural muy real.

    - Si, Shun- contesto muy atenta, volviendo su mirada entre azul y verde hacia ellos, haciendo un leve movimiento con su vestido blanco griego.

    - Tenemos noticias de la diosa. Pero siéntate, Saori.- Por lo común, en el santuario el caballero de Andromeda no acostumbraba llamar por su nombre mortal a la protectora de la tierra, pero a veces se le pasaba, tomando en cuenta que la conoció cuando aún era humana, es decir, cuando aún no era Athena . En cambio, la diosa se asusto un poco. Si su santo de bronce le pedía sentarse es que temía un desmayo, pero se sentó en una hermosa silla de mimbre con un cojín rojo.

    La platica que sostuvieron sólo la escuchó el viento. Al final, Athena se levantó y proclamó:

    - Entonces alistaré a mis caballeros. Shiryu, llama a tu maestro y tu, Shun, convoca a los demás de oro. Es muy poco tiempo.

    - ---------------------------------------------------

    5 DIAS DESPUÉS

    - ¡ Corre Ikki!- gritaba la rubia, seguida del muchacho llamado.

    - ¡Espera!¡Corres muy rápido!

    - La cometa se aleja ¡La vamos a perder!- sentenció ella mientras tenia la vista en un trozo de papel morado, azul y rosa construida por ella y su amigo. Por no fijarse en donde iba, se tropezó con una roca, que provocó que el fénix también cayera…encima de ella, sólo deteniéndose con sus fuertes brazos. Uno podía sentir la respiración del otro, incluso los latidos de su corazón.

    - ¡ Que desvergüenza la de esta generación!- se quejo una viejecita con sombrilla café con flores que pasaba por ahí, escandalizada. Eso fue suficiente para que el par riera y no se sintieran tan nerviosos.

    - Lo siento- se disculpó el caballero levantándose y ayudando a Rubí a incorporarse.- Ya se fue. Si sólo no hubiese soltado el hilo… En fin- continuo escrutando en el cielo usando una mano para taparse los rayos del sol. Desvió la mirada a su compañera, que estaba sentada sobre el pasto.

    - ¿Por qué no descansamos?¡Sientate!- el chico obedeció. El cielo estaba despejado y azul, con unas cuantas nubes parecidas a algodones blancos de azúcar. Un árbol los resguardaba del sol. Un momento perfecto, en general.

    - Aquí nos conocimos- recordó el.- Creo que fui muy grosero contigo esa vez.

    - Estabas simplemente desilusionado. Hablando de eso, quiero hacerte una pregunta, quiero que la contestes con toda honestidad.

    - Escucho- aceptó acostándose al lado de la muchacha, con un brazo debajo de la cabeza, viendo el cielo. -“Sus preguntas siempre me ponen nervioso” pensó.

    - ¿Qué sientes por mi?

    - “ Cielos, ¿ahora que digo? Pero que idiota soy, sólo contesta la verdad, no tienes nada que ocultar. Pero ¿y si me rechaza? Aparte como que estoy maldito, mujer que se enamora de mi, mujer que muere. ¡Otra vez, Ikki! Contestale ya y deja de ser tan paranoico”- dialogaba consigo mismo el de bronce. Tomó suavemente la mano de Rubí y se dispuso a abrir sus sentimientos. Esperaba no tener la cara tan roja como la sentía.

    - Lo que yo siento por ti es…- unas risillas contenidas lo interrumpieron y obligaron a ver para arriba.

    En la copa del árbol, con los cachetes inflados de tanto intentar no reírse, Seiya y Hyoga parecían monos trepados.

    - Les doy hasta que cuente tres para dejarnos solos, si no , utilizare las Alas Ardientes del Fénix -apretó los puños y cerró los ojos para contenerse- uno- bajaron como locos de la copa del árbol- dos- ya casi llegaban al suelo- tres – ahora corrían por sus vidas. Aún Ikki estaba muy enojado, pero Rubí coloco la mano en su hombro

    - Tranqulizate, por favor- el volteó a verla. Definitivamente su presencia ayudaba mucho a calmarlo. Sentía muchas sensaciones en el estomago, el viento era suave y los árboles se balanceaban lentamente.

    - Rubí, creo que lo que voy a hacer te va a contestar- se acercó a ella y en un arrebato de esos que no le daban en mucho tiempo, la beso.

    Ambos creyeron que el mundo se había detenido.

    - No se como en tan poco tiempo esto que siento haya crecido tanto- confesó al terminar el beso, mientras la abrazaba con frenesí. Ella no dijo nada, se sentía extraña. De nuevo lo beso, deseando dejarle toda el alma y sentir de nuevos sus labios y el sabor de los mismos.

    - Nunca me has contado de tu familia- interrumpió ella.

    - Tu tampoco. Yo no tengo familia.- aclaró- excepto a Shun.

    - ¿Y tu padre?¿Tu madre?¿ Un tío?¿ Un abuelo?

    - Mi padre era Misumasa Kido, el hombre que crió a Saori- Athena. Por el soy medio hermano de esos dos changos del árbol, de Shiryu y otros de bronce que aún no conoces. De los 100 hijos que tuvo alrededor del mundo, sólo algunos sobrevivimos al entrenamiento.

    - ¿Ves? Tu diciendo que no tienes familia ¿acaso no quieres a tus medios hermanos?

    - Por supuesto, más que un lazo de sangre , nos une la amistad y la fidelidad a Athena. Daría mi vida si fuera necesario por ellos. Es sólo que no los tome en cuenta, tienes razón, no me había dado cuenta de que no estoy solo. Aunque no fueran mis hermanos, los tomaría así por ser amigos.

    - ¿ Y tu madre?

    - Ella… era bonita a mis ojos. Su cabello era largo, hasta la cintura, verde como el de mi hermano. Sus ojos ya no los recuerdo. Se que eran cálidos y protectores. Pero murió cuando yo tenía unos cuatro años o tres , dejándome con Shun de bebé. Me encargue de el hasta que llegaron a buscarnos algunos trabajadores del orfanato, pero vague con mi hermano durante mucho tiempo por las calles, solo. Tiempo después supe quien era mi padre por mi maestro. Me llené de odio, no entendía como un hombre podía ser tan cruel como para ofrecer a sus hijos a un destino en que podían morir. También me destrozó saber que esa misma persona era capaz de separar a hermanos de hermanos, por ejemplo, la hermana de Seiya, Seika , a mi y a Shun.

    - ¿ No recuerdas como murió tu mamá?

    - Era un niño, Rubí. Recuerdo que hacía unas galletas deliciosas y que cada que me lastimaba o rasguñaba me daba un abrazo y un beso, pero no logro sacar de mi mente como murió. Ninguno lo sabe, menos Hyoga.

    Tal vez yo me di cuenta que estaba muerta, que mamá no despertaba para cocinar o para atendernos. No lo se. Pero ya es bastante de mi, ahora cuéntame de ti.- la chica tomó la mano del caballero y comenzó.

    - Mi madre murió en el parto. Mi padre me educó hasta hace tres años, que fue cuando falleció por un tumor en el cerebro. Luego conocí a Jocelyn, mi mejor amiga. Vivo con ella y su familia, sólo que cuando me desmayé estaban de viaje. Regresan en dos días¿ porque no vienes a conocerla? Creo que te caerá bien. Puedes traer a tus hermanos.

    - Si, voy el jueves a las 5:00 ¿ Te acompaño a tu casa?

    - Me encantaría, al cabo que es cerca de aquí, a unas cinco cuadras.



    Capítulo 5 : Jocelyn




    Capitulo 4: Amor
    - Por favor , por favor, regresa conmigo. No mueras- rogaba Ikki. Todos lo observaban con ojos tristes. Nunca lo habían visto tan afectado.
    Rubí no despertaba desde hacía tres días. El chico prácticamente no se había despegado de ella, ni permitía que la enfermera se le acercara. Con Sunrei era más condescendiente, pero definitivamente nunca se vio un enfermero tan entregado como el durante ese tiempo.
    - La ama – dijo Hyoga a Seiya.
    - Definitivamente. Y es amor con mayúsculas. – decidió el castaño
    - Esta desesperado.
    - Es ilógico que no despierte aún.
    - Ella no es normal- deslizó misteriosamente el dragón, acercándose a sus amigos.
    - Rubí, no quiero perderte como perdí a Esmeralda, por favor, regresa.- rogaba el peliazul.

    Los parpados de la rubia temblaron un poco, igual que sus pestañas. Por fin sus ojos castaños captaron los ojos azul marino que la observaban con desesperación.
    -¿Ikki?- preguntó. El la abrazó, a lo que ella respondió con una sonrisa.
    - Oigan ¿no oyen que Saori nos esta llamando?- dijo Seiya, dándole una mirada de complicidad al mayor de los de bronce, luego, le dio un codazo a Hyoga, que se lo pasó a Shiryu, que siguió la cadena con Shun.
    - ¿Qué? Ah, si, creo escucharla- siguió Hyoga invitando con su preciosa mirada a sus amigos para caminar a la puerta.
    - Espero que te recuperes, Rubí- deseó el tierno peliverde
    - Si, nos vemos mañana- se despidió el pelinegro, mientras todos sonreían a sus adentros. Al salir de la habitación y con algo de preocupación, Shun y Shiryu se encontraron con el caballero de libra.
    - ¿En cuanto tiempo?- preguntó el dragón, incomodo.
    - Un mes a lo poco.- respondió el sabio maestro. – Creo que le deberían decir a Athena. Entre más se enteré, es mejor para ella. Y para nosotros.
    - Tiene razón, maestro. Iremos con ella tan pronto lleguemos al santuario.- la mirada de decisión de ambos santos era incomparable. Sabían que tenían en su mente un asunto importante, uno tan delicado y grande como el universo mismo.
    - ¿No recuerdas nada de tu coma?
    - Se que estaba soñando, pero sólo recuerdo una gran revelación. También se que volví por algo que tu dijiste.- El chico se puso nervioso y trató de cambiar el tema:
    - Te hará bien comer la sopa- aconsejó cordialmente con una mirada tierna. La muchacha apartó suavemente el plato que le ofrecía.
    - No me has contestado, Ikki de fénix.- el aludido bajó la cabeza para ocultar su sonrojo
    - Pues… que no quería perderte como perdí a Esmeralda. Ahora si comete la sopa, necesitas recuperar tus fuerzas.
    La hermosa chica sonrió.


    - Athena…- empezó Shun. Sus verdes y puros ojos veían la silueta de la bella diosa. Una brisilla refrescante hacia revolotear su cabello lila, largo hasta el inicio de las piernas, más o menos. Tenía 13 años, uno mayor que el chico con cabellos de lino y uno menos que el dragón. Observaba las constelaciones en una especie de mural muy real.
    - Si, Shun- contesto muy atenta, volviendo su mirada entre azul y verde hacia ellos, haciendo un leve movimiento con su vestido blanco griego.
    - Tenemos noticias de la diosa. Pero siéntate, Saori.- Por lo común, en el santuario el caballero de Andromeda no acostumbraba llamar por su nombre mortal a la protectora de la tierra, pero a veces se le pasaba, tomando en cuenta que la conoció cuando aún era humana, es decir, cuando aún no era Athena . En cambio, la diosa se asusto un poco. Si su santo de bronce le pedía sentarse es que temía un desmayo, pero se sentó en una hermosa silla de mimbre con un cojín rojo.
    La platica que sostuvieron sólo la escuchó el viento. Al final, Athena se levantó y proclamó:
    - Entonces alistaré a mis caballeros. Shiryu, llama a tu maestro y tu, Shun, convoca a los demás de oro. Es muy poco tiempo.
    - ---------------------------------------------------
    5 DIAS DESPUÉS
    - ¡ Corre Ikki!- gritaba la rubia, seguida del muchacho llamado.
    - ¡Espera!¡Corres muy rápido!
    - La cometa se aleja ¡La vamos a perder!- sentenció ella mientras tenia la vista en un trozo de papel morado, azul y rosa construida por ella y su amigo. Por no fijarse en donde iba, se tropezó con una roca, que provocó que el fénix también cayera…encima de ella, sólo deteniéndose con sus fuertes brazos. Uno podía sentir la respiración del otro, incluso los latidos de su corazón.
    - ¡ Que desvergüenza la de esta generación!- se quejo una viejecita con sombrilla café con flores que pasaba por ahí, escandalizada. Eso fue suficiente para que el par riera y no se sintieran tan nerviosos.
    - Lo siento- se disculpó el caballero levantándose y ayudando a Rubí a incorporarse.- Ya se fue. Si sólo no hubiese soltado el hilo… En fin- continuo escrutando en el cielo usando una mano para taparse los rayos del sol. Desvió la mirada a su compañera, que estaba sentada sobre el pasto.
    - ¿Por qué no descansamos?¡Sientate!- el chico obedeció. El cielo estaba despejado y azul, con unas cuantas nubes parecidas a algodones blancos de azúcar. Un árbol los resguardaba del sol. Un momento perfecto, en general.
    - Aquí nos conocimos- recordó el.- Creo que fui muy grosero contigo esa vez.
    - Estabas simplemente desilusionado. Hablando de eso, quiero hacerte una pregunta, quiero que la contestes con toda honestidad.
    - Escucho- aceptó acostándose al lado de la muchacha, con un brazo debajo de la cabeza, viendo el cielo. -“Sus preguntas siempre me ponen nervioso” pensó.
    - ¿Qué sientes por mi?
    - “ Cielos, ¿ahora que digo? Pero que idiota soy, sólo contesta la verdad, no tienes nada que ocultar. Pero ¿y si me rechaza? Aparte como que estoy maldito, mujer que se enamora de mi, mujer que muere. ¡Otra vez, Ikki! Contestale ya y deja de ser tan paranoico”- dialogaba consigo mismo el de bronce. Tomó suavemente la mano de Rubí y se dispuso a abrir sus sentimientos. Esperaba no tener la cara tan roja como la sentía.
    - Lo que yo siento por ti es…- unas risillas contenidas lo interrumpieron y obligaron a ver para arriba.
    En la copa del árbol, con los cachetes inflados de tanto intentar no reírse, Seiya y Hyoga parecían monos trepados.
    - Les doy hasta que cuente tres para dejarnos solos, si no , utilizare las Alas Ardientes del Fénix -apretó los puños y cerró los ojos para contenerse- uno- bajaron como locos de la copa del árbol- dos- ya casi llegaban al suelo- tres – ahora corrían por sus vidas. Aún Ikki estaba muy enojado, pero Rubí coloco la mano en su hombro
    - Tranqulizate, por favor- el volteó a verla. Definitivamente su presencia ayudaba mucho a calmarlo. Sentía muchas sensaciones en el estomago, el viento era suave y los árboles se balanceaban lentamente.
    - Rubí, creo que lo que voy a hacer te va a contestar- se acercó a ella y en un arrebato de esos que no le daban en mucho tiempo, la beso.
    Ambos creyeron que el mundo se había detenido.
    - No se como en tan poco tiempo esto que siento haya crecido tanto- confesó al terminar el beso, mientras la abrazaba con frenesí. Ella no dijo nada, se sentía extraña. De nuevo lo beso, deseando dejarle toda el alma y sentir de nuevos sus labios y el sabor de los mismos.
    - Nunca me has contado de tu familia- interrumpió ella.
    - Tu tampoco. Yo no tengo familia.- aclaró- excepto a Shun.
    - ¿Y tu padre?¿Tu madre?¿ Un tío?¿ Un abuelo?
    - Mi padre era Misumasa Kido, el hombre que crió a Saori- Athena. Por el soy medio hermano de esos dos changos del árbol, de Shiryu y otros de bronce que aún no conoces. De los 100 hijos que tuvo alrededor del mundo, sólo algunos sobrevivimos al entrenamiento.
    - ¿Ves? Tu diciendo que no tienes familia ¿acaso no quieres a tus medios hermanos?
    - Por supuesto, más que un lazo de sangre , nos une la amistad y la fidelidad a Athena. Daría mi vida si fuera necesario por ellos. Es sólo que no los tome en cuenta, tienes razón, no me había dado cuenta de que no estoy solo. Aunque no fueran mis hermanos, los tomaría así por ser amigos.
    - ¿ Y tu madre?
    - Ella… era bonita a mis ojos. Su cabello era largo, hasta la cintura, verde como el de mi hermano. Sus ojos ya no los recuerdo. Se que eran cálidos y protectores. Pero murió cuando yo tenía unos cuatro años o tres , dejándome con Shun de bebé. Me encargue de el hasta que llegaron a buscarnos algunos trabajadores del orfanato, pero vague con mi hermano durante mucho tiempo por las calles, solo. Tiempo después supe quien era mi padre por mi maestro. Me llené de odio, no entendía como un hombre podía ser tan cruel como para ofrecer a sus hijos a un destino en que podían morir. También me destrozó saber que esa misma persona era capaz de separar a hermanos de hermanos, por ejemplo, la hermana de Seiya, Seika , a mi y a Shun.
    - ¿ No recuerdas como murió tu mamá?
    - Era un niño, Rubí. Recuerdo que hacía unas galletas deliciosas y que cada que me lastimaba o rasguñaba me daba un abrazo y un beso, pero no logro sacar de mi mente como murió. Ninguno lo sabe, menos Hyoga.
    Tal vez yo me di cuenta que estaba muerta, que mamá no despertaba para cocinar o para atendernos. No lo se. Pero ya es bastante de mi, ahora cuéntame de ti.- la chica tomó la mano del caballero y comenzó.
    - Mi madre murió en el parto. Mi padre me educó hasta hace tres años, que fue cuando falleció por un tumor en el cerebro. Luego conocí a Jocelyn, mi mejor amiga. Vivo con ella y su familia, sólo que cuando me desmayé estaban de viaje. Regresan en dos días¿ porque no vienes a conocerla? Creo que te caerá bien. Puedes traer a tus hermanos.
    - Si, voy el jueves a las 5:00 ¿ Te acompaño a tu casa?
    - Me encantaría, al cabo que es cerca de aquí, a unas cinco cuadras.

    PROXIMO CAPITULO: Capítulo 5 : Jocelyn






     
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    Sheccid

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    Perdón por copiarlo dos veces:)
     
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    ShinyWish

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    Ya estaba por continuar pensando que era el quinto, me dije: “¡un combo!” como con el primero y segundo xD

    Sobre el fic, marcha muy bien por ahora, me sacó un par de risas y mantiene mi expectativa. Esperando el siguiente (me deja curioso un poco por su nombre).
     
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    Sheccid

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    Si, supongo que tengo que confesar que esta inspirada en mi mejor amiga de la secundaria:) De hecho lo estoy pasando a limpio y luego lo publico.
    Va a ser un personaje muy importante tanto en la guerra como en la relación de Ikki y Rubí
     
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    Marcy

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    aaa Gracias Adilene... te quiero mucho aunque aveces Angel me haga enojar y me pasa de mis casillas... jeje pero de todos modos solo espero am... el capitulo 5 no sea sobre todo lo q andabas haciendo el otro día jaja.. te acuerdas??? escribiendo absolutamente todo..?
     
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    Sheccid

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    JA,JA,JA De hecho si, soy muy mala. Y yo sigo sin comprender porque te hace enojar Angel, por cierto, milagro que le dices por su nombre
     
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    Marcy

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    aa bueno Gybbi jeje ntk... no Adilene no pongas eso...luego me voy acordar de lo de Axel y creeme que no gracias bueno si no hasta que esto mejore plis...
     
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    Sheccid

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    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    2746
    Capítulo 5 : Jocelyn

    Ese día la mejor amiga de Rubí estaba más loca de lo normal. Acababa de llegar a la escuela en su avión privado de New York.

    Jocelyn en la escuela se sentaba al lado de la rubia, por lo que estaban en contacto todas las clases y en general todo el día, cuando no salía tenían otra cosa que hacer.

    Era un poco morena, con cabello castaño oscuro lacio en capas que le llegaba a unos diez centímetros después de los hombros. Sus ojos eran pequeños y brillantes, poseía una sonrisa permanente en los finos labios y una nariz pequeña medio chata. Rubí y ella estaban charlando de que en una película el protagonista llegó y encontró al amor de su vida casada con su dentista, cuando llegó su amiga Alondra, con una libreta en mano, su cabello largo a la cadera y su perpetua frescura:

    - Niñas ¿Qué hacen?- preguntó

    - Nada. ¿Les digo algo?¿ y no vomitan?- indagó Jocelyn.

    - Que amas a un niño- adivinó aburrida Alondra. Eso era casi diario.

    - Ay, ¿Cómo supiste?

    - Pues yo quiero a Rubí como amiga- dijo la recién llegada abrazando a la chica.

    - Pues yo también- aclaró haciendo lo mismo la castaña. Su lado competitivo se había activado.

    - Yo las adoro a ustedes…!y amo a Ikki¡- respondió Rubí ante la mirada incrédula de sus amigas.

    - ¿Quién es Ikki?- quiso saber la de al lado, a lo que la rubia conto todo, por lo que es necesario no repetir. Justo en eso llegó Karla, otra compañera.

    Karla era un poco llenita, morena, con cabello al hombro y muy alegre cuando la situación lo requería. Escucho ella también todo y al terminar se puso a discutir con Jocelyn por lo que había pasad en la clase de Cívica: les dejaron hacer un dibujo de un hospital y Jocelyn le había copiado el sombrerito de enfermera a Karla y Karla utilizado a la embarazada de Jocelyn.

    -¡Copiona de mujeres embarazadas¡

    -¡ Copiona de sombreritos¡

    - ¡Niña que avienta plumas de Rubí a sus mejores amigos!- se desquitó Julio, el niño que se sentaba delante de la rubia, amigo de ambas aunque últimamente se la pasaba mas con Alondra.

    Todas se rieron un poco mientras la protagonista buscaba al amigo Misael para regresarle los 50 centavos que le había prestado para el examen de Historia.

    - Oye, Jocelyn. Invite a Ikki a comer hoy a las 5:00

    - Es algo tarde, pero me parece bien, sirve que le doy el visto bueno- bromeo la castaña.

    - Va a ir con sus hermanos

    - Espero que tenga uno guapo. Seguro van a ser tres.

    - Mmmm , no. Son 7 los que va a invitar.

    - Genial, tengo mas de donde escoger. Nada mas ayúdame a preparar la cena.- en eso llegó el maestro de Velazco, el profesor de inglés

    - Good morning¡- saludo, a lo que todos respondieron:

    - Good morning, teacher

    - Abran sus libros en la página 214 track 31… pongan en las libretas: actividad: en parejas…

    MIENTRAS TANTO
    Chicos, tengo algo que decirles.- Todo
    - Todos los caballeros de bronce estaban en la sala de la casa de la Fundación Gaude, viendo la tele y comiendo palomitas.
    - Ay, espérate. El chivas le esta ganando al cruz azul- rezongo Jabú de Unicornio. El peliazul se molestó y desconecto el aparato ante un grupal ¡NOOOO! Porque el Chicharito iba a meter un gol.
    - Los invito a comer con Rubí hoy.
    - ¿ Hoy?¿ Ya es tu novia?- preguntó curioso Shun. Su hermano se puso muy nervioso.
    - ¿ Es necesario que se lo diga?- todos sus compañeros pusieron los ojos en blanco o se golpearon la cabeza con la palma de la mano.
    - ¡Por supuesto, cerebro de ave¡- exclamo Seiya
    - ¿ Como me llamaste?¡ Alas ardientes del fénix!
    - ¡Meteoros de Pegaso!
    - Ya cálmense- rogaba Shiryu mientras separaba a Ikki y Hyoga hacía lo propio con Seiya
    - Destruyeron las dos paredes- avisó el siberiano mientras señalaba los estragos causados por los impactos del cuerpo de Pegaso y sus meteoros.
    - Estabas diciendo, hermano- intento cambiar de tema el peliverde
    - Estaba diciendo que no le había pedido a Rubí que fuera su novia- recordó Ichi de Hidra.
    - Ya en serio hermano, se lo tienes que decir. Tal vez para otras chicas bastaría con el beso, pero Rubí como que quiere algo formal.
    - Esta bien, si van todos conmigo, le digo en la comida.
    - Bien, pero apenas son las 9:00 a.m. Ahora déjanos ver siquiera la repetición del Manchester vs. Barcelona en la Champions que grabó Nachi.
    YA EN SU CASA…
    - ¿ Que preparamos?- cuestionó la rubia a su mejor amiga, sentadas en el único espacio que no estaba lleno de recetarios.
    - Papas Ana, pastel de limón de postre pastel indio y espagueti.
    - Entonces pongámonos el mandil y ¡ A cocinar!- En 15 minutos Jocelyn ya preparaba el espagueti en salsa roja mientras Rubí ponía las capas de papa.
    - Una capa bañada con aceite de oliva y con pimienta. Meter al horno a 180º … Ya casi termino- murmuraba la chica.
    En la Fundación, el invitado y su compañía se arreglaban. Nada del otro mundo : pantalones de mezclilla y camisas del color favorito de cada uno. Algunos se veían como lo de diario.
    - Y por favor, compórtense – pidió el ojiazul
    - Ya ni la muelas, nos pides arreglarnos temprano y nos pides eso- se quejó el castaño- y encima invitas al menso de Jabú
    - Oye, es también nuestro hermano
    - Y a ver si tu próxima novia no se asusta con los ojos de Ichi.
    - ¡Ya basta¡- cortó Shiryu entrando a la habitación que tenía asignada el fénix.- Quiero hablar con Ikki
    - ¿Qué pasa?
    - Es mejor que no te ilusiones con Rubí
    - ¿ Por que?
    - Ella es muy especial
    - ¿ Te enamoraste de ella?
    - No, no es eso
    - ¿ Alguno de ustedes…?
    - No, no tiene nada que ver con eso. Corres peligro con ella
    - ¿ A que te refieres?¿ Cómo alguien tan dulce puede ser peligrosa a tu manera de ver? Si piensas eso de Rubí es mejor que no vayas a comer con nosotros
    - Nunca te dejaría solo con ella
    - ¡ La amo!¡ Dices todo eso como si fuera un monstruo!
    - ¡ Y te romperá el corazón!
    - ¿ Y a ti que te importa?
    - Eres mi hermano, mi compañero y mi amigo- le respondió el pelinegro poniendo una mano en su hombro. Si quieres te explico luego.
    - Es lo mejor
    - En un momento estoy listo. Ah, compra rosas, de seguro le gustaran a Rubí- dijo el dragón saliendo sereno por la puerta, con el largo cabello moviendose tras el.
    - Gracias. Puntuales en la puerta a las 4:30.
    CON RUBI
    - Ya esta todo listo. Ahora nos falta arreglarnos nosotras. Subamos
    - Si.- Rubí escogio un vestido dorado con vuelo y un cinturón negro que ceñía su cintura. Su mejor amiga se ecidió por un modelo negro sin tirantes y zapatillas plateadas.
    En eso sonó el timbre.
    Ikki se veía guapisímo con su pantalón de mezclilla y una camisa blanca. Llevaba en la mano derecha un ramo de flores rojas para la portera, que a consejo de Shiryu había comprado.
    - Son para ti - dijo, mientras la chica se ponía roja como las flores.
    - Gracias. Pasen, pasen.
    En el comedor ya Joce los estaba esperando y pasó lista a todos hasta que su mirada se detuvo en Hyoga y la de el en ella. Nunca había visto ojos así : fríos, pero melancolicos,azules claro como el cielo de mañana, una mirada arriesgada, atrevida, fuerte, pero necesitada de cariño.
    - Ella es Jocelyn Meza Júarez, mi mejor amiga y mi hermana.- volteando hacia la muchacha continuo:- ellos son Ikki, Seiya, Shiryu,Ichi, Nachi, Jabú y Hyoga.- el siberiano sólo pudo contestar con una sonrisa boba ¿ de cuando acá se reía así con una chica?
    Mientras se sentaban en la mesa la castaña había tirado un vaso de refresco, ccasi se quemaba con la cena y quebró un plato. Después, la cena estaba lista.
    Estaba delicioso, todos comían con gran apetito, pero el pelinegro veía solamente el brazo de Jocelyn y el de Rubí. Como Shun estaba al lado de el, le comentó:
    - Oye ¿ que forma le encuentras a la marca que tiene Rubí en el brazo?
    - Creo que ...¿ un pavo real?
    - Como lo sospechaba¿ y la de Jocelyn?
    - Una corona.
    - Esto empeora. ¿ Traes tus cadenas?
    - Si. Estan listas por si acaso. Nos avisarán del peligro.

    El cisne y la castaña estaban sentados juntos, platicando.
    - Y entonces adoptaron a Rubí
    - Ajá.
    - ¿ No te cansas de ella?
    - A veces quiero estar sola. Pero la quiero mucho. La conozco desde muy pequeña.No tengo buena memoria, a veces no recuerdo las cosas, como fue que la conocí, como la adopté...Sólo se que es especial y única, como si fuera enviada para algo
    AL OTRO LADO DE LA MESA
    - Te ves hermosa hoy- suspiró Ikki.- Quisiera hacerte una pregunta, pero salgamos al balcón.- Ambos se levantarón y fuerón el moderno balcón. El tomó las manos de ella entre las suyas. Habían estado comiendo y platicando como tres horas, así que ya estaba algo oscuro.
    - Rubí ¿ quieres ser mi novia?- el corazón le latía a ambos fuertemente.
    - Por supuesto que sí.- Los dos se besaron, llenos de felicidad. Entonces la rubia empezó a sentirse angustiada, en la mesa lo mismo le sucedía a Joce.
    Las cadenas de Andrómeda empezaron a moverse apuntando un lugar.
    - Son dos enemigos- anunció Shun mientras las cortinas de las ventanas se movían fuertemente por el viento.
    - ¿ Que es ese cosmo? Nunca había sentido esto desde que...- el dragón estaba muy nervioso.
    - ... desde que Saori se convirtió en Athena-continúo Seiya, a la defensiva. Ahora hasta había truenos. En el balcón,Rubí ya no tenía un color dorado de cabello que tanto la distinguía. Ahora era castaño, aunque en algunas partes se veía azul.
    - No puede ser, Rubí, tu...- fue lo único que pudó decir Ikki
    - La gran diosa Hera ha despertado. Ha comenzado una nueva Guerra Santa- anunció Shiryu





     
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    Capítulo 6 : Recuerdo

    Todos seguían sorprendidos y ¿Por qué no? Asustados. El viento ya había parado y también los rayos. Ikki aún seguía estupefacto y muy dolido mirando a la nueva reencarnación de la diosa Hera. Quería gritar, llorar, maldecir, todo al mismo tiempo.

    - Rubí…-La diosa lo miraba también muy seria, sin ninguna gota de emoción en su bello rostro, como si el hombre que estaba enfrente de ella no fuera más que basura. Esa mirada definitivamente fue lo que le provoco esa herida en el alma del caballero. Quería morir.

    - ¡ Ikki!- gritó Shun interponiéndose con su armadura puesta y la cadena en su brazo.

    - Ja,ja. No se preocupen, no los atacaremos ahora. Debo revisar mis fuerzas y acomodarme a mi nuevo cuerpo. Pero pronto sabrán de las amazonas.- entonces se fue. Su risa gélida aún resonaba en el ambiente.

    - Hermano ¿estas bien?- pregunto preocupado el chico de ojos verdes inclinándose al de los ojos azules que se había casi desplomado en el suelo.

    - Ella…Rubí es Hera.

    - Si

    - Tu ya lo sabías ¿verdad? Tu y Shiryu sabían todo.

    - Vamos adentro. Jocelyn puede necesitar ayuda.- Adentro todo era tenso Jabú ya había partido para avisarle a Athena. Ikki veía todo y a la vez nada. Hyoga tranquilizaba a Jocelyn.

    - Cuando sucedió…Cuando Rubí ya no era ella…Recordé todo- murmuró a el siberiano

    FLASH BACK

    Una Jocelyn más joven caminaba lentamente por una especie de camino pedregoso. Estaba nerviosa, hacia mucho viento. De las sombras rápidamente salió un tipo con cabello morado más o menos corto. Sus ojos eran violetas, unos ojos bastante malvados. Vestía una especie de capa azul cielo con hombreras de oro y botas negras de montar.

    -Irazú- la castaña lo ignoro un momento. Por lo general no respondía a su segundo nombre porque no le gustaba. Hasta que vio que a nadie más podía dirigirse el sujeto se enojo:

    - Oiga ¿ Quien es usted?¿Y como se atreve a llamarme por mi segundo nombre?- En ese momento lo que no la mantenía helada del susto era el mal genio que le daba cuando la llamaban Irazú. El tipo sólo sonrió.

    - Vamos, niña. Te voy a dar una misión muy importante. Necesito que alguien cuide a una chica de tu clase llamada Rubí Harigashi.

    - La conozco. Sus padres son amigos de los míos, somos casi hermanas.

    -Eso mejora las cosas ¿ Aceptas cuidarla y servirla incondicionalmente si algo les sucede a sus padres?

    - Por supuesto que acepto, ni siquiera es necesario que me lo haga jurar. ¿ Que interés tiene en Rubí?

    - Deja de hacer preguntas. ¿Aceptas obedecerla, protegerla y nunca traicionarla?

    - Acepto .Pero que....- En ese instante una luz dorada explotó entre ellos. La fuerza hizo que Jocelyn saliera impulsada hacia una pared, apenas consiente.

    - Mortales. Siempre tan estúpidos. Ahora no se puede romper la promesa. Se ha vuelto la que va a hacerse cargo de el cuerpo perfecto para la gran diosa Hera. Cuando crezca más, el alma se alojará en ella y se apoderará del mundo gracias a esta chiquilla. Ahora va a olvidar todo hasta el momento en que el plan culmine.- el hombre se acercó lentamente a la desvanecida chica y haciendo un leve movimiento hizo aparecer una marca en su brazo en forma de tiara. El dolor causado por la quemadura era casi insoportable y la muchacha casi sentía que iba a morir o a quedar inconciente en su totalidad.- Ahora así sabré dónde estas tú y la Señora Hera, aunque el cuerpo ya esta marcado desde que nació.- la castaña se desmayo completamente con la risa retorcida del sujeto taladrándole los oídos

    FIN DEL FLASBACK

    - Ella dijo…que pronto sabríamos de las amazonas.- recordó fénix aún muy afectado.

    - Tiene sentido porque desde tiempos mitológicos han sido sus guerreras como nosotros a Athena.- informó el chico de ojos oscuros

    - ¿Pero no se supone que ellas servían a Artemisa y a Ares?- preguntó Nachi

    - Si, pero no son como las de Artemisa…bueno, si, pero ella tiene a otra especie de caballeros. Yo tampoco me explico como son servidoras de Hera

    - ¿ Osea que son puras mujeres?- terció Seiya con tono despectivo.

    - Prácticamente. En su ejercito nada mas hay un hombre, su consejero que es como para nosotros es el Patriarca. Pero no se confíen, son muy poderosas, tanto como un caballero de oro del Santuario.

    - ¿ Cómo se llama?- indagó bastante alterada la dueña de la casa.

    - Citarón.- siguió enseñado el dragón.- En las anteriores guerras santas no lo han podido matar. Se rumora que su diosa le dio manzanas del jardín de las hespérides para hacerlo inmortal.

    - ¿ Y cuantas guerreras tiene?- preguntó Hyoga

    - Bastantes. Son como 90, si no es que me equivoco. Pero como nosotros, no todas han aparecido de un jalón. Cálculo que ahora tiene unas 45, si no es que más. Por si fuera poco tiene a otra diosa de su lado: su mensajera Iris.

    - Si que son fuertes.

    - ¿y por que escogió a Rubí?¿y por que justo ahora?- dijo el pobre de Ikki. Todos enmudecieron y lo observaron preocupados- Me acababa de decir que si – continúo.- Minutos después me veía como si fuera una cucaracha.- La herida continuaba sangrando.

    EN OTRO LUGAR…

    - Mi señora, aquí están todas.- La anterior Rubí observaba con mirada vacía a las hileras de amazonas.

    - Cassandra, Anfitryte, Chalíope, Talya, Fipolita, Elhena, Andros, Leucothea, Demos, Erotamya, Clotis, Electra,Hebera, Selis, Siringa, Pirís. Europe, Tasís, Etra, Medea, Circe, Uranía, Castalia, Atalanta, Alcestis, Erifis, Danaes, Casiospea, Astrea, Locis, Clitie, Lerna, Dámaso, Córonide, Arión, Ariadne, Velefaris, Fenilia, Cerinia, Nemeas, Roxine, Oceanide, Ninfalis, Calipso, Briseida… Tenemos una nueva misión: destruir a los caballeros del zodiaco y a s diosa para apoderarnos del mundo. Chalíope, Leucothea y Demos vayan a ver su fuerza. Cassandra, líder de las amazonas, vuélvete invisible y vigilalas.



    ¿Quiénes son las amazonas?¿ Los caballeros de Athena lograrán vencerlas?





     
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