La senda del felino

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Babette, 27 Septiembre 2014.

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    Babette

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    La senda del felino
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    Para todas las edades
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    Aventura
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    ¡Hola! Pues.. bueno, frente a ustedes, ¡mi primer FanFic! (Que emoción *3*). Pues, nada, espero que disfruten mucho leyéndolo, ¡a leer!..



    Era una mañana gris, estaba lloviznando. Las pequeñas gotas de lluvia caían sobre las flores del bosque, acariciándolas. Janette hubiera querido disfrutar de esa hermosa mañana en la comodidad de su humilde hogar.

    Se despertó en medio de aquel bosque, desorientada. Las gotas de lluvia se resbalaban en su delicada y pálida piel. Se levantó con cuidado, mirando a su alrededor, definitivamente no sabía dónde estaba.

    — Argh... ¿cómo es que llegué hasta aquí?... —se preguntó mientras caminaba sobre el húmedo césped—. ... necesito llegar al poblado más cercano, lo más rápido posible...

    Caminó una hora en medio del bosque hasta toparse con un sendero de piedras, que junto a él, se encontraba un cartel que indicaba a donde llevaba ese camino.

    Ravenwood...— leyó—. .. Muy bien, espero que no quede tan lejos, a seguir caminando...

    Continuó su camino hasta Ravenwood, pero algo la detuvo. Vio a un hombre, cubierto por una capa negra como la misma noche, sentado en el borde de un puente, tarareando una cancioncilla.

    — La, la, la... mmh...— Se detuvo al sentir la presencia de la joven Janette, y sin mirarla a la cara, le preguntó. — ¿Que hace una bella jovencita, sola, caminando en medio de este gran bosque?

    Janette no supo que responder, solo se quedó en silencio.

    — No eres muy habladora, ¿cierto, linda?—. Se decidió por mirarla a la cara.

    Ella se sorprendió— ¿Eres... un gato?—le preguntó mientras miraba sus finos bigotes.

    — Hombre gato, en realidad, pero prefiero que me llames Nathan. —le dijo él, con una alegre sonrisa—¿Y a ti? ¿Cómo te gusta que te llamen?

    —Janette...— respondió ella con cierta timidez, el asintió con la cabeza.

    — Muy bien, Janette, un gusto conocerte... ahora, ¿puedes responderme la pregunta que te hice anteriormente, por favor?

    — Me dirijo a Ravenwood, pienso pasar la noche en alguna posada del lugar.

    — ¡Oh!... ¿de aventuras? ¿O acaso te han echado de casa? —dijo el con confianza, a pesar de haberla conocido nada más ni nada menos que hace unos minutos.

    — ¿Soy yo, o eres un gatito muy preguntón? —le respondió Janette con una sonrisa pícara.

    El hombre gato empezó a reír— Que simpática, pues es solo curiosidad. Además, no te creas que el bosque sea tan seguro.

    —Se cuidarme —le respondió, decidida— busco a mi hermana, hace unos días salió a recolectar ingredientes para hacer algunas pociones y no regresó.

    — ¿Tu hermanita se dedica a la alquimia?

    — Si, así nos ganamos la vida.

    Nathan la miró de pies a cabeza— Mmh... Eres realmente muy valiente para salir en busca de tu hermana sin ni siquiera un arma, ¡y con esa ropa tan mal cuidada! —la regañó, mientras se agachaba para ver de cerca su ropa—. No durarás mucho tiempo más así, sígueme, será mejor que te acompañe a Ravenwood —la tomó de la mano —. Tienes mucha suerte de haberte topado conmigo, aunque de todos modos no estamos tan lejos. Te ayudaré a encontrar a tu hermana.

    Janette miró como él tomaba su mano, y le preguntó con seriedad— ¿Cómo puedo confiar yo en ti?—él se le quedó mirando un tiempo.

    —No tienes muchas opciones, niña. Aunque llegues a Ravenwood con vida, ¿qué harás después? Apuesto a que ni siquiera tienes una miserable moneda de oro como para alquilar una habitación o comprarte una armadura, algunas armas y comida.

    Ella bajo la mirada con tristeza, mientras que el hombre le daba palmadas en la cabeza.

    —Ya, ya, no te sientas mal... que te ayudaré, no perdamos más tiempo y sigamos caminando, que ya llegamos...—Janette asintió y caminó junto a él, hasta la ciudad de Ravenwood.


    Bueno, eso es todo por el momento, les agradezco que se hayan tomado el tiempo de leerlo, ¡recuerden! comenten, den like, se aceptan críticas de todo tipo. ¡Traeré pronto el segundo capítulo! Una vez más, gracias.
     
    Última edición: 27 Septiembre 2014
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    Dante Baudelaire

    Dante Baudelaire Iniciado

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    Hola, lo prometido es deuda, me gusto mucho tu escrito, es una versión muy original de "Alice In Wonderland", me encantó el gatito travieso, que ciudad tan misteriosa, espero que el gato mime mucho a la chica, en fin, en realidad no puedo decir mucho ya que es el primer capitulo pero vas muy bien, la forma de narrar y tu ortografía es muy buena, más si tomamos en cuenta que es tu primer escrito.
    ¡Felicidades!, espero el próximo capitulo y gracias por invitarme.
     
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    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

    Tauro
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    Bueno, estoy de acuerdo con Dante, pues me parece que desarrollaste muy bien el escrito, además se nota que será una historia interesante. Aún no puedo opinar mucho sobre esta, pues apenas comienza, pero ya se ve que va por buen camino. Gracioso que Janette se encontrara con este hombre gato. Me gustan los gatitos, así que me imagino a Nathan como un lindo gatito xD

    Ya quiero saber qué encontrará la joven en Ravenwood y en qué aventuras se meterá en la búsqueda de su hermana, así que espero el que sigue.

    Hasta la próxima.
     
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    Babette

    Babette Iniciado

    Cáncer
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    ¡Hola! ¡He vuelto con el segundo capítulo de "La senda del Felino"! Agradezco a Dante Baudelaire y a Marina por sus comentarios y a todos los que dieron Like. Pues, espero que disfruten leyendo la continuación de este Fanfic, ¡a leer!...



    Luego de una larga caminata, llegaron al pequeño poblado de Ravenwood. Janette no esperaba la hora de lanzarse sobre la cama y descansar un poco.

    ―Al final, no tenías razón en eso de que estábamos cerca…―dijo ella con un poco de enojo a Nathan.

    El rio entre dientes―Niña, no aguantas nada... cuándo empecemos con tu entrenamiento, te haré correr diez vueltas alrededor del pueblo.

    Janette se le quedo mirando― ¿Entrenamiento? ¿Correr diez vueltas alrededor del pueblo? ¿Es que estás loco?

    ―Sí, entrenamiento. ¿Es que pensabas que el único que iba a enfrentarse a los posibles peligros de encontrar a tu hermana era yo?―le respondió, cruzándose de brazos.

    ―No pensé que iba a ser tan peligroso como para que tengas que entrenarme...―dijo ella, suspirando.

    Empezaron a recorrer el pueblo. Nathan se encargó de encontrar algún lugar en el que puedan pasar la noche, mientras que Janette se pasaba por los puestos de comida, vegetales y joyas.

    ― ¿Nathan? ¿Ya has encontrado alguna posada?―le gritó ella desde su posición.

    Él le hizo un gesto para que se acercara, y ella inmediatamente obedeció.

    ―Sí. Aquí es donde pasaremos la noche.―le señaló el pequeño establecimiento, y entró, acompañado por Janette.

    Era un lugar con aire hogareño, el bardo tocaba bellas melodías con su laúd, acompañado por las voces de las personas que se encontraban dentro de la posada.

    Una mujer se acercó a Nathan, llevaba su largo pelo castaño recogido y puesto, un delantal.

    ― ¡Bienvenido a la posada El árbol hueco!dijo ella. Tenía una voz dulce y suave, a la que le hacía compañía su alegre sonrisa― ¿Puedo ayudarle en algo?

    ―Buenas, señorita… deseo alquilar una habitación, por favor...―sacó una pequeña bolsa de monedas de oro y se la entregó a la joven tabernera.

    ― ¿Cuánto tiempo piensa quedarse?

    ―El tiempo que sea necesario. ¿Cuál es nuestra habitación?

    ―Subiendo las escaleras, a la derecha, tenga la llave―la tabernera le entregó la llave de la habitación a Nathan― ¡Espero que disfruten de la estadía!―continuó con su trabajo.

    ―Emnh... ¿Puedo seguir recorriendo un poco más el pueblo, por favor?―le dijo Janette a Nathan con tono suplicante.

    Él le sonrió―Pensé que ibas a querer descansar un poco, pero, está bien... yo me quedaré a tomar algo mientras tanto.

    Janette sonrío alegremente y asintió, salió del establecimiento y mientras la puerta se cerraba, se escuchaba la voz de Nathan llamando a la tabernera.

    Comenzó a caminar por los alrededores del pueblo, mientras recolectaba flores e insectos pequeños para preparar algunas pociones para cuándo sea necesario. Llegó al Centro de Ravenwood, donde se encontraba plantado un enorme árbol con un hueco en el centro.

    Janette se vio consumida por la curiosidad y se acercó a aquel árbol, y miro a través del hueco, una flor radiante, como el mismo sol, que yacía dentro de este.

    ―Es... realmente preciosa...―no podía dejar de admirar aquella flor―Se parece a la del cuento que solía contarme mi hermana de pequeña... ¿pero q-..?―no puedo terminar la frase a causa de la sorpresa. La flor empezaba a marchitarse lentamente, volviéndose negra como la oscuridad misma. Ella retrocedió, asustada, cuándo notó la sombra de un reptil alado en el suelo. Era un dragón. Sus escamas eran violetas, muy oscuras. Sus alas eran enormes, y la punta de su cola, se parecía a la punta de una flecha.

    Los habitantes de aquel lugar comenzaron a correr, aterrados. Janette no podía ni moverse.

    El dragón pensaba atacarla. De los ojos de Janette brotaron algunas lágrimas del miedo que tenía, temblaba. El reptil voló con gran velocidad hacia la joven, abriendo su enorme mandíbula, dejando ver sus colmillos...


    ¡Jajaja! Los dejaré con la duda >:3 Espero que no me maten por eso. Gracias por leer. ¡Recuerden comentar, dar Like! Se aceptan críticas de todo tipo, una vez más, gracias.
     
    Última edición: 30 Septiembre 2014
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    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

    Tauro
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    Bueno, lograron llegar a Ravenwood. Me pareció gracioso lo que sucedió allí al inicio, primero que Janette quisiera descansar por el largo recorrido que hicieron, pero una vez allí, mejor le dio por salir a curiosear por ahí y es que no era para menos. Mediante iba leyendo pude imaginarme al lugar lleno de vida y muy bonito, con sus residentes alegres, lo que se notó cuando entraron a la taberna, todos cantando y además, Janette tendrá que entrenar y ya veo por qué. Ese dragón que apareció de pronto, vaya, ya comienza su aventura.

    Espero que no le pase nada. Estaré pendiente de la continuación. Saludos.
     
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    Babette

    Babette Iniciado

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    ¡Hola, gente! ¡100 vistas! ¡yaaay!~ Gracias a todos los que leen mi FanFic. Tengo aquí el Capítulo 3 de "La senda del Felino". Espero que disfruten mucho leyéndolo, ¡a leer!...



    El dragón estaba a punto de morder a Janette, lo suficientemente fuerte como para asesinarla. Es ahí cuando Nathan actuó, disparando un rayo al gran reptil, que al impactar le paralizó la mandíbula.

    El enemigo retrocedió desesperado, haciendo un inútil intento por cerrar su gran boca. La joven vio la figura de una mujer delgada parada sobre el lomo del dragón, la cubría la cara y el cuerpo entero un manto negro traslucido.

    Aprovechando la situación, Nathan tomó en brazos a la joven Janette y se echó a correr hasta alejarse lo suficiente del peligro que acechaba al pueblo ya destruido de Ravenwood.

    ― ¡Espera, Nathan! ¡¿Qué hay de esas personas?! ¡¿Qué pasará con ellas?!

    ―Con suerte... algunos conseguirán escapar.

    ―P... pero...

    ―Nada, Janette. No podemos ayudarlos. Ese lagarto destruyo todo.

    Janette guardó silencio. A través de sus vidriosos ojos, se podía ver la tristeza que ella sentía. Intento no mirar atrás, intento no mirar a toda esa gente que estaba siendo incinerada por ese dragón. Solo cerró los ojos, lentamente...

    Despertó, Nathan estaba a su lado, encendiendo una fogata. Él la miró.

    ― ¿Dormiste bien?―le preguntó con una sonrisa, como siempre lo hacía.

    Ella estiró sus brazos y se sentó. ― ¿Dónde estamos?...

    ―En ningún lugar en específico, en realidad. ¡Oh, espera!―logró encender la fogata. Suspiro aliviado.

    ― ¿Dormiremos aquí entonces?―preguntó Janette.

    ―Yo, al menos, sí. Tú ya dormiste.

    De repente se creó un silencio incómodo en el ambiente. La expresión de Nathan pasó de alegre a preocupada.

    ―Janette... ¿te sientes bien?

    ―...Gracias. Por... ayudarme ahí―agachó su cabeza―. Yo ni siquiera... yo...

    ―Shh, calla―le metió en la boca una manzana, y sonrió―. No te sientas mal. No podías hacer nada en esa situación, aunque intentarás huir, el lagarto te hubiera alcanzado y te hubiera matado.

    Janette se sacó la manzana de la boca.―Se dice dragón―no pudo evitar sonreír también.

    ― ¡Lo que sea! Lagarto, dragón, es lo mismo. Ambos son reptiles, solo que uno tiene alas.

    Ella se rio.―... No puedo evitar pensar en mi hermana... la... la extraño mucho...―se cubrió su cara con las manos―Tengo miedo, Nathan... ¿y... si yo ya la perdí?... ¿y si esta...?

    Él le dio un abrazo.―Ella no está muerta. Deja de decir cosas horribles. Te ayudaré a encontrarla... todo estará bien.

    Janette comenzó a llorar mientras Nathan le secaba las lágrimas. Se calmó luego de unos minutos.

    ― ¿Pasó? Si ya pasó, entonces come un poco mujer. ¡Que te me morirás de hambre!


    Despertaron los dos a causa de la luz del sol que les daba en la cara. Nathan se levantó, pero Janette se quedó recostada en el suelo.

    ―No quiero levantarme, Nathan... déjame dormir un poco más.

    ―No―le dijo Nathan serio―Levántate, hoy partimos directo al campamento.

    ― ¿Que campamento?...―ella bostezo.

    ― ¡Al campamento! Donde nací, crecí y aprendí. Donde tú también aprenderás.

    ― ¿Aprender qué?

    ―Se nota que recién te levantas. ¡Donde aprenderás a defenderte! Nos iremos antes de que caiga la noche, aunque de seguro llegamos antes del atardecer.

    Janette se levantó.―No se te ocurra decir «no queda muy lejos», porque sé que no es cierto.

    ―Solo diré que no estamos ni muy cerca, ni muy lejos. ¿Estás lista?―se equipó su mochila.

    ―Si...―respondió Janette con pocas ganas.

    Comenzaron a caminar directo al campamento. Janette notó la emoción de Nathan de volver a su hogar a través de sus ojos. Sabía qué hacía mucho que no volvía allí.

    Caminaron y caminaron hasta toparse con un enorme muro agrietado, pero que aún se mantenía firme.

    ― ¿Fin del camino?

    ―Llegamos―dijo Nathan con una sonrisa.

    Él extendió su mano y el apoyo sobre un hueco que había en el muro. El hueco emitió una luz azul, y el suelo comenzó a temblar. Janette se agarró fuerte de brazo de Nathan.

    ― ¿Q-que es esto?

    No respondió. Dejó que descubriera la respuesta sola. El muro reveló una puerta de piedra frente a ellos, que se abrió de par en par. Pasaron por la puerta y esta se cerró. Habían llegado al campamento.



    ¡Esto es todo por hoy! Espero que les haya gustado. ¡En el próximo capítulo habrá nuevo personaje! ¡Estén atentos! Recuerden que si les gustó, dar Like, comentar y compartir este FanFic con sus amigos. ¡Gracias por todo y nos vemoooos!...
     
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    Babette

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    ¡Hola, hola! Hoy les traigo el cuarto capítulo de "La senda del Felino", ¡junto al nuevo personaje! Espero que disfruten mucho leyéndolo. Sin nada más que decir... ¡a leer!...



    El campamento, formado únicamente por hombres y mujeres gato. El lugar en el que Nathan nació, creció y aprendió todo lo que sabe hasta este día. Se encontraban flores con todo tipo de colores y algún que otro comerciante al que podrías comprarle o vender cualquier cosa a un precio justo.

    ―¿Qué te parece? ¿Te gusta?

    ―Es... bonito. No pensé que hubiera tantos... como tú, reunidos en un solo lugar―respondió Janette, mientras ella curioseaba una de las carpas de los comerciantes.

    Nathan miró hacia otro lado, como si estuviera buscando algo o a alguien.

    ―¡Mira, mira! ¡Nathan!... ¿Nathan?―al no escuchar respuesta, se giró y vio que él no estaba junto a ella―¿dónde estás?

    ―Creo que al hombre que buscas se fue por ahí, querida―le dijo el comerciante con tono amable, señalando una escalera que llevaba a lo alto de la muralla agrietada.

    ―Gracias...―respondió Janette y corrió a subir las escaleras.

    ―¡Luego puedes venir y comprar algo si te apetece!―gritó el hombre a la niña, mientras la veía subir las escaleras.

    Llegó a lo alto de la muralla y vio a Nathan parado frente a ella, de espaldas. Sintió su presencia.

    ―¿Qué necesitas?―se giró.

    ―¿Qué haces aquí?―le preguntó Janette sin responder.

    ―Es de mala educación responder a una pregunta con otra. Una de las cosas que debo enseñarte...―miró el otro lado de la muralla desde su posición y vio como la puerta de piedra por la que entraron Nathan y Janette se abría.

    ―¡Llegó!―dijo Nathan, emocionado. Era la primera vez que Janette lo veía así.

    Enseguida él bajo las escaleras y corrió hacia la puerta. Janette lo siguió lo más rápido que pudo.

    Una mujer gato entró al campamento. Era un poco más alta que Nathan, tenía el pelaje de color beige y llevaba puesto el conjunto completo de una armadura de acero.

    ―¿Nathan?―dijo la mujer mientras lo miraba con los ojos entrecerrados. Tenía una voz aguda.

    Él ni siquiera respondió, solo la abrazó con gran fuerza.

    ―¡Lola! ¡Te extrañe!―dijo Nathan mientras ronroneaba.

    Janette los miraba a ambos, confundida, pero no quiso decir nada para no echar a perder el momento.

    ―¡Nathan! ¿Quién lo diría? ¡Has crecido bastante durante tu ausencia―respondió Lola mientras le acariciaba la cabeza―¿Esta pequeña humana?―se agachó para observar a Janette de cerca.

    ―Soy Janette.

    ―Oh... casi me olvidaba. Lola, ella es Janette, una pequeña amiga. Soy su tutor.

    ―Un gusto―dijo Janette.

    ―Y ella es Lola, mi hermana querida. Se la pasa la mayoría del tiem-... ¿Lola?

    La mirada de Lola se perdió por unos segundos al escuchar el nombre de Janette.

    ―... ¿Tú eres... aquella niña del bosque?


    Habían pasado unas horas desde el encuentro de Nathan con su hermana. Estaban reunidos los tres dentro de la carpa que pertenecía a Lola.

    ―Pues... si... yo recuerdo haber despertado en el bosque aquel día.

    ―Entonces eres tú―dijo Lola con seguridad.

    ―¿Me explican que está pasando?―preguntó Nathan confundido.

    ―Yo tampoco entiendo mucho lo que dice Lola―dijo Janette mientras la miraba.

    Lola suspiró y comenzó a responder preguntas.

    ―Estaba cazando ese día, pero tuve que refugiarme en una cueva a causa de la lluvia. Cuándo el tiempo se calmó y solo lloviznaba, me decidí a seguir con lo mío. Entonces me encontré con una escena horripilante.

    ―¿Que escena?―preguntó Janette, asustada por el relato de Lola.

    ―¡Deja que termine!―dijo Nathan, atento a lo que relataba su hermana.

    ―... Encontré a una chica de unos veinte años, seguramente. Era rubia y tenía la piel pálida. Tú estabas a su lado―miro a Janette un momento.

    ―Era ella... ¡mi hermana!―comenzó a prestar más atención al relato.

    ―Estaban las dos, inertes, en el suelo. Tu hermana tenía los ojos bien abiertos, no como tú, que estabas... inconsciente, más que dormida. Ella estaba asustada, no paraba de gritar tu nombre. Intenté ayudarlas, pero... entonces apareció esa mujer, con ese... manto oscuro tapándole absolutamente todo el cuerpo y parte de la cara.

    Janette comenzó a recordar aquel dragón que había destruido Ravenwood, y la mujer misteriosa que se encontraba parada sobre su lomo.

    ―Creo que ya sabemos quién es el responsable de la desaparición de tu hermana―dijo Nathan a Janette―. Pero, ¿tú no estabas en casa, esperando a tu hermana?

    ―Si... eso es lo que recuerdo.

    ―¡Que no termine!―les regañó Lola―. Como sea... mientras que tu hermana intentaba despertarte a gritos, la mujer se reía. Y pronunciaba... unas palabras extrañas. Es cuándo a tu pariente se le perdió la mirada. Iba a hacer lo mismo contigo―le dijo a Janette―pero la asuste. Aunque lamentablemente... eso no evitó que se llevara a tu hermana. Disculpa.

    Janette no dijo nada, solo asintió con la cabeza. Aunque se notaba cierta tristeza en sus ojos, ella también sentía alivio por descubrir lo que realmente ocurrió ese día.

    Nathan la miró y le dio unas suaves palmadas en la cabeza, acompañadas por una leve sonrisa que se formaba en su rostro

    ―¿Crees que... ella siga con vida?―preguntó Janette a Lola.

    ―No puedo asegurarte nada, pequeña. Pero eso no significa que debas perder las esperanzas.

    ―¿Qué tal si me ayudas con el entrenamiento de Janette?―le preguntó a Lola.

    Ella se quedó pensando un rato―Pues... tengo todos los días a partir de hoy libres... así que si.

    ―¿Cuándo empezamos?―preguntó la pequeña.

    Nathan estuvo a punto de responder, cuándo su hermana se le adelanto.

    ―Mañana en la mañana. Puntuales. Cuándo los comerciantes se preparen para abrir sus puestos, ahí será el momento de entrenar.

    ―Yo quería entrenar por la tarde... pero...

    ―¡No se puede perder tiempo! ¡El entrenamiento es importante! ¡Padre te entrenaba todos los días por la mañana y mira lo que eres ahora!―señaló a Nathan de pies a cabeza.

    ―Es cierto―sonrío Janette―me salvo del ataque de un dragón.

    ―¿Ves?―dijo Lola.

    Nathan se sonrojó levemente―Esta bien, empezaremos mañana en la mañana. Ahora, las dejaré solas, para que se conozcan, yo me iré ya a dormir―salió de la carpa de su hermana y se fue directamente a la suya.

    Lola y Janette charlaron hasta la medianoche, cuándo Lola la mandó a descansar para en la mañana despertara con todas las fuerzas necesarias para el entrenamiento. La aventura estaba por comenzar.


    ¡Pues es todo por hoy! ¡Espero que les haya gustado! Recuerden dar Like, comentar y compartir este FanFic con sus amigos. ¡Nos vemos en el siguiente capítulo! ¡Adióssss!...
     
  8.  
    Marina

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    Hola, por fin puedo dejarte mi comentario. Bien, para comenzar, que bueno que rescató Nathan a Janette. Me causó un poco de risa el que el hombre gato llamara lagarto al dragón que si bien ambos son reptiles, como dijo, lo más correcto, si quería llamarlo de otra forma, hubiera sido que lo llamara serpiente, pues es de hecho lo que el nombre de dragón significa. Es interesante la aparición de ese personaje montada en el dragón, me sorprendió en el siguiente capítulo que esa mujer fue quien se llevó a la hermana de Janette, ahora la preguntá que queda en el aire es si está viva. Espero que sí y que Janette se entrene muy bien para que pueda rescatarla con ayuda de Nathan y Lola, la que por cierto me imaginé como la gatita, capitana del barco de la película el planeta del tesoro.

    Pues espero el que sigue, que la pases muy bien.
     

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