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Long-fic La Guerra de la Corporación Rekenber - Ragnarok Online

Tema en 'Fanfics sobre Videojuegos y Visual Novels' iniciado por luigipadovano, 19 Noviembre 2020.

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    luigipadovano

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    Título:
    La Guerra de la Corporación Rekenber - Ragnarok Online
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Acción/Épica
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    1923
    Capitulo I El Asedio de Prontera


    Ha transcurrido un mes y medio desde que el ejército de la República, controlado desde las sombras por el siniestro Mr. Rekenber, es decir, el presidente de la Corporación del mismo nombre, partiera desde la conquistada ciudad de Payon en los bosques templados, hasta Prontera situada muy al sur del Reino Rune-Midgard. Su comandante el general Flamat Kampten, un hombre de mediana edad de cabellos castaño oscuro, ojos marrones claro que vistiendo uniforme verde oliva con charreteras doradas tiene según las ordenes de Mr. Rekenber plena libertad de acción en su estrategia. Considera el mejor curso evadir la ciudad amurallada de Geffen donde serían recibidos por la gran mayoría de los magos sobrevivientes de la batalla de Aldebaran. Algo es claro, si Prontera cae, con ella se derrumbara el ejército regular de un reino que combate con armamento propio de la era de la pólvora y la magia tradicional contra un ejército de la era industrial de fusileros granadiers y artillería de vanguardia apoyado por los sword y bow master de las forjas de Thor, magos de asalto mejor conocidos como Profesores y artillería de vanguardia, con su indispensable tren logístico de diligencias jaladas por Pecos Pecos, que es el punto más vulnerable de la maquinaria militar más poderosa del mundo, conocido como Midgard.

    En Prontera se escucha el tañer de las campanas de la iglesia. Muchos súbditos se congregan en la gran y bonita iglesia de piedra blanca a orarle a la benevolente diosa Freya por un milagro. Los sacerdotes ofician la misa y dan la bendición a los feligreses. Mientras en la puerta norte, el general Dorian Hudson, un lord knight de cabellos pelirrojos y ojos verdes, con una impresionante armadura negra, sosteniendo una lanza y montando su peco peco arenga a sus tropas.

    - Vivimos momentos de gran peligro, aventureros y caballeros de todos los rincones de Rune-Midgard. La insolente Corporación Rekenber nos ha arrebatado el norte, el soldado opresor holla el suelo del reino sembrando desolación y muerte mientras Mr. Rekenber saquea nuestras riquezas cobrando onerosos impuestos y forzando a nuestros jóvenes a unirse a sus milicias colaboracionistas. Hoy ustedes deciden si mueren como esclavos o luchamos como hombres libres –

    - Lucharemos como hombres libres – Responden en coro los cuarenta paladines y ochenta Lords knights ataviados con brillantes armaduras sosteniendo sus respectivas espadas y lanzas y montando sus pecos pecos. Tras ellos se alinean unos doce High Wizards, tres hombres y tres mujeres ataviados con elegantes y coloridas túnicas y en lo alto de las almenas unos cuarenta hunters y diez snipers que visten ropas de cuero. Mientras en el magnífico palacio real de Prontera los Royal Guard vigilan ningún asesino de la Corporación ose atacar al joven príncipe Veritio. Un adolescente de cabellos castaños claro y ojos verdes, quien sentado en el trono y contando con tan solo dieciséis años de edad aguarda nervioso el desenlace, porque ha sido elegido por los sacerdotes y el consejo de nobles para sustituir al rey y sus herederos muertos en la conspiración de la isla Nameless.


    Los caballeros de Prontera esperan el asalto enemigo se produzca en la puerta oeste. Sin embargo el general Flamat tiene otro plan, decide bombardear con sus tres artillerías de campaña de 105 jaladas por pecos pecos, una sección de la blanca muralla oeste, al norte de la puerta, mientras sus cañones de 38 mms. de metal gris claro castigan las almenas. Los proyectiles explosivos demuelen trozos de almenas y proyectan por los aires a varios de los hunters apostados, provocando los restantes tiradores defensores abandonen este sector de la muralla so pena de ser barridos por la artillería corporativa.


    Sin otra alternativa, aparte de la impensable rendición el general Dorian ordena cargar a sus caballeros a través de la puerta oeste. Flamat al divisar a los valientes paladines y knights, algunos de los cuales portan sus estandartes en las lanzas. Dice – La victoria está servida en bandeja de plata, grenadiers denles una cálida bienvenida –

    Para evitar el fuego de artillería hiera a sus propias tropas, el jefe de artillería ordena cesar los disparos.

    Los grenadiers cuyos uniformes propios de un ejercito regular, exhiben el color claro con su correspondiente casco. Apuntan sus fusiles de repetición* en dirección a la caballería enemiga que se acerca al galope mientras en los flancos son apoyados por unos ochenta profesores, ataviados con sus coloridas túnicas y luciendo sus características mangas independientes, habiendo entre ellos cincuenta y dos mujeres, algunas de cabello rubio, otras de cabello castaño claro, castaño oscuro, negro y una pelirroja. Con el detalle que a ellas las transportan en las diligencias para evitar que se destrocen los pies por atravesar medio continente usando zapatos de tacón cerrado. En los extremos de la formación se alinean los monstruosos sword master, unas armaduras de acero movidas por magia, que sostienen grandes espadas y escudos cuyo cometido es impedir la caballería enemiga pueda cargar directamente contra los magos republicanos. Aquellos autómatas son apoyados por los bow master unas armaduras que portan ballestas.

    Los cuarenta granaderos de la primera fila abren fuego con sus potentes fusiles, unos once paladines y quince knights caen muertos por las balas. Entretanto la primera fila de grenadiers retrocede y la segunda fila les releva disparando causando aún más estragos en los heroicos caballeros. Ni así retroceden, sino persisten en su suicida carga lloviéndoles por los flancos los mortíferos fire y cold volts que conjuran los profesores a una velocidad endemoniada. Los tres paladines más resistentes cargando en sus monturas consiguen alancear a tres profesores no tan duchos en las artes guerreras, pero caen acribillados por numerosos cold volts. Mientras dos francotiradores republicanos ocultos entre los granaderos se centran en derribar a dos knighs de amenazante aspecto, los sword master avanzan describiendo mortíferos tajos de mandobles y los bow master disparan virotes de ballesta punta de acero contra los knights más cercanos a los profesores, con tanta potencia que sus tajos y proyectiles perforan el peto de sus armaduras de placa. Los grenadier no necesitan que los defiendan puesto que arrojan sus mortíferas granadas de mano que al estallar quiebran las patas de los pecos pecos derribando aún más jinetes. Finalmente se produce la confrontación cuerpo a cuerpo. Los grenadier desenvainan sus sables de acero cargando contra los escasos jinetes reales. Si bien un paladín o un lord knight son mejores en este ámbito los grenadier son lo bastante competentes para poder darles batalla con sus sables y se valen de su mayor número para rodearlos. El combate es duro y los republicanos sufren acusadas bajas al masacrarlos. Al finalizar la refriega yacen muertos en la campiña todos los caballeros que acudieron a la refriega, incluyendo el general Hudson frente a las bajas por parte de la Republica. Constando ocho profesores, quince grenadiers muertos y un sword master que es declarado irreparable.

    Más la batalla no ha terminado. Flamat ordena a sus diecinueve sword master ingresar por la brecha practicada en las murallas, seguidos por detrás por los bow master y un grupo selecto de profesores. Las flechas de hunters y snipers se ven impotentes para detener a estos monstruos metálicos quienes destrozando una casa a punta de mandoblazos, se abren paso hacia una calle de Prontera. Los citadinos huyen aterrorizados pidiendo auxilio a los archimagos quienes abandonando la puerta norte acuden al rescate.

    Los archimagos, que incluyen tres talentosas magas se posicionan en la calle, apoyados por sumos sacerdotes de ambos géneros y comienzan a conjurar sus Lord of Vermillón. De haber cargado los hechizos podrían haber destrozado a los sword master. Infortunadamente para ellos detrás de los sword master marchan cinco bow master que disparan sus mortíferas flechas. Los sacerdotes invocan Pneuma protegiendo a los magos leales al reino. Pero los profesores republicanos haciendo acto de presencia comienzan a descargar sus volts acribillando sin piedad a los archimagos. Los sacerdotes y una high wizard sobreviviente quedan a merced de los sword master y sin más alternativa emprenden una veloz huida. Los civiles de la ciudad se agolpan junto al palacio real siendo un hecho que Prontera ha caído.

    Informado del éxito del asalto Flamat entra triunfalmente en la ciudad escoltado por sus grenadiers, marcha hacia el palacio real y tras una breve conversación con el príncipe obtiene una favorable capitulación. Puesto que Veritio se ha hartado del derramamiento de sangre. Flamat le promete que no saqueara la ciudad y respetara la vida no solo de los civiles, sino de quienes se rindan a condición el príncipe proporcione víveres suficientes. Veritio responde que debido a que el ejército de la Republica no es tan numeroso las demandas son aceptables, firmando el tratado que lo convierte en soberano vasallo de la Republica pudiendo conservar además del control nominal de Prontera, las ciudades de Alberta e Izlude. Por supuesto Prontera quedara vigilada por una nutrida guarnición republicana. Está claro que Mr. Rekenber deseaba aplicar este convenio para disponer de tiempo y algún aliado regional contra la inevitable resistencia a la ocupación. Ante tal promesa y viendo lo fútil de oponerse a la prudente decisión de su príncipe los guardias reales deponen las armas. Algo que se puede decir a favor del general republicano es, que a diferencia de Mr. Rekenber; Flamat es un hombre de palabra.

    Las guerras no son tan predecibles para creer que un tratado resolverá todos los problemas. Una importante columna logística con refuerzos de veinte carrozas y treinta diligencias ha viajado desde Lighthalzen, pasando por Payon y ahora avanza lentamente por un tortuoso sendero que atraviesa los bosques de abetos, higueras, manzanos, olmos y robles de Rune-Midgard. La columna es protegida por unos cincuenta milicianos mercenarios, por veinte grenadiers recién graduados de la academia militar y unos quince profesores egresados de la universidad de Yuno contando además con cuatro alquimistas y cinco sacerdotes. Aun así esto no disuade a las fuerzas rebeldes que desde su cuartel en Geffen se disponen al asalto. Los rebeldes son unos veinte hunters y gunslingers apoyados por un puñado de asesinos, dancers, bardos, dos sacerdotes y cuatro high wizards. En la espesura se oye aullar a los lobos y de repente se hace el silencio que precede a una emboscada. El comandante de logística informado por un explorador en peco peco detiene la caravana y alerta a sus soldados. El resultado es que los hunters rebeldes son recibidos a tiros por los milicianos sufriendo ocho bajas, los doce hunters restantes comienzan a disparar flechas a discresión. Los milicianos en el trance de recargar sus mosquetes de chispa van cayendo como moscas.


    Los profesores que vigilan las carretas acribillan con sus volts a las dancers, bardos y high wizards y los grenadier se baten a tiros con los gunslingers superándolos en potencia de fuego. Los hunters rebeldes se las arreglan para destrozar cinco carretas pero han sufrido demasiadas bajas y en cuanto los milicianos sobrevivientes consiguen recargar, huyen en desbandada al perder cinco miembros más, víctimas de las balas. Los milicianos y grenadier los persiguen sin cuartel, abatiendo a tiros a cuantos consiguen dar alcance, es decir a aquellos guerrilleros quienes movidos por la codicia saquearon las carretas destrozadas.

    *Los fusiles de repetición de los grenadier son de la clase MRP-32. Siendo producidos por Rekenber Corp. Siendo capaces de perforar armaduras de placa pueden disparar hasta cinco balas. No en ráfaga pero si rápidamente. Si bien se ha desarrollado una mirilla de francotirador, la producción de este aditamento es muy escasa. Y los pocos francotiradores destacados en su mayoría han muerto luchando contra guerrillas.
     
  2. Threadmarks: Capitulo II Muerte en los bosques de Payon
     
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    Título:
    La Guerra de la Corporación Rekenber - Ragnarok Online
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Acción/Épica
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    2747
    En el campo de trabajo de Payon. En la cabaña de oficiales que cuenta con dos pisos. El alquimista Altemirich, hombre de cabellos negros, lacios y largos, cuyos ojos son del color del azabache vistiendo unas ropas de cuero negro ingiere una botella de sake típico de la región mientras la capitana Caroline Volter, la warlock de cabellos castaños, ojos violáceos, vistiendo una túnica negruzca complementada por botas del mismo color se abanica el rostro diciendo – Ah, el calor del verano –

    - ¿Deseas algo querida? –

    - Que hubiera algo de brisa, luego me das un masaje en la espalda –


    Entretanto en la vía férrea, un agotado trabajador con poblada barba negra suplica con voz cansina - No quiero morir – Mirando a los milicianos - Estoy cansado de trabajar –

    El guardia replica fastidiado - Trabaja, o llamamos a Caroline –

    - Si al menos nos dieran tres comidas diarias, una ración de arroz y un tazón de judías rojas no es suficiente alimento –

    - También les dan un plátano hervido diario más una ración adicional de sopa los sábados y tienen el domingo libre–

    - Extraño el jugo de frutas recién exprimido –

    - No hay tales lujos, hay racionamiento, si quieren fruta recoléctenla del bosque los domingos –

    - El alquimista y la warlock comen carne en conserva –

    - Ellos son oficiales al mando –

    - Ustedes milicianos vendidos comen carne o pescado una vez por semana e ingieren sake con regularidad –

    - Es el pago por luchar por la libertad –

    - Opresor – Replica un trabajador.

    - Nosotros no dictamos las reglas, si quieren quejarse hablen con los oficiales –

    - Caroline nos matara –

    - Si mueren Freya los recibirá con los brazos abiertos – Dice burlón el guardia.

    - Búrlate de nosotros, pero no de nuestras creencias –

    - Ya me canse – Exclama un adolescente soltando la pala – Traigan a la warlock, morir es mejor que este infierno –

    - Oh un valiente, o mejor dicho un inconsciente, no creas que te dará una muerte agradable –

    - Me da igual, es más rápido que consumirme bajo el sol –

    - Bien, traigan a la warlock –


    - Me llaman de nuevo – Exclama la warlock tomando el báculo. Presentándose junto al adolescente – Escucha, te doy dos opciones para morir, quemado o envenenado – Acariciándole la mejilla – Pero la verdad no disfrutare matando a alguien tan joven, yo de ti trabajaría, de niña mendigaba por las calles y mira la posición que alcance – Agrega sonriéndole – Retráctate y olvidare tu insubordinación -

    - Esta vía la usaran para traer más soldados malvados –

    - Es parte es cierto, pero también traerá comida, medicinas e inventos geniales para uso civil –

    - Mi madre y mi novia murieron en la guerra, odio a la República, no me importa si me quemas o me envenenas –

    - Eres un idiota – Exclama airada la warlock asestándole una patada en el estómago – Estas resentido y dejar vivo a alguien así nos dará problemas porque ansiara vengarse –

    El joven derrama lágrimas.

    - Pero como haz sufrido tanto – Agrega la maga – Te mostrare mi compasión – Alzando el báculo – No mires, no usare fuego o veneno –

    El adolescente obedece. Entonces la warlock lo ejecuta propinándole un formidable baculazo que resuena en el cráneo, por si las dudas la implacable chica lo remata de un segundo golpe, ensangrentando la punta de su arma.

    - Muerto, ¿Alguien más quiere sincerarse? –

    - No, trabajaremos – Responden los trabajadores del campo.

    La warlock se dispone a retirarse.

    - Espera, estoy harto del trabajo – Responde el trabajador barbudo – Pero no deseo morir –

    - Entonces trabaja y de castigo por la queja – Exclama Caroline meditando la penitencia.

    - Póngale trabajo extra – Pide un miliciano.

    - No soy tan cruel, dejémoslo en que vas a suplicarme de rodillas que no te mate –

    - Mi dignidad, quedare en ridículo –

    - Elije tu dignidad o tu vida, otro oficial te pondría más trabajo –

    - Elijo mi vida – Responde el trabajador inclinándose frente a la maga.

    - Eres un hombre inteligente, ahora quiero oír las palabras mágicas –

    - Se lo suplico no me mates –

    - Bien – Dice burlona la warlock ahora regresa al trabajo!! – Viendo al trabajador retornar a sus deberes, Caroline voltea a mirar al miliciano

    - Y usted miliciano Kaon – Mirando fijamente al colaboracionista - Por la sugerencia tan abusiva va a ir a recolectar fresas para los trabajadores, mientras yo esté al mando el objetivo es construir la vía férrea, no complicarles más su desgraciada existencia y nada de golpes, al menos desee que lo calcine el domingo delante de los obreros –

    - No se repetirá oficial –

    - Descanse soldado -

    A continuación la Warlock extrae su pañuelo y procede a limpiar prolijamente la punta del báculo que ostenta un exótico ámbar protegido por un pesado aro negruzco.


    Por la tarde Altemirich masajea por largo rato los hombros de su capitana. Al relajarse ella lo besa apasionadamente en la boca siendo correspondida por su novio. Después de hacer el amor se quedan mirándose tiernamente pasando un momento romántico juntos.


    Al cabo de tres días. Altemirich al revisar la bodega se topa con un espía, es decir un miliciano traidor. El espía fracasó en envenenar con una pócima una botella de sake que los oficiales tomarían y descubierto en pleno lance es detenido por el alquimista, que sosteniéndolo por detrás da tiempo a que los milicianos lo arresten. Al interrogarlo descubren que fue contratado por el capitán Suyin, comandante de la guerrilla de Payon. La Warlock al ser informada resuelve darle un castigo ejemplar. Ordena que aten al asesino a un poste y llamen a todo el campamento para presenciar la ejecución del traidor. Entonces ante los milicianos y trabajadores la warlock le dice al reo – Te metiste con la comandante equivocada –

    - No temo a nada –

    - Por qué no me conoces – Responde la Warlock, practicándole cortes con una daga en los brazos y las piernas.

    El asesino grita – No cederé ante ti, bruja –

    - Interesante, ¿Incluso si hago esto? – Pateándole enérgicamente la entrepierna.

    - Uaah!! –

    - ¿Por qué aceptaste traicionarnos? –

    - Soy un patriota, me pago el comandante rebelde –

    - Dime la ubicación de su campamento, entonces tu muerte será más llevadera –

    - Nunca!!, No traicionare a los míos -

    - Hace tiempo que no ejecutamos un rebelde – Dice la warlock alzando la mano, conjura una esfera pequeña de fuego y la arroja perforando la barriga del hombre – Esto no es suficiente para matarte rápido –

    El espía, retorciéndose de dolor suplica - Piedad!! -

    - Serpiente rastrera – Declara la maga escupiendo el rostro del hombre

    - Intentaste administrarme veneno, por ello te veré morir dolorosamente – Conjurando – Veneno!! – Exclama arrojándole una nube morada de veneno corrosivo.

    Al verse envuelto el espía se retuerce de dolor, al abrasar la sustancia su piel, su garganta y sus pulmones no tardando en desplomarse sin vida, con el traje corroído y severas quemaduras rojizas en las partes descubiertas.

    - Ni siquiera un asesino podría soportar mi veneno – Dice con voz gélida la maga - Al fin y al cabo son simples mortales -


    Sobra decir que la Warlock logro atemorizar a los espectadores, incluyendo al curtido Altemirich.


    Lentamente va progresando la construcción de la vía férrea. Un venturoso viernes Caroline recibe una carta de felicitación por parte de Mr. Rekenber quien le envía de refuerzos dos grenadiers que ella pone a custodiar la sala del primer piso de la cabaña.


    Aquella noche Altemirich quien ronda el campamento contemplando las luciérnagas es emboscado por dos hunters de la resistencia apostados en árboles. El alquimista percibe al más viejo arrojando una bomba acida a un roble. Un hunter perece escaldado y el segundo tirador consigue acertarle una flecha en el hombro izquierdo, siendo abatido por un miliciano de escolta. Caroline le venda la herida llamándole imprudente. Mientras el alquimista guarda reposo, el sábado siguiente por la noche diez snipers asaltan el campo de concentración cortando el vallado con unas cizallas. Dos milicianos caen en las trampas de los guerrilleros cazadores y seis más son abatidos a flechazos. Los milicianos responden a tiros contra un enemigo invisible en la oscuridad. Caroline sale en compañía de sus dos grenadiers. La warlock conjura fuego incendiando los arboles cercanos e iluminando la noche. Los hunters viéndose descubiertos se concentran en eliminarla y comienzan a arrojarle flechas a discreción. Caroline se cubre tras un árbol y conjura – Veneno!! - envolviendo con una nube corrosiva a dos jóvenes cazadores que perecen de manera agónica.

    - Caen como ratas – Comenta, recibiendo una flecha en el costado izquierdo.

    - Esta herida, acabemos con ella –

    - No será tan fácil – Responden los grenadiers abriendo fuego con sus fusiles y acribillando a dos snipers.

    - Como que hoy se vino toda la resistencia – Comenta un granadero, arrojando una granada entre los árboles, el hunter apostado salta a una rama alta evitando la explosión. El segundo granadero arroja una granada que al estallar manda a volar por los aires al citado tirador enemigo.

    Entre tanto cuatro milicianos más yacen muertos por las flechas de los cazadores, quienes determinados a matar a la warlock mandan a sus halcones a por ella. Los halcones rastrean a Caroline quien conjurando fire bolt calcina a un ave castaño claro. La segunda hunde sus garras en la espalda de la maga rasgándole la túnica y haciéndola sangrar y gritar de dolor. Un grenadier arremete con el sable quitándole el ave rapaz de encima. Entonces los cazadores liberan a su carta de triunfo una jauría de doce lobos amaestrados. Los grenadier disparan con gran precisión matando a cuatro de los animales de pelaje grisáceo. Viendo muy cerca a los restantes desenvainan sus sables y luchan ferozmente pereciendo, no sin llevarse con ellos a seis más de los animales. La Warlock, ocupada en evadir las flechas de dos snipers y calcinarlos no pudo auxiliarles. Contempla con pesar los soldados caídos siendo devorados por los lobos.

    Viéndose acorralada exclama – Muerta antes que humillada!!, vengan a por mí –


    A continuación conjura – Inferno – Calcinando a dos lobos que mueren aullando de agonía. El último animal asustado por el fuego se pierde entre los matorrales. La Warlock estando visiblemente agotada camina lentamente hacia la cabaña musitando – Los vengare, mis leales soldados –

    Entonces un hunter sale de entre los matorrales apuntándole por la espalda y disparando. Caroline cae tendida en la tierra marrón oscuro. Oyendo el revuelo, aun vendado Altemirich acude en su auxilio arrojando un hacha de las livianas al joven cazador de cabellos negros. Quien se desploma con el arma clavada en la cabeza.

    - Caroline, debí acudir antes – Exclama el alquimista levantando a la malherida warlock del suelo, la carga entre sus brazos y entrando a la sala de la cabaña la deposita delicadamente en el sofá.

    - No es tu culpa, estabas bajo los efectos de un sedante, esta flecha es el castigo que los dioses me envían por mis actos – Dice débilmente la chica – Debes ser más fuerte que yo, únete a quien gane esta guerra sea quien sea, prométeme que lo harás –

    Con lágrimas en los ojos, el alquimista exclama - Lo prometo Caroline

    - Toma mi mano, perdóname por no poder seguir viviendo mi pequeño –

    El alquimista la toma de la mano. Entonces la warlock pronuncia sus últimas palabras – Crema mi cadáver y esparce las cenizas en el bosque, luego retorna a Lighthalzen, por aquí te van a matar –

    - Juro que lo hare mi luna –

    La warlock emite su último suspiro, cerrando los ojos y sumergiéndose en la quietud de la muerte.

    Al tiempo que los trabajadores del campo de concentración son guiados a la libertad por los hunters sobrevivientes. Altemirich, presa de la desolación. Recita de rodillas junto al cadáver una larga plegaria a Freya rogándole acoja en el cielo a Caroline. Pensando en que quizás al día siguiente la muerte habrá venido a por él. Se apresura a cumplir la última voluntad de su amada, arrojando su cuerpo al bosque en llamas contempla como aquellas lo envuelven tornándolo en humo y cenizas.

    Bajo el abrigo de la noche Altemirich retorna a Payon siendo recibido por el oficial Norbert, hombre ya anciano de blancos cabellos y ojos grises con una larga cicatriz en la mejilla izquierda quien invitándole a su alojamiento en el cuartel le dice – Tome asiento y cuénteme lo ocurrido –

    - Los rebeldes asaltaron el campo de prisioneros -

    - ¿Qué ocurrió con la capitana Caroline? –

    - Ella no la conto. Soy el único sobreviviente que no deserto –

    - Lo lamento profundamente, supe que estaban comprometidos –

    - Si, íbamos a casarnos cuando construyeran el ferrocarril –

    - ¿Quiere licor de arroz? –

    - Esta vez no, lo que quiero es venganza contra esos hunters –

    - Si supiéramos donde se oculta el campamento rebelde –

    - Présteme sus grenadiers y le juro por la memoria de mi novia que le traeré la cabeza del rebelde –

    - Debe sentar cabeza, pero esos rebeldes no pueden esperar o podrían retomar Payon, mañana mismo los cazaremos –


    Al despuntar el alba. Norbert ordena a sus veinte grenadiers apoyados por treinta mosqueteros colaboracionistas marchar por la vía del ferrocarril hasta llegar al derruido campo de prisioneros. Observando arboles ennegrecidos y brasas humeantes del incendio de la noche anterior, manda a un guía nativo rastrear las pisadas de las botas de los hunters que se adentran en la hojarasca anaranjada y castaño. Al marchar, Altemirich divisa por breves instantes un ninetales de pelaje dorado pensando…Es raro ver uno fuera de las cuevas de Payon, debe de haberse extraviado…


    Al cabo de media hora de caminata se topan con un manantial de aguas termales bordeado por rocas de tonalidades naranja y castaño claro. Al rodearlo divisan dos pozos de agua fresca junto al que se levantan unas catorce chozas de bambu, unos tendederos de ropa de bambú y otras estructuras de madera sosteniendo animales de caza secándose al sol. Vislumbrándose al fondo un bosque de bambú.

    - Lo hallamos – Dice Altemirich tomando el hacha que porta en la espalda. Al acercarse más a la aldea avista en una atalaya de la entrada un hunter de cabellos negros que sostiene unos binoculares. El alquimista le arroja una bomba acida neutralizándolo antes que desate la voz de alarma. De todos modos dos hunters escuchan los alaridos del hombre al morir y salen de una cabaña con sus ballestas cargadas. Dos grenadiers caminan lentamente a su encuentro y consiguen disparar primero. Los hunters caen tendidos en la sabana.

    Altemirich ingresa en una pequeña cabaña, ve en la sala decorada con el tapiz de una boa verde a un hunter junto al fuego junto a su esposa y su hijo. El alquimista no tuvo miramientos, gritando con furia descarga la pesada hoja de su arma en la espalda del hunter quien no alcanza a asir su cuchillo de caza. La mujer le grita – Asesino!! – Altemirich la acalla de un hachazo y ni siquiera se compadece del niño que lloriquea.

    Norbert al escuchar los gritos ordena a sus grenadiers – Destruyan el campamento, sino esta guerrilla no cesara –

    Los grenadiers arrojan sus granadas por las ventanas de dos chozas repletas de hunters. Luego irrumpen con sus fusiles, se oyen tiros. Un grenadier y cuatro hunters caen muertos. Los milicianos prenden fuego a las chozas restantes forzando a los guerrilleros a salir, los grenadier los reciben a tiros sin darles ocasión a disparar sus flechas, sin dejar con vida a nadie. Hallando lobos amaestrados encerrados en jaulas les arrojan granadas. En la masacre perecen Suwon el comandante rebelde y quince de sus familiares incluyendo sus tres hijos y la República pierde tres grenadiers y seis milicianos. Finalizada la salvaje faena, Altemirich, Norbert y los soldados se retiran de la aldea que arde presa de las llamas amarillas y anaranjadas.

    - Se percibe el hedor a sangre y muerte – dice Norbert -

    - Me vengue de esos bastardos – Responde Altemirich – Mi novia puede descansar en paz –

    - Vuelve a Lighthalzen, Mr. Rekenber te condecorara por tal hazaña –

    - Iré, aunque eso no me devolverá a mi Caroline –

    - Con el tiempo tu corazón sanara –

    - Nos hemos convertidos en unos barbaros -

    - Somos soldados hijo y el fantasma de la guerra nos perseguirá el resto de nuestras vidas –


    Retornando a Payon. Altemirich, Norbert y sus soldados entran en la taberna, una típica edificación coreana. Ellos ordenan al cantinero varias botellas de licor de arroz y beben brindando por su general y por Altemirich, el sobreviviente. Luego el alquimista se despide de la guarnición de Payon abordando una pequeña carroza negra rumbo a Lighthalzen.
     
  3.  
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    21
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    La Guerra de la Corporación Rekenber - Ragnarok Online
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Acción/Épica
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    2281
    Capitulo III Los conspiradores

    Al cabo de varias semanas Altemirich ha retornado a la cosmopolita ciudad de Lighthalzen. Mr. Rekenber le recibe en su elegante despacho. El malvado presidente de la corporación exhibe cabellos castaños con canas incipientes, siendo sus ojos almendrados. Dándole la mano al alquimista. Le felicita

    - Bien hecho, con su valerosa acción ha aniquilado por completo a una facción rebelde, Payon ha sido asegurada y por ello le otorgó la medalla al mérito, además triplicando su salario - Entregándole una condecoración en forma de un águila de plata que sostiene la insignia de la Corporación.

    - Se lo agradezco presidente –

    - No deseo le falte nada, lamento dolosamente la perdida de la agente Caroline Volter, para mí era como una hija –

    - No debió enviarla al frente –

    - La guerra exige sacrificios, usted debiera comprenderlo –

    - Excúseme señor, yo la amaba –

    - Comprendo su reacción. Puedo asignarle otra agente –

    - Para mí no habrá otra, Nunca!! – Exclama el alquimista - Las personas no son reemplazables –

    - Entiendo – Dice el presidente, con voz suave - Le relevare de misiones por un tiempo, puede retirarse –

    - Adiós presidente, por la victoria –

    - Si, por la victoria – Responde Mr. Rekenber viendo al alquimista salir de la habitación y a un escolta que viste un traje negro de ejecutivo.

    - La gente cree la guerra término, pero esto no acaba hasta que se acaba – Contemplando un colorido mapa del mundo de Midgard - Hay que subyugar a cada ciudad estado y luego ir por el Nuevo Mundo. Pero primero tomar Geffen – Clavando con la mano derecha un dardo rojizo en el punto gris que marca la ciudad de los magos.


    La ciudad de Geffen es sometida a un cerco durante un mes y medio. El general Flamat planea rendirlos por hambre limitándose a bombardear las murallas para demostrar su poderío.


    Al cabo de dicho plazo el más sabio de los archimagos agita la bandera blanca puesto que las existencia de harina en los graneros esta por agotarse. Sin embargo Flamat, enojado porque los magos rechazaron la oferta de capitular antes del asedio impone durísimas condiciones. El archimago más sabio es un anciano con poblada barba blanca. Al leer la respuesta de Flamat se queda helado de espanto.

    Las condiciones del general son las siguientes


    1 Respetare las vidas de los civiles y los magos de la ciudad, más no perdonare las vidas del mago más sabio por oponerse a la paz inicial, ni de su hija que ha fungido como portavoz de los rebeldes que acosan mi logística, asimismo fusilare a sus colaboradores más cercanos.

    2 La Academia de magia no será clausurada, sin embargo sus artículos de valor que no sean reliquias históricas los repartiré entre mis oficiales y soldados, pueden conservar el mobiliario, las reliquias y los materiales educativos.

    3 La ciudad de Geffen deberá proporcionar a diez magos competentes para que colaboren en las operaciones de contra guerrilla. A cambio impediré que mis hombres saqueen la ciudad.


    Para salvar a los pobladores de Geffen de morir de hambre. Los magos acceden. Tras entrar desfilando por las calles de la ciudad.

    Flamat reúne frente a la fuente de la ciudad a seis de los High Wizards, incluyendo al más sabio y a su hija, una maga ya bastante mayor que exhibe canas en su cabello negro. Entonces son fusilados públicamente, uno por uno. Tal como estipulan las condiciones sus oficiales y soldados reciben mediante un listado artículos de plata y oro de la Academia evitándose un saqueo desorganizado. Ocho high wizards y dos wizards son alistados en el ejército de la República. Secretamente Flamat recluta cuatro hermosas mujeres como espías prometiéndoles una jugosa paga.


    Lo peor de todo es que el general se hace de la vista gorda ante las denuncias de violaciones de cinco doncellas por parte de sus veteranas tropas, incluyendo una adulta joven, que es una wizard. Flamat intenta sobornar a la wizard cuyo nombre es Cefiria. Como ella insiste en defender su honra, sin más remedio manda a azotar junto a la fuente al granadero responsable del crimen, el cabo Rudrick y le advierte en privado a la wizard que ya castigo al soldado y si ella se atreve a presentar el caso ante un tribunal de la República, el ejército desaparecerá a su hermano Caules el pregonero del pueblo.


    Como hubo protestas, Flamat declara la ley marcial en Geffen, es decir impone un toque de queda durante la noche.

    Con la caída de la ciudad de los magos se derrumba la resistencia organizada del reino de Rune-Midgard, que se repliega a las montañas, dejando de acosar las rutas de suministro del ejército de la Republica. De todos modos Flamat no desea correr riesgos y manda a la capitán Radizca a peinar las montañas del oeste con un escuadrón elite de profesores, granaderos y los high wizards colaboracionistas que destruyen un campamento de guerrilleros de menor tamaño que el de Payon. Desde entonces la región se torna tranquila puesto que los escasos guerrilleros restantes se ven diezmados por la plaga, los orcos y los duendes.


    Entretanto el senador Bastian Cigale organiza una reunión clandestina en una habitación secreta de una biblioteca pública de Yuno, ubicada tras un gran librero. El senador es un hombre anciano de cabellos rubios pálidos y rostro arrugado que viste un traje ejecutivo negro. A la reunión asisten notables ciudadanos de la capitalina Yuno incluyendo cuatro senadores más, el detective Alfred Duncan y su esposa la archimaga Mahin Variates. Siendo el detective un adulto joven de cabellos negros alborotados y ojos café oscuro, que usa lentes ovalados y viste un abrigo y un pantalón de cuero negro complementado por mocasines del mismo color con hebillas doradas. Alfred dice

    - Saludos caballeros, les presento a mi esposa Mahin Variates – Exclama, mostrando una mujer de cabellos negros como el azabache y ojos ambarinos. Que porta una túnica morada complementada por una capa y botas negras. Y en la cabeza un gorro con negras alas de murciélago.

    - Trajiste una extraña a la reunión – Le increpa otro senador, un hombre de cabellos pelirrojos que viste una toga blanca.

    - Es muy elegante – Observa un senador más joven.

    - Ella es una archimaga y dijo que si le convence la causa nos ayudara –

    - ¿Realmente la conoce bien? –

    - Sí, pronto nos casaremos –

    - Eso no nos asegura nada – Se queja una senadora anciana, de cabellos canos.

    - Correremos el riesgo – Declara Bastian. El plan consiste en asesinar a Mr. Rekenber para restaurar la República –

    - ¿Hablan de matar? – Replica Mahin.

    - Sí, muerto Mr. Rekenber. El senado de la República podrá aprobar un fin a la sangrienta guerra que envuelve el Continente, por supuesto no vamos a devolver ningún territorio al Reino pero le brindaremos representación en el Senado y le concederemos la ciudadanía a sus habitantes –

    - Digamos que los realistas no se calmen – Expone el detective.

    - Lo harán, no tienen alternativa –

    - Que sucia es la política – Replica el detective.

    Mahin replica – Sucia o no la política que ustedes manejen, algo drástico debe acordarse, los ciudadanos comunes sufren el racionamiento de víveres como la harina de trigo, la mantequilla, el azúcar, el aceite, las papas y la carne –

    - La señorita tiene razón – Dice Bastían – El alma de la República son los ciudadanos y el instrumento para cumplir su voluntad el senado, diga su propuesta señorita Mahin –

    - Propongo quien asesine a Mr. Rekenber sea una persona cansada de la guerra, porque quien sea ejecute al tirano no vivirá para contarlo -

    - Entiendo, ustedes no darán su vida, ¿Dónde hallaremos a una persona tan desesperada? –

    - Es simple, permítame viajar a Lighthalzen junto a su marido –

    - Quien apruebe la idea de la señorita – Dice la senadora de cabellos canos - Levante la mano –

    El detective y los senadores levantan la mano expresando su aprobación.

    - Bien, la votación es unánime – Declara Bastián - Inicia la operación Kathryne –

    - ¿Por qué le pones Kathryne? –

    - Por la maga de Biolab, En cierto sentido ella aprobaría esto –

    - No estas seguro de lo que dices – Alega el detective.

    - Al menos ella estaría dispuesta a fulminar a Mr. Rekenber, al igual que a todos los presentes -.

    Al decir estas palabras, todos en la sala asienten en señal aprobatoria.

    - Con esto queda decidido el nombre y los detalles de la operación – Declara Bastian – Le concederemos dinero al detective para sus gastos y a la archimaga por su valiente gesto. Damas y caballeros Dispersaos!! Que esta reunión ha concluido -

    Aquella misma tarde la archimaga y el detective toman un dirigible hacia Lighthalzen. Al salir de la terminal del aeropuerto contemplan las calles de la ciudad recorridas por agentes policiales con uniformes azules vigilando a los ciudadanos. A continuación se dirigen a una taberna clandestina ubicada en un callejón que Mahin hallo por casualidad en un viaje anterior y ella sabe está repleta de personas que sienten antipatía por la Corporación Rekenber.

    Dentro de la taberna se ven personas con ánimos caldeando ingiriendo cervezas en grandes jarros, gritando consignas – Mr. Rekenber debe caer!! – Dice un viejo ebrio de barba marrón.

    - Un joven de cabellos rubios exclama – Ojala los clones de Biolab escapen y reduzcan a cenizas la Corporación –

    - Este lugar es horrible – Susurra el detective a su compañera.

    - Aguanta – Responde la archimaga cuchicheando en los oídos de Alfred.

    - No digas eso – Replica al joven una chica de cabellos pelirrojos – Los clones incendiarían media Lighthalzen –

    - ¿Qué buscamos? – Pregunta el detective. La archimaga responde.

    - A un veterano de guerra resentido –

    Al cabo de quince minutos de observación, la pareja notando puros ebrios esta por rendirse en la búsqueda. Entonces a la taberna entra un hombre corpulento portando un hacha, exclamando – He venido porque estoy muy enojado con Mr. Rekenber. El sacrifico a mí amada por sus mezquinos intereses –

    - Oh, un guerrero descontento – Vocifera el cantinero, hombre vestido con camisa blanca y pantalones de vestir negros – Bienvenido al club –

    - ¿Saben quién soy?, Soy el mercenario Altemirich –

    - ¿El famoso alquimista Altemirich? –

    - Sí, el mismo –

    - Te ves acabado – Dice el cantinero - ¿Quieres un trago? –

    - Hoy no, lo que deseo es venganza para mi amada Caroline!! –

    - Ella era mala –

    - No lo era, Mr. Rekenber la acogió de pequeña y por ello le fue leal –

    - Creía tener deuda con él –

    - Exacto –

    Habiendo escuchado todo, Mahin se emociona diciéndole al detective.

    - Tenemos a nuestro hombre –

    - ¿No es demasiada casualidad que entre a la taberna? – Replica Alfred en tono desconfiado.

    - Claro que no – Replica la archimaga - Un mago sabe que las casualidades no existen

    - ¿Cuál es tu precio Altemirich? – Pregunta Altemirich.

    - ¿Me creen un vulgar asesino? –

    - Eres un mercenario –

    - Depende de a quien desees muerto, nada de ancianos, niños o viudas –

    - A Mr. Rekenber –

    - ¿Por qué lo desean muerto? –

    - Para restaurar la República –

    - Me importa un comino la República, pero lo matare gratuitamente para vengar a la warlock más hermosa que Midgard haya visto, su cabello era castaño oscuro, su piel blanca como la nieve, su sonrisa la más hechizante, era una diosa dígame cuando arrojaba fuego, sus besos como la miel mezclada con ambrosía, con su atuendo parecía una ángel caída de los cielos de Midgard –

    - El presidente le arrebato a su amada – Dice una mujer - Es motivo suficiente para acriminarse.

    - Si que la amabas – Le dice el detective, al Altemirich - escucha para que tu complot tenga éxito necesitaras ayuda, nosotros distraeremos a la seguridad corporativa, ¿Tenemos un trato? –

    - No es necesario. Mr. Rekenber confía en mí.

    - Mr. Rekenber tiene ojos y oídos por doquier –

    - No en esta taberna – Comenta el cantinero.

    Sin embargo la respuesta no satisfizo al detective, quien al salir de la taberna comprobó un hombre de capa negra vigila a Altemirich. Sin pensarlo dos veces se aproxima sigilosamente a el, ejecutándolo a tiros a sangre fría. Piensa al ver el cadáver…Por la misión tuve que ignorar mi conciencia y jalar el gatillo, soy un vulgar asesino…


    Al día siguiente, Altemirich camina hasta la sede de la Corporación solicitando hablar con Mr. Rekenber. Al ser un héroe de guerra los escoltas le permiten pasar y Mr. Rekenber lo recibe en la oficina de costumbre.

    - Saludos heroico Altemirich, ¿Qué se le ofrece? – Declara Mr. Rekenber sin imaginar las homicidas intenciones de quien considera un soldado valioso.

    Altemirich estando frente a el, solo separado por el escritorio. Dice en voz baja – Tu hora llego Mr. Rekenber – Abalanzándose sobre el, tumbando un globo terráqueo que se hace añicos, esparciéndose trozos de coloridas piedras semipreciosas. Derriba al presidente de su asiento rodando por los suelos junto a el.

    El presidente de la compañía lo mira incrédulo sin alcanzar a pedir ayuda, puesto que las manos del alquimista aferran su garganta, Esto es por Caroline!! – Exclama el mercenario estrangulándolo. Un escolta siempre presente tras la puerta que viste traje ejecutivo negro, viendo la terrible escena desenfunda su revólver y abre fuego contra Altemirich hiriéndole repetidas veces el torso, manando de las heridas la sangre escarlata. Ni siquiera así el alquimista suelta a su presa durante unos minutos. Cuando el escolta logra quitar al mercenario de encima, ya Mr. Rekenber yace sin vida.

    - Altemirich exclama – Pronto estaré contigo mi ángel – Viendo en sus desvaríos a la warlock de cabellos castaños sonriéndole. Alzando las manos hacia el techo del despacho y dejándola caer, exhala su último aliento.

    - Este loco mato al presidente – Replica el escolta, horrorizado por la escena, yendo a alertar a toda la Corporación.
     
    Última edición: 19 Noviembre 2020
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    La Guerra de la Corporación Rekenber - Ragnarok Online
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    Acción/Épica
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    Capitulo IV La restauración de la República


    Es el siguiente amanecer en Yuno. Sin pérdida de tiempo el senado celebra una sesión extraordinaria aprobando poner fin de manera gradual a la política de racionamiento a los ciudadanos y prohibir el aumento del gasto militar de la República, que ya supone un abultado 15% de la producción total. Prometiendo mantener el control de los territorios ocupados, medida que tranquiliza a los generales del Estado Mayor. Además el senado destituye al actual presidente de la República, un hombre de cabellos rojizos -Cuyo nombre realmente no importa- bajo las severas acusaciones de usurpación de poder y de haber aceptado sobornos por parte de la Corporación Rekenber. Mientras la policía de Lighthalzen lleva a cabo las investigaciones del crimen del presidente, de boca en boca circula que Altemirich lo asesino por razones personales. Versión de los hechos que a la final es verídica puesto que al mercenario la política no le interesaba tal como declaro en la taberna y puesto que murió. No es posible aplicarle justicia. Este reportaje circula por toda la prensa republicana.

    A la gente realmente no le importa tanto porque mataron a Mr. Rekenber. Simplemente consideran a Altemirich un héroe y por tanto la inmensa mayoría de los ciudadanos celebran pese a sus limitantes económicas. Aquella noche en la gran plaza de Yuno se aprecian coloridos fuegos artificiales organizados por un Senado que no disimula haber recuperado su autoridad mientras las personas se agolpan expresando su apoyo a la asamblea legislativa. Los pocos granaderos estacionados en Lighthalzen se niegan a obedecer a los directivos de la compañía que intentan un golpe de estado. Debido a que han entendido sus promesas son engañosas y el problema no es el senado, sino las medidas fascistas, socialistas y totalitarias de Mr. Rekenber y su directiva sedienta de poder. Cierta archimaga y cierto detective cenan pernil con papas y puré de manzana, en un restaurante de Lighthalzen iluminado por farolillos negros.

    - Esta delicioso – Comenta Alfred al degustar la carne de cerdo bien especiada.

    - Este auspicioso día prometo no volver a ingerir licor – Responde Mahin, sonriendo.

    - Yo prometo no volver a dispararle a alguien a sangre fría –

    - Eso le encantara a Freya –

    - Bien, vamos a festejar –

    - Estoy tan alegre que podría cantar y reír toda la noche –

    - Me da cosa por Altemirich –

    - La verdad, me siento una bruja por no detenerlo –

    El detective dice con desanimo - Era el o la República –

    - Más tarde, Le pediré a Freya que le permita a tan valiente alquimista ser feliz eternamente con su amada warlock –

    - Yo también lo hare, se lo debo –

    - Eres un buen hombre, Alfred -

    - Querida. Sí no tomas licor, ¿Cómo harás el brindis?-

    - Bebiendo una deliciosa bebida de malta sin alcohol –

    - Eres tan inteligente mi archimaga –

    - Y tu tan ocurrente mi detective –


    Entretanto a través de las cañerías del barrio pobre de Lighthalzen se deslizan unos aventureros enviados por la directiva de Rekenber, que al parecer no celebra feriados logran llegar al nivel cuatro del laboratorio de Somatologia de Lighthalzen mejor conocido como Biolab. El high wizard Lure de piel clara y cabellos negros va a su encuentro. Divisando al champion que viste atuendo verde, la sacerdotisa de cabellos rubios que lidera la expedición le pregunta - Estás perdido? –

    - No, yo vivo aquí –

    - Mientes, es imposible puesto que no eres un clon –

    - ¿A que han venido? –

    - A obtener el pergamino del trono de Celia –

    - Ese pergamino fue destruido por mi amor –

    - Suponiendo que dices la verdad, ¿Entonces vinimos por nada? –

    - Exacto, váyanse, solo por esta noche no mataremos aventureros porque para nosotros la muerte de Mr. Rekenber es digna de celebración–

    - Ah, comparte el espíritu festivo –

    - Si, y no pasen por el nivel tres. Dudo que Seyren, Kathryne y compañía de dicho nivel vayan a ser tan amables con ustedes –

    La sacerdotisa, tras discutirlo con sus compañeros les disuade de continuar. Entonces los aventureros dando media vuelta se retiran, para no volver a pisar el laboratorio. Informada por el fiel Lure que el piso cuatro está libre de intrusos, la profesora de cabellos rubios y ojos rojos se pone para la ocasión un excéntrico atuendo bastante revelador que es de color blanco con motivos rojos, brazaletes dorados, hombreras doradas en forma de grandes aros, mangas independientes rojas exhibiendo en la espalda un plumoso manto negro. Además la maga no luce calzado alguno, sino pisa el suelo del laboratorio con sus pálidos pies desnudos. Celia al salir de su habitación viendo asombrado a Chen, el poderoso champion le pregunta.

    - Te gusta mi disfraz de Sorcerer? –

    - Realza tu increíble belleza –

    - Excelente – Dice Celia sonriendo levemente - ¿Qué hay de Flamel? –

    - Creando nuevas bombas alquímicas –

    - ¿De Randell? –

    - Sueña despierto que mato a Wolfchev, le perdí el rastro a Gertie pero el bardo y la bailarina danzan alegremente por un pasillo –

    - No extraño mi humanidad – dice Celia

    - Yo tampoco – responde el champion emitiendo un suspiro, al añorar brevemente la vida en Lighthalzen. Luego se dice…Aquí abajo es mucho mejor…

    - ¿En que piensas? – le pregunta Celia.

    - Si Rekenber fue derrotado –

    - Más bien diria que contenida, una corporación tan grande no pierde su influencia de la noche a la mañana –

    - Tienes razón mi amor –

    - Quizás un día aún más alegre me digan, mataron a Wolfchev –

    - Ojala ese día llegue – Responde alegremente el champion – He recobrado un poco la fe -

    - Eres tan elocuente Chen, esta noche dormiremos juntos -

    - Me hace tan feliz –


    Sin embargo no a todos les va tan bien durante la celebración. Les ilustrare. Cefiria, hermosa wizard de cabellos negros y ojos del color del azabache no ha olvidado la humillación sufrida a manos de cierto granadero. Imposibilitada de recurrir a la justicia de la República resuelve aplicar justicia a mano propia. Averigua que Rudrick vive en Lighthalzen. Ataviada con una discreta túnica blanca con una capa y botas negras y las manos cubiertas por guantes blancos se cuela en su casa durante la noche, sorprendiendo al granadero que viste una camiseta blanca y un pantalón gris bebiendo brandy en un vaso de cristal, le arroja una granada somnífera que ella elaboro mediante su conocimiento de pociones. El soldado al aspirar el gas de coloración rosácea se duerme. Entonces la maga tomándole de las manos conjura unos grilletes de hielo inmovilizándolo.


    Rudrick despierta, dándose cuenta que esta esposado mira a su alrededor.

    - ¿Dormiste bien tu última siesta? –

    El granadero reconociendo a su antigua victima grita – Eres una perra!! –

    - Escucha cerdo!! Mancillaste mi honra y de esta no sales vivo –

    - Oh, espera!! Suplica el granadero - si me dejas libre hare lo que ordenes – Agrega mintiendo. Porque en el fondo piensa es en huir despavorido.

    - No me interesa nada de ti, salvo librar al mundo de un enemigo de las mujeres –

    - ¿Qué me harás? –

    - Al fin dices algo lucido, al principio pensé en calcinarte pero no quiero escuchar tus chillidos, fulminarte con un rayo resultaría demasiado rápido para ti y como lo que mereces es mi más absoluto desprecio, te congelare hasta la muerte – Responde fríamente la maga concentrándose e invocando una corriente gélida.

    - No por favor –

    - Recuerdo que cuando me tomaste te dije que no, y luego te mordí y te arañe, no te detuviste, ¿Por qué te haría caso ahora? – Responde resuelta la maga. Conjurando.

    - Storm Gust!! -

    - Hace mucho frío – Dice el granadero experimentado quemaduras por la fría nieve.

    - Sentirás la sangre helarse en tus venas –

    - Eras una doncella deslumbrante, yo no pude resistirme a tu visión –

    - Paga las consecuencias entonces – Viendo los labios del cabo amoratarse mientras su cuerpo se torna rígido, convirtiéndose en una estatua blanca.

    La maga sentencia - Ni con tu muerte te perdonare, ruin bastardo –

    A continuación Cefiria abandona la casa y tomando en el aeropuerto un dirigible hacia Yuno. Una vez en la ciudad de los profesores, acude a una amiga académica que la recibe. Ocultándola en su vivienda de las autoridades que no tardaran en buscar a la autora del homicidio, que lógicamente ha de ser una maga a juzgar por el hallazgo de un cuerpo congelado en la escena del crimen.
     
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    Capitulo V El último asalto de los granaderos


    Ni siquiera el Senado de la República de Schwartzwald pudo impedir que una goleta, es decir un navío ligero impulsado por blancas velas, repleta de granaderos arribara a la distante isla de Hawaii. Al desembarcar en la paradisiaca isla repleta de vegetación tropical de palmeras y helechos de un vivido verde. Bajando del reducido muelle de madera azotado por fuertes olas ideales para surfear, aquellos veinte hombres egresados de la academia militar no tienen dificultades para confrontar a treinta lanceros nativos, corpulentos y de tez anaranjada que visten faldones típicos, exhibiendo una feroz mirada.

    Al toque de una trompeta que anuncia el inicio del asalto. Los granaderos abren fuego contra la infantería hawaiana. Bajo los fusiles de repetición de los granaderos van cayendo los mejores guerreros de la isla. Pese al valor de la infantería nativa no alcanzan a herir a un solo granadero y pronto la bandera, con el inconfundible logo de la Corporación Rekenber es izada en la plaza central del pueblo. Que es bordeada por chozas elaborada de madera de palmas cocoteras. Al cabo de varias semanas. Al enterarse el senado que el jefe de la isla se ha rendido ante el capitán Marcosius, sin más remedio declaran a Hawaii posesión republicana. Los granaderos celebran bailando la danza del ula ula junto a los nativos que visten faldas típicas, incluyendo hermosas chicas isleñas. Teniendo al fondo el gran cono del volcán de coloración marrón creador de dicho territorio, que es adorado por los nativos. Finalmente los granaderos son convidados a un gran banquete de hortalizas, tubérculos, pescado, gallinas y cerdos.

    En cuanto a la archimaga Mahin y el detective Alfred retornan a Yuno donde viven pacíficamente en la casa del cumplidor agente. Mahin abre una tienda de antigüedades y con el tiempo da a luz a una hermosa niña que les confiere aún más dicha a la feliz pareja. Un domingo Alfred corta en la cocina con un gran cuchillo un filete de ternera para preparar un suculento asado, acompañado de papas sancochadas, mientras su esposa elabora un pie de limón decorado con blanca crema batida. Su hija Lidia dibuja un poring, que colorea con un lápiz rosado.

    Chen y Celia continuan siendo novios, ella sabe que el champion le adora en cuerpo y alma y no tiene ojos para ningun otro experimento de Biolab. La Profesora acercándose al joven le acaricia el cabello dándole un beso en la boca, que el mago corresponde con gran pasión y afecto. Luego Celia le dice – ¿Qué haremos esta noche? -

    Y el despreciable científico Wolfchev sigue vivo, eso sí, en la prisión de Yuno. Junto a sus colaboradores más cercanos, pagando cadena perpetúa por sus terribles crímenes que perpetraron en el laboratorio Regenrschirm.

    Puedo asegurar que la Madre Divina acogió a cada muerto, incluyendo al aguerrido Altemirich con su hermosa y mortífera warlock llamada Caroline, a los republicanos, realistas y otras personas caídas en acción e incluso a Rudrick y Mr. Rekenber. Porque la Madre Divina no se enoja con sus hijos. Ella solo sabe de amor incondicional y al mismo tiempo lo abarca todo. Si en otra vida deberán aprender la lección constituye otra historia.

    Pasando al tema de las curiosidades, desconozco el signo zodiacal de los personajes de Biolab o de Mr. Rekenber y aunque puedo imaginar el de Celia Alde me abstendré de decirlo. En cambio diré los de mis personajes. Altemirich es tauro, Caroline Volter es cáncer, Mahin Variates y Alfred Duncan son del signo géminis, el general Flamat es leo, y Cefiria es del signo solar virgo.

    Me despido con esta frase del político y teórico italiano Nicolas Maquiavelo

    “Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten” .Aunque en lo personal, considero que lo mejor es no usarlas.

    FIN
     
    Última edición: 19 Noviembre 2020
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